<?xml version="1.0" encoding="ISO-8859-1"?><article xmlns:mml="http://www.w3.org/1998/Math/MathML" xmlns:xlink="http://www.w3.org/1999/xlink" xmlns:xsi="http://www.w3.org/2001/XMLSchema-instance">
<front>
<journal-meta>
<journal-id>2074-4706</journal-id>
<journal-title><![CDATA[Revista Latinoamericana de Desarrollo Económico]]></journal-title>
<abbrev-journal-title><![CDATA[rlde]]></abbrev-journal-title>
<issn>2074-4706</issn>
<publisher>
<publisher-name><![CDATA[Universidad Católica Boliviana "San Pablo"]]></publisher-name>
</publisher>
</journal-meta>
<article-meta>
<article-id>S2074-47062008000100005</article-id>
<title-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Elementos para la formulación de una política de crédito público subnacional en Bolivia]]></article-title>
</title-group>
<contrib-group>
<contrib contrib-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Coronado]]></surname>
<given-names><![CDATA[Ximena]]></given-names>
</name>
</contrib>
</contrib-group>
<aff id="A">
<institution><![CDATA[,  ]]></institution>
<addr-line><![CDATA[ ]]></addr-line>
</aff>
<pub-date pub-type="pub">
<day>00</day>
<month>08</month>
<year>2008</year>
</pub-date>
<pub-date pub-type="epub">
<day>00</day>
<month>08</month>
<year>2008</year>
</pub-date>
<numero>10</numero>
<fpage>97</fpage>
<lpage>140</lpage>
<copyright-statement/>
<copyright-year/>
<self-uri xlink:href="http://www.scielo.org.bo/scielo.php?script=sci_arttext&amp;pid=S2074-47062008000100005&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><self-uri xlink:href="http://www.scielo.org.bo/scielo.php?script=sci_abstract&amp;pid=S2074-47062008000100005&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><self-uri xlink:href="http://www.scielo.org.bo/scielo.php?script=sci_pdf&amp;pid=S2074-47062008000100005&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><abstract abstract-type="short" xml:lang="es"><p><![CDATA[El documento presenta un análisis cuantitativo del endeudamiento subnacional, cuyos resultados sugieren que actualmente éste se encuentra dentro de límites razonables, pero preocupa que su repago dependa de recursos relacionados con el sector de hidrocarburos y esté muy pobremente respaldado por recursos generados en las economías locales. También hay señales de un peligroso crecimiento de la deuda flotante, asociado especialmente a municipalidades que no gestionan créditos y son altamente dependientes de transferencias. Con estas consideraciones, el documento resalta, en el diseño de reglas fiscales, la necesidad de considerar a futuro los incentivos para la disciplina provenientes de todos los componentes del financiamiento intergubernamental, no sólo del control del endeudamiento. En este último campo, las políticas vigentes han mostrado evidencia de su efectividad, y parece ser el momento de avanzar hacia estrategias de endeudamiento de largo plazo y parámetros presupuestarios plurianuales.]]></p></abstract>
<abstract abstract-type="short" xml:lang="en"><p><![CDATA[This document offers a quantitative analysis on sub-national debt in Bolivia, which suggests that it is within reasonable limits. However, the fact that its repayments are so closely linked to de hydrocarbons sector and not backed by locally generated resources, should be cause for concern There is also warning signs about a growing floating debt, especially in municipalities manly financed by national transfers and with almost no debt. Regarding the design of fiscal rules in the future, these considerations emphasize that the incentives for fiscal discipline rises from all components of sub-national financing as a whole not only from debt controls. Though there is evidence of the effectiveness of these controls and seems to be a good time to go further to long term debt strategies and multi-annual budgetary parameters.]]></p></abstract>
</article-meta>
</front><body><![CDATA[ <p align="center">&nbsp;</p>     <p align="center">&nbsp;</p>     <p align="center"><font face="Verdana" size="4"><b>Elementos para la formulación de una política de crédito público subnacional en Bolivia</b></font></p>     <p align="center">&nbsp;</p>     <p align="center">&nbsp;</p>     <p align="center"><b><font face="Verdana" size="2"><i>Ximena Coronado</i></font></b><font face="Verdana" size="2"><i></i></font></p>     <p align="center">&nbsp;</p>     <p align="center">&nbsp;</p> <hr noshade>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2"><b>Resumen</b>*</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">El documento presenta un análisis cuantitativo del endeudamiento subnacional, cuyos resultados sugieren que actualmente éste se encuentra dentro de límites razonables, pero preocupa que su repago dependa de recursos relacionados con el sector de hidrocarburos y esté muy pobremente respaldado por recursos generados en las economías locales. También hay señales de un peligroso crecimiento de la deuda flotante, asociado especialmente a municipalidades que no gestionan créditos y son altamente dependientes de transferencias. Con estas consideraciones, el documento resalta, en el diseño de reglas fiscales, la necesidad de considerar a futuro los incentivos para la disciplina provenientes de todos los componentes del financiamiento intergubernamental, no sólo del control del endeudamiento. En este último campo, las políticas vigentes han mostrado evidencia de su efectividad, y parece ser el momento de avanzar hacia estrategias de endeudamiento de largo plazo y parámetros presupuestarios plurianuales.