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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[PREVENCIÓN CUATERNARIA EN MEDICINA FAMILIAR/GENERAL]]></article-title>
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<institution><![CDATA[,CNS Policlínico Central ]]></institution>
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</front><body><![CDATA[ <p align="right"><font face="Verdana" size="2"><b>ART&Iacute;CULO DE REVISI&Oacute;N</b></font></p>     <p align="right">&nbsp;</p>     <p align="center"><b><font size="4" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">PREVENCIÓN CUATERNARIA EN MEDICINA FAMILIAR/</font></b><font face="Verdana" size="4"><b>GENERAL</b></font></p>     <p align="center">&nbsp;</p>     <p align="center">&nbsp;</p>     <p align="center"><font face="Verdana" size="2"><b>* Dr. Miguel Ángel Suarez Cuba</b></font></p>     <p align="center"><font face="Verdana" size="2">* M&eacute;dico Familiar Policl&iacute;nico Central CNS</font></p>     <p align="center">&nbsp;</p>     <p align="center">&nbsp;</p> <hr noshade>     <p align="center">&nbsp;</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="Verdana" size="2">El Dr. Marc Jamoulle, médico familiar del Institut de recherche santé et societé, Belgique, es quien en 1986 propone la idea de prevención cuaternaria (P4), y en 1999 Wonca International Classif¡cation Committee (WIIC), acepta la definición propuesta por el autor, que a la letra dice: <b><i>&quot;acción implementada para identificar a un paciente o a una población en riesgo de sobremedicalización, protegerlos de intervenciones medicas invasivas, y proponerles procedimientos de cuidados ética y medicamente aceptables&quot;</i></b><i>.</i></font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">El objetivo de la Prevención Cuaternaria en Medicina Familiar/General (P4) busca evitar o atenuar las consecuencias de la actividad innecesaria, inadecuada o excesiva del sistema sanitario (sobrediagnóstico y sobretratamiento), así como disminuir la incidencia de iatrogenia en los pacientes, que en estos tiempos de avance tecnológico y crecimiento de la industria farmacéutica se constituye en un grave problema de salud pública.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">La iatrogenia, producto de la actividad sanitaria se constituye en un grave problema de salud pública, que en nuestro país en general está poco estudiado. El perjuicio que se puede llegar a infligir a los pacientes, comprende prácticamente todo el episodio de atención, que va desde las actividades de prevención, el proceso de detección y/o diagnostico, hasta llegar a la instauración del tratamiento y/o rehabilitación de un paciente.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Es importante tomar conciencia de la gravedad de la iatrogenia que nuestras</font> <font face="Verdana" size="2">intervenciones &quot;bien hechas&quot; pueden producir, nos permitirá poner en primer plano la relevancia e importancia de la prevención cuaternaria y la necesidad de trabajar con el modelo de toma de decisiones compartidas, considerando siempre alternativas y extremando medidas que garanticen la seguridad y derechos de los pacientes.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">El fundamento esencial de la medicina es el primum non nocere (primero no hacer daño), la prevención cuaternaria debería primar sobre cualquier otra opción preventiva o curativa y, bien entendida, forma parte de lo que se llama &laquo;seguridad del paciente&raquo; y, por tanto, de nuestro quehacer clínico cotidiano.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">A consecuencia de la aparente mejora social y económica, además de una búsqueda de un mejor sistema de salud, se ha incrementado la expectativa de vida, acompañada de una supervivencia con enfermedades crónicas, lo que conlleva a un mayor número de contactos con los especialistas (y el riesgo de una atención sincopada y fragmentada).</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Por otra parte, se está preconizando a que las intervenciones sanitarias sean cada vez lo más precoces posibles, con más diversidad, y para más problemas de salud. Si bien con todo ello aumentan los beneficios, es también cierto que se incrementa la probabilidad de provocar daños que superen los beneficios. Además, las poblaciones y las personas &laquo;expuestas&raquo; a las intervenciones tienden a ser cada vez más sanas; la industria sanitaria tiene más importancia económica, y la salud se viene constituyendo en un campo de negocios.