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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[¿La coyuntura de 1808-1810 o la guerra de los siete años?: Notas por un nuevo método de determinación del punto de inicio de los movimientos de independencia en América Latina]]></article-title>
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</front><body><![CDATA[ <p   align="right" ><b><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">ARTICULO ORIGINAL </font></b></p >     <p   align="right" >&nbsp;</p >     <p   align="center" ><b><font size="4" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">&iquest;La coyuntura de 1808-1810   o la guerra de los siete a&ntilde;os?*</font></b></p >     <p   align="center" ><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"><b>Notas por un nuevo m&eacute;todo de determinaci&oacute;n del punto de inicio de los movimientos de independencia en Am&eacute;rica Latina</b> </font></p >     <p   align="center" >&nbsp;</p >     <p   align="center" >&nbsp;</p >     <p   align="center" ><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"><b>Guy Pierre </b></font></p >     <p   align="center" >&nbsp;</p >     <p   align="center" >&nbsp;</p > <hr size="1" noshade>     <p   align="justify" ><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">De manera general no es f&aacute;cil fechar el punto de inicio o de arranque de los grandes movimientos hist&oacute;ricos. Ni tampoco periodizarlos. Estos problemas constituyen para la historia un verdadero reto, y se han complicado mucho desde que, a ra&iacute;z de los trabajos de Braudel, se ha visto que el estudio de estas categor&iacute;as de movimientos requiere que se recurra a una perspectiva de larga duraci&oacute;n, y que se tomen adem&aacute;s en cuenta de manera particular las coyunturas que pueden acelerar o ralentizar su proceso. </font></p >     ]]></body>
<body><![CDATA[<p   align="justify" ><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">A decir verdad, estos problemas son aun m&aacute;s complicados cuando se trata de integrar en un solo contexto anal&iacute;tico varios casos concretos, es decir, cuando se debe construir una sola temporalidad de s&iacute;ntesis con base en varias temporalidades nacionales distintas. La historiograf&iacute;a europea se ha enfrentado durante mucho tiempo a cuestiones semejantes y a&uacute;n es dif&iacute;cil considerar que las haya efectivamente superado por lo que se refiere a ciertos movimientos hist&oacute;ricos determinados. Por ejemplo, en cuanto a las crisis de hambruna -la crisis de la peste negra, en particular- que han azotado el continente en la Edad Media, o respecto al punto de arranque de la transici&oacute;n al capitalismo en todo este continente, dado que cada uno de los pa&iacute;ses se ha integrado a este proceso de manera distinta y en un periodo distinto. </font></p >     <p   align="justify" ><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"></B>* 	Ponencia presentada en el Coloquio internacional <I>Repensar la independencia. Bicentenario de la revoluci&oacute;n espa&ntilde;ola, 1808-2008</I>; Academia Dominicana de Historia; Santo Domingo 5-9 de octubre de 2008. Agradecemos a Sabine Manigat por haber revisado la versi&oacute;n final de la misma. </font></p >     <p   align="justify" ><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"></B>Existe pues un n&uacute;mero impresionante de aproximaciones respecto a estos movimientos, pero muy pocas proponen de manera s&oacute;lida un punto coyuntural com&uacute;n de referencia a partir del cual se pueda examinar y periodizar el desarrollo con certeza te&oacute;rica. El debate en torno al periodo preciso de inicio de la crisis del siglo XVII en Europa, y que Ruggiero Romano plantea en unos de sus trabajos<Sup>1</Sup>, ilustra muy bien esta