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</front><body><![CDATA[ <p align="center">&nbsp;</p>     <p align="center">&nbsp;</p>     <p align="center"><font size="4"><b><font face="Verdana">Fragmentos de entrevistas a Teresa Mesa y Jorge Medina</font></b></font></p>     <p align="center">&nbsp;</p>     <p align="center">&nbsp;</p> <hr noshade>     <blockquote>       <p align="justify"><font face="Verdana" size="4"><i></i></font><font face="Verdana" size="2"><i>Durante la investigación denominada </i>Hacia una Historia Crítica de la Literatura en Bolivia, se <i>sostuvo una serie de entrevistas con escritores que considerábamos podían plantearnos un panorama inicial de escritores, momentos, obras y regiones literarias fundamentales. Las conversaciones giraron en torno a temas regionales, a las obras y vidas de los entrevistados y, sobre todo, a tratar de extraer información respecto a los &quot;territorios literarios&quot; que debíamos indagar, amén de improvisaciones y digresiones propias de cualquier conversatorio. Publicamos aquí extractos de algunas de estas entrevistas.</i></font></p>       <p align="justify"><font face="Verdana" size="2"><i>Entrevistamos a Teresa Mesa y a Jorge Medina para conversar acerca de Arturo Borda, publicamos algunos fragmentos seleccionados de ambas entrevistas por su interés en relación a algunos aspectos cotidianos del ambiente paceño de la primera mitad del siglo XX, y de la caracterización de este personaje.</i></font></p> </blockquote>     <p align="justify"><img src="/img/revistas/rcc/n9/a06_figura_01.jpg" width="505" height="360"></p>     <p align="right"><font face="Verdana" size="2"><b>Alba María Paz Soldán</b></font><b>    ]]></body>
<body><![CDATA[<br>     <font face="Verdana" size="2">Rosario Rodríguez</font>    <br> <font face="Verdana" size="2">Blanca Wiethüchter</font></b></p>     <p align="right"><font face="Verdana" size="2">La Paz, 28 de enero de 1999</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2"><b>Teresa Mesa Gisbert</b>. Otra obra que es interesante también, es un acto sexual con dos desnudos que están en una pequeña isla cubiertos de una cúpula como de tul dentro de un lago, luego hay una serie de figuras de luz, como una especie de bosque, una cosa de una sensualidad profunda. De alguna manera te puede recordar muy lejanamente al Bosco. No sabemos cómo llegó ese cuadro al Banco del Estado. Cuando el Banco se disolvió, el Museo<sup>1</sup> pidió que le pasen las obras y ahora está expuesto en la sala principal.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2"><i><b>B.W. Es un cuadro que no conocemos.</b></i></font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2"><b>T.M.G.</b> Es muy lindo, muy raro y muy avanzado para su tiempo. No sé, probablemente no lo exhibió nunca o tal vez lo exhibió al grupo de amigos que él tenía, tal vez a este Capriles o uno de ellos me imagino.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2"><i><b>B.W. ¿Tú has conocido a Borda, no?</b></i></font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2"><b>T.M.G.</b> Sí, yo lo he visto, lo he visto porque perseguía a las chicas saliendo de los colegios. Entonces era chica y lo veía todo desarrapado, yo estaba en el Santa Ana y él merodeaba. Luego lo vi tirado por San Pedro, donde yo vivía, tirado en el suelo, todo empolvado, todo un desastre. Cuando pololeaba con mi marido y estabamos andando, ahí lo hemos visto. Luego, una monja que atendió a mi madre, una andaluza que se llamaba madre Isabel de las Siervas, lo había atendido a él y siempre me decía que tenía que apartarse porque el tipo se le echaba encima. Era una persona así, pues, con una sexualidad un poco desbordada, un poco desubicada.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2"><i><b>B.W. Eso aparece en el dibujo, una monja que lo está cuidando.</b></i></font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2"><b>T.M.G.</b> La monja lo cuidaba, se llamaba María Isabel y era vieja, muy vieja, era andaluza. Nosotros éramos chicos y para entretenernos ella bailaba unas sevillanas, bueno, ella cuidaba a mi madre y nosotros éramos chiquillos, teníamos 11 ó 12 años. Luego, yo sé que a Borda lo ayudaban los españoles, </font><font face="Verdana" size="2">él iba y vendía lo que podía, o si no le daban trago en un parque que estaba arriba de La Sevillana. Un español, que es el que hizo la casa donde yo vivo, nos obsequió un pequeño toro pintado en una lata, parece Borda, dice que es Borda y dice que él se lo dio a cambio de unos pesos. Borda vendía lo que podía le vendió un cuadro a un Rodríguez, no sé si era tu papá o tu abuelo.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="Verdana" size="2"><i><b>R.R. Sí, le vendió un cuadro.</b></i></font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2"><b>T.M.G. </b>Creo que fue el primer cuadro que vendió, se lo compraron por ayudarle. Con eso él se fue a Buenos Aires, hizo una exposición en la cual tenía una gran expectativa, pero fue un fracaso total, y se dio media vuelta.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2"><b>A.M.P.S.</b> Él dice, en una especie de autobiografía manuscrita, que le fue mal </font><font face="Verdana" size="2">por el socio ¿no?</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2"><i><b>B.W. Dice que le habían robado cuadros...</b></i></font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2"><b>T.M.G.</b> No, esas son más bien las locuras de Guzmán de Rojas. </font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2"><b><i>B.W. Ah, a Guzmán de Rojas le robaron.</i></b></font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2"><b>T.M.G.</b> No, parece que no vendió nada, no sé, es lo que decían, como te digo, a Borda lo conozco por el asunto de la colonia española. Luego, su hermano Héctor Borda era amigo de mi suegro, Don José Mesa, y quería vender las cosas de su hermano, nos llamó para una exposición, nos mostró lo que había. Entonces, cuando vinieron de la universidad de Harvard, los llevamos a la casa de Borda y les gustó mucho el cuadro de los padres y se lo llevaron a Estados Unidos, con todos los seguros y todo. En agradecimiento de la familia, Héctor nos regaló un cuadro que está en casa, este de los &quot;cartoncitos&quot;. Nos dijeron que lo había hecho él para enseñar los colores, habían tres, cuatro o cinco cartoncitos con colores, entonces escogimos uno de los cartoncitos que está en mi casa. Ha salido en todas partes, son como diamantes de colores que nos regaló Don Héctor Borda a cambio del trabajo que hicimos y entre otras cosas nos dio los manuscritos.