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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Juan Ludovico Bertonio Gaspari: “Vita Christi”]]></article-title>
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</front><body><![CDATA[ <p align="right"><font size="2"><b><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">TESTIMONIOS Y DOCUMENTOS</font></b></font></p>     <p align="center">&nbsp;</p>     <p align="center"><font size="4" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"><b>Juan Ludovico Bertonio Gaspari:  &ldquo;Vita Christi&rdquo;</b></font></p>     <p align="center">&nbsp;</p>     <p align="justify">&nbsp;</p>     <p align="center"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"><b>Iv&aacute;n Tavel Torres <a href="#_ftn*" name="_ftnref*" title="">*</a></b></font></p>     <p align="center">&nbsp;</p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"><b>&nbsp;</b></font></p> <hr>     <p align="justify">&nbsp;</p>     <p align="justify"><font size="3" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"><b>1. Introducci&oacute;n<a href="#_ftn1" name="_ftnref1" title="">1</a></b></font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Ludovico Bertonio fue el misionero de Juli del Virreinato del Per&uacute; que, motivado por el esp&iacute;ritu ignaciano, se anim&oacute; a preparar, redactar con la colaboraci&oacute;n de aymaras, entre los cuales se destac&oacute; Mart&iacute;n de Santa Cruz Hanansaya, del ayllo Cara, y  los aportes de la comunidad jesu&iacute;tica, El libro de la Vida  y Milagros de Nuestro Se&ntilde;or Jesu Christo en dos lenguas, Aymara y Romance&rdquo; (1612). &ldquo;Vita Christi&rdquo; est&aacute; basada en la obra de Alonso de Villegas &ldquo;Flos Sanctorum, y Historial general, de la vida y hechos de Jesu  Christo, Dios y se&ntilde;or nuestro (&hellip;)&rdquo;. Es, sin duda, la  primera obra sobre Jes&uacute;s escrita en idioma aut&oacute;ctono, aymara, y espa&ntilde;ol para los naturales del Nuevo Mundo. </font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Bertonio fue el sacerdote jesuita, misionero y persona, que  aprendi&oacute; y ense&ntilde;&oacute; la lengua aymara para  hablar y conversar sobre la vida de Jes&uacute;s. Ley&oacute; el Evangelio, no se aparto de la oraci&oacute;n, examin&oacute; escritos espirituales, di&aacute;logo con los ind&iacute;genas y consult&oacute; en su comunidad para  elaborar el &ldquo;Vita Christi&rdquo;.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Bertonio fue un sacerdote inmerso en la din&aacute;mica evangelizadora de su tiempo y comprendi&oacute; que la conversi&oacute;n de los indios exige el uso correcto de la  lengua aymara. En sus obras recomienda a los &ldquo;Sacerdotes de Cristo&rdquo; aprender adecuadamente la lengua aymara para que los indios no  entiendan mal y con errores los divinos y sagrados misterios. Los pastores de  las almas, recalca Bertonio en 1596, tienen &ldquo;(&hellip;) sobre sus hombros dos oficios importantes, que son la ense&ntilde;anza  de la verdad evang&eacute;lica, y la administraci&oacute;n de los santos Sacramentos&rdquo; (Bertonio, 1603b:15). El  autor advierte que es &ldquo;(&hellip;) muy grave de ense&ntilde;ar  doctrina falsa y err&oacute;nea, en lugar de la cat&oacute;lica y verdadera&rdquo; (Ib&iacute;d.)<a href="#_ftn2" name="_ftnref2" title="">2</a>. A los indios  adultos que piden el bautismo, si no sabemos su lengua, preguntaba  Bertonio a los religiosos, .c&oacute;mo podemos explicar  nuestros sagrados misterios de la adoraci&oacute;n de un solo Dios, de la  Sant&iacute;sima Trinidad, de la encarnaci&oacute;n, muerte y resurrecci&oacute;n del hijo de Dios, y  redentor del g&eacute;nero humano? (Ib&iacute;d.).</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">&nbsp;Bertonio aport&oacute; con sus obras al conocimiento de la vida cotidiana del Virreinato  del Per&uacute;. Explic&oacute; que la motivaci&oacute;n para escribir el &ldquo;Arte y la Gram&aacute;tica muy copiosa de la lengua Aymara&rdquo; y las otras obras biling&uuml;es fue &ldquo;(&hellip;) servir y ayudar a los  ministros del Santo Evangelio, que est&aacute;n obligados por el  Curato, y beneficio que tienen, y a otros que de Caridad se tienen por tales, y  especialmente a los Padres de nuestra Compa&ntilde;&iacute;a de Jes&uacute;s (&hellip;)&rdquo; (Bertonio, 1612d:4)<a href="#_ftn3" name="_ftnref3" title="">3</a> a  ensenar toda la doctrina cat&oacute;lica y cristiana y lograr una mayor polic&iacute;a humana en los naturales del Per&uacute; (Ib&iacute;d.).</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Cada libro publicado por Bertonio est&aacute; articulado a la acci&oacute;n evangelizadora de los  jesuitas entre los aymaras del Virreinato de Per&uacute; y responde &ndash;naturalmente- a las directrices definidas en los concilios  limenses. El conjunto de la obra escrita por Bertonio, manifiesta la comunicaci&oacute;n evang&eacute;lica con los aymaras. En cada una de sus obras  est&aacute;n parte de las respuestas a la pregunta: .c&oacute;mo hablar de Jes&uacute;s a los aymaras? La forma de vida, el  pensamiento y las costumbres de los aymaras permitir&aacute;n valorar tanto las razones como la forma del libro Vita Christi.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">En relaci&oacute;n a las obras publicadas, Bertonio explica: &ldquo;(&hellip;) sacamos primero a luz el <i>Vocabulario </i>[1612],  donde se hallara abundantemente todos los vocablos necesarios para hablar bien  y elegantemente esta tan copiosa lengua Aymar&aacute;. Dimos modo despu&eacute;s y traza para juntarlos con el libro del Arte, y Frases de la  misma lengua&rdquo; (Bertonio, 1612c:1s). Luego, &ldquo;Vita Cristi&rdquo;, donde se ensenan a la larga y por su orden  los sagrados misterios de la Vida [,] Pasi&oacute;n, Muerte, Resurrecci&oacute;n, y subida al Cielo de Nuestro Salvador&rdquo; (Ib&iacute;d.:2). Finalmente, comenta que en el  Confesionario muy copioso (1612), el cuarto libro, &ldquo;(&hellip;) se platica brevemente a los indios que cosa  sean los sacramentos, con qu&eacute; disposici&oacute;n deben recibirse,  especialmente el de la confesi&oacute;n, ayud&aacute;ndolos a que se confiesen  enteramente (Ib&iacute;d.: 3). Agrega que al final de la obra se  colocaron varios ejemplos y comparaciones que deben ser utilizados por el  sacerdote con la finalidad de mover a los indios a querer y volverse a su Dios  (Ib&iacute;d.: 3s.).</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">En esta relaci&oacute;n bibliogr&aacute;fica, Bertonio no se&ntilde;ala &ndash;expresamente- sus dos primeras obras publicadas en Roma el a&ntilde;o  1603: &ldquo;Arte breve de la Lengua Aymara, para  introducci&oacute;n del Arte grande de la misma lengua&rdquo; y &ldquo;Arte y gram&aacute;tica muy copiosa de la  Lengua Aymara. Con muchos, y varios modos de hablar para su mayor declaraci&oacute;n, con la tabla de los cap&iacute;tulos, y cosas que en  ella se contienen. &amp;c.&rdquo; Sin embargo, al exponer varios conceptos que  requieren mayor comentario, invita al interesado a revisar sus primeras obras  advirti&eacute;ndole que no se extra&ntilde;e de hallar algunos  errores.</font></p>     <p align="center"><img src="/img/revistas/rcc/n28/a12fig1.jpg" width="376" height="310"></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Adem&aacute;s, Bertonio agrega otras consideraciones sobre  sus obras. En referencia a los ejemplos, sostiene que tratan de diferentes  materias. Luego se anima a recomendar que &ldquo;(&hellip;) si a los Curas y Beneficiados pareciese acertado pudieran  industriar a alg&uacute;n indio de los que saben leer bien, para que  leyese alguno de estos ejemplos a la gente de la Parroquia cuando esta junta  para oir misa: y en las fi estas de N. S. que son de guarda para los indios,  podr&iacute;a leerseles el misterio que en aquel d&iacute;a celebra la Santa Iglesia, buscandole en el libro del <i>Vita  Christi </i>(&hellip;). Lo cual es muy conforme a lo que hizo el  doct&iacute;simo y muy celoso del bien de las almas el muy  Reverendo Padre Fray Luys de Granada&rdquo; (Bertonio 1612c: 197) <a href="#_ftn4" name="_ftnref4" title="">4</a>.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Los ejemplos tratan de virtudes y vicios, &ldquo;(&hellip;) de la vana superstici&oacute;n de la Idolatr&iacute;a y de otras muchas cosas, que fuera largo de  contar.&rdquo; (1612a: A1), explica Bertonio. Con esos peque&ntilde;os  datos que registr&oacute; sobre las supersticiones&rdquo;, m&aacute;s los aportes de otros cronistas, se dise&ntilde;ar&aacute; el universo simb&oacute;lico de los aymaras que se debe conocer para  leer y valorar su &uacute;ltima obra. Universo simb&oacute;lico que Bertonio analiz&oacute;, en sus detalles m&aacute;s significativos, para que el relato de la vida de Cristo no sea  parte de mitos o leyendas andinas que otorgaban personalidad tanto a la geograf&iacute;a del lago Titicaca como a varios personajes de la historia  incaica y mitolog&iacute;a aymara.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">La lectura y exposici&oacute;n cr&iacute;tica de los obras, en una l&oacute;gica de rigor cient&iacute;fico en cuanto a las fuentes documentales, permitir&aacute; ubicar al autor dentro del marco hist&oacute;rico e historiogr&aacute;fico en el que se edita la obra que  esrtudiamos.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">El pueblo de Juli conoci&oacute; los esfuerzos misioneros  de Bertonio. En la &ldquo;Residencia de Juli&rdquo;, centro misionero de los jesuitas en el Per&uacute;, Bertonio dio signos suficientes de que la comunidad cristiana  vive, y necesita vivir, en la convicci&oacute;n de estar compartiendo  la misma fe; una fe en el Cristo vivo y presente. La muerte de Jes&uacute;s en la cruz no fue el &uacute;ltimo acto del Hijo de  Dios. Cristo resucit&oacute; y ese acto revela al Dios de los vivos. Por  lo tanto, la acci&oacute;n evangelizadora&nbsp; y misionera implica la vida comunitaria.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">La comunidad contribuye al crecimiento y asimilaci&oacute;n personal del Evangelio en cada uno de sus miembros. La comunidad  permiti&oacute; la evangelizaci&oacute;n y protecci&oacute;n de los indios de los diferentes abusos de los encomenderos. Los  jesuitas organizaron pueblos y reducciones, crearon escuelas de canto y m&uacute;sica para dar esplendor a las ceremonias, a las fiestas en las  plazas y al trabajo comunitario. Desde la comunidad, Bertonio busc&oacute; responder a las necesidades de los aymaras. Su mejor aporte  fueron sus obras.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">En las obras de Bertonio est&aacute; una parte de la historia  de las comunidades que hablaban aymara y compart&iacute;an una visi&oacute;n de la existencia humana y de la espiritualidad que otorgaba  identidad a cada pueblo. Ahora bien, en la forma de aproximarse a esa historia  est&aacute; la condici&oacute;n, la presencia y la  posibilidad de ser del pueblo aymara contempor&aacute;neo. As&iacute; pues, la <i>Vita Christi</i><b>, </b>redactada a partir de la  integralidad de la Sagrada Escritura, la revelaci&oacute;n neo testamentar&iacute;a y la referencia l&uacute;cida al Magisterio, posee  en la actualidad una importancia decisiva para recuperar los valores morales de  los aymaras y otorgar a la existencia de las comunidades del siglo XXI un  sentido de existencia acorde con la solidaridad y la interculturalidad.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Esta obra es un aporte teol&oacute;gico que tiene sus ra&iacute;ces en la fe de la Iglesia y en una fe personal que hace del  propio Jes&uacute;s ofrenda de salvaci&oacute;n. Es una contribuci&oacute;n a la historia de la  evangelizaci&oacute;n en Am&eacute;rica Latina y un  testimonio de la interculturalidad evang&eacute;lica. Es una obra  singular, que surge tanto de la lectura de <i>Flos Sanctorum, </i>de Alonso de  Villegas, como de la experiencia sacerdotal de convivir con los pueblos  aymaras. En el libro est&aacute; inmersa la raz&oacute;n de la presencia de  Cristo en el Nuevo Mundo y es el testimonio de su espiritualidad ignaciana.  Bertonio procur&oacute; que los aymaras vivieran en el amor de  Cristo; un amor que les permitiera ver el mundo de otra manera. Bertonio  escribi&oacute; en aymara para ofrecer el amor de Jes&uacute;s que da origen a una nueva vida.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Hoy la <i>Vita Christi </i>es una obra fundamental para que muchas  almas encuentren el sentido a su existencia. Jes&uacute;s es la ofrenda para la  realizaci&oacute;n plena de lo humano. La antropolog&iacute;a adquiere la dimensi&oacute;n de la trascendencia por  la cristolog&iacute;a y la historia de Jes&uacute;s permite al ser humano colocar su vida en las manos de Dios.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Una lectura cuidadosa de las obras de Ludovico Bertonio permite  sospechar que el misionero &ndash;a lo largo de su convivencia con los aymaras-  repiti&oacute; la oraci&oacute;n&ldquo;Alma de Cristo&rdquo;, de San Ignacio de Loyola<a href="#_ftn5" name="_ftnref5" title="">5</a>.</font></p>     <p align="center"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Alma de Cristo, santif&iacute;came.    <br>   Cuerpo de Cristo, s&aacute;lvame.    <br>   Sangre de Cristo, embr&iacute;agame.    ]]></body>
<body><![CDATA[<br>   Agua del costado de  Cristo, l&aacute;vame.    <br>   Pasi&oacute;n de Cristo, conf&oacute;rtame.    <br>   !Oh buen Jes&uacute;s!, &oacute;yeme.    <br>   Dentro de tus llagas, esc&oacute;ndeme.    <br>   No permitas que me aparte  de T&iacute;.    <br>   Del maligno enemigo, defi&eacute;ndeme.    <br>   En la hora de mi muerte,  ll&aacute;mame.    <br>   Y m&aacute;ndame ir a T&iacute;,    <br>   para que con tus santos  te alabe,    <br>   por los siglos de los  siglos.    ]]></body>
<body><![CDATA[<br>   Amen.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">&ldquo;Alma de Cristo&rdquo; es la oraci&oacute;n que abre el camino de la obediencia, en el &aacute;mbito de la fidelidad al Evangelio que Jes&uacute;s predic&oacute;. La obediencia permite conocer la voluntad  divina. Es m&aacute;s: favorece, como requer&iacute;a San Ignacio, el prop&oacute;sito de tener &ldquo;(&hellip;) una intenci&oacute;n muy recta, pura y  limpia, sin mezcla de vanidad y tizne de amor o interese propio (&hellip;)&rdquo;<a href="#_ftn6" name="_ftnref6" title="">6</a>. Conduce al jesuita a buscar &ldquo;(&hellip;) la mayor gloria de Dios en su &aacute;nima, cuerpo y obras, y bien de las &aacute;nimas en todas las cosas,  cada uno en el talento que Dios le diere&rdquo; (Ib&iacute;d.). Ayuda a descubrir que la obra de Jes&uacute;s implica una entrega total.</font></p>     <p align="center"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Tomad, Se&ntilde;or, y recibid    <br>   toda mi libertad,    <br>   mi memoria,    <br>   mi entendimiento    <br>   y toda mi voluntad;    <br>   todo mi haber y mi  poseer.    <br>   Vos me disteis,    <br>   a Vos, Se&ntilde;or, lo torno.    ]]></body>
