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<journal-title><![CDATA[Ajayu Órgano de Difusión Científica del Departamento de Psicología UCBSP]]></journal-title>
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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[ESTRUCTURA DE LA FAMILIA DE ORIGEN DEL TRASTORNO LÍMITE DE LA PERSONALIDAD]]></article-title>
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</front><body><![CDATA[ <p align="right"><font face="Verdana" size="2"><b>ART&Iacute;CULO</b></font></p>     <p align="center">&nbsp;</p>     <p align="center"><font size="4" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"><b>ESTRUCTURA DE LA FAMILIA DE ORIGEN DEL TRASTORNO LÍMITE DE LA PERSONALIDAD</b></font></p>     <p align="center">&nbsp;</p>     <p align="center">&nbsp;</p> <h4 align="center"><b><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"> Angela Muñoz  y Mario Sánchez</font><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"></font></b></h4>      <p align=center><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Universidad Católica Boliviana</font></p>     <p align=center>&nbsp;</p>     <p align=center>&nbsp;</p> <hr noshade>     <p align="justify"><font size="2"><b><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">RESUMEN</font></b></font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Cuando se habla de personalidad, se refiere a una  estructura tanto a nivel biol&oacute;gico como social. Es con estos niveles,&nbsp; que cada individuo crea un n&uacute;cleo de personalidad;  la cual al desestructurarse, origina un trastorno de la misma. Dentro de la  clasificaci&oacute;n de estos trastornos se encuentra el trastorno de personalidad  lim&iacute;trofe, que se define con patrones de comportamiento profundamente arraigados, inflexibles y de  mala adaptaci&oacute;n, caracterizados por acciones impredecibles e impulsivas,  inestabilidad del estado de &aacute;nimo y en las relaciones interpersonales. Existen una serie de autores, con bases sist&eacute;micas y narrativas; los  cuales plantean que dicha patolog&iacute;a se genera en la familia de origen de las personalidades  lim&iacute;trofes. A partir de estos aportes, se puede concluir que estos sujetos  poseen la siguiente estructura familiar: una conyugalidad aparentemente  &ldquo;arm&oacute;nica&rdquo;; ya que los juegos patol&oacute;gicos, &nbsp;se presentan&rdquo; encubiertos&rdquo;.&nbsp; Asimismo existe triangulaci&oacute;n con el hijo, y  el apego es falso o ambivalente, esto desencadena en el ni&ntilde;o sentimientos cr&oacute;nicos  de vac&iacute;o y angustia. Existe tambi&eacute;n una triangulaci&oacute;n por parte de los hermanos  con los progenitores, en la cual se excluye al sujeto, reforzando as&iacute; sus  sentimientos de vac&iacute;o cr&oacute;nico. Finalmente la desvinculaci&oacute;n que se produce es  la de compromiso, ya que el individuo se encuentra atado&nbsp; a las expectativas y deseos de sus padres. </font></p> <hr noshade>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>&nbsp;</p>     <p>&nbsp;</p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">La personalidad tiene un origen etimol&oacute;gico el cual significa m&aacute;scara, t&eacute;rmino que es acu&ntilde;ado para definir las diferencias entre uno y otro ser humano. Desde esta perspectiva podemos entender que la personalidad es la forma de ser de cada uno que nos permite diferenciarnos de los dem&aacute;s.</font></p>      <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">La personalidad se estructura a partir de varios factores tanto a nivel biol&oacute;gico y social. A partir de estos factores cada persona crea un n&uacute;cleo de personalidad, la cual corre el riesgo de desestructurarse sobre todo a nivel de identidad, dando como resultado la instauraci&oacute;n de un trastorno de personalidad (Pinto 2004).</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Los pacientes con trastornos de la personalidad a menudo ven los des&oacute;rdenes con los que se enfrentan en el trato con otras personas o en sus tareas como externos a ellos, y por lo general independientes de su propia conducta o percepci&oacute;n. A menudo se describen como v&iacute;ctimas de otros o, m&aacute;s globalmente del sistema. Estos pacientes suelen no darse cuenta de como llegaron a ser lo que son de c&oacute;mo contribuyen a crear sus propios problemas ni tampoco saben como cambiar.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Dentro de la clasificaci&oacute;n de estos trastornos se encuentra el trastorno de personalidad lim&iacute;trofe el cual se define como un rasgo individual que refleja patrones de comportamiento profundamente arraigados, inflexibles y de mala adaptaci&oacute;n, caracterizados por acciones impredecibles e impulsivas, inestabilidad en el estado de &aacute;nimo y en las relaciones interpersonales (Menchaca, P&eacute;rez, Peralta, 2003).</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">La causa exacta del trastorno de personalidad lim&iacute;trofe es desconocida; no obstante, existen varias hip&oacute;tesis psicol&oacute;gicas basadas en factores biol&oacute;gicos, sociales y sicol&oacute;gicos para la comprensi&oacute;n de las personas que padecen este trastorno. Un factor importante planteado por autores como Mill&oacute;n (1999), Pinto (2004) es la estructura familiar de origen de los mismos, entendiendo la estructura familiar como un conjunto invisible de demandas funcionales que organizan los modos en que interact&uacute;an los miembros de una familia (Minuch&iacute;n, 1986).</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Es por lo anteriormente expuesto que se considera importante estudiar y determinar, en la presente monograf&iacute;a, el estudio de la estructura de la familia de origen de los individuos con un trastorno l&iacute;mite de la personalidad, siendo la misma el factor en el cual se origina, y mediante el cual se constituye dicho trastorno.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">El trastorno de personalidad lim&iacute;trofe (DSM-IV) (1994) tiene una prevalencia del 2% en la poblaci&oacute;n general y es el 30-60% de todos los trastornos de personalidad, siendo el m&aacute;s frecuente. Es el que m&aacute;s consulta (10-23% de un servicio de psiquiatr&iacute;a general) y el que m&aacute;s se ve entre pacientes hospitalizados en un servicio de psiquiatr&iacute;a (20-32%). Se ha reportado que del 5% al 26% de las interconsultas psiqui&aacute;tricas en un hospital general son por trastornos de personalidad (Menchaca, P&eacute;rez, Peralta, 2003). En Bolivia seg&uacute;n el Ministerio de Salud y Deportes (2005) (Ref. Internet) indica, que los trastornos de personalidad se presentan a la consulta psiqui&aacute;trica en un 2.9 % de la totalidad de casos atendidos. El presente tema halla su importancia en la elevada prevalencia en todas las latitudes. Adem&aacute;s es necesario el estudio de este tipo de casos, a nivel de trastorno de personalidad, adem&aacute;s de su estructura familiar, con fines terap&eacute;uticos.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">De esta manera, los objetivos de este trabajo fueron los siguientes:</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<blockquote>       <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">&bull;&nbsp; &nbsp; Identificar la organizaci&oacute;n y estructura de la familia de origen de las personas que padecen un trastorno l&iacute;mite de la personalidad.</font></p>       <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">&bull;&nbsp; &nbsp; Establecer los juegos relacionales presentes en la familia de origen de las personas que padecen un trastorno l&iacute;mite de la personalidad.</font></p> </blockquote>     <p align="justify">&nbsp;</p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="3"><b>Trastorno de Personalidad Lim&iacute;trofe</b></font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">La principal caracter&iacute;stica de esta personalidad es la intensidad y la variabilidad de los estados de &aacute;nimo. Los sujetos l&iacute;mites tienden a experimentar largos per&iacute;odos de abatimiento y desilusi&oacute;n, interrumpidos ocasionalmente por breves episodios de irritabilidad, actos autodestructivos y c&oacute;lera impulsiva. Estos estados de &aacute;nimo suelen ser impredecibles y parecen ser desencadenados menos por sucesos externos que por factores internos. Aunque estas cualidades del limite, se consideran b&aacute;sicas en un car&aacute;cter emocional se observa niveles elevados de inconsistencia en todos los aspectos de su comportamiento. Estos tambi&eacute;n pueden presentar niveles de energ&iacute;a inusuales que en ocasiones consisten en explosiones s&uacute;bitas e inesperadas (DSM IV, 1994).</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Seg&uacute;n los planteamientos de Mill&oacute;n (1999), existen diferentes subtipos dentro del trastorno, a continuaci&oacute;n se expondr&aacute;n los mismos:</font></p>     <blockquote>       <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">&bull;&nbsp; &nbsp; <i>El limite desanimado: </i>Son individuos sumisos que evitan las competiciones carecen de iniciativa y suelen presentar un estado continuo de depresi&oacute;n. La inseguridad experimentada por estos individuos precipita los conflictos y malestar. (Op. Cit).</font></p>       <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">&bull;&nbsp; &nbsp; <i>El limite impulsivo: </i>estas personas son t&iacute;picamente variantes estructuralmente defectuales de algunos de sus hom&oacute;logos en particular las personalidades histri&oacute;nica y antisocial. (Op. Cit).</font></p>       ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="Verdana" size="2">&bull;&nbsp; &nbsp; <i>El l&iacute;mite petulante: </i>Este tipo de personas son dif&iacute;ciles de distinguir de lagunas de   las   contrapartidas   estructuralmente   menos   defectuales,   en  especial   la personalidad negativista (Op. Cit).</font></p>       <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">&bull;&nbsp;<i>El l&iacute;mite autodestructivo : </i>Estos sujetos dudan perpetuamente de sus actos, darse a los dem&aacute;s significa perder su independencia, pero la independencia significa quedarse solo. Estos son indecisos y oscilan entre la sumisi&oacute;n total y la resistencia tozuda ante los dem&aacute;s (Op. Cit).</font></p> </blockquote>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Seg&uacute;n Beck (1995) los problemas y s&iacute;ntomas presentados por estas personas son cambiantes en el tiempo, adem&aacute;s de ser combinaciones de s&iacute;ntomas inusuales. Sus</font> <font face="Verdana" size="2">reacciones emocionales con intensas y desproporcionadas a la situaci&oacute;n. En cuanto a su conducta es autodestructiva y auto punitiva, adem&aacute;s de impulsiva y mal planeada, y m&aacute;s tarde reconocida como necia, &quot;loca&quot; o contraproducente. Existe tambi&eacute;n confusi&oacute;n respecto a las metas, prioridades, sentimientos, orientaci&oacute;n sexual, etc.