cuesti&oacute;n. </font></p >     <p   align="justify" ><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Hechos relativamente similares se observan en la historiograf&iacute;a regional y en algunas corrientes historiogr&aacute;ficas europeas y norteamericanas que se interesan por el an&aacute;lisis de los llamados &ldquo;movimientos de independencia&rdquo; de Am&eacute;rica Latina. Ahora bien, esta advertencia no debe ser mal interpretada. Se reconoce que se ha avanzado mucho durante las &uacute;ltimas seis d&eacute;cadas en el an&aacute;lisis de estos movimientos. Basta con leer algunas obras recientes sobre el particular. Se sostiene, sin embargo, que muchos de estos estudios presentan importantes problemas de &iacute;ndole metodol&oacute;gica que suscitan varias interrogantes. En efecto, por la manera en que determinan en t&eacute;rminos generales el <I>punto de arranque </I>de estos movimientos, adoptan algunos sesgos en su an&aacute;lisis global del colapso del sistema colonial en la regi&oacute;n. </font></p >     <p   align="justify" ><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Las presentes notas tienen como objeto cuestionar, con base en un an&aacute;lisis que se definir&aacute; m&aacute;s adelante, la adopci&oacute;n misma de la coyuntura de 18081810 en Espa&ntilde;a y en la regi&oacute;n como &ldquo;punto de inicio&rdquo; del estudio de estos movimientos de independencia. Se propone que para repensar las independencias en la regi&oacute;n no se debe partir de la sublevaci&oacute;n del 2 de mayo de 1808 en Madrid, acontecimiento que traduce las dificultades de Espa&ntilde;a por modernizarse y por tanto, su profundo atraso respecto a pa&iacute;ses como Inglaterra y Francia, donde el sistema capitalista se hab&iacute;a implantado ya alrededor de los a&ntilde;os 1740-1780, sino que conviene partir de la <I>Guerra de los Siete A&ntilde;os (1756-1763)</I>, que anunci&oacute; por sus causas y las formas que revisti&oacute;, si no el quebrantamiento irremediable de todo el edificio del sistema colonial europeo en la regi&oacute;n, por lo menos el derrumbe de unos de los principales &ldquo;espacios-pilares&rdquo; de este sistema. </font></p >     <p   align="justify" ><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">A decir verdad, casi todos los estudios realizados en las &uacute;ltimas d&eacute;cadas sobre esta cuesti&oacute;n tratan de situarse en una perspectiva &ldquo;braudeliana&rdquo; o </font><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">mucho m&aacute;s larga, es decir que contextualizan la crisis de independencia </font><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">en el marco de los efectos contradictorios de las reformas borb&oacute;nicas y pombalinas en las metr&oacute;polis ib&eacute;ricas y en las colonias. Sin embargo, lo hacen en el marco de un an&aacute;lisis estrictamente pol&iacute;tico, asignando de esta manera a la coyuntura de 1808-1810 un peso extremadamente fuerte en las consideraciones globales, lo que les lleva a excluir de manera artificial </font><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">de todo el razonamiento el espacio o las temporalidades del Caribe y de Am&eacute;rica del Norte. </font></p >     <p   align="justify" ><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Las presentes notas se oponen a este tipo de planteamiento. Parten del supuesto de que el an&aacute;lisis de los movimientos de independencia en el segmento de la regi&oacute;n llamado &ldquo;Am&eacute;rica Latina&rdquo;, desde el periodo de Napole&oacute;n III en Francia, no debe circunscribirse, en este espacio delimitado, con base en criterios &ldquo;geogr&aacute;fico-&eacute;tnico-culturales&rdquo;, sino que debe abarcar todos los espacios que componen el continente, incorporando de manera org&aacute;nica los dos