<body><![CDATA[<br>   Todo es Vuestro:    <br>   disponed de ello    <br>   seg&uacute;n Vuestra Voluntad.    <br>   Dadme Vuestro Amor y  Gracia,    <br>   que &eacute;stas me bastan.    <br>   Am&eacute;n</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">&ldquo;Tomad Se&ntilde;or, y recibir&hellip;&rdquo; es la expresi&oacute;n con la cual comienzan y concluyen los &ldquo;Ejercicios espirituales&rdquo;. Para Bertonio fue la  expresi&oacute;n para indicar que el siervo de Dios est&aacute; disponible para predicar el evangelio y as&iacute; alcanzar el amor de Jes&uacute;s. En ella expres&oacute; su convicci&oacute;n de vivir amando a Jes&uacute;s hasta el final de sus d&iacute;as.</font></p>     <p align="justify">&nbsp;</p>     <p align="justify"><font size="3" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"><b>2. Ludovico Bertonio: vida y misi&oacute;n evangelizadora</b></font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Juan Ludovico (Giovanni Luigi) Bertonio nace en el pueblo de Rocca  Contrada<a href="#_ftn7" name="_ftnref7" title="">7</a> de la provincia Marca de Ancona, el a&ntilde;o de 1557 (O&rsquo;Neill y Dom&iacute;nguez, T.I., 2001: 424)<a href="#_ftn8" name="_ftnref8" title="">8</a>. Sus padres fueron  Benedis Bertonio y Madalena Gaspari, mercaderes.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">El crecimiento de la Compa&ntilde;&iacute;a de Jes&uacute;s fue sustentado por el aprendizaje significativo del carisma  ignaciano en cada uno de los colegios, en las casas de formaci&oacute;n. El futuro jesuita deb&iacute;a comprender y asumir el  plan de Dios creador y redentor. Servir a Dios implicaba ayudar a las &aacute;nimas para su salvaci&oacute;n y perfeccionamiento de  todos. El hombre ignaciano busca ser un instrumento id&oacute;neo para el conocimiento y gloria de Dios.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">&ldquo;<i>Honra y gloria de Dios</i>&rdquo; fue el ambiente adecuado para formar a los escolares. Es tanto la  formaci&oacute;n para la obediencia como el camino para la  perfecci&oacute;n. El noviciado era el tiempo suficiente y  adecuado para que el admitido pudiera crecer en la gracia del Se&ntilde;or, orientado  y acompa&ntilde;ado por el maestro de novicios (Ib&iacute;d.: 365s.). Era el tiempo  eficaz para que el jesuita renunciara al mundo y se esforzara para fortalecer  su firme intenci&oacute;n de servir y honrar a Dios (Ib&iacute;d.: 372).</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Bertonio decidi&oacute; servir y honrar a Dios. Ingresar a la Compa&ntilde;&iacute;a de Jes&uacute;s fue, sin duda, elegir un estilo de vida, un  proceso de realizaci&oacute;n espiritual y la b&uacute;squeda de la perfecci&oacute;n, virtudes que est&aacute;n explicitadas en el fundador y su carisma. Un carisma destinado a  contribuir en la construcci&oacute;n del &ldquo;<i>Reino de Dios</i>&rdquo;. Ahora bien, en el &aacute;mbito de la pedagog&iacute;a ignaciana, el futuro jesuita procur&oacute; comprender las cualidades del fundador de la Compa&ntilde;&iacute;a. Bertonio, como era natural en el que sol&iacute;a ingresar a la Compa&ntilde;&iacute;a, procur&oacute; saber m&aacute;s sobre la personalidad del nuevo caballero de  Cristo.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Con un acompa&ntilde;amiento espiritual adecuado y el conocimiento  necesario de la nueva orden, explic&oacute; sus motivaciones y  estudios realizados, su pertenencia a la Iglesia Cat&oacute;lica. Dio los nombres de sus padres, su condici&oacute;n y el oficio que ten&iacute;an. En &uacute;ltimo t&eacute;rmino, Bertonio expres&oacute; su voluntad y decisi&oacute;n firme de ingresar a la Compa&ntilde;&iacute;a de Jes&uacute;s. La Compa&ntilde;&iacute;a valor&oacute; sus cualidades, y fue inscrito en el libro de admitidos. En el  marco de la tradici&oacute;n jesu&iacute;tica, Bertonio realiza la  confesi&oacute;n general con Fabio de Fabii<a href="#_ftn9" name="_ftnref9" title="">9</a>, comulgando e  ingresando a vivir en el noviciado. Vistiendo la sotana, empezar&iacute;a las pruebas propias de la Compa&ntilde;&iacute;a de Jes&uacute;s.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Por su valor testimonial, mostramos las fotograf&iacute;as del libro &ldquo;Codex&rdquo; en que est&aacute; inscrito Bertonio. La Informaci&oacute;n fue ampliada  visualmente, para poder mostrar los datos referentes al futuro misionero.  Inicialmente, quiero llamar la atenci&oacute;n sobre un detalle: la  primera firma de Bertonio al ser admitido como novicio en la Compa&ntilde;&iacute;a de Jes&uacute;s<a href="#_ftn10" name="_ftnref10" title="">10</a>.</font></p>     <p align="center">&nbsp;</p>     <p align="center"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"><b> Admisi&oacute;n  de Bertonio al noviciado</b></font></p>     <p align="center"><img src="/img/revistas/rcc/n28/a12fig2.jpg" width="644" height="797"></p>     <p align="center"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"> Fuente:  ARSI (2011)</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Como se puede leer en la p&aacute;gina, Bertonio ingres&oacute; el 29 de octubre de 1574; ten&iacute;a 17 a&ntilde;os. Ese a&ntilde;o la Compa&ntilde;&iacute;a hab&iacute;a cumplido 24 a&ntilde;os, ya que fue aprobada por el  Papa Julio III el 21 de julio de 1550. Bertonio estudi&oacute; gram&aacute;tica latina en su patria<a href="#_ftn11" name="_ftnref11" title="">11</a>.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Fabio de Fabi, maestro de novicios y Rector del Noviciado San Andr&eacute;s del Quirinal (1571-1577; 1589; 1597-1598) (O&rsquo;Neill y Dom&iacute;nguez, T. II., 2001: 1367; Lop Sebastia, 2000:  78), fue uno de los jesuitas que dirig&iacute;an los Ejercicios con  devoci&oacute;n y m&aacute;xima dedicaci&oacute;n. En el ambiente de los Ejercicios, Fabi conversar&iacute;a familiarmente con Bertonio, con la finalidad de que le  manifieste todas las cosas que surgen de la meditaci&oacute;n. Fabi recibi&oacute; a Bertonio como destinado por Dios para s&iacute;, lo ayud&oacute; para que pueda &ldquo;sentir&rdquo; c&oacute;mo Dios obra en &eacute;l y lo prepar&oacute; para ser operario en la &ldquo;Vi&ntilde;a del Se&ntilde;or&rdquo;.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">A principios del mes de octubre de 1578, el P. Everardo Mercuriano  env&iacute;a un Memorial al P. Baltasar de Pinas  (1528-1611) con las recomendaciones necesarias y suficientes para preparar el  viaje al Per&uacute;. El Memorial aporta datos significativos en  relaci&oacute;n a Bertonio:</font></p>     <blockquote>       <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"> 1. &ldquo;Ser&aacute; superior en todo el viaje hasta Lima de los  que van en esta misi&oacute;n, y como tal tendr&aacute; cuidado y proveer&aacute; lo que juzgare conveniente as&iacute; para la jornada como para los que van en ella.</font></p>       <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">2. Los que est&aacute;n se&ntilde;alados para esta misi&oacute;n son los siguientes: de  la Provincia Romana, el Padre Jo&aacute;n de Torres, el Hermano  Jo&aacute;n Ludo-vico [Bertonio], el Hermano Jo&aacute;n Baptista Rufo, Hermano Agust&iacute;n [Piedra Santa].  [Bertonio y Baptista eran de la Marca de Ancona; el primero de Rocca Contrada y  el segundo de Fermo]. De la Provincia de Toledo: Padre Luis de Guzm&aacute;n, rector de Belmonte, Padre Jo&aacute;n &nbsp; Diaz, rector de G&uuml;ete, Padre Juan Sebasti&aacute;n, el Hermano Diego Gonzales, el Hermano [ Juan] Ortiz y un Hermano  sastre. De la Provincia de Castilla: el Padre Balthasar &Aacute;lvarez, el Padre Alonso Ruiz, el Padre Francisco de &Aacute;ngulo, el Hermano Diego de Zuniga, el Hermano Diego de Torres. De  la Provincia de Arag&oacute;n: el Padre Lope Delgado, el Hermano [Antonio] Franco.</font></p>       <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">De estos hermanos  escolares, si hubiere alguna dificultad en alguno de ellos para no ir, podr&aacute; el Padre Pinas trocallos con otros de las mismas Provincias que  han pedido esta misi&oacute;n, de los cuales tiene dicho Padre memoria&rdquo; (MP II (1576-1580), 1958: 461-464).</font></p> </blockquote>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Seg&uacute;n Ega&ntilde;a (1954,1981: 342s.), el nav&iacute;o sali&oacute; de Sanl&uacute;car el 29 de septiembre  de 1580. Entre los jesuitas que se embarcan estaba Bertonio. El mismo Bertonio,  en carta de 17 de marzo de 1590 dirigida al padre Fabi, ratifica tanto la fecha  de su llegada como su labor en Juli: &ldquo;Yo he permanecido en esta  residencia de Juli cuatro a&ntilde;os y medio con otros diez de la compa&ntilde;&iacute;a doctrinando estos indios y cumpliendo las funciones de p&aacute;rrocos, pues por ac&aacute; solamente hay sacerdotes  de la compa&ntilde;&iacute;a y la gente que est&aacute; a nuestro cuidado son &uacute;nicamente indios&rdquo;<a href="#_ftn12" name="_ftnref12" title="">12</a> (Isla, 1986: 69).</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Seg&uacute;n el Cat&aacute;logo de la Provincia del  Per&uacute;, de1591 (Ega&ntilde;a, 1966: 670), la comunidad de  la residencia de Juli estaba conformada por las siguientes personas:</font></p>     <p align="center"><img src="/img/revistas/rcc/n28/a12tab1.jpg" width="504" height="420"></p>     <blockquote>       ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify">&nbsp;</p> </blockquote>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Un par de aspectos que deseo subrayar: el P. Ayanz (1559-1598) fue  superior de Juli de 1590 a 1593. &ldquo;En 1596 envi&oacute; una relaci&oacute;n al Rey Felipe II, en la cual relataba (&hellip;) los agravios a que estaban expuestos los aymaras y quechuas de  la regi&oacute;n del lago Titicaca, siendo forzados a ir como  mitayos a las minas de Potos&iacute;&rdquo; (O&rsquo;Neill y Dom&iacute;nguez (T. I., 2001:310). Despu&eacute;s de estar un tiempo  breve en Lima, Ayanz volvi&oacute; a Juli y, sin duda, dialogar&iacute;a con Bertonio sobre el avance de sus obras.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Por propia convicci&oacute;n y apego a las reglas y  normas de la Compa&ntilde;&iacute;a de Jes&uacute;s, Bertonio inform&oacute; con regularidad a sus superiores sobre sus actividades pastorales  y las obras que preparaba con la ayuda tanto de los aymaras formados en la  escuela de caciques como de los sacerdotes de la comunidad que hablaban la  lengua aymara. Una vez que fue admitido a la profesi&oacute;n perpetua en la Compa&ntilde;&iacute;a de Jes&uacute;s, hizo su profesi&oacute;n solemne de tres votos (pobreza, castidad y  obediencia) ante el Provincial Juan Sebasti&aacute;n de la Parra (1o de  noviembre de 1593) en la iglesia de San Pedro, Juli. (Gonz&aacute;les Holgu&iacute;n, 1842: XIs; ARSI, 1993: 158).</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Las obras de Bertonio est&aacute;n vinculadas a los  aportes de aquellos jesuitas que iniciaron el modelo pedag&oacute;gico del &ldquo;seminario de lenguas&rdquo; en la residencia de Juli. Desde su arribo al Per&uacute;, en 1581, hasta el 3 de agosto de 1625, Bertonio vivi&oacute; casi 44 anos, compartiendo su existencia con los aymaras lupacas  en el pueblo de Juli, en Arequipa y en Lima. Es m&aacute;s, dialog&oacute; con la mayor&iacute;a de las naciones aymaraes para aprender la  lengua de los naturales y, al mismo tiempo, recoger sus expresiones ling&uuml;&iacute;sticas. El aymara de los Charcas qued&oacute; inmerso en la silva de frases aymaras. La residencia de Juli  acogi&oacute; a Bertonio lo largo de 30 anos. En Potos&iacute;, los indios enviados a las minas escucharon sus pr&eacute;dicas, y miles se confesaron con &eacute;l a lo largo de m&aacute;s de tres anos. Los estudiantes del Colegio de San Pablo de Lima  aprendieron humanidades y mayores con Bertonio en sus primeros cuatro anos en  el Per&uacute;. Los dolores intensos que le causaba la gota  fueron aliviados por los hermanos jesuitas de la comunidad del Colegio de  Santiago de Arequipa a partir de 1619.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">En base a los datos del Cat&aacute;logo del Colegio de  Arequipa, 1619,<a href="#_ftn13" name="_ftnref13" title="">13</a> se conoce que Bertonio, a sus 62 a&ntilde;os, fue Ministro;  Vicerrector. A pesar de su delicada salud, se puede sospechar que colabor&oacute; ensenando lat&iacute;n y humanidades. Es m&aacute;s: Bertonio no dej&oacute; de ser obrero de &ldquo;indios y espa&ntilde;oles&rdquo;. A lo largo de su vida misionera en la  residencia de Juli, Bertonio convers&oacute; con el Provincial del  Per&uacute;, Juan Sebasti&aacute;n de la Parra, sobre las  caracter&iacute;sticas y virtudes del sacerdocio.</font></p>     <p align="center"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"><b>&nbsp;</b></font><img src="/img/revistas/rcc/n28/a12tab2.jpg" width="599" height="385"></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Ofrecemos la n&oacute;mina de los Provinciales, con la finalidad de  ayudar a comprender la estructura de gobierno que Bertonio deb&iacute;a considerar en relaci&oacute;n a la preparaci&oacute;n y publicaci&oacute;n de sus obras<a href="#_ftn14" name="_ftnref14" title="">14</a>, estructura que, como veremos  m&aacute;s adelante, qued&oacute; reflejada en sus obras.</font></p>     <p align="center"><img src="/img/revistas/rcc/n28/a12tab4.jpg" width="622" height="436"><img src="/img/revistas/rcc/n28/a12tab5.jpg" width="626" height="305"></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Ubicar a Bertonio en la l&oacute;gica de la Historia de la  Compa&ntilde;&iacute;a de Jes&uacute;s implic&oacute; la tarea de recuperar informaci&oacute;n sobre sus estudios y  formaci&oacute;n, especialmente aqu&eacute;llos que contribuyeron a la redacci&oacute;n de la <i>Vita Christi</i>.</font></p>     <p align="justify">&nbsp;</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font size="3" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"><b>3. Estudios y formaci&oacute;n para servir a Dios en el Nuevo Mundo</b></font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Bertonio procur&oacute;, por todos los medios a su alcance, vivir en  base a los principios de San Ignacio de Loyola. Los &ldquo;Ejercicios Espirituales&rdquo; fueron su &uacute;nica gu&iacute;a para su formaci&oacute;n sacerdotal y el discernimiento de esp&iacute;ritu su estrategia para convivir con los aymaras. Ensen&oacute; la lengua aymara a los estudiantes jesuitas en la &ldquo;Residencia de Juli&rdquo;, pero antes ley&oacute; humanidades en el  Colegio M&aacute;ximo de San Pablo (Lima), del cual fue rector  el padre Juan de Atienza (1581-1584). Sus clases estaban sujetas a las normas  pedag&oacute;gicas de la Compa&ntilde;&iacute;a de Jes&uacute;s, que est&aacute;n debidamente explicadas  en la <i>Ratio Studiorum</i>. La ense&ntilde;anza, en la realidad del Nuevo Mundo, fue  para Bertonio un apostolado.