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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Juicio sobre Ocios crueles (Carta abierta a Rosendo Villalobos)]]></article-title>
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</front><body><![CDATA[ <p align="justify">&nbsp;</p>     <p align="justify">&nbsp;</p>     <p align="center"><font face="Verdana" size="4"><b>Juicio sobre <i>Ocios crueles</i></b></font>    <br> <font size="4" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"><b>(Carta abierta a Rosendo Villalobos)</b></font></p>     <p align="center">&nbsp;</p>     <p align="center">&nbsp;</p>     <p align="center"><b><font face="Verdana" size="2">Manuel María Pinto</font></b><font face="Verdana" size="2"></font></p>     <p align="center">&nbsp;</p>     <p align="center">&nbsp;</p> <hr noshade>     <p align="center">&nbsp;</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="right"><font face="Verdana" size="2">¡Vieni! La mano in man, sul core it core,</font><font size="2">    <br>     <font face="Verdana">noi passerem, cantando il trionfale</font>    <br>     <font face="Verdana">carne alla vita o il salmo del dolore:</font>    <br>     <font face="Verdana">sará come un fruscio timido dale,</font>    <br> <font face="Verdana">sará come un sospir lieve di flore.</font></font></p>     <p align="right"><font face="Verdana" size="2"><i>Arturo Colanttti<sup>2</sup></i></font><font face="Verdana" size="1"><i><sup></sup></i></font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2"><i>Ocios crueles: </i>han sabídome como una antigua e incógnita melodía. En defecto de la orquestación verbal, vibra la idea al compás de un instrumento de antes conocido, y como <i>&quot;toute ame est une melodie qu'il sagit de renover, et pour cela sone laflute ou la viole de chacun&quot;<sup>3</sup>: </i>se siente una especie de anhelada consolación cuando despierta en el mundo interior la música excelsa de infinitas variaciones, inextricable meandro en que sólo se puede aventurar el arte.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">&quot;Aunque entre sombras voy -canta el poeta- yo me alzo en alas de mi insaciable anhelo&quot;; y así, entre sombras, caminaron todos los elegidos, desde el Dante -ese sombrío Eleusis del arte- hasta el verista místico D'Annunzio, para quien <i>&quot;ai Poeti oscuro e il sogno delfuturo<sup>”4</sup>. </i>Si desapareciera la Sombra en la inmensidad del tiempo o en el infinito del espacio, ¿para qué la linterna mágica del arte que proyecta sus líricas fosforescencias en las obscuridades del futuro y en las negras Mefitis de las almas? El Arte vive arrullado por la Sombra eterna, y en la cruenta lucha en que nadie ve, él, visionario -como Juan el Cie</font><font face="Verdana" size="2">go, rey de Bohemia, en la batalla de Crecy- pelea hasta la muerte, como un caballero, por su honor, por su dama, por su patria y por su Dios.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Es un poeta pasional: nunca será impecable porque no puede ser impasible. Pero, ¿acaso el Arte vive de otra cosa que de la pasión? Entre la sensación o imagen (reviviscencia de sensaciones, como la define Taine) y la expresión, ¿acaso no media la pasión, el temperamento individual, como indispensable corolario del arte? La Sugestión o Alusión, que diría Mallarme, ¿no tiene por resorte principal la pasión? Para quien sueña con un arte impersonal, algo menos que plástico, un poeta pasional que no cincele joyas raras, que no pinte paisajes japoneses, que no escancie el licor de la idea en ánfora cuidadosamente exhumada de alguna rancia ruina, que no se deleite con las emotividades de Nerón, y que, en fin, no exorne sus versos con la erudición -recomendada por Ban-ville- de los catálogos de almacén y los libros de cocina, no es tal poeta. Pero, para quien juzgue sin prejuicios de maffias literarias, sin el misoneismo de los estetas y sin el olímpico canon del maestro que saluda a las &quot;ocas normales&quot; con la subida frase de Apeles <i><sup>“</sup>ne sutor ultra crepidam&quot;, </i>un poeta pasional es un verdadero artista en el más extenso sentido de esta palabra.