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</front><body><![CDATA[ <p align="right"><b><font face="Verdana" size="2">Actas capitulares de La Paz</font></b></p>     <p align="right">&nbsp;</p>     <p align="center"><b><font face="Verdana" size="4">Determinamiento de Alonso Gaytan Herrero que no vaya a Potosí</font></b></p>     <p align="center">&nbsp;</p>     <p align="center">&nbsp;</p> <hr noshade>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Otrosí los dichos señores dixeron que por cuanto han recibido cartas del capitán Graviel de Rojas<sup>1</sup> y el licenciado Polo de los Charcas<sup>2</sup>, en que dicen están en necesidad y por (...) de la mucha gente (...) por donde la hacienda de su magestad tiene peligro y es en mucha cantidad en más de (...) mil pesos y pasan gran necesidad, por do no conviene que persona ninguna (...) atento a lo susodicho escribió de su magestad por que al presente es venido a esta ciudad Alonso Gaytán herrero<sup>3</sup>,</font> <font face="Verdana" size="2">maestro de hacer arcabuces<sup>4</sup> que va a Potosí y conviene al servicio (...) tura no entre tal oficial en aquel asiento, dixeron que acordaban y acordaron que Alfonso Gaytán quede en esta ciudad y no salga della para parte ninguna (...) de muerte, y mandan que para su sustento de persona y casa se le dé (...) y toda comida y tres ovejas lo cual paguen por derrama<sup>5</sup> todos los (...) acomodo cada uno y en qué tiempo le cupiere como serán (....) regidor y Juan de Rivas procurador de la dicha ciudad nombrados especialmente (....) en lo cual les dieron poder en forma según que en tal caso se requiere<sup>6</sup>.</font></p>     <p align="center"><img src="/img/revistas/rcc/n7/a27_figura_01.jpg" width="296" height="177"></p>     <p align="justify"><font size="3" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"><b>Notas</b></font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">1&nbsp; &nbsp; Gabriel de Rojas, personaje de alto predicamento en la historia de la conquista del Per&uacute;. En 1537, era gobernador del Cuzco. (Herrera, D&eacute;c. VI, lib.2, cap.14). En 1539, cuando el adelantado Diego de Almagro ten&iacute;a encarcelados a Gonzalo Pizarro y Alonso de Alvarado, Lorenzo de Aldana por cierto desabrimiento que hab&iacute;a tenido con el adelantado, quiso soltar a los presos y con otros hombres &quot;una noche se juntaron todos y fueron a la posada del capit&aacute;n Gabriel de Rojas que en la ciudad del Cuzco hab&iacute;a quedado por teniente y por enga&ntilde;o le hicieron abrir la puerta de la casa donde estaba; entraron dentro y le prendieron e hirieron en una mano y hicieron al que guardaba los dichos presos que les diese las llaves de un cubo donde estaban; y se las tomaron y sacaron los dichos Gonzalo Pizarro y Alonso de Alvarado de la prisi&oacute;n en que estaban y metieron dentro al dicho teniente&quot;. <i>(Relaci&oacute;n del tesorero Manuel de Espinall al emperador, </i>15 junio 1539, en Torres de Mendoza, III, 161). Hubo de ceder el mando en 1541 a Per&aacute;lvarez Holguin que se hizo nombrar general (D&eacute;c. VI, lib. 10, cap.10). A punto de ser ejecutado en Lima por Gonzalo Pizarro, cuando en 1544 entr&oacute; triunfante en la ciudad para hacerse cargo de la gobernaci&oacute;n del Per&uacute;, fue salvado por los ruegos de los amigos (D&eacute;c. VII, lib.8, cap. 19). Pero, en 1547, se le ofreci&oacute; la coyuntura de sacudir el yugo de Pizarro, desamparando al tirano con los sobrinos G&oacute;mez de Rojas y Gabriel Berm&uacute;dez (Dec. VIII, lib.2, cap.12). En 1548, obtuvo del presidente Gasca el cargo de capit&aacute;n general de artiller&iacute;a (D&eacute;c. VIII, lib.4, cap. 14) y en la hist&oacute;rica jornada del 9 de abril, en el valle de Jaquijaguana su acci&oacute;n fue muy eficaz. En la hora de la batalla &quot;puso siete piezas de artiller&iacute;a a la mano derecha del ej&eacute;rcito y las cuatro que hizo bajar de la loma a la izquierda, por dejar abierta y desembarazada la frente a los escuadrones... y visto que el enemigo se hab&iacute;a acercado y que le descubr&iacute;a, mand&oacute; disparar la artiller&iacute;a que hizo da&ntilde;o en los enemigos (D&eacute;c. VIII, lib.4, cap.15). Despu&eacute;s de la pacificaci&oacute;n, form&oacute; parte de la junta que presidida por Gasca trat&oacute; de varios asuntos concernientes la buena gobernaci&oacute;n del Per&uacute;. Junto con Alonso de Mendoza, &quot;como a persona de autoridad&quot;, fue cobrando los quintos reales &quot;y recogi&oacute; tanta suma de dinero que pag&oacute; novecientos mil pesos de oro que se hall&oacute; haber gastado el licenciado La Gasca&quot;.