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">En cada una de sus obras, Bertonio refleja el pensamiento, los  principios y estructura de su formaci&oacute;n jesu&iacute;tica. La vida ejemplar de San Ignacio de Loyola fue la motivaci&oacute;n principal para sus estudios. Las Constituciones, en base a    una lectura destinada a la comprensi&oacute;n de la formaci&oacute;n jesu&iacute;tica durante el siglo XVI, expresan el sentido  y la finalidad de la educaci&oacute;n promovida por la Compa&ntilde;&iacute;a de Jes&uacute;s en todas y cada una de sus obras. La  doctrina se debe leer desde los motivos que impulsaron a la creaci&oacute;n de la orden religiosa. San Ignacio dec&iacute;a: &ldquo;Es preciso que nos imaginemos al mundo  dividido como en dos ej&eacute;rcitos que batallan: el de Dios y el de Sat&aacute;n. Los protestantes est&aacute;n en este &uacute;ltimo; la sociedad de Jes&uacute;s combate con el ej&eacute;rcito de Dios <i>ad majorem Dei Gloriam</i>&rdquo;.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Jes&uacute;s advierte a sus disc&iacute;pulos sobre los escribas y fariseos: ense&ntilde;aban al pueblo las  Escrituras y su modo de vida era muy diferente de lo que explicaban. El Se&ntilde;or  pide a sus disc&iacute;pulos ejemplaridad en la cotidianidad de la  vida y un apostolado fecundo. En Jesucristo se da en plenitud la &ldquo;unidad de vida&rdquo;, sus palabras y sus obras expresan la raz&oacute;n de su encarnaci&oacute;n. Los pueblos aymaras, al igual que las  comunidades de los uros, puquinas y quechas, requieren ejemplos vivos. La  vocaci&oacute;n del ap&oacute;stol, aqu&eacute;lla que se recibe en el bautismo, es dar testimonio, con palabras  y obras, de la vida y doctrina de Cristo. El buen ejemplo no es para mostrar lo  bueno que somos. El buen ejemplo nace de una aut&eacute;ntica vida de fe. El buen  ejemplo permite mostrar al aut&eacute;ntico Maestro: Jes&uacute;s. Bertonio, en sus lecturas de los Santos Padres de la Iglesia,  descubri&oacute; que hacer y ensenar forman una unidad. Asumi&oacute; en su formaci&oacute;n que ejemplo y doctrina, palabra y obra, se  complementan. Vivir seg&uacute;n los designios de Jes&uacute;s era ensenar el camino de la salvaci&oacute;n. Aun al final de sus d&iacute;as, a avanzada edad,  solicitaba al Se&ntilde;or la gracia de la humildad para seguir animando en la  evangelizaci&oacute;n de los indios.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">La humildad para servir al se&ntilde;or motiv&oacute; a Bertonio a leer &ldquo;Flos Sanctorum&rdquo;, de Alonso de Villegas, una obra destinada al predicador y que  contiene m&aacute;s de 3000 an&eacute;cdotas. En ellas encontr&oacute; relatos de vidas ejemplares que pod&iacute;an ser apropiados para el  mundo ind&iacute;gena. Villegas procur&oacute; que los relatos de la vida de los santos sean asequibles a toda  persona dispuesta a vivir seg&uacute;n las ense&ntilde;anzas de Jes&uacute;s. Su esp&iacute;ritu &aacute;gil y suave, su  naturalidad y libertad ignaciana, le permitieron escribir la &ldquo;Vida de Jes&uacute;s&rdquo; en base a la obra de  Villegas. No se puede negar que &ldquo;<i>Vita Christi</i>&rdquo; fue una manera espiritual de recapitular la experiencia de  Ignacio de Loyola. </font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Bertonio prepar&oacute; la &ldquo;<i>Vita Christi</i>&rdquo; cuidando que Jes&uacute;s no fuera equiparado con Tunupa, una  divinidad andina muy arraigada en la memoria y en los rituales aymaras. Tambi&eacute;n cuid&oacute; que el aymara utilizado para presentar la  vida de Jes&uacute;s sea adecuada, elegante y comprensible para  las diferentes comunidades aymaras. Para valorar este esfuerzo, es prudente  ofrecer algunos datos sobre Tunupa.</font></p>     <p align="justify">&nbsp;</p>     <p align="justify"><font size="3" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"><b>4. Pusica&rsquo;ka-Iqui y Tunupa-Ekeko</b></font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Wirocacha es Pusica&rsquo;ka, una divinidad que  expresa la totalidad. Los estudios de antropolog&iacute;a simb&oacute;lica muestran que divinidades y ritos manifiestan las normas y los  valores que configuran la ideolog&iacute;a y la conducta de las  personas. En este horizonte, el hijo de <i>Pusica&rsquo;ka </i>e <i>Iqui </i>sustent&oacute; las relaciones comunitarias de los aymaras. <i>Tunupa </i>permiti&oacute; a los aymaras asumir sus roles sociales y fue sustancial en el  imaginario de estos pueblos. La tradici&oacute;n de <i>Tunupa </i>era la  fuente para escuchar los sermones y las explicaciones sobre la vida de Jes&uacute;s.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Tunupa fue una figura importante. Por ello, en la introducci&oacute;n general a la Monumenta Peruana de 1603-1604, Fern&aacute;ndez apunta la situaci&oacute;n de la siguiente manera:  &ldquo;En la doctrina-residencia de Juli est&aacute; a punto de concluirse la cuarta iglesia, dedicada a la <i>Santa  Cruz</i>, y el mayor fruto es la desaparici&oacute;n de pr&aacute;ctica de idolatr&iacute;as y hechicer&iacute;as. Serpea sin embargo  una cosmogon&iacute;a ind&iacute;gena a partir del caos  con <i>Pusica&rsquo;ka, Iqui y Tunupa</i>&rdquo; (Egana y Fern&aacute;ndez, 1986: 3). En la iglesia, se informa, se  han pintado unos lienzos muy buenos y vistosos de los misterios de la Santa  Cruz con que se cubre el techo de la capilla mayor, que entretiene y dan gusto  especialmente a los indios cuando los miran (Ib&iacute;d: 306).</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">El misionero Bertonio siempre redact&oacute; sus obras para conducir  a los aymaras a la fe verdadera, a la aceptaci&oacute;n plena de Jes&uacute;s de Nazaret y a la correcta comprensi&oacute;n de los misterios de la Iglesia Cat&oacute;lica. Este esfuerzo  intelectual se comprender&aacute; mejor despu&eacute;s de presentar la leyenda  de Tunupa.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">La leyenda, recogida por los jesuitas de Juli, que contaban los  indios comenzaba as&iacute;:</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Afirman que hubo un Dios que cri&oacute; este mundo, cielo y  tierra y cuanto hay en &eacute;l; y que antes que Dios lo criase, todo era  una profunda oscuridad y tinieblas; y que de esta oscuridad sali&oacute; un hombre, a quien ellos adoraban por Dios, que se llam&oacute; <i>Pusica&rsquo;ka</i>; &eacute;ste fue muy poderoso y cri&oacute; la luz en este mundo y luego la luna y despu&eacute;s el sol y luego fue criando el cielo, tierra y hombres y las dem&aacute;s cosas visibles.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Viendo pues el sol a la luna tan hermosa, tuvo envidia y tomando  un pu&ntilde;ado de ceniza, muy enojado, le dio con ella en cara y por esto no qued&oacute; tan hermosa y por la ceniza con que le dio, qued&oacute; blanca.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Este <i>Pusica&rsquo;ka</i>, a quien llaman creador de todas las cosas,  tom&oacute; por mujer una doncella que se llamaba <i>Iqui </i>y, sin juntarse con ella, concibi&oacute; y pari&oacute; un hijo, al cual pusieron por nombre <i>Tunupa (</i>MP VIII  (1603-1604), 1986: 310)<b><i>.</i></b></font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">La tradici&oacute;n recogida contin&uacute;a se&ntilde;alando que Tunupa, &ldquo;(...) siendo de edad,  hizo grandes maravillas y obras prodigiosas: allanaba los montes y cerros con  solo mandarlo, levantaba los llanos y valles, secaba los r&iacute;os y los animales y fieras le obedec&iacute;an&rdquo; (Ib&iacute;d.).</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">El Provincial Rodrigo Jim&eacute;nez de Cabredo<a href="#_ftn15" name="_ftnref15" title="">15</a>, cuyas  cartas revelan su valoraci&oacute;n de las misiones de la Compa&ntilde;&iacute;a entre los indios, no duda en apuntar la actitud de los naturales  en relaci&oacute;n a Tunupa. El escribe: &ldquo;Y as&iacute; hasta el d&iacute;a de hoy dura, cuando ven  alguna obra muy prodigiosa, decir: Es obra de <i>Tunupa</i>&rdquo; (MP VIII (1603-1604), 1986: 310).</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">El relato de Tunupa ofrec&iacute;a a los aymaras ocasiones  para encontrar similitudes con la vida de Jes&uacute;s. Mientras se compon&iacute;a <i>&ldquo;Vita Christi&rdquo;, </i>suprimiendo algunos aspectos  que conten&iacute;a la obra de Villegas y que no eran adecuadas  a la capacidad de los indios, Bertonio &ndash;probablemente- har&iacute;a oraci&oacute;n delante de la cruz de Cristo. Sin duda, el  pueblo de Juli, especialmente los que visitaban la residencia, acompa&ntilde;&oacute; la labor del misionero aymara. Un hermoso testimonio de este acompa&ntilde;amiento  comunitario qued&oacute; registrado en la carta anua de 1612:</font></p>     <p align="center"><img src="/img/revistas/rcc/n28/a12fig3.jpg" width="491" height="730"></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">&ldquo;Hace hecho una obra de  mucha utilidad para mejor ense&ntilde;anza de los indios con imprimir cuatro libros.  Uno del <i>Vocabulario </i>muy copioso de esta lengua Aymar&aacute;, Otro un <i>Vita Christi </i>en la misma lengua, otro un <i>Arte </i>que  aunque se ha impreso otra vez ha parecido conveniente se imprima de nuevo, por  la falta que hay de &eacute;l, y la demanda para aprender esta lengua.  Otro de la administraci&oacute;n de los sacramentos. <i>Confesionario</i>, y  devociones, y ejemplos muy a prop&oacute;sito para que los curas  con poca lengua que sepan puedan descargar sus conciencias, y doctrinar a sus  indios. Ha costado toda esta obra once mil pesos, y se han dado por bien empleados.  Por el mucho fruto que de &eacute;l se espera y aun ahora se ha cogido pues los  impresores que han estado en este puesto ocupado en la obra por haber visto el  modo y buen ejemplo que los de esta casa les han dado se han determinado de ser  de la compa&ntilde;&iacute;a y as&iacute; han hecho ejercicios  para arraigarse m&aacute;s en su vocaci&oacute;n que a lo que se puede  ver es de nuestro Se&ntilde;or el trabajo de esta impresi&oacute;n ha tomado el P. Luis Bertonio, que aunque la enfermedad de la  gota le ha apretado y aprieta ha contrastado todas las dificultades, para  acudir a esta obra tan de N. S. como lo ha hecho trabajando  incansablemente&nbsp; casi diez anos en ella.  Pero ha cogido el fruto de sus trabajos y celo porque la obra de todos cuatro  libros es en lengua muy consumada y perfecta&rdquo;<a href="#_ftn16" name="_ftnref16" title="">16</a>.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Las obras de Bertonio, redactadas a lo largo de m&aacute;s de 10 a&ntilde;os, tambi&eacute;n pueden ser asumidas  como un &ldquo;homenaje&rdquo; a los primeros jesuitas  que aprendieron el aymara y disenaron los primeros textos pedag&oacute;gicos, con la finalidad de que los curas predicasen en la lengua  natural de los indios de Chucuito.</font></p>     <p align="justify">&nbsp;</p>     <p align="justify"><font size="3" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"><b>5. Aspectos m&aacute;s importantes de &ldquo;Vita Christi&rdquo;</b></font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Con las recomendaciones o advertencias al lector del propio  Bertonio, abordar&eacute; &ldquo;<i>Vita Christi</i>&rdquo; con la finalidad de mostrar los lectores, aprobaciones, licencias  y privilegios de la obra. Luego se leer&aacute; la &ldquo;Vida de Jes&uacute;s&rdquo; desde la perspectiva de  las tradiciones y se ofrecer&aacute;n los autores y lugares que est&aacute;n en la obra. Se concluir&aacute; con las similitudes y  supresiones que existen entre la obra de Villegas y la de Bertonio.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Una afirmaci&oacute;n inicial: la presencia de Jes&uacute;s en los Andes, en el Virreinato del Per&uacute;, fue la &oacute;ptica de Bertonio para leer la obra de Alonso  de Villegas. La realidad aymara le ayud&oacute; a discernir y elegir  autores y obras para ayudar a construir el sentido existencial de los  habitantes del Nuevo Mundo. El Jes&uacute;s de los Evangelios  configur&oacute; la vida de Bertonio entre los aymaras. El  misionero aprendi&oacute; y escribi&oacute; en aymara con la firme  intenci&oacute;n de que los sacerdotes puedan presentar al  Hijo de Dios de una manera correcta y cautivadora. Evangelizar a los indios  exig&iacute;a conocer y leer a los maestros espirituales y  doctores reconocidos por la Iglesia Cat&oacute;lica. Sin dudar un solo  instante hoy Bertonio afirmar&iacute;a que el sentido de sus obras esta sintetizado  en la &ldquo;<i>Vida de Jes&uacute;s</i>&rdquo;.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"><b>5.1. Lectores, aprobaciones, licencias y privilegios</b></font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Cuando se escribi&oacute; en 1595 que &ldquo;los padres de Juli tienen  comenzado un libro de sermones y otro de ejemplos en la lengua aymara...&rdquo; empez&oacute; el proceso hacia la publicaci&oacute;n de las obras de Bertonio. Como era natural y normal a finales  del siglo XVI y en las primeras d&eacute;cadas del siglo XVII, las  obras manuscritas deb&iacute;an ser le&iacute;das y aprobadas para  contar despu&eacute;s con la licencia y los privilegios. No se pod&iacute;a ni estaba permitido evitar dichas etapas b&aacute;sicas antes de entregar las obras a la imprenta.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Los tiempos, las personas a las que fueron enviadas ejemplares &ndash;manuscritos de la &ldquo;Vita Christi&rdquo;, por razones de  limitaciones del art&iacute;culo, quedan explicitados en el cuadro que se  ofrece a continuaci&oacute;n.</font></p>     <p align="center"><img src="/img/revistas/rcc/n28/a12tab6.jpg" width="798" height="670"></p>     <p align="center"><img src="/img/revistas/rcc/n28/a12tab7.jpg" width="798" height="651"></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">La &ldquo;Suma del Privilegio&rdquo; tiene el mismo texto en todas las obras autorizadas<b>. </b>El  Provincial, Juan Sebasti&aacute;n, &ldquo;con la facultad que para  ello tengo de N.P.G. Claudio Aquaviva, doy licencia al padre Ludovico Bertonio,  de la Compa&ntilde;&iacute;a de Jes&uacute;s, para que imprima el libro intitulado Vita  Christi, en lengua Aymara y Romance, que ha compuesto; atento que ha sido visto  y examinado por hombres&nbsp; doctos de  nuestra Compa&ntilde;&iacute;a, e inteligentes de la misma lengua&rdquo; (Bertonio, 1612d: &para; 2r.)</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Bertonio dedica el libro al primer Arzobispo de Charcas, Don  Alonso Peralta [y Robles]. Este religioso naci&oacute; en Arequipa y fue  consagrado en M&eacute;xico, el 30 de noviembre de 1609. Recibi&oacute; el palio de Arzobispo el 1o de enero de 1611. No se duda en afirmar  que muri&oacute; en santidad en 1616 (Abecia, 1939: 234).