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">En cuanto a sus relaciones interpersonales existe un falta de relaciones &iacute;ntimas estables, tal vez enmascaradas por una falta de relaciones estables no &iacute;ntimas, o por relaciones estables mientras no sea posible una estabilidad total. Existe una tendencia a idealizar y denigrar a los dem&aacute;s, quiz&aacute; con cambios abruptos de la idealizaci&oacute;n a la denigraci&oacute;n. Adem&aacute;s existe una tendencia a confundir la intimidad con sexualidad (Op. Cit).</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">En la terapia estas personas presentan crisis fuertes, emiten frecuentes llamadas telef&oacute;nicas al terapeuta, o requerimientos de trato especial en sesiones programadas, arreglos de &uacute;ltimo momento, etc. Existe una mala interpretaci&oacute;n, frecuente o extrema de los dichos, intenciones o sentimientos del terapeuta. Sus reacciones son inusualmente fuertes a los cambios de horario o de consultorio, a las vacaciones o a la terminaci&oacute;n de la terapia. Presentan tambi&eacute;n una baja tolerancia al contacto ocular directo, al contacto f&iacute;sico o a la proximidad. Hay una ambivalencia inusualmente fuerte acerca de cuestiones y el miedo al cambio, o resistencia al cambio inusualmente fuerte (Op. Cit).</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Seg&uacute;n el DSM-IV (1994) el Trastorno L&iacute;mite de la Personalidad se caracteriza por: Un patr&oacute;n general de inestabilidad en las relaciones interpersonales, la auto imagen y la efectividad y una notable impulsividad que comienza al principio de la edad adulta y se da en diversos contextos como indican cinco o m&aacute;s de los siguientes &iacute;tems:</font></p>     <blockquote>       <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">&bull;&nbsp; &nbsp; Esfuerzos fren&eacute;ticos por evitar un abandono real o imaginado.</font></p>       <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">&bull;&nbsp; &nbsp; Un patr&oacute;n de relaciones interpersonales inestables e intensas caracterizado por la alternancia entre los extremos de idealizaci&oacute;n y devaluaci&oacute;n.</font></p>       <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">&bull;&nbsp; &nbsp; Alteraci&oacute;n de la identidad: auto imagen o sentido de s&iacute; mismo acusada y persistentemente inestable:</font></p>       ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="Verdana" size="2">&bull;&nbsp; &nbsp; Impulsividad en al menos dos &aacute;reas, que es potencialmente da&ntilde;ina para s&iacute; mismo (p; ej: gastos, sexo, abuso de sustancias, conducci&oacute;n temeraria, atracones de comida).</font></p>       <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">&bull;&nbsp; &nbsp; Comportamientos intensos o amenazas suicidas recurrentes o comportamientos de auto mutilaci&oacute;n.</font></p>       <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">&bull;&nbsp; &nbsp; Inestabilidad afectiva debida a una notable reactividad del estado de &aacute;nimo (p. ej: episodios de intensa disforia, irritabilidad o ansiedad, que suelen durar unas horas y rara vez unos d&iacute;as).</font></p>       <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">&bull;&nbsp; &nbsp; Sentimientos cr&oacute;nicos de vac&iacute;o.</font></p>       <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">&bull;&nbsp; &nbsp; Ira inapropiada o intensa o dificultades para controlar la ira. (p. ej: muestras frecuentes de mal genio, enfado constante, peleas f&iacute;sicas recurrentes)</font></p>       <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">&bull;&nbsp; &nbsp; Ideaci&oacute;n paranoide transitoria con el estr&eacute;s o s&iacute;ntomas disociativos graves.</font></p> </blockquote>     <p align="justify">&nbsp;</p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">El CIE 10 (1990) lo clasifica como:</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2"><i>F60.31 Trastorno de inestabilidad emocional de la personalidad de tipo l&iacute;mite</i></font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Se presentan varias de las caracter&iacute;sticas de inestabilidad emocional. Adem&aacute;s, la imagen de s&iacute; mismo, los objetivos y preferencias internas (incluyendo las sexuales) a menudo son confusas o est&aacute;n alteradas. La facilidad para verse implicado en relaciones intensas e inestables puede causar crisis emocionales repetidas y acompa&ntilde;arse de una sucesi&oacute;n de amenazas suicidas o de actos autoagresivos (aunque &eacute;stos pueden presentarse tambi&eacute;n sin claros factores precipitantes). Incluye: Personalidad &quot;borderline&quot;. Trastorno &quot;borderline&quot; de la personalidad.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Kernberg (1987), considera centrales los siguientes s&iacute;ntomas: ansiedad cr&oacute;nica, difusa, libre y flotante, neurosis polisintom&aacute;tica: fobias m&uacute;ltiples, trastornos de angustia con y sin agorafobia, s&iacute;ntomas obsesivos compulsivos, s&iacute;ntomas conversivos, relaciones disociativas (estados de enso&ntilde;aci&oacute;n), amnesias acompa&ntilde;adas de alteraciones de la conciencia, hipocondr&iacute;a, tendencias paranoides, tendencias sexuales perversas polimorfas. Presencia de episodios psic&oacute;ticos transitorios. Adiciones por impulsos y en algunos casos comportamientos antisociales corresponden al l&iacute;mite inferior. Kernberg, tambi&eacute;n expl&iacute;cit&oacute; </font><font face="Verdana" size="2">la configuraci&oacute;n estructural y din&aacute;mica subyacente que los hace tanto similares como distintos entre s&iacute;. Se analizar&aacute;n los trastornos de personalidad comenzando desde la menor a mayor severidad:</font></p>     <blockquote>       <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">&bull;&nbsp; &nbsp; <i>Trastornos de personalidad en estructura neur&oacute;tica: </i>Incluye a los trastornos Depresivo masoquista, obsesivo compulsivo e hist&eacute;rico. Se caracterizan por una identidad del yo y capacidad de relaciones profundas, control de impulsos y tolerancia a la ansiedad; creatividad en el trajo por la capacidad de sublimaci&oacute;n (Op. Cit).</font></p>       <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">&bull;&nbsp; &nbsp; <i>Trastornos de personalidad en estructura lim&iacute;trofe superior: </i>Incluye los trastornos de personalidad ciclot&iacute;mico, sadomasoquista, infantil o histri&oacute;nico, dependiente y narcisismo  de buen funcionamiento.  Estos trastornos  se caracterizan por presentar el s&iacute;ndrome de difusi&oacute;n de identidad, pero conservan algunas funciones yoicas con buen funcionamiento. (Op. Cit).</font></p>       <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">&bull;&nbsp; &nbsp; <i>Trastornos de personalidad en estructura lim&iacute;trofe inferior: </i>Incluye el trastorno   de   personalidad   lim&iacute;trofe   (en   sentido   estricto),   esquizoide, esquizot&iacute;pico, paranoico, hipomaniaco, hipocondr&iacute;aco, narcisismo maligno y antisocial. Estos trastornos se caracterizan por la difusi&oacute;n de identidad, no se ha logrado la constancia objetal, no se perciben objetos totales sino que idealizados (tanto buenos como malos); un desarrollo desproporcionado del impulso agresivo (Op. Cit).</font></p>       <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">&bull;&nbsp; &nbsp; As&iacute; como existen similitudes entre los trastornos de personalidad en un tipo de estructura, tambi&eacute;n existen similitudes o l&iacute;neas de trastornos (sobretodo con respecto a caracter&iacute;sticas conflictivas y din&aacute;micas) dentro de las estructuras y tambi&eacute;n a trav&eacute;s de ellas. Es aqu&iacute; donde se aprecia la caracter&iacute;stica dimensional y categorial del sistema clasificatorio de Kernberg.</font></p> </blockquote>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Una primera l&iacute;nea es la del trastorno lim&iacute;trofe y esquizoide que reflejan una fijaci&oacute;n en la separaci&oacute;n / individuaci&oacute;n, existe una escisi&oacute;n de las relaciones objetales internalizadas, que en el esquizoide - por una tendencia temperamental introvertida - se expresa en empobrecimiento de las relaciones objetales (empobrecimiento social) con poca expresi&oacute;n</font> <font face="Verdana" size="2">afectiva debido a la escisi&oacute;n de los afectos, e hipertrofia de la vida fantasiosa; en el caso del lim&iacute;trofe - con tendencia temperamental extrovertida - se expresa en relaciones impulsivas en el plano interpersonal, que remplazan su auto conciencia. El lim&iacute;trofe se encuentra la personalidad infantil o histri&oacute;nica y la hist&eacute;rica. En la personalidad infantil (estructura lim&iacute;trofe) no hay capacidad de establecer relaciones personales maduras, se observan tendencias sexuales polimorfas y conflicto indiferenciado con hombres y mujeres (Op. Cit).</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Seg&uacute;n Pinto (2004) el trastorno l&iacute;mite se caracteriza por: </font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2"><i>N&uacute;cleo cognitivo: </i>Rigidez</font></p>     <blockquote>       ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="Verdana" size="2">&bull;&nbsp; &nbsp; Estilo cognitivo: dependiente de campo. Extrovertido. El curso del pensamiento se ve afectado por la intensidad de la ansiedad.</font></p>       <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">&bull;&nbsp; &nbsp; Estrategias hiperdesarrolladas: Manipulaci&oacute;n, impulsividad, polarizaci&oacute;n.</font></p>       <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">&bull;&nbsp; &nbsp; Estrategias  infradesarroliadas:   Seguridad  afectiva.   Control  adecuado   de impulsos. Racionalidad.</font></p>       <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">&bull;&nbsp; &nbsp; Esquemas distorsionados. </font></p> </blockquote>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2"><i>N&uacute;cleo emocional: </i>Miedo al abandono.</font></p>     <blockquote>       <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">&bull;&nbsp; &nbsp; Estado de &aacute;nimo: l&aacute;bil no es capaz de identificar matices emocionales, siempre se ubica en extremos.</font></p>       <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">&bull;&nbsp; &nbsp; Afectividad polarizada en odio o amor. </font></p> </blockquote>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2"><i>N&uacute;cleo comportamental: </i>Angustiada.</font></p>     <blockquote>       ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="Verdana" size="2">&bull;&nbsp; &nbsp; Comportamiento observable: Irregular, ciclot&iacute;mica.</font></p>       <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">&bull;&nbsp; &nbsp; Comportamiento interpersonal: Asfixiante, parad&oacute;jico. </font></p> </blockquote>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2"><i>Auto imagen: </i>Indefensa, insegura.</font></p>     <blockquote>       <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">&bull;&nbsp; &nbsp; Autoestima: Baja.</font></p>       <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">&bull;&nbsp; &nbsp; Auto concepto: Abandonada, despreciable, malvada.