<?xml version="1.0" encoding="ISO-8859-1"?><article xmlns:mml="http://www.w3.org/1998/Math/MathML" xmlns:xlink="http://www.w3.org/1999/xlink" xmlns:xsi="http://www.w3.org/2001/XMLSchema-instance">
<front>
<journal-meta>
<journal-id>2077-3323</journal-id>
<journal-title><![CDATA[Revista Ciencia y Cultura]]></journal-title>
<abbrev-journal-title><![CDATA[Rev Cien Cult]]></abbrev-journal-title>
<issn>2077-3323</issn>
<publisher>
<publisher-name><![CDATA[Universidad Católica Boliviana]]></publisher-name>
</publisher>
</journal-meta>
<article-meta>
<article-id>S2077-33231998000100001</article-id>
<title-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Editorial]]></article-title>
</title-group>
<aff id="A">
<institution><![CDATA[,  ]]></institution>
<addr-line><![CDATA[ ]]></addr-line>
</aff>
<pub-date pub-type="pub">
<day>00</day>
<month>07</month>
<year>1998</year>
</pub-date>
<pub-date pub-type="epub">
<day>00</day>
<month>07</month>
<year>1998</year>
</pub-date>
<numero>3</numero>
<fpage>5</fpage>
<lpage>6</lpage>
<copyright-statement/>
<copyright-year/>
<self-uri xlink:href="http://www.scielo.org.bo/scielo.php?script=sci_arttext&amp;pid=S2077-33231998000100001&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><self-uri xlink:href="http://www.scielo.org.bo/scielo.php?script=sci_abstract&amp;pid=S2077-33231998000100001&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><self-uri xlink:href="http://www.scielo.org.bo/scielo.php?script=sci_pdf&amp;pid=S2077-33231998000100001&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri></article-meta>
</front><body><![CDATA[ <p align="right"><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2"><b>Editorial</b></font></p>     <p align="justify">&nbsp;</p>     <p align="justify">&nbsp;</p> <hr noshade>     <p align="justify"><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">La correspondencia entre la formación universitaria y las necesidades del desarrollo económico y social son de primera importancia si nuestro país quiere modernizarse. Esta correspondencia —lo sabemos— apenas subsiste ahora en algunas ramas del saber y, en otras, no tiene más opción que acudir a los posgrados ofrecidos en países que se hacen llamar desarrollados. No ingresemos a problemas más técnicos como la carencia de laboratorios de investigación y los largos etceteras que acompañan esa lista. Lo cierto es que Bolivia necesita con urgencia reformar su educación en todos sus niveles. Y muchas personas están en ello. Sumados a esa preocupación, este tercer número de <i>Ciencia y Cultura </i>está dedicado, en toda su amplitud, a temas de la Educación con la intención de vincular, aun tan sólo sea desde el espacio de la escritura, la universidad, como un lugar en el que se genera conocimiento, con aquellos lectores utópicos que se asumen como agentes del desarrollo de nuestro país.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">Un primer intento de cambio institucional de la Educación Superior se lleva a cabo al interior de la Universidad Católica. Primero, un proceso de autoevaluación que busca la acreditación de la Universidad. Segundo, una reestructuración que parece obedecer a un doble mandato. Una urgencia de cambiar y ampliar las oportunidades educativas de cara al nuevo milenio: cambiar significa en este caso dar la posibilidad a los educandos de orientarse en los conocimientos, de autoformarse de tal manera que sean capaces de aplicar los conocimientos a las situaciones nuevas que un mundo en constante proceso de transformación técnica les propone; y ampliar, significa utilizar todos</font> <font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">los medios técnicos que ahora están a disposición para la información e investigación. A esta voluntad de cambio se añade un gesto, un matiz complementario. En la Universidad se insiste ahora en la ampliación de una oferta de asignaturas culturales y artísticas. Esto significa una vuelta al humanismo tan dejado de lado en estos últimos tiempos en el mundo, y al que se vuelve con la esperanza de preservar al estudiante de la corrupción, favoreciendo una formación que implica los valores éticos.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">Los trabajos sobre las diversas Reformas Educativas llevadas a cabo en este país, y que se observan desde el siglo XIX hasta la actualidad son análisis de las tentativas del estado de cambiar la enseñanza. Estos estudios y también los que les siguen deben ser considerados como los signos más importantes de un proceso de reflexión de nuestros investigadores que orientan hacia un cambio. En esa perspectiva deben ser reconocidos como un debate que se abre sobre los problemas también de la Educación Superior. No se puede negar que la esperanza en la educación ha sobrevivido a otras debacles ideológicas, pues la educación se ha erigido, a largo plazo, como tal vez el único y posible instrumento de cambio social.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">Sin embargo, hablar de acreditación, de reestructuración, de evaluación, de planificación y de otros problemas similares, nos daba la impresión de un exceso de abstracción, y que faltaba aquello que encarna, que personaliza, que da vida a la universidad y al proceso educativo en el que están implicadas las personas concretas. El profesor y el alumno. Entonces, un poco por bajar de los cielos (infiernos) de las abstracciones nos hemos remitido precisamente a esa relación: inicialmente con un texto de Karl Rogers sobre sus experiencias en los grupos de encuentro y, finalmente, con eventos que han ocurrido realmente y sin teoría y a las que hemos querido dar paso, precisamente porque mal o bien, en este lugar llamado universidad suceden &quot;cosas&quot;: se sufre, se llora, se ríe, se enamora, se pierde, se escribe, se imagina, se suma, se gana, se desespera, se multiplica, se inventa, se vive, se vive, se viven &quot;cosas&quot;, a veces, las más, definitorias de una vida.</font></p>     <p align="justify">&nbsp;</p>      ]]></body>
</article>