</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Por un lado, el Doctor Miguel G&oacute;mez Hidalgo aprueba &ldquo;Vita Christi&rdquo; casi con los mismos argumentos que utiliz&oacute; para autorizar la impresi&oacute;n del &ldquo;Confesionario&rdquo;; por otro lo aprueba tambi&eacute;n el Doctor Diego Ram&iacute;rez: &ldquo;por mandato y comisi&oacute;n del se&ntilde;or provisor el  Doctor Feliciano de la Vega, le&iacute; este libro intitulado, de la vida de Christo,  en lengua Aymara, compuesto por el padre Ludovico Bertonio de la Compa&ntilde;&iacute;a de Jes&uacute;s, el cual es conforme a lo que ense&ntilde;a nuestra  Fe Cat&oacute;lica, y la doctrina de los sagrados Doctores,  y es &uacute;til y necesario para la instrucci&oacute;n de los Indios en nuestra Religi&oacute;n Cat&oacute;lica, y el lenguaje es muy acomodado para que los curas y  predicadores hagan mucho fruto espiritual&rdquo; (Ib&iacute;d: 93).</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">El padre Pedro Vicente [Pizuto], considerado como uno de los  mejores en el conocimiento de la lengua aymara por el propio Bertonio y que  vivi&oacute; en la residencia de Juli, escribe:</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"><i>Por comisi&oacute;n y orden del P. Juan Sebasti&aacute;n prep&oacute;sito provincial de la Compa&ntilde;&iacute;a de Jes&uacute;s en esta provincia del Pir&uacute;, he visto y examinado el tratado en la lengua Aymara, intitulado  Vita Christi, que quiere imprimir el padre Ludovico Bertonio, de la misma  Compa&ntilde;&iacute;a, y no he hallado en el cosa que sea contra  nuestra santa Fe y juzgo ser de grand&iacute;simo provecho para la ense&ntilde;anza  de los Indios, y mucho m&aacute;s para los doctrinantes, para hablar con  propiedad su lengua, ne sint eis barbari </i>(Bertonio, 1612d).</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Juan L&oacute;pez de Moya fue el encargado de transmitir la  Licencia de imprimir la obra. Vale la pena, aunque el texto estar&aacute; en la obra fotost&aacute;tica que m&aacute;s adelante se presenta en  forma separada, transcribir dicha nota.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"><i>El Doctor Feliciano de Vega, can&oacute;nico de la catedral de la ciudad de los Reyes, provisor y vicario  general de este Arzobispado por el Ilustr&iacute;simo se&ntilde;or don Bartolom&eacute; Lobo Guerrero. Arzobispo. Doy licencia para que por cualquiera de  los impresores de esta ciudad se pueda imprimir el libro intitulado La vida de  Christo; en lengua de Indios Aymara, compuesto por el Ludovico Bertonio de la  Compa&ntilde;&iacute;a de Jes&uacute;s, sin incurrir por ello  en pena alguna: atento a que por el parecer del doctor Diego Ram&iacute;rez, a quien por m&iacute; se cometi&oacute; ver el dicho libro, consta no haber inconveniente en la dicha  impresi&oacute;n </i>(Bertonio, 1612d: &para; 3r.)</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Diego Ram&iacute;rez fue el responsable de cotejar el  manuscrito con la obra impresa, tanto en el &ldquo;Confesionario&rdquo; como en la &ldquo;Vita Christi&rdquo;. Una idea del trabajo  realizado por &eacute;ste es el manuscrito de la &ldquo;Aprobaci&oacute;n del padre Diego de Torres&rdquo; y el texto impreso en el libro<a href="#_ftn17" name="_ftnref17" title="">17</a>.</font></p>     <p align="center"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"><b>&nbsp;</b></font><img src="/img/revistas/rcc/n28/a12fig4.jpg" width="798" height="772"></p>     <p align="justify">&nbsp;</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Digo Yo el padre Diego de Torres, religioso de la Compa&ntilde;&iacute;a de Jes&uacute;s, como en cuatro d&iacute;as de Mayo de mil y seiscientos y doce, el se&ntilde;or Pedro de la  Quentas Valverde provisor y vicario general del Obispado de La Paz me remiti&oacute; la aprobaci&oacute;n de un libro intitulado Vida de Christo en  lengua Aymara y Romance, que quiere sacar a luz el padre Ludovico Bertonio de  lo misma Compa&ntilde;&iacute;a, el cual libro por comisi&oacute;n del padre Juan Sebasti&aacute;n provincial de nuestra  religi&oacute;n, yo hab&iacute;a visto y examinado de  espacio de mucho tiempo antes, y no solo no hallo en el cosa que contradiga a  nuestra santa Fe Cat&oacute;lica, o buenas costumbres, sino antes juzgo  ser una obra muy necesaria a los  Curas de almas, para predicar los Evangelios de todo el a&ntilde;o, y para explicar  los sagrados misterios de nuestra santa Fe, a los Indios: y muy &uacute;til para todos aquellos que quisieren aprender la lengua aymara,  cuya propiedad, elegancia, y claridad se hecha bien de ver en todo lo que el  libro contiene: y no poco ayudar&aacute; para aprenderla, ser el  Romance conforme al Phrasi Aymara. Y aunque de esto resulta ser tosco, pero es  as&iacute; m&aacute;s a prop&oacute;sito para el fin que se pretende, y as&iacute; juzgo ser obra muy digna de que salga a luz para el bien com&uacute;n, y provecho de las almas. Fecha en la Paz cuatro de Mayo de mil  y seiscientos y doce anos (Bertonio, 1612d:  4s.)<a href="#_ftn19" name="_ftnref19" title="">19</a></font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Diego de Torres no duda en indicar que hace mucho tiempo conoc&iacute;a la obra. La afirmaci&oacute;n confirma la participaci&oacute;n de la comunidad de Juli en la preparaci&oacute;n de las obras de Bertonio. Diego de Torres, tanto Bollo como  Rubio, al igual que Bertonio, Vicente, Moras y Collini, Contreras y otros  jesuitas, dialogaron con los indios aymara es de Juli. Bertonio &uacute;nicamente refiere que le colabor&oacute; Mart&iacute;n de Santa Cruz, un aymara que se cri&oacute; en la &ldquo;escuela de ni&ntilde;os&rdquo; y a qui&eacute;n el se&ntilde;or le otorgo habilidad en cosas de ingenio y entendimiento  para aprender cualquier ciencia (Ib&iacute;d.: 5).</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Las obras de Bertonio fueron escritas para mayor Gloria de Dios y  destinadas a &ldquo;acrecentar la hacienda de Cristo, que son las  almas redimidas&rdquo; (Bertonio, 1612a: A4r.).</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">En la portada, como se ver&aacute; m&aacute;s adelante, Bertonio indica: &ldquo;(&hellip;) traducido del que recopilo el licenciado Alonso de Villegas, <b><i>quitadas,  y a&ntilde;adidas algunas cosas</i></b>, y acomodado a la capacidad de los Indios&rdquo; (Bertonio, 1612d). La metodolog&iacute;a utilizada, como &eacute;l mismo explica, consisti&oacute; en entregar partes de la  obra &ndash;sospechamos- a jesuitas y a varios aymaras  para que sean traducidas al lenguaje de los indios.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Las personas que recibieron los textos, seg&uacute;n Bertonio, analizaron su contenido y buscaron la mejor forma de  decirlo en aymara. En esa revisi&oacute;n, naturalmente, se  hicieron sugerencias para a&ntilde;adir y quitar cosas. El trabajo fue una tarea  comunitaria, cuyos participantes formaron una comunidad ling&uuml;&iacute;stica. Entre los aymaras, explica Bertonio, &ldquo;(&hellip;) procuramos que un indio muy ladino de este  pueblo de Juli por nombre don Mart&iacute;n de Santa cruz Hanansaya  del ayllo Cara, bien conocido en esta provincia ayudase a traducir de Romance  en Aymara el Vita Christi (&hellip;)&rdquo; (Bertonio, 1612d:5).  Luego, los textos ya traducidos al aymara fueron, sin recurrir al original,  traducidos al romance con la finalidad de poder detectar las posibles  incoherencias o errores de comprensi&oacute;n (Ib&iacute;d.: 2).</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Se trat&oacute;, en &uacute;ltima instancia, de una  lectura comprensiva, tanto de los textos en espa&ntilde;ol como en aymara. El tercer  momento del proceso de traducci&oacute;n fue lograr que la obra estuviera bien y  elegantemente dicha en aymara. Por tal raz&oacute;n, advierte Bertonio, &ldquo;(&hellip;) la interpretaci&oacute;n en la Espa&ntilde;ola, forzosamente hubo de salir tosca, y mal  compuesta: pero m&aacute;s acertado para el fin que se pretende (&hellip;)&rdquo; (Ib&iacute;d.).</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">La traducci&oacute;n obligo a Bertonio a revisar los trabajos de &ldquo;hombres doctos&rdquo; que realizaron trabajos similares. As&iacute;, nombra a Xenophonte &ldquo;autor, poeta elegante,  que tradujo Homero&hellip; escritos que a juicio de varones, doctos de  su boca destila miel y dulzura de la Griega elocuencia&rdquo; (Ib&iacute;d.). tambi&eacute;n a Nicolao Clenardo, &ldquo;quien con mucha diligencia y acierto compuso la Gram&aacute;tica Griega&rdquo; (Ib&iacute;d.), San Basilio<a href="#_ftn20" name="_ftnref20" title="">20</a>, &ldquo;Doctor muy c&eacute;lebre, no solamente en toda Grecia, sino en  toda la Santa Iglesia Cat&oacute;lica&rdquo; (Bertonio, 1612d: 3)  Algo m&aacute;s, Bertonio explica que, de los autores  consultados, &ldquo;nosotros este buen camino que llevo Nicolao  Clenardo, primero sacamos a luz la Gram&aacute;tica y, luego, la Vita  Christi&rdquo; (Ib&iacute;d.).</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Otra de las advertencias importantes que realiza Bertonio consiste  en que la primera parte ser&aacute; &ldquo;(&hellip;) lo que la aymara significa en Romance, y la segunda servir&aacute; de saber, como lo que decimos en Romance, se podr&aacute; traducir en la Aymara&rdquo; (Ib&iacute;d.).</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">La vida de Jes&uacute;s fue el tema central de Bertonio y Villegas.  La portada de sus&nbsp; obras, me atrevo a  afirmar, expresa la intencionalidad pastoral de los autores. Cada uno de ellos,  en diferentes contextos, busc&oacute; servir a los dem&aacute;s como un camino preciso en el seguimiento a Cristo. Buscar al  otro, indio o espa&ntilde;ol, que necesita ayuda, los motiv&oacute; a recorrer caminos, llegar a comunidades y predicar a Jes&uacute;s con la fortaleza del Esp&iacute;ritu Resucitado. La  portada de ambos es, no cabe duda, expresi&oacute;n de su opci&oacute;n vital por Jes&uacute;s. Una mirada atenta a las portadas permite  observar los t&oacute;picos que Bertonio, previo dialogo teol&oacute;gico en la comunidad de Juli, modific&oacute; con la finalidad de motivar la lectura y utilizaci&oacute;n de su libro en la evangelizaci&oacute;n de los ind&iacute;genas del Nuevo Mundo, especialmente&nbsp; los pueblos aymaras.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">En consecuencia, no es arbitrario presentar la portada de la obra  de Alonso de Villegas, la cual es una parte de <i>Flos Sanctorum</i>, junto a  la portada de Bertonio, y luego indicar los detalles m&aacute;s importantes que el misionero de Juli aport&oacute; a la obra de Villegas.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="center"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"><b>&nbsp;</b></font><b>Alonso de Villegas&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Ludovico Bertonio</b></p>     <p align="center"><img src="/img/revistas/rcc/n28/a12fig5.jpg" width="371" height="535"><img src="/img/revistas/rcc/n28/a12fig6.jpg" width="368" height="535"></p>     <p align="justify">&nbsp;</p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Alonso de Villegas titula a su obra: &ldquo;Flos Sanctorum, y Historial general, de la vida y hechos de Jesu  Christo, Dios y se&ntilde;or nuestro (&hellip;)&rdquo; y Bertonio titula a la  suya: &ldquo;Libro de la Vida y milagros de Nuestro se&ntilde;or (&hellip;)&rdquo;. En el t&iacute;tulo Bertonio cambia la  expresi&oacute;n &ldquo;hechos&rdquo; por &ldquo;milagros&rdquo;. Esta primera modificaci&oacute;n, aparentemente simple, .define la intencionalidad teol&oacute;gica de Bertonio?</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">&iquest;Colocar la expresi&oacute;n &ldquo;milagros&rdquo; fue el resultado de un an&aacute;lisis comunitario? En la palabra &ldquo;milagros&rdquo;, .se subraya que Cristo vivi&oacute; su existencia entre los  hombres como una donaci&oacute;n radical y plena de s&iacute; mismo a Dios por la salvaci&oacute;n y liberaci&oacute;n de todos los hombres? El t&eacute;rmino &ldquo;milagros&rdquo;, .esclarece en alguna medida la opci&oacute;n de Jes&uacute;s por los pobres? Tambi&eacute;n podr&iacute;a ser que Bertonio consider&oacute; m&aacute;s adecuado a la evangelizaci&oacute;n de los indios extraer el t&iacute;tulo de su obra del  propio Villegas. En su pr&oacute;logo, Villegas, al exponer las razones por la  cuales los evangelistas escribieron, aclara que san Mateo escribi&oacute; poco despu&eacute;s de lo acaecido y que contiene toda la &ldquo;vida y milagros de Jesu Cristo&rdquo; (Villegas, 1591).</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Un apunte necesario en relaci&oacute;n a Alonso de Villegas.  Sus obras significaron una renovaci&oacute;n de la Iglesia, pues  invitan a encarar su tiempo desde una mirada evang&eacute;lica de la historia eclesial. Villegas ayuda a descubrir a Jes&uacute;s, conocerlo y amarlo. Sus escritos estaban destinados a una  amistad personal con Jes&uacute;s, conociendo c&oacute;mo fue la vida de la  Virgen Mar&iacute;a, de los santos, de todos aquellos que  decidieron incorporar su misi&oacute;n a su existencia. Por todo ello, fue un autor  varias veces le&iacute;do y comentado. No estuvieron ausentes los que  cambiaron sus propios escritos y los presentaron como si fuese de Villegas.  Esta afirmaci&oacute;n est&aacute; al pie de la siguiente  imagen que presento:</font></p>     <p align="center"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"><b>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; </b>    <br>     <b>Villegas: retrato de garant&iacute;a de autenticidad</b></font></p>     <p align="center"><img src="/img/revistas/rcc/n28/a12fig7.jpg" width="330" height="555"></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Villegas indica que el retrato suyo, realizado por el platero  Pedro &Aacute;ngel, equivale a la firma que deben llevar sus  obras. En la imagen he subrayado &ldquo;es como firma m&iacute;a&rdquo;. Por ello se debe prestar atenci&oacute;n a los ejemplares que, en la actualidad, circulan.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"><b>5.2. Estructura</b></font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Vistos los primeros aspectos de la obra de Alonso de Villegas,  ahora se presenta la parte inicial que corresponde a la estructura del libro de  Bertonio.</font></p>     <p align="center"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"><b>&nbsp;</b></font><img src="/img/revistas/rcc/n28/a12tab8.jpg" width="798" height="645"></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Luego se inicia la obra con los cap&iacute;tulos correspondientes.  