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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Lo más bonito y sus mejores años. Cine boliviano de los últimos 50 años (1964-2014)]]></article-title>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[The most beautiful and its very best years. Bolivian Cinema in the last 50 years (1964-2014)]]></article-title>
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<abstract abstract-type="short" xml:lang="en"><p><![CDATA[With the assembling of a state of the question of Bolivian cinema in the past 50 years, this paper aims to articulate a reading that addresses the analysis of tradition through the comparison of particular pieces. Beginning with the tracing of a map and its landmarks, set from the history and film criticism during the last five decades in Bolivia, the text articulate the encounter of films that open new significance directions in the construction and discussion of cultural tensions and identity in the country, primary axis of Bolivian cinema. The paper presents a comparative analysis of films that challenge one another regarding topics and aesthetics, films political, cultural or temporarily distanced, in order to read into the transcendence, transformation, displacement and reconfiguration of tradition and its cultural, social and political senses.The point is to uplift the look on Bolivian cinema and tradition with the introduction of new ways of addressing to the pressing concerns.]]></p></abstract>
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</front><body><![CDATA[ <p align="right"><b><font face="Verdana" size="2">IDEAS Y PENSAMIENTOS</font></b></p>     <p align="right">&nbsp;</p>     <p align="center"><b><font face="Verdana" size="4">Lo más bonito y sus mejores años. Cine boliviano de los últimos 50 años (1964-2014)</font></b></p>     <p align="center">&nbsp;</p>     <p align="center"><font face="Verdana" size="3"><b>The most beautiful and its very best years. Bolivian Cinema in the last 50 years (1964-2014)</b></font></p>     <p align="center">&nbsp;</p>     <p align="center">&nbsp;</p>     <p align="center"><font face="Verdana" size="2"><b>Mary Carmen Molina Ergueta*</b></font></p>     <p align="center">&nbsp;</p>     <p align="center">&nbsp;</p> <hr noshade>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><b><font face="Verdana" size="2">Resumen</font></b></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Este artículo tiene el objetivo de articular una lectura que, sentando un estado de la cuestión del cine boliviano de los últimos 50 años, aborde el análisis de la tradición a partir de la herramienta de la comparación entre obras. A partir del trazado de un mapa de hitos, configurado desde la lectura de la historia y la crítica de cine en las últimas cinco décadas en Bolivia, el texto planteará el encuentro de piezas que abren nuevos sentidos en la construcción y discusión de las tensiones culturales e identitarias en el país, eje primordial del cine boliviano. Piezas que se cuestionan una a otra en cuanto a temáticas o estéticas, o películas distanciadas política, cultural o temporalmente, serán analizadas de forma comparada, con la finalidad de analizar la trascendencia, la transformación, el desplazamiento y la reconfiguración de la tradición y sus sentidos culturales, sociales y políticos. Se trata de enriquecer la mirada sobre el cine boliviano y su tradición con la incorporación de nuevas maneras de mirar y abordar las preocupaciones insistentes.</font></p> <hr align="JUSTIFY" noshade>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2"><b>Abstract</b></font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">With the assembling of a state of the question of Bolivian cinema in the past 50 years, this paper aims to articulate a reading that addresses the analysis of tradition through the comparison of particular pieces. Beginning with the tracing of a map and its landmarks, set from the history and film criticism during the last five decades in Bolivia, the text articulate the encounter of films that open new significance directions in the construction and discussion of cultural tensions and identity in the country, primary axis of Bolivian cinema. The paper presents a comparative analysis of films that challenge one another regarding topics and aesthetics, films political, cultural or temporarily distanced, in order to read into the transcendence, transformation, displacement and reconfiguration of tradition and its cultural, social and political senses.The point is to uplift the look on Bolivian cinema and tradition with the introduction of new ways of addressing to the pressing concerns.</font></p> <hr align="JUSTIFY" noshade>     <p align="justify">&nbsp;</p>     <p align="justify">&nbsp;</p>     <blockquote>       <blockquote>         <p align="right"><font face="Verdana" size="2"><i>Ya vamos a pasar la tranca y aquí se dividen los caminos.     <br>     Tenemos que decidir a dónde estamos yendo. Rápido, rápido, rápido...</i></font></p>         ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="right"><font face="Verdana" size="2">Camila, en <i>Lo más bonito y mis mejores años </i>(Boulocq, 2006)</font></p>   </blockquote> </blockquote>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="3"><b>1.    Introducción</b></font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Un objeto más o menos volador y no identificado. De manera sutil pero reveladora, el crítico de cine Santiago Espinoza define así el cine boliviano y, con él, los objetivos tan urgentes como insulares de su difusión, de la puesta en conocimiento de sus historias, sus formas de ser, los nombres y apellidos que lo habitan; los lugares reales y posibles que imaginan estos hombres y sus personajes; las obsesiones y las frustraciones de un cine que, a estas alturas, debe <i>dejar de ser </i>un objeto que vacila incluso con su parecido con otra cosa<sup>1</sup>. Hoy, el panorama es diferente al de gran parte del siglo XXI: podemos dar cuenta de aquello que importa y encontramos, en una corta tradición, directores y películas imprescindibles para nosotros y para el mundo. No es difícil aventurarse a </font><font face="Verdana" size="2">afirmar que las preocupaciones temáticas y estéticas del cine hecho en Bolivia tuvieron, tienen y tendrán que ver con la reflexión compleja y obsesiva &mdash;desde diversos, plurales y conflictivos enfoques; posturas ideológicas y políticas; objetivos estéticos y éticos; convicciones y visiones artísticas&mdash; sobre las tensiones culturales &mdash;encuentros y choques, diálogos y enfrentamientos&mdash; que nos definen y en las que vivimos la dilatada cotidianeidad y la historia trascendente. En gran medida, el cine en Bolivia ha buscado siempre dar respuestas a las distintas aristas de esta compleja realidad: podemos decir incluso que nuestro cine es casi repetitivo en relación a muchas de sus temáticas y que las huellas que directores y películas han dejado hasta estas primeras décadas del siglo XXI permanecerán imborrables por muchas décadas más.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Siguiendo esta línea, podemos señalar aquellos hitos que han sido situados y estudiados como pilares del cine boliviano, en las distintas historias del cine boliviano y en los diferentes trabajos investigativos de críticos de cine, entre la década de 1970 y la actualidad. El estudio de este fenómeno moderno, en la perspectiva de Alfonso Gumucio en la <i>Historia del cine en Bolivia </i>(1982), partía de un presupuesto: el cine boliviano es un cine sin historia y su &quot;pasado se reduce a una serie de experiencias que dieron como resultado pocos films y muchos cineastas frustrados, pioneros desilusionados&quot; (9). En su <i>Historia, </i>Gumucio &mdash;de la misma manera que Carlos Mesa, tres años más tarde, con la edición de <i>La aventura del cine boliviano; </i>y Pedro Susz, autor de la <i>Filmo video grafía boliviana básica (1904-1990), </i>de 1991<sup>2</sup>&mdash; emprendió la tarea de crear, buscar, investigar y validar fuentes que dieran cuenta de la incipiente vida &mdash;pero vida al fin&mdash; de uno de los más fascinantes lenguajes del arte: el cine. La tarea, según señala categóricamente Gumucio, arroja dos hechos que hasta el día de hoy sostienen en gran medida cualquier acercamiento al cine boliviano: a) éste es un cine que empezó a importar y a ser importante recién en la década de 1950 (Gumucio, 1982: 10); y b) de lo registrado en cuanto a producción de películas de ficción (pocas) y documentales (muchos), poco es destacable. Vale la cita: &quot;(d)e esos kilómetros y kilómetros de película invertida, muy pocos metros merecen especial atención&quot; (Ibíd).</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Dicha, repetida y confirmada la afirmación, en primer lugar queda apelar a la reincidencia y señalar aquellos metros de cinta sobre los que cineastas, espectadores, historiadores y críticos de cine, gestores culturales, instancias estatales, estudiosos de ramas sociales y algunos despistados han puesto la primera atenta mirada<sup>3</sup>. Antes de realizar una lectura propia, es vital hacer una revisión del mapa que se ha configurado del cine boliviano: hacer un recorrido por las visiones de la historia y la crítica de cine en el país nos servirá para <i>rayar la cancha </i>e identificar con claridad los momentos y obras que han sido situadas en un lugar privilegiado, determinantes en la configuración de la identidad del cine boliviano. Se trata de una revisión, de un relevamiento de datos, insistencias, repeticiones, evasiones y omisiones en las reflexiones sobre el cine boliviano; pero también se trata de una lectura y valoración de las miradas que articulan estas reflexiones, es decir, una lectura de las lecturas, una puesta en cuestionamiento de aciertos y acuerdos, pero también de lugares comunes, obsesiones y concesiones.</font></p>     <p align="center"><img src="/img/revistas/rcc/v18n32/a07_cuadro_01.jpg" width="339" height="399"></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">El dibujo de este mapa nos servirá para sentar las bases de nuestra lectura en la segunda parte de este artículo, en la que el objetivo será realizar una lectura comparada que arriesgue la articulación de obras que, en primera instancia, tienen visiones muy diferentes e, incluso, irreconciliables. Algunas distanciadas en el tiempo, otras en las posturas artísticas y políticas, las películas y obras que abordaremos en la segunda parte de este ensayo, después de trazar el mapa, se encuentran a la luz de ejes temáticos o estéticos puestos en tensión, situados frente a frente. Apostamos por el reconocimiento de los caminos establecidos, pero también por el enriquecimiento de las lecturas, de la articulación de espacios y tiempos de las obras, y, con ellos, de sus sentidos en el ámbito cultural, social y político.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Esta apertura de nuevas líneas de lectura articula la trascendencia de la obras en la actualidad y reivindica la configuración de otras maneras de construir sentidos a partir de las temáticas y preocupaciones centrales del cine boliviano. Se trata de analizar la permanencia, la transformación, el desplazamiento de la tradición y sus sentidos, urgencias, preguntas y respuestas. Leer lo viejo con lo nuevo y a través de él &mdash;y viceversa&mdash; es trazar puentes de sentido, descentralizar ejes y anclarlos en nuevos puntos, enriquecer una obra a través de otra, propiciar el encuentro, celebrar el acuerdo tanto como el desacuerdo, articular más allá de la cesión, suspender la linealidad de las visiones sobre el cine boliviano.</font></p>     <p align="justify">&nbsp;</p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="3"><b>2.   El mapa</b></font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="Verdana" size="2">El trazado del mapa del cine boliviano parte de la revisión de dos momentos en la reflexión sobre el audiovisual en Bolivia: el primero, constituido por las primeras y ya citadas historias del cine en Bolivia; y el segundo, conformado por el conjunto de las nuevas historias del cine boliviano, lo que podemos denominar una segunda etapa de historización e investigación, que se concentra en la señalización, ordenamiento y reflexión sobre la producción audiovisual de desde la década de 1980 hasta la primera década del siglo XXI. Este segundo grupo de investigaciones lo conforma el trabajo de los críticos cochabambinos Santiago Espinoza y Andres Laguna, en sus libros <i>El cine de la nación clandestina. Aproximación a la producción cinematográfica boliviana de los últimos 25 años (1983-2008), </i>y <i>Una cuestión de fe. Historia (y) crítica del cine boliviano de los últimos 30 años (1980-2010). </i>A estas historias se suman los trabajos investigativos de alcance más específico o menor, desarrollados desde el ámbito de la crítica de cine y el periodismo especializado en cultura, en prensa escrita y digital, principalmente. Así, completan este segundo momento de investigación e historización del cine boliviano los textos críticos, entrevistas y artículos del colectivo de críticos del suplemento <i>La Ramona, </i>del diario Opinión de Cochabamba (del que forman parte Espinoza y Laguna); de la revista digital especializada en cine, <i>Cinemas Cine </i>(<a href="http://www.cinemascine.net" target="_blank">www.cinemascine.net</a>)<sup>4</sup>; de la revista cultural digital <i>Palabras Más </i>(<a href="http://www.palabrasmas.com" target="_blank">www.palabrasmas.com</a>)<sup>5</sup>; el trabajo de los críticos </font><font face="Verdana" size="2">Mauricio Souza<sup>6</sup>, Mónica Heinrich<sup>7</sup>, Ricardo Bajo<sup>8</sup>, Keith Richards<sup>9</sup> y Franchesco Díaz Mariscal<sup>10</sup>, entre otros.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">La revisión arroja los siguientes hitos en el mapa:</font></p> <ul>       <li><font size="2" face="Verdana" align="justify"> El cine de Jorge Ruiz. Aludiendo a lo dicho por Gumucio (el cine boliviano comienza a existir en 1950), Carlos Mesa sitúa los inicios de Jorge Ruiz en el cine bajo un halo de sostenido olvido y temprana frustración: &quot;cuando Ruiz llegó al cine todo estaba olvidado&quot; (1983: 1). Sobre el nacimiento de una de las obras fundamentales de la filmografía boliviana las perspectivas investigativas han apuntado el valor cinematográfico pionero, el valor documental y el valor antropológico y etnográfico de las obras de Ruiz; su importante papel como, en una primera etapa, parte del equipo de producción del Instituto Cinematográfico Boliviano, creado en 1953 durante el primer gobierno de Victor Paz Estenssoro; y, en una segunda etapa, como director técnico de este instituto, entre 1957 y 1964; las numerosas producciones realizadas principalmente junto a Augusto Roca al interior de las productoras independientes Bolivia Films, Socine y Telecine.</font></li>     </ul>     <blockquote>       <p align="justify"><font face="Verdana" size="2"><i>Vuelve Sebastiana </i>(1953) &mdash;cortometraje de docuficción y corte antropológico que narra la historia de Sebastiana Qhespi, una niña del pueblo Chipaya&mdash; es indudablemente una las películas bolivianas más importantes. El panorama del <i>antes perdido, </i>sobre el que se sostiene la validación de la obra de Ruiz como piedra fundamental del cine en Bolivia, se ha enriquecido durante los últimos años: aunque el trabajo de investigación acerca de las primeras décadas del cine en Bolivia &mdash;desde la llegada del cinematógrafo en 1987 hasta la década del 50&mdash; presenta los mismos obstáculos que siempre, algunos proyectos que han apostado por la recuperación y restauración de algunos filmes que se consideraban perdidos &mdash;el caso más exitoso, <i>Wara Wara </i>(1930), de José María Velasco Maidana, film restaurado y reestrenado en 2010&mdash; y el trabajo de archivo que se lleva a cabo, aun de forma poco solvente, desde instancias como la Cinemateca Boliviana, han puesto sobre la mesa nuevos datos para la configuración de </font><font face="Verdana" size="2">una historia del cine boliviano si no más abundante, sí más completa. Tal vez ahora nuestro cine debe responder a la urgencia de su recuperación: &quot;[e]n realidad cuando hablamos de cine nacional a lo que nos estamos refiriendo es básicamente al patrimonio conservado, con la parcialidad que esta circunstancia determina&quot; (Rodríguez: 6).</font></p> </blockquote> <ul>       <li><font size="2" face="Verdana" align="justify">La creación del Instituto Cinematográfico Boliviano (ICB). Éste es primer aparato estatal de producción cinematográfica en Bolivia, creado por Decreto Supremo de 20 de marzo de 1953. El proyecto político que implicó la Revolución de 1952 se sostenía no sólo a través de acciones como la reforma agraria y el voto universal, sino en la concepción de una nueva manera de manejar los medios de comunicación. En esta línea, el ICB se constituye en una productora de noticiarios y otros materiales de difusión del proyecto revolucionario y de propaganda para la consolidación de la imagen de la revolución y sus protagonistas. Su papel político tuvo resultados de enorme importancia para la producción de cine en el país: el trabajo del ICB ha constituido el mayor acervo de producción cinematográfica boliviana hasta la aparición de la televisión nacional, y fue escuela para realizadores de la talla de Jorge Ruiz y Jorge Sanjinés (Rodríguez: <i>22).</i></font>    <br>         <br>   </li>       <li><font size="2" face="Verdana" align="justify">Jorge Sanjinés. La estela del cine del director boliviano más importante se ha convertido en una huella recurrente y cuestionante en el trabajo de cineastas bolivianos hasta la actualidad. Desde su cortometraje <i>Revolución </i>(1963), pasando por su película más intensa y significativa, <i>La nación clandestina </i>(1989), hasta su más reciente repaso a la historia de las luchas de los pueblos indígenas en Bolivia, <i>Insurgentes </i>(2012), el cine de Sanjinés es el que más a fondo ha reflexionado sobre la realidad social, política y cultural de Bolivia. El título que ostenta este director, como el más importante de nuestra filmografía, no pesa por viejo sino por tremendamente actual, hecho verificable en las últimas décadas: Sanjinés como figura y sombra continuamente aludida, citada, homenajeada, resignificada, negada. Presente. Es imposible separar la obra de Sanjinés de un compromiso político claro, una posición que responde a una forma de entender la realidad social e intervenirla a través de las imágenes en movimiento. Ahí es donde radica la fuerza de la obra de Sanjinés, lo que hace que ésta sea referente indiscutible a la hora de ver cualquier película boliviana.</font>    ]]></body>
<body><![CDATA[<br>         <br>   </li>       <li><font size="2" face="Verdana" align="justify">El cine posible. &quot;Mi propósito es hacer un cine comprometido con la realidad boliviana y además adecuado a esa realidad en función de un lenguaje cinematográfico capaz de ser inteligible por los espectadores&quot; </font><font face="Verdana" size="2">(en Mesa, 1979:174). Antonio Eguino comenzaba con <i>Chuquiago </i>(1977) una nueva manera de pensar la realización cinematográfica en articulación con una lectura sobre la sociedad boliviana. Entre el cine de Jorge Sanjinés y el de Eguino, la realidad boliviana funge como fuente y contenedor de una necesidad creativa vital: responder a lo que la historia de Bolivia es, situarse ante ella y decir algo. Frente a la obra de Sanjinés, un cine militante, de ideología y compromiso con la necesidad de dar una respuesta a las realidades injustas de los bolivianos (Sanjinés), Eguino plantea un cine de preguntas, un cine-espejo, según Mesa (1985: 115), que está comprometido con ofrecer una mirada honesta a la sociedad boliviana desde un cine libre y posible &mdash;en dictadura&mdash; que no eluda los problemas de esta sociedad (Mesa, 1985: 108). Matizan esta lectura de la obra de Eguino los críticos Espinoza y Laguna, que apuntan que tanto el director de <i>Chuquiago </i>como Paolo Agazzi prefiguran el cine boliviano de los 90 (el boom de producción nacional, en 1995), al abrir la posibilidad de hacer películas que no buscaran hacer otra cosa que contar una historia: &quot;[a] partir de ese momento el cine dejó de ser una herramienta política, dejó de ser una herramienta del proselitismo, de denuncia política o de concientización ideológico-cultural&quot; (2009: 172).</font>    <br>         <br>   </li>       <li><font size="2" face="Verdana" align="justify">El boom de 1995. Este año ha sido bautizado por muchos como el año del boom del cine boliviano. La primera Convocatoria al Fondo de Fomento Cinematográfico desemboca en un fenómeno inédito: el estreno de cinco largometrajes bolivianos el mismo año. Hablamos de <i>Para recibir el canto de los pájaros, </i>de Jorge Sanjinés; <i>Jonás y la ballena rosada, </i>primera película de Juan Carlos Valdivia; la opera prima de Marcos Loayza, <i>Cuestión de Fe; Sayariy, </i>de la montajista Mela Márquez; y <i>Viva Bolivia toda la vida, </i>largometraje de ficción de Carlos Mérida. Alfonso Gumucio Dagrón incluye también a la teleserie de Hugo Ara, <i>La oscuridad radiante, </i>originalmente producida en video, reeditada en versión cinematográfica y transferida a 35 mm para su exhibición en cine (1995). A este boom corresponde oponer otro reciente: el de 2009. Ese año, lo inédito vuelve a ocurrir: cerrando la primera década del siglo XXI se estrenaron, entre largometrajes, mediometrajes y cortometrajes, 28 producciones nacionales, tres coproducciones y una producción internacional con la participación de Bolivia (Molina, 2010).</font>    <br>         <br>   </li>       <li><font size="2" face="Verdana" align="justify">El cine digital. La tercera etapa del cine boliviano, según Espinoza y Laguna, la inaugura la ópera prima del cineasta cruceño Rodrigo Bellott. <i>Dependencia sexual, </i>producción rodada en formato digital, se estrenó en </font><font face="Verdana" size="2">el Festival de Cine de Cannes en mayo de 2003 y meses más tarde ganó el premio de la Federación Internacional de Prensa y Crítica Cinematográfica (FIPRESCI), en el Festival de Locarno (Suiza). La película se produjo de forma independiente, sin acudir a los canales de financiamiento tradicionales en Bolivia: Bellott reivindicó el modo de producción de cine independiente en el contexto nacional, es decir, un cine que para su realización prescinde del respaldo institucional y económico del CONACINE (Consejo Nacional de Cine) (Espinoza y Laguna, 2009: 29). Sin embargo, esta cualidad de &quot;cine independiente&quot; no está divorciada de una búsqueda política, de incidencia social:</font>         <blockquote>           ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="Verdana" size="2">[e]l cine tiene un potencial mucho más grande que el de sólo contar historias. Creo que el público y, por otro lado, como resultado de la industria del cine de entretenimiento, el cine ha caído en eso, en sólo contar historias. Pero se están olvidando muchas otras cosas que también puede hacer el cine. A lo largo de su historia, ha sido y es un provocador social (Bellott, 2010).</font></p>     </blockquote>         <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Tan lejos y tan cerca de la mirada de Sanjinés sobre el cine, como una herramienta política, el cine de Bellott abrió una nueva forma de entender el audiovisual en el ámbito de la producción y también en el complejo espacio de las preguntas y respuestas, reflexiones, diálogos y tensiones que una película en Bolivia plantea a sus sociedades y los ejes de sentido de sus realidades culturales. La confirmación latente: todo el cine boliviano es político.</font></p>   </li>       <li><font size="2" face="Verdana" align="justify"><i>Zona Sur. </i>Con este film, estrenado en agosto de 2009, Juan Carlos Valdivia inicia una nueva forma de pensar su cine y, a la vez, el cine y la reflexión sobre la cultura desde el arte en Bolivia, en el momento de transformación política inaugurado por la elección de Evo Morales como el primer presidente indígena en Bolivia y Latinoamérica. El quiebre político halla una respuesta en el quiebre cinematográfico de la primera década del siglo XXI, que tiene como la pieza central a la película de Valdivia. Definida por el director como personal, sin ser autobiográfica, significó la reinvención de su propuesta cinematográfica, compuesta, antes de <i>Zona Sur, </i>por <i>Jonás y la ballena rosada </i>(1995) <i>y American Visa </i>(2005), dos películas de corte comercial en las que el autor había logrado resultados buenos pero poco originales.</font>         <blockquote>           <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Para mí era una cuestión de reinventarme, de volver a nacer, de volver amar el cine y de hacer algo arriesgado, algo verdadero, de tocar mi vida personal, de ser autocrítico y de hablar de lo que está pasando en mi país. Además creo que es una cosa que me interesa. Regresé a Bolivia hace cuatro años, lo que pasa en mi país es fascinante y quiero ser parte de lo que está pasando y </font><font face="Verdana" size="2">poner mi granito de arena. La película tiene una parte política también, pero política desde el lado donde yo primero me critico, critico a mi entorno, a mi sociedad, al mundo de donde yo vengo (Valdivia, 2010).</font></p>     </blockquote>     </li>     </ul>     <blockquote>       <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Esta parte política llevó a que se comparara la película con <i>La nación clandestina, </i>de Sanjinés: el encuentro de estas dos obras es sintómatico, destila los sentidos de la articulación de dos miradas sobre Bolivia en momentos en los cuales la urgencia y el desencanto son hilos de un mismo tejido.</font></p> </blockquote>     <p align="justify">&nbsp;</p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="3"><b>3.   La propuesta de lectura: algunos cruces posibles</b></font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Hasta acá hemos señalado los hitos y los momentos importantes del cine boliviano desde la década de 1940, a través de la revisión de las miradas y las reflexiones de historiadores y críticos de cine: el recorrido que hicimos servirá como una especie de marcación para la segunda parte de este artículo, en el que propondremos cruzar las lecturas de películas distanciadas en el tiempo, estéticas y enfoques, temáticas y preocupaciones. Nuestra propuesta de lectura puede sintetizarse y comprenderse, en una primera instancia, a través de la imagen de un puente, un trayecto &mdash;y su recorrido&mdash; de un punto o varios puntos hacia otros. La linealidad no será el movimiento privilegiado del paseo que realizaremos: como una suerte de búsqueda &mdash;en la que las marcas que dejamos son luces y señales, pero a la vez huecos y sombras&mdash; iremos y vendremos sobre nuestros pasos, alentando nuevas posibilidades de ida y de retorno, acudiendo a la memoria en tanto fuente de sentido primordial, piedra de quiebre, espejo, fantasma e invención. Los cruces que abordaremos tienen un objetivo central: ampliar la mirada, abrir las perspectivas, reivindicar su pluralidad y arriesgar en sus articulaciones. Comencemos.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2"><b>3.1.   Primer cruce: revoluciones y la primera Sebastiana</b></font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Con su cortometraje <i>Revolución, </i>Sanjinés inaugura una nueva manera de pensar la mirada del espectador de cine boliviano. La película, de 12 minutos, filmada en 16 mm en blanco y negro, fue presentada al público local en 1964 como el <i>&quot;primer filme experimental boliviano (..) poema magistral (y) arte social verdadero (con) un profundo sentido nacional” </i>(Productoras cinematográficas Luz y Sombra, 1964:1; en Wood, 2006: 1). Ese año, la película ganó el Premio Jori Ivens en el Festival de Documental de Leipzig (Alemania), abriendo así la larga lista de premios concedidos al cine de Sanjinés en el exterior. La manera en que la película se produjo es particular: según apunta Alfonso Gumucio, entre 1962 y 1964, Sanjinés, el guionista Oscar Soria y el productor Ricardo</font> <font face="Verdana" size="2">Rada fueron elaborando el cortometraje, <i>&quot;robándole unos metros de película a las producciones auspiciadas que realizaban mientras tanto” </i>(1982: 219)<sup>11</sup>. El resultado fue una pieza en la que la Revolución de 1952 es reinterpretada y cuestionada, a través de una propuesta estética que trabaja con fotografía expresionista y los preceptos teóricos del montaje de los soviéticos Lev Kuleshov y Serguéi Eisenstein. Un poco más de diez años después de los agitados días de abril y el inicio de una de las transformaciones políticas y sociales fundamentales en Bolivia, Sanjinés hace una película en la que la pobreza y la marginalidad, retratadas en el espacio y tiempo cotidianos de la ciudad de La Paz, se encuentran con las imágenes de una reinterpretación crítica de la insurrección popular del 9, 10 y 11 de abril de 1952, y, en la articulación, de las reformas del proyecto político del nacionalismo impulsado por el Movimiento Nacionalista Revolucionario.</font></p>     <p align="center"><img src="/img/revistas/rcc/v18n32/a07_cuadro_02.jpg" width="394" height="244"></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">La película es &quot;sutil y ambigua&quot; (Wood, 2006: 5): en sus primeros planos, presenta una radiografía del subdesarrollo (Gumucio, 1985: 219) en la que la cámara muestra mujeres, hombres y niños indígenas, migrantes y pobres, que duermen en basurales, buscan comida en los escombros, son aparapitas y pordioseros; las imágenes se combinan a través de un montaje de ritmo trepidante que, por ejemplo, más tarde articula los rostros y escenas de niños de la calle, un carpintero en su taller y un grupo de niños cargando un ataúd pequeño y blanco. Estas imágenes se integran con el ruido de una manifestación y, luego, las imágenes del pueblo y sus dirigentes, que aluden directamente a los acontecimientos de abril de 1952. Masa revolucionaria; banderas y estandartes, soldados acuartelados; revolucionarios heridos, presos, encañonados y asesinados; pueblo enterrando a sus muertos, armado contra la opresión militar. Sin embargo, las imágenes finales quiebran esta sucesión: primeros planos de </font><font face="Verdana" size="2">rostros de niños y, para concluir, los pies de uno de ellos, descalzos sobre las piedras. Final abierto que consolida la visión no completamente celebratoria de la Revolución de 1952, en el que es posible leer la pregunta sobre la efectividad del proyecto político de la Revolución, si éste acabo con la realidad injusta de muchos y el porvenir incierto de los más débiles.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">De acuerdo con David Wood, la concepción del montaje de este film, heredera de las visiones de Eisenstein y Kuleshov, obliga a que el espectador se involucre de una manera activa y comprometida en la liberación del pueblo: &quot;(los espectadores de Sanjinés) (n)o deben atestiguar la revolución sino, a través de la labor intelectual alentada por el montaje, <i>sentir </i>la noción abstracta de revolución 'en una libre acumulación de material asociativo'(Eisenstein, 1963: 61). No se trata de la ya consagrada Revolución de 1952, sino del concepto, del proceso aún vigente, de 'revolución'&quot; (2011). Esta forma de interpelar al espectador se diferencia de la construcción del receptor pasivo que habrían configurado las producciones del Instituto Cinematográfico Boliviano (ICB), de propósitos propagandísticos y laudatorios del proyecto político de la Revolución y el imaginario social que construyó a través de una especial atención a la propaganda y, particularmente, la producción audiovisual, con la creación del ICB en 1953 (Wood, 2006: 6).</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">El cortometraje de Sanjinés es ciertamente &quot;la primera expresión cinematográficamente madura y políticamente intuitiva de la Revolución y su significado&quot; (Mesa, 1985: 81), porque articula esta expresión a través de una imagen/sentido tan enigmático como revelador: ¿dónde cabe la imagen del niño descalzo en la revisión crítica de la emancipación revolucionaria, en el álbum de victorias y derrotas de la construcción de la identidad boliviana en el abigarrado cruce cultural que lo atraviesa? Si correspondemos con nuestro afán de poner entre las cuerdas de su propia historia a las imágenes en movimiento producidas en el país, podemos encontrar una respuesta, también ambigua, diez años antes del estreno de <i>Revolución, </i>en el registro de la historia de una niña del pueblo Chipaya. <i>Vuelve Sebastiana </i>(1953) es el punto más alto de uno de los acervos cinematográficos más prolíficos de Bolivia: el de Jorge Ruiz, documentalista incansable, pionero indiscutible del cine nacional. Esta película, estructurada como docu-ficción, se sitúa en el pueblo de los Urus y en el viaje de Sebastiana Quespi, niña uru chipaya, a una población aymara cercana; su rescate y retorno a la comunidad de origen, a su memoria y sus tradiciones. Ruiz filmó esta película de forma independiente &mdash;cuando ya trabajaba para el ICB&mdash;, con guión de Luis Ramiro Beltrán y el asesoramiento del investigador francés Jean Vellard, con quien ya había trabajado en el documental <i>Los Urus </i>(1951).</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2"><i>Vuelve Sebastiana </i>tiene un tono didáctico, plasmado de manera clara a través de una fórmula: (a) el formato expositivo de la situación cotidiana del pueblo Chipaya, la riqueza de sus tradiciones y su situación de pobreza, producto del aislamiento y el abandono, y (b) la articulación de esta historia, a través de la narración de una voz en <i>off, </i>que combina la tercera y segunda persona, para mostrar y, sobre todo, explicar la historia particular de Sebastiana y la Historia detrás de ella —la de su comunidad y su cultura. El resultado es un producto con un enfoque indigenista, es decir, una mirada desde fuera que, en este caso, busca presentar esta historia, con el fin de rescatar, poner en valor, pero a la vez enseñar, poner en conocimiento a una audiencia occidental, un sujeto otro, indígena, y su contexto.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">En esta línea, la realizadora Verónica Córdova apunta que la película &quot;refleja una de las posturas típicas de la etapa nacionalista revolucionaria en Bolivia: como una recientemente descubierta fuente de fortaleza cultural e identidad nacional, las culturas indígenas eran vistas como una especie de patrimonio nacional, y por tanto se trataba de 'preservarlas' de cualquier cambio o transformación, aun si el cambio implicase mejorar sus condiciones de vida&quot; (2007: 135). Este afán preservacionista trasluce en el acercamiento honesto, que conoce y evidencia el lugar desde donde se pone la cámara: la distancia está marcada por la forma en la que la historia de esta niña es presentada al espectador urbano, en la que no se busca hacer un cruce de las miradas occidental e indígena. El narrador le habla a Sebastiana Quespi pero ella nunca contesta con su propia voz, sino a través de la reinterpretación que propone el documentalista sobre su cultura y su contexto en la década de 1950.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">La historia de Sebastiana también arroja una pregunta similar a la del niño descalzo con el que cierra <i>Revolución, </i>de Sanjinés: ¿qué significa la Revolución de 1952 para esta niña chipaya?; en el mapa de proyectos y consolidaciones de la conformación del Estado-nación, ¿dónde está Sebastiana, su pueblo, sus tradiciones? Hoy, 62 años después del inicio del proyecto político nacionalista, resulta revelador encontrar que tanto Ruiz como Sanjinés hayan escogido y trabajado la figura y la imagen de un niño y una niña para reflexionar sobre el complejo tejido de las identidades culturales y las reivindicaciones sociales y políticas en el país: como sintetizadores de la imagen del porvenir, cierto o abierto, ambos niños hablan de la esperanza y de la memoria, de la correspondencia de un tiempo presente de transformaciones con un pasado que trasciende e, incisivamente, interpela.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Esta interpelación se produce de maneras muy distintas en ambas películas. El cortometraje de Sanjinés propone involucrar al espectador de forma activa y, así, comprometerlo con la liberación y emancipación del pueblo; por su parte, <i>Vuelve Sebastiana </i>sitúa al espectador en una posición receptiva y pasiva, confirmada por la voz de un narrador que guía las interpretaciones de la audiencia de forma clara y unívoca. Sin embargo, esta diferencia no implica negar la intención política que gesta la mirada de ambos films: Sanjinés proponía que el cine puede crear una atmósfera, a través del montaje, en la que el espectador puede ver la situación como si estuviera dentro de ella<sup>12</sup>; Ruiz construye una película a partir de la tensión cultural que significa el encuentro de su mirada con una realidad y un sujeto que finalmente no comprende. Ninguna de estas perspectivas ofrece respuestas alentadoras o conformistas: entre el espectador que construye y requiere una película como la de Ruiz, y el espectador de quiebre que crea Sanjinés hay mucha distancia, pero sin el primero, el segundo sería inútil. No se trata, creemos, de una evolución del abordaje de las tensiones conceptuales que surgen en los encuentros sociales, sino de la apropiación de esta reflexión desde la construcción del espectador del cine boliviano frente a su tema fundamental: el otro, reflejo incómodo, políticamente intrincado, traducido en la figura de un niño tal vez huérfano, migrante indígena, chipaya olvidado, que carga con una memoria. El registro de esta tensión es el valor más trascendente de ambas películas.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">La lectura de este aporte abre dos desvíos en este recorrido, dos otras maneras de pensar, desde la contemporaneidad, estas tensiones.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2"><i>Primer desvío: </i>el documental <i>La bala no mata </i>(2012), dirigido por Gabriela Paz, con guión de Mario Murillo. La película recurre a testimonios de nueve hombres y mujeres que vivieron los días de la Revoluci&oacute;n de abril de 1952, con el fin de desmontar la historia oficial de este hecho. La idea fue recorrer junto a cada uno de los personajes el imaginario de la revolución personal y propia, individual y, a la vez, profundamente plural, colectiva. Este imaginario es un hecho de memoria, pero no de una memoria oficial, en la que el ejercicio del olvido es tajante, sino de una memoria chica, íntima. La pregunta que plantea </font><font face="Verdana" size="2">es, pues, similar a la que hiciera Sanjinés en su corto: ¿dónde, en la historia grande de la Revolución, caben los hombres y mujeres que fueron atravesados por ella, en las calles y en sus casas, en su memoria familiar y personal, en sus canciones y sus recuerdos?</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2"><i>Segundo desvío: </i>el cortometraje de Carlos Piñeiro, <i>Max Jutam </i>(2010)<sup>13</sup>. De cierta manera, es un homenaje al viaje de Sebastiana Quespi en la película de Ruiz. La película, filmada en Santiago de Okola, comunidad a orillas del lago Titicaca, cuenta la historia de Max, un joven que va a la ciudad con un recado de su familia: comprar un regalo para su sobrina. Llega a la ciudad y ve que es maravillosa, entonces se queda y nunca más vuelve a su comunidad. Se vuelve peluquero, y un día, 30 años después del inicio de la historia, decide volver a su comunidad. Cuando retorna se encuentra con que ya nadie lo espera.</font></p>     <blockquote>       <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Lo lindo de este personaje es que nunca le han gustado los peinados de su comunidad, desde joven los odia. Entonces, cuando conoce la ciudad, más allá de lo impactante que puede ser ésta cuando uno recién llega, lo que le importa a Max son los cortes de cabello que hacen en la urbe. Así, él se hace un corte tipo Elvis Presley, el corte que siempre había querido y eso lo cambia de nuevo, lo redefine. Se hace ese corte, se queda en la ciudad. La psicología del personaje trata de reflejar la cantidad de personas que migran del campo a la ciudad. <i>Max Jutam </i>trata de ser universal en el sentido que busca personificar a todos aquellos que un día llegan a la ciudad y nunca más vuelven a sus comunidades, a sus pueblos (Piñeiro, 2010).</font></p> </blockquote>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2"><b>3.2.   Segundo cruce: el espacio donde todos nosotros cabemos</b></font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">De algún modo, <i>Chuquiago </i>ha sido una experiencia única. Cuando se estrenó la película en La Paz fue grande mi sorpresa por el enorme éxito de taquilla, las colas de la gente frente al cine y los comentarios favorables de los espectadores.</font></p>     <blockquote>       <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Al mismo tiempo, se publicaron algunas de las feroces y despiadadas críticas que recibí localmente en el momento de su estreno. Según mis críticos yo había hecho una película que callaba más de lo que decía, era un reclamo de por qué no hacía un cine de combate o de compromiso político. Lo que yo quise hacer, y lo defiendo siempre, es una película que analice nuestra sociedad, que nos haga reflexionar, que examine lo que somos (Eguino, 2010).</font></p> </blockquote>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="Verdana" size="2">El número de espectadores que logró <i>Chuquiago </i>es uno de los más altos hasta la actualidad: 325.000 (Susz, 2003, en Espinoza y Laguna, 2009: 50)<sup>14</sup>. Bási</font><font face="Verdana" size="2">camente, este fenómeno ha sido leído desde una perspectiva: el cine que proponía Eguino marcaba un desvío con respecto al cine militante de Sanjinés, funcionaba comercialmente y lograba, con sus limitaciones, hacer una lectura medianamente consistente de la realidad boliviana y sus protagonistas más comunes, ciudadanos promedio representantes de distintas clases sociales que, aunque cuestionablemente, causaban empatía, recelo, repudio, cariño, risa, pena, en fin, emociones en el espectador.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Hoy esta lectura tiene sus limitaciones y no es posible confirmarla a cabalidad. A través de cuatro historias, la película proponía hacer un acercamiento a la idiosincrasia del habitante de La Paz, un recorrido cariñoso por las calles y paisajes de esta ciudad, sus espacios comunes y maravillosos. Podemos describir la película como la expresión de un despliegue discursivo amoroso, que construye a la ciudad en tanto espacio en el que confluyen disparidades, encuentros, cruces. La Paz de Eguino es un tejido intrincado de posibilidades para la mirada y el cuerpo del habitante de esta ciudad &mdash;los de siempre, los migrantes, los que vienen y se van, los que estuvieron siempre&mdash;, que configura un imaginario complejo y desafiante, ambiguo. Los cuatro personajes de <i>Chuquiago </i>tienen como eje de su identidad a esta manera de percibir la ciudad: no sólo como morada o lugar de tránsito, sino como centro de la configuración de las subjetividades, punto de convergencia único, hoyada que recibe y rechaza.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Las cuatro historias de la película son las siguientes: Isico (Nestor Yujiri), un niño indígena que llega a la ciudad y la recorre asombrado mientras aprende a hablar en castellano; Johnny (Edmundo Villarroel), hijo de un albañil que niega su origen indígena, se blanquea la cara con talco y hace todo para cumplir su sueño de viajar a Estados Unidos; Carloncho (David Santalla), un empleado público, representante de la burocracia y el buen humor, borrachito y buen tipo; Patricia (Tatiana Aponte), universitaria de familia acomodada, con afanes revolucionarios sosos, accesorios, digamos, de un atuendo a la moda. Una lectura, relativizada por Gumucio<sup>15</sup>, ubicaría a los personajes &mdash;el migrante, </font><font face="Verdana" size="2">el alienado, el funcionario público y la &quot;jailona&quot;&mdash; como rostros representantivos de las clases sociales que aloja el hueco paceño: en ellos se sintetizarían los cruces de estas clases sociales en la ciudad. Ésta es la figura central del film de Eguino: según nuestra lectura, más allá de la validez de la fotografía social o la inconsistencia de esta intención, la propuesta del director apunta a construir un imaginario de la ciudad donde los rostros de los protagonistas son, digamos, aristas de un centro, un eje, que es la ciudad misma y sus sentidos.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">En su momento, el film de Eguino fue reivindicado por abrir una nueva vía para el discurso de cine comprometido con una realidad social determinada: no se trata de un compromiso de militancia o de urgencia de denuncia sino de posibilidad de mirada, es decir, subjetividad, manera particular de entender<sup>16</sup>. Según Mesa, la posición de Eguino, con respecto a la coyuntura política del momento y la reinterpretación de ésta en la película, &quot;no depende del grado de limitación circunstancial sino de su propia visión del país&quot; (1985: 106). Se trata de una decisión, de una libertad particular posible por una manera diferente &mdash;a la de Ruiz y a la de Sanjinés&mdash; de entender la correspondencia entre realidad y discurso cinematográfico. Santiago Espinoza y Andrés Laguna apuntan que esta película es la primera del cine boliviano que explora territorios no exclusivamente políticos o indigenistas, y que representa &quot;un momento de &quot;liberación&quot; creativa y argumental&quot; (2009: 73-74).</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Matizamos las ideas propuestas por los críticos: la lectura que hace Eguino de esos temas urgentes, de índole política e indigenista, es otra, significa un cambio de enfoque o una apuesta distinta en el arbitrio de las temáticas. Pero, además, se juega por la construcción del imaginario de la ciudad, como ente vivo que atraviesa la vida de sus habitantes, los convoca y los transforma, los define para luego borronearlos, los pone en diálogo con el mismo ímpetu que los distancia irremediablemente.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Si bien es posible acusar a las historias de <i>Chuquiago </i>de ingenuas, también es necesario encontrar en esta lectura de la ingenuidad un factor propiamente político. ¿Por qué Eguino no hace una representación cabal, o más creíble, de sus figuras sociales? Podríamos contestar con un ¿por qué debe hacerlo?, o incluso con un ¿acaso esto realmente importa en esta película? Importa para el contexto: una película se ve a través de otra y, quiebre y continuidad, el cine de Sanjinés es influencia, es decir, fantasma e invención. Y ésta tiene que ver exclusivamente con la construcción del territorio de la ciudad: zona de cruces tentativos pero, sobre todo, campo de esferas que interactúan con sus reflejos, es decir, con sus proyecciones y sus límites.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Las historias de la película no se cruzan argumentalmente, hecho que consolida una visión de la ciudad como morada que, cercada, crea cercos, dibuja angustias que, en su carácter colectivo &mdash;incluso de clase&mdash;, no logran consolidarse de forma unívoca. La pluralidad cultural y social retratada tiene que ver con una ambigüedad de sentido acerca de la pertenencia: Isico es nuevo paceño por elección de sus padres; Johnny quiere irse de su ciudad y su país; Carloncho es el personaje más reticente y su condición de empleado lo universaliza, es decir, lo extrae de un lugar específico; Patricia vive en su casa y no en la ciudad. Ninguno de los personajes está completamente, vienen o se irán, nunca entraron, nunca salieron. Su condición de habitantes de La Paz está signada por una ausencia germinal, que los hace ajenos y propios a la vez, en un espacio que los conjuga en su negación. Derrotas, dijo Gumucio; pesimismo, Mesa; liberación, Espinoza y Laguna. Lo indudable es que se trata de una visión problemática sobre el hecho de permanencia, llegada, fuga, memoria, trascendencia del origen, lo que significa uno de los abordajes más lúcidos sobre la condición política del boliviano. Tal vez la postura de Eguino es enigmática, viéndola casi 40 años después. En todo caso, creemos que más bien se trata de reticencia, de un desencanto saludable, de un descreimiento primero que encontrará, en las décadas siguientes, pares conflictivos.</font></p>     <p align="center"><img src="/img/revistas/rcc/v18n32/a07_cuadro_03.jpg" width="322" height="454"></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">El par que escogemos aparece un poco más de tres décadas después de <i>Chuquiago. </i>Qué otro lugar más reticente, más descreído que un desolado cuarto del Hospital Obrero de La Paz. En su primer largo metraje, estrenado en 2009, Germán Monje juega a resituar La Paz en la memoria de un grupo de hombres, entre 50 y 70 años, la mayoría solitarios y melancólicos, encerrados y empotrados en camas. Trabajada en blanco y negro y, casi en su totalidad, en una sola locación, el juego de <i>Hospital Obrero </i>es arriesgado: hablar de La Paz casi sin mostrarla, hacerla trabajo memorioso puro, nostalgia <i>in situ, </i>paradójica, encierro germinal, cerco como respuesta al cerco. Hay una visión jubilosa de la amistad, del encuentro de estos personajes más pares que dispares, pero también hay un sabor amargo acerca de su condición de habitantes de una ciudad que viven a través del recuerdo, de una pérdida que obliga a la imaginería, a los ordenamientos y desordenamientos de aquello que uno se acuerda que fue.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">La narración se proyecta literalmente desde las piezas de un rompecabezas en el que se dibuja la figura vieja de un micro y el contorno difuso del Illimani. Las siete historias de la habitación 501 del Hospital Obrero vuelven a escribirse en el montaje en tanto se organizan las piezas y se desordena su cronología. Cada uno de los capítulos de <i>Hospital Obrero </i>va dejando pistas al espectador para que éste empiece a mover las fichas de la estructura y termine de descubrir cómo es que ésta juega. Los juegos de la memoria, a través del montaje, no son sólo temporales: este enredo de memorias y pasados ocurren tanto entre las camas de la 501 como en lo que se teje y desteje alrededor de éstas, en las ventanas. Las laderas de una ciudad, los micros que las trepan, la bulla del estadio Hernando Siles, a tres cuadras del hospital, y una villa que está de fiesta, fungen como ecos, imágenes o fantasmas, presencias disueltas por su inactualidad. El espacio, como en la película de Eguino, es un cuerpo vivo que se enfrenta intempestivo a la cámara. Bajo el lineamiento de abaratar los costos de producción<sup>17</sup>, un alto porcentaje de la película tiene lugar en un sólo espacio, y los saltos que hace la historia a otras dimensiones -desde las ventanas, la geografía de La Paz repite las subidas y bajadas, las idas y venidas de la narración-andan y desandan el recorrido por un lugar que es también de espera y donde el encuentro pasa por el enredo, la memoria, el desfase, la sutileza, la imagen. En fin, la reticencia a la fijación espacial y la paradoja del homenaje nostálgico a un espacio que no existe o existe infinitas veces, nunca y siempre.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="Verdana" size="2"><i>Ruta hacia el este. </i>Un encierro más radical es el que propone la trama de <i>El ascensor, </i>primera película del cruceño Tomás Bascopé, también estrenada en </font><font face="Verdana" size="2">2009. La historia se desarrolla en las cuatro paredes asfixiantes de un ascensor en un edificio de oficinas de Santa Cruz de la Sierra, que se estropea en pleno Carnaval y deja encerrados a tres sujetos, dos asaltantes &mdash;camba y colla&mdash; y un asaltado &mdash;camba:</font></p>     <blockquote>       <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Al principio la historia estaba pensada para dos. Pero después, viendo un poco el contexto, las cosas cambiaron. Yo creo que en el mundo no hay racismo sino clasismo. Lo que nos divide como seres humanos es la plata. Ésa es mi visión de Bolivia: la lucha no es entre cambas y collas, sino que es una lucha por poder, por plata. Y ahí apareció el tercer personaje. Todos los personajes viven alrededor del dinero. Es una película bien boliviana pero el tema es universal&quot; (Bascopé, 2009).</font></p> </blockquote>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2"><i>Borradura. </i>A finales de la primera década del siglo XXI, tres realizadores bolivianos se unieron para la producción de un largometraje. El proyecto era ambicioso, ya que partía de un manifiesto escrito por los directores sobre la producción de cine en Bolivia, sus limitaciones y posibilidades. El &quot;Manifiesto de las 3 B&quot; acompañó el estreno, en 2009, de <i>Rojo Amarillo Verde, </i>película en tres partes, dirigidas, respectivamente, por Martín Boulocq, Sergio Bastani y Rodrigo Bellott. La película buscaba configurar una imagen del país a partir de las figuras de la madre y la pertenencia, a través de tres historias, situadas en los lugares de origen de los directores: a saber, Cochabamba (Boulocq), Tarija (Bastani) y Santa Cruz (Bellott). Ésta quizá sea la primera película boliviana en la que se explora sobre la temática de la identidad nacional desde, en este caso, tres espacios alejados de La Paz y de lo indígena-andino.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2"><b>3.3.   Tercer cruce: migrantes de la nación clandestina</b></font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">La película más importante del cine boliviano se estrenó hace 25 años. &quot;La nación clandestina&quot;, de Jorge Sanjinés, construye un discurso sobre la identidad boliviana a partir de la historia de Sebastian Mamani (Reynaldo Yujra) y su viaje de retorno desde la ciudad hacia su comunidad. Dedicada al pueblo aymara, el film escrito por Sanjinés y magistralmente fotografiado por Cesar Pérez, se ha consolidado, con el paso de los años, en la película que con más complejidad ha abordado y trabajado el discurso indigenista, el eje de sentido de lo indígena en el intrincado tejido cultural que se despliega entre el campo y la ciudad, a través de la imagen y la identidad del migrante, las tensiones de una negación cultural y el camino de expiación identitaria. <i>&quot;Sanjinés ha logrado renovar su fuerza, gracias a que ha superado el tono mesiánico y 'programático' de antaño, para abordar una reconstrucción histórica cargada de sentidos e interrogantes&quot;, </i>escribió Silvia Rivera en 1990, cuando se acababa de estrenar la película en Bolivia (Rivera, 1990).</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">La película logró el que hasta ahora es el premio más importante obtenido por una cinta boliviana en el ámbito internacional: la Concha de Oro del Festival de Cine de San Sebastian<sup>18</sup>. El reconocimiento termina de confirmar algo que se entendió, desde ese momento, como un punto de quiebre en el cine boliviano: el signo de interrogación con el que cierra el primer corto de Sanjinés aparece en esta cinta desplazado e integrado a una comprensión densa sobre el fenómeno de cruce cultural de los imaginarios del campo y la ciudad, de lo indígena y su articulación con la nación oficial, de la extrema situación social y política que define a Bolivia. Sebastian Mamani es expulsado de su comunidad por haberla traicionado, por cambiar su nombre y negar sus tradiciones: la única forma posible de retorno a su lugar de origen es a través del sacrificio, ofreciendo la vida en el ritual ancestral del<i> Jacha Tata Danzante, </i>que consiste en bailar hasta morir. La película es, así, la historia de un viaje de retorno, de la reivindicación fatal de la vida a través de la muerte, como sublimación culminante de la desestabilización de una configuración fija, o fijante, del sujeto nacional. El punto de inicio del film es el del desgaste que viene de la comprensión de la trascendencia, del peso de la memoria. Según proponen los críticos Santiago Espinoza y Andrés Laguna,</font></p>     <blockquote>       <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">El indígena que llega a su comunidad cargando a cuestas su propia muerte no es el mismo que salió pequeño para vivir en la ciudad ni el que fue expulsado de aquélla ya adulto, por traicionarla. El indígena que llega a ese pueblo casi deshabitado es el que ha resultado del encuentro fallido entre el Estado occidental y la nación clandestina. Es el que ha resultado de la conciencia de que en la nación oficial nunca dejará de ser un &quot;indio de mierda&quot;. Es el que ha resultado de la apelación al único y último vínculo genuino con la nación clandestina, con su identidad primigenia: la niñez (Espinoza y Laguna, 2009: 80).</font></p> </blockquote>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Los críticos se remiten a la lectura propuesta por Leonardo García Pabón, que señala la niñez como fuente de un recuerdo lúcido de Sebastián al retornar a su comunidad: la imagen de aquel danzante que, de niño, ve bailar hasta la muerte. A través de este recuerdo del ritual, señala García Pabón, se recupera una memoria infantil y una historia anterior a la creación del Estado boliviano:</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<blockquote>       <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">En su gesto se unen complementarias la conciencia del presente y la memoria del origen. Es decir, conciencia de que su identidad nacional debe ser repensada en términos de su cultura indígena, en la memoria de sus fundamentos míticos y vitales, así como en los de la experiencia de su presente histórico&quot; (2007: 262).</font></p> </blockquote>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">La confluencia de la que habla García Pabón, entre la experiencia del presente y la encarnación del pasado histórico, se dibuja a través de una imagen, tan </font><font face="Verdana" size="2">fulgurante como fluctuante, reveladora y hermética. La apelación a la memoria &mdash;como cuerpo de un imaginario entreverado, ya despojado de cualquier aterrizaje inmovilizante&mdash; la revela huella o inscripción fundante, convocada a través de una suerte de conjuro, una suerte de invocación para la expiación: en una escena inicial de la película, Sebastian recuerda esta imagen junto al mascarero, la verbaliza y, con esto, la transforma en invocación a su propio pasado, que no es individual sino colectivo, ancestral. Así, la memoria convoca a una correspondencia urgente, único conducto para la reivindicación de un imaginario cultural.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Otro tipo de invocación a la memoria es la que realiza, dos décadas después de <i>La nación clandestina, </i>el realizador Miguel Hilari, con su primer documental, <i>El corral y el viento. </i>Estrenado recientemente en el Festival Cinéma du Reel en Francia<sup>19</sup>, la película otorga, después de <i>Zona Sur, </i>de Juan Carlos Valdivia, una respuesta consistente, posible, a algunas de las problemáticas centrales de la película de Sanjinés: la identidad del migrante indígena, la articulación de los imaginarios culturales que entran en juego en la relación entre el campo y la ciudad, los sentidos de la nación, de la memoria como zona de registro y cuerpo de interpelación. A continuación, queremos trazar ciertos entramados del diálogo riquísimo que entablan ambas películas.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Narrada en primera persona, <i>El corral y el viento </i>puede verse como se mira o como se imaginaría un álbum familiar: la memoria construye y destruye momentos, inventa cosas perdidas, las recupera para un tiempo distinto, donde las distancias entre lo que se es y la historia que nos sostiene se vuelve un campo inmenso de tensiones, espejos, muros, tejidos, imágenes y canciones. La historia que presenta el documental es compleja, en cuanto lo que vemos son aristas, momentos concretos y herméticos dentro de los que se desenvuelve una trama que comenzó décadas, siglos atrás. A partir de la premisa de filmar Santiago de Okola, el pueblo de su padre, Miguel Hilari hace un recorrido imaginario por su propia historia, en una suerte de impulso testimonial y, a la vez, ficcional: en la vida cotidiana del campo, a través de las imágenes de los pocos pobladores de esta comunidad a orillas del lago, Hilari traza un recorrido hasta su experiencia propia, sus recuerdos, los que le pertenecen y los que no, sus visitas al pueblo de niño, su tío y su padre aymaras, su diario infantil escrito en alemán, la lengua de su madre.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Hilari presenta la película como la filmación del lugar de sus raíces. Se trata de una comprensión diferente del origen, con respecto a la película de Sanjinés. Ambos films abordan la problemática articulación entre campo y ciudad, entre los imaginarios del Estado-nación y el lugar de origen &mdash;indígena, campesino, clandestino, real. Lo hacen desde una particular y novedosa lectura de esta relación. Silvia Rivera, en su texto sobre <i>La nación clandestina, </i>que citamos líneas atrás, apunta que la construcción simbólica de la historia está dada desde el punto de vista de la comunidad y sus mecanismos, reconocidos en su complejidad:</font></p>     <blockquote>       <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">&quot;[l]a comunidad ya no es un ente sin fisuras, pleno de armonía y casi hermético a los influjos del exterior. Toda la película es una narración de los conflictos que vive una comunidad a lo largo de la historia contemporánea del país. Conflictos de profunda raíz histórica, que en el filme se remontan al &quot;tiempo&quot; de los patrones, tiempo de humillación y de derrota que tendrá profundas consecuencias en toda la trama posterior&quot; (1990).</font></p> </blockquote>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Sebastián retorna a una comunidad distinta, a una memoria que trasciende a través de una transformación que se registra y se pierde en la identidad de los que se van. Así, la carga de memoria que lleva a cuestas el personaje &mdash;en la figura de la máscara que, en una de las secuencias, recorre la geografía ascendente de La Paz en las espaldas de Sebastián&mdash; no es una consolidación: la tradición se reactualiza en el danzante, que no baila como una imagen rememorada, sino, también, <i>contra </i>ella.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">La mirada de Hilari coincide en muchos puntos con la propuesta de Sanjinés y la lectura de Rivera sobre <i>La nación clandestina. </i>La relación campo-ciudad es uno de los ejes del documental: la historia del abuelo aymara migrante, que llega a la ciudad y, como Isico, de <i>Chuquiago, </i>o Sebastián, de <i>La nación clandestina, </i>se queda maravillado y extrañado ante ella, sigue y se transforma en la historia del padre del realizador y la historia de éste, que regresa a la comunidad del abuelo para registrar aquellos recuerdos que han trascendido a través de él más acá de la tradición.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<blockquote>       <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">A mí me parece claro que la comunidad no es una cosa aislada que la puedes ver sola. Siempre existe en relación a la ciudad. No se puede ver el campo como algo (...) anclado en su propio tiempo &quot;pasado&quot;, digamos. Siempre me parece que existe en relación a la ciudad, porque puedes ver una mayor castellanización, una mayor urbanización, migración a la ciudad, que es algo que es muy importante para mostrar. Siempre quise tener a la comunidad en un proceso dinámico, no como algo estancado. Es algo que siempre se está moviendo y cambiando&quot; (Hilari, 2014).</font></p> </blockquote>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">La película insiste en las maneras de entender, trabajar, tensionar y proponer el registro de esta relación, en sus distintos niveles y figuras. Así, el primer gesto del registro es el de la memoria, la que aparece en las líneas del diario infantil de Miguel, escrito en alemán; los recuerdos de la llegada del abuelo a la ciudad, La Paz extraña. Este gesto se teje con otro, que es la condición ficcional del registro de la cámara, del impulso de la mirada como documento de su propio discurrir: el registro tardío, o la reconstrucción de lo vivido pero, sobre todo, de lo recordado, lo que tal vez no se vivió pero que halla, desde siempre, un asidero en un imaginario más complejo de las historias íntimas y familiares. En la historia de Miguel, filmar es registrar, en tanto esto significa ver en los otros, ahora, una historia que dialoga con la propia.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Descubrimos que la tensión, en ambas películas, ocurre en el registro de la transfiguración de esta memoria. De alguna manera, Sebastián, a través del ritual ancestral del Jacha Tata Danzante, busca reinsertarse en su comunidad y, así, registrar un retorno a ella en su propio cuerpo, en la entrega de éste a la tierra, a sus raíces. Lo que hace Hilari es distinto: el registro no sirve para reivindicar el retorno, sino para ficcionalizar a partir de él: Miguel se acerca, desde la primera secuencia de la película, a los niños de su familia en Santiago de Okola, sus primos posiblemente, parientes por el tío Francisco, el único hermano que se quedó en el pueblo. Así, vemos a dos hermanos jugando, disfrazándose frente a la cámara, en un diálogo de complicidad fraternal con ella y con quien pregunta detrás de ella.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Con una inteligente mirada paródica respecto a la solemne escritura de la historia de las naciones, sus reivindicaciones, sus victorias y sus derrotas, a través de planos que juegan de forma irreverente con el civismo y sus escenificaciones escolares, Miguel hace una serie de cuadros con niños recitando poemas sobre las culturas ancestrales, poemas políticos en contra del imperialismo, cantando canciones del lugar, con wiphala, pollera y poncho. Los rostros, voces y expresiones inolvidables de estos niños contrastan con la historia que da título al documental: décadas atrás, el abuelo de Miguel había demandado a las autoridades de Carabuco, pueblo cercano a Santiago de Okola, aprender a escribir y leer en castellano. Como respuesta fue encerrado en un corral de burros. Esta historia no tiene la misma funcionalidad que el recuerdo de Sebastián Mamani: en este personaje, el retorno y encarnación de la tradición es, finalmente, sublime, celebratorio. Del otro lado, el abuelo de Hilari vive en recuerdos que, reinterpretados en el registro, no sirven para la restitución o negación de una identidad, sino para el despliegue de ésta en la densa e impredecible inactualidad de la imagen, del plano como refugio de una inasibilidad no presentida, </font><font face="Verdana" size="2">sino asumida y evidenciada. <i>&quot;Poner una cámara y filmar ese momento es algo que contiene violencia” </i>(Ibíd).</font></p>     <p align="justify">&nbsp;</p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="3"><b>4.   Cuarto cruce: amigos tal vez</b></font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Cochabamba, pocos años atrás. Berto (Juan Pablo Milán) quiere vender un auto viejo que le ha heredado su abuelo. Víctor (Roberto Guillón), su único amigo, pierde el tiempo con él, mientras no aparezca un comprador de la reliquia modelo 69. Pasean, junto a Camila (Alejandra Lanza), y no hacen nada, hablan de cosas que no importan, van y vienen a algún lugar, quién sabe cuál. En su primer largometraje, <i>Lo más bonito y mis mejores años </i>(2006), Martín Boulocq reinterpreta las bases de uno de los géneros que más ha trabajado el cine boliviano de los últimos 30 años: la <i>road movie. </i>La película del director cochabambino es una <i>road movie </i>atípica, o una <i>anti-road movie:</i></font></p>     <blockquote>       <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">(...) el desplazamiento geográfico es un fantasma presente, pero no parece posible, parece una ilusión. El desplazamiento interno sólo parece conducir a un lugar, la nada y hacia un solo sentimiento, la desesperanza. Los tres personajes, Berto, Camila y Víctor, se mueven todo el tiempo, pero nunca llegan a ningún lado, están encerrados. Incluso les roban las llantas del vehículo que los transporta, un viejo Volkswagen del 69. Parece que el universo confabula para que no hagan ningún tipo de viaje (Espinoza y Laguna, 2009: 105).</font></p> </blockquote>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="Verdana" size="2">La película de Boulocq viene de una tradición, habla con otras películas a partir de dos gestos fundamentales en la apropiación e interpretación del <i>road movie: </i>la amistad, el encuentro, desencuentro, obra y gracia de dos almas casi siempre desahuciadas, inciertas; y la pertenencia o, más bien, la problematización de ésta, a partir de la encarnación, celebratoria o desesperanzada, del desplazamiento, de la fascinación por la continua desaparición. Este segundo gesto, como hemos visto en los acápites anteriores, es el gran tema del cine boliviano, o al menos una de sus obsesiones más detectables. El primer gesto, en realidad, se ha abordado como lateral con respecto a las preocupaciones más urgentes del cine boliviano: lo indígena no es aspecto definitorio, lo social no tiene un corte reflexivo o reivindicativo, y lo político se construye en el desencanto, en el descreimiento y la reticencia.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2"><i>Lo más bonito y mis mejores años </i>no busca ser el retrato de una generación, una radiografía o fotografía social, una puesta en conocimiento esclarecedora. Sus ambiciones tienen que ver con la desestructuración de estos objetivos, en los que la integridad de la unidad, la consolidación de una respuesta, son los aspectos centrales. Como una película sobre el encierro &mdash;otro de los grandes </font><font face="Verdana" size="2">gestos del cine boliviano&mdash; juega a vaciar a los personajes de su propia memoria y a registrar la incertidumbre, la trascendencia de lo fútil, de un vacío que no se explica en lo germinal sino en su espejo<sup>20</sup>.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">La película boliviana inaugural de esta tendencia ya sugería esta perspectiva: <i>Mi socio </i>(1982), de Paolo Agazzi, abría una senda de preguntas con respecto a la integración nacional desde un lugar novedoso, como lo es la amistad entre un niño camba y un camionero colla, en un viaje de Occidente a Oriente en el que lo fundamental es el encuentro de subjetividades que no se representan más que a ellas mismas. Eso es lo novedoso.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">En una extensa entrevista publicada en 2012, Agazzi habla sobre algunos aspectos que hacen entrañable a <i>Mi socio, </i>de los que señalamos dos: la pareja de actores y la visión fresca e irónica de la realidad, &quot;tal vez con cariño y distanciamiento al mismo tiempo&quot; (87-88). La película busca plantear una opinión acerca de las identidades nacionales desencontradas, el Oriente divorciado del Occidente. Sin embargo, tal vez en estas ambiciones la película presenta sus flaquezas: el escepticismo no nos deja ubicar el rostro del país en los rostros de don Vito (David Santalla), el camionero, y su ayudante, Brillo (Gerardo Suárez); pero nos permite verlos en su propia condición. El desplazamiento de estos personajes, el cruce que realizan de un extremo a otro del país, es auténtico porque no ofrece respuestas, sino reparos, amistad en lugar de acuerdo de imaginarios. Como en la historia de <i>Lo más bonito y mis mejores años, </i>lo que importa es la interacción de los personajes en una atmósfera íntima y propia, reivindicativa únicamente de lo subjetivo. Las representaciones colectivas fracasan, la comunidad está escindida y no se busca restituirla, ésta es la revelación.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Desde un enfoque que ha ido mutando en las últimas décadas, el cine de Juan Carlos Valdivia trabaja una revelación similar. Especialmente en sus dos últimas películas, <i>Zona Sur </i>(2009) e <i>Yvy Maraey </i>(2013)<sup>21</sup>, piezas de una segunda etapa en la obra del director paceño, se asume la construcción de esta subjetividad a partir de la decadencia y el desencanto, la revelación del choque </font><font face="Verdana" size="2">de imaginarios culturales que conviven disímiles. En su más reciente película, Valdivia realiza una nueva reinterpretación del viaje: Andrés (Juan Carlos Valdivia), un cineasta paceño que quiere hacer una película sobre los guaraníes, emprende una travesía hacia el sureste de Bolivia. No sabe bien lo que quiere: persigue las imágenes de un explorador sueco que investigó esta cultura, buscando el lugar utópico, la tierra sin mal. &quot;Este karai está buscando salvajes&quot;, les dice a sus amigos Yari (Elio Ortiz), el guaraní que Andrés contrata para que lo acompañe y guíe por caminos de tierra y pueblos perdidos en lo más profundo de un país ancho, ajeno y tristemente desconocido.</font></p>     <p align="center"><img src="/img/revistas/rcc/v18n32/a07_cuadro_04.jpg" width="411" height="266"></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Ésta es tal vez la revelación más cruda y honesta del quinto largo metraje de Juan Carlos Valdivia. A través de la historia de amistad entre Andrés y Yari, su viaje de descubrimientos y enfrentamientos, la película revela una distancia ominosa, fatal, entre una serie de escenarios que corren y recorren la abigarrada realidad de lo plurinacional. Estos escenarios se tejen y destejen, son distintos uno del otro: &quot;yo no quiero ser indio, hermano&quot;. Las burbujas de <i>Zona Sur </i>se consolidan, toman forma y encarnan dos identidades concretas en este film: el propósito no es otro que el recorrido de los ampulosos recovecos de las diferencias culturales, el mestizaje, lo indígena, el otrora problema del indio, el encuentro y desencuentro de contrarios, la realidad de lo pluri-multi, la inquisidora mirada de un explorador sueco, un curioso siglo XXI y una niña guaraní que sabe más que todos nosotros y cuestiona: &quot;¿cómo sabes de qué color miro yo las cosas?&quot;.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Los riesgos de esta película tienen alcances similares a los de <i>Zona Sur. </i>Bolivia se piensa a sí misma de manera distinta desde la elección del primer presidente indígena, Evo Morales, hoy a punto de finalizar su segundo mandato, y ambas películas parten de la premisa de hablar de la identidad en tanto enfrentamiento doloroso, desesperanzador en términos de resoluciones o finales felices. El tema de la interculturalidad no se cierra, no encalla en ninguna respuesta clara. Aquí está el riesgo más notable de la cinta: repliega, hasta el último minuto, las maneras en las que la posibilidad de verse a través del otro podrían ser diáfanas. Nada lo es.</font></p>     <p align="justify">&nbsp;</p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="3"><b>5.   Éstas y otras rutas</b></font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="Verdana" size="2">El recorrido que hemos trazado ha buscado apuntar cruces o enfoques novedosos a partir de una revisión arbitraria, es decir, subjetiva, de la cinematografía boliviana de los últimos 50 años. La mirada a las insistencias y las recurrencias que aparecen en películas de tendencias y gestos símiles y disímiles arroja los ejes temáticos que movilizan a un arte que, como ningún otro en Bolivia, ha encarrillado con vehemencia y terquedad los difíciles caminos de la identidad y los conflictos culturales, la conformación de sujetos nacionales, oficiales y clandestinos, la encarnación del conflicto del registro de las tensiones de memorias y visiones que no encuentran un final de pleno acuerdo. El cine nacional es un cine de finales abiertos, en cuanto su obsesión más sensible &mdash;la conflictiva representación de la intrincada articulación social y política de los sujetos, la colectividad y las naciones&mdash; materializa descarnadamente sus desencantos y fracasos, sus excesos y celebraciones, sus encuentros pero también sus insularidades. Nada está fijo ni quiere estarlo.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Tal vez podamos definir parcialmente al cine boliviano a través de su fascinación, muchas veces traducida en urgencia, por los espejos.</font></p>     <blockquote>       <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">A los bolivianos nos urge realmente (mirarnos al espejo como sociedad), mirar es una cosa muy compleja porque a veces siento que ya tienen demasiada realidad, o sea que también los bolivianos necesitamos soñar por un lado, imaginarnos otro país y otras cosas, pero por otro lado que nos falta mucha autocrítica y vernos al espejo (2010).</font></p> </blockquote>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Recordamos a Johnny, de <i>Chuquiago, </i>blanqueándose la cara con talco, frente al espejo; al santero de <i>Cuestión de fe </i>mirando fascinado a la virgen que esculpe, tratando de encontrarse en su mirada; a Sebastian Mamani cambiándose el nombre para mimetizarse y encontrarse en una ciudad que lo rechaza; a Mario, el urgido profesor paceño de <i>American Visa, </i>que encuentra la expresión de desolación en el reflejo de su rostro frente a la ventanilla de visas de la embajada americana; a los primos de Miguel Hilari, sorprendidos ante la cámara que posa como ellos.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">El análisis del cine nacional, sin embargo, requiere muchas más perspectivas que las expuestas en este artículo, exigidas por el momento actual que se vive, donde la institucionalidad está quebrada, la producción atraviesa un momento algo vacuo, no hay buenas películas, ni mucho ni poco dinero para hacerlas. Un análisis de esta situación implicaría un compromiso, a distintos niveles, con la tradición, que convoca e interpela, exige y hace preguntas.</font></p>     <p align="justify">&nbsp;</p>     <p><font size="3"><b><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Notas</font></b></font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">*&nbsp; &nbsp; Universidad Mayor de San Andr&eacute;s.</font> <font face="Verdana" size="2"><b>Contacto</b>: <a href="mailto:mcmolinaergueta@gmail.com">mcmolinaergueta@gmail.com</a></font> </p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">1&nbsp; &nbsp; El cr&iacute;tico de cine Andr&eacute;s Laguna alude a esta definici&oacute;n de cine hecha por Espinoza, en la presentaci&oacute;n en La Paz, el 2011, del libro <i>Una cuesti&oacute;n de fe. Historia y cr&iacute;tica del cine boliviano de los &uacute;ltimos 30 a&ntilde;os (1980-2010), </i>escrito por ambos. El texto le&iacute;do por Laguna en la presentaci&oacute;n puede consultarse en su blog, </font><font face="Verdana" size="2">Tiempo recuperado: <a href="http://tiemporecuperado.blogspot.com/2011/09/historias-del-cine-boliviano-y-el.html" target="_blank">http://tiemporecuperado.blogspot.com/2011/09/historias-del-cine-boliviano-y-el.html</a>.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="Verdana" size="2">2&nbsp; &nbsp; Del mismo autor, es fundamental el libro <i>La campa&ntilde;a del Chaco. El ocaso del cine boliviano </i>(1990), que junto al de Gumucio, son hasta ahora las investigaciones m&aacute;s detalladas y minuciosas &mdash;en la medida de lo que permitieron y permiten las condiciones de la conservaci&oacute;n del patrimonio f&iacute;lmico en Bolivia&mdash; sobre la primera etapa del cine en Bolivia (desde la llegada del bi&oacute;grafo y la realizaci&oacute;n de las primeras vistas &mdash;entre 1897 y 1904&mdash; hasta la d&eacute;cada de 1940. En la reducida bibliograf&iacute;a del cine boliviano, otros dos libros son fundamentales para la revisi&oacute;n hist&oacute;rica: <i>Plano detalle del cine boliviano, </i>elaborado por Patricia Flores y editado por Juan Pablo &Aacute;vila (2006), y <i>Cronolog&iacute;a del cine boliviano </i>(1987-1997).</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2"></font><font face="Verdana" size="2">3&nbsp; &nbsp; Adem&aacute;s de los libros citados, esta primera mirada investigativa al cine boliviano est&aacute; tambi&eacute;n constituida por el trabajo de varios de los primeros cr&iacute;ticos de cine en nuestro medio, entre ellos Julio de la Vega, Pedro Susz, Carlos Mesa, Amalia de Gallardo, Luis Espinal, Renzo Cotta y Julio Pe&ntilde;aloza. Adem&aacute;s, las publicaciones investigativas de la Fundaci&oacute;n Cinemateca Boliviana &mdash;editadas en formato de colecci&oacute;n, denominada <i>Notas cr&iacute;ticas</i>&mdash;<i> </i>y el trabajo de varios cineclubes (Mesa, 1985).</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">4&nbsp; &nbsp; Cr&iacute;ticos: Claudio S&aacute;nchez, Sergio Zapata, Sebastian Morales, Mary Carmen Molina, Pedro Brusiloff, Mitsuko Shimose, entre otros.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">5&nbsp; &nbsp; Cr&iacute;ticos y periodistas especializados en cultura: Ada Zapata y Marcelo Reyes.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2"></font><font face="Verdana" size="2">6&nbsp; &nbsp; Cr&iacute;ticas publicadas en los peri&oacute;dicos <i>P&aacute;gina Siete </i>(La Paz) y <i>Nueva Cr&oacute;nica </i>(La Paz).</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">7&nbsp; &nbsp; Cr&iacute;ticas publicadas en la edici&oacute;n digital del diario <i>El Deber </i>(Santa Cruz) y la web cultural <i>Aullidos de la calle </i>(<a href="http://www.aullidosdelacalle.net" target="_blank">www.aullidosdelacalle.net</a>).</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">8&nbsp; &nbsp; Cr&iacute;ticas, art&iacute;culos y entrevistas sobre cine boliviano publicadas en diversos peri&oacute;dicos de La Paz, principalmente <i>La Raz&oacute;n.</i></font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">9<i>&nbsp; &nbsp; </i>Cr&iacute;ticas publicadas en diversos medios. Investigaciones y art&iacute;culos publicados en Bolivia y el exterior.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">10&nbsp; &nbsp; Cr&iacute;ticas publicadas en diversos medios impresos, principalmente en el peri&oacute;dico <i>La Prensa.</i></font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">11&nbsp; &nbsp; David Wood apunta: &quot;<i>Revoluci&oacute;n </i>se film&oacute; mientras Sanjin&eacute;s y su equipo realizaban <i>Sue&ntilde;os y realidades </i>(1962), cortometraje auspiciado por la Loter&iacute;a Nacional, que hab&iacute;a convocado en 1961 a la presentaci&oacute;n de proyectos para la filmaci&oacute;n de una producci&oacute;n cinematogr&aacute;fica&quot; (2006: 1). &quot;Sanjin&eacute;s acababa de llegar a Bolivia despu&eacute;s de haber estudiado en Chile, y prepar&oacute; el proyecto junto a Oscar Soria. La propuesta result&oacute; ganadora: el corto es un semi-documental o docu-ficci&oacute;n que narra la llegada a La Paz, desde Viacha, de un hombre joven en busca de trabajo. En la ciudad, el hombre conoce a un dulcero, que lo convence de adoptar este oficio. M&aacute;s tarde, encuentra a un vendedor de billetes de loter&iacute;a con quien conoce las oficinas de la Loter&iacute;a Nacional. El personaje gana la loter&iacute;a y regresa a su pueblo. En el bus que lo lleva de retorno a Viacha se le caen los dulces y deja que un ni&ntilde;o pobre los recoja&quot; (Gumucio, 1982:214).</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="Verdana" size="2">12&nbsp; &nbsp; Sanjin&eacute;s propone esta idea en un art&iacute;culo de 1960, titulado &quot;Sobre el cortometraje&quot;. Algunos fragmentos de este texto son reproducidos por David Wood, en su estudio &quot;Indigenismo y vanguardia: los primeros films de Jorge Sanjin&eacute;s y el proyecto nacionalista&quot;, que citamos varias veces en esta lectura. Traducimos del ingl&eacute;s la cita del texto de Sanjin&eacute;s, sobre la barrera artificial que hay entre el escenario y el espectador en el teatro: &quot;[e]n el escenario vemos desplegarse antes nosotros el drama de los personajes, ajeno a nuestro punto de vista subjetivo; somos espectadores que sienten pena o felicidad por ellos, pero no vemos a trav&eacute;s de sus ojos, no sentimos lo que ellos sienten. Porque no somos parte de sus vidas en un nivel subjetivo, somos capaces s&oacute;lo de la contemplaci&oacute;n distanciada&quot;. Por el contrario, el cine, seg&uacute;n Sanjin&eacute;s, puede conducir al espectador a una participaci&oacute;n visceral con las im&aacute;genes, ya que su capacidad de manipulaci&oacute;n temporal y espacial crea &quot;la impresi&oacute;n de ver los sucesos desde adentro, como si los espectadores estuvi&eacute;ramos rodeados de los personajes de la pel&iacute;cula&quot; (Wood, 2006: 6).</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2"></font><font face="Verdana" size="2">13&nbsp; &nbsp; Corto ganador, el a&ntilde;o 2010, del XXI Concurso Municipal Audiovisual Amalia de Gallardo, en La Paz.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">14&nbsp; &nbsp; Seg&uacute;n Susz, la pel&iacute;cula boliviana con m&aacute;s espectadores es <i>Mi socio </i>(Agazzi, 1982), con 340.000. Sin embargo, se debe tener en cuenta que no se tienen datos integrales sobre la taquilla boliviana de los &uacute;ltimos a&ntilde;os: la entidad que deber&iacute;a poder consolidar y difundir cifras de espectadores de cine nacional es el CONACINE, entidad en crisis en este periodo m&aacute;s reciente. Los datos que se tienen y se han difundido eventualmente a trav&eacute;s de la prensa son brindados por</font> <font face="Verdana" size="2">empresas de estudio de mercado y las mismas productoras audiovisuales. A principios de este a&ntilde;o, <i>La Raz&oacute;n </i>public&oacute; que la pel&iacute;cula <i>Las bellas durmientes </i>(Loayza, 2014) hab&iacute;a sido la m&aacute;s taquillera de 2013, con 15.000 entradas vendidas en todo el pa&iacute;s. Los datos fueron otorgados por la empresa Rentrak, que registra informaci&oacute;n de ciudades donde se proyectan pel&iacute;culas comerciales, y facilitados por Eduardo Calla, gerente de Programaci&oacute;n del Multicine de La Paz. La cifra es aproximada, ya que no se cuentan las entradas libres, como cortes&iacute;as, tickets vendidos a instituciones educativas, o las funciones en espacios de exhibici&oacute;n alternativos. Seg&uacute;n esta misma fuente, <i>La huerta, </i>producci&oacute;n tarije&ntilde;a de Rodrigo Ayala, vendi&oacute; 13.000 entradas a nivel nacional, e <i>Yvy Maraey, </i>quinto largometraje de Juan Carlos Valdivia, 7.500. Consultada sobre este tema por la autora del art&iacute;culo en mayo de este a&ntilde;o, la productora Cinen&oacute;mada S.R.L. entreg&oacute; el dato de que <i>Zona Sur, </i>anterior pel&iacute;cula de Valdivia, logr&oacute; 58.468 espectadores a nivel nacional, mientras que a la fecha <i>Yvy Maraey </i>tuvo 18.335. Esta pel&iacute;cula contin&uacute;a su ciclo de exhibici&oacute;n a trav&eacute;s de un programa que impulsa la productora para llevar el cine a ciudades intermedias y poblaciones rurales.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">15&nbsp; &nbsp; Gumucio escribe: &quot;En efecto, muchos de los que han escrito sobre la pel&iacute;cula han identificado algo precipitadamente a los personajes con las 'clases sociales': Isico es el campesinado; Johnny, el proletariado; Carlos, la clase media; y Patricia,</font> <font face="Verdana" size="2">la burgues&iacute;a. Y sin embargo, la &uacute;nica historia que representa realmente a una clase social con cierta amplitud es la &uacute;ltima. Isico no puede representar al campesinado como clase. Desde el momento en que llega a la ciudad ha dejado lo que lo hac&iacute;a campesino, el trabajo de la tierra, y se ha convertido en un marginado m&aacute;s. Johnny no puede representar al proletariado, puesto que no trabaja como obrero, y a&uacute;n su padre, al ser alba&ntilde;il, es parte de una categor&iacute;a muy especial y marginal dentro de la clase proletaria. No es lo mismo ser alba&ntilde;il que obrero en una f&aacute;brica de textiles. En cuanto a Carloncho, &iquest;c&oacute;mo puede representar &eacute;l solo a la clase media, la m&aacute;s compleja y dif&iacute;cil de definir? En realidad, Carloncho no es sino la manifestaci&oacute;n superficial de un fen&oacute;meno que podemos inscribir en el marco social de la clase media: la burocracia. La &uacute;ltima historia, entonces, la de Patricia, es la que realmente describe las contradicciones en el seno de una clase social en un momento de crisis (que podr&iacute;amos situar hist&oacute;ricamente a partir de la guerrilla del Che). Pero es la historia m&aacute;s d&eacute;bil por las interpretaciones, por la m&uacute;sica, por el final inveros&iacute;mil&quot; (1982: 293).</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">16&nbsp; &nbsp; Adem&aacute;s, no podemos olvidar la clara posici&oacute;n de Eguino con respecto al p&uacute;blico y la exhibici&oacute;n de cine en Bolivia: &quot;(...) s&oacute;lo un cambio radical del sistema social que tenemos puede provocar un cambio en la mentalidad del espectador y ampliar la red de distribuci&oacute;n a otros sectores donde hoy no llega el cine. Por ello, si nosotros apenas podemos llegar a filmar una pel&iacute;cula con todos los sacrificios que esto implica, dif&iacute;cilmente podremos organizar un sistema de distribuci&oacute;n distinto al existente. Por eso mi planteamiento es categ&oacute;rico, yo quiero hacer un cine que se dirija al p&uacute;blico que acude normalmente a las salas de cine, consecuentemente, estoy adecuando los temas para que &eacute;ste sea un cine aceptado, a la vez que refleje una nueva corriente del cine boliviano&quot; (Eguino, 1985, en Mesa: 1985: 105).</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">17&nbsp; &nbsp; Apunte del director Germ&aacute;n Monje en una entrevista en el programa &quot;Cine con Cristal&quot;, de Radio Cristal, en julio de 2009.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">18&nbsp; &nbsp; Comparti&oacute; el premio con <i>Homer y Eddie, </i>dirigida por el ruso Andrei Konchalovsky.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2"></font><font face="Verdana" size="2">19&nbsp; &nbsp; La pel&iacute;cula form&oacute; parte, en marzo de este a&ntilde;o, de la secci&oacute;n de primeros y segundos filmes del festival, organizado por el Centro Pompidou de Par&iacute;s. En abril, fue la &uacute;nica producci&oacute;n boliviana que particip&oacute; en el Buenos Aires Festival Internacional de Cine Independiente (BAFICI).</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2"></font><font face="Verdana" size="2">20&nbsp; &nbsp; El cr&iacute;tico Sebasti&aacute;n Morales propone que el cine de Boulocq se define a partir de la imagen inicial de esta primera obra: la destrucci&oacute;n de un puente. &quot;En su cine, que busca ser m&aacute;s de preguntas que de respuestas, tenemos que imaginarnos esta primera imagen poderosa pero enigm&aacute;tica a la vez, como un signo de interrogaci&oacute;n, que abre la pregunta y que se cerrar&aacute;, tal como lo hizo Bu&ntilde;uel, el momento en que Boulocq nos presente su &uacute;ltima imagen. Signo de interrogaci&oacute;n que adelanta una pregunta, signo que nos interpela para que llenemos lo que sigue y por supuesto, a dar respuestas parciales, m&aacute;s o menos arbitrarias y (trans)subjetivas&quot; (2011).</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">21&nbsp; &nbsp; La segunda pel&iacute;cula de Valdivia, <i>American Visa </i>(2005), propone una mirada sobre la migraci&oacute;n distinta, tambi&eacute;n en el formato de un <i>road movie </i>fallido: El sue&ntilde;o de muchos, la historia de uno, dice la sinopsis del film, en el que Mario (Demi&aacute;n Bichir), un maestro de escuela del interior del pa&iacute;s, quiere emigrar a los Estados Unidos para reunirse con su hijo que estudia en Miami. Cuando le niegan la visa, planea un atraco para comprar una en el mercado negro. Pero el destino le depara otro reto cuando aparece Blanca (Kate del Castillo), una bailarina ex&oacute;tica que busca otro sue&ntilde;o: el sue&ntilde;o boliviano.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify">&nbsp;</p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="3"><b>Referencias</b></font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">1. Bascopé Tomas y Jorge Sierra. 2009. &quot;Tomás Bascopé y Jorge Sierra. El ascensor&quot;. <i>Cinemas Cine, </i>agosto de 2009.</font> <font face="Verdana" size="2">Disponible en: <a href="http://www.cinemascine.net/entrevistas/entrevista/Toms-Bascop-y-Jorge-Sierra" target="_blank">http://www.cinemascine.net/entrevistas/entrevista/Toms-Bascop-y-Jorge-Sierra</a></font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">2. Bellott, Rodrigo. 2010. &quot;Rodrigo Bellott: entre la confrontación, el musical y la trilogía negativa&quot;. <i>Cinemas Cine, enero </i>de 2010.</font> <font face="Verdana" size="2">Disponible en: <a href="http://www.cinemascine.net/entrevistas/entrevista/Rodrigo-Bellott-entre-la-confrontacin-el-musical-y-la-triloga-negativa" target="_blank">http://www.cinemascine.net/entrevistas/entrevista/Rodrigo-Bellott-entre-la-confrontacin-el-musical-y-la-triloga-negativa</a></font> </p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">3. Córdova, Verónica. &quot;Cine boliviano: del indigenismo a la globalización&quot;. <i>Nuestra América, </i>N&deg;3,pp. 129-146,2007.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">4. Eguino, Antonio. &quot;Antonio Eguino: los cineastas tenemos que correr con todos los riesgos&quot;. <i>Los Tiempos, </i>1 de agosto de 2010.</font> <font face="Verdana" size="2">Disponible en: <a href="http://tierraentrance.miradas.net/2010/10/entrevistas/entrevista-a-juan-carlos-valdivia-director-de-zona-sur.html" target="_blank">http://tierraentrance.miradas.net/2010/10/entrevistas/entrevista-a-juan-carlos-valdivia-director-de-zona-sur.html</a></font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">5. Espinoza, Santiago y Andrés Laguna. <i>El cine de la nación clandestina. Aproximación a la producción cinematográfica boliviana de los últimos 25 años (1983-2008). </i>La Paz: Editorial Gente Común/Fundación FAUTAPO,2009.</font></p>     <!-- ref --><p align="justify"><font face="Verdana" size="2">6. García Pabón, Leonardo. &quot;Indigenismo y sujetos nacionales en el cine de Jorge Sanjinés&quot;. En: <i>La patria íntima. Alegorías nacionales en la literatura y el cine en Bolivia. </i>La Paz: Plural, 2007.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=314776&pid=S2077-3323201400010000700006&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify"><font face="Verdana" size="2">7. Gumucio Dagrón, Alfonso. <i>Historia del cine en Bolivia. </i>La Paz: Editorial Amigos del Libro, 1982.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=314777&pid=S2077-3323201400010000700007&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><p align="justify"><font face="Verdana" size="2">8. ----------- 1995. &quot;El despegue del cine boliviano&quot;.</font> <font face="Verdana" size="2">Disponible en: <a href="http://kerymedia.com/Alfonso-Gumucio-Dagron/articulos/despegue.html" target="_blank">http://kerymedia.com/Alfonso-Gumucio-Dagron/articulos/despegue.html</a></font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<!-- ref --><p align="justify"><font face="Verdana" size="2">9. Hilari, Miguel. &quot;BAFICI 2014: entrevista al cineasta boliviano Miguel Hilari, director de <i>El corral y el viento&quot;. Cinencuentro, </i>7 de mayo de 2014.</font> <font face="Verdana" size="2">Disponible en: <a href="http://www.cinencuentro.com/2014/05/07/bafici-2014-entrevista-al-cineasta-boliviano-miguel-hilari-director-de-el-corral-y-el-viento/" target="_blank">http://www.cinencuentro.com/2014/05/07/bafici-2014-entrevista-al-cineasta-boliviano-miguel-hilari-director-de-el-corral-y-el-viento/</a></font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=314779&pid=S2077-3323201400010000700009&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><p align="justify"><font face="Verdana" size="2">10. La Razón. &quot;Loayza, el más taquillero del 2013&quot;. 4 de enero de 2014.</font> <font face="Verdana" size="2">Disponible en: <a href="http://www.la-razon.com/la_revista/Loayza-taquillero_0_1973802628.html" target="_blank">http://www.la-razon.com/la_revista/Loayza-taquillero_0_1973802628.html</a></font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">11. Laguna, Andrés. 2011. &quot;Historia(s) del cine boliviano y el derecho al salvajismo&quot;. Disponible      en: <a href="http://tiemporecuperado.blogspot.com/2011/09/historias-del-cine-boliviano-y-el.html" target="_blank">http://tiemporecuperado.blogspot.com/2011/09/historias-del-cine-boliviano-y-el.html</a></font></p>     <!-- ref --><p align="justify"><font face="Verdana" size="2">12. Mesa, Carlos. <i>La aventura del cine boliviano 1952-1985. </i>La Paz: Gisbert y Cia., 1985.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=314782&pid=S2077-3323201400010000700012&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><p align="justify"><font face="Verdana" size="2">13. ----------- &quot;Jorge Ruiz&quot;. Notas críticas N&deg; 47, octubre de 1983. La Paz: Ediciones de la</font> <font face="Verdana" size="2">Cinemateca Boliviana, 1983..</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">14. Mesa, Carlos, Beatriz Palacios, Jorge Sanjinés y Arturo Von Vacano. <i>Cine boliviano del realizador al crítico. </i>La Paz: Gisbert, 1979.</font></p>     <!-- ref --><p align="justify"><font face="Verdana" size="2">15. Molina, Mary Carmen. &quot;Balance parcial del cine en Bolivia el 2009&quot;. <i>Cinemas Cine, </i>enero de 2010.</font> <font face="Verdana" size="2">Disponible en: <a href="http://www.cinemascine.net/dossier/d/Balance-parcial-del-cine-en-Bolivia-el2009" target="_blank">http://www.cinemascine.net/dossier/d/Balance-parcial-del-cine-en-Bolivia-el2009</a></font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=314785&pid=S2077-3323201400010000700015&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify"><font face="Verdana" size="2">16. Morales, Sebastián. &quot;Destruir los puentes&quot;. <i>Cinemas Cine, julio </i>2011. Disponible en: <A href=http://www.cinemascine.net/dossier/d/Destruir-los-puentes target="_blank">http://www.cinemascine.net/dossier/d/Destruir-los-puentes</A></font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=314786&pid=S2077-3323201400010000700016&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify"><font face="Verdana" size="2">17. Piñeiro, Carlos. &quot;Así nomás se da&quot;. <i>Cinemas Cine, </i>diciembre de 2010. Disponible en: <a href="http://www.cinemascine.net/entrevistas/entrevista/Carlos-Pieiro-As-noms-se-da" target="_blank">http://www.cinemascine.net/entrevistas/entrevista/Carlos-Pieiro-As-noms-se-da</a></font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=314787&pid=S2077-3323201400010000700017&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><p align="justify"><font face="Verdana" size="2">18. Rivera, Silvia. &quot;Notas en torno a La nación clandestina&quot;. Presencia, suplemento &quot;Puerta abierta&quot;, 6 de abril de 1990.</font> <font face="Verdana" size="2">Disponible en: <a href="http://www.cinemascine.net/criticas/critica/Notas-en-torno-a-La-nacin-Clandestina" target="_blank">http://www.cinemascine.net/criticas/critica/Notas-en-torno-a-La-nacin-Clandestina</a></font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<!-- ref --><p align="justify"><font face="Verdana" size="2">19. Rodríguez, Mikel Luis. &quot;ICB: El primer organismo cinematográfico institucional en Bolivia (1952-1967)&quot;. Inédito.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=314789&pid=S2077-3323201400010000700019&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify"><font face="Verdana" size="2">20. Susz, Pedro. <i>Filmo videografía boliviana básica (1904-1990). </i>La Paz: Cinemateca Boliviana, 1991.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=314790&pid=S2077-3323201400010000700020&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><p align="justify"><font face="Verdana" size="2">21. Valdivia, Juan Carlos. &quot;Entrevista a Juan Carlos Valdivia. Director de <i>Zona sur&quot;. Tierra en trance, </i>octubre de 2010.</font> <font face="Verdana" size="2">Disponible en: <a href="http://tierraentrance.miradas.net/2010/10/entrevistas/entrevista-a-juan-carlos-valdivia-director-de-zona-sur.html" target="_blank">http://tierraentrance.miradas.net/2010/10/entrevistas/entrevista-a-juan-carlos-valdivia-director-de-zona-sur.html</a>. octubre 2010</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">22. Wiethüchter, Blanca y Carlos Rosso. <i>La geografía suena. Biografía crítica de Alberto Villalpando. </i>Cochabamba: Ediciones del Hombrecito Sentado, 2005.</font></p>     <!-- ref --><p align="justify"><font face="Verdana" size="2">23. Wood, David. &quot;Indigenismo and the Avant-garde: Jorge Sanjines's' Early Films and the National Project&quot;. <i>Bulletin of Latin American Research, </i>25(1), 63-82,2006.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=314793&pid=S2077-3323201400010000700023&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify"><font face="Verdana" size="2">24. ----------- &quot;Vanguardia e indigenismo: <i>Revolución, </i>Ukamau y el proyecto nacional&quot;. <i>Tierra</i></font> <font face="Verdana" size="2"><i>en trance, </i>noviembre de 2009.</font> <font face="Verdana" size="2">Disponible en: <a href="http://tierraentrance.miradas.net/2009/11/ensayos/vanguardia-e-indigenismo-revolucion-ukamau-y-el-proyecto-nacional.html" target="_blank">http://tierraentrance.miradas.net/2009/11/ensayos/vanguardia-e-indigenismo-revolucion-ukamau-y-el-proyecto-nacional.html</a></font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=314794&pid=S2077-3323201400010000700024&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><p align="justify">&nbsp;</p>     <a href=http://www.scielo.org.bo/cgi-bin/wxis.exe/iah/?IsisScript=iah/iah.xis&nextAction=lnk&base=article^dlibrary&indexSearch=AU&exprSearch=../bases-work/rcc/rcc&lang=>^rND^sCórdova^nVerónica</a><a href=http://www.scielo.org.bo/cgi-bin/wxis.exe/iah/?IsisScript=iah/iah.xis&nextAction=lnk&base=article^dlibrary&indexSearch=AU&exprSearch=../bases-work/rcc/rcc&lang=>^rND^sEguino^nAntonio</a><a href=http://www.scielo.org.bo/cgi-bin/wxis.exe/iah/?IsisScript=iah/iah.xis&nextAction=lnk&base=article^dlibrary&indexSearch=AU&exprSearch=../bases-work/rcc/rcc&lang=>^rND^sGarcía Pabón^nLeonardo</a><a href=http://www.scielo.org.bo/cgi-bin/wxis.exe/iah/?IsisScript=iah/iah.xis&nextAction=lnk&base=article^dlibrary&indexSearch=AU&exprSearch=../bases-work/rcc/rcc&lang=>^rND^sGumucio Dagrón,^nAlfonso</a>]]></body>
<body><![CDATA[<a href=http://www.scielo.org.bo/cgi-bin/wxis.exe/iah/?IsisScript=iah/iah.xis&nextAction=lnk&base=article^dlibrary&indexSearch=AU&exprSearch=../bases-work/rcc/rcc&lang=>^rND^sMesa^nCarlos</a><a href=http://www.scielo.org.bo/cgi-bin/wxis.exe/iah/?IsisScript=iah/iah.xis&nextAction=lnk&base=article^dlibrary&indexSearch=AU&exprSearch=../bases-work/rcc/rcc&lang=>^rND^sRivera^nSilvia</a>]]></body>