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">2&nbsp; &nbsp;El licenciado Polo fue tambi&eacute;n uno de los primeros espa&ntilde;oles en ponerse a las ordenes de Gasca (D&eacute;c. VIII, lib. 3, cap. 18). Desarroll&oacute; sus actividades casi siempre en los Charcas. En 1554, cuando se levant&oacute; Francisco Hern&aacute;ndez Gir&oacute;n, el Mariscal Alonso de Alvarado nombr&oacute; a Polo capit&aacute;n de infanter&iacute;a para sofocar la rebeli&oacute;n (D&eacute;c. VIII, lib. 9, cap. 18). La Gasca hab&iacute;a nombrado al licenciado Polo, Juan Alonso Palomino y Pedro de Hinojosa sus consejeros. <i>(Carta de La Gasca al rey, </i>17 de julio 1549, en Levillier, <i>Guerras y conquistas en Tucum&aacute;n y Cuyo, </i>p.25).</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="Verdana" size="2">3&nbsp; &nbsp; Seg&uacute;n el cat&aacute;logo de pasajeros a Indias (vol. III, Sevilla, 1946), entre 1539 y 1559, s&oacute;lo pasaron a Indias siete herreros que se declararon tales. Es natural que cada uno fuera luego maestro de taller. En 1552, los herreros de Lima &quot;pidieron a sus mercedes mandasen hubiese en ella oficiales del dicho oficio examinados y como se acostumbra en Espa&ntilde;a y que no consistiesen los negros tuviesen tienda del dicho oficio ni lo usasen por los insultos que hacen y pueden hacer las llaves falsas y otras cosas... mandaron que de aqu&iacute; adelante en esta ciudad ni en sus t&eacute;rminos ning&uacute;n esclavo negro, pardo ni beberisco ni que haya sido esclavo aunque sea libre, pueda usar ni tener ni tenga tienda p&uacute;blica ni secretamente del dicho oficio, sino fuere teniendo con ellos un espa&ntilde;ol oficial herrero que use juntamente con ello el tal oficio herrero, so pena de cada cien pesos de oro&quot; (Cabildos de Lima, 15 julio 1552, III, 518).</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">4&nbsp; &nbsp;El arcabuz era arma de fuego, con ca&ntilde;&oacute;n de hierro y caja de madera, semejante al fusil, y se disparaba prendiendo la p&oacute;lvora del tiro mediante una mecha m&oacute;vil, colocada en la misma arma. Herreros especializados se dedicaban a la fabricaci&oacute;n de arcabuces. &quot;Trataron c&oacute;mo se har&iacute;an los dichos arcabuces y acordaron que para que se hagan con m&aacute;s brevedad, que se repartan entre los dichos se&ntilde;ores vecinos.... que se les debe repartir conforme a su posibilidad que hagan a su costa para la dicha defensa y sean suyos propios y que se queden con ellos... Nombraron diputados para visitar los herreros que han de hacerlos arcabuces y les hacer proveer de hierro y carb&oacute;n que hubiesen menester&quot;. <i>(Cabildos de Lima, </i>I<sup>o</sup> oct. 1554, IV, 208). En caso de necesidad , echaban mano de cualquier metal para la fabricaci&oacute;n de armas: &quot;Por ser los arcabuceros pocos. Nu&ntilde;ez vela hizo quitar una campana de la iglesia mayor y otra del monasterio del se&ntilde;or santo Domingo de las cuales se hicieron obra de ochenta arcabuces de vaciadizo de tres y cuatro palmos de largo que bastaban a tirar con ellos tres y cuatro veces no m&aacute;s, por que luego se hend&iacute;an o se quebraban y se repartieron entre los piqueros. Por la quitada de las campanas luego lo acriminaron a mal los mal intencionados, y dijeron que el visorrey no era cristiano y que por ello hab&iacute;a de perder&quot;. (Guti&eacute;rrez de Santa Clara, <i>Historia de las guerras civiles del Per&uacute;, </i>I, cap. 173).</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">5&nbsp; &nbsp;Derrama es la distribuci&oacute;n o repartimiento que se hace entre los vecinos de los tributos y dem&aacute;s contribuciones con que deben atender a las cargas comunes.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">6&nbsp; &nbsp;Una nota marginal posterior dice: &quot;Que de Charcas han escrito que est&aacute;n en mucho aprieto por haberse movido m&aacute;s de 500 indios vagamundos; que el oficial Gayt&aacute;n de haber arcabuces no entre en Potos&iacute;, que aqu&iacute; se mantenga&quot;.</font></p>     <p align="center"><img src="/img/revistas/rcc/n7/a27_figura_02.jpg" width="650" height="445"> </p>     <p>&nbsp; </p>      ]]></body>
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