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Los médicos somos humanos y nuestra actividad es humana; es decir, imperfecta. Los médicos no somos dioses ni magos, por lo tanto, carecemos de una varita mágica. Los médicos somos &quot;sanadores&quot;, científicos sociales con la palabra en el centro de una acción que gira en torno a la escucha y al consejo/realización de actividades preventivas y curativas, diagnósticas y terapéuticas.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Los servicios a ofrecer deben basarse en estudios de costo-efectividad y en la búsqueda de la equidad. Se pueden ofrecer, así, los mejores servicios posibles a una gran población posible. Para ello es importante tener en cuenta que el objetivo del sistema sanitario no es &quot;ahorrar&quot; sino lograr un balance socialmente tolerable entre los beneficios y los daños, entre la efectividad y los costos. Un serio problema es la falta de transparencia y rigurosidad, la ausencia de datos precisos.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">La prestación de servicios por profesionales del primer nivel de atención (médicos familiares/generales) competentes, que controlen tiempos e incertidumbre, y <b>que se centren en la persona </b>es condición que facilita la prevención cuaternaria. La clave en el trabajo de estos profesionales es <b>el conocimiento del paciente, en su contexto familiar </b>y social; por tanto, permite &quot;ajustar&quot; los servicios a las necesidades (teniendo en cuenta las expectativas y los valores de los pacientes y poblaciones).</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="Verdana" size="2">La coordinación de cuidados por el médico familiar/general es parte de la prevención cuaternaria, en cuanto &quot;defiende&quot; al paciente de los <b>excesos de la atención fragmentada de algunos especialistas </b>(y de las promesas &quot;imposibles&quot; de algunos políticos).</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Tener una población adscrita a un médico familiar/general o contar con una lista de pacientes, tener la función de filtro, facilita la longitudinalidad (atención por el mismo médico a lo largo </font><font face="Verdana" size="2">del tiempo, y por diversos problemas y situaciones). El trabajo en equipo facilita las capacidades y habilidades que permiten ofrecer prevención cuaternaria al paciente en la consulta y el domicilio.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">En su artículo Prevención cuaternaria: es posible (y deseable) una asistencia sanitaria menos dañina, Gérvas J, Gavilán E, Jiménez L., nos dan algunas pautas sobre principios de prescripción prudente, y las características que facilitan la prevención cuaternaria en la práctica cotidiana.</font></p>     <p align="justify">&nbsp;</p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="3"><b>PRINCIPIOS DE PRESCRIPCIÓN PRUDENTE</b></font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2"><b>1. Pensar    más    allá    de    los medicamentos</b></font></p>     <blockquote>       <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">- Buscar   en   primera   instancia alternativas no farmacológicas.</font></p>       <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">- Considerar        las        causas subyacentes,      potencialmente tratables de los problemas, en lugar de tratar los síntomas con medicamentos.</font></p>       <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">- Buscar oportunidades  para  la prevención en lugar de centrarse en el tratamiento de síntomas o de una enfermedad avanzada.</font></p>       ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="Verdana" size="2">- Siempre que sea posible usar el tiempo como un test diagnóstico y terapéutico.</font></p>       <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">- Manejar pocos medicamentos, pero aprender a utilizarlos bien.</font></p> </blockquote>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2"><b>2.</b>&nbsp; <b>Practicar una prescripción más estratégica</b></font></p>     <blockquote>       <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">- Evitar   el   cambio   continuo   a nuevos medicamentos sin tener motivos claros y concluyentes basados en la evidencia.</font></p>       <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">- Ser escéptico con el tratamiento individualizado.