<body><![CDATA[<a href=http://www.scielo.org.bo/cgi-bin/wxis.exe/iah/?IsisScript=iah/iah.xis&nextAction=lnk&base=article^dlibrary&indexSearch=AU&exprSearch=../bases-work/rcc/rcc&lang=>^rND^sWood^nDavid</a><a href=http://www.scielo.org.bo/cgi-bin/wxis.exe/iah/?IsisScript=iah/iah.xis&nextAction=lnk&base=article^dlibrary&indexSearch=AU&exprSearch=../bases-work/rcc/rcc&lang=>^rND^sWood^nDavid</a><a href=http://www.scielo.org.bo/cgi-bin/wxis.exe/iah/?IsisScript=iah/iah.xis&nextAction=lnk&base=article^dlibrary&indexSearch=AU&exprSearch=../bases-work/rcc/rcc&lang=>^rND^nSebastián^sZuleta</a><a href=http://www.scielo.org.bo/cgi-bin/wxis.exe/iah/?IsisScript=iah/iah.xis&nextAction=lnk&base=article^dlibrary&indexSearch=AU&exprSearch=../bases-work/rcc/rcc&lang=>^rND^nSebastián^sZuleta</a><a href=http://www.scielo.org.bo/cgi-bin/wxis.exe/iah/?IsisScript=iah/iah.xis&nextAction=lnk&base=article^dlibrary&indexSearch=AU&exprSearch=../bases-work/rcc/rcc&lang=>^rND^nSebastián^sZuleta</a><p align="right"><b><font face="Verdana" size="2">IDEAS Y PENSAMIENTOS</font></b></p>     <p>&nbsp; </p>     <p align="center"><b><font size="4" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">En torno a cincuenta años de la obra de Alberto Villalpando</font></b></p>     <p align="center">&nbsp;</p>     <p align="center"><font face="Verdana" size="3"><b>50 years of the work of Alberto Villalpando</b></font></p>     <p align="center">&nbsp;</p>     <p align="center">&nbsp;</p>     <p align="center"><font face="Verdana" size="2"><b>Sebastián Zuleta*</b></font></p>     <p align="center">&nbsp;</p>     <p align="center">&nbsp;</p> <hr noshade>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="left"><font face="Verdana" size="2"><b>Resumen</b></font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">El artículo hace una introducción analítica a la vida y al pensamiento musical del compositor boliviano Alberto Villalpando. Hace referencias a sus inicios en Potosí, a su etapa formativa en Buenos Aires y a su regreso y establecimiento en La Paz. Describe analíticamente el enfoque experimental con el que describió el paisaje sonoro boliviano, así como distintos criterios compositivos y etapas de su trabajo creativo para distintos formatos instrumentales. Ubica a Villalpando como parte de una generación determinante para nuestra historia artística y plantea posibles respuestas a su trabajo.</font></p> <hr noshade>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2"><b>Abstract</b></font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">The paper offers an analytical approach to the life and musical thought of the Bolivian composer Alberto Villalpando. Makes references to his beginnings in Potosi, his formative years in Buenos Aires and on his return and establishment in La Paz. Analytically describes his experimental approach that described the Bolivian soundscape and compositional criteria and different stages of their creative work for various instrumental formats. Villalpando located as part of a critical generation for our artistic history and offers possible answers to their work.</font></p> <hr noshade>     <p align="justify">&nbsp;</p>     <p align="justify">&nbsp;</p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="4"><b>1.</b></font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Hace 50 años, Alberto Villalpando, entonces un joven compositor de 24 años, regresaba a Bolivia después de su etapa formativa en Buenos Aires, iniciando así un nuevo capítulo en la historia musical del país. Villalpando es potosino, pese a que nació circunstancialmente en La Paz, en 1940. En su adolescencia, en medio de la extraña atmósfera que gobernaba el país en los años posteriores a la Revolución Nacional, se hace amigo de Marvin Sandi, compositor potosino apenas dos años mayor que él, y que será maestro suyo y de Florencio Pozadas &mdash;otro joven compositor que será parte de esta misma historia&mdash; en técnicas compositivas vanguardistas.</font></p>     <blockquote>       <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">(...) no puedo dejar de mencionar al entrañable amigo José Marvin Sandi Espinoza, como era su nombre consignado en el pasaporte. Fue él y no otro el que despertó en mi los afanes y amores por las nuevas sonoridades de lo que entonces se llamaba música moderna, allá, por los fines de la década de los años cincuenta. Y creo que es ahí, en la pequeña pero para nosotros significativa obra de Sandi, donde debemos encontrar los inicios de lo que ahora llamamos música contemporánea boliviana (Villalpando, 2007: 146).</font></p> </blockquote>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Villalpando narra un episodio en el que Sandi y él acuden a un aniversario de la Revolución en las afueras de Potosí. Ahí, en medio de una aglomeración de campesinos festejantes, los dos adolescentes transcribían ritmos de las músicas tradicionales que acompañaban la fiesta, con el fin de utilizarlos en sus composiciones. Se introducen de esta forma intuitiva en una práctica que sintetiza, casi como una metáfora, mucho de lo que ha sido la relación entre algunos compositores latinoamericanos de música de tradición escrita y la música tradicional: la transcripción o grabación de la misma, con fines investigativos y/o creativos. Lógicamente, existen otras imágenes que completan la anterior: la de la oposición, el desprecio; o la del simple desinterés por la música tradicional y su concepción, ejercido por otros compositores de pensamiento no necesariamente &mdash;aunque comúnmente&mdash; contrapuesto al de los primeros. Entre estas dos aproximaciones, sus tendencias teóricas y sus posibilidades creativas, se ha tejido, hasta enredarse, una compleja trama de cuestionamientos éticos y estéticos. Sin embargo, es innegable que el acercamiento a la música tradicional, es decir, el aprendizaje, la asimilación y la confrontación con su pensamiento, ha sido en la música, al igual que en otras disciplinas artísticas, la fuente principal &mdash;aunque no la única, como veremos&mdash; para la creación de un pensamiento musical que configure una identidad artística nacional; tanto en la música de tradición escrita como en la música popular.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Sandi, y especialmente su <i>In memoriam </i>&mdash;una obra para piano que, a manera de homenaje a Eduardo Caba, aloja en su estructura citas de sus <i>Aires indios</i>&mdash;<i> </i>es, como Villalpando afirma, el punto de ruptura con las tendencias posrománticas de los compositores que anteceden a la generación a la que hacemos referencia. Fue Sandi el primero en viajar a Buenos Aires a estudiar composición, y dos años después Villalpando y Pozadas siguieron ese mismo camino. En el Conservatorio bonaerense, una gran decepción ocasionada por la visión retrógrada, de poca apertura, de Jacobo Fischer &mdash;su docente de composición&mdash; hacia los lenguajes de vanguardia, puntualmente la técnica dodecafónica, fue quizá la principal razón para que Sandi abandonara la música para dedicarse de lleno a la filosofía, estudiando en Alemania y España, donde finalmente se quitaría la vida en 1968, a la temprana edad de 30 años.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">En Buenos Aires, Villalpando tuvo mayor fortuna e inició sus estudios de composición con Alberto Ginastera, en el Conservatorio Nacional &quot;Carlos López Buchardo&quot;. Más tarde fue becario del Centro Latinoamericano de Altos Estudios Musicales del Torcuato di Tella (CLAEM), un centro de investigación cultural sin fines de lucro que seleccionaba compositores de varios países de Latinoamérica para que fueran becarios, realizando cursos bianuales con compositores argentinos y extranjeros. En el CLAEM, Villalpando estudió con Alberto Ginastera, Olivier Messiaen, Luigi Dallapiccola, Bruno Maderna, Gian Francesco Malipiero y Aaron Copland. A tan sólo un año de la muerte de Sandi, Florencio Pozadas, quien fue también becario del Di Tella, muere en un accidente automovilístico en Buenos Aires, dejando a Villalpando, generacionalmente, &quot;más sólo que una araña&quot; (Villalpando, 2007: 171).</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">En 1964, durante su último año en el Di Tella, Villalpando envía dos partituras al Concurso de composición &quot;Luzmila Patiño&quot;, obteniendo el primer premio con su obra <i>Preludio, passacaglia y postludio </i>(1963), para cuarteto de cuerdas. Muchos han afirmado acertadamente que este hecho, registrado hace 50 años, &quot;marca la aparición pública de la música de vanguardia en nuestro país&quot; (Villalpando, 2007). Concluida su beca, decide regresar para establecerse en La Paz, iniciando una serie de reformas en varias instituciones relacionadas con el quehacer cultural, entre ellas, la Orquesta Sinfónica Nacional, el Conservatorio Nacional de Música y el Instituto Cinematográfico Boliviano. Las reformas planteadas encontrarán más tarde un sinnúmero de dificultades, pero no cabe duda que el trabajo que el compositor realizó en las últimas décadas para mejorar nuestro medio musical fue fundamental, incluso en la actualidad, como parte de ABAICAM y en la organización de las Jornadas de Música Contem</font><font face="Verdana" size="2">poránea de Cochabamba. Sin embargo, el lugar desde el que Villalpando hará las mayores reformas será en el campo compositivo.</font></p>     <p align="justify">&nbsp;</p>     <p align="justify"><font size="4" face="Verdana"><b>2.</b></font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Se ha dicho muchas veces, acertadamente, que Villalpando es el &quot;padre de la música contemporánea boliviana&quot;, un iniciador y reformador crucial en nuestra historia musical; pero lo cierto es que es bastante más que un simple iniciador: es un compositor multifacético y muy probablemente el más prolífico de nuestra música de tradición escrita. Su catálogo cuenta con alrededor de 70 obras escritas en muy diversos géneros y para formatos muy diferentes: 11 obras para piano (solo, a cuatro manos, con sonidos electroacústicos); siete ciclos de canciones (para voz y piano, voz y ensamble, voz y orquesta de cámara); tres obras para coro <i>a capella </i>(o acompañado por sonidos electrónicos); cinco obras para solistas, coro y orquesta (tres cantatas, un <i>Te Deum </i>y un ciclo de motetes); tres conciertos para solista y orquesta (flauta, piano y violín), además de otras dos obras para solistas y orquesta de cuerdas; 15 obras para tríos, cuartetos y otros ensambles de cámara (combinando vientos, cuerdas y percusión), entre las que se encuentran algunas de sus 13 piezas denominadas <i>Místicas; </i>cinco obras para dúos e instrumentos solos; 10 obras para orquesta sinfónica <i>(Música para orquesta I - V, </i>2 sinfonías, entre ellas); cuatro obras electroacústicas; tres ballets y una ópera. Además, musicalizó 10 largometrajes, dos mediometrajes, tres documentales, dos videos de ficción, cuatro obras de teatro y realizó cinco arreglos de música folklórica boliviana para orquesta. Todo esto en una cronología cerrada que apenas deja algunos pocos años sin registrar obras.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Esta enumeración, groseramente cuantitativa debido a la magnitud del catálogo, será con seguridad desactualizada prontamente, pues Villalpando, a sus 73 años, continúa en plena actividad creativa. Actualmente trabaja en la composición de una segunda ópera.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Ya en Bolivia, el punto de partida del compositor fue la investigación de nuestro paisaje sonoro. Tanto en sus obras y en textos como <i>En torno al carácter de la música en Bolivia, </i>ha expuesto el fruto del análisis que hizo al respecto de las características que tienen los sonidos que configuran el paisaje sonoro altiplánico, cómo se manifiestan y transforman acústicamente, cómo se relacionan entre sí y &mdash;quizá de mayor importancia&mdash; cómo afecta este paisaje sonoro a quienes lo habitamos, en qué forma determina nuestra manera de ser.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">La desolación puede, musicalmente, ser sinónimo de silencio, y este silencio musical nos parece la contaminación de una música remota e infinita, de una música siempre presente, allí, donde no es concebible la desolación. Este silencio es el que reina en las montañas bolivianas. Un silencio ominoso, acentuado &mdash;más bien limitado&mdash; por el viento. En efecto, el mundo sonoro de la montaña y del altiplano es el viento, que nace en el silencio para perderse en él. Tenemos así, una primera determinante musical: todo ruido o sonido está limitado por el silencio, entendiéndose este silencio límite en sentido espacial. Un sonido no se pierde, como sucede en otros ambientes, en el ruido mismo, sino que se pierde en el silencio. (Villalpando, 2002 [1983]).</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify">&nbsp;</p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="4"><b>3.</b></font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Un criterio de composición que utilizó mucho a lo largo de su obra, especialmente en los años 60, fue plantear la repetición obsesiva de un solo sonido y la transformación de éste en distintos registros, siendo este sonido el eje de la pieza. La inclinación por este criterio tuvo dos razones, principalmente. Al utilizar material limitado se puede reducir significativamente la dificultad técnica para su interpretación, cosa que en el contexto era muy favorable. La segunda razón tenía que ver con el deseo de experimentar con los efectos en el auditor, al relacionarse con esta repetición. Aunque admite que estas últimas eran las de mayor importancia en su determinación.</font></p>     <blockquote>       <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">En efecto, yo había leído en un libro del notable esoterista G. I. Gurdjieff, varias consideraciones referentes a los posibles cambios en los estados psíquicos en virtud de la audición repetitiva de un solo sonido. Estas ideas me atrajeron mucho y comencé a experimentar conmigo mismo los efectos de la repetición de un sonido. Pasaba mucho tiempo repitiendo al piano un sonido, luego sus octavas, a diferentes distancias, después los sonidos inmediatamente vecinos al sonido inicial, formaba pequeños racimos de notas, manteniendo al centro el sonido inicial. En fin, experimenté de diversas maneras. Y sí, advertí que se producían cambios en mi estado interior. La repetición de la nota do, por ejemplo, generaba en mí un estado agudo de percepción, como si estuviese a punto de descubrir algo, un estado de expectación, diría. Entonces, me puse a la tarea de componer utilizando un sonido, cosa que, por otra parte, facilitaba enormemente, en nuestro país, la ejecución de estas obras. La primera obra que escribí bajo estos criterios, y que no es precisamente de fácil ejecución, es <i>Evoluciones, </i>para piano. El nombre de esta pieza no es casual, pues la idea es que, emergiendo de un sonido (en este caso la nota do), éste vaya evolucionando, es decir, incrementando su complejidad hasta virtualmente alcanzar la totalidad del piano, para luego, siguiendo la forma arco, retornar al inicio (Villalpando, 2014).</font></p> </blockquote>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Tomar una nota como eje de una pieza, además de este efecto en el auditor al que se hace referencia, nos conduce a una percepción evolutiva de la misma célula: un mismo sonido repetido varias veces sucesivas se nos configura </font><font face="Verdana" size="2">como una misma identidad. Esta nota sola, una célula, presentada en su desnudez: una nota larga en una dinámica natural, que comienza y cierra un círculo nuevamente en el silencio; que repite esa acción nuevamente y en las apariciones siguientes va mutando, respirando con cada nueva aparición. Esta concepción &quot;celular&quot; como punto de partida de una obra nos abre a la percepción de que lo que se hace es trazar el recorrido de una entidad viva que experimenta transformaciones.</font></p>     <p align="center"><img src="/img/revistas/rcc/v18n32/a08_cuadro_01.jpg" width="414" height="252"></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2"><i>Evoluciones </i>(1965) presenta la nota do, repetida lentamente, en estado de resonancia. Sobre ésta aparecen notas cortas y acentuadas, como latidos de esa misma célula que se extiende en las resonancias, que modifica sus formas. Luego va ensanchándose y adelgazando, modificando su volumen, gracias a la suma de resonancias y a la aparición de notas contiguas (segundas menores), que van sumándose y convirtiéndose en <i>clusters, </i>para luego abarcar todo el registro del piano.</font></p>     <blockquote>       <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">El desarrollo de esta pieza está referido a relaciones intrínsecamente musicales. La rítmica emerge de tres maneras de mensurar el tiempo. Una, que se da el mismo intérprete, otra, si bien escrita en un metro establecido, permanentemente rompe el sentido métrico, y una tercera, de duraciones rígidas, obsesivas, pero no inmersas en un metro. La estructura de evoluciones es una estructura de sonata, y es este criterio estructural el que guía el avance de la célula inicial. (Villalpando, 2014).</font></p> </blockquote>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Otro elemento determinante en esta pieza es la concepción de límites que esta célula va transgrediendo. Por ejemplo, la nota en la que insiste inicialmente es en un Do4, aparecen sonidos siempre debajo de ese límite, para después transgredirlo violentamente. Luego aparecen únicamente alturas que se encuentran por encima de este límite, se establecen otros límites, en el registro más grave, más agudo, etc. El compositor utiliza también, en estas obras que experimentan con una nota eje, la idea de elevación o descenso. Al acostumbrar el oído a un eje, gracias a su repetición constante, elevar o descender este eje, transponiendo la(s) nota(s) que repite insistentemente, se genera esa sensación.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Su <i>Concertino para flauta y orquesta </i>(1966) es también un claro ejemplo de este tipo de trabajo. Comienza con una célula, la nota Do en la flauta solista,</font> <font face="Verdana" size="2">haciendo unas pequeñas contorsiones. Justo antes de la primera entrada del <i>piccolo </i>&mdash;segundo instrumento en aparecer&mdash;, la flauta hace un<i> frullato, </i>un ensanchamiento. Y esta primera aparición del <i>piccolo </i>&mdash;a la octava de la flauta&mdash; es otro modo de ampliación de la célula. No es un ensanchamiento, un cambio de volumen, sino una especie de resonancia que se abre hacia arriba; por eso en su interpretación se requiere cuidado en la precisión en las entradas y salidas de los instrumentos, porque son bloques, son una misma unidad.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">En la <i>Mística N&deg; 1 </i>(1965) para cuarteto de cuerdas, trabaja también de forma obsesiva con la idea de un eje, pero que en este caso está siempre alterado &mdash;o &quot;inflado&quot;&mdash;, sumando alturas a distancia de semitono, formando racimos de notas, <i>clusters, </i>pero que constantemente combinan registros distintos, generando constantes relaciones de segunda menor, séptima mayor y novena menor. Si bien buena parte del tiempo este eje está cerca de la nota do, muda también a la nota Sol y a otras alturas.</font></p>     <blockquote>       <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">En aquellas obras cuya base es la repetición de un sonido, la aparición de la segunda menor es casi connatural al intento. En efecto, pongamos la nota do, sus sonidos inmediatos, Do sostenido y Do bemol, incorporados como segundas menores o séptimas mayores o novenas menores, son valoraciones de un mismo sonido que se infla, por decirlo así, que se amplifica, y que, curiosamente, coopera en estas buscadas transformaciones psíquicas (Villalpando, 2014).</font></p> </blockquote>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Lógicamente, el instrumento que elige para representar esta célula inicial y su evolución determina mucho la identidad de ésta y las posibilidades para su desarrollo, en relación a las características técnicas del instrumento. En el caso de <i>Evoluciones, </i>escrita para piano, trabaja con una unidad que pulsa y luego resuena; en el <i>Concertino para flauta y orquesta </i>la unidad tiene relación con las respiraciones necesarias en la flauta, son frases que se interrumpen sin <i>diminuendo. </i>En la <i>Mística N&deg; 1, </i>dado que está escrita para cuerdas, las frases son más largas y con emisiones más variadas. El eje no está asociado a uno de los instrumentos, todos son, de forma equivalente, parte de un mismo organismo, el eje está en las relaciones por semitono.</font></p>     <p align="justify">&nbsp;</p>     <p align="justify"><font size="4" face="Verdana"><b>4.</b></font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Decíamos que esta unidad, una nota sola, iba creciendo por la adición de segundas menores que al agruparse generan <i>clusters, </i>es decir, acordes formados por varias alturas consecutivas separadas por intervalos de semitono o tono, que suenan simultáneamente. Éstos son una segunda unidad de trabajo para Villalpando.</font></p>     <blockquote>       ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Una observación muy interesante, en estas sesiones en las que exploraba la audición de un sonido, me mostró que un <i>cluster </i>amplio propone una cadencia, de preferencia, a la nota Do. Un <i>cluster </i>amplio es, en mi paisaje sonoro, una forma de representar el &quot;sonido sin sonido&quot; de las amplitudes altiplánicas, y si este <i>cluster </i>hace cadencia a Do, o, eventualmente, a cualquier otro sonido, pero de preferencia a Do, la relación está dada, de manera natural, sin grandes artificios (Villalpando, 2014).</font></p> </blockquote>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Utiliza los <i>clusters </i>de distintas formas: como sólidos bloques compactos; o diluidos en series de notas veloces que se entrecruzan formando un estado texturado del <i>cluster; </i>otras veces el <i>cluster </i>se va formando escalonadamente, las notas se van sumando progresivamente.</font></p>     <blockquote>       <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">El uso que hago de los <i>clusters </i>es una especie de transposición visual. Me explico: ¿cómo representar la visión de una montaña? Pues, con una columna de sonido, y el viento como una columna móvil. Esto, claro está, como un concepto primigenio, que irá adecuándose a las necesidades estrictamente musicales (Villalpando, 2014).</font></p>       <p align="justify">&nbsp;</p> </blockquote>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="4"><b>5.</b></font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Villalpando iniciará, también desde su producción temprana, el trabajo compositivo para orquesta sinfónica. En el contexto de estas obras orquestales (<i>Música para orquesta I-V, Las transformaciones del agua y del fuego en las montañas, Liturgias fantásticas, Mística N&deg; </i>7) se plantea plasmar de manera amplia los resultados de sus investigaciones sobre la geografía sonora boliviana. Al tener un grupo instrumental mayor, separado por secciones, produce masas sonoras y explora las posibilidades de la superposición de planos. Estas masas sonoras se forman por la acumulación de muchas unidades pequeñas, o frases similares pero no iguales, muy dinámicas; que se van sumando, muchas veces desfasadas, para nutrir el sentido polirrítmico, la dinámica interna de la textura. Distintos grupos instrumentales forman texturas diferentes, planos diferentes que se superponen en relaciones distintas, a veces sólo como suma, a veces uno subyace debajo del otro, etc. Estas obras tienen un sentido quizás opuesto al de las obras en las que trabaja con material limitado.</font></p>     <blockquote>       <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">(Debido a) la falta de ubicuidad de los ruidos del viento (...), el altiplánico se inclinará por crear grandes masas de sonido, volúmenes estables y persistentes de sonido. No requerirá de un gran desplazamiento físico al hacer música. Éste es uno de los determinantes para el estatismo de las danzas altiplánicas y para la rigidez rítmica. (Villalpando, 2002: 125).</font></p> </blockquote>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2"><i>Liturgias fantásticas </i>(1963) es su primera obra escrita para orquesta, pese a haber sido estrenada recién en el año 2000. Pertenece al periodo de estudios en el Di Tella, y está concebida para una orquesta grande, con una sección de </font><font face="Verdana" size="2">percusión escrita para seis intérpretes que alternan un relativamente amplio instrumental. Consta de tres movimientos, bastante diferentes entre sí. Ya en esta obra comienza a crear planos diferenciados por secciones de la orquesta, oponiendo distintas unidades rítmicas entre éstos, aunque dentro de compases ternarios simples, en este caso. También aparecen los primeros <i>Divisi </i>a cuatro de las cuerdas, organizados así para generar <i>clusters </i>gigantes que se van formando escalonadamente, es decir: las alturas van sumándose una a una en entradas sucesivas. De igual forma, en <i>Liturgias fantásticas </i>existen también varios momentos de concepción camerística, que se contraponen a la formación de masas sonoras. El segundo movimiento, por ejemplo, es en gran parte una pieza escrita para la nutrida sección de percusión, con intervenciones breves y fragmentadas de algunos otros instrumentos. Estos fragmentos camerísticos, aunque mucho más pequeños y muchas veces ubicados en la sección final de las piezas, reaparecerá más adelante.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<blockquote>       <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Esta obra, según cuenta Villalpando, era la representación de una misa durante la Semana Santa que había observado en Puna. El primer movimiento, algo confuso, figuraba la llegada de los indígenas al atrio de la iglesia que, totalmente llena, ya no podía cobijar a más gente. El segundo movimiento, sobre una textura de percusiones, recreaba el <i>Dies Irae </i>(aquella época la misa todavía se decía en latín y era de uso habitual el canto gregoriano). Finalmente, el tercer movimiento, una vez terminada la misa, proponía un tono festivo. Este mismo argumento narrativo y la utilización de las masas sonoras serán luego reiterados en la <i>Mística N&deg; </i>7, pero, ya no durante la Semana Santa, sino de manera orgiástica en los carnavales (Rosso y Wiethuchter,2005:31).</font></p> </blockquote>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Entre este trabajo orquestal se encuentra una serie de piezas que Villalpando llamó <i>Música para orquesta. </i>Cada una de estas cinco obras, escritas entre 1974 y 2003, explora sobre esta misma concepción de la geografía sonora boliviana, tomando una idea o imagen como punto de partida. La <i>Música para orquesta N&deg; 1 </i>(1974), por ejemplo, es &quot;una descripción acústica y visual de la ciudad de La Paz&quot; (Rosso y Wiethuchter: 57).</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Esta obra trabaja la representación de un paisaje citadino, y es por esto que el &quot;fondo&quot; sobre el que inicia la obra no es el silencio, como en casos anteriores, sino un &quot;bajo fundamental &mdash;a la manera de un pedal&mdash;&quot; (Ibíd), que es una especie de &quot;ruido base&quot;, que podemos escuchar cuando la ciudad está en silencio. Este &quot;bajo fundamental&quot; —una nota sola— se nos presenta como atemporal y tenso, y es además un límite grave que crea la percepción de un &quot;espacio&quot; por encima de él; un &quot;espacio&quot; inicialmente vacío, pero que irá llenándose y vaciándose, por medio de las atmósferas que construye y las texturas hechas de multitudes de sonidos que genera.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Hay cosas que persisten: una segunda menor por encima de este bajo fundamental será la que detonará en cierto punto la entrada de una primera multitud de notas formando una rica textura en las cuerdas. Estos pasajes con multitudes agrupadas aparecen varias veces en la obra. En algunas de estas secciones el compositor superpone aleatoriamente muchas melodías. Estos fragmentos melódicos se entretejen formando una textura muy dinámica, a la vez que, justamente por su carácter melódico, algunos giros cobran relieve, haciendo identificable por momentos alguna melodía, independiente de la textura. Uno puede en cierta medida percibir algunos bordes de las melodías, pero a la vez que percibe la textura general. ¿Esta multitud de melodías entretejidas en una textura será acaso una multitud de entidades, representando una multitud de almas? Otra cosa interesante en esta obra, que reaparecerá más adelante, tiene que ver con la gestación de estos procesos: muchas veces un proceso de violenta transformación es insinuado una o más veces antes de desatarse.</font></p>     <blockquote>       <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">La razón de estas células, aparte de crear una polirritmia, es la de representar, de alguna manera, la simultaneidad, a la vez que la diferencia de los diferentes ruidos que emergen del paisaje, donde la atención puede desplazarse de una a otra, sin que ninguna deje de sonar, estableciéndose planos diferentes que se superponen (Villalpando,2014).</font></p> </blockquote>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">En <i>Las transformaciones del agua y del fuego en las montañas </i>(1991) se repiten varios de los criterios anteriores, pero esta vez orientando el proceso para proyectar la consumación de un rito; el carácter &quot;mágico&quot; es acentuado. Las masas sonoras llegan a ser en verdad gigantescas y a manifestarse de forma muy enérgica.</font></p>     <blockquote>       <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">La herencia de la sangre india ha predispuesto al boliviano, quiérase o no, a una particularidad: la capacidad para el asombro ante las cosas que no conoce. Este hecho se vincula de alguna manera con las posibilidades mágicas. El extraordinario atuendo de la Diablada o de la Morenada, sin ir más lejos, es una prueba de nuestra proclividad por lo raro, por lo sorprendente. Esta realidad innegable en el modo de ser de los bolivianos propicia, pues, un arte mágico, quiero decir un arte fascinante, lleno de misterio y carente de una realidad tangible (Villalpando, 1972, en Rosso y Wiethüchter, 2005: 45-46).</font></p> </blockquote>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Si bien es un elemento casi transversal al trabajo melódico de Villalpando a lo largo de su obra, en esta pieza es aún más notable el uso de apoyaturas en las melodías. Este elemento viene claramente de un gesto propio de la música tradicional para vientos del Altiplano. Un otro material que reaparece en el universo creativo de Villalpando &mdash;y que aquí es importante&mdash; es el uso de fragmentos corales, especialmente en bronces. Hacia la última sección de la obra se establecen cuatro planos independientes y simultáneos: maderas, percusión,</font> <font face="Verdana" size="2">cuerdas agudas y cuerdas graves; estas últimas con un canto que, por razones de registro y cantidad de ejecutantes, se presenta como un canto subterráneo. Toda esta masa sonora crece junta; de repente queda apenas el plano de la percusión: una textura rítmica de mucho dinamismo y estabilidad métrica, en<i> fortissimo. </i>Sobre ésta explotan los bronces en un largo canto a tres octavas, y más adelante a cuatro, que representa la consumación del rito, el clímax de la obra.</font></p>     <blockquote>       <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">La oposición de planos sonoros es el resultado de mi propia concepción musical. Me interesa mucho el valor de la textura. Entiendo que la textura es el resultado de la mayor o menor complejidad del pensamiento musical. Una pieza musical que se limita a una línea melódica con un soporte armónico tiene una densidad sonora muy limitada, consecuentemente el pensamiento musical inmerso en esta pieza es elemental, pero esto no es un juicio estético, esta pieza puede ser una hermosa obra de arte. Sin embargo, mi búsqueda es de una complejidad sonora mayor, de una densidad sonora exuberante, con muchas líneas de atención (Villalpando, 2014).</font></p>       <p align="justify">&nbsp;</p> </blockquote>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="4"><b>6.</b></font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">En su música de cámara, Villalpando ha trabajado en un sentido opuesto al que realizó en el contexto sinfónico. Suele trabajar con material limitado, realizando procesos sencillos y claros.</font></p>     <blockquote>       <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">El influjo del paisaje en las obras musicales que escribo tiene dos respuestas en mi interioridad. Una, explosiva, dionisíaca, que me ha llevado a escribir obras para orquesta, con una textura densa, de sonoridades vigorosas; y otra, íntima, reflexiva. Estos estados interiores me han llevado a escribir música de cámara. (...) la densidad sonora y el pensamiento complejo (...) se vinculan a las obras que he escrito para orquesta. En el caso de la música de cámara, mi criterio es casi opuesto. Me atrae la sencillez, la extrema economía de medios (Villalpando, 2014).</font></p> </blockquote>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Dentro de este contexto compositivo &mdash;al que nos referimos al describir el trabajo con la repetición de un solo sonido&mdash;, creó también una serie de piezas llamadas <i>Místicas, </i>que &quot;exploran los estados interiores, para recrear un paisaje sonoro interior&quot; (Villalpando, 2014). Actualmente existen 13 <i>Místicas, </i>compuestas entre 1965 y 2013, cada una para un instrumental diferente, pero todas, a excepción de la <i>Mística N&deg; </i>7, son música de cámara.</font></p>     <blockquote>       ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Según el maestro, la <i>Mística N&deg; 1 </i>se apoya sobre la ley de octavas desarrollada por Gurdjieff. La intención del compositor fue la de crear un estado interior de apremio en búsqueda de un principio religioso que desembocara en la unidad. (...) La reflexión sobre la muerte que propone la <i>Mística N&deg; 2 </i>gira alrededor de la nota Sí, tradicionalmente asociada con la muerte. Compuesta para piano solo, evoluciona sobre la interrupción permanente del discurso virtual que forma la reiteración de un sonido que parece construir un hilo, pero que, continuamente quebrado, va </font><font face="Verdana" size="2">creando, no silencios pero sí vacíos, pues para el oyente la brusca y seca interrupción actúa como ruptura (Rosso y Wiethüchter, 2005: 63).</font></p> </blockquote>     <p align="center"><img src="/img/revistas/rcc/v18n32/a08_cuadro_02.jpg" width="335" height="443"></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">La <i>Mística N&deg; 5, </i>compuesta para septeto, que combina vientos y cuerdas, tiene también como hilo conductor un instrumento solista, en este caso un clarinete. El trabajo de relacionamiento de diferentes planos en esta obra está fijado &mdash;en sentido opuesto al contexto sinfónico&mdash; con mucha claridad: en el centro se encuentra la melodía solista, escrita en una escala pentáfona que comparte varias alturas con la tonalidad de La menor. La melodía va siempre cambiando de altura por medio de un salto de intervalo, generando un dibujo montañoso, escalador, cuyo comportamiento siempre desciende o asciende. En otro plano, los otros instrumentos, agrupándose de distintas formas por afinidad tímbrica y de registro, representan algo así como los elementos que lo rodean, y, en un lenguaje armónico atonal, generan distorsión, disonancia con el solo de clarinete. Se superponen planos con distintos pulsos y lenguajes armónicos; existe un tercer plano subterráneo (por registro y dinámica) que emerge de repente. En cierto punto cercano al final de la obra, el comportamiento de la melodía, hasta ahora siempre de carácter melancólico, se muestra más dinámico, lleno de apoyaturas que parecen pequeños saltos, se torna más &quot;alegre&quot;. Entonces las cuerdas forman una textura de arpegios en La menor, con un pedal grave que la sostiene. La melodía pentáfona suena consonantemente sobre estos arpegios en La menor, se establece una conexión entre esta entidad, representada por el instrumento solista, y ese entorno. Finalmente, vuelve una vez más la melodía en tono melancólico, sola hasta el cierre.</font></p>     <blockquote>       <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">La música que escribo, aparte de todas mis preocupaciones referentes al paisaje, a la geografía sonora, etc., es una forma de contar historias, experiencias acústicas, recuerdos sonoros de mi niñez. En la <i>Mística N&deg; </i>5, por ejemplo, narro una experiencia acústica vivida en Italaque. Yo estaba, para fines cinematográficos, grabando ruidos de ambiente en una amplitud sinuosa, llena de pequeñas lomas que subían y bajaban, eso le daba también mucha movilidad a los sonidos que grababa. En eso, </font><font face="Verdana" size="2">oí que alguien se acercaba tocando un quenacho. Nunca pude ver, por los desniveles del terreno, al ejecutante. También es cierto que empezaba a oscurecer. La melodía se perdió, para reaparecer después, más melancólica aún. Eso fue todo. Ése es el origen de la <i>Mística Nº 5 </i>(Villalpando, 2014).</font></p> </blockquote>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Detrás de varias de las <i>Místicas </i>existen evocaciones a historias de su infancia. La <i>Mística Nº </i>7 retrata recuerdos infantiles de los carnavales en Puna; la <i>Mística Nº 8 </i>está relacionada a otra situación vivida cuando niño en Puna, la expectativa antes de que un guitarrista comenzase a tocar, y la ansiedad de esa espera que antecede a la música.</font></p>     <blockquote>       <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Estas experiencias yo las he tratado de expresar justamente en la serie de Místicas. Dentro del espíritu de la Mística estaba la intención sonora geográfica y a partir de la <i>Mística Nº 6 </i>me enajeno de esta paráfrasis del sonido geográfico, para sumirme más en la experiencia interior, en las evocaciones interiores, que trato de traducirlas sonoramente (Villalpando en Moya, 2009: 184).</font></p> </blockquote>     <p align="justify">&nbsp;</p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="4"><b>7.</b></font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="Verdana" size="2">En está época realizó también su &mdash;hasta ahora&mdash; única ópera, <i>Manchaypuytu </i>(1995-96). El guión fue escrito por el propio Villalpando, y en la última etapa, revisado con Néstor TaboadaTerán, autor del libro en el que basó su argumento. La obra está escrita utilizando armonía tonal, pero no trabaja las funciones de forma convencional. Éste será un punto a partir del cual su lenguaje será modificado, notoriamente al respecto de la armonía y la notación musical.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">La razón para que el compositor decidiera hacer el guión personalmente tiene que ver con una mala experiencia previa. Ocurre que Villalpando tuvo desde muy temprano una gran afición por la ópera, inaugurada en sus épocas formativas en Buenos Aires. En 1973 decidió comenzar a componer una ópera y se asoció con su entrañable amigo, Jaime Saenz, como guionista. Decidieron ambientarla justo después de la Guerra del Chaco. El argumento giraba en torno a cuestionamientos sobre el ser boliviano, y conforme avanzaba el proceso, apareció el nombre: <i>Perdido viajero. </i>Villalpando comenzó la composición mientras esperaba que Saenz finalice el guión; surgieron los primeros dos fragmentos.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Consiguieron un pago por encargo de obra de Gonzalo Sánchez de Lozada. Pero el guión, inexplicablemente, nunca llegó. Jaime Saenz, pese a haber co</font><font face="Verdana" size="2">brado ya la totalidad del pago por el guión, nunca lo entregó<sup>1</sup>. Y, de hecho, cortó abruptamente su cercana amistad con Villalpando, reencontrándose los dos amigos en un breve episodio apenas un mes antes de la muerte del escritor. Los dos fragmentos compuestos terminaron siendo la obra electroacústica ¡Bolivianos...!, realizada en el estudio del compositor belga Leo Küpper, y un aria para barítono, estrenada por Gastón Paz.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">A partir de estas obras comienza una etapa creativa que se extiende hasta la actualidad, manteniendo muchos criterios compositivos, y generando algunos cambios en su lenguaje. La mirada está menos volcada hacia el exterior, y más dirigida hacia su interioridad y a detonantes extraídos de memorias de su infancia. Consecuentemente, tenemos un mayor número de <i>Místicas </i>y de obras de cámara en general, una notoria preferencia por agrupaciones más pequeñas, por grupos que acompañan a solistas; así como una menor presencia de texturas y superposiciones de planos, por lo tanto, mayor claridad en los procesos de transformación del material.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Una obra de esta etapa que plantea nuevas referencias es <i>Piano3 </i>(2002), escrita para piano y sonidos electroacústicos. Estos últimos consisten en una pista con dos líneas para &quot;pianos sintetizados&quot; (I y II), es decir, dos líneas que son reproducidas virtualmente, vía MIDI, con un sonido de piano que luego es transformado tímbricamente, procesado, paneado &mdash;un &quot;piano sintetizado&quot; a cada lado&mdash; y mezclado. Las tres líneas están escritas en un mismo <i>tempo, </i>es decir que el pianista debe adecuarse y seguir el <i>tempo </i>planteado por los pianos grabados. Existe una cercanía al trabajo que hizo Conlon Nancarrow en sus estudios y demás piezas para pianola, pero básicamente en el uso de una lectura mecánica, en este caso digital, que posibilita la escritura de líneas que, de otro modo, serían de imposible ejecución pianística: por su velocidad general &mdash;o la que imprime en la repetición de una misma altura&mdash;, por el despliegue de combinaciones de alturas y simultaneidades incómodas, por la articulación, etc. Esta concepción de líneas imposibles, no pianísticas, plantea además, lógicamente, la posibilidad de un diferente acercamiento compositivo: a nivel técnico, estético y expresivo.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">La expresividad, por ejemplo, es mecánica, plana, de una precisión antinatural, que es explotada aquí conscientemente. Existe además la búsqueda de una relación de contraste tímbrico entre sonoridades procesadas y las del piano acústico. En el sonido sintético, los ataques tienen mucha claridad, cercana al clavecín, pero se trata de un ataque más plástico, además de estar acompañado de una pequeña estela sintética, mucho más seca que la resonancia del piano acústico, a la cual reemplaza en su contexto tímbrico. Esta pequeña estela sintética propicia que secuencias de veloz oscilación entre dos alturas cercanas, por su velocidad y dinámica<i> pianissimo, </i>sean percibidas como vibraciones regulares de gran agilidad; o que velocísimas líneas de <i>glissandi </i>cromáticos formen dibujos que plantean oleajes simétricos. Pero también hace uso de otros recursos: las cuatro manos de los pianos sintetizados haciendo cuatro diferentes líneas, formando estas texturas melódicas con apoyaturas, a las que hacíamos referencia al hablar de la música sinfónica; la duplicación de algunos acordes del piano acústico en uno de los pianos virtuales, coloreándolos —a veces a la octava—, sumando las tímbricas. La pieza gira en torno a la exploración de estos dibujos veloces, las apariciones y desarrollo de un material un tanto <i>bartòkeano, </i>otro escrito en tresillos -cuya primera aparición detiene súbitamente el movimiento- y acordes politonales de larga duración. <i>Piano3 </i>concluye al aterrizar estas líneas veloces en un acorde mayor con séptima menor y novena mayor.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2"><i>Los diálogos de Tunupa </i>(2011), para viola profonda y orquesta de cuerdas, es una de sus más recientes obras. La viola profonda es un instrumento inventado por el boliviano Gerardo Yáñez, y está ubicado, en tesitura y timbre, entre la viola y el violonchelo; haciendo la voz de tenor, a la octava grave del violín. Villalpando también la utilizó en su <i>Mística Nº 11 </i>(2011), escrita para cuarteto &quot;reformado&quot; &mdash;con viola profonda en lugar de un segundo violín&mdash; y piano. En <i>Los diálogos de Tunupa, </i>la viola profonda es solista, haciendo la voz de Tunupa, que dialoga con distintas entidades y elementos, que son representados por las cuerdas. La piedra, por ejemplo, cobra la forma de un bloque, que superpone varias notas en <i>pizzicato, </i>agrupadas por pares separados por segundas mayores. Esta &quot;piedra&quot; se manifiesta en bloques siempre isócronos y va modificando su cariz mediante cambios armónicos, elevaciones y descensos, siempre ordenados bajo el mismo criterio. El &quot;agua&quot; es un amplio &mdash;profundo&mdash; acorde de ocho notas en las cuerdas con arco, que entre sí conservan las mismas relaciones por semitono: segundas menores, séptimas mayores y novenas menores. Este acorde va mutando, pero repite regularmente su entrada, seguida de una pausa pequeña entre cada intervención. Sólo la voz superior ondea por grado conjunto descendente o ascendente durante las pausas, en una suerte de vaivén. El </font><font face="Verdana" size="2">viento, como en anteriores etapas, es representado con un <i>cluster, </i>esta vez microtonal, que se va formando con entradas siempre desplazadas de seis alturas separadas por cuartos de tono, que forman un ámbito, una unidad &quot;engrosada&quot; alrededor de la nota do.</font></p>     <blockquote>       <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Yo creo que en esta época estamos tan contaminados acústicamente; (...) quizá esa contaminación ha hecho que yo ahora vaya buscando mas bien sonoridades muy licuadas, muy poco robustas en su contextura y eso me induce a pensar en ciertas esencialidades, en cierta simplicidad del sonido: lo más simple que pudiera ser, pero que expresivamente sea efectiva (Ibíd: 186).</font></p> </blockquote>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">En <i>Mientras crece un árbol sobre el mar </i>(2000) &mdash;para soprano, orquesta de cuerdas y vibráfono&mdash; musicaliza textos de Blanca Wiethüchter. Plantea ideas sencillas que experimentan procesos claros. En la primera canción, por ejemplo, emerge un pulso relativamente lento que va rebotando y se mantiene por mucho tiempo, pasando de un instrumento a otro, formando y deshaciendo simultaneidades armónicas que van modificándose siempre por grado conjunto, nota a nota. La segunda, <i>El mar que nos separa, </i>consiste en una serie de líneas ascendentes y descendentes que forman continuidades entre sí, líneas de veloz movimiento que ascienden y descienden en oleajes, mientras un trino del vibráfono se mantiene vibrante. La tercera comienza con una línea formada por una continuidad de pares de notas, que van siempre ligadas de a dos, como en un vaivén, moviéndose siempre por grado conjunto, y de la cual emerge la voz. El vibráfono y violines primeros tocan esta línea al unísono, los demás realizan un sostén armónico que va cambiando constantemente. Para el final de la pieza vuelve la idea del pulso que pasa entre instrumentos, de la primera canción, para cerrar la estructura con un arco. Lo mismo: procesos transparentes y efectivos.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<blockquote>       <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Hay, sin duda, una intención explícita de musicalizar poesía. No olvidemos que, en sus orígenes, la música es canto, y el canto es la unión de la palabra y la música. Sí, hay también un propósito claro de escribir música sobre la poesía de Blanca, no sólo por lo que ella ha significado y significa para mí, sino porque encuentro en su poesía una proximidad muy grande a la música. Hay muchas cosas que me gustan de Tamayo, por ejemplo, pero no me sugieren nada musical. Saenz también propone, en su poesía, un acercamiento a la música. Pero esto, claro está, decide el compositor de acuerdo con su sensibilidad (...) (Villalpando,2014).</font></p>       <p align="justify">&nbsp;</p> </blockquote>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="4"><b>8.</b></font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">De sus relaciones con escritores, sin duda la más cercana fue con Blanca Wiethüchter, quien fue su segunda esposa. Villalpando ha utilizado poesía </font><font face="Verdana" size="2">suya en varias de sus obras. En la cita, el compositor habla también de Jaime Saenz, con quien mantuvo una estrecha amistad durante los años 60 y 70, hasta el mencionado asunto de la ópera. Es posible que sea por su cercanía a estos importantes escritores, además de su gran afición a la literatura, que Villalpando también haya escrito sus propios relatos. Se sabe que tiene algunos textos inconclusos, o quizá tan sólo inéditos; entre ellos, una autobiografía denominada <i>El horóscopo. </i>Se sabe también de la existencia de <i>Un tren viajaba en los ojos de Baní, </i>una novela suya escrita en 1968, concebida en registro surrealista y con fuerte influencia del esoterismo, en la que Saenz jugaría también un papel fundamental, entusiasmándolo a enviarla al Primer Concurso de Novela &quot;Erich Gutentag&quot;, y aconsejándole remitirla con un rótulo en el que decía &quot;Concursando sólo al primer premio&quot;. La novela no ganó el concurso, pero obtuvo la primera mención; posteriormente estuvo cerca de editarse cuatro veces sin éxito, algunas de ellas por razones inexplicables. La novela sigue inédita.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Mantuvo también muchas amistades con pintores y cineastas, siendo pionero en la musicalización cinematográfica y co-realizando videos sobre el trabajo de pintores nacionales. En fin, uno podría seguir indagando en su vida y encontrar más ángulos desde donde su presencia ha sido determinante en la historia artística boliviana de los últimos 50 años. Pues Villalpando pertenece a una generación legendaria, de la que fue uno de los protagonistas.</font></p>     <p align="center"><img src="/img/revistas/rcc/v18n32/a08_cuadro_03.jpg" width="312" height="398"></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Como compositor, en el contexto latinoamericano, es miembro de número del Colegio de Compositores Latinoamericanos de Música de Arte; y es parte de la llamada &quot;Generación del Di Tella&quot;, compositores de estas latitudes, nacidos entre los años 30 y 40, a quienes les tocó enfrentar desafíos similares a los suyos. En el ámbito nacional también supo encontrar sus pares. Primero en este proceso creacional de la música de vanguardia, con Marvin Sandi y Florencio Pozadas, como ya apuntamos; y más adelante con Mario Estensoro y con el director orquestal Carlos Rosso, con quienes realizó enormes esfuerzos en el campo de la docencia, la gestión y el desarrollo del trabajo para repertorio sinfónico.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Lo que sorprende al hacer un recuento de esta fantástica, profunda y prolífica aventura es que aún hoy, si bien el compositor está situado en un lugar de dignidad imposible de vulnerar, tan sólo una muy pequeña parte de su obra está al alcance de músicos, estudiantes y profesionales. De ahí también la dificultad que se presenta a la hora de escribir sobre su trabajo. Debemos analizar y sacar conclusiones a partir del material que tenemos al alcance en partitura y &mdash;con seguridad de menor cuantía&mdash; el que tenemos en grabación. Es por eso que el presente artículo no tiene mayor pretensión que la de introducir al lector a la dimensión de este enorme creador, padre de la música contemporánea boliviana; y de compilar y plantear algunas ideas sobre la evolución de su obra, aún en producción.</font></p>     <p align="justify">&nbsp;</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="Verdana" size="3"><b>9.</b></font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">La respuesta de los músicos bolivianos a la obra de este gran compositor puede comenzar por generar un catálogo completo de ella, poner estas partituras al alcance de estudiantes de música e instrumentistas. Esto sin duda colaborará a avanzar en la siguiente gran necesidad: generar montajes e interpretaciones coherentes, así como grabaciones y ediciones profesionales de estas obras. Actualmente existen relativamente pocas. Y, de hecho, existen algunas obras suyas que no han sido estrenadas, como la <i>Mística Nº 3, </i>las sinfonías <i>1 </i>y <i>2, </i>y una obra para cuarteto de cornos, titulada <i>Cuatro sombras y la muerte. </i>La tarea subsecuente será sin lugar a dudas la de generar teoría crítica sobre su obra, de la que existen, concretamente, apenas un par de libros. De esta forma comenzaremos a construir nuestro pensamiento musical en la continuidad histórica que nos toca, la de herederos de estas reflexiones en verdad profundas sobre nuestra identidad sonora, plasmadas en textos y obras escritas en una consciencia plena de la originalidad y coherencia de su lenguaje. El que, conscientes o no de ello, es <i>nuestro </i>lenguaje.</font></p>     <blockquote>       <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">He encontrado en la geografía boliviana el recipiente que nos cobija a todos. La geografía suena. No es ser paisajista. La intención mía no es describir los paisajes, sino los estados interiores que la geografía propone y que son los que nos identifican a los bolivianos, porque estamos hechos de la misma tierra (Villalpando, 1992, en Rosso y Wiethüchter, 2005: 52).</font></p>       <p align="justify">&nbsp;</p> </blockquote>     <p><font size="3"><b><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Notas</font></b></font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">*&nbsp; &nbsp; Compositor, director e int&eacute;rprete musical boliviano. <b>Contacto: </b><a href="mailto:zuleta.sebastian@yahoo.com">zuleta.sebastian@yahoo.com</a></font> </p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">1&nbsp; &nbsp; &quot;Fui a buscarlo un par de veces y no quiso recibirme. Para entonces, mis ocupaciones tambi&eacute;n se hab&iacute;an incrementado, dej&aacute;ndome, en verdad, poco tiempo libre, cosa que disminu&iacute;a la frecuencia con que antes visitaba a Jaime. &iquest;Tal vez fue esa la raz&oacute;n?, me pregunto. No lo s&eacute;. Es cierto que Jaime era un amigo muy celoso, y por ese entonces, por las circunstancias espec&iacute;ficas de mi trabajo, yo ten&iacute;a una vida social muy movida, tal vez eso motiv&oacute; un malestar en Jaime, que como &eacute;l siempre lo dec&iacute;a, abominaba de ese tipo de relaciones sociales. Tampoco lo s&eacute;, pues nunca lleg&oacute; a decirme qu&eacute; es lo que hab&iacute;a sentido y pensado al respecto. S&oacute;lo recuerdo un extra&ntilde;o mensaje llegado a trav&eacute;s de Guillermo Bedregal, aquel amigo poeta que muriera tan joven. Dice que Jaime hab&iacute;a dicho: 'El Alberto piensa que le voy a dar el libreto de la &oacute;pera, pero no se lo voy a dar nunca'. Cosa que result&oacute; siendo verdadera, pero a la vez inexplicable&quot; (Villalpando, 2005: 30-31).</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2"></font></p>     <p align="justify">&nbsp;</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="Verdana" size="3"><b>Referencias</b></font></p>     <!-- ref --><p align="justify"><font face="Verdana" size="2">1. Moya, Luis. <i>Invenciones sobre la sonoridad andina: estudio patrimonial sobre el pensamiento estético musical de Alberto Villalpando. </i>Cochabamba: Agalma Ediciones, 2009.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=314945&pid=S2077-3323201400010000800001&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><p align="justify"><font face="Verdana" size="2">2. Villalpando, Alberto. &quot;En torno al carácter de la música en Bolivia&quot;. <i>Ciencia y Cultura, </i>N&deg; 11. pp. 124-128., 2002.</font></p>     <!-- ref --><p align="justify"><font face="Verdana" size="2">3.    ----------- &quot;Perdido viajero y perdida ópera&quot;. En: Saenz, Jaime. <i>Obra dramática. </i>La Paz:</font> <font face="Verdana" size="2">Plural. pp. 29-32,2005.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=314947&pid=S2077-3323201400010000800003&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><p align="justify"><font face="Verdana" size="2">4.    -----------&quot;Una reseña sobre la música contemporánea&quot;. En: Revista <i>Nuestra América, </i>N&deg;</font> <font face="Verdana" size="2">3, pp. 163-173,2007.</font></p>     <!-- ref --><p align="justify"><font face="Verdana" size="2">5. Villalpando, Alberto. Entrevista personal con el autor, abril de 2014.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=314949&pid=S2077-3323201400010000800005&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><p align="justify"><font face="Verdana" size="2">6. Wiethüchter, Blanca y Carlos Rosso. <i>La geografía suena. Biografía crítica de Alberto Villalpando. </i>Cochabamba: Ediciones del Hombrecito Sentado, 2005.</font></p>     <p align="justify">&nbsp;</p>     <a href=http://www.scielo.org.bo/cgi-bin/wxis.exe/iah/?IsisScript=iah/iah.xis&nextAction=lnk&base=article^dlibrary&indexSearch=AU&exprSearch=../bases-work/rcc/rcc&lang=>^rND^sVillalpando^nAlberto</a><a href=http://www.scielo.org.bo/cgi-bin/wxis.exe/iah/?IsisScript=iah/iah.xis&nextAction=lnk&base=article^dlibrary&indexSearch=AU&exprSearch=../bases-work/rcc/rcc&lang=>^rND^sVillalpando^nAlberto</a><a href=http://www.scielo.org.bo/cgi-bin/wxis.exe/iah/?IsisScript=iah/iah.xis&nextAction=lnk&base=article^dlibrary&indexSearch=AU&exprSearch=../bases-work/rcc/rcc&lang=>^rND^sVillalpando^nAlberto</a><a href=http://www.scielo.org.bo/cgi-bin/wxis.exe/iah/?IsisScript=iah/iah.xis&nextAction=lnk&base=article^dlibrary&indexSearch=AU&exprSearch=../bases-work/rcc/rcc&lang=>^rND^1A01^nDiego Rafael^sPiccardo</a><a href=http://www.scielo.org.bo/cgi-bin/wxis.exe/iah/?IsisScript=iah/iah.xis&nextAction=lnk&base=article^dlibrary&indexSearch=AU&exprSearch=../bases-work/rcc/rcc&lang=>^rND^1A01^nDiego Rafael^sPiccardo</a><a href=http://www.scielo.org.bo/cgi-bin/wxis.exe/iah/?IsisScript=iah/iah.xis&nextAction=lnk&base=article^dlibrary&indexSearch=AU&exprSearch=../bases-work/rcc/rcc&lang=>^rND^1A01^nDiego Rafael^sPiccardo</a><p align="right"><b><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">ART&Iacute;CULOS Y ESTUDIOS</font></b></p>     <p align="justify">&nbsp;</p>     <p align="center"><b><font face="Verdana" size="4">Breve historia de los últimos cincuenta años de la Iglesia Católica (1964-2014)</font></b></p>     <p align="center">&nbsp;</p>     <p align="center"><b><font face="Verdana" size="3">Brief History of the last fifty years of the Catholic Church (1964-2014)</font></b></p>     <p align="center">&nbsp;</p>     <p align="center">&nbsp;</p>     <p align="center"><font face="Verdana" size="2"><b>Diego Rafael Piccardo*</b></font></p>     <p align="center">&nbsp;</p>     <p align="center">&nbsp;</p> <hr noshade>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="left"><b><font face="Verdana" size="2">Resumen</font></b></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">El período tratado puede describirse como el de finalización y aplicación del Concilio Vaticano II. El artículo busca ir al fondo de aquellos procesos que a mi entender son los más visibles y evaluables, y que resultan de los lineamientos favorecidos por el Concilio Vaticano II: la proclamación de la llamada universal a la santidad y su llegada al pueblo cristiano. Al mismo tiempo, se puede descubrir que en estos años la Iglesia ha dado grandes pasos en la colegialidad episcopal, la dignidad de la mujer, la preocupación por la justicia, el ecumenismo, la reforma litúrgica, etc. No se omiten las sombras del período, que forman el necesario contraste en todo ámbito en el que se produce la intervención humana.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2"><b>Palabras clave:</b> Historia de la Iglesia Católica, Santidad, Concilio Vaticano II.</font></p> <hr noshade>     <p align="justify"><b><font face="Verdana" size="2">Abstract</font></b></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">The encompassed period of time can be described as the &quot;End and enforcement of the Second Vatican Council&quot;. The article looks to deepen in what I believe the most visible and evaluable processes, that result from the guidelines favored by the Second Vatican Council: the proclamation of the universal call to sanctity and its reach to the Christian People. At the same time, it can be recognized that in these years the Church has given great steps in aspects such as the collegiality of bishops, the woman dignity, the concern about justice, ecumenism, the liturgic reform, etc. Following this line, the article does not pass over the shadows from the period, which form the contrast over the whole scope in which human intervention is given.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2"><b>Key words:</b> History of the Catholic Church, Holiness, Second Vatican Council</font></p> <hr noshade>     <blockquote>       <p align="justify">&nbsp;</p>       <p align="justify">&nbsp;</p>       <p align="justify"><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"><i><font size="2">En toda la vida de la Iglesia debe manifestarse siempre que la iniciativa es de Dios, que </font></i><font size="2">Él nos amó primero <i>(1 Jn 4, 19) y que es </i>Dios quien hace crecer <i>(1 Co 3, 7). Esta convicción nos permite conservar la alegría en medio de una tarea tan exigente y desafiante que toma nuestra vida por entero. Nos pide todo, pero al mismo tiempo nos ofrece todo.</i></font></font></p>       ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Papa Francisco, Exhortación <i>Apostólica Evangelii gaudium </i>(24-XI-2013), n. 12<sup>1</sup>.</font></p>       <p align="justify">&nbsp;</p>       <p align="justify"><font face="Verdana" size="2"><i>Al comienzo del nuevo milenio, mientras se cierra el Gran Jubileo en el que hemos celebrado los dos mil años del nacimiento de Jesús y se abre para la Iglesia una nueva etapa de su camino, resuenan en nuestro corazón las palabras con las que un día Jesús, después de haber hablado a la muchedumbre desde la barca de Simón, invitó al Apóstol a </i>remar mar adentro <i>para pescar: </i>Duc in altum <i>(Lc 5, 4).(...)</i></font></p>       <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">¡Duc in altum! <i>Esta palabra resuena también hoy para nosotros y nos invita a recordar con gratitud el pasado, a vivir con pasión el presente y a abrirnos con confianza al futuro: </i>Jesucristo es el mismo, ayer, hoy y siempre <i>(Hb 13, 8).</i></font></p>       <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Juan Pablo II, Carta Apostólica <i>Novo millennio ineunte </i>(6-I-2001), n. 1</font></p> </blockquote>     <p align="justify">&nbsp;</p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="3"><b>1.   Introducción y breve resumen de la influencia del Concilio Vaticano II, auténtico <i>adviento </i>del Tercer milenio</b></font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Hace muchos años, leí una publicidad que comenzaba con la siguiente pregunta: <i>¿se puede escribir en la cabeza de un alfiler? </i>Señalaba a continuación que resumir la actividad de esa empresa en una página resultaba imposible. A la hora de escribir estas páginas me vino a la memoria ese comentario, ya que sintetizar en ellas la historia de la Iglesia Católica del último medio siglo implica una labor de compresión que exigiría todos los adelantos de la nanotecnología.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Procuraré ir desarrollando algunos temas centrales, tratando de mantener una cierta línea cronológica, y cuidando de no perder la dimensión universal de la Iglesia Católica<sup>2</sup>.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Resumir la actividad de toda la Iglesia me ha llevado con alguna frecuencia a detener la mirada en la acción de los Pontífices Romanos (en particular la de Juan Pablo II, que estuvo al timón de la barca de Pedro más de la mitad del período que trataremos, y la de Pablo VI, que lo hizo durante 15 años), ya como iniciadores de alguna actividad, ya como quienes responden a situaciones concretas, por lo que sus actos nos descubren posibilidades o problemas de los cristianos a los que de otro modo tal vez no habríamos prestado atención.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Pero la historia no la escriben sólo los Pontífices. Gracias a las luces que aporta el Concilio Vaticano II, se profundizará cada vez más en la realidad de que la Iglesia es el &quot;pueblo de Dios&quot;, pueblo que está formado por todos los fieles &mdash;pastores y laicos&mdash;, y todos ellos están llamados a la santidad<sup>3</sup>. &quot;Por su regeneración en Cristo, se da entre todos los fieles una verdadera igualdad (...). Todos, según su propia condición y oficio, cooperan a la edificación del Cuerpo de Cristo&quot;<sup>4</sup>. Todos los bautizados <i>cooperan </i>a la edificación de la Iglesia<sup>5</sup>, y —por tanto&mdash; todos colaboran con su <i>granito de arena </i>a la Historia.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Por eso tal vez no resulte superfluo, en un trabajo de esta índole, recordar que, como señalaba Pablo VI, un aporte fundamental del Concilio es recordar la <i>llamada universal a la santidad. </i>A todos llama Jesucristo a ser <i>sal y luz, </i>a todos llama a <i>ser perfectos como </i>nuestro <i>Padre celestial es perfecto, </i>y el modo de llevarlo a cabo —particularmente para los fieles laicos— es la vida corriente, que es la materia que han de ofrecer a Dios en la Eucaristía<sup>6</sup>.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Es por eso que, sin omitir las tristes infidelidades que somos capaces de cometer los hombres<sup>7</sup>, procuraré que estas páginas reflejen —en la medida que la extensión lo permita&mdash; cómo se ha ido acogiendo esa doctrina conciliar, cuya proclamación abrió horizontes novedosos a la Iglesia y a la humanidad. Pienso que, además, eso es algo en lo que la Universidad Católica Boliviana está comprometida<sup>8</sup>, por lo que estas páginas de historia bien pueden servir para profundizar en lo que tiene que ser el fin último de toda obra cristiana: colaborar en la difusión y realización de la llamada universal a la santidad.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">La respuesta a esta llamada ha sido puesta de manifiesto de manera particular por el Papa Juan Pablo II, que llegó a celebrar 1.320 beatificaciones y a canonizar a 472 santos &mdash;muchos de ellos contemporáneos nuestros&mdash; para hacer especialmente presente que <i>la mano del Señor no se ha empequeñecido, </i>y que la santidad sigue siendo actual, en la medida en que los cristianos respondemos con fidelidad al llamado de Dios, contando con la gracia que Cristo nos ha obtenido en su Cruz<sup>9</sup>.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Esa llamada se va asumiendo por parte de todo tipo de fieles, y sus consecuencias son palpables en la sociedad actual. Además de las tan numerosas labores educativas, asistenciales, etc., que llevan muchos siglos, el que todo el pueblo de Dios, particularmente los laicos, vaya asumiendo que su misión es <i>iluminar y ordenar las realidades temporales según Dios</i><sup>10</sup> es acaso el avance más significativo que el Concilio transmite. Los canonizados que van surgiendo en todos los niveles son un motivo estimulante para estas reflexiones, y la historia tiene en ellos materia abundante y orientadora. Por poner unos pocos ejemplos, en los últimos años se ha comenzado el proceso de canonización del Prof. Jérôme Lejeune, médico genetista francés, quien descubrió la causa del síndrome de Down y trabajó en defensa de la vida, a tal punto que Juan Pablo II lo nombró <i>Presidente de la Pontificia Academia para la Vida </i>(Lejeune, 2000). También están en marcha los <i>Procesos </i>de otros dos personajes de la política &mdash;unánimemente considerados como <i>padres </i>de la Unión Europea&mdash;: Robert Schuman y Alcide de Gasperi<sup>11</sup>. Otro ejemplo es el del arquitecto Antoni Gaudí, cuya obra más conocida es el <i>Templo expiatorio de la Sagrada Familia, </i>en Barcelona. Desde 2013 se están realizando los pasos para comenzar el proceso del escritor inglés Gilbert K. Chesterton (1874-1936). En América Latina, un nombre que nos resulta especialmente conocido es el de Mons. Óscar A. Romero, Arzobispo de El Salvador. Hay claros indicios de que en Colombia está por comenzar la <i>Causa </i>de Mons. Isaías Duarte, arzobispo de Cali, neto opositor al narcotráfico y a la violencia de cualquier signo político, asesinado en el año 2002.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Pero volvamos a la idea central de esta Introducción:</font></p>     <blockquote>       <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">... los laicos tienen como vocación propia el buscar el Reino de Dios ocupándose de las realidades temporales y ordenándolas según Dios (...). A ellos de manera especial corresponde iluminar y ordenar todas las realidades temporales, a las que están estrechamente unidos, de tal manera que éstas lleguen a ser según Cristo, se desarrollen y sean para alabanza del Creador y Redentor<sup>12</sup>.</font></p> </blockquote>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">A continuación, el <i>Catecismo, </i>citando de nuevo a la LG, señala de una manera realmente <i>nueva </i>la misión sacerdotal del bautizado<sup>13</sup> en este mundo:</font></p>     <blockquote>       ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="Verdana" size="2">... todas sus obras, oraciones, tareas apostólicas, <i>la vida conyugal y familiar, el trabajo diario, el descanso espiritual y corporal, </i>si se realizan en el Espíritu (...) todo ello se convierte en sacrificios espirituales agradables a Dios por Jesucristo <i>(1 P 2, </i>5), que ellos ofrecen con toda piedad a Dios Padre en la celebración de la Eucaristía uniéndolos a la ofrenda del cuerpo del Señor<sup>14</sup>.</font></p> </blockquote>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">&quot;De manera particular, los padres participan de la misión de santificación <i>impregnando de espíritu cristiano la vida conyugal y procurando la educación cristiana de los hijos</i>&quot;<sup>15</sup><i>. </i>Es oportuno preguntarse hasta dónde estas afirmaciones programáticas han marcado (y marcan) el rumbo de muchos católicos (laicos o pastores), y en qué ámbitos esto se vuelve observable.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Las cosas del mundo han dejado de <i>ser peligrosas </i>para la santidad. Toda una nueva visión comenzará a descubrir el mundo como algo <i>bueno, </i>que puede convertirse en <i>materia </i>para la santidad. El trabajo, la familia, la diversión., se retoma una visión que en la práctica había quedado olvidada.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Pienso que pueden ser útiles unas palabras de Juan Pablo II pronunciadas en la beatificación de Josemaría Escrivá de Balaguer —uno de los precursores del Concilio en estos temas— en las que señalaba que</font></p>     <blockquote>       <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">en una sociedad en la que el afán desenfrenado de poseer cosas materiales las convierte en un ídolo y motivo de alejamiento de Dios, el nuevo Beato nos recuerda que estas mismas realidades, criaturas de Dios y del ingenio humano, si se usan rectamente para gloria del Creador y al servicio de los hermanos, pueden ser camino para el encuentro de los hombres con Cristo<sup>16</sup>.</font></p> </blockquote>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Y en otra ocasión enseñaba también el Papa:</font></p>     <blockquote>       <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">las actividades diarias se presentan como un valioso medio de unión con Cristo, pudiendo transformarse en ámbito y materia de santificación (...) y en diálogo de amor que se realiza en las obras. El espíritu de oración transfigura el trabajo y así es posible permanecer en la contemplación de Dios, incluso mientras se realizan diversas ocupaciones. Para cada bautizado que quiere seguir fielmente a Cristo, la fábrica, la oficina, la biblioteca, el laboratorio, el taller y el hogar pueden transformarse en lugares de encuentro con el Señor, que eligió vivir durante treinta años una vida oculta<sup>17</sup>.</font></p> </blockquote>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Es notable cómo la enseñanza del Vaticano II se irá abriendo camino. El poder de transformación que esto supone es de consecuencias difíciles de dimensionar. Todavía falta perspectiva. Pero la tendencia puede captarse si se acude a los </font><font face="Verdana" size="2">procesos de canonización que se van iniciando<sup>18</sup>. Como ya señalé, algunos de ellos son de personas que vivieron buena parte de su vida antes del Concilio, pero el hecho de que se vaya tomando en cuenta el impacto de sus vidas va dando luces nuevas, haciendo ver a todos que la santidad no es &quot;algo lejano&quot;.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="Verdana" size="2">No hay espacio para hablar de la cantidad de instituciones y movimientos eclesiales para laicos que van surgiendo o que se van potenciando en estos años. El <i>Camino neocatecumenal, Comunión y liberación, </i>los <i>Focolares, </i>el <i>Opus Dei, </i>la <i>Renovación carismática, </i>etc., etc., desarrollan, cada uno en su campo y con un carisma propio, una labor que no puede desconocerse.</font></p>     <p align="justify">&nbsp;</p>     <p align="justify"><font size="3" face="Verdana"><b>2.   Un detalle metodológico del trabajo</b></font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">A la hora de escribir la historia de la Iglesia Católica desde la fe (es nuestro caso) nos encontramos con un problema: <i>la naturaleza </i>de la institución divina que es el <i>objeto </i>de estudio. La Iglesia se entiende a sí misma como &quot;un misterio&quot;<sup>19</sup>, lo que en lenguaje teológico significa algo que excede nuestra capacidad de entender, aunque no por ello dejaremos de captar mucho de lo que es y que &mdash;como enseña Juan Pablo II&mdash; &quot;el misterio de la salvación de la humanidad en Cristo es, sobre todo, el misterio de Cristo, pero está destinado <i>a los hombres</i><sup>&quot;20</sup><i>.</i></font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Para poder comprender bien la historia de algo que es a la vez divino y humano, hace falta fe<sup>21</sup>. Y esto por varios motivos. Primero porque, según S. Ambrosio de Milán, la Iglesia es <i>ex maculatis immaculata: </i>inmaculada, pero formada por pecadores. Si bien en estos años podemos encontrar a muchos santos, también es cierto que los problemas no han sido pequeños, particularmente cuando los </font><font face="Verdana" size="2">cristianos no hemos sabido abrirnos a la gracia de Dios<sup>22</sup>. Segundo porque, con palabras del Card. Martini, también Arzobispo de esa ciudad, &quot;la Iglesia tiene siempre un doble aspecto: uno externo y otro interno, uno visible y otro invisible; por eso es difícil captarla en su verdadera esencia&quot; Martini (2005:12)<sup>23</sup>, ya que &quot;sólo llegará a su perfección en la gloria del cielo&quot;<sup>24</sup> cuando Cristo vuelva glorioso. Y de estos cincuenta años se puede decir otra frase clásica que apunta a un tercer motivo que reclama fe: &quot;la Iglesia avanza en su peregrinación a través de las persecuciones del mundo y de los consuelos de Dios&quot;<sup>25</sup>.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Pienso que puede servir recordar que &quot;la santidad de la Iglesia consiste en que, por pecador que sea el hombre, Dios tiene poder para hacerla santa&quot; (Ratzinger, 2001:283). A lo largo de estas páginas se verán cosas que no tienen explicación humana, ya que no hay proporción entre lo que los hombres hacen (de bueno) y el bien que la Iglesia, Cuerpo místico de Cristo<sup>26</sup>, va derramando por el mundo. J. Ratzinger lo dice bellamente:</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Sobre la naturaleza de la Iglesia, puede venirnos bien recordar que Jesús &quot;atrajo a los pecadores, les hizo partícipes de sus bienes y así les mostró qué era la 'santidad': no separación, sino reunión; no condena, sino amor redentor. ¿No es acaso la Iglesia la continuación de esta encarnación de Dios en la miseria humana? ¿No es la continuación de la participación de Jesús en la misma mesa con los pecadores? ¿No es la prosecución de su contacto con la miseria del pecado, hasta llegar casi a sucumbir en él? Frente a las expectativas humanas de lo puro, ¿no se revela en la santidad pecadora de la Iglesia la auténtica santidad de Dios, el amor que no guarda distancia aristocrática de lo puro y lo inaccesible, sino que se mezcla con la suciedad del mundo para acabar con ella? ¿Puede ser la santidad de la Iglesia algo más que soportarse mutuamente porque Cristo nos ha soportado a todos? (...)</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Se tacha a su organización de lamentable y brutal, como si lo peculiar de la Iglesia fuera la organización y no el consuelo de la palabra y de los sacramentos, que conserva incluso en sus días más aciagos. Los verdaderos creyentes no dan demasiada importancia a la lucha por la reorganización de las formas cristianas, pues viven de lo que la Iglesia siempre fue. Y si alguien quiere saber lo que es la Iglesia, que entre en ella. Pues la Iglesia no está sobre todo donde se organiza, se reforma o se gobierna, sino en los que creen con sencillez y reciben en ella el don de la fe, que </font><font face="Verdana" size="2">para ellos es vida. Sólo sabe qué fue la Iglesia de antes y qué es la Iglesia de ahora el que ha experimentado cómo la Iglesia sitúa al hombre por encima de sus formas y servidumbres, y cómo es para él patria y esperanza, patria que es esperanza, camino que lleva a la vida eterna&quot; (Ratzinger, 2001:284-285).</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Al estudiar estos 50 años podremos ir observando cómo se ha ido realizando la labor deseada por Juan XXIII: <i>&quot;acercar la Iglesia al mundo para que el mundo se acerque a Dios&quot;. </i>A veces ese desarrollo se produce de una manera distinta de la que se nos podría ocurrir como <i>eficaz, </i>puesto que los límites humanos se dejan ver con claridad, pero también resultan, no pocas veces, un buen contraste que hace notar más la luz de Dios, que quiere que su Iglesia siga siendo, en los tiempos actuales, &quot;como un sacramento o signo e instrumento de la unión íntima con Dios y de la unidad de todo el género humano&quot;<sup>27</sup>. Es sabido que <i>hace más ruido un árbol que cae que todo un bosque creciendo, </i>pero lo real es que todo ese bosque —esa semilla que Cristo ha querido plantar— se va desarrollando de un modo que sólo se puede explicar si Dios está detrás<sup>28</sup>.</font></p>     <p align="justify">&nbsp;</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font size="3" face="Verdana"><b>3.   El Concilio Vaticano II y sus consecuencias más relevantes</b></font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">En 1964 el Concilio Vaticano II era el tema que centraba las oraciones, las esperanzas y las miradas de todos los católicos, y de muchos no católicos. Había sido convocado sorpresivamente por San Juan XXIII como un Concilio &quot;pastoral&quot;, muy distinto a los anteriores, porque el Papa quiso —y Pablo VI lo continuará&mdash; <i>aggiornar </i>la Iglesia: acomodar mejor sus métodos y estructuras, de modo que &quot;el depósito de la doctrina cristiana sea custodiado y enseñado en forma cada vez más eficaz&quot;<sup>29</sup>. El Papa, con una gran experiencia como pastor de almas, historiador de la Iglesia y diplomático (Jedín, 1984: 163 y ss.) vio con claridad el <i>escándalo </i>que supone para la humanidad el que las diversas iglesias y grupos cristianos estuvieran divididos. Junto a eso hizo notar que para conseguir que la luz de Cristo llegue a todos, es imprescindible <i>explicarla y reflejarla </i>mejor. En definitiva, es claro que el Pontífice deseaba ser fiel altavoz de los deseos de Dios, &quot;que quiere que todos los hombres se salven y lleguen al conocimiento de la verdad&quot;<sup>30</sup>, y que la Iglesia debía profundizar en el conoci</font><font face="Verdana" size="2">miento de su naturaleza y en su modo de llegar a las personas del mundo contemporáneo. La gran confianza en Dios del Pontífice le permitió desoír las ideas de los <i>profetas de calamidades, </i>que preferían <i>que todo siguiera como estaba. </i>La invitación a observadores de otras religiones marca una de las tantas diferencias notables de esta asamblea ecuménica.</font></p>     <p align="center"><img src="/img/revistas/rcc/v18n32/a02_figura_01.jpg" width="402" height="337"></p>     <p align="center"><font face="Verdana" size="2"><b>San Juan XXIII</b></font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Una de las primeras realidades que <i>cambiará </i>en la Iglesia es su <i>tendencia centrípeta. </i>Es un dato bien conocido que hasta tiempos de Pío XII muchísimos temas debían ser resueltos en Roma. Una de las manifestaciones de esos <i>nuevos tiempos </i>será la total independencia de los Padres Conciliares. Ya en la primera congregación general, realizada el 13 de octubre, comenzaron las <i>sorpresas. </i>Se preveía que la elección de los miembros de las Comisiones Conciliares se realizaría <i>disciplinadamente </i>con base en unas listas preparadas. Pero este procedimiento, a juicio de destacados obispos franceses y centroeuropeos, supondría un reforzamiento de la influencia de la Curia romana sobre el Concilio (y se reduciría toda posibilidad de cambio <i>real). </i>La votación se retrasó tres días, y los episcopados presentaron sus candidatos. Este modo libre de obrar permitió que se fuera configurando en el seno del Concilio una <i>mayoría </i>y una <i>minoría, </i>división que no será fija para todos los temas a tratar, pero que hará que los asuntos tengan un amplio debate que felizmente terminaría (y en esto tendrá un gran peso la figura y la prudencia pastoral del Papa Pablo VI) en documentos aprobados por grandísima mayoría (Orlandis, 1998:31-33)<sup>31</sup>. Es el mismo Papa Benedicto XVI quien señaló que</font></p>     <blockquote>       <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">hasta el Cardenal Frings, famoso por su fidelidad absoluta al Santo Padre, casi escrupulosa, dijo en este caso (inicio del Concilio): &quot;Estamos aquí con otra función. El Papa nos ha convocado para ser como Padres, para ser Concilio ecuménico, un sujeto que renueve la Iglesia. Así queremos asumir este encargo nuestro&quot;<sup>32</sup>.</font></p> </blockquote>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">La primera sesión del Concilio concluyó sin que se aprobase ningún documento, pero fue claramente enriquecedora para los obispos participantes, que fueron tomando conciencia de lo mucho que se esperaba de ellos y del modo de llevar a cabo esta labor.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">El fallecimiento de Juan XXIII dejó el futuro del Concilio en manos del siguiente pontífice. La elección se llevó a cabo en un breve cónclave (el primero que reunía a electores procedentes de 31 naciones y de los cinco continentes) y el elegido fue el Cardenal Montini, que tomó el nombre de Pablo VI<sup>33</sup>. Es claro que el Arzobispo de Milán era una de las figuras más destacadas del Colegio Cardenalicio y alguien visiblemente adecuado para sostener las labores del Concilio. Su formación intelectual, sus años en la Secretaría de Estado así como su inquietud por avanzar en esa <i>llegada </i>de la Iglesia al mundo facilitaron la brevedad del cónclave. En su primera encíclica, la <i>Ecclesiam suam, </i>el Papa subrayaba la importancia de esforzarse</font></p>     <blockquote>       ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="Verdana" size="2">por acercarnos al mundo (...) con todo respeto, con toda solicitud, con todo amor, <i>para comprenderlo, </i>para ofrecerle los dones de verdad y de gracia, cuyos depositarios nos ha hecho Cristo, a fin de comunicarle nuestra maravillosa herencia de redención y de esperanza<sup>34</sup>.</font></p> </blockquote>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Todo el documento es una invitación al diálogo, tanto dentro de la Iglesia Católica como con los cristianos no católicos, con los no cristianos e incluso con los no creyentes.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">La segunda etapa conciliar se desarrolló entre el 29 de septiembre y el 4 de diciembre de 1963. Durante ella se puede destacar el estudio del esquema sobre la Iglesia y el referente a los Obispos. Al acabar se aprobaron la Constitución sobre la Sagrada Liturgia: <i>Sacrosanctum Concilium </i>y el Decreto sobre los medios de comunicación social: <i>Inter mirífica.</i></font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">La tercera sesión conciliar comenzó el 14 de octubre de 1964.</font></p>     <blockquote>       <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">En ella tuvo lugar la discusión de los textos sobre escatología y la Virgen María, oficio pastoral de los Obispos, libertad religiosa, judíos y religiones no cristianas, revelación, apostolado de los seglares, sacerdotes, Iglesias orientales, Iglesia y mundo moderno, misiones, religiosos, seminarios, educación cristiana, sacramentos (Cárcel, 2000:594).</font></p> </blockquote>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Es evidente que el Concilio está en plena marcha. La clausura fue el 21 de noviembre, y en ella Pablo VI proclamará a la Virgen como &quot;Madre de la Igle</font><font face="Verdana" size="2">sia&quot;. En esta etapa se ha concluido la Constitución Dogmática sobre la Iglesia <i>(Lumen Gentium) </i>y dos Decretos: sobre el ecumenismo <i>(Unitatis redintegratio) </i>y sobre las Iglesias orientales <i>(Orientalium Ecclesiarum).</i></font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">En la última sesión conciliar vieron la luz los Decretos sobre el oficio pastoral de los Obispos <i>(Christus Dominus) </i>y el de la renovación de la vida religiosa <i>(Perfectae caritatis). </i>Además, en este tiempo se instituyó el Sínodo de Obispos<sup>35</sup> y se fueron concluyendo los demás documentos: sobre la formación sacerdotal <i>(Optatam totius), </i>sobre la educación cristiana <i>(Gavissimum educationis) </i>y el referente a las relaciones con las religiones no cristianas <i>(Nostra aetate).</i></font></p>     <blockquote>       <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">El 18 de noviembre fue la votación final y promulgación de la constitución sobre la divina revelación <i>(Dei Verbum) y </i>del decreto sobre el apostolado de los seglares <i>(Apostolicam actuositatem). </i>El Papa anunció el comienzo de la reforma de la Curia (Cárcel, 2000:595).</font></p> </blockquote>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="Verdana" size="2">El 8 de diciembre, fiesta de la Inmaculada, se realizó la solemne clausura del Concilio. El día anterior se llevó a cabo la última sesión pública, y en ella se promulgaron los Decretos sobre la libertad religiosa <i>(Dignitatis humanae), </i>sobre los sacerdotes <i>(Presbyterorum ordinis), </i>sobre las misiones <i>(Adgentes) </i>y la Constitución Pastoral <i>Gaudium et spes, </i>y sobre las relaciones de la Iglesia con el mundo de hoy. En los numerosos documentos se puede ver una verdadera reforma de la Iglesia. Una nueva manera de entenderse a sí misma que marcará el modo de llevar el mensaje cristiano al mundo de hoy. Pero, como veremos, su aplicación no resultará tan sencilla.</font></p>     <p align="justify">&nbsp;</p>     <p align="justify"><b><font face="Verdana" size="3">4.   El Posconcilio</font></b></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">En su última reunión con el clero romano, el Papa Benedicto XVI recordaba las grandes expectativas que había generado la convocatoria al Concilio, y cómo fueron asumidas por los diversos episcopados:</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">El primer objetivo, inicial, simple —aparentemente simple— era la reforma de la liturgia, que había comenzado ya con el Papa Pío XII (...); el segundo, la eclesiología; el tercero, la Palabra de Dios, la Revelación y, finalmente, también el ecumenismo. Mucho más que los alemanes, los franceses tenían también el problema de tratar la situación de las relaciones entre la Iglesia y el mundo<sup>36</sup>.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Sin entrar en el desarrollo de los documentos, labor interesantísima pero que no admite la extensión de este trabajo, hay que destacar un aspecto que influyó en gran manera en la aplicación de las enseñanzas conciliares:</font></p>     <blockquote>       <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Estaba el Concilio de los Padres &mdash;el verdadero Concilio—, pero estaba también el Concilio de los medios de comunicación. Era casi un Concilio aparte, y el mundo percibió el Concilio a través de éstos, a través de los medios. Así pues, el Concilio</font> <font face="Verdana" size="2">eficiente que llegó al pueblo fue el </font> <font face="Verdana" size="2">de los medios, no el de los Padres.</font></p>       <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Y mientras el Concilio de los Padres se realizaba dentro de la fe, era un Concilio de la fe que busca el <i>intellectus, </i>que busca comprenderse y comprender los signos de Dios en aquel momento, que busca responder al desafío de Dios en aquel momento (...), el Concilio de los periodistas no se desarrollaba naturalmente dentro de la fe, sino dentro de las categorías de los medios de comunicación de hoy, es decir, fuera de la fe, con una hermenéutica distinta. Era una hermenéutica política. Para los medios de comunicación, el Concilio era una lucha política, una lucha de poder entre diversas corrientes en la Iglesia<sup>37</sup>.</font></p> </blockquote>     <p align="center"><img src="/img/revistas/rcc/v18n32/a02_figura_02.jpg" width="382" height="325"></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Podría pensarse que esto sólo afectó al <i>pueblo llano, </i>por llamarlo de alguna manera, pero no fue así. En una biografía de la Madre Angélica, fundadora de la famosa cadena EWTN, se hace notar que la reforma de la vida religiosa en Estados Unidos estaba muy avanzada.</font></p>     <blockquote>       <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">En marzo de 1965, por sugerencia de la Sociedad de Ley Canónica de EEUU, la Madre Angélica y sus hermanas se sentaron alrededor de la mesa familiar para diseñar una lista de cambios a las leyes de la Iglesia que ellas creían podían acelerar la renovación de la vida religiosa (...). En &quot;One Heart and One Soul&quot; (la mencionada Sociedad Canónica), reprendió (la Madre Angélica) a las comunidades del claustro por no estar dispuestas a acoger las &quot;directrices y los cambios que promueve la Santa Sede&quot;. Preveía monasterios donde &quot;se arrasaría con el formulismo y la disciplina estricta&quot;, los cuales se sustituirían por un &quot;espíritu familiar&quot; y una profunda &quot;unión comunal con Dios&quot; (Arroyo, 2005:127).</font></p> </blockquote>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Como puede observarse, en el <i>Concilio de los medios </i>se consideraba a las conductas enunciadas como excluyentes, debiendo optarse por una o por la &quot;contraria&quot;. Es de destacar &mdash;el libro lo hace dos páginas después&mdash; que el Decreto</font> <font face="Verdana" size="2"><i>Perfectae caritatis </i>(que trata <i>sobre la adecuada renovación de la vida religiosa) </i>fue promulgado el 28 de octubre de ese año, por lo que difícilmente las <i>directivas y cambios </i>que se señalaban podían responder a las <i>directrices de la Santa Sede. </i>El <i>Concilio de los medios </i>se había adelantado.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Junto a esto, es claro que se quería llegar a una <i>actuosa participatio</i><sup>38</sup> de los fieles en la liturgia, y eso llevará a la reforma, que buscaba precisamente que los cristianos pudieran participar de ella de modo <i>pleno, consciente y activo </i>(Izquierdo, 2012:95).</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Comenzaron las revisiones de los rituales de los distintos sacramentos. Se comenzó a usar la lengua del lugar en reemplazo del latín, se amplió el número de Plegarias Eucarísticas, se modificó el texto de la <i>Liturgia de las horas, </i>etc., etc. La tarea era inmensa, y se pensaba que <i>todas </i>las expectativas serían cumplidas. En cambio, estimulados por el Concilio de los medios, hubo quienes confundieron &quot;liturgia expresiva&quot; con &quot;improvisación&quot;.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Siguiendo la explicación del Papa Benedicto XVI sobre el <i>Concilio de los medios, </i>podemos decir que lo que los <i>mass media </i>difundían no era sólo el texto aprobado. Junto con éste &mdash;mejor: antes que éste se aprobase&mdash; se fueron difundiendo muchas ideas, algunas coincidentes con lo que se estaba estudiando, y otras que eran lo opuesto. Es más, algunas de estas últimas se esparcieron como <i>el espíritu del Concilio</i><sup>39</sup><i>.</i></font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Otra de las manifestaciones de la crisis postconciliar fue la <i>contestación </i>en el interior de la Iglesia, que consistía en una actitud de rechazo a la Iglesia jerárquica y a la doctrina tradicional. Este rechazo era particularmente agudo en determinados temas: el celibato sacerdotal, la Sagrada Escritura, el dogma y la moral cristiana<sup>40</sup>.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Un resumen muy bueno de la situación doctrinal posconciliar podemos encontrarlo en boca de quien fue elegido para ocupar —durante casi todo el pontificado de San Juan Pablo II&mdash; el cargo de Prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe. Existe una entrevista, titulada <i>Informe sobre la fe, </i>en la que el Card. Ratzinger desarrolla con gran lucidez su visión de la situación del momento (Ratzinger, 1985).</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Así, ya desde que el Concilio va acabando comienza a manifestarse con claridad el <i>disenso teológico </i>que &mdash;particularmente en temas de moral<sup>41</sup>, aunque otro tanto se puede decir de la liturgia y de otros campos&mdash; parecía minar de manera irreparable la unidad interna de la Iglesia. Consciente de su misión de &quot;confirmar a sus hermanos en la fe&quot;<sup>42</sup>, el Papa declara un <i>Año de la fe </i>que comenzaría en junio de 1967. Al concluirlo publicará el <i>Credo del pueblo de Dios </i>(30-VI-1968), breve escrito en el que se resumen los postulados esenciales que enseña la Iglesia.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="Verdana" size="2">En esos momentos parecía que nada estaba firme, que todo se podía discutir<sup>43</sup>. Y fue en ese tiempo cuando se trató el tema de la moralidad de la contracepción, cuestión que había dejado de ser un tema meramente &quot;teórico&quot;, ya que desde pocos años atrás los anticonceptivos eran una realidad, y sobre ella pesaban enormes presiones económicas. La encíclica <i>Humanae Vitae </i>(25-VII-1968) fue una valiente declaración del Papa sobre el particular y un <i>punto de inflexión </i>para muchos moralistas (Basso, 1991)<sup>44</sup>. La misma doctrina será repetida muchas veces por San Juan Pablo II, y desarrollada &mdash;junto con toda la cuestión moral de fondo&mdash; en la encíclica <i>Veritatis Splendor </i>(6-VIII-1993).</font></p>     <p align="justify">&nbsp;</p>     <p align="justify"><font size="3" face="Verdana"><b>5.   El clero</b></font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">La crisis postconciliar se hizo notar en el clero &mdash;tanto regular como secular&mdash; y en las y los religiosos. Hubo una sangría tremenda de personas consagradas que querían volver al estado secular, querían casarse, dedicarse a otro tipo de vida... Tantas fueron las solicitudes que Pablo VI acabó publicando unas &quot;Normas&quot; destinadas a agilizar el procedimiento, que Juan Pablo II abrogó en 1980. El dolor y la soledad del Papa Pablo eran tremendos. En una entrevista a su secretario personal, Mons. Magee, éste recordaba:</font></p>     <blockquote>       <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Una noche, a comienzos de 1978, mientras estaba leyendo ese expediente (el de petición de dispensas) se detuvo y respiró profundamente, llevándose una mano al pecho. Vi que estaba sudando y las gotas de sudor caían en el escritorio. Me acerqué y le quité el birrete que estaba completamente empapado. &mdash;<i>Santidad, ¿qué le </i>sucede? &mdash;Un <i>dolor aquí</i>&mdash;<i> </i>me respondió señalándose el pecho. Yo estaba solo en casa y pensé en un ataque al corazón. Pero me dijo: &mdash;<i>Mire, éste es un sacerdote que tiene 78 años y cuarenta y ocho de sacerdocio. Solicita que se le dispense. &iexcl;78 años de vida! Esto es demasiado. </i>&mdash;<i>Ahora suspenda por un momento, Santidad.</i> &mdash;<i>¡No! Debo ir a la capilla. </i>(...) <i>Ya no puedo seguir.</i>Y le acompañé a la capilla. Se puso de rodillas y permaneció allí durante veinte minutos. Era casi la medianoche. Rezaba y sufría como Cristo en el monte de los Olivos. Sudaba. Yo me sentía tan pequeño que ni siquiera atinaba a rezar. No sabía si llamar o no al médico. Le dejé así. (...) Al día siguiente le encontré descansado, como si nada hubiera sucedido. &mdash;<i>Santidad, ¿usted se siente bien? </i>&mdash;<i>Sí, he dicho que he puesto todo en las manos de Dios </i>(Ricci, 1988:9-10).</font></p> </blockquote>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Entre los años 1964 y 1976 las dispensas en el clero secular sumaron 17.253<sup>45</sup>. En el clero regular, entre 1964 y 1970, fueron 7769. Entre 1971 y 1976, el número total de religiosos en el mundo descendió de 275.610 a 250.880, y el de religiosas de instituciones de Derecho Pontificio bajó de 825.662 a 770.702 (Orlandis, 1998:88-91). Éstos y otros hechos hicieron que el Papa llegase a afirmar que &quot;el humo de satanás se ha infiltrado en la Iglesia&quot;<sup>46</sup>.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">La deseada renovación de la Iglesia recién comenzará a manifestarse bastantes años después. Juan Pablo II escribió en su <i>Carta a los sacerdotes con ocasión del Jueves Santo de 1979 </i>(8-IV-1979) que</font></p>     <blockquote>       <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Tal vez en los últimos años &mdash;por lo menos en determinados ambientes&mdash; se ha discutido demasiado sobre el sacerdocio, sobre la &quot;identidad&quot; del sacerdote, sobre el valor de su presencia en el mundo contemporáneo, etc., y, por el contrario, se ha orado </font><font face="Verdana" size="2">demasiado poco. No ha habido bastante valor para realizar el mismo sacerdocio a través de la oración, para hacer eficaz su auténtico dinamismo evangélico, para confirmar la identidad sacerdotal. Es la oración la que señala el estilo esencial del sacerdocio; sin ella, el estilo se desfigura.</font></p> </blockquote>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="Verdana" size="2">A pesar del documento específico del Concilio donde se remarca la importancia del tema<sup>47</sup> parece que, por lo menos en determinados ambientes, se perdió la perspectiva espiritual. El Card. Van Th&ucirc;an recordaba que</font></p>     <blockquote>       <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">un día hablé con el padre provincial de una gran Congregación sobre la crisis del sacerdocio. Él me dijo: Hemos enviado una carta a todos los hermanos que han dejado el sacerdocio, para preguntarles por qué lo han hecho. Todos han contestado. Sus respuestas revelan que no habían dejado el sacerdocio por problemas sentimentales, sino porque no rezaban. Algunos dijeron que habían dejado de rezar hacía muchos años. Vivían en comunidad, pero no rezaban profundamente; mejor dicho, no rezaban. Trabajaban mucho, enseñaban en las universidades, organizaban muchas cosas, pero no rezaban (Van Th&ucirc;an, 2004:72).</font></p> </blockquote>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Ideas semejantes podemos encontrar en consejos del Papa Benedicto<sup>48</sup>.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Lo dicho permite volver a una de las ideas del principio de estas páginas: el historiador de la Iglesia tiene un objeto peculiar de estudio. Y aquí acabamos de comprobar la presencia de factores que no suelen tenerse en </font><font face="Verdana" size="2">cuenta cuando el objeto de estudio es distinto. El historiador de otros tipos de sociedades no saldría de su asombro ante semejante tipo de factores.</font></p>     <p align="center"><img src="/img/revistas/rcc/v18n32/a02_figura_03.jpg" width="447" height="286"></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">La primera fase del posconcilio resultó muy distinta de la <i>primavera </i>esperada, pero es evidente que la Iglesia no se quedó ahí, porque su vitalidad es inago</font><font face="Verdana" size="2">table. Luego del Concilio se van ajustando las disfunciones con la publicación de documentos verdaderamente revolucionarios para el auténtico desarrollo del clero. Entre ellos destaca la Exhortación Apostólica Postsinodal <i>Pastores dabo vobis </i>(25-III-1992), y hay procesos en curso que iremos reseñando en los puntos posteriores.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">En la actualidad, la situación va volviendo a su cauce. Como destacaremos más adelante, <i>el Anuario Pontificio </i>del año 2014 hace notar que hay sensibles mejoras, que ya se perfilaban en años anteriores. De 2005 a 2012 el número de sacerdotes ha aumentado un 2%, mientras que el número de seminaristas lo ha hecho en casi un 5%.</font></p>     <p align="justify">&nbsp;</p>     <p align="justify"><font size="3" face="Verdana"><b>6.   La aplicación de las enseñanzas conciliares y algunas amargas resistencias</b></font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Para llevar a la práctica lo mandado por el Concilio, además de sus documentos concretos, resultaba especialmente útil que éstos se pudiesen encontrar fusionados en un solo libro. Es así que, retomando el trabajo suspendido durante el Vaticano II, en 1983 se promulgó el nuevo <i>Código de Derecho Canónico</i><sup>49</sup><i>, </i>en el que se ha procurado &quot;traducir&quot; a normas jurídicas las enseñanzas conciliares. Fue seguido en 1990 por el <i>Código de los Cánones de las Iglesias Orientales</i><sup>50</sup><i>.</i></font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Otro paso de trascendental importancia &mdash;como el mismo Juan Pablo II manifestara&mdash; fue la promulgación, en 1992, del <i>Catecismo de la Iglesia Católica</i><sup>51</sup><i>, </i>un auténtico tesoro cuyas enseñanzas, como fueron trabajadas en comunión con todos los obispos de la Iglesia, se pueden definir como una genuina &quot;sinfonía de la fe&quot; que están destinadas a ser punto de referencia para la confección de catecismos locales<sup>52</sup>, pero que en sí mismo tuvo una inmensa difusión en el mundo entero<sup>53</sup>.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">No todo fueron rosas en la difusión de este nuevo documento; comenzaron a manifestarse algunas actitudes que resultaron una &quot;punta de iceberg&quot; de serios problemas que iban a estallar en breve. Una de ellas se notó por el retraso de </font><font face="Verdana" size="2">dos años en la edición norteamericana del <i>Catecismo</i><sup>54</sup><i>. </i>Se señalan tres posibles causas, que no son excluyentes entre sí: &quot;la controversia sobre los principios que deberían guiar la traducción, incluido el problema del 'lenguaje inclusivo'<sup>55</sup>; la oposición organizada; los diferentes puntos de vista acerca de la finalidad y función de los catecismos&quot; (Pellitero, 1997:607)<sup>56</sup>. Si a esto le sumamos los problemas morales que se van suscitando dentro del catolicismo norteamericano &mdash;por ejemplo (podrían ponerse muchos más), la <i>Carta </i>que le remite la Congregación para la Doctrina de la Fe al P. Charles Curran (25-VII-1986), profesor de Teología Moral de la <i>Catholic University of America, </i>en la que se le notifica que &quot;no puede seguir siendo considerado idóneo ni puede ser designado para ejercer la función de profesor de teología católica&quot;<sup>57</sup>. La falta de unidad con el Magisterio (y por tanto con el contenido de la fe) también es algo que se podía encontrar en esas tierras. Por poner un ejemplo anecdótico &mdash;pero que también puede ayudar a entender lo que ocurrió después&mdash; Scott Hahn (que hoy es profesor de Teología y Escritura en <i>Franciscan University of Steubenville)</i>, en un libro donde relata su conversión al catolicismo hace notar que &mdash;estudiando en una universidad católica, cuando ya se había planteado seriamente su conversión&mdash; se encontró con que &quot;en algunos de los seminarios era el único protestante, y el único estudiante que defendía al Papa Juan Pablo II. ¡Eso era lo paradójico! Al final me vi explicándoles a los sacerdotes (e incluso a ex sacerdotes) cómo ciertas creencias católicas tenían su fundamento en la Biblia, especialmente en su teología de la alianza&quot; (Hahn y Hahn, 2004:83).</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">En la encíclica <i>Veritatis Splendor </i>(n. 4), Juan Pablo II hará notar que hay que destacar la discrepancia entre la enseñanza católica &quot;y algunas posiciones teológicas &mdash;difundidas incluso en seminarios y facultades teológicas&mdash; sobre cuestiones de máxima importancia para la Iglesia y la vida de fe de los cristianos, así como para la misma convivencia humana&quot;.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Todas estas cuestiones parecen ser <i>intraeclesiales, </i>sin mayor relevancia para la historia de la Iglesia. Sin embargo, hubo un luctuosísimo acontecimiento que sí saltó a la prensa de todo el mundo, que fue la noticia de los abusos sexuales contra menores cometidos por sacerdotes<sup>58</sup>. La cuestión saldrá a la luz de manera abierta en Estados Unidos en 2002<sup>59</sup>. Otro país donde se dieron estos tremendos pecados fue Irlanda<sup>60</sup>, pero no fueron los únicos.