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2"><i><b>A.M.P.S. ¿Le dio a usted los manuscritos?</b></i></font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2"><b>T.M.G.</b> Nos dio a nosotros cuando estuvimos en mi casa, entonces, mi marido trabajaba en la Alcaldía con Alcira Cardona y Jacobo Liberman, los entusiasmó para publicar El Loco y tenía que ser rápido, o sea que se juntó sin mayor análisis, como verán por la introducción, y se entregó, o sea que es algo que hay que ordenar.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2"><i><b>B.W. Entonces tampoco han seguido un orden.</b></i></font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="Verdana" size="2"><b>T.M.G.</b> Bueno el orden que, en una semana, nos puede haber parecido.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2"><i><b>R.R. Pero dicen en la introducción que siguieron el mismo orden que....</b></i></font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2"><b>T.M.G.</b> Claro, tal como nos lo entregó su hermano, que vivió su lado. Luego se quedó la mujer, que era chilena, con toda la obra.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2"><i><b>R.R. ¿Doña Esperanza era chilena?</b></i></font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2"><b>T.M.G.</b> Claro, ella al final se quedó con todo.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2"><i><b>R.R. Yo he visto en la casa de doña Esperanza el cuadro donde está uno de los Illimanis, el cuadro ese del Cóndor enroscado con la víbora, es el más lindo de Borda que he visto en mi vida, era la cara del hijo, de un hijo muerto de doña Esperanza, bellísimo. Allí estaban varios otros cuadros, también ese que está ahora en el Museo.</b></i></font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2"><b>T.M.G. </b>El lo dejó todo en custodia con la idea de que el Museo se los quedara a cambio de los impuestos de herencia, pero cuando yo ya salí y entró Magda, como no le gustaron los cuadros, llamó a la familia y dijo que le ocupaban campo, que se los recogieran, y se los recogieron todos.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2"><i><b>R.R. La Esperanza además de tener todos los cuadros, me acuerdo que me mostró un montón de papeles.</b></i></font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2"><b>T.M.G. </b>Dibujos, los dibujos han sido vendidos.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2"><i><b>R.R. No, no dibujos, sino papeles escritos</b></i></font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="Verdana" size="2"><b>T.M.G. </b>Deben ser los originales del libro, porque nosotros los devolvimos.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2"><i><b>R.R. Pero, ¿no habían otros papeles?</b></i></font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2"><b>T.M.G.</b> Nosotros en ese momento no teníamos interés en la cosa literaria, nos interesaba más bien promover esta figura y que su obra pueda ir a Estados Unidos. Y bueno, como dijeron, &quot;o lo entregan en tal fecha o no hay&quot;, bueno, mi marido me dijo, ya, más vale que salga, como sea, pero que salga porque si no esto se pierde.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2"><i><b>B.W. Así que tampoco se sabe si ustedes recibieron todo.</b></i></font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2"><b>T.M.G. </b>Probablemente todo, todo lo que no eran cartas o cosas personales</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2"><i><b>A.M.P.S. ¿Eran nueve tomos?</b></i></font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2"><b>T.M.G.</b> Nos dijeron todo, ahí tienen todo.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2"><i><b>R.R. Y ¿no estaban numerados?</b></i></font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2"><b>T.M.G.</b> Nada.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2"><i><b>A.M.P.S. No dicen que eran como nueve fajos.</b></i></font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="Verdana" size="2"><b>T.M.G.</b> Bueno, si tu cuentas más o menos por la temática, debe haber nueve o diez, porque una temática es como una cosa, teatro, estética, si tu separas eso digamos organizadamente, puede darte nueve tomos chiquitos, porque era un fajo así.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2"><i><b>A.M.P.S. ¿Y todo lo que estaba en ese fajo es lo que está publicado?</b> </i></font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2"><b>T.M.G.</b> Hasta el último párrafo. </font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2"><i><b>A.M.P.S. ¿No se seleccionó nada?</b></i></font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2"><b>T.M.G.</b> No se sacó nada, esa era la idea de mi marido, total nosotros no podemos, otros lo harán, métele todo, todo. Entonces se ordenó como mejor se pudo en el tiempo que teníamos, con una coherencia que nos pareció en el momento, pero alguna hoja puede haber sido trastocada.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2"><b>(.....)</b></font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2"><b>T.M.G. </b>Porque luego esta doña Esperanza, esposa de Héctor Borda, reclamó los cuadros del Museo y se los recogió insistentemente, diciendo que los necesitaba.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2"><i><b>R.R. Y luego ella empezó a vender los cuadros cuando se enfermó, yo cada que iba, había un cuadro menos.</b></i></font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2"><i><b>R.R. ¿Y qué pasaría con la Esperanza no?</b></i></font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2"><b>T.M.G.</b> Se ha debido ir a Chile con su familia porque aquí ya no tenía a nadie y no se llevaba bien con la familia, con el resto de la familia Borda diremos.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="Verdana" size="2"><i><b>R.R. Sí, ella estaba como muy resentida y cuando yo le decía &quot;contame pues de Don Arturo </b></i><b>&quot;, <i>entonces ella decía &quot;era un loco, un tipo así </i>&quot;. <i>Yo la impresión que tenía en ese entonces, pero tal vez también ahora, es que era un tipo que nunca tuvo una mujer.</i></b></font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2"><b>T.M.G.</b> No, mujer, no.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2"><i><b>R.R. Lo que él tenía era una gran ausencia.</b></i></font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2"><b>T.M.G. </b>Obsesión.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2"><i><b>R.R. Pero que era una ausencia. Eso me decía, que le daba mucha vergüenza.</b></i></font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2"><b>T.M.G.</b> Es que no sabes como iba, como cualquier borracho tirado por las calles, despeinado, chorreado, sucio, era una cosa terrible.