Cada cap&iacute;tulo debi&oacute; ser le&iacute;do y escuchado por los aymaras, explicados en aymara, pensados e  interpretados desde la vida espiritual del Nuevo Mundo. Todos los cap&iacute;tulos deb&iacute;an presentar a Jes&uacute;s, el hijo de Dios, para que los indios, los aymaras, conociendo y  amando la vida de Jesucristo adecuen su propia vida a sus ense&ntilde;anzas. Cada cap&iacute;tulo era para Bertonio parte del camino de conversi&oacute;n que deb&iacute;an recorrer los ind&iacute;genas, y por supuesto tambi&eacute;n los espa&ntilde;oles. La  primera obra sobre la vida de Jes&uacute;s publicada en el  Virreinato del Per&uacute; en 1612 fue estructurada desde el Dios  viviente.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">A continuaci&oacute;n se exponen los cap&iacute;tulos de las obras de Villegas y Bertonio. En el subt&iacute;tulo de similitudes y diferencias ofrecer&eacute; algunos cap&iacute;tulos de ambos autores. Los t&iacute;tulos de los cap&iacute;tulos similares son resaltados en cursiva. En  otros t&iacute;tulos Bertonio agrega al t&iacute;tulo correspondiente de la obra de Villegas la expresi&oacute;n: &ldquo;Trata de&hellip;&rdquo; o &ldquo;Trata&hellip;&rdquo; o &ldquo;El cual trata&hellip;&rdquo;. Luego, en relaci&oacute;n a la sintaxis, cambia el orden de las  palabras y/o expresa el mismo concepto con otros t&eacute;rminos. Llamar&eacute; la atenci&oacute;n, en algunos de los  cambios, subrayando ambos t&eacute;rminos. En caso de cambio de lugar de alguna  palabra en la oraci&oacute;n, se muestra el cambio de lugar en negrita.  Los t&eacute;rminos incorporados van en cursiva. He aqu&iacute; la estructura de ambas obras por cap&iacute;tulos y las modificaciones realizadas por Bertonio.</font></p>     <p align="center"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"><b>&nbsp;</b></font><img src="/img/revistas/rcc/n28/a12tab9.jpg" width="798" height="862"></p>     <p align="center"><img src="/img/revistas/rcc/n28/a12tab10.jpg" width="529" height="865"></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Los 16 cap&iacute;tulos presentados proporcionan sin duda una  visi&oacute;n simple y r&aacute;pida de la manera en que  Bertonio, junto a sus colaboradores, asumi&oacute; la obra de Villegas.  Solo resta indicar que &ldquo;Vita Christi&rdquo; consta de 51 cap&iacute;tulos.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"><b>5.3. Autores y lugares</b></font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Una compresi&oacute;n cr&iacute;tica de la estructura de  la <i>Vita Christi </i>exige apuntar las fuentes que consult&oacute; Bertonio. He aqu&iacute; las referencias:</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="center"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"><b>&nbsp;</b></font><img src="/img/revistas/rcc/n28/a12tab11.jpg" width="658" height="797"></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">El libro, como sostiene su autor, deb&iacute;a ser complementado con el &ldquo;<i>Confesionario</i>&hellip;&rdquo; </font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"><b>5.4. Similitudes y supresiones</b></font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Bertonio, junto a su comunidad y a los aymaras, escribi&oacute; &ldquo;<i>Vita Christi</i>&rdquo; a partir de su visi&oacute;n ignaciana. Escribi&oacute; para que Jes&uacute;s sea el protagonista del di&aacute;logo espiritual con todos  aquellos que abr&iacute;an la puerta del coraz&oacute;n. No escribi&oacute; para convencer, sino para acercar a las  comunidades del lago a Jes&uacute;s. En el encuentro con Jes&uacute;s cada uno deb&iacute;a ser libre para comprometerse con la obra de  salvaci&oacute;n de Cristo.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Bertonio procur&oacute; que el libro no fuera lectura de un d&iacute;a, sino luz para toda la vida. Para llegar al alma y coraz&oacute;n de los aymaras, se anim&oacute; a suprimir algunos  aspectos de la obra de Villegas e incorporar otros. En este horizonte, ley&oacute; probablemente varias veces la &ldquo;presentaci&oacute;n&rdquo; que hace Villegas. Su decisi&oacute;n final fue escribir una presentaci&oacute;n propia, en la cual  expuso sus razones, motivos e intenciones pastorales para redactar el libro.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">A continuaci&oacute;n, con la finalidad de que el lector pueda  conocer el texto de Villegas que suprimi&oacute; Bertonio, transcribo el  mismo<a href="#_ftn21" name="_ftnref21" title="">21</a>. Villegas inicia su obra con la siguiente explicaci&oacute;n:</font></p>     <blockquote>       <p align="center">&nbsp;</p> </blockquote> <table align="center" width="860" height="828" border="1" bgcolor="#E6E2E7">   <tr>     <td width="850">    <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"><b>&ldquo;LA VIDA DE JESU CHRISTO</b></font></p>           <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">unig&eacute;nito hijo de Dios, Redentor y se&ntilde;or nuestro:  colegida de lo que del escribieron los cuatro evangelistas, san Mateo, san Marcos,  san Lucas, y san Juan. Ponense algunas consideraciones graves, curiosas, y  devotas, de diversos autores.</font></p>           ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"><b>Pr&oacute;logo al lector</b></font></p>         <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">El Profeta Ezequiel cuenta en el principio de su profec&iacute;a, que vido en visi&oacute;n cuatro animales, de  talle y condici&oacute;n maravillosa. Ten&iacute;a cada uno dellos, dice, cuatro rostros: uno de <b>Hombre</b>,  otro de <b>Le&oacute;n</b>, otro de <b>Buey</b>, y otro de <b>&Aacute;guila</b>. Vivian en  una grande nube, rodeados de fuego, y guiados por un recio viento, o  torbellino. Declara el bienaventurado san Gregorio esta visi&oacute;n, diciendo, que por estos cuatro animales se entienden los cuatro  Evangelistas. En los cuatro rostros que cada uno de los animales tenia, se  denota que cada uno de los Evangelistas sinti&oacute; lo mismo que los otros  sintieron. Eran cuatro los rostros, y diferentes: y denota cuatro excelencias o  dignidades que hab&iacute;a en Jesu Christo, una de Hombre, otra de Rey,  otra de Sacerdote, y otra de Dios. Y as&iacute; el rostro del hombre  denota la dignidad, o excelencia de hombre: y entiendese por el san Mateo, que  comenz&oacute; su Evangelio, tratando de Christo en cuanto  hombre, que descend&iacute;a del linaje de David, y de Abrah&aacute;n. El rostro de Le&oacute;n, que con bramidos resucita a sus hijos que  nacen muertos, y es Rey de los animales, denota de Christo, que resucito de  entre los muertos, y fue Rey de los cielos. Es rostro&nbsp; de Buey, que era ofrenda de Sacerdotes,  denota el Sacerdocio de Christo: y entiendese por el S. Lucas, que comenz&oacute; su Evangelio con el Sacerdote Zacar&iacute;as. El rostro de &Aacute;guila, que vuela siempre de Altaner&iacute;a, denota que era Dios, y  entiendese por el S. Juan, que en el principio de su Evangelio trato de  Christo, como era Dios. El fuego de que los animales viv&iacute;an rodeados, y el viento, o torbellino que los guiaba, denota, que  el Esp&iacute;ritu santo, fuego divino, fue el que rigi&oacute; las plumas de los Evangelistas, hablo en ellos, por lo cual es de  infalible verdad todo lo que nos dejaron escrito.</font></p>          <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Y as&iacute; habiendo la Iglesia cat&oacute;lica declarado como el Evangelio que se nos propone por de san  Mateo, es el que escribi&oacute; san Mateo, y lo mismo en los dem&aacute;s Evangelistas, san Marcos, san Lucas, y san Juan, queda obligado  el Christiano creerle por Fe, y tenerle, como cosa dicha por la boca de Dios. A  esta verdad y cr&eacute;dito que se debe al Evangelio ayudan dos  razones, que convencer&aacute;n cualquier entendimiento libre de pasi&oacute;n. La una es, haber los Evangelistas (particularmente Mateo)  escrito su Evangelio, y publicadole, poco despu&eacute;s que acaeci&oacute; todo lo que se contiene, de la <b><u>vida y milagros de Jesu Christo</u></b><u>, </u>estando vivos sus grandes enemigos, que le hab&iacute;an aborrecido, y  perseguido hasta quitarle la vida. Por lo cual es bien de creer, que no se  atrever&iacute;an a escribir, sino la verdad, visto que  tuvieran tantos contrarios, que se levantaran contra ellos, como contra quien  hab&iacute;a escrito cosas falsas en grave detrimento  suyo propio, pues los culpaban de la muerte injusta que hab&iacute;an dado a Jesu Christo, sant&iacute;simo var&oacute;n, y de quien hab&iacute;an recibido grandes bienes y mercedes. Lo cual  no fue as&iacute;, antes convencidos de la verdad, no hubo  quien por este particular le contradijese, sino muchos que le recibieron. Es  otra raz&oacute;n, que todo lo que contiene en si el Evangelio  es| </font></p>         <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">es muy al talle y condici&oacute;n de Dios. Porque lo que toca al  entendimiento, son cosas que no contradicen a la raz&oacute;n natural, aunque algunas se le van de vuelo, y no las alcanza, y  muchas que frisan y vienen muy bien con ella. Lo que toca a la voluntad, son  cosas que obligan al hombre a hacerlas, y no ir contra ellas en ley de hombre:  para vivir conforme a raz&oacute;n, y pol&iacute;ticamente: lo cual no hay  en alguno otra religi&oacute;n o secta. Pues este Evangelio tan verdadero y  cierto, tiene autoridad sobre todo lo dem&aacute;s que escribieron  escritos can&oacute;nicos; como Mois&eacute;s Samuel, David, Salom&oacute;n, y los Profetas: aunque hablo Dios en estos como en los  Evangelistas, y es todo de infalible verdad. Y esto por raz&oacute;n que lo escribieron los Evangelistas, fue lo que inmediatamente,  y sin aqueductos de &Aacute;ngeles o visiones. Oyeron decir, y vieron  hacer a Dios. Y por este particular tiene la Iglesia por ceremonia y antigua  costumbre, que al tiempo que se dice el Evangelio; est&eacute;n los fieles sus hijos en pie, y descubiertas sus cabe-zas,  teniendo grande respeto, y haciendo acatamiento a lo que oyen. No escribieron  los Evangelistas su Evangelio guardando un mismo orden en el proceder, y en las  palabras: antes aunque todos convienen en su fin, van por diversos caminos,  usando de palabras diversas; y suplen unos lo que otros callaron: y esto  ordenado del mismo divino Esp&iacute;ritu, para que alg&uacute;n mordaz, o malicioso, no juzgase que se juntaron, y hicieron de  concierto para escribirle. Y si de aqu&iacute; resultan dudas, o dificultades,  tiene la Iglesia Doctores, y gente sab&iacute;a, que las declare,  concuerdan uno lugares con otros. Y porque entre los que tocaron este punto de  concordando a los Evangelistas, fue uno Cornelio Iansenio, y el que (a mi  juicio) dio m&aacute;s en el blanco, porque se aprovecha del com&uacute;n parecer de los doctores santos: acorde yo en este tratado de la  vida de Christo; seguirle: llevando por la mayor parte el orden que el llevo. <b><u>En  el cual solo escribir&eacute; los hechos y milagros del mismo Jesu Christo, hijo de  Dios, y se&ntilde;or nuestro, desde su encarnaci&oacute;n, hasta su Ascensi&oacute;n a los cielos</u></b>,  ayud&aacute;ndome de la doctrina de los mismos santos,  para mejor declararlo, y poniendo algunas consideraciones tambi&eacute;n dellos, y de otros autores antiguos, y modernos, con que la  lectura agrade y contente al entendimiento, y regale, y aficiones a la voluntad.  Proseguir&eacute; por cap&iacute;tulos, para dar alg&uacute;n descansadero, y quita el fastidio que engendra la lectura larga,  aunque sea en si gustosa y de importancia: y tambi&eacute;n para que pueda cada uno ver; y leer por si a parte el misterio  con que tiene m&aacute;s devoci&oacute;n, y saca m&aacute;s provecho. Al cabo hare algunos particulares cap&iacute;tulos a prop&oacute;sito de la vida de Cristo, como es la venida  del Esp&iacute;ritu santo: el misterio de la sant&iacute;sima Trinidad, la fi esta del Corpus Christi: el origen del primer  Templo con t&iacute;tulo de Salvador: y la venida &uacute;ltima a juzgar vivos, y muertos; el d&iacute;a del Juicio, del mismo Jesu Christo. Y porque es negocio arduo y  dificultoso el que pretendo, y mis fuerzas peque&ntilde;as para conseguirle imploro y  pido el favor de la sant&iacute;sima Trinidad, Padre, Hijo, y Esp&iacute;ritu santo; tres personas y un solo verdadero Dios. A quien  suplico humildemente, por m&eacute;ritos, y intercesi&oacute;n de la virgen sacrat&iacute;sima madre de Dios, y se&ntilde;ora  nuestra, y del bien aventurado Evangelista san Juan mis particulares patronos,  sea yo prove&iacute;do con larga mano de lo necesario para  escribir de presente la Vida de Christo; y despu&eacute;s la de sus santos, a  gloria y honra suya, y provecho de sus fieles, Am&eacute;n&rdquo; (Villegas, 1591)3</font></p>         <p align="justify">&nbsp;</p></td>   </tr> </table>     <blockquote>         <blockquote>           <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">    <br>       </font></p>           <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Ahora veamos, de manera ilustrativa, los textos de Villegas y  Bertonio en dos columnas. As&iacute; se podr&aacute; acompa&ntilde;ar la tarea  realizada por Bertonio en el texto de Villegas, con la colaboraci&oacute;n de su comunidad y los aymaras lupacas de la provincia de  Chucuito.</font></p>           ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify">&nbsp;</p>     </blockquote>   <table align="center" width="672" height="81" border="1">     <tr>       <td width="327">    <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"><img  src="/img/revistas/rcc/n28/a12fig11.jpg" width="256" height="377" align="middle"></font></p>             <p align="center">&nbsp;</p>             <p align="center"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"><b>Bertonio</b></font></p>             <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">    <br>           Cap. 1. DEL INTENTO</font></p>             <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">    <br>           Y motivo que tuvo Dios en hacerse hombre.    <br>           El Patriarca Jacob (como cuenta la sagrada    <br>           Escritura Gens. 37.) tuvo doce hijos: los cuales    ]]></body>
<body><![CDATA[<br>           sol&iacute;an guardar sus ovejas en el campo: y el uno    <br>           dellos por nombre Joseph estaba con su Padre,    <br>           porque le amaba m&aacute;s que a todos, diciendo    <br>           este engendre siendo yo viejo ya, y es casi el    <br>           menor de sus hermanos, y de amar amaba    <br>           tambi&eacute;n a los otros hijos; por eso am&aacute;ndolos    <br>           envi&oacute; a Joseph diciendo: Ve hijo m&iacute;o a ver    <br>           lo que hacen tus hermanos en el campo, y    <br>           si est&aacute;n buenos, o no y Joseph obedeciendo    <br>           fue. Pero sus hermanos vi&eacute;ndole de lejos que    ]]></body>