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">La primera manifestación de esta tremenda crisis fue en enero de 2002 (Weigel, 2003:19 y ss.), pero la reacción tardó. No se tomó conciencia de la profundidad que tenía. Desde Roma se pensó que era una <i>campaña periodística de una prensa hostil al catolicismo, </i>y que acabaría como tal, y recién en abril de ese año el Papa se reunió con los cardenales norteamericanos para enfrentar la escandalosa situación existente, que tenía una real consistencia y que exigía fuertes medidas de gobierno.</font></p>     <blockquote>       <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">En la mañana del 22 de abril, dirigiéndose a los cardenales reunidos ante él, Juan Pablo II les dijo que &quot;los abusos que han causado esta crisis están, según cualquier estándar, mal, y la sociedad los considera correctamente un delito: son también un pecado atroz a los ojos de Dios&quot;. Después de expresar su &quot;profunda solidaridad y preocupación&quot; a &quot;las víctimas y a sus familias&quot;, Juan Pablo reconoció que algunos obispos habían tomado decisiones &quot;que los acontecimientos posteriores demostraron equivocadas&quot;. Fuera cual fuese el criterio que se aplicase en futuras decisiones en situaciones similares, los obispos y de hecho todos los miembros de la Iglesia tenían que saber que &quot;no hay lugar en el sacerdocio ni en la vida religiosa para aquéllos que hacen daño a los jóvenes&quot;. El Papa pasó entonces al problema de la disidencia: los católicos, y toda la sociedad,&quot;(...) deben saber que los obispos y los sacerdotes están plenamente comprometidos con la plenitud de la verdad católica en temas de moral sexual, una verdad tan esencial para la renovación del clero y el episcopado como para la renovación del matrimonio y la vida en familia&quot; (Weigel, 2003:137).</font></p>       <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">El discurso del Papa a la asamblea de cardenales unió todos los puntos de la crisis de una forma como no se había hecho en el Vaticano antes. La llamada a un &quot;sacerdocio más santo, un episcopado más santo y una Iglesia más santa&quot; también es destacable: Juan Pablo estaba insistiendo en que ésta era una crisis de fidelidad y que la única respuesta era una fidelidad más profunda y radical (Weigel, 2003:137-138).</font></p> </blockquote>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Entre las medidas que se asumirían para castigar a los responsables, habría</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<blockquote>       <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">una revisión especial de los seminarios autorizada por Roma (una &quot;visita apostólica&quot;), y se pondría especial cuidado al revisar los requisitos de admisión &quot;y la necesidad de que (los seminarios) enseñen la doctrina moral católica íntegramente&quot;; </font><font face="Verdana" size="2">los obispos de Estados Unidos se comprometerían a vivir la santidad más profunda a la que el Papa les había animado, y se dedicarían a atraer a otros a esa santidad (Weigel, 2003:138).</font></p>       <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">El Papa había dejado claro que aunque la crisis implicaba factores psicológicos, legales e incluso políticos, era, en su esencia, una crisis espiritual, una crisis de fidelidad<sup>61</sup>. La demografía de los abusos sexuales del clero se entendió mejor cuando se empezó a discutir abiertamente la importancia clave del factor homosexual<sup>62</sup>, aunque de forma más precavida de lo que los hechos parecían aconsejar. Se identificó el vínculo que existía entre treinta y cinco años de cultura de disidencia y la crisis, y sus dos dimensiones, los abusos sexuales del clero y el mal gobierno de los obispos, ya habían sido identificadas (Weigel, 2003:141).</font></p> </blockquote>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Buena parte de las medidas quedarían a cargo del Prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe, quien luego se convertiría en Benedicto XVI. Éstas, que siempre han incluido un pedir perdón a Dios, a las víctimas y familiares<sup>63</sup>, se resumirán en un criterio muy concreto: <i>tolerancia cero. </i>En la última década se ha expulsado del estado clerical a 848 sacerdotes por este tipo de crímenes<sup>64</sup>, y se ha establecido una <i>Comisión de lucha contra abusos sexuales, </i>presidida por el prestigioso capuchino, Card. O'Malley, actual Arzobispo de Boston. El mismo Papa Francisco quiere &mdash;y va actuando&mdash; para que la Iglesia sea un punto de referencia en la lucha contra este crimen y va poniendo todos los medios para que nunca más vuelva a ocurrir.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Tanto éstas como otras cuestiones que se fueron planteando en el posconcilio se van encauzando. Ayudó mucho a ello la cantidad de excelentes documentos que se fueron publicando, particularmente los que vieron la luz a lo largo del pontificado de Juan Pablo II, en algunos de los cuales se notaba la clara colaboración de quien sería su sucesor con el nombre de Benedicto XVI. Otro de los factores que facilitarán una nueva visión de la Iglesia fueron los viajes de los Pontífices. Las nuevas circunstancias tecnológicas lo permitían y Pablo VI fue el primer pontífice en visitar los cinco continentes<sup>65</sup>. Los de Juan Pablo II </font><font face="Verdana" size="2">comenzaron en 1979, con motivo de la <i>III Conferencia General del Episcopado Latinoamericano, </i>realizada en Puebla de los Ángeles (México). Llegaron a ser 104 de los más diversos países, y a ellos hay que sumar 146 visitas pastorales en Italia. Entre ellos son especialmente destacables los que hizo a Polonia, los que se dedicaron a las<i> Jornadas Mundiales de la Juventud, </i>y los que hizo a muchos países de población mayoritariamente no católica, donde fue recibido también con mucho afecto y como &quot;hombre de Dios y mensajero de la Paz&quot;.</font></p>     <p align="justify">&nbsp;</p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="3"><b>7.   Ecumenismo y diálogo interreligioso </b></font></p>     <p align="justify"><b><font face="Verdana" size="2">7.1.   Con los cristianos separados</font></b></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Pablo VI se reunió con el Patriarca ecuménico Atenágoras en Jerusalén (gesto que se recordó este año en el encuentro del Papa Francisco con el actual Patriarca ecuménico de Constantinopla, Bartolomé<sup>66</sup>) y un año después, en 1965 se firmó la <i>Declaración Común, </i>que anulaba las excomuniones recíprocas que provocaron el Cisma de Oriente<sup>67</sup> un milenio atrás.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Durante estos años se crearon diversas instituciones para promover el ecumenismo con los ortodoxos<sup>68</sup>, con los anglicanos<sup>69</sup> y con diversos grupos protestantes<sup>70</sup>. El mismo Papa acudirá al <i>Consejo Ecuménico de las Iglesias </i>en Ginebra (junio de 1969). Y este movimiento será continuado por Juan Pablo II, en cuyos viajes el encuentro con representantes de otras religiones era un punto casi obligado. La encíclica <i>Ut unum sint </i>(25-V-1995) representa un impulso especial en este mismo sentido.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="Verdana" size="2"><b>Juan Pablo II</b>, en su libro <i>Cruzando el umbral de la esperanza, </i>recuerda que</font> </p>     <blockquote>       <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">lo que nos une es más grande que lo que nos divide. (...) Existen por tanto las bases para un diálogo, para la <i>ampliación del espacio de la unidad. </i>(...) Por eso son tan importantes los contactos personales. (...) Se puede advertir que <i>las dificultades subjetivas son mayores allí donde la división tuvo su comienzo. </i>(...) Nunca olvidaré aquella frase dicha durante el encuentro ecuménico con los representantes de las comunidades protestantes del Camerún: &quot;Sabemos que estamos divididos, pero no sabemos por qué&quot;<sup>71</sup>.</font></p> </blockquote>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">En dicho libro, y en su conducta, este Papa prestó mucha atención a la cuestión ecuménica, haciendo ver la importancia que tiene recuperar la unidad querida por Jesucristo para su Iglesia (Cfr. <i>Jn</i> XVII, 21)<sup>72</sup>.</font></p>     <p align="center"><img src="/img/revistas/rcc/v18n32/a02_figura_04.jpg" width="361" height="343"></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Benedicto XVI mantuvo esta misma línea. Su origen alemán facilitó el diálogo con los protestantes desde que fue el prefecto de la SC para la Doctrina de la Fe.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Junto a los esfuerzos por continuar dialogando con los cristianos no católicos, hay una serie de documentos que manifiestan también el esfuerzo del Papa Benedicto por facilitar el que cada uno de estos <i>hermanos separados</i><sup>73</sup> pueda encontrar su sitio en la Iglesia Católica. Para los anglicanos que quieran incorporarse a la Iglesia Católica el Papa redactó la Exhortación Apostólica <i>Anglicanorum coetibus </i>(4-XI-2009), por la que permite a grupos de anglicanos incorporarse plenamente a la comunión con la Iglesia Católica en conjunto, manteniendo su identidad anglicana.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">En otro orden, pero también relacionado con &quot;abrir las puertas&quot;, estableció para toda la Iglesia la posibilidad de celebrar la liturgia anterior al Concilio con la Carta Apostólica <i>Summorum Pontificum </i>(7-VII-2007). La historia de</font> <font face="Verdana" size="2">esta disposición del Papa se remonta a los tiempos del Concilio, cuando comenzó la reforma litúrgica. Mons. Marcel Lefebvre<sup>74</sup> (que antes del Concilio había sido arzobispo de Dakar, Delegado Apostólico en el África Ecuatorial Francesa y Superior General de los Misioneros del Espíritu Santo) comenzó a disentir con cuestiones capitales del magisterio conciliar, en particular con lo referente a la libertad religiosa y el Decreto <i>Dignitatis humanae<sup>75</sup>. </i>El desentendimiento tenía también su vertiente litúrgica. De hecho, suele creerse que el <i>problema </i>de los lefebvristas es el de la Misa <i>de espaldas </i>y celebrada en latín. Pablo VI puso en juego toda su prudencia para que la situación no acabase en un cisma, pero esto no facilitó el entendimiento (Lefebvre fue suspendido <i>a divinis </i>en 1976, tras otra ordenación ilícita de presbíteros). La postura lefebvrista se fue endureciendo, al punto de que algunos llegan a decir que <i>desde la muerte de Pío XII hay sede vacante en Roma </i>y &mdash;por lo tanto&mdash; ellos no reconocen la autoridad pontificia.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">En tiempos de Juan Pablo II pareció que el problema estaba cerca de solucionarse, pero intervinieron factores <i>humanos </i>&mdash;no sólo del lado lefebvrista&mdash; que ocasionaron distanciamientos. Mientras tanto, se creó la <i>Fraternidad sacerdotal de San Pedro, </i>para acoger a los clérigos de la (lefebvrista) <i>Fraternidad sacerdotal de San Pío X </i>que quisieran volver a la plena unidad con la Iglesia, cosa que hizo un buen número. Si bien en mayo de 1988 había suscrito un acuerdo con el Card. Ratzinger (entonces Prefecto de la SC para la Doctrina de la Fe), Lefebvre ordenó tres obispos sin la correspondiente Bula Pontificia en junio del mismo año, con lo que se consumó el Cisma y quedaron excomulgados, tanto los ordenantes como los ordenados<sup>76</sup>. Años después, en un acto de gran</font><font face="Verdana" size="2">deza muy notable &mdash;que no fue bien interpretado por muchos, incluso dentro de la Iglesia<sup>77</sup>&mdash; el Papa Benedicto XVI levantó la excomunión a los obispos ordenados por Lefebvre. Pero no fue suficiente para que el diálogo pudiese llegar a buen fin. Lastimosamente, parece que el único modo de que vuelvan a la Iglesia Católica es que toda la Iglesia haga lo que los dirigentes de este movimiento quieren.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Es notable, en contraste, el enorme avance alcanzado en otros terrenos del ecumenismo por el actual Pontífice, que sigue en esto los lineamientos del Concilio y los de sus predecesores, en particular con los Ortodoxos: los resultados del último encuentro entre el Obispo de Roma y el patriarca de Constantinopla resultan extraordinarios:</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<blockquote>       <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">&quot;Hemos acordado dejar como herencia a nosotros mismos y a nuestros sucesores el reunirse en Nicea en 2025, para celebrar todos juntos, después de 17 siglos, el primer sínodo realmente ecuménico de donde salió el Credo&quot;, aseguró Bartolomé I (...) al regresar de Jerusalén (donde se había encontrado con el Papa Francisco)<sup>78</sup>.</font></p> </blockquote>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2"><b>7.2.   Diálogo con los no cristianos</b></font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">El diálogo con los no cristianos es algo a lo que el Concilio también ha dado una gran importancia: &quot;En cumplimiento de su misión de fundamentar la unidad y la caridad entre los hombres y, aún más, entre los pueblos, considera aquí, ante todo, aquello que es común a los hombres y que conduce a la mutua solidaridad&quot;<sup>79</sup>.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">El diálogo con el judaísmo tomó un cariz nunca visto en la historia de la Iglesia. El 13 de abril de 1986 un Papa visita por primera vez la sinagoga de Roma. Allí se dirigió a los judíos como a nuestros <i>hermanos mayores</i><sup>80</sup> y pudo dar grandes pasos, llevando a la práctica lo señalado en el Decreto <i>Nostra aetate. </i>Otro avance significativo, aunque no sea una cuestión estrictamente religiosa, fue el establecimiento de relaciones diplomáticas con el Estado de Israel (Weigel, 1999:926-947).</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">También Juan Pablo II será el primer Papa en entrar en una mezquita<sup>81</sup>, y durante su pontificado se profundizará mucho el diálogo con los musulmanes, siguiendo el Decreto Conciliar<sup>82</sup>.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">El Papa Benedicto dio continuidad a esta tarea y, si bien hubo un primer momento de malentendidos con los musulmanes con motivo de su discurso en Ratisbona el 12 de septiembre de 2006, prontamente supo reencauzarlo &mdash;entre otras cosas&mdash; con su visita a la Mezquita Azul (30-IX-2006).</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Los encuentros de Asís para rezar por la Paz mundial fueron otro gran paso para dar una clara idea de que podíamos estar juntos para rezar, sin caer en irenismos<sup>83</sup> que no harían sino ocultar las diferencias, pasando por alto las auténticas identidades religiosas. Allí se puso de manifiesto que las religiones podían aportar mucho a la paz entre los hombres.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Es bien claro que el actual Pontífice sigue, también en esto, los lineamientos del Concilio y los avances de sus predecesores<sup>84</sup>.</font></p>     <p align="justify">&nbsp;</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font size="3" face="Verdana"><b>8.    La paz, la justicia y el orden internacional</b></font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Para Pablo VI, la paz en el mundo era una necesidad impostergable. Durante su pontificado, la Guerra Fría resultaba una dura realidad. El conflicto de Viet</font><font face="Verdana" size="2">nam, el de Medio Oriente e infinidad de conflagraciones menores causaban muchísimas víctimas inocentes. Fue él quien instituyó la <i>Jornada mundial de la Paz </i>el día 1 de enero de 1968, dedicada a orar y a meditar. Junto a eso, en su Discurso ante la ONU (4-X-1965), expresó con todas sus fuerzas: &quot;Nunca jamás los unos contra los otros; jamás, nunca jamás. (...) ¡Nunca jamás guerra! ¡Nunca jamás guerra! Es la paz, la paz, la que debe guiar el destino de los pueblos y de toda la humanidad&quot;.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Al igual que muchos cristianos, el Papa tenía una gran sensibilidad por la falta de justicia social, especialmente en los países del África y América Latina. En la <i>Populorum progressio </i>(26-III-1967), analizó los problemas del desarrollo político, económico y social, y propuso un &quot;humanismo pleno&quot; que llevase a encontrar soluciones acordes con la dignidad de la persona humana. El documento tiene pasajes memorables e inspiradores, como el que sigue:</font></p>     <blockquote>       <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Es cierto que hay situaciones cuya injusticia clama al cielo. Cuando poblaciones enteras, faltas de lo necesario, viven en una tal dependencia que les impide toda iniciativa y responsabilidad, lo mismo que toda posibilidad de promoción cultural y de participación en la vida social y política, es grande la tentación de rechazar con la violencia tan graves injurias contra la dignidad humana (n. 33).</font></p> </blockquote>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">En el número siguiente, el Papa agregaba:</font></p>     <blockquote>       <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Sin embargo, como es sabido, la insurrección revolucionaria &mdash;salvo en el caso de tiranía evidente y prolongada que atentase gravemente a los derechos fundamentales de la persona y dañase peligrosamente el bien común del país&mdash; engendra nuevas injusticias, introduce nuevos desequilibrios y provoca nuevas ruinas. No se puede combatir un mal real al precio de un mal mayor.</font></p> </blockquote>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">La primera de ambas citas fue extractada y manipulada por algunos ánimos interesados en promover la violencia, y no faltaron otros que veían en esas palabras un apoyo papal a su ilusión de cambiar las estructuras de una manera rápida y eficaz, aunque para ello hubiera que utilizar las armas<sup>85</sup>. Quizá no sea ocioso recordar que muchas de las personas que se incorporaron a la lucha armada por la dignidad lo hicieron con la intención de dar solución a estos problemas, pero no supieron dar una lectura integral a la enseñanza de Jesucristo. Lo dirá más adelante Juan Pablo II, en su viaje apostólico por Ayacucho &mdash;cuna del grupo terrorista <i>Sendero luminoso</i>&mdash;<i> </i>(3-II-1985):</font></p>     <blockquote>       ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Quiero ahora dirigir mi palabra apremiante a los hombres que <i>han puesto su confianza en la lucha armada; </i>a aquellos que se han dejado engañar por falsas ideolo</font><font face="Verdana" size="2">gías, hasta pensar que el terror y la agresividad, <i>al exacerbar las ya lamentables tensiones sociales y forzar una confrontación suprema, </i>pueden llevar a un mundo mejor.</font></p>       <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">A éstos quiero decir: <i>¡El mal nunca es camino hacia el bien! No podéis destruir la vida de vuestros hermanos; </i>no podéis seguir sembrando el pánico entre madres, esposas e hijas. No podéis seguir intimidando a los ancianos. No sólo os apartáis del camino que con su vida muestra el Dios-Amor, sino que obstaculizáis el desarrollo de vuestro pueblo.</font></p> </blockquote>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">La opción preferencial por los pobres fue siempre algo esencial en la Iglesia, aunque no se expresara con estas palabras<sup>86</sup>. El problema que surgió en estos tiempos fue la pretensión de asociarla con una filosofía incompatible con el mensaje del Evangelio, como es la marxista. Si se parte de que &quot;el motor de la historia es la lucha de clases&quot; y que la violencia es un medio válido para alcanzar la justicia social, no habrá modo de que el resultado de los razonamientos pueda ser cristiano, o sea compatible con las enseñanzas de Aquél que vino para cambiar el mundo con el amor. Las Instrucciones sobre la <i>Teología de la liberación </i>(sobre <i>algunas </i>teologías de la liberación<sup>87</sup>) consiguieron aclarar posiciones, para que se pueda discernir claramente cuál es el camino a seguir por los católicos, y cuáles las interpretaciones que llevarán a apartarse de Jesús, principalmente al incluir la visión <i>materialista </i>y de <i>lucha de clases </i>como presupuesto para solucionar las injusticias. La primera de ellas fue repetidamente citada por el Papa Francisco en su Exhortación Apostólica <i>Evangelii gaudium<sup>88</sup>. </i>Así, al hablar de la inclusión social deja claro que:</font></p>     <blockquote>       <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">La Iglesia ha reconocido que la exigencia de escuchar este clamor brota de la misma obra liberadora de la gracia en cada uno de nosotros, por lo cual no se trata de una misión reservada sólo a algunos: &quot;La Iglesia, guiada por el Evangelio de la misericordia y por el amor al hombre, <i>escucha el clamor por la justicia </i>y quiere responder a él con todas sus fuerzas&quot; <i>(Libertatis nuntius </i>n. 153)<sup>89</sup>.</font></p> </blockquote>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Con estas palabras, el Papa muestra que desautorizar los métodos violentos no significa renunciar a la lucha en favor de la justicia social. En la misma Exhortación, al hablar del lugar privilegiado de los pobres en el Pueblo de Dios, les recuerda a los defensores de cierta ortodoxia que se justifica plenamente </font><font face="Verdana" size="2">&quot;el reproche de pasividad, de indulgencia o de complicidad culpables respecto a situaciones de injusticia intolerables y a los regímenes políticos que las mantienen&quot; <i>(Libertatis nuntius n. </i>161)<sup>90</sup>.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Recordemos aquí que otro materialismo, el burgués, capitalista e individualista, tampoco es compatible con la moral cristiana. Ya en 1935, el filósofo católico Emmanuel Mounier denunciaba: &quot;Que (los burgueses) intenten modelar a su medida valores eternos, que los pongan como bandera en sus comercios para atraer a la clientela y que lleguen a hacerlos odiosos al común de los hombres por el uso que hacen de ellos, eso no lo permitiremos nunca&quot; (Mounier, 1992:434). Los valores cristianos, indicaba el pensador francés, no deben ser confundidos con las pretensiones burguesas y deben en primer lugar ser arrebatados a los falsificadores.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">En el mismo sentido, el Papa Francisco espera que &quot;aquellos que están esclavizados por una mentalidad individualista, indiferente y egoísta, puedan liberarse de esas cadenas indignas y alcancen un estilo de vida y de pensamiento más humano, más noble, más fecundo, que dignifique su paso por esta tierra&quot;<sup>91</sup>.</font></p>     <p align="center"><img src="/img/revistas/rcc/v18n32/a02_figura_05.jpg" width="402" height="318"></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Juan Pablo II convocó a varias jornadas de oración y ayuno por la paz (la más conocida fue la primera, en 1986, en Asís). Junto a eso también buscó por todos los medios evitar las guerras del Golfo (en 1991 y 2003) y ayudar a paliar los efectos del atentado a las Torres Gemelas en 2001. La Iglesia norteamericana supo dar un gran testimonio de servicio sacrificado a las víctimas. También rezó y clamó por la paz en los Balcanes, en el Líbano, en Sudán y en todos los lugares donde se desataban conflictos, muchos de los cuales no fueron nunca &quot;noticia&quot;. A todos les recordaba que <i>la violencia</i> nunca es el camino.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="Verdana" size="2">En el principio de su pontificado, en 1978, su intervención directa para mediar entre Argentina y Chile consiguió eficazmente evitar la guerra. Benedicto </font><font face="Verdana" size="2">XVI intervino menos en la acción política internacional, pero su intervención en el terreno especulativo resultó un vigoroso aporte, particularmente sus trabajos en torno a los fundamentos del derecho y la política. Sus discursos en el <i>Westminster Hall </i>(17-IX-2010) y en el <i>Bundestag </i>(22-IX-2011), junto con sus encíclicas <i>Deus caritas est </i>(25-XII-2005) y <i>Caritas in veritate </i>(29-VI-2009), aportan muchas luces para la construcción de una sociedad que se encuentra en graves dificultades para resolver sus problemas sociales.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Para promover la paz se intensificaron las relaciones diplomáticas. Resulta muy destacable que en 1978 los países que tenían embajadas ante la Santa Sede sumaban 84. Al día de hoy son 179, y sólo 17 países soberanos no tienen acuerdos para el intercambio de embajadores.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">La homilía del Papa Francisco en Lampedusa (8-VII-2013), en la que denunció la situación extrema que padecen los inmigrantes, no deja de ser un aporte más a esta preocupación por la paz, no solo entre los países, sino también en la necesidad de superar la marginación e injusticias que pueden padecer franjas enteras de población. Es muy bien conocido el afán del actual Pontífice por &quot;tender puentes&quot;, que tantas puertas le va abriendo en este mundo. En el 2013 convocó a una <i>Jornada de ayuno </i>por la paz en Siria, en Medio Oriente y en el mundo entero (7-IX) que encontró amplio eco en todas partes. Por último, en una audaz iniciativa, reunió a los presidentes de Israel y de Palestina en el Vaticano, para una jornada de oración por la paz en la pasada fiesta de Pentecostés: &quot;Será un encuentro de oración &mdash;había señalado el Papa&mdash;: habrá un rabino, habrá un islámico y estaré yo&quot;.</font></p>     <p align="justify">&nbsp;</p>     <p align="justify"><font size="3" face="Verdana"><b>9.   La vida humana es siempre un don de Dios</b></font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">El valor sagrado de la vida humana ha sido especialmente golpeado en estos últimos años. Comenzando por el supuesto &quot;derecho al aborto&quot;, pasando por la eutanasia y llegando al &quot;derecho al suicidio asistido&quot;. Con todo tipo de argumentos se quiere promover una cultura de la muerte que el Papa Francisco no ha dudado en calificar como &quot;cultura del descarte&quot;, donde los jóvenes y los ancianos son sistemáticamente desechados en esta civilización de las cosas<sup>92</sup>.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Es así que la defensa de la vida será también una de las características de la labor de la Iglesia: en África, en el Oriente y &mdash;de manera particular desde el fallo <i>Roe vs. Wade </i>en 1973&mdash; en toda la llamada civilización occidental<sup>93</sup>. Un hito especial sobre el particular fue el discurso de la Beata Teresa de Calcuta cuando recibió el premio Nobel en 1979. Allí expresó lo siguiente: &quot;creo que el mayor destructor de la paz hoy es el aborto, porque es una guerra directa, un asesinato directo&quot;<sup>94</sup>. La encíclica <i>Evangelium vitae </i>(25-III-1995)<sup>95</sup>, al tiempo que deja bien clara la enseñanza de la Iglesia, aboga, particularmente en el capítulo IV, <i>por una nueva cultura de la vida humana, </i>y en él se hacen muchas propuestas positivas. La labor no será sólo <i>conceptual, </i>sino que se encontrarán testimonios eminentes: por ejemplo, en 2004 fue canonizada Santa Gianna Beretta, médica, que prefirió salvar a su quinto hijo, a pesar de que &mdash;cuando ya llevaba dos meses de embarazo&mdash; se le diagnosticó un cáncer de útero<sup>96</sup>.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Todo eso también va entroncado con la tarea de defensa de la familia. El año 1994, declarado por la ONU como <i>Año de la familia, </i>fue muy bien aprovechado por Juan Pablo II para impulsar en toda la Iglesia a rezar y a meditar sobre la familia en el mundo actual<sup>97</sup>. La intervención de la delegación de la Santa Sede en la <i>Conferencia Internacional sobre Población y Desarrollo </i>(<i>Conferencia de El Cairo</i>)<i>, </i>que se celebró en ese mismo año, tuvo una gran importancia para promover la <i>cultura de la vida </i>(Weigel, 1999:950-966).</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">El servicio de la Iglesia a los necesitados ha sido una constante a lo largo de los siglos. Antiguamente, innumerables orfanatos, leprosarios, hospitales, etc., han sido atendidos por infinidad de miembros de la Iglesia. Hoy en día, un tema que requiere especial cuidado son los enfermos del SIDA. Es muy notable que un 25% de las camas para pacientes de este mal que hay en el mundo &mdash;en el <i>tercer mundo </i>el porcentaje es aún mayor&mdash; pertenecen a instituciones católicas<sup>98</sup>.</font></p>     <p align="justify">&nbsp;</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font size="3" face="Verdana"><b>10. El <i>valor verdad, </i>la capacidad de la razón y el poder destructivo del relativismo</b></font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Puede resultar sorprendente, más aun teniendo en cuenta que durante el siglo XIX uno de los cuestionadores de la Iglesia fue el racionalismo: lo cierto es que en el final del siglo XX el magisterio de la Iglesia debió esforzarse por defender las capacidades de la persona humana: la razón, la capacidad de encontrar la verdad y la de comprometerse con ella. Pienso que pueden ser ilustrativas unas palabras que el Papa Juan Pablo II expresó en la ONU:</font></p>     <blockquote>       <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Una de las mayores paradojas de nuestro tiempo es que el hombre, que ha iniciado el período que llamamos la &quot;modernidad&quot; con una segura afirmación de la propia &quot;madurez&quot; y &quot;autonomía&quot;, se aproxima al final del siglo veinte con miedo de sí mismo, asustado por lo que él mismo es capaz de hacer, asustado ante el futuro. En realidad, la segunda mitad del siglo XX ha visto el fenómeno sin precedentes de una humanidad incierta respecto a la posibilidad misma de que haya un futuro, debido a la amenaza de una guerra nuclear. (...) Permanece sin embargo el miedo por el futuro y del futuro.</font></p>       <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Para que el milenio que está ya a las puertas pueda ser testigo de un nuevo auge del espíritu humano, favorecido por una auténtica cultura de la libertad, la humanidad debe aprender a vencer el miedo. Debemos aprender a no tener miedo, recuperando un espíritu de esperanza y confianza. La esperanza no es un vano optimismo, dictado por la confianza ingenua de que el futuro es necesariamente mejor que el pasado. Esperanza y confianza son la premisa de una actuación responsable y tienen su apoyo en el íntimo santuario de la conciencia, donde &quot;el hombre está solo con Dios&quot; (Cons. past. <i>Gaudium et spes, </i>16), y por eso mismo intuye que ¡no está solo entre los enigmas de la existencia, porque está acompañado por el amor del Creador!<sup>99</sup>.</font></p> </blockquote>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Luego del duro golpe para la &quot;confianza absoluta en el hombre&quot; que fueron las guerras mundiales, comenzó toda una corriente que irá por el camino contrario, llegándose a afirmar que &quot;nada puede ser considerado como verdad absoluta&quot;, de lo que se deduce con facilidad que todo aquel que pretenda defender una verdad absoluta aparece como posible &quot;fundamentalista&quot;, y es un potencial enemigo de la paz<sup>100</sup>.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">No es el lugar para comentar con detalle todos estos puntos, pero sí para dedicar un pequeño espacio a hacer notar que el relativismo se presentó a fin de </font><font face="Verdana" size="2">siglo como un problema verdaderamente grave. En el <i>pensiero debole </i>(pensamiento débil) podemos encontrar un reflejo muy concreto de la postmodernidad de fines del siglo XX. Su principal representante, Gianni Vattimo, llegará a afirmar que</font></p>     <blockquote>       <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">la pregunta sobre &quot;qué hacer&quot; no se puede contestar con respuestas fundadas sobre cualquier esencia eterna, sino que sólo puede dar lugar a una relectura del &quot;dónde estamos&quot; para entender &mdash;de forma arriesgada y con toda la incertidumbre de la interpretación&mdash; la dirección hacia dónde ir. El nihilismo y el debilitamiento son, además del (¿único?) modo de ser cristianos hoy, también el más razonable programa político que se puede proponer (Vattimo, 2007:1).</font></p> </blockquote>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">En la encíclica <i>Fides et ratio, </i>el Papa Juan Pablo II puntualiza los límites de la razón, pero haciendo ver con toda claridad que ella no sólo es capaz de conocer la verdad religiosa (cosa que ya había declarado el Concilio Vaticano I), sino también la verdad humana, puesto que ella es importantísima para la vida de las personas<sup>101</sup>.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="Verdana" size="2">En Joseph Ratzinger podemos encontrar un fiel portavoz de estas explicaciones, que hacen ver la importancia que tiene la razón para la fe, la fe para la razón y ambas para la vida humana. Sus escritos son una lúcida explicación de lo que es la verdad, y la importancia que ésta tiene para la vida de la sociedad, al tiempo que sabe reconocer sus límites, que también existen. En su discurso en el <i>Westminster Hall dijo:</i></font></p>     <blockquote>       <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">La tradición católica mantiene que las normas objetivas para una acción justa de gobierno son accesibles a la razón, prescindiendo del contenido de la revelación. En este sentido, el papel de la religión en el debate político no es tanto proporcionar dichas normas, como si no pudieran conocerlas los no creyentes. Menos aun proponer soluciones políticas concretas, algo que está totalmente fuera de la competencia de la religión. Su papel consiste más bien en ayudar a purificar e iluminar la aplicación de la razón al descubrimiento de principios morales objetivos.</font></p> </blockquote>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">El mismo autor observaba:</font></p>     <blockquote>       <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Una sociedad liberal es una sociedad relativista, solo por este presupuesto es capaz de permanecer libre y abierta a un camino posterior. En el ámbito político esta concepción tiene ampliamente razón. No existe una opción política que sea la única correcta (...) Pero también en la esfera política con el relativismo total deja de funcionar. Hay injusticia que no puede nunca convertirse en justicia (por ejemplo matar inocentes, negar a individuos o grupos el derecho a la propia dignidad humana y a condiciones correspondientes); hay justicia que no puede nunca convertirse en injusticia<sup>102</sup>.</font></p> </blockquote>     <p align="justify">&nbsp;</p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="3"><b>11. La Iglesia del silencio y la <i>Ostpolitik </i>vaticana</b></font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Desde el fin de la Segunda Guerra mundial, los católicos de muchos países quedaron bajo el régimen comunista, en particular los de los países de la entonces &quot;Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas&quot;. Allí, la libertad religiosa quedó muy reducida y, en no pocos casos, totalmente aplastada.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Durante bastantes años &mdash;en particular en los correspondientes al Concilio Vaticano II y los del pontificado de Pablo VI&mdash; la situación fue muy dura: obispos encarcelados, diócesis vacantes, ordenaciones sacerdotales controladas por los gobiernos, restricciones a la educación religiosa, entre mil complicaciones más<sup>103</sup>. &quot;Los católicos de los países del Este &mdash;cuyo número podía aproximarse quizá a los </font><font face="Verdana" size="2">ochenta millones&mdash; vinieron a encontrarse, como consecuencia de aquel nefasto reparto de Europa (Yalta y Potsdam), sujetos a la soberanía de unos gobiernos dictatoriales, radicalmente antirreligiosos, inspirados por la ideología marxista&quot; (Orlandis, 1998:126-127). Si bien durante el pontificado de Pío XII la conducta fue de rechazo e incomunicación con las dictaduras marxistas del Este, Juan XXIII prefirió tratar de negociar con los gobiernos de los países comunistas tratando de llevar adelante, más que un <i>modus vivendi, </i>un <i>modus non moriendi. </i>Uno de los protagonistas de esta política &mdash;que comenzó con la visita del futuro Cardenal Willebrands a Moscú para invitar oficialmente a la Iglesia Ortodoxa Rusa al Concilio&mdash; fue el Cardenal Casaroli, quien terminó siendo el Secretario de Estado durante buena parte del Pontificado de Juan Pablo II. Los detalles de toda esta relación son complejos, máxime por la actuación de los servicios secretos de los países comunistas, y sus infiltrados en las filas católicas (Weigel, 2011:66 y ss.). Toda esta época de durísima persecución<sup>104 </sup>tuvo cuatro personajes de especial relevancia viviendo del lado comunista: el Card. Joseph Mindszenty (Hungría), el Card. Frantisek Tomásek (Checoslovaquia), el Card. &mdash;hoy Beato&mdash; Alojzije Stepinac (Yugoslavia) y el Card. Joseph Wyszynsky (Polonia).</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<blockquote>       <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Ha de reconocerse que sus resultados (de la Ostpolitik) fueron más bien modestos, pese a los esfuerzos desplegados y las concesiones hechas a las dictaduras comunistas del Este. Pero hay que resaltar también la buena fe de los promotores de la política, que obraron impulsados por el deseo del bien de la Iglesia, en una época en que las circunstancias históricas podían parecer justificar un tal intento (Orlandis, 1998:131).</font></p> </blockquote>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">La elección de Juan Pablo II como sucesor de San Pedro en 1978 dio un giro radical a toda esta situación. El Papa polaco conocía perfectamente el modo de operar de los regímenes comunistas. Su defensa de la libertad &mdash;en particular del derecho a la libertad religiosa&mdash;, su predicación sobre los derechos humanos, la solidaridad, y el haber logrado viajar para predicar en Polonia fueron hitos de primera magnitud (Lecomte, 1992)<sup>105</sup> en la caída del &quot;muro de la vergüenza&quot;, como tantas veces se llamó al <i>muro de Berlín</i><sup>106</sup><i>, </i>cuyo derrumbe fue inmensamente festejado por todos los europeos.</font></p>     <p align="center"><img src="/img/revistas/rcc/v18n32/a02_figura_06.jpg" width="401" height="282"></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Entre las <i>acciones </i>de Juan Pablo II, no parece ocioso recordar el <i>Año Mariano, </i>que convocó para 1987, y la <i>Consagración del mundo al Corazón Inmaculado de María, </i>que llevó a cabo, en comunión con todos los Obispos del mundo, el 25 de marzo de 1984<sup>107</sup>.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">En la encíclica <i>Centesimus annus </i>(1-V-1991) hablará detenidamente de los acontecimientos que llevaron al derrumbe pacífico de todo el bloque soviético:</font></p>     <blockquote>       <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Los acontecimientos del año 1989 ofrecen un ejemplo de éxito de la voluntad de negociación y del espíritu evangélico contra un adversario decidido a no dejarse condicionar por principios morales: son una amonestación para cuantos, en nombre del realismo político, quieren eliminar del ruedo de la política el derecho y la moral. Ciertamente la lucha que ha desembocado en los cambios de 1989 ha exigido lucidez, moderación, sufrimientos y sacrificios; en cierto sentido, ha nacido de la oración y hubiera sido impensable sin una ilimitada confianza en Dios, Señor de la historia, que tiene en sus manos el corazón de los hombres. Uniendo el propio sufrimiento por la verdad y por la libertad al de Cristo en la cruz, es así como el hombre puede hacer el milagro de la paz y ponerse en condiciones de acertar con el sendero a veces estrecho entre la mezquindad que cede al mal y la violencia que, creyendo ilusoriamente combatirlo, lo agrava<sup>108</sup>.</font></p> </blockquote>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">A partir de ese momento, la Iglesia Católica podrá volver a vivir en el Este y a &quot;respirar con los dos pulmones&quot; en Europa; como señalaba explícitamente el Papa<sup>109</sup>.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">La defensa de la dignidad humana y de la libertad &mdash;que siguió predicando en todos los rincones del mundo&mdash; le valieron a Juan Pablo II la concesión del Doctorado <i>Honoris causa </i>en Derecho por parte de la Universidad <i>La Sapienza </i>de Roma, reconocimiento que &mdash;como él mismo señaló en su <i>Discurso</i>&mdash;<i> </i>aceptó, considerándolo &quot;entregado a la Iglesia en su función de maestra también en el delicado ámbito del Derecho por lo que concierne a los principios de fondo en los que se basa la ordenada convivencia humana&quot;<sup>110</sup>.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Los problemas del respeto a la libertad religiosa por parte de los regímenes comunistas no se agotan en Rusia. En el año 2000 se hizo especialmente conocida la historia del Card. Van Th&ucirc;an, quien pasó más de 10 años de su vida en </font><font face="Verdana" size="2">la cárcel por el solo hecho de haber sido nombrado obispo coadjutor de Saigón (Vietnam). El motivo de su fama fue que Juan Pablo II le invitó a predicar los Ejercicios Espirituales a la Curia Romana, y allí contó buena parte de su historia, que luego fue publicada en un libro que parece haber sido escrito en carne viva y por un corazón que nunca se cansó de perdonar<sup>111</sup>.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Quedan a este respecto no pocos temas pendientes. La Iglesia en China continúa bajo el yugo de un agobiante régimen comunista. Aquel gobierno, con una visión exclusivamente política de la Iglesia, formuló &quot;la doctrina de 'las tres autonomías', expuesta en 1950 por el primer ministro Chuen-Lai en los siguientes términos: 'la Iglesia debe hacerse completamente china en su gobierno, en su mantenimiento y en su predicación'&quot; (Orlandis, 1998:144). Muchos obispos y fieles acabaron sus días en la cárcel por su fidelidad al Papa. Mientras tanto, el gobierno &mdash;desde hace ya bastantes años&mdash; ha creado una Iglesia Patriótica, que pretende sustituir a la que está unida a Roma<sup>112</sup>. Por otro lado, en 1997 &quot;Hong Kong fue incorporada a China; en esa gran ciudad hay una población de 250.000 católicos, que siguen gozando hasta hoy de plena libertad religiosa&quot; (Orlandis, 1998:248). Para acabar este acápite, la situación de la Iglesia en Cuba &mdash;luego de muchos años de persecución, por ejemplo, &quot;de los 1000 sacerdotes y 2700 religiosas que había en Cuba en 1959, en 1970 solo quedaban 125 sacerdotes y unas 100 monjas&quot; (Fazio 2010:238)<sup>113</sup>&mdash; ha mejorado sensiblemente luego de las visitas de Juan Pablo II y Benedicto XVI. Por poner dos ejemplos, puntuales pero ciertamente simbólicos: luego de la primera, la Navidad volvió a celebrarse como feriado civil en 1998 y, desde 2014, el Viernes Santo pasó a ser un día no laborable.</font></p>     <p align="justify">&nbsp;</p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="3"><b>12. La colegialidad episcopal: las conferencias episcopales y el Sínodo de Obispos</b></font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Éste es un fenómeno que ha llamado poco la atención de los medios de comunicación, pero que manifiesta cómo el Concilio Vaticano II se va llevando a la práctica hasta sus últimas consecuencias. Es de reconocer que el cambio fue grande. Ya en tiempos de Pablo VI la colegialidad episcopal comenzó a ejercitarse de un modo nuevo.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">No demasiado tiempo atrás, las reuniones episcopales eran vistas con cierta desconfianza por la Santa Sede. Muchos intentos cismáticos de países europeos habían dejado su huella provocando tal suspicacia (Piccardo, 1999:123-127)<sup>114</sup>. No pasaba lo mismo en las aún consideradas <i>&quot;tierras de misión&quot;</i><sup>115</sup><i>.</i></font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">A eso se suma que el Concilio Vaticano I había quedado incompleto. En concreto, la Constitución Dogmática <i>Pastor Aeternus, </i>que trata sobre la jurisdicción e infalibilidad del Papa, se subtitula <i>Constitución dogmática I sobre la Iglesia de Cristo </i>(Denzinger, 1963:421). Parece evidente que si se llama <i>Constitución I </i>es porque iba a haber una <i>Constitución II, </i>pero la rendición de la Porta Pía en 1870 acabó con la asamblea conciliar, y con todo el desarrollo doctrinal sobre los derechos y obligaciones que corresponden a los Obispos.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Es así que en el Vaticano II la Constitución dogmática <i>Lumen Gentium </i>profundizará en esta parte de reflexión eclesiológica<sup>116</sup>, lo que será tratado con más detenimiento en el Decreto <i>Christus Dominus </i>(28-X-1965). Allí se dice con toda claridad que &quot;desea este santo Concilio que las venerables instituciones de los sínodos y de los concilios cobren nuevo vigor&quot;<sup>117</sup>. Y continuará:</font></p>     <blockquote>       <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">juzga este santo Concilio que es muy conveniente que en todo el mundo los Obispos de la misma nación o región se reúnan en una asamblea, coincidiendo todos en fechas prefijadas, para que, comunicándose las perspectivas de la prudencia y de la experiencia y contrastando los pareceres, se constituya una santa sinergia para el bien común de las Iglesias<sup>118</sup>.</font></p> </blockquote>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Se establecen entonces, donde no las había, las Conferencias Episcopales y &mdash;poco después de finalizado el Concilio&mdash; Pablo VI convocó a la <i>Primera Asamblea General Ordinaria </i>para el 29 de septiembre de 1967<sup>119</sup>, con la que comienza un nuevo modo de ejercitarse el gobierno en la Iglesia universal<sup>120</sup>.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Por otra parte, sigue pendiente la culminación de las reflexiones sobre el modo de ejercer el ministerio petrino, para lo que tanto Juan Pablo II como Francisco han pedido sugerencias<sup>121</sup>.</font></p>     <p align="justify">&nbsp;</p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="3"><b>13. La mujer y la familia en la Iglesia</b></font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Si se presta atención al impacto de las directivas del Concilio en estos últimos 50 años, es indispensable resaltar lo que podríamos llamar <i>el </i>reconocimiento oficial del papel de la mujer en la Iglesia, porque ha alcanzado un desarrollo verdaderamente inédito. El primer impulso lo dio el del <i>Mensaje </i>del mismo Concilio a las mujeres (8-XII-1965).</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">En la <i>Carta Apostólica Mulieris Dignitatem, </i>Juan Pablo II hará notar que, siguiendo el rumbo marcado por Jesucristo, la Iglesia ha reconocido la igual dignidad de todo ser humano, y una consecuencia necesaria fue el reconocimiento de la dignidad femenina. Pero indica también que fue a partir del Concilio que ese papel fue tomado más en cuenta<sup>122</sup>. En efecto, Pablo VI pronunció estas palabras augurales: &quot;Llega la hora, ha llegado la hora en que la vocación de la mujer se cumple en plenitud, la hora en que la mujer adquiere en el mundo una influencia, un peso, un poder jamás alcanzado hasta ahora&quot;<sup>123</sup>.</font></p>     <p align="center"><img src="/img/revistas/rcc/v18n32/a02_figura_07.jpg" width="275" height="369"></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">En muy breve plazo las palabras del Papa comenzaron a ponerse en práctica: el 27 de septiembre de 1970 será proclamada la primera <i>Doctora de la Iglesia: </i>Santa Teresa de Ávila<sup>124</sup>. Poco después, el 19 de octubre de ese año, lo será Santa Catalina de Siena, quien, como se señala en un monumento a la entrada de la <i>Via della conciliazione, </i>en Roma, &quot;Amó con obras y de verdad a la Iglesia </font><font face="Verdana" size="2">de Dios y al Romano Pontífice&quot;. Treinta años después se sumará Santa Teresa de Lisieux (19-X-1997). En esa misma línea, Juan Pablo II declaró a Santa Teresa Benedicta de la Cruz (Edith Stein), a Santa Brígida de Suecia y a Santa Catalina de Siena como Copatronas de Europa, el 12 de julio de 1999 (antes ya lo habían sido San Benito y los hermanos San Cirilo y San Metodio).</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Pero la intervención de las mujeres en la Iglesia no se agotará en la proclamación de la santidad de algunas eminentes personalidades. Juan Pablo II continuará abriendo camino para la mujer dentro de la Iglesia. Además de varios documentos importantes<sup>125</sup>, un acontecimiento que no dejó de llamar la atención fue el nombramiento &mdash;en 1995&mdash; de Mary Ann Glendon para encabezar la Delegación de la Santa Sede ante la <i>Cuarta Conferencia de la Mujer </i>de la ONU en Beijing, donde realizó una labor a la altura de los desafíos. Sin embargo, aún queda mucho por hacer. A su regreso de la JMJ de Río de Janeiro (28-VII-2013), el Papa Francisco declaró en la conferencia de prensa que concedió en el avión:</font></p>     <blockquote>       ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Creo que nosotros no hemos hecho todavía una teología profunda de la mujer, en la Iglesia. Solamente puede hacer esto, puede hacer aquello, ahora hace de monaguilla, ahora lee la lectura, es la presidenta de <i>Caritas... </i>Pero, hay algo más. Es necesario hacer una profunda teología de la mujer. Esto es lo que yo pienso.</font></p> </blockquote>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Junto a esta ampliación del papel de la mujer en la Iglesia &mdash;y también en la sociedad&mdash; no es de extrañar que haya quienes la entienden de un modo inadecuado. Ya en 1976 la Santa Sede salió al cruce de iniciativas que apuntaban al sacerdocio femenino<sup>126</sup>, que fueron confirmadas por Juan Pablo II en 1994<sup>127</sup>. En el primero de los documentos se explica con claridad, en sus muchas páginas, lo que fue voluntad de Jesucristo (que se alcanza con una competente lectura de los Evangelios y de la tradición apostólica), al tiempo que se recuerda que los que reinan con Dios en el Cielo son los Santos (y las Santas), entre quienes destaca de modo preminente la Santísima Virgen, a quien su Hijo no llamó al sacerdocio.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">La <i>llamada universal a la santidad </i>proclamada por el Concilio también comenzará a manifestarse en la conciencia de que la llamada al matrimonio es una auténtica vocación divina, y como fruto de ello podemos encontrar la prime</font><font face="Verdana" size="2">ra beatificación conjunta de un matrimonio <i>como esposos</i><sup>128</sup><i>. </i>Se trata de María Corsini y Luigi Beltrame, el 21 de octubre de 2001<sup>129</sup>. Le siguieron &mdash;en 2008&mdash; Louis Martin y Zelie Guérin, padres de Santa Teresita de Lisieux, y se van incrementando cada vez más los que van siendo presentados como posibles santos<sup>130</sup>.</font></p>     <p align="justify">&nbsp;</p>     <p align="justify"><font size="3" face="Verdana"><b>14. La expansión de la Iglesia en Oriente, en África y en Oceanía<sup>131</sup></b></font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">En África, el período que estudiamos encuentra al continente en pleno proceso de descolonización. Gracias a los esfuerzos de Pío XI, la Iglesia contaba a fines de la década de los '60 con más de 15.000 sacerdotes nativos. Como es lógico, la situación del catolicismo en cada nuevo país estuvo muy ligada a la forma en que se llevó a cabo la transición. En aquellos que se orientaron hacia gobiernos de corte marxista la situación se tornó difícil. Otro tanto se podría decir de aquellos países que sufrieron guerras civiles más o menos prolongadas, que frecuentemente tenían un origen tribal.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">En otro orden, podemos destacar que Pablo VI canonizó a Carlos Lwanga y a 21 mártires, junto a los cuales también dieron su vida por Cristo un buen grupo de anglicanos<sup>132</sup>. Fue el primer Papa en visitar África: viajó a Uganda en 1969.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Durante el pontificado de Juan Pablo II, los viajes papales fueron una muy buena ocasión para comprobar la vitalidad que van teniendo las jóvenes iglesias del continente. Benedicto XVI, en su segundo viaje, celebró una Misa en Benín (20-XI-2011), en la que participaron decenas de miles de personas, y en la que entregó la exhortación apostólica <i>Ecclesia in Africa.</i></font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Sin pretender ser exhaustivos, podemos señalar que en este continente había (para el año 2000) 7.700 escuelas infantiles que frecuentaban 770.000 estudiantes; 27.100 escuelas primarias o elementales, con 9.010.000 alumnos; </font><font face="Verdana" size="2">5.350 escuelas secundarias, con 1.600.000 alumnos; y 150 institutos superiores y universidades, a los que asisten 67.000 estudiantes (Brunori, 2000:89). Para la misma fecha, los hospitales católicos en el continente suman 855; los dispensarios: 4.300; los leprosarios: 257; a los que, sumando hogares de ancianos, orfanatos, etc. resultan 14.982 instituciones de servicio público (Brunori, 2000:111).</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Por último, es de destacar que el número de sacerdotes africanos fue el que más incremento tuvo en el mundo entre el año 2005 y el año 2012: 24%<sup>133</sup>.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="Verdana" size="2">En Asia, la situación de Filipinas difiere claramente del resto de la región. La gente de esta nación se convirtió al catolicismo casi en su totalidad desde su evangelización en el siglo XVI. Hasta allí también llegó Pablo VI en 1970, en el último de sus viajes al exterior, en el que también visitó Australia e Indonesia.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Vale la pena recordar la Misa que celebró Juan Pablo II en Manila durante la Jornada Mundial de la Juventud de 1995, con unos cuatro millones de asistentes, lo que seguramente es la mayor concentración humana de todos los tiempos.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">En este continente, la situación política y la &quot;Guerra Fría&quot;, con sus consecuencias en los gobiernos, tuvieron peso en la libertad y consecuente desarrollo de la Iglesia.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Al quedar Vietnam del norte bajo un gobierno comunista, 650.000 católicos se exiliaron en el sur. En 1974, con la rendición del Sur, la situación de más de dos millones de católicos se tornó francamente difícil, como relata el Card. Van Th&ucirc;an en algunas de sus obras (por ejemplo, Van Th&ucirc;an, 2000).</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Como ya señalamos, el gobierno de China comunista quiso &quot;nacionalizar&quot; la Iglesia católica, situación que todavía no se ha resuelto.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Los viajes de Juan Pablo II a estas lejanas tierras sirvieron para confortar a los fieles de toda esta región. En Japón visitó Nagasaki (ciudad que, junto con Hiroshima, era la que albergaba el mayor número de católicos cuando cayeron las bombas atómicas) y allí celebró una Misa con una temperatura de seis grados </font><font face="Verdana" size="2">bajo cero<sup>134</sup>. El porcentaje de católicos en el país sigue siendo muy pequeño (un 0,5% de la población, aproximadamente).</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Corea mostró, con motivo de la canonización de un grupo de mártires, una vitalidad que sorprendió a los medios. El número de católicos y sus actividades han crecido a buen ritmo desde el siglo XIX, cuando pudo desarrollarse establemente la evangelización. Son varios millones de fieles los que viven en esas tierras, atendidos por clero nativo.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Acudiendo otra vez a cifras del año 2000, nos encontramos que en Asia existen 9.350 escuelas infantiles que frecuentaban 1.455.000 estudiantes; 14.000 escuelas primarias o elementales, con 4.850.000 alumnos; 8.080 escuelas secundarias, con 4.710.000 alumnos; y 1.140 institutos superiores y universidades, a los que asisten 1.244.000 estudiantes (Brunori, 2000:89). Los hospitales católicos en el continente suman 1.240; los dispensarios: 3.420, los leprosarios: 354; en total, sumando hogares de ancianos, orfanatos, etc., llegan a 20.909 las instituciones de bien público (Brunori, 2000:111).</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">En Australia, ex colonia inglesa, la Iglesia Católica se va desarrollando, aunque encontrándose con las dificultades del materialismo consumista y sus consecuencias. Los viajes de Juan Pablo II y, sobre todo, el de Benedicto XVI para la Jornada Mundial de la Juventud de 2007 supusieron un buen impulso a esa joven Iglesia.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Las cifras de centros educativos son lógicamente inferiores a las anteriores, pero en Oceanía se pueden contar 550 escuelas infantiles y 40 universidades católicas, además de otras instituciones educativas (Brunori, 2000:89). En lo que a hospitales se refiere, son 160, que sumados a otras actividades asistenciales suman 1.649 en todo el continente (Brunori, 2000:111).</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Un acontecimiento a destacar en estos continentes lo constituyen los diversos sínodos especiales que se han desarrollado, con las respectivas <i>exhortaciones apostólicas</i><sup>135</sup><i>, </i>que contribuirán a organizar mejor la labor de la Iglesia en esas tierras.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Como ya hemos hecho notar, el &quot;Anuario Pontificio&quot; del año 2014 trae noticias muy positivas del desarrollo de la Iglesia Católica en el África. Allí el número de los católicos (que en 2012 era de casi 199 millones) aumentó casi el doble </font><font face="Verdana" size="2">de lo que aumentó en el continente asiático (29%), y fue muy superior al crecimiento de la población durante el mismo intervalo temporal.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">El incremento de sacerdotes también fue el más alto del mundo, primero en África (24%) y luego en Asia (20%), lo que manifiesta una notable vitalidad en estas iglesias. Otro tanto ocurre con los seminaristas<sup>136</sup>.</font></p>     <a href=http://www.scielo.org.bo/cgi-bin/wxis.exe/iah/?IsisScript=iah/iah.xis&nextAction=lnk&base=article^dlibrary&indexSearch=AU&exprSearch=../bases-work/rcc/rcc&lang=>^rND^1A01^nCarlos^sRosso Orosco</a><a href=http://www.scielo.org.bo/cgi-bin/wxis.exe/iah/?IsisScript=iah/iah.xis&nextAction=lnk&base=article^dlibrary&indexSearch=AU&exprSearch=../bases-work/rcc/rcc&lang=>^rND^1A01^nCarlos^sRosso Orosco</a><a href=http://www.scielo.org.bo/cgi-bin/wxis.exe/iah/?IsisScript=iah/iah.xis&nextAction=lnk&base=article^dlibrary&indexSearch=AU&exprSearch=../bases-work/rcc/rcc&lang=>^rND^1A01^nCarlos^sRosso Orosco</a><p align="justify">&nbsp;</p>     <p align="justify">&nbsp;</p>     <p align="center"><font size="3" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" style="font-weight:bold;">Presentaci&oacute;n</font></p>     <p align="justify">&nbsp;</p>     <p align="justify">&nbsp;</p> <hr noshade>     <p align="justify">&nbsp;</p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Van a cumplirse cincuenta a&ntilde;os desde que en 1966 se fundara la Universidad Cat&oacute;lica Boliviana &quot;San Pablo&quot;, tras un largo proceso de conciliar, favorablemente, las diversas iniciativas que desde hac&iacute;a tiempo se discut&iacute;an en el seno de la Iglesia Cat&oacute;lica boliviana, con el apoyo de muchos laicos comprometidos en su creaci&oacute;n. </font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">En v&iacute;speras de celebrar este importante aniversario, quienes nos encargamos de publicar la revista &quot;Ciencia y Cultura&quot; hemos cre&iacute;do pertinente hacer un recuento de tantas cosas que han ocurrido en el mundo en estos a&ntilde;os en los que la Universidad ha crecido, al punto de convertirse en una de las principales instituciones dedicadas a la educaci&oacute;n superior en Bolivia. </font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Un prop&oacute;sito que compete, claro est&aacute;, a los recuerdos, porque los recuerdos de los hechos que, para bien o no, construyen la historia de los hombres, de las instituciones y del mundo en general son, al fin y al cabo, los testimonios de la memoria de estas historias.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Siempre ha sido fascinante contemplar lo que el hombre logra, a lo largo del tiempo, en su infatigable empe&ntilde;o de querer vencer a la naturaleza o a la materia, buscando obtener lo m&aacute;s &uacute;til a sus necesidades vitales para tratar de mejorar lo que se ha dado en llamar &quot;la calidad de la vida humana&quot;.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Cabe preguntarse, sin embargo, si a todo esto hemos de llamarle progreso. Y aqu&iacute; es bueno recordar cuanto dec&iacute;a San Juan Pablo II en su primera enc&iacute;clica: &quot;Todas las conquistas, hasta ahora logradas y las proyectadas por la t&eacute;cnica para el futuro &iquest;van de acuerdo con el progreso moral y espiritual del hombre?&quot;</font><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" style="font-style:italic;">.</font><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"> En este contexto, el hombre en cuanto hombre, &iquest;se desarrolla y progresa, o por el contrario retrocede y se degrada en su humanidad? &iquest;Prevalece entre los hombres, 'en el mundo del hombre' que es en s&iacute; mismo un mundo de bien y de mal moral, el bien sobre el mal?&quot; (Enc&iacute;clica &quot;</font><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" style="font-style:italic;">Redemptor hominis</font><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">&quot;</font><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" style="font-style:italic;"></font><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"> (III.15).</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Desde 1966, no solo nos hemos conmovido con los cambios que propuso el Concilio Vaticano II, que concluy&oacute; un a&ntilde;o antes, sino tambi&eacute;n con la impresi&oacute;n que nos causara la llegada del hombre a la luna en 1969, o con las revueltas estudiantiles de Par&iacute;s en 1968; con el as&iacute; llamado &quot;</font><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" style="font-style:italic;">boom</font><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">&quot;</font><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" style="font-style:italic;"></font><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"> de la literatura latinoamericana o el ocaso de la guerra fr&iacute;a; con el fin de la Uni&oacute;n Sovi&eacute;tica, as&iacute; como con las nefastas dictaduras militares que se sucedieron no solo en nuestro pa&iacute;s sino, y sobre todo, en los pa&iacute;ses vecinos nuestros.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Ciertamente muchas cosas han pasado en estos a&ntilde;os y, claro est&aacute;, un solo n&uacute;mero de nuestra revista no abastece para contar tanta historia. Por eso mismo hemos resuelto dedicar a este recuento urgente por lo menos cuatro n&uacute;meros que cumplan este prop&oacute;sito, a modo de &quot;prepararnos&quot; para conmemorar cincuenta a&ntilde;os de historia nuestra.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Naturalmente, como revista de una universidad cat&oacute;lica, es pertinente empezar haciendo un recuento de lo que ha sucedido en estos a&ntilde;os en el seno mismo de la Iglesia Cat&oacute;lica. Por eso esta serie de n&uacute;meros se inicia con un inestimable trabajo del R.P. Dr. Diego Piccardo, actual Director Acad&eacute;mico del Seminario Mayor &quot;San Jer&oacute;nimo&quot; de la Arquidi&oacute;cesis de La Paz, a quien le agradecemos por su valiosa colaboraci&oacute;n.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Por supuesto, no solo vamos a recordar lo que ha pasado en el mundo sino tambi&eacute;n lo que nuestra Universidad ha logrado en estos a&ntilde;os, empe&ntilde;ada, como en verdad lo estuvo siempre, en su insoslayable deber de formar buenos profesionales a la par del responsable impulso vital de hacerlos de tal manera m&aacute;s conscientes de su propia dignidad humana: responsables de ser solidarios con los dem&aacute;s, particularmente con los que m&aacute;s nos necesitan, con los m&aacute;s d&eacute;biles. Si esto se ha conseguido, somos todos nosotros los llamados a respondernos sobre la base &eacute;tica, imprescindible para afrontar cristianamente la vida.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">La Paz, junio de 2014</font></p>     <p align="justify">&nbsp;</p>     <p align="right"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"><b>Carlos Rosso Orosco </b></font></p>     <p align="right"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Director del Departamento de Cultura y Arte</font></p>     <p align="justify">&nbsp;</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<a href=http://www.scielo.org.bo/cgi-bin/wxis.exe/iah/?IsisScript=iah/iah.xis&nextAction=lnk&base=article^dlibrary&indexSearch=AU&exprSearch=../bases-work/rcc/rcc&lang=>^rND^1A01^nDiego Rafael^sPiccardo</a><a href=http://www.scielo.org.bo/cgi-bin/wxis.exe/iah/?IsisScript=iah/iah.xis&nextAction=lnk&base=article^dlibrary&indexSearch=AU&exprSearch=../bases-work/rcc/rcc&lang=>^rND^1A01^nDiego Rafael^sPiccardo</a><a href=http://www.scielo.org.bo/cgi-bin/wxis.exe/iah/?IsisScript=iah/iah.xis&nextAction=lnk&base=article^dlibrary&indexSearch=AU&exprSearch=../bases-work/rcc/rcc&lang=>^rND^1A01^nDiego Rafael^sPiccardo</a><p align="right"><b><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">ART&Iacute;CULOS Y ESTUDIOS</font></b></p>     <p align="justify">&nbsp;</p>     <p align="center"><b><font face="Verdana" size="4">Breve historia de los últimos cincuenta años de la Iglesia Católica (1964-2014)</font></b></p>     <p align="center">&nbsp;</p>     <p align="center"><b><font face="Verdana" size="3">Brief History of the last fifty years of the Catholic Church (1964-2014)</font></b></p>     <p align="center">&nbsp;</p>     <p align="center">&nbsp;</p>     <p align="center"><font face="Verdana" size="2"><b>Diego Rafael Piccardo*</b></font></p>     <p align="center">&nbsp;</p>     <p align="center">&nbsp;</p> <hr noshade>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="left"><b><font face="Verdana" size="2">Resumen</font></b></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">El período tratado puede describirse como el de finalización y aplicación del Concilio Vaticano II. El artículo busca ir al fondo de aquellos procesos que a mi entender son los más visibles y evaluables, y que resultan de los lineamientos favorecidos por el Concilio Vaticano II: la proclamación de la llamada universal a la santidad y su llegada al pueblo cristiano. Al mismo tiempo, se puede descubrir que en estos años la Iglesia ha dado grandes pasos en la colegialidad episcopal, la dignidad de la mujer, la preocupación por la justicia, el ecumenismo, la reforma litúrgica, etc. No se omiten las sombras del período, que forman el necesario contraste en todo ámbito en el que se produce la intervención humana.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2"><b>Palabras clave:</b> Historia de la Iglesia Católica, Santidad, Concilio Vaticano II.</font></p> <hr noshade>     <p align="justify"><b><font face="Verdana" size="2">Abstract</font></b></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">The encompassed period of time can be described as the &quot;End and enforcement of the Second Vatican Council&quot;. The article looks to deepen in what I believe the most visible and evaluable processes, that result from the guidelines favored by the Second Vatican Council: the proclamation of the universal call to sanctity and its reach to the Christian People. At the same time, it can be recognized that in these years the Church has given great steps in aspects such as the collegiality of bishops, the woman dignity, the concern about justice, ecumenism, the liturgic reform, etc. Following this line, the article does not pass over the shadows from the period, which form the contrast over the whole scope in which human intervention is given.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2"><b>Key words:</b> History of the Catholic Church, Holiness, Second Vatican Council</font></p> <hr noshade>     <blockquote>       <p align="justify">&nbsp;</p>       <p align="justify">&nbsp;</p>       <p align="justify"><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"><i><font size="2">En toda la vida de la Iglesia debe manifestarse siempre que la iniciativa es de Dios, que </font></i><font size="2">Él nos amó primero <i>(1 Jn 4, 19) y que es </i>Dios quien hace crecer <i>(1 Co 3, 7). Esta convicción nos permite conservar la alegría en medio de una tarea tan exigente y desafiante que toma nuestra vida por entero. Nos pide todo, pero al mismo tiempo nos ofrece todo.</i></font></font></p>       ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Papa Francisco, Exhortación <i>Apostólica Evangelii gaudium </i>(24-XI-2013), n. 12<sup>1</sup>.</font></p>       <p align="justify">&nbsp;</p>       <p align="justify"><font face="Verdana" size="2"><i>Al comienzo del nuevo milenio, mientras se cierra el Gran Jubileo en el que hemos celebrado los dos mil años del nacimiento de Jesús y se abre para la Iglesia una nueva etapa de su camino, resuenan en nuestro corazón las palabras con las que un día Jesús, después de haber hablado a la muchedumbre desde la barca de Simón, invitó al Apóstol a </i>remar mar adentro <i>para pescar: </i>Duc in altum <i>(Lc 5, 4).(...)</i></font></p>       <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">¡Duc in altum! <i>Esta palabra resuena también hoy para nosotros y nos invita a recordar con gratitud el pasado, a vivir con pasión el presente y a abrirnos con confianza al futuro: </i>Jesucristo es el mismo, ayer, hoy y siempre <i>(Hb 13, 8).</i></font></p>       <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Juan Pablo II, Carta Apostólica <i>Novo millennio ineunte </i>(6-I-2001), n. 1</font></p> </blockquote>     <p align="justify">&nbsp;</p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="3"><b>1.   Introducción y breve resumen de la influencia del Concilio Vaticano II, auténtico <i>adviento </i>del Tercer milenio</b></font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Hace muchos años, leí una publicidad que comenzaba con la siguiente pregunta: <i>¿se puede escribir en la cabeza de un alfiler? </i>Señalaba a continuación que resumir la actividad de esa empresa en una página resultaba imposible. A la hora de escribir estas páginas me vino a la memoria ese comentario, ya que sintetizar en ellas la historia de la Iglesia Católica del último medio siglo implica una labor de compresión que exigiría todos los adelantos de la nanotecnología.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Procuraré ir desarrollando algunos temas centrales, tratando de mantener una cierta línea cronológica, y cuidando de no perder la dimensión universal de la Iglesia Católica<sup>2</sup>.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Resumir la actividad de toda la Iglesia me ha llevado con alguna frecuencia a detener la mirada en la acción de los Pontífices Romanos (en particular la de Juan Pablo II, que estuvo al timón de la barca de Pedro más de la mitad del período que trataremos, y la de Pablo VI, que lo hizo durante 15 años), ya como iniciadores de alguna actividad, ya como quienes responden a situaciones concretas, por lo que sus actos nos descubren posibilidades o problemas de los cristianos a los que de otro modo tal vez no habríamos prestado atención.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Pero la historia no la escriben sólo los Pontífices. Gracias a las luces que aporta el Concilio Vaticano II, se profundizará cada vez más en la realidad de que la Iglesia es el &quot;pueblo de Dios&quot;, pueblo que está formado por todos los fieles &mdash;pastores y laicos&mdash;, y todos ellos están llamados a la santidad<sup>3</sup>. &quot;Por su regeneración en Cristo, se da entre todos los fieles una verdadera igualdad (...). Todos, según su propia condición y oficio, cooperan a la edificación del Cuerpo de Cristo&quot;<sup>4</sup>. Todos los bautizados <i>cooperan </i>a la edificación de la Iglesia<sup>5</sup>, y —por tanto&mdash; todos colaboran con su <i>granito de arena </i>a la Historia.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Por eso tal vez no resulte superfluo, en un trabajo de esta índole, recordar que, como señalaba Pablo VI, un aporte fundamental del Concilio es recordar la <i>llamada universal a la santidad. </i>A todos llama Jesucristo a ser <i>sal y luz, </i>a todos llama a <i>ser perfectos como </i>nuestro <i>Padre celestial es perfecto, </i>y el modo de llevarlo a cabo —particularmente para los fieles laicos— es la vida corriente, que es la materia que han de ofrecer a Dios en la Eucaristía<sup>6</sup>.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Es por eso que, sin omitir las tristes infidelidades que somos capaces de cometer los hombres<sup>7</sup>, procuraré que estas páginas reflejen —en la medida que la extensión lo permita&mdash; cómo se ha ido acogiendo esa doctrina conciliar, cuya proclamación abrió horizontes novedosos a la Iglesia y a la humanidad. Pienso que, además, eso es algo en lo que la Universidad Católica Boliviana está comprometida<sup>8</sup>, por lo que estas páginas de historia bien pueden servir para profundizar en lo que tiene que ser el fin último de toda obra cristiana: colaborar en la difusión y realización de la llamada universal a la santidad.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">La respuesta a esta llamada ha sido puesta de manifiesto de manera particular por el Papa Juan Pablo II, que llegó a celebrar 1.320 beatificaciones y a canonizar a 472 santos &mdash;muchos de ellos contemporáneos nuestros&mdash; para hacer especialmente presente que <i>la mano del Señor no se ha empequeñecido, </i>y que la santidad sigue siendo actual, en la medida en que los cristianos respondemos con fidelidad al llamado de Dios, contando con la gracia que Cristo nos ha obtenido en su Cruz<sup>9</sup>.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Esa llamada se va asumiendo por parte de todo tipo de fieles, y sus consecuencias son palpables en la sociedad actual. Además de las tan numerosas labores educativas, asistenciales, etc., que llevan muchos siglos, el que todo el pueblo de Dios, particularmente los laicos, vaya asumiendo que su misión es <i>iluminar y ordenar las realidades temporales según Dios</i><sup>10</sup> es acaso el avance más significativo que el Concilio transmite. Los canonizados que van surgiendo en todos los niveles son un motivo estimulante para estas reflexiones, y la historia tiene en ellos materia abundante y orientadora. Por poner unos pocos ejemplos, en los últimos años se ha comenzado el proceso de canonización del Prof. Jérôme Lejeune, médico genetista francés, quien descubrió la causa del síndrome de Down y trabajó en defensa de la vida, a tal punto que Juan Pablo II lo nombró <i>Presidente de la Pontificia Academia para la Vida </i>(Lejeune, 2000). También están en marcha los <i>Procesos </i>de otros dos personajes de la política &mdash;unánimemente considerados como <i>padres </i>de la Unión Europea&mdash;: Robert Schuman y Alcide de Gasperi<sup>11</sup>. Otro ejemplo es el del arquitecto Antoni Gaudí, cuya obra más conocida es el <i>Templo expiatorio de la Sagrada Familia, </i>en Barcelona. Desde 2013 se están realizando los pasos para comenzar el proceso del escritor inglés Gilbert K. Chesterton (1874-1936). En América Latina, un nombre que nos resulta especialmente conocido es el de Mons. Óscar A. Romero, Arzobispo de El Salvador. Hay claros indicios de que en Colombia está por comenzar la <i>Causa </i>de Mons. Isaías Duarte, arzobispo de Cali, neto opositor al narcotráfico y a la violencia de cualquier signo político, asesinado en el año 2002.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Pero volvamos a la idea central de esta Introducción:</font></p>     <blockquote>       <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">... los laicos tienen como vocación propia el buscar el Reino de Dios ocupándose de las realidades temporales y ordenándolas según Dios (...). A ellos de manera especial corresponde iluminar y ordenar todas las realidades temporales, a las que están estrechamente unidos, de tal manera que éstas lleguen a ser según Cristo, se desarrollen y sean para alabanza del Creador y Redentor<sup>12</sup>.</font></p> </blockquote>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">A continuación, el <i>Catecismo, </i>citando de nuevo a la LG, señala de una manera realmente <i>nueva </i>la misión sacerdotal del bautizado<sup>13</sup> en este mundo:</font></p>     <blockquote>       ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="Verdana" size="2">... todas sus obras, oraciones, tareas apostólicas, <i>la vida conyugal y familiar, el trabajo diario, el descanso espiritual y corporal, </i>si se realizan en el Espíritu (...) todo ello se convierte en sacrificios espirituales agradables a Dios por Jesucristo <i>(1 P 2, </i>5), que ellos ofrecen con toda piedad a Dios Padre en la celebración de la Eucaristía uniéndolos a la ofrenda del cuerpo del Señor<sup>14</sup>.</font></p> </blockquote>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">&quot;De manera particular, los padres participan de la misión de santificación <i>impregnando de espíritu cristiano la vida conyugal y procurando la educación cristiana de los hijos</i>&quot;<sup>15</sup><i>. </i>Es oportuno preguntarse hasta dónde estas afirmaciones programáticas han marcado (y marcan) el rumbo de muchos católicos (laicos o pastores), y en qué ámbitos esto se vuelve observable.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Las cosas del mundo han dejado de <i>ser peligrosas </i>para la santidad. Toda una nueva visión comenzará a descubrir el mundo como algo <i>bueno, </i>que puede convertirse en <i>materia </i>para la santidad. El trabajo, la familia, la diversión., se retoma una visión que en la práctica había quedado olvidada.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Pienso que pueden ser útiles unas palabras de Juan Pablo II pronunciadas en la beatificación de Josemaría Escrivá de Balaguer —uno de los precursores del Concilio en estos temas— en las que señalaba que</font></p>     <blockquote>       <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">en una sociedad en la que el afán desenfrenado de poseer cosas materiales las convierte en un ídolo y motivo de alejamiento de Dios, el nuevo Beato nos recuerda que estas mismas realidades, criaturas de Dios y del ingenio humano, si se usan rectamente para gloria del Creador y al servicio de los hermanos, pueden ser camino para el encuentro de los hombres con Cristo<sup>16</sup>.</font></p> </blockquote>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Y en otra ocasión enseñaba también el Papa:</font></p>     <blockquote>       <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">las actividades diarias se presentan como un valioso medio de unión con Cristo, pudiendo transformarse en ámbito y materia de santificación (...) y en diálogo de amor que se realiza en las obras. El espíritu de oración transfigura el trabajo y así es posible permanecer en la contemplación de Dios, incluso mientras se realizan diversas ocupaciones. Para cada bautizado que quiere seguir fielmente a Cristo, la fábrica, la oficina, la biblioteca, el laboratorio, el taller y el hogar pueden transformarse en lugares de encuentro con el Señor, que eligió vivir durante treinta años una vida oculta<sup>17</sup>.</font></p> </blockquote>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Es notable cómo la enseñanza del Vaticano II se irá abriendo camino. El poder de transformación que esto supone es de consecuencias difíciles de dimensionar. Todavía falta perspectiva. Pero la tendencia puede captarse si se acude a los </font><font face="Verdana" size="2">procesos de canonización que se van iniciando<sup>18</sup>. Como ya señalé, algunos de ellos son de personas que vivieron buena parte de su vida antes del Concilio, pero el hecho de que se vaya tomando en cuenta el impacto de sus vidas va dando luces nuevas, haciendo ver a todos que la santidad no es &quot;algo lejano&quot;.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="Verdana" size="2">No hay espacio para hablar de la cantidad de instituciones y movimientos eclesiales para laicos que van surgiendo o que se van potenciando en estos años. El <i>Camino neocatecumenal, Comunión y liberación, </i>los <i>Focolares, </i>el <i>Opus Dei, </i>la <i>Renovación carismática, </i>etc., etc., desarrollan, cada uno en su campo y con un carisma propio, una labor que no puede desconocerse.</font></p>     <p align="justify">&nbsp;</p>     <p align="justify"><font size="3" face="Verdana"><b>2.   Un detalle metodológico del trabajo</b></font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">A la hora de escribir la historia de la Iglesia Católica desde la fe (es nuestro caso) nos encontramos con un problema: <i>la naturaleza </i>de la institución divina que es el <i>objeto </i>de estudio. La Iglesia se entiende a sí misma como &quot;un misterio&quot;<sup>19</sup>, lo que en lenguaje teológico significa algo que excede nuestra capacidad de entender, aunque no por ello dejaremos de captar mucho de lo que es y que &mdash;como enseña Juan Pablo II&mdash; &quot;el misterio de la salvación de la humanidad en Cristo es, sobre todo, el misterio de Cristo, pero está destinado <i>a los hombres</i><sup>&quot;20</sup><i>.</i></font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Para poder comprender bien la historia de algo que es a la vez divino y humano, hace falta fe<sup>21</sup>. Y esto por varios motivos. Primero porque, según S. Ambrosio de Milán, la Iglesia es <i>ex maculatis immaculata: </i>inmaculada, pero formada por pecadores. Si bien en estos años podemos encontrar a muchos santos, también es cierto que los problemas no han sido pequeños, particularmente cuando los </font><font face="Verdana" size="2">cristianos no hemos sabido abrirnos a la gracia de Dios<sup>22</sup>. Segundo porque, con palabras del Card. Martini, también Arzobispo de esa ciudad, &quot;la Iglesia tiene siempre un doble aspecto: uno externo y otro interno, uno visible y otro invisible; por eso es difícil captarla en su verdadera esencia&quot; Martini (2005:12)<sup>23</sup>, ya que &quot;sólo llegará a su perfección en la gloria del cielo&quot;<sup>24</sup> cuando Cristo vuelva glorioso. Y de estos cincuenta años se puede decir otra frase clásica que apunta a un tercer motivo que reclama fe: &quot;la Iglesia avanza en su peregrinación a través de las persecuciones del mundo y de los consuelos de Dios&quot;<sup>25</sup>.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Pienso que puede servir recordar que &quot;la santidad de la Iglesia consiste en que, por pecador que sea el hombre, Dios tiene poder para hacerla santa&quot; (Ratzinger, 2001:283). A lo largo de estas páginas se verán cosas que no tienen explicación humana, ya que no hay proporción entre lo que los hombres hacen (de bueno) y el bien que la Iglesia, Cuerpo místico de Cristo<sup>26</sup>, va derramando por el mundo. J. Ratzinger lo dice bellamente:</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Sobre la naturaleza de la Iglesia, puede venirnos bien recordar que Jesús &quot;atrajo a los pecadores, les hizo partícipes de sus bienes y así les mostró qué era la 'santidad': no separación, sino reunión; no condena, sino amor redentor. ¿No es acaso la Iglesia la continuación de esta encarnación de Dios en la miseria humana? ¿No es la continuación de la participación de Jesús en la misma mesa con los pecadores? ¿No es la prosecución de su contacto con la miseria del pecado, hasta llegar casi a sucumbir en él? Frente a las expectativas humanas de lo puro, ¿no se revela en la santidad pecadora de la Iglesia la auténtica santidad de Dios, el amor que no guarda distancia aristocrática de lo puro y lo inaccesible, sino que se mezcla con la suciedad del mundo para acabar con ella? ¿Puede ser la santidad de la Iglesia algo más que soportarse mutuamente porque Cristo nos ha soportado a todos? (...)</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Se tacha a su organización de lamentable y brutal, como si lo peculiar de la Iglesia fuera la organización y no el consuelo de la palabra y de los sacramentos, que conserva incluso en sus días más aciagos. Los verdaderos creyentes no dan demasiada importancia a la lucha por la reorganización de las formas cristianas, pues viven de lo que la Iglesia siempre fue. Y si alguien quiere saber lo que es la Iglesia, que entre en ella. Pues la Iglesia no está sobre todo donde se organiza, se reforma o se gobierna, sino en los que creen con sencillez y reciben en ella el don de la fe, que </font><font face="Verdana" size="2">para ellos es vida. Sólo sabe qué fue la Iglesia de antes y qué es la Iglesia de ahora el que ha experimentado cómo la Iglesia sitúa al hombre por encima de sus formas y servidumbres, y cómo es para él patria y esperanza, patria que es esperanza, camino que lleva a la vida eterna&quot; (Ratzinger, 2001:284-285).</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Al estudiar estos 50 años podremos ir observando cómo se ha ido realizando la labor deseada por Juan XXIII: <i>&quot;acercar la Iglesia al mundo para que el mundo se acerque a Dios&quot;. </i>A veces ese desarrollo se produce de una manera distinta de la que se nos podría ocurrir como <i>eficaz, </i>puesto que los límites humanos se dejan ver con claridad, pero también resultan, no pocas veces, un buen contraste que hace notar más la luz de Dios, que quiere que su Iglesia siga siendo, en los tiempos actuales, &quot;como un sacramento o signo e instrumento de la unión íntima con Dios y de la unidad de todo el género humano&quot;<sup>27</sup>. Es sabido que <i>hace más ruido un árbol que cae que todo un bosque creciendo, </i>pero lo real es que todo ese bosque —esa semilla que Cristo ha querido plantar— se va desarrollando de un modo que sólo se puede explicar si Dios está detrás<sup>28</sup>.</font></p>     <p align="justify">&nbsp;</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font size="3" face="Verdana"><b>3.   El Concilio Vaticano II y sus consecuencias más relevantes</b></font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">En 1964 el Concilio Vaticano II era el tema que centraba las oraciones, las esperanzas y las miradas de todos los católicos, y de muchos no católicos. Había sido convocado sorpresivamente por San Juan XXIII como un Concilio &quot;pastoral&quot;, muy distinto a los anteriores, porque el Papa quiso —y Pablo VI lo continuará&mdash; <i>aggiornar </i>la Iglesia: acomodar mejor sus métodos y estructuras, de modo que &quot;el depósito de la doctrina cristiana sea custodiado y enseñado en forma cada vez más eficaz&quot;<sup>29</sup>. El Papa, con una gran experiencia como pastor de almas, historiador de la Iglesia y diplomático (Jedín, 1984: 163 y ss.) vio con claridad el <i>escándalo </i>que supone para la humanidad el que las diversas iglesias y grupos cristianos estuvieran divididos. Junto a eso hizo notar que para conseguir que la luz de Cristo llegue a todos, es imprescindible <i>explicarla y reflejarla </i>mejor. En definitiva, es claro que el Pontífice deseaba ser fiel altavoz de los deseos de Dios, &quot;que quiere que todos los hombres se salven y lleguen al conocimiento de la verdad&quot;<sup>30</sup>, y que la Iglesia debía profundizar en el conoci</font><font face="Verdana" size="2">miento de su naturaleza y en su modo de llegar a las personas del mundo contemporáneo. La gran confianza en Dios del Pontífice le permitió desoír las ideas de los <i>profetas de calamidades, </i>que preferían <i>que todo siguiera como estaba. </i>La invitación a observadores de otras religiones marca una de las tantas diferencias notables de esta asamblea ecuménica.</font></p>     <p align="center"><img src="/img/revistas/rcc/v18n32/a02_figura_01.jpg" width="402" height="337"></p>     <p align="center"><font face="Verdana" size="2"><b>San Juan XXIII</b></font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Una de las primeras realidades que <i>cambiará </i>en la Iglesia es su <i>tendencia centrípeta. </i>Es un dato bien conocido que hasta tiempos de Pío XII muchísimos temas debían ser resueltos en Roma. Una de las manifestaciones de esos <i>nuevos tiempos </i>será la total independencia de los Padres Conciliares. Ya en la primera congregación general, realizada el 13 de octubre, comenzaron las <i>sorpresas. </i>Se preveía que la elección de los miembros de las Comisiones Conciliares se realizaría <i>disciplinadamente </i>con base en unas listas preparadas. Pero este procedimiento, a juicio de destacados obispos franceses y centroeuropeos, supondría un reforzamiento de la influencia de la Curia romana sobre el Concilio (y se reduciría toda posibilidad de cambio <i>real). </i>La votación se retrasó tres días, y los episcopados presentaron sus candidatos. Este modo libre de obrar permitió que se fuera configurando en el seno del Concilio una <i>mayoría </i>y una <i>minoría, </i>división que no será fija para todos los temas a tratar, pero que hará que los asuntos tengan un amplio debate que felizmente terminaría (y en esto tendrá un gran peso la figura y la prudencia pastoral del Papa Pablo VI) en documentos aprobados por grandísima mayoría (Orlandis, 1998:31-33)<sup>31</sup>. Es el mismo Papa Benedicto XVI quien señaló que</font></p>     <blockquote>       <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">hasta el Cardenal Frings, famoso por su fidelidad absoluta al Santo Padre, casi escrupulosa, dijo en este caso (inicio del Concilio): &quot;Estamos aquí con otra función. El Papa nos ha convocado para ser como Padres, para ser Concilio ecuménico, un sujeto que renueve la Iglesia. Así queremos asumir este encargo nuestro&quot;<sup>32</sup>.</font></p> </blockquote>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">La primera sesión del Concilio concluyó sin que se aprobase ningún documento, pero fue claramente enriquecedora para los obispos participantes, que fueron tomando conciencia de lo mucho que se esperaba de ellos y del modo de llevar a cabo esta labor.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">El fallecimiento de Juan XXIII dejó el futuro del Concilio en manos del siguiente pontífice. La elección se llevó a cabo en un breve cónclave (el primero que reunía a electores procedentes de 31 naciones y de los cinco continentes) y el elegido fue el Cardenal Montini, que tomó el nombre de Pablo VI<sup>33</sup>. Es claro que el Arzobispo de Milán era una de las figuras más destacadas del Colegio Cardenalicio y alguien visiblemente adecuado para sostener las labores del Concilio. Su formación intelectual, sus años en la Secretaría de Estado así como su inquietud por avanzar en esa <i>llegada </i>de la Iglesia al mundo facilitaron la brevedad del cónclave. En su primera encíclica, la <i>Ecclesiam suam, </i>el Papa subrayaba la importancia de esforzarse</font></p>     <blockquote>       ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="Verdana" size="2">por acercarnos al mundo (...) con todo respeto, con toda solicitud, con todo amor, <i>para comprenderlo, </i>para ofrecerle los dones de verdad y de gracia, cuyos depositarios nos ha hecho Cristo, a fin de comunicarle nuestra maravillosa herencia de redención y de esperanza<sup>34</sup>.</font></p> </blockquote>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Todo el documento es una invitación al diálogo, tanto dentro de la Iglesia Católica como con los cristianos no católicos, con los no cristianos e incluso con los no creyentes.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">La segunda etapa conciliar se desarrolló entre el 29 de septiembre y el 4 de diciembre de 1963. Durante ella se puede destacar el estudio del esquema sobre la Iglesia y el referente a los Obispos. Al acabar se aprobaron la Constitución sobre la Sagrada Liturgia: <i>Sacrosanctum Concilium </i>y el Decreto sobre los medios de comunicación social: <i>Inter mirífica.</i></font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">La tercera sesión conciliar comenzó el 14 de octubre de 1964.</font></p>     <blockquote>       <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">En ella tuvo lugar la discusión de los textos sobre escatología y la Virgen María, oficio pastoral de los Obispos, libertad religiosa, judíos y religiones no cristianas, revelación, apostolado de los seglares, sacerdotes, Iglesias orientales, Iglesia y mundo moderno, misiones, religiosos, seminarios, educación cristiana, sacramentos (Cárcel, 2000:594).</font></p> </blockquote>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Es evidente que el Concilio está en plena marcha. La clausura fue el 21 de noviembre, y en ella Pablo VI proclamará a la Virgen como &quot;Madre de la Igle</font><font face="Verdana" size="2">sia&quot;. En esta etapa se ha concluido la Constitución Dogmática sobre la Iglesia <i>(Lumen Gentium) </i>y dos Decretos: sobre el ecumenismo <i>(Unitatis redintegratio) </i>y sobre las Iglesias orientales <i>(Orientalium Ecclesiarum).</i></font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">En la última sesión conciliar vieron la luz los Decretos sobre el oficio pastoral de los Obispos <i>(Christus Dominus) </i>y el de la renovación de la vida religiosa <i>(Perfectae caritatis). </i>Además, en este tiempo se instituyó el Sínodo de Obispos<sup>35</sup> y se fueron concluyendo los demás documentos: sobre la formación sacerdotal <i>(Optatam totius), </i>sobre la educación cristiana <i>(Gavissimum educationis) </i>y el referente a las relaciones con las religiones no cristianas <i>(Nostra aetate).</i></font></p>     <blockquote>       <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">El 18 de noviembre fue la votación final y promulgación de la constitución sobre la divina revelación <i>(Dei Verbum) y </i>del decreto sobre el apostolado de los seglares <i>(Apostolicam actuositatem). </i>El Papa anunció el comienzo de la reforma de la Curia (Cárcel, 2000:595).</font></p> </blockquote>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="Verdana" size="2">El 8 de diciembre, fiesta de la Inmaculada, se realizó la solemne clausura del Concilio. El día anterior se llevó a cabo la última sesión pública, y en ella se promulgaron los Decretos sobre la libertad religiosa <i>(Dignitatis humanae), </i>sobre los sacerdotes <i>(Presbyterorum ordinis), </i>sobre las misiones <i>(Adgentes) </i>y la Constitución Pastoral <i>Gaudium et spes, </i>y sobre las relaciones de la Iglesia con el mundo de hoy. En los numerosos documentos se puede ver una verdadera reforma de la Iglesia. Una nueva manera de entenderse a sí misma que marcará el modo de llevar el mensaje cristiano al mundo de hoy. Pero, como veremos, su aplicación no resultará tan sencilla.</font></p>     <p align="justify">&nbsp;</p>     <p align="justify"><b><font face="Verdana" size="3">4.   El Posconcilio</font></b></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">En su última reunión con el clero romano, el Papa Benedicto XVI recordaba las grandes expectativas que había generado la convocatoria al Concilio, y cómo fueron asumidas por los diversos episcopados:</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">El primer objetivo, inicial, simple —aparentemente simple— era la reforma de la liturgia, que había comenzado ya con el Papa Pío XII (...); el segundo, la eclesiología; el tercero, la Palabra de Dios, la Revelación y, finalmente, también el ecumenismo. Mucho más que los alemanes, los franceses tenían también el problema de tratar la situación de las relaciones entre la Iglesia y el mundo<sup>36</sup>.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Sin entrar en el desarrollo de los documentos, labor interesantísima pero que no admite la extensión de este trabajo, hay que destacar un aspecto que influyó en gran manera en la aplicación de las enseñanzas conciliares:</font></p>     <blockquote>       <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Estaba el Concilio de los Padres &mdash;el verdadero Concilio—, pero estaba también el Concilio de los medios de comunicación. Era casi un Concilio aparte, y el mundo percibió el Concilio a través de éstos, a través de los medios. Así pues, el Concilio</font> <font face="Verdana" size="2">eficiente que llegó al pueblo fue el </font> <font face="Verdana" size="2">de los medios, no el de los Padres.</font></p>       <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Y mientras el Concilio de los Padres se realizaba dentro de la fe, era un Concilio de la fe que busca el <i>intellectus, </i>que busca comprenderse y comprender los signos de Dios en aquel momento, que busca responder al desafío de Dios en aquel momento (...), el Concilio de los periodistas no se desarrollaba naturalmente dentro de la fe, sino dentro de las categorías de los medios de comunicación de hoy, es decir, fuera de la fe, con una hermenéutica distinta. Era una hermenéutica política. Para los medios de comunicación, el Concilio era una lucha política, una lucha de poder entre diversas corrientes en la Iglesia<sup>37</sup>.</font></p> </blockquote>     <p align="center"><img src="/img/revistas/rcc/v18n32/a02_figura_02.jpg" width="382" height="325"></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Podría pensarse que esto sólo afectó al <i>pueblo llano, </i>por llamarlo de alguna manera, pero no fue así. En una biografía de la Madre Angélica, fundadora de la famosa cadena EWTN, se hace notar que la reforma de la vida religiosa en Estados Unidos estaba muy avanzada.</font></p>     <blockquote>       <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">En marzo de 1965, por sugerencia de la Sociedad de Ley Canónica de EEUU, la Madre Angélica y sus hermanas se sentaron alrededor de la mesa familiar para diseñar una lista de cambios a las leyes de la Iglesia que ellas creían podían acelerar la renovación de la vida religiosa (...). En &quot;One Heart and One Soul&quot; (la mencionada Sociedad Canónica), reprendió (la Madre Angélica) a las comunidades del claustro por no estar dispuestas a acoger las &quot;directrices y los cambios que promueve la Santa Sede&quot;. Preveía monasterios donde &quot;se arrasaría con el formulismo y la disciplina estricta&quot;, los cuales se sustituirían por un &quot;espíritu familiar&quot; y una profunda &quot;unión comunal con Dios&quot; (Arroyo, 2005:127).</font></p> </blockquote>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Como puede observarse, en el <i>Concilio de los medios </i>se consideraba a las conductas enunciadas como excluyentes, debiendo optarse por una o por la &quot;contraria&quot;. Es de destacar &mdash;el libro lo hace dos páginas después&mdash; que el Decreto</font> <font face="Verdana" size="2"><i>Perfectae caritatis </i>(que trata <i>sobre la adecuada renovación de la vida religiosa) </i>fue promulgado el 28 de octubre de ese año, por lo que difícilmente las <i>directivas y cambios </i>que se señalaban podían responder a las <i>directrices de la Santa Sede. </i>El <i>Concilio de los medios </i>se había adelantado.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Junto a esto, es claro que se quería llegar a una <i>actuosa participatio</i><sup>38</sup> de los fieles en la liturgia, y eso llevará a la reforma, que buscaba precisamente que los cristianos pudieran participar de ella de modo <i>pleno, consciente y activo </i>(Izquierdo, 2012:95).</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Comenzaron las revisiones de los rituales de los distintos sacramentos. Se comenzó a usar la lengua del lugar en reemplazo del latín, se amplió el número de Plegarias Eucarísticas, se modificó el texto de la <i>Liturgia de las horas, </i>etc., etc. La tarea era inmensa, y se pensaba que <i>todas </i>las expectativas serían cumplidas. En cambio, estimulados por el Concilio de los medios, hubo quienes confundieron &quot;liturgia expresiva&quot; con &quot;improvisación&quot;.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Siguiendo la explicación del Papa Benedicto XVI sobre el <i>Concilio de los medios, </i>podemos decir que lo que los <i>mass media </i>difundían no era sólo el texto aprobado. Junto con éste &mdash;mejor: antes que éste se aprobase&mdash; se fueron difundiendo muchas ideas, algunas coincidentes con lo que se estaba estudiando, y otras que eran lo opuesto. Es más, algunas de estas últimas se esparcieron como <i>el espíritu del Concilio</i><sup>39</sup><i>.</i></font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Otra de las manifestaciones de la crisis postconciliar fue la <i>contestación </i>en el interior de la Iglesia, que consistía en una actitud de rechazo a la Iglesia jerárquica y a la doctrina tradicional. Este rechazo era particularmente agudo en determinados temas: el celibato sacerdotal, la Sagrada Escritura, el dogma y la moral cristiana<sup>40</sup>.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Un resumen muy bueno de la situación doctrinal posconciliar podemos encontrarlo en boca de quien fue elegido para ocupar —durante casi todo el pontificado de San Juan Pablo II&mdash; el cargo de Prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe. Existe una entrevista, titulada <i>Informe sobre la fe, </i>en la que el Card. Ratzinger desarrolla con gran lucidez su visión de la situación del momento (Ratzinger, 1985).</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Así, ya desde que el Concilio va acabando comienza a manifestarse con claridad el <i>disenso teológico </i>que &mdash;particularmente en temas de moral<sup>41</sup>, aunque otro tanto se puede decir de la liturgia y de otros campos&mdash; parecía minar de manera irreparable la unidad interna de la Iglesia. Consciente de su misión de &quot;confirmar a sus hermanos en la fe&quot;<sup>42</sup>, el Papa declara un <i>Año de la fe </i>que comenzaría en junio de 1967. Al concluirlo publicará el <i>Credo del pueblo de Dios </i>(30-VI-1968), breve escrito en el que se resumen los postulados esenciales que enseña la Iglesia.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="Verdana" size="2">En esos momentos parecía que nada estaba firme, que todo se podía discutir<sup>43</sup>. Y fue en ese tiempo cuando se trató el tema de la moralidad de la contracepción, cuestión que había dejado de ser un tema meramente &quot;teórico&quot;, ya que desde pocos años atrás los anticonceptivos eran una realidad, y sobre ella pesaban enormes presiones económicas. La encíclica <i>Humanae Vitae </i>(25-VII-1968) fue una valiente declaración del Papa sobre el particular y un <i>punto de inflexión </i>para muchos moralistas (Basso, 1991)<sup>44</sup>. La misma doctrina será repetida muchas veces por San Juan Pablo II, y desarrollada &mdash;junto con toda la cuestión moral de fondo&mdash; en la encíclica <i>Veritatis Splendor </i>(6-VIII-1993).</font></p>     <p align="justify">&nbsp;</p>     <p align="justify"><font size="3" face="Verdana"><b>5.   El clero</b></font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">La crisis postconciliar se hizo notar en el clero &mdash;tanto regular como secular&mdash; y en las y los religiosos. Hubo una sangría tremenda de personas consagradas que querían volver al estado secular, querían casarse, dedicarse a otro tipo de vida... Tantas fueron las solicitudes que Pablo VI acabó publicando unas &quot;Normas&quot; destinadas a agilizar el procedimiento, que Juan Pablo II abrogó en 1980. El dolor y la soledad del Papa Pablo eran tremendos. En una entrevista a su secretario personal, Mons. Magee, éste recordaba:</font></p>     <blockquote>       <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Una noche, a comienzos de 1978, mientras estaba leyendo ese expediente (el de petición de dispensas) se detuvo y respiró profundamente, llevándose una mano al pecho. Vi que estaba sudando y las gotas de sudor caían en el escritorio. Me acerqué y le quité el birrete que estaba completamente empapado. &mdash;<i>Santidad, ¿qué le </i>sucede? &mdash;Un <i>dolor aquí</i>&mdash;<i> </i>me respondió señalándose el pecho. Yo estaba solo en casa y pensé en un ataque al corazón. Pero me dijo: &mdash;<i>Mire, éste es un sacerdote que tiene 78 años y cuarenta y ocho de sacerdocio. Solicita que se le dispense. &iexcl;78 años de vida! Esto es demasiado. </i>&mdash;<i>Ahora suspenda por un momento, Santidad.