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2"><i><b>R.R. Ella me decía que lo recogían a la casa, lo hacían bañarse, y al poco tiempo otra vez se iba y volvía hecho un desastre o no volvía y ellos tenían que ir a recogerlo, cosas así.</b></i></font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2"><b>T.M.G.</b> El hermano y ella, por supuesto, son los que lo tuvieron en la casa hasta que murió.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2"><b>(.....)</b></font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2"><b>T.M.G.</b> Me acuerdo que se intentó comprar el cuadro del retrato de los padres, pedían el valor de una casa porque ellos consideraban que era absolutamente irreal, lo andaban ofreciendo pero pedían, en aquel entonces, el valor de una casa, cuarenta mil dólares más o menos, era el valor de una casita en San Pedro. Se han vendido cuadros muy baratos, por ejemplo &quot;El vaso con las Kantutas&quot; y el &quot;Illimani&quot; los compró la Teresa Palenque en mil dólares o algo así. Está luego el cuadro Caín y Abel que también lo ha comprado el Museo, creo que en menos, porque como es tan oscuro y el tema no le gustaba a nadie. ¿Saenz tiene algo escrito sobre Borda?</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="center"><img src="/img/revistas/rcc/n9/a06_figura_02.jpg" width="450" height="504"></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2"><i><b>B.W. Sí, tiene una especie de retrato, eran muy amigos, chupaban juntos.</b></i></font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2"><i><b>R.R. Cuenta que cuando se fueron a emborrachar en la tienda esa, donde siempre iban... él se metió al taller del hijo de esta señora, que no me acuerdo ya el nombre, pero que Jaime Sáenz siempre lo nombra.</b></i></font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2"><b>T.M.G. </b>Ha debido ser el herrero o carpintero. </font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2"><i><b>A.M.P.S. Soldador.</b></i></font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2"><i><b>R.R. Jaime contó muchas veces eso, después parece que esta señora se vestía de chola y contaba que cuando Borda empezó a contorsionarse, por suerte apareció el hijo; y entre el Jaime, el hijo y la señora lo metieron en un taxi y lo llevaron, cuando llegaron ya no se podía hacer nada.</b></i></font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2"><b>T.M.G.</b> Sí, había un taller de un soldador, es probable.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2"><i><b>R.R. Sí, sí, y él me ha contado directamente. A propósito de eso, una vez que llamó lista dijo: &quot;Rosario Rodríguez Márquez ¿donde está el Yatiri? </b></i><b>&quot;, <i>fue mi primer contacto con Jaime Saenz. Entonces, le dije &quot;en el living de mi casa&quot;, ahí él me contó: &quot;tú sabes que nosotros chupábamos juntos y que a mí me echaban la culpa...</i>&quot;</b></font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2"><b>T.M.G.</b> El iba mucho por San Pedro y como yo vivía en San Pedro...</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2"><i><b>R.R. Siempre decía eso. Los de la familia de Borda le echaban la culpa al Jaime porque Borda era más viejo y decía, &quot;como si no chupáramos porque nos da la gana </b></i><b>&quot;.</b></font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="Verdana" size="2"><b>T.M.G.</b> Y por donde iban, ¿no sabes? </font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2"><i><b>R.R. Iban mucho donde esa señora.</b> </i></font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2"><b>T.M.G.</b> Pero por dónde era, qué barrio.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2"><i><b>R.R. Ella tenía una tienda, el Jaime decía el barrio, decía el nombre de la señora.</b></i></font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2"><i><b>B.W. Por la Yungas, porque el Jaime contaba de la Yungas.</b></i></font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2"><i><b>R.R. De repente esa señora era de la Yungas, pero en el relato que salió no dice.</b></i></font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2"><b>T.M.G.</b> Donde yo lo he visto era cerca de mi casa que daba a la Cañada Strongest, ahí lo vi una vez, por la Colombia. Yo lo he visto por San Pedro y luego de más chica en la puerta del Santa Ana, no sé si iba a otros colegios pero bueno. Quiso agarrarla a mi hermana, yo era más chiquita... Sí, yo lo conocía.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2"><i><b>B.W. ¿Iba a enamorar a las chicas?</b></i></font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2"><b>T.M.G. </b>No, iba a tocarlas, no llegaba a ser un exhibicionista, pero iba a tocarlas o a asustarlas y las chicas corrían, eso era en la cuesta de la Loayza. Más no he sabido de él, el hermano decía que lo tenía que lo había alimentado, es probable. También lo he conocido por los españoles, por este que se llamaba Navarrete.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2"><i><b>R.R. Pero era un hombre muy solo ¿no?</b></i></font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="Verdana" size="2"><b>T.M.G.</b> Muy solo claro. ¿Sabes?, él pidió ayuda al gobierno de Montes y le dijeron que hacían falta ferrocarriles y no pintores. El ofreció hacer una escultura en la Ceja de El Alto, a la manera de Washington en Estados Unidos, pero le </font><font face="Verdana" size="2">dijeron que no, que no hacía falta, que se necesitaban otras cosas, pidió una beca y no le dieron.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2"><i><b>B.W. Esa es la historia.</b></i></font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2"><b>T.M.G.</b> Y luego odiaba a Guzmán de Rojas, yo no sé por qué, ha debido tener alguna fuerza como pintor. Guzmán de Rojas estaba en la cúspide de su gloria y Borda lo odiaba, el cuadro de la Crítica de los ismos y triunfo del arte clásico -que mi marido lo ha comprado para el Museo Municipal- es una directa crítica a Guzmán.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2"><i><b>R.R. ¿Quién vendió el cuadro?</b></i></font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2"><b>T.M.G. </b>No sé quien lo ha vendido, tendría que preguntar, han pagado siete mil dólares pero pedían veinte mil. Ese cuadro que tiene el Illimani y donde están los indígenas ahí abajo, es una crítica directa a Guzmán. Otro cuadro que es una crítica, lo tiene la Mimi Ballivián, es un dibujo más bien coloreado, una crítica a la obra de Guzmán pero directa.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2"><i><b>A.M.P.S. A mí me interesaría ver ese cuadro.