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Si el verdadero poeta ha de pensar tanto como sentir, al decir de Ruskin, aquel en quien se nupcian felizmente estas dos condiciones no puede dejar de ser un verdadero poeta. Si la expresión correspondiera con el sentimiento a la idea, no sólo sería un artista de primer orden -que lo es- sino un poeta genial que, sin descender hasta las aberraciones de la forma, nos haría oír algún instrumento nuevo de infinita riqueza musical. Meticuloso hasta el extremo de torturar el verso por conservar la limpieza sintáxica de la frase, y en veces hasta la crueldad de sacrificar la belleza del concepto por la regularidad del giro, no cuida de la música del verso, del valor fonético de la rima, ni de la euritmia de la estrofa. No soy partidario de la riqueza de la rima, pero lamento la despreocupación del poeta por este precioso elemento del verso. Y después, manoseada la rima española como los alegres motivos de vaudeville, ha degenerado hasta un exagerado barroquismo, hasta la más insustancial y fastidiosa banalidad. Es menester que el Poeta la levante y le restituya su antigua nobleza, abandonando la rima como una senec-ta cortesana y reemplazándola, o con la música del verso blanco, o con la rima asonante alternada, o, en fin, si es posible, con una rima nueva.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="Verdana" size="2">El Amor y el Recuerdo son el alma de <i>Ocios crueles. </i>El amor en este poeta es impúber y llegará a ser místico. Él canta el beso en flor, el beso de la luz, el beso de la luz, el beso de los ojos, el beso de la boca -el Beso- sagrado anillo nupcial de las almas. Pero, ¿dónde están el beso de sangre, el beso eucarístico de posesión, el beso epiléptico que hace hervir el vino de las venas, el beso que purpura los lirios y hace brotar el sonrojo como una caricia?</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Rara vez encontraréis en los versos de este poeta alguna delicuescencia como esta:</font></p>     <blockquote>       <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">parece que en su seno</font>    <br>     <font face="Verdana" size="2">se mueve un mar de vagas impaciencias,</font>    <br>     <font face="Verdana" size="2">como en el cáliz de la flor, va lleno</font>    <br>     <font face="Verdana" size="2">el germen de futuras florescencias.</font></p> </blockquote>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Porque el poeta, convencido de que &quot;la delicadeza del gusto consiste precisamente en el mantenimiento de la dignidad personal y en un instinto subjetivo de la medida&quot;<sup>5</sup> oculta su pensamiento bajo sutilísimos tules y nunca pasa el Rubicón que separa al verismo fecundo del grosero sadismo. Este poeta nunca firmará estos versos de Eugenio de Castro:</font></p>     <blockquote>       <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">tus níveas mamas son dos tiendas reales     ]]></body>
<body><![CDATA[<br>     a cuya sombra dormirán mis ojos<sup>6</sup></font></p> </blockquote>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Ni otros semejantes en que abundan los poetas modernos.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">He dicho que su amor impúber concluirá -en buena y feliz hora- con el amor místico. Pruébalo su última lágrima:</font></p>     <blockquote>       <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">...Pues no alcé hasta el cielo mi voz ni mis ojos ...    <br>     Por piedad te pido, surge, choca, estalla,     <br> ¡Oh postrera perla! ¡por lavar mi culpa!..</font></p> </blockquote>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Después de haber recorrido el infierno lleno de dolores y cargado de culpas, canta el gibelino:</font></p>     <blockquote>       <p align="justify"><font face="Verdana" size="2"><i>Por correr miglior acqua alza le vele     ]]></body>
<body><![CDATA[<br>     omai la navicella del mio ingegno,     <br>     che lascia dietro a sé mar si crudele:     <br>     E canteró di quel secondo Regno,     <br>     ove l'umano spirito si purga,     <br>     e di salire al Ciel diventa degno<sup>7</sup></i></font></p> </blockquote>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Así el poeta antes de alzar al cielo la voz y los ojos tiene que recorrer aún el mar del Purgatorio, viajando</font></p>     <blockquote>       <p align="justify"><font face="Verdana" size="2"><i>Come gente che pensa suo cammino,     <br>     che va col core, e col corpo dimora<sup>8</sup>.</i></font></p> </blockquote>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Y como tiene un afecto inmortal, y una voz secreta le murmura al oído palabras de esperanza, llegará a ser digno del cielo donde verá su frente coronada de aureolas celestiales después de habernos dejado su miel, su mirra y su hostia, porque</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<blockquote>       <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Cierto es que &quot;el alma que al eterno sube     <br>     Deja en los orbes su ascendente huella:     <br>     Miel en la flor, aljófar en la nube</font>    <br>     <font face="Verdana" size="2">Y esplendor en la estrella&quot;</font></p> </blockquote>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Llegará al misticismo por el amor. Así lo espero, así lo amo.