</font></p> </blockquote>     <p align="justify">&nbsp;</p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2"><b>Bases te&oacute;ricas del enfoque sist&eacute;mico</b></font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">El enfoque sist&eacute;mico tiene como base epistemol&oacute;gica la Teor&iacute;a General de los Sistemas la teor&iacute;a general de sistemas, la teor&iacute;a de la Comunicaci&oacute;n Humana, la cibern&eacute;tica, el</font> <font face="Verdana" size="2">Constructivismo y el Constructivismo social. A continuaci&oacute;n se har&aacute; una exposici&oacute;n de los mismos para lograr una mejor comprensi&oacute;n de el trastorno lim&iacute;trofe de la personalidad.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2"><b>La familia como sistema: teor&iacute;a general de los sistemas.</b></font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="Verdana" size="2">La Teor&iacute;a General de los Sistemas (TGS) (Bertalanffly, 1956) ofrece un marco te&oacute;rico para abordar la totalidad de la persona desde el punto de vista biol&oacute;gico, psicol&oacute;gico y del contexto de relaciones con los dem&aacute;s (Medynet,2003) (Ref Internet).</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2"><b><i>Propiedades de los sistemas abiertos</i></b></font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2"><b><i>Totalidad: </i></b>Cada uno de los elementos de un sistema esta relacionado de tal modo con los otros que un cambio en uno de ellos provoca un cambio en todos los dem&aacute;s y en el sistema total.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">&bull;</font><font face="Verdana" size="2">&nbsp; &nbsp;</font><font face="Verdana" size="2"><i>No sumatividad: </i>un sistema no puede entenderse solo como la suma de sus partes:</font></p>     <blockquote>       <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">1.</font><font face="Verdana" size="2">&nbsp; &nbsp;</font><font face="Verdana" size="2">Considerar un elemento de forma artificialmente aislada supone perder informaci&oacute;n sobre el contexto y las relaciones de sus miembros entre si.</font></p>       <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">2.</font><font face="Verdana" size="2">&nbsp; &nbsp;</font><font face="Verdana" size="2">Considerar que dicho elemento funciona igual cuando esta dentro que cuando esta fuera del sistema constituye, por ello un error.</font></p> </blockquote>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">&bull;</font><font face="Verdana" size="2">&nbsp; &nbsp; </font><font face="Verdana" size="2"><i>Circularidad: </i>La causalidad circular implica procesos  rec&iacute;procos  entre los elementos. La decisi&oacute;n de cual es el origen de algo es un acuerdo arbitrario entre los observadores</font></p>     <blockquote>       <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">1.</font><font face="Verdana" size="2">&nbsp; &nbsp;</font><font face="Verdana" size="2">Retro alimentaci&oacute;n. Mecanismos de autorregulaci&oacute;n que favorecen:</font></p>       ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="Verdana" size="2">2.</font><font face="Verdana" size="2">&nbsp; &nbsp;</font><font face="Verdana" size="2">El estado constante o estabilidad el sistema (Retroalimentaci&oacute;n - Negativa -homeostasis)</font></p>       <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">3.</font><font face="Verdana" size="2">&nbsp; &nbsp;</font><font face="Verdana" size="2">La adaptaci&oacute;n al cambio en el sistema (retroalimentaci&oacute;n Positiva -morfog&eacute;nesis)</font></p> </blockquote>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">&bull;</font><font face="Verdana" size="2">&nbsp; &nbsp;<i>Equifinalidad:</i></font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Posibilidad de alcanzar una misma meta final a partir de diferentes or&iacute;genes y por caminos diversos.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Un sistema es un conjunto de elementos que interact&uacute;an entre s&iacute;, en el cual el estado de cada uno de los elementos est&aacute; determinado por el estado de cada uno de los otros y de las relaciones que hay entre ellos. &quot;Un cambio producido en cualquiera de los elementos de un sistema afecta necesariamente a cada uno de los otros elementos y al sistema como totalidad&quot; (Op. Cit).</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Para que tengan lugar considerables y variados cambios en la totalidad no se hace necesario introducir grandes cambios en el sistema: un m&iacute;nimo cambio los puede producir.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2"><b>Perspectiva de la teor&iacute;a general de sistemas</b></font></p> <ul>       <li><font size="2" face="Verdana" align="justify">Cuando cambia un elemento del sistema cambia la totalidad. </font></li>       <li><font size="2" face="Verdana" align="justify">Se sustituye la causalidad lineal por causalidad circular. </font>     <ul>           <li><font size="2" face="Verdana" align="justify">No necesariamente hay causas.</font></li>           ]]></body>
<body><![CDATA[<li><font size="2" face="Verdana" align="justify">El efecto afecta a su causa.</font></li>         </ul>   </li>     </ul>     <p align="center"><img src="/img/revistas/rap/v4n1/a04_figura_01.gif" width="502" height="296"></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">En el esquema sist&eacute;mico la causa afecta al efecto y este a su vez a la causa, por lo que el inter&eacute;s no se centra en que fue primero, sino en - s&iacute; mismo; interesa como hacer para que</font> <font face="Verdana" size="2">la espiral cese. El c&iacute;rculo se puede leer como A produce un efecto B y &eacute;ste a su vez en C y este a su vez en A; o tambi&eacute;n C produce un efecto en A y &eacute;ste a su vez en B y &eacute;ste a su vez en C (Op. Cit).</font></p>     <p align="center"><img src="/img/revistas/rap/v4n1/a04_figura_02.gif" width="493" height="304"></p>     <blockquote>       <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">&bull;&nbsp; &nbsp; Sobre el que se queja</font></p>       <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">&bull;&nbsp; &nbsp; Sobre el que recibe la queja</font></p>       <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">&bull;&nbsp; &nbsp; Sobre ambos</font></p>       ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="Verdana" size="2">&bull;&nbsp; &nbsp; Sobre uno de los elementos de la situaci&oacute;n</font></p>       <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">&bull;&nbsp; &nbsp; Sobre el que se queja y la situaci&oacute;n</font></p>       <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">&bull;&nbsp; &nbsp; Sobre el que recibe la queja y la situaci&oacute;n</font></p> </blockquote>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">En el tipo de secuencias que ocurren en un sistema, toda acci&oacute;n puede entenderse al mismo tiempo como una reacci&oacute;n y, por tanto, resulta poco importante saber qui&eacute;n ha comenzado &quot;verdaderamente&quot; la secuencia. Afirmar que la conducta de A causa la conducta de B significa pasar por alto el efecto que la conducta de B tiene sobre la reacci&oacute;n posterior de A, y viceversa. Por ello, desde la TGS se entiende que las interacciones en un sistema -es decir, lo que est&aacute; pasando en &eacute;l- siguen un modelo de causalidad circular -modelo</font> <font face="Verdana" size="2">sist&eacute;mico- en lugar de un modelo de causalidad lineal -modelo mecanicista-: no necesariamente hay causas porque el efecto afecta a la causa. Desde esta forma de pensar, cualquier intervenci&oacute;n que se haga sobre la persona-sistema afecta a su totalidad, as&iacute; como a otras personas con las que &eacute;sta est&aacute; en relaci&oacute;n y a la totalidad del sistema que todas ellas conforman (Op. Cit).</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2"><b>El problema familiar visto desde distintos puntos de vista: aportaci&oacute;n del constructivismo radical.</b></font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">El Constructivismo Radical es una concepci&oacute;n filos&oacute;fica que asume que lo que las personas pueden decir de la realidad est&aacute; condicionado por el punto de vista desde el que se sit&uacute;an para percibirla, de manera que, la objetividad no es posible en la medida en que resulta imposible distinguir qu&eacute; pertenece al propio punto de vista y qu&eacute; a la supuesta realidad que se describe, si es que &eacute;sta pudiera tener una existencia independiente de quien la observa. Lo &uacute;nico que se puede decir sobre la realidad es lo que se percibe desde la perspectiva en que cada observador se coloque; y obtiene una visi&oacute;n diferente de &eacute;sta, seg&uacute;n se coloque en un punto de vista u otro (Medynet, 2003). Se entiende, por tanto, que la realidad &quot;no es&quot;, sino que &quot;se construye&quot;. No existe una &uacute;nica, verdadera y absoluta forma de ver la realidad. Cada punto de vista diferente es, por tanto, una &quot;construcci&oacute;n de la realidad&quot;. Y la manera en la que cada uno construye la realidad influye a su vez en su comportamiento, en que se hagan las cosas de una manera o de otra. Desde el punto de vista del Constructivismo radical se distinguen dos tipos de realidades:</font></p>     <blockquote>       <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">&bull;&nbsp; &nbsp; &quot;Los sentidos nos proporcionan una imagen de la realidad que es posible comparar con aquella percibida por otras personas, para descubrir sorprendentemente que son id&eacute;nticas; esta realidad es la que llamamos Realidad de primer orden&quot; (Watzlawick, 1988).</font></p>       <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">&bull;&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;La categor&iacute;a de &quot;Realidades de segundo orden&quot; se puede definir por exclusi&oacute;n: todas las que no son de primer orden, es decir, la mayor&iacute;a. Ejemplos de realidades de segundo orden son las formas de ver las cosas, los colores, la valoraci&oacute;n de las medidas -si algo es mucho o es poco, si es superficial o profundo, etc.(Op. Cit).</font></p> </blockquote>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">A trav&eacute;s del lenguaje, mediante el que el terapeuta se comunica con el paciente y su familia, pueden construirse realidades alternativas -opciones diferentes a su punto de vista que les lleva a formas hasta ahora infructuosas de solucionar el problema por el que consultan- que se sepan solucionar y que consigan un cambio en la direcci&oacute;n que ellos deseen. As&iacute; el constructivismo permite entender que las realidades son una construcci&oacute;n individual que pueden ser comparadas, pero a la vez repetidas en el proceso terap&eacute;utico, el constructivismo social o narrativo permite entender que los significados se construyen en el intercambio social, por lo tanto pueden ser negociados en la sesi&oacute;n terap&eacute;utica.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="Verdana" size="2"><b>La influencia de la comunicaci&oacute;n en las relaciones humanas: teor&iacute;a de la comunicaci&oacute;n humana</b></font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">La Teor&iacute;a de la Comunicaci&oacute;n Humana (Watzlawick, Beavin, Jackson , 1967) enuncia cinco axiomas sobre los efectos pragm&aacute;ticos que la comunicaci&oacute;n entre las personas tiene en la conducta y en sus relaciones.