<body><![CDATA[<br>           ven&iacute;a para ellos holgaronse como si viniera un    <br>           enemigo suyo: porque siendo Joseph querido    <br>           de su padre m&aacute;s que todos, ten&iacute;an le grande    <br>           envidia y andaban pensando tambi&eacute;n diciendo    <br>           como le mataremos: por eso viniendo al    <br>           campo determinaron de matarle. Pero despu&eacute;s    <br>           tratando unos con otros de no matarle/    <br>           Matarle, sino de venderle a un mercader    <br>           extranjero, le vendieron, y aquel mercader llevo    <br>           a Joseph a la Provincia de Egipto: y su Padre viendo ausente de si a su  querido hijo, mucho se </font></p>             ]]></body>
<body><![CDATA[<p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">entristeci&oacute;, y llor&oacute; y en muchos anos no comi&oacute;     <br>           bocado que bien le supiese, de cualquiera suerte    <br>           que le alegrasen, parece que no se alegraba.    <br>           2. Este Joseph hijo del Patriarca Jacob enviado    <br>           a sus hermanos significa la venida de JESU    <br>           Christo Nuestro Se&ntilde;or del cielo a la tierra.    <br>           Hermanos m&iacute;os, Dios N S amando mucho a    <br>           los hombres que estaban en el mundo dijo a    <br>           su querido hijo: Hazte hombre, y haci&eacute;ndose    <br>           hombre se hizo hermano de los hombres, y su    ]]></body>
<body><![CDATA[<br>           soberano Padre nos le envi&oacute; diciendo: Anda    <br>           ve a ver a tus hermanos, y no nos lo envi&oacute; para    <br>           solamente vernos, sino para redimirnos, para    <br>           alcanzarnos la inestimable gracia, y auxilio    <br>           de Dios. Porque Jesu Christo Nuestro Se&ntilde;or,    <br>           aunque es verdadero Dios, y dador de toda la    <br>           gracias, no nos ha ensenado con la sola palabra    <br>           en cuanto hombre, el camino del cielo; sino    <br>           tambi&eacute;n nos ha merecido la gracias paraqu&eacute;     <br>           le conozcamos: porque el todo poderoso    ]]></body>
<body><![CDATA[<br>           y sempiterno Dios, por &eacute;l nos da la gracia,    <br>           ensena a nuestros corazones los soberanos    <br>           misterios, nos da fuerza y entendimiento    <br>           paraqu&eacute; obedezcamos a su ley, para guardar/    <br>           guardar sus soberanos mandamientos    <br>           perfectamente, y guard&aacute;ndolos vamos al cielo    <br>           para que vivamos all&iacute; bienaventurados, y    <br>           nos regocijemos. Por los Jud&iacute;os que estaban    <br>           en el mundo, viniendo Nuestro Se&ntilde;or a la    <br>           tierra parecielos que ven&iacute;a un enemigo suyo,    ]]></body>
<body><![CDATA[<br>           como los hijos mayores del Patriarca Jacob:    <br>           Ellos vendieron a su hermano menor; pero    <br>           los jud&iacute;os no solamente vendieron a Jesu    <br>           Christo Se&ntilde;or nuestro, sino le mataron, le    <br>           afl igieron, le afrentaron y enclav&aacute;ndole en    <br>           la Cruz le mataron, y aun estando muerto    <br>           le abrieron el coraz&oacute;n con una lanza. Y Jesu    <br>           Christo Se&ntilde;or nuestro tambi&eacute;n diciendo    <br>           as&iacute; me trataran, se hizo hombre por los    <br>           hombres, para ensenar a los hombres, para    ]]></body>
<body><![CDATA[<br>           vivir entre los hombres, para morir por los    <br>           hombres, no vida com&uacute;n y ordinaria, sino    <br>           para darles vida para siempre en el cielo.    <br>           3. Gen. 1. Dios S. N. al principio hizo el    <br>           cielo y la tierra, y juntamente las cosas que    <br>           vemos, y a los &Aacute;ngeles juntamente con las    <br>           cosas que no vemos: A lo que no ten&iacute;a ser,    <br>           dio ser. De m&aacute;s desto hizo los elementos,    <br>           el fuego, el aire, el agua, y la tierra, y dijo    <br>           tambi&eacute;n sea entre s&iacute; como enemigos. Por eso    ]]></body>
<body><![CDATA[<br>           el fuego no quiere estar bien con el agua; y    <br>           esto ser&aacute; desta manera hasta que Dios mande    <br>           otra cosa, y hizo tambi&eacute;n de estas cuatro    <br>         cosas mezcl&aacute;ndolas, a las aves, peces,/</font></p>             <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">&aacute;rboles, plantas y  animales, y al fin acab&oacute;     <br>   en el hombre: y al hombre hizo tambi&eacute;n    <br>           de la tierra, del agua, aire, y fuego; como    <br>           un peque&ntilde;o mundo: Y despu&eacute;s de hecho    <br>           infundio tambi&eacute;n el alma, el ser, y la vida    <br>           en el cuerpo hecho de barro, y infundida    ]]></body>
<body><![CDATA[<br>           se levant&oacute; en pie, hombre como nosotros,    <br>           sabio, lleno de entendimiento, para ir al cielo    <br>           a gozarse all&aacute;, y este gozo es ver a Dios.    <br>           4. Despu&eacute;s de haber hecho un var&oacute;n quiso darle    <br>           tambi&eacute;n mujer, para que los dos se amasen    <br>           y quisiesen y hallasen entre s&iacute;, y viviesen    <br>           juntos: por eso Ad&aacute;n estando trasportado    <br>           del sueno, sac&aacute;ndole una costilla, de aquella    <br>           costilla hizo la mujer, y haci&eacute;ndola la dio a    <br>           Ad&aacute;n, dici&eacute;ndole, esta ser&aacute; tu mujer, y meti&oacute;     ]]></body>
<body><![CDATA[<br>           a los dos juntos en una muy regalada tierra    <br>           que se llama Para&iacute;so terrenal; y para hacerlos    <br>           nobles les dijo, har&eacute;is cualquier cosa a  vuestro    <br>           albedrio con aquel entendimiento que os he    <br>           dado, y esto est&aacute; en vuestra mano: y los crio    <br>           juntos y santos, y tambi&eacute;n les dio el &aacute;rbol    <br>           de la vida para no morir; y tambi&eacute;n les dijo,    <br>           Poder teneos para ir al Cielo. Y Dios nuestro    <br>           Se&ntilde;or diciendo, hecho he a estos muy nobles,    <br>           cosa que mirando a su gran nobleza se    ]]></body>
<body><![CDATA[<br>           ensoberbezcan y ellos de suyo caigan en pecado    <br>           como Lucifer: dioles un mandamiento, que/    <br>           que no hab&iacute;a de guardarse con dificultad,    <br>           sino con mucha facilidad, mostroles un &aacute;rbol    <br>           diciendo, O la ambos a dos no comer&eacute;is el    <br>           fruto deste &aacute;rbol: pero Eva quebrantando    <br>           el mandamiento de Dios, y tomando el    <br>           consejo de una Serpiente. Ad&aacute;n y Eva    <br>           juntamente comieron el fruto del &aacute;rbol que    <br>           fue dicho no comer&eacute;is: y los dos traspasaron    ]]></body>
<body><![CDATA[<br>           el mandamiento de Dios, y por haberlo    <br>           traspasado Ad&aacute;n juntamente con nosotros    <br>           sus hijos, de justos nos hicimos pecadores,    <br>           de inmortales mortales, de ricos pobres, de    <br>           amigos de Dios enemigos por el pecado.    <br>           5. Dios N. S. criando a Ad&aacute;n, huvose como se    <br>           hiciera un hermoso y rico vaso, y dijo tambi&eacute;n    <br>           Bueno le he hecho: pero Ad&aacute;n pecando    <br>           quebrose como un vaso, y quebr&aacute;ndose y    <br>           desbarataron el soberano Dios no se apiadara    ]]></body>
<body><![CDATA[<br>           todo se hubiera echado a perder, o hubiera    <br>           dicho, estece as&iacute;, sea para siempre infeliz y    <br>           miserable, como poco antes hab&iacute;a dicho a    <br>           los &Aacute;ngeles por no haber obedecido a su    <br>           mandamiento: pero compadeci&eacute;ndose de    <br>           Ad&aacute;n y de nosotros dijo, Yo los favorecer&eacute; y de    <br>           nuevo aderezare, y para este negocio dijo mi    <br>           hijo se har&aacute; hombre, dici&eacute;ndolo mostro toda    <br>           su sabidur&iacute;a y entendimiento, y empelo toda    <br>         </font></p>             ]]></body>
<body><![CDATA[<p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">su omnipotencia en esta sola cosa, y como,    <br>           extendiendo las manos nos dio su soberana    <br>           bondad, su amor y su riqueza, y esta es su Hi-/    <br>           jo, para que se hiciese hombre por amor    <br>           nuestro: Y por ser gran cosa esta que fue    <br>           dada a nosotros, no nos la envi&oacute; luego,    <br>           diciendo, agu&aacute;rdenla los hombres tambi&eacute;n    <br>           como cosa grande; por eso desde que nuestro    <br>           padre Ad&aacute;n peco hasta la venida de Nuestro    <br>           S. Jesu Christo, de nuestro Redentor, de    ]]></body>
<body><![CDATA[<br>           nuestro segundo Padre, pasaron (como dice    <br>           el Martirologio Romano, cinco mil y ciento y    <br>           noventa y nueve anos; y en estos tantos anos    <br>           el Demonio solo tiranizaba a los hombres:    <br>           pero aunque el Demonio enga&ntilde;aba a todos,    <br>           no faltaban hombres de Dios, siempre sin falta    <br>           hubo hombres que sirviesen a Dios, as&iacute; antes    <br>           que Dios nuestro S. diese a Mois&eacute;s los diez    <br>           mandamientos, dici&eacute;ndole, estos guardareis:    <br>           y tambi&eacute;n despu&eacute;s de dados, ya estos que    ]]></body>
<body><![CDATA[<br>           le serv&iacute;an, Dios nuestro Se&ntilde;or como a sus    <br>           amigos les revela la venida de su soberano hijo    <br>           a la tierra, y su encarnaci&oacute;n, diciendo, se har&aacute;     <br>           hombre con enigmas oscuros, y no se lo dec&iacute;a    <br>           con claridad al mismo Ad&aacute;n. Gen. 2. Noe Gen.    <br>           7. Job. Cap. 19. Pero a otros, a Abrah&aacute;n Gen.    <br>           22. A Mois&eacute;s Ex. 4 a David Sal. 132 y a otros    <br>           profetas, Isai. 7 &amp; 45. con manifiestas palabras    <br>           ler revel&oacute; la encarnaci&oacute;n de N. S. Jesu Christo.    <br>           6. Lleg&aacute;ndose ya el d&iacute;a de la venida al    ]]></body>
<body><![CDATA[<br>           mundo, primeramente fue necesario    <br>           aparejar la casa para posar/    <br>           posar, para que en ella se hiciese hombre; y para    <br>           que tomase cuerpo humano, y para eso quiso el    <br>           eterno Dios a una doncella, hija de San Joaqu&iacute;n    <br>           y de Santa Ana, llamada Mar&iacute;a. Dios Nuestro    <br>           se&ntilde;or para nuestro primer padre Ad&aacute;n en    <br>           lugar de su casa hizo el Para&iacute;so terrenal, tierra    <br>           lind&iacute;sima: Pero para Jesu Christo N. S. hizo el    <br>           alma benditisima, y el cuerpo benditisimo de    ]]></body>
<body><![CDATA[<br>           la soberana virgen Santa Mar&iacute;a. A Ad&aacute;n por    <br>           ser hecho de barro, para su morada le dio barro,    <br>           y aquella tierra: Pero a Jesu Christo N. S. por    <br>           venir del cielo le dio casa como del cielo, que    <br>           fue las entra&ntilde;as, el vientre de la virgen Mar&iacute;a;    <br>           llena y hermoseada de excelent&iacute;simas virtudes,    <br>           de alt&iacute;simos bienes, de soberanos dones, y la    <br>           escogi&oacute; para madre de su hijo: y esta cosa es    <br>           grande cosa, ni el Se&ntilde;or&iacute;o o Majestad, ni de    <br>           alguno que more en el Cielo, o que more en la    ]]></body>
<body><![CDATA[<br>           tierra llega al gran Se&ntilde;or&iacute;o de Reyna de nuestra    <br>           Se&ntilde;ora. Primeramente es Dios, despu&eacute;s la    <br>           humanidad de Jesu Christo su hijo. Despu&eacute;s    <br>           se sigue Nuestra Se&ntilde;ora, porque es Madre    <br>           de Jesu Christo Se&ntilde;or nuestro, y por ser su</font></p>             <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">madre, Dios le dio una gracia alt&iacute;sima m&aacute;s que    <br> a todos los Santos, y esa es de siete maneras.    <br> 7. Primeramente la hizo Madre de    <br> Dios, y esta es muy grande cosa. 2.    <br> Concediole no pensar mal como los/    ]]></body>
<body><![CDATA[<br> los hombres por cosa que viese. Lo 3.    <br> Le concedi&oacute; el no pecar mortalmente ni    <br> venialmente; y aun ser libre del pecado de    <br> nuestro primer padre, que se llama pecado    <br> original, desde el punto que fue concebida.    <br> Lo 4. Dijo concebir&aacute; por obra del Esp&iacute;ritu    <br> Santo. Lo 5. Dijo, Pariendo no para con dolor    <br> ni pierda su virginidad. Lo 6. Dijo, Muriendo    <br> sea llevada al cielo en cuerpo y alma sin que    <br> ni aun tantico se corrompiese. Lo 7. Hizo    ]]></body>
<body><![CDATA[<br> sentarla en el Cielo cabe a s su hijo en muy    <br> eminente trono glorioso y muy alto, y ella    <br> no llega el alma de cualquier Santo que sea,    <br> ni aun el &Aacute;ngel. Mira estas siete cosas dios a    <br> Nuestra Se&ntilde;ora, diciendo ser&aacute; madre de Dios:    <br> y desta manera habiendo sido enriquecido y    <br> hermoseada con estos soberanos dones esta    <br> benditisima Se&ntilde;ora. Estando en el mundo    <br> vivi&oacute; con alt&iacute;sima perfecci&oacute;n, resplandeci&oacute;     <br> como un sol pura, humill&aacute;ndose, haciendo    ]]></body>
<body><![CDATA[<br> bien a los hombres, amando a los hombres,    <br> no mirando a la izquierda ni a la derecha,    <br> sino mirando al suelo, compadeci&eacute;ndose de    <br> los hombres, creyendo en Dios, y llena de    <br> todos los bienes soberanos: y aun desde lejos    <br> estos sus dones, como piedras preciosas/    <br> como piedras preciosas    <br> relumbraban y resplandec&iacute;an.    <br> 8. Que hici&eacute;ramos nosotros viendo hablar con    <br> los hombres, vivir en medio de los hombres,    ]]></body>
<body><![CDATA[<br> hacer excelentes obras llorar, ayunar, hacer    <br> oraci&oacute;n, meditar alt&iacute;simos misterios dentro    <br> de su coraz&oacute;n, a la que cada d&iacute;a hablaba con    <br> los &Aacute;ngeles del cielo? Mucho sin duda nos    <br> admir&aacute;ramos: entonces s&iacute; que qued&aacute;ramos    <br> abobados, y at&oacute;nitos: Porque aquella soberana    <br> Se&ntilde;ora en sesenta anos aunque ten&iacute;a hambre,    <br> sed, cansancio ni aun tantico, no lo que    <br> es el negro de la una tropez&oacute; en pecado,    <br> aunque com&iacute;a, beb&iacute;a, dorm&iacute;a, hablaba, no    ]]></body>