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Todas las composiciones están engranadas en algunos hilos impalpables y se agrupan alrededor de algunas ideas dominantes que constituyen el fondo de sus recuerdos. Es el Recuerdo, la rememoración -memoria fundamental, que llama Hirth- el que da a estas poesías un delicioso sabor de vino añejo, de vino aromático y puro, del deífico vino de los festines de Dionisos. Y, desde que &quot;la vida del recuerdo es una composición o sistematización espontánea, un arte natural&quot;<sup>9</sup>, aquellos versos que como estos:</font></p>     <blockquote>       <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Pensaré absorto en el eco     <br>     De arpas lejanas que anuncian     ]]></body>
<body><![CDATA[<br>     En misteriosos acordes     <br>     Alboradas de ventura...</font></p> </blockquote>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">son intensamente sugestivos y nos hacen escuchar, al unísono, el eco de esas arpas lejanas que sólo esperarán manos que pulsen sus cuerdas y despierten las dormidas armonías; aquellos versos -repito- bastan para colocar a un poeta en las primeras filas del arte.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Las traducciones e imitaciones ocupan la mayor pare de <i>Ocios crueles, </i>y por ello, y por las pocas horas de que dispongo para escribir esta carta y, en fin, por lo infeliz de mi memoria, apenas me ocuparé de algunas.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Debo confesar que sólo acepto la traducción como una eficaz disciplina del espíritu. Quien ha de traducir no ha de colaborar, ha de procurar seguir servilmente el modelo para no empobrecerlo, se ha de despersonalizar o doblar para no desoriginalizar. El desdoblamiento como fenómeno mórbido es casi imposible en estado normal, y he aquí que, por regla general, todo traductor, al añadir algo a la traducción, la desvirtúa. Bajo esta manera de juzgar nadie encontrará extraño mi juicio.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Le ocurre con las traducciones a este poeta lo que al pintor que, bajo la sugestión de un tono de luz o de una línea, olvida el modelo y trasunta su propia visión interior. Y de aquí que, al resentirse el pensamiento, la factura, aun cuando no inferior a la original, quede siempre debajo de ella. Si cuida mucho la estrofa, descuida la vida propia de cada verso. He aquí dos traducciones con cuya comparación se notará cuánto se aleja el poeta de la factura y del pensamiento original.</font></p>     <blockquote>       <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">¿Por qué al seguir tu maldecida huella</font>    <br>     <font face="Verdana" size="2">De vergüenza me puse a vacilar?</font>    <br>     <font face="Verdana" size="2">¿Por qué te hallé tan vil si eres tan bella</font>    ]]></body>
<body><![CDATA[<br>     <font face="Verdana" size="2">Y&nbsp;ansié tus besos sin poderte amar?</font></p>       <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Y&nbsp;hoy todavía por rendirme impera     <br>     Un ansia loca en tu pupila azul,     <br>     Bulle en tus venas y en tu carne artera     <br>     Tejiendo en rosas su purpúreo tul.</font></p>       <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">¡Oh! tu larga caricia que sofoca!     <br>   ¡ Y tu dulce lascivia quién midió!     <br> ¡Quién que ha besado, di, tu linda boca,     <br>     De tus besos de fuego se olvidó!</font></p>       <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Cuántas veces rendido al desenfreno     ]]></body>
<body><![CDATA[<br>     Del deseo, la fuerza quiso huir,     <br>     E incliné mi <i>cabeza </i>entre tu seno     <br>     Deseando allí, tan sólo allí morir.</font></p>       <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Más cuando el alba al son de la campana     <br>     Nos despertó llamando a la oración,     <br>     Al pagar tus caricias, cortesana,     <br>     La vergüenza volvióme al corazón.</font></p>       <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Torna, loba feroz, a tu guarida     <br>     Con tus sueños lascivos a gozar;     <br>     Torna a tu infamia, estás envilecida,     ]]></body>