</font></p>     <blockquote>       <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">&bull;&nbsp; &nbsp; &nbsp; <i>Axioma I. &quot;Es imposible no comunicarse&quot;</i>.Todos los modos de conducta verbal y no verbal -el tono, el gesto, la postura, la mirada, etc.- son comunicaci&oacute;n, y cada uno limita el significado de los otros. Como es imposible no comportarse es, del mismo modo, imposible no comunicarse (Op. Cit).</font></p>       <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">&bull;&nbsp; &nbsp; &nbsp; <i>Axioma II. &quot;Toda comunicaci&oacute;n tiene un nivel de contenido y un nivel de relaci&oacute;n tales que el segundo clasifica al primero y es, por tanto, una metacomunicaci&oacute;n&quot;. Una </i>comunicaci&oacute;n no s&oacute;lo emite informaci&oacute;n de contenido -&quot;datos&quot;, &quot;lo que el emisor dice&quot;, &quot;a lo que se refiere el mensaje&quot;- sino que tambi&eacute;n transmite un mensaje en relaci&oacute;n al receptor -&quot;qu&eacute; es lo que quiere decir el emisor cuando dice lo que dice&quot;, &quot;qu&eacute; es lo que debe entender el receptor, a qu&eacute; se refiere el mensaje&quot;- . Este segundo aspecto es una comunicaci&oacute;n sobre la comunicaci&oacute;n, es decir, una metacomunicaci&oacute;n, y &quot;enmarca&quot; el significado del primero (Op. Cit).</font></p>       <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">&bull;&nbsp; &nbsp; &nbsp; <i>Axioma III.  &quot;la naturaleza de una relaci&oacute;n depende de la puntuaci&oacute;n de las secuencias de comunicaci&oacute;n entre los comunicantes&quot;. La </i>falta de acuerdo con respecto a la manera de ordenar -y, por consiguiente, interpretar- la secuencia de hechos o de mensajes,</font> <font face="Verdana" size="2">es decir, qu&eacute; fue primero, qu&eacute; es acci&oacute;n y qu&eacute; reacci&oacute;n, es causa de incontables conflictos relacionales (Op. Cit).</font></p>       <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">&bull;&nbsp; &nbsp; &nbsp; <i>Axioma IV. &quot;Los seres humanos se comunican tanto digital (lenguaje verbal) como anal&oacute;gicamente (lenguaje no verbal)&quot;. </i>Un libro puede ser ejemplo de comunicaci&oacute;n s&oacute;lo verbal y una mirada en silencio un ejemplo de comunicaci&oacute;n s&oacute;lo no verbal. Sin embargo, generalmente ambas formas de comunicaci&oacute;n se producen juntas (Op. Cit).</font></p>       <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">&bull;&nbsp; &nbsp; &nbsp; <i>Axioma   V.    &quot;Todos   los   intercambios   comunicacionales   son   sim&eacute;tricos   o complementarios, seg&uacute;n est&eacute;n basados en la igualdad o en la diferencia&quot;</i>'. En las relaciones sim&eacute;tricas los participantes desean por igual conservar o ceder el control de la relaci&oacute;n, mientras que en las complementarias uno asume el control y otro permite que esto sea as&iacute; (Op. Cit).</font></p> </blockquote>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2"><b>Estructura familiar:</b></font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Seg&uacute;n Minuchin (1986) La estructura familiar es un conjunto invisible de demandas funcionales que organizan los modos en que interact&uacute;an los miembros de la familia, estos operan a trav&eacute;s de pautas transaccionales, que a su vez establecen las pautas acerca de qu&eacute; manera, cuando y con quien relacionarse, y estas pautas apuntalan el sistema. Las pautas transaccionales regulan la conducta de los miembros de la familia, el primero es gen&eacute;rico e implica reglas universales, es decir una jerarqu&iacute;a de poder en la que los padres y los hijos poseen un nivel de autoridad diferente. Tambi&eacute;n deben existir una complementariedad de las funciones, en la que los c&oacute;nyuges acepten una interdependencia y operen como un equipo. El segundo sistema de interacci&oacute;n es idiosincr&aacute;sico, e implica las expectativas mutuas de todos los componentes de los miembros de la familia. Estas expectativas se constituyen a partir de negociaciones entre los miembros en temas de la vida cotidiana. Estas pautas permanecen establecidas inconscientemente en el diario convivir, gracias a la acomodaci&oacute;n mutua y a una eficacia funcional (Op. Cit).</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Cuando existen conflictos internos en la familia y se quebrantan las reglas previamente establecidas, aparecen entonces los requerimientos de lealtad familiar y maniobras de inducci&oacute;n de culpabilidad. Sin embargo la familia debe ser capaz de afrontar los posibles</font> <font face="Verdana" size="2">cambios que se realizan internamente, esta debe ser capaz de transformarse de modo tal que le permita encarar nuevas circunstancias sin perder la continuidad que proporciona el marco de referencia a sus miembros (Op. Cit).</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">El sistema familiar se diferencia y funciona a partir de subsistemas, los cuales pueden ser diadas, as&iacute; como pueden tener un origen gen&eacute;rico, de sexo, inter&eacute;s o funci&oacute;n. Cada miembro pertenece a diferentes subsistemas en los cuales juega diferentes roles y aprende habilidades diferenciadas. En diferentes subsistemas se incorporan diferentes relaciones complementarias. La organizaci&oacute;n en el subsistema de una familia proporciona un entrenamiento adecuado en el proceso de mantenimiento del diferenciado &quot;yo soy&quot; , al mismo tiempo que ejerce sus habilidades interpersonales con diferentes niveles. Los l&iacute;mites dentro de una familia est&aacute;n definidos por reglas sobre quienes participan, y de que manera lo hacen. Todo subsistema familiar posee funciones y demandas espec&iacute;ficas a sus miembros, el desarrollo de las habilidades interpersonales se logra solamente afirmando la libertad de interferencia con los otros subsistemas. La funci&oacute;n de los l&iacute;mites reside en proteger la diferenciaci&oacute;n del subsistema. Para que el funcionamiento familiar sea adecuado los l&iacute;mites de los subsistemas deben ser claros. Deben desarrollarse de tal manera que no causen una interferencia con la funciones del resto de los subsistemas (Op. Cit).</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Algunas familias se vuelven hac&iacute;a si mismas para desarrollar su propio microcosmos, con un incremento consecuente de la comunicaci&oacute;n y de preocupaci&oacute;n entre los miembros de la familia: como producto de ellos, la distancia disminuya y los l&iacute;mites se esfuman. Otras familias se desarrollan con l&iacute;mites muy r&iacute;gidos, donde la comunicaci&oacute;n entre los subsistemas es muy dif&iacute;cil y las funciones protectoras de la familia se ven perjudicadas. Estos dos extremos del funcionamiento de los l&iacute;mites son designados como aglutinamiento y desligamiento. La gran mayor&iacute;a de las familias se incluyen dentro de un amplio espectro normal. Las operaciones en los extremos pueden se&ntilde;alar patolog&iacute;a, los miembros de subsistemas y de familias aglutinados pueden verse perjudicados en el sentido de que el exaltado sentido de pertenencia requiere un importante abandono de la autonom&iacute;a. La carencia de una diferenciaci&oacute;n en los subsistemas desalienta la exploraci&oacute;n y el dominio aut&oacute;nomos de los problemas (Op. Cit).</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">La familia aglutinada responde a toda variaci&oacute;n en relaci&oacute;n con lo habitual con una excesiva rapidez e intensidad. La familia desligada tiende a no responder cuando es necesario hacerlo (Minuchin, 1986).</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Para hacer un an&aacute;lisis de la estructura familiar de las personalidades l&iacute;mite se recurrir&aacute; a hacer una descripci&oacute;n de las diferentes estructuras familiares en pacientes psic&oacute;ticos, neur&oacute;ticos y con trastornos de personalidad, ya que se observa con frecuencia en este tipo de pacientes alteraciones y perturbaciones tanto comportamentales como caracteriales, constituyendo organizaciones de la personalidad que se encuentran en la l&iacute;nea de separaci&oacute;n entre las neurosis y las psicosis, por lo que pueden participar de caracter&iacute;sticas cl&iacute;nicas de ambas estructuras, pero de una forma precursora o atenuada, y adem&aacute;s tiene caracter&iacute;sticas comunes con otros trastornos de personalidad.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2"><b>Estructura familiar en un trastorno psic&oacute;tico</b></font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Selvini, Cirillo, Selvini y Sorrentino (1993) desarrollaron el t&eacute;rmino de &quot;juegos familiares con el fin de producir asociaciones, semejanzas y lenguajes aptos para encuadrar de manera m&aacute;s inmediata e inteligible los fen&oacute;menos internos de la familia. El juego consiste en cambios de conductas concretas entre personas, la met&aacute;fora del juego pone en marcha una cadena de met&aacute;foras.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Los modelos diacr&oacute;nicos son catalogados por sus creadores como &quot;mapas de gu&iacute;a en el laberinto psic&oacute;tico&quot;, basados en las redundancias observables en una serie de familias psic&oacute;ticas.</font></p>     <blockquote>       <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">&bull; Primer estadio; impasse en la pareja conyugal. Cuando hay hijos con trastornos hay siempre un matrimonio con trastornos, a&uacute;n cuando no todos los matrimonios con trastornos producen hijos con trastornos. El juego de impasse se da en la pareja cuando el primer jugador funge como una especie de &quot;provocador activo&quot; y el segundo como un &quot;provocador pasivo&quot;. El juego que termina es muy particular, y que al parecer apunta a evitar la escalada, y por lo tanto el cisma.   Es un juego en el que cada uno de los</font> <font face="Verdana" size="2">compa&ntilde;eros reacciona a la movida del otro con una contra movida, anul&aacute;ndole su eventual ventaja, sin querer en absoluto abusar de la victoria (Op. Cit).</font></p>       ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="Verdana" size="2">&bull; Segundo estadio; intromisi&oacute;n del hijo en el juego de la pareja: Es sumamente arduo determinar en que medida la solidaridad del hijo con el padre que le parece &quot;perdedor&quot; contra el padre a quien cree &quot;vencedor&quot; es espont&aacute;nea. La diferencia con el &quot;triangulo perverso&quot; descrito por Haley (1974), es que adem&aacute;s de este producirse en forma subterr&aacute;nea, la ligadura exclusiva  es la provocadora activa. &quot;En un momento dado se invalida el presupuesto de fondo sobre el cual ha construido su propio universo afectivo y cognitivo&quot; (Op. Cit) (Pg. 178).</font></p>       <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">&bull; El tercer estadio; la conducta inusitada del hijo: Durante el segundo estadio el paciente   toma partido secretamente por unos de los padres pero este, no asume una defensa abierta, paulatinamente el hijo debe darse cuenta de que su adhesi&oacute;n secreta al perdedor no ha alentado a reaccionar y por consiguiente no ha cambiado el movimiento del juego, que contin&uacute;a en obtusa inmovilidad.. Desde ah&iacute; el muchacho inicia una conducta que nunca antes hab&iacute;a manifestado, la cual se constituye en una rareza para los padres, pero a&uacute;n sin caracter&iacute;sticas de patolog&iacute;a (Op. Cit).