sub-espacios arriba mencionados: el Caribe y Am&eacute;rica del Norte. O sea, dicho en un plano te&oacute;rico, debe englobar org&aacute;nicamente en el an&aacute;lisis todas las temporalidades nacionales del continente. Sostenemos que estudios de esta naturaleza deben afincarse en la din&aacute;mica econ&oacute;mica global que llev&oacute; a las diversas potencias europeas a competir entre ellas por establecer cada una en la regi&oacute;n sus propios sistemas coloniales a partir del rechazo por Francia e Inglaterra del Tratado de Tordesillas (1494). Conviene considerar, por otro lado, que estos distintos sistemas coloniales se desarrollaron de manera paralela y se influenciaron rec&iacute;procamente cada uno, internalizando de esta manera los efectos de los fen&oacute;menos ocurridos en los dem&aacute;s, aunque estuvieron separados por un conjunto de barreras de car&aacute;cter exclusivista y mercantilista elaboradas por sus metr&oacute;polis. </font></p >     <p   align="justify" ><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Para plantear todo ello, estructuramos el trabajo en cuatro grandes ac&aacute;pites. En los dos primeros revisamos el enfoque desde el cual algunos autores estudian estos movimientos. Asimismo, consideramos que algunos de estos autores recurren a un enfoque de car&aacute;cter aparentemente estructural, pero apeg&aacute;ndose en realidad, como ya se ha mencionado arriba, a un esquema anal&iacute;tico estrictamente pol&iacute;tico. Consideramos que este tipo de enfoque adopta una especie de &ldquo;m&eacute;todo coyunturalista&rdquo;, aunque los trabajos que se adhieren a esta perspectiva abarquen un l&iacute;mite temporal m&aacute;s amplio que el de la coyuntura de 1808-1810. </font></p >     <p   align="justify" ><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">En un segundo ac&aacute;pite constatamos, en este mismo tono, que otros autores recurren tambi&eacute;n en sus estudios a este mismo tipo de enfoque de car&aacute;cter estructural. Lo hacen, sin embargo, con mayor asidero, es decir que tratan de fundamentar sus reflexiones con ciertas consideraciones de orden econ&oacute;mico, aunque de manera h&iacute;brida y un poco confusa en muchos casos. Consideramos este segundo tipo de enfoque como t&iacute;pico de una especie de &ldquo;m&eacute;todo estructuralista&rdquo;. </font></p >     <p   align="justify" ><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Ahora bien, estos dos m&eacute;todos tienen varios elementos en com&uacute;n y se diferencian muy poco en realidad. Nos proponemos indicar eso en un tercer ac&aacute;pite, y se&ntilde;alar al mismo tiempo los l&iacute;mites de cada uno de ellos como marcos de an&aacute;lisis de la crisis de independencia. Luego proponemos en una secci&oacute;n espec&iacute;fica una aproximaci&oacute;n diferente respecto a lo que nos interesa, apoy&aacute;ndonos en las observaciones ya mencionadas en los incisos 5 y 6, las cuales coinciden por cierto con algunos planteamientos hechos anteriormente por algunos historiadores. </font></p >     ]]></body>
<body><![CDATA[<p   align="justify" >&nbsp;</p >     <p   align="justify" ><font size="3" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"><b></B>A. M&eacute;todo cl&aacute;sico de car&aacute;cter coyuntural </b></font></p >     <p   align="justify" ><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"></B>Empezamos se&ntilde;alando que en t&eacute;rminos generales se puede afirmar que los autores que recurren a este tipo de m&eacute;todo participan en un intento por renovar la vieja historia pol&iacute;tica, es decir, por construir lo que algunos </font><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">llaman ahora la &ldquo;<I>nueva historia pol&iacute;tica</I>&rdquo;. Con ello eligen la coyuntura de 1808-1810 como punto de partida