<body><![CDATA[<br>     Y vil como eres no te puedo amar.</font></p>       <p align="justify">&bull;&bull;&bull;</p>       <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Ema gentil, ¿por qué tu puerta ufana    <br>      la vergüenza me impide atravesar?,     <br>   ¿por qué eres tan hermosa y tan villana?,     <br>   ¿por qué te beso y no te puedo amar?</font></p>       <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">¡Cuán jocunda me acoges!...Los destellos     <br>     de tus ojos, me hablan de impudor,     <br>     y también cuando brillan tus cabellos     <br>     só tus espaldas y tu seno en flor.</font></p>       ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="Verdana" size="2">¡Oh! ¡la caricia larga, el inflamado     <br>     vaho lascivo a cuántos embriagó!     <br> ¿Quién ha besado, di, quién ha besado     <br>     tu labio tembloroso y lo olvidó?</font></p>       <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Con los ojos cerrados ¡oh mancilla!     <br>     cuantas veces sin fuerzas me sentí     <br>     y apoyando mi testa en tus rodillas     <br>     quise dormirme por siempre... así...</font></p>       <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Pero cuando a la aurora una lejana     <br>     broncea esquila, a entrambos     ]]></body>
<body><![CDATA[<br>     despertó al pagar tus caricias,     <br>     cortesana, la vergüenza a mi alma retornó</font></p>       <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Regresa a tu cubil, perra furiosa,     <br>     bajo el bruto insaciable a retemblar,     <br>     vuelve a tu infamia, muy villana cosa     <br>     eres tú, y a tan vil no puedo amar.</font></p> </blockquote>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2"><i>Los ojos, </i>de Sully Proudhomme, es una composición perfectamente traducida, sin que por esto el poeta haya olvidado su habitual manera, haciendo por ejemplo esta transposición de idea:</font></p>     <blockquote>       <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">M&aacute;s dulces que en los d&iacute;as, en las noches    <br>     Ojos innumerables    ]]></body>
<body><![CDATA[<br>     Se encendieron de amores y sonrojos    <br>     Las estrellas a&uacute;n brillan inmutables    <br>     Y la sombra ha inundado tantos ojos    <br>     &hellip;</font></p>       <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">  Tienen tambi&eacute;n los ojos su poniente;    <br>     Mas sin morir, desde la sombra miran.</font></p>       <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">&bull;&bull;&bull;</font></p>       <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">  (Y) las noches, m&aacute;s dulces que los d&iacute;as    <br>     han encantado innumerables ojos:    <br>     Las estrellas fulguran todav&iacute;a    ]]></body>
<body><![CDATA[<br>     y est&aacute;n llenos de sombra tantos ojos.    <br>     &hellip;</font></p>       <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">  Esas pupilas tienen su poniente    <br>     pero no es cierto que perezcan, no.</font></p> </blockquote>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2"><i>La resignación o La obediencia (Le comendement), </i>de Catulle Méndes, es otra composición magníficamente traducida quizá la mejor. Nada habrían perdido estos rotundos versos con estas modificaciones minúsculas:</font></p>     <blockquote>       <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">&iquest;Qui&eacute;n pudiera marchar en lugar m&iacute;o?    <br>     &hellip;por las sendas    <br>     donde duras las piedras y afiladas    <br>     de sus pies arranc&aacute;ndole la sangre    ]]></body>
<body><![CDATA[<br>     a sus ojos tambi&eacute;n robaban l&aacute;grimas.</font></p>       <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">&hellip;Pero anduvo, no obstante, d&iacute;a y noche,    <br>     march&oacute; y march&oacute; sin murmurar palabra.</font></p>       <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">&bull;&bull;&bull;</font></p>       <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">&iquest;A qui&eacute;n podr&eacute; enviar en lugar m&iacute;o?    <br>     &hellip;por las sendas</font></p>       <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">&iquest;duras, de piedras filas erizadas,    <br>     que hicieron de sus pies brotar la sangre    <br>     y de sus ojos la doliente l&aacute;grima</font></p>       <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"> ... Pero anduvo, no obstante noche y d&iacute;a    ]]></body>