</i> &mdash;<i>¡No! Debo ir a la capilla. </i>(...) <i>Ya no puedo seguir.</i>Y le acompañé a la capilla. Se puso de rodillas y permaneció allí durante veinte minutos. Era casi la medianoche. Rezaba y sufría como Cristo en el monte de los Olivos. Sudaba. Yo me sentía tan pequeño que ni siquiera atinaba a rezar. No sabía si llamar o no al médico. Le dejé así. (...) Al día siguiente le encontré descansado, como si nada hubiera sucedido. &mdash;<i>Santidad, ¿usted se siente bien? </i>&mdash;<i>Sí, he dicho que he puesto todo en las manos de Dios </i>(Ricci, 1988:9-10).</font></p> </blockquote>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Entre los años 1964 y 1976 las dispensas en el clero secular sumaron 17.253<sup>45</sup>. En el clero regular, entre 1964 y 1970, fueron 7769. Entre 1971 y 1976, el número total de religiosos en el mundo descendió de 275.610 a 250.880, y el de religiosas de instituciones de Derecho Pontificio bajó de 825.662 a 770.702 (Orlandis, 1998:88-91). Éstos y otros hechos hicieron que el Papa llegase a afirmar que &quot;el humo de satanás se ha infiltrado en la Iglesia&quot;<sup>46</sup>.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">La deseada renovación de la Iglesia recién comenzará a manifestarse bastantes años después. Juan Pablo II escribió en su <i>Carta a los sacerdotes con ocasión del Jueves Santo de 1979 </i>(8-IV-1979) que</font></p>     <blockquote>       <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Tal vez en los últimos años &mdash;por lo menos en determinados ambientes&mdash; se ha discutido demasiado sobre el sacerdocio, sobre la &quot;identidad&quot; del sacerdote, sobre el valor de su presencia en el mundo contemporáneo, etc., y, por el contrario, se ha orado </font><font face="Verdana" size="2">demasiado poco. No ha habido bastante valor para realizar el mismo sacerdocio a través de la oración, para hacer eficaz su auténtico dinamismo evangélico, para confirmar la identidad sacerdotal. Es la oración la que señala el estilo esencial del sacerdocio; sin ella, el estilo se desfigura.</font></p> </blockquote>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="Verdana" size="2">A pesar del documento específico del Concilio donde se remarca la importancia del tema<sup>47</sup> parece que, por lo menos en determinados ambientes, se perdió la perspectiva espiritual. El Card. Van Th&ucirc;an recordaba que</font></p>     <blockquote>       <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">un día hablé con el padre provincial de una gran Congregación sobre la crisis del sacerdocio. Él me dijo: Hemos enviado una carta a todos los hermanos que han dejado el sacerdocio, para preguntarles por qué lo han hecho. Todos han contestado. Sus respuestas revelan que no habían dejado el sacerdocio por problemas sentimentales, sino porque no rezaban. Algunos dijeron que habían dejado de rezar hacía muchos años. Vivían en comunidad, pero no rezaban profundamente; mejor dicho, no rezaban. Trabajaban mucho, enseñaban en las universidades, organizaban muchas cosas, pero no rezaban (Van Th&ucirc;an, 2004:72).</font></p> </blockquote>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Ideas semejantes podemos encontrar en consejos del Papa Benedicto<sup>48</sup>.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Lo dicho permite volver a una de las ideas del principio de estas páginas: el historiador de la Iglesia tiene un objeto peculiar de estudio. Y aquí acabamos de comprobar la presencia de factores que no suelen tenerse en </font><font face="Verdana" size="2">cuenta cuando el objeto de estudio es distinto. El historiador de otros tipos de sociedades no saldría de su asombro ante semejante tipo de factores.</font></p>     <p align="center"><img src="/img/revistas/rcc/v18n32/a02_figura_03.jpg" width="447" height="286"></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">La primera fase del posconcilio resultó muy distinta de la <i>primavera </i>esperada, pero es evidente que la Iglesia no se quedó ahí, porque su vitalidad es inago</font><font face="Verdana" size="2">table. Luego del Concilio se van ajustando las disfunciones con la publicación de documentos verdaderamente revolucionarios para el auténtico desarrollo del clero. Entre ellos destaca la Exhortación Apostólica Postsinodal <i>Pastores dabo vobis </i>(25-III-1992), y hay procesos en curso que iremos reseñando en los puntos posteriores.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">En la actualidad, la situación va volviendo a su cauce. Como destacaremos más adelante, <i>el Anuario Pontificio </i>del año 2014 hace notar que hay sensibles mejoras, que ya se perfilaban en años anteriores. De 2005 a 2012 el número de sacerdotes ha aumentado un 2%, mientras que el número de seminaristas lo ha hecho en casi un 5%.</font></p>     <p align="justify">&nbsp;</p>     <p align="justify"><font size="3" face="Verdana"><b>6.   La aplicación de las enseñanzas conciliares y algunas amargas resistencias</b></font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Para llevar a la práctica lo mandado por el Concilio, además de sus documentos concretos, resultaba especialmente útil que éstos se pudiesen encontrar fusionados en un solo libro. Es así que, retomando el trabajo suspendido durante el Vaticano II, en 1983 se promulgó el nuevo <i>Código de Derecho Canónico</i><sup>49</sup><i>, </i>en el que se ha procurado &quot;traducir&quot; a normas jurídicas las enseñanzas conciliares. Fue seguido en 1990 por el <i>Código de los Cánones de las Iglesias Orientales</i><sup>50</sup><i>.</i></font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Otro paso de trascendental importancia &mdash;como el mismo Juan Pablo II manifestara&mdash; fue la promulgación, en 1992, del <i>Catecismo de la Iglesia Católica</i><sup>51</sup><i>, </i>un auténtico tesoro cuyas enseñanzas, como fueron trabajadas en comunión con todos los obispos de la Iglesia, se pueden definir como una genuina &quot;sinfonía de la fe&quot; que están destinadas a ser punto de referencia para la confección de catecismos locales<sup>52</sup>, pero que en sí mismo tuvo una inmensa difusión en el mundo entero<sup>53</sup>.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">No todo fueron rosas en la difusión de este nuevo documento; comenzaron a manifestarse algunas actitudes que resultaron una &quot;punta de iceberg&quot; de serios problemas que iban a estallar en breve. Una de ellas se notó por el retraso de </font><font face="Verdana" size="2">dos años en la edición norteamericana del <i>Catecismo</i><sup>54</sup><i>. </i>Se señalan tres posibles causas, que no son excluyentes entre sí: &quot;la controversia sobre los principios que deberían guiar la traducción, incluido el problema del 'lenguaje inclusivo'<sup>55</sup>; la oposición organizada; los diferentes puntos de vista acerca de la finalidad y función de los catecismos&quot; (Pellitero, 1997:607)<sup>56</sup>. Si a esto le sumamos los problemas morales que se van suscitando dentro del catolicismo norteamericano &mdash;por ejemplo (podrían ponerse muchos más), la <i>Carta </i>que le remite la Congregación para la Doctrina de la Fe al P. Charles Curran (25-VII-1986), profesor de Teología Moral de la <i>Catholic University of America, </i>en la que se le notifica que &quot;no puede seguir siendo considerado idóneo ni puede ser designado para ejercer la función de profesor de teología católica&quot;<sup>57</sup>. La falta de unidad con el Magisterio (y por tanto con el contenido de la fe) también es algo que se podía encontrar en esas tierras. Por poner un ejemplo anecdótico &mdash;pero que también puede ayudar a entender lo que ocurrió después&mdash; Scott Hahn (que hoy es profesor de Teología y Escritura en <i>Franciscan University of Steubenville)</i>, en un libro donde relata su conversión al catolicismo hace notar que &mdash;estudiando en una universidad católica, cuando ya se había planteado seriamente su conversión&mdash; se encontró con que &quot;en algunos de los seminarios era el único protestante, y el único estudiante que defendía al Papa Juan Pablo II. ¡Eso era lo paradójico! Al final me vi explicándoles a los sacerdotes (e incluso a ex sacerdotes) cómo ciertas creencias católicas tenían su fundamento en la Biblia, especialmente en su teología de la alianza&quot; (Hahn y Hahn, 2004:83).</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">En la encíclica <i>Veritatis Splendor </i>(n. 4), Juan Pablo II hará notar que hay que destacar la discrepancia entre la enseñanza católica &quot;y algunas posiciones teológicas &mdash;difundidas incluso en seminarios y facultades teológicas&mdash; sobre cuestiones de máxima importancia para la Iglesia y la vida de fe de los cristianos, así como para la misma convivencia humana&quot;.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Todas estas cuestiones parecen ser <i>intraeclesiales, </i>sin mayor relevancia para la historia de la Iglesia. Sin embargo, hubo un luctuosísimo acontecimiento que sí saltó a la prensa de todo el mundo, que fue la noticia de los abusos sexuales contra menores cometidos por sacerdotes<sup>58</sup>. La cuestión saldrá a la luz de manera abierta en Estados Unidos en 2002<sup>59</sup>. Otro país donde se dieron estos tremendos pecados fue Irlanda<sup>60</sup>, pero no fueron los únicos.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">La primera manifestación de esta tremenda crisis fue en enero de 2002 (Weigel, 2003:19 y ss.), pero la reacción tardó. No se tomó conciencia de la profundidad que tenía. Desde Roma se pensó que era una <i>campaña periodística de una prensa hostil al catolicismo, </i>y que acabaría como tal, y recién en abril de ese año el Papa se reunió con los cardenales norteamericanos para enfrentar la escandalosa situación existente, que tenía una real consistencia y que exigía fuertes medidas de gobierno.</font></p>     <blockquote>       <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">En la mañana del 22 de abril, dirigiéndose a los cardenales reunidos ante él, Juan Pablo II les dijo que &quot;los abusos que han causado esta crisis están, según cualquier estándar, mal, y la sociedad los considera correctamente un delito: son también un pecado atroz a los ojos de Dios&quot;. Después de expresar su &quot;profunda solidaridad y preocupación&quot; a &quot;las víctimas y a sus familias&quot;, Juan Pablo reconoció que algunos obispos habían tomado decisiones &quot;que los acontecimientos posteriores demostraron equivocadas&quot;. Fuera cual fuese el criterio que se aplicase en futuras decisiones en situaciones similares, los obispos y de hecho todos los miembros de la Iglesia tenían que saber que &quot;no hay lugar en el sacerdocio ni en la vida religiosa para aquéllos que hacen daño a los jóvenes&quot;. El Papa pasó entonces al problema de la disidencia: los católicos, y toda la sociedad,&quot;(...) deben saber que los obispos y los sacerdotes están plenamente comprometidos con la plenitud de la verdad católica en temas de moral sexual, una verdad tan esencial para la renovación del clero y el episcopado como para la renovación del matrimonio y la vida en familia&quot; (Weigel, 2003:137).</font></p>       <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">El discurso del Papa a la asamblea de cardenales unió todos los puntos de la crisis de una forma como no se había hecho en el Vaticano antes. La llamada a un &quot;sacerdocio más santo, un episcopado más santo y una Iglesia más santa&quot; también es destacable: Juan Pablo estaba insistiendo en que ésta era una crisis de fidelidad y que la única respuesta era una fidelidad más profunda y radical (Weigel, 2003:137-138).</font></p> </blockquote>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Entre las medidas que se asumirían para castigar a los responsables, habría</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<blockquote>       <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">una revisión especial de los seminarios autorizada por Roma (una &quot;visita apostólica&quot;), y se pondría especial cuidado al revisar los requisitos de admisión &quot;y la necesidad de que (los seminarios) enseñen la doctrina moral católica íntegramente&quot;; </font><font face="Verdana" size="2">los obispos de Estados Unidos se comprometerían a vivir la santidad más profunda a la que el Papa les había animado, y se dedicarían a atraer a otros a esa santidad (Weigel, 2003:138).</font></p>       <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">El Papa había dejado claro que aunque la crisis implicaba factores psicológicos, legales e incluso políticos, era, en su esencia, una crisis espiritual, una crisis de fidelidad<sup>61</sup>. La demografía de los abusos sexuales del clero se entendió mejor cuando se empezó a discutir abiertamente la importancia clave del factor homosexual<sup>62</sup>, aunque de forma más precavida de lo que los hechos parecían aconsejar. Se identificó el vínculo que existía entre treinta y cinco años de cultura de disidencia y la crisis, y sus dos dimensiones, los abusos sexuales del clero y el mal gobierno de los obispos, ya habían sido identificadas (Weigel, 2003:141).</font></p> </blockquote>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Buena parte de las medidas quedarían a cargo del Prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe, quien luego se convertiría en Benedicto XVI. Éstas, que siempre han incluido un pedir perdón a Dios, a las víctimas y familiares<sup>63</sup>, se resumirán en un criterio muy concreto: <i>tolerancia cero. </i>En la última década se ha expulsado del estado clerical a 848 sacerdotes por este tipo de crímenes<sup>64</sup>, y se ha establecido una <i>Comisión de lucha contra abusos sexuales, </i>presidida por el prestigioso capuchino, Card. O'Malley, actual Arzobispo de Boston. El mismo Papa Francisco quiere &mdash;y va actuando&mdash; para que la Iglesia sea un punto de referencia en la lucha contra este crimen y va poniendo todos los medios para que nunca más vuelva a ocurrir.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Tanto éstas como otras cuestiones que se fueron planteando en el posconcilio se van encauzando. Ayudó mucho a ello la cantidad de excelentes documentos que se fueron publicando, particularmente los que vieron la luz a lo largo del pontificado de Juan Pablo II, en algunos de los cuales se notaba la clara colaboración de quien sería su sucesor con el nombre de Benedicto XVI. Otro de los factores que facilitarán una nueva visión de la Iglesia fueron los viajes de los Pontífices. Las nuevas circunstancias tecnológicas lo permitían y Pablo VI fue el primer pontífice en visitar los cinco continentes<sup>65</sup>. Los de Juan Pablo II </font><font face="Verdana" size="2">comenzaron en 1979, con motivo de la <i>III Conferencia General del Episcopado Latinoamericano, </i>realizada en Puebla de los Ángeles (México). Llegaron a ser 104 de los más diversos países, y a ellos hay que sumar 146 visitas pastorales en Italia. Entre ellos son especialmente destacables los que hizo a Polonia, los que se dedicaron a las<i> Jornadas Mundiales de la Juventud, </i>y los que hizo a muchos países de población mayoritariamente no católica, donde fue recibido también con mucho afecto y como &quot;hombre de Dios y mensajero de la Paz&quot;.</font></p>     <p align="justify">&nbsp;</p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="3"><b>7.   Ecumenismo y diálogo interreligioso </b></font></p>     <p align="justify"><b><font face="Verdana" size="2">7.1.   Con los cristianos separados</font></b></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Pablo VI se reunió con el Patriarca ecuménico Atenágoras en Jerusalén (gesto que se recordó este año en el encuentro del Papa Francisco con el actual Patriarca ecuménico de Constantinopla, Bartolomé<sup>66</sup>) y un año después, en 1965 se firmó la <i>Declaración Común, </i>que anulaba las excomuniones recíprocas que provocaron el Cisma de Oriente<sup>67</sup> un milenio atrás.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Durante estos años se crearon diversas instituciones para promover el ecumenismo con los ortodoxos<sup>68</sup>, con los anglicanos<sup>69</sup> y con diversos grupos protestantes<sup>70</sup>. El mismo Papa acudirá al <i>Consejo Ecuménico de las Iglesias </i>en Ginebra (junio de 1969). Y este movimiento será continuado por Juan Pablo II, en cuyos viajes el encuentro con representantes de otras religiones era un punto casi obligado. La encíclica <i>Ut unum sint </i>(25-V-1995) representa un impulso especial en este mismo sentido.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="Verdana" size="2"><b>Juan Pablo II</b>, en su libro <i>Cruzando el umbral de la esperanza, </i>recuerda que</font> </p>     <blockquote>       <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">lo que nos une es más grande que lo que nos divide. (...) Existen por tanto las bases para un diálogo, para la <i>ampliación del espacio de la unidad. </i>(...) Por eso son tan importantes los contactos personales. (...) Se puede advertir que <i>las dificultades subjetivas son mayores allí donde la división tuvo su comienzo. </i>(...) Nunca olvidaré aquella frase dicha durante el encuentro ecuménico con los representantes de las comunidades protestantes del Camerún: &quot;Sabemos que estamos divididos, pero no sabemos por qué&quot;<sup>71</sup>.</font></p> </blockquote>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">En dicho libro, y en su conducta, este Papa prestó mucha atención a la cuestión ecuménica, haciendo ver la importancia que tiene recuperar la unidad querida por Jesucristo para su Iglesia (Cfr. <i>Jn</i> XVII, 21)<sup>72</sup>.</font></p>     <p align="center"><img src="/img/revistas/rcc/v18n32/a02_figura_04.jpg" width="361" height="343"></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Benedicto XVI mantuvo esta misma línea. Su origen alemán facilitó el diálogo con los protestantes desde que fue el prefecto de la SC para la Doctrina de la Fe.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Junto a los esfuerzos por continuar dialogando con los cristianos no católicos, hay una serie de documentos que manifiestan también el esfuerzo del Papa Benedicto por facilitar el que cada uno de estos <i>hermanos separados</i><sup>73</sup> pueda encontrar su sitio en la Iglesia Católica. Para los anglicanos que quieran incorporarse a la Iglesia Católica el Papa redactó la Exhortación Apostólica <i>Anglicanorum coetibus </i>(4-XI-2009), por la que permite a grupos de anglicanos incorporarse plenamente a la comunión con la Iglesia Católica en conjunto, manteniendo su identidad anglicana.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">En otro orden, pero también relacionado con &quot;abrir las puertas&quot;, estableció para toda la Iglesia la posibilidad de celebrar la liturgia anterior al Concilio con la Carta Apostólica <i>Summorum Pontificum </i>(7-VII-2007). La historia de</font> <font face="Verdana" size="2">esta disposición del Papa se remonta a los tiempos del Concilio, cuando comenzó la reforma litúrgica. Mons. Marcel Lefebvre<sup>74</sup> (que antes del Concilio había sido arzobispo de Dakar, Delegado Apostólico en el África Ecuatorial Francesa y Superior General de los Misioneros del Espíritu Santo) comenzó a disentir con cuestiones capitales del magisterio conciliar, en particular con lo referente a la libertad religiosa y el Decreto <i>Dignitatis humanae<sup>75</sup>. </i>El desentendimiento tenía también su vertiente litúrgica. De hecho, suele creerse que el <i>problema </i>de los lefebvristas es el de la Misa <i>de espaldas </i>y celebrada en latín. Pablo VI puso en juego toda su prudencia para que la situación no acabase en un cisma, pero esto no facilitó el entendimiento (Lefebvre fue suspendido <i>a divinis </i>en 1976, tras otra ordenación ilícita de presbíteros). La postura lefebvrista se fue endureciendo, al punto de que algunos llegan a decir que <i>desde la muerte de Pío XII hay sede vacante en Roma </i>y &mdash;por lo tanto&mdash; ellos no reconocen la autoridad pontificia.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">En tiempos de Juan Pablo II pareció que el problema estaba cerca de solucionarse, pero intervinieron factores <i>humanos </i>&mdash;no sólo del lado lefebvrista&mdash; que ocasionaron distanciamientos. Mientras tanto, se creó la <i>Fraternidad sacerdotal de San Pedro, </i>para acoger a los clérigos de la (lefebvrista) <i>Fraternidad sacerdotal de San Pío X </i>que quisieran volver a la plena unidad con la Iglesia, cosa que hizo un buen número. Si bien en mayo de 1988 había suscrito un acuerdo con el Card. Ratzinger (entonces Prefecto de la SC para la Doctrina de la Fe), Lefebvre ordenó tres obispos sin la correspondiente Bula Pontificia en junio del mismo año, con lo que se consumó el Cisma y quedaron excomulgados, tanto los ordenantes como los ordenados<sup>76</sup>. Años después, en un acto de gran</font><font face="Verdana" size="2">deza muy notable &mdash;que no fue bien interpretado por muchos, incluso dentro de la Iglesia<sup>77</sup>&mdash; el Papa Benedicto XVI levantó la excomunión a los obispos ordenados por Lefebvre. Pero no fue suficiente para que el diálogo pudiese llegar a buen fin. Lastimosamente, parece que el único modo de que vuelvan a la Iglesia Católica es que toda la Iglesia haga lo que los dirigentes de este movimiento quieren.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Es notable, en contraste, el enorme avance alcanzado en otros terrenos del ecumenismo por el actual Pontífice, que sigue en esto los lineamientos del Concilio y los de sus predecesores, en particular con los Ortodoxos: los resultados del último encuentro entre el Obispo de Roma y el patriarca de Constantinopla resultan extraordinarios:</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<blockquote>       <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">&quot;Hemos acordado dejar como herencia a nosotros mismos y a nuestros sucesores el reunirse en Nicea en 2025, para celebrar todos juntos, después de 17 siglos, el primer sínodo realmente ecuménico de donde salió el Credo&quot;, aseguró Bartolomé I (...) al regresar de Jerusalén (donde se había encontrado con el Papa Francisco)<sup>78</sup>.</font></p> </blockquote>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2"><b>7.2.   Diálogo con los no cristianos</b></font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">El diálogo con los no cristianos es algo a lo que el Concilio también ha dado una gran importancia: &quot;En cumplimiento de su misión de fundamentar la unidad y la caridad entre los hombres y, aún más, entre los pueblos, considera aquí, ante todo, aquello que es común a los hombres y que conduce a la mutua solidaridad&quot;<sup>79</sup>.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">El diálogo con el judaísmo tomó un cariz nunca visto en la historia de la Iglesia. El 13 de abril de 1986 un Papa visita por primera vez la sinagoga de Roma. Allí se dirigió a los judíos como a nuestros <i>hermanos mayores</i><sup>80</sup> y pudo dar grandes pasos, llevando a la práctica lo señalado en el Decreto <i>Nostra aetate. </i>Otro avance significativo, aunque no sea una cuestión estrictamente religiosa, fue el establecimiento de relaciones diplomáticas con el Estado de Israel (Weigel, 1999:926-947).</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">También Juan Pablo II será el primer Papa en entrar en una mezquita<sup>81</sup>, y durante su pontificado se profundizará mucho el diálogo con los musulmanes, siguiendo el Decreto Conciliar<sup>82</sup>.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">El Papa Benedicto dio continuidad a esta tarea y, si bien hubo un primer momento de malentendidos con los musulmanes con motivo de su discurso en Ratisbona el 12 de septiembre de 2006, prontamente supo reencauzarlo &mdash;entre otras cosas&mdash; con su visita a la Mezquita Azul (30-IX-2006).</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Los encuentros de Asís para rezar por la Paz mundial fueron otro gran paso para dar una clara idea de que podíamos estar juntos para rezar, sin caer en irenismos<sup>83</sup> que no harían sino ocultar las diferencias, pasando por alto las auténticas identidades religiosas. Allí se puso de manifiesto que las religiones podían aportar mucho a la paz entre los hombres.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Es bien claro que el actual Pontífice sigue, también en esto, los lineamientos del Concilio y los avances de sus predecesores<sup>84</sup>.</font></p>     <p align="justify">&nbsp;</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font size="3" face="Verdana"><b>8.    La paz, la justicia y el orden internacional</b></font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Para Pablo VI, la paz en el mundo era una necesidad impostergable. Durante su pontificado, la Guerra Fría resultaba una dura realidad. El conflicto de Viet</font><font face="Verdana" size="2">nam, el de Medio Oriente e infinidad de conflagraciones menores causaban muchísimas víctimas inocentes. Fue él quien instituyó la <i>Jornada mundial de la Paz </i>el día 1 de enero de 1968, dedicada a orar y a meditar. Junto a eso, en su Discurso ante la ONU (4-X-1965), expresó con todas sus fuerzas: &quot;Nunca jamás los unos contra los otros; jamás, nunca jamás. (...) ¡Nunca jamás guerra! ¡Nunca jamás guerra! Es la paz, la paz, la que debe guiar el destino de los pueblos y de toda la humanidad&quot;.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Al igual que muchos cristianos, el Papa tenía una gran sensibilidad por la falta de justicia social, especialmente en los países del África y América Latina. En la <i>Populorum progressio </i>(26-III-1967), analizó los problemas del desarrollo político, económico y social, y propuso un &quot;humanismo pleno&quot; que llevase a encontrar soluciones acordes con la dignidad de la persona humana. El documento tiene pasajes memorables e inspiradores, como el que sigue:</font></p>     <blockquote>       <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Es cierto que hay situaciones cuya injusticia clama al cielo. Cuando poblaciones enteras, faltas de lo necesario, viven en una tal dependencia que les impide toda iniciativa y responsabilidad, lo mismo que toda posibilidad de promoción cultural y de participación en la vida social y política, es grande la tentación de rechazar con la violencia tan graves injurias contra la dignidad humana (n. 33).</font></p> </blockquote>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">En el número siguiente, el Papa agregaba:</font></p>     <blockquote>       <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Sin embargo, como es sabido, la insurrección revolucionaria &mdash;salvo en el caso de tiranía evidente y prolongada que atentase gravemente a los derechos fundamentales de la persona y dañase peligrosamente el bien común del país&mdash; engendra nuevas injusticias, introduce nuevos desequilibrios y provoca nuevas ruinas. No se puede combatir un mal real al precio de un mal mayor.</font></p> </blockquote>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">La primera de ambas citas fue extractada y manipulada por algunos ánimos interesados en promover la violencia, y no faltaron otros que veían en esas palabras un apoyo papal a su ilusión de cambiar las estructuras de una manera rápida y eficaz, aunque para ello hubiera que utilizar las armas<sup>85</sup>. Quizá no sea ocioso recordar que muchas de las personas que se incorporaron a la lucha armada por la dignidad lo hicieron con la intención de dar solución a estos problemas, pero no supieron dar una lectura integral a la enseñanza de Jesucristo. Lo dirá más adelante Juan Pablo II, en su viaje apostólico por Ayacucho &mdash;cuna del grupo terrorista <i>Sendero luminoso</i>&mdash;<i> </i>(3-II-1985):</font></p>     <blockquote>       ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Quiero ahora dirigir mi palabra apremiante a los hombres que <i>han puesto su confianza en la lucha armada; </i>a aquellos que se han dejado engañar por falsas ideolo</font><font face="Verdana" size="2">gías, hasta pensar que el terror y la agresividad, <i>al exacerbar las ya lamentables tensiones sociales y forzar una confrontación suprema, </i>pueden llevar a un mundo mejor.</font></p>       <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">A éstos quiero decir: <i>¡El mal nunca es camino hacia el bien! No podéis destruir la vida de vuestros hermanos; </i>no podéis seguir sembrando el pánico entre madres, esposas e hijas. No podéis seguir intimidando a los ancianos. No sólo os apartáis del camino que con su vida muestra el Dios-Amor, sino que obstaculizáis el desarrollo de vuestro pueblo.</font></p> </blockquote>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">La opción preferencial por los pobres fue siempre algo esencial en la Iglesia, aunque no se expresara con estas palabras<sup>86</sup>. El problema que surgió en estos tiempos fue la pretensión de asociarla con una filosofía incompatible con el mensaje del Evangelio, como es la marxista. Si se parte de que &quot;el motor de la historia es la lucha de clases&quot; y que la violencia es un medio válido para alcanzar la justicia social, no habrá modo de que el resultado de los razonamientos pueda ser cristiano, o sea compatible con las enseñanzas de Aquél que vino para cambiar el mundo con el amor. Las Instrucciones sobre la <i>Teología de la liberación </i>(sobre <i>algunas </i>teologías de la liberación<sup>87</sup>) consiguieron aclarar posiciones, para que se pueda discernir claramente cuál es el camino a seguir por los católicos, y cuáles las interpretaciones que llevarán a apartarse de Jesús, principalmente al incluir la visión <i>materialista </i>y de <i>lucha de clases </i>como presupuesto para solucionar las injusticias. La primera de ellas fue repetidamente citada por el Papa Francisco en su Exhortación Apostólica <i>Evangelii gaudium<sup>88</sup>. </i>Así, al hablar de la inclusión social deja claro que:</font></p>     <blockquote>       <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">La Iglesia ha reconocido que la exigencia de escuchar este clamor brota de la misma obra liberadora de la gracia en cada uno de nosotros, por lo cual no se trata de una misión reservada sólo a algunos: &quot;La Iglesia, guiada por el Evangelio de la misericordia y por el amor al hombre, <i>escucha el clamor por la justicia </i>y quiere responder a él con todas sus fuerzas&quot; <i>(Libertatis nuntius </i>n. 153)<sup>89</sup>.</font></p> </blockquote>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Con estas palabras, el Papa muestra que desautorizar los métodos violentos no significa renunciar a la lucha en favor de la justicia social. En la misma Exhortación, al hablar del lugar privilegiado de los pobres en el Pueblo de Dios, les recuerda a los defensores de cierta ortodoxia que se justifica plenamente </font><font face="Verdana" size="2">&quot;el reproche de pasividad, de indulgencia o de complicidad culpables respecto a situaciones de injusticia intolerables y a los regímenes políticos que las mantienen&quot; <i>(Libertatis nuntius n. </i>161)<sup>90</sup>.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Recordemos aquí que otro materialismo, el burgués, capitalista e individualista, tampoco es compatible con la moral cristiana. Ya en 1935, el filósofo católico Emmanuel Mounier denunciaba: &quot;Que (los burgueses) intenten modelar a su medida valores eternos, que los pongan como bandera en sus comercios para atraer a la clientela y que lleguen a hacerlos odiosos al común de los hombres por el uso que hacen de ellos, eso no lo permitiremos nunca&quot; (Mounier, 1992:434). Los valores cristianos, indicaba el pensador francés, no deben ser confundidos con las pretensiones burguesas y deben en primer lugar ser arrebatados a los falsificadores.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">En el mismo sentido, el Papa Francisco espera que &quot;aquellos que están esclavizados por una mentalidad individualista, indiferente y egoísta, puedan liberarse de esas cadenas indignas y alcancen un estilo de vida y de pensamiento más humano, más noble, más fecundo, que dignifique su paso por esta tierra&quot;<sup>91</sup>.</font></p>     <p align="center"><img src="/img/revistas/rcc/v18n32/a02_figura_05.jpg" width="402" height="318"></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Juan Pablo II convocó a varias jornadas de oración y ayuno por la paz (la más conocida fue la primera, en 1986, en Asís). Junto a eso también buscó por todos los medios evitar las guerras del Golfo (en 1991 y 2003) y ayudar a paliar los efectos del atentado a las Torres Gemelas en 2001. La Iglesia norteamericana supo dar un gran testimonio de servicio sacrificado a las víctimas. También rezó y clamó por la paz en los Balcanes, en el Líbano, en Sudán y en todos los lugares donde se desataban conflictos, muchos de los cuales no fueron nunca &quot;noticia&quot;. A todos les recordaba que <i>la violencia</i> nunca es el camino.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="Verdana" size="2">En el principio de su pontificado, en 1978, su intervención directa para mediar entre Argentina y Chile consiguió eficazmente evitar la guerra. Benedicto </font><font face="Verdana" size="2">XVI intervino menos en la acción política internacional, pero su intervención en el terreno especulativo resultó un vigoroso aporte, particularmente sus trabajos en torno a los fundamentos del derecho y la política. Sus discursos en el <i>Westminster Hall </i>(17-IX-2010) y en el <i>Bundestag </i>(22-IX-2011), junto con sus encíclicas <i>Deus caritas est </i>(25-XII-2005) y <i>Caritas in veritate </i>(29-VI-2009), aportan muchas luces para la construcción de una sociedad que se encuentra en graves dificultades para resolver sus problemas sociales.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Para promover la paz se intensificaron las relaciones diplomáticas. Resulta muy destacable que en 1978 los países que tenían embajadas ante la Santa Sede sumaban 84. Al día de hoy son 179, y sólo 17 países soberanos no tienen acuerdos para el intercambio de embajadores.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">La homilía del Papa Francisco en Lampedusa (8-VII-2013), en la que denunció la situación extrema que padecen los inmigrantes, no deja de ser un aporte más a esta preocupación por la paz, no solo entre los países, sino también en la necesidad de superar la marginación e injusticias que pueden padecer franjas enteras de población. Es muy bien conocido el afán del actual Pontífice por &quot;tender puentes&quot;, que tantas puertas le va abriendo en este mundo. En el 2013 convocó a una <i>Jornada de ayuno </i>por la paz en Siria, en Medio Oriente y en el mundo entero (7-IX) que encontró amplio eco en todas partes. Por último, en una audaz iniciativa, reunió a los presidentes de Israel y de Palestina en el Vaticano, para una jornada de oración por la paz en la pasada fiesta de Pentecostés: &quot;Será un encuentro de oración &mdash;había señalado el Papa&mdash;: habrá un rabino, habrá un islámico y estaré yo&quot;.</font></p>     <p align="justify">&nbsp;</p>     <p align="justify"><font size="3" face="Verdana"><b>9.   La vida humana es siempre un don de Dios</b></font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">El valor sagrado de la vida humana ha sido especialmente golpeado en estos últimos años. Comenzando por el supuesto &quot;derecho al aborto&quot;, pasando por la eutanasia y llegando al &quot;derecho al suicidio asistido&quot;. Con todo tipo de argumentos se quiere promover una cultura de la muerte que el Papa Francisco no ha dudado en calificar como &quot;cultura del descarte&quot;, donde los jóvenes y los ancianos son sistemáticamente desechados en esta civilización de las cosas<sup>92</sup>.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Es así que la defensa de la vida será también una de las características de la labor de la Iglesia: en África, en el Oriente y &mdash;de manera particular desde el fallo <i>Roe vs. Wade </i>en 1973&mdash; en toda la llamada civilización occidental<sup>93</sup>. Un hito especial sobre el particular fue el discurso de la Beata Teresa de Calcuta cuando recibió el premio Nobel en 1979. Allí expresó lo siguiente: &quot;creo que el mayor destructor de la paz hoy es el aborto, porque es una guerra directa, un asesinato directo&quot;<sup>94</sup>. La encíclica <i>Evangelium vitae </i>(25-III-1995)<sup>95</sup>, al tiempo que deja bien clara la enseñanza de la Iglesia, aboga, particularmente en el capítulo IV, <i>por una nueva cultura de la vida humana, </i>y en él se hacen muchas propuestas positivas. La labor no será sólo <i>conceptual, </i>sino que se encontrarán testimonios eminentes: por ejemplo, en 2004 fue canonizada Santa Gianna Beretta, médica, que prefirió salvar a su quinto hijo, a pesar de que &mdash;cuando ya llevaba dos meses de embarazo&mdash; se le diagnosticó un cáncer de útero<sup>96</sup>.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Todo eso también va entroncado con la tarea de defensa de la familia. El año 1994, declarado por la ONU como <i>Año de la familia, </i>fue muy bien aprovechado por Juan Pablo II para impulsar en toda la Iglesia a rezar y a meditar sobre la familia en el mundo actual<sup>97</sup>. La intervención de la delegación de la Santa Sede en la <i>Conferencia Internacional sobre Población y Desarrollo </i>(<i>Conferencia de El Cairo</i>)<i>, </i>que se celebró en ese mismo año, tuvo una gran importancia para promover la <i>cultura de la vida </i>(Weigel, 1999:950-966).</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">El servicio de la Iglesia a los necesitados ha sido una constante a lo largo de los siglos. Antiguamente, innumerables orfanatos, leprosarios, hospitales, etc., han sido atendidos por infinidad de miembros de la Iglesia. Hoy en día, un tema que requiere especial cuidado son los enfermos del SIDA. Es muy notable que un 25% de las camas para pacientes de este mal que hay en el mundo &mdash;en el <i>tercer mundo </i>el porcentaje es aún mayor&mdash; pertenecen a instituciones católicas<sup>98</sup>.</font></p>     <p align="justify">&nbsp;</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font size="3" face="Verdana"><b>10. El <i>valor verdad, </i>la capacidad de la razón y el poder destructivo del relativismo</b></font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Puede resultar sorprendente, más aun teniendo en cuenta que durante el siglo XIX uno de los cuestionadores de la Iglesia fue el racionalismo: lo cierto es que en el final del siglo XX el magisterio de la Iglesia debió esforzarse por defender las capacidades de la persona humana: la razón, la capacidad de encontrar la verdad y la de comprometerse con ella. Pienso que pueden ser ilustrativas unas palabras que el Papa Juan Pablo II expresó en la ONU:</font></p>     <blockquote>       <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Una de las mayores paradojas de nuestro tiempo es que el hombre, que ha iniciado el período que llamamos la &quot;modernidad&quot; con una segura afirmación de la propia &quot;madurez&quot; y &quot;autonomía&quot;, se aproxima al final del siglo veinte con miedo de sí mismo, asustado por lo que él mismo es capaz de hacer, asustado ante el futuro. En realidad, la segunda mitad del siglo XX ha visto el fenómeno sin precedentes de una humanidad incierta respecto a la posibilidad misma de que haya un futuro, debido a la amenaza de una guerra nuclear. (...) Permanece sin embargo el miedo por el futuro y del futuro.</font></p>       <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Para que el milenio que está ya a las puertas pueda ser testigo de un nuevo auge del espíritu humano, favorecido por una auténtica cultura de la libertad, la humanidad debe aprender a vencer el miedo. Debemos aprender a no tener miedo, recuperando un espíritu de esperanza y confianza. La esperanza no es un vano optimismo, dictado por la confianza ingenua de que el futuro es necesariamente mejor que el pasado. Esperanza y confianza son la premisa de una actuación responsable y tienen su apoyo en el íntimo santuario de la conciencia, donde &quot;el hombre está solo con Dios&quot; (Cons. past. <i>Gaudium et spes, </i>16), y por eso mismo intuye que ¡no está solo entre los enigmas de la existencia, porque está acompañado por el amor del Creador!<sup>99</sup>.</font></p> </blockquote>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Luego del duro golpe para la &quot;confianza absoluta en el hombre&quot; que fueron las guerras mundiales, comenzó toda una corriente que irá por el camino contrario, llegándose a afirmar que &quot;nada puede ser considerado como verdad absoluta&quot;, de lo que se deduce con facilidad que todo aquel que pretenda defender una verdad absoluta aparece como posible &quot;fundamentalista&quot;, y es un potencial enemigo de la paz<sup>100</sup>.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">No es el lugar para comentar con detalle todos estos puntos, pero sí para dedicar un pequeño espacio a hacer notar que el relativismo se presentó a fin de </font><font face="Verdana" size="2">siglo como un problema verdaderamente grave. En el <i>pensiero debole </i>(pensamiento débil) podemos encontrar un reflejo muy concreto de la postmodernidad de fines del siglo XX. Su principal representante, Gianni Vattimo, llegará a afirmar que</font></p>     <blockquote>       <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">la pregunta sobre &quot;qué hacer&quot; no se puede contestar con respuestas fundadas sobre cualquier esencia eterna, sino que sólo puede dar lugar a una relectura del &quot;dónde estamos&quot; para entender &mdash;de forma arriesgada y con toda la incertidumbre de la interpretación&mdash; la dirección hacia dónde ir. El nihilismo y el debilitamiento son, además del (¿único?) modo de ser cristianos hoy, también el más razonable programa político que se puede proponer (Vattimo, 2007:1).</font></p> </blockquote>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">En la encíclica <i>Fides et ratio, </i>el Papa Juan Pablo II puntualiza los límites de la razón, pero haciendo ver con toda claridad que ella no sólo es capaz de conocer la verdad religiosa (cosa que ya había declarado el Concilio Vaticano I), sino también la verdad humana, puesto que ella es importantísima para la vida de las personas<sup>101</sup>.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="Verdana" size="2">En Joseph Ratzinger podemos encontrar un fiel portavoz de estas explicaciones, que hacen ver la importancia que tiene la razón para la fe, la fe para la razón y ambas para la vida humana. Sus escritos son una lúcida explicación de lo que es la verdad, y la importancia que ésta tiene para la vida de la sociedad, al tiempo que sabe reconocer sus límites, que también existen. En su discurso en el <i>Westminster Hall dijo:</i></font></p>     <blockquote>       <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">La tradición católica mantiene que las normas objetivas para una acción justa de gobierno son accesibles a la razón, prescindiendo del contenido de la revelación. En este sentido, el papel de la religión en el debate político no es tanto proporcionar dichas normas, como si no pudieran conocerlas los no creyentes. Menos aun proponer soluciones políticas concretas, algo que está totalmente fuera de la competencia de la religión. Su papel consiste más bien en ayudar a purificar e iluminar la aplicación de la razón al descubrimiento de principios morales objetivos.</font></p> </blockquote>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">El mismo autor observaba:</font></p>     <blockquote>       <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Una sociedad liberal es una sociedad relativista, solo por este presupuesto es capaz de permanecer libre y abierta a un camino posterior. En el ámbito político esta concepción tiene ampliamente razón. No existe una opción política que sea la única correcta (...) Pero también en la esfera política con el relativismo total deja de funcionar. Hay injusticia que no puede nunca convertirse en justicia (por ejemplo matar inocentes, negar a individuos o grupos el derecho a la propia dignidad humana y a condiciones correspondientes); hay justicia que no puede nunca convertirse en injusticia<sup>102</sup>.</font></p> </blockquote>     <p align="justify">&nbsp;</p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="3"><b>11. La Iglesia del silencio y la <i>Ostpolitik </i>vaticana</b></font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Desde el fin de la Segunda Guerra mundial, los católicos de muchos países quedaron bajo el régimen comunista, en particular los de los países de la entonces &quot;Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas&quot;. Allí, la libertad religiosa quedó muy reducida y, en no pocos casos, totalmente aplastada.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Durante bastantes años &mdash;en particular en los correspondientes al Concilio Vaticano II y los del pontificado de Pablo VI&mdash; la situación fue muy dura: obispos encarcelados, diócesis vacantes, ordenaciones sacerdotales controladas por los gobiernos, restricciones a la educación religiosa, entre mil complicaciones más<sup>103</sup>. &quot;Los católicos de los países del Este &mdash;cuyo número podía aproximarse quizá a los </font><font face="Verdana" size="2">ochenta millones&mdash; vinieron a encontrarse, como consecuencia de aquel nefasto reparto de Europa (Yalta y Potsdam), sujetos a la soberanía de unos gobiernos dictatoriales, radicalmente antirreligiosos, inspirados por la ideología marxista&quot; (Orlandis, 1998:126-127). Si bien durante el pontificado de Pío XII la conducta fue de rechazo e incomunicación con las dictaduras marxistas del Este, Juan XXIII prefirió tratar de negociar con los gobiernos de los países comunistas tratando de llevar adelante, más que un <i>modus vivendi, </i>un <i>modus non moriendi. </i>Uno de los protagonistas de esta política &mdash;que comenzó con la visita del futuro Cardenal Willebrands a Moscú para invitar oficialmente a la Iglesia Ortodoxa Rusa al Concilio&mdash; fue el Cardenal Casaroli, quien terminó siendo el Secretario de Estado durante buena parte del Pontificado de Juan Pablo II. Los detalles de toda esta relación son complejos, máxime por la actuación de los servicios secretos de los países comunistas, y sus infiltrados en las filas católicas (Weigel, 2011:66 y ss.). Toda esta época de durísima persecución<sup>104 </sup>tuvo cuatro personajes de especial relevancia viviendo del lado comunista: el Card. Joseph Mindszenty (Hungría), el Card. Frantisek Tomásek (Checoslovaquia), el Card. &mdash;hoy Beato&mdash; Alojzije Stepinac (Yugoslavia) y el Card. Joseph Wyszynsky (Polonia).</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<blockquote>       <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Ha de reconocerse que sus resultados (de la Ostpolitik) fueron más bien modestos, pese a los esfuerzos desplegados y las concesiones hechas a las dictaduras comunistas del Este. Pero hay que resaltar también la buena fe de los promotores de la política, que obraron impulsados por el deseo del bien de la Iglesia, en una época en que las circunstancias históricas podían parecer justificar un tal intento (Orlandis, 1998:131).</font></p> </blockquote>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">La elección de Juan Pablo II como sucesor de San Pedro en 1978 dio un giro radical a toda esta situación. El Papa polaco conocía perfectamente el modo de operar de los regímenes comunistas. Su defensa de la libertad &mdash;en particular del derecho a la libertad religiosa&mdash;, su predicación sobre los derechos humanos, la solidaridad, y el haber logrado viajar para predicar en Polonia fueron hitos de primera magnitud (Lecomte, 1992)<sup>105</sup> en la caída del &quot;muro de la vergüenza&quot;, como tantas veces se llamó al <i>muro de Berlín</i><sup>106</sup><i>, </i>cuyo derrumbe fue inmensamente festejado por todos los europeos.</font></p>     <p align="center"><img src="/img/revistas/rcc/v18n32/a02_figura_06.jpg" width="401" height="282"></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Entre las <i>acciones </i>de Juan Pablo II, no parece ocioso recordar el <i>Año Mariano, </i>que convocó para 1987, y la <i>Consagración del mundo al Corazón Inmaculado de María, </i>que llevó a cabo, en comunión con todos los Obispos del mundo, el 25 de marzo de 1984<sup>107</sup>.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">En la encíclica <i>Centesimus annus </i>(1-V-1991) hablará detenidamente de los acontecimientos que llevaron al derrumbe pacífico de todo el bloque soviético:</font></p>     <blockquote>       <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Los acontecimientos del año 1989 ofrecen un ejemplo de éxito de la voluntad de negociación y del espíritu evangélico contra un adversario decidido a no dejarse condicionar por principios morales: son una amonestación para cuantos, en nombre del realismo político, quieren eliminar del ruedo de la política el derecho y la moral. Ciertamente la lucha que ha desembocado en los cambios de 1989 ha exigido lucidez, moderación, sufrimientos y sacrificios; en cierto sentido, ha nacido de la oración y hubiera sido impensable sin una ilimitada confianza en Dios, Señor de la historia, que tiene en sus manos el corazón de los hombres. Uniendo el propio sufrimiento por la verdad y por la libertad al de Cristo en la cruz, es así como el hombre puede hacer el milagro de la paz y ponerse en condiciones de acertar con el sendero a veces estrecho entre la mezquindad que cede al mal y la violencia que, creyendo ilusoriamente combatirlo, lo agrava<sup>108</sup>.</font></p> </blockquote>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">A partir de ese momento, la Iglesia Católica podrá volver a vivir en el Este y a &quot;respirar con los dos pulmones&quot; en Europa; como señalaba explícitamente el Papa<sup>109</sup>.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">La defensa de la dignidad humana y de la libertad &mdash;que siguió predicando en todos los rincones del mundo&mdash; le valieron a Juan Pablo II la concesión del Doctorado <i>Honoris causa </i>en Derecho por parte de la Universidad <i>La Sapienza </i>de Roma, reconocimiento que &mdash;como él mismo señaló en su <i>Discurso</i>&mdash;<i> </i>aceptó, considerándolo &quot;entregado a la Iglesia en su función de maestra también en el delicado ámbito del Derecho por lo que concierne a los principios de fondo en los que se basa la ordenada convivencia humana&quot;<sup>110</sup>.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Los problemas del respeto a la libertad religiosa por parte de los regímenes comunistas no se agotan en Rusia. En el año 2000 se hizo especialmente conocida la historia del Card. Van Th&ucirc;an, quien pasó más de 10 años de su vida en </font><font face="Verdana" size="2">la cárcel por el solo hecho de haber sido nombrado obispo coadjutor de Saigón (Vietnam). El motivo de su fama fue que Juan Pablo II le invitó a predicar los Ejercicios Espirituales a la Curia Romana, y allí contó buena parte de su historia, que luego fue publicada en un libro que parece haber sido escrito en carne viva y por un corazón que nunca se cansó de perdonar<sup>111</sup>.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Quedan a este respecto no pocos temas pendientes. La Iglesia en China continúa bajo el yugo de un agobiante régimen comunista. Aquel gobierno, con una visión exclusivamente política de la Iglesia, formuló &quot;la doctrina de 'las tres autonomías', expuesta en 1950 por el primer ministro Chuen-Lai en los siguientes términos: 'la Iglesia debe hacerse completamente china en su gobierno, en su mantenimiento y en su predicación'&quot; (Orlandis, 1998:144). Muchos obispos y fieles acabaron sus días en la cárcel por su fidelidad al Papa. Mientras tanto, el gobierno &mdash;desde hace ya bastantes años&mdash; ha creado una Iglesia Patriótica, que pretende sustituir a la que está unida a Roma<sup>112</sup>. Por otro lado, en 1997 &quot;Hong Kong fue incorporada a China; en esa gran ciudad hay una población de 250.000 católicos, que siguen gozando hasta hoy de plena libertad religiosa&quot; (Orlandis, 1998:248). Para acabar este acápite, la situación de la Iglesia en Cuba &mdash;luego de muchos años de persecución, por ejemplo, &quot;de los 1000 sacerdotes y 2700 religiosas que había en Cuba en 1959, en 1970 solo quedaban 125 sacerdotes y unas 100 monjas&quot; (Fazio 2010:238)<sup>113</sup>&mdash; ha mejorado sensiblemente luego de las visitas de Juan Pablo II y Benedicto XVI. Por poner dos ejemplos, puntuales pero ciertamente simbólicos: luego de la primera, la Navidad volvió a celebrarse como feriado civil en 1998 y, desde 2014, el Viernes Santo pasó a ser un día no laborable.</font></p>     <p align="justify">&nbsp;</p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="3"><b>12. La colegialidad episcopal: las conferencias episcopales y el Sínodo de Obispos</b></font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Éste es un fenómeno que ha llamado poco la atención de los medios de comunicación, pero que manifiesta cómo el Concilio Vaticano II se va llevando a la práctica hasta sus últimas consecuencias. Es de reconocer que el cambio fue grande. Ya en tiempos de Pablo VI la colegialidad episcopal comenzó a ejercitarse de un modo nuevo.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">No demasiado tiempo atrás, las reuniones episcopales eran vistas con cierta desconfianza por la Santa Sede. Muchos intentos cismáticos de países europeos habían dejado su huella provocando tal suspicacia (Piccardo, 1999:123-127)<sup>114</sup>. No pasaba lo mismo en las aún consideradas <i>&quot;tierras de misión&quot;</i><sup>115</sup><i>.</i></font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">A eso se suma que el Concilio Vaticano I había quedado incompleto. En concreto, la Constitución Dogmática <i>Pastor Aeternus, </i>que trata sobre la jurisdicción e infalibilidad del Papa, se subtitula <i>Constitución dogmática I sobre la Iglesia de Cristo </i>(Denzinger, 1963:421). Parece evidente que si se llama <i>Constitución I </i>es porque iba a haber una <i>Constitución II, </i>pero la rendición de la Porta Pía en 1870 acabó con la asamblea conciliar, y con todo el desarrollo doctrinal sobre los derechos y obligaciones que corresponden a los Obispos.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Es así que en el Vaticano II la Constitución dogmática <i>Lumen Gentium </i>profundizará en esta parte de reflexión eclesiológica<sup>116</sup>, lo que será tratado con más detenimiento en el Decreto <i>Christus Dominus </i>(28-X-1965). Allí se dice con toda claridad que &quot;desea este santo Concilio que las venerables instituciones de los sínodos y de los concilios cobren nuevo vigor&quot;<sup>117</sup>. Y continuará:</font></p>     <blockquote>       <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">juzga este santo Concilio que es muy conveniente que en todo el mundo los Obispos de la misma nación o región se reúnan en una asamblea, coincidiendo todos en fechas prefijadas, para que, comunicándose las perspectivas de la prudencia y de la experiencia y contrastando los pareceres, se constituya una santa sinergia para el bien común de las Iglesias<sup>118</sup>.</font></p> </blockquote>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Se establecen entonces, donde no las había, las Conferencias Episcopales y &mdash;poco después de finalizado el Concilio&mdash; Pablo VI convocó a la <i>Primera Asamblea General Ordinaria </i>para el 29 de septiembre de 1967<sup>119</sup>, con la que comienza un nuevo modo de ejercitarse el gobierno en la Iglesia universal<sup>120</sup>.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Por otra parte, sigue pendiente la culminación de las reflexiones sobre el modo de ejercer el ministerio petrino, para lo que tanto Juan Pablo II como Francisco han pedido sugerencias<sup>121</sup>.</font></p>     <p align="justify">&nbsp;</p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="3"><b>13. La mujer y la familia en la Iglesia</b></font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Si se presta atención al impacto de las directivas del Concilio en estos últimos 50 años, es indispensable resaltar lo que podríamos llamar <i>el </i>reconocimiento oficial del papel de la mujer en la Iglesia, porque ha alcanzado un desarrollo verdaderamente inédito. El primer impulso lo dio el del <i>Mensaje </i>del mismo Concilio a las mujeres (8-XII-1965).</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">En la <i>Carta Apostólica Mulieris Dignitatem, </i>Juan Pablo II hará notar que, siguiendo el rumbo marcado por Jesucristo, la Iglesia ha reconocido la igual dignidad de todo ser humano, y una consecuencia necesaria fue el reconocimiento de la dignidad femenina. Pero indica también que fue a partir del Concilio que ese papel fue tomado más en cuenta<sup>122</sup>. En efecto, Pablo VI pronunció estas palabras augurales: &quot;Llega la hora, ha llegado la hora en que la vocación de la mujer se cumple en plenitud, la hora en que la mujer adquiere en el mundo una influencia, un peso, un poder jamás alcanzado hasta ahora&quot;<sup>123</sup>.</font></p>     <p align="center"><img src="/img/revistas/rcc/v18n32/a02_figura_07.jpg" width="275" height="369"></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">En muy breve plazo las palabras del Papa comenzaron a ponerse en práctica: el 27 de septiembre de 1970 será proclamada la primera <i>Doctora de la Iglesia: </i>Santa Teresa de Ávila<sup>124</sup>. Poco después, el 19 de octubre de ese año, lo será Santa Catalina de Siena, quien, como se señala en un monumento a la entrada de la <i>Via della conciliazione, </i>en Roma, &quot;Amó con obras y de verdad a la Iglesia </font><font face="Verdana" size="2">de Dios y al Romano Pontífice&quot;. Treinta años después se sumará Santa Teresa de Lisieux (19-X-1997). En esa misma línea, Juan Pablo II declaró a Santa Teresa Benedicta de la Cruz (Edith Stein), a Santa Brígida de Suecia y a Santa Catalina de Siena como Copatronas de Europa, el 12 de julio de 1999 (antes ya lo habían sido San Benito y los hermanos San Cirilo y San Metodio).</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Pero la intervención de las mujeres en la Iglesia no se agotará en la proclamación de la santidad de algunas eminentes personalidades. Juan Pablo II continuará abriendo camino para la mujer dentro de la Iglesia. Además de varios documentos importantes<sup>125</sup>, un acontecimiento que no dejó de llamar la atención fue el nombramiento &mdash;en 1995&mdash; de Mary Ann Glendon para encabezar la Delegación de la Santa Sede ante la <i>Cuarta Conferencia de la Mujer </i>de la ONU en Beijing, donde realizó una labor a la altura de los desafíos. Sin embargo, aún queda mucho por hacer. A su regreso de la JMJ de Río de Janeiro (28-VII-2013), el Papa Francisco declaró en la conferencia de prensa que concedió en el avión:</font></p>     <blockquote>       ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Creo que nosotros no hemos hecho todavía una teología profunda de la mujer, en la Iglesia. Solamente puede hacer esto, puede hacer aquello, ahora hace de monaguilla, ahora lee la lectura, es la presidenta de <i>Caritas... </i>Pero, hay algo más. Es necesario hacer una profunda teología de la mujer. Esto es lo que yo pienso.</font></p> </blockquote>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Junto a esta ampliación del papel de la mujer en la Iglesia &mdash;y también en la sociedad&mdash; no es de extrañar que haya quienes la entienden de un modo inadecuado. Ya en 1976 la Santa Sede salió al cruce de iniciativas que apuntaban al sacerdocio femenino<sup>126</sup>, que fueron confirmadas por Juan Pablo II en 1994<sup>127</sup>. En el primero de los documentos se explica con claridad, en sus muchas páginas, lo que fue voluntad de Jesucristo (que se alcanza con una competente lectura de los Evangelios y de la tradición apostólica), al tiempo que se recuerda que los que reinan con Dios en el Cielo son los Santos (y las Santas), entre quienes destaca de modo preminente la Santísima Virgen, a quien su Hijo no llamó al sacerdocio.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">La <i>llamada universal a la santidad </i>proclamada por el Concilio también comenzará a manifestarse en la conciencia de que la llamada al matrimonio es una auténtica vocación divina, y como fruto de ello podemos encontrar la prime</font><font face="Verdana" size="2">ra beatificación conjunta de un matrimonio <i>como esposos</i><sup>128</sup><i>. </i>Se trata de María Corsini y Luigi Beltrame, el 21 de octubre de 2001<sup>129</sup>. Le siguieron &mdash;en 2008&mdash; Louis Martin y Zelie Guérin, padres de Santa Teresita de Lisieux, y se van incrementando cada vez más los que van siendo presentados como posibles santos<sup>130</sup>.</font></p>     <p align="justify">&nbsp;</p>     <p align="justify"><font size="3" face="Verdana"><b>14. La expansión de la Iglesia en Oriente, en África y en Oceanía<sup>131</sup></b></font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">En África, el período que estudiamos encuentra al continente en pleno proceso de descolonización. Gracias a los esfuerzos de Pío XI, la Iglesia contaba a fines de la década de los '60 con más de 15.000 sacerdotes nativos. Como es lógico, la situación del catolicismo en cada nuevo país estuvo muy ligada a la forma en que se llevó a cabo la transición. En aquellos que se orientaron hacia gobiernos de corte marxista la situación se tornó difícil. Otro tanto se podría decir de aquellos países que sufrieron guerras civiles más o menos prolongadas, que frecuentemente tenían un origen tribal.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">En otro orden, podemos destacar que Pablo VI canonizó a Carlos Lwanga y a 21 mártires, junto a los cuales también dieron su vida por Cristo un buen grupo de anglicanos<sup>132</sup>. Fue el primer Papa en visitar África: viajó a Uganda en 1969.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Durante el pontificado de Juan Pablo II, los viajes papales fueron una muy buena ocasión para comprobar la vitalidad que van teniendo las jóvenes iglesias del continente. Benedicto XVI, en su segundo viaje, celebró una Misa en Benín (20-XI-2011), en la que participaron decenas de miles de personas, y en la que entregó la exhortación apostólica <i>Ecclesia in Africa.</i></font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Sin pretender ser exhaustivos, podemos señalar que en este continente había (para el año 2000) 7.700 escuelas infantiles que frecuentaban 770.000 estudiantes; 27.100 escuelas primarias o elementales, con 9.010.000 alumnos; </font><font face="Verdana" size="2">5.350 escuelas secundarias, con 1.600.000 alumnos; y 150 institutos superiores y universidades, a los que asisten 67.000 estudiantes (Brunori, 2000:89). Para la misma fecha, los hospitales católicos en el continente suman 855; los dispensarios: 4.300; los leprosarios: 257; a los que, sumando hogares de ancianos, orfanatos, etc. resultan 14.982 instituciones de servicio público (Brunori, 2000:111).</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Por último, es de destacar que el número de sacerdotes africanos fue el que más incremento tuvo en el mundo entre el año 2005 y el año 2012: 24%<sup>133</sup>.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="Verdana" size="2">En Asia, la situación de Filipinas difiere claramente del resto de la región. La gente de esta nación se convirtió al catolicismo casi en su totalidad desde su evangelización en el siglo XVI. Hasta allí también llegó Pablo VI en 1970, en el último de sus viajes al exterior, en el que también visitó Australia e Indonesia.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Vale la pena recordar la Misa que celebró Juan Pablo II en Manila durante la Jornada Mundial de la Juventud de 1995, con unos cuatro millones de asistentes, lo que seguramente es la mayor concentración humana de todos los tiempos.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">En este continente, la situación política y la &quot;Guerra Fría&quot;, con sus consecuencias en los gobiernos, tuvieron peso en la libertad y consecuente desarrollo de la Iglesia.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Al quedar Vietnam del norte bajo un gobierno comunista, 650.000 católicos se exiliaron en el sur. En 1974, con la rendición del Sur, la situación de más de dos millones de católicos se tornó francamente difícil, como relata el Card. Van Th&ucirc;an en algunas de sus obras (por ejemplo, Van Th&ucirc;an, 2000).</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Como ya señalamos, el gobierno de China comunista quiso &quot;nacionalizar&quot; la Iglesia católica, situación que todavía no se ha resuelto.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Los viajes de Juan Pablo II a estas lejanas tierras sirvieron para confortar a los fieles de toda esta región. En Japón visitó Nagasaki (ciudad que, junto con Hiroshima, era la que albergaba el mayor número de católicos cuando cayeron las bombas atómicas) y allí celebró una Misa con una temperatura de seis grados </font><font face="Verdana" size="2">bajo cero<sup>134</sup>. El porcentaje de católicos en el país sigue siendo muy pequeño (un 0,5% de la población, aproximadamente).</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Corea mostró, con motivo de la canonización de un grupo de mártires, una vitalidad que sorprendió a los medios. El número de católicos y sus actividades han crecido a buen ritmo desde el siglo XIX, cuando pudo desarrollarse establemente la evangelización. Son varios millones de fieles los que viven en esas tierras, atendidos por clero nativo.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Acudiendo otra vez a cifras del año 2000, nos encontramos que en Asia existen 9.350 escuelas infantiles que frecuentaban 1.455.000 estudiantes; 14.000 escuelas primarias o elementales, con 4.850.000 alumnos; 8.080 escuelas secundarias, con 4.710.000 alumnos; y 1.140 institutos superiores y universidades, a los que asisten 1.244.000 estudiantes (Brunori, 2000:89). Los hospitales católicos en el continente suman 1.240; los dispensarios: 3.420, los leprosarios: 354; en total, sumando hogares de ancianos, orfanatos, etc., llegan a 20.909 las instituciones de bien público (Brunori, 2000:111).</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">En Australia, ex colonia inglesa, la Iglesia Católica se va desarrollando, aunque encontrándose con las dificultades del materialismo consumista y sus consecuencias. Los viajes de Juan Pablo II y, sobre todo, el de Benedicto XVI para la Jornada Mundial de la Juventud de 2007 supusieron un buen impulso a esa joven Iglesia.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Las cifras de centros educativos son lógicamente inferiores a las anteriores, pero en Oceanía se pueden contar 550 escuelas infantiles y 40 universidades católicas, además de otras instituciones educativas (Brunori, 2000:89). En lo que a hospitales se refiere, son 160, que sumados a otras actividades asistenciales suman 1.649 en todo el continente (Brunori, 2000:111).</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Un acontecimiento a destacar en estos continentes lo constituyen los diversos sínodos especiales que se han desarrollado, con las respectivas <i>exhortaciones apostólicas</i><sup>135</sup><i>, </i>que contribuirán a organizar mejor la labor de la Iglesia en esas tierras.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Como ya hemos hecho notar, el &quot;Anuario Pontificio&quot; del año 2014 trae noticias muy positivas del desarrollo de la Iglesia Católica en el África. Allí el número de los católicos (que en 2012 era de casi 199 millones) aumentó casi el doble </font><font face="Verdana" size="2">de lo que aumentó en el continente asiático (29%), y fue muy superior al crecimiento de la población durante el mismo intervalo temporal.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">El incremento de sacerdotes también fue el más alto del mundo, primero en África (24%) y luego en Asia (20%), lo que manifiesta una notable vitalidad en estas iglesias. Otro tanto ocurre con los seminaristas<sup>136</sup>.</font></p>     <p align="justify">&nbsp;</p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="3"><b>15. El gran jubileo del año 2000</b></font></p>     <blockquote>       <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">&quot;La inmersión en los aniversarios &mdash;la reivindicación del pasado como plataforma dese la cual lanzarse al futuro&mdash; formaba parte de la experiencia de Karol Wojtyla como polaco137. (...) Por eso, no podía considerar al 2000 como una singularidad del calendario, sino como una oportunidad evangélica&quot; (Weigel, 2011:198).</font></p> </blockquote>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Comenzó a hablar del tema desde el comienzo de su primera encíclica &mdash;la <i>Redemptor hominis </i>(4-III-1979)&mdash;, pero será en el año 1994, en la Carta Apostólica <i>Tertio millennio adveniente </i>(10-XI-1994), cuando lanzará <i>el disparador </i>para que la Iglesia se prepare a celebrar tan magna efemérides.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">La convocatoria tendrá un éxito asombroso: todo el mundo se movilizará para ese festejo. No sólo con la fiesta que se organizó en todas partes para conmemorar el 1 de enero de 2000, sino por el contenido espiritual con que se lo significó. Primero, el Papa había propuesto que los últimos tres años se dedicasen a cada Persona de la Trinidad. Después, porque el año del gran jubileo convocó hacia Roma a infinidad de personas, para rezar, para escuchar al Papa, y para participar de los festejos jubilares del nacimiento de Cristo: con una Misa, con una <i>Audiencia </i>con el Papa, encontrando allí una ocasión de conversión. Resulta muy ilustrativo recordar que hubo <i>Jubileo </i>para infinidad de grupos: de las prisiones, de los minusválidos, de los artistas, de los políticos, de los Obispos, de los deportistas, de las familias, de los jóvenes (al que acudieron más de 2.000.000 de chicos y chicas de todo el mundo), de los pizzeros, de los motociclistas...</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Fue también otra oportunidad para profundizar aun más en el ecumenismo. De hecho, el Papa abrió &mdash;el 18 de enero&mdash; la Puerta Santa de la Basílica de San Pablo Extramuros, acompañado del Metropolitano ortodoxo Athanasios, del </font><font face="Verdana" size="2">Arzobispo de Canterbury y Presidente de la Comunión Anglicana, y de otros <i>22 </i>representantes de iglesias cristianas. Otro tanto ocurrirá en el Coliseo Romano, con ocasión de la <i>Conmemoración Ecuménica de los mártires del siglo XX.</i></font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Junto a todo esto, el gesto que llamó más la atención fue el de &quot;pedir perdón&quot;. Fue otro de los tantos acontecimientos sin precedentes de este Papa:</font></p>     <blockquote>       <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Es justo que, mientras el segundo milenio del cristianismo llega a su fin, la Iglesia asuma con una conciencia más viva el pecado de sus hijos recordando todas las circunstancias en las que, a lo largo de la historia, se han alejado del espíritu de Cristo y de su Evangelio, ofreciendo al mundo, en vez del testimonio de una vida inspirada en los valores de la fe, el espectáculo de modos de pensar y actuar que eran verdaderas <i>formas de antitestimonio y de escándalo</i><sup>138</sup><i>.</i></font></p> </blockquote>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">En el mismo parágrafo de esa Carta Apostólica señalaba que &quot;la Iglesia, aun siendo santa por su incorporación a Cristo&quot;, &quot;siempre necesita de purificación&raquo;, de allí que &quot;no se cansa de hacer penitencia: ella reconoce siempre como suyos, delante de Dios y delante de los hombres, a los hijos pecadores&quot;. Llevaba en el corazón la conciencia de que &quot;reconocer los fracasos de ayer es un acto de lealtad y de valentía que nos ayuda a reforzar nuestra fe, haciéndonos capaces y dispuestos para afrontar las tentaciones y las dificultades de hoy&quot;. Así, el 12 de marzo de 2000, primer domingo de Cuaresma, el Papa pronunció una impresionante Homilía en la que pidió que &quot;la Iglesia, reunida espiritualmente en torno al Sucesor de Pedro, implore el perdón divino por las culpas de todos los creyentes&quot;.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Esta actitud humilde dio pie para estudiar con detenimiento episodios del pasado que facilitaron la reconciliación de muchas personas y grupos con la Iglesia: El estudio del &quot;caso Galileo&quot; fue uno de los más sonados<sup>139</sup> (aunque su tratamiento es anterior al año 2000). En la homilía, el Papa fue pidiendo perdón a Dios &quot;por las divisiones que han surgido entre los cristianos, por el uso de la violencia que algunos de ellos hicieron al servicio de la verdad, y por las actitudes de desconfianza y hostilidad adoptadas a veces con respecto a los seguidores de otras religiones&quot;, entre muchas más cosas.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">En otro plano, un tema que no debe pasar inadvertido &mdash;en particular para Bolivia&mdash; y que también formó parte del planteamiento papal para el Gran Jubileo, fue el de poner sobre la mesa la posibilidad de condonar la deuda externa a los </font><font face="Verdana" size="2">países pobres, a los que los intereses de esas obligaciones impedían levantarse en el plano económico<sup>140</sup>.</font></p>     <blockquote>       <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Cuando en 1994 el Papa Juan Pablo II convocó al &quot;Año Jubilar 2000&quot;, nadie en Bolivia pensaba en una <i>Fundación Jubileo. </i>En noviembre de 1996, los obispos de Bolivia retomaron el llamado del Papa y trazaron la línea para una campaña que iba a remover todo el país y que hasta hoy marca el trabajo de esta <i>Fundación. </i>(...) A partir de pequeñas iniciativas de base, se gestionó la campaña por la condonación de la deuda externa, recolectando 400.000 firmas en toda Bolivia. Este esfuerzo tuvo como resultado no solamente el alivio de deuda para los países pobres altamente endeudados en 2001 (conocido como Iniciativa HIPC II, por sus siglas en inglés), (sino el mecanismo por el que) recursos que genera el Estado boliviano, en vez de pagar a los acreedores externos, hoy llegan a todos los municipios del país<sup>141</sup>.</font></p> </blockquote>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">El Gran Jubileo concluyó el 6 de enero de 2001, fecha en la que Juan Pablo II publicó la Carta Apostólica <i>Novo millennio ineunte, </i>en la que propone todo un programa para lanzarse &quot;mar adentro&quot; (cfr.: n. 1) en el nuevo tiempo que comienza. Fiel a las enseñanzas del Concilio, propondrá <i>la santidad como </i>meta esencial, la santidad de <i>todos </i>los fieles<sup>142</sup>.</font></p>     <p align="justify">&nbsp;</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><b><font face="Verdana" size="3">16. Unas pocas palabras sobre Juan Pablo I</font></b></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">El breve pontificado del Papa de la sonrisa trajo una brisa fresca a la Iglesia que duró muy poco. Apenas 33 días.</font></p>     <blockquote>       <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">El nuevo Papa se proponía continuar con la reforma conciliar, y en su discurso programático del 27 de agosto, en la Capilla Sixtina, manifestó una plena coherencia con el pontificado de Pablo VI. Era un gran catequista y desarmó a los oyentes con su gran sencillez. Mezclaba versos del Dante con pensamientos de Nietzsche. Resucitaba sus recuerdos infantiles... Confieso que más de una vez vi fruncido el entrecejo de clérigos distinguidos que respetuosa pero venenosamente se pre</font><font face="Verdana" size="2">guntaban si esta &quot;calderilla pedagógica&quot; corresponde precisamente al Papa. No cabe duda que allí había un verdadero padre y que sus hijos eran felices con él. Lo cual ya no es calderilla, sino plata de ley (Javierre, 1981:396).</font></p> </blockquote>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Es una anécdota conocida aquélla que señala que, cuando tuvo que elegir su nombre, tomó el de Juan Pablo I. Le hicieron notar que debía ser &quot;Juan Pablo&quot;, a secas, ya que pasaría a ser &quot;Juan Pablo I&quot; cuando hubiese otro que tomase esos nombres. A esto, él respondió: <i>es que el segundo vendrá pronto. </i>Lo cierto es que 33 días después de su elección, fue muy duro recibir la noticia de su muerte<sup>143</sup>.</font></p>     <p align="center"><img src="/img/revistas/rcc/v18n32/a02_figura_08.jpg" width="379" height="308"></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Lo más triste de ese acontecimiento fue la &quot;sospecha&quot; que comenzó a circular poco después de su fallecimiento. Pienso que Joaquín Navarro Valls &mdash;que era entonces el &quot;Presidente de la Asociación Extranjera de Prensa&quot; en el Vaticano, y que tiempo después fue elegido como portavoz oficial de Juan Pablo II&mdash; nos puede dar la respuesta a esta cuestión. En un libro que escribió en ese tiempo, luego de explicar &quot;el afán morboso de ver cosas detrás de lo que se ve&quot;, hacía notar que</font></p>     <blockquote>       <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">una agencia de noticias, retrasada en su información por la incompetencia de sus redactores, quiso conquistar un espacio para los propios despachos en la prensa internacional el mismo día en que se conoció la muerte de Juan Pablo I. Si no se dio a tiempo la información justa, quizá se podría recuperar el tiempo perdido con la difusión de una sospecha gratuita. Y así, en la mañana del día 29, alguien transmitió la posibilidad (la sospecha) de que el Papa habría sido asesinado (...) El editorial de esta mañana de <i>Il</i> <i>Giornale </i>ridiculiza sin ambigüedad esta tendencia italiana a modificar la realidad más obvia con la tesis del &quot;complot&quot;.</font></p> </blockquote>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Pero la calumnia estaba lanzada, y su efecto, que aún perdura, fue verdaderamente penoso.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<blockquote>       <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Esta mañana —continúa Navarro Valls— hablé del tema con el presidente de un dicasterio de la Santa Sede. Su única preocupación era de naturaleza pastoral. Se lamentaba del posible efecto que esta estupidez podría tener —fueron sus palabras— &quot;en aquel indito de los Andes, tan adulto en la fe como cualquier cardenal, pero </font><font face="Verdana" size="2">indefenso ante la mentira arrogante de una emisora de radio&quot;. La Santa Sede no dará desmentido alguno: hubiera sido conceder una cierta autoridad al irrespetuoso &quot;se dice&quot; que nadie se atreve a decir en primera persona (Navarro-Valls, 1978:155-158).</font></p> </blockquote>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Un comentario semejante puede encontrarse en el tomo correspondiente de la monumental obra de <i>Historia de la Iglesia </i>dirigida por Fliche-Martín (Javierre, 1981:399-400).</font></p>     <p align="justify">&nbsp;</p>     <p align="justify"><b><font face="Verdana" size="3">17. La renuncia de Benedicto XVI</font></b></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Desde el mismo comienzo de su pontificado, Benedicto XVI no tuvo la mejor de las acogidas en buena parte de la prensa. El haber sido el Prefecto del ex Santo Oficio no le facilitó las cosas. A pesar de ser un hombre que sabe escuchar, extremadamente amable, incapaz de levantar la voz y muy espiritual, fue tildado como <i>&quot;un Papa conservador&quot;, </i>entre otros conceptos negativos. Pienso que el calificativo no responde en absoluto a la actitud de este intelectual de carácter retraído, que fue durante casi todo el pontificado de Juan Pablo II &quot;su mano derecha&quot;, y que supo buscar soluciones a los muchos problemas en que tuvo que vérselas la Iglesia. Junto a varios de los puntos señalados arriba<sup>144</sup>, el hecho de su renuncia fue algo verdaderamente revolucionario.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Es bien sabido que Juan Pablo II se planteó esa posibilidad, pero no le pareció oportuna, y prefirió seguir hasta su muerte con el cargo que el Señor había depositado sobre sus espaldas. La presión que recibió este Papa fue muy grande, y sus limitaciones físicas también fueron abundantes, particularmente en los últimos años.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Se desconocen los motivos exactos que llevaron a Benedicto XVI a tomar su decisión<sup>145</sup>. Lo que sí se sabe es que el último Papa que había renunciado </font><font face="Verdana" size="2">voluntariamente fue S. Pedro el Ermitaño (Clemente V), hace más de 700 años<sup>146</sup>. El 10 de febrero de 2013 el Papa sorprendió al mundo cuando pronunció su Declaración: &quot;siendo muy consciente de la seriedad de este acto, con plena libertad, declaro que renuncio al ministerio de Obispo de Roma&quot;. A partir del 28 de febrero comenzaría una &quot;nueva figura&quot; en la Iglesia: el Papa emérito. &quot;Después de haber examinado ante Dios reiteradamente mi conciencia, he llegado a la certeza de que, por la edad avanzada, ya no tengo fuerzas para ejercer adecuadamente el ministerio petrino&quot;. Un gesto de grandeza que sólo la historia permitirá valorar adecuadamente. Este paso al costado &quot;no significa abandonar a la Iglesia. Es más, si Dios me pide esto es precisamente para poder seguir sirviéndola con la misma dedicación y el mismo amor con el que lo he hecho hasta ahora, pero de un modo más adecuado a mi edad y a mis fuerzas&quot;<sup>147</sup>. Efectivamente, el nuevo Papa se apoyará mucho en él. Un ejemplo concreto lo constituye su primera encíclica: <i>Lumen fidei </i>(29-VI-2013), escrita, como él mismo lo dijo, <i>&quot;a cuatro manos&quot;.</i></font></p>     <p align="justify">&nbsp;</p>     <p align="justify"><b><font face="Verdana" size="3">18. Francisco: una nueva manera de llegar al corazón de la gente</font></b></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="Verdana" size="2">El 12 de marzo de 2013 los cardenales se reunieron en cónclave para elegir al 266 sucesor de San Pedro. Al día siguiente, el Card. Tauran, siguiendo la fórmula prevista, dijo: <i>Annuntio vobis gaudium magnum: ¡Habemus Papam!, </i>y comunicó que había sido elegido el primer Papa latinoamericano de la historia. Francisco comenzó sorprendiendo a todos con reiterados gestos de humildad, el primero de los cuales fue pedir la oración de todos para que Dios le ayude en su nueva misión. Luego decidió trasladar su vivienda a la <i>Domus Sanctae Marthae, </i>y siguió con incontables gestos perfectamente coherentes con su conducta anterior.</font></p>     <p align="center"><img src="/img/revistas/rcc/v18n32/a02_figura_09.jpg" width="316" height="398"></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana">Sus actitudes manifestaron una cercanía que conmovió a todos, católicos y no católicos, y sus palabras iban en plena sintonía. Muchos de sus mensajes hacen notar que hay que llevar la alegría del Evangelio a todos:</font></p>     <blockquote>       <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Una Iglesia que no sale, a la corta o a la larga, se enferma en la atmósfera viciada de su encierro. Es verdad también que a una Iglesia que sale le puede pasar lo que a cualquier persona que sale a la calle: tener un accidente. Ante esta alternativa, les quiero decir francamente que prefiero mil veces una Iglesia accidentada que una Iglesia enferma<sup>148</sup>.</font></p> </blockquote>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Su preocupación por los <i>marginados </i>se hizo patente de modo inmediato, y la denuncia de las injusticias fue acompañada por sus gestos. Uno muy concreto fue su viaje a la isla de Lampedusa, donde acababan de morir ahogados un grupo de inmigrantes africanos &mdash;la mayoría de religión musulmana&mdash; tratando de entrar a Europa. Allí celebró una Misa, y en la <i>homilía </i>habló muy claro sobre la responsabilidad que tenemos todos en estas muertes.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">La <i>Jornada Mundial de la Juventud, </i>realizada en Río de Janeiro, fue otro acontecimiento de alto impacto: más de dos millones de jóvenes asistieron a la Misa de clausura en la playa de Copacabana. Su mensaje claro de austeridad y trabajo intenso para toda la Iglesia no es nuevo, lo mismo que sus palabras; pero llegan a la gente de una manera muy directa, y van produciendo el <i>&quot;efecto Francisco&quot;, </i>como se lo ha denominado, y que tiene como consecuencia el que muchísimas personas, a lo largo y a lo ancho del mundo, están volviendo a asistir a Misa, a confesarse, a mirar la Iglesia Católica como su lugar de encuentro con Dios. A la vez han constituido al Papa Francisco en un referente moral de primera magnitud.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">En poco más de un año de pontificado ha dado claras muestras de gobernar de un modo distinto. La conformación de un grupo de ocho cardenales de los cinco continentes que lo asesoren en el gobierno de la Iglesia; la convocatoria de un Sínodo para tratar la situación de la familia en la actualidad, con un cuestionario muy concreto para poder ver la situación de esta institución entre </font><font face="Verdana" size="2">los católicos y en el mundo en general; la reforma de las finanzas vaticanas, en fin, todo esto ha llenado de esperanza y ánimo a los católicos y a muchos que no lo son. Quizá una manifestación de esto sea el cada vez mayor número de personas que se acercan a las Audiencias Pontificias de los miércoles, en la Plaza de San Pedro.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Otro aspecto importante de este pontificado es la aplicación del Concilio. Es evidente que este Papa continúa con la línea trazada por esa Asamblea, y por los anteriores Pontífices. Cada uno ha ido avanzando en esa línea y los frutos se van viendo cada vez con más claridad, aunque todavía queda muchísimo por avanzar. Está claro que &quot;mover&quot; una familia de más de mil millones de católicos no resulta tarea sencilla, y por eso esa aplicación va llegando de manera paulatina, pero cada vez más fiel a lo planteado en la Asamblea Conciliar. En definitiva, la historia del pontificado de Francisco todavía está en los diarios, falta distancia para poder apreciar la trascendencia que tiene, pero también es evidente que sus gestos reflejan una autenticidad cristiana que sabe transmitir y explicar<sup>149</sup>, y que ha conseguido una plena sintonía con la gente.</font></p>     <p align="justify">&nbsp;</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font size="3" face="Verdana"><b>19. Consideración final</b></font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">El debate acerca de cuáles son los aspectos más indicados y cuál el método más apropiado para encarar una Historia de la Iglesia de los últimos 50 años está abierto. No pretendo que esta aproximación sea la más acertada. He debido escoger, en un área de conocimiento que hasta ahora no ha sido desarrollada como bloque temático, los caminos más visibles a mis ojos.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Serán los lectores quienes podrán evaluar hasta qué punto se ha logrado reflejar aquí los procesos de más interés de las últimas cinco décadas.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Pienso que los datos y procesos analizados permiten ver que el rumbo que marcó el Concilio Vaticano II ha originado una auténtica renovación en la Iglesia Católica. Una renovación que no siempre avanzó de modo lineal, que ha tenido sus pasos adelante y sus retrocesos, pero que claramente le va permitiendo manifestarse de una manera mucho más plena en el mundo globalizado en el que vivimos.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">El diálogo con el mundo que quiso Juan XXIII ha obligado a repensar posturas, a escuchar cosas nunca oídas, a procurar dar respuestas a interlocutores que antes no habían sido considerados tales, y ésa no ha sido una tarea sencilla.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Allá por el siglo XVI, Melchor Cano hizo notar que el estudio de la Historia es uno de los &quot;lugares teológicos&quot; que ayudan a la teología a realizar con rigor científico su tarea (Cano, 1562). Más que nunca antes, la Iglesia parece haber tomado conciencia de ello gracias al Vaticano II. Y a la hora de la renovación, las diversas experiencias han permitido aprender a distinguir entre &quot;ramas&quot; y &quot;raíces&quot;, puesto que, si se cortan las ramas, el árbol rejuvenece y da más fruto, pero si se cortan las raíces, el árbol se seca.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">La aplicación del Concilio, como ya se dijo, no ha sido una labor lineal. Ha habido avances y retrocesos, ha habido personas que han querido ir &quot;demasiado rápido&quot;, y otras que han querido &quot;quedarse donde estaban&quot;. Estas páginas han querido reflejar un poco, a partir de los datos históricos, la marcha de este proceso.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">La tarea sigue viva. El Vaticano II ha abierto infinidad de puertas para ese <i>aggiornamento. </i>Pienso que una que nos afecta especialmente en Bolivia es la que se refiere al diálogo intercultural, tema que va teniendo gran trascendencia, como puede verse en abundantes trabajos, y también en documentos de la Conferencia Episcopal, pero que todavía puede desarrollarse mucho más.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">En definitiva, la historia ha sido considerada por los clásicos romanos (con razón) como &quot;maestra de vida&quot;. Alimento la ilusión de que estas páginas puedan ser de utilidad al lector (sobre todo si está al tanto de lo ocurrido en los veinte siglos precedentes) para evaluar el &quot;lugar en el que estamos&quot;, y hacia dónde nos va llevando esta Institución fundada por Jesucristo, puesta en manos de los hombres y sujeta a los vaivenes del mundo en el que vive, y que tiene por misión manifestar esa luz divina a todas las gentes<sup>150</sup>.</font></p>     <p align="justify">&nbsp;</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="right"><font face="Verdana" size="2"><i><b>Recibido:</b> 20 de mayo de 2014 </i></font></p>     <p align="right"><font face="Verdana" size="2"><i><b>Aceptado:</b> 10 de junio de 2014</i></font></p>     <p><font size="3"><b><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Notas</font></b></font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">*&nbsp; &nbsp; &nbsp; Contador P&uacute;blico Nacional por la Universidad de Buenos Aires (Argentina); Sacerdote de la Prelatura del Opus Dei; Doctor en Teolog&iacute;a por la Universidad de Navarra (Espa&ntilde;a); Director Acad&eacute;mico del Seminario Mayor &quot;San Jer&oacute;nimo&quot; de la Arquidi&oacute;cesis de La Paz. Contacto: <a href="mailto:drpiccardo@gmail.com">drpiccardo@gmail.com</a></font> </p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">1&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Salvo que en alguna ocasi&oacute;n resulte necesario, no pondr&eacute; la referencia de muchos de los documentos citados, especialmente los pontificios, ya que pueden encontrarse con facilidad en la p&aacute;gina web del Vaticano (<a href="http://www.vatican.va" target="_blank">www.vatican.va</a>).</font> </p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">2&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Cfr. <i>Catecismo de la Iglesia Cat&oacute;lica </i>(en adelante CEC), nn. 760 y ss., especialmente n. 761. Puede sorprender un poco que cite el <i>Catecismo </i>en un trabajo de historia. Si se leen estos puntos, y otros que citar&eacute;, se ver&aacute; que tienen su utilidad como resumen hist&oacute;rico. Tambi&eacute;n hay pasajes de documentos del Vaticano II (en este caso, de la <i>Lumen Gentium </i>[en adelante LG]), donde se explica el origen hist&oacute;rico de la Iglesia.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">3&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;He resumido en la frase casi literalmente los t&iacute;tulos de los cinco primeros cap&iacute;tulos de la LG, que es el documento que expone lo que es la Iglesia &quot;hacia adentro&quot;.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">4&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;LG n. 32.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">5&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Hay un excelente trabajo que puede ser muy &uacute;til para ver este nuevo enfoque que surgi&oacute; en el Vaticano II: Del Portillo (1969). Mons. &Aacute;lvaro del Portillo fue, entre otros importantes cargos conciliares, Presidente de la <i>Comisi&oacute;n antepreparatoria para el laicado.</i></font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">6&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;&quot;Recordando la doctrina contenida en los nn. 40-42 de <i>Lumen gentium, </i>Pablo VI, a&ntilde;os m&aacute;s tarde, en el <i>motu proprio Sanctitas clarior, </i>con el que regulaba m&aacute;s adecuadamente el proceso relativo a las causas de beatificaci&oacute;n y canonizaci&oacute;n, afirmar&aacute; que el Concilio Vaticano II se hab&iacute;a cuidado de poner de relieve la nota de la santidad de la Iglesia y hab&iacute;a llamado repetidamente a todos los cristianos, sin importar la condici&oacute;n o el g&eacute;nero de vida, a la plenitud de la vida cristiana y a la perfecci&oacute;n de la caridad. En el citado documento, Pablo VI, con expresi&oacute;n fuerte, no duda en caracterizar dicha llamada o invitaci&oacute;n del Concilio como el sentido m&aacute;s genuino, la naturaleza o aspecto m&aacute;s aut&eacute;ntico, el coraz&oacute;n del magisterio conciliar y, en cierto modo, su fin &uacute;ltimo&quot;. (Yanguas, 2004: 1081-1082.)</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="Verdana" size="2">7&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;El Card. Biffi hace notar que &quot;Aqu&iacute; est&aacute; precisamente su prodigio y su encanto (de la Historia de la Iglesia]: el Art&iacute;fice divino, usando la materia pobre y defectuosa que la humanidad le pone a su disposici&oacute;n, consigue modelar en cada &eacute;poca una obra maestra, resplandeciente de verdad absoluta y sobrehumana belleza; verdad y belleza que tambi&eacute;n son nuestras, de cada uno de nosotros, seg&uacute;n la proporci&oacute;n de nuestra efectiva participaci&oacute;n en el cuerpo de Cristo. Se muestra as&iacute; verdadero y agudo te&oacute;logo &mdash;sea cual sea su especializaci&oacute;n acad&eacute;mica y su cultura reconocida&mdash; no tanto el que se indigna y escandaliza porque hay obispos que, en su opini&oacute;n, son asnos, como el que se conmueve y entusiasma porque &mdash;adm&iacute;tase la irreverencia&mdash; hay asnos que son obispos&quot;. (Messori, 1997: 10.)</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">8&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;En la <i>Misi&oacute;n institucional, </i>que se recoge en el <i>Plan Estrat&eacute;gico Institucional 2014-2020, </i>se dice lo siguiente: &quot;Mediante la ense&ntilde;anza y la investigaci&oacute;n, la Universidad Cat&oacute;lica Boliviana 'San Pablo' da una indispensable contribuci&oacute;n a la Iglesia. Prepara hombres y mujeres que, inspirados en los principios cristianos y motivados a vivir su vocaci&oacute;n cristiana con madurez y coherencia, ser&aacute;n tambi&eacute;n capaces de asumir puestos de responsabilidad en la sociedad y en la Iglesia&quot;. <i>(3. Misi&oacute;n institucional, </i>en UCB, 2014: 14).</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">9&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;El Papa Juan Pablo II hac&iacute;a referencia a la cuesti&oacute;n: &quot;Se oye a veces que actualmente son demasiadas las <i>beatificaciones. </i>Pero esto, adem&aacute;s de ser un reflejo de la realidad, que por la gracia de Dios es la que es, corresponde al deseo expreso del Concilio Vaticano II. El Evangelio se ha extendido por todo el mundo y su mensaje ha echado unas ra&iacute;ces tan profundas, que precisamente el n&uacute;mero elevado de beatificaciones refleja de manera <i>viva la acci&oacute;n del Esp&iacute;ritu Santo y la vitalidad </i>que de &Eacute;l brota <i>en el campo m&aacute;s esencial para la Iglesia, </i>que es precisamente la santidad&quot;. <i>(Alocuci&oacute;n </i>[13-VI-1994], n. 10). Y en otra ocasi&oacute;n escrib&iacute;a: &quot;Durante estos a&ntilde;os se han multiplicado las canonizaciones y las beatificaciones, que ponen de manifiesto la <i>vitalidad de las Iglesias locales, </i>hoy mucho m&aacute;s numerosas que en los</font> <font face="Verdana" size="2">primeros siglos y en el primer milenio. La manifestaci&oacute;n de honor m&aacute;s grande, que todas las Iglesias tributar&aacute;n a Cristo en el umbral del tercer milenio, ser&aacute; la manifestaci&oacute;n de la presencia omnipotente del Redentor mediante los frutos de fe, de esperanza y de caridad en hombres y mujeres de tantas lenguas y razas, que han seguido a Cristo en las diversas formas de la vocaci&oacute;n cristiana&quot;. (Carta Apost&oacute;lica <i>Tertio millennio adveniente </i>[10-XI-1994, en adelante TMA],n. 37). (Cfr. tambi&eacute;n: Saraiva,2003).</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">10&nbsp; &nbsp; &nbsp;LGn. 31. Cfr. CEC n. 898.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">11&nbsp; &nbsp; &nbsp;Es necesario aclarar que algunos de los citados murieron antes del Concilio, pero sus causas fueron iniciadas despu&eacute;s, en buena medida porque &eacute;ste hizo ver el valor ejemplar de la vida de estos fieles (Cfr. Saiz, 2007: 115-129).</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">12&nbsp; &nbsp; &nbsp;CEC n. 898 (LGn. 31).</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">13&nbsp; &nbsp; &nbsp;Para no confundir el sacerdocio real con el ministerial, puede verse CEC n. 1547 o LG n. 10, a donde remite.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">14&nbsp; &nbsp; &nbsp;CEC n. 901 (LG n. 34; LG n. 10). Los subrayados son m&iacute;os.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">15&nbsp; &nbsp; &nbsp;CEC n. 902 (CIC, can. 835,4).</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">16&nbsp; &nbsp; &nbsp;Juan Pablo II, <i>Homil&iacute;a, </i>17-V-1992.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="Verdana" size="2">17&nbsp; &nbsp; &nbsp;Juan Pablo II, <i>Discurso, </i>12-I-2012.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">18&nbsp; &nbsp; &nbsp;Por ejemplo, en 2001, el entonces Card. Bergoglio inici&oacute; la causa de beatificaci&oacute;n de Enrique Shaw (1921-1962), empresario. En 2010 se beatific&oacute; en Ja&eacute;n al periodista laico Manuel Lozano (1920-1971). El Papa Francisco reconoci&oacute; en 2013 las virtudes heroicas de Rafael Cordero Molina, laico portorrique&ntilde;o (1790-1868). En el a&ntilde;o 2000 comenz&oacute; el proceso de beatificaci&oacute;n de Ernesto Cofi&ntilde;o, m&eacute;dico guatemalteco (1899-1991). Finalmente, aunque los ejemplos pueden multiplicarse, en 2012 se inici&oacute; el proceso de beatificaci&oacute;n de Dora del Hoyo, empleada del hogar (1914-2004).</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">19&nbsp; &nbsp; &nbsp;Cfr. Cap&iacute;tulo I de la LG.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">20&nbsp; &nbsp; &nbsp;Juan Pablo <i>II, Audiencia </i>(27-XI-1991).</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">21&nbsp; &nbsp; &nbsp;&quot;Resumiendo en pocas palabras el pensamiento de Hubert Jed&iacute;n (conocido historiador de la Iglesia), podemos decir que la Historia de la Iglesia es teol&oacute;gica por su objeto, pues trata de una realidad divino-humana, toda de Dios y toda de los hombres, fundada por Cristo. Adem&aacute;s, la historia de la Iglesia es hist&oacute;rica, porque debe aplicar con todo rigor el m&eacute;todo hist&oacute;rico en el estudio de las fuentes. A la hora de anudar y enjuiciar los distintos hechos hist&oacute;ricos, es imprescindible la fe. De otro modo no podr&aacute;n alcanzarse los hechos sobrenaturales que jalonan su vida. Por consiguiente, debe distinguirse entre historia de la Iglesia e historia del cristianismo. En otros t&eacute;rminos: la historia de la Iglesia es una disciplina teol&oacute;gica, por su g&eacute;nero, e hist&oacute;rica, por su diferencia espec&iacute;fica. Cfr. p. e., los siguientes art&iacute;culos: H. Jed&iacute;n, <i>Introducci&oacute;n a la historia de la Iglesia. I. Objeto y m&eacute;todo, introducci&oacute;n y actualidad, </i>en <i>Manual de historia de la Iglesia, </i>Barcelona 1966,I, <i>25-32; </i>Id., <i>La historia de la Iglesia es teolog&iacute;a y es historia, </i>en &quot;Atl&aacute;ntida&quot; <i>32 </i>(marzo-abril 1968) 129-140; Id., <i>Storia della Chiesa come teologia e storia, </i>en &quot;Communio&quot; 47/48 (1979) 5-14&quot; (Piccardo, V&aacute;squez y Saranyana 1990:1261-1262).</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">22<i>&nbsp; &nbsp; &nbsp;</i>&quot;Un serio examen de conciencia ha sido auspiciado por numerosos cardenales y obispos, sobre todo <i>para la Iglesia del presente. </i>A las puertas del nuevo Milenio los cristianos deben ponerse humildemente ante el Se&ntilde;or para interrogarse <i>sobre las responsabilidades que ellos tienen tambi&eacute;n en relaci&oacute;n a los males de nuestro tiempo. </i>La &eacute;poca actual, junto a muchas luces, presenta igualmente no pocas sombras&quot; (Juan Pablo II,TMA, n. 36.)</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">23<i>&nbsp; &nbsp; &nbsp;</i>Todo el libro es una interesante reflexi&oacute;n sobre ese <i>problema, </i>ya que, como seres humanos que somos, captamos primero lo humano y luego lo divino, cuando lo importante de la Iglesia es lo de Dios, que efectivamente act&uacute;a a trav&eacute;s de hombres pecadores, lo que f&aacute;cilmente har&aacute; que &mdash;si carecemos de fe&mdash; no entendamos el obrar de Dios, y nos quedemos <i>trabados </i>en las limitaciones de las <i>causas segundas.</i></font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">24&nbsp; &nbsp; &nbsp;LG n. 48.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">25&nbsp; &nbsp; &nbsp;San Agust&iacute;n, <i>La Ciudad de Dios, </i>18, 51.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">26&nbsp; &nbsp; &nbsp;Cfr. LG n. 8. Cfr.: 1 Cor. XII, 12-30.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="Verdana" size="2">27&nbsp; &nbsp; &nbsp;LG n. 1. Cfr.: CEC 775.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">28&nbsp; &nbsp; &nbsp;A prop&oacute;sito de este tema, me parece oportuno el siguiente comentario: &quot;Si nos ce&ntilde;imos a los criterios period&iacute;sticos, mientras un cura sea notica cuando hace alguna barbaridad, puede afirmarse que la cosa va bien, porque las noticias suelen recoger las rupturas, las discontinuidades, lo no habitual&quot;. (Cannata, 2013:23).</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">29&nbsp; &nbsp; &nbsp;Cfr. Juan XXIII, <i>Discurso </i>en la Apertura del Concilio Vaticano II (11-X-1962).</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">30&nbsp; &nbsp; &nbsp;1 Tim 2,4. (La frase est&aacute; citada tambi&eacute;n en el mencionado <i>Discurso </i>en la Apertura del Concilio).</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">31&nbsp; &nbsp; &nbsp; Por ejemplificar, las cuatro <i>Constituciones fueron </i>aprobadas del siguiente modo: <i>Lumen Gentium: </i>2.151 a favor y 5 en contra; <i>Dei Verbum: 2.344 </i>votos a favor, y 6 en contra; <i>Sacrosanctum Concilium: </i>2.159 <i>placet, </i>19 <i>non placet </i>y un voto nulo; <i>Gaudium et Spes: </i>2.309, 75 y 10, respectivamente.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">32<i>&nbsp; &nbsp; &nbsp;</i>Benedicto XVI, &quot;Con los p&aacute;rrocos y el clero de Roma&quot; (14-II-2013). Es de destacar que todo el discurso es un magn&iacute;fico resumen de lo acaecido en el Concilio <i>desde dentro, </i>recordado por uno de los &uacute;ltimos protagonistas que a&uacute;n viven.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">33<i>&nbsp; &nbsp; &nbsp; </i>Sobre el Papa Pablo VI existen innumerables libros. Por citar s&oacute;lo dos: Cremona (1996) y Dorn (1990).