</b></i></font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2"><b>T.M.G.</b> Hay tan pocos pintores de esa época. Si tu agarras de 1900 a 1950, está García Mesa con su famosa vista del Prado, que ha pintado en París de una foto, claro, era un becario del Estado. Está un tal Dávalos, que acabó pintando a Bolívar y Sucre para los colegios, es el autor del Bolívar y Sucre que todos conocemos, después están Borda y Guzmán de Rojas y punto final. Hay algunos en el interior como Moreno, pero aquí en La Paz esos cuatro. Es importante porque como no había más, la gente se fijaba en ellos y Guzmán monopolizó todo, tuvo alumnas como Yolanda Bedregal, que hizo escultura en sus comienzos, Marina Nuñez del Prado, por supuesto, a ella le reventaba oír eso de que su obra nació del indigenismo de Guzmán. El fue Director de Educación en el Ministerio.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2"><i><b>B.W. Creo que al final se suicidó.</b></i></font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2"><b>T.M.G. </b>Bueno, porque estaba muy raro. Se le ocurrió inventar una nueva pintura, la famosa coagulatoria y él decía que había descubierto un manuscrito de Leonardo da Vinci, que se leía con un espejo -bueno, las cosas de Leonardo da Vinci son para leer en un espejo-, él ya lo tenía traducido todo y un argentino le robó su manuscrito en Londres, trató de reconstruir el manuscrito y hacía unas cosas y unas fórmulas... nosotros vimos eso pero no salió nunca. Entonces él decidió dar una conferencia consagratoria en la Universidad Mayor de San Andrés y nosotros lo apoyamos y salimos al escenario con él, lo ayudamos, etcétera. Aquello no resultó mucho. Hizo una última exposición con Martínez Febuchi, que era Cónsul Español del gobierno republicano, se fueron a Chile, la tal exposición fue un fracaso y él ya volvió bastante mal, además se llevaba mal con la mujer, se dedicó a hacer esoterismo y reunió a un grupo de jóvenes pensando hacer una colonia por Calacoto, ahí, donde todos se supone íbamos a vivir, estaba la Pilar Serrano, el Mario Campuzano...</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2"><i><b>B.W. No se equivocaba.</b></i></font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="Verdana" size="2">(.....)</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2"><i><b>R.R. ¿Y cuál era la historia entre Borda y Guzmán de Rojas?</b></i></font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2"><b>T.M.G.</b> No sé, lo único que sé es que no se podían ver, bueno probablemente..., creo que Guzmán lo dejó en la miseria porque acaparó todo. A nosotros nos obligaba a pintar indiecitos, ¡imagínate!, yo pintando indiecitos, nos corregía, </font><font face="Verdana" size="2">todos teníamos que hacer su estilo, te das cuenta, y aquel que no estaba en su onda estaba frito. El excluyó a otros, y como dirigía La Escuela de Bellas Artes y Dirigía el Ministerio, dirigía la sociedad, hacía los retratos de todas las señoras famosas de esta ciudad, empezando por el famoso retrato de Aida Cuenca, fue un retrato clásico. Monopolizó el mundo. Nadie conocía a Borda, no se hablaba de él, si tu buscas en los periódicos, no hay nada; estaba liquidado totalmente, no era nadie, no sabíamos que existía. Lo de la publicación es como les conté, Pepe me dijo que había un señor, amigo de su papá, que tenía cuadros, bueno, vamos a ver y ahí nos mostró los papeles. A mi marido le pareció bien publicarlos. Don Jacobo Liberman decía que llevemos cosas, que había que hacer cosas, entonces llevamos esos textos a la Alcaldía que era la única que tenía plata, y ellos dijeron, &quot;nacional, bueno&quot;. Todo lo que era nacional entraba, había que aprovechar porque sino el presupuesto lo iban a poner en otra cosa.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2"><i><b>B.W. Esto es surrealista, definitivamente.</b></i></font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2"><b>T.M.G.</b> Pero que eso haya caído en nuestras manos ha sido por pura casualidad y se publicó por el empeño de Pepe. Yo siempre he sido más flemática en eso, no me entusiasmo fácil, me da flojera, pero él al tiro, y además que no podía decepcionar al amigo de su papá, no podía decepcionarlo, fue una cosa así providencial y el afán de mi marido que nunca decía no, a todo se metía.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2"><i><b>B.W. Pero menos mal ¿no?, es que también es un destino.</b></i></font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">(.....)</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2"><i><b>B.W. Entonces, los amigos de Borda han debido ser otros borrachos ¿no? ni poetas, ni...</b></i></font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2"><b>T.M.G.</b> Mira, la única que sí he conocido era ésta que se llamaba Madre Isabel, era de las Siervas, era sevillana, eso te puedo decir. Después de los españoles está este Navarrete que le compró ese cuadro y los españoles que lo conocían porque iba a ese café la Sevillana donde le servirían un trago</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2"><i><b>A.M.P.S. Después de su muerte hay un recorte de periódico de un artículo que escribe sobre él Guillermo Viscarra Fabré, como si hubiera sido su gran maestro de literatura.</b></i></font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="Verdana" size="2"><b>T.M.G. </b>Puede ser, porque él era amigo de los poetas de esa generación, de Capriles, de esos, pero hasta los años 20.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2"><i><b>A.M.P.S. ¿ Tanto ?, porque Viscarra escribe el 53, y dice &quot;mi gran maestro </b></i><b>&quot;. <i>Otro que escribe es Luis Llanos Aparicio.</i></b></font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2"><b>T.M.G.</b> A ese no lo conozco, ese no me suena. Entonces, él ha debido tener un círculo, por lo que se ve, de poetas modernistas ¿no?</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2"><i><b>B.W. ¿Es medio modernista no?</b></i></font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2"><b>T.M.G.</b> ¿Y qué nombres él menciona en su texto? Habría que revisar que nombres cita.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2"><i><b>B.W. Sí, hay que revisar. El se inventa muchos ¿no?</b></i></font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2"><b>T.M.G.</b> Bueno pero habría que revisar de los conocidos. Reynolds no estaba acá.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2"><i><b>B.W. A Reynolds sí lo cita.