<body><![CDATA[<br>     sin escuchar ni ver, camin&oacute; rauda.</font>    <br>   </p> </blockquote>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">La traducción del verso es tarea imposible; por buena, por bellísima que sea una traducción, mejora el original o le empobrece y le pervierte. Este poeta es el que mejor traduce en América. No cambiaría una sola de sus traducciones por todos los acicalados de Leopoldo Díaz.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">El soneto <i>Sur</i> <i>champ d'or </i>de Laurent Tailhade, ‘<sup>’</sup>para el que no habría traducción posible en verso castellano&quot;, como dijo Darío<sup>10</sup>, está maravillosamente traducido, ¡y en verso blanco! ¡Cómo la música de esta traducción vibrará en todas las composiciones del poeta!</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">¿He ultrapasado mi objeto? ¿He sido injusto? Muéveme la sinceridad. Yo quisiera en este poeta un así como olvido de la lima que no siempre mejora sus</font> <font face="Verdana" size="2">versos, v. g:</font></p>     <blockquote>       <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">¡No alza un titán tu corazón de niño!     <br> ¡Oh, alma de atlante en corazón de niño!</font></p> </blockquote>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">¿Quién no ha de preferir el verso primitivo que, sin la palabra &quot;en&quot;, queda perfectamente majestuoso? Además, ¿qué significa el peso de corazón de un héroe? Yo prefiero el verso primitivo, espontáneo, que nos enseña un alma grande como un océano y un corazón tan tierno como el de un niño.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">De los escritores bolivianos -que yo conozca- este poeta es quizá el único que tenga conciencia de su arte. Está connaturalizado con la producción intelectual moderna y, bajo otro ambiente, forjaría maravillas de arte. Yo amo el modernismo sano y por ello confieso mis predilecciones sin ambages: &quot;Aparición&quot;, &quot;Noche de Otoño&quot;, &quot;Visiones&quot; (donde palpita un hermoso pensamiento de Verlaine) y &quot;Serenata&quot;: son las mejor sentidas y bellamente expresadas. Lejos del mundo, sin la falta de ecuación de la idea y la factura, sería una composición brillantísima, pues abunda en bellos y profundos pensamientos. Prefiero constatar mis predilecciones y no hacer la exégesis de todo el libro.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="Verdana" size="2">¿Debemos reprocharle que las nuevas tendencias no hayan influenciado su producción? Si por nuevas tendencias se ha de comprender el bizantinismo estéril y sibarítico, ciertamente que no. Pero si se toma en cuenta el ideal superior que ha reformado el pensamiento antiguo y dado a la técnica un giro real y bello, es lamentable que no se haya amoldado a la idea y la técnica</font> <font face="Verdana" size="2">nuevas. ¿Cómo es posible que un lector tan inteligente y asiduo no se haya preocupado del valor tonal de la palabra? ¿Cómo es posible aún que su lu-minea idea no haya rasgado los negros velos del misterio para expresar el escozor sagrado de lo Irreal? He dicho que este poeta llegará al misticismo por la escala movible del amor, y de consiguiente no pierdo la esperanza de escuchar algún día el himno soberano &quot;que abarque en su apasionada e ideal simpatía los goces, las penas, las tristezas, los apetitos, las virtudes, los pecados de los hombres, de las mujeres, de los niños<sup>11</sup>.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Así como tengo firme esperanza de que este poeta ha de llegar a lo mejor por lo mejor, sé también -me lo dicen el pudor de su idea y la castidad angélica de su pensamiento- que jamás llegará a las torpes eyaculaciones del naturalismo estúpido ni a las bizarrerías de la hueca locuacidad. Su musa, aunque poco fecunda y de partos dolorosos, no degenerará en la facundia monstruosa que echa al mundo los sucios fetos del aborto. A quien extrañe en su poesía el soplo amorfo del arte de bazar, él puede contestar con Musset:De <i>grace, ne regardez pas seulment mon pourpoint ou mes chaussures; regardez moi en face, droit au viasage, et tachez de lire ma pensee aufond de mesyeux<sup>12</sup>.</i></font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">No he de concluir esta carta insustancial y mal remendada sin alabar sonora y sinceramente los sonetos &quot;Pro patria&quot; y &quot;A la intriga política&quot;, así como también los cuatro soberbios &quot;Latigazos&quot;, cuyo chasquido ha de vibrar en muchas, muchísimas orejas. ¡Qué soberano azote a los &quot;altivos agachados&quot;!. No hubiera creído tanta energía en un poeta tan tierno. Más vale así. La patria necesita el espurgamiento de esos parásitos que al beber la sangre dejan sus inmundicias. Y a ese espurgamiento ha de contribuir el arte, cumpliendo su rol social y humanitario.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">¡Gloria al poeta que azota las almas viles, las carcomas de la máquina social! ¡Aleluya al poeta que consuela almas y con él las ascenderá al Cielo!</font></p>     <p align="right"><font face="Verdana" size="2">Buenos Aires, enero 24 de 1898</font></p>     <blockquote>       <blockquote>         <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"><b>FRIN&Eacute;</b></font></p>         <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">  Si cupiera en la estrofa pensativa    <br>       el gozo, la inquietud    ]]></body>