<body><![CDATA[<br> excedi&oacute; la medida: con su memoria, y con su    <br> entendimiento, y voluntad a solo Dios quer&iacute;a,    <br> ni se cansaba, sino que siempre m&aacute;s, y m&aacute;s    <br> amaba a Dios, y viendo esto desta manera,    <br> siendo hombres de raz&oacute;n dij&eacute;ramos Dios es    <br> Grand&iacute;simo: Sapient&iacute;simo, todo poderoso,    <br> de alt&iacute;sima bondad: por haber criado a esta    <br> Se&ntilde;ora excelent&iacute;sima en el cuerpo, y en el alma    <br> sin tantica de mancha, limpia y que con su    <br> hermosura excede, y sobrepuja a todas las cosas.</font></p></td>       <td width="329">    ]]></body>
<body><![CDATA[<p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"><img  src="/img/revistas/rcc/n28/a12fig12.jpg" width="249" height="372" align="middle"></font></p>             <p align="center"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"><b>Villegas</b></font></p>             <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">    <br>   CAP&Iacute;TULO PRIMERO DEL    <br> INTENTOto,    <br> y motivo que tuvo Dios en hacerse    <br> hombre.</font></p>             <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">          EL GRANDE Y muy encendido amor    <br>   que ten&iacute;a a sus hijos el Patriarca Jacob, le    <br>   fue ocasi&oacute;n que estando ellos en el campo    ]]></body>
<body><![CDATA[<br>           apacentando sus ganados, enviase a visitar    <br>           y acariciar con Joseph su amado y muy    <br>           querido hijo. Vi&eacute;ndole venir los hermanos    <br>           con envidia que del ten&iacute;an, trataron entre    <br>           s&iacute; de matarle: y al cabo se determinaron    <br>           de venderle a mercaderes Ismaelitas que le    <br>           llevaron a Egipto, quit&aacute;ndole de los ojos a    <br>           su padre, con grande sentimiento y pe-/    <br>           na del afl igido viejo, que le duro muchos a&ntilde;os,    <br>           sin haber cosa que bastase a le consolar. Fue    ]]></body>
<body><![CDATA[<br>           esto fi gura y representaci&oacute;n muy al vivo, de    <br>           la venida que hizo al mundo el hijo de Dios    <br>           Jesu Christo nuestro se&ntilde;or. Enviole su eterno    <br>           Padre, por el amor encendido y muy grande que    <br>           ten&iacute;a a los hombres, de quien Jesu Christo se    <br>           hizo hermano (por hacerse hombre) Y era su    <br>           venida no solo a visitarlos y acariciarlos, sino    <br>           a redimirlos, y a ganarles gracias, y hacerlos    <br>           gratos a su eterno Padre. Porque aunque </font></p>             <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">JesuChristo, siendo Dios como lo es, es autor    ]]></body>
<body><![CDATA[<br>   y fuente de toda la gracias por ser tambi&eacute;n    <br> hombre, en cuanto tal, no solamente con    <br> sus palabras y obras enseno a los hombres    <br> hombres el camino al cielo, sino les gano gracia,    <br> siendo medio por el cual el Padre eterno se la    <br> comunica, y con ella reciben fuerzas y sabidur&iacute;a,    <br> para que obedeciendo a la voluntad de Dios,    <br> y guardando sus mandamientos se salven, y    <br> consigan la bienaventuranza. Fueron peores los    <br> hombres para Jesu Christo que hab&iacute;an sido para    ]]></body>
<body><![CDATA[<br> Joseph sus hermanos, pues no se contentaron    <br> con venderle sino que le mataron, haci&eacute;ndole    <br> padecer muerte afrentosa, y muy penosa. Y    <br> este fue el intento y fin de bajar Dios de los    <br> cielos a la tierra, de hacerse hombre, de vivir    <br> y conversar con los hombres: morir por los    <br> hombres, para librarlos de la muerte: perder    <br> por los hombres la vida, para d&aacute;rsela: y no vida    <br> como quiera, sino eterna y bienaventurada.    <br> Crio Dios en el principio el cielo y la tierra, lo    ]]></body>
<body><![CDATA[<br> visible, y lo que no vemos. Dio ser a lo que no    <br> ten&iacute;a. Puso entre los hombres los elementos    <br> la concordante discordia, que toda v&iacute;a es dura,    <br> y durara hasta que Dios les mande otra cosa.    <br> De la mixti&oacute;n destos hizo las aves los peces,    <br> las plantas, &aacute;rboles y animales, Y despu&eacute;s para    <br> remate de todas sus obras formo al hombre    <br> de limo de la tierra. Compusole de todos    <br> cuatro elementos, para que fuese otro menor    <br> mundo. Infundio en el esp&iacute;ritu de vida, y    ]]></body>
<body><![CDATA[<br> hizole h&aacute;bil y capaz del gozo y fruycion de la    <br> bienaventuranza; que consiste en ver a Dios, y    <br> unirse con &eacute;l por amor y caridad. Quiso darle    <br> compan&iacute;a: y por esto teni&eacute;ndole dormido    <br> qu&iacute;tale una de las costillas de su cuerpo, y  formo    <br> della una mujer, y diosela por compa&ntilde;era. Puso    <br> a los dos en los regalos del para&iacute;so terreno. Y    <br> por hacerlos nobles dioles la libertad del propio    <br> albedr&iacute;o, y dejoles en la mano de su propia    <br> voluntad y consejo. Hizolos, inocentes, y por    ]]></body>
<body><![CDATA[<br> gracia inmortales: dioles derecho de poder    <br> heredar las riquezas de la gloria. Y porque    <br> verse tan icuantados no les fuese ocasi&oacute;n de    <br> desvanecerse, y caer (como en Lucifer hab&iacute;a    <br> sucedido) pusoles un precepto f&aacute;cil y ligero    <br> de cumplir, de que no comiesen la fruta de    <br> un &aacute;rbol de aquel vergel y para&iacute;so. Persuadida    <br> Eva por la serpiente, y Ad&aacute;n rogado por    <br> Eva, traspasaron el mandamiento. Y fueron    <br> desobedientes. Por lo cual quedo Ad&aacute;n (y que/    ]]></body>
<body><![CDATA[<br> damos todos en el) de justo que era antes, hecho    <br> pecador: y de inmortal por gracia, condenado    <br> a muerte por culpa: de rico: pobre: y de amigo    <br> de Dios, enemigo suyo. Quebrosela a Dios, por</font></p>           <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">este pecado la rica pieza en que tanto el se hab&iacute;a    <br>   remirado. Y aunque usando con Ad&aacute;n de rigor,    <br> pudiera deshacerle del todo, o dejarle en aquel    <br> estado miserable en que se hab&iacute;a el puesto por    <br> el pecado, como poco antes hab&iacute;a hecho con    <br> los &Aacute;ngeles que lo fueron desobedientes: mas    ]]></body>
<body><![CDATA[<br> usando con el de misericordia, tuvo por bien    <br> de le reparar. Y mostro Dios en el medio que    <br> tomo para este fi n de reparar la ca&iacute;da de Ad&aacute;n:    <br> todo su saber, all&iacute; empleo toda su potencia: y    <br> all&iacute; puso todas las riquezas de su divina bondad    <br> y amor, fue esto hacerse hombre. Y porque el    <br> bien era grand&iacute;simo conven&iacute;a que se hiciese    <br> desear: y as&iacute; no se dio luego al mundo. Pasaron    <br> desde la cayda de nuestro primero padre Ad&aacute;n,    <br> hasta la graciosa venida del segundo Ad&aacute;n    ]]></body>
<body><![CDATA[<br> Christo nuestro Se&ntilde;or y Redentor, tres mil    <br> y novecientos y cincuenta y dos anos: y es el    <br> n&uacute;mero que se ha de tener por m&aacute;s cierto:    <br> coligi&eacute;ndose por la mayor parte del texto de    <br> nuestra Biblia Latina, de que no es licito apelar    <br> a otra, seg&uacute;n que el santo concilio Tridentino    <br> declara. En estos anos, aunque el demonio tuvo    <br> de su parte los m&aacute;s de los hombres, nunca dejo    <br> de tener Dios algunos de la suya, as&iacute; en tiempo    <br> de la ley de la naturaleza, como en la escrita. A    ]]></body>
<body><![CDATA[<br> estos como amigos suyos, iba dando noticia de    <br> la obra alta y maravillosa que pensaba hacer de    <br> la Encarnaci&oacute;n: ya debajo de enigmas y fi guras,    <br> como al mismo Ad&aacute;n, No&eacute;, y Job: ya con    <br> palabras claras y manifiestas, como a Abraham,    <br> Mois&eacute;s, David Isa&iacute;as, y a otros profetas.  Llegado    <br> y el tiempo, conven&iacute;a que se le aderezase el    <br> aposento y casa adonde primero se hab&iacute;a Dios    <br> de aposentar en la tierra, y vestirse de carne. Y    <br> para esto puso los ojos el Padre eterno en una    ]]></body>
<body><![CDATA[<br> doncella, hija del santo var&oacute;n Joachim, y de Ana    <br> su leg&iacute;tima mujer, llamada Mar&iacute;a, Hab&iacute;a antes    <br> aparejado casa al primer hombre, cuando quiso    <br> formarle para que se aposentase, que fue para&iacute;so    <br> terreno. As&iacute; para aposento del segundo Ad&aacute;n    <br> Christo,/    <br> Christo, bajando a la tierra, aparejole el    <br> aposento, que fue alma y cuerpo desta    <br> sacrat&iacute;sima doncella Mar&iacute;a. Para Ad&aacute;n terreno    <br> conven&iacute;a casa terrenal, para Ad&aacute;n del cielo    ]]></body>
<body><![CDATA[<br> (pues venida de all&aacute;) conven&iacute;a casa celestial:    <br> esto es, adornada con virtudes y dones    <br> celestiales. Y porque la condici&oacute;n de Dios, es,    <br> hacer las cosas tales cual es el fin para que las    <br> hace: as&iacute; como esta Se&ntilde;ora fue escogida para la    <br> mayor dignidad que hay, despu&eacute;s de lo que es    <br> ser Dios, y Christo, que es ser Madre suya, as&iacute;     <br> le fue concedida la mayor santidad y perfici&oacute;n    <br> que hay despu&eacute;s del. Y porque era Madre del</font></p>           <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">santo de los santos, fueronle concedidas por    ]]></body>
<body><![CDATA[<br> muy alta manera todas las gracias y privilegios    <br> que se otorgaron a los santos: y en particular    <br> fueron siete. El primero y mayor de todos    <br> fue, ser madre de Dios. El segundo, no sentir    <br> en si genero alguno de mala inclinaci&oacute;n, o    <br> apetito desordenado. El tercero, en toda su    <br> vida no cometer pecado mortal, ni venial, y ser    <br> libre del original en su concepci&oacute;n. El cuarto,    <br> parir sin dolor, y sin detrimento de su pureza    <br> virginal. El sexto, ser llevada en cuerpo y alma    ]]></body>
<body><![CDATA[<br> al cielo, sin que su cuerpo supiese que cosa era    <br> corrupci&oacute;n. El s&eacute;ptimo estar asentada al  lado    <br> del hijo, en los m&aacute;s altos bienes de gloria que a    <br> otra pura criatura fueron comunicados. Estos    <br> privilegios se le concedieron a la Virgen, porque    <br> fue casa y aposento de Dios en la tierra. Y por    <br> ser privilegiada, y aventajada sobre todos los    <br> santos, y tan llena de gracia, no poco seria de    <br> ver la vida que vivi&oacute; en el mundo, su pureza,    <br> su humildad su caridad, su benignidad, su    ]]></body>
<body><![CDATA[<br> honestidad, su misericordia, su viva fe, y todas    <br> las otras virtudes que en ella m&aacute;s que Rub&iacute;es y    <br> Esmeraldas resplandec&iacute;an. Mucho ser&iacute;a verla    <br> conversar con hombres, y vivir entre ellos en    <br> el mundo, lo que por otra parte conserva y    <br> trataba con &Aacute;ngeles del cielo. Mucho seria    <br> de ver sus ejercicios, sus l&aacute;grimas, sus vigilias,    <br> sus abstinencias, sus oraciones y meditaciones.    <br> Admira grandemente que viviendo esta    <br> Se&ntilde;ora muchos anos, y en cuerpo sujeto a    ]]></body>
<body><![CDATA[<br> hambre, sed, cansancio, y a otras necesidades/    <br> corporales, nunca se descompusiese un solo    <br> punto, ni en comer, ni en beber, ni en dormir,    <br> ni en hablar, ni en otra cosa alguna. Trayendo    <br> siempre las potencias de su Alma, su memoria,    <br> su entendimiento, su voluntad, y su intenci&oacute;n,    <br> puestas con Dios. Que llena de amor y    <br> deleites celestiales estar&iacute;a la que desta manera    <br> perseveraba, unida con tan gran vinculo de    <br> amor y suavidad con Dios. Era tal su vida, y    ]]></body>
<body><![CDATA[<br> la hermosura de su alma, que quien tuviera    <br> ojos para mirarla, conociera m&aacute;s por aqu&iacute; la    <br> sabidur&iacute;a, omnipotencia, y bondad de Dios,    <br> que tal alma hab&iacute;a formado, y perficionado,    <br> que por la f&aacute;brica y hermosura del universo.</font></p>           <p>&nbsp;</p>           <p>&nbsp;</p>           <p>&nbsp;</p>           <p>&nbsp;</p>           <p>&nbsp;</p>           ]]></body>
<body><![CDATA[<p>&nbsp;</p>           <p>&nbsp;</p>           <p>&nbsp;</p>           <p>&nbsp;</p>           <p>&nbsp;</p>           <p>&nbsp;</p>           <p>&nbsp;</p>           <p>&nbsp;</p>           <p>&nbsp;</p>           <p>&nbsp;</p>           ]]></body>
<body><![CDATA[<p>&nbsp;</p>           <p>&nbsp;</p>           <p>&nbsp;</p>           <p>&nbsp;</p>           <p>&nbsp;</p>           <p>&nbsp;</p>      </td>     </tr>   </table>         <blockquote>           <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Bertonio tambi&eacute;n suprimi&oacute; aquellos temas que  estaban relacionados con la vida espiritual y cotidianidad del Viejo Mundo. Por  ejemplo, no aborda los siguientes cap&iacute;tulos de Villegas: &ldquo;De la fi esta de la Sant&iacute;sima Trinidad&rdquo;, &ldquo;Orden de la sant&iacute;sima Trinidad&rdquo;, &ldquo;Orden de Santa Mar&iacute;a de la Merced, y Redenci&oacute;n de cautivos&rdquo;.</font></p>           <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">A manera de una breve conclusi&oacute;n, se puede sostener que  Ludovico Bertonio procur&oacute; que los naturales del Nuevo Mundo conocieran  la vida de Jes&uacute;s, y, fiel a los principios, recomendaciones y  exigencias de San Ignacio de Loyola, escribi&oacute; &ldquo;<i>El libro de la Vida y Milagros de Nuestro Se&ntilde;or Jesu Christo en  dos lenguas, Aymara y Romance</i>&rdquo;, bas&aacute;ndose en la obra de Alonso de Villegas.</font></p>     </blockquote> </blockquote>     <p>&nbsp;</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><font size="3" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"><b>Referencias</b></font></p>     <!-- ref --><p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">  1. Abad, Camilo Ma S.I. (Introducci&oacute;n y notas) 1964. Gil Gonz&aacute;lez D&aacute;vila, S.I. Pl&aacute;ticas sobre las Reglas de  la Compan&iacute;a de Jes&uacute;s. Barcelona: Juan Flors  Editor. </font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=294369&pid=S2077-3323201200010001300001&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">2. Acosta, Jos&eacute; de S.I.1987. [1608] <i>De Procuranda Indorum  Salute</i>. Educaci&oacute;n y Evangelizaci&oacute;n. Elaboraci&oacute;n bajo la direcci&oacute;n de Luciano Perena. Vol. XXIV Madrid: Consejo  Superior de Investigaciones Cient&iacute;ficas (C.S.I.C.). Artes  Gr&aacute;ficas ORMUPISA</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=294370&pid=S2077-3323201200010001300002&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">3. Alb&oacute;, Xavier S.J. (compilador) 1988. <i>Ra&iacute;ces de Am&eacute;rica: el mundo aymara. </i>Espana: Alianza Editorial; UNESCO, Quinto  Centenario.