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</front><body><![CDATA[ <p align="right"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"><strong>RESE&Ntilde;AS</strong></font></p>     <p align="right">&nbsp;</p>     <p align=center><font size="4" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"><strong>Marcos Garc&iacute;a Tornel Calder&oacute;n<sup>1</sup></strong></font></p>      <p align=justify>&nbsp;</p>     <p align=justify>&nbsp;</p> <hr>     <p align=justify>&nbsp;</p>     <p align=justify>&nbsp;</p>     <p align=center><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Michel Foucault. Vigilar y Castigar: Nacimiento de la Prisi&oacute;n,   Buenos Aires, Siglo Veintiuno Editores, 2013.</font></p>     <p align=center><img src="/img/revistas/rjd/v12n19/a10_figura01.gif" width="300" height="469"></p>     <p align=justify><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Sin duda alguna, Vigilar y Castigar es una de las obras m&aacute;s conocidas de Michel Foucault que, a su vez, es probablemente el autor m&aacute;s emblem&aacute;tico del denominado &ldquo;posmodernismo&rdquo; franc&eacute;s. Podr&iacute;a afirmarse que fue este libro el que lo catapult&oacute; a la fama mundial, y se convirti&oacute; r&aacute;pidamente en una lectura casi obligatoria en las facultades de Derecho; sobre todo en el estudio del Derecho Penal. Si bien han pasado casi cincuenta años desde que su publicaci&oacute;n (la primera edici&oacute;n, en franc&eacute;s, es de 1975) su lectura sigue siendo tan actual y relevante como lo fue en aquel momento.</font></p>      ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Volver a la lectura de Foucault se presenta como un grato proyecto, que todo estudioso del Derecho deber&iacute;a emprender de vez en cuando<sup>2</sup>. Si bien Vigilar y Castigar presenta una narraci&oacute;n de la constituci&oacute;n de la prisi&oacute;n como mecanismo represivo, la obra de Foucault conforma una aut&eacute;ntica arqueolog&iacute;a y genealog&iacute;a del tr&aacute;nsito de la sociedad punitiva a la sociedad disciplinaria. Para ello, adem&aacute;s de las prisiones, analiza diferentes instituciones (escuelas, f&aacute;bricas, hospitales, fuerzas armas, etc.) para mostrar c&oacute;mo la vigilancia se ha convertido en una parte institucionalizada y, por tanto, normalizada de las sociedades modernas<sup>3</sup>. Las prisiones son el ejemplo m&aacute;s emblem&aacute;tico de ello, pero por mucho no es el &uacute;nico.</font></p>      <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Vigilar y Castigar comienza de una forma terrible, narrando el suplicio de un condenado a muerte en 1757: La persona en cuesti&oacute;n fue sentenciada a que se le atenacen varias partes del cuerpo, que sean posteriormente quemadas con azufre y se le vierta en las heridas plomo derretido, aceite, resina ardiente, cera y m&aacute;s azufre; &uacute;nicamente despu&eacute;s su cuerpo fue estirado por caballos y desmembrado (con cierta dificultad), quemado en la hoguera hasta que no sea m&aacute;s que cenizas y, finalmente, dichas cenizas arrojadas al viento. La transcripci&oacute;n de dicho evento hist&oacute;rico enmarca la atrocidad de la violencia descarnada en su m&aacute;xima expresi&oacute;n, disimulada de institucionalidad y juridicidad. </font></p>      <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">A partir de ese momento, Foucault describe el rol del suplicio y su paulatina desaparici&oacute;n hasta el siglo XIX<sup>4</sup>, siendo reemplazado en el discurso de la institucionalidad por el imaginario de la pena como un castigo aparentemente m&aacute;s benigno, que &ldquo;trata de controlar la delincuencia a trav&eacute;s de una econom&iacute;a calculada de los castigos&rdquo; (Foucault, 2013: 119). </font></p>      <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Sin embargo, ante estas posiciones, habr&iacute;a que tomar con cautela los romanticismos discursivos que enaltecen la prisi&oacute;n como una forma de reinserci&oacute;n, recordando que toda la estructura de sanciones normalizadas busca construir cuerpos d&oacute;ciles a trav&eacute;s de las estructuras disciplinarias de la sociedad que, con el transcurso del tiempo, desarrolla tecnolog&iacute;as propias de vigilancia. Un ejemplo de esto es la consolidaci&oacute;n del pan&oacute;ptico como estructura carcelaria, que encarna &ldquo;las t&eacute;cnicas de la jerarqu&iacute;a que vigila y las de la sanci&oacute;n que normaliza. Es una mirada normalizadora, una vigilancia que permite calificar, clasificar y castigar&rdquo; (Foucault, 2013: 215).</font></p>      <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Esto se repite en todas las instituciones mencionadas, que se podr&iacute;an denominar <i>instituciones de reclusi&oacute;n </i>(cuya finalidad &uacute;ltima ser&iacute;a excluir a los marginalizados) e <i>instituciones de secuestro</i> (cuya finalidad ser&iacute;a incluir, normalizar y fijar a los individuos). Esta dualidad entre la marginalizaci&oacute;n y la inclusi&oacute;n forzada se expresa en todo un aparato disciplinario, una sociedad de vigilancia y, en &uacute;ltima instancia, un control sobre la vida misma.