del an&aacute;lisis de la crisis de independencia en toda la regi&oacute;n, y se aferran a ella respecto a todos los casos concretos que transcurrieron entre 1810 y 1826. Virginia Guedea, por ejemplo, lo hace respecto al caso de Novohispano<Sup>2</Sup>. Isabela Restrepo Mej&iacute;a lo considera tambi&eacute;n en cuanto al caso de Colombia<Sup>3</Sup>. Otros autores hacen lo mismo<Sup>4</Sup>. </font></p >     <p   align="justify" ><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Lo hacen ci&ntilde;&eacute;ndose a la din&aacute;mica de las superestructuras pol&iacute;ticas de estas sociedades, es decir que parten de que la crisis de independencia fue un hecho esencialmente pol&iacute;tico y que uno debe por tanto centrarse en este aspecto para estudiarla. Afianzan sus argumentos se&ntilde;alando que esta crisis tuvo un car&aacute;cter fundamentalmente pol&iacute;tico, es decir, el quiebre de la monarqu&iacute;a espa&ntilde;ola y la &ldquo;huida&rdquo; precipitada de la corona portuguesa a Brasil. Esta idea est&aacute; difundida bastante por Virginia Guedea, quien considera como algo altamente positivo en t&eacute;rminos cient&iacute;ficos el hecho de que la historiograf&iacute;a haya optado por ser, en lo que se refiere al estudio de la transformaci&oacute;n de Nueva Espa&ntilde;a en M&eacute;xico, una historiograf&iacute;a fundamentalmente pol&iacute;tica. </font></p >     <p   align="justify" ><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Ahora bien, cabe apuntar que no se puede decir que todos los autores de esta misma l&iacute;nea de pensamiento comparten esta observaci&oacute;n, ya que algunos de ellos no fundamentan sus reflexiones, como Guedea lo hace, s&oacute;lo en los limites temporales de la coyuntura de 1808-1810; insisten mucho en &eacute;sta como &ldquo;punto de arranque&rdquo; del movimiento de independencia, pero situ&aacute;ndola en un marco temporal m&aacute;s amplio, es decir, remiti&eacute;ndose a todo el largo periodo hist&oacute;rico que arranc&oacute; con las reformas borb&oacute;nicas y que conllev&oacute; a esta coyuntura. </font></p >     <p   align="justify" ><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Es el caso por ejemplo de Marcelo Carmagnani, quien a pesar de la orientaci&oacute;n que dio a sus primeros trabajos sobre Am&eacute;rica Latina, examina la crisis de independencia tambi&eacute;n desde la perspectiva de la &ldquo;Nueva Historia Pol&iacute;tica&rdquo;. A decir verdad, ese no es el prop&oacute;sito central del trabajo de Carmagnani al cual hacemos referencia aqu&iacute;, el libro titulado <I>El otro occidente. Am&eacute;rica latina desde la invasi&oacute;n europea hasta la globalizaci&oacute;n</I><Sup><I>5</I></Sup>. No obstante, el autor se&ntilde;ala en este trabajo unas pistas muy interesantes para estudiar esta </font><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">cuesti&oacute;n (cf. caps. 2 y 3), y ello aunque lo hace de manera bastante descrip</font><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">tiva (cf. cap. 3) y con base en un concepto ideol&oacute;gico muy curioso -la occidentalizaci&oacute;n- que &eacute;l sustituye o prefiere adoptar en este caso, al t&eacute;rmino cl&aacute;sico de &ldquo;desarrollo del capitalismo&rdquo;, que a nuestro juicio es mucho m&aacute;s claro y preciso. </font></p >     <p   align="justify" >&nbsp;</p >     <p   align="justify" ><font size="3" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"><b></B>B. M&eacute;todo cl&aacute;sico de car&aacute;cter estructural </b></font></p >     <p   align="justify" ><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"></B>Con todo, Carmagnani permite con sus observaciones considerar los trabajos de autores que abordan con mayor asidero y profundidad estos movimientos, tambi&eacute;n desde el mismo &aacute;ngulo, o sea el pol&iacute;tico. Estos autores son muchos, pero creemos que se puede considerar en este muy reducido espacio a dos de ellos: John Lynch y Tulio Halper&iacute;n Donghi, cuyos trabajos marcan un giro importante en los estudios sobre la formaci&oacute;n de los Estados de la regi&oacute;n a principios del siglo XIX. </font></p >     <p   align="justify" ><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">En efecto, a diferencia de los &ldquo;coyunturalistas&rdquo;, que no logran inscribir resueltamente sus reflexiones en una perspectiva &ldquo;braudeliana&rdquo;, estos dos autores buscan las ra&iacute;ces coloniales de la independencia en una temporalidad muy larga. De hecho, ese es el prop&oacute;sito del capitulo 5 del libro de Lynch: &ldquo;Am&eacute;rica Latina, entre colonia y naci&oacute;n&rdquo;, prop&oacute;sito que &eacute;l se fija tambi&eacute;n en su contribuci&oacute;n a las importantes obras coordinadas respectivamente por Leslie Bethell y Germ&aacute;n Carrera Damas<Sup>6</Sup>. </font></p >     ]]></body>
<body><![CDATA[<p   align="justify" ><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Es tambi&eacute;n en esta direcci&oacute;n que Tulio Halper&iacute;n Donghi orienta su libro, <I>Historia contempor&aacute;nea de Am&eacute;rica Latina</I><Sup><I>7</I></Sup>. En este sentido, los dos primeros cap&iacute;tulos de esta obra son impresionantes. Cabe subrayar, sin embargo, que Donghi no aborda de la misma manera que Lynch el problema que nos ocupa. Se muestra en cierta medida mucho m&aacute;s riguroso en sus planteamientos, porque trata de no alejarse de la perspectiva de larga duraci&oacute;n, mientras que Lynch introduce cierta confusi&oacute;n en su an&aacute;lisis por considerar en alguna parte de su an&aacute;lisis que el resentimiento de los sectores criollos en las colonias &ldquo;no fue la culminaci&oacute;n de tres siglos de opresi&oacute;n continua sino el resultado de una <I>regresi&oacute;n particular</I><Sup><I>8 </I></Sup>ocurrida a finales del siglo XVIII&rdquo;. Esta confusi&oacute;n no quiere decir que Lynch renuncie a un an&aacute;lisis de largo plazo; si bien enfatiza la coyuntura de 1808-1810 como todos los autores hasta ahora considerados, cree necesario no obstante sugerir a manera de observaci&oacute;n metodol&oacute;gica que el an&aacute;lisis vincula esta coyuntura con la de 1796, periodo a partir del cual Espa&ntilde;a &ldquo;hab&iacute;a perdido, seg&uacute;n &eacute;l, el dominio econ&oacute;mico sobre Am&eacute;rica&rdquo;<Sup>9</Sup>. </font></p >     <p   align="justify" ><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Donghi no propone de manera tan tajante una &ldquo;fecha-inicio&rdquo;, pero, al igual que Lynch, limita o circunscribe sus planteamientos en t&eacute;rminos geogr&aacute;ficos al espacio del an&aacute;lisis en donde se sintieron los efectos de las reformas borb&oacute;nicas y pombalinas, o sea, al reducido espacio conformado por el tr&iacute;ptico: &ldquo;Am&eacute;rica-Espa&ntilde;a-Portugal&rdquo;. Y ello, cabe apuntarlo, de manera bastante descriptiva, aferr&aacute;ndose adem&aacute;s mucho m&aacute;s que Lynch a las superestructuras pol&iacute;ticas. Esto se observa tambi&eacute;n a nivel del an&aacute;lisis de los autores &ldquo;coyunturalistas&rdquo;. Pero a fin de cuentas, a pesar de todos los matices que se encuentran en los an&aacute;lisis de Lynch y de Donghi, ellos no se alejan totalmente de los autores considerados m&aacute;s arriba, o sea, sus m&eacute;todos de an&aacute;lisis tienen muchas caracter&iacute;sticas comunes con ellos. </font></p >     <p   align="justify" ><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Cr&iacute;tica, 2000; vol. 5; pp. 1-40; y Lynch, John, &ldquo;Los factores estructurales de la crisis: la crisis del orden colonial&rdquo;, en: Germ&aacute;n </font><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Carrera Damas (coord.), <I>Historia general de Am&eacute;rica Latina</I>; vol. 5; ediciones UNESCO-TROTTA, 2003; vol.5; pp. 31-54. 