</b></i></font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2"><b>T.M.G. </b>Se conocía, no mucho, a Claudio Peñaranda, después está Tamayo. <i>B.W. No, no lo ha debido conocer, ya era demasiada distancia. </i>T.M.G. Tamayo además tenía sus cosas ¿no? </font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2"><b><i>R.R. ¿Y pintores jóvenes ?</i></b></font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="Verdana" size="2"><b>T.M.G.</b> Pintores creo que a nadie, porque no había jóvenes, estaba Guzmán y los de la Escuela de Bellas Artes, estaba por ejemplo Jorge de la Reza, que era otra cosa porque él vino de Inglaterra. El tenía otra onda, pero yo estuve presenciando el avalúo de sus posesiones, vivía en una habitación que le dieron en la Escuela de Bellas Artes, en un curso. Había una cama, un bacín, cuatro dibujos y una especie de ropero con ropa más o menos vieja, era la cosa más deprimente... No, la situación de los pintores no era la de ahora, ciertamente.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2"><i><b>B.W. ¿Luksic?</b></i></font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2"><b>T.M.G.</b> Vendía sus cosas también, éramos amigos de Luksic, yo tengo un dibujo que nos regaló de un perfil griego. Andaba por ahí por las calles y siempre tratando de pescar jóvenes, nosotros éramos los jóvenes pescables porque todo el día andábamos en la calle sin mucho qué hacer. Solo en arquitectura podías encontrar gente interesada en arte, no en otra facultad, éramos muy pocos . He conocido a Luksic, a De La Reza a Rimsa, del que tengo un libro que nos regaló y nos lo dedicó; y bueno a Guzmán por supuesto y a Borda que lo conocí como les conté. En ese momento estaban apareciendo los de la generación del 52, la María Luisa, la María Esther, el Alfredo Mariaca. La Placa todavía no tanto.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2"><b>(.....)</b></font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2"><i><b>B.W. Medinaceli habla de Borda.</b> </i></font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2"><b>T.M.G.</b> ¿El Gustavo? </font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2"><i><b>B.W. No, Carlos.</b></i></font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2"><b>T.M.G.</b> Claro porque esa es la generación.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2"><b>T.M.G. </b>Borda se metió también en las cosas obreras. Yo no entiendo cuál puede ser la relación de un modernista decadente que admira a los griegos, con unas cosas como la Central Obrera, entonces creo que se llamaba Los Obreros del Porvenir. Ahora, son tipos singulares sin lugar a dudas, el es único. Es lo que ocurre con una persona que se hace sola, sola, con un impulso que le dio el modernismo y los literatos que eran sus amigos, el resto lo hace él por su manera, por su cuenta, no hay antecedentes, no hay nada. Cuando Guzmán llegó, éste ya tenía la vida hecha, Guzmán llega cerca a los años 30 y creo que la exposición de Borda en Buenos Aires fue el veintitantos, así que ya era un pintor. Solo, se hace solo y además con un camino que él se busca como puede. De dónde vinieron esas ideas, ha debido ser de los poetas porque yo no veo...</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2"><i><b>B.W. Habla de Reynolds pero es medio burlón, medio sarcástico, me acuerdo que le escribe una carta pero parece que era muy de salón el Reynolds ¿no? Entonces medio que se burla y creo que hay algo de Franz Tamayo en el tercer Tomo.</b></i></font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="Verdana" size="2"><b>T.M.G.</b> Tiene que ser gente de más de 70 años para que les pueda dar algún informe de él, no sé quien pueda quedar.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2"><i><b>A.M.P.S. Don Julio de la Vega dicen que ha sido amigo de Borda, que lo ha conocido.</b></i></font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2"><b>T.M.G. </b>No sé, porque no tenía amigos, porque ya te digo, yo ya lo vi así como te cuento que lo vi.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2"><i><b>R.R. Pero a ese nivel fue la amistad con Saenz.</b> </i></font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2"><i><b>B.W. Se sentaban a chupar, no a hablar.</b> </i></font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2"><b>T.M.G.</b> Hablarían también.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2"><b>R.R.</b> El Jaime Saenz contaba todo lo que discutía con el Arturo, los grandes debates que tenían, las posiciones que tenían.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2"><i><b>B.W. Yo creo que lo ha formado también, de alguna manera.</b></i></font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2"><i><b>R.R. Claro, porque él decía &quot;Borda defendía tal cosa y yo defendía tal otra </b></i><b>&quot; <i>y en relación a un montón de cosas. La macana es que nada de eso ha quedado registrado.</i></b></font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2"><b>T.M.G.</b> Algunos de los españoles viejos lo ha debido conocer, pero no quedan casi.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="Verdana" size="2"><i><b>B.W. Jorge Ruiz lo conocía, pero claro, no gran cosa ¿no?</b></i></font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2"><b>T.M.G.</b> Y él que te dice.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2"><i><b>B.W. Que era un gran amigo del Toqui Borda, pero no hay más nada.</b></i></font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2"><b>T.M.G.</b> Ya te digo, yo lo he conocido en esas tres o cuatro circunstancias, lo de la monja, lo de los colegios, lo que lo he visto tirado en las calles y nuestra relación con su hermano. Luego están los cuadros que son testimonio de Borda, el del torito -ese cartón que nos regaló y que lo enmarcamos- y el que le compré al español, que también está en mi casa.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2"><i><b>A.M.P.S. Se percibe una soledad impresionante.</b></i></font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2"><b>T.M.G.</b> Hay un trabajo de un portugués que trabaja en Canadá, sobre un retrato que tiene Borda, lo iguala un poco las &quot;Meninas&quot;, él está ante un caballete y al fondo está el Illimani y es en una de esas casitas de la parte alta de La Paz, con esas flores que ponen en maceteros de lata, en latas que eran de manteca. Otra cosa linda es ese carnaval, con esas mujeres como demonios del carnaval. Era un hombre bien metido.</font></p>     <p align="center"><img src="/img/revistas/rcc/n9/a06_figura_03.jpg" width="482" height="303"></p>     <p align="center">&nbsp;</p>     <p align="center"><img src="/img/revistas/rcc/n9/a06_figura_04.jpg" width="650" height="283"></p>     <p align="right"><font face="Verdana" size="2"><b>Alba Mar&iacute;a Paz Sold&aacute;n</b></font><b>    ]]></body>