</font></p>       <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">- Siempre    que    sea    posible, comenzar el tratamiento con un solo fármaco.</font></p>       <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">- Ante   un   nuevo   problema   de salud, pensar en primer lugar si puede tratarse de una reacción adversa a un medicamento.</font></p>       <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">- Informar a los pacientes sobre las posibles reacciones adversas que    pueden    provocar    sus medicamentos para que sean capaces de reconocerlas lo más pronto posible en caso de que aparezcan.</font></p>       <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">- Considerar    si    no    se    está promoviendo y a la vez tratando un síndrome de abstinencia.</font></p> </blockquote>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="Verdana" size="2"><b>3.</b>&nbsp; <b>Aproximarse    a    los    nuevos medicamentos y a las nuevas indicaciones con prudencia y escepticismo</b></font></p>     <blockquote>       <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">- Informarse     de     los     nuevos medicamentos   y   las   nuevas indicaciones empleando fuentes fiables e independientes.</font></p>       <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">- No    tener    prisa    en    utilizar medicamentos     de     reciente comercialización.</font></p>       <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">- Asegurarse      de      que      el medicamento mejora resultados clínicos orientados al paciente en vez de variables subrogadas orientadas a la enfermedad.</font></p>       <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">- Rehuir      la      ampliación      o extrapolación de indicaciones.</font></p>       <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">- No   dejarse   seducir   por   una elegante farmacología molecular o el mecanismo de acción de los fármacos.</font></p>       <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">- Tener     precaución     con     la promoción selectiva de estudios.</font></p> </blockquote>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2"><b>4.</b>&nbsp; <b>Trabajar con los pacientes para establecer objetivos comunes</b></font></p>     <blockquote>       ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="Verdana" size="2">- No ceder de forma precipitada y poco crítica a las peticiones de los pacientes, especialmente con los medicamentos que conocen por la publicidad.</font></p>       <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">- Ante   un   fracaso   terapéutico, evitar prescribir más fármacos sin antes comprobar la adherencia del paciente al tratamiento.</font></p>       <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">- Evitar    utilizar    medicamentos que   el   paciente   ha   tomado previamente       sin       obtener resultados o que causaron una</font> <font face="Verdana" size="2">reacción adversa.</font></p>       <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">- Suspender  el  tratamiento  con fármacos innecesarios o que no están siendo efectivos</font></p>       <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">- Respetar las dudas expresadas por   los   pacientes  sobre  sus medicamentos.</font></p> </blockquote>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2"><b>5. Valorar los efectos del tratamiento de forma amplia y a largo plazo</b></font></p>     <blockquote>       <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">- Pensar más allá de los beneficios a corto plazo de los fármacos y valorar los beneficios y riesgos a más largo plazo.</font></p>       <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">- Buscar     oportunidades     para mejorar     los     sistemas     de prescripción y hacer cambios que hagan más segura la prescripción y uso de medicamentos.</font></p> </blockquote>     <p align="justify">&nbsp;</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="Verdana" size="3"><b>CARACTERÍSTICAS QUE FACILITAN LA PREVENCIÓN CUATERNARIA EN LA PRÁCTICA COTIDIANA</b></font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2"><b>1.</b> <b>Profesionalismo y compromiso:</b></font> <font face="Verdana" size="2">los valores éticos y deontológicos propios de la profesión, el compromiso con las personas y con la comunidad, el ejercicio de la profesión con humildad y respeto por el sufrimiento ajeno, son los que marcan la práctica profesional.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2"><b>2.