</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">34&nbsp; &nbsp; &nbsp;Pablo VI, Enc&iacute;clica <i>Ecclesiam Suam </i>(6-VIII-1964), n. 27.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">35<i>&nbsp; &nbsp; &nbsp;</i>El <i>S&iacute;nodo de Obispos </i>es una asamblea de Obispos de distintas regiones del mundo que se re&uacute;nen en ocasiones determinadas para colaborar con el gobierno universal de la Iglesia, estudiando cuestiones que se refieren a la acci&oacute;n de la Iglesia en el mundo. (Cfr. CIC, c&aacute;nones 342-348).</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">36&nbsp; &nbsp; &nbsp;Benedicto XVI, &quot;Con los p&aacute;rrocos y el clero de Roma&quot; (14-II-2013).</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="Verdana" size="2">37&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Benedicto XVI, &quot;Con los p&aacute;rrocos y el clero de Roma&quot; (14-II-2013).</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">38&nbsp; &nbsp; &nbsp;<i>Sacrosanctum Concilium </i>n. 14 y ss. El concepto ya ven&iacute;a desarroll&aacute;ndose desde principios del siglo XX, puesto que su propuesta viene de S. P&iacute;o X, en el Motu proprio <i>Tra le sollicitudini </i>(1903).</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">39&nbsp; &nbsp; &nbsp;Por ejemplo, en lo que a la Eucarist&iacute;a se refiere, hubo quienes llegaron a negar la Presencia Real de Jesucristo en las Hostias Consagradas. Pablo VI reaccion&oacute; con rapidez al escribir la Enc&iacute;clica <i>Misterium Fidei </i>(3-IX-65), pero encontr&oacute; poco eco, ya que su palabra no siempre form&oacute; parte del <i>Concilio de los medios. </i>El Sacramento de la Confesi&oacute;n sufri&oacute; un desprestigio notable, que Juan Pablo II &mdash;en la Exhortaci&oacute;n Apost&oacute;lica <i>Reconciliatio et Paenitentia (2-</i>XII-1984)&mdash; hace notar con toda crudeza. All&iacute;, junto a un repaso de la doctrina sobre la Misericordia divina, hace especial referencia a la p&eacute;rdida del sentido del pecado (n. 18), y recoge una afirmaci&oacute;n repetida muchas veces por los Padres sinodales: &quot;el Sacramento de la Penitencia est&aacute; en crisis&quot; (n. 28). Una muestra de que tal crisis est&aacute; en v&iacute;as de superaci&oacute;n son las im&aacute;genes de las &uacute;ltimas Jornadas Mundiales de la Juventud, con cientos de confesionarios al aire libre, a los que acud&iacute;an multitudes de j&oacute;venes.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">40&nbsp; &nbsp; &nbsp;Pueden verse unos comentarios de Pablo VI a una reuni&oacute;n de te&oacute;logos en Bruselas en 1973 y a la revista &quot;Concilium&quot; en Orlandis (1998: 96).</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2"></font><font face="Verdana" size="2">41&nbsp; &nbsp; &nbsp;&quot;Una novedad de la segunda mitad de siglo ha sido la pretensi&oacute;n de proponer alternativas a la Moral cat&oacute;lica. Se ha defendido por algunos un 'personalismo' extremo, como opci&oacute;n opuesta al que denominan 'naturalismo', y tambi&eacute;n otras dos opciones afines: el 'consecuencialismo', y su versi&oacute;n mitigada, el 'proporcionalismo'. Seg&uacute;n la moral consecuencialista, nada ser&iacute;a bueno o malo por s&iacute; mismo: la bondad de una acci&oacute;n depender&iacute;a exclusivamente del fin perseguido y de las consecuencias previsibles. El 'proporcionalismo' har&iacute;a depender la moralidad de un acto del c&aacute;lculo individual acerca de su relaci&oacute;n con el bien y el mal. La conclusi&oacute;n ser&iacute;a que nunca habr&iacute;a pecado si se obr&oacute; con buen fin o con causa suficientemente proporcionada&quot; (Orlandis, 1998:224).</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">42&nbsp; &nbsp; &nbsp;Cfr.: Lc XXII, 32.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">43&nbsp; &nbsp; &nbsp;Quiz&aacute; una manifestaci&oacute;n emblem&aacute;tica de ese momento de confusi&oacute;n fue el libro de Hans K&uuml;ng: <i>&iquest;Infalible? Una pregunta </i>(1971), en el que pon&iacute;a en duda buena parte de la doctrina cat&oacute;lica. Puede ser oportuno, aunque resulte triste, mencionar que la &uacute;ltima aparici&oacute;n de este sacerdote en la prensa ha sido en octubre de 2013, cuando plante&oacute; que pensaba acudir al &quot;suicidio asistido&quot; para acabar con los sufrimientos que le produce la enfermedad de Parkinson que padece, a sus 85 a&ntilde;os. Afortunadamente, parece haber desistido de esa idea.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">44&nbsp; &nbsp; &nbsp;Basso se&ntilde;ala que &quot;De inmediato brotaron por todas partes manifestaciones y declaraciones de diversa &iacute;ndole, en pro o en contra del contenido de la Enc&iacute;clica; algunas rayanas en la irrespetuosidad y la altaner&iacute;a intelectual. (.) Tambi&eacute;n algunas Conferencias Episcopales terciaron en la disputa tratando de poner paz y claridad, pero eligiendo un camino intermedio muy ambiguo; por una parte, daban la raz&oacute;n al Pont&iacute;fice y, por otra, intentaban mitigar su ense&ntilde;anza&quot; (142-143). Remito tambi&eacute;n a la revista &quot;Familia et Vita&quot; del Pontificio Consejo para la Familia, XIV (1/2009), titulado <i>&quot;L&rsquo;Humanae vitae </i>40 anni dopo&quot;, en particular los discursos del Papa Benedicto XVI.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2"></font><font face="Verdana" size="2">45&nbsp; &nbsp; &nbsp;En Am&eacute;rica Latina esto afect&oacute;, indirectamente, de una manera particular. A fines de la d&eacute;cada del '50 hab&iacute;an comenzado a trasladarse sacerdotes de la OCSHA desde Espa&ntilde;a, que resultaron una gran ayuda. Su n&uacute;mero decay&oacute; enormemente luego del Concilio: en 1963 fue el grupo m&aacute;s numeroso, se trasladaron 263 sacerdotes. En 1973 la cifra (de sacerdotes que arribaron a Am&eacute;rica por esta Obra) s&oacute;lo lleg&oacute; a 15. (Casapiccola, 2006:166).</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">46&nbsp; &nbsp; &nbsp;<i>Homil&iacute;a </i>(29-VI-1972).</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="Verdana" size="2"></font><font face="Verdana" size="2">47&nbsp; &nbsp; &nbsp;Decreto <i>Presbyterorum Ordinis, </i>nn. 14 y ss., en particular 18 y 19.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">48&nbsp; &nbsp; &nbsp;Por ejemplo, en el <i>Encuentro con los Obispos de EEUU </i>(16-IV-2008) les dec&iacute;a, a prop&oacute;sito de una pregunta sobre la escasez de vocaciones: &quot;Parecer&aacute; extra&ntilde;o, pero yo pienso muchas veces que la oraci&oacute;n &mdash;el <i>unum necessarium</i>&mdash; es el &uacute;nico aspecto de las vocaciones que resulta eficaz y que nosotros tendemos con frecuencia a olvidarlo o infravalorarlo. No hablo solamente de la oraci&oacute;n <i>por</i> <i>las vocaciones. </i>La oraci&oacute;n misma, nacida en las familias cat&oacute;licas, fomentada por programas de formaci&oacute;n cristiana, reforzada por la gracia de los Sacramentos, es el medio principal por el que llegamos a conocer la voluntad de Dios para nuestra vida. En la medida en que ense&ntilde;amos a los j&oacute;venes a rezar, y a rezar bien, cooperamos a la llamada de Dios. Los programas, los planes y los proyectos tienen su lugar, pero el discernimiento de una vocaci&oacute;n es ante todo el fruto del di&aacute;logo &iacute;ntimo entre el Se&ntilde;or y sus disc&iacute;pulos. Los j&oacute;venes, si saben rezar, pueden tener confianza de saber qu&eacute; hacer ante la llamada de Dios&quot;.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2"></font><font face="Verdana" size="2">49&nbsp; &nbsp; &nbsp;Promulgado por la Constituci&oacute;n Apost&oacute;lica <i>Sacrae Disciplinae Leges </i>(25-I-1983).</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">50&nbsp; &nbsp; &nbsp;Promulgado por la Constituci&oacute;n Apost&oacute;lica <i>Sacri Canones </i>(18-X-1990).</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">51&nbsp; &nbsp; &nbsp; En el a&ntilde;o 2005 Benedicto XVI mand&oacute; publicar el <i>Compendio </i>de ese mismo <i>Catecismo.</i></font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">52<i>&nbsp; &nbsp; &nbsp;</i>Cfr. San Juan Pablo II, Const. Ap. <i>Fidei depositum </i>(11-X-1992), particularmente los puntos nn. 1 y 2.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">53<i>&nbsp; &nbsp; &nbsp; </i>En diez a&ntilde;os se hab&iacute;an vendido m&aacute;s de 8 millones de ejemplares del <i>Catecismo </i>(Cardinali, 2003). En esa entrevista, el cardenal Ratzinger explicaba: &quot;Quiz&aacute; el Catecismo de 1992, como sucede con tantos libros, ha sido m&aacute;s vendido que le&iacute;do... Quiz&aacute; se pod&iacute;a haber utilizado m&aacute;s. Creo, de todos modos, que ha servido para concretar el camino doctrinal y pastoral de este &uacute;ltimo decenio&quot;.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2"></font><font face="Verdana" size="2">54&nbsp; &nbsp; &nbsp;El Card. Bernard Law fue quien dirigi&oacute; esta primera traducci&oacute;n al ingl&eacute;s, que fue hecha utilizando un <i>leguaje inclusivo. </i>&quot;El Vaticano rechaz&oacute; la versi&oacute;n que usaba el g&eacute;nero neutro y suspendi&oacute; la publicaci&oacute;n del catecismo en ingl&eacute;s durante casi un a&ntilde;o y medio&quot; (Arroyo, 2005:271-275). A fines del a&ntilde;o 2002, este mismo cardenal tendr&aacute; que renunciar por sus responsabilidades en las cuestiones de abusos sexuales realizados por parte de sacerdotes de su Arquidi&oacute;cesis de Boston.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">55<i>&nbsp; &nbsp; &nbsp;</i>Sin querer profundizar en un tema que supera totalmente la intenci&oacute;n y extensi&oacute;n de este trabajo, puede ser &uacute;til recordar que los conceptos <i>lenguaje de g&eacute;nero, lenguaje no sexista </i>o <i>lenguaje inclusivo </i>hacen referencia &mdash;en este aspecto teol&oacute;gico&mdash; a hacer una &quot;reelaboraci&oacute;n de esencia en el pensamiento contempor&aacute;neo, y traducir el esquema a un lenguaje abstracto, asexualizado&quot; (V&eacute;lez C., 2001:552). Sobre estas cuestiones, en general, puede verse Scala (2004).</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">56&nbsp; &nbsp; &nbsp;El autor toma estas ideas de Marthaler (1995).</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="Verdana" size="2">57&nbsp; &nbsp; &nbsp;&quot;Curran encontr&oacute; r&aacute;pidamente un puesto en la facultad superior de la Southern Methodist University, en Dallas; ambos hombres (el otro es Hans K&uuml;ng) continuaron publicando y fueron citados con profusi&oacute;n durante a&ntilde;os en la prensa mundial (...). Tanto K&uuml;ng como Curran admitieron sinceramente que no cre&iacute;an cierto, y no ense&ntilde;ar&iacute;an como verdad, lo que la Iglesia cat&oacute;lica cree y ense&ntilde;a&quot;. (Weigel, 2011:501.)</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2"></font><font face="Verdana" size="2">58&nbsp; &nbsp; &nbsp;Un buen trabajo para profundizar en este tema es Weigel (2003).</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">59&nbsp; &nbsp; &nbsp; Sobre <i>La larga cuaresma de 2002, </i>puede verse Weigel (2011:287-293).</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">60&nbsp; &nbsp; &nbsp;Cfr.: <i>Carta pastoral del Santo Padre Benedicto XVI a los cat&oacute;licos de Irlanda </i>(19-III-2010).</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2"></font><font face="Verdana" size="2">61&nbsp; &nbsp; &nbsp;Una manifestaci&oacute;n de esas medidas puede encontrarse en una entrevista que le hicieron al cardenal Ratzinger en 2003: &quot;En los Estados Unidos ning&uacute;n catecismo o libro de catequesis puede ser publicado si no se prueba su concordancia con el <i>Catecismo </i>de 1992&quot; (Cardinali, 2003).</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">62&nbsp; &nbsp; &nbsp;Hay un interesante reportaje al Director del <i>Catholic Information Center </i>(Washington) de fecha 3-IV-2002, que aborda claramente este punto, y que puede encontrarse en <a href="http://www.aceprensa.com/articles/by_qpt/042-02-A/" target="_blank">http://www.aceprensa.com/articles/by_qpt/042-02-A/</a></A> (mayo de 2014).</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">63&nbsp; &nbsp; &nbsp; El Papa Benedicto XVI ha querido reunirse personalmente &mdash;con motivo de sus viajes&mdash; con algunas v&iacute;ctimas de abusos y sus familiares en Australia, Estados Unidos, Inglaterra, Roma y Malta. Lo mismo ha hecho el Papa Francisco.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">64&nbsp; &nbsp; &nbsp;Los datos &mdash;aportados por Mons. Silvano Tomasi, Nuncio Apost&oacute;lico en Ginebra&mdash; mostraron que, desde 2004, el Vaticano recibi&oacute; unos 3.400 casos, expuls&oacute; a 848 sacerdotes y sancion&oacute; a otros 2.572, ya muy ancianos. Hay poco m&aacute;s de 410.000 sacerdotes cat&oacute;licos en todo </font><font face="Verdana" size="2">el mundo. (Cfr.: <a href="http://www.elheraldo.hn/mundo/706835-217/el-vaticano-expuls%C3%B3-a-848-sacerdotes-por-abuso-sexual-a-ni%C3%B1os" target="_blank">http://www.elheraldo.hn/mundo/706835-217/el-vaticano-expuls%C3%B3-a-848-sacerdotes-por-abuso-sexual-a-ni%C3%B1os</a> [mayo de 2014]).</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">65&nbsp; &nbsp; &nbsp; En 1964 visit&oacute; Tierra Santa y la India. Al a&ntilde;o siguiente estuvo en Nueva York, en las Naciones Unidas. F&aacute;tima fue su destino en 1967, a&ntilde;o en el que tambi&eacute;n peregrin&oacute; a Estambul, &Eacute;feso y Esmirna. Visit&oacute; Bogot&aacute; con motivo de</font> <font face="Verdana" size="2">la Conferencia del CELAM de Medell&iacute;n. En 1969 fue a Ginebra. &Aacute;frica lo recibi&oacute; en 1969, y pudo estar en Asia Oriental, Ocean&iacute;a y Australia en 1970.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">66&nbsp; &nbsp; &nbsp;Una diferencia no poco importante, que permite comprobar progresos, es que en 1964 Pablo VI y Aten&aacute;goras rezaron juntos el Padrenuestro, pero en secreto. En el viaje que realiz&oacute; el Papa Francisco el <i>25 </i>de mayo de 2014, el Padrenuestro fue rezado de modo totalmente p&uacute;blico.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="Verdana" size="2">67&nbsp; &nbsp; &nbsp;<i></i>La <i>Declaraci&oacute;n </i>puede encontrarse en <A href=http://www.internetica.it/AttoSolenne-PaoloviAtenagora65.htm target="_blank">http://www.internetica.it/AttoSolenne-PaoloviAtenagora65.htm</A> (mayo de 2014).</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">68&nbsp; &nbsp; &nbsp;Los datos de todos los avances se pueden encontrar en la p&aacute;gina web del Consejo Pontificio para la Promoci&oacute;n de la unidad de los cristianos.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">69&nbsp; &nbsp; &nbsp;La &quot;Anglican-Roman Catholic International Commision&quot; (ARCIC) fue creada en 1969 para este fin concreto.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">70&nbsp; &nbsp; &nbsp;Sobre el di&aacute;logo ecum&eacute;nico con los anglicanos y con las comunidades protestantes hist&oacute;ricas (luterana, reformada y metodista), puede verse Kasper (2009).</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2"><b></b></font><font face="Verdana" size="2">71&nbsp; &nbsp; &nbsp; San Juan Pablo II (1994:153-154).</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">72&nbsp; &nbsp; &nbsp;San Juan Pablo II (1994, cap&iacute;tulos XXII y XXIII).</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">73&nbsp; &nbsp; &nbsp; El t&eacute;rmino <i>hermanos separados </i>no hab&iacute;a tenido lugar en documentos magisteriales anteriores del Concilio, pero a partir de &eacute;l se usar&aacute; abundantemente (Cfr. <i>Unitatis redintegratio, passim, </i>particularmente el n. 3, y tambi&eacute;n LG n. 69, <i>Adgentes, </i>n. 15 y <i>Christus Dominus, </i>n. 16).</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2"></font><font face="Verdana" size="2">74&nbsp; &nbsp; &nbsp;Este tema est&aacute; muy bien tratado tanto en Orlandis (1998:236-240) como en C&aacute;rcel (2003:635-641) (l&oacute;gicamente, s&oacute;lo llegan hasta la fecha de la publicaci&oacute;n de tales libros).</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">75&nbsp; &nbsp; &nbsp;&quot;El Decreto sobre la libertad religiosa reconoce destacadamente la idea del Estado constitucional moderno y la primac&iacute;a del derecho, orientada a garantizar la libertad del individuo. La Iglesia abandona as&iacute; su posici&oacute;n tradicional, seg&uacute;n la cual &quot;el error no tiene ning&uacute;n derecho en la sociedad&quot;. Con ello toma nota del hecho de que, en t&eacute;rminos pol&iacute;ticos y jur&iacute;dicos, ni la verdad ni el error pueden poseer derechos, porque s&oacute;lo pueden poseerlos las personas; y de que la afirmaci&oacute;n de un 'derecho de la verdad' frente al error carente de derechos conduce pol&iacute;ticamente a la desigualdad de las personas en derechos y libertades, o sea, al dominio de unos hombres sobre otros en nombre de la verdad. Por eso, el Concilio Vaticano II marca una ruptura efectiva de la continuidad de la tradici&oacute;n doctrinal eclesi&aacute;stica. En cambio, mantiene la continuidad con la doctrina de que la conciencia del individuo ha de guiarse por la verdad, que no es creada por &eacute;l mismo. El nuevo rumbo se refiere a la filosof&iacute;a pol&iacute;tica impl&iacute;cita en la doctrina social de la Iglesia y en la &eacute;tica pol&iacute;tica, que comienza a separarse de la tradici&oacute;n polis&eacute;tica de la antig&uuml;edad cristiana y a asumir la tradici&oacute;n contempor&aacute;nea del primado pol&iacute;tico de la libertad del individuo sobre los 'derechos de la verdad'&quot; (Ronheimer, 2006:97-98). Incluso para un conocido referente en la teor&iacute;a pol&iacute;tica como Sabine, &quot;la aparici&oacute;n de la Iglesia cristiana como instituci&oacute;n distinta autorizada para gobernar los asuntos espirituales de la humanidad con independencia del Estado puede considerarse, sin exageraci&oacute;n, como el cambio m&aacute;s revolucionario de la historia de la Europa occidental, tanto por lo que respecta a la ciencia pol&iacute;tica como en lo relativo a la filosof&iacute;a pol&iacute;tica&quot; (Sabine, 1945:141). La novedad es que desde el Concilio Vaticano II la Iglesia ha profundizado, y comprendido, que est&aacute; m&aacute;s acorde con el respeto a la dignidad humana separar el apoyo del Estado del cumplimiento de su misi&oacute;n religiosa, dado que se trata (utilizando palabras del propio Sabine) de gobernar los asuntos espirituales contando con el libre asentimiento de las personas que deciden acceder a su acci&oacute;n de gu&iacute;a.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">76&nbsp; &nbsp; &nbsp;Me permito un recuerdo personal sobre esta &uacute;ltima parte. En esos d&iacute;as yo estaba estudiando en Roma, y recuerdo una entrevista que le hizo la RAI 1 al Cardenal Ratzinger. All&iacute; &mdash;entre muchas otras cosas&mdash; le preguntaron si pensaba</font> <font face="Verdana" size="2">que &quot;regresar&iacute;an a la Iglesia pronto&quot;. La respuesta del Cardenal fue un simple &quot;no&quot;. Tambi&eacute;n le preguntaron sobre &quot;el problema de fondo&quot; de todo este movimiento, y la respuesta fue igualmente concisa y clara: &quot;la confianza en el hombre&quot;. Pienso (yo) que es una gran verdad. Hay, a veces, algunas personas que disienten con la Iglesia &quot;porque est&aacute; formada por hombres&quot;, como si ellas fuesen otra cosa.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="Verdana" size="2">77&nbsp; &nbsp; &nbsp;Cfr. <i>Carta de Su Santidad Benedicto XVI a los Obispos de la Iglesia Cat&oacute;lica sobre la remisi&oacute;n de la excomuni&oacute;n de los cuatro Obispos consagrados por el Arzobispo Lefebvre </i>(10-III-2009).</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">78&nbsp; &nbsp; &nbsp;La noticia puede encontrarse en <A href=http://www.aica.org/12269-habra-en-0-un-nuevo-concilio-ecumenico-nicea.html target="_blank">http://www.aica.org/12269-habra-en-0-un-nuevo-concilio-ecumenico-nicea.html</A> (mayo 2014).</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">79&nbsp; &nbsp; &nbsp;Concilio Vaticano II, Declaraci&oacute;n <i>Nostra aetate, </i>sobre las relaciones de la Iglesia con las religiones no cristianas (28-X-1965).</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">80&nbsp; &nbsp; &nbsp;Juan Pablo II, <i>Discurso </i>(13-IV-1986), n. 4.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2"></font><font face="Verdana" size="2">81&nbsp; &nbsp; &nbsp; El 6 de mayo de 2001, en la Gran Mezquita de los Omeyas de Damasco.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">82&nbsp; &nbsp; &nbsp;Muchos datos sobre el di&aacute;logo con religiones no cristianas pueden encontrarse en la p&aacute;gina web del &quot;Pontificio Consejo para el Di&aacute;logo Interreligioso&quot;, que comenz&oacute; como &quot;Secretariado para los no Cristianos&quot; (17-V-1964).</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">83&nbsp; &nbsp; &nbsp; Siendo religiones distintas, no es lo mismo <i>estar juntos para rezar </i>(cada uno por su lado, sin violentar la conciencia de nadie), que <i>rezar todos juntos, </i>mezclando ritos y modos de dirigirse a Dios, que, precisamente por provenir de personas que quiere tomarse en serio su fe y sus consecuencias (en este caso, la paz), se respetan mutuamente y van viendo lo bueno que hay en otros modos de buscar al Ser Supremo. &quot;La Iglesia cat&oacute;lica no rechaza nada de lo que en estas religiones hay de santo y verdadero. Considera con sincero respeto los modos de obrar y de vivir, los preceptos y doctrinas que, por m&aacute;s que discrepen en mucho de lo que ella profesa y ense&ntilde;a, no pocas veces reflejan un destello de aquella Verdad que ilumina a todos los hombres. (..) Por consiguiente, exhorta a sus hijos a que, con prudencia y caridad, mediante el di&aacute;logo y colaboraci&oacute;n con los adeptos de otras religiones, dando testimonio de fe y vida cristiana, reconozcan, guarden y promuevan aquellos bienes espirituales y morales, as&iacute; como los valores socio-culturales que en ellos existen&quot; <i>(Nostra Aetate, </i>n. 2).</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">84&nbsp; &nbsp; &nbsp;Cfr. lo expresado ya antes de ser Papa sobre la <i>cultura del encuentro, </i>que se recoge, por ejemplo, en Rub&iacute;n y Ambrogetti (2010:81 y ss.), y &mdash;una vez elegido&mdash; lo que se&ntilde;al&oacute; en el <i>Encuentro con la clase dirigente del Brasil </i>(27-VII-2013). Para destacar c&oacute;mo ese proceso va alcanzando situaciones verdaderamente impensables hace unas d&eacute;cadas, recojo las palabras del Rey de Jordania, Abdala II, al recibir al Papa Francisco en Amman el d&iacute;a 24 de mayo de 2014: &quot;Santo Padre, usted se ha comprometido a s&iacute; mismo en el di&aacute;logo, especialmente con el islam. Adem&aacute;s de ser el sucesor de San Pedro, usted se ha convertido en la consciencia del mundo entero&quot; (<a href="http://vaticaninsider.lastampa.it/es/en-el-mundo/dettagliospain/articolo/terra-santa-34295/" target="_blank">http://vaticaninsider.lastampa.it/es/en-el-mundo/dettagliospain/articolo/terra-santa-34295/</a> [mayo de 2014]). Al d&iacute;a siguiente, Shimon Peres, presidente israel&iacute;, se&ntilde;alaba lo siguiente: &quot;El Papa representa el esp&iacute;ritu de nuestra &eacute;poca, con la modestia supera las divisiones e incomprensiones. (..) No creo que llegue la paz aqu&iacute; solamente porque llega el Papa, pero considero que su presencia podr&aacute; dar un gran aporte porque todos lo respetan (jud&iacute;os, musulmanes, cristianos, drusos). Hay una expectativa colectiva, porque llega en un momento delicado para el proceso de paz&quot; (<a href="http://vaticaninsider.lastampa.it/es/reportajes-y-entrevistas/dettagliospain/articolo/francesco-terra- santa-34289/" target="_blank">http://vaticaninsider.lastampa.it/es/reportajes-y-entrevistas/dettagliospain/articolo/francesco-terra- santa-34289/</a> [mayo de 2014]). El 8 de junio de 2014 se realiz&oacute; una jornada de oraci&oacute;n por la paz en el Vaticano, a la que asisti&oacute; el Presidente israel&iacute;, el de Palestina, y estuvo tambi&eacute;n el patriarca Bartolom&eacute; I.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2"></font><font face="Verdana" size="2">85&nbsp; &nbsp; &nbsp;<i></i>Un muy buen resumen sobre esto &mdash;y sobre las intervenciones del Papa Pablo VI en Medell&iacute;n&mdash; puede encontrarse en Fazio (2010:251-260).</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2"></font><font face="Verdana" size="2">86&nbsp; &nbsp; &nbsp;El <i>termino preferencial </i>aparece por primera vez en el <i>Documento de Puebla, </i>y no es poco importante este matiz, yaque no resulta excluyente para los que no son pobres (la pobreza como &quot;situaci&oacute;n&quot; no es un valor en s&iacute; misma), cosa que no queda tan clara cuando se hablaba s&oacute;lo de opci&oacute;n por los pobres. (cfr.: <i>Documento de Puebla, </i>n. 733. En el n. 1.133 de este escrito se remite al <i>Documento de Medell&iacute;n, </i>citando una <i>homil&iacute;a </i>de Juan Pablo II).</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="Verdana" size="2">87&nbsp; &nbsp; &nbsp;&quot;Conviene hablar de las teolog&iacute;as de la liberaci&oacute;n, ya que la expresi&oacute;n encubre posiciones teol&oacute;gicas, o a veces tambi&eacute;n ideol&oacute;gicas, no solamente diferentes, sino tambi&eacute;n a menudo incompatibles entre s&iacute;&quot;. (S. C. para la Doctrina de la Fe, Instrucci&oacute;n <i>Libertatis nuntius </i>[6-VIII-1984], Cap. VI, n. 8. Cfr. Tambi&eacute;n: Ib&iacute;d., Instrucci&oacute;n <i>Libertatis conscientia </i>[22-III-1986]).</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">88&nbsp; &nbsp; &nbsp;Cfr. las notas 125, 137 y los datos proporcionados en la p&aacute;gina 48 extra&iacute;dos de Brunori (2000:89).</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">89&nbsp; &nbsp; &nbsp;<i>Evangelii gaudium </i>(a partir de ahora, EG) n. 188.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2"></font><font face="Verdana" size="2">90&nbsp; &nbsp; &nbsp;EG n. 194.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">91&nbsp; &nbsp; &nbsp;EG n. 208.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2"></font><font face="Verdana" size="2">92&nbsp; &nbsp; &nbsp;<i></i>Ya Juan Pablo II hab&iacute;a se&ntilde;alado que &quot;El desarrollo de la civilizaci&oacute;n contempor&aacute;nea est&aacute; vinculado a un progreso cient&iacute;fico-tecnol&oacute;gico que se verifica de manera muchas veces unilateral, presentando como consecuencia caracter&iacute;sticas puramente positivistas. Como se sabe, el positivismo produce como frutos el agnosticismo a nivel te&oacute;rico y el utilitarismo a nivel pr&aacute;ctico y &eacute;tico. En nuestros tiempos, la historia, en cierto sentido, se repite. El utilitarismo es una civilizaci&oacute;n basada en producir y disfrutar; una civilizaci&oacute;n de las 'cosas' y no de las 'personas'; una civilizaci&oacute;n en la que las personas se usan como si fueran cosas&quot;. <i>(Carta a las familias </i>(2-II-1994), n. 13.)</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2"></font><font face="Verdana" size="2">93&nbsp; &nbsp; &nbsp; Es interesante constatar que la que fue la &quot;demandante&quot; de ese caso, Norma Leah McCorvey, se convirti&oacute; al catolicismo en 1998, siendo &mdash;ya desde un tiempo antes&mdash; una militante de movimientos pro-vida; y lo mismo puede decirse de Bernard Nathanson &mdash;que fue uno de los promotores &quot;externos&quot; del fallo&mdash;, que termin&oacute; bautiz&aacute;ndose y desarrollando una amplia labor de defensa de la vida (Nathanson, 1997).</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">94&nbsp; &nbsp; &nbsp;El discurso completo puede verse en <A href=http://www.aciprensa.com/teresadecalcuta/nobel.html target="_blank">http://www.aciprensa.com/teresadecalcuta/nobel.html</A> (mayo de 2014).</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">95&nbsp; &nbsp; &nbsp;La enc&iacute;clica comienza, para orientar al lector, con una reflexi&oacute;n sobre el ego&iacute;smo (cfr. Cap&iacute;tulo I).</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">96&nbsp; &nbsp; &nbsp;No es el &uacute;nico ejemplo. En la Arquidi&oacute;cesis de Bah&iacute;a Blanca (Argentina) se ha iniciado en 2005 el proceso de beatificaci&oacute;n de Mar&iacute;a Cecilia Perr&iacute;n de Buide, que rechaz&oacute; un aborto &quot;terap&eacute;utico&quot; y muri&oacute; a los 28 a&ntilde;os para salvar la vida de su hija.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="Verdana" size="2">97&nbsp; &nbsp; &nbsp;Cfr., por ejemplo, la <i>Carta a las familias </i>(2-II-1994), particularmente el n. 4.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">98&nbsp; &nbsp; &nbsp;Cfr.: Intervenci&oacute;n de S.E. Mons. Javier Lozano Barrag&aacute;n en la XXVI Sesi&oacute;n especial de la Asamblea General de las Naciones Unidas sobre el SIDA (27-VI-2001). All&iacute;, entre otras cosas, hizo notar que &quot;Siguiendo el llamado del Papa, el 12% de quienes se ocupan de los enfermos de SIDA en el mundo son organismos eclesiales cat&oacute;licos y el 13% son organizaciones no gubernamentales cat&oacute;licas, teniendo as&iacute; la Iglesia cat&oacute;lica un 25% del cuidado total, que la acreditan como el mayor sost&eacute;n de los Estados en la lucha contra el SIDA&quot;.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2"></font><font face="Verdana" size="2">99&nbsp; &nbsp; &nbsp;Discurso a la quincuag&eacute;sima Asamblea General de la ONU (5-X-1995), n. 16.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">100&nbsp; &nbsp;Por el contrario, como ense&ntilde;a Juan Pablo II en la <i>Evangelium vitae </i>(n. 70), &quot;el valor de la democracia se mantiene o cae con los valores que encarna y promueve: fundamentales e imprescindibles son ciertamente la dignidad de cada persona humana, el respeto de sus derechos inviolables e inalienables, as&iacute; como considerar el 'bien com&uacute;n' como fin y criterio regulador de la vida pol&iacute;tica&quot;.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2"></font><font face="Verdana" size="2">101&nbsp; &nbsp; &nbsp;<i></i>&quot; 'Todos los hombres desean saber' y la verdad es el objeto propio de este deseo. Incluso la vida diaria muestra cu&aacute;n interesado est&aacute; cada uno en descubrir, m&aacute;s all&aacute; de lo conocido de o&iacute;das, c&oacute;mo est&aacute;n verdaderamente las cosas. El hombre es el &uacute;nico ser en toda la creaci&oacute;n visible que no s&oacute;lo es capaz de saber, sino que sabe tambi&eacute;n que sabe, y por eso se interesa por la verdad real de lo que se le presenta. Nadie puede permanecer sinceramente indiferente a la verdad de su saber. Si descubre que es falso, lo rechaza; en cambio, si puede confirmar su verdad, se siente satisfecho. Es la lecci&oacute;n de san Agust&iacute;n cuando escribe: 'He encontrado muchos que quer&iacute;an enga&ntilde;ar, pero ninguno que quisiera dejarse enga&ntilde;ar'. Con raz&oacute;n se considera que una persona ha alcanzado la edad adulta cuando puede discernir, con los propios medios, entre lo que es verdadero y lo que es falso, form&aacute;ndose un juicio propio sobre la realidad objetiva de las cosas. &Eacute;ste es el motivo de tantas investigaciones, particularmente en el campo de las ciencias, que han llevado en los &uacute;ltimos siglos a resultados tan significativos, favoreciendo un aut&eacute;ntico progreso de toda la humanidad. No menos importante que la investigaci&oacute;n en el &aacute;mbito te&oacute;rico es la que se lleva a cabo en el &aacute;mbito pr&aacute;ctico: quiero aludir a la b&uacute;squeda de la verdad en relaci&oacute;n con el bien que hay que realizar. En efecto, con el propio obrar &eacute;tico la persona, actuando seg&uacute;n su libre y recto querer, toma el camino de la felicidad y tiende a la perfecci&oacute;n. Tambi&eacute;n en este caso se trata de la verdad. He reafirmado esta convicci&oacute;n en la Enc&iacute;clica <i>Veritatis splendor<sub>:</sub> </i>'No existe moral sin libertad (...). Si existe el derecho de ser respetados en el propio camino de b&uacute;squeda de la verdad, existe a&uacute;n antes la obligaci&oacute;n moral, grave para cada uno, de buscar la verdad y seguirla una vez conocida'&quot; <i>(Fides et ratio, </i>n. <i>25).</i></font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2"></font><font face="Verdana" size="2">102&nbsp; &nbsp; El texto citado (que pertenece al libro &quot;Fe, verdad y tolerancia&quot;), junto con el del p&aacute;rrafo anterior, fueron referidos en la presentaci&oacute;n del libro &quot;La ley del Rey Salom&oacute;n&quot;, que recoge los discursos de Benedicto XVI y en los que &eacute;ste reflexiona sobre la raz&oacute;n y el derecho. Se me ocurre como muy v&aacute;lido el comentario de uno de los disertantes de esa presentaci&oacute;n, &quot;el profesor Franco Viola, fil&oacute;sofo del derecho, (quien) habl&oacute; de los dos &quot;&iacute;dolos&quot; del mundo postcristiano: por una parte el &quot;cientismo, basado en la objetividad inerte de los datos&quot;, y por otra, el &quot;subjetivismo, basado en la incuestionable consciencia y en la absoluta subjetividad&quot;. Ante estas tendencias, subray&oacute; la originalidad del enfoque de Benedicto XVI sobre la relaci&oacute;n entre la raz&oacute;n y el derecho. &quot;La fe cristiana es opci&oacute;n para lo racional &mdash;dijo&mdash; y el verdadero enemigo del cristianismo no es el ate&iacute;smo (que lleva en s&iacute; una semilla positiva en contra de los &iacute;dolos y de las creencias demasiado humanas), sino la eliminaci&oacute;n de la idea misma de verdad, la negaci&oacute;n de la idea misma de cuidar el ser&quot;, es decir, el nihilismo. Benedicto XVI rechaza &quot;la separaci&oacute;n entre la raz&oacute;n cr&iacute;tica y la tradici&oacute;n &mdash;explic&oacute; Viola&mdash;; y hay que insistir en que incluso la raz&oacute;n cr&iacute;tica tiene un vientre que la mantiene en vida, siempre y cuando no corte el cord&oacute;n umbilical: sola raz&oacute;n no quiere decir raz&oacute;n sola&quot;. El Papa Ratzinger, concluy&oacute;, &quot;no dice que el positivismo jur&iacute;dico es falso, dice que es parcial&quot;. </font><font face="Verdana" size="2">(<a href="http://vaticaninsider.lastampa.it/es/vaticano/dettagliospain/articolo/benedetto-xvi-benedict-xvi-benedicto-xvi-31684/" target="_blank">http://vaticaninsider.lastampa.it/es/vaticano/dettagliospain/articolo/benedetto-xvi-benedict-xvi-benedicto-xvi-31684/</a> (junio de 2014).</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">103&nbsp; &nbsp; Una breve relaci&oacute;n de este tema puede encontrarse en Erbay Giuducci (2006:631-635).</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2"></font><font face="Verdana" size="2">104&nbsp; &nbsp;Un relato especialmente estremecedor es el que transmite el P. Ant&oacute;n Luli SJ, durante los festejos de los 50 a&ntilde;os de ordenaci&oacute;n de Juan Pablo II. El P. Luli estuvo encarcelado en Albania &mdash;por el solo hecho de ser sacerdote cat&oacute;lico&mdash; desde 1947 hasta 1989. Su testimonio est&aacute; en <i>L'Osservatore Romano, </i>15-XI-96, y puede encontrarse </font><font face="Verdana" size="2">en <a href="http://www.aciprensa.com/vejemplares/antonluli.htm" target="_blank">http://www.aciprensa.com/vejemplares/antonluli.htm</a> (mayo 2014).</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">105&nbsp; &nbsp; En este libro se describen muchas actitudes del Papa ya desde su actividad acad&eacute;mica y pastoral en Polonia. En particular, comprueba que su discurso en favor del hombre no pudo ser contestado acad&eacute;micamente por el r&eacute;gimen, que hubo de optar por el silencio.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">106&nbsp; &nbsp; Ci&ntilde;&eacute;ndonos al per&iacute;odo que tratamos en este trabajo, vale la pena &mdash;al menos&mdash; citar dos l&uacute;cidos trabajos realizados por George Weigel sobre el Papa polaco: Weigel (1999) y (2011).</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="Verdana" size="2"></font><font face="Verdana" size="2">107&nbsp; &nbsp;El texto de la <i>Consagraci&oacute;n </i>s&oacute;lo se encuentra en la p&aacute;gina web en italiano.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">108&nbsp; &nbsp;Centesimus annus, n. <i>25:</i></font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">109&nbsp; &nbsp;&quot;Cuando en abril de 1990, pocos meses despu&eacute;s de la ca&iacute;da del muro de Berl&iacute;n, Juan Pablo II anunci&oacute; en Velehrad (Rep&uacute;blica Checa) la celebraci&oacute;n de un S&iacute;nodo de Obispos sobre Europa, a muchos les cogi&oacute; por sorpresa. Sin embargo, la convocatoria se inscrib&iacute;a en la l&oacute;gica de Karol Wojtyla. (...) La ocasi&oacute;n era &uacute;nica. En aquel momento parec&iacute;an cumplirse las palabras que a&ntilde;os atr&aacute;s pronunciara en Gniezno, durante su primer viaje a Polonia (1979): '&iquest;acaso no quiere Cristo, no dispone el Esp&iacute;ritu Santo que este Papa polaco, este Papa eslavo, manifieste precisamente <i>la unidad espiritual de la Europa cristiana? (Homil&iacute;a </i>en Gniezno, 3-VI-1979)&quot; (Garitagoitia, 2004:35-36).</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">110&nbsp; &nbsp;Juan Pablo II, <i>Discurso (17-III-2003), n. 1.</i></font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">111&nbsp; &nbsp; El relato se encuentra en Van Th&ucirc;an (2000). El proceso de canonizaci&oacute;n del Cardenal Van Th&ucirc;an comenz&oacute; en Roma en octubre de 2010.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">112&nbsp; &nbsp;Aunque no trae las &quot;&uacute;ltimas novedades&quot;, hay un muy buen libro escrito por un sacerdote cat&oacute;lico, chino de nacimiento y convertido al catolicismo en su juventud: Lee (1990).</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">113&nbsp; &nbsp; En las p&aacute;gs. <i>235-242 </i>se hace un muy buen resumen de la Revoluci&oacute;n Cubana y su relaci&oacute;n con la Iglesia.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2"></font><font face="Verdana" size="2">114&nbsp; &nbsp;All&iacute; trabaj&eacute; especialmente con un estudio de Metz (1984).</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">115&nbsp; &nbsp; Desde el siglo XIX se han celebrado tres Concilios Plenarios en Baltimore y uno para Am&eacute;rica Latina. Como uno de los frutos de este &uacute;ltimo (celebrado en Roma en 1899), pudo crearse el CELAM en 1955. Adem&aacute;s, las Conferencias Episcopales de los pa&iacute;ses de Am&eacute;rica Latina existen desde principios del siglo XX (Pazos y Piccardo, 2002:139-142).</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">116&nbsp; &nbsp;Nn. 18-29.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="Verdana" size="2">117&nbsp; &nbsp;N. 36. En la parte I del Cap&iacute;tulo III se habla de s&iacute;nodos, concilios y, en especial, de las conferencias episcopales.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">118&nbsp; &nbsp;Nn. 37 y 38.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">119&nbsp; &nbsp;Una s&iacute;ntesis de la actividad sinodal &mdash;hasta el a&ntilde;o 1999&mdash; puede encontrarse en Brunori (2000:64-67): 10 S&iacute;nodos ordinarios, 2 S&iacute;nodos extraordinarios y 8 S&iacute;nodos especiales. Para octubre de 2014 est&aacute; prevista la <i>Tercera Asamblea General Extraordinaria del S&iacute;nodo de Obispos, </i>convocada por el Papa Francisco bajo el lema &quot;Los desaf&iacute;os pastorales de la familia en el contexto de la evangelizaci&oacute;n&quot;. En 2012 se llev&oacute; a cabo la <i>XIII Asamblea General Ordinaria.</i></font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">120&nbsp; &nbsp;Un resumen de las Asambleas reunidas entre 1983 y 1995 puede encontrarse en Alcal&aacute; (1996:263-385).</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2"></font><font face="Verdana" size="2">121&nbsp; &nbsp; Cfr.: <i>Ut unum sint </i>n. 95 y EG n. 32.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">122&nbsp; &nbsp; Cfr.: Carta Apost&oacute;lica <i>Mulieris dignitatem </i>(15-VIII-1988), n. 1.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">123&nbsp; &nbsp; Pablo VI, Clausura del Concilio Ecum&eacute;nico Vaticano II. Mensaje a las mujeres (8-XII-1965).</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2"></font><font face="Verdana" size="2">124&nbsp; &nbsp; Pienso que es oportuno un comentario sobre el particular, hecho en esos d&iacute;as por San Josemar&iacute;a Escriv&aacute;, que puede servir para distinguir el <i>reconocimiento oficial </i>de lo que son las convicciones cristianas (el <i>sensus fidelium), </i>en las que tantas veces se manifiesta con claridad el querer del Esp&iacute;ritu Santo: &quot;No, no es la primera Doctora; la primera Doctora, aunque no tenga el t&iacute;tulo, es la Sant&iacute;sima Virgen, porque ninguna persona ha tratado ni puede tratar tanto como Ella a Dios Nuestro Se&ntilde;or, y el Esp&iacute;ritu Santo le ha tenido que comunicar luces como a ninguna persona. Ella es laque sabe m&aacute;s de Dios. La que tiene m&aacute;s ciencia de Dios&quot; (Del Portillo, 1993:168). El mismo autor aclara que San Josemar&iacute;a le ten&iacute;a una gran admiraci&oacute;n y simpat&iacute;a a la Santa de &Aacute;vila. Adem&aacute;s fue un pionero en entender el papel de la mujer en el mundo y en la Iglesia (Escriv&aacute;, 1968).</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2"></font><font face="Verdana" size="2">125&nbsp; &nbsp; Por ejemplo, la Carta Apost&oacute;lica <i>Mulieris dignitatem </i>(15-VIII-1988) y la <i>Carta a las mujeres </i>(29-VI-1995). Durante todo el a&ntilde;o 1995 &mdash;con motivo de la <i>IV Conferencia Mundial sobre la Mujer </i>que se realizar&iacute;a en Beijing&mdash; habl&oacute; muchas veces sobre diversos aspectos de su dignidad en sus <i>Audiencias generales </i>de los mi&eacute;rcoles.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">126&nbsp; &nbsp; Declaraci&oacute;n de la SC para la Doctrina de la Fe <i>Inter insigniores </i>(15-X-1976).</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="Verdana" size="2">127&nbsp; &nbsp;Carta Apost&oacute;lica <i>Ordinatio sacerdotalis </i>(22-V-1994).</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2"><i></i></font><font face="Verdana" size="2">128&nbsp; &nbsp; No significa esto que anteriormente no haya habido esposos y familias canonizadas. Por ejemplo, puede recordarse la familia de S. Bernardo de Claraval (Raymond 2003), o el caso de S. Isidro Labrador y S. Mar&iacute;a de la Cabeza, entre muchas otras. Pero &eacute;stas eran, lo mismo que entre los m&aacute;rtires de Jap&oacute;n (s. XV) o Corea (s. XIX), una excepci&oacute;n. Ahora se comenzar&aacute; a encarar el tema de un modo &quot;ordinario&quot;, como constancia de haber comprendido que el matrimonio es camino &quot;corriente&quot; de llamada divina.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">129&nbsp; &nbsp; En el n&uacute;mero 3 de la <i>Homil&iacute;a, </i>San Juan Pablo II hace expresa referencia al Vaticano II y a la llamada a la santidad de los esposos.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">130&nbsp; &nbsp; Por ejemplo, los Casesnoves-Soldevila, los Alvira-Dom&iacute;nguez, los Ortizde Land&aacute;zuri-Busca,entre otros.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">131&nbsp; &nbsp; Una breve rese&ntilde;a de todo este tema puede encontrarse en Orlandis (1998:140-145 y 245-248).</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">132&nbsp; &nbsp; Cfr.: Homil&iacute;a pronunciada por el papa Pablo VI en la canonizaci&oacute;n de los m&aacute;rtires de Uganda (18-X-1964).</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">133   Las cifras est&aacute;n tomadas del Anuario Pontificio 2014, y pueden encontrarse en <a href="http://vaticaninsider.lastampa.it/es/vaticano/dettagliospain/articolo/chiesa-church-iglesia-34407/" target="_blank">http://vaticaninsider.lastampa.it/es/vaticano/dettagliospain/articolo/chiesa-church-iglesia-34407/</a> (mayo de 2014).</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">134&nbsp; &nbsp;Al terminar la Misa, el Papa dijo: &quot;Hab&eacute;is sido valientes, heroicos. Ha sido una celebraci&oacute;n digna de Nagasaki; por este poco que hemos sufrido nos sentimos unidos a lo que padecieron los m&aacute;rtires de Nagasaki, hombres dignos de la fe de la Iglesia de los Ap&oacute;stoles&quot;. <i>(Homil&iacute;a, </i>26-II-1981).</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">135&nbsp; &nbsp; Ecclesia in Africa (14-IX-1995); Ecclesia in Asia (6-XI-1999); Ecclesia in Oceania (22-XI-2001).</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2"></font><font face="Verdana" size="2">136&nbsp; &nbsp; Los datos est&aacute;n tomados de <a href="http://vaticaninsider.lastampa.it/es/vaticano/dettagliospain/articolo/chiesa-church-iglesia-34407/" target="_blank">http://vaticaninsider.lastampa.it/es/vaticano/dettagliospain/articolo/chiesa-church-iglesia-34407/</a> (mayo de 2014).</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="Verdana" size="2">137&nbsp; &nbsp; &quot;Hab&iacute;a sido testigo de c&oacute;mo la Gran Novena del cardenal Wyszynski y la celebraci&oacute;n del milenio de Polonia en 1966 hab&iacute;an ayudado a conservar la identidad cultural del pa&iacute;s y la memoria hist&oacute;rica despu&eacute;s de las dos d&eacute;cadas en las que Polonia hab&iacute;a sido machacada entre las piedras de molino del totalitarismo nazi y comunista&quot; (Weigel, 2011: 197-198).</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2"></font><font face="Verdana" size="2">138&nbsp; &nbsp;TMA, n. 33.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">139&nbsp; &nbsp; Sobre este tema puede verse &mdash;adem&aacute;s del <i>Discurso </i>de Juan Pablo II del 31 de octubre de 1992&mdash; los trabajos de Artigas (2000) y Brandm&uuml;ller (1987).</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2"></font><font face="Verdana" size="2">140&nbsp; &nbsp;Cfr. TMA, n. 51, que comienza con la siguiente consideraci&oacute;n: &quot;&iquest;C&oacute;mo no subrayar m&aacute;s decididamente la opci&oacute;n preferencial de la Iglesia por los pobres y los marginados?&quot;.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">141&nbsp; &nbsp; Cfr.: Revista &quot;Jubileo&quot; (Bolivia) 24 (Octubre-Diciembre 2012) 15. &quot;Los recursos que el Estado dejar&aacute; de pagar por efecto del alivio de la deuda externa (...) son depositados por el Tesoro General de la Naci&oacute;n en una cuenta especial denominada &quot;Di&aacute;logo 2000&quot;, en el Banco Central de Bolivia. Estos recursos son distribuidos a las municipalidades del pa&iacute;s de la siguiente manera: a. En una cuenta, el 20% para mejoramiento de la calidad de servicios de la educaci&oacute;n escolar p&uacute;blica, de acuerdo a la poblaci&oacute;n escolarizada por municipio, oficialmente registrada por el Ministerio de Educaci&oacute;n. b. En una segunda cuenta, el 10% para mejoramiento de la calidad de los servicios de salud p&uacute;blica, seg&uacute;n datos de poblaci&oacute;n del &uacute;ltimo Censo Nacional de Poblaci&oacute;n y Vivienda. c. En una tercera cuenta, el 70% para programas municipales de obras en infraestructura productiva y social, distribuido de acuerdo a la f&oacute;rmula establecida en el art&iacute;culo 12 de la Ley del Di&aacute;logo&quot;. Cfr.: <a href="http://www.doctoraedilicia.com/glosario.php?abc1=3&pagina1=3&idd=134" target="_blank">http://www.doctoraedilicia.com/glosario.php?abc1=3&amp;pagina1=3&amp;idd=134</a> [mayo de 2014] Fuente: <i>Ley N&ordm; 2235 de di&aacute;logo Nacional 2000 Ley N&ordm; 031 Marco de Autonom&iacute;as y Descentralizaci&oacute;n, Disposici&oacute;n Transitoria D&eacute;cima Primera).</i></font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">142&nbsp; &nbsp; &nbsp;<i></i>&quot;En primer lugar, no dudo en decir que la perspectiva en la que debe situarse el camino pastoral (del nuevo milenio) es el de la santidad. &iquest;Acaso no era &eacute;ste el sentido &uacute;ltimo de la indulgencia jubilar, como gracia especial ofrecida por Cristo para que la vida de cada bautizado pudiera purificarse y renovarse profundamente?&quot; (n. 30). Y para eso no duda en recordar la <i>primac&iacute;a de la Gracia </i>como manifestaci&oacute;n concreta de una visi&oacute;n cristiana de la vida (n. 38).</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2"></font><font face="Verdana" size="2">143&nbsp; &nbsp; &nbsp;<i></i>El proceso de beatificaci&oacute;n de Juan Pablo I se inici&oacute; el 23 de noviembre de 2003.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">144&nbsp; &nbsp; El erigir los <i>Ordinariatos personales </i>para los anglicanos que quisieran incorporarse en grupo a la Iglesia Cat&oacute;lica; el levantar la excomuni&oacute;n a los Obispos lefebvristas; sus acercamientos &mdash;y sus amistades&mdash; con no cat&oacute;licos; el haber recibido, pocos d&iacute;as despu&eacute;s de su elecci&oacute;n, a Hans K&uuml;ng; el publicar los tres vol&uacute;menes titulados <i>Jes&uacute;s de Nazaret; </i>el haber abierto una cuenta en Twitter, etc., etc., forman parte de esas m&uacute;ltiples iniciativas para renovar el modo de llegar a todos.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">145&nbsp; &nbsp; Existe una entrevista a Mons. Georg G&auml;nswein, su secretario (y ahora tambi&eacute;n del Papa Francisco), en la que se recoge lo siguiente:</font></p>     <blockquote>       ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="Verdana" size="2">&quot;- &iquest;Han influido en su decisi&oacute;n los varios esc&aacute;ndalos, Vatileaks, por ejemplo?</font></p>       <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">-&nbsp;No, no en absoluto. Todo lo que se conoce como Vatileaks para nada afect&oacute; ni provoc&oacute; la renuncia. Tampoco es la historia de abuso a menores. No debemos olvidar que la renuncia no fue una huida. El Papa no huye de la responsabilidad, pero es valiente, porque se dijo: 'Yo no tengo las fuerzas necesarias en este momento y ahora le devuelvo la responsabilidad a Aqu&eacute;l que me la ha dado, al Se&ntilde;or'</font></p>       <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">-&nbsp;Pero hay dudas de que algunos esc&aacute;ndalos han pesado sobre las fuerzas del Papa</font></p>       <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">-&nbsp;Puedo decir que, con respecto a la pedofilia, por ejemplo, un d&iacute;a cuando se escriba la historia de c&oacute;mo los obispos, los cardenales, la Santa Sede, reaccionaron, se ver&aacute; que la primera persona en el Vaticano que respondi&oacute; de la manera</font> <font face="Verdana" size="2">correcta y valiente, y no siempre escuchado, fue &eacute;l. Lo que comenz&oacute; como Cardenal-Prefecto de la Congregaci&oacute;n para la Doctrina de la Fe, lo continu&oacute; sistem&aacute;ticamente como Papa hasta el momento de la renuncia. Quien dice que no es cierto, o no sabe o no quiere saber, o no est&aacute; interesado en la verdad hist&oacute;rica</font></p>       <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">-&nbsp;Y &iquest;qu&eacute; pasa con la historia del mayordomo que robaba sus cartas?</font></p>       <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">-&nbsp;Est&aacute; claro que fue humanamente una gran amargura. Paolo Gabriele viv&iacute;a en la casa papal, todos los d&iacute;as, durante a&ntilde;os. Esa historia fue dolorosa, para el Papa, para m&iacute;, y tambi&eacute;n para toda la familia pontificia. Sabemos que el Papa Benedicto XVI, sin embargo, a finales de 2012, antes de Navidad, lo visit&oacute; en su celda y le perdon&oacute;. Y con ese acto de perd&oacute;n por el Papa la historia del mayordomo est&aacute; cerrada&quot;. (<a href="https://ratzingerganswein.wordpress.com/category/noticias-padre-georg/page/3/" target="_blank">https://ratzingerganswein.wordpress.com/category/noticias-padre-georg/page/3/</a> [mayo de 2014]).</font></p> </blockquote>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">146&nbsp; &nbsp; Gregorio XII lo hizo en 1415, pero en el contexto de la finalizaci&oacute;n del <i>Cisma de Occidente, </i>que se resolvi&oacute; en el Concilio de Constanza.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">147&nbsp; &nbsp; &nbsp;<i></i>Benedicto <i>XVI, Angelus </i>(24-II-2013).</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2"></font><font face="Verdana" size="2">148&nbsp; &nbsp; &nbsp;<i></i>Carta a los participantes en la 105&deg; Asamblea Plenaria de la Conferencia Episcopal Argentina (25-III-2013).</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">149&nbsp; &nbsp; &nbsp;<i></i>Sobre este tema puede servir Fazio (2013).</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="Verdana" size="2"></font><font face="Verdana" size="2">150&nbsp; &nbsp; &nbsp;<i></i>Cfr.: LG n. 1.</font></p>     <p align="left">&nbsp;</p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="3"><b>Referencias</b></font></p>     <!-- ref --><p align="justify"><font face="Verdana" size="2">1. Alcalá, Manuel. III. &quot;Las Asambleas del Sínodo Episcopal permanente&quot;. En: José María Javierre Ortas, 12. <i>De Pablo VI a Juan Pablo II, </i>en Agustín FLICHE-Víctor MARTÍN, Historia de la Iglesia. De los orígenes hasta nuestros días, Valencia: EDICEP, <i>2&deg; </i>Complemento, 1996.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=315736&pid=S2077-3323201400010000200001&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><p align="justify"><font face="Verdana" size="2">2. Arroyo, Raymond. <i>Madre Angélica. </i>New York: Doubleday, 2005.</font></p>     <!-- ref --><p align="justify"><font face="Verdana" size="2">3. Artigas, Mariano. &quot;Galileo después de la Comisión Pontificia&quot;. <i>Scripta Ideológica, </i>32: 877-896,2000.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=315738&pid=S2077-3323201400010000200003&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify"><font face="Verdana" size="2">4. Basso, Domingo. <i>Nacer y morir con dignidad. </i>Buenos Aires: Corporación de abogados católicos, 1991.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=315739&pid=S2077-3323201400010000200004&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify"><font face="Verdana" size="2">5. Brandmüller, Walter. <i>Galileo y la Iglesia, </i>Madrid: Rialp, 1987.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=315740&pid=S2077-3323201400010000200005&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify"><font face="Verdana" size="2">6. Brunori, Pedro. <i>La Iglesia Católica. Fundamentos, personas, instituciones. </i>Madrid: Rialp, 2000.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=315741&pid=S2077-3323201400010000200006&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify"><font face="Verdana" size="2">7. Cannata, Juan Pablo. <i>Los valores en el discurso público. Comunicar la propia fe en la cultura del siglo XXI. </i>Rosario: Logos,2013.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=315742&pid=S2077-3323201400010000200007&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><p align="justify"><font face="Verdana" size="2">8. Cano, Melchor, OP. <i>De Locis theologicis. </i>Salamanca, 1562.</font></p>     <!-- ref --><p align="justify"><font face="Verdana" size="2">9. Cárcel Ortí, Vicente. <i>Historia de la Iglesia en la España contemporánea. </i>Madrid: Palabra, 2000</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=315744&pid=S2077-3323201400010000200009&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><p align="justify"><font face="Verdana" size="2">10. Cardinali, Gianni <i>Entrevista al cardenal Ratzinger, El catecismo en un mundo postcristiano. </i>Revista <i>30 Giorni </i>4, 2003.</font> <font face="Verdana" size="2">Disponible en: <A href=http://www.30giorni.it/articoli_id_720_12.htm target="_blank">http://www.30giorni.it/articoli_id_720_12.htm</A> (mayo 2014).</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">11. Casapiccola,   Darío   Carlos.   &quot;La   OCSHA   (Obra   de    Cooperación    Sacerdotal Hispanoamericana) y la Argentina, los problemas de una identidad en desarrollo&quot;. Tesis de licenciatura realizada bajo la dirección del Dr. Mariano Eloy Rodríguez Otero. Buenos Aires <i>(pro manuscripto), </i>2006.</font></p>     <!-- ref --><p align="justify"><font face="Verdana" size="2">12. Cremona, Carlo. <i>Pablo VI. </i>Madrid: Ediciones Palabra, 1996.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=315747&pid=S2077-3323201400010000200012&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify"><font face="Verdana" size="2">13. Del Portillo, Álvaro. <i>Fieles y laicos en la Iglesia. </i>Pamplona: Eunsa, 1969.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=315748&pid=S2077-3323201400010000200013&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><p align="justify"><font face="Verdana" size="2">14.  ----------- &quot;Entrevista sobre el fundador del Opus Dei&quot; (realizada por Cesare Cavalleri).</font> <font face="Verdana" size="2">Madrid: Rialp, 1993.</font></p>     <!-- ref --><p align="justify"><font face="Verdana" size="2">15. Denzinger, Enrique. <i>El magisterio de la Iglesia. </i>Barcelona: Herder, 1963.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=315750&pid=S2077-3323201400010000200015&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify"><font face="Verdana" size="2">16. Dorn, Luitpold. <i>Pablo VI. El reformador solitario. </i>Barcelona: Herder, 1990.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=315751&pid=S2077-3323201400010000200016&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><p align="justify"><font face="Verdana" size="2">17. Erba, Andrea María y Pier Luigi Giuducci. <i>La Chiesa nella storia. Duemila anni di cristianesimo, 2. </i>Roma: Elledici, 2006.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<!-- ref --><p align="justify"><font face="Verdana" size="2">18. Escrivá, Josemaría. &quot;La mujer en la vida del mundo y de la Iglesia&quot;. En: <i>Conversaciones con Mons. Escrivá de Balaguer. </i>Madrid: Rialp, pp. 175-231,1968.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=315753&pid=S2077-3323201400010000200018&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify"><font face="Verdana" size="2">19. Fazio, Mariano. <i>Evangelio y culturas en América Latina. Primera evangelización, liberalismo, liberación. </i>San José de Costa Rica: Promesa, 2010.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=315754&pid=S2077-3323201400010000200019&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify"><font face="Verdana" size="2">20.  -----------<i> El Papa Francisco. Claves de su pensamiento. </i>Rosario: Ediciones Logos, 2013.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=315755&pid=S2077-3323201400010000200020&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><p align="justify"><font face="Verdana" size="2">21. Fliche, Agustín y Víctor Martín. <i>Historia de la Iglesia. De los orígenes hasta nuestros días. </i>Valencia: EDICEP, <i>2&deg; </i>Complemento, 1996.</font></p>     <!-- ref --><p align="justify"><font face="Verdana" size="2">22. Garitagoitia, José R.<i> Juan Pablo II y Europa. </i>Madrid: Rialp, 2004.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=315757&pid=S2077-3323201400010000200022&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><p align="justify"><font face="Verdana" size="2">23. Hahn, Scott y Kimberly Hahn. <i>Roma dulce hogar. Nuestro camino al catolicismo. </i>Madrid: Rialp, 2004.</font></p>     <!-- ref --><p align="justify"><font face="Verdana" size="2">24. Izquierdo, César. <i>Para comprender el Concilio Vaticano II. Síntesis histórica y doctrinal. </i>Madrid: Palabra, 2012.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=315759&pid=S2077-3323201400010000200024&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify"><font face="Verdana" size="2">25. Javierre Ortas, José María. <i>12. De Pablo VI a Juan Pablo II. </i>en Agustín Fliche y Víctor Martín. <i>Historia de la Iglesia. De los orígenes hasta nuestros días, </i>1<sup>o</sup> Complemento. Valencia: EDICEP, 1981.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=315760&pid=S2077-3323201400010000200025&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify"><font face="Verdana" size="2">26. Jedín, Hubert. IV. &quot;El Concilio Vaticano II&quot;. En: Hubert Jedín y Konrad Repgen: <i>Manual de Historia de la Iglesia, IX: La Iglesia mundial del siglo XX. </i>Barcelona: Herder, 1984.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=315761&pid=S2077-3323201400010000200026&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify"><font face="Verdana" size="2">27. Kasper, Walter. <i>Harvesting the Fruits. Basic Aspects of Christian Faith in Ecumenical Dialogue. </i>London: Continuum International Publishing Group, 2009.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=315762&pid=S2077-3323201400010000200027&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify"><font face="Verdana" size="2">28. Küng, Hans. <i>¿Infalible? Una pregunta. </i>Barcelona: Herder, 1971.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=315763&pid=S2077-3323201400010000200028&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify"><font face="Verdana" size="2">29. Lecomte, Bernard. <i>Cómo el Papa venció al comunismo. </i>Madrid: Rialp, 1992.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=315764&pid=S2077-3323201400010000200029&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><p align="justify"><font face="Verdana" size="2">30. Lee Bun Sang, Stephen. Relaciones Iglesia-Estado en la República Popular China. Pamplona: Eunsa, 1990.</font></p>     <!-- ref --><p align="justify"><font face="Verdana" size="2">31. Lejeune, Clara. <i>Life is a Blessing: A Biography of Jerome Lejeune. Geneticist, Doctor, Father. </i>San Francisco: Ignatius Press, 2000.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=315766&pid=S2077-3323201400010000200031&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify"><font face="Verdana" size="2">32. Marthaler, Berard. <i>The Catechism Yesterday and Today. The evolution of a genre. </i>Collegeville, Minn: Liturgical Press, 1995.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=315767&pid=S2077-3323201400010000200032&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify"><font face="Verdana" size="2">33. Martini, Carlo M. <i>La Iglesia, una, santa, católica y apostólica. Reflexiones para la cuaresma. </i>Bogotá: Sociedad de San Pablo, 2005.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=315768&pid=S2077-3323201400010000200033&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify"><font face="Verdana" size="2">34. Messori, Vittorio. <i>Leyendas negras de la Iglesia. </i>Barcelona: Planeta, 1997.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=315769&pid=S2077-3323201400010000200034&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify"><font face="Verdana" size="2">35. Metz, René. &quot;Concile National, Concile Plénier, Concile Régional. Evolution de la Terminologie et de la Législation aux XIX<sup>e</sup> et XX<sup>e</sup> siècles&quot;. En: Giovanni Barberini (a cura di), Raccolta di Scritti in onore di Pio Fedele, I, Università degli Studi di Perugia. Perugia: Publicazione della Facoltà di Giurisprudenza, pp. 533-554, 1984.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=315770&pid=S2077-3323201400010000200035&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify"><font face="Verdana" size="2">36. Mounier, Emmanuel. &quot;Revolución personalista y comunitaria&quot;. En: <i>Obras completas. </i>Salamanca: Sígueme, 1992.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=315771&pid=S2077-3323201400010000200036&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify"><font face="Verdana" size="2">37. Nathanson, Bernard. <i>La mano de Dios. </i>Madrid: Editorial Palabra, 1997.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=315772&pid=S2077-3323201400010000200037&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify"><font face="Verdana" size="2">38. Navarro-Valls, Joaquín. <i>Fumata Blanca. </i>Madrid: Rialp, 1978.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=315773&pid=S2077-3323201400010000200038&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><p align="justify"><font face="Verdana" size="2">39. Orlandis, José. <i>La Iglesia Católica en la segunda mitad del siglo XX. </i>Madrid: Eds. Palabra (Colección &quot;Ayer y hoy de la Historia&quot;), 1998.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">40. Pazos, Antón M. y Diego R. Piccardo. <i>El Concilio Plenario de América Latina. Roma 1899. </i>Frankfurt-Madrid: Vervuert-Iberoamericana, 2002.</font></p>     <!-- ref --><p align="justify"><font face="Verdana" size="2">41. Pellitero, Ramiro. &quot;La reflexión catequética actual en los Estados Unidos&quot;. <i>Scripta Ideológica, </i>29 (2), 585-620,1997</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=315776&pid=S2077-3323201400010000200041&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify"><font face="Verdana" size="2">42. Piccardo, Diego R., Jorge A. Vázquez y Josep I. Saranyana. &quot;A propósito de los proyectos editoriales de Enrique D. Dussel (1972-1988)&quot;. En: <i>Evangelización y teología en América (siglo XVI). </i>X Simposio Internacional de Teología, II. Pamplona: Servicio de publicaciones de la Universidad de Navarra, pp. 1253-1276,1990.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=315777&pid=S2077-3323201400010000200042&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify"><font face="Verdana" size="2">43. Piccardo, Diego. &quot;Naturaleza jurídica de los Concilios Plenarios&quot;. <i>Revista del Instituto de Historia Eclesiástica Ecuatoriana, </i>19:123-130,1999.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=315778&pid=S2077-3323201400010000200043&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify"><font face="Verdana" size="2">44. Ratzinger, Joseph. <i>Introducción al cristianismo. </i>Salamanca: Sígueme, 2001.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=315779&pid=S2077-3323201400010000200044&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify"><font face="Verdana" size="2">45.  -----------<i> Fe, verdad y tolerancia. </i>Salamanca: Sígueme, 2005.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=315780&pid=S2077-3323201400010000200045&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><p align="justify"><font face="Verdana" size="2">46. Ratzinger, Joseph, Card. y Vittorio Messori. <i>Informe sobre la fe. </i>Madrid: Biblioteca de autores cristianos, 1985.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">47. Raymond, M. (OCSO). <i>La familia que alcanzó a Cristo. </i>Madrid: Herder, 2003.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="Verdana" size="2">48. Ricci, Tomaso. &quot;Aquel verano en compañía de tres Papas, entrevista al secretario de Pablo VI, Juan Pablo I y Juan Pablo II (Mons. John Magee)&quot;. Revista <i>30 Giorni </i>(español) 8: 9-10, agosto-septiembre, 1988.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">49. Ronheimer, Martin. 2006. <i>Transformación del mundo. </i>Madrid: Rialp, 2006.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">50. Rubin, Sergio y Francesca Ambrogetti. <i>El jesuita: Conversaciones con el cardenal Jorge Bergoglio SJ. </i>Buenos Aires: Editorial Vergara. 2010.</font></p>     <!-- ref --><p align="justify"><font face="Verdana" size="2">51. Sabine, George. <i>Historia de la teoría política. </i>México: Fondo de Cultura Económica, 1945.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=315786&pid=S2077-3323201400010000200051&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><p align="justify"><font face="Verdana" size="2">52. Saiz, José Manuel. &quot;La visión cristiana de los padres de Europa&quot;. En: &quot;UNISCI Discussion Papers&quot;, 14:115-129, mayo/may, 2007.</font></p>     <!-- ref --><p align="justify"><font face="Verdana" size="2">53. Saraiva Martins, José. &quot;¿Por qué la Iglesia canoniza hoy?&quot; En: Paulino Castañeda Delgado y Manuel J. Cociña y Abella(eds.)<i>. Testigos del siglo XX, Maestros del siglo XXI. </i>Actas del XIII Simposio de Historia de la Iglesia en España y América. Córdoba: Publicaciones Obra Social y Cultural Caja Sur, 2003.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=315788&pid=S2077-3323201400010000200053&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify"><font face="Verdana" size="2">54. Scala, Jorge. <i>Género y derechos humanos. </i>Buenos Aires: Vórtice, 2004.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=315789&pid=S2077-3323201400010000200054&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><p align="justify"><font face="Verdana" size="2">55. Universidad Católica Boliviana San Pablo. &quot;Plan Estratégico Institucional 2014-2020&quot;. La Paz: Publicaciones UCB, 2014.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">56. Van Th&ucirc;an, François-Xavier Nguyên. <i>Testigos de esperanza. </i>Madrid: Ciudad Nueva, 2000.</font></p>     <!-- ref --><p align="justify"><font face="Verdana" size="2">57.  -----------<i> El gozo de la esperanza. </i>Madrid: Ciudad Nueva, 2004.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=315792&pid=S2077-3323201400010000200057&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify"><font face="Verdana" size="2">58. Vattimo, Gianni. <i>El pensamiento de los débiles. </i>Revista <i>A parte rei </i>54:1-2, noviembre, 2007.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=315793&pid=S2077-3323201400010000200058&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify"><font face="Verdana" size="2">59. Vélez, Consuelo. &quot;Teología de la mujer, feminismo y género&quot;. <i>Revista Ideológica Xaveriana, </i>140:545-563,2001.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=315794&pid=S2077-3323201400010000200059&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify"><font face="Verdana" size="2">60. Weigel, George. <i>Testigo de esperanza. </i>Barcelona: Plaza y Janés, 1999.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=315795&pid=S2077-3323201400010000200060&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify"><font face="Verdana" size="2">61.  -----------<i> El coraje de ser católico. </i>Buenos Aires: Emecé Editores, 2003.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=315796&pid=S2077-3323201400010000200061&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify"><font face="Verdana" size="2">62.  -----------<i> Juan Pablo II. El final y el principio. </i>Barcelona: Planeta Testimonio, 2011.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=315797&pid=S2077-3323201400010000200062&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify"><font face="Verdana" size="2">63. Yanguas, José María. <i>Llamada universal a la santidad, preceptos y consejos. </i>En: AA.VV., <i>Dar razón de la esperanza. Homenaje al Prof. Dr. José Luis Illanes, </i>Biblioteca de Teología, 29. Pamplona 2004: Servicio de Publicaciones de la Universidad de Navarra, pp. 1075-1091, 2004.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=315798&pid=S2077-3323201400010000200063&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><p align="justify">&nbsp;</p>     <a href=http://www.scielo.org.bo/cgi-bin/wxis.exe/iah/?IsisScript=iah/iah.xis&nextAction=lnk&base=article^dlibrary&indexSearch=AU&exprSearch=../bases-work/rcc/rcc&lang=>^rND^sAlcalá^nManuel</a><a href=http://www.scielo.org.bo/cgi-bin/wxis.exe/iah/?IsisScript=iah/iah.xis&nextAction=lnk&base=article^dlibrary&indexSearch=AU&exprSearch=../bases-work/rcc/rcc&lang=>^rND^sArtigas^nMariano</a><a href=http://www.scielo.org.bo/cgi-bin/wxis.exe/iah/?IsisScript=iah/iah.xis&nextAction=lnk&base=article^dlibrary&indexSearch=AU&exprSearch=../bases-work/rcc/rcc&lang=>^rND^sCardinali^nGianni</a><a href=http://www.scielo.org.bo/cgi-bin/wxis.exe/iah/?IsisScript=iah/iah.xis&nextAction=lnk&base=article^dlibrary&indexSearch=AU&exprSearch=../bases-work/rcc/rcc&lang=>^rND^sDel Portillo^nÁlvaro</a><a href=http://www.scielo.org.bo/cgi-bin/wxis.exe/iah/?IsisScript=iah/iah.xis&nextAction=lnk&base=article^dlibrary&indexSearch=AU&exprSearch=../bases-work/rcc/rcc&lang=>^rND^sEscrivá^nJosemaría</a><a href=http://www.scielo.org.bo/cgi-bin/wxis.exe/iah/?IsisScript=iah/iah.xis&nextAction=lnk&base=article^dlibrary&indexSearch=AU&exprSearch=../bases-work/rcc/rcc&lang=>^rND^sFazio^nMariano</a><a href=http://www.scielo.org.bo/cgi-bin/wxis.exe/iah/?IsisScript=iah/iah.xis&nextAction=lnk&base=article^dlibrary&indexSearch=AU&exprSearch=../bases-work/rcc/rcc&lang=>^rND^sJavierre Ortas^nJosé María</a><a href=http://www.scielo.org.bo/cgi-bin/wxis.exe/iah/?IsisScript=iah/iah.xis&nextAction=lnk&base=article^dlibrary&indexSearch=AU&exprSearch=../bases-work/rcc/rcc&lang=>^rND^sJedín^nHubert</a>]]></body>
<body><![CDATA[<a href=http://www.scielo.org.bo/cgi-bin/wxis.exe/iah/?IsisScript=iah/iah.xis&nextAction=lnk&base=article^dlibrary&indexSearch=AU&exprSearch=../bases-work/rcc/rcc&lang=>^rND^sMetz^nRené</a><a href=http://www.scielo.org.bo/cgi-bin/wxis.exe/iah/?IsisScript=iah/iah.xis&nextAction=lnk&base=article^dlibrary&indexSearch=AU&exprSearch=../bases-work/rcc/rcc&lang=>^rND^sMounier^nEmmanuel</a>]]></body>
<body><![CDATA[<a href=http://www.scielo.org.bo/cgi-bin/wxis.exe/iah/?IsisScript=iah/iah.xis&nextAction=lnk&base=article^dlibrary&indexSearch=AU&exprSearch=../bases-work/rcc/rcc&lang=>^rND^sPellitero^nRamiro</a><a href=http://www.scielo.org.bo/cgi-bin/wxis.exe/iah/?IsisScript=iah/iah.xis&nextAction=lnk&base=article^dlibrary&indexSearch=AU&exprSearch=../bases-work/rcc/rcc&lang=>^rND^sPiccardo^nDiego R.^rND^nJorge A.^sVázquez^rND^nJosep I.^sSaranyana</a><a href=http://www.scielo.org.bo/cgi-bin/wxis.exe/iah/?IsisScript=iah/iah.xis&nextAction=lnk&base=article^dlibrary&indexSearch=AU&exprSearch=../bases-work/rcc/rcc&lang=>^rND^sPiccardo^nDiego</a><a href=http://www.scielo.org.bo/cgi-bin/wxis.exe/iah/?IsisScript=iah/iah.xis&nextAction=lnk&base=article^dlibrary&indexSearch=AU&exprSearch=../bases-work/rcc/rcc&lang=>^rND^sRatzinger^nJoseph</a><a href=http://www.scielo.org.bo/cgi-bin/wxis.exe/iah/?IsisScript=iah/iah.xis&nextAction=lnk&base=article^dlibrary&indexSearch=AU&exprSearch=../bases-work/rcc/rcc&lang=>^rND^sRicci^nTomaso</a>]]></body>
<body><![CDATA[<a href=http://www.scielo.org.bo/cgi-bin/wxis.exe/iah/?IsisScript=iah/iah.xis&nextAction=lnk&base=article^dlibrary&indexSearch=AU&exprSearch=../bases-work/rcc/rcc&lang=>^rND^sSaiz^nJosé Manuel</a><a href=http://www.scielo.org.bo/cgi-bin/wxis.exe/iah/?IsisScript=iah/iah.xis&nextAction=lnk&base=article^dlibrary&indexSearch=AU&exprSearch=../bases-work/rcc/rcc&lang=>^rND^sSaraiva Martins^nJosé</a><a href=http://www.scielo.org.bo/cgi-bin/wxis.exe/iah/?IsisScript=iah/iah.xis&nextAction=lnk&base=article^dlibrary&indexSearch=AU&exprSearch=../bases-work/rcc/rcc&lang=>^rND^sNguyên Van Thûan^nFrançois-Xavier</a><a href=http://www.scielo.org.bo/cgi-bin/wxis.exe/iah/?IsisScript=iah/iah.xis&nextAction=lnk&base=article^dlibrary&indexSearch=AU&exprSearch=../bases-work/rcc/rcc&lang=>^rND^sVattimo^nGianni</a><a href=http://www.scielo.org.bo/cgi-bin/wxis.exe/iah/?IsisScript=iah/iah.xis&nextAction=lnk&base=article^dlibrary&indexSearch=AU&exprSearch=../bases-work/rcc/rcc&lang=>^rND^sVélez^nConsuelo</a>]]></body>
<body><![CDATA[<a href=http://www.scielo.org.bo/cgi-bin/wxis.exe/iah/?IsisScript=iah/iah.xis&nextAction=lnk&base=article^dlibrary&indexSearch=AU&exprSearch=../bases-work/rcc/rcc&lang=>^rND^sWeigel^nGeorge</a><a href=http://www.scielo.org.bo/cgi-bin/wxis.exe/iah/?IsisScript=iah/iah.xis&nextAction=lnk&base=article^dlibrary&indexSearch=AU&exprSearch=../bases-work/rcc/rcc&lang=>^rND^sWeigel^nGeorge</a><a href=http://www.scielo.org.bo/cgi-bin/wxis.exe/iah/?IsisScript=iah/iah.xis&nextAction=lnk&base=article^dlibrary&indexSearch=AU&exprSearch=../bases-work/rcc/rcc&lang=>^rND^sYanguas^nJosé María</a><a href=http://www.scielo.org.bo/cgi-bin/wxis.exe/iah/?IsisScript=iah/iah.xis&nextAction=lnk&base=article^dlibrary&indexSearch=AU&exprSearch=../bases-work/rcc/rcc&lang=>^rND^1A01^nAmaru^sVillanueva</a><a href=http://www.scielo.org.bo/cgi-bin/wxis.exe/iah/?IsisScript=iah/iah.xis&nextAction=lnk&base=article^dlibrary&indexSearch=AU&exprSearch=../bases-work/rcc/rcc&lang=>^rND^1A01^nAmaru^sVillanueva</a><a href=http://www.scielo.org.bo/cgi-bin/wxis.exe/iah/?IsisScript=iah/iah.xis&nextAction=lnk&base=article^dlibrary&indexSearch=AU&exprSearch=../bases-work/rcc/rcc&lang=>^rND^1A01^nAmaru^sVillanueva</a><p align="right"><b><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">ART&Iacute;CULOS Y ESTUDIOS</font></b></p>     <p align="right">&nbsp;</p>     <p align="center"><b><font face="Verdana" size="4">Tres momentos en el diseño de espacios de interacción digital</font></b></p>     <p align="center">&nbsp;</p>     <p align="center"><b><font face="Verdana" size="3">Three Moments in the Design of Digital Interaction Spaces</font></b></p>     <p align="center">&nbsp;</p>     <p align="center">&nbsp;</p>     <p align="center"><font face="Verdana" size="2"><b>Amaru Villanueva*</b></font></p>     <p align="center">&nbsp;</p>     <p align="center">&nbsp;</p> <hr noshade>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="left"><b><font face="Verdana" size="2">Resumen</font></b></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">El presente artículo hace un repaso de tres momentos clave en el diseño y construcción de espacios de interacción digital. En un primer momento (que denomino el momento de la &quot;realidad virtual&quot;, tipificado por tecnologías inmersivas de simulación multisensorial), las visiones dominantes detrás de las tecnologías tienen como fin imitar modos de interacción ya existentes <i>offline. </i>En un segundo momento (que denomino el momento de la &quot;realidad selectiva&quot;, tipificado por plataformas diseñadas para soportar redes de interacción masiva en internet, como Myspace), el diseño de las tecnologías de interacción digitales se basa en ofrecer herramientas a los usuarios para optimizar su auto-presentación, enfatizando ciertas facetas personales mientras se elimina selectivamente a otras. En un tercer momento (que denomino el momento de la &quot;realidad híbrida&quot;, tipificado por tecnologías de interacción minimalista, como Snapchat), existe un retorno parcial hacia patrones de interacción <i>offline, </i>mediante la incorporación de señales sociales involuntarias. En base a estas transformaciones se defiende la idea de que los desplazamientos mencionados reflejan que las tecnologías de interacción digitales están destinadas a complementar en vez de reemplazar a las interacciones sociales <i>offline.</i></font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2"><b>Palabras clave:</b> CMC, realidad virtual, interacción digital.</font></p> <hr noshade>     <p align="justify"><b><font face="Verdana" size="2">Abstract</font></b></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">This article goes over three key moments in the design and construction of social digital interaction spaces. The first moment (which I refer to as the moment of &quot;virtual reality&quot;, typified by immersive and multi-sensorial simulation technologies), the dominant visions aimed to imitate pre-existing offline forms of interaction. In the second moment (referred to as the moment of &quot;selective reality&quot;, typified by platforms aimed at supporting massive interaction networks such as Myspace), the design of digital interaction technologies was aimed at offering users the tools necessary to optimise their self-presentation, emphasising certain personal features while selectively withholding others. In the third moment (which I refer to as the moment of &quot;hybrid reality&quot;, typified by minimalist interaction technologies such as Snapchat), there is a partial return towards <i>offline </i>forms of interaction through the incorporation of (often involuntary) non-verbal social cues. These transformations support the idea that digital interaction technologies are aimed at complementing, instead of replacing, offline social interactions.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2"><b>Key words:</b> CMC, virtual reality, digital interaction.</font></p> <hr noshade>     <p align="justify">&nbsp;</p>     <p align="justify">&nbsp;</p>     <p align="justify"><font size="3"><b><font face="Verdana">1.    Introducción</font></b></font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">La interacción humana en todo momento está moldeada por facetas del entorno, elementos estructurales que en algunas situaciones se presentan como límites y en otras como horizontes. El sol de la tarde impulsa a un grupo de personas a salir a patear una pelota en el parque. La lluvia que se avecina los incita a buscar refugio y tomarse una taza de chocolate caliente. La oscuridad de la noche les permite a dos de ellos partir juntos sin ser vistos, y el frío de la noche les da una excusa para acostarse en la misma cama. Son facetas accidentales del entorno, sí, pero llenas de potencialidades y limitaciones para quienes se desenvuelven gracias (o a costa) de ellas.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="Verdana" size="2">A medida que la interacción entre personas se desenvuelve en entornos mediados, se alteran gradualmente las potencialidades que ofrecen estos espacios sociales. Una adolescente que recibe un SMS (implorándole que retorne a su casa de una fiesta antes de la medianoche) puede simular no haberlo recibido. Entonces retorna a su casa a las 2 am usando la plausible excusa de que se le agotó la batería o no existía señal. En un foro de chat, un niño intrépido puede pretender ser un hombre de 45 años, lo cual le permite enviarle mensajes indecentes a una mujer mayor (sin tomar consciencia de que se trata de uno de sus compañeros de curso quien se entretiene con un experimento similar). Ambos son presa de la misma insólita ilusión.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">El presente artículo se enmarca en la suposición de que, lejos de ser facetas accidentales del entorno, las propiedades estructurales de los espacios de interacción digitales son producto de visiones acerca de cómo deben concebirse las interacciones humanas en este plano. Trazaré una genealogía de tres visiones dominantes que han impulsado el diseño de estos espacios, explicando en cada caso la necesidad a la que responden y delineando algunas limitaciones a las cuales se enfrentan en su evolución.</font></p>     <p align="justify">&nbsp;</p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="3"><b>2.   Marco conceptual y teórico</b></font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Denomino espacios de interacción digital (EIDs) a todos aquellos entornos en los cuales dos o más personas pueden relacionarse mediante tecnologías digitales. Opto por este término en vez del conocido (y a veces sobre-utilizado) de tecnologías de información y comunicación (TICs) por tres razones. La primera es que el término anterior se utiliza tan ampliamente que se diluye y no permite distinguir entre las tecnologías que constituyen medios de comunicación y aquéllas que ofrecen acceso a contenidos<sup>1</sup>. La segunda razón está basada en la necesidad de poder distinguir entre dinámicas de interacción y comunicación (Quiroz, 2014): existen tipos de interacción que no tienen como objetivo central la transmisión de ningún tipo de información (por ejemplo, trajes sensoriales que permiten transmitir sensaciones táctiles). La tercera está basada en un intento por introducir una metáfora espacial en discusiones acerca de la interacción digital.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">La dimensión espacial me trae al área dentro de la cual se defienden las afirmaciones en cuestión. El presente artículo está enmarcado en el paradigma de la arquitectura de espacios sociales (Winner, 1993; Fisher, 2003; Hillier, 2007; Hillier y Hanson, 1984). Este paradigma se define en relación a su objeto de estudio y su método de análisis. Concretamente, analiza las propiedades sociales e interaccionales que emergen de un determinado entorno en base a sus propiedades estructurales o arquitectónicas. Caben dentro de esta metodología tanto el diseño de centros comerciales de cemento como el diseño de espacios digitales que albergan comunidades virtuales.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Esta estrategia analítica tiene como uno de sus fundamentos la idea de que las llamadas &quot;nuevas&quot; TICs no son radicalmente distintas a las tecnologías de interacción y comunicación pre-digitales, lo que nos permite examinar conjuntamente desde las señales de humo hasta las aplicaciones como Snapchat.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">La unidad básica de estudio dentro de este campo es el espacio social, concebido estructuralmente. Así como los espacios <i>offline </i>están construidos para facilitar o dificultar ciertos comportamientos, el diseño de los espacios de interacción digital permite e incentiva ciertos patrones de interacción (claro está, sin determinarlos por completo). Como ambientes controlados con límites inflexibles, los espacios de interacción digital inclusive tienen una influencia tanto más grande en el comportamiento de quienes los usan.</font></p>     <blockquote>       <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">El mundo online es un mundo enteramente construido. Los arquitectos del espacio virtual &mdash;desde los diseñadores del software hasta los administradores de un sitio&mdash; dan forma a la comunidad de una manera más profunda que la de sus contrapartes del mundo real. La gente come, duerme y trabaja en edificios; éstos determinan qué tan felizmente realizan estas actividades. Pero los edificios no controlan completamente su percepción del mundo. En el dominio electrónico, el diseño del ambiente lo es todo (...) todo está determinado por el diseño del entorno. (Donath, 1999)</font></p> </blockquote>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="Verdana" size="2">De este modo podemos prestarle atención a propiedades estructurales de los EIDs en tanto permiten, incentivan, dificultan o restringen por completo distintos modos de interacción. Para dar algunos ejemplos, la arquitectura de los EIDs se puede estudiar en relación a las siguientes propiedades estructurales.</font></p>     <p align="center"><img src="/img/revistas/rcc/v18n32/a03_cuadro_01.gif" width="531" height="302"></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Más allá de documentar la evolución de los diversos medios tecnológicos de interacción durante las últimas cinco décadas, es de interés fundamental hacer</font> <font face="Verdana" size="2">un estudio de las visiones que impulsaron los distintos avances en los EIDs, y cómo han ido cambiando junto a ciertos principios. Estas visiones, a su vez, encapsulan ideas acerca de cuáles son los fines detrás del diseño de medios de interacción.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Los tres momentos que se proponen, entonces, reflejan tres maneras distintas de pensar las interacciones mediadas. Estos momentos se desarrollan en orden cronológico a pesar de que perduran simultáneamente (algunos en ascenso, otros en descenso).</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Asimismo, no se propone que existan tres momentos discretos en el diseño de los EID, pues como demostraré, los tres momentos identificados encuentran manifestaciones que siguen vigentes en el diseño de tecnologías a principios del año 2014. Sin embargo, la preponderancia de ciertas visiones sobre otras en el diseño y adopción de medios de interacción masivos demuestran una transformación en la manera de concebir estas tecnologías.</font></p>     <p align="justify">&nbsp;</p>     <p align="justify"><font size="3" face="Verdana"><b>3.   Futuros del pasado: la realidad virtual</b></font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">En 1935 el escritor Stanley Weinbaum escribió un relato breve llamado <i>&quot;Pygmalion's Spectacles&quot;, </i>en el cual el personaje principal conoce a un inventor que ha diseñado unas gafas que le permiten al usuario vislumbrar un mundo en el cual es capaz de insertarse a través de sensaciones táctiles, visuales y olfativas (Weinbaum y Bloch, 1974). Tres años más tarde, el dramaturgo francés Antonin Artaud acuñaría el término &quot;realidad virtual&quot; (1938).</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Transcurrirían varias décadas hasta que estas visiones tempranas (del potencial de tecnologías aún no inventadas) encontraran sus primeras expresiones. En 1966, Thomas A. Furness III diseñó un simulador de vuelo virtual para la fuerza aérea estadounidense. La característica central de estas nuevas tecnologías estaba basada en su capacidad de generar entornos digitales que reprodujeran facetas del mundo &quot;real&quot;, desde topografías hasta motores físicos diseñados para replicar las propiedades físicas de aeronaves y sus comportamientos (Furness y Kocian, 1986).</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Correspondientemente, con los avances en la industria gráfica y la capacidad de procesamiento de datos se incrementaron las posibilidades de generar nuevos entornos con mayores niveles de precisión. A estos avances gráficos se sumaron otros en tecnologías auditivas, que con la introducción del estéreo y el sonido envolvente (también conocido como sonido <i>surround) </i>permitían </font><font face="Verdana" size="2">simular las dinámicas acústicas de la realidad física (Steuer, 1992). El siguiente paso necesario para recrear a mayor profundidad la &quot;realidad&quot; consistió en desarrollar tecnologías hápticas, caracterizadas por sus mecanismos de interacción táctil y responsividad, permitiendo a los usuarios enviar y recibir señales de este tipo a través de su movimiento en tiempo real (Burdea, 1996). Así se completan las tres cualidades fundamentales para que pueda considerarse que un medio ofrece las condiciones suficientes y necesarias de la &quot;realidad virtual&quot;: &quot;simulación, interacción e inmersión&quot;. (Ebersole, 1997)</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="center"><img src="/img/revistas/rcc/v18n32/a03_figura_01.jpg" width="376" height="362"></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Más allá de las tecnologías no enteramente interactivas (simuladores de vuelo y animaciones 3D para el cine), estos nuevos avances tecnológicos encontraron aplicaciones en el campo de la interacción digital. Diseñadores de EIDs, escritores e inclusive sociólogos empezaron a enfocar sus visiones y prototipos en el uso de esta serie de tecnologías.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Uno de los primeros avances que permitían recombinar estas tecnologías fue el <i>&quot;data glove<sup>”</sup>, </i>creado por Zimmerman en 1981, el cual recién empezó a comercializarse en 1990, con otras versiones más económicas, como el PowerGlove, de Mattel, de 1991. Estos guantes permitían al usuario enviar información a un sistema computacional a través de movimientos naturales (Newbon, 2006). También empezaron a diseñarse los cascos de &quot;realidad virtual&quot; para videojuegos (tales como el Virtual Boy, diseñado por Nintendo en la primera mitad de la década de los 90).</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Entre las variantes más sofisticadas estaban los trajes sensoriales diseñados por VPL Research, en la primera mitad de la década de los 90, los cuales eran capaces de recibir y enviar información sensorial en base a trajes de cuerpo completo (Haddad y Tardif, 2000). El advenimiento de estos trajes hacía posibles, por lo menos en principio, interacciones de carácter sexual entre dos o más usuarios conectados inter-sensorialmente.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Por último, las tecnologías que posiblemente mayor éxito cosecharon, en base a estos principios de diseño e interacción &quot;virtual&quot;, se encuentran en el ámbito de los &quot;mundos virtuales&quot;. Con el advenimiento de entornos masivos, millones de usuarios de todo el mundo pueden tomar parte simultánea en ambientes compartidos virtuales, destacándose entre estos un EID conocido como &quot;Second Life&quot; (el cual permite la interacción remota entre usuarios en un ambiente &quot;virtual&quot;, incluyendo la capacidad de generar elementos dentro del mundo del que son parte, como los bienes inmuebles y un mercado laboral (Boellstorff, 2008)).</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">La arquitectura de los EIDs anteriormente mencionados tenía el marcado propósito de emular aquellas propiedades estructurales del mundo físico, incluyendo sincronía, simetría, háptica, traslucidez, señales sociales no verbales y un entorno multi-sensorial.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Lo que es común a estos espacios, más allá de una serie de tecnologías, es una visión compartida de los ideales de la interacción digital. Parecen postular implícitamente que las interacciones digitales conseguirán su objetivo a medida que puedan imitar con precisión las interacciones que tienen lugar dentro de la realidad física. En palabras de Jean Baudrillard, lo que nos ofrecen son <i>hiper-realidades </i>(1994), las cuales suplantan a la realidad para convertirse en verdades, o realidades, en sí mismas. Si bien manifiestan un intento por reflejar a la realidad, también pueden enmascarar un intento de subvertirla, hasta el punto de ser <i>simulacros </i>que suplantan la realidad sin contener ninguna correspondencia con la misma.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Evidentemente, millones de personas pasaron miles de millones de horas inmersos en estos mundos, poniendo en cuestión el prejuicio platónico que genera una brecha entre el mundo de las realidades y el de la apariencia. Al corresponder más cercanamente al realismo subjetivo (Berkeley, 1964), parecen comprobar que la virtualidad no se trata de un mundo que se contrasta con el real, sino de uno que lo suplanta. O como diría Steven Woolgar refiriéndose a las tecnologías de interacción en internet: &quot;mientras más virtual, más real&quot; (2002). La suposición entredicha es que estas realidades virtuales podrían llegar a suplantar la realidad casi por completo, a medida que los avances tecnológicos permitan aproximarse con mayor exactitud a la realidad. El sociólogo Rheingold cita al programador Alvy Ray Smith cuando afirma que la realidad consiste en &quot;80 millones de polígonos por segundo&quot; (Rheingold, 1991: 181)</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Sin embargo, después del entusiasmo inicial producido por las los EID propios de la realidad virtual, se percibe un gradual declive en su adopción y aceptación por los usuarios. Existen varias posibles explicaciones para ello.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">La primera se encuentra en la hipótesis de Mashahiro Mori conocida como el &quot;valle inquietante&quot;. Esta hipótesis postula que efectivamente existe una creciente aceptación por parte de los usuarios a medida que los personajes o representaciones digitales se complejizan y adquieren propiedades correspondientes al mundo real. Sin embargo, esta tendencia sólo continúa hasta cierto punto: cuando las réplicas antropomórficas se aproximan demasiado a las de un ser humano de carne y hueso, causan un rechazo por parte de los mismos (Mori, 1970).</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Una segunda hipótesis para explicar por qué la profundización de la realidad virtual no ha conseguido predominar en el diseño y adopción de tecnologías de interacción masiva es que los usuarios justamente intentan <i>escapar </i>a ciertas características estructurales de la interacción <i>offline </i>mediante la interacción digital. La clave se encuentra en el desarrollo de tecnologías que permiten a los usuarios interactuar mediante personajes (o avatares) que no comparten sus características físicas, y en el diseño de EIDs que, de manera minimalista y selectiva, incluyen y excluyen características de la interacción <i>offline. </i>Abordaré esta hipótesis y sus repercusiones en la siguiente sección.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Los ideales de la 'realidad virtual' son cada vez más marcadamente anacrónicos. La construcción semántica en sí parte de una brecha que parecería postular que la virtualidad es radicalmente distinta a la realidad, y que puede existir paralelamente a ella. Los trajes sensoriales, la fenomenología compuesta por polígonos y texturas digitales, así como la idea de la inmersión completa en un mundo digital corresponden a una visión retro-futurista, es decir, a una visión antigua de lo que prometía el futuro.</font></p>     <p align="justify">&nbsp;</p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="3"><b>4.    Reinventando las interacciones: la realidad selectiva</b></font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">No es accidente que no se haya mencionado hasta el momento a internet y la miríada de EIDs a la que ha dado lugar. Con base en una investigación realizada por Rand y Davies a principios de la década de los '60s, se puede decir que la red de redes nació a las 22:30 horas del 29 de octubre de 1969, cuando la Universidad de California en Los Ángeles (UCLA) se conectó al Instituto </font><font face="Verdana" size="2">de Investigación de Stanford (SRI). Desde sus inicios el diseño de internet fue minimalista, basándose en la eficiencia de la transmisión de mensajes simples mediante su descomposición en &quot;paquetes&quot; informáticos y un protocolo compartido. Debido a las limitaciones en la velocidad de la transmisión de datos, los usos de esta nueva tecnología podrían parecer rudimentarios en relación a los avances gráficos y sonoros que se habían conseguido hasta entonces. Al igual que el telégrafo, la complejidad en la transmisión de la información se sacrificó a favor de la versatilidad e inter-compatibilidad entre terminales.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">En sus inicios, los usos de esta tecnología estuvieron delimitados predominantemente a la investigación académica y a la comunicación militar. El mundo tuvo que esperar hasta 1980 para que se creara USENET, y con esta tecnología, el primer espacio digital de interacción masiva. USENET permitía a usuarios participar en foros en línea, así como acceder a noticias e información general en el sistema. Siguió en 1981 el protocolo base del correo electrónico (SMTP), masificando aún más el uso de esta tecnología de red. Finalmente, con la adopción y estandarización del protocolo TCP/IP, a mediados de la década de los 80, se generaron aplicaciones cada vez más complejas. Cabe destacar que las tecnologías de &quot;realidad virtual&quot; mencionadas en la sección anterior ya se encontraban moderadamente desarrolladas a nivel técnico.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Pero fueron las tecnologías (aparentemente) rudimentarias las que fueron adoptadas masivamente, no así las tecnologías inmersivas de la &quot;realidad virtual&quot;. Los usuarios de estos nuevos foros de discusión (USENET), aplicaciones de chat (MSN Messenger) &mdash;y más delante de las (mal llamadas) &quot;redes sociales&quot;, como Myspace&mdash; encontraron en estas limitaciones una riqueza inesperada.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">En <i>La presentación de la persona en la vida cotidiana </i>(1959), Erving Goffman postula que, a causa de la preocupación social por cómo somos percibidos por los demás, debemos adecuar y administrar nuestro comportamiento para presentarnos favorablemente en ámbitos sociales. Es precisamente bajo esta óptica que podemos entender las ventajas relativas de los EIDs posibilitados por internet y sus tecnologías asociadas.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">En vez de ver a las nacientes tecnologías sociales de internet en relación con sus limitaciones en el proyecto de conseguir interacciones mediadas propias a las de la realidad virtual, podemos examinar sus potencialidades de acuerdo a cómo intentan los usuarios optimizar sus interacciones sociales. En comparación con las interacciones <i>offline, </i>las interacciones digitalmente mediadas ofrecen menos información contextual en base a la cual las personas pueden crear </font><font face="Verdana" size="2">impresiones y formar juicios. Por ejemplo, la apariencia física de las personas, sus gestos y ademanes, pueden no estar disponibles en estos EIDs.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">El chat interpersonal y grupal es el ejemplo de una tecnología que se masificó a principios de la década de los 90 mediante aplicaciones populares como el mIRC y el MSN Messenger. Rompiendo con prescripciones de diseño propias de la &quot;realidad virtual&quot; (debido en parte a limitaciones tecnológicas en la transmisión de datos), estas aplicaciones ofrecían a los usuarios editar considerablemente los elementos que componen su presentación social, mediante nombres asumidos y avatares. Con la ausencia de un respaldo físico en la tarea de presentación social, los usuarios eran capaces de controlar y proyectar mejor sus características, permitiéndoles esta tecnología formar relaciones en tiempo real con desconocidos de rincones distintos del planeta. El emisor compone mensajes destinados a un receptor físicamente aislado, enmascarando señales involuntarias. Como medios de comunicación asíncronos, estos EIDs adicionalmente permiten a los usuarios borrar y editar los mensajes antes de enviarlos.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Walther (2007) argumenta que &quot;como emisores, los usuarios de comunicación mediada computacionalmente (CMC) se auto-presentan selectivamente, revelando actitudes y aspectos del ser en una manera controlada y socialmente deseable&quot;. Mediante una serie de experimentos, Walther corrobora que los usuarios editan diferencialmente y presentan demoras en sus respuestas, especialmente frente a personas del sexo opuesto, corroborando la tesis de la presentación selectiva.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Debido a sus características limitadas, variables y permutables, denomino a este momento el de la &quot;realidad selectiva&quot;. El momento empieza con USENET a principios de la década de los '80 y es el paradigma de diseño predominante en la actualidad. La evolución de estas tecnologías &mdash;y en particular de estos principios de diseño&mdash; desembocó en aplicaciones como Facebook, que en 2014 continúa siendo el medio de comunicación mediada más preponderante después del teléfono. En más de 20 años de evolución, la infraestructura telecomunicacional dio paso al rango completo de EIDs como aplicaciones de internet, permitiendo (por lo menos en principio) la masificación de medios de interacción propios de la realidad virtual.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Sin embargo, a la fecha preponderan EIDs que más bien permiten a sus usuarios una variedad de mecanismos de interacción selectiva. Facebook ofrece una gama de propiedades estructurales que permite a los usuarios comunicarse de manera síncrona/asíncrona, además de otorgarles un alto grado de control para </font><font face="Verdana" size="2">editar su información personal y multimedia asociada (como la habilidad de des-etiquetarse de fotografías no consideradas favorables) a su perfil. Boyd (2008) argumenta que, mediante mecanismos múltiples y diferenciados de interacción, estas propiedades permiten a un usuario de Facebook interactuar simultáneamente con una serie de contextos sociales distintos, desde amigos de colegio hasta colegas y familiares. A esta versatilidad comunicacional, basada en su minimalismo interaccional, se debería parte del éxito que ha tenido la compañía en sobrepasar los mil millones de usuarios.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Sin embargo, la evidencia más amplia de la prevalencia de la &quot;realidad selectiva&quot; como principio de diseño se encuentra en la variedad de EIDs que se pueden encontrar en internet. En vez de presenciar la proliferación de una serie de tecnologías con propiedades estructurales complejas e inmersivas, más bien vemos en las EIDs exitosas una selectiva e inclusive minimalista preponderancia de atributos. Por ejemplo, Twitter, al permitir un máximo de 140 caracteres por mensaje, ha optado por simplificar y restringir las opciones disponibles a sus usuarios.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Es destacable que la evolución de los EIDs no tienda categóricamente a su complejización, sino a una reducción y recombinación de atributos estructurales específicos. Las aplicaciones (y sus correspondientes EIDs) se diferencian unas de otras en base a sus propiedades arquitectónicas.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Estas diferencias no se deben a limitaciones tecnológicas sino a decisiones conscientes por parte de los desarrolladores de aplicaciones para selectivamente determinar hasta qué punto pueden los usuarios acceder a información acerca del comportamiento de otros usuarios. Latente en el diseño de estas tecnologías está la presuposición de que las interacciones físicas no son, en la mayoría de los casos, los ideales en base a los cuales se deban pensar las formas de interacción digital.