<body><![CDATA[<br>       <font face="Verdana" size="2">Gonzalo Portugal</font>    <br>       <font face="Verdana" size="2">Omar Rocha</font></b></p>     <p align="right"><font face="Verdana" size="2">Cochabamba, 17 de junio de 1999</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2"><b>Jorge Medina</b>.. .Para m&iacute; no es otra cosa que el <i>delirium tremens </i>que ha debido vivir el hombre, entonces, ahora voy a aclararles un poquito este asunto del astral. Se puede acceder al astral, del que Borda ten&iacute;a un verdadero dominio, de dos formas: por la v&iacute;a qu&iacute;mica y por la v&iacute;a natural. Por la v&iacute;a natural uno puede acceder a ese conocimiento de planos sutiles, de cualquier plano existencial, si aprendemos a relajarnos de una manera casi total, lo que tambi&eacute;n puede lograr el alcohol cuando se ingiere en cantidades considerables, pues permite una relajaci&oacute;n total. En el plano astral, en la b&uacute;squeda del plano astral, por la v&iacute;a de la relajaci&oacute;n total, absoluta, del ser humano, hacemos el vuelo consciente. En el caso de ingerir el alcohol como lo hac&iacute;a el Toqui en cantidades desmedidas, indudablemente se llega a ese estado de relajamiento, se sale al campo astral; pero se accede a los planos m&aacute;s bajos donde moran elementos de un terriblismo b&aacute;rbaro. Estas cosas recuerdan ese terriblismo (mostrando algunos cuadros de Borda y Jer&oacute;nimo Bosco que aparecen en una colecci&oacute;n a color del peri&oacute;dico <i>Los Tiempos). </i>Son cosas desechas, son sonrisas, son mujeres, son animales, son formas desechas y se produce un arrastre. Aqu&iacute; hay cosas que nos ilustran, hay cosas t&eacute;tricas, que son del accionar humano, Jer&oacute;nimo Bosco es terrible. Por eso que el volver de una borrachera profunda, total, es terrible para los alcoh&oacute;licos, es desesperante, hay gritos, se revuelcan, est&aacute;n completamente dolidos. Son estados terribles, absolutamente terribles. Porque en esos planos una de las principales cosas que impera es el desquiciamiento humano, el plano astral m&aacute;s bajo. Y ah&iacute; ya no hay la lucha a pu&ntilde;etes de los grandes luchadores en el ring, no; son disparos de bombas m&aacute;ntricas, bombas que fabrica el mismo actor, el mismo ser que ha accedido a ese plano. En este caso el mismo Toqui prepara sus bombas desde su astral mental y las dispara, y las dispara contra un objetivo, contra una persona, contra un fen&oacute;meno, contra un animal, contra un desecho de esos y lo pulveriza completamente. Pero despu&eacute;s de un rato eso poco a poco se va juntando otra vez, y si ha sido un hombre que ha recibido tantos disparos, &eacute;l tambi&eacute;n prepara su bomba m&aacute;ntrica y se la lanza al primero.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2"><b>(.....)</b></font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Muy a menudo se alcoholizaba el Toqui, casi siempre andaba alcoholizado. Dicen que en el &uacute;ltimo tiempo del cual yo no he sido testigo presencial, eso se ha tornado de una manera terrible, no pod&iacute;a vivir un momento sin estar con su trago, ha debido ser desesperante.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2"><i><b>P. &iquest;Le preguntaste alguna vez por qu&eacute; tomaba?</b></i></font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2"><b>J.M.</b> Varias veces. Muchas veces, yo incluso lo he frenado con mi peque&ntilde;a mano -porque yo era mucho menor, ten&iacute;a catorce a&ntilde;os- le dije: Toqui no tomes ahora, mira el d&iacute;a esplendente, hay un sol hermoso. El clima de La Paz antes era hermoso, no como ahora. Le dec&iacute;a vamos a caminar, vamos a pasear, y &eacute;l me dec&iacute;a, yo paseo todas las noches; yo paseo todas las noches, para qu&eacute; quiero pasear, no, para qu&eacute; quiero pasear m&aacute;s. Le dec&iacute;a vamos a tomar un api. Por ah&iacute; cerca de la Calle Illampu hab&iacute;a una apera, una cholita, creo que se llamaba Hermelinda, parece que se llamaba as&iacute;, porque era un nombrecito que ten&iacute;a picard&iacute;a y serv&iacute;a unos apis. Alguna vez fuimos a tomar apis, pero &eacute;l al primer sorbo rechazaba el api por ejemplo, su paladar estaba hecho a otra cosa, a otra cosa m&aacute;s corta y menos densa que el api. Yo tomaba mi api y le dec&iacute;a por qu&eacute; tomas tanto, por qu&eacute; te gusta el alcohol, por qu&eacute; el <i>waris&ntilde;aqui; </i>&eacute;l dec&iacute;a: voy a tomar mi waris&ntilde;aqui, acomp&aacute;&ntilde;ame un ratito. Esas cosas tambi&eacute;n las aprendieron de &eacute;l, era castizo en su lenguaje; no siempre, pero cuando estaba en la intimidad s&iacute;. Y me dec&iacute;a: el alcohol es un elemento vital para m&iacute; porque con eso puedo acceder al universo al cual t&uacute; no puedes acceder. Esa es otra de las cosas que a m&iacute; me hace pensar que &eacute;l dominaba el viaje astral. Era un consuetudinario, &eacute;l mismo me lo declar&oacute;, tengo acceso todas las noches, para qu&eacute; quiero pasear.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2"><i><b>P. &iquest;Es por eso que hablaba en aymara cuando tomaba?</b></i></font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2"><b>J.M.</b> S&iacute;, plenamente, hab&iacute;a una identificaci&oacute;n. Esos aymar&iacute;smos, el <i>waris&ntilde;aqui </i>y otros que ya he mencionado, han aprendido del Toqui. Es posible que &eacute;l hubiese hablado muy bien el aymara -entonces yo solamente sab&iacute;a contar, maya, paya...; no pod&iacute;a conversar con aymaras. Pero, por el lenguaje tan castizo que &eacute;l ten&iacute;a, yo colijo y aseguro, asevero que hablaba el aymara. Por otra parte, en ese tiempo y en ese medio sin el aymara no se pod&iacute;a vivir porque todo el mundo ten&iacute;a su pongo, ten&iacute;a su servidumbre campesina incluyendo a don Franz Tamayo con sus Scherzos. Amigo de &quot;los levita&quot; era don Franz Tamayo. Esa es otra historia.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="Verdana" size="2"><b>(.....)</b></font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2"><i><b>P. Quisi&eacute;ramos que nos hable de la se&ntilde;ora de la que nos coment&oacute; ayer, creo que se llamaba Ernestina Miranda</b></i></font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2"><b>J.M.