</b> <b>Autonomía   organizativa: </b>para poder    adaptar    el    desempeño profesional   a   las   características cambiantes de los pacientes, se precisa autonomía para organizar la agenda de trabajo y capacidad para gestionar los recursos que la sociedad pone a disposición de los servicios de salud.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2"><b>3. Accesibilidad y longitudinalidad: </b></font><font face="Verdana" size="2">ambos atributos favorecen que entre médico y paciente se establezca y mantenga a lo largo del tiempo una relación de confianza. La accesibilidad genera tranquilidad; cuando se ponen barreras a la accesibilidad, a veces de forma inadvertida, se están enviando mensajes contradictorios y negativos a la población que se</font> <font face="Verdana" size="2">vuelven en contra del sistema. La continuidad y estabilidad en el tiempo es una de las características que más satisface a los pacientes, y facilita que el médico adquiera un rol de &laquo;agente del paciente&raquo;</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2"><b>4.</b> <b>Manejo adecuado del tiempo y de la incertidumbre: </b>el control del tiempo es el principal reto del médico.   Tanto   los   tiempos   de la   consulta,   administrándola   de manera juiciosa  para  dedicar  la atención debida a quienes más la pueden necesitar, como los tiempos del enfermar, aprendiendo a afinar el instinto clínico para alcanzar un uso prudente del &laquo;esperar y ver&raquo;, por ejemplo. Compartir la incertidumbre de una manera honesta y natural con el paciente generalmente suele ser algo bien aceptado, y evita los inconvenientes de una &laquo;medicina defensiva&raquo; dañina.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2"><b>5. Respeto y consideración con la situación del paciente: </b>el contexto familiar,   laboral,  social y cultural del   paciente,   sus   experiencias, conocimientos, ideas, expectativas, etc., condicionan la respuesta de este a las intervenciones sanitarias. Conocer     estas     circunstancias resulta   de   interés   para   poder potenciar los beneficios de dichas intervenciones   y   minimizar   sus potenciales   daños.   La   escucha activa y el apoyo narrativo resultan imprescindibles   para  acceder  al interior de la persona y contribuyen a potenciar la confianza, una de las armas más poderosas con las que se cuenta.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2"><b>6. Promoción y prevención según oportunidad    y    prioridad: </b>la</font> <font face="Verdana" size="2">promoción de la salud debe llevarse a cabo sobre &laquo;las causas de las causas&raquo;, las causas fundamentales de las enfermedades (determinantes en salud). La prevención de la enfermedad debe efectuarse no de una forma sistemática, sino preferiblemente de manera oportunista,  estando  en  relación </font><font face="Verdana" size="2">con el problema que presenta el paciente, con contenidos y objetivos que le resulten relevantes y adaptados a sus circunstancias personales, para asegurarse una mayor adhesión y efectividad. Un ejemplo podría ser el consejo antitabaco breve ante una persona con infecciones respiratorias de repetición.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2"><b>7. Máxima    calidad    y    mínima cantidad: </b>prestación de servicios de máxima calidad con la mínima cantidad     o     intensidad,     con tecnología y medios diagnósticos y terapéuticos apropiados, tan cerca del domicilio del  paciente como sea posible y a las personas que verdaderamente lo necesitan (y no solo a las que solicitan la atención sanitaria).</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2"><b>8. Polivalencia: </b>la   capacidad   de poder  llevar  a  cabo  actividades diversas que cubran necesidades amplias  de  la  población   (desde cuidados       pediátricos       hasta paliativos,   pasando   por   cirugía menor,   atención   a   la   mujer,   al trabajador, etc.)</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2"><b>9. Capacidad resolutiva: </b>capacidad de dar orientación, de aportar una propuesta de mejor curso de acción (y no necesariamente siempre una solución) para la mayor parte de los problemas de salud de la población, lo  cual   incluye   la  derivación   al segundo nivel asistencial cuando sea oportuna. Tanto la polivalencia como    la    capacidad    resolutiva precisan   de   un   alto   desarrollo competencial   y   de   compromiso profesional.