</font></p>       <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">&bull;&nbsp;El cuarto estadio; el viraje del presunto aliado: No todas las parejas que poseen un trastorno procrean hijos psic&oacute;ticos as&iacute; como no todos los hijos psic&oacute;ticos son el resultados del impasse de sus progenitores. El padre vencedor puede en efecto, cambiar de opini&oacute;n y retroceder, pero   Si esto no sucede, el hijo ha fracasado estrepitosamente en su doble objetivo: el padre vencedor insiste, imperturbable en sus provocaciones y el otro, en lugar de unirse a la rebeli&oacute;n del hijo no desmiente su rol de &quot;aguantador&quot;. El quinto estadio; La eclosi&oacute;n de la psicosis: Fracasado en su prop&oacute;sito de someter al padre vencedor y traicionado por su c&oacute;mplice secreto, el hijo se siente abandonado por todos experimento sentimientos sumamente complejos. La sintomatolog&iacute;a psic&oacute;tica ser&aacute; el arma que le permita autom&aacute;ticamente prevalecer: ah&iacute; donde ha fracasado su conducta inusitada, ahora ya no podr&aacute; fallar; doblegar&aacute; al vendedor y le mostrara ha ese sometido perdedor lo que el, el hijo, es capaz de hacer (Op. Cit).</font></p>       <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">&bull;&nbsp;El sexto estadio; Las estrategias basadas en el s&iacute;ntoma: Desde el momento en que la psicosis hace explosi&oacute;n, la familia puede efectuar intervenciones para introducir un cambio los cuales parecen retroceder espont&aacute;neamente sin dejar huellas.  En otros casos</font> <font face="Verdana" size="2">lamentablemente esta conducta esta expuesta hacerse cr&oacute;nica, siendo un signo de que la familia ha pasado ha un sexto estadio del proceso psic&oacute;tico (Op. Cit). </font></p>       <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">&bull; Los hermanos de un psic&oacute;tico: Con familias que tiene hijos psic&oacute;ticos se tiene presenta que los problemas est&aacute;n m&aacute;s a la vista y los que se admitan con m&aacute;s facilidad son los de la fratr&iacute;a. En caso de las preferencias por razones de estima, que uno de los padres, o ambos tienen por uno u otro hijo. En cuanto a los embrollos de familias muy extensas, son tambi&eacute;n muy complicadas (Op. Cit).</font></p> </blockquote>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2"><b>Estructura familiar de los trastornos neur&oacute;ticos</b></font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Linares (1996) en su libro &quot;Identidad y Narrativa&quot;, plantea la hip&oacute;tesis de que todos los trastornos neur&oacute;ticos arrancan de dobles parentalidades con cierto grado de incompatibilidad y que se actualizan a nivel de pareja en interacciones sim&eacute;tricas inestables. Pero las variaciones pueden ser infinitas y dentro de ellas, se pueden apreciar ciertas redundancias.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">En los f&oacute;bicos prima la evitaci&oacute;n, que les ha servido para soslayar triangulaciones comprometidas. Al ofrecer, adem&aacute;s, una mesurada imagen de gentil desvalimiento, ponen en juego una poderosa arma relacional, que engancha con facilidad a los compa&ntilde;eros contra-f&oacute;bicos. Tambi&eacute;n los f&oacute;bicos pueden incluir a otros en sus rituales, aunque en ellos el desvalimiento se ha menos gentil. La duda, tortura y torturante tiene, a veces, resonancias de disyuntivas de imposible resoluci&oacute;n entre propuestas trianguladotas particularmente disociadas. Tambi&eacute;n en la hipocondr&iacute;a, que comparte con el trastorno obsesivo la capacidad de configurar situaciones muy graves pr&oacute;ximas a las psicosis, las parentalidades incompatibles pueden estar muy encendidas y canalizar amenazas para la salud corporal y para la vida misma (Op. Cit).</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Los distintos juegos neur&oacute;ticos tiene en com&uacute;n que no hipotecan se seriamente la capacidad de quienes lo practican de construir parejas estables y significativas. En la elecci&oacute;n de pareja del neur&oacute;tico pesa la b&uacute;squeda de lo igual, y ello es as&iacute;, en pares, por que la capacidad modeladora de la pareja parental es bastante fuerte, Unos padres, que en</font> <font face="Verdana" size="2">efecto, han nutrido a sus hijos emocionalmente de manera razonable, aunque tambi&eacute;n los hayan hecho sufrir con su desarmon&iacute;a conyugal, conservan casi integra su capacidad de inspirar a sus hijos a la hora de emparejarse (Op. Cit).</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">En los neur&oacute;ticos las familias de origen constituyen un tel&oacute;n de fondo del drama, punto de referencia frecuente de conflictos y desencuentros de la pareja, pero no suelen invadir la escena ni convertirse en actores principales. A diferencia de lo que ocurre en otras situaciones m&aacute;s disfuncionales, como en la depresi&oacute;n mayor, donde los c&oacute;nyuges mantienen un control razonable de la penetraci&oacute;n de sus propias familias en la problem&aacute;tica de la pareja y, cuando no es as&iacute;, nos podemos encontrar ante un factor de mayor gravedad sobrea&ntilde;adido (Op. Cit).</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="Verdana" size="2">La simetr&iacute;a inestable, con los s&iacute;ntomas incorporados al juego de poder, establece continuamente equilibrios condenados a volverse a romper. Los hijos, en este contexto, reciben frecuentes mensajes triangulado res que, al igual que los recibieron sus padres, no aten&iacute;an frontalmente contra la nutrici&oacute;n emocional, pero si distorsionan las funciones sociabilizantes (Op. Cit).</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2"><b>Estructura familiar de los trastornos de personalidad</b></font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Pinto (2004) en su libro &quot;Por que no se amarte de otra manera; Estructura individual, familiar y conyugal de los trastornos de la personalidad, plantea las diferentes estructuras familiares en los individuos con trastornos de personalidad, en todos lo casos podemos observar como punto en com&uacute;n, una parentalidad disfuncional o disarm&oacute;nica, adem&aacute;s de la triangulaci&oacute;n con el hijos y la imposibilidad de realizar una desvinculaci&oacute;n real con la familia de origen.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">A continuaci&oacute;n se har&aacute; un resumen, m&aacute;s espec&iacute;fico, desglosando trastorno por trastorno, lo planteado por esta autor.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2"><b>An&aacute;lisis de la estructura familiar de las personalidades con dificultades para el placer</b></font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2"><i>Trastorno esquizoide: </i>El apego que estos recibieron es de origen ambivalente, la familia se presenta como disfuncional y desintegrada. La triangulaci&oacute;n es patol&oacute;gica, ya que se da una seudo mutualidad, en la cual la espontaneidad y el humor, en entusiasmo y la originalidad amenazan el equilibrio familiar. En la adolescencia la desvinculaci&oacute;n es condicionada, el hijo es la preocupaci&oacute;n de la madre, este hijo a su vez presenta dificultades ara vincularse amorosamente (Op. Cit).</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2"><i>Trastorno por evitaci&oacute;n: </i>El tipo de apego que recibieron es de origen ansioso, las familias son disfuncionales y desintegradas, se mantiene s&oacute;lo por el miedo de la madre de fracasar en el matrimonio. La triangulaci&oacute;n es r&iacute;gida, donde debe proteger a la madre temerosa y buscar ser protegido por alguien d&eacute;bil lo hace sentirse m&aacute;s indefenso. En cuanto a la desvinculaci&oacute;n se realiza de manera aparente, este se lleva de casa el miedo al vac&iacute;o, la sensaci&oacute;n de desproteger a la madre, y el temor al conflicto (Op. Cit).</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2"><i>Trastorno depresivo : </i>El apego de estas personas es de tipo ansioso por parte de la madre y una ausencia de apego por parte del padre. La familia es disfuncional y desintegrada. La triangulaci&oacute;n es perversa, donde se delega al ni&ntilde;o la protecci&oacute;n de la relaci&oacute;n conyugal, luego se produce la p&eacute;rdida ya sea por el alejamiento del padre y la depresi&oacute;n de la madre quien no deja de preocuparse por el hijo. La desvinculaci&oacute;n es aparente ya que el individuo vivir&aacute; preocupado por la relaci&oacute;n conyugal de sus padres, temiendo la fracaso como conciliador (Op. Cit).</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2"><i>Trastorno obsesivo- compulsivo: </i>En estas familias el apego es ansioso, y son familias con caracter&iacute;sticas de rigidez y disfuncionalidad. La triangulaci&oacute;n es perversa, ya que debe satisfacer las expectativas de la madre, suplantando el rol del padre. La desvinculaci&oacute;n es la de compromiso, ya que debe cumplir el gui&oacute;n de vida escrito por sus padres (Op. Cit).</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2"><i>Trastorno pasivo agresivo: </i>El tipo de apego es ansioso por parte de la madre y ausencia de apego, rechazo o maltrato por parte del padre. La familia es disfuncional y r&iacute;gida. La</font> <font face="Verdana" size="2">triangulaci&oacute;n es r&iacute;gida, ya que debe proteger a la madre y mantener al padre distanciado. El tipo de desvinculaci&oacute;n es con compromiso, ya que tiene como misi&oacute;n destruir cualquier estructura que represente autoridad (Op. Cit).</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="Verdana" size="2"><b>An&aacute;lisis de la estructura familiar de personalidades con problemas interpersonales.</b></font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2"><i>Trastorno por dependencia: </i>El apego por parte de la madre, que recibieron estas personas es excesivo, pero por parte del padre existe una ausencia en este aspecto. La familia es amalgamada. La triangulaci&oacute;n es r&iacute;gida, debe hacer caso a su madre para que esta no se deprima. La desvinculaci&oacute;n es inaceptable ya que est&aacute; prohibido dejar a la madre (Op. Cit).</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2"><i>Trastorno histri&oacute;nico de la personalidad: </i>En estas personas el apego es excesivo por parte del progenitor del otro sexo y existe un rechazo por parte de la madre. El tipo de estructura familiar es la de aglutinamiento. La triangulaci&oacute;n es perversa, ya que debe darle afecto al padre para mantenerlo dentro de la familia. La desvinculaci&oacute;n es inaceptable, ya que no desarrolla una imagen real de la imagen masculina, ni tiene una imagen adecuada de s&iacute; misma (Op. Cit).