7 Donghi, Tulio Halper&iacute;n, <I>Historia contempor&aacute;nea de Am&eacute;rica Latina, Alianza editorial, cuarta impresi&oacute;n, 2001. </I>8 Subrayado nuestro. 9 Lynch, John, &ldquo;Los factores estructurales de la crisis&rdquo;; art. cit.; p. 51. </font></p >     <p   align="justify" >&nbsp;</p >     <p align="justify"   ><font size="3" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"><b></B>C. Caracter&iacute;sticas comunes y l&iacute;mites de los dos m&eacute;todos cl&aacute;sicos </b></font></p >     <p   align="justify" ><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"></B>Los dos grupos de autores considerados &ldquo;coyunturalistas&rdquo; y &ldquo;estructura-listas&rdquo;, por identificarlos con estos conceptos, se basan en un conjunto de aproximaciones dudosas para abordar la crisis de independencia, lo que sesga sus an&aacute;lisis. La primera aproximaci&oacute;n dudosa puede ser situada a nivel de las discusiones que se dan en torno a los objetivos y a los efectos de las reformas que los Borbones implementaron durante el periodo 1750-1800 en las Indias. En efecto, dado que con estas reformas las colonias registraron un fuerte repunte a nivel econ&oacute;mico y luego una cierta expansi&oacute;n, muchos autores estiman que hasta el fin del siglo XVIII estas sociedades no estaban amenazadas con una crisis de gran envergadura, y que fue la invasi&oacute;n de Napole&oacute;n en 1808 que interrumpi&oacute; bruscamente esta tendencia y provoc&oacute; el colapso general. </font></p >     <p   align="justify" ><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Tal apreciaci&oacute;n es errada, ya que, como lo apunta con raz&oacute;n Miguel Izard, las reformas de 1750-1800 fueron un mero intento por parte de Espa&ntilde;a para participar un poco m&aacute;s en el jugoso comercio colonial de Am&eacute;rica, y que de ninguna manera estas reformas hubieran podido mantener las colonias en la orbita espa&ntilde;ola<Sup>10</Sup>. En efecto, como factor hist&oacute;rico, la intervenci&oacute;n de Napole&oacute;n en Espa&ntilde;a fue un elemento importante en el desenlace de las relaciones &ldquo;Espa&ntilde;a-Indias&rdquo;, y el an&aacute;lisis ha de considerarla e insistir en ella, pero no se la puede seleccionar, a nuestro entender, como &ldquo;punto de inicio&rdquo; del derrumbe de las colonias, sino como factor de aceleraci&oacute;n o de intensificaci&oacute;n de una profunda crisis estructural que ven&iacute;a desarroll&aacute;ndose, como lo veremos m&aacute;s adelante, casi desde el inicio mismo del siglo XVIII, y que ninguna iniciativa pol&iacute;tica o econ&oacute;mica por parte de Espa&ntilde;a o Portugal hubiera podido parar. </font></p >     <p   align="justify" ><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Esto permite se&ntilde;alar en seguida una segunda aproximaci&oacute;n errada, que es el hecho de considerar en el an&aacute;lisis s&oacute;lo al segmento del continente que aparece en el mapa mundial desde la segunda mitad del siglo XIX con el nombre de &ldquo;Am&eacute;rica Latina&rdquo;, dejando de lado a los segmentos que se conocen como el Caribe y Am&eacute;rica del Norte. Es decir, bas&aacute;ndose s&oacute;lo en el segmento geogr&aacute;fico que fue colonizado por potencias de la regi&oacute;n latina de Europa y poblado, adem&aacute;s, con ciudadanos de origen y de cultura latinos, o sea Espa&ntilde;a y Portugal. </font></p >     <p   align="justify" ><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Este recorte geogr&aacute;fico (&ldquo;<I>d&eacute;coupage g&eacute;ographique</I>&rdquo;) sirve hasta la fecha de manera