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Lo que estas tecnologías les ofrecen a los usuarios es el control sobre una determinada situación, haciendo posible que se auto-presenten selectivamente de acuerdo a las características que quieren compartir en un determinado momento. Efectivamente, lo que permite el medio es editar facetas de la personalidad de manera casi ilimitada (Hesse, Werner y Altman, 1988: 151). Para ofrecer un ejemplo, &quot;la ocultación es una estrategia de auto-presentación obvia para ser usada en internet; la anonimidad visual que el medio permite presenta oportunidades para revelar selectivamente aspectos de la identidad normalmente expuestos en la interacción cara-a-cara&quot; (Chester y Bretherton, 2007: 229)</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Similarmente, los usuarios pueden elegir libremente qué señales quieren comunicar, como cuando añaden un micrófono o una webcam a sus interacciones de mensajería instantánea (Peter, Valkenburg y Schouten, 2007). La cuestión en la que se basa el diseño de los EIDs deja de ser ¿cómo hacer que las interacciones mediadas se asemejen más a las interacciones no mediadas? y pasa a ser, ¿cómo mejorar las interacciones mediadas en sí? (Schouten, 2007)</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Dados estos planteamientos, lo que sugiere este modelo de interacción mediada es una elevada capacidad por parte de los usuarios de regular cómo se presentan sus distintas facetas en un entorno digital. Entonces, debe hacerse una modificación correspondiente a la teoría dramatúrgica de la presentación de la persona de Goffman, la cual postula que la metáfora reinante para entender este proceso social es la de la actuación escénica. Concordando con Hogan (2009), es más preciso caracterizar a la presentación personal <i>online </i>como una exhibición, pues en muchas instancias la interacción no tiene lugar en tiempo real, sino más bien permite a cada usuario editar y aprobar su presentación personal antes de que esta pueda ser vista por un tercero. El rol que corresponde a cada usuario no es entonces la de un &quot;actor&quot; desempeñándose en una dimensión social, sino la de un &quot;curador&quot; que cuidadosamente elige qué información personal exhibir socialmente.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Los EIDs diseñados en concordancia a un principio de diseño de &quot;realidad selectiva&quot; claramente ofrecen muchos beneficios desde el punto de vista de un usuario que decide enfatizar ciertos aspectos de su persona (por ejemplo, su gusto musical) mientras oculta otros (por ejemplo, su acné). Sin embargo, esta trayectoria en el modo de concebir el diseño de los EIDs no ha conseguido despegarse del todo de los ideales anacrónicos de la &quot;realidad virtual&quot;. Propongo que la realidad selectiva no ha conseguido afianzarse completamente debido a dos crisis en el uso de los EIDs.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Altman define la privacidad como el &quot;control selectivo de acceso a uno mismo&quot; (1975: 24). Es justamente en este ámbito que los EIDs de la &quot;realidad selectiva&quot; no les han otorgado a los usuarios suficiente control sobre su información personal y multimedia asociada (tales como fotos, videos, etc.). Usuarios que inicialmente se contentaban con acumular información personal en diversos sitios y aplicaciones, percibieron gradualmente que no necesariamente habían contemplado los contextos en los que esta información se haría disponible, o peor a&uacute;n, no se les había consultado suficientemente acerca del acceso a su información privada en sus términos de servicio.</font></p>     <blockquote>       <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">La revelación de información personal en la era de la ubicuidad de los sistemas computacionales presenta nuevos desafíos (...) es probable que las personas presenten información personal sin conciencia o control absoluto (...) (los perfiles de privacidad ofrecidos a los usuarios) no tienen sentido sin una consideración completa acerca del contexto en el cual se revela la información (Joinson y Paine, 2007: 239).</font></p> </blockquote>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Por ejemplo, un adolescente podría acceder a subir a internet fotos de una fiesta en la cual está fumando un cigarrillo, sin tomar consciencia de que cuando acepte la solicitud de amistad de su tía no querrá que ella acceda a esta información. O, años más tarde, este mismo adolescente se podría avergonzar de haber utilizado un cierto tipo de ropa. Es posible que por casos como éste, muchos usuarios empezaran a expresar la necesidad de limitar acceso a su información, o inclusive borrarse de los medios en cuestión.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Existe también una razón intersubjetiva para explicar la inestabilidad de este momento en el diseño de los EIDs. Éste parte del escepticismo que generan estos espacios como manera de conocer y entender al otro. Es decir, así como un usuario puede modificar su presentación personal con el fin de presentarse de manera favorable frente a los demás, existe también en cada partícipe la consciencia latente de que todo usuario es capaz de hacer exactamente lo mismo. Entonces se genera un mutuo escepticismo en la construcción del otro. A diferencia de las relaciones interpersonales <i>offline, </i>donde las personas pueden detectar la incomodidad del otro o inferir las intenciones ocultas de los demás (a través de gestos mediante los cuales alguien se delata al contar una mentira, por ejemplo), en el diseño &quot;selectivo&quot; de la realidad ganan todos individualmente en la tarea de auto-presentarse, pero pierden colectivamente en la tarea de conocerse, comprometiéndose la capacidad de discernir y formar juicios en base a señales sociales no verbales y muchas veces no intencionales.</font></p>     <p align="justify">&nbsp;</p>     <p align="justify"><font size="3" face="Verdana"><b>5.   Retroceso como evolución: la realidad híbrida</b></font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Si la inestabilidad de los EIDs propios de la &quot;realidad virtual&quot; se debe a la necesidad de las personas de repensar las interacciones desligándose de la realidad <i>offline, </i>la inestabilidad de la &quot;realidad selectiva&quot; se puede entender como un intento por parte de los usuarios y los diseñadores de retomar elementos de la realidad <i>offine.</i></font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">A principios de 2013 se percibió que, a pesar de que los usuarios de Facebook seguían en ascenso, muchos abandonaban esta red o abrían cuentas paralelas en sitios como Path, red creada para interactuar con un grupo más selecto y </font><font face="Verdana" size="2">reducido de usuarios. Simultáneamente se produjo un éxodo de usuarios de un determinado segmento generacional, reportándose que los adolescentes favorecían el uso de Snapchat.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">En este tercer momento, que denomino el de la &quot;realidad híbrida&quot;, hago un intento de explicar la adopción masiva de determinadas aplicaciones con nuevas características (como Path, Snapchat e inclusive Whatsapp) y la correspondiente modificación estructural de los EIDs existentes.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="Verdana" size="2">En la anterior sección hablé de que las crisis de privacidad en los EIDs se generan en parte por la preocupación de los usuarios frente a la permanencia de la información personal que se va acumulando en la red, sin que puedan controlar el acceso a ellas. La información digital (en particular, aquella información que se encuentra en internet) tiende a poseer dos características inusuales, en marcado contraste con la información intercambiada offline. La primera es su permanencia: la información registrada en un sitio (especialmente si es un sitio estable cuyos servidores son mantenidos periódicamente sin necesidad de que el usuario juegue un rol por que así sea) perdura en el tiempo y puede ser encontrada años o inclusive décadas más adelante. Por ejemplo, abundan en internet blogs abandonados que no han sido actualizados en años pero que continúan siendo accesibles. Lo mismo puede decirse de la información contenida en el perfil de un usuario de Facebook, la cual perdura, a menos que el usuario efectúe una acción específica para retirarla o restringirla. Es así que puedo no sólo ver fotos de un &quot;amigo&quot; en Facebook que se tomaron hace más de 5 años; también tengo un registro permanente de las conversaciones públicas que ha tenido con otros en el mismo periodo.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">La segunda característica destacable acerca de esta información es que puede ser catalogada, indexada y accedida algorítmicamente, sin importar su volumen. A diferencia de una serie de postales acumuladas a lo largo de 30 años (que tienen que ser revisadas individualmente en busca de un dato específico), la información almacenada en los servidores de internet no necesita ser buscada manualmente, pues existen diversos algoritmos que se encargan de ello.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Los EIDs de la &quot;realidad selectiva&quot; alteran radicalmente la temporalidad estructural del mundo <i>offiine, </i>pues introducen un modelo basado en la perdurabilidad y permanente acceso a la información. Puedo tener una conversación con un amigo, pero, a menos que sea grabada y transcrita, no quedará constancia de esta información más allá de la memoria de quienes participaron en la conversación. En contraste, en ciertos EIDs todas las conversaciones quedan grabadas, pues los usuarios, sin siquiera estar conscientes de ello, generan ras</font><font face="Verdana" size="2">tros digitales (Latour, 2007). &quot;Si estas paredes hablaran...&quot;, se preguntaban antiguamente las personas. En los EIDs, ésta ya no es una pregunta subjuntiva; las paredes registran toda la información y la interacción que se lleva a cabo dentro de ellas.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Es justamente en contra de esta faceta estructural que la aplicación móvil Snapchat ha sido desarrollada. Fundada en septiembre de 2011, la aplicación ya ha amasado aproximadamente 60 millones de usuarios, aproximadamente 30 millones de los cuales pueden considerarse usuarios activos. Lo que permite esta aplicación es enviar un mensaje (típicamente una foto) con una caducidad predeterminada. Dentro de los EID, lo que Snapchat establece es la efimeralidad en la comunicación. Los usos son múltiples para quienes quieren asegurarse que sus mensajes sean accesibles a determinadas personas por un tiempo limitado. Entre los usos que han encontrado los usuarios de esta aplicación masiva están, por ejemplo, <i>selfies </i>y retratos desnudos del emisor (Kotfila, 2014)</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Similarmente, a partir de mediados de 2012 Facebook también ha alterado las opciones que ofrece a sus usuarios, permitiéndoles que reduzcan la visibilidad pública de información personal antigua (tales como publicaciones y fotos). A pesar de que opciones como ésta aún pertenecen al paradigma de la &quot;realidad selectiva&quot; (en virtud del hecho que son opciones), suponen un cambio estructural en el diseño de EIDs que se aproxima más a una &quot;realidad híbrida&quot;, es decir, propia de entornos digitales sociales que combinan propiedades selectivas con propiedades arquitectónicas de la realidad <i>offline.</i></font></p>     <p align="center"><img src="/img/revistas/rcc/v18n32/a03_figura_02.jpg" width="354" height="388"></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Un segundo ejemplo de este incipiente momento en el diseño de EIDs se puede encontrar en el campo de la &quot;traslucidez social&quot; (Erickson, Halverson, Kellogg, Laff y Wolf, 2002; Oemig, 2004). Esta propiedad arquitectónica de un EID está relacionada a cuánta información contextual acerca     de las acciones (voluntarias e involuntarias) de los usuarios es revelada a     terceros. Las interacciones <i>offline </i>son,     por lo general, socialmente traslúcidas, pues los participantes de interacciones </font><font face="Verdana" size="2">sociales pueden hacer uso de señales sociales para inferir información acerca de la situación social. Por ejemplo, al mirar los ojos de otra persona podemos saber si nos están prestando atención (en una conversación) o si están mirando en otra dirección. Similarmente, cuando las personas asienten con la cabeza o emiten sonidos determinados, recibimos retroalimentación acerca de si nos están escuchando. En el diseño de la &quot;realidad selectiva&quot; presentada en la anterior sección estas señales generalmente se eliminan del EID para facilitar la presentación personal de las personas: un supuesto es que los individuos no siempre están dispuestos a que se registren estas señales (especialmente aquéllas que son involuntarias), porque los pone en una situación ventajosa respecto una determinada relación interpersonal<sup>2</sup>.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">El concepto de &quot;traslucidez social&quot; nos permite analizar determinadas propiedades arquitectónicas de los EIDs. Por ejemplo, tradicionalmente los mensajes enviados electrónicamente (desde los correos electrónicos hasta los mensajes a través de EIDs como Facebook) se asemejaban al correo postal, pues no existen mecanismos para que el emisor compruebe que el receptor recibió el mensaje en cuestión. Esta propiedad arquitectónica genera una asimetría entre emisor y receptor, pues el último está en posición de reclamar la &quot;negación plausible&quot; (Rettie, 2003). Es decir, el receptor puede explotar la ambigüedad inherente en el intento comunicacional de la siguiente manera: frente a una protesta por parte de un emisor que no ha recibido una respuesta, el receptor puede plausiblemente argumentar que no ha leído el mensaje. En el ámbito de la mensajería instantánea (SMS) se ha estudiado esta propiedad arquitectónica de los EIDs comparando comportamientos entre el uso de Whatsapp (que sí ofrece este nivel de retroalimentación) y la mensajería celular tradicional (que no la ofrece), destacando que la traslucidez social en este caso genera una presión social por responder más rápidamente a mensajes (Pielot y otros, 2014). En aquellas aplicaciones donde se ha introducido este atributo arquitectónico, se reduce el nivel de ambigüedad intersubjetiva, pero revelando frecuentemente más información social involuntaria de la que los usuarios estarían dispuestos a dar en base a sus intereses individuales. En determinadas relaciones, estas notificaciones inclusive tienen implicaciones morales y permiten una rendición de cuentas entre participantes en una interacción (O'Hara y otros, 2013:9).</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Los EIDs se configuran adicionalmente con distintos niveles de traslucidez en relación a la capacidad de los usuarios de ver quién ha estado mirando su perfil. Sitios de carácter social, como Facebook o Myspace, generalmente no permi</font><font face="Verdana" size="2">ten que los usuarios conozcan cómo interactúan otros con su perfil. En contraste, sitios de citas como OKCupid hacen de este acto una señal social a la que los usuarios pueden acceder. Sitios de citas gays como GayRomeo inclusive permiten que sus usuarios accedan a la frecuencia con que otros usuarios ven su perfil. En suma, estas propiedades estructurales parecen reflejar atributos arquitectónicos propios de la realidad <i>offline, </i>inclusive incorporaciones reintroducidas a los EIDs para ofrecerles a los usuarios acceso a señales sociales no verbales. Estas incorporaciones apoyan adicionalmente al argumento de que el objeto de estudio pertinente no es simplemente la comunicación entendida como la emisión y recepción de mensajes, sino la interacción como el conjunto total de elementos que componen la relación entre dos o más personas.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Una serie de atributos estructurales han estrechado la relación existente entre los EIDs y la realidad <i>offline </i>en la que frecuentemente se insertan. Se trata de indicadores de presencia y actividad (Licoppe, 2004; Erickson <i>et al., </i>2002; Rourke y Anderson, 1999). Al igual que las características anteriores, éstas se tratan de señas sociales no verbales típicamente constitutivas de las relaciones interpersonales <i>offine. </i>En la aplicación de videoconferencia y telefonía Skype hoy se ofrecen indicadores en los servicios de mensajería instantánea (IM), haciendo posible que los usuarios tengan conocimiento acerca de si sus interlocutores se encuentran escribiendo un mensaje. Lo mismo ocurre en la aplicación de mensajería instantánea de Facebook, pero adicionalmente se han empezado a exhibir indicadores acerca de la última presencia y actividad de un usuario. Esto es particularmente destacable en un EID que tradicionalmente ha sido asíncrono. Estas señales sociales ofrecen presumiblemente información valiosa acerca de la disponibilidad de otros usuarios para tomar parte en una interacción. Indirectamente podría decirse que estas señales suman presión social en sus usuarios, quienes tienen un incentivo para interactuar con otros, pues saben que su presencia y actividad son conocidas por los demás (una analogía <i>offline </i>podría ser la presión social por saludar a conocidos cuando se los cruza en la calle, independientemente de la voluntad de querer hacerlo).</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Finalmente, existe un notable crecimiento en las tecnologías denominadas <i>&quot;augmented reality&quot;, </i>o &quot;realidad aumentada&quot;. Se trata de una serie de aplicaciones y dispositivos que generan información digital en base a su interacción con elementos de la realidad cotidiana. Por ejemplo, al enfocar la cámara de un dispositivo móvil en la cara de una persona la aplicación efectúa una búsqueda en internet. Ésta le ofrece al usuario información contextual acerca de la persona, brindando datos correspondientes a una tarjeta personal (Weng y otros, 2011). En 2013, Google Glass se empezó a comercializar de manera </font><font face="Verdana" size="2">masiva. Esta tecnología ofrece una serie de aplicaciones en base a un principio similar al anterior: integra elementos digitales mediante la lectura y registro del entorno físico del usuario (Graham y Sauter, 2013). La &quot;realidad aumentada&quot; no busca reemplazar al mundo físico en el cual las interacciones ocurren, sino complementarlo. Inclusive se extiende el contexto de interacción digital más allá de las relaciones interpersonales, pues el usuario puede relacionarse </font><font face="Verdana" size="2">con objetos de su entorno. Estas progresivas integraciones humanas-tecnológicas parecen aproximar a sus usuarios a un verdadero estatus de <i>&quot;ciborgs&quot; </i>(Haraway, 1985), en tanto las facetas fundamentales de la identidad y la interacción dependen incondicionalmente de dispositivos tecnológicos.</font></p>     <p align="center"><img src="/img/revistas/rcc/v18n32/a03_figura_03.jpg" width="297" height="436"></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Este momento se contrasta con el anterior en relación a la aplicabilidad de la teoría de la presentación de la persona tomada del trabajo de Goffman (1959). Propuse anteriormente que, al romper la relación temporal/sincrónica propia de las interacciones <i>offline, </i>la &quot;realidad selectiva&quot; puede caracterizarse más precisamente como una &quot;exhibición&quot;. En este tercer momento de la &quot;realidad híbrida&quot; sí es apropiado usar la formulación original de Goffman basada en la metáfora dramatúrgica, pues las interacciones que permite se reinsertan efímeramente en el tiempo-espacio, limitando la capacidad de los usuarios de hacer una curaduría completa </font><font face="Verdana" size="2">de su presentación social, y convirtiéndolos nuevamente en actores capaces de intentar proyectar una imagen determinada sin necesariamente conseguirlo por completo (al ser delatados por las señales sociales involuntarias que emiten).</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Los anteriores ejemplos demuestran que, en este tercer momento en el diseño de EIDs, han surgido nuevas aplicaciones con características correspondientes a las interacciones <i>offline </i>(como Snapchat), al mismo tiempo que los EIDs que salieron durante el momento de la &quot;realidad selectiva&quot; se adecuan gradualmente a nuevos paradigmas, combinando atributos estructurales propios de la comunicación digital pero incorporando propiedades más ligadas a las interacciones <i>offline. </i>Es importante recalcar que este tercer momento no significa una ruptu</font><font face="Verdana" size="2">ra con formas de pensar el diseño del momento anterior, sino de una evolución de las mismas que paradójicamente retorna a formas anteriores de pensar la interacción digital.</font></p>     <p align="justify">&nbsp;</p>     <p align="justify"><font size="3" face="Verdana"><b>6.   Conclusiones</b></font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">He descrito la trayectoria en el diseño de tecnologías de interacción digital refiriéndome principalmente a las propiedades estructurales de los espacios de interacción a los que dieron lugar. La sobre-abundancia y múltiple configuración de los distintos EIDs actuales dejan en claro que no existe una trayectoria única ni lineal en la evolución de estas tecnologías; se trata más bien de la múltiple evolución y experimentación no sólo en las tecnologías sino en los ideales que guían el diseño de las mismas. Detrás de toda tecnología existe una respuesta implícita a una problematización. Más allá de las tecnologías en sí, lo que ha cambiado en los tres momentos identificados es la forma de problematizar la interacción humana y cómo pueden los EIDs responder a las necesidades interaccionales en base a cómo son concebidas.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">En el primer momento identificado, denominado el momento de la &quot;realidad virtual&quot;, el objetivo de las tecnologías es digitalmente imitar el mundo y las interacciones que tienen lugar <i>offline, </i>mediante experiencias inmersivas multi-sensoriales. Éstas son recreadas utilizando elementos gráficos, auditivos y hápticos. A pesar de que existe evidencia del continuo desarrollo de estas tecnologías<sup>3</sup>, no han logrado una adopción masiva.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">El segundo momento identificado, denominado el momento de la &quot;realidad selectiva&quot;, está basado en el replanteamiento completo de las interacciones humanas mediante las posibilidades ofrecidas por las tecnologías. Sus principales usos se encuentran en tecnologías de internet capaces de conectar remotamente a los usuarios, además de ofrecer una estructura para el desarrollo de sus redes sociales. Éstas ofrecen a sus usuarios una elevada capacidad para auto-presentarse mediante proyecciones sociales altamente controladas. A la fecha, los principios de diseño que orientan este momento son dominantes en las tecnologías de interacción de adopción masiva. Sin embargo, se propone que, debido a las crecientes preocupaciones por la privacidad y el escepticismo intersubjetivo que generan las proyecciones personales altamente controladas, este momento está atravesando una transición.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">El incipiente tercer momento que identifico es el que denomino el momento de la &quot;realidad híbrida&quot;. Está enmarcado en las tecnologías de la &quot;realidad selectiva&quot;, pero introduce cambios significativos en la manera de pensar la interacción digital. Mediante un aparente retorno a ideales manejados en el primer momento, se rediseñan los espacios de interacción digital para incluir elementos propios de la realidad <i>offline. </i>Esto se consigue principalmente mediante mecanismos que permiten la traslucidez social, un entendimiento efímero de las interacciones y un intento por texturizar el mundo físico con elementos digitales mediante la &quot;realidad aumentada&quot;.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Los desplazamientos en el modo de pensar y hacer uso de las tecnologías de interacción digital muestran también una trayectoria en las maneras de concebir el rol de las mismas en la interacción humana. Mientras que en el primer momento se especuló con la posibilidad de remplazar las interacciones humanas físicas (inclusive por completo), en el tercer momento queda claro que las tecnologías que reciben mayor aceptación se utilizan justamente en paralelo o en simultáneo a las interacciones físicas no mediadas. El presente estudio, entonces, se enmarca y toma posición en un debate importante y vigente acerca de la interacción digital. La trayectoria descrita corrobora fundamentalmente la hipótesis de que &quot;las tecnologías virtuales complementan en vez de sustituir las actividades reales&quot; (Woolgar, 2002: 18).</font></p>     <p align="justify">&nbsp;</p>     <p align="right"><font face="Verdana" size="2"><i><b>Recibido:</b> 12 de mayo de 2014 </i></font></p>     <p align="right"><font face="Verdana" size="2"><i><b>Aceptado:</b> 15 de junio de 2014</i></font></p>     <p align="right">&nbsp;</p>     <p><font size="3"><b><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Notas</font></b></font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">*&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Universidad Cat&oacute;lica Boliviana. Departamento de Arte y Cultura. Contacto: <a href="mailto:amaruv@gmail.com">amaruv@gmail.com</a></font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">1&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Por ejemplo, las aplicaciones web mediante las cuales se accede a noticias, sin implicar ning&uacute;n tipo de interacci&oacute;n social.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">2&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Por ejemplo, el uso de gafas puede ocasionalmente atribuirse a un intento por parte de la persona de hacer inaccesible informaci&oacute;n acerca de su mirada o inclusive de no llamar la atenci&oacute;n (Hanna y Brennan, 2007).</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2"></font><font face="Verdana" size="2">3&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Para citar un ejemplo, Facebook adquiri&oacute; la compa&ntilde;&iacute;a Oculus Rift VR (cuyo producto principal en desarrollo es un casco de realidad virtual) en marzo de 2014, por 2 mil millones de d&oacute;lares. A la fecha no se han adoptado masivamente productos ni aplicaciones que hagan uso de estas tecnolog&iacute;as.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify">&nbsp;</p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="3"><b>Referencias</b></font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">1. Altman, I. <i>The environment and social behavior: Privacy, personal space, territory, crowding. </i>Monterey, CA.: Brooks/Cole.,1975.</font></p>     <!-- ref --><p align="justify"><font face="Verdana" size="2">2. Artaud, A. <i>Le théâtre et son double. </i>París: Gallimard, 1938.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=315980&pid=S2077-3323201400010000300002&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify"><font face="Verdana" size="2">3. Baudrillard, J. <i>Simulacra and simulation. </i>Ann Arbor: The University of Michigan Press, 1994.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=315981&pid=S2077-3323201400010000300003&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify"><font face="Verdana" size="2">4. Berkeley, G. <i>The Works of George Berkeley, Bishop of Cloyne. </i>London: Nelson, 1964.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=315982&pid=S2077-3323201400010000300004&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify"><font face="Verdana" size="2">5. Boellstorff, T. <i>Coming of age in Second Life: An anthropologist explores the virtually human. </i>Princeton University Press, 2008.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=315983&pid=S2077-3323201400010000300005&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify"><font face="Verdana" size="2">6. Boyd, D. M. Taken out of context: American teen sociality in networked publics. Tesis de doctorado. Universidad de California-Berkeley, 2008.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=315984&pid=S2077-3323201400010000300006&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><p align="justify"><font face="Verdana" size="2">7. Burdea, G.C. <i>Force and Touch Feedback for Virtual Reality. </i>New York, USA: John Wiley &amp; Sons, 1996.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">8. Chester, A. y D. Bretherton. <i>Impression Management and Identity online. </i>The Oxford Handbook of Internet Psychology, Oxford, Oxford University Press, 2007.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<!-- ref --><p align="justify"><font face="Verdana" size="2">9. Donath, J. S. &quot;Identity and deception in the virtual community&quot;. <i>Communities in cyberspace. </i>London: Routledge, 1999.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=315987&pid=S2077-3323201400010000300009&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify"><font face="Verdana" size="2">10. Ebersole, S. &quot;A brief history of virtual reality and its social applications&quot;. University of Southern Colorado, 1997</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=315988&pid=S2077-3323201400010000300010&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><p align="justify"><font face="Verdana" size="2">11. Erickson, T.  Christine  Halverson, Wendy A.  Kellogg, Mark Laff, Tracee  Wolf,</font> <font face="Verdana" size="2"><i>&quot;Social translucence: designing social infrastructures that make collective activity visible&quot;. Communications of the ACM, </i>45(4), 2002.</font></p>     <!-- ref --><p align="justify"><font face="Verdana" size="2">12. Fisher, D. &quot;Studying social information spaces&quot;. En: C. Lueg y D. Fisher, <i>From Usenet to CoWebs: Interacting with Social Information Spaces. </i>London: Springer, 2003.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=315990&pid=S2077-3323201400010000300012&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><p align="justify"><font face="Verdana" size="2">13. Furness, T.A. y D. F. Kocian. <i>&quot;Putting humans into virtual space&quot;. 16th Conference onAerospace Simulation, </i>1986.</font></p>     <!-- ref --><p align="justify"><font face="Verdana" size="2">14. Goffman, Erving, <i>&quot;The presentation of self in everyday life&quot;. </i>New York: Doubleday Anchor Books,1959.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=315992&pid=S2077-3323201400010000300014&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><p align="justify"><font face="Verdana" size="2">15. Graham, T. y T. Sauter. <i>&quot;Google Glass as a technique of self and the revitalisation of the monad”. TASA 2013 Conference, </i>2013.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">16. Haddad, P. y H.F.M. Tardif. <i>&quot;Data-suit for real-time computer animation and virtual reality applications&quot;. US Patent 6,070,269, </i>2000.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">17. Hanna, J. E. y S. E. Brennan. <i>&quot;Speakers' eye gaze disambiguates referring expressions early during face-to-face conversation&quot;. Journal of Memory and Language, </i>57: 596-615,2007.</font></p>     <!-- ref --><p align="justify"><font face="Verdana" size="2">18. Haraway, D. J. &quot;<i>A manifestofor cyborgs: Science, technology, and socialist feminism in the 1980s&quot;. Socialist Review, 80:65-107,</i>1985.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=315996&pid=S2077-3323201400010000300018&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><p align="justify"><font face="Verdana" size="2">19. Hesse, B. W., C. M. Werner e I. Altman. <i>&quot;Temporal aspects of computer-mediated communication&quot;. Computers in Human Behavior, </i>4: 147-165, 1988.</font></p>     <!-- ref --><p align="justify"><font face="Verdana" size="2">20. Hillier, B. <i>&quot;Space is the machine: a configurational theory of architecture. </i>London, U.K.: Space Syntax, 2007.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=315998&pid=S2077-3323201400010000300020&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><p align="justify"><font face="Verdana" size="2">21. Hillier, B. y J. Hanson. <i>The social logic of space. </i>London: Cambridge Press, 1984.</font></p>     <!-- ref --><p align="justify"><font face="Verdana" size="2">22. Hogan, Bernie. &quot;Getting our head out of the clouds : Performances and exhibitions online, 1984.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=316000&pid=S2077-3323201400010000300022&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><p align="justify"><font face="Verdana" size="2">23. Joinson, A. N.y C. B. Paine. &quot;Self-disclosure, privacy and the Internet&quot;. <i>Oxford Handbook of Internet Psychology. </i>Oxford: Oxford University Press, pp. 237-252,2007.</font></p>     <!-- ref --><p align="justify"><font face="Verdana" size="2">24. Kotfila, C. <i>&quot;This message will self-destruct: The growing role of obscurity and self-destructing data in digital communication&quot;. Bulletin of the American Society for Information, Science and Technology, </i>40(2), 12-16,2014.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=316002&pid=S2077-3323201400010000300024&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify"><font face="Verdana" size="2">25. Latour, B. <i>&quot;Beware,your imagination leaves digital traces” . Times Higher Literary Supplement, </i>abril de 2007.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=316003&pid=S2077-3323201400010000300025&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify"><font face="Verdana" size="2">26. Licoppe, Christian.&quot;<i>'Connected' presence: the emergence of a new repertoire for managing social relationships in a changing communication technoscape&quot;Environment and Planning D: Society and Space, </i>22(1), 135-156,2004.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=316004&pid=S2077-3323201400010000300026&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify"><font face="Verdana" size="2">27. Mori, M. &quot;The uncanny valley&quot;. <i>Energy, </i>7(4), 33-35,1970.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=316005&pid=S2077-3323201400010000300027&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify"><font face="Verdana" size="2">28. Newbon, B. <i>&quot;Virtual reality: Immersion through input”. 6th Annual Multimedia Systems, Electronics and Computer Science, University of Southampton, UK, </i>2006.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=316006&pid=S2077-3323201400010000300028&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><p align="justify"><font face="Verdana" size="2">29. O'Hara, K., M. Massimi, R. Harper, S. Rubens y J. Morris. <i>&quot;Everyday Dwelling with WhatsApp&quot;. new-experience.com, </i>2013.</font></p>     <!-- ref --><p align="justify"><font face="Verdana" size="2">30. Oemig, C. &quot;Awareness Management in Socially Translucent Systems&quot;. Tesis de maestría, University of Applied Sciences Furtwangen, Germany - Department for Computer Science in Media, 2004.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=316008&pid=S2077-3323201400010000300030&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><p align="justify"><font face="Verdana" size="2">31. Peter, J., R Valkenburg y A. Schouten. <i>&quot;Precursors of adolescents' use of visual and audio devices during online communication&quot;. Computers in Human Behavior, </i>23(5), 2473-2487, septiembre 2007.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">32. Pielot, M., R. de Oliveira, H. Kwak y N. Oliver. <i>&quot;Didn't you see my message? predicting attentiveness to mobile instant messages&quot;. Proc. CHI, </i>pp. 3319-3328,2014.</font></p>     <!-- ref --><p align="justify"><font face="Verdana" size="2">33. Quiroz, Eliana. &quot;Político (a) viral&quot;. La <i>Razón, </i>2014.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=316011&pid=S2077-3323201400010000300033&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify"><font face="Verdana" size="2">34. Rettie, R. <i>&quot;Connectedness, awareness and social presence&quot;. Proceedings of PRESENCE 2003, </i>2003.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=316012&pid=S2077-3323201400010000300034&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify"><font face="Verdana" size="2">35. Rheingold, H. <i>&quot;Virtual Reality: Exploring the Brave New Technologies&quot;. </i>New York, U.S.A.: SummitBooks,1991.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=316013&pid=S2077-3323201400010000300035&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><p align="justify"><font face="Verdana" size="2">36. Rourke, L., T. Anderson, R. Garrison y W. Archer. <i>&quot;Assessing social presence in asynchronous text-based computer conferencing&quot;. Journal of distance education, </i>14(2), 51-70,1999.</font></p>     <!-- ref --><p align="justify"><font face="Verdana" size="2">37. Schouten, A.P. <i>Adolescents' online self-disclosure and self-presentation. </i>Amsterdam School of Communications, 2007.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=316015&pid=S2077-3323201400010000300037&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify"><font face="Verdana" size="2">38. Steuer, J.  <i>&quot;Defining virtual reality: Dimensions determining telepresence&quot;. Journal of communication, </i>42(4), 73-93,1992.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=316016&pid=S2077-3323201400010000300038&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify"><font face="Verdana" size="2">39. Walther, J. B. <i>&quot;Selective self-presentation in computer-mediated communication: Hyperpersonal dimensions of technology, language, and cognition&quot;. Computers in Human Behavior, </i>23(5), 2538-2557,2007.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=316017&pid=S2077-3323201400010000300039&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><p align="justify"><font face="Verdana" size="2">40. Weinbaum, S. G. y R. Bloch. <i>&quot;The Best of Stanley G. Weinbaum&quot;. </i>Westminster, Maryland, U.S.A.: Ballantine Books, 1974</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">41. Weng, E., B. Parhizkar, T. Ren y A. Lashkari. &quot;Mobile phone augmented reality business card,&quot; <i>International Journal of Computer Science, </i>9(5), 154-164,2011.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">42. Winner, L. 1993. &quot;Upon opening the black box and finding it empty: Social constructivism and the philosophy of <i>technology,&quot; Science, Technology, and Human Values, </i>18(3),362-378.</font></p>     <!-- ref --><p align="justify"><font face="Verdana" size="2">43. Woolgar, S. <i>Virtual society?: Technology, cyberbole, reality. </i>Oxford University Press, USA, 2002.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=316021&pid=S2077-3323201400010000300043&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><p align="justify">&nbsp;</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<a href=http://www.scielo.org.bo/cgi-bin/wxis.exe/iah/?IsisScript=iah/iah.xis&nextAction=lnk&base=article^dlibrary&indexSearch=AU&exprSearch=../bases-work/rcc/rcc&lang=>^rND^nT.^sErickson^rND^nChristine^sHalverson^rND^nWendy A.^sKellogg^rND^nMark^sLaff^rND^nTracee^sWolf</a><a href=http://www.scielo.org.bo/cgi-bin/wxis.exe/iah/?IsisScript=iah/iah.xis&nextAction=lnk&base=article^dlibrary&indexSearch=AU&exprSearch=../bases-work/rcc/rcc&lang=>^rND^sFisher^nD.</a><a href=http://www.scielo.org.bo/cgi-bin/wxis.exe/iah/?IsisScript=iah/iah.xis&nextAction=lnk&base=article^dlibrary&indexSearch=AU&exprSearch=../bases-work/rcc/rcc&lang=>^rND^nJ.E.^sHanna^rND^nBrennan^sS.E.</a><a href=http://www.scielo.org.bo/cgi-bin/wxis.exe/iah/?IsisScript=iah/iah.xis&nextAction=lnk&base=article^dlibrary&indexSearch=AU&exprSearch=../bases-work/rcc/rcc&lang=>^rND^nHaraway^sD.J</a><a href=http://www.scielo.org.bo/cgi-bin/wxis.exe/iah/?IsisScript=iah/iah.xis&nextAction=lnk&base=article^dlibrary&indexSearch=AU&exprSearch=../bases-work/rcc/rcc&lang=>^rND^nB.W.^sHesse^rND^nC.M.^sWerner^rND^nI.^sAltman</a>]]></body>
<body><![CDATA[<a href=http://www.scielo.org.bo/cgi-bin/wxis.exe/iah/?IsisScript=iah/iah.xis&nextAction=lnk&base=article^dlibrary&indexSearch=AU&exprSearch=../bases-work/rcc/rcc&lang=>^rND^sKotfila^nC</a><a href=http://www.scielo.org.bo/cgi-bin/wxis.exe/iah/?IsisScript=iah/iah.xis&nextAction=lnk&base=article^dlibrary&indexSearch=AU&exprSearch=../bases-work/rcc/rcc&lang=>^rND^sLatour^nB</a><a href=http://www.scielo.org.bo/cgi-bin/wxis.exe/iah/?IsisScript=iah/iah.xis&nextAction=lnk&base=article^dlibrary&indexSearch=AU&exprSearch=../bases-work/rcc/rcc&lang=>^rND^sLicoppe^nChristian</a><a href=http://www.scielo.org.bo/cgi-bin/wxis.exe/iah/?IsisScript=iah/iah.xis&nextAction=lnk&base=article^dlibrary&indexSearch=AU&exprSearch=../bases-work/rcc/rcc&lang=>^rND^sMori,^nM</a>]]></body>
<body><![CDATA[<a href=http://www.scielo.org.bo/cgi-bin/wxis.exe/iah/?IsisScript=iah/iah.xis&nextAction=lnk&base=article^dlibrary&indexSearch=AU&exprSearch=../bases-work/rcc/rcc&lang=>^rND^nJ.^sPeter^rND^nR^sValkenburg^rND^nA.^sSchouten</a><a href=http://www.scielo.org.bo/cgi-bin/wxis.exe/iah/?IsisScript=iah/iah.xis&nextAction=lnk&base=article^dlibrary&indexSearch=AU&exprSearch=../bases-work/rcc/rcc&lang=>^rND^nM.^sPielot^rND^nR.^sde Oliveira^rND^nH.^sKwak^rND^nN.^sOliver</a><a href=http://www.scielo.org.bo/cgi-bin/wxis.exe/iah/?IsisScript=iah/iah.xis&nextAction=lnk&base=article^dlibrary&indexSearch=AU&exprSearch=../bases-work/rcc/rcc&lang=>^rND^sQuiroz^nEliana</a><a href=http://www.scielo.org.bo/cgi-bin/wxis.exe/iah/?IsisScript=iah/iah.xis&nextAction=lnk&base=article^dlibrary&indexSearch=AU&exprSearch=../bases-work/rcc/rcc&lang=>^rND^nL.^sRourke^rND^nT.^sAnderson^rND^nR.^sGarrison^rND^nW.^sArcher</a><a href=http://www.scielo.org.bo/cgi-bin/wxis.exe/iah/?IsisScript=iah/iah.xis&nextAction=lnk&base=article^dlibrary&indexSearch=AU&exprSearch=../bases-work/rcc/rcc&lang=>^rND^sSteuer^nJ</a><a href=http://www.scielo.org.bo/cgi-bin/wxis.exe/iah/?IsisScript=iah/iah.xis&nextAction=lnk&base=article^dlibrary&indexSearch=AU&exprSearch=../bases-work/rcc/rcc&lang=>^rND^sWalther^nJ.B</a>]]></body>
<body><![CDATA[<a href=http://www.scielo.org.bo/cgi-bin/wxis.exe/iah/?IsisScript=iah/iah.xis&nextAction=lnk&base=article^dlibrary&indexSearch=AU&exprSearch=../bases-work/rcc/rcc&lang=>^rND^nE.^sWeng^rND^nParhizkar^sB.^rND^nRen^sT.^rND^nLashkari^sA.</a><a href=http://www.scielo.org.bo/cgi-bin/wxis.exe/iah/?IsisScript=iah/iah.xis&nextAction=lnk&base=article^dlibrary&indexSearch=AU&exprSearch=../bases-work/rcc/rcc&lang=>^rND^sWinner^nL</a><a href=http://www.scielo.org.bo/cgi-bin/wxis.exe/iah/?IsisScript=iah/iah.xis&nextAction=lnk&base=article^dlibrary&indexSearch=AU&exprSearch=../bases-work/rcc/rcc&lang=>^rND^1A01^nHumberto^sCalderón</a><a href=http://www.scielo.org.bo/cgi-bin/wxis.exe/iah/?IsisScript=iah/iah.xis&nextAction=lnk&base=article^dlibrary&indexSearch=AU&exprSearch=../bases-work/rcc/rcc&lang=>^rND^1A01^nHumberto^sCalderón</a><a href=http://www.scielo.org.bo/cgi-bin/wxis.exe/iah/?IsisScript=iah/iah.xis&nextAction=lnk&base=article^dlibrary&indexSearch=AU&exprSearch=../bases-work/rcc/rcc&lang=>^rND^1A01^nHumberto^sCalderón</a><p align="right"><b><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">ART&Iacute;CULOS Y ESTUDIOS</font></b></p>     <p>&nbsp;</p>     <p align="center"><font face="Verdana" size="4"><b>Next Generation of Smart Machines: a survey of enabling technologies</b></font></p>     <p align="center">&nbsp;</p>     <p align="center"><font face="Verdana" size="3"><b>La próxima generación de máquinas inteligentes: una revisión de las tecnologías de soporte</b></font></p>     <p align="center">&nbsp;</p>     <p align="center">&nbsp;</p>     <p align="center"><font face="Verdana" size="2"><b>Humberto Calderón*</b></font></p>     <p align="center">&nbsp;</p>     <p align="center">&nbsp;</p> <hr noshade>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="left"><font face="Verdana" size="2"><b>Abstract:</b></font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Last century had an accelerated pace in terms of the technological revolution, a different world has been built; one based on electronic devices. Currently, we inhabit a world in which several applications use a computer inside another device, realizing control, communication and multimedia processing tasks; these constitute the largest type of computers used in the market (embedded systems). Since the ENIAC days, computers have become smaller in size, cheaper in price, with lower power consumption and increased performance (more instructions per cycle), therefore, a new era of digital systems is emerging imposed by military, industrial, communications and entertainment needs. Our lives are surrounded by more and more intelligent multimedia environments such as in the workplace, home and on entertainment; handheld devices (cellular phones, PDAs smartphones, tablets, game consoles, etc.) are some examples of embedded systems that we use daily.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Recently, reconfigurable computing technologies are enabling the creation of computational platforms supporting new and smarter human-machine collaborative environments with cheaper non-recurrent engineering costs. Clever machines with highly interactive features go beyond traditional systems; they are rich in new I/O methods <i>(e.g. </i>haptic). Those new cooperative environments require intelligent systems in which the system entities possess sensory-motor capabilities, such as visual, auditory and tactile features, as a part of their cognitive capabilities. Given the current technological maturity, innovative and intelligent products that are capable of problem solving, reasoning and learning are becoming possible. This paper reviews technology advancements that could enable the research and development of new intelligent systems in developing countries. The main features of reconfigurable computing as an enabling technology for system development are presented. Furthermore, we introduce the point of view of the Computer Engineering Laboratory (L-IC) at the Bolivian Catholic University and its preliminary architecture for human-machine collaborative environments that will be able to support a wide range of cognitive behaviors within real time constraints.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2"><b>Keywords:</b> Artificial Intelligence, Soft Computing, Reconfigurable Computing, Case-based Reasoning, Fuzzy Logic, Computer Arithmetic.</font></p> <hr noshade>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2"><b>Resumen:</b></font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">El siglo pasado tuvo un acelerado ritmo de revolución tecnológica. Se construyó un mundo diferente, basado en el uso de máquinas con dispositivos electrónicos. En la actualidad, habitamos un mundo en el que varias aplicaciones utilizan un procesador electrónico dentro de otro dispositivo, realizando tareas de control, de comunicación y de procesamiento multimedia. Estos procesadores constituyen el tipo más grande de equipos utilizados hoy en día en el mercado (sistemas incrustados). Desde los días de la ENIAC, las computadoras son de menor tamaño, son más baratas en precio, consumen menor energía y poseen un mayor rendimiento (más instrucciones por ciclo), etc.; por lo tanto, una nueva era de sistemas digitales emerge impuesta por necesidades militares, industriales, comunicacionales y de entretenimiento.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Nuestras vidas están rodeadas de entornos multimedia con mayores capacidades inteligentes en el trabajo, hogar y entretenimiento; los dispositivos móviles (teléfonos celulares, PDAs smartphones, tablets, consolas de juegos, etc.) son algunos ejemplos de sistemas incrustados que usamos diariamente. Recientemente, las tecnologías de computación reconfigurables están permitiendo la creación de plataformas computacionales que apoyan a los nuevos entornos inteligentes hombre-máquina; éstas son desarrolladas con costos de ingeniería no recurrentes más bajos que sus predecesores.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Las máquinas inteligentes poseen características de alta interactividad y van más allá de los sistemas tradicionales; son ricos en nuevos métodos de I/O (e.g. hápticos). Esos nuevos entornos cooperativos requieren sistemas inteligentes en los que las entidades del sistema poseen capacidades sensoriales-motoras, tales como las características visuales, auditivas y táctiles, como parte de sus capacidades cognitivas. Dada la madurez tecnológica actual, es posible crear productos innovadores e inteligentes que sean capaces de resolver problemas y realizar razonamientos y aprendizajes en tiempo real. Este artículo revisa los avances tecnológicos que podrían permitir la investigación y desarrollo de nuevos sistemas inteligentes en los países en desarrollo. Se presentan las principales características de la computación reconfigurable, mostrándola como una tecnología habilitadora para el desarrollo de sistemas inteligentes. Además, presentamos el punto de vista del Laboratorio de Ingeniería en Computación (L-IC) de la Universidad Católica Boliviana y se presenta una arquitectura preliminar para entornos colaborativos hombre-máquina que será capaz de soportar una amplia gama de comportamientos cognitivos operando con limitaciones de tiempo real.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2"><b>Palabras clave:</b> Artificial Intelligence, Soft Computing, Reconfigurable Computing, Case-based Reasoning, Fuzzy Logic, Computer Arithmetic.</font></p> <hr noshade>     <p align="justify">&nbsp;</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify">&nbsp;</p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="3"><b>1.   Introduction</b></font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">The electronic computer era started towards the end of 30s in the past century; it has been almost 85 years since the beginning of John V. Atanasoff's works at Iowa University. The Atanasoff Berry Computer (Kloet &amp; van Tilburg, 2006), led the creation of the ENIAC, that is widely known as the first general purpose electronic computer. Since then, computers have increased their level of parallelism, primarily via the decentralizing of control/execute tasks that were achieved in centralized way in the first generation via the Central Processing Unit (CPU) (Hayes, 1988; Hwang, 1992) The second generation introduced I/O processors (predecessor of DMA machines), since then, this decentralization tendency has increased in later generations with more customized units that collaborate the CPU in different tasks (Hwang, 1992; Elliott, 2010). The increasing processing needs, principally guided by a market hunger for new multimedia intelligent systems has led the creation of new architectures that are rich in Instruction Set Architectures for highly customized tasks (Lempel, Peleg and Weiser, 1997; Clark, Tang and Mahlke, 2002). Technology advancement to support actual needs includes the widespread use of both time and space parallelism (Kastrup, 2001). Those techniques have increased the number of instructions issued and executed in a machine cycle (performance), all this accompanied by the introduction of new memory hierarchies that try to avoid the memory wall problem (Hennessy and Patterson, 2007). The afore-mentioned innovations were catalyzed by the advances in technology (processing substrate), principally due to the introduction of the transistor (see <a href="#t1">Table N&deg; 1</a>.) and its miniaturizations that perhaps is reaching its natural limit (Chie and Karamcheti, 2013; Palem and Ligamneni, 2012). Currently we can build computers that consume less power per instruction, have smaller sizes and can be built in a 5/285000 of ENIAC size (factor of 1e-5), fact that lead us to use integrated computers everywhere. The following Table presents a summary of the advances in the electronic era since the introduction of the first computers (first generation) to the time in which, the embedded systems are widely used.</font></p>     <p align="justify"><a name="t1"></a></p>     <p align="center"><img src="/img/revistas/rcc/v18n32/a04_table_01.gif" width="521" height="759"></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">The embedded system era, started with the creation of microcontrollers (Intel, 1978; 1994; Motorola), devices that are small microprocessor with an ISA capable to support bit manipulations and posses memory resource in the same die. Later more complex microcontrollers were introduced (Motorola, 1992) that anticipated the whole functionality of today denominated System on a Chip (SoC). Those systems introduce oriented ISA towards the signal processing market (trying to support the emerging needs of multimedia applications<sup>1</sup>). Nowadays embedded systems are builtwith improved microcontrollers that are able of supporting media processing (ARM; Diefendorff, Dubey, Hochsprung and Scales, 2000; Eden and Kagan, 1997). They incorporate features that in the past were inside a microprocessor's domain (e.g. multilevel cache, several cores, etc.), intended to support multimedia processing in a new paradigm that introduces more intelligent features in the machines <i>(e.g. </i>smart phones [arm]).The main processing task in multimedia processing actually is vision. The last is true due to the processor's power consumption to support </font><font face="Verdana" size="2">pixel processing (stream processing) (ARM; Dobai and Sekanina, 2013), the need of customized hardware, and due to the fact that vision is the most important feature for making machine reasoning. <a href="#t1">Table N&deg; 1</a> presented above, does not mention the fifth generation, and it seems still unclear what the beginning of this generation and the main features that characterize it will be. Probably fifth generation will be the one that supports actively cognition tasks: a generation that is constituted by specialized processors that surpass the Von Newman processing paradigm, processors that can be based on nature and biological observation <i>(e.g. </i>Bio-inspired systems) (Mange and Tomassini, 1998; Bio-logically) . The last becomes a need due to the need of smarter machines and the fact that we cannot sustain Moore's Law (Chie</font> <font face="Verdana" size="2"><i>et al., </i>2013 Palem <i>et al., </i>2012), for longer creating smart machines within the Von Newman paradigm. All those facts are guide us to investigate new architectures and micro architectures that support activities that day to day lives require, that support more clever machines, ones that can be able to adapt to our needs in a gentle and cooperative way. Industry and military investments have shown the importance of this topic nowadays (IBM; Painkras, Plana, Garside, Temple, Davidson, Pepper, Clark, Patterson and Furber, 2012).</font></p>     <p align="center"><img src="/img/revistas/rcc/v18n32/a04_cuadro_02.jpg" width="313" height="400"></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Artificial general intelligence (AGI) research has been delivered since 1952 meeting in Dartmouth College (McCarthy, Minsky, Rochester and Shannon, 1955), and a lot of expertise has been created through the development of symbolic and sub-symbolic AI. Nowadays we want to revisit both paradigms and complement those approaches with highly customized systems, with the aim of creating smart systems to support applications in our everyday life; we are not researching for AGI. Systems that can support processing of cognitive activities should be created, and Soft Computing techniques could allow us to merge symbolic and sub-symbolic AI within customized processing units. In the Computer Engineering Laboratory at the UCB-SP we strongly believe that if we can provide highly customized hardware for Soft Computing, we will be able to reproduce intelligent behaviors within real time constraints.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2"><b>The L-IC approach</b></font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">The future includes Human-Machine Collaborative (HMC) environments everywhere, L-IC researches for creating tools (Smart Machines) that can enable those environments using soft computing, including machine-learning (statistical processing) and intelligent signal processing (Hager, Okamura and Taylor, 2006), all these augmented with the revisiting of old paradigms <i>(e.g. </i>Case based Reasoning). Indeed some authors have proposed human communication, including both verbal and nonverbal behaviors, which use previously acquired knowledge, as a key aspect when designing a system with human-like cognitive abilities. One such approach was described by Schank (1999):</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<blockquote>       <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">For thousands, maybe millions of years, people have been telling stories to each other. They have told stories around the campfire, they have traveled from town to town telling stories to relate news of the day, they have told stories transmitted by electronic means to passive audiences incapable to doing anything but listening (and watching). Whatever that means, and whatever the venue, storytelling seems to play a major role in human interaction. We get reminded of histories and we use them in conversations.</font></p> </blockquote>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">In the light of the Shanck approach, it seems promising to investigate artificial ways of classifying new stories, and then observe the interaction between people and machines using such stories <i>(i.e., </i>cases) for reasoning. Practically, this can be achieved using well known methodologies such as memory based reasoning or reasoning by analogy (Schank, 1999). It is foreseen that these cognitive metodologies could be used to create artificial intelligence to support humans in various activities at home, work, or for simple entertainment.</font></p>     <p align="center"><img src="/img/revistas/rcc/v18n32/a04_cuadro_03.jpg" width="319" height="396"></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">The last decade has witnessed the rise of several HMC systems in diverse fields ranging from game applications (Benford, Magerkurth and Ljungstrand, 2005) to highly sophisticated military ones (Murray, 2000; Xiao, Lina and Junwei, 2009). These new technological advances enhance the processing capabilities of current compu</font><font face="Verdana" size="2">ter systems incorporate existing sensory-motor<sup>2</sup> actions that try to emulate the natural behavior of human beings. Nowadays, last decade's traditional applications are reference points for the research and development (R&amp;D) of new artificial intelligence artifacts covering a broad spectrum of applications, from Intelligent Companions<sup>3</sup> to sophisticated emerging applications such as Personal Orthotics<sup>4</sup>. Cognitive research<sup>5</sup> indicates that multisensory cognitive processes are fundamental for achieving these new R&amp;D goals (Piefer and Bongard, 2006), particularly given the operational needs of Intelligent Entities (IE). These kinds of entities possess the highest degree of interaction with their surrounding environment, an environment that is rich in multiple-media stimuli. Consequently, from the point of view of processing support, due to the large amount of input/output signals that these machines must deal with in the HMC environments <i>(e.g. </i>visual, auditive, speech and haptic) (Vernon, Metta and Sandini, 2007), new processing platforms with hardware customization are necessary. For instance, a sensorial processing platform is needed to reduce the high cost of processor and memory use (i.e. multimedia processing). Current processing solutions try to speed up multimedia processing by augmenting the instructions of general purpose processors (GPPs) (Lempel, Peleg and Weiser, 1997; Thakkar and Huff, 1999) only, but these solutions do not yet provide the necessary acceleration (Talla, John and Burger, 2003).</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Current research on the development of new processors with the goal of improving human-machine interfaces should consider high-performance and silicon efficient customized units, as well as memory hierarchies when targeting cognitive information processing. New developments in closely related fields, such as video, 3D graphics, pervasive gaming (Benford <i>et al., </i>2005; Kuzmanov, Gaydadjiev and Vassiliadis, 2003), intelligent control and robotics are facilitating the development of new HMC systems. New markets need to look ongoing R&amp;D activities for machines with increased degrees of intelligence (Vernon <i>et al., </i>2007; Petriu, Whalen, Abielmona and Stewart, 2004). It is anticipated that a processing platform capable of handling cognitive applications will require the use of multiple-cores (Parkhurst, Darringer and Grundmann, 2006; Zhu, Sreedhar, Hu and Gao, 2007) and a large customized memory </font><font face="Verdana" size="2">hierarchy. New processing demands will call for processors sets with greater flexibility and adaptability to meet rising multimedia and cognition processing needs.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">The rest of this article is presented as follows. In Section 2, the background of the targeted cognitive techniques is reported. Section 3 deals with the main features that involve the cognitive information processing and the advantages of reconfigurable computing offers. Section 4 proposes the cognitive information processing platform. Section 5 concludes the article presenting directions for future work.</font></p>     <p align="justify">&nbsp;</p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="3"><b>2.   Background</b></font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Artificial general intelligence implements models and efforts proposed by the other members of cognitive sciences with the aim of reproducing intelligent processes in non biological strata. There are several open questions in the AI research community. In order to cope with these questions, researchers are trying to design machines that exhibit reasoning, planning, learning, communicating, environmental perception, as well as motor and object manipulation skills. Artificial general intelligence (or &quot;true AI&quot;) has not yet been achieved and remains a long-term goal. Soft computing (SC) is a computer science term close related to AI that offers new insights into well known research dilemmas. SC techniques are often biologically-inspired paradigms, in contrast to traditional techniques based on formal representations of logical systems. Unlike hard computing, soft computing is tolerant to imprecision, uncertainty, partial truth, and approximation. The principal constituents of SC are Fuzzy Logic (FL), Neural Computing (NC) with their Artificial Neural Networks (ANN), Evolutionary Computation (EC), Machine Learning (ML) and Probabilistic Reasoning (PR). Some authors also include belief networks, chaos theory and learning theory. In the light of the work presented here, these techniques can be used to set up a Case-Based Reasoning (CBR) paradigm. Schank (1999) proposed CBR as a method for reasoning about new situations (cases) based on knowledge given from previous experiences (cases),</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Implementing the CBR paradigm requires a model in which cases are stored in a memory <i>(e.g., </i>&quot;case memory&quot;) represented by &quot;domain knowledge&quot; as depicted in <a href="#f1">Figure N&deg; 1</a>. CBR processing includes four operation phases which are outlined below:</font></p>     <blockquote>       <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">•&nbsp; &nbsp;Retrieve Phase: When a new &quot;incoming case&quot; is presented to the system, experiences from the memory &quot;domain knowledge&quot; are retrieved based on judged similarities.</font></p>       <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">•&nbsp; &nbsp;Reuse Phase: The previous case solution is mapped to the new target problem. This may require adapting the existing solution as needed to fit the new situation. Sometimes the new solution is an integration of previous solutions. In other words, a &quot;suggested solution&quot; is used.</font></p>       <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">•&nbsp; &nbsp;Revise Phase: When solutions are applied, they are tested against the real world, revised as necessary and successful cases become &quot;confirmed solutions&quot;.</font></p>       <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">•&nbsp; &nbsp;Retain Phase: After a solution has been successfully adapted to the target problem, it is stored as a new case in the memory. In this way a case is learned.</font></p> </blockquote>     <p align="justify"><a name="f1"></a></p>     <p align="center"><img src="/img/revistas/rcc/v18n32/a04_figure_01.gif" width="383" height="335"></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">The retrieving of a group of &quot;possible match&quot; cases needs to be both effective and time efficient (low latency in case retrieval) whenever a new inquiry is presented to the system.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Traditional processors, like many presented in the literature <i>(e.g., </i>Diefendorff <i>et al., </i>2000; Carlson, Castelino and Muellera, 1997; Kim, 2008), do not offer</font> <font face="Verdana" size="2">the necessary capability to process multimedia. Moreover, such processors are less appropriated for processing cognitive information. Traditionally the Von Newman machines achieve results by incorporating some extensions to their instruction set architecture (ISAs) dealing with multimedia processing (Eden and Kagan, 1997) and even configuring the width of their data-paths adapting to several needs <i>(e.g., </i>for processing 8 and 16-bit data (Lee and Stoodley, 1998). Nevertheless, the architectural improvements have several drawbacks when these processors are used for multimedia functionalities on the new frameworks (Bormans, Gelissen and Perkis, 2003), especially in scenarios of power aware computing (Benini, Bogliolo, Bogliolo and De Micheli, 2000) and embedded systems<sup>6</sup> like the ones used to set up intelligent systems.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Exploitation of the data parallelism that multimedia applications provide began with the creation of data-path micro-architectures with coarse grained characteristics (Wentzlaff, Grimn, Hoffmann, Bao, Edwards, Ramey, Mattina, Miao, Brown III and Agarwal, 2007). Performance improvements in multimedia processing (Zhu, Hu and Gao, 2007) are based on the space parallelism approach <i>(e.g. </i>more additions or multiplications units operating in parallel), as well as with the improvement in clock rate frequencies. Nevertheless, as parallelism, bandwidth (Burger, 1997) and clock rate increase, the inherent <i>memory wall</i> problem (Hennessy and Patterson, 2007) becomes more pronounced. Recently, <i>Many-Core </i>architectures with tens and hundreds of small cores have been designed for accelerating diverse applications. Those micro-organizations deliver high performance in an affordable power package because they provide quasi linear complexity and power performances (Borkar, 2007; Wang, Zhao, Li and Wang; Sodan, Machina, Deshmeh, Macnaughton and Esbaugh,2010). Some of these solutions are closely related to the reconfigurable computing research (Wentzlaff <i>et al., </i>2007). emerging paradigm explained in Section 3.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Cognitive information processing inherently includes vision, audio and haptics processing. This article shows a new model for supporting cognitive information processing. A cognitive processing environment composed of several <i>customized, heterogeneous </i>and <i>adaptable </i>processing cores that overcome the general purpose processing capabilities of the aforementioned processor solutions are envisioned. New hardware solutions must cope with customized architectures for setting up the processing of non connectionist approaches as well as to create networks of small processing elements such as the ones </font><font face="Verdana" size="2">suggested by the connectionism approach (ANN) (Liqing and Bao-Liang, 2010). Furthermore, considering some rule evaluated systems such as FL or even CBR (Pal and Shiu, 2004), which are paradigms that require new technology support, for example fetching several rules or cases concurrently. Therefore new micro-organizations for supporting these cognitive information processing applications must be investigated.</font></p>     <p align="justify">&nbsp;</p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="3"><b>3.   Cognitive Information Processing</b></font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Cognitive Information processing will require customized hardware solutions not totally based on bio-inspired systems. Traditionally, at the macro system level, hardware acceleration units were based on the concatenation of discrete adders, subtractors, multipliers, dividers and comparators operations (Lee, Murat Fiskiran, Shi and Yang, 2002; Khailany, Dally, Rixner, Kapasi, Mattson, Namkoong, Owens, Towles and Chang, 2001). This concatenation has the scope to set up complex operations, an approach used by several state of the art technology solutions, including reconfigurable related technologies (Miyamori and Olukotun, 1998; Mirsky and DeHon,1996). At the fine grain level, however, you can consider parallelism at the bit level. Important research has sought to diminish the delay and latency in fundamental computer operations such as addition and multiplication. Swartzlander introduces the <i>Merged Arithmetic </i>(Swartzlander, 1980) approach which dissolved the boundaries between multiplication and addition during multiply-accumulate operations. These techniques continue to be widely used in Digital Signal Processors (DSP) (Lee, Chung, Yoon and Myungok Lee, 2000). Furthermore, <i>Compound Arithmetic </i>improves upon merged arithmetic by enabling the operation of additional arithmetic operations (Vassiliadis, Blaner and Eickemeyer, 1994). Compound arithmetic joins a sequence of simple numeric expressions using arithmetic operators like addition, subtraction, multiplication and division. Example of compound arithmetic includes the <i>&quot;Fast Computation of Compound Expressions in Two's Complement Notation&quot; </i>(Hakkennes, Vassiliadis and Cotofana, 1997) and <i>&quot;High-performance 3-1 Interlock Collapsing ALU's&quot; </i>(Phillips and Vassiliadis, 1994) and &quot;Arithmetic Soft-Core Accelerators&quot; (Calderón, 2007).</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Compound Arithmetic can therefore help to accelerate the processing of soft computing techniques including machine learning, robot control and mechatronic manipulators. These applications use existing data representation <i>(e.g., </i>8 bit, 16 bit, single word floating point, etc.) to perform matrix-vector and </font><font face="Verdana" size="2">matrix-matrix operations (Calderón, 2007). Based on these facts, a group of customized Cognitive Processors (CP) could be created with customized compound and collapsed features (Calderón, 2007). These cognitive information processing devices could speed up with relatively small hardware requirements in comparison to simple space parallelism approaches that processors actually offer.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Cognitive Processor technology development requires tools that facilitate the design exploration and platforms that show flexibility and adaptability, features that are intimately linked to Reconfigurable Computing (RC) technologies.</font></p>     <p align="center"><img src="/img/revistas/rcc/v18n32/a04_cuadro_04.jpg" width="373" height="362"></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2"><b>3.1.   Reconfigurable Computing (RC): The research tool</b></font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Flexibility is the key characteristic for designing novel cognitive information processing devices. Thus, flexible and adaptable hardware systems capable of achieving high degrees of plasticity in both knowledge representation and processing-elements complexity should be investigated. Computational flexibility and adaptability can be achieved with either <i>variable-structures </i>or <i>adaptable-systems </i>(Hamblen, 2000), paradigms that were introduced by Estrin (1960). Estrin proposed to create a:</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<blockquote>       <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">... fixed plus variable structure computer organization as an approach to removal of structural rigidity from special purpose computation. In essence a variable structure computer system consists of a high-speed general purpose computer (the fixed part, F) operating in conjunction with a second system (the variable part, V) comprised of large of small high-speed digital substructures. The second system can be reorganized into a variety of problem oriented special purpose configurations and this property-use of the same hardware in a variety of computing configurations-makes special purpose computation of a large class of diverse problems on the variable structure computer system feasible.</font></p> </blockquote>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Since then academic and industrial researchers have been developing reconfigurable computing. Furthermore, during the last two decades we have seen the revisit to this approach (Hartenstein, 2001; Compton and Hauck, 2002; Todman, Constantinides, Wilton, Mencer and Luk, 2005). Current technology is capable of fitting a complete reconfigurable System on Chip (SoC) into a single die (Salminen, Kulmala and Hämäläinen, 2005). Reconfigurable technology uses predominantly Field Programmable Gate Arrays (FPGAs). Additional examples of RC can be found in Mirsky and DeHon (1996); Vassiliadis, Wong, Gaydadjiev, Bertels, Kuzmanov and Moscu Panainte (2004) Kozyrakis, Gebis, Martin, Williams, Mavroidis, Pope, Jones, Patterson and Yelick (2000); Mei, Vernalde, Verkest, De Man and Lauwereins (2003); Kinane, Casey, Muresan and O'Connor </font><font face="Verdana" size="2">(2005); Tumeo, Monchiero, Palermo, Ferrandi and Sciuto. The hardware accelerators are called Custom-Computing-Units (CCUs) or also refereed as Reconfigurable-Functional-Units (RFUs) independently in this work.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Actually, as proposed by Estrin more than five decades ago, a GPP (core processor) augmented with some kind of RFU can be used for optimizing the processing performance (see <a href="#f2">Figure 2</a>). The rationality behind the Reconfigurable Computing Acceleration Approach uses a RFU as hardware accelerator<sup>7 </sup>for speeding up selected kernels while, the non-critical parts, such as code that requires low processor use and small memory bandwidths, are processed by a General Purpose Processor (GPP) as depicted in Figure 2. The GPP is usually responsible for the control of the program's sequencing and issues data or instructions to the specialized RFU.</font></p>     <p align="justify"><a name="f2"></a></p>     <p align="center"><img src="/img/revistas/rcc/v18n32/a04_figure_02.gif" width="423" height="363"></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2"><b>3.1.1.   Reconfigurable Hardware Technologies</b></font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Customizable logic devices emerged in the 1970s with the appearance of logic circuitry without fixed structures were called Programmable-Logic-Devices (PLDs). The main idea behind these chips was that logic functions can be realized in sum-of-products form. Therefore, the chips were constructed with an array of<i> AND </i>gates used to build the <i>products </i>and a set of <i>OR </i>gates to produce the <i>sum </i>of a combinational logic function. Integrated circuits (IC) created with the aforementioned architecture were called Programmable Array Logic (PAL) (Brown and Vranesic, 2005). From that time the programmable devices have evolved, and the Programmable Logic Arrays (PLA) devices include flip-flops and feedback paths and demonstrate the feasibility for constructing small sequential systems. However, PLAs and PALs were limited by the small sizes of their input-output resources (Dorf,1993). Large combinational and sequential systems are constructed by using Complex Programmable Logic Device (CPLD). CPLDs internally embed a set of Logic Blocks (LB), where each Logic-Block is similar in structure to the PLA or PAL circuits (Wakerly, 2001). <a href="#f3">Figure 3</a> depicts schematically a CPLD which is composed of a set of Input/Output (I/O) ports attached to the Logic Block. A centralized inter-connect network is used for setting up the CPLD desired functionalities.</font></p>     <p align="justify"><a name="f3"></a></p>     <p align="center"><img src="/img/revistas/rcc/v18n32/a04_figure_03.gif" width="372" height="308"></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Field-Programmable Gate Arrays (FPGAs) (Wakerly, 2001) are an improved technology from the point of view of flexibility and are capable of supporting larger and more complex circuits than CPLD. FPGAs are quite different from CPLD, which do not contain AND neither OR arrays, by being constructed with three components: logic blocks based on memory elements, I/O blocks, and interconnection wires as is presented in Figure 4. The Logic Blocks are built with a small number of inputs and only one output; internally the required functions are implemented with the use of Look-Up Tables (LUT)<sup>8</sup>. FPGAs also contain other memory elements like Flip Flops (FFs), RAMs as well as other fixed circuitry including special arithmetic logic support (Xilinx, 2002). <a href="#f4">Figure 4</a> shows that Logic Blocks are embedded in a sea of routing channels in contrast to the simple interconnect network of CPLDs. Those routing channels composed by wires and programmable switches that set up the desired functions. A high level language is used to describe the final functionality of FPGA devices; typically either VHDL (Very-high-speed-integrated-circuit Hardware Description Language) or Verilog HDL.</font></p>     <p align="justify"><a name="f4"></a></p>     <p align="center"><img src="/img/revistas/rcc/v18n32/a04_figure_04.gif" width="337" height="334"></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2"><b>3.1.2.    Reconfigurable Computing terminologies</b></font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">In the subsection that follows, essential definitions for understanding the architectural characteristics of the reconfigurable computing are presented.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2"><b>CCU Granularity</b></font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">This characteristic refers to the degree of adaptability that a reconfigurable system possesses:</font></p>     <blockquote>       <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">•&nbsp; &nbsp;<i>Fine grained: </i>refers to systems that are capable to be adapted to new functions at the bit level like in FPGAs. These systems are configured in a bit by bit fashion, modifying small parts of the programmable block, therefore require larger configuration bits compared to other granularity systems.</font></p>       <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">•&nbsp; &nbsp;<i>Medium grained: </i>are connected to systems that work on the nibble size when adapting the functionalities; <i>e.g., </i>small 4-bit ALUs that rearrange together to have different functionalities.</font></p>       ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="Verdana" size="2">•&nbsp; &nbsp;<i>Coarse-grained: </i>bear on systems that are adapted at the word level, <i>e.g., </i>rearrange the use of medium or large ALUs. These systems require less configuration bits compared with the two previous mentioned approaches.</font></p> </blockquote>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2"><b>CCU Coupling</b></font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">This characteristic refers to the way that a CCU or RFU (reconfigurable arrays) are coupled with the core processor:</font></p>     <blockquote>       <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">•&nbsp; &nbsp;<i>Closely coupled: </i>in these systems the adaptable functional units are placed in the same data-path of the core processor and therefore are directly controlled by this host processor.</font></p>       <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">•&nbsp; &nbsp;<i>Quasi-Tightly coupled: </i>on such systems the CCU acts like a coprocessor and shares the same die of the core processor. A small overhead in communication is introduced with respect to a closely coupled unit.</font></p>       <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">•&nbsp; <i>Loosely coupled: </i>on these systems the CCU acts like a coprocessor situated on a different die. The communication is achieved through a system bus; and because of that, those systems feature a large latency level when compared with the previous coupled organizations enounced.</font></p> </blockquote>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2"><b>CCU Adaptability</b></font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">This characteristic refers to the ability that a system has for adapting to new functions statically and dynamically:</font></p>     <blockquote>       ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="Verdana" size="2">•&nbsp; &nbsp;<i>Static adaptability: </i>in these systems the operation of the programmable device needs to stop its operations to adapt for new functionalities. After their adaptation (Xilinx, 2004; 2007; Siozios, Koutroumpezis, Tatas, Soudris and Thanailakis, 2005) the systems can start to operate again.</font></p>       <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Generally the CCU is configured once at the set-up time of the systems that it resides.</font></p>       <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">•&nbsp; &nbsp;<i>Dynamic adaptability: </i>in these systems the CCU can partially be adapted to new functions without the interruption of the operations of the entire field programmable logic device. Run time reconfiguration can be done modifying the entire CCU <i>(e.g., </i>swap to/from local memory (Trimberger, Carberry, Johnson and Wong, 1997) the appropriate configuration) and adapting the hardware in a demand basis as is depicted in <a href="#f5">Figure 5</a>. At time T0 two reconfigurable functional units (RFU 1 and RFU 2) are mapped into the adaptable hardware. Demanded by the application code in time T1, another two RFUs (RFU 3 and RFU 4) are adapted into the reconfigurable resource, occupying the space of the previous ones.</font></p> </blockquote>     <p align="justify"><a name="f5"></a></p>     <p align="center"><img src="/img/revistas/rcc/v18n32/a04_figure_05.gif" width="384" height="327"></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Furthermore, adaptable systems evolve and current FPGAs allow performing partial reconfiguration<sup>9</sup> of an even smaller section of hardware on run time. The potential benefit of dynamic reconfiguration and specifically run-time reconfiguration (RTR) (Siripokarpirom, 2006) is still under investigation.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2"><a href="#f6">Figure 6</a> depicts the partial reconfiguration steps. At time T0 the two RFUs are mapped into the programmable device; at time T1 those RFUs mapped before, are partially modified to achieve new functional characteristics.</font></p>     <p align="justify"><a name="f6"></a></p>     <p align="center"><img src="/img/revistas/rcc/v18n32/a04_figure_06.gif" width="395" height="342"></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Processors with adaptable characteristics (Vassiliadis <i>et al., </i>2004; Kozyrakis, <i>et al., </i>2000; Mei <i>et al., </i>2003) have demonstrated great flexibility and a good performance in order to replace the traditional solutions in high demand tasks (Villasenor and Hutchings, 1998), offering spatial and temporal parallelism characteristics (De Hon, 1993) and also the inherent bit level parallelism (Kastrup, 2001). <a href="#t2">Table 2</a> summarizes the principal characteristics of adaptable computing compared to traditional solutions.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><a name="t2"></a></p>     <p align="center"><img src="/img/revistas/rcc/v18n32/a04_table_02.gif" width="433" height="176"></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Adaptable technology (configurable) comes associated with the concept of <i>Virtual Hardware, </i>in which any application believes it has an infinitely sized and customizable engine to run on. Therefore, with a system that supports this hardware on demand paradigm, it is possible to overcome the intrinsic hardware obsolescence of other technologies due to their low flexibility (see <a href="#t2">Table 2</a>). Nevertheless, the main drawback of such adaptable systems is that current technology requires significant time for reconfiguration<sup>10</sup>. Several studies show the importance of Run Time Reconflguration (RTR) (Cadenas, Megson and Plaks, 2000; Heron, Woods, Sezer and Turner, 2001; Wirthlin and Hutchings, 1998), and some researchers look for hiding the configuration latency time. Another approach proposes working with different contexts<sup>11 </sup>(Scalera and Vázquez, 1998); the dynamic of this solution is based on switching the context on demand. A similar approach (Trimberger <i>et al., </i>1997) stores different configurations in the internal memory of the FPGAs, and has the capability to change context in a single cycle. The previously presented solutions constitute the first approaches in order to hide the configuration time and fulfill the goal of having a fully customizable platform that works on demand basis.</font></p>     <p align="justify">&nbsp;</p>     <p align="justify"><font size="3" face="Verdana"><b>4.   A cognitive information processing platform</b></font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">The basic ideas underlying Artificial Intelligence (AI) were proposed by John McCarthy (Andresen, 2002) and later formalized by himself (Mc Carthy, 1990) and colleagues of Dartmouth college meeting including Marvin Minsky (Minsky, 1985 and 2006). Both are also noted for developing this branch of Cognitive Sciences. Several projects have resulted from the AI research community that attempted to create intelligent mechanisms capable of generalization, planning, reasoning by example, designing, etc. Those projects have been successful in narrow knowledge domains, but usually require huge amounts of computational processing resources and were not designed to work in real time scenarios.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">The EPIC architecture for modeling human information-processing and performance presented in Meyer and Kieras (1997a and 1997b) was one of the pioneering attempts to create a customized platform for cognitive processing and used a rule based processing system. Another pioneering and interesting work in intelligent entities was done in the MIT's Media Lab. From this laboratory two main projects emerged: Cognition (COG) and Kismet (Brooks, <i>et al., </i>1998; Aryananda, 2001; Breazeal, 1999; Breazeal and Scassellati, 1999). Also the fully articulated humanoid i-cub was recently created giving another platform to investigate AI (Vernon <i>et al., </i>2007). These projects mark some important landmarks in the development of intelligent robots capable of learning, as well as a higher degree of social interaction compared with previous solutions. The functionality of MIT systems was implemented with a set of computers and microcontrollers in the COG's case (Brooks, <i>et al., </i>1998) and four Digital Signal Processor (DSP), and two micro-controllers (Breazeal, 1999; Breazeal and Scassellati, 1999) in Kismet's case. These GPPs have low performance when real time is a requirement (see Breazeal comments in Breazeal, 1999; Breazeal and Scassellati, 1999).</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2"><b>4.1.   Outlining the Steps for the Development of Smart Machines</b></font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">The design cost of complex and customized chips is decreasing as new design tools and Hardware Description Languages like VHDL and Reconfigurable Technologies are developed. High performance electronics are improving more rapidly than Moore's Law with the arrival of reconfigurable technologies, especially with the new developments on FPGA devices (Xilinx).</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Reasoning with a set of sensor data considers the sensor fusion reasoning approach (transversal reasoning). Case reasoning is based on transversal reasoning across the planar fields of auditory, visual and haptic experience. Each way of reasoning is suited for specific domain problems, <i>(e.g., </i>vision, audio, haptic, etc.) within our proposed multiple layered architecture. <a href="#f7">Figure 7</a> depicts the main three layers of the proposed approach.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><a name="f7"></a></p>     <p align="center"><img src="/img/revistas/rcc/v18n32/a04_figure_07.gif" width="454" height="287"></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">The following subsection presents a brief description of the three main components depicted in <a href="#f7">Figure 7</a>. It is foreseen that a rather simple structure could enable a Cognitive Hardware Architecture that supports adequately Cognitive Information Processing.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2"><b>4.1.1.    Reactive Layer</b></font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Animals respond to stimuli in their environment based on the assumption that these responses are the basic intrinsic mental activity. A reactive layer is created to replicate this behavior within the proposed system. To achieve this, it is foreseen that a group of customized processors will be used to process vision, audio and haptic sensory signals. The representation and organization of the domain knowledge for setting up an &quot;action-reaction&quot; mechanism that is fundamental for the aim of replicating intelligence. The investigation of different knowledge representations based on the soft computing techniques could enable a more complete solution for replicating cognitive information processing. In this proposal, reactions are categorized in two ways: reactions to external stimulus (e.g., sensorial, machine states) and reactions to internal needs (e.g., adaptations).The reactive layer is then subdivided in two sub layers. Each dedicated processor of the first sub-layer is intended to operate with particular </font><font face="Verdana" size="2">transducer inputs, resulting in fast reactive feedback. The second sub-layer carrying out reasoning with all transducer inputs achieving case based reasoning in a transversal way. This second sub-layer has a larger and more intrinsic processing time than the first sub-layer. The soft computing processors, therefore, must deal with different latencies, the first sub-layer requires being fast with real hard-deadlines, while the second sub-layer has softer deadlines, but still has real time response features.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2"><b>4.1.2.&nbsp; &nbsp; Reasoning Layer</b></font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">The achievement of more complex goals is carried out in a case based reasoning layer. This layer monitors and predicts behaviors. The reasoning layer rules, controls (modifies) and carries out a parallel reasoning that is based on the reactive layer's outcomes and converts some of these outcomes into motor actions via the specialized processor of the Reactive Layer as necessary. This layer establishes a &quot;Quasi-Consciousness&quot; approach by remembering a previous similar situation to solve the given processing requirements. The different solution options are evaluated in accordance of the Meta-Management Layer. Tasks such as categorization, evaluation, selection and elimination are the fundamental processing functions of the reasoning layer.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2"><b>4.1.3.</b>&nbsp; &nbsp; <b>Meta-Management Layer</b></font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">The Meta-Management Layer is in charge of assigning the high level models and modifying the machine beliefs that influence actions, memory-structure, learning and planning. By monitoring the activities of the two preceding layers, the Meta-management Layer is responsible for the knowledge of the domain's knowledge created from the previous reasoning and reactive layers. For example, this layer is in charge of regulating the different problem solving paradigms (soft-computing processors), the different knowledge representational schemes and various indexing techniques used throughout the architecture. The layer also governs the effective use of multiple reasoning mechanisms for building the Transversal Case Based Reasoning paradigm.</font></p>     <p align="justify">&nbsp;</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="Verdana" size="3"><b>5.   Conclusions and future work</b></font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">We propose a new hardware architecture design that may meet the cognitive information processing needs found in intelligent robotics and cognitive sciences fields in the best way. Our proposal focuses on using transversal case-based reasoning on a group of dedicated processors and hardware accelerators.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">The proposed three layer architecture defines an innovative cognitive architecture that operates in HMC environments. This approach represents a shift from traditional processing paradigms into what we call cognitive information processing hardware. Such a platform must provide new mechanisms for concurrent retrieval, indexing and learning. We suggest further integrating the advances in soft computing and case based reasoning to meet more effectively the cognitive information processing needs. By using the main features of re-configurable hardware design, our proposal allows for a long term research direction and capitalizes the following advantages over traditional approaches.</font></p>     <blockquote>       <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">1.&nbsp;Life Cycle: The Life cycle is extended because obsolescence of the solution project system is delayed throughout use of reconfigurable technologies.</font></p>       <p align="justify"><font face="Verdana" size="2"><i>2. Adaptability: </i>New features, needs and emerging constraints are more easily addressed by adapting previously designed units, and reconfiguring them on demand for new needs, even at actual run time. The set of cognitive-processors can be easily adapted due to their &quot;soft-cores&quot; intellectual property (IPs) features.  For example, extending the ISAs and creating new customized arithmetic units for new needs.</font></p>       <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">3. <i>IP reuse: </i>Reconfigurable units are in essence IP units; thus they are easily adaptable to new circumstances and projects, which establishes a new technology niche.</font></p>       <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">4. <i>Innovation: </i>Reconfigurable subunits of the Cognitive information processing platform (i.e., neuro-fuzzy controllers, fuzzy logic machines, etc.) can become new cores for the development of new micro-organizations for intelligent entities, e.g., new intelligent unmanned autonomous systems.</font></p> </blockquote>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">In summary, the research, design and development of the proposed set of processors able to cope with the needs of cognitive throughout transversal case based reasoning requires a multidisciplinary team. The resulting product would benefit researchers in the fields of computer science, computer engineering, mechatronics, cognitive sciences and even psychology. We see it as an exciting opportunity to set up networks of research in this emerging field.</font></p>     <p align="justify">&nbsp;</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="right"><font face="Verdana" size="2"><i><b>Recibido:</b> 1 de mayo de 2014 </i></font></p>     <p align="right"><font face="Verdana" size="2"><i><b>Aceptado:</b> 28 de mayo de 2014</i></font></p>     <p align="right">&nbsp;</p>     <p><font size="3"><b><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Notas</font></b></font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">*&nbsp; &nbsp; Laboratorio de Ingenier&iacute;a en Computaci&oacute;n Universidad Cat&oacute;lica Boliviana. <b>Contacto:</b> <a href="mailto:hcalderon@ucb.edu.bo">hcalderon@ucb.edu.bo</a> <b>Home Page:</b> <a href="http://www.ce.ucb.edu.bo" target="_blank">www.ce.ucb.edu.bo</a></font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">1&nbsp; &nbsp; Multimedia is media content that uses a combination of different content forms. Multimedia includes a combination of text, audio, still images, animation, video and interactivity content forms.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">2&nbsp; &nbsp; Sensory-motor: are cognitive process based on sensory data processing that causes a motor activity.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">3&nbsp; &nbsp; Artificial companion refers to an embodied intelligent device that spends time with you; usually the companion has similar interests to your own and whose company you enjoy.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">4&nbsp; &nbsp; Orthotics is an allied health profession. The field is concerned with the design, development, fitting and manufacturing of orthotics, which are devices that support or correct musculoskeletal deformities and/or abnormalities of the human body.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">5&nbsp; &nbsp; Cognitive science is the interdisciplinary study of how information is represented and transformed in the brain. It includes disciplines like Psychology, Philosophy, Neurosciences Linguistic and Artificial Intelligence.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="Verdana" size="2"></font><font face="Verdana" size="2">6&nbsp; &nbsp; An embedded system is a special-purpose computer system designed to perform dedicated functions. A difference from the general-purpose computer approach, such as a personal computer, an embedded system performs one or a few pre-defined tasks, usually using customized hardware not usually found in a general-purpose computer.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2"></font><font face="Verdana" size="2">7&nbsp; &nbsp; Hardware acceleration is used to speed-up kernels that are executed in software running on the normal general purpose processor. The sequentiality inherent in GPP is accelerated with high concurrent hardware units that process several data usually using the <i>ILP; e.g., the </i>processing of the sum of absolute differences, performs the acceleration in a separate unit from the CPU (functional unit) of several pels in a single instruction.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2"></font><font face="Verdana" size="2">8&nbsp; &nbsp; Look-Up Tables (LUT) are memory blocks <i>(e.g., </i>SRAM) used to build logic functions. This efficient way of encoding Boolean logic functions uses this memory arrays that receive 4-6 bits as input and produce usually one or two outputs that are congruent with the logic table.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2"><b></b></font><font face="Verdana" size="2">9&nbsp; &nbsp; Only parts of the hardware are modified while the other static parts remain on operation.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">10&nbsp; &nbsp; FPGA technology is evolving and the configuration time of the devices is diminishing gradually.   For example, the Virtex II PRO XC2VP50 device, working at 50MHz requires the program 2,628 frames, 47.55 ms for storing 19,005,696 bits (Kuzmanov <i>et. al</i>, 2003).The reconfiguration time is reduced in one order of magnitude as can be seen in (Noguera, 2007), nevertheless, it remains huge for some applications and reconfiguration latency is still a major shortcoming of the current FPGAs.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">11&nbsp; &nbsp; In this work context refers to the minimal set of bit stream needed to establish the whole set up of any particular digital system block into an FPGA</font></p>     <p align="justify">&nbsp;</p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="3"><b>References</b></font></p>     <!-- ref --><p align="justify"><font face="Verdana" size="2">1. Andresen, Scott L.<i> John McCarthy<sub>:</sub>father of AI. </i>Intelligent Systems, 2002.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=316218&pid=S2077-3323201400010000400001&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify"><font face="Verdana" size="2">2. Aryananda, Lijin. <i>Online and Unsupervised Face Recognition for Humanoid Robot: Toward Relationship with People. </i>International Conference on Humanoid Robots, 2001.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=316219&pid=S2077-3323201400010000400002&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify"><font face="Verdana" size="2">3. ARM, <i>Cortex™-A9 NEON™ Media Processing Engine Revision: r3p0 Technical Reference Manual. </i></font> <font face="Verdana" size="2">&lt;<a href="http://infocenter.arm.com/help/topic/com.arm.doc.ddi0409g/DDI0409G_cortex_a9_neon_mpe_r3p0_trm.pdf" target="_blank">http://infocenter.arm.com/help/topic/com.arm.doc.ddi0409g/DDI0409G_cortex_a9_neon_mpe_r3p0_trm.pdf</a>&gt;</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=316220&pid=S2077-3323201400010000400003&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><p align="justify"><font face="Verdana" size="2">4. Benford, Steve, Carsten Magerkurth and Peter Ljungstrand. <i>Bridging the Physical and Digital in Pervasive Gaming. </i>Communications of the ACM,2005.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">5. Benini, Luca, Alessandro Bogliolo, Ro Bogliolo and Giovanni de Micheli. <i>A Survey of design techniques for system-level dynamic power management. </i>IEEE Transactions on Very Large Scale Integration (VLSI) Systems, 2000.</font></p>     <!-- ref --><p align="justify"><font face="Verdana" size="2">6. Biologically. <i>Inspired Computing Approaches To Cognitive Systems: a partial tour of the literature. </i>Digital Media Systems Laboratory. &lt;<A href=http://www.hpl.hp.com/techreports/2003/HPL-2003-11.pdf target="_blank">http://www.hpl.hp.com/techreports/2003/HPL-2003-11.pdf</A>&gt;</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=316223&pid=S2077-3323201400010000400006&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify"><font face="Verdana" size="2">7. Borkar, Shekhar. <i>Thousand Core Chips. A Technology Perspective. </i>44th Design Automation Conference DAC'07,2007.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=316224&pid=S2077-3323201400010000400007&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><p align="justify"><font face="Verdana" size="2">8. Bormans, Jan, Jean Gelissen and Andrew Perkis. <i>MPEG-21: The 21st Century Multimedia Framework. </i>IEEE Signal Processing Magazine, 2003.</font></p>     <!-- ref --><p align="justify"><font face="Verdana" size="2">9. Breazeal,  Cynthia. <i>Early Experiments  using Motivations  to Regulate Human-Robot Interaction. </i>Proceedings of the 1999 Symposium on Imitation in Animals and Artifacts (AISB99),1999.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=316226&pid=S2077-3323201400010000400009&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><p align="justify"><font face="Verdana" size="2">10. Breazeal, Cynthia and Brian Scassellati. <i>A Context-Dependent Attention System for a Social Robot. </i>Proceedings of the Sixteenth International Joint Conference on Artificial Intelligence (IJCAI99), 1999.