</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2"><i>Trastorno narcisista: </i>El apego es excesivo por parte de uno de los progenitores y la ausencia de apego por parte del otro progenitor. Pertenece a una familia disfuncional y r&iacute;gida. La triangulaci&oacute;n es r&iacute;gida, no tiene opci&oacute;n de modificar el rumbo, est&aacute; clavado en el centro de la relaci&oacute;n de sus padres. La desvinculaci&oacute;n es con compromiso, debe ser una persona admirable para mantener la fama de la familia (Op. Cit).</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2"><i>Trastorno antisocial: </i>Son personas que presentan un ausencia de apego de rechazo y de maltrato, sus familias son disfuncionales y desligadas. La triangulaci&oacute;n es perversa, no existen l&iacute;mites, v&iacute;nculo ni compromisos, haga lo que haga el ni&ntilde;o se mantiene carente. La desvinculaci&oacute;n es imposible, no es posible resolver lo rencores en el seno familiar, la cuales son trasladados al exterior (Op. Cit).</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2"><i>Trastorno esquizot&iacute;pico: </i>Estos individuos sufrieron la ausencia de apego en relaciones familiares desligadas. La familia es tambi&eacute;n disfuncional y desligada. La triangulaci&oacute;n es patol&oacute;gica, donde el sujeto es v&iacute;ctima del doble v&iacute;nculo. La desvinculaci&oacute;n es imposible, al no poseer el discurso de la familia adopta un discurso ajeno al cotidiano (Op. Cit).</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2"><i>Trastorno paranoide: </i>Son personas que tuvieron ausencia de apego, y su familia era disfuncional y adem&aacute;s desligada. La triangulaci&oacute;n es patol&oacute;gica, siente que tiene que defender a sus padres de algo, pero no sabe de que exactamente. La desvinculaci&oacute;n es inaceptable, el proceso de identificaci&oacute;n con la figura masculina esta alterado por la magnificencia de la madre, por ellos teme ser homosexual, por lo cual afianza su identidad con actitudes agresivas (Op. Cit).</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2"><b>Estructura familiar en el paciente lim&iacute;trofe:</b></font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">A continuaci&oacute;n se expondr&aacute; la estructura familiar de las personalidades lim&iacute;trofes, mediante los planteamientos de distintos autores, los cuales pertenecen a Mill&oacute;n el cual hace una descripci&oacute;n tanto de las caracter&iacute;sticas a nivel individual como a nivel familiar de estos sujetos. Adem&aacute;s se incorporar&aacute; a Bolwby, la cual expone la teor&iacute;a del apego, siendo este un factor crucial en el desarrollo de la sintomatolog&iacute;a de las personalidades lim&iacute;trofes, el cual tambi&eacute;n se ve argumentado como un factor crucial en el libro de Pinto. Tambi&eacute;n se citar&aacute; a Linares, mediante el cual se esbozaran los planteamientos en cuanto a la conyugalidad de los padres de estos sujetos. Por &uacute;ltimo se plantear&aacute; la teor&iacute;a de Cancrini y La Rosa, para explicar el tipo de desvinculaci&oacute;n por el cual atraviesan, las personalidades lim&iacute;trofes, siendo este el elemento final para catapultar la patolog&iacute;a.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Seg&uacute;n Mill&oacute;n (1999) las disposiciones constitucionales del patr&oacute;n l&iacute;mite difieren en funci&oacute;n de la variante del trastorno que se estudia.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<blockquote>       <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">&bull; Entre las variedades: desanimado y autodestructivo, es probable que encontremos familias con n&uacute;mero desproporcionado de miembros d&eacute;biles y con poca energ&iacute;a. De ni&ntilde;os, muchos manifiestan reacciones criticas y melanc&oacute;licas: la reticencia y la tristeza de estas</font> <font face="Verdana" size="2">disposiciones temperamentales suelen provocar la calidez y la sobreprotecci&oacute;n parentales. (Op. Cit).</font></p>       <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">&bull; Las variedades: impulsivas y petulante, suelen encontrarse en familias en las que muchos miembros presentan una alta reactividad auton&oacute;mica. Es frecuente que se haya observado un patr&oacute;n infantil hiperrespondiente en estos pacientes. Su estado vigilante y de actividad en la infancia les expone a una considerable consideraci&oacute;n y la provocan en los otros. Tambi&eacute;n cabe destacar en estos dos &uacute;ltimos subtipos l&iacute;mite un patr&oacute;n irregular de reacci&oacute;n infantil y un desarrollo desigual de las diferentes capacidades lo que podr&iacute;an incrementar la probabilidad de reacciones inconsistentes en los dem&aacute;s (Op. Cit).</font></p> </blockquote>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">En las dos &uacute;ltimas d&eacute;cadas parece haberse detectado una mayor incidencia de abusos durante la infancia , aunque el abuso sexual parece ser el m&aacute;s prominente, tanto los abusos f&iacute;sicos como los verbales desempe&ntilde;an un papel importante. Algunos investigadores han observado un solapamiento entre el estr&eacute;s postraum&aacute;tico y las personalidades l&iacute;mite, se&ntilde;alando que no s&oacute;lo es el abuso lo que genera la discordancia ps&iacute;quica y que puede poner en marcha el desarrollo de una personalidad l&iacute;mite. Otros investigadores sugieren que estos pacientes experimentan a sus padres como personas emocionalmente negligentes y no tanto claramente como abusivas. (Mill&oacute;n, 1999).</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Otro elemento fundamental en el desarrollo de dicha patolog&iacute;a es el apego planteado por Bowlby (1993) en su libro &quot; La p&eacute;rdida afectiva&quot;, en la cual plantea que el apego se entiende como cualquier forma de comportamiento que hace que una persona alcance o conserve proximidad con respecto a otro individuo diferenciado y preferido. En tanto tiene su propia din&aacute;mica, la conducta de apego es distinta de la alimentaci&oacute;n y la sexual, y de por lo menos de igual importancia en la vida humana. En el curso de desarrollo sano, la conducta de apego lleva al establecimiento de v&iacute;nculos afectivos, o apegos, al principio entre el ni&ntilde;o y el progenitor y, m&aacute;s tarde entre adultos. La conducta de apego como todas las otras formas de comportamiento instintivo, est&aacute; modificada por sistemas de conducta que a comienzos del desarrollo se van corrigendo seg&uacute;n las metas.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Los patrones perturbados de la conducta de apego pueden existir a cualquier edad debido a que el desarrollo ha seguido un curso desviado. Los principales determinantes del curso que sigue el desarrollo de la conducta de apego en un individuo y de la forma en que se organiza, son sus experiencias con sus figuras de apego durante sus a&ntilde;os de inmadurez: la infancia, la ni&ntilde;ez y la adolescencia. El patr&oacute;n de los v&iacute;nculos afectivos que un individuo establece durante su vida depende de la forma en que su conducta de apego se organiza en su personalidad (Op. Cit).</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">El apego que la madre le da la ni&ntilde;o puede ser, seguro, ansioso, ambivalente o ausente. En el apego seguro, la madre sacia las necesidades b&aacute;sicas del ni&ntilde;o, lo abraza, acaricia, le hace sentirse aceptado, la mismo tiempo le permite estar solo e independiente de ella. En cuanto al apego ansioso la madre transmite al ni&ntilde;o su inseguridad, sus temores de p&eacute;rdida y fracaso, lo &quot;asfixia&quot; sobreprotegi&eacute;ndolo, le impide autonom&iacute;a, lo hace dependiente y ansioso. En el apego ambivalente la madre confunde al ni&ntilde;o a veces de acercamiento y otras de alejamiento, da y quita, premia y castiga con frecuencia la misma conducta del ni&ntilde;o. Este crece inseguro y desconfiado. Por &uacute;ltimo se presenta la ausencia de apego, donde la madre rechaza al ni&ntilde;o y lo abandona a su suerte, no le ofrece seguridad, no es un refugio, el beb&eacute; desarrolla angustia y desolaci&oacute;n. En otras ocasiones el ni&ntilde;o es v&iacute;ctima de maltrato, lo cual deriva en rabia descontrolada y la sensaci&oacute;n de indefensi&oacute;n, desesperanza y desvaloraci&oacute;n (Op. Cit).</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Seg&uacute;n Pinto (2004) las personas con este con un trastorno de personalidad lim&iacute;trofe recibieron un falso apego, condicional, el cual define la sensaci&oacute;n de desamparo e indefensi&oacute;n, por lo cual hablamos de un tipo de apego ambivalente. La familia se presenta como disfuncional, con la caracter&iacute;stica prominente de la rigidez, mientras que un progenitor se muestra seguro el otro hace lo contrario y se muestra descontrolado.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">La relaci&oacute;n conyugal de los progenitores se caracteriza por resentimientos antiguos no resueltos, que ocasiona un clima de malestar y vac&iacute;o en la familia. Adem&aacute;s ninguno de los progenitores tiene desarrollada la capacidad de dar afecto por lo que las exigencias afectivas son contradictorias en el hijo. El padre se presenta r&iacute;gido, fr&iacute;o y distante con los</font> <font face="Verdana" size="2">hijos, a veces hasta alexit&iacute;mico, pero lo parad&oacute;jico es que se puede mostrar cari&ntilde;oso con la esposa lo que resulta desconcertante en un ni&ntilde;o que no recibe el afecto por parte del padre. La madre tiene un problemas con el control de impulso, a menudo explota de manera ca&oacute;tica, puede verse violenta y desenfrenada en sus explosiones de rabia, asfixia al ni&ntilde;o con su afecto, el cual tiende a rechazar las embestidas de su madre. El ni&ntilde;o presenta la sensaci&oacute;n de vac&iacute;o cr&oacute;nico, el cual se traduce en un sentimiento de &quot;angustia&quot; insoportable, la misma que dirige a la aparici&oacute;n de diversos s&iacute;ntomas los cuales sirven como sistemas de protecci&oacute;n al estr&eacute;s familiar (Op. Cit).</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">La triangulaci&oacute;n es patol&oacute;gica, la cual se caracteriza por tri&aacute;ngulos familiares dotados de configuraciones cambiantes entre alianzas, alineaciones y colaciones, por lo general ocasionando conflictos derivados de los dobles v&iacute;nculos que surgen en los sistemas comunicacionales. El hijo se confunde perturb&aacute;ndose ante la incongruencia de las lealtades, percibiendo una seudo mutualidad (ajuste de uno a otro miembro del tri&aacute;ngulo a expensas de la discriminaci&oacute;n del hijo). La seudo mutualidad surge del mito seg&uacute;n el cual es peligroso apartarse de las expectativas fijadas. El temor a la ruptura y el miedo a la cercan&iacute;a, generan el conflicto permanente de la disonancia en este tipo de triangulaci&oacute;n (Op. Cit).</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Tampoco existen modelos adecuados para la identificaci&oacute;n, hay una in diferenciaci&oacute;n del yo incipiente del ni&ntilde;o con las exigencias de pertenec&iacute;a desbordantes de la madre, la carencia afectiva y la sensaci&oacute;n de abandono provocan desesperaci&oacute;n en estos individuos. Los hermanos pueden triangularse con el padre o se apoyar&aacute;n mutuamente, pero siempre excluyendo, a la persona l&iacute;mite del c&iacute;rculo (Op. Cit).