</font></p>      <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Adicionalmente, es fundamental insistir en que la prisi&oacute;n no es simplemente la privaci&oacute;n de la libertad, sino la micro-regulaci&oacute;n de la vida a trav&eacute;s de la cuantificaci&oacute;n de las penas y las graduaciones a las circunstancias, que terminan convirtiendo los sistemas penitenciarios en poderes que tienen autonom&iacute;a administrativa y soberan&iacute;a punitiva.</font></p>      <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Hoy en d&iacute;a, la necesidad de analizar este tipo de instituciones es fundamental. Actualmente los reg&iacute;menes penitenciarios contempor&aacute;neos est&aacute;n pasando por contextos impensados hace tan s&oacute;lo un par de d&eacute;cadas, como la privatizaci&oacute;n de las c&aacute;rceles –que vincula perversamente castigo y lucro– o el incremento desproporcionado de las poblaciones penitenciarias en algunos lugares<sup>5</sup>. Ante estos casos, es innegable la necesidad de reinstaurar un debate serio y fundamentado respecto al rol social de las prisiones, pero tambi&eacute;n de todos los dem&aacute;s dispositivos que tienden a ejercer un poder de normalizaci&oacute;n (a veces disfrazado de alivio, curaci&oacute;n o socorro), porque procesos similares pueden ser observados tambi&eacute;n en las dem&aacute;s instituciones de reclusi&oacute;n y de secuestro.</font></p>      <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Es en este sentido que podemos continuar con este esfuerzo, iniciado por Foucault hace m&aacute;s de medio siglo, de escudriñar los aparatos y dispositivos de las relaciones de poder, que son cada vez m&aacute;s complejas y aparentemente descentralizadas<sup>6</sup>, pero que tienden todav&iacute;a a construir nuevos y diferentes dispositivos de encarcelamiento, normalizaci&oacute;n, segregaci&oacute;n y marginalizaci&oacute;n.</font></p>      <p align="justify">&nbsp;</p>     <p align="justify"><strong><font size="3" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Notas</font></strong></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"><sup>1 </sup>Abogado, docente e investigador. Licenciado en Derecho por la Universidad Cat&oacute;lica Boliviana (La Paz), M&aacute;ster en Filosof&iacute;a y Ciencia Pol&iacute;tica por el CIDES de la Universidad Mayor de San Andr&eacute;s (La Paz) y candidato a Doctor en Ciencias Jur&iacute;dicas por la Universidad Cat&oacute;lica Argentina (Buenos Aires). Actualmente es docente de la Universidad Privada Boliviana (sede La Paz).</font></p>        <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"><sup>2</sup> No es accidental que en este mismo espacio, publicamos hace un par de años una reseña de <i>Teor&iacute;a e Instituciones Penales</i>, el curso que dict&oacute; este autor en el Collège de France entre 1971 y 1972, justo cuando estaba escribiendo Vigilar y Castigar.  V&eacute;ase: Garc&iacute;a Tornel, M. (2021), &ldquo;Michel Foucault, Teor&iacute;as e instituciones penales (…)&rdquo;, En:<i> Revista Jur&iacute;dica Derecho </i>Volumen 10, Nro. 14, pp. 157-160.</font></p>        <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"><sup>3</sup> Sobre esto, podr&iacute;a recomendarse la totalidad de la obra del autor; pero, en particular, recomendar&iacute;a revisar <i>Nacimiento de la biopol&iacute;tica.</i></font></p>        <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"><sup>4</sup> Hay que recordar que, incluso en los Estados en los que se mantiene la pena de muerte, &eacute;sta ya no es utilizada como un espect&aacute;culo p&uacute;blico del sufrimiento sino, por el contrario, aplicada de forma cada vez m&aacute;s est&eacute;ril, moderna, y con pretensiones de ser cada vez m&aacute;s &ldquo;humanitarias&rdquo;. Esto, evidentemente, siempre que las ejecuciones se realizan desde la institucionalidad estatal y, por ende, su opuesto son las ejecuciones p&uacute;bicas extrajudiciales, t&iacute;picas de movimientos terroristas y/o fundamentalistas, que m&aacute;s bien intentan ser una exhibici&oacute;n lo m&aacute;s p&uacute;blica posible de la atrocidad.</font></p>        <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"><sup>5</sup> El caso m&aacute;s reciente es El Salvador, en la que como resultado de la &ldquo;guerra&rdquo; contra las maras, se ha incrementado la poblaci&oacute;n presidiaria a m&aacute;s de 6 presos cada mil habitantes, una de las poblaciones penitenciarias m&aacute;s altas del mundo.</font></p>        <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"><sup>6</sup> Como ejemplo evidente, en nuestros d&iacute;as, podemos ver los desaf&iacute;os que plantea la sociedad del internet y las tecnolog&iacute;as de la informaci&oacute;n frente a la privacidad, la regulaci&oacute;n y la legalidad en estos nuevos espacios.</font></p>     <p align="justify">&nbsp;</p>     <p align="justify">&nbsp;</p>      ]]></body>
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