</b> Yo no s&eacute; c&oacute;mo se podr&iacute;a manejar ese asunto, pero parece que el mismo Toqui lo ha comentado. Ernestina Miranda, parece que era pariente m&iacute;a por alg&uacute;n lado, la he conocido, he hablado con ella y hasta una vez me invit&oacute; un pisco a las ocho de la ma&ntilde;ana cuando fui por alg&uacute;n motivo a la casa, mandado seguramente por mi madre. En ese entonces todas las familias se conoc&iacute;an entre s&iacute;. Me acuerdo que era una mujer bastante..., era un poco r&uacute;stica, no ten&iacute;a l&iacute;neas finas, se parec&iacute;a a un costal de papas ya vaciado. Era morena, de una morenez no muy agradable, ten&iacute;a una voz medio gangosa que nunca me ha gustado, una voz que chillaba, una voz que no hablaba de amor -porque hay voces que por m&aacute;s que est&eacute;n dici&eacute;ndole a uno un discurso en alem&aacute;n, </font><font face="Verdana" size="2">son dulces, son suaves. Pero antes debemos hablar de H&eacute;ctor Borda, yo lo conoc&iacute;a, era un tipo metido en sus anteojos, que siempre estaban en la cima de su nariz, te hablaba y te miraba por encima de ellos. He hablado con &eacute;l algunas veces, cuando iba a visitar al Toqui. Bueno, se dice que H&eacute;ctor y Ernestina, la t&iacute;a Ernestina, encerraban al Toqui en su estudio, con su botella de Ormachea a fin de que pintara. Por ese motivo es que hizo una serie de pinturas, las &uacute;ltimas pinturas que produjo. Parece que en la puerta de acceso hab&iacute;a una ventanita, una ventanilla o un &quot;toco&quot;, como dec&iacute;a el Toqui, por donde entraba una botella.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2"><i><b>P. Tambi&eacute;n dijo que nos iba a hablar de la chocolatera.</b></i></font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2"><b>J.M.</b> Las reuniones de amigos, las reuniones familiares, se las hac&iacute;a siempre por la tarde o por la noche. Empezaban como a las seis y media, cerca de las siete, y ca&iacute;a uno y ca&iacute;a otro, o la mamita iba donde uno o donde el otro. Esa reuni&oacute;n se hac&iacute;a con el prop&oacute;sito de la tertulia, como se llamaba entonces, no la charla que decimos ahora. La tertulia era una charla &iacute;ntima donde se cuidaba el valor del lenguaje, donde se esgrim&iacute;an los valores naturales. Comentarios de familia, ubicaci&oacute;n de estratos familiares, cosas un poco triviales de una familia a otra. Siempre hab&iacute;a inter&eacute;s por los dem&aacute;s, el perico no ha venido, &iquest;no estar&aacute; enfermo?, ser&iacute;a bueno ir a verlo. A prop&oacute;sito de esto, voy a referirles la experiencia que tuve, aunque la hice varias veces, simplemente con el motivo de comprar chocolate. Cuando las familias se cansaban de la tertulia, agarraban las barajas y empezaban a jugar, el juego </font><font face="Verdana" size="2">era el rocambor, el famoso rocambor. Ten&iacute;an</font> <font face="Verdana" size="2">ya su c&iacute;rculo hecho,el fulano deb&iacute;a jugar</font> <font face="Verdana" size="2">con la sutana porque se comprend&iacute;an, la sutana</font> <font face="Verdana" size="2">con la otra sutanita y as&iacute; se iban armando los</font> <font face="Verdana" size="2">grupos. Entonces, no puedo precisar los d&iacute;as</font><font face="Verdana" size="2">espec&iacute;ficos, mi mam&aacute; me dice: anda con esta</font> <font face="Verdana" size="2">esquelita a la Calle In daburo, por ah&iacute; era la</font> <font face="Verdana" size="2">chocolatera, donde do&ntilde;a Juanita y le dices que</font> <font face="Verdana" size="2">por favor te entregue un paquete de tantos</font> <font face="Verdana" size="2">chocolates -los chocolates de do&ntilde;a Juanita eran</font> <font face="Verdana" size="2">&uacute;nicos en La Paz, estoy hablando del 30 m&aacute;s o</font> <font face="Verdana" size="2">menos. Entonces yo iba, y, ta ta ta tan, golpeaba</font> <font face="Verdana" size="2">la puerta con mi manito. Sal&iacute;a una empleada</font><font face="Verdana" size="2">airosa, cimbrando hombros y otras partes de</font> <font face="Verdana" size="2">su anatom&iacute;a, usaba un mandilito as&iacute; chiquito,</font> <font face="Verdana" size="2">me acuerdo, siempre agarraba una charolita con tapetito y dec&iacute;a: &iquest;s&iacute; se&ntilde;or?. El se&ntilde;or ten&iacute;a doce a&ntilde;os, trece a&ntilde;os, el se&ntilde;or era yo. Estoy buscando a la se&ntilde;ora para entregarle esto. Agarraba el papel y lo pon&iacute;a en su charolita con tapetito. Esto es para do&ntilde;a Juanita y se entraba, pic pic pic. Un momentito por favor, pero pase si&eacute;ntese tome asiento, ten&iacute;a un lugar donde recib&iacute;a a la gente, una antesalita con silletas tapizadas con flores, pero con patitas finitas, de estilo, de &eacute;poca y ten&iacute;a tambi&eacute;n su consolita. Por favor tome asiento, enseguida sale la se&ntilde;ora. Pon&iacute;a en la charola la tarjetita que yo le hab&iacute;a entregado y entraba, tiqui tiqui tic, donde do&ntilde;a Juanita. A los dos o tres minutos sal&iacute;a do&ntilde;a Juanita. &iexcl;Oh! se&ntilde;or, c&oacute;mo est&aacute; usted, mucho gusto de saludarlo, </font><font face="Verdana" size="2">s&iacute;rvase un vinito. En la charolita con tapetito me tra&iacute;an una copita de ca&ntilde;a, un tantito as&iacute; de vino, un traguito. Seguramente no me daban, como la t&iacute;a de la esquina, un waris&ntilde;aqui de esos que m&aacute;s le iban al Toqui que a m&iacute;. Est&aacute;n preparando el pedido de mi querida se&ntilde;ora Jesusa, su se&ntilde;ora madre. Muchas gracias. Al cabo sal&iacute;a la empleada y dec&iacute;a: ya est&aacute; preparado el paquete de chocolates. Luego dec&iacute;a disculpem&eacute; con su se&ntilde;ora madre, do&ntilde;a Teresa Jesusa Medina, porque no le mando todo su pedido, faltan unos tres chocolatitos. Los chocolatitos eran unos rodetes que ten&iacute;an un rebaje en la parte central, pero eran delicaditos, sutiles, bien hechos y eso que los mol&iacute;an en la pecana. La pecana era un bat&aacute;n donde se mol&iacute;a con un brazo de fierro. Tragantes y efl&uacute;vicos los chocolates, el paquetito mismo. Era un paquetito hermoso que ten&iacute;a una tarjetita y una cintita amarradas. Yo luego me dirig&iacute;a a mi casa. Ese ritual y otros rituales maravillosos han desaparecido completamente, hab&iacute;a intercambio de servicios entre conocidos. La se&ntilde;ora chocolatera, siendo una se&ntilde;ora del pueblo, era una se&ntilde;ora de la sociedad colectiva de esa La Paz. No hab&iacute;a distanciamiento, no se dec&iacute;a &eacute;sta no, es hija de chola o es chola, eso empieza a surgir despu&eacute;s, es la manera en que ustedes viven.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2"><b>(.....)