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">11. Brooks, Rodney. A., Cynthia Breazeal, Matthew Marjanovic, Brian Scassellati and Mathew M. Williamson. <i>The Cog Project: Building a Humanoid Robot. </i>Computation for Metaphors, Analogy and Agents, Springer Lecture Notes in Artificial Intelligence, Springer-Verlag, 1998.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">12. Brown, Stephen and Zvonko Vranesic. <i>Fundamental of Digital Logic with VHDL Design. </i>McGraw-Hill. ISBN 0-07-246085-7,2005.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<!-- ref --><p align="justify"><font face="Verdana" size="2">13. Burger, Doug. <i>Limited bandwidth to affect processor design. </i>IEEE MICRO,1997.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=316230&pid=S2077-3323201400010000400013&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><p align="justify"><font face="Verdana" size="2">14. Cadenas, J.0., G. M. Megson and T. P. Plaks. <i>Quantitative evaluation of three reconfiguration strategies on FPGAs: a case study. </i>The Fourth International Conference/Exhibition on High Performance Computing in the Asia-Pacific Region, 2000.</font></p>     <!-- ref --><p align="justify"><font face="Verdana" size="2">15. Calderón, Daniel R. Humberto. <i>Arithmetic Soft-Core Accelerators. </i>ISBN 978-90-807957-7-8,2007.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=316232&pid=S2077-3323201400010000400015&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><p align="justify"><font face="Verdana" size="2">16. Carlson, David A., Ruben W. Castelino and Robert O. Muellera. <i>Multimedia Extensions for a 550-MHz RISC Microprocessor. IEEE Journal of Solid-State Circuits, </i>32 (11), 1618-1624, 1997.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">17. Chien, Andrew A. and Vijay Karamcheti. <i>Moore's Law: The First Ending and A New Beginning. </i>IEEE Computer Magazzine, 2013.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">18. Clark, Nathan, Wilkin Tang and Scott Mahlke. <i>Automatically Generating Custom Instruction Set Extensions. </i>Proceedings of the Workshop on Application-Specific Processors (WASP), 2002.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">19. Compton, Katherine and Scott Hauck. <i>Reconfigurable Computing: a Survey of Systems and Software. </i>ACM Computing Surveys (CSUR),2002.</font></p>     <!-- ref --><p align="justify"><font face="Verdana" size="2">20. De Hon, Andre. <i>Reconfigurable Architectures for General Purpose Computing. </i>PhD. Thesis, Massachusetts Institute of Technology, 1993.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=316237&pid=S2077-3323201400010000400020&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><p align="justify"><font face="Verdana" size="2">21. Diefendorff, Keith, Pradeep K. Dubey, Ron Hochsprung and Hunter Scales. <i>AltiVec Extension to Power PC Accelerates Media Processing. </i>IEEE MICRO, 2000.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">22. Dobai, R. and L. Sekanina. <i>Towards evolvable systems based on the Xilinx Zynq platform. </i>Proceedings of the IEEE International Conference on Evolvable Systems (ICES), 2013.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="Verdana" size="2">23. Dorf, Richard C.. <i>Electrical Engineering Handbook. </i>CRC Press - ISBN 0-8493-0185-8, 1993.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">24. Eden M. and M. Kagan. <i>The Pentium(R) processor with MMX<sup>TM</sup> technology. </i>Proceedings of the IEEE Compcon, 1997.</font></p>     <!-- ref --><p align="justify"><font face="Verdana" size="2">25. Elliott, Jim. <i>IBM Mainframes. 45 Years of Evolution. IBM Corporation, </i>2010. &lt; <A href=http://www.vm.ibm.com/devpages/jelliott/pdfs/zhistory.pdf target="_blank">http://www.vm.ibm.com/devpages/jelliott/pdfs/zhistory.pdf</A>&gt;</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=316242&pid=S2077-3323201400010000400025&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><p align="justify"><font face="Verdana" size="2">26. Estrin, Gerald. <i>Organizations of computer systems - the fixed plus variable structure computer. </i>Proceedings of the Western Joint Computer Conference, 1960.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">27. Hager, Gregory D., Allison M. Okamura and Russell H. Taylor. <i>Human-Machine Collaborative Systems: Intelligent Virtual Fixtures and Space Applications. </i>AAAI Symposium, 2006.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">28. Hakkennes, Edwin,  Stamatis Vassiliadis and  Sorin Cotofana. <i>Fast Computation of Compound Expressions in Two's Complement Notation. </i>Proceedings of the 15th IMACS World Congress on Scientific Computation, Modeling and Applied Mathematics, 1997.</font></p>     <!-- ref --><p align="justify"><font face="Verdana" size="2">29. Hamblen, James O. <i>Rapid prototyping using field-programmable logic devices. </i>IEEE MICRO, 2000.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=316246&pid=S2077-3323201400010000400029&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify"><font face="Verdana" size="2">30. Hartenstein, R.. <i>A Decade of Reconfigurable Computing.  </i>Proceedings of the Design Automation and Test in Europe (DATE'01),2001.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=316247&pid=S2077-3323201400010000400030&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><p align="justify"><font face="Verdana" size="2">31. Hayes, John P. <i>Computer Architecture and Organizations. </i>McGraw Hill. ISBN 0-07-027366-9,1988.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">32. Hennessy, John L. and David A. Patterson. <i>Computer Architecture: A Quantitative Approach. </i>Morgan Kaufmann Publisher. ISBN: 1-55860-596-7,2007.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="Verdana" size="2">33. Heron, J.P., R. Woods,   S. Sezer and R.H. Turner. &quot;Development of a Run-Time Reconfiguration System with Low Reconfiguration Overhead&quot;. <i>Journal of VLSI Signal Processing, </i>28(1-2), 97-113,2001.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">34. Hwang, Kai. <i>Advanced Computer Architecture: Parallelism, Scalability, Programmability. </i>ISBN-10: 0070316228,1992.</font></p>     <!-- ref --><p align="justify"><font face="Verdana" size="2">35. IBM. <i>IBM creates new foundation to program SyNAPSE chips   inspired by human brain. </i>&lt;<a href="http://phys.org/pdf295153713.pdf" target="_blank">phys.org/pdf295153713.pdf</a>&gt;</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=316252&pid=S2077-3323201400010000400035&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><p align="justify"><font face="Verdana" size="2">36. Intel. <i>MCS-48 Family of Single Chip Microcomputers: Users Manual, </i>1978. &lt;<a href="http://ftp.df.lth.se/pub/bitsavers.org/pdf/intel/8048/9800270D_MCS-48_Family_Users_Manual_Jul78.pdf" target="_blank">http://ftp.df.lth.se/pub/bitsavers.org/pdf/intel/8048/9800270D_MCS-48_Family_Users_Manual_Jul78.pdf</a>&gt;</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">37.  -----------<i> Mcs@51 Microcontroller Family User’s Manual, </i>Order N&deg;: 272383-002, 1994.</font> <font face="Verdana" size="2">&lt;<A href=http://www.ise.pw.edu.pl/impuls/emisy/8051_um2.pdf target="_blank">http://www.ise.pw.edu.pl/impuls/emisy/8051_um2.pdf</A>&gt;</font></p>     <!-- ref --><p align="justify"><font face="Verdana" size="2">38. Kastrup, Bernardo. &quot;Automatic Synthesis of Reconfigurable Instruction Set Accelerators&quot;. PhD. Thesis,TU/e, ISBN 90-74445-50-0,2001.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=316255&pid=S2077-3323201400010000400038&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><p align="justify"><font face="Verdana" size="2">39. Khailany, Brucek, William J. Dally, Scott Rixner, Ujval J. Kapasi, Peter Mattson, Jinyung Namkoong, John D. Owens, Brian Towles, and Andrew Chang. <i>Imagine: Media Processing with Streams. </i>IEEE MICRO, 2001.</font></p>     <!-- ref --><p align="justify"><font face="Verdana" size="2">40. Kim,Jong-Myon. <i>The Impact of Multimedia Extensions for Multimedia Applications on Mobile Computing Systems. </i>Lecture Notes in Computer Science, Springer Berlin/Heidelberg,2 008.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=316257&pid=S2077-3323201400010000400040&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><p align="justify"><font face="Verdana" size="2">41. Kinane, Andrew, Alan Casey, Valentin Muresan and Noel O'Connor. &quot;FPGA-based conformance testing and system prototyping of an MPEG-4 SA-DCT hardware accelerator&quot;. Proceedings  of the  2005  IEEE  International  Conference  on  Field-Programmable Technology, 2005.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">42. Kloet, Bas &amp; Paual van Tilburg, John <i>Vincent Atanasoff: Inventor of the Digital Computer. </i>Technische Universiteit Eindhoven, 2006 &lt;<A href=http://paul.luon.net/essays/HoC-Atanasoff.pdf target="_blank">http://paul.luon.net/essays/HoC-Atanasoff.pdf</A>&gt;</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="Verdana" size="2">43. Kozyrakis, C.,J. Gebis, D. Martin, S. Williams, I. Mavroidis, S. Pope, D.Jones, D. Patterson and K. Yelick. &quot;Vector IRAM: A Media-oriented Vector Processor with Embedded DRAM&quot;, Proccedings of 12th Hot Chips Conference, 2000.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">44. Kuzmanov, Georgi, Georgi Gaydadjiev, and Stamatis. Vassiliadis. <i>&quot;Loading rm-code: Design Considerations&quot;. </i>Proceedings of the Third International Workshop on Computer Systems: Architectures, Modeling, and Simulation. SAMOS03, 2003.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">45. Lee, Corinna Grace and Mark Graham Stoodley. &quot;Simple Vector Microprocessors for Multimedia Applications&quot;. Proceedings of the 31st Annual ACM/IEEE International Symposium on Micro architecture, 1998.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">46. Lee, Ruby B., A. Murat Fiskiran, Zhijie Shi and Xiao Yang. &quot;Refining Instruction Set Architecture for High-Performance Multimedia Processing in Constrained Environments&quot;. Proceedings of the IEEE International Conference on Application-Specific Systems, Architectures, and Processors (ASAP02). 2002.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">47. Lee, Seungmin, Jin-hong Chung, Hyung-seok Yoon and Mike Myung-ok Lee. &quot;High Speed and Ultra-Low Power 16X16 MAC Design using TG techniques for Web-based Multimedia System&quot;. Proceedings of the IEEE International Conference on Asia and South Pacific Design Automation(ASP-DAC'00), 2000.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">48. Lempel, O., A. Peleg and U. Weiser. &quot;Intel's MMX Technologya new Instruction Set Extension&quot;. Proceedings of the IEEE Compcon '97, 1997.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">49. Liqing, Zhang and Lu Bao-Liang. <i>Advances in Neural Networks. </i>7th International Symposium on Neural Networks, 2010.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">50. Mange, Daniel and Marco Tomassini. <i>Bio-Inspired Computing Systems Toward Novel Computational Architectures. </i>Evolution and learning in autonomous robotic agents, Lausanne, 1998.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">51. McCarthy, John, Marvin L. Minsky, Nathaniel Rochester and Claude E. Shannon. <i>A Proposal for the Dartmouth Summer Research project on artificial Intelligence, </i>1955. </font><font face="Verdana" size="2">&lt;<a href="http://www.formal.stanford.edu/jmc/history/dartmouth.pdf" target="_blank">http://www.formal.stanford.edu/jmc/history/dartmouth.pdf</a>&gt;</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">52. McCarthy, John. Formalizing <i>Common Sense: Papers by John McCarthy. </i>Ablex. ISBN-13: 978-0893915353,1990.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="Verdana" size="2">53. Mei, Bingfeng , Serge Vernalde, Diederik Verkest, Hugo de Man and Rudy Lauwereins. &quot;ADRES: An Architecture with Tightly Coupled VLIW Processor and Coarse-Grained Reconfigurable Matrix&quot;. Proccedings of the FPL, 2003.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">54. Meyer, D. E., and D. E. Kieras. <i>&quot;A Computational Theory of Executive Cognitive Processes and Multiple-Task Performance: Part 1. Basic Mechanisms&quot;. Psychological </i>Review, 104(1):3-65,1997a.</font></p>     <!-- ref --><p align="justify"><font face="Verdana" size="2">55. ----------- <i>&quot;A Computational Theory of Executive Cognitive Processes and Multiple-Task</i></font> <font face="Verdana" size="2"><i>Performance: Part 2. Accounts of Psychological Refractory-Period Phenomena&quot;. Psychological Review, </i>104(4):749-79,1997b.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=316272&pid=S2077-3323201400010000400055&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><p align="justify"><font face="Verdana" size="2">56. Minsky, Marvin. <i>Society of Mind. </i>Simon &amp; Schuster, 1985.</font></p>     <!-- ref --><p align="justify"><font face="Verdana" size="2">57. -----------<i> The Emotion Machine: Commonsense Thinking, Artificial Intelligence, and the Future</i></font> <font face="Verdana" size="2"><i>of the Human Mind. </i>Simon &amp; Schuster, 2006.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=316274&pid=S2077-3323201400010000400057&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><p align="justify"><font face="Verdana" size="2">58. Mirsky, Ethan and André DeHon. <i>MATRIX: A Reconfigurable Computing Architecture with Configurable Instruction Distribution and Deployable Resources. </i>IEEE International Symposium on FPGAs for Custom Computing Machines, 1996.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">59. Misra, Janardan and Indranil Saha. <i>Artificial neural networks in hardware: A survey of two decades of progress. </i>Neurocomputing, 74,239—255,2010.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">60. Miyamori, Takashi and  Kunle  Olukotun. &quot;REMARC:  Reconfigurable Multimedia Array Coprocessor&quot;. Proceedings of ACM/SIGDA International Symposium on Field Programmable Gate Arrays, 1998.</font></p>     <!-- ref --><p align="justify"><font face="Verdana" size="2">61. Motorola. Single-Chip Microcontrollers (CSIC), Motorola Master Selection Guide. &lt;<A href=http://noel.feld.cvut.cz/hw/motorola/books/sg73/pdf/2_5csic_msg.pdf target="_blank">http://noel.feld.cvut.cz/hw/motorola/books/sg73/pdf/2_5csic_msg.pdf</A>&gt;</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=316278&pid=S2077-3323201400010000400061&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><p align="justify"><font face="Verdana" size="2">62. ----------- MC68HC16Y1 16-Bit Modular Microcontroller, Freescale Semiconductor,</font> <font face="Verdana" size="2">Inc., 1992.</font> <font face="Verdana" size="2">&lt;<a href="http://cache.freescale.com/files/microcontrollers/doc/prod3rief/MC68HC16Y1TS.pdf?fr=gdc" target="_blank">http://cache.freescale.com/files/microcontrollers/doc/prod3rief/MC68HC16Y1TS.pdf?fr=gdc</a>&gt;</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="Verdana" size="2">63. Murray, John. &quot;Wearable Computers in Battle: Recent Advances in the Land Warrior System&quot;. Proceedings of the 4th IEEE International Symposium on Wearable Computers, 2000.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">64. Noguera, Juanjo. <i>Application driven Research in Partial Reconfiguration. </i>TU Delft - CE Colloquium.</font> <font face="Verdana" size="2">&lt;<A href=http://ce.et.tudelft.nl/cecoll/slides/07/0524noguera.pdf target="_blank">http://ce.et.tudelft.nl/cecoll/slides/07/0524noguera.pdf</A>, 2007&gt;</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">65. Painkras, Eustace, Luis A. Plana, Jim D. Garside, Steve Temple, Simon Davidson, Jeffrey Pepper, David M. Clark, Cameron Patterson and Steve Furber. &quot;SpiNNaker: A Multi-Core System-on-Chip for Massively-Parallel Neural Net Simulation&quot;. Proceedings of the IEEE Custom Integrated Circuits Conference (CICC),2012.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">66. Pal, Sankar K., and Simon C. K. Shiu. <i>Foundations of Soft Case-Based Reasoning. </i>ISBN 0-471-08635-5,2004.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">67. Palem, Krishna and Avinash Ligamneni. &quot;What to Do About the End of Moore's Law, Probably!&quot;. Proceedings of the 49th Annual Design Automation Conference ,2012 cxcFd.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">68. Parkhurst, Jeff, John Darringer and Bill Grundmann. &quot;From Single Core to Multi-Core: Preparing for a new exponential&quot;. Proceedings of the 2006 IEEE/ACM international Conference on Computer-aided design ICCAD '06,2006.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">69. Petriu, E. M., T. E. Whalen, R. Abielmona and A. Stewart. <i>Robotic Sensor Agents: a New Generation of Intelligent Agents for Complex Environment Monitoring.IEEE Instrumentation </i>and Measurement Magazine, 2004.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">70. Phillips, James and Stamatis Vassiliadis. &quot;High-Performance 3-1 Interlock Collapsing ALU's&quot;. Proceedings of the 15th IMACS World Congress on Scientific Computation, Modeling and Applied Mathematics, 1994.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">71. Piefer, Rolf and Josh C. Bongard. <i>How the Body Shapes the Way We Think: A New View of Intelligence. </i>MIT Press. ISBN:0-262-16239-3,2006.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">72. Russell, M. and S. Fischaber.&quot;Open CV based road sign recognition on Zynq&quot;. Proceedings of the IEEE International Conference on Industrial Informatics (INDIN),2013.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="Verdana" size="2">73. Salminen, Erno, Ari Kulmala and Timo D. Hämäläinen. <i>HIBI-based multiprocessor SoC on FPGA. </i>IEEE International Symposium on Circuits and Systems (ISCAS05),2005.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">74. Scalera, Stephen M. and José R. Vázquez. &quot;The Design and Implementation of a Context Switching FPGA&quot;.  Proceedings of the IEEE Symposium on FPGAs for Custom Computing Machines, 1998.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">75. Schank, Roger C. <i>Dynamic Memory Revisited. </i>Cambridge University Press. ISBN:0-521-63302-8,1999.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">76. Shreekant (Ticky) Thakkar and Thomas Huff. <i>Internet Streaming SIMD Extensions. </i>IEEE Computer, 1999.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">77. Siozios, K., G. Koutroumpezis, K. Tatas, D. Soudris and A. Thanailakis. &quot;DAGGER: A Novel Generic Methodology for FPGA Bitstream Generation and its Software Tool Implementation&quot;. Proceedings of the 19th IEEE International Parallel and Distributed Processing Symposium (IPDPS05),2005.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">78. Siripokarpirom, Rawat. &quot;Platform Development for Run-Time Reconfigurable Co-Emulation&quot;. Proceedings of The Seventeenth IEEE International Workshop on Rapid System Prototyping, 2006.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">79. Sodan, Angela C., Jacob Machina, Arash Deshmeh, Kevin Macnaughton and Bryan Esbaugh<i>. Parallelism via Multithreaded and Multicore CPUs. </i>IEEE Computer Society Press, 2010.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">80. Swartzlander, Earl Eugene. <i>Merged Arithmetic. </i>IEEE Transactions on Computers, 1980.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">81. Talla, Deepu, Lizy Kurian John and Doug Burger. <i>Bottlenecks in Multimedia Processing with SIMD style Extensions and Architectural Enhancements. </i>IEEE Transactions on Computer, 2003.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">82. Todman T. J.,   G. A. Constantinides ,   S. J. E. Wilton ,   O. Mencer and   W. Luk. &quot;Reconfigurable Computing: Architectures and Design Methods&quot;. IEE Proceedings on Computers and Digital Techniques, 2005.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="Verdana" size="2">83. Trimberger, S., D. Carberry, A. Johnson and J. Wong. &quot;A time-multiplexed fpga&quot;. Proceedings of The 5th Annual IEEE Symposium on FPGAs for Custom Computing Machines, 1997.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">84. Tumeo, Antonino, Matteo Monchiero, Gianluca Palermo, Fabrizio Ferrandi and Donatella Sciuto. &quot;A Pipelined Fast 2D-DCT Accelerator for FPGA-based SoCs&quot;. Proceedings of the IEEE Computer Society Annual Symposium on VLSI,ISVLSI'07,2007.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">85. Vassiliadis,S.,B. Blaner and R. J. Eickemeyer. &quot;SCISM: A Scalable Compound Instruction Set Machine&quot;. <i>IBM Journal of Research and Development. </i>1994.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">86. Vassiliadis,Stamatis, Stephan Wong, Georgi Gaydadjiev, Koen Bertels, Georgi Kuzmanov and   Elena Moscu Panainte. <i>The MOLEN Polymorphic Processor. </i>IEEE Transactions on Computers, 2004.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">87. Vernon, David, Giorgio Metta and Giulio Sandini. <i>The iCub Cognitive Architecture: Interactive Development in a Humanoid Robot. </i>IEEE International Conference  on Development and Learning, 2007.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">88. Villasenor, J. and B. Hutchings. <i>The Flexibility of Configurable Computing. </i>IEEE Signal Processing Magazine, 1998.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">89. Wakerly, John F. <i>Digital Design: Principles and Practices. </i>Prentice Hall. ISBN 0-13-089896, 2001.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">90. Wang, Honggang, Jide Zhao, Hongguang Li and Jianguo Wang. <i>Parallel Clustering Algorithms for Image Processing on Multi-core CPUs. </i>International Conference on Computer Science and Software Engineering, 2008.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">91. Wentzlaff, David, Patrick Griffin, Henry Hoffmann, Liewei Bao, Bruce Edwards, Carl Ramey, Matthew Mattina, Chyi-Chang Miao, John F. Brown III and Anant Agarwal. <i>On-Chip Interconnection Architecture of the Tile Processor. </i>IEEE MICRO, 2007.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">92. Wirthlin, Michael J. and Brad L. Hutchings. <i>Improving Functional Density using Run-Time Circuit Reconfiguration [FPGAs]. </i>Transactions on Very Large Scale Integration (VLSI) Systems, 1998.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="Verdana" size="2">93. Xiao Xue; Yao Lina and Luo Junwei. &quot;The Reuse Policy in Developing Multi-agent System&quot;. <i>International Journal of Distributed Sensor Networks. </i>2009.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">94. Xilinx. <i>Ultra Fast Design Methodology Guide for the Vivado Design Suite, </i>UG949 (v2014.1) April 2 2014.</font> <font face="Verdana" size="2">&lt;<a href="http://www.xilinx.com/support/documentation/sw_manuals/ug949-vivado-design-methodology.pdf" target="_blank">http://www.xilinx.com/support/documentation/sw_manuals/ug949-vivado-design-methodology.pdf</a>&gt;</font></p>     <!-- ref --><p align="justify"><font face="Verdana" size="2">95. -----------   <i>9 Reasons  why the  Vivado Design  Suite Accelerates Design  Productivity.</i></font> <font face="Verdana" size="2">&lt;<a href="http://www.xilinx.com/publications/prod_mktg/vivado/Vivado_9_Reasons_Backgrounder.pdf" target="_blank">http://www.xilinx.com/publications/prod_mktg/vivado/Vivado_9_Reasons_Backgrounder.pdf</a>&gt;</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=316312&pid=S2077-3323201400010000400095&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><p align="justify"><font face="Verdana" size="2">96. ----------- <i>Zynq-7000 All Programmable SoC Overview. </i>DS190 (v1.6) December 2, 2013.</font> <font face="Verdana" size="2">&lt;<a href="http://www.xilinx.com/support/documentation/data_sheets/ds190-Zynq-7000-Overview.pdf" target="_blank">http://www.xilinx.com/support/documentation/data_sheets/ds190-Zynq-7000-Overview.pdf</a>&gt;</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">97. ----------- <i>Plan Ahead User Guide. </i>UG632 (v14.3) October 16,2012.</font> <font face="Verdana" size="2">&lt;<a href="http://www.xilinx.com/support/documentation/sw_manuals/xilinx14_7/PlanAhead_UserGuide.pdf" target="_blank">http://www.xilinx.com/support/documentation/sw_manuals/xilinx14_7/PlanAhead_UserGuide.pdf</a>&gt;</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">98. -----------<i>LogiCORE IPAXI Interconnect (v1.06.a). </i>DS768 December 18,2012.</font> <font face="Verdana" size="2">&lt;<a href="http://www.xilinx.com/support/documentation/ip_documentation/axi_interconnect/v1_06_a/ds768_axi_interconnect.pdf" target="_blank">http://www.xilinx.com/support/documentation/ip_documentation/axi_interconnect/v1_06_a/ds768_axi_interconnect.pdf</a>&gt;</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">99. -----------<i> Xilinx Redefines Power, Performance, and Design Productivity with Three New 28 nm FPGA Families: Virtex-7, Kintex-7, and Artix-7 Devices.</i></font> <font face="Verdana" size="2">&lt;<a href="http://www.xilinx.com/support/documentation/white_papers/wp373_V7_K7_A7_Devices.pdf" target="_blank">http://www.xilinx.com/support/documentation/white_papers/wp373_V7_K7_A7_Devices.pdf</a>&gt;</font></p>     <!-- ref --><p align="justify"><font face="Verdana" size="2">100. -----------<i> Virtex II PRO Platform FPGA Handbook UG012, </i>Xilinx, 2002.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=316317&pid=S2077-3323201400010000400100&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify"><font face="Verdana" size="2">101. ----------- <i> Xilinx In-System Programming Using an Embedded Microcontroller, </i>2004.</font> <font face="Verdana" size="2">&lt;<A href=http://direct.xilinx.com/bvdocs/appnotes/xapp058.pdf target="_blank">http://direct.xilinx.com/bvdocs/appnotes/xapp058.pdf</A>&gt;</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=316318&pid=S2077-3323201400010000400101&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify"><font face="Verdana" size="2">102. -----------<i> Configuration and Readback of Virtex FPGAs Using JTAG Boundary-Scan, </i>2007.</font> <font face="Verdana" size="2">&lt;<A href=http://www.xilinx.com/bvdocs/appnotes/xapp139.pdf target="_blank">http://www.xilinx.com/bvdocs/appnotes/xapp139.pdf</A>&gt;</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=316319&pid=S2077-3323201400010000400102&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><p align="justify"><font face="Verdana" size="2">103. Zhu, Weirong, Vugranam C. Sreedhar, Ziang Hu and Guang R. Gao. <i>Synchronization State Buffer: Supporting Efficient Fine-Grain Synchronization on Many-Core Architectures. </i>The 34th International Symposium on Computer Architecture, 2007.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">104. Zhu, Weirong, Ziang Hu and Guang R. Gao. &quot;On the Role of Deterministic Fine-Grain Data Synchronization for Scientific Applications:A Revisit in the Emerging Many-Core Era&quot;. Proceedings of the Workshop on Multi-Threaded Architectures and Applications - MTAAP,2007.</font></p>     <p align="justify">&nbsp;</p>     <a href=http://www.scielo.org.bo/cgi-bin/wxis.exe/iah/?IsisScript=iah/iah.xis&nextAction=lnk&base=article^dlibrary&indexSearch=AU&exprSearch=../bases-work/rcc/rcc&lang=>^rND^nJan^sBormans^rND^nJean^sGelissen^rND^nAndrew^sPerkis</a>]]></body>
<body><![CDATA[<a href=http://www.scielo.org.bo/cgi-bin/wxis.exe/iah/?IsisScript=iah/iah.xis&nextAction=lnk&base=article^dlibrary&indexSearch=AU&exprSearch=../bases-work/rcc/rcc&lang=>^rND^nDavid A.^sCarlson^rND^nRuben^sW. Castelino^rND^nRobert O.^sMuellera</a><a href=http://www.scielo.org.bo/cgi-bin/wxis.exe/iah/?IsisScript=iah/iah.xis&nextAction=lnk&base=article^dlibrary&indexSearch=AU&exprSearch=../bases-work/rcc/rcc&lang=>^rND^nAndrew A.^sChien^rND^nVijay^sKaramcheti</a>]]></body>
<body><![CDATA[]]></body>
<body><![CDATA[<a href=http://www.scielo.org.bo/cgi-bin/wxis.exe/iah/?IsisScript=iah/iah.xis&nextAction=lnk&base=article^dlibrary&indexSearch=AU&exprSearch=../bases-work/rcc/rcc&lang=>^rND^nJ.P.^sHeron^rND^nWoods^sR.^rND^nSezer^sS.^rND^nTurner^sR.H.</a>]]></body>
<body><![CDATA[]]></body>
<body><![CDATA[<a href=http://www.scielo.org.bo/cgi-bin/wxis.exe/iah/?IsisScript=iah/iah.xis&nextAction=lnk&base=article^dlibrary&indexSearch=AU&exprSearch=../bases-work/rcc/rcc&lang=>^rND^nD.E.^sMeyer^rND^nD.E.^sKieras</a><a href=http://www.scielo.org.bo/cgi-bin/wxis.exe/iah/?IsisScript=iah/iah.xis&nextAction=lnk&base=article^dlibrary&indexSearch=AU&exprSearch=../bases-work/rcc/rcc&lang=>^rND^nD.E.^sMeyer</a><a href=http://www.scielo.org.bo/cgi-bin/wxis.exe/iah/?IsisScript=iah/iah.xis&nextAction=lnk&base=article^dlibrary&indexSearch=AU&exprSearch=../bases-work/rcc/rcc&lang=>^rND^nMarvin^sMinsky</a><a href=http://www.scielo.org.bo/cgi-bin/wxis.exe/iah/?IsisScript=iah/iah.xis&nextAction=lnk&base=article^dlibrary&indexSearch=AU&exprSearch=../bases-work/rcc/rcc&lang=>^rND^nJanardan^sMisra^rND^nIndranil^sSaha</a>]]></body>
<body><![CDATA[<a href=http://www.scielo.org.bo/cgi-bin/wxis.exe/iah/?IsisScript=iah/iah.xis&nextAction=lnk&base=article^dlibrary&indexSearch=AU&exprSearch=../bases-work/rcc/rcc&lang=>^rND^nE.M.^sPetriu^rND^nT.E.^sWhalen^rND^nR.^sAbielmona^rND^nA.^sStewart</a>]]></body>
<body><![CDATA[]]></body>
<body><![CDATA[<a href=http://www.scielo.org.bo/cgi-bin/wxis.exe/iah/?IsisScript=iah/iah.xis&nextAction=lnk&base=article^dlibrary&indexSearch=AU&exprSearch=../bases-work/rcc/rcc&lang=>^rND^nS.^sVassiliadis,B. Blaner^rND^nR.J.^sEickemeyer</a><a href=http://www.scielo.org.bo/cgi-bin/wxis.exe/iah/?IsisScript=iah/iah.xis&nextAction=lnk&base=article^dlibrary&indexSearch=AU&exprSearch=../bases-work/rcc/rcc&lang=>^rND^nJ.^sVillasenor^rND^nB.^sHutchings</a>]]></body>
<body><![CDATA[<a href=http://www.scielo.org.bo/cgi-bin/wxis.exe/iah/?IsisScript=iah/iah.xis&nextAction=lnk&base=article^dlibrary&indexSearch=AU&exprSearch=../bases-work/rcc/rcc&lang=>^rND^nXiao^sXue^rND^nYao^sLina^rND^nLuo^sJunwei</a>]]></body>
<body><![CDATA[<a href=http://www.scielo.org.bo/cgi-bin/wxis.exe/iah/?IsisScript=iah/iah.xis&nextAction=lnk&base=article^dlibrary&indexSearch=AU&exprSearch=../bases-work/rcc/rcc&lang=>^rND^1A01^nRonanth^sZavaleta Mercado</a><a href=http://www.scielo.org.bo/cgi-bin/wxis.exe/iah/?IsisScript=iah/iah.xis&nextAction=lnk&base=article^dlibrary&indexSearch=AU&exprSearch=../bases-work/rcc/rcc&lang=>^rND^1A01^nRonanth^sZavaleta Mercado</a><a href=http://www.scielo.org.bo/cgi-bin/wxis.exe/iah/?IsisScript=iah/iah.xis&nextAction=lnk&base=article^dlibrary&indexSearch=AU&exprSearch=../bases-work/rcc/rcc&lang=>^rND^1A01^nRonanth^sZavaleta Mercado</a><p align="right"><b><font face="Verdana" size="2">IDEAS Y PENSAMIENTOS</font></b></p>     <p align="center">&nbsp;</p>     <p align="center"><b><font face="Verdana" size="4">Los últimos cincuenta años: el tiempo del conocimiento y la violencia</font></b></p>     <p align="center">&nbsp;</p>     <p align="center"><b><font face="Verdana" size="3">The last fifty years: time of knowledge and violence</font></b></p>     <p align="center">&nbsp;</p>     <p align="center">&nbsp;</p>     <p align="center"><b><font face="Verdana" size="2">Ronanth Zavaleta Mercado*</font></b></p>     <p align="center">&nbsp;</p>     <p align="center">&nbsp;</p> <hr noshade> <font face="Verdana" size="2"><b>Resumen</b></font>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="Verdana" size="2">El presente es el primero de tres ensayos que analizan los avances logrados por la humanidad en áreas de las ciencias naturales en los últimos cincuenta años y los contrasta con el conocimiento acumulado a lo largo de su historia. En los primeros dos se incluyen análisis sucintos en algunos campos de la biología y la bioquímica, así como también en áreas de la física, y se analizan las contribuciones importantes alcanzadas en los últimos cincuenta años en estas áreas, lo que lleva a concluir que el siglo XX ha sido, ciertamente, el siglo del conocimiento, en especial en estas esferas del conocimiento humano.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Pero paralelamente ha sido uno al menos contradictorio en lo que se refiere al desarrollo a escala humana. Al mismo tiempo en que se lograban adiciones de importancia al conocimiento científico, el mundo ha estado confrontando conflictos bélicos de forma casi constante que han ido destruyendo generaciones enteras de hombres jóvenes. A este fin se han destinado ingentes riquezas que podían haber tenido un mejor uso. Esta violencia ha sido también ejercitada sobre el medio ambiente, y a pesar de entenderse el </font><font face="Verdana" size="2">daño que se inflige, no ha sido posible lograr acuerdos fundamentales que lo minimicen. Ésta es la temática abordada en el tercero, que cuestiona la sabiduría humana en la administración del conocimiento adquirido y su viabilidad misma a largo plazo.</font></p> <hr noshade>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2"><b>Abstract</b></font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">This article is the first of three essays where the achievements in the natural sciences area is analyzed and compared with those accumulated over the whole human history. In the first two of them some consideration is given to areas of biology-biochemistry and physics, and an analysis is performed on the important contributions reached over the last fifty year, reaching the conclusion that the 20th Century has been indeed, the century of knowledge, specifically in these areas of human knowledge.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">But, at the same time, this period of time has been one at least contradictory in reference to development at human scale. At the same time when important additions were made to scientific knowledge, the world has assisted to a quasi-continuous state of war that destroyed entire generations of young man. To this purpose huge amounts of wealth have been expended that certainly could have had better uses. This sort of violence has been also exerted on the environment, and even though the damage caused is quite well understood, it was not possible to reach fundamental international agreements aimed at minimizing it. This is analyzed in the third essay, which questions human wisdom in the administration of human knowledge and its long term viability.</font></p> <hr noshade>     <p align="justify">&nbsp;</p>     <p align="justify">&nbsp;</p>     <p align="justify"><b><font face="Verdana" size="3">1.    Introducción</font></b></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Probablemente no exista otro tiempo en la historia de la humanidad en el cual se haya incrementado el acervo de conocimiento científico aplicado y tecnológico en forma tan acelerada como el experimentado en las últimas cinco décadas. El hombre, que barruntaba el principio de la vida a comienzos de 1960, contempla ahora el genoma humano y visualiza aplicaciones fuera de concepción hace tres décadas. Aprehende más la maravillosa arquitectura de la vida e intenta manipularla, pero duda, porque entiende que ésta es un designio y diseño divino, más allá de su complejidad insondable.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Explotando por encima de su reposición natural las fuentes convencionales de energía, la humanidad es consciente que tiene un tiempo corto para su reemplazo, unas pocas décadas, y ambiciona generar otra, limpia y virtualmente infinita, que permita proyectar su estirpe muy lejos en el futuro. Busca entonces el sol como inspiración e intenta reproducir en la tierra su maquinaria de energía.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Visita como nunca su entorno universal y conoce y holla mundos impolutos e incrementa su conocimiento. Puede ver y oír más lejos que nunca en el espacio exterior y verifica sus interpretaciones y genera otras. No resuelve sin embargo el problema inherente a su falta de perennidad y discurre simplemente buscando mundos afines accesibles, como una suerte de extensión de un reflejo vital.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Se sumerge en el espacio subatómico y acelera su comprensión del universo pero aun no concilia ambos. Sus leyes son restringidas y sus modelos imperfectos no reflejan el comportamiento de su entorno sino en circunstancias límite.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Genera, sin embargo, herramientas poderosas. La persona corriente tiene en sus manos medios de cálculo cuya potencia es centenares de veces superior a la que utilizara para enviar al hombre a la luna. El conocimiento humano acumulado está disponible para el que quiera utilizarlo, pero constituye un mundo vasto y multifacético donde el esfuerzo individual perece irremediablemente.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Mientras tanto, utiliza recursos primordiales a un ritmo insostenible para el planeta y busca soluciones infructuosamente, intuyendo que su tiempo acotado se acaba. Sin embargo, utiliza ingentes recursos en una vesania autodestructiva ominosa que desnuda su condición.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Los habitantes del mundo industrializado utilizan cinco veces más energía que la que se utilizaba hace cuatro décadas, sin que su calidad de vida se haya incrementado paralelamente. Mientras tanto, la población del planeta se ha incrementado en más del 300%, sin que se pueda avizorar resolver los problemas de alimentación, miseria, educación y salud.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">La violencia que se ejerce sobre la humanidad y el medio ambiente se ha incrementado ciertamente más que la consecución del conocimiento. Dentro de esta lógica funesta, el final del tiempo actual resulta entonces previsible.</font></p>     <p align="justify">&nbsp;</p>     <p align="justify"><b><font size="3" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Primera parte: las ciencias biológicas</font></b></p>     <p align="justify"><font size="3"><b><font face="Verdana">2.   La bioquímica de la vida: los polímeros naturales</font></b></font></p>     <p align="justify"><b><font face="Verdana" size="2">2.1.   Proteínas: bloques de la vida</font></b></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Las proteínas son macromoléculas presentes en todos los seres vivos. Alrededor del 50% del peso seco de los seres humanos es proteína. Las proteínas constituyen los principales componentes estructurales de los tejidos animales, y son componentes esenciales de la piel, uñas, cartílago, pelo y músculos. Son responsables también de gran número de funciones diferentes, como el transporte y distribución de sustancias vítales, el movimiento coordinado, el soporte mecánico y la defensa contra enfermedades. Otras proteínas catalizan reacciones esenciales para la vida, transportan oxígeno y regulan procesos humanos (Brown, Le May y Bursten, 1997: 956). Se ha estimado que el cuerpo humano contiene alrededor de 100.000 tipos de proteínas, cada una de las cuales tiene una función fisiológica diferente (Chang, 2007: 1045).</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Sin importar su función, tienen estructuras químicas troncales parecidas y están compuestas por bloques fundamentales denominados aminoácidos, constituyendo parte importante de los polímeros naturales (del griego, <i>mero, </i>unidad, y <i>poli, </i>muchos). Otros polímeros naturales de importancia son los ácidos nucleicos y los carbohidratos.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Cuando en 1820 Henri Braconnot decidió calentar gelatina, una sustancia derivada de tejidos conjuntivos de organismos vivos, en presencia de un ácido fuerte, obtuvo una sustancia cristalina dulce que, a pesar de las sospechas generadas, no era azúcar, ya que a partir de ella se podía generar amoniaco, un compuesto portador de nitrógeno, no presente en ninguno de los azucares conocidos. A este compuesto le dio el nombre de glicina, del griego &quot;dulce&quot;. Siguiendo una metodología similar, pero utilizando tejido muscular en lugar de gelatina, derivó una sustancia cristalina blanca, a la que denominó leucina, a partir de la palabra blanco en griego (Asimov, 1985: 508). Éstos son dos de veinte </font><font size="2">&alpha;</font><font face="Verdana" size="2">-aminoácidos que conforman la mayoría de los tejidos de los organismos vivos y que fueron descubiertos siguiendo posteriormente prácticas químicas sencillas.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">El nombre de aminoácido deriva del hecho de que una combinación de un grupo amina, portador de nitrógeno, combinado con un radical acido (carboxílico), se hallaba presente en todos ellos. La diferencia entre los diferentes aminoácidos radicaba en la naturaleza de las cadenas laterales adosadas químicamente al eje troncal amino-carboxílico. Resultó que la glicina constituía el más simple, ya que su cadena lateral se reducía a un átomo de hidrogeno, mientras otros podían contener cadenas químicas de diferente complejidad incluyendo estructuras aromáticas (derivadas del benceno) e incluso átomos otros diferentes a los asociados normalmente con la materia orgánica (C, H, O, N), como el azufre (S) (Asimov, 1985: 510). El cuerpo humano puede sintetizar solamente 10 de los </font><font size="2">&alpha;</font><font face="Verdana" size="2">-aminoácidos</font><font face="Verdana" size="2"> requeridos para la vida, debiendo ingerir los restantes diez, que por esta razón se denominan esenciales.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">A finales del siglo XIX ya se tenía evidencia de que las proteínas constituían moléculas gigantes de elevada masa molar, constituidas por cadenas, a veces muy largas de aminoácidos, unidas por sus cadenas amino-carboxílicas. Pero a diferencia de otros polímeros naturales, como la celulosa, formada íntegramente por azúcares de seis carbonos, o las gomas, formadas por cadenas de neopreno, las proteínas formaban cadenas extensas pero de componentes diferentes (los veinte </font><font size="2">&alpha;</font><font face="Verdana" size="2">-aminoácidos).</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">En 1901, Emil Fischer planteó que los aminoácidos se unían entre sí por reacciones de condensación, formando pares conectados por enlaces amida, que se forman al reaccionar una base orgánica con un ácido orgánico, liberando una molécula de agua (de ahí el nombre de reacción de condensación). Esta unidad básica fue denominada &quot;péptido&quot;por Fisher (Asimov, 1985: 510), bajo la suposición de que eran las cadenas elementales que se formaban en el estómago en la digestión de las proteínas. Sintetizó en 1907 una cadena polipéptida formada por 18 aminoácidos, pero que mostraba propiedades que diferían mucho de aquéllas demostradas por las proteínas. La diferencia radicaba en el hecho de que las proteínas tienen masas molares enormes en comparación de los sencillos polipéptidos sintetizados al comienzo del siglo XX.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Considérese, por ejemplo, la hemoglobina, proteína contenida en los glóbulos rojos de la sangre y responsable del transporte de oxígeno. Una proteína de tamaño mediano está constituida por alrededor de 550 aminoácidos con una masa molar cercana a 67000 (Asimov, 1985: 511). Las proteínas son polipéptidos con masas molares comprendidas entre 6.000 y 50 millones (Brown, Le May y Bursten, 1997:959). Si se toma en cuenta que las proteínas son polipéptidos formados por 20 aminoácidos diferentes dispuestos en cadenas de </font><font face="Verdana" size="2">cientos de unidades, las combinaciones posibles parecen no tener límites. Lo anterior se visualiza aun mejor si se considera que con 20 aminoácidos diferentes se puede formar 20<sup>2</sup>=400 dipéptidos diferentes, el oligomero más sencillo posible. Aun para una proteína pequeña como la insulina, que contiene tan solamente 50 residuos de aminoácidos, es posible formar 20<sup>50</sup>, o sea 10<sup>65</sup> estructuras químicas posibles. Este número no es fácil de asimilar en su dimensión, pero ayuda el hecho de pensar que el número total de átomos de nuestra galaxia es de 10<sup>68</sup>.</font></p>     <p align="center"><img src="/img/revistas/rcc/v18n32/a05_cuadro_01.jpg" width="370" height="358"></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Con tantas posibilidades existentes, resulta asombroso que generación tras generación las células puedan producir proteínas idénticas para llevar a cabo funciones específicas (Chang, 2007:1049). Un cambio en tan solo uno de los péptidos en la secuencia proteínica puede causar una alteración de sus propiedades bioquímicas, como ocurre en el caso de la &quot;anemia de células falciformes&quot;, un desorden genético que modifica tan solo uno de los aminoácidos de la hemoglobina, al cambiar una cadena lateral constituida por un grupo carboxílico por un hidrocarburo, lo que ocasiona una modificación de la solubilidad de la hemoglobina, su cristalización, deformación de los hematíes y taponamiento capilar (Brown, Le May y Bursten, 1997:960).</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Por todo el conocimiento acumulado por la humanidad con anterioridad, es recién en 1951 que Linus Pauling y Robert Braynard Corey sugirieron que los </font><font size="2">&alpha;</font><font face="Verdana" size="2">-aminoácidos en los polipéptidos formaban estructuras helicoidales con pasos de unos pocos Ångström (1 Å= 0.0000000001m), debidas a los denominados &quot;puentes de hidrógeno&quot; (Asimov, 1985: 514), es decir, fuerzas débiles asociadas con la formación de dipolos moleculares, por fuerzas electrostáticas entre cadenas de diferente carga y por puentes de S (enlaces disulfuro) en aquellos casos en que se dispone de átomos de S.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Por otro lado, el problema de la identificación y secuencia de los aminoácidos en las cadenas proteicas resultó ser una tarea monumental. Recién en 1952 se dilucidó muy laboriosamente la estructura y secuencia de una proteína peque</font><font face="Verdana" size="2">ña (la insulina, con una masa molar de solamente 6000) trabajo que le valió a Frederick Sanger, bioquímico inglés, el premio Nobel en 1958 (Asimov, 1985: 522). Esta técnica fue depurada y automatizada a partir de 1967. El químico sueco P. Edman creó un &quot;secuenciador&quot; que podía trabajar con pequeñas muestras de proteína pura y determinar el orden y tipo de aminoácidos presentes en tiempos cortos. Con esta técnica, en cuatro días se &quot;secuenciaron&quot; 60 aminoácidos de la proteína mioglobina (Asimov, 1985: 522). Esta técnica se encuentra al presente muy depurada y la secuenciación se ha convertido en una operación rutinaria, incluso para proteínas complejas.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">El siguiente paso lógico, una vez determinada la secuencia de los aminoácidos en una proteína, consistía en procurar su síntesis. La primera sintetizada en laboratorio fue la pequeña hormona oxitócica (oligopéptido de solo 8 aminoácidos), responsable de las contracciones uterinas al momento del parto. Esta síntesis, realizada por el bioquímico norteamericano Vincent de Vigneaud, le valió el Premio Nobel de Química en 1955.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Los enormes problemas asociados con la adición secuencial de los aminoácidos correspondientes fueron superados con una técnica novedosa que consistía en partir de un monómero insoluble sintético, adicionando la secuencia de aminoácidos deseada por medio de una técnica parecida a la polimerización en bloque en la síntesis química de sustancias poliméricas. En 1965 se sintetizó, siguiendo esta técnica, la insulina, proteína aún pequeña pero ciertamente no un oligopéptido. En 1970, el bioquímico norteamericano Cho Hao Li sintetizó la hormona de crecimiento humano, una cadena de 188 aminoácidos (Asimov, 1985: 523). En 1969 se sintetizó de esta manera un polímero natural de importancia suprema: el ácido ribonucleico, de 124 aminoácidos.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Por toda la importancia primordial que tienen las proteínas, éstas no explican por sí mismas cuestiones como la herencia, y por qué los seres vivos tienen características propias y sintetizan siempre el mismo tipo de proteínas que transmiten a su descendencia.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2"><b>2.2.   Ácidos nucleicos y la célula: la síntesis de proteínas y la herencia</b></font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">En la década de 1860, Gregor Johann Mendel, un monje agustino austriaco, trabajando con diferentes variedades de plantas de guisantes en su jardín, descubrió los principios fundamentales de la herencia, que darían sentido a la existencia de los cromosomas. Mendel era un botánico aficionado y tuvo el gran mérito de registrar ordenadamente los resultados de sus observaciones, las </font><font face="Verdana" size="2">que se realizaron sobre características claramente definidas. Su trabajo desembocó en dos principios fundamentales de la herencia: la Ley de Segregación y la Ley de Disposición Independiente (Campbell, 2007: 265). En su trabajo no hacía referencia a terminología reciente, y no utiliza el término &quot;gen&quot;, sino que habla de &quot;factores&quot; como responsables de las características hereditarias que controlaba. La síntesis de las conclusiones mendelianas puede recogerse de la siguiente manera:</font></p>     <blockquote>       <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">•&nbsp; &nbsp;Existen dos formas alternativas para cada característica de la herencia, denominadas actualmente &quot;alelos&quot;. Los alelos podían ser iguales o diferentes.</font></p>       <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">•&nbsp; &nbsp;Para cada característica heredada, un organismo tiene dos alelos, cada uno heredado de un progenitor.</font></p>       <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">•&nbsp; &nbsp;El espermatozoide y el óvulo tienen solo un alelo para cada característica hereditaria, ya que los alelos se segregan durante la producción de gametos.</font></p>       ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="Verdana" size="2">•&nbsp; &nbsp;Cuando los dos alelos de un par son diferentes, uno llega a su expresión completa y el otro resulta totalmente enmascarado, aunque no destruido, denominándose entonces genes dominantes y recesivos, respectivamente.</font></p> </blockquote>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">La Ley de la Segregación de Mendel se establece entonces de la siguiente manera: &quot;Los pares de alelos se segregan durante la formación del gameto, resolviéndose la condición de paridad por la fusión aleatoria de gametos en la fertilización&quot;. Por su parte, la Ley de Disposición Independiente señala lo siguiente: <i>&quot;Cada par de alelos se segrega en forma independiente durante la formación de gametos&quot; </i>(Campbell, 2007: 269).</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Pero antes de derivar interpretaciones necesarias, convergentes, es necesario describir brevemente el desarrollo de la teoría celular, es decir, del planteamiento de que toda materia viva está constituida por células y que cada una de éstas constituía una unidad independiente de vida.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">El líquido coloidal que llenaba ciertas células fue denominado &quot;protoplasma&quot; (la primera forma), demostrándose su semejanza esencial en todas las células. Se decidió también que las células devienen de otras por división ya alrededor de 1860 (Asimov, 1985: 557). Por entonces resultaba ya evidente que los organismos vivos, al margen de su tamaño, empezaban su vida como una célula única. Johann Ham, un técnico en microscopía, descubrió que el semen estaba formado de pequeños cuerpos que posteriormente fueron denominados espermatozoides (&quot;semilla animal&quot;). Posteriormente, el fisiólogo alemán Karl Ernst </font><font face="Verdana" size="2">von Baer identificó el óvulo de los mamíferos (Asimov, 1985: 557). Al fertilizar un óvulo con un espermatozoide (gametos) se formaba un óvulo fertilizado que por sucesivas divisiones desarrollaba eventualmente un animal. Las células tienen dimensiones de entre 5 a 40 micras (1 micra = 0.000001 m), pero en modo alguno son de estructura uniforme, sino más bien de estructura intrincada, incluyendo un aglomerado relativamente denso que ocupa aproximadamente una décima parte del volumen celular. Esta estructura se denominó núcleo. Se descubrió que, si se dividía una célula en dos partes, una conteniendo el núcleo, esta podía aun dividirse y crecer, al contrario de la otra.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">En 1879, Walther Flemming descubrió que ciertos colorantes rojos podían teñir un material particular en el núcleo celular, material que se encontraba distribuido dentro de éste como pequeños gránulos. Denominó a este material &quot;cromatina&quot;, del término &quot;color&quot; en griego. En el proceso de la división celular (mitosis), esta sustancia formaba filamentos que eventualmente se escindían, ocasionando que la célula se estrangulase y formase dos nuevas, en cada una de las cuales se reconstituían los núcleos y el material cromático se disponía nuevamente en gránulos. Éstos fueron denominados &quot;cromosomas&quot; (cuerpos coloreados) por Wilhelm von Waldeyer en 1888, a pesar de no ser coloreados en su estado natural (Asimov, 1985: 559).</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Observaciones posteriores demostraron que las células animales y vegetales tenían un número fijo y característico de cromosomas. Al momento de la mitosis, se duplica el número de cromosomas, de forma tal que cada nuevo núcleo restituye el número original.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">En 1885 el embriólogo belga Eduard von Beneden descubrió que los cromosomas no se duplicaban al momento de la formación de los gametos, espermatozoide y óvulo, resultando en que estas células germinales tienen solamente la mitad de los cromosomas presentes en las otras células, asignándose a este proceso de división el término de &quot;meiosis&quot;, del griego &quot;hacer menos&quot;. Sin embargo, al momento de la fertilización se restituye el número completo de los cromosomas, debido a la contribución paritaria de cada gameto. Luego procede la mitosis, que permite reproducir la célula fertilizada replicándola con el número completo de cromosomas (Asimov, 1985: 560).</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Pero, ¿cuántos cromosomas contiene la célula humana? Por mucho tiempo se pensó que el número era de 24 pares. Recién en 1956 se determinó que en la célula humana existían 23 pares. La técnica desarrollada, que facilita grandemente la determinación del mapa cromosómico, conduce a la determinación </font><font face="Verdana" size="2">del llamado &quot;cariotipo&quot;, una imagen del contenido cromosómico con numeración consecutiva.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">En la mitosis pueden ocurrir accidentes que ocasionen que ésta no se realice en la forma esperada. Si se presentan daños o rupturas en los cromosomas, las células resultantes pueden tener cromosomas de más o menos que los esperados. Estas irregularidades son especialmente problemáticas en la meiosis, transmitiendo la imperfección a todas las células derivadas por mitosis. Normalmente este proceso no resulta viable y termina precozmente, pero en casos desafortunados persiste, como en el caso del Síndrome de Down, en el cual cada célula tiene 47 cromosomas en lugar de los 46 de las células normales. Lo sorprendente de la herencia es sin embargo lo opuesto, la mínima cantidad de errores que se cometen en la replicación de las células, lo que ha permitido la reposición biológica de los individuos, la perduración y la creación de nuevas especies.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Puede ahora, de una manera general, relacionarse la teoría celular con las conclusiones de Mendel sobre la herencia. Queda sin embargo por deslindar la relación entre los cromosomas celulares y la carga genética.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify">&nbsp;</p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="3"><b>3.   El ADN y el código genético</b></font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Con base en lo considerado previamente, los cromosomas deben considerarse como portadores de genes, de hecho, muchos de ellos. Una fracción importante de los cromosomas (alrededor del 50%) está compuesta por proteínas, lo que no resulta sorprendente si se considera la relación de éstas con los organismos vivos, y de hecho se esperaba que la herencia estuviera determinada por ellas. Sin embargo, se descubrió que una fracción importante de estas proteínas estaba compuesta por una clase denominada <i>histona, </i>más bien pequeña y que contenía un número modesto de aminoácidos, combinación ésta que difícilmente podría justificar la enorme cantidad de características de las especies determinadas por la herencia. En 1869, el bioquímico suizo Friederich Miescher, al descomponer las células con una enzima asociada con los procesos digestivos, la <i>pepsina, </i>descubrió que el núcleo no era descompuesto por su acción. Posteriormente descubrió que el núcleo consistía en gran parte de una sustancia que contenía fosforo, muy diferente a las proteínas en sus propiedades, a la que denominó <i>&quot;nucleína&quot;, </i>y posteriormente &quot;ácido nucleico&quot;, por su carácter fuertemente ácido (Asimov, 1985: 580).</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Posteriormente, por hidrólisis del ácido nucleico se aislaron cuatro bases nitrogenadas: <i>adenina (A), guanina (G), citosina (C) </i>y <i>timina (T). </i>Las dos primeras tienen <i>anillos purínicos </i>mientras que las dos últimas, <i>anillos pirimidínicos, </i>y se denominan respectivamente <i>purinas </i>y <i>pirimidinas. </i>Luego se determinó que el ácido nucleico contenía también carbohidratos, azúcares de cinco átomos de carbonos, a diferencia de las más comunes <i>hexosas, </i>de seis carbonos. Uno de ellos de ellos era la <i>ribosa, </i>y el otro, que se diferenciaba por tener un átomo menos de oxígeno, recibió la denominación de <i>desoxirribosa, </i>dando lugar a dos tipos de ácidos: el ácido ribonucleico (ARN) y el ácido desoxirribonucleico (ADN). Ambos ácidos difieren además en una de las pirimidinas, ya que el primero tenía <i>uracilo </i>en lugar de <i>timina.</i></font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">En 1934, Phoebus Aaron Theodore Levene demostró que los ácidos nucleicos podían ser escindidos en fragmentos que contenían una purina o pirimidina, un azúcar de cinco carbonos (ribosa o desoxirribosa) y un grupo fosfato, unidad a la que se denominó <i>nucleótido, </i>los que se disponían en cadenas poliméricas parecidas a las de las proteínas, cuyas unidades equivalentes son los aminoácidos (Asimov, 1985: 582). Sin embargo, el número de nucleótidos era pequeño, cuatro en el caso del ADN, que diferían simplemente en la base nitrogenada, adenina (A), guanina (G), citosina (C) y timina (T), y otras cuatro en el ARN, donde la base timina es sustituida por un grupo <i>uracilo </i>(U). La forma en que estos nucleótidos se disponen fue dilucidada por el bioquímico inglés Alexander Todd, quien unió nucleótidos entre sí, en condiciones que solo permitían la formación de un tipo de enlace, trabajo por el que recibió el Premio Nobel de Química en 1957.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Con base en análisis químicos y en patrones de difracción de rayos X, James Watson (biólogo estadounidense) y Francis Crick (biólogo inglés) propusieron la estructura doble helicoidal trenzada de la molécula de ADN, lo que les valió compartir el premio Nobel de Medicina y Fisiología en 1962, en lo que es considerado por muchos como el desarrollo de mayor trascendencia en biología en el siglo XX (Chang, 2007: 1054). Esta disposición se debía a la formación de puentes de hidrógeno entre las bases de las dos hebras de cada molécula, siendo el acoplamiento más favorable entre la adenina y la timina. Este modelo explicaba la forma en que un cromosoma puede replicarse a sí mismo en el proceso de la mitosis. El cromosoma puede considerase como un haz de moléculas de ADN, las cuales se separan primero en estructuras helicoidales individuales, ya que los puentes de hidrógeno no tienen mucha energía.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Cada molécula (hemimolécula), induce la formación de su complemento perdido. La hemimolécula se convierte entonces en un modelo a replicar, tomando materiales que se encuentran en el entorno celular, juntando los nucleótidos faltantes y reproduciendo la doble hélice original, que constituye la estructura termodinámicamente más estable. Se originan de esta manera dos moléculas de doble estructura helicoidal completa. La molécula de ARN consiste de una única estructura helicoidal, existiendo como un polinucleótido, lo que la hace mucho menos eficiente en el proceso de replicación. La masa molar del ADN puede alcanzar a 10.000.000, mientras que la del ARN varía mucho, pero es menor, pudiendo ser de 25.000.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Sin embargo, lo anterior no explica cómo el ADN puede intervenir en la síntesis de una proteína específica, m&aacute;s allá de la sola replicación. Para este efecto, la molécula de ADN debe determinar la disposición exacta de 20 aminoácidos diferentes en un cierto orden en una molécula formada por cientos o miles de péptidos. El problema resultaría más sencillo si hubiera 20 nucleótidos, pero en realidad se dispone de sólo cuatro. Se descubrió empero que los nucleótidos, en diversas combinaciones, pueden utilizarse como un código genético, en una secuencia parecida a la del código Morse, que en diferentes combinaciones puede representar letras y números. Parece ser que cada terceto de nucleótidos, o grupo de tercetos, representa un aminoácido. Debido a que los tercetos posibles son muy numerosos, se podría esperar que varios de ellos representen un mismo aminoácido. Se habla entonces de estados &quot;degenerados&quot;.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">El problema radica en conocer este código, y en saber cómo la información disponible en este código genético que se halla en el núcleo llega al citoplasma, que es donde se forman las proteínas (Asimov, 1985: 587). Se descubrió que el ARN, que tiene una estructura muy similar a la del ADN, se encuentra principalmente contenido en el citoplasma celular, con una pequeña parte disponible en los cromosomas, era responsable de transmitir la información genética, por lo que recibió la denominación de ARN mensajero (mARN). Lo que sucedía en realidad era que, al momento de desenrollarse la molécula de ADN, una de las estructuras helicoidales, y siempre la misma, replicaba su estructura, no sobre los nucleótidos de una molécula de ADN, sino sobre los pertenecientes a una molécula de ARN, la que se convertía en una suerte de impronta, que abandonaba el núcleo y penetraba en el citoplasma, transportando su código genético a los sitios donde se sintetizaban las proteínas. El mARN abandona el núcleo a través de poros en la pared nuclear.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Posteriormente se descubrió que el sitio de síntesis de enzimas en el citoplasma correspondía a unas partículas subcelulares muy pequeñas, ricas en ARN, razón por la cual se las denominó <i>ribosomas, </i>haciendo referencia al azúcar de cinco carbonos característico del ARN. Estas partículas, existentes en número elevado dentro del citoplasma, son las más pequeñas de las pequeñas estructuras del citoplasma <i>(organelas). </i>Una célula de bacteria tiene unos cuantos miles de ellas, mientras que una hepática humana tiene unos pocos millones. El ARN mensajero se dirigía a los ribosomas transportando su preciosa carga genética, y era ahí donde tenía lugar la síntesis de las proteínas.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Se descubrió que en el citoplasma existían moléculas de ARN de bajo peso molecular, que debido a su pequeña masa molar podían disolverse en el citoplasma, desplazándose de una forma efectiva dentro del líquido circundante. A este tipo de moléculas el bioquímico norteamericano Mahlon Bush Hoagland las denominó ARN soluble (sARN). Resultó entonces que en cada extremo de una molécula de sARN existía un terceto de nucleótidos que se correspondía exactamente con otro complementario contenido en el mARN. Resultaba así que si el sARN contenía, por ejemplo, un terceto ACG, éste se uniría exclusiva y firmemente con el terceto UCG del mARN. Lo propio sucedería con otros tercetos de SARN y mARN, resultando que un número elevado de tercetos de sARN se unirían a la cadena de mARN portadora del código genético. Una vez completada la unión de los tercetos pertinentes de sARN, sucedía el acoplamiento para formar la enzima (proteína) correspondiente. El mecanismo, sin embargo, es mucho más complejo, ya que la cinética de producción de las diferentes proteínas no es constante, sino que es controlada de acuerdo a los requerimientos, existiendo &quot;genes reguladores&quot; y reacciones paralelas, dependiendo de las condiciones, altamente interrelacionadas. A pesar de los notables avances en el campo de la biología, resulta poco probable que pueda entenderse este mecanismo en el mediano plazo.</font></p>     <p align="center"><img src="/img/revistas/rcc/v18n32/a05_cuadro_02.jpg" width="370" height="399"></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Queda sin embargo por dilucidar el código genético en sí, es decir, qué</font> <font face="Verdana" size="2">terceto de nucleótidos se refiere a qué aminoácido. La contribución inicial se debe al trabajo de dos bioquímicos norteamericanos, M., W. Niremberg y J. H. Matthaei, quienes en 1961 utilizaron un ácido nucleico sintético, formado exclusivamente por uracilo (ácido <i>poliuridílico) </i>y que contenía una larga cadena de nucleótidos U y por lo tanto portador de solo un terceto de nucleótidos UUU. Al verter este ácido a un medio que contenía varios aminoácidos, enzimas, ribosomas y otros elementos necesarios en la síntesis de proteínas, se obtuvo exclusivamente el aminoácido fenilalanina. Se había descubierto la primera entrada del Código Genético: ¡UUU significaba fenilalanina!</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">A continuación se preparó un ácido nucleico formado por nucleótidos uracina (uracilo) con una pequeña cantidad de adenina (A), pudiendo formarse tercetos predominantemente UUU y también AUU y UAU. Se obtuvo una predominancia de fenilalanina, pero también ocasionalmente leucina, isoleucina y tirosina, otros tres aminoácidos. Siguiendo esta metodología pudo completarse el código genético, incluyendo los tercetos degenerados. Así, GAU y GAC representaban ambos ácido aspártico, así como GUU, GUC, GUA y GUG significaban glicina. Pero además, AUG no solamente representaba el aminoácido metionina, sino que implicaba, al parecer, el inicio de una cadena, mientras que UAA y UAG señalaban el final de otra. Para 1967, el código fue completado (Asimov, 1985: 590). Sin embargo, este mecanismo, si bien importante, es aún muy sencillo y no explica ciertamente el fenómeno complejo que es la vida.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Lo anterior fue, empero, suficiente para que el ser humano encuentre métodos para participar en la actividad genética. Aprendió a escindir las cadenas de ADN en posiciones específicas en base a enzimas y recombinar secciones posteriormente, utilizando otras, obteniendo hebras de ADN que eran diferentes a las que les dieron origen. La molécula de <i>ADN recombinante </i>así obtenida, podía no haber existido jamás. Como resultado de lo anterior, fue posible modificar las moléculas de ADN, insertando secciones de material genético de interés en otras preexistentes, generando nuevas moléculas con características especiales. Fue así que células bacterianas fueron modificadas para producir, por ejemplo, la hormona <i>insulina, </i>de un requerimiento mundial creciente a raíz del crecimiento experimentado por la diabetes. Se puede producir muchas otras sustancias de importancia para la humanidad aplicando esta tecnología, como se hizo con el interferón, un agente antiviral.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Los espectaculares avances posteriores constituyen la historia reciente y desembocaron en el Proyecto Genoma Humano, que se refiere a la secuencia</font><font face="Verdana" size="2">ción completa de la información genética del ser humano. Para 2012 miles de genomas humanos fueron completamente secuenciados y muchos más a un nivel algo menor. Existe el convencimiento de que este conocimiento llevará a diagnósticos avanzados, al tratamiento de enfermedades y a nuevas visiones respecto a la evolución humana y de otras especies. Las expectativas son muy altas, pero a pesar de ello, no se entiende a cabalidad las funciones biológicas de las proteínas ni de los productos de RNA. Se sugiere que una gran cantidad del ADN dentro del genoma tiene asociadas actividades bioquímicas que incluyen regulación genética, organización de la estructura cromosómica y señales que controlan la herencia epigenética.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Contrariamente a lo esperado, el genoma humano comprende sólo alrededor de 20.00 genes relacionados con código proteico, mucho menos que lo esperado, aproximadamente solo el 1.5% del genoma total, siendo el resto asociado con moléculas de RNA no relacionadas a la síntesis proteica, secuencias de DNA reguladoras y otras que no se sabe al presente el rol que desempeñan.</font></p>     <p align="justify">&nbsp;</p>     <p align="justify"><font size="3" face="Verdana"><b>4.   Conclusión</b></font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">El ser humano descubre más, conoce más pero no lo suficiente como para comprender una estructura natural, la vida, que resulta ser siempre más compleja que su entendimiento. Se tiende entonces un palio de incertidumbre, no referido solamente a la comprensión final de la vida, sino también de orden moral, al referirse a la manipulación de la vida misma, que, extrapolada al extremo, tiene que ver con su perduración.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Cuando Henri Braconnot en 1820 hidrolizaba gelatina en pos de la comprensión de la estructura de los seres vivos, rompiendo 1500 años de olvido en los que no se hizo casi nada en este campo, seguramente no anticipaba que en unas cuantas décadas del siglo siguiente, se llegaría a un nivel de conocimiento que obligaría a repensar el papel de la ciencia y el sentido de la vida misma.</font></p>     <p align="justify">&nbsp;</p>     <p><font size="3"><b><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Notas</font></b></font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">*&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Decano de la Facultad de Ciencias Exactas e Ingenier&iacute;a de la Universidad Cat&oacute;lica Boliviana &quot;San Pablo&quot;. <b>Contacto:</b> </font><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"><a href="mailto:ronanth.zavaleta@gmail.com">ronanth.zavaleta@gmail.com</a></font> </p>     <p align="justify"></p>     <p align="justify">&nbsp;</p>     <p align="justify"><font size="3" face="Verdana"><b>Referencias</b></font></p>     <!-- ref --><p align="justify"><font face="Verdana" size="2">1. Asimov, I. <i>Nueva guía de la ciencia. </i>Plaza &amp; Janes Editores SA, 1985, pp. 508</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=316518&pid=S2077-3323201400010000500001&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><p align="justify"><font face="Verdana" size="2">2. Brown, T. L., H. E. Le May, Jr. and B. E. Bursten. <i>Chemistry. The Central Science. </i>Prentice Hall, séptima edición, 1997, pp. 956.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">3. Campbell, N.A, <i>&quot;Biology&quot;. </i>The Benjamin/Cummins Publishing Company, Inc., segunda edición, pp. 265,2007.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="Verdana" size="2">4. Chang, R. <i>Química. </i>Mc Graw Hill, novena edición, 2007, pp. 1045.</font></p>     <p align="justify">&nbsp;</p>     <a href=http://www.scielo.org.bo/cgi-bin/wxis.exe/iah/?IsisScript=iah/iah.xis&nextAction=lnk&base=article^dlibrary&indexSearch=AU&exprSearch=../bases-work/rcc/rcc&lang=>^rND^1A01^nMaría Elena^sLora F.</a><a href=http://www.scielo.org.bo/cgi-bin/wxis.exe/iah/?IsisScript=iah/iah.xis&nextAction=lnk&base=article^dlibrary&indexSearch=AU&exprSearch=../bases-work/rcc/rcc&lang=>^rND^1A01^nMaría Elena^sLora F.</a><a href=http://www.scielo.org.bo/cgi-bin/wxis.exe/iah/?IsisScript=iah/iah.xis&nextAction=lnk&base=article^dlibrary&indexSearch=AU&exprSearch=../bases-work/rcc/rcc&lang=>^rND^1A01^nMaría Elena^sLora F.</a><p align="right"><b><font face="Verdana" size="2">IDEAS Y PENSAMIENTOS</font></b></p>     <p align="justify">&nbsp;</p>     <p align="center"><b><font face="Verdana" size="4">Ecos de los agitados años 60 en la academia</font></b></p>     <p align="center">&nbsp;</p>     <p align="center"><font face="Verdana" size="3"><b>Echoes of the turbulent '60s in academy</b></font></p>     <p align="center">&nbsp;</p>     <p align="center">&nbsp;</p>     <p align="center"><font face="Verdana" size="2"><b>María Elena Lora F.*</b></font></p>     <p align="center">&nbsp;</p>     <p align="center">&nbsp;</p> <hr noshade>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="left"><font face="Verdana" size="2"><b>Resumen</b></font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Este artículo intenta señalar algunas circunstancias que permitan situar lo ocurrido en el mundo hace 50 años. Es importante destacar que cada época desarrolla un tipo particular de discurso que atraviesa y construye los lazos subjetivos de quienes la viven. No obstante, es importante advertir que elaborar un texto supone efectuar un recorte y elegir un recorrido que permita situar la presencia de sucesos y su influencia al inicio de nuevos movimientos propositivos, que marcaron afirmaciones para el futuro en la política, el orden social y la academia. Así, la propuesta para revisar la agitación de esa época es una lectura que examina la influencia de hechos decisivos, como los sucesos de mayo de 1968 en Francia y algunos debates que se produjeron entre el trabajo de los intelectuales y la crítica radical al orden social e institucional existente.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Al respecto, requiere ser mencionada la experiencia de la Iglesia Católica por su nueva propuesta y posición de compromiso, que no quedó al margen del momento histórico, en tanto generó movimientos políticos, sociales y polémicas en el campo intelectual. De igual manera, requiere ser evocada la presencia del psicoanálisis desde la perspectiva de Jacques Lacan, por lo fecundo e innovador de su propuesta singular sobre la construcción dinámica y variable de la noción de discurso y lazo social. La revisión de esa época y los temas en torno a los que gravitaban algunos desafíos del mundo contemporáneo son orientadores en tanto posibilitan una vía para </font><font face="Verdana" size="2">abrir interrogantes y nuevas reflexiones ante lo que nos conmueve y sale al encuentro en este nuevo siglo.</font></p> <hr noshade>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2"><b>Abstract</b></font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">This article intends to point out some of the circumstances that would help understand what happened in the world the last fifty years. It is important to say that any period of time develops a particular discourse type, which builds up and cross over the subjective ties of those who live it. Nevertheless, it is important to warn that the elaboration of a text implies a cutting and the election of a pathway to locate the presence of events and its effects at the origin of movements with new propositions, which would leave their statements for the future in politics, social order and in the academy. So, this proposal to review the agitation of that time is a reading that examines decisive facts such as the events of May 1968 in France, some intellectual debates y and the radical criticism to the social and institutional order. As for this point it is important to evoke the Catholic Church experience on its new view and its engaged posture, which did not stay aside from the historical moment, as it generated social and political movements and polemic discussions among intellectuals. Same wise, the presence of Psychoanalysis from the Lacan perspective is to be evocated because of the fecundity and innovation of its singular proposal on the dynamic and variable construction of notions such as discourse and social tie. Reviewing that period and those themes around some of the contemporary challenges lead us to open questions and new reflections in the presence of what comes upon and touch us in this new century.</font></p> <hr noshade>     <p align="justify">&nbsp;</p>     <p align="justify">&nbsp;</p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Cada época caracteriza y desarrolla un tipo particular de discurso que atraviesa y construye la subjetividad y los lazos sociales de quienes la viven. Esta afirmación señala que las características que constituyen un momento histórico y marcan la subjetividad de una época no se determinan como algo fijo y homogéneo, sino que se trata de una construcción dinámica y variable.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Al respecto, indagar sobre algunos acontecimientos ocurridos en el mundo hace 50 años supone un recorte, implica elegir algún aspecto y tan solo subrayar un matiz, es decir, significa desistir de una operación de síntesis. Por otra parte, se trata de experiencias que requieren ser evocadas por lo fecundo e innovador de sus propuestas, sus debates y las consecuencias que generaron en movimientos sociales, políticos y religiosos, junto a polémicas en el campo intelectual. Así, nos aproximaremos a una lectura de los años sesenta a partir de los sucesos de mayo del 68, los acontecimientos de la Iglesia Católica y la </font><font face="Verdana" size="2">propuesta singular de Lacan sobre la noción de discurso y lazo social para leer y operar ante los fenómenos sociales.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">El siglo XX amaneció con el libro <i>La interpretación de los sueños, </i>de Sigmund Freud, cuyo pensamiento inició una revolución teórica que marcó los tiempos modernos. Apenas aparecido el psicoanálisis, nace en Francia quien generaría una nueva forma de ver el descubrimiento freudiano: Jacques Lacan. Él camina paralelamente con la nueva época, los nuevos saberes, y se convierte muy pronto en un complejo escritor y autor de psicoanálisis; con su obra acabará por anudar el destino del psicoanálisis a los desafíos del mundo contemporáneo.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="Verdana" size="2">En 1939, la Segunda Guerra Mundial sacude a Europa y Jacques Lacan se sume en un pesado silencio, junto a un mundo que asistió atónito al poder destructor empleado por los seres humanos, enfrentados por segunda vez en una contienda de una atrocidad sin precedentes. Su voz, su presencia y su pluma reaparecen en 1946, tanto en el encuentro de Bonneval<sup>1</sup> —junto a psiquiatras, pensadores y psicoanalistas&mdash; como en la revista <i>Minotaure</i><sup>2</sup><i>, </i>compartiendo posiciones con escritores, pintores y otros intelectuales.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Los años cincuenta son de lo más fecundo para su producción y su posicionamiento en el movimiento psicoanalítico. Comienza a dictar sus seminarios y su palabra impacta no sólo al mundo médico, sino al interior del literario y del intelectual. Su enseñanza ocupa un lugar destacable dentro de las producciones de la época. Conceptos como significante, discurso, sujeto del inconsciente, grafo del deseo, algoritmos y nuevas aproximaciones a lo real de la subjetividad humana, marcan su pensamiento y determinarán un viraje en la transmisión del psicoanálisis y otras disciplinas.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Llegan los años sesenta con la vida en ebullición, los jóvenes no sólo toman la palabra sino que la hacen circular llena de rebeldía, color y olor a yerbas extrañas; la sexualidad se abre a nuevos cauces con píldoras, drogas y música rock. Lo cotidiano adquiere matices fuertes, creando una sinfonía de color, música y palabra, donde los signos giran vertiginosamente. Lo nuevo no sólo llama al asombro, sino que convoca al cambio; los antiguos procederes, las formalidades sociales, las formas caducas de hacer el amor, la política y la calle son cuestionados, contestados y pintarrajeados. Y si bien surge una crítica al pasado, revestida, algunas veces, de formas de pura oposición alocada, también se gestan movimientos propositivos, que crean afirmaciones para el futuro. En </font><font face="Verdana" size="2">el horizonte aparece una cierta estética de la ruptura, no sólo de la sorpresa.</font></p>     <p align="center"><img src="/img/revistas/rcc/v18n32/a06_cuadro_01.jpg" width="332" height="446"></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">La política en esta década deja de ser un asunto de diputados y la revolución cubana sacude no sólo a la América del Norte, sino a varios continentes. La juventud responde a la frase &quot;un, dos, tres Vietnams&quot; (Guevara, 1967), con miles de muertos y una dolorosa secuencia de conflagración bélica en varios pueblos del mundo. Como nunca las movilizaciones políticas llevan el sello de las nuevas generaciones. Asimismo, es importante señalar la estrecha relación que en esos años existía entre el trabajo de los intelectuales y la crítica radical del orden social, de tal modo que se anudaban a los movimientos estudiantiles, las movilizaciones obreras y las protestas de sectores de poca tradición combativa.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Al respecto, La Iglesia Católica no queda al margen de la nueva época, con la presencia de dos líderes encarnados en el Papa Juan XXIII y el Papa Paulo VI. Ambos inician un período de orientación y compromiso de la Iglesia ante los desafíos de la nueva realidad. El magisterio social en las encíclicas <i>Mater et Magistra, Pacem in terris </i>y <i>Populorum Progressio </i>fue profundamente apreciado, pues en estas pastorales se enfatiza sobre los derechos y deberes derivados de la dignidad del hombre como criatura de Dios. El Papa Paulo VI retoma las enseñanzas de su predecesor, subrayando que no se trata de definir nuevas verdades, ni condenar errores, sino que era necesario renovar la Iglesia para hacerla capaz de transmitir el Evangelio en los nuevos tiempos, buscando lo bueno de los nuevos tiempos y estableciendo un diálogo con el mundo moderno, centrándose primero &quot;en lo que nos une y no en lo que nos separa&quot; (Juan XXIII).</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">La teología postconciliar del Vaticano II fue una forma de hacer teología a partir de la opción preferencial por los pobres; ésta se caracterizó por el análisis profundo de la realidad económica, social y política de los países latinoamericanos; de ahí poco a poco surgieron las Comunidades Eclesiales de Base y </font><font face="Verdana" size="2">se constituyeron en un medio para transformar desde la fe las condiciones de opresión y dominación; la cuestión social se transforma en cuestión política.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Para la década de los sesenta, la <i>Populorum Progressio </i>es una de la encíclicas más importantes de la Iglesia Católica por el momento histórico, a pesar de que suscitó fuertes críticas en los medios más conservadores, sobre todo cuando se admite el derecho a la insurrección revolucionaria en caso de tiranía evidente y prolongada, lo que ofende gravemente los derechos fundamentales de la persona humana y daña el bien común del país. La tierra fue dada a todos y no sólo a los ricos. Quiere decir que la propiedad privada no constituye para nadie un derecho absoluto e incondicional. No hay ninguna razón para reservarse en uso exclusivo lo que es superfluo, cuando a los demás les falta lo necesario. En una palabra, &quot;el derecho de la propiedad no debe jamás ejercitarse con detrimento de la utilidad común, según la doctrina tradicional de los Padres de la Iglesia y de los grandes teólogos&quot; (Populorum Progressio,1967). Si se llegase al conflicto &quot;entre los derechos privados adquiridos y las exigencias comunitarias primordiales&quot;, toca a los poderes públicos &quot;procurar una solución, con la activa participación de las personas y de los grupos sociales&quot; (Populorum Progressio, 1967).</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">En esta misma línea, las universidades se transforman en centros de rebeldía y oposición, no sólo al apetito capitalista de algunos países, sino al autoritarismo y la cerrazón de las clases dominantes. Efectivamente, París con mayo del 68, no fue la única ciudad donde se evidencia lo dicho; Berkeley, Córdoba (Argentina), México, Bonn, y otras más encuentran en sus calles y en el imaginario social la presencia subversiva y contestataria de los jóvenes. En Estados Unidos se inicia una serie de movilizaciones, como las ocurridas en Berkeley, con el Movimiento por la Libre Expresión (FSM), las protestas contra la guerra de Vietnam y el movimiento por los derechos civiles, que ese mismo año sufrió una pérdida atroz por el asesinato de dos líderes significativos: Marther Luther King y Robert Kennedy. Asimismo, surgieron nuevos hechos relacionados a estas convulsiones. Por un lado, en México estalllaron otros actos de protesta que fueron violentamente reprimidos y llevaron a la muerte a cientos de jóvenes en la plaza de Tlatelolco de la ciudad de México; por otro lado, se vivía la llamada Primavera de Praga, a partir de la propuesta de vivir un socialismo con rostro humano.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Estos episodios tuvieron un efecto multiplicador de manifestaciones en varias otras ciudades, como Córdoba (Argentina) donde se produce una protesta ra</font><font face="Verdana" size="2">dical conocida como &quot;El Cordobazo&quot;, que constituyó un punto de inflexión en la historia argentina de las últimas décadas.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Desde la perspectiva social y política, el movimiento intentaba, en su faz más utópica, cambiar al mundo y sus organizaciones. Quizás el sueño de una revolución se dibujaba en cada marcha, pero en la mira se apuntaba más a cercenar la intransigencia gubernamental, la rigidez, el autoritarismo pedagógico y la tradición conservadora de la enseñanza.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">De esta forma, mayo del 68 despierta tanto a las universidades en París, como a la Universidad Autónoma de México, a la Universidad Libre de Berlín, a la Universidad Estatal de Córdoba, las cuales albergan los principales focos de sublevación estudiantil; los jóvenes brillan por su presencia contestataria. De allí surgen muchos líderes de este movimiento, militantes de la izquierda, militantes de la Iglesia del Tercer mundo y activistas políticos. Asimismo, están junto a este movimiento los teóricos que los acompañan, como Henri Lefrebve, Alain Touraine, Guy Debord, Jean Paul Sartre, Lucien Goldman y Pierre Bourdieu, quienes se colocan como los principales impulsores intelectuales de las ideas que alimentan la llamada revolución de mayo.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Sin embargo, es importante remarcar, por un lado, cómo en este movimiento estaban implicadas las dimensiones políticas de diferente manera en cada país y en cada universidad; por otro lado, este movimiento se diferenciaba de otras revueltas universitarias, porque se presentaba con cuestionamientos teórico-conceptuales, señalados por los grupos de jóvenes y los intelectuales participantes. Un ejemplo de este cuestionamiento estaba dirigido a una especie de enemigo conceptual, que se llamaba estructuralismo radical. Así, Lefebvre, Touraine y Sartre se levantaron en armas teóricas contra el llamado estructuralismo tajante, aquel que se definía como un sistema de relaciones estáticas e invariantes.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">De hecho, las protestas en este movimiento se dibujaron en dos planos. Un plano estaba teñido de la protesta política contra la legitimidad de las formas gubernamentales, laborales y universitarias; buscando establecer diálogos multidireccionales con grados desiguales de convergencia; y, en el otro plano, se interpelaban ciertas posiciones teóricas en las ciencias sociales, comandadas en esa época por la lingüística y la antropología. Se cuestionaba un estructuralismo más interesado por las categorías básicas del pensamiento que por sus contenidos y su relación con lo real social, negando de esta manera la función de un sujeto creador en el origen de la estructura.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Desde la perspectiva social, estos movimientos intentaban, en su vertiente más utópica, cambiar el mundo y sus organizaciones. El sueño de una revolución se trazaba en cada marcha, cada acción, pero en cada acto se apuntaba concretamente a la intransigencia gubernamental, a la rigidez en las tradiciones de la enseñanza, a la intolerancia ante las reformas y los cambios.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">El otro plano cuestionado fue el conceptual, donde la mayor crítica apuntaba al olvido de la historia y el menoscabado lugar de la singularidad. Los estudiosos querían avanzar por otros senderos, distintos al del positivismo y al de la fenomenología descriptiva. Plantean la necesidad de resaltar y analizar los andamiajes no visibles y las posibles disposiciones inconscientes de las prácticas colectivas. El saber se abrió al estudio de las relaciones simbólicas de las sociedades, así como al escrutinio y a la relativización de los niveles manifiestos de la realidad. Los críticos del 68 acentuaban el valor de la irrupción azarosa de un acontecimiento y la importancia de la acción en las ciencias humanas y sociales.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Los movimientos sociales y epistémicos tuvieron consecuencias en el mundo intelectual de la época. Así, dentro de las críticas, como se mencionó, las más impactantes fueron aquéllas que señalaban una supuesta ahistoricidad y el abuso de reflexiones conceptuales, en detrimento de acciones concretas. Las críticas obtuvieron resultados, las interpelaciones gritadas en las calles y escritas en la prensa, en diversos libros, las confrontaciones fueron escuchadas por algunos. Un resultado que tuvieron los cuestionamientos y las discusiones fue la creación de nuevos espacios académicos, que involucran a profesores y estudiantes en coloquios interdisciplinarios; constituyéndose los seminarios abiertos de Lacan, Barthes y otros intelectuales, en los que participan estudiantes, colegas y público en general y donde se interroga la obra de los maestros, se la desmonta y se la vuelve a construir enriquecida (Lacan, 1968).</font></p>     <p align="center"><img src="/img/revistas/rcc/v18n32/a06_cuadro_02.jpg" width="299" height="398"></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Otro ejemplo de esta situación fue Louis Althusser, docente e influyente militante de un partido político. Muchos de sus discípulos plantearon que la filosofía surgida del pensamiento de Marx no podía quedar en una mera reflexión </font><font face="Verdana" size="2">abstracta, había que pensar estrategias de transformación. No se trataba de un simple retorno a los textos de Marx sino de tomar una posición frente a la praxis (Althusser, 1969).</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Asimismo, muchos otros pensadores redefinían sus nuevas posiciones, tal el caso de Michel Foucault, quien ya era conocido por la publicación de una serie de textos fecundos para las ciencias humanas y sociales, donde la importancia del lenguaje y las leyes inconscientes ocupaban un lugar fundamental. Sin embargo, la influencia que recibió de los acontecimientos de mayo del 68 posibilitó su primer movimiento epistémico: intentar articular la cuestión de las estructuras con la dimensión de la historia; este vínculo se evidencia en su texto <i>La arqueología del saber </i>(Foucault, 1969).</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="Verdana" size="2">En el campo de la lingüística también se observa la huella de este movimiento. Así, esta disciplina, que había fungido como vanguardia en el campo cultural y social, termina aceptando el impacto, y la historia es incluida dentro de las reflexiones y las posiciones de los estudiosos de las lenguas. Se abre un campo de estudio sobre los laberintos del lenguaje y su relación con el tiempo histórico. Pero no sólo los lingüistas incluyen la cuestión de la historia, sino que el creador mismo del estructuralismo, el antropólogo Claude Lèvi-Strauss, señala en un tono conciliador: <i>&quot;El gran libro de la historia es un ensayo etnográfico sobre las sociedades pasadas” </i>(Dosse, 2006).</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Por otra parte, el movimiento del 68 peleaba en el campo académico no solamente por un cambio frente al autoritarismo de los profesores, sino por una transformación de las rígidas estructuras universitarias. Un ejemplo de ello lo constituyó la universidad de la <i>Sorbona, </i>en tanto encarnaba entonces el dogmatismo más secante. Frente a la larga hegemonía del conocimiento clásico y conciencialista emerge el campo del inconsciente; ante el academicismo del aula se proponen nuevos espacios de lectura social y de análisis de los movimientos culturales. Así, desde distintos ámbitos se impulsa el diálogo entre disciplinas y corrientes: psicoanálisis, historia, lingüística, antropología, existencialismo, escuela de Frankfurt, entre otras.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">En las universidades latinoamericanas, las interpelaciones de mayo del 68 y las movilizaciones estudiantiles se evidenciaron más claramente en el plano político, y las consecuencias de ello fueron la muestra flagrante de persecuciones y muerte que sufrieron centenas de jóvenes, quienes padecieron en cuerpo propio las represiones dictatoriales y la pérdida de sus derechos fundamentales, como el derecho a la vida, a la educación, a la opinión y a ser ciudadanos en sus propios países.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Jacques Lacan no quedó al margen de los sucesos del 68; en un acto que aparece congruente con su palabra, interrumpe su seminario en apoyo a la huelga convocada por los estudiantes. Otra intervención en público señala hasta qué punto Lacan no sólo seguía los sucesos sino que realizaba una lectura exhaustiva de los tiempos modernos, pues advierte que <i>&quot;si hay algo que demuestran los sucesos del 68 es, precisamente, el descenso en las calles de las estructuras” </i>(Roudinesco, 1994). Lo ocurrido en esos años pone de manifiesto su escucha, su escritura y su posición como docente y como psicoanalista. Su pensamiento e influencia resurgen con más vigor que nunca, y logra escribir una propuesta que sorprende por su rigurosidad y pertinencia, y se materializa en la escritura de los cuatro discursos.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Para Jacques Lacan, discurso no es un mero modo lingüístico de enunciar, sino una modalidad lógica de los vínculos. Discurso es lazo, no enunciado. A partir de esta noción, él propone cuatro discursos en tanto constitutivos del mapa de lo social, fundados en relación al goce y organizados del siguiente modo: el discurso del amo, organizado alrededor del poder; el discurso de la universidad, organizado alrededor del saber; el discurso de la histérica, organizado alrededor del deseo, y el discurso analítico, organizado alrededor del &quot;objeto <i>a&quot;, </i>respecto a lo cual enfatiza: &quot;<i>el discurso analítico es fundamentalmente diferente del régimen de los otros discursos</i>&quot; (Miller, 2011). A partir de este dispositivo lógico, el campo de lo social queda especificado en su diversidad y permite orientarse y leer de una manera diferente las estructuras sociales. De esta manera, los sujetos se agruparán según la identificación, tanto en referencia al ideal como al deseo, o se vincularán a comunidades en referencia a ciertas condiciones de goce.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Cuando Lacan sentenció que eran las estructuras las que descendían a la calle, equiparó el movimiento social al síntoma y lo estableció como un nudo que debe leerse en relación a los lazos sociales y sus crisis. La revolución, cual revuelta, muestra cómo los vínculos sociales, en el campo político, llevan a la reedición, no tanto de los personajes, sino de las estructuras relacionales. Por lo tanto, es a la constitución, revelación y operatividad de esas estructuras adonde debe dirigirse un análisis serio de las encrucijadas políticas y los entuertos del poder. Así, es fundamental identificar que, si bien la crítica al estructuralismo radical acentuaba su inflexibilidad y dureza, por otra parte, las reflexiones y el pensamiento de la época recuperaron algunos conceptos importantes del mismo, para reorientar las ciencias humanas y sociales.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Este autor no sólo cuestiona sino que desenmascara los modos cómo ciertas instituciones se legitiman y se imponen como dispositivo moderno del discurso del amo. Si algo se desnuda es que el lugar del sujeto no depende de la voluntad, más bien el sujeto ocupa una plaza en las legalidades discursivas, donde la sujeción no se anula con consignas incendiarias ni con movilizaciones callejeras. El discurso del sujeto indica la ubicación del mismo como síntoma histórico frente al poder del amo. Lacan, al proponer el discurso como lazo social, transmite que, más allá de las palabras, están las funciones. Aun más, las estructuras discursivas son modalidades de acción de la relación del sujeto con el Otro. Así, el psicoanálisis no se construye de una teoría y de una práctica, es una praxis.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Las estructuras discursivas son operativos sociales, dispositivos en los cuales el sujeto ocupa diversos lugares según sus desplazamientos sociales, vale decir, se coloca en plazas indistintas acorde a las organizaciones culturales y políticas. En concomitancia con estas ideas, el discurso tal cual lo enuncia el psicoanálisis no se configura de manera cerrada, sino que su operatividad se estructura a partir de una falta.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">No hay estructura sin fisura, como no existe una sociedad sin fracturas. La producción del &quot;objeto <i>a</i>&quot;<i> vela </i>el agujero de la estructura, abre y arroja al sujeto al vértigo de las palabras que producirá un dislocamiento de su decir cotidiano, porque al hablar se contorneará el silencio del goce y el vacío como algo consustancial al lenguaje y a la vida. No hay centro, no hay ley sin falla, no hay causa sino la ausencia. Resulta de todo esto un sujeto sometido a los lazos sociales; la estructura está agujereada; la ley del lenguaje es fallida; por lo tanto sólo cabe la multiplicidad de esquemas relacionales en el campo de lo social y político.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Estas consideraciones sobre un movimiento particular que sacudió al mundo, a los jóvenes de la época, a las universidades, a las disciplinas y a sus conceptos, intentan señalar cómo se abrió una vía para armar un contexto diferente, donde se posibilitaron posteriormente nuevas propuestas políticas, sociales, universitarias, de tal manera que no es posible leer el ingreso al nuevo siglo sin conocer ni entender los sucesos de esta experiencia de hace 50 años. Ese redescubrimiento de la subjetividad permitió redefinir y construir experiencias sobre las relaciones sociales, repensar la subjetividad a partir de la diversidad de identidades y sus vivencias, que coexisten en el núcleo mismo de la condición humana.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="Verdana" size="2">El siglo XXI transcurre bajo la presión del régimen capitalista, que, junto a la ciencia y a la tecnología, opera con un pragmatismo universal destinado a </font><font face="Verdana" size="2">obtener la uniformización de los sujetos, sus respuestas y, especialmente, sus modos de gozar. Sin embargo, es imperativo destacar que ante estos programas totalizantes aún se abren resquicios, como puntos de fracaso, en la presencia de nuevos movimientos sociales que nos interpelan, como el movimiento M15, más conocido como &quot;los indignados&quot;, el M132, nuevo movimiento de jóvenes en México; o el TIPNIS, movimiento indígena que busca la preservación de sus territorios y el medio ambiente. Jacques Lacan, partiendo del discurso analítico y la política del psicoanálisis, no pudo ser más contundente en su enseñanza al precisar que la existencia de estos sucesos constituyen un desafío, pues permite ubicar aquellas grietas desde donde se reorganiza la singularidad y se vislumbra que el deseo no es un viento pasajero que despeina la razón para mojar el cuerpo, sino que habita en lo vivo del sujeto. Así, el discurso analítico de orientación lacaniana cuestiona las soluciones globales frente al dolor de vivir y advierte sobre lo real del porvenir.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Por otra parte, una vez más la Iglesia Católica no se queda al margen del nuevo siglo y sus desafíos, advirtiéndonos</font></p>     <blockquote>       <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">que ha llegado el momento de la síntesis, sin sumar, sin restar, sino uniendo fuerzas para salir al mundo de hoy y que la iglesia deje ser aduana y se convierta en casa de todos y, sobre todo, en hospital de campaña de los heridos por la vida, de los pobres marginados, de los tirados en las cunetas de la historia (Francisco I,2014).</font></p> </blockquote>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">De este modo, el Papa Francisco I anuda a la vez las dos almas de la Iglesia Católica: la apertura al mundo moderno, y la defensa de la paz y los derechos humanos.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">A modo de concluir, al menos una interrogante se abre: ¿cuál será ante nuestras concretas situaciones políticas, sociales y académicas actuales, la posición qué como comunidad universitaria debemos tomar?</font></p>     <p align="justify">&nbsp;</p>     <p><font size="3"><b><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Notas</font></b></font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">*&nbsp; &nbsp; Ph.D.(c): becaria de Vlaamse Interuniversitaire Raad-University Development Cooperation (VLIR-USO) de B&eacute;lgica. Psicoanalista, (AME) de la Nueva Escuela Lacaniana y de la Asociaci&oacute;n Mundial de Psicoan&aacute;lisis. <b>Contacto: </b><a href="mailto:mlora@ucb.edu.bo">mlora@ucb.edu.bo</a></font> </p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">1&nbsp; &nbsp; Jornadas psiqui&aacute;tricas de Bonneval, realizadas en septiembre de 1946 bajo el t&iacute;tulo &quot;El problema de la psicog&eacute;nesis de las neurosis y de las psicosis&quot;, en las que Lacan contribuyo con su ponencia &quot;Acerca de a causalidad ps&iacute;quica&quot;.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="Verdana" size="2">2&nbsp; &nbsp; Revista surrealista creada por George Bataille.</font></p>     <p align="justify">&nbsp;</p>     <p align="justify"><font size="3" face="Verdana"><b>Referencias</b></font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">1. Alemán, J. <i>Soledad: común. Políticas en Lacan. </i>Buenos Aires: Capital intelectual, 2012.</font></p>     <!-- ref --><p align="justify"><font face="Verdana" size="2">2. Althusser, L. <i>Ideologia y aparatos ideológicos del Estado. </i>Buenos Aires: Nueva Visión, 1988.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=316595&pid=S2077-3323201400010000600001&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify"><font face="Verdana" size="2">3. Badcok, C.R. <i>Levi-Strauss. El estructuralismo y la teoria sociológica. </i>México: Fondo de Cultura Económica, 1979.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=316596&pid=S2077-3323201400010000600002&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify"><font face="Verdana" size="2">4. Dosse, F. <i>La historia en migajas. </i>México: Universidad Iberoamericana, 2006.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=316597&pid=S2077-3323201400010000600003&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify"><font face="Verdana" size="2">5. Foucault, M. <i>La arqueologia del saber. </i>Buenos Aires: Siglo XXI, 2002.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=316598&pid=S2077-3323201400010000600004&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><p align="justify"><font face="Verdana" size="2">6. Francisco I, <i>Periódico Clarín, </i>Buenos Aires, 27 de abril de 2014.