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="Verdana" size="2"><b>10. Función de filtro de la medicina familiar/general: </b>la  función   de puerta de entrada da racionalidad al flujo  de  pacientes y  protege a    la    población    de    cuidados innecesarios, al tiempo que permite a   los   especialistas   hospitalarios mantener un nivel de pericia alto por atender a pacientes de más alta complejidad.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2"><b>11.</b>&nbsp; <b>Capacidad     para     coordinar los   cuidados   de   pacientes:</b></font><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">  el m&eacute;dico familiar/general debe asegurar la funci&oacute;n de coordinaci&oacute;n, ser el gu&iacute;a del paciente por el sistema sanitario, con el fin de asegurar la idoneidad de los cuidados y reducir la exposici&oacute;n a intervenciones potencialmente da&ntilde;inas. Este papel se ve facilitado cuando se ejerce de forma adecuada la funci&oacute;n de filtro, y resulta de especial inter&eacute;s en personas con m&uacute;ltiples enfermedades y tratamientos.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"><b> 12.  Solidez  cl&iacute;nica y cient&iacute;fica,  e integraci&oacute;n   de   lo   biol&oacute;gico con lo psicosocial:</b> para poder llevar a cabo una funci&oacute;n de filtro adecuada   y   ser   polivalente   y resolutivo, es primordial tener una base cl&iacute;nica y demostrar solvencia cient&iacute;fica  sin  olvidar  el  contexto psicol&oacute;gico y social para no caer en reduccionismos biol&oacute;gicos</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">    <br>   <font size="3"><b>REGLAS INTUITIVAS PARA LA PREVENCI&Oacute;N CUATERNARIA EN EL D&Iacute;A A D&Iacute;A DE UNA CONSULTA</b></font></font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">  1.    Toda intervenci&oacute;n sanitaria conlleva beneficios y da&ntilde;os. Solo algunas ofrecen m&aacute;s beneficios que da&ntilde;os.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">  2.   La  prevenci&oacute;n  es  mejor  que  la curaci&oacute;n   cuando   la   intervenci&oacute;n preventiva hace menos da&ntilde;o que la intervenci&oacute;n curativa.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">  3.   Hace    menos    da&ntilde;o    un    &quot;no&quot; razonable que un &quot;s&iacute;&quot; complaciente. La &eacute;tica de la negativa permite rechazar peticiones injustificadas de pacientes y gestores.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">  4.   Hay muchos problemas para los que no tenemos respuesta. Los m&eacute;dicos no somos omnipotentes, y aunque la medicina ha avanzado mucho en el &uacute;ltimo siglo, a&uacute;n persisten &aacute;reas inmensas de ignorancia.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">  5.   Todo paciente tiene alguna conducta sana. En la consulta, es importante resaltar aquello que sea positivo: h&aacute;bitos     diet&eacute;ticos,      estructura sociofamiliar, optimismo frente a las adversidades de la vida, pr&aacute;ctica de un deporte, tiempo adecuado para el descanso, etc.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify">&nbsp;</p>     <p align="justify">  <font size="3" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"><b>CONCLUSIONES</b></font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">  En Medicina, no hay recomendaci&oacute;n, ni consejo, ni pr&aacute;ctica, ni examen, ni estudio, ni tratamiento sin inconvenientes.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">  Desde un punto de vista pr&aacute;ctico, el hacer prevenci&oacute;n cuaternaria, es utilizar servicios y tecnolog&iacute;as s&oacute;lo cuando exista la probabilidad que los beneficios superen a los da&ntilde;os. Es decir, es buscar la mejor alternativa, la que produzca m&aacute;s beneficios con el menor da&ntilde;o posible, y no siempre es una simple negativa. A veces es justo lo contrario, una intervenci&oacute;n activa; por ejemplo, para llevar/derivar al paciente al profesional que mejor puede ayudar en su problema, en el momento y lugar m&aacute;s adecuado.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">  Para finalizar es necesario tener en cuenta que la propia prevenci&oacute;n cuaternaria tambi&eacute;n puede conllevar m&aacute;s da&ntilde;os que beneficios, como toda actividad sanitaria.</font></p>     <p align="justify">&nbsp;</p>     <p align="justify"><font size="3" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">  <b>REFERENCIAS</b></font></p>     <!