</b></font></p>     <p align="center"><img src="/img/revistas/rcc/n9/a06_figura_05.jpg" width="256" height="366"></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2"><i><b>P. Usted ha dicho que la mujer tiene su hermana contraria que es el alcohol. &iquest;En el Toqui hab&iacute;a una relaci&oacute;n entre el artista, la mujer y el alcohol?</b></i></font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2"><b>J.M.</b> Entre gustar la vida humana y tomar, m&aacute;s fuerza ten&iacute;a el tomar, m&aacute;s fuerza ten&iacute;a el alcohol. Era ya una necesidad extrema, una necesidad imposible de dejar. El pan que alimenta era un elemento secundario. Entonces, al Toqui yo no le he conocido mujer, una enamorada, una chica a la que le agarrara la mano, que besara, que apechugara, no, nunca. Y cu&aacute;ntas veces habr&eacute; estado yo con Toqui, diez, veinte, no s&eacute;, no me acuerdo y ser&iacute;a aventurado abrir un comentario en ese sentido. Pero entre las preferencias, su preferida, su musa, su enamorada, su todo, era el alcohol. Eso le permit&iacute;a acceder, entrar en cierto plano, en cierto nivel sutil, donde estar&iacute;a seguramente su amada, estar&iacute;a su musa. El hablaba mucho de las musas, eso me estoy olvidando, la musa de esto, la musa de lo otro, mi musa. Ahora me has hecho recuerdo, &eacute;l hablaba de la musa, entonces &eacute;l ten&iacute;a una enamorada pero no f&iacute;sica o sensoria. Ten&iacute;a un ideal, como la historia de Aspacia, la gran fil&oacute;sofa ateniense, una mujer bell&iacute;sima, fil&oacute;sofa y matem&aacute;tica a la vez. En el cen&aacute;culo era una mujer amada por su belleza. Estaba casada con un hombre muy </font><font face="Verdana" size="2">lindo, la pareja estaba tan bien avenida que a los veinte a&ntilde;os de casados todav&iacute;a andaban trinchando los dedos. Una vez alguien se aproxima y le dice: Aspacia, qu&eacute; haces para seguir tan bella y para cuidar de la belleza de tu marido, para tenerlo a tu lado como perrito faldero, siempre amarrado a ti y feliz y contento, siempre con la sonrisa a flor de labio. &iexcl;Ah!, esto no es ning&uacute;n problema, t&uacute; tambi&eacute;n puedes hacerlo, responde Aspacia. &iquest;Y c&oacute;mo es eso? Es que a mi marido lo amo con la potencia de mi h&iacute;gado. Aquello era un enigma, dice que Aspacia ama a su marido con la potencia de su h&iacute;gado. Esto me lo ense&ntilde;&oacute; Fausto Aoiz, en un comentario que escuch&oacute; tambi&eacute;n Toqui.</font></p>     <p align="center"><img src="/img/revistas/rcc/n9/a06_figura_06.jpg" width="364" height="537"></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="Verdana" size="2"><i><b>P. &iquest;Luz de Luna era la musa preferida?</b></i></font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2"><b>J.M.</b> Si &eacute;l llamaba a Aspacia, Luz de Luna, es otro cuentito. Qui&eacute;n de los hombres que sea reticente al espacio f&iacute;sico conciencial no tiene su mujer ideal. Yo tengo mi sue&ntilde;o, amo a una mujer y la amo intensamente.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2"><i><b>P. Respecto a esos viajes astrales de los que nos hablaba, Borda &iquest;los hac&iacute;a sin saberlo?</b></i></font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2"><b>J.M.</b> No. Yo dije que hay dos maneras de tener acceso a los astrales. Una manera es, normalmente, a trav&eacute;s de pr&aacute;cticas conscientes y otra a trav&eacute;s del alcohol. El alcohol produce un relajamiento total, un relajamiento absoluto del cuerpo, lo mismo que el relajamiento consciente. Ambas formas de relajamiento culminan en el mismo prop&oacute;sito y acceden al mismo plano. Para hablar de esto indudablemente necesito yo d&iacute;as y d&iacute;as y d&iacute;as. El yoga no es una cosa tan simple como aparece en la palabra. Son t&eacute;cnicas muy lindas.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2"><i><b>P. Ha mencionado a Ang&eacute;lica, &iquest;qui&eacute;n era?</b></i></font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2"><b>J.M.</b> Era nuestra musa. &iquest;Por qu&eacute; no?, todos est&aacute;bamos enamorados de Ang&eacute;lica. Era una dama, dizque, no de muy buen estrato. Pero era una mujer linda, bien hecha, fuerte, amorosa como ella sola, destilaba amores. Ten&iacute;a su casa por la plaza Belzu. La he buscado en esa zona de San Pedro, pero nunca he podido encontrar con precisi&oacute;n ese lugar. Era la musa, era nuestro refugio, era nuestra fuente, era nuestra teta, perd&oacute;nenme que lo diga as&iacute;; cuando yo digo teta, es una teta sublime, hablo con un respeto m&aacute;s all&aacute; de lo que pueda sugerir la palabra. No encuentro otra cosa m&aacute;s clara para precisar el m&aacute;s elevado de los conceptos dentro de los sentidos. Ang&eacute;lica Ascui ha sido para nosotros la gran teta, la gran madre, es la gran amada, es la musa, es la mujer sue&ntilde;o, pero que a su vez es la mujer presencia.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">A veces no ten&iacute;a ni para pagarme la Galer&iacute;a en el Teatro Municipal, una vez que se iba a presentar el ballet Amerindia de Velasco Maidana-otro personaje hermoso que conozco muy poco, pero del que tengo experiencias muy claras, muy precisas, porque pr&aacute;cticamente he vivido en el Teatro Municipal, le dije, </font><font face="Verdana" size="2">Ang&eacute;lica estoy pensando que ha de ser muy linda la apertura del Ballet Amerindia de Velasco Mairana. S&iacute;, dijo y abri&oacute; su arsenal que ten&iacute;a un brochecito, hermanito menor, as&iacute; me dec&iacute;a, ser&iacute;a bueno que vayas... Yo me elev&eacute; de mi asiento y me sent&eacute; en el mejor de los sillones. Yo tener la plata para pagarme una entrada del ballet de Velasco Maidana.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Entonces, &iacute;bamos casi siempre en b&uacute;squeda de Ang&eacute;lica porque era nuestra fuente, era, como dije antes, nuestra teta. Ibamos como hijitos de ella sabiendo en primer lugar que &iacute;bamos a gustar de unos alfajores, de unos pastelillos, de un caf&eacute; con leche o de un chocolate que ella misma hac&iacute;a porque nos amaba a todos. Era el dulce del arte, el caramelo del arte. Una mujer con una comprensi&oacute;n tan grande, tan llena de varios horizontes de amor, tan llena de reconocimiento de lo que es el valor humano, de lo que es la necesidad humana, de la pobreza, de la flaqueza, de la miseria del artista. Era una mujer que nunca va a caer en el desamor.</font></p>     <p align="center"><img src="/img/revistas/rcc/n9/a06_figura_08.jpg" width="304" height="436"></p>     <p align="center">&nbsp;</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[ ]]></body>
</article>