<body><![CDATA[<br>       y mostrara en su curva fugitiva    <br>       la dicha del la&uacute;d    <br>       tus formas, ni&ntilde;a, virgen de Lutecia    <br>       podr&iacute;a burilar    <br>       cual de Frin&eacute; la escultural eutesia    <br>     &iexcl;pudo en m&aacute;rmol Praxiteles grabar!</font></p>         <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">  Si en el ritmo la forma y la cadencia    <br>       mostrara mi pasi&oacute;n,    <br>       y de mi amor virg&iacute;neo con la esencia    <br>       rindiera un coraz&oacute;n    ]]></body>
<body><![CDATA[<br>       tus gracias, ni&ntilde;a, virgen de Lutecia    <br>       podr&iacute;a burilar,    <br>       cual de Frin&eacute; en la escultural eutesia    <br>     &iexcl;pudo en m&aacute;rmol Praxiteles grabar!</font></p>         <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">  Y en el cielo del verso retratara    <br>       mis ansias, mi candor,    <br>       y en sus bellos celajes encerrara    <br>       de un &oacute;sculo el rumor,    <br>       tu alma podr&iacute;a, virgen de Lutecia,    <br>       mi estrofa palpitar    ]]></body>
<body><![CDATA[<br>       cual de Frin&eacute; en la escultural eutesia    <br>     &iexcl;pudo un mundo Praxiteles mostrar!</font></p>         <blockquote>           <blockquote>             <blockquote>               <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">    <br>             Manuel Mar&iacute;a Pinto    <br>           (De Acuarelas, 1893)</font></p>         </blockquote>       </blockquote>     </blockquote>     </blockquote> </blockquote>     <p><font size="3" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"><b>Notas</b></font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">1&nbsp; &nbsp; Esta famosa carta abierta, que, como hemos visto por los textos anteriores de Medinaceli y S&aacute;nchez Bustamante, fue motivo de jugosas y apasionantes discusiones est&eacute;ticas alrededor del naciente modernismo boliviano, fue publicada a modo de coda de <i>Hacia el olvido, </i>poemario de Villalobos publicado en 1906. Sin embargo, tanto Medinaceli como S&aacute;nchez Bustamante parecen haberla conocido s&oacute;lo fragmentariamente, como se puede leer en el texto del segundo, por su publicaci&oacute;n parcial en &quot;El Comercio&quot;, diario pace&ntilde;o de la &eacute;poca. Aqu&iacute; la publicamos nuevamente in extenso <i>Ocios crueles, </i>de Villalobos fue publicado en 1897. Nota del editor.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="Verdana" size="2">2&nbsp; &nbsp;Arturo Colantti. Cantivirii, Milano. 1896.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">3&nbsp; &nbsp; St&eacute;phane Mallarm&eacute;, Divagations, Paris, 1897.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">4&nbsp; &nbsp;Gabriel D'Annunzio, Poema paradisiaco, Milano, 1896.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">5   G. Hirth. <i>Psycologie de l&rsquo;art, </i>Par&iacute;s. 1892. Traducido del alem&aacute;n por L. Arreat. No puedo resistirme a aconsejar la lectura de este hermoso tratado de psicofisilog&iacute;a del arte, 6 Eugenio de Castro, <i>Belkiss</i>, Milano, 1986. Traducci&oacute;n de V. Pica.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">7&nbsp; &nbsp;Dante, II <i>Purgatorio, </i>Firenze, 1893, Canto I, pag. 6.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">8&nbsp; &nbsp;Op. cit. Canto II pag. 19</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">9   M. Guayu, <i>L'Art au point de vue sociologique, </i>Paris, 1895, tercera edici&oacute;n.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">10 Rub&eacute;n Dar&iacute;o,Los raros.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">11&nbsp;WaltWhitman,Leavesofgrass, Glasgow, 1884</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">12&nbsp;M. Guyau. Les <i>problemes de l&rsquo;estethique contemporaine.</i></font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify">&nbsp;</p>      ]]></body>
</article>