-- ref --><p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">  1.      Seminario de Innovaci&oacute;n en Atenci&oacute;n Primaria, realizado en Barcelona, el 2 de octubre de 2011.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=560708&pid=S1726-8958201300020000900001&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">2.      G&eacute;rvas J, P&eacute;rez Fern&aacute;ndez M. Protecci&oacute;n de los pacientes contra los excesos y da&ntilde;os de las actividades preventivas. En: Tratado de Medicina de Familia e Comunidade. SBMFC. Sao Paulo. 2012 [en prensa]</font></p>     <!-- ref --><p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">3.      G&eacute;rvas J, Gavil&aacute;n E, Jim&eacute;nez L. Prevenci&oacute;n cuaternaria: es posible (y deseable) una asistencia sanitaria menos da&ntilde;ina. AMF 2012;8(6):312-317.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=560710&pid=S1726-8958201300020000900003&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">4.      Segura A.  Promoci&oacute;n de la salud y responsabilidad de los profesionales. Aten Primaria. 2007;39(6):285-90.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=560711&pid=S1726-8958201300020000900004&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">5.      Vila de Muga M, Messegu&eacute; M, Astete J, Luaces C. Resultados de una estrategia de prevenci&oacute;n de errores de medicaci&oacute;n en un servicio de urgencias pedi&aacute;trico. Emergencias 2012; 24: 91-95.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=560712&pid=S1726-8958201300020000900005&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">6.      Ortiz A, Ib&aacute;&ntilde;ez V. Iatrogenia y prevenci&oacute;n cuaternaria en salud mental. Rev Esp Salud P&uacute;blica 2011; 85: 513-523.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=560713&pid=S1726-8958201300020000900006&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">7.      G&eacute;rvas J, P&eacute;rez Fern&aacute;ndez M. Los da&ntilde;os provocados por la prevenci&oacute;n y por las actividades preventivas. RISAI 2009; 1(4):1-8. </font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=560714&pid=S1726-8958201300020000900007&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">8.      G&eacute;rvas J. Malicia sanitaria y prevenci&oacute;n cuaternaria. Gac Med Bilbao. 2007; 104:93-96.   </font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=560715&pid=S1726-8958201300020000900008&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">9.      G&eacute;rvas J, Starfield B, Heath I. Is clinical prevention better than cure?. Lancet 2008; 372:1997-99.   </font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=560716&pid=S1726-8958201300020000900009&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">10.     Kuehlein T, Sghedoni D, Visentin G, G&eacute;rvas J, Jamoulle M. Prevenci&oacute;n cuaternaria, actividad del m&eacute;dico general. [Quart&auml;re Pr&auml;vention, eine Aufgabe f&uuml;r Haus&auml;rzte]. Primary Care. 2010; 10:350-4. Disponible en: &lt;<a href="http://www.equipocesca.org/wp-content/uploads/2010/11/quaternart-prev-espanol-2010-final.pdf" target="_blank">http://www.equipocesca.org/wp-content/uploads/2010/11/quaternart-prev-espanol-2010-final.pdf</a>&gt;.   </font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=560717&pid=S1726-8958201300020000900010&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">11.     Zapater Torras F et al. Habilidades para no medicalizar. FMC. 2008;15(10):672-7.   </font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=560718&pid=S1726-8958201300020000900011&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">12.    Armando N, Charles T. Preven&ccedil;&atilde;o quatern&aacute;ria na aten&ccedil;&atilde;o prim&aacute;ria &agrave; sa&uacute;de: uma necessidade do Sistema &Uacute;nico de Sa&uacute;deCad. Sa&uacute;de P&uacute;blica 2009; 25(9):2012-2020.   </font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=560719&pid=S1726-8958201300020000900012&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">13.     G&eacute;rva J, Garc&iacute;a LM, Salvador JM, et al. Paradojas en la derivaci&oacute;n de primaria a especializada. Aten Primaria. 2008; 40(5):253-5.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=560720&pid=S1726-8958201300020000900013&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><p align="justify">&nbsp;</p>      ]]></body><back>
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