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">7. Guevara, E. <i>Conferencia Tricontinental, 16 de abril de 1967, </i>Centro de Estudios Che Guevara Disponible en: <a href="http://www.centroche.co.cu" target="_blank">www.centroche.co.cu</a></font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="Verdana" size="2">8. Lacan, J. <i>Seminario 17: el envés del psicoanálisis, </i>Paidós, Buenos Aires, 1992.</font></p>     <!-- ref --><p align="justify"><font face="Verdana" size="2">9. Mandel, E. <i>Lecciones de mayo 1968 en París. </i>Buenos Aires: Tiempo contemporáneo, 1970.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=316602&pid=S2077-3323201400010000600008&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><p align="justify"><font face="Verdana" size="2">10. Miller, J.A. &quot;Todo el mundo es loco&quot;. <i>Revista Lacaniana, </i>N&deg; 11. Buenos Aires: Grama, 2011.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">11.  -----------<i> Psicoanálisis y política. </i>Buenos Aires: Grama,2004.</font></p>     <!-- ref --><p align="justify"><font face="Verdana" size="2"><i>12. Milner, J. C. La arrogancia del presente. </i>Buenos Aires: Manantial, 2010.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=316605&pid=S2077-3323201400010000600011&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><p align="justify"><font face="Verdana" size="2">13. Paulo VI. <i>Encíclica Populorum progressio, </i>1967, artículo 23. Disponible em: <a href="http://www.vatian.va" target="_blank">www.vatian.va</a></font></p>     <!-- ref --><p align="justify"><font face="Verdana" size="2">14. Roudinesco, E. <i>Lacan. </i>Buenos Aires: Fondo de Cultura Económica, 1994.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=316607&pid=S2077-3323201400010000600013&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify"><font face="Verdana" size="2">15. Touraine, A. <i>El movimiento de mayo o el comunismo utópico. </i>Buenos Aires: Signos, 1970.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=316608&pid=S2077-3323201400010000600014&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><p align="justify">&nbsp;</p>     <a href=http://www.scielo.org.bo/cgi-bin/wxis.exe/iah/?IsisScript=iah/iah.xis&nextAction=lnk&base=article^dlibrary&indexSearch=AU&exprSearch=../bases-work/rcc/rcc&lang=>^rND^nI.^sFrancisco</a><a href=http://www.scielo.org.bo/cgi-bin/wxis.exe/iah/?IsisScript=iah/iah.xis&nextAction=lnk&base=article^dlibrary&indexSearch=AU&exprSearch=../bases-work/rcc/rcc&lang=>^rND^nJ.A.^sMillar</a><a href=http://www.scielo.org.bo/cgi-bin/wxis.exe/iah/?IsisScript=iah/iah.xis&nextAction=lnk&base=article^dlibrary&indexSearch=AU&exprSearch=../bases-work/rcc/rcc&lang=>^rND^nJ.A.^sMillar</a><a href=http://www.scielo.org.bo/cgi-bin/wxis.exe/iah/?IsisScript=iah/iah.xis&nextAction=lnk&base=article^dlibrary&indexSearch=AU&exprSearch=../bases-work/rcc/rcc&lang=>^rND^1A01^nMary Carmen^sMolina Ergueta</a><a href=http://www.scielo.org.bo/cgi-bin/wxis.exe/iah/?IsisScript=iah/iah.xis&nextAction=lnk&base=article^dlibrary&indexSearch=AU&exprSearch=../bases-work/rcc/rcc&lang=>^rND^1A01^nMary Carmen^sMolina Ergueta</a><a href=http://www.scielo.org.bo/cgi-bin/wxis.exe/iah/?IsisScript=iah/iah.xis&nextAction=lnk&base=article^dlibrary&indexSearch=AU&exprSearch=../bases-work/rcc/rcc&lang=>^rND^1A01^nMary Carmen^sMolina Ergueta</a><p align="right"><b><font face="Verdana" size="2">IDEAS Y PENSAMIENTOS</font></b></p>     <p align="right">&nbsp;</p>     <p align="center"><b><font face="Verdana" size="4">Lo más bonito y sus mejores años. Cine boliviano de los últimos 50 años (1964-2014)</font></b></p>     <p align="center">&nbsp;</p>     <p align="center"><font face="Verdana" size="3"><b>The most beautiful and its very best years. Bolivian Cinema in the last 50 years (1964-2014)</b></font></p>     <p align="center">&nbsp;</p>     <p align="center">&nbsp;</p>     <p align="center"><font face="Verdana" size="2"><b>Mary Carmen Molina Ergueta*</b></font></p>     <p align="center">&nbsp;</p>     <p align="center">&nbsp;</p> <hr noshade>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><b><font face="Verdana" size="2">Resumen</font></b></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Este artículo tiene el objetivo de articular una lectura que, sentando un estado de la cuestión del cine boliviano de los últimos 50 años, aborde el análisis de la tradición a partir de la herramienta de la comparación entre obras. A partir del trazado de un mapa de hitos, configurado desde la lectura de la historia y la crítica de cine en las últimas cinco décadas en Bolivia, el texto planteará el encuentro de piezas que abren nuevos sentidos en la construcción y discusión de las tensiones culturales e identitarias en el país, eje primordial del cine boliviano. Piezas que se cuestionan una a otra en cuanto a temáticas o estéticas, o películas distanciadas política, cultural o temporalmente, serán analizadas de forma comparada, con la finalidad de analizar la trascendencia, la transformación, el desplazamiento y la reconfiguración de la tradición y sus sentidos culturales, sociales y políticos. Se trata de enriquecer la mirada sobre el cine boliviano y su tradición con la incorporación de nuevas maneras de mirar y abordar las preocupaciones insistentes.</font></p> <hr align="JUSTIFY" noshade>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2"><b>Abstract</b></font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">With the assembling of a state of the question of Bolivian cinema in the past 50 years, this paper aims to articulate a reading that addresses the analysis of tradition through the comparison of particular pieces. Beginning with the tracing of a map and its landmarks, set from the history and film criticism during the last five decades in Bolivia, the text articulate the encounter of films that open new significance directions in the construction and discussion of cultural tensions and identity in the country, primary axis of Bolivian cinema. The paper presents a comparative analysis of films that challenge one another regarding topics and aesthetics, films political, cultural or temporarily distanced, in order to read into the transcendence, transformation, displacement and reconfiguration of tradition and its cultural, social and political senses.The point is to uplift the look on Bolivian cinema and tradition with the introduction of new ways of addressing to the pressing concerns.</font></p> <hr align="JUSTIFY" noshade>     <p align="justify">&nbsp;</p>     <p align="justify">&nbsp;</p>     <blockquote>       <blockquote>         <p align="right"><font face="Verdana" size="2"><i>Ya vamos a pasar la tranca y aquí se dividen los caminos.     <br>     Tenemos que decidir a dónde estamos yendo. Rápido, rápido, rápido...</i></font></p>         ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="right"><font face="Verdana" size="2">Camila, en <i>Lo más bonito y mis mejores años </i>(Boulocq, 2006)</font></p>   </blockquote> </blockquote>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="3"><b>1.    Introducción</b></font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Un objeto más o menos volador y no identificado. De manera sutil pero reveladora, el crítico de cine Santiago Espinoza define así el cine boliviano y, con él, los objetivos tan urgentes como insulares de su difusión, de la puesta en conocimiento de sus historias, sus formas de ser, los nombres y apellidos que lo habitan; los lugares reales y posibles que imaginan estos hombres y sus personajes; las obsesiones y las frustraciones de un cine que, a estas alturas, debe <i>dejar de ser </i>un objeto que vacila incluso con su parecido con otra cosa<sup>1</sup>. Hoy, el panorama es diferente al de gran parte del siglo XXI: podemos dar cuenta de aquello que importa y encontramos, en una corta tradición, directores y películas imprescindibles para nosotros y para el mundo. No es difícil aventurarse a </font><font face="Verdana" size="2">afirmar que las preocupaciones temáticas y estéticas del cine hecho en Bolivia tuvieron, tienen y tendrán que ver con la reflexión compleja y obsesiva &mdash;desde diversos, plurales y conflictivos enfoques; posturas ideológicas y políticas; objetivos estéticos y éticos; convicciones y visiones artísticas&mdash; sobre las tensiones culturales &mdash;encuentros y choques, diálogos y enfrentamientos&mdash; que nos definen y en las que vivimos la dilatada cotidianeidad y la historia trascendente. En gran medida, el cine en Bolivia ha buscado siempre dar respuestas a las distintas aristas de esta compleja realidad: podemos decir incluso que nuestro cine es casi repetitivo en relación a muchas de sus temáticas y que las huellas que directores y películas han dejado hasta estas primeras décadas del siglo XXI permanecerán imborrables por muchas décadas más.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Siguiendo esta línea, podemos señalar aquellos hitos que han sido situados y estudiados como pilares del cine boliviano, en las distintas historias del cine boliviano y en los diferentes trabajos investigativos de críticos de cine, entre la década de 1970 y la actualidad. El estudio de este fenómeno moderno, en la perspectiva de Alfonso Gumucio en la <i>Historia del cine en Bolivia </i>(1982), partía de un presupuesto: el cine boliviano es un cine sin historia y su &quot;pasado se reduce a una serie de experiencias que dieron como resultado pocos films y muchos cineastas frustrados, pioneros desilusionados&quot; (9). En su <i>Historia, </i>Gumucio &mdash;de la misma manera que Carlos Mesa, tres años más tarde, con la edición de <i>La aventura del cine boliviano; </i>y Pedro Susz, autor de la <i>Filmo video grafía boliviana básica (1904-1990), </i>de 1991<sup>2</sup>&mdash; emprendió la tarea de crear, buscar, investigar y validar fuentes que dieran cuenta de la incipiente vida &mdash;pero vida al fin&mdash; de uno de los más fascinantes lenguajes del arte: el cine. La tarea, según señala categóricamente Gumucio, arroja dos hechos que hasta el día de hoy sostienen en gran medida cualquier acercamiento al cine boliviano: a) éste es un cine que empezó a importar y a ser importante recién en la década de 1950 (Gumucio, 1982: 10); y b) de lo registrado en cuanto a producción de películas de ficción (pocas) y documentales (muchos), poco es destacable. Vale la cita: &quot;(d)e esos kilómetros y kilómetros de película invertida, muy pocos metros merecen especial atención&quot; (Ibíd).</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Dicha, repetida y confirmada la afirmación, en primer lugar queda apelar a la reincidencia y señalar aquellos metros de cinta sobre los que cineastas, espectadores, historiadores y críticos de cine, gestores culturales, instancias estatales, estudiosos de ramas sociales y algunos despistados han puesto la primera atenta mirada<sup>3</sup>. Antes de realizar una lectura propia, es vital hacer una revisión del mapa que se ha configurado del cine boliviano: hacer un recorrido por las visiones de la historia y la crítica de cine en el país nos servirá para <i>rayar la cancha </i>e identificar con claridad los momentos y obras que han sido situadas en un lugar privilegiado, determinantes en la configuración de la identidad del cine boliviano. Se trata de una revisión, de un relevamiento de datos, insistencias, repeticiones, evasiones y omisiones en las reflexiones sobre el cine boliviano; pero también se trata de una lectura y valoración de las miradas que articulan estas reflexiones, es decir, una lectura de las lecturas, una puesta en cuestionamiento de aciertos y acuerdos, pero también de lugares comunes, obsesiones y concesiones.</font></p>     <p align="center"><img src="/img/revistas/rcc/v18n32/a07_cuadro_01.jpg" width="339" height="399"></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">El dibujo de este mapa nos servirá para sentar las bases de nuestra lectura en la segunda parte de este artículo, en la que el objetivo será realizar una lectura comparada que arriesgue la articulación de obras que, en primera instancia, tienen visiones muy diferentes e, incluso, irreconciliables. Algunas distanciadas en el tiempo, otras en las posturas artísticas y políticas, las películas y obras que abordaremos en la segunda parte de este ensayo, después de trazar el mapa, se encuentran a la luz de ejes temáticos o estéticos puestos en tensión, situados frente a frente. Apostamos por el reconocimiento de los caminos establecidos, pero también por el enriquecimiento de las lecturas, de la articulación de espacios y tiempos de las obras, y, con ellos, de sus sentidos en el ámbito cultural, social y político.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Esta apertura de nuevas líneas de lectura articula la trascendencia de la obras en la actualidad y reivindica la configuración de otras maneras de construir sentidos a partir de las temáticas y preocupaciones centrales del cine boliviano. Se trata de analizar la permanencia, la transformación, el desplazamiento de la tradición y sus sentidos, urgencias, preguntas y respuestas. Leer lo viejo con lo nuevo y a través de él &mdash;y viceversa&mdash; es trazar puentes de sentido, descentralizar ejes y anclarlos en nuevos puntos, enriquecer una obra a través de otra, propiciar el encuentro, celebrar el acuerdo tanto como el desacuerdo, articular más allá de la cesión, suspender la linealidad de las visiones sobre el cine boliviano.</font></p>     <p align="justify">&nbsp;</p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="3"><b>2.   El mapa</b></font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="Verdana" size="2">El trazado del mapa del cine boliviano parte de la revisión de dos momentos en la reflexión sobre el audiovisual en Bolivia: el primero, constituido por las primeras y ya citadas historias del cine en Bolivia; y el segundo, conformado por el conjunto de las nuevas historias del cine boliviano, lo que podemos denominar una segunda etapa de historización e investigación, que se concentra en la señalización, ordenamiento y reflexión sobre la producción audiovisual de desde la década de 1980 hasta la primera década del siglo XXI. Este segundo grupo de investigaciones lo conforma el trabajo de los críticos cochabambinos Santiago Espinoza y Andres Laguna, en sus libros <i>El cine de la nación clandestina. Aproximación a la producción cinematográfica boliviana de los últimos 25 años (1983-2008), </i>y <i>Una cuestión de fe. Historia (y) crítica del cine boliviano de los últimos 30 años (1980-2010). </i>A estas historias se suman los trabajos investigativos de alcance más específico o menor, desarrollados desde el ámbito de la crítica de cine y el periodismo especializado en cultura, en prensa escrita y digital, principalmente. Así, completan este segundo momento de investigación e historización del cine boliviano los textos críticos, entrevistas y artículos del colectivo de críticos del suplemento <i>La Ramona, </i>del diario Opinión de Cochabamba (del que forman parte Espinoza y Laguna); de la revista digital especializada en cine, <i>Cinemas Cine </i>(<a href="http://www.cinemascine.net" target="_blank">www.cinemascine.net</a>)<sup>4</sup>; de la revista cultural digital <i>Palabras Más </i>(<a href="http://www.palabrasmas.com" target="_blank">www.palabrasmas.com</a>)<sup>5</sup>; el trabajo de los críticos </font><font face="Verdana" size="2">Mauricio Souza<sup>6</sup>, Mónica Heinrich<sup>7</sup>, Ricardo Bajo<sup>8</sup>, Keith Richards<sup>9</sup> y Franchesco Díaz Mariscal<sup>10</sup>, entre otros.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">La revisión arroja los siguientes hitos en el mapa:</font></p> <ul>       <li><font size="2" face="Verdana" align="justify"> El cine de Jorge Ruiz. Aludiendo a lo dicho por Gumucio (el cine boliviano comienza a existir en 1950), Carlos Mesa sitúa los inicios de Jorge Ruiz en el cine bajo un halo de sostenido olvido y temprana frustración: &quot;cuando Ruiz llegó al cine todo estaba olvidado&quot; (1983: 1). Sobre el nacimiento de una de las obras fundamentales de la filmografía boliviana las perspectivas investigativas han apuntado el valor cinematográfico pionero, el valor documental y el valor antropológico y etnográfico de las obras de Ruiz; su importante papel como, en una primera etapa, parte del equipo de producción del Instituto Cinematográfico Boliviano, creado en 1953 durante el primer gobierno de Victor Paz Estenssoro; y, en una segunda etapa, como director técnico de este instituto, entre 1957 y 1964; las numerosas producciones realizadas principalmente junto a Augusto Roca al interior de las productoras independientes Bolivia Films, Socine y Telecine.</font></li>     </ul>     <blockquote>       <p align="justify"><font face="Verdana" size="2"><i>Vuelve Sebastiana </i>(1953) &mdash;cortometraje de docuficción y corte antropológico que narra la historia de Sebastiana Qhespi, una niña del pueblo Chipaya&mdash; es indudablemente una las películas bolivianas más importantes. El panorama del <i>antes perdido, </i>sobre el que se sostiene la validación de la obra de Ruiz como piedra fundamental del cine en Bolivia, se ha enriquecido durante los últimos años: aunque el trabajo de investigación acerca de las primeras décadas del cine en Bolivia &mdash;desde la llegada del cinematógrafo en 1987 hasta la década del 50&mdash; presenta los mismos obstáculos que siempre, algunos proyectos que han apostado por la recuperación y restauración de algunos filmes que se consideraban perdidos &mdash;el caso más exitoso, <i>Wara Wara </i>(1930), de José María Velasco Maidana, film restaurado y reestrenado en 2010&mdash; y el trabajo de archivo que se lleva a cabo, aun de forma poco solvente, desde instancias como la Cinemateca Boliviana, han puesto sobre la mesa nuevos datos para la configuración de </font><font face="Verdana" size="2">una historia del cine boliviano si no más abundante, sí más completa. Tal vez ahora nuestro cine debe responder a la urgencia de su recuperación: &quot;[e]n realidad cuando hablamos de cine nacional a lo que nos estamos refiriendo es básicamente al patrimonio conservado, con la parcialidad que esta circunstancia determina&quot; (Rodríguez: 6).</font></p> </blockquote> <ul>       <li><font size="2" face="Verdana" align="justify">La creación del Instituto Cinematográfico Boliviano (ICB). Éste es primer aparato estatal de producción cinematográfica en Bolivia, creado por Decreto Supremo de 20 de marzo de 1953. El proyecto político que implicó la Revolución de 1952 se sostenía no sólo a través de acciones como la reforma agraria y el voto universal, sino en la concepción de una nueva manera de manejar los medios de comunicación. En esta línea, el ICB se constituye en una productora de noticiarios y otros materiales de difusión del proyecto revolucionario y de propaganda para la consolidación de la imagen de la revolución y sus protagonistas. Su papel político tuvo resultados de enorme importancia para la producción de cine en el país: el trabajo del ICB ha constituido el mayor acervo de producción cinematográfica boliviana hasta la aparición de la televisión nacional, y fue escuela para realizadores de la talla de Jorge Ruiz y Jorge Sanjinés (Rodríguez: <i>22).</i></font>    <br>         <br>   </li>       <li><font size="2" face="Verdana" align="justify">Jorge Sanjinés. La estela del cine del director boliviano más importante se ha convertido en una huella recurrente y cuestionante en el trabajo de cineastas bolivianos hasta la actualidad. Desde su cortometraje <i>Revolución </i>(1963), pasando por su película más intensa y significativa, <i>La nación clandestina </i>(1989), hasta su más reciente repaso a la historia de las luchas de los pueblos indígenas en Bolivia, <i>Insurgentes </i>(2012), el cine de Sanjinés es el que más a fondo ha reflexionado sobre la realidad social, política y cultural de Bolivia. El título que ostenta este director, como el más importante de nuestra filmografía, no pesa por viejo sino por tremendamente actual, hecho verificable en las últimas décadas: Sanjinés como figura y sombra continuamente aludida, citada, homenajeada, resignificada, negada. Presente. Es imposible separar la obra de Sanjinés de un compromiso político claro, una posición que responde a una forma de entender la realidad social e intervenirla a través de las imágenes en movimiento. Ahí es donde radica la fuerza de la obra de Sanjinés, lo que hace que ésta sea referente indiscutible a la hora de ver cualquier película boliviana.</font>    ]]></body>
<body><![CDATA[<br>         <br>   </li>       <li><font size="2" face="Verdana" align="justify">El cine posible. &quot;Mi propósito es hacer un cine comprometido con la realidad boliviana y además adecuado a esa realidad en función de un lenguaje cinematográfico capaz de ser inteligible por los espectadores&quot; </font><font face="Verdana" size="2">(en Mesa, 1979:174). Antonio Eguino comenzaba con <i>Chuquiago </i>(1977) una nueva manera de pensar la realización cinematográfica en articulación con una lectura sobre la sociedad boliviana. Entre el cine de Jorge Sanjinés y el de Eguino, la realidad boliviana funge como fuente y contenedor de una necesidad creativa vital: responder a lo que la historia de Bolivia es, situarse ante ella y decir algo. Frente a la obra de Sanjinés, un cine militante, de ideología y compromiso con la necesidad de dar una respuesta a las realidades injustas de los bolivianos (Sanjinés), Eguino plantea un cine de preguntas, un cine-espejo, según Mesa (1985: 115), que está comprometido con ofrecer una mirada honesta a la sociedad boliviana desde un cine libre y posible &mdash;en dictadura&mdash; que no eluda los problemas de esta sociedad (Mesa, 1985: 108). Matizan esta lectura de la obra de Eguino los críticos Espinoza y Laguna, que apuntan que tanto el director de <i>Chuquiago </i>como Paolo Agazzi prefiguran el cine boliviano de los 90 (el boom de producción nacional, en 1995), al abrir la posibilidad de hacer películas que no buscaran hacer otra cosa que contar una historia: &quot;[a] partir de ese momento el cine dejó de ser una herramienta política, dejó de ser una herramienta del proselitismo, de denuncia política o de concientización ideológico-cultural&quot; (2009: 172).</font>    <br>         <br>   </li>       <li><font size="2" face="Verdana" align="justify">El boom de 1995. Este año ha sido bautizado por muchos como el año del boom del cine boliviano. La primera Convocatoria al Fondo de Fomento Cinematográfico desemboca en un fenómeno inédito: el estreno de cinco largometrajes bolivianos el mismo año. Hablamos de <i>Para recibir el canto de los pájaros, </i>de Jorge Sanjinés; <i>Jonás y la ballena rosada, </i>primera película de Juan Carlos Valdivia; la opera prima de Marcos Loayza, <i>Cuestión de Fe; Sayariy, </i>de la montajista Mela Márquez; y <i>Viva Bolivia toda la vida, </i>largometraje de ficción de Carlos Mérida. Alfonso Gumucio Dagrón incluye también a la teleserie de Hugo Ara, <i>La oscuridad radiante, </i>originalmente producida en video, reeditada en versión cinematográfica y transferida a 35 mm para su exhibición en cine (1995). A este boom corresponde oponer otro reciente: el de 2009. Ese año, lo inédito vuelve a ocurrir: cerrando la primera década del siglo XXI se estrenaron, entre largometrajes, mediometrajes y cortometrajes, 28 producciones nacionales, tres coproducciones y una producción internacional con la participación de Bolivia (Molina, 2010).</font>    <br>         <br>   </li>       <li><font size="2" face="Verdana" align="justify">El cine digital. La tercera etapa del cine boliviano, según Espinoza y Laguna, la inaugura la ópera prima del cineasta cruceño Rodrigo Bellott. <i>Dependencia sexual, </i>producción rodada en formato digital, se estrenó en </font><font face="Verdana" size="2">el Festival de Cine de Cannes en mayo de 2003 y meses más tarde ganó el premio de la Federación Internacional de Prensa y Crítica Cinematográfica (FIPRESCI), en el Festival de Locarno (Suiza). La película se produjo de forma independiente, sin acudir a los canales de financiamiento tradicionales en Bolivia: Bellott reivindicó el modo de producción de cine independiente en el contexto nacional, es decir, un cine que para su realización prescinde del respaldo institucional y económico del CONACINE (Consejo Nacional de Cine) (Espinoza y Laguna, 2009: 29). Sin embargo, esta cualidad de &quot;cine independiente&quot; no está divorciada de una búsqueda política, de incidencia social:</font>         <blockquote>           ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="Verdana" size="2">[e]l cine tiene un potencial mucho más grande que el de sólo contar historias. Creo que el público y, por otro lado, como resultado de la industria del cine de entretenimiento, el cine ha caído en eso, en sólo contar historias. Pero se están olvidando muchas otras cosas que también puede hacer el cine. A lo largo de su historia, ha sido y es un provocador social (Bellott, 2010).</font></p>     </blockquote>         <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Tan lejos y tan cerca de la mirada de Sanjinés sobre el cine, como una herramienta política, el cine de Bellott abrió una nueva forma de entender el audiovisual en el ámbito de la producción y también en el complejo espacio de las preguntas y respuestas, reflexiones, diálogos y tensiones que una película en Bolivia plantea a sus sociedades y los ejes de sentido de sus realidades culturales. La confirmación latente: todo el cine boliviano es político.</font></p>   </li>       <li><font size="2" face="Verdana" align="justify"><i>Zona Sur. </i>Con este film, estrenado en agosto de 2009, Juan Carlos Valdivia inicia una nueva forma de pensar su cine y, a la vez, el cine y la reflexión sobre la cultura desde el arte en Bolivia, en el momento de transformación política inaugurado por la elección de Evo Morales como el primer presidente indígena en Bolivia y Latinoamérica. El quiebre político halla una respuesta en el quiebre cinematográfico de la primera década del siglo XXI, que tiene como la pieza central a la película de Valdivia. Definida por el director como personal, sin ser autobiográfica, significó la reinvención de su propuesta cinematográfica, compuesta, antes de <i>Zona Sur, </i>por <i>Jonás y la ballena rosada </i>(1995) <i>y American Visa </i>(2005), dos películas de corte comercial en las que el autor había logrado resultados buenos pero poco originales.</font>         <blockquote>           <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Para mí era una cuestión de reinventarme, de volver a nacer, de volver amar el cine y de hacer algo arriesgado, algo verdadero, de tocar mi vida personal, de ser autocrítico y de hablar de lo que está pasando en mi país. Además creo que es una cosa que me interesa. Regresé a Bolivia hace cuatro años, lo que pasa en mi país es fascinante y quiero ser parte de lo que está pasando y </font><font face="Verdana" size="2">poner mi granito de arena. La película tiene una parte política también, pero política desde el lado donde yo primero me critico, critico a mi entorno, a mi sociedad, al mundo de donde yo vengo (Valdivia, 2010).</font></p>     </blockquote>     </li>     </ul>     <blockquote>       <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Esta parte política llevó a que se comparara la película con <i>La nación clandestina, </i>de Sanjinés: el encuentro de estas dos obras es sintómatico, destila los sentidos de la articulación de dos miradas sobre Bolivia en momentos en los cuales la urgencia y el desencanto son hilos de un mismo tejido.</font></p> </blockquote>     <p align="justify">&nbsp;</p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="3"><b>3.   La propuesta de lectura: algunos cruces posibles</b></font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Hasta acá hemos señalado los hitos y los momentos importantes del cine boliviano desde la década de 1940, a través de la revisión de las miradas y las reflexiones de historiadores y críticos de cine: el recorrido que hicimos servirá como una especie de marcación para la segunda parte de este artículo, en el que propondremos cruzar las lecturas de películas distanciadas en el tiempo, estéticas y enfoques, temáticas y preocupaciones. Nuestra propuesta de lectura puede sintetizarse y comprenderse, en una primera instancia, a través de la imagen de un puente, un trayecto &mdash;y su recorrido&mdash; de un punto o varios puntos hacia otros. La linealidad no será el movimiento privilegiado del paseo que realizaremos: como una suerte de búsqueda &mdash;en la que las marcas que dejamos son luces y señales, pero a la vez huecos y sombras&mdash; iremos y vendremos sobre nuestros pasos, alentando nuevas posibilidades de ida y de retorno, acudiendo a la memoria en tanto fuente de sentido primordial, piedra de quiebre, espejo, fantasma e invención. Los cruces que abordaremos tienen un objetivo central: ampliar la mirada, abrir las perspectivas, reivindicar su pluralidad y arriesgar en sus articulaciones. Comencemos.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2"><b>3.1.   Primer cruce: revoluciones y la primera Sebastiana</b></font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Con su cortometraje <i>Revolución, </i>Sanjinés inaugura una nueva manera de pensar la mirada del espectador de cine boliviano. La película, de 12 minutos, filmada en 16 mm en blanco y negro, fue presentada al público local en 1964 como el <i>&quot;primer filme experimental boliviano (..) poema magistral (y) arte social verdadero (con) un profundo sentido nacional” </i>(Productoras cinematográficas Luz y Sombra, 1964:1; en Wood, 2006: 1). Ese año, la película ganó el Premio Jori Ivens en el Festival de Documental de Leipzig (Alemania), abriendo así la larga lista de premios concedidos al cine de Sanjinés en el exterior. La manera en que la película se produjo es particular: según apunta Alfonso Gumucio, entre 1962 y 1964, Sanjinés, el guionista Oscar Soria y el productor Ricardo</font> <font face="Verdana" size="2">Rada fueron elaborando el cortometraje, <i>&quot;robándole unos metros de película a las producciones auspiciadas que realizaban mientras tanto” </i>(1982: 219)<sup>11</sup>. El resultado fue una pieza en la que la Revolución de 1952 es reinterpretada y cuestionada, a través de una propuesta estética que trabaja con fotografía expresionista y los preceptos teóricos del montaje de los soviéticos Lev Kuleshov y Serguéi Eisenstein. Un poco más de diez años después de los agitados días de abril y el inicio de una de las transformaciones políticas y sociales fundamentales en Bolivia, Sanjinés hace una película en la que la pobreza y la marginalidad, retratadas en el espacio y tiempo cotidianos de la ciudad de La Paz, se encuentran con las imágenes de una reinterpretación crítica de la insurrección popular del 9, 10 y 11 de abril de 1952, y, en la articulación, de las reformas del proyecto político del nacionalismo impulsado por el Movimiento Nacionalista Revolucionario.</font></p>     <p align="center"><img src="/img/revistas/rcc/v18n32/a07_cuadro_02.jpg" width="394" height="244"></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">La película es &quot;sutil y ambigua&quot; (Wood, 2006: 5): en sus primeros planos, presenta una radiografía del subdesarrollo (Gumucio, 1985: 219) en la que la cámara muestra mujeres, hombres y niños indígenas, migrantes y pobres, que duermen en basurales, buscan comida en los escombros, son aparapitas y pordioseros; las imágenes se combinan a través de un montaje de ritmo trepidante que, por ejemplo, más tarde articula los rostros y escenas de niños de la calle, un carpintero en su taller y un grupo de niños cargando un ataúd pequeño y blanco. Estas imágenes se integran con el ruido de una manifestación y, luego, las imágenes del pueblo y sus dirigentes, que aluden directamente a los acontecimientos de abril de 1952. Masa revolucionaria; banderas y estandartes, soldados acuartelados; revolucionarios heridos, presos, encañonados y asesinados; pueblo enterrando a sus muertos, armado contra la opresión militar. Sin embargo, las imágenes finales quiebran esta sucesión: primeros planos de </font><font face="Verdana" size="2">rostros de niños y, para concluir, los pies de uno de ellos, descalzos sobre las piedras. Final abierto que consolida la visión no completamente celebratoria de la Revolución de 1952, en el que es posible leer la pregunta sobre la efectividad del proyecto político de la Revolución, si éste acabo con la realidad injusta de muchos y el porvenir incierto de los más débiles.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">De acuerdo con David Wood, la concepción del montaje de este film, heredera de las visiones de Eisenstein y Kuleshov, obliga a que el espectador se involucre de una manera activa y comprometida en la liberación del pueblo: &quot;(los espectadores de Sanjinés) (n)o deben atestiguar la revolución sino, a través de la labor intelectual alentada por el montaje, <i>sentir </i>la noción abstracta de revolución 'en una libre acumulación de material asociativo'(Eisenstein, 1963: 61). No se trata de la ya consagrada Revolución de 1952, sino del concepto, del proceso aún vigente, de 'revolución'&quot; (2011). Esta forma de interpelar al espectador se diferencia de la construcción del receptor pasivo que habrían configurado las producciones del Instituto Cinematográfico Boliviano (ICB), de propósitos propagandísticos y laudatorios del proyecto político de la Revolución y el imaginario social que construyó a través de una especial atención a la propaganda y, particularmente, la producción audiovisual, con la creación del ICB en 1953 (Wood, 2006: 6).</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">El cortometraje de Sanjinés es ciertamente &quot;la primera expresión cinematográficamente madura y políticamente intuitiva de la Revolución y su significado&quot; (Mesa, 1985: 81), porque articula esta expresión a través de una imagen/sentido tan enigmático como revelador: ¿dónde cabe la imagen del niño descalzo en la revisión crítica de la emancipación revolucionaria, en el álbum de victorias y derrotas de la construcción de la identidad boliviana en el abigarrado cruce cultural que lo atraviesa? Si correspondemos con nuestro afán de poner entre las cuerdas de su propia historia a las imágenes en movimiento producidas en el país, podemos encontrar una respuesta, también ambigua, diez años antes del estreno de <i>Revolución, </i>en el registro de la historia de una niña del pueblo Chipaya. <i>Vuelve Sebastiana </i>(1953) es el punto más alto de uno de los acervos cinematográficos más prolíficos de Bolivia: el de Jorge Ruiz, documentalista incansable, pionero indiscutible del cine nacional. Esta película, estructurada como docu-ficción, se sitúa en el pueblo de los Urus y en el viaje de Sebastiana Quespi, niña uru chipaya, a una población aymara cercana; su rescate y retorno a la comunidad de origen, a su memoria y sus tradiciones. Ruiz filmó esta película de forma independiente &mdash;cuando ya trabajaba para el ICB&mdash;, con guión de Luis Ramiro Beltrán y el asesoramiento del investigador francés Jean Vellard, con quien ya había trabajado en el documental <i>Los Urus </i>(1951).</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2"><i>Vuelve Sebastiana </i>tiene un tono didáctico, plasmado de manera clara a través de una fórmula: (a) el formato expositivo de la situación cotidiana del pueblo Chipaya, la riqueza de sus tradiciones y su situación de pobreza, producto del aislamiento y el abandono, y (b) la articulación de esta historia, a través de la narración de una voz en <i>off, </i>que combina la tercera y segunda persona, para mostrar y, sobre todo, explicar la historia particular de Sebastiana y la Historia detrás de ella —la de su comunidad y su cultura. El resultado es un producto con un enfoque indigenista, es decir, una mirada desde fuera que, en este caso, busca presentar esta historia, con el fin de rescatar, poner en valor, pero a la vez enseñar, poner en conocimiento a una audiencia occidental, un sujeto otro, indígena, y su contexto.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">En esta línea, la realizadora Verónica Córdova apunta que la película &quot;refleja una de las posturas típicas de la etapa nacionalista revolucionaria en Bolivia: como una recientemente descubierta fuente de fortaleza cultural e identidad nacional, las culturas indígenas eran vistas como una especie de patrimonio nacional, y por tanto se trataba de 'preservarlas' de cualquier cambio o transformación, aun si el cambio implicase mejorar sus condiciones de vida&quot; (2007: 135). Este afán preservacionista trasluce en el acercamiento honesto, que conoce y evidencia el lugar desde donde se pone la cámara: la distancia está marcada por la forma en la que la historia de esta niña es presentada al espectador urbano, en la que no se busca hacer un cruce de las miradas occidental e indígena. El narrador le habla a Sebastiana Quespi pero ella nunca contesta con su propia voz, sino a través de la reinterpretación que propone el documentalista sobre su cultura y su contexto en la década de 1950.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">La historia de Sebastiana también arroja una pregunta similar a la del niño descalzo con el que cierra <i>Revolución, </i>de Sanjinés: ¿qué significa la Revolución de 1952 para esta niña chipaya?; en el mapa de proyectos y consolidaciones de la conformación del Estado-nación, ¿dónde está Sebastiana, su pueblo, sus tradiciones? Hoy, 62 años después del inicio del proyecto político nacionalista, resulta revelador encontrar que tanto Ruiz como Sanjinés hayan escogido y trabajado la figura y la imagen de un niño y una niña para reflexionar sobre el complejo tejido de las identidades culturales y las reivindicaciones sociales y políticas en el país: como sintetizadores de la imagen del porvenir, cierto o abierto, ambos niños hablan de la esperanza y de la memoria, de la correspondencia de un tiempo presente de transformaciones con un pasado que trasciende e, incisivamente, interpela.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Esta interpelación se produce de maneras muy distintas en ambas películas. El cortometraje de Sanjinés propone involucrar al espectador de forma activa y, así, comprometerlo con la liberación y emancipación del pueblo; por su parte, <i>Vuelve Sebastiana </i>sitúa al espectador en una posición receptiva y pasiva, confirmada por la voz de un narrador que guía las interpretaciones de la audiencia de forma clara y unívoca. Sin embargo, esta diferencia no implica negar la intención política que gesta la mirada de ambos films: Sanjinés proponía que el cine puede crear una atmósfera, a través del montaje, en la que el espectador puede ver la situación como si estuviera dentro de ella<sup>12</sup>; Ruiz construye una película a partir de la tensión cultural que significa el encuentro de su mirada con una realidad y un sujeto que finalmente no comprende. Ninguna de estas perspectivas ofrece respuestas alentadoras o conformistas: entre el espectador que construye y requiere una película como la de Ruiz, y el espectador de quiebre que crea Sanjinés hay mucha distancia, pero sin el primero, el segundo sería inútil. No se trata, creemos, de una evolución del abordaje de las tensiones conceptuales que surgen en los encuentros sociales, sino de la apropiación de esta reflexión desde la construcción del espectador del cine boliviano frente a su tema fundamental: el otro, reflejo incómodo, políticamente intrincado, traducido en la figura de un niño tal vez huérfano, migrante indígena, chipaya olvidado, que carga con una memoria. El registro de esta tensión es el valor más trascendente de ambas películas.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">La lectura de este aporte abre dos desvíos en este recorrido, dos otras maneras de pensar, desde la contemporaneidad, estas tensiones.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2"><i>Primer desvío: </i>el documental <i>La bala no mata </i>(2012), dirigido por Gabriela Paz, con guión de Mario Murillo. La película recurre a testimonios de nueve hombres y mujeres que vivieron los días de la Revoluci&oacute;n de abril de 1952, con el fin de desmontar la historia oficial de este hecho. La idea fue recorrer junto a cada uno de los personajes el imaginario de la revolución personal y propia, individual y, a la vez, profundamente plural, colectiva. Este imaginario es un hecho de memoria, pero no de una memoria oficial, en la que el ejercicio del olvido es tajante, sino de una memoria chica, íntima. La pregunta que plantea </font><font face="Verdana" size="2">es, pues, similar a la que hiciera Sanjinés en su corto: ¿dónde, en la historia grande de la Revolución, caben los hombres y mujeres que fueron atravesados por ella, en las calles y en sus casas, en su memoria familiar y personal, en sus canciones y sus recuerdos?</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2"><i>Segundo desvío: </i>el cortometraje de Carlos Piñeiro, <i>Max Jutam </i>(2010)<sup>13</sup>. De cierta manera, es un homenaje al viaje de Sebastiana Quespi en la película de Ruiz. La película, filmada en Santiago de Okola, comunidad a orillas del lago Titicaca, cuenta la historia de Max, un joven que va a la ciudad con un recado de su familia: comprar un regalo para su sobrina. Llega a la ciudad y ve que es maravillosa, entonces se queda y nunca más vuelve a su comunidad. Se vuelve peluquero, y un día, 30 años después del inicio de la historia, decide volver a su comunidad. Cuando retorna se encuentra con que ya nadie lo espera.</font></p>     <blockquote>       <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Lo lindo de este personaje es que nunca le han gustado los peinados de su comunidad, desde joven los odia. Entonces, cuando conoce la ciudad, más allá de lo impactante que puede ser ésta cuando uno recién llega, lo que le importa a Max son los cortes de cabello que hacen en la urbe. Así, él se hace un corte tipo Elvis Presley, el corte que siempre había querido y eso lo cambia de nuevo, lo redefine. Se hace ese corte, se queda en la ciudad. La psicología del personaje trata de reflejar la cantidad de personas que migran del campo a la ciudad. <i>Max Jutam </i>trata de ser universal en el sentido que busca personificar a todos aquellos que un día llegan a la ciudad y nunca más vuelven a sus comunidades, a sus pueblos (Piñeiro, 2010).</font></p> </blockquote>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2"><b>3.2.   Segundo cruce: el espacio donde todos nosotros cabemos</b></font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">De algún modo, <i>Chuquiago </i>ha sido una experiencia única. Cuando se estrenó la película en La Paz fue grande mi sorpresa por el enorme éxito de taquilla, las colas de la gente frente al cine y los comentarios favorables de los espectadores.</font></p>     <blockquote>       <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Al mismo tiempo, se publicaron algunas de las feroces y despiadadas críticas que recibí localmente en el momento de su estreno. Según mis críticos yo había hecho una película que callaba más de lo que decía, era un reclamo de por qué no hacía un cine de combate o de compromiso político. Lo que yo quise hacer, y lo defiendo siempre, es una película que analice nuestra sociedad, que nos haga reflexionar, que examine lo que somos (Eguino, 2010).</font></p> </blockquote>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="Verdana" size="2">El número de espectadores que logró <i>Chuquiago </i>es uno de los más altos hasta la actualidad: 325.000 (Susz, 2003, en Espinoza y Laguna, 2009: 50)<sup>14</sup>. Bási</font><font face="Verdana" size="2">camente, este fenómeno ha sido leído desde una perspectiva: el cine que proponía Eguino marcaba un desvío con respecto al cine militante de Sanjinés, funcionaba comercialmente y lograba, con sus limitaciones, hacer una lectura medianamente consistente de la realidad boliviana y sus protagonistas más comunes, ciudadanos promedio representantes de distintas clases sociales que, aunque cuestionablemente, causaban empatía, recelo, repudio, cariño, risa, pena, en fin, emociones en el espectador.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Hoy esta lectura tiene sus limitaciones y no es posible confirmarla a cabalidad. A través de cuatro historias, la película proponía hacer un acercamiento a la idiosincrasia del habitante de La Paz, un recorrido cariñoso por las calles y paisajes de esta ciudad, sus espacios comunes y maravillosos. Podemos describir la película como la expresión de un despliegue discursivo amoroso, que construye a la ciudad en tanto espacio en el que confluyen disparidades, encuentros, cruces. La Paz de Eguino es un tejido intrincado de posibilidades para la mirada y el cuerpo del habitante de esta ciudad &mdash;los de siempre, los migrantes, los que vienen y se van, los que estuvieron siempre&mdash;, que configura un imaginario complejo y desafiante, ambiguo. Los cuatro personajes de <i>Chuquiago </i>tienen como eje de su identidad a esta manera de percibir la ciudad: no sólo como morada o lugar de tránsito, sino como centro de la configuración de las subjetividades, punto de convergencia único, hoyada que recibe y rechaza.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Las cuatro historias de la película son las siguientes: Isico (Nestor Yujiri), un niño indígena que llega a la ciudad y la recorre asombrado mientras aprende a hablar en castellano; Johnny (Edmundo Villarroel), hijo de un albañil que niega su origen indígena, se blanquea la cara con talco y hace todo para cumplir su sueño de viajar a Estados Unidos; Carloncho (David Santalla), un empleado público, representante de la burocracia y el buen humor, borrachito y buen tipo; Patricia (Tatiana Aponte), universitaria de familia acomodada, con afanes revolucionarios sosos, accesorios, digamos, de un atuendo a la moda. Una lectura, relativizada por Gumucio<sup>15</sup>, ubicaría a los personajes &mdash;el migrante, </font><font face="Verdana" size="2">el alienado, el funcionario público y la &quot;jailona&quot;&mdash; como rostros representantivos de las clases sociales que aloja el hueco paceño: en ellos se sintetizarían los cruces de estas clases sociales en la ciudad. Ésta es la figura central del film de Eguino: según nuestra lectura, más allá de la validez de la fotografía social o la inconsistencia de esta intención, la propuesta del director apunta a construir un imaginario de la ciudad donde los rostros de los protagonistas son, digamos, aristas de un centro, un eje, que es la ciudad misma y sus sentidos.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">En su momento, el film de Eguino fue reivindicado por abrir una nueva vía para el discurso de cine comprometido con una realidad social determinada: no se trata de un compromiso de militancia o de urgencia de denuncia sino de posibilidad de mirada, es decir, subjetividad, manera particular de entender<sup>16</sup>. Según Mesa, la posición de Eguino, con respecto a la coyuntura política del momento y la reinterpretación de ésta en la película, &quot;no depende del grado de limitación circunstancial sino de su propia visión del país&quot; (1985: 106). Se trata de una decisión, de una libertad particular posible por una manera diferente &mdash;a la de Ruiz y a la de Sanjinés&mdash; de entender la correspondencia entre realidad y discurso cinematográfico. Santiago Espinoza y Andrés Laguna apuntan que esta película es la primera del cine boliviano que explora territorios no exclusivamente políticos o indigenistas, y que representa &quot;un momento de &quot;liberación&quot; creativa y argumental&quot; (2009: 73-74).</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Matizamos las ideas propuestas por los críticos: la lectura que hace Eguino de esos temas urgentes, de índole política e indigenista, es otra, significa un cambio de enfoque o una apuesta distinta en el arbitrio de las temáticas. Pero, además, se juega por la construcción del imaginario de la ciudad, como ente vivo que atraviesa la vida de sus habitantes, los convoca y los transforma, los define para luego borronearlos, los pone en diálogo con el mismo ímpetu que los distancia irremediablemente.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Si bien es posible acusar a las historias de <i>Chuquiago </i>de ingenuas, también es necesario encontrar en esta lectura de la ingenuidad un factor propiamente político. ¿Por qué Eguino no hace una representación cabal, o más creíble, de sus figuras sociales? Podríamos contestar con un ¿por qué debe hacerlo?, o incluso con un ¿acaso esto realmente importa en esta película? Importa para el contexto: una película se ve a través de otra y, quiebre y continuidad, el cine de Sanjinés es influencia, es decir, fantasma e invención. Y ésta tiene que ver exclusivamente con la construcción del territorio de la ciudad: zona de cruces tentativos pero, sobre todo, campo de esferas que interactúan con sus reflejos, es decir, con sus proyecciones y sus límites.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Las historias de la película no se cruzan argumentalmente, hecho que consolida una visión de la ciudad como morada que, cercada, crea cercos, dibuja angustias que, en su carácter colectivo &mdash;incluso de clase&mdash;, no logran consolidarse de forma unívoca. La pluralidad cultural y social retratada tiene que ver con una ambigüedad de sentido acerca de la pertenencia: Isico es nuevo paceño por elección de sus padres; Johnny quiere irse de su ciudad y su país; Carloncho es el personaje más reticente y su condición de empleado lo universaliza, es decir, lo extrae de un lugar específico; Patricia vive en su casa y no en la ciudad. Ninguno de los personajes está completamente, vienen o se irán, nunca entraron, nunca salieron. Su condición de habitantes de La Paz está signada por una ausencia germinal, que los hace ajenos y propios a la vez, en un espacio que los conjuga en su negación. Derrotas, dijo Gumucio; pesimismo, Mesa; liberación, Espinoza y Laguna. Lo indudable es que se trata de una visión problemática sobre el hecho de permanencia, llegada, fuga, memoria, trascendencia del origen, lo que significa uno de los abordajes más lúcidos sobre la condición política del boliviano. Tal vez la postura de Eguino es enigmática, viéndola casi 40 años después. En todo caso, creemos que más bien se trata de reticencia, de un desencanto saludable, de un descreimiento primero que encontrará, en las décadas siguientes, pares conflictivos.</font></p>     <p align="center"><img src="/img/revistas/rcc/v18n32/a07_cuadro_03.jpg" width="322" height="454"></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">El par que escogemos aparece un poco más de tres décadas después de <i>Chuquiago. </i>Qué otro lugar más reticente, más descreído que un desolado cuarto del Hospital Obrero de La Paz. En su primer largo metraje, estrenado en 2009, Germán Monje juega a resituar La Paz en la memoria de un grupo de hombres, entre 50 y 70 años, la mayoría solitarios y melancólicos, encerrados y empotrados en camas. Trabajada en blanco y negro y, casi en su totalidad, en una sola locación, el juego de <i>Hospital Obrero </i>es arriesgado: hablar de La Paz casi sin mostrarla, hacerla trabajo memorioso puro, nostalgia <i>in situ, </i>paradójica, encierro germinal, cerco como respuesta al cerco. Hay una visión jubilosa de la amistad, del encuentro de estos personajes más pares que dispares, pero también hay un sabor amargo acerca de su condición de habitantes de una ciudad que viven a través del recuerdo, de una pérdida que obliga a la imaginería, a los ordenamientos y desordenamientos de aquello que uno se acuerda que fue.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">La narración se proyecta literalmente desde las piezas de un rompecabezas en el que se dibuja la figura vieja de un micro y el contorno difuso del Illimani. Las siete historias de la habitación 501 del Hospital Obrero vuelven a escribirse en el montaje en tanto se organizan las piezas y se desordena su cronología. Cada uno de los capítulos de <i>Hospital Obrero </i>va dejando pistas al espectador para que éste empiece a mover las fichas de la estructura y termine de descubrir cómo es que ésta juega. Los juegos de la memoria, a través del montaje, no son sólo temporales: este enredo de memorias y pasados ocurren tanto entre las camas de la 501 como en lo que se teje y desteje alrededor de éstas, en las ventanas. Las laderas de una ciudad, los micros que las trepan, la bulla del estadio Hernando Siles, a tres cuadras del hospital, y una villa que está de fiesta, fungen como ecos, imágenes o fantasmas, presencias disueltas por su inactualidad. El espacio, como en la película de Eguino, es un cuerpo vivo que se enfrenta intempestivo a la cámara. Bajo el lineamiento de abaratar los costos de producción<sup>17</sup>, un alto porcentaje de la película tiene lugar en un sólo espacio, y los saltos que hace la historia a otras dimensiones -desde las ventanas, la geografía de La Paz repite las subidas y bajadas, las idas y venidas de la narración-andan y desandan el recorrido por un lugar que es también de espera y donde el encuentro pasa por el enredo, la memoria, el desfase, la sutileza, la imagen. En fin, la reticencia a la fijación espacial y la paradoja del homenaje nostálgico a un espacio que no existe o existe infinitas veces, nunca y siempre.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="Verdana" size="2"><i>Ruta hacia el este. </i>Un encierro más radical es el que propone la trama de <i>El ascensor, </i>primera película del cruceño Tomás Bascopé, también estrenada en </font><font face="Verdana" size="2">2009. La historia se desarrolla en las cuatro paredes asfixiantes de un ascensor en un edificio de oficinas de Santa Cruz de la Sierra, que se estropea en pleno Carnaval y deja encerrados a tres sujetos, dos asaltantes &mdash;camba y colla&mdash; y un asaltado &mdash;camba:</font></p>     <blockquote>       <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Al principio la historia estaba pensada para dos. Pero después, viendo un poco el contexto, las cosas cambiaron. Yo creo que en el mundo no hay racismo sino clasismo. Lo que nos divide como seres humanos es la plata. Ésa es mi visión de Bolivia: la lucha no es entre cambas y collas, sino que es una lucha por poder, por plata. Y ahí apareció el tercer personaje. Todos los personajes viven alrededor del dinero. Es una película bien boliviana pero el tema es universal&quot; (Bascopé, 2009).</font></p> </blockquote>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2"><i>Borradura. </i>A finales de la primera década del siglo XXI, tres realizadores bolivianos se unieron para la producción de un largometraje. El proyecto era ambicioso, ya que partía de un manifiesto escrito por los directores sobre la producción de cine en Bolivia, sus limitaciones y posibilidades. El &quot;Manifiesto de las 3 B&quot; acompañó el estreno, en 2009, de <i>Rojo Amarillo Verde, </i>película en tres partes, dirigidas, respectivamente, por Martín Boulocq, Sergio Bastani y Rodrigo Bellott. La película buscaba configurar una imagen del país a partir de las figuras de la madre y la pertenencia, a través de tres historias, situadas en los lugares de origen de los directores: a saber, Cochabamba (Boulocq), Tarija (Bastani) y Santa Cruz (Bellott). Ésta quizá sea la primera película boliviana en la que se explora sobre la temática de la identidad nacional desde, en este caso, tres espacios alejados de La Paz y de lo indígena-andino.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2"><b>3.3.   Tercer cruce: migrantes de la nación clandestina</b></font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">La película más importante del cine boliviano se estrenó hace 25 años. &quot;La nación clandestina&quot;, de Jorge Sanjinés, construye un discurso sobre la identidad boliviana a partir de la historia de Sebastian Mamani (Reynaldo Yujra) y su viaje de retorno desde la ciudad hacia su comunidad. Dedicada al pueblo aymara, el film escrito por Sanjinés y magistralmente fotografiado por Cesar Pérez, se ha consolidado, con el paso de los años, en la película que con más complejidad ha abordado y trabajado el discurso indigenista, el eje de sentido de lo indígena en el intrincado tejido cultural que se despliega entre el campo y la ciudad, a través de la imagen y la identidad del migrante, las tensiones de una negación cultural y el camino de expiación identitaria. <i>&quot;Sanjinés ha logrado renovar su fuerza, gracias a que ha superado el tono mesiánico y 'programático' de antaño, para abordar una reconstrucción histórica cargada de sentidos e interrogantes&quot;, </i>escribió Silvia Rivera en 1990, cuando se acababa de estrenar la película en Bolivia (Rivera, 1990).</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">La película logró el que hasta ahora es el premio más importante obtenido por una cinta boliviana en el ámbito internacional: la Concha de Oro del Festival de Cine de San Sebastian<sup>18</sup>. El reconocimiento termina de confirmar algo que se entendió, desde ese momento, como un punto de quiebre en el cine boliviano: el signo de interrogación con el que cierra el primer corto de Sanjinés aparece en esta cinta desplazado e integrado a una comprensión densa sobre el fenómeno de cruce cultural de los imaginarios del campo y la ciudad, de lo indígena y su articulación con la nación oficial, de la extrema situación social y política que define a Bolivia. Sebastian Mamani es expulsado de su comunidad por haberla traicionado, por cambiar su nombre y negar sus tradiciones: la única forma posible de retorno a su lugar de origen es a través del sacrificio, ofreciendo la vida en el ritual ancestral del<i> Jacha Tata Danzante, </i>que consiste en bailar hasta morir. La película es, así, la historia de un viaje de retorno, de la reivindicación fatal de la vida a través de la muerte, como sublimación culminante de la desestabilización de una configuración fija, o fijante, del sujeto nacional. El punto de inicio del film es el del desgaste que viene de la comprensión de la trascendencia, del peso de la memoria. Según proponen los críticos Santiago Espinoza y Andrés Laguna,</font></p>     <blockquote>       <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">El indígena que llega a su comunidad cargando a cuestas su propia muerte no es el mismo que salió pequeño para vivir en la ciudad ni el que fue expulsado de aquélla ya adulto, por traicionarla. El indígena que llega a ese pueblo casi deshabitado es el que ha resultado del encuentro fallido entre el Estado occidental y la nación clandestina. Es el que ha resultado de la conciencia de que en la nación oficial nunca dejará de ser un &quot;indio de mierda&quot;. Es el que ha resultado de la apelación al único y último vínculo genuino con la nación clandestina, con su identidad primigenia: la niñez (Espinoza y Laguna, 2009: 80).</font></p> </blockquote>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Los críticos se remiten a la lectura propuesta por Leonardo García Pabón, que señala la niñez como fuente de un recuerdo lúcido de Sebastián al retornar a su comunidad: la imagen de aquel danzante que, de niño, ve bailar hasta la muerte. A través de este recuerdo del ritual, señala García Pabón, se recupera una memoria infantil y una historia anterior a la creación del Estado boliviano:</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<blockquote>       <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">En su gesto se unen complementarias la conciencia del presente y la memoria del origen. Es decir, conciencia de que su identidad nacional debe ser repensada en términos de su cultura indígena, en la memoria de sus fundamentos míticos y vitales, así como en los de la experiencia de su presente histórico&quot; (2007: 262).</font></p> </blockquote>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">La confluencia de la que habla García Pabón, entre la experiencia del presente y la encarnación del pasado histórico, se dibuja a través de una imagen, tan </font><font face="Verdana" size="2">fulgurante como fluctuante, reveladora y hermética. La apelación a la memoria &mdash;como cuerpo de un imaginario entreverado, ya despojado de cualquier aterrizaje inmovilizante&mdash; la revela huella o inscripción fundante, convocada a través de una suerte de conjuro, una suerte de invocación para la expiación: en una escena inicial de la película, Sebastian recuerda esta imagen junto al mascarero, la verbaliza y, con esto, la transforma en invocación a su propio pasado, que no es individual sino colectivo, ancestral. Así, la memoria convoca a una correspondencia urgente, único conducto para la reivindicación de un imaginario cultural.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Otro tipo de invocación a la memoria es la que realiza, dos décadas después de <i>La nación clandestina, </i>el realizador Miguel Hilari, con su primer documental, <i>El corral y el viento. </i>Estrenado recientemente en el Festival Cinéma du Reel en Francia<sup>19</sup>, la película otorga, después de <i>Zona Sur, </i>de Juan Carlos Valdivia, una respuesta consistente, posible, a algunas de las problemáticas centrales de la película de Sanjinés: la identidad del migrante indígena, la articulación de los imaginarios culturales que entran en juego en la relación entre el campo y la ciudad, los sentidos de la nación, de la memoria como zona de registro y cuerpo de interpelación. A continuación, queremos trazar ciertos entramados del diálogo riquísimo que entablan ambas películas.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Narrada en primera persona, <i>El corral y el viento </i>puede verse como se mira o como se imaginaría un álbum familiar: la memoria construye y destruye momentos, inventa cosas perdidas, las recupera para un tiempo distinto, donde las distancias entre lo que se es y la historia que nos sostiene se vuelve un campo inmenso de tensiones, espejos, muros, tejidos, imágenes y canciones. La historia que presenta el documental es compleja, en cuanto lo que vemos son aristas, momentos concretos y herméticos dentro de los que se desenvuelve una trama que comenzó décadas, siglos atrás. A partir de la premisa de filmar Santiago de Okola, el pueblo de su padre, Miguel Hilari hace un recorrido imaginario por su propia historia, en una suerte de impulso testimonial y, a la vez, ficcional: en la vida cotidiana del campo, a través de las imágenes de los pocos pobladores de esta comunidad a orillas del lago, Hilari traza un recorrido hasta su experiencia propia, sus recuerdos, los que le pertenecen y los que no, sus visitas al pueblo de niño, su tío y su padre aymaras, su diario infantil escrito en alemán, la lengua de su madre.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Hilari presenta la película como la filmación del lugar de sus raíces. Se trata de una comprensión diferente del origen, con respecto a la película de Sanjinés. Ambos films abordan la problemática articulación entre campo y ciudad, entre los imaginarios del Estado-nación y el lugar de origen &mdash;indígena, campesino, clandestino, real. Lo hacen desde una particular y novedosa lectura de esta relación. Silvia Rivera, en su texto sobre <i>La nación clandestina, </i>que citamos líneas atrás, apunta que la construcción simbólica de la historia está dada desde el punto de vista de la comunidad y sus mecanismos, reconocidos en su complejidad:</font></p>     <blockquote>       <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">&quot;[l]a comunidad ya no es un ente sin fisuras, pleno de armonía y casi hermético a los influjos del exterior. Toda la película es una narración de los conflictos que vive una comunidad a lo largo de la historia contemporánea del país. Conflictos de profunda raíz histórica, que en el filme se remontan al &quot;tiempo&quot; de los patrones, tiempo de humillación y de derrota que tendrá profundas consecuencias en toda la trama posterior&quot; (1990).</font></p> </blockquote>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Sebastián retorna a una comunidad distinta, a una memoria que trasciende a través de una transformación que se registra y se pierde en la identidad de los que se van. Así, la carga de memoria que lleva a cuestas el personaje &mdash;en la figura de la máscara que, en una de las secuencias, recorre la geografía ascendente de La Paz en las espaldas de Sebastián&mdash; no es una consolidación: la tradición se reactualiza en el danzante, que no baila como una imagen rememorada, sino, también, <i>contra </i>ella.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">La mirada de Hilari coincide en muchos puntos con la propuesta de Sanjinés y la lectura de Rivera sobre <i>La nación clandestina. </i>La relación campo-ciudad es uno de los ejes del documental: la historia del abuelo aymara migrante, que llega a la ciudad y, como Isico, de <i>Chuquiago, </i>o Sebastián, de <i>La nación clandestina, </i>se queda maravillado y extrañado ante ella, sigue y se transforma en la historia del padre del realizador y la historia de éste, que regresa a la comunidad del abuelo para registrar aquellos recuerdos que han trascendido a través de él más acá de la tradición.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<blockquote>       <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">A mí me parece claro que la comunidad no es una cosa aislada que la puedes ver sola. Siempre existe en relación a la ciudad. No se puede ver el campo como algo (...) anclado en su propio tiempo &quot;pasado&quot;, digamos. Siempre me parece que existe en relación a la ciudad, porque puedes ver una mayor castellanización, una mayor urbanización, migración a la ciudad, que es algo que es muy importante para mostrar. Siempre quise tener a la comunidad en un proceso dinámico, no como algo estancado. Es algo que siempre se está moviendo y cambiando&quot; (Hilari, 2014).</font></p> </blockquote>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">La película insiste en las maneras de entender, trabajar, tensionar y proponer el registro de esta relación, en sus distintos niveles y figuras. Así, el primer gesto del registro es el de la memoria, la que aparece en las líneas del diario infantil de Miguel, escrito en alemán; los recuerdos de la llegada del abuelo a la ciudad, La Paz extraña. Este gesto se teje con otro, que es la condición ficcional del registro de la cámara, del impulso de la mirada como documento de su propio discurrir: el registro tardío, o la reconstrucción de lo vivido pero, sobre todo, de lo recordado, lo que tal vez no se vivió pero que halla, desde siempre, un asidero en un imaginario más complejo de las historias íntimas y familiares. En la historia de Miguel, filmar es registrar, en tanto esto significa ver en los otros, ahora, una historia que dialoga con la propia.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Descubrimos que la tensión, en ambas películas, ocurre en el registro de la transfiguración de esta memoria. De alguna manera, Sebastián, a través del ritual ancestral del Jacha Tata Danzante, busca reinsertarse en su comunidad y, así, registrar un retorno a ella en su propio cuerpo, en la entrega de éste a la tierra, a sus raíces. Lo que hace Hilari es distinto: el registro no sirve para reivindicar el retorno, sino para ficcionalizar a partir de él: Miguel se acerca, desde la primera secuencia de la película, a los niños de su familia en Santiago de Okola, sus primos posiblemente, parientes por el tío Francisco, el único hermano que se quedó en el pueblo. Así, vemos a dos hermanos jugando, disfrazándose frente a la cámara, en un diálogo de complicidad fraternal con ella y con quien pregunta detrás de ella.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Con una inteligente mirada paródica respecto a la solemne escritura de la historia de las naciones, sus reivindicaciones, sus victorias y sus derrotas, a través de planos que juegan de forma irreverente con el civismo y sus escenificaciones escolares, Miguel hace una serie de cuadros con niños recitando poemas sobre las culturas ancestrales, poemas políticos en contra del imperialismo, cantando canciones del lugar, con wiphala, pollera y poncho. Los rostros, voces y expresiones inolvidables de estos niños contrastan con la historia que da título al documental: décadas atrás, el abuelo de Miguel había demandado a las autoridades de Carabuco, pueblo cercano a Santiago de Okola, aprender a escribir y leer en castellano. Como respuesta fue encerrado en un corral de burros. Esta historia no tiene la misma funcionalidad que el recuerdo de Sebastián Mamani: en este personaje, el retorno y encarnación de la tradición es, finalmente, sublime, celebratorio. Del otro lado, el abuelo de Hilari vive en recuerdos que, reinterpretados en el registro, no sirven para la restitución o negación de una identidad, sino para el despliegue de ésta en la densa e impredecible inactualidad de la imagen, del plano como refugio de una inasibilidad no presentida, </font><font face="Verdana" size="2">sino asumida y evidenciada. <i>&quot;Poner una cámara y filmar ese momento es algo que contiene violencia” </i>(Ibíd).</font></p>     <p align="justify">&nbsp;</p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="3"><b>4.   Cuarto cruce: amigos tal vez</b></font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Cochabamba, pocos años atrás. Berto (Juan Pablo Milán) quiere vender un auto viejo que le ha heredado su abuelo. Víctor (Roberto Guillón), su único amigo, pierde el tiempo con él, mientras no aparezca un comprador de la reliquia modelo 69. Pasean, junto a Camila (Alejandra Lanza), y no hacen nada, hablan de cosas que no importan, van y vienen a algún lugar, quién sabe cuál. En su primer largometraje, <i>Lo más bonito y mis mejores años </i>(2006), Martín Boulocq reinterpreta las bases de uno de los géneros que más ha trabajado el cine boliviano de los últimos 30 años: la <i>road movie. </i>La película del director cochabambino es una <i>road movie </i>atípica, o una <i>anti-road movie:</i></font></p>     <blockquote>       <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">(...) el desplazamiento geográfico es un fantasma presente, pero no parece posible, parece una ilusión. El desplazamiento interno sólo parece conducir a un lugar, la nada y hacia un solo sentimiento, la desesperanza. Los tres personajes, Berto, Camila y Víctor, se mueven todo el tiempo, pero nunca llegan a ningún lado, están encerrados. Incluso les roban las llantas del vehículo que los transporta, un viejo Volkswagen del 69. Parece que el universo confabula para que no hagan ningún tipo de viaje (Espinoza y Laguna, 2009: 105).</font></p> </blockquote>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="Verdana" size="2">La película de Boulocq viene de una tradición, habla con otras películas a partir de dos gestos fundamentales en la apropiación e interpretación del <i>road movie: </i>la amistad, el encuentro, desencuentro, obra y gracia de dos almas casi siempre desahuciadas, inciertas; y la pertenencia o, más bien, la problematización de ésta, a partir de la encarnación, celebratoria o desesperanzada, del desplazamiento, de la fascinación por la continua desaparición. Este segundo gesto, como hemos visto en los acápites anteriores, es el gran tema del cine boliviano, o al menos una de sus obsesiones más detectables. El primer gesto, en realidad, se ha abordado como lateral con respecto a las preocupaciones más urgentes del cine boliviano: lo indígena no es aspecto definitorio, lo social no tiene un corte reflexivo o reivindicativo, y lo político se construye en el desencanto, en el descreimiento y la reticencia.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2"><i>Lo más bonito y mis mejores años </i>no busca ser el retrato de una generación, una radiografía o fotografía social, una puesta en conocimiento esclarecedora. Sus ambiciones tienen que ver con la desestructuración de estos objetivos, en los que la integridad de la unidad, la consolidación de una respuesta, son los aspectos centrales. Como una película sobre el encierro &mdash;otro de los grandes </font><font face="Verdana" size="2">gestos del cine boliviano&mdash; juega a vaciar a los personajes de su propia memoria y a registrar la incertidumbre, la trascendencia de lo fútil, de un vacío que no se explica en lo germinal sino en su espejo<sup>20</sup>.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">La película boliviana inaugural de esta tendencia ya sugería esta perspectiva: <i>Mi socio </i>(1982), de Paolo Agazzi, abría una senda de preguntas con respecto a la integración nacional desde un lugar novedoso, como lo es la amistad entre un niño camba y un camionero colla, en un viaje de Occidente a Oriente en el que lo fundamental es el encuentro de subjetividades que no se representan más que a ellas mismas. Eso es lo novedoso.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">En una extensa entrevista publicada en 2012, Agazzi habla sobre algunos aspectos que hacen entrañable a <i>Mi socio, </i>de los que señalamos dos: la pareja de actores y la visión fresca e irónica de la realidad, &quot;tal vez con cariño y distanciamiento al mismo tiempo&quot; (87-88). La película busca plantear una opinión acerca de las identidades nacionales desencontradas, el Oriente divorciado del Occidente. Sin embargo, tal vez en estas ambiciones la película presenta sus flaquezas: el escepticismo no nos deja ubicar el rostro del país en los rostros de don Vito (David Santalla), el camionero, y su ayudante, Brillo (Gerardo Suárez); pero nos permite verlos en su propia condición. El desplazamiento de estos personajes, el cruce que realizan de un extremo a otro del país, es auténtico porque no ofrece respuestas, sino reparos, amistad en lugar de acuerdo de imaginarios. Como en la historia de <i>Lo más bonito y mis mejores años, </i>lo que importa es la interacción de los personajes en una atmósfera íntima y propia, reivindicativa únicamente de lo subjetivo. Las representaciones colectivas fracasan, la comunidad está escindida y no se busca restituirla, ésta es la revelación.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Desde un enfoque que ha ido mutando en las últimas décadas, el cine de Juan Carlos Valdivia trabaja una revelación similar. Especialmente en sus dos últimas películas, <i>Zona Sur </i>(2009) e <i>Yvy Maraey </i>(2013)<sup>21</sup>, piezas de una segunda etapa en la obra del director paceño, se asume la construcción de esta subjetividad a partir de la decadencia y el desencanto, la revelación del choque </font><font face="Verdana" size="2">de imaginarios culturales que conviven disímiles. En su más reciente película, Valdivia realiza una nueva reinterpretación del viaje: Andrés (Juan Carlos Valdivia), un cineasta paceño que quiere hacer una película sobre los guaraníes, emprende una travesía hacia el sureste de Bolivia. No sabe bien lo que quiere: persigue las imágenes de un explorador sueco que investigó esta cultura, buscando el lugar utópico, la tierra sin mal. &quot;Este karai está buscando salvajes&quot;, les dice a sus amigos Yari (Elio Ortiz), el guaraní que Andrés contrata para que lo acompañe y guíe por caminos de tierra y pueblos perdidos en lo más profundo de un país ancho, ajeno y tristemente desconocido.</font></p>     <p align="center"><img src="/img/revistas/rcc/v18n32/a07_cuadro_04.jpg" width="411" height="266"></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Ésta es tal vez la revelación más cruda y honesta del quinto largo metraje de Juan Carlos Valdivia. A través de la historia de amistad entre Andrés y Yari, su viaje de descubrimientos y enfrentamientos, la película revela una distancia ominosa, fatal, entre una serie de escenarios que corren y recorren la abigarrada realidad de lo plurinacional. Estos escenarios se tejen y destejen, son distintos uno del otro: &quot;yo no quiero ser indio, hermano&quot;. Las burbujas de <i>Zona Sur </i>se consolidan, toman forma y encarnan dos identidades concretas en este film: el propósito no es otro que el recorrido de los ampulosos recovecos de las diferencias culturales, el mestizaje, lo indígena, el otrora problema del indio, el encuentro y desencuentro de contrarios, la realidad de lo pluri-multi, la inquisidora mirada de un explorador sueco, un curioso siglo XXI y una niña guaraní que sabe más que todos nosotros y cuestiona: &quot;¿cómo sabes de qué color miro yo las cosas?&quot;.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Los riesgos de esta película tienen alcances similares a los de <i>Zona Sur. </i>Bolivia se piensa a sí misma de manera distinta desde la elección del primer presidente indígena, Evo Morales, hoy a punto de finalizar su segundo mandato, y ambas películas parten de la premisa de hablar de la identidad en tanto enfrentamiento doloroso, desesperanzador en términos de resoluciones o finales felices. El tema de la interculturalidad no se cierra, no encalla en ninguna respuesta clara. Aquí está el riesgo más notable de la cinta: repliega, hasta el último minuto, las maneras en las que la posibilidad de verse a través del otro podrían ser diáfanas. Nada lo es.</font></p>     <p align="justify">&nbsp;</p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="3"><b>5.   Éstas y otras rutas</b></font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="Verdana" size="2">El recorrido que hemos trazado ha buscado apuntar cruces o enfoques novedosos a partir de una revisión arbitraria, es decir, subjetiva, de la cinematografía boliviana de los últimos 50 años. La mirada a las insistencias y las recurrencias que aparecen en películas de tendencias y gestos símiles y disímiles arroja los ejes temáticos que movilizan a un arte que, como ningún otro en Bolivia, ha encarrillado con vehemencia y terquedad los difíciles caminos de la identidad y los conflictos culturales, la conformación de sujetos nacionales, oficiales y clandestinos, la encarnación del conflicto del registro de las tensiones de memorias y visiones que no encuentran un final de pleno acuerdo. El cine nacional es un cine de finales abiertos, en cuanto su obsesión más sensible &mdash;la conflictiva representación de la intrincada articulación social y política de los sujetos, la colectividad y las naciones&mdash; materializa descarnadamente sus desencantos y fracasos, sus excesos y celebraciones, sus encuentros pero también sus insularidades. Nada está fijo ni quiere estarlo.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Tal vez podamos definir parcialmente al cine boliviano a través de su fascinación, muchas veces traducida en urgencia, por los espejos.</font></p>     <blockquote>       <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">A los bolivianos nos urge realmente (mirarnos al espejo como sociedad), mirar es una cosa muy compleja porque a veces siento que ya tienen demasiada realidad, o sea que también los bolivianos necesitamos soñar por un lado, imaginarnos otro país y otras cosas, pero por otro lado que nos falta mucha autocrítica y vernos al espejo (2010).</font></p> </blockquote>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Recordamos a Johnny, de <i>Chuquiago, </i>blanqueándose la cara con talco, frente al espejo; al santero de <i>Cuestión de fe </i>mirando fascinado a la virgen que esculpe, tratando de encontrarse en su mirada; a Sebastian Mamani cambiándose el nombre para mimetizarse y encontrarse en una ciudad que lo rechaza; a Mario, el urgido profesor paceño de <i>American Visa, </i>que encuentra la expresión de desolación en el reflejo de su rostro frente a la ventanilla de visas de la embajada americana; a los primos de Miguel Hilari, sorprendidos ante la cámara que posa como ellos.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">El análisis del cine nacional, sin embargo, requiere muchas más perspectivas que las expuestas en este artículo, exigidas por el momento actual que se vive, donde la institucionalidad está quebrada, la producción atraviesa un momento algo vacuo, no hay buenas películas, ni mucho ni poco dinero para hacerlas. Un análisis de esta situación implicaría un compromiso, a distintos niveles, con la tradición, que convoca e interpela, exige y hace preguntas.</font></p>     <p align="justify">&nbsp;</p>     <p><font size="3"><b><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Notas</font></b></font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">*&nbsp; &nbsp; Universidad Mayor de San Andr&eacute;s.</font> <font face="Verdana" size="2"><b>Contacto</b>: <a href="mailto:mcmolinaergueta@gmail.com">mcmolinaergueta@gmail.com</a></font> </p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">1&nbsp; &nbsp; El cr&iacute;tico de cine Andr&eacute;s Laguna alude a esta definici&oacute;n de cine hecha por Espinoza, en la presentaci&oacute;n en La Paz, el 2011, del libro <i>Una cuesti&oacute;n de fe. Historia y cr&iacute;tica del cine boliviano de los &uacute;ltimos 30 a&ntilde;os (1980-2010), </i>escrito por ambos. El texto le&iacute;do por Laguna en la presentaci&oacute;n puede consultarse en su blog, </font><font face="Verdana" size="2">Tiempo recuperado: <a href="http://tiemporecuperado.blogspot.com/2011/09/historias-del-cine-boliviano-y-el.html" target="_blank">http://tiemporecuperado.blogspot.com/2011/09/historias-del-cine-boliviano-y-el.html</a>.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="Verdana" size="2">2&nbsp; &nbsp; Del mismo autor, es fundamental el libro <i>La campa&ntilde;a del Chaco. El ocaso del cine boliviano </i>(1990), que junto al de Gumucio, son hasta ahora las investigaciones m&aacute;s detalladas y minuciosas &mdash;en la medida de lo que permitieron y permiten las condiciones de la conservaci&oacute;n del patrimonio f&iacute;lmico en Bolivia&mdash; sobre la primera etapa del cine en Bolivia (desde la llegada del bi&oacute;grafo y la realizaci&oacute;n de las primeras vistas &mdash;entre 1897 y 1904&mdash; hasta la d&eacute;cada de 1940. En la reducida bibliograf&iacute;a del cine boliviano, otros dos libros son fundamentales para la revisi&oacute;n hist&oacute;rica: <i>Plano detalle del cine boliviano, </i>elaborado por Patricia Flores y editado por Juan Pablo &Aacute;vila (2006), y <i>Cronolog&iacute;a del cine boliviano </i>(1987-1997).</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2"></font><font face="Verdana" size="2">3&nbsp; &nbsp; Adem&aacute;s de los libros citados, esta primera mirada investigativa al cine boliviano est&aacute; tambi&eacute;n constituida por el trabajo de varios de los primeros cr&iacute;ticos de cine en nuestro medio, entre ellos Julio de la Vega, Pedro Susz, Carlos Mesa, Amalia de Gallardo, Luis Espinal, Renzo Cotta y Julio Pe&ntilde;aloza. Adem&aacute;s, las publicaciones investigativas de la Fundaci&oacute;n Cinemateca Boliviana &mdash;editadas en formato de colecci&oacute;n, denominada <i>Notas cr&iacute;ticas</i>&mdash;<i> </i>y el trabajo de varios cineclubes (Mesa, 1985).</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">4&nbsp; &nbsp; Cr&iacute;ticos: Claudio S&aacute;nchez, Sergio Zapata, Sebastian Morales, Mary Carmen Molina, Pedro Brusiloff, Mitsuko Shimose, entre otros.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">5&nbsp; &nbsp; Cr&iacute;ticos y periodistas especializados en cultura: Ada Zapata y Marcelo Reyes.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2"></font><font face="Verdana" size="2">6&nbsp; &nbsp; Cr&iacute;ticas publicadas en los peri&oacute;dicos <i>P&aacute;gina Siete </i>(La Paz) y <i>Nueva Cr&oacute;nica </i>(La Paz).</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">7&nbsp; &nbsp; Cr&iacute;ticas publicadas en la edici&oacute;n digital del diario <i>El Deber </i>(Santa Cruz) y la web cultural <i>Aullidos de la calle </i>(<a href="http://www.aullidosdelacalle.net" target="_blank">www.aullidosdelacalle.net</a>).</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">8&nbsp; &nbsp; Cr&iacute;ticas, art&iacute;culos y entrevistas sobre cine boliviano publicadas en diversos peri&oacute;dicos de La Paz, principalmente <i>La Raz&oacute;n.</i></font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">9<i>&nbsp; &nbsp; </i>Cr&iacute;ticas publicadas en diversos medios. Investigaciones y art&iacute;culos publicados en Bolivia y el exterior.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">10&nbsp; &nbsp; Cr&iacute;ticas publicadas en diversos medios impresos, principalmente en el peri&oacute;dico <i>La Prensa.</i></font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">11&nbsp; &nbsp; David Wood apunta: &quot;<i>Revoluci&oacute;n </i>se film&oacute; mientras Sanjin&eacute;s y su equipo realizaban <i>Sue&ntilde;os y realidades </i>(1962), cortometraje auspiciado por la Loter&iacute;a Nacional, que hab&iacute;a convocado en 1961 a la presentaci&oacute;n de proyectos para la filmaci&oacute;n de una producci&oacute;n cinematogr&aacute;fica&quot; (2006: 1). &quot;Sanjin&eacute;s acababa de llegar a Bolivia despu&eacute;s de haber estudiado en Chile, y prepar&oacute; el proyecto junto a Oscar Soria. La propuesta result&oacute; ganadora: el corto es un semi-documental o docu-ficci&oacute;n que narra la llegada a La Paz, desde Viacha, de un hombre joven en busca de trabajo. En la ciudad, el hombre conoce a un dulcero, que lo convence de adoptar este oficio. M&aacute;s tarde, encuentra a un vendedor de billetes de loter&iacute;a con quien conoce las oficinas de la Loter&iacute;a Nacional. El personaje gana la loter&iacute;a y regresa a su pueblo. En el bus que lo lleva de retorno a Viacha se le caen los dulces y deja que un ni&ntilde;o pobre los recoja&quot; (Gumucio, 1982:214).</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="Verdana" size="2">12&nbsp; &nbsp; Sanjin&eacute;s propone esta idea en un art&iacute;culo de 1960, titulado &quot;Sobre el cortometraje&quot;. Algunos fragmentos de este texto son reproducidos por David Wood, en su estudio &quot;Indigenismo y vanguardia: los primeros films de Jorge Sanjin&eacute;s y el proyecto nacionalista&quot;, que citamos varias veces en esta lectura. Traducimos del ingl&eacute;s la cita del texto de Sanjin&eacute;s, sobre la barrera artificial que hay entre el escenario y el espectador en el teatro: &quot;[e]n el escenario vemos desplegarse antes nosotros el drama de los personajes, ajeno a nuestro punto de vista subjetivo; somos espectadores que sienten pena o felicidad por ellos, pero no vemos a trav&eacute;s de sus ojos, no sentimos lo que ellos sienten. Porque no somos parte de sus vidas en un nivel subjetivo, somos capaces s&oacute;lo de la contemplaci&oacute;n distanciada&quot;. Por el contrario, el cine, seg&uacute;n Sanjin&eacute;s, puede conducir al espectador a una participaci&oacute;n visceral con las im&aacute;genes, ya que su capacidad de manipulaci&oacute;n temporal y espacial crea &quot;la impresi&oacute;n de ver los sucesos desde adentro, como si los espectadores estuvi&eacute;ramos rodeados de los personajes de la pel&iacute;cula&quot; (Wood, 2006: 6).</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2"></font><font face="Verdana" size="2">13&nbsp; &nbsp; Corto ganador, el a&ntilde;o 2010, del XXI Concurso Municipal Audiovisual Amalia de Gallardo, en La Paz.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">14&nbsp; &nbsp; Seg&uacute;n Susz, la pel&iacute;cula boliviana con m&aacute;s espectadores es <i>Mi socio </i>(Agazzi, 1982), con 340.000. Sin embargo, se debe tener en cuenta que no se tienen datos integrales sobre la taquilla boliviana de los &uacute;ltimos a&ntilde;os: la entidad que deber&iacute;a poder consolidar y difundir cifras de espectadores de cine nacional es el CONACINE, entidad en crisis en este periodo m&aacute;s reciente. Los datos que se tienen y se han difundido eventualmente a trav&eacute;s de la prensa son brindados por</font> <font face="Verdana" size="2">empresas de estudio de mercado y las mismas productoras audiovisuales. A principios de este a&ntilde;o, <i>La Raz&oacute;n </i>public&oacute; que la pel&iacute;cula <i>Las bellas durmientes </i>(Loayza, 2014) hab&iacute;a sido la m&aacute;s taquillera de 2013, con 15.000 entradas vendidas en todo el pa&iacute;s. Los datos fueron otorgados por la empresa Rentrak, que registra informaci&oacute;n de ciudades donde se proyectan pel&iacute;culas comerciales, y facilitados por Eduardo Calla, gerente de Programaci&oacute;n del Multicine de La Paz. La cifra es aproximada, ya que no se cuentan las entradas libres, como cortes&iacute;as, tickets vendidos a instituciones educativas, o las funciones en espacios de exhibici&oacute;n alternativos. Seg&uacute;n esta misma fuente, <i>La huerta, </i>producci&oacute;n tarije&ntilde;a de Rodrigo Ayala, vendi&oacute; 13.000 entradas a nivel nacional, e <i>Yvy Maraey, </i>quinto largometraje de Juan Carlos Valdivia, 7.500. Consultada sobre este tema por la autora del art&iacute;culo en mayo de este a&ntilde;o, la productora Cinen&oacute;mada S.R.L. entreg&oacute; el dato de que <i>Zona Sur, </i>anterior pel&iacute;cula de Valdivia, logr&oacute; 58.468 espectadores a nivel nacional, mientras que a la fecha <i>Yvy Maraey </i>tuvo 18.335. Esta pel&iacute;cula contin&uacute;a su ciclo de exhibici&oacute;n a trav&eacute;s de un programa que impulsa la productora para llevar el cine a ciudades intermedias y poblaciones rurales.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">15&nbsp; &nbsp; Gumucio escribe: &quot;En efecto, muchos de los que han escrito sobre la pel&iacute;cula han identificado algo precipitadamente a los personajes con las 'clases sociales': Isico es el campesinado; Johnny, el proletariado; Carlos, la clase media; y Patricia,</font> <font face="Verdana" size="2">la burgues&iacute;a. Y sin embargo, la &uacute;nica historia que representa realmente a una clase social con cierta amplitud es la &uacute;ltima. Isico no puede representar al campesinado como clase. Desde el momento en que llega a la ciudad ha dejado lo que lo hac&iacute;a campesino, el trabajo de la tierra, y se ha convertido en un marginado m&aacute;s. Johnny no puede representar al proletariado, puesto que no trabaja como obrero, y a&uacute;n su padre, al ser alba&ntilde;il, es parte de una categor&iacute;a muy especial y marginal dentro de la clase proletaria. No es lo mismo ser alba&ntilde;il que obrero en una f&aacute;brica de textiles. En cuanto a Carloncho, &iquest;c&oacute;mo puede representar &eacute;l solo a la clase media, la m&aacute;s compleja y dif&iacute;cil de definir? En realidad, Carloncho no es sino la manifestaci&oacute;n superficial de un fen&oacute;meno que podemos inscribir en el marco social de la clase media: la burocracia. La &uacute;ltima historia, entonces, la de Patricia, es la que realmente describe las contradicciones en el seno de una clase social en un momento de crisis (que podr&iacute;amos situar hist&oacute;ricamente a partir de la guerrilla del Che). Pero es la historia m&aacute;s d&eacute;bil por las interpretaciones, por la m&uacute;sica, por el final inveros&iacute;mil&quot; (1982: 293).</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">16&nbsp; &nbsp; Adem&aacute;s, no podemos olvidar la clara posici&oacute;n de Eguino con respecto al p&uacute;blico y la exhibici&oacute;n de cine en Bolivia: &quot;(...) s&oacute;lo un cambio radical del sistema social que tenemos puede provocar un cambio en la mentalidad del espectador y ampliar la red de distribuci&oacute;n a otros sectores donde hoy no llega el cine. Por ello, si nosotros apenas podemos llegar a filmar una pel&iacute;cula con todos los sacrificios que esto implica, dif&iacute;cilmente podremos organizar un sistema de distribuci&oacute;n distinto al existente. Por eso mi planteamiento es categ&oacute;rico, yo quiero hacer un cine que se dirija al p&uacute;blico que acude normalmente a las salas de cine, consecuentemente, estoy adecuando los temas para que &eacute;ste sea un cine aceptado, a la vez que refleje una nueva corriente del cine boliviano&quot; (Eguino, 1985, en Mesa: 1985: 105).</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">17&nbsp; &nbsp; Apunte del director Germ&aacute;n Monje en una entrevista en el programa &quot;Cine con Cristal&quot;, de Radio Cristal, en julio de 2009.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">18&nbsp; &nbsp; Comparti&oacute; el premio con <i>Homer y Eddie, </i>dirigida por el ruso Andrei Konchalovsky.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2"></font><font face="Verdana" size="2">19&nbsp; &nbsp; La pel&iacute;cula form&oacute; parte, en marzo de este a&ntilde;o, de la secci&oacute;n de primeros y segundos filmes del festival, organizado por el Centro Pompidou de Par&iacute;s. En abril, fue la &uacute;nica producci&oacute;n boliviana que particip&oacute; en el Buenos Aires Festival Internacional de Cine Independiente (BAFICI).</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2"></font><font face="Verdana" size="2">20&nbsp; &nbsp; El cr&iacute;tico Sebasti&aacute;n Morales propone que el cine de Boulocq se define a partir de la imagen inicial de esta primera obra: la destrucci&oacute;n de un puente. &quot;En su cine, que busca ser m&aacute;s de preguntas que de respuestas, tenemos que imaginarnos esta primera imagen poderosa pero enigm&aacute;tica a la vez, como un signo de interrogaci&oacute;n, que abre la pregunta y que se cerrar&aacute;, tal como lo hizo Bu&ntilde;uel, el momento en que Boulocq nos presente su &uacute;ltima imagen. Signo de interrogaci&oacute;n que adelanta una pregunta, signo que nos interpela para que llenemos lo que sigue y por supuesto, a dar respuestas parciales, m&aacute;s o menos arbitrarias y (trans)subjetivas&quot; (2011).</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">21&nbsp; &nbsp; La segunda pel&iacute;cula de Valdivia, <i>American Visa </i>(2005), propone una mirada sobre la migraci&oacute;n distinta, tambi&eacute;n en el formato de un <i>road movie </i>fallido: El sue&ntilde;o de muchos, la historia de uno, dice la sinopsis del film, en el que Mario (Demi&aacute;n Bichir), un maestro de escuela del interior del pa&iacute;s, quiere emigrar a los Estados Unidos para reunirse con su hijo que estudia en Miami. Cuando le niegan la visa, planea un atraco para comprar una en el mercado negro. Pero el destino le depara otro reto cuando aparece Blanca (Kate del Castillo), una bailarina ex&oacute;tica que busca otro sue&ntilde;o: el sue&ntilde;o boliviano.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify">&nbsp;</p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="3"><b>Referencias</b></font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">1. Bascopé Tomas y Jorge Sierra. 2009. &quot;Tomás Bascopé y Jorge Sierra. El ascensor&quot;. <i>Cinemas Cine, </i>agosto de 2009.</font> <font face="Verdana" size="2">Disponible en: <a href="http://www.cinemascine.net/entrevistas/entrevista/Toms-Bascop-y-Jorge-Sierra" target="_blank">http://www.cinemascine.net/entrevistas/entrevista/Toms-Bascop-y-Jorge-Sierra</a></font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">2. Bellott, Rodrigo. 2010. &quot;Rodrigo Bellott: entre la confrontación, el musical y la trilogía negativa&quot;. <i>Cinemas Cine, enero </i>de 2010.</font> <font face="Verdana" size="2">Disponible en: <a href="http://www.cinemascine.net/entrevistas/entrevista/Rodrigo-Bellott-entre-la-confrontacin-el-musical-y-la-triloga-negativa" target="_blank">http://www.cinemascine.net/entrevistas/entrevista/Rodrigo-Bellott-entre-la-confrontacin-el-musical-y-la-triloga-negativa</a></font> </p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">3. Córdova, Verónica. &quot;Cine boliviano: del indigenismo a la globalización&quot;. <i>Nuestra América, </i>N&deg;3,pp. 129-146,2007.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">4. Eguino, Antonio. &quot;Antonio Eguino: los cineastas tenemos que correr con todos los riesgos&quot;. <i>Los Tiempos, </i>1 de agosto de 2010.</font> <font face="Verdana" size="2">Disponible en: <a href="http://tierraentrance.miradas.net/2010/10/entrevistas/entrevista-a-juan-carlos-valdivia-director-de-zona-sur.html" target="_blank">http://tierraentrance.miradas.net/2010/10/entrevistas/entrevista-a-juan-carlos-valdivia-director-de-zona-sur.html</a></font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">5. Espinoza, Santiago y Andrés Laguna. <i>El cine de la nación clandestina. Aproximación a la producción cinematográfica boliviana de los últimos 25 años (1983-2008). </i>La Paz: Editorial Gente Común/Fundación FAUTAPO,2009.</font></p>     <!-- ref --><p align="justify"><font face="Verdana" size="2">6. García Pabón, Leonardo. &quot;Indigenismo y sujetos nacionales en el cine de Jorge Sanjinés&quot;. En: <i>La patria íntima. Alegorías nacionales en la literatura y el cine en Bolivia. </i>La Paz: Plural, 2007.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=316795&pid=S2077-3323201400010000700006&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify"><font face="Verdana" size="2">7. Gumucio Dagrón, Alfonso. <i>Historia del cine en Bolivia. </i>La Paz: Editorial Amigos del Libro, 1982.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=316796&pid=S2077-3323201400010000700007&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><p align="justify"><font face="Verdana" size="2">8. ----------- 1995. &quot;El despegue del cine boliviano&quot;.</font> <font face="Verdana" size="2">Disponible en: <a href="http://kerymedia.com/Alfonso-Gumucio-Dagron/articulos/despegue.html" target="_blank">http://kerymedia.com/Alfonso-Gumucio-Dagron/articulos/despegue.html</a></font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<!-- ref --><p align="justify"><font face="Verdana" size="2">9. Hilari, Miguel. &quot;BAFICI 2014: entrevista al cineasta boliviano Miguel Hilari, director de <i>El corral y el viento&quot;. Cinencuentro, </i>7 de mayo de 2014.</font> <font face="Verdana" size="2">Disponible en: <a href="http://www.cinencuentro.com/2014/05/07/bafici-2014-entrevista-al-cineasta-boliviano-miguel-hilari-director-de-el-corral-y-el-viento/" target="_blank">http://www.cinencuentro.com/2014/05/07/bafici-2014-entrevista-al-cineasta-boliviano-miguel-hilari-director-de-el-corral-y-el-viento/</a></font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=316798&pid=S2077-3323201400010000700009&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><p align="justify"><font face="Verdana" size="2">10. La Razón. &quot;Loayza, el más taquillero del 2013&quot;. 4 de enero de 2014.</font> <font face="Verdana" size="2">Disponible en: <a href="http://www.la-razon.com/la_revista/Loayza-taquillero_0_1973802628.html" target="_blank">http://www.la-razon.com/la_revista/Loayza-taquillero_0_1973802628.html</a></font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">11. Laguna, Andrés. 2011. &quot;Historia(s) del cine boliviano y el derecho al salvajismo&quot;. Disponible      en: <a href="http://tiemporecuperado.blogspot.com/2011/09/historias-del-cine-boliviano-y-el.html" target="_blank">http://tiemporecuperado.blogspot.com/2011/09/historias-del-cine-boliviano-y-el.html</a></font></p>     <!-- ref --><p align="justify"><font face="Verdana" size="2">12. Mesa, Carlos. <i>La aventura del cine boliviano 1952-1985. </i>La Paz: Gisbert y Cia., 1985.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=316801&pid=S2077-3323201400010000700012&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><p align="justify"><font face="Verdana" size="2">13. ----------- &quot;Jorge Ruiz&quot;. Notas críticas N&deg; 47, octubre de 1983. La Paz: Ediciones de la</font> <font face="Verdana" size="2">Cinemateca Boliviana, 1983..</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">14. Mesa, Carlos, Beatriz Palacios, Jorge Sanjinés y Arturo Von Vacano. <i>Cine boliviano del realizador al crítico. </i>La Paz: Gisbert, 1979.</font></p>     <!-- ref --><p align="justify"><font face="Verdana" size="2">15. Molina, Mary Carmen. &quot;Balance parcial del cine en Bolivia el 2009&quot;. <i>Cinemas Cine, </i>enero de 2010.</font> <font face="Verdana" size="2">Disponible en: <a href="http://www.cinemascine.net/dossier/d/Balance-parcial-del-cine-en-Bolivia-el2009" target="_blank">http://www.cinemascine.net/dossier/d/Balance-parcial-del-cine-en-Bolivia-el2009</a></font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=316804&pid=S2077-3323201400010000700015&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify"><font face="Verdana" size="2">16. Morales, Sebastián. &quot;Destruir los puentes&quot;. <i>Cinemas Cine, julio </i>2011. Disponible en: <A href=http://www.cinemascine.net/dossier/d/Destruir-los-puentes target="_blank">http://www.cinemascine.net/dossier/d/Destruir-los-puentes</A></font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=316805&pid=S2077-3323201400010000700016&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify"><font face="Verdana" size="2">17. Piñeiro, Carlos. &quot;Así nomás se da&quot;. <i>Cinemas Cine, </i>diciembre de 2010. Disponible en: <a href="http://www.cinemascine.net/entrevistas/entrevista/Carlos-Pieiro-As-noms-se-da" target="_blank">http://www.cinemascine.net/entrevistas/entrevista/Carlos-Pieiro-As-noms-se-da</a></font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=316806&pid=S2077-3323201400010000700017&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><p align="justify"><font face="Verdana" size="2">18. Rivera, Silvia. &quot;Notas en torno a La nación clandestina&quot;. Presencia, suplemento &quot;Puerta abierta&quot;, 6 de abril de 1990.</font> <font face="Verdana" size="2">Disponible en: <a href="http://www.cinemascine.net/criticas/critica/Notas-en-torno-a-La-nacin-Clandestina" target="_blank">http://www.cinemascine.net/criticas/critica/Notas-en-torno-a-La-nacin-Clandestina</a></font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<!-- ref --><p align="justify"><font face="Verdana" size="2">19. Rodríguez, Mikel Luis. &quot;ICB: El primer organismo cinematográfico institucional en Bolivia (1952-1967)&quot;. Inédito.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=316808&pid=S2077-3323201400010000700019&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify"><font face="Verdana" size="2">20. Susz, Pedro. <i>Filmo videografía boliviana básica (1904-1990). </i>La Paz: Cinemateca Boliviana, 1991.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=316809&pid=S2077-3323201400010000700020&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><p align="justify"><font face="Verdana" size="2">21. Valdivia, Juan Carlos. &quot;Entrevista a Juan Carlos Valdivia. Director de <i>Zona sur&quot;. Tierra en trance, </i>octubre de 2010.</font> <font face="Verdana" size="2">Disponible en: <a href="http://tierraentrance.miradas.net/2010/10/entrevistas/entrevista-a-juan-carlos-valdivia-director-de-zona-sur.html" target="_blank">http://tierraentrance.miradas.net/2010/10/entrevistas/entrevista-a-juan-carlos-valdivia-director-de-zona-sur.html</a>. octubre 2010</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">22. Wiethüchter, Blanca y Carlos Rosso. <i>La geografía suena. Biografía crítica de Alberto Villalpando. </i>Cochabamba: Ediciones del Hombrecito Sentado, 2005.</font></p>     <!-- ref --><p align="justify"><font face="Verdana" size="2">23. Wood, David. &quot;Indigenismo and the Avant-garde: Jorge Sanjines's' Early Films and the National Project&quot;. <i>Bulletin of Latin American Research, </i>25(1), 63-82,2006.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=316812&pid=S2077-3323201400010000700023&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify"><font face="Verdana" size="2">24. ----------- &quot;Vanguardia e indigenismo: <i>Revolución, </i>Ukamau y el proyecto nacional&quot;. <i>Tierra</i></font> <font face="Verdana" size="2"><i>en trance, </i>noviembre de 2009.</font> <font face="Verdana" size="2">Disponible en: <a href="http://tierraentrance.miradas.net/2009/11/ensayos/vanguardia-e-indigenismo-revolucion-ukamau-y-el-proyecto-nacional.html" target="_blank">http://tierraentrance.miradas.net/2009/11/ensayos/vanguardia-e-indigenismo-revolucion-ukamau-y-el-proyecto-nacional.html</a></font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=316813&pid=S2077-3323201400010000700024&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><p align="justify">&nbsp;</p>      ]]></body><back>
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<abstract abstract-type="short" xml:lang="en"><p><![CDATA[With the assembling of a state of the question of Bolivian cinema in the past 50 years, this paper aims to articulate a reading that addresses the analysis of tradition through the comparison of particular pieces. Beginning with the tracing of a map and its landmarks, set from the history and film criticism during the last five decades in Bolivia, the text articulate the encounter of films that open new significance directions in the construction and discussion of cultural tensions and identity in the country, primary axis of Bolivian cinema. The paper presents a comparative analysis of films that challenge one another regarding topics and aesthetics, films political, cultural or temporarily distanced, in order to read into the transcendence, transformation, displacement and reconfiguration of tradition and its cultural, social and political senses.The point is to uplift the look on Bolivian cinema and tradition with the introduction of new ways of addressing to the pressing concerns.]]></p></abstract>
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