</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Otro autor que explora dicho tema es Linares (1996), el cual plantea que las identidades individuales se funden en organizaci&oacute;n sist&eacute;mica, las cuales son de forma individual las que narran y se articulan con la estructura m&iacute;tica de la familia.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">La organizaci&oacute;n de una familia en torno a la patolog&iacute;a de uno o varios de sus miembros suele ser un s&iacute;ntesis disarm&oacute;nica de las correspondientes identidades. O se impone sobre</font> <font face="Verdana" size="2">otras, configurando estructuras r&iacute;gidas que asfixian a los desfavorecidos y envilecen culposamente a los supuestos beneficiarios, o se combinan ca&oacute;ticamente sin preservar la estabilidad necesaria Para que cada miembro controle razonablemente su posici&oacute;n. Rigidez y caos son un <i>continium </i>de organizaciones disfuncionales que admite m&uacute;ltiples variantes y combinaciones (Op. Cit).</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Las narrativas de los miembros de un sistema convergen en una mitolog&iacute;a. Y si el sistema en cuesti&oacute;n es en una familia organizada por una patolog&iacute;a su mitolog&iacute;a ser&aacute; b&aacute;sicamente pobre. En las familias patol&oacute;gicamente orientadas caben, el acervo imparten valores, por su parte, oscilan entre la uniformidad y el conflicto (Op. Cit).</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Las patolog&iacute;as anteriormente mencionadas son representadas mediante los s&iacute;ntomas de los miembros de la familia, a estos s&iacute;ntomas los sostiene la narraci&oacute;n sintom&aacute;tica. Cada narraci&oacute;n se compone de constructos narrativos organizados en torno al n&uacute;cleo de identidad. En el caso de las personalidades lim&iacute;trofes se conserva la estructura de una identidad que, en cambio, se presenta maciza compuesta por alg&uacute;n constructo predominante que ahoga a los dem&aacute;s. La narrativa de dichos sujetos tiene espacio suficiente para desarrollar una buena adaptaci&oacute;n social b&aacute;sica, pero sus constructos adolecen de rigidez y monoton&iacute;a (Op. Cit).</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">En cuanto a las combinaciones de conyugalidad y parentalidad suministran, un marco para organizar met&aacute;foras gu&iacute;a, de corte relacional en el diagnostico de la Psicopatolog&iacute;a humana. Con esta sistematizaci&oacute;n adquieren cierta coherencia relacional algunas agrupaciones sintom&aacute;ticas que ocupan un lugar propio y relevante en la historia de la psicopatolog&iacute;a, mientras que otras no aparecen o lo hacen forzadamente. En el caso en com&uacute;n del depresivo mayor y de las personalidades lim&iacute;trofes, est&aacute;n definidos primariamente por una parentalidad primariamente deteriorada y una conyugalidad armoniosa que, a efectos psicopatol&oacute;gicos, no triangula a los hijos. Por otro lado existe tambi&eacute;n una parentalidad primariamente deteriorada y una conyugalidad disarm&oacute;nica, que adem&aacute;s de pertenecer a los individuos con un trastorno lim&iacute;trofe es compartido por otras patolog&iacute;as, (en este cuadrante, a diferencia del anterior, permite cierta apariencia de</font> <font face="Verdana" size="2">triangulaci&oacute;n seudo triangulaciones, de hecho, por que la parentalidad deteriorada no facilita que se establezcan coaliciones estables) (Op. Cit).</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Como &uacute;ltimo planteamiento se expondr&aacute; los planteamientos expuestos por Cancrini y La Rosa (1991), los cuales tratan de engranar el ciclo vital de la familia con las posibles patolog&iacute;as que se pueden presentar durante el misma, en una fase de desvinculaci&oacute;n en forma de alejamiento del individuo de su familia de origen y es en torno a dicho alejamiento que las dificultades pueden aparecer, que hay una incidencia particularmente importante de trastorno psicopatol&oacute;gicos de &aacute;rea psic&oacute;tica en el &aacute;mbito de uno de los hijos.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Existen, seg&uacute;n estos autores, cuatro tipos de desvinculaci&oacute;n; la desvinculaci&oacute;n imposible, inaceptable, aparente y finalmente la de compromiso. Las personas con un trastorno de personalidad l&iacute;mite se sit&uacute;an dentro de la desvinculaci&oacute;n de compromiso. El l&iacute;mite demuestra, que efectivamente la desvinculaci&oacute;n de esta personalidad se realiza a trav&eacute;s de las caracter&iacute;sticas inconscientes de un proyecto que desde el punto de vista est&aacute; profundamente arraigado, precisamente en el inconsciente de uno de los padres: el hijo se mueve por la vida como un delegado de los padres (Op. Cit).</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">La vida del paciente designado se desarrolla en una situaci&oacute;n carente de aspiraciones y deseos personales, en una atm&oacute;sfera caracterizada por &quot;representaciones&quot; dirigidas hacia los otros, dando lugar a una separaci&oacute;n de familia, de origen m&aacute;s aparente que real y creando una divergencia, una hendidura entre la vida real y la vida emotiva cuyas consecuencias son bastante importantes:</font></p>     <blockquote>       ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="Verdana" size="2">a)&nbsp; &nbsp;Desde el punto de vista personal, traduci&eacute;ndose en rigidez, desarmon&iacute;a y fragilidad ante el trauma.</font></p>       <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">b)&nbsp; &nbsp;Desde el punto de vista interpersonal las referencias cl&iacute;nicas, referidas a los pacientes psic&oacute;ticos y a los comportamientos parentales, catalogando a ambas como una enfermedad de tercera generaci&oacute;n (Op. Cit).</font></p> </blockquote>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Seg&uacute;n los planteamientos de Pinto (2004) el tipo de desvinculaci&oacute;n, en las personalidades lim&iacute;trofes, es el de compromiso, en la que puede aparentar una adecuada diferenciaci&oacute;n, hasta que se envuelve en un relaci&oacute;n amorosa y se activa el miedo al abandono. El llenar el vac&iacute;o se vuelve la meta de las actividades de la persona lim&iacute;trofe, pero la no lograrlo se produce una descompensaci&oacute;n, hasta llegar a presentar s&iacute;ntomas psic&oacute;ticos. &quot;El mandato familiar es &quot;debes llenar tu vac&iacute;o con angustia para evitar el abandono&quot; (Op. Cit) (Pg. 51). Es decir el ni&ntilde;o aprende que la &uacute;nica manera de llenar ese vac&iacute;o cr&oacute;nico instaurado por las razones anteriormente expuestas es mediante la angustia, la cual va a ser central en estas personas al momento de intuir el abandono por parte de las personas que estos aman.</font></p>     <p align="justify">&nbsp;</p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="3"><b>CONCLUSIONES</b></font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">De todo lo anteriormente planteado se puede concluir en los siguientes lineamientos; se empezar&aacute; mediante un an&aacute;lisis seg&uacute;n el planteamiento de Mill&oacute;n (1999), este clasifica al paciente l&iacute;mite en cuatro categor&iacute;as o tipos, siendo que cada uno pertenece a una estructura familiar distinta, tanto con una constituci&oacute;n, como con una din&aacute;mica diferente. Entre las variedades del <i>l&iacute;mite desanimado y autodestructivo, </i>estar&iacute;amos hablando de familias, con estado de &aacute;nimo bajo, reticentes y susceptibles a la cr&iacute;tica externa, que conciben el modelo de autoprotecci&oacute;n en el hijo, que a su vez crea una dependencia desmedida por parte del ni&ntilde;o, la cual se extiende a lo largo de su vida. Por su parte la variedad de <i>l&iacute;mite petulante e impulsiva </i>se encuentra en familias reactivas a la autonom&iacute;a, lo cual crea en el ni&ntilde;o, en una primera etapa una sensaci&oacute;n de gratificaci&oacute;n por las refuerzos recibidos por los padres, mientras que los comportamientos irregulares e inestables derivan del r&aacute;pido cambio de normas sociales inflingidos por sus progenitores, quienes a su vez ostentaban una actitud exhibicionista e histri&oacute;nica, adem&aacute;s de fluctuante y cambiante en el tiempo. Pinto (2004) habla de este tipo de relaci&oacute;n en t&eacute;rminos de apego, en cual, seg&uacute;n el mismo, el apego es de naturaleza ambivalente, adem&aacute;s la conyugalidad disarm&oacute;nica.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Se puede hacer un solapamiento de la familia de un lim&iacute;trofe, con la estructura familiar de un psic&oacute;tico, en ambos se pueden encontrar estructuras bastante parecidas. En las familias de estas personalidades, seg&uacute;n Selvini, Cirillo, Selvini y Sorrentino (1993), los padres</font> <font face="Verdana" size="2">constituyen una pareja en la cual uno de ellos es el &quot;provocador pasivo&quot; y otro es el &quot;provocador activo&quot;, algo as&iacute; como un &quot;poderoso&quot; y un &quot;dominado&quot;, los cuales se enfrascan en una constante lucha de poder, la cual no llega a una escalada sim&eacute;trica, de esta manera se evita una ruptura; por lo menos evidente. A este juego los autores lo denominan <i>impasse. </i>El hijo por ende termina triangul&aacute;ndose con el progenitor d&eacute;bil, es decir con el perdedor, con el que se crea lo que Haley (1974) denomina un tri&aacute;ngulo perverso, que se va haciendo m&aacute;s fuerte a medida que transcurre el tiempo. El hijo produce una provocaci&oacute;n al padre poderoso, en se&ntilde;al de ruptura de la hermen&eacute;utica familiar, pero pronto se ve abandonado por el otro progenitor, el cual decide apoyar al poderoso.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Esta traici&oacute;n es percibida por el hijo como nefasta cre&aacute;ndole una sensaci&oacute;n de depresi&oacute;n y vac&iacute;o profundas. Por ende la sintomatolog&iacute;a psic&oacute;tica es la &uacute;nica arma que le permite prevalecer.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">En las familias de las personas l&iacute;mite la estructura y el funcionamiento es parecida, siendo el apego ambivalente o falso. Linares (1996) plantea un cuadro parecido en el cual existe una conyugalidad &quot;arm&oacute;nica&quot; y una triangulaci&oacute;n, o <i>seudo triangulaci&oacute;n, </i>debida a la inestabilidad reinante en la din&aacute;mica familiar.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Pinto (2004) por su parte plantea de una manera parecida a los anteriores autores, la conyugalidad r&iacute;gida y pr&aacute;cticamente inexistente, con un padre r&iacute;gido y distante y una madre &quot;ca&oacute;tica&quot; , por lo tanto la triangulaci&oacute;n es patol&oacute;gica y la carencia afectiva, por parte de los progenitores hacia el ni&ntilde;o, desencadena en sentimientos de angustia y vac&iacute;o. En estas familias los hermanos tambi&eacute;n son cruciales, tanto Pinto (2004) como Selvini, Cirillo, Selvini y Sorrentino (1993), plantean que la triangulaci&oacute;n y el apoyo mutuo de los hermanos con los progenitores, y adem&aacute;s la exclusi&oacute;n del individuo, desembocen en este tipo de patolog&iacute;as.