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">4. Alb&oacute;, Xavier y F&eacute;lix Layme. 1984 &ldquo;Introducci&oacute;n&rdquo;. En: <i>Vocabulario de  la Lengua Aymara. P. Ludovico Bertonio</i>. La Paz: CERES,IFEA,MUSEF, pp.  IX-LXV.</font></p>     <!-- ref --><p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">5. ARSI. 1993. Ad gradum admisi 1541-1773 Juxta Formulas Votorum  in ARSI. Asservatas. (Manuscrito) Col. I: A-B. Hisp. 36, 40-41. Roma.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=294373&pid=S2077-3323201200010001300005&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">6. ARSI. 1619. Cat&aacute;logo del Colegio de Arequipa. Manuscrito.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=294374&pid=S2077-3323201200010001300006&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">7. Baptista, Javier S.J. 1993. &ldquo;Los jesuitas y las  lenguas ind&iacute;genas&rdquo;. En: <i>La Compa&ntilde;&iacute;a de Jes&uacute;s en Am&eacute;rica: Evangelizaci&oacute;n y justicia, siglos XVII y XVIII</i>. Congreso Internacional de Historia. Actas. C&oacute;rdoba (Espa&ntilde;a),    pp. 11-21.</font></p>     <!-- ref --><p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">8. Bertonio, Ludovico 1603a. <i>Arte breve de la lengua Aymara,  para introducci&oacute;n del Arte grande de la misma lengua. </i>Roma. (BNI)</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=294376&pid=S2077-3323201200010001300008&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">9. Bertonio, Ludovico 1603b. <i>Arte y Grammatica muy copiosa de  la lengua Aymara</i>.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=294377&pid=S2077-3323201200010001300009&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">10. Roma. Edici&oacute;n facsimilar por Julius PLatzmann, Leipzig,  1879.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=294378&pid=S2077-3323201200010001300010&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">11. Roma. 1612a. <i>Vocabulario de la lengua Aymara</i>. Primera  parte, donde por abecedario se ponen en primer lugar los Vocablos de la lengua Espa&ntilde;ola  para buscar los que le corresponden en la lengua Aymara. Parte I: 1-474.  [Espanol-Aymara] Parte II: 1-399. [Aymara-Espanol] Juli. (ABNB)</font></p>     <!-- ref --><p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">12. Roma. 1612b. <i>Arte dela lengua Aymara, con una Silva de  Phrases de la mesma lengua, y su declaraci&oacute;n en Romance</i>. Juli. (BAV). Edici&oacute;n facsimilar por Iv&aacute;n Tavel, Cochabamba-  Bolivia, 2003.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=294380&pid=S2077-3323201200010001300012&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">13. Roma. 1612c <i>Confessionario muy copioso en dos lenguas,  Aymara y Espa&ntilde;ola, con una instrucci&oacute;n a cerca de los siete  Sacramentos de la Sancta Yglesia, y otras varias cosas, como puede verse por la  Tabla del mesmo libro</i>. Juli (BAV). Edici&oacute;n facsimilar por Iv&aacute;n Tavel,  Cochabamba-Bolivia; 2003.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">14. Roma. 1612d. <i>Libro de la vida y milagros de Nuestro se&ntilde;or  Jesu Christo en dos lenguas, Aymara, y Romance, traducido de el que recopilo el  Licenciado Alonso de Villegas, quitadas, y a&ntilde;adidas algunas cosas, y acomodado  a la capacidad de los Indios</i>. Juli. (BAV) </font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">15. Dom&iacute;nguez, J. Ma. y Ch. O&rsquo;Neill. (dirs.) 2001. <i>Diccionario Hist&oacute;rico de la Compa&ntilde;&iacute;a de Jes&uacute;s</i>. Instituto Hist&oacute;rico de la Compa&ntilde;&iacute;a de Jes&uacute;s &ndash; Universidad Pontifi cia Comillas, Roma- Madrid, (4 vols.)</font></p>     <!-- ref --><p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">16. Egana, Francisco (ed.) 1954. <i>Monumenta Peruana, </i>Tomos I  (1565-1575), II (1576-1580), III (1581-1585), IV (1586-1591), V (1592-1595),  VI. (1596-1599). Roma: Ed.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=294384&pid=S2077-3323201200010001300013&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">17. Egana, Francisco y Enrique Fern&aacute;ndez. 1981. <i>Monumenta  Peruana, </i>T.VII. (1600-1602). Roma: Ed.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=294385&pid=S2077-3323201200010001300014&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">18. Fern&aacute;ndez, Enrique. 1986. <i>Monumenta Peruana </i>T.VIII.  (1603-1604). Roma: Ed.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=294386&pid=S2077-3323201200010001300015&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">19. Gonz&aacute;les Holguin, Diego. 1842 (1607) <i>Gram&aacute;tica ya arte nueva de la lengua general de todo el Per&uacute; llamada lengua quichua o lengua del inca.</i></font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=294387&pid=S2077-3323201200010001300016&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">20. Isla, Alejandro. 1986. &ldquo;Una carta extraviada de  Ludovido Beertonio&rdquo;. Historia boliviana</font></p>     <!-- ref --><p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">21. Lop Sebasti&aacute;, Miguel. 2000. Los direcores de ejercicios.  1540-1599. Bilbao: Mensajero. Sal terrae.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=294389&pid=S2077-3323201200010001300018&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">22. Torres Saldamando, Enrique. 1882. <i>Los antiguos jesuitas del  Per&uacute;. Biograf&iacute;as. Apuntes para su  historia. </i>Lima: Imprenta Liberal.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=294390&pid=S2077-3323201200010001300019&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">23. Villegas, Alonso de. 1591. <i>Flos Sanctorum, y Historia  general, de la vida y hechos de Jesu Christo, Dios y se&ntilde;or nuestro, Dios y se&ntilde;or  nuestro, y de todos los Santos de que reza y hace fiesta la Iglesia cat&oacute;lica, conforme al Breviario Romano reformado por decreto del santo  Concilio tridentino: junto con las vidas de los santos propios de Espa&ntilde;a, y  otros Extravagantes. Quitadas algunas cosas ap&oacute;crifas. Y a&ntilde;adidas muchas figuras y autoridades de la sagrada  Escritura, tra&iacute;das a prop&oacute;sito de las historias de los santos. Y muchas anotaciones  curiosas, y consideraciones provechosas. Colegido todo de autores graves y  aprobados. Dirigido al Rey Felipe Nuestro Se&ntilde;or, segundo de este nombre</i>. Toledo: Impreso por la viuda de Juan Rodr&iacute;guez.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=294391&pid=S2077-3323201200010001300020&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"><a href="#_ftnref*" name="_ftn*" title=""> </a>*. Dr. en Antropolog&iacute;a. e-mail:  <a href="mailto:ivantavel@yahoo.com">ivantavel@yahoo.com</a></font></p>       <p align="justify">&nbsp;</p>       <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"><b>Pies de p&aacute;gina</b></font></p>         <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"><a href="#_ftnref1" name="_ftn1" title=""> </a>1.  Mi agradecimiento a la Universidad Cat&oacute;lica Boliviana, especialmente al Prof.  Dr. Edwin Claros, qui&eacute;n consider&oacute; oportuno dar a conocer algunos aspectos  significativos del estudio sobre la &ldquo;Vida de Jes&uacute;s&rdquo; mediante un peque&ntilde;o art&iacute;culo.  El estudio cr&iacute;tico m&aacute;s la obra original de Bertonio ser&aacute;n publicados  posteriormente.</font></p>         <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"><a href="#_ftnref2" name="_ftn2" title=""> </a>2.  Se ha modernizado la graf&iacute;a de algunos textos con la finalidad de facilitar la  lectura. Esta modernizaci&oacute;n es respetuosa y fiel a la intenci&oacute;n del autor. En este  sentido, a lo largo de la presentaci&oacute;n, los textos citados fueron transcritos  con peque&ntilde;as modificaciones en relaci&oacute;n a la graf&iacute;a. Se respeta la sintaxis, ya  que es fundamental entender el sentido de cada texto que el autor transmite.</font></p>         <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"><a href="#_ftnref3" name="_ftn3" title=""> </a>3.  Las negrillas son m&iacute;as y responden a la intencionalidad de resaltar algo. En  este sentido ser&aacute;n usadas a lo largo del trabajo.</font></p>         ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"><a href="#_ftnref4" name="_ftn4" title=""> </a>4.  En la actualidad, Fray Luis de Granada es considerado maestro espiritual. En  ese sentido, el Vaticano ofrece extractos importantes y significativos para la  sociedad del siglo XXI.</font></p>         <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"><a href="#_ftnref5" name="_ftn5" title=""> </a>5.  Oraci&oacute;n medieval que aparece en varios c&oacute;dices del siglo XIV.</font></p>         <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"><a href="#_ftnref6" name="_ftn6" title=""> </a>6.  Societatis Iesu, 1950: 201. Tambi&eacute;n ver Curia del Prep&oacute;sito General de la Compa&ntilde;&iacute;a  de Jes&uacute;s, 1995: 119 [288], 249 [813].</font></p>         <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"><a href="#_ftnref7" name="_ftn7" title=""> </a>7.  Actualmente el pueblo lleva el nombre de Arcevia. En sus or&iacute;genes, Arcevia fue  una regi&oacute;n g&aacute;lica. Despu&eacute;s de conquista la romana de Italia, qued&oacute; convertida  en comuna con pocas posibilidades de competir con las ciudades cercanas.  Posteriormente, Arcevia empez&oacute; a ser una regi&oacute;n significativa para mantener el  equilibrio del poder local por su ubicaci&oacute;n fronteriza: Marca di Ancona,  Umbr&iacute;a, y el ducado de Urbino. In 1201, Rocca Contrada proclaimed    <br>     itself  a En 1201, Rocca Contrada se proclam&oacute; una comuna independiente de Roma, y, en  los hechos, quedo reconocida como civitas por el papa Clemente IV (1266).  Arcevia, adem&aacute;s, logro tener un poder&iacute;o militar, participando en varios conflictos  locales. Finalmente, para completar los datos b&aacute;sicos, en el siglo XVI era  parte del florecimiento del renacimiento.</font></p>         <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">En  el documento: &ldquo;Transcripciones, extractos y referencias a Bolivia&rdquo; del P.  Stanislao Just, S.J., correspondiente a Per&uacute; 14 Litt. Ann III, 1613-1627, el  cual se encuentra en el Archivo Hist&oacute;rico de la Compa&ntilde;&iacute;a de Jes&uacute;s-Cochabamba (Bolivia),  manuscrito e in&eacute;dito, se apunta en el aviso necrol&oacute;gico: &ldquo;El P. Ludovico  Bertonio natural de Fermo en la Marca de Ancona (&hellip;)&rdquo;.</font></p>         <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"><a href="#_ftnref8" name="_ftn8" title=""> </a>8.  Varias instituciones, por ejemplo, Internet Archive y Biblioteca Nacional del  Per&uacute;, registran el ano de 1555. No he podido ubicar otro documento que modificar&iacute;a  la fecha de nacimiento del misionero de Juli.</font></p>         <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"><a href="#_ftnref9" name="_ftn9" title=""> </a>9.  Es parte de las Reglas de la Compa&ntilde;&iacute;a que los maestros confiesen a los  novicios, para mejor conocerlos y ayudarlos en sus espirituales necesidades  Cfr. 1952: 615s [No 26].</font></p>         <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"><a href="#_ftnref10" name="_ftn10" title=""> </a>10.  Despu&eacute;s de Bertonio, en la p&aacute;gina aparecen, por ejemplo, los candidatos Giacomo  Morgigno, Giovani Forneri y Francisco Ximenes, cuyas firmas son claras. Por  tales evidencias, sostengo que se trata de la primera firma de Bertonio en la Compa&ntilde;&iacute;a  de Jes&uacute;s.</font></p>         <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"><a href="#_ftnref11" name="_ftn11" title=""> </a>11.  En base a la informaci&oacute;n de Egana (1961), se conoc&iacute;a la fecha de ingreso de  Bertonio. No se proporcionaba, como en otros jesuitas, referencias sobre su  familia, padres, y dem&aacute;s detalles.</font></p>         ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"><a href="#_ftnref12" name="_ftn12" title=""> </a>12. Fabi, como  registran O&rsquo;Neill y Dom&iacute;nguez (T. II, 2001: 1367), fue asistente del P. General  Claudio Aquaviva.</font></p>         <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"><a href="#_ftnref13" name="_ftn13" title=""> </a>13. RSI, Cat&aacute;logo de  Arequipa, 1619: 333 (210); manuscrito.</font></p>         <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">   <a href="#_ftnref14" name="_ftn14" title=""> </a>14.  Luego se completar&aacute; el cuadro con las autoridades, no jesu&iacute;ticas, a las cuales  Bertonio deb&iacute;a recurrir para publicar sus obras.</font></p>         <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"><a href="#_ftnref15" name="_ftn15" title=""> </a>15. M&aacute;s detalles de  la vida de este jesuita en Torres Saldamando (1882: 156-158).    <br>     </font></p>         <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"><a href="#_ftnref16" name="_ftn16" title=""> </a>16. ARSI, Per&uacute; 13;  (1606-1612) 1612: 146. La parte transcrita est&aacute; se&ntilde;alada con un rect&aacute;ngulo  rojo.    <br>       </font></p>         <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">     <a href="#_ftnref17" name="_ftn17" title=""> </a>17.  No fue posible ubicar cada uno de los manuscritos. Sospecho que existen algunos  en el Per&uacute;, los cuales &ndash;alg&uacute;n d&iacute;aser&aacute;n puestos a disposici&oacute;n de los  investigadores. No es admisible que no se conserve ninguna de los manuscritos  que redactaron Bertonio y sus colaboradores.</font></p>         <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"><a href="#_ftnref18" name="_ftn18" title=""> </a>18.  El original pertenece a la Biblioteca Jos&eacute; de Acosta, S.I. Lima. Colecci&oacute;n  Vargas. Papeles Varios Manuscritos. T. 40; doc. 7.</font></p>         <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"><a href="#_ftnref19" name="_ftn19" title=""> </a>19. El subrayado es  m&iacute;o.</font></p>         ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">    <a href="#_ftnref20" name="_ftn20" title=""> </a>20. Uno de las Padres de la Iglesia griega, santo admirado por la profundidad de su  pensamiento, su elocuencia cautivadora, su dinamismo y estilo propio.</font></p>         <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"><a href="#_ftnref21" name="_ftn21" title=""> </a>21.  He actualizado la graf&iacute;a de algunos t&eacute;rminos, para facilitar su lectura, por un  lado, y, por otro, ofrecer&eacute; varias fuentes de los textos de Villegas, ya que  las obras no son de f&aacute;cil consulta.</font></p>         <p align="justify">&nbsp;</p>      ]]></body><back>
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