expl&iacute;cita o impl&iacute;cita de marco de reflexi&oacute;n para todos los estudios sobre los movimientos de independencia. Excluye pues la zona del Caribe y la zona de Am&eacute;rica del Norte. Neill Macaulay y David Bushnell son probablemente los autores que adoptan este supuesto del modo m&aacute;s contundente. Sostienen, en efecto, de manera tajante que en semejantes estudios se debe mencionar tan s&oacute;lo de manera marginal a Hait&iacute; y no de manera org&aacute;nica o estructural<Sup>11</Sup>. En cuanto a Estados Unidos, lo ignoran totalmente. </font></p >     <p   align="justify" >&nbsp;</p >     ]]></body>
<body><![CDATA[<p   align="justify" ><font size="3" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"><b>NOTAS</b></font></p >     <p   align="justify" ><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">1 Romano, Ruggiero, Coyunturas opuestas. La crisis del siglo XVII en Europa e Hispanoam&eacute;rica; FCE-CM; M&eacute;xico, 1993.</font></p >     <p   align="justify" ><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">2 Guedea, Virginia, &ldquo;La &lsquo;nueva historia pol&iacute;tica&rdquo; y el proceso de independencia de Novohispano&rsquo;; en: Guillermo Palacios, Ensayos sobre la nueva historia pol&iacute;tica de Am&eacute;rica Latina, Siglo XIX; El Colegio de M&eacute;xico.</font></p >     <p   align="justify" ><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"> 3 Restrepo Mej&iacute;a, Isabela, &ldquo;La soberan&iacute;a del &ldquo;pueblo&rdquo; durante la &eacute;poca de la independencia, 1810-1815&rdquo;; en: Historia cr&iacute;tica, No. 29; a&ntilde;o 2005.</font></p >     <p   align="justify" ><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"> 4 Cabe mencionar en este contexto a Marcos Kaplan que, si bien toma en cuenta al caso de los Estados Unidos en su trabajo sobre la &ldquo;Formaci&oacute;n del Estado nacional en Am&eacute;rica Latina&rdquo; (Amorrortu editores), no menciona al caso de Hait&iacute;. (Amorrortu   editores, Buenos Aires, 2001).</font></p >     <p   align="justify" ><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"> 5 Carmagnani, Marcello, El otro occidente. Am&eacute;rica Latina desde la invasi&oacute;n europea hasta la globalizaci&oacute;n. M&eacute;xico: FCECOLMEX,   2004.</font></p >     <p   align="justify" ><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">6 Lynch, John, &ldquo;Los or&iacute;genes de la independencia hispanoamericana&rdquo;, en: Leslie Bethell (edit), Historia de Am&eacute;rica Latina;   Cr&iacute;tica, 2000; vol. 5; pp. 1-40; y Lynch, John, &ldquo;Los factores estructurales de la crisis: la crisis del orden colonial&rdquo;, en: Germ&aacute;n Carrera Damas (coord.), Historia general de Am&eacute;rica Latina; vol. 5; ediciones UNESCO-TROTTA, 2003; vol.5; pp. 31-54. </font></p >     <p   align="justify" ><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">7 Donghi, Tulio Halper&iacute;n, Historia contempor&aacute;nea de Am&eacute;rica Latina, Alianza editorial, cuarta impresi&oacute;n, 2001.</font></p >     <p   align="justify" ><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"> 8 Subrayado nuestro.</font></p >     <p   align="justify" ><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"> 9 Lynch, John, &ldquo;Los factores estructurales de la crisis&rdquo;; art. cit.; p. 51.</font></p >     ]]></body>
<body><![CDATA[<p   align="justify" ><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">10 Izard, Mguel, Tierra firme. Historia de Venezuela y Colombia; Alianza editorial; 1987. </font></p >     <p   align="justify" ><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">11 Macaulay, Neill y Bushnell David, El nacimiento de los pa&iacute;ses latinoamericanos; NEREA; p.11.</font></p >     <p   align="justify" >&nbsp;</p >      ]]></body>
</article>