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Finalmente en la fase de des vinculaci&oacute;n familiar, planteada por Cancrini y La Rosa (1991), se presenta la desvinculaci&oacute;n de compromiso, es decir el proyecto de vida de estos individuos, est&aacute; &iacute;ntimamente arraigado a las expectativas y deseos de sus progenitores.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Seg&uacute;n Pinto (2004) al momento de establecer un pareja, es cuando el miedo y abandono producidos por sus padres en cierto punto de la vida del individuo, vuelve a activarse</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Tambi&eacute;n es importante resaltar que algunos autores, como Mill&oacute;n (1999), citan la incidencia de abuso tanto sexual, as&iacute; como abusos de otras &iacute;ndoles, adem&aacute;s de la sensaci&oacute;n de p&eacute;rdida, que estos individuos sufrieron durante sus a&ntilde;os de infancia. Estos desembocan tanto en un estr&eacute;s postraum&aacute;tico como en las personalidades l&iacute;mite. Son tambi&eacute;n otros los posibles mecanismos que interact&uacute;an en estas personas como ser la traici&oacute;n, venganza y la culpa, as&iacute; como la falta de poder.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">A partir de las conclusiones es importante se&ntilde;alar la necesidad de:</font></p>     <blockquote>       <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">&bull;&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Realizar una descripci&oacute;n m&aacute;s espec&iacute;fica de las estructuras familiares de cada subtipo de estructuras planteadas por Mill&oacute;n (1999), adem&aacute;s del tipo de apego y desvinculaci&oacute;n de cada uno. Es adem&aacute;s importante el estudio de caso de estas personalidades, pudi&eacute;ndose aplicar una variedad de terapias con un enfoque sist&eacute;mico para la resoluci&oacute;n y prevenci&oacute;n de las mismas.</font></p>       <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">&bull;&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;En cuanto a la necesidad de una intervenci&oacute;n en la terapia sist&eacute;mica, el proceso terap&eacute;utico se dividir&aacute; en fases, la primera fase ser&aacute; a nivel de pareja con los padres del individuo, en la cual se desenmascarar&aacute; las peleas y conflictos encubiertos de los mismos.</font></p> </blockquote>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Posteriormente se le ense&ntilde;ara a negociar, evitando de esta manera la triangulaci&oacute;n con el hijo. Es necesaria la destriangulaci&oacute;n del hijo, ya que una vez que los padres sean capaces de afrontar los problemas que existen dentro de su relaci&oacute;n de pareja, el hijo no ser&aacute; necesario para fungir como un chivo expiatorio. En la siguiente fase se puede iniciar una terapia, pero esta vez de tipo familiar, esto con el fin de equilibrar el sistema familiar, con el fin de incluir a los hermanos, para proceder tambi&eacute;n a la destriangulaci&oacute;n de estos. Adem&aacute;s para trabajar sobre los problemas dentro de la familia como un sistema. Una &uacute;ltima fase se realizar&aacute; a nivel de terapia individual con el ni&ntilde;o o adolescente, para trabajar sobre los sentimientos de angustia y vac&iacute;o que lo agobian. Como se ha mencionado anteriormente, estas personas fueron expuestas a abusos de toda &iacute;ndole, es por esto que la</font> <font face="Verdana" size="2">terapia individual se ve bien justificada, con el fin de indagar y profundizar sobre estos temas, para la resoluci&oacute;n de los mismos.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Seg&uacute;n lo anteriormente planteado la prevenci&oacute;n se realizar&aacute; mediante la evitaci&oacute;n de los siguientes puntos en la estructura familiar:</font></p>     <blockquote>       ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="Verdana" size="2">&bull;&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Se debe evitar la triangulaci&oacute;n o &quot;seudo triangulaci&oacute;n&quot; , por parte de los progenitores, ya que es precisamente esta conducta es la causante de sentimientos de vac&iacute;o y angustia, que posteriormente se trasladan a su adolescencia y adultez, convirti&eacute;ndose en sentimientos caracterizados por su cronicidad.</font></p>       <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">&bull;&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;La conyugalidad por parte de los progenitores debe ser &quot;funcional&quot; y evitar las confrontaciones, especialmente de tipo encubiertas, ya que posteriormente este tipo de peleas derivan en la triangulaci&oacute;n de los hijos.</font></p>       <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">&bull;&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;El apego que se le brinde al ni&ntilde;o debe ser un apego seguro, ya que el apego, definido por Pinto (2004), como un apego ambivalente, define una sensaci&oacute;n de desamparo, abandono e indefensi&oacute;n, experimentada por el ni&ntilde;o.</font></p>       <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">&bull;&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;En cuanto a la relaci&oacute;n con los hermanos se debe evitar las triangulaciones con uno o el resto de los hermanos, ya que esto es tambi&eacute;n un factor que contribuye a los sentimientos de vac&iacute;o e indefensi&oacute;n.</font></p>       <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">&bull;&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Debe producirse una desvinculaci&oacute;n de la familia de origen de otra manera, el sujeto vivir&aacute; para cumplir las expectativas que son mandato de sus progenitores, sin poder trazar objetivos propios sobre la manera en la que desea conducir su vida.</font></p> </blockquote>     <p align="justify">&nbsp;</p>     <p align="justify"><font size="3" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"><b>REFERENCIAS   BIBLIOGRÁFICAS</b></font></p>     <!-- ref --><p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"> Beck, A: Freeman, A. (1995). “Terapia cognitiva de los trastornos de personalidad”. Madrid – España: Ed. Paidos”</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=722430&pid=S2077-2161200600010000400001&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"> Bowlby, J. (1993). “La pérdida afectiva: Tristeza y depresión” Barcelona – España:Ed. Paidos.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=722431&pid=S2077-2161200600010000400002&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align=justify><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"> Cancrini, C. La Rosa, C. (1996). “La caja de Pandora” . Madrid – España: Ed. Paidos.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=722432&pid=S2077-2161200600010000400003&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align=justify><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"> Haley, J. “Tácticas de poder de Jesucristo”. México: Ed. ETC.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=722433&pid=S2077-2161200600010000400004&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><p align=justify><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"> Kernberg, O. (1987) “Trastornos graves de la personalidad”. México: El Manual Moderno.</font></p>      <!-- ref --><p align=justify><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"> Linares, J. (1996). “Identidad y narrativa: La terapia familiar en la práctica clínica” Barcelona – España : Ed. Paidos.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=722435&pid=S2077-2161200600010000400006&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"> Mill&oacute;n, T. (1999) “Trastornos de personalidad”. Madrid – España: Ed. Masson .</font></p>      <!-- ref --><p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"> Minuchin, S. (1986) “Familias y terapia familiar” . Buenos Aires – Argentina: Ed. Gedisa.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=722437&pid=S2077-2161200600010000400008&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"> Pichot. P. “ DSM IV: Brevario”. España: Ed. Masson.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=722438&pid=S2077-2161200600010000400009&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"> Pinto, B. (2004). “ Por que no se amarte de otra manera: Estructura individual,  familiar y conyugal de los trastornos de personalidad”. Departamento de Psicología de  la Universidad Católica Boliviana “San Pablo”La Paz – Bolivia.</font></p>      <!-- ref --><p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"> Selvini, M. Cirillo. S. Slevini, M. Sorrentino, A. (1993). “Los juegos psicóticos en la familia”. Barcelona – España: Ed. Paidos.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=722440&pid=S2077-2161200600010000400011&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"> Watzlawick, P., Beavin, .J.H., Jackson, D.(1981). “Teoría de la Comunicación Humana” . Barcelona: Ed. Herder.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=722441&pid=S2077-2161200600010000400012&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">  Howitz.J (2003) <a href="http://www.elportaliyo.com/Psicologia/38.php" target="_blank">http://www.elportaliyo.com/Psicologia/38.php</a></font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=722442&pid=S2077-2161200600010000400013&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"> Univisión(2001) <a href="http://univision.drtango.com/viewarticle.asp?request=00093" target="_blank">http://univision.drtango.com/viewarticle.asp?request=00093</a></font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=722443&pid=S2077-2161200600010000400014&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"> El camino(1999) <a href="http://www.elcaminohospital.org/body.cfm?id=11&action=detail&AEProductID=Greystone_sadult&AEArticleID=103094#L" target="_blank">http://www.elcaminohospital.org/body.cfm?id=11&amp;action=detail&amp;A            EProductID=Greystone%5Fsadult&amp;AEArticleID=103094#L</a></font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=722444&pid=S2077-2161200600010000400015&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"> Menchaca, Perez, Peralta(2003) <a href="http://www.biologicalunhappiness.com/Espanol2" target="_blank">http://www.biologicalunhappiness.com/Espanol2</a>.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=722445&pid=S2077-2161200600010000400016&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"> Medynet.(2003) <a href="http://www.medynet.com/elmedico/aula2003/tema4/terapia.htm" target="_blank">http://www.medynet.com/elmedico/aula2003/tema4/terapia.htm</a>.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=722446&pid=S2077-2161200600010000400017&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"> Ministerio de Educación Salud y Deportes(2005)<u> <a href="http://vecyt.minedu.go.bo/DOC:RGUP" target="_blank">http://vecyt.minedu.go.bo/DOC:RGUP</a></u></font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=722447&pid=S2077-2161200600010000400018&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><p align="justify">&nbsp;</p>      ]]></body><back>
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