</font></p> <hr noshade>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="Verdana" size="2"><b>Abstract</b></font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">This document offers a quantitative analysis on sub-national debt in Bolivia, which suggests that it is within reasonable limits. However, the fact that its repayments are so closely linked to de hydrocarbons sector and not backed by locally generated resources, should be</font> <font face="Verdana" size="2">cause for concern There is also warning signs about<b> </b>a growing floating debt, especially in municipalities manly financed by national transfers and with almost no debt. Regarding the design of fiscal rules in the future, these considerations emphasize that the incentives for fiscal discipline rises from all components of sub-national financing as a whole not only from debt controls. Though there is evidence of the effectiveness of these controls and seems to be a good time to go further to long term debt strategies and multi-annual budgetary parameters.</font></p> <hr noshade>     <p align="justify">&nbsp;</p>     <p align="justify">&nbsp;</p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="3"><b>I. Introducción<sup>1</sup></b><sup></sup></font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">El debate actual sobre la redistribución de los recursos del Estado a través de un nuevo orden fiscal se presenta como una oportunidad inédita para mejorar el sistema de financiamiento intergubernamental y las políticas y sistemas de crédito subnacional, así como para generar incentivos para la disciplina fiscal. Sin embargo, no hay que perder de vista que éste también es un periodo de altos riesgos, que pueden derivar de un momento a otro en problemas que deterioren el control de las finanzas subnacionales, logrado con un alto costo a nivel municipal después de la crisis de inicios de la presente década. Actualmente, si bien las preocupaciones del nivel central no están precisamente en el sobreendeudamiento, se ha comentado repetidas veces sobre señales que estarían alertando sobre un desempeño subnacional deficiente, asociados con el pobre desempeño en las recaudaciones de recursos propios y un notorio deterioro de las finanzas de las municipalidades grandes observada justo antes de la nueva distribución del Impuesto Directo a los Hidrocarburos (IDH)<sup>2</sup>. Demás está mencionar la controversia sobre el incremento resultante de las transferencias a departamentos y prefecturas, que según algunos criterios tendría que estar exacerbando estos incentivos.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Para el año 2006, el gasto del Sector Público no Financiero (SPNF) en Bolivia representó 48 puntos porcentuales del Producto Interno Bruto (PIB), de los cuales 23 fueron ejecutados por las municipalidades y prefecturas. Asimismo, la inversión pública total alcanzó 879.5 millones de dólares, financiada en un 26% con créditos externos, 11 % con donaciones externas, y, a diferencia del año 2004 (cuando únicamente el 34% de esta inversión era financiada con recursos internos), la gestión 2006 registra una contribución del 62 % de los recursos generados en el país. Esto último fundamentalmente gracias al aporte que significó el IDH (39%), que se recauda recién desde la gestión 2005.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">La actual distribución de recursos determinó que las prefecturas reciban el 18.8% de los ingresos por coparticipación y las alcaldías el 16% (<a href="#c1">Cuadro 1</a>). Estos porcentajes también registran los esfuerzos del Tesoro General de la Nación (TGN) por financiar los &quot;fondos de compensación&quot;, establecidos para equiparar las participaciones, según criterios acordados en pasadas negociaciones.</font></p>     <p align="justify"><a name="c1"></a></p>     <p align="center"><img src="/img/revistas/rlde/n10/a05_cuadro_01.gif" width="650" height="231"></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Por el lado del gasto, es evidente la contribución subnacional a la inversión pública<sup>3</sup>, pero también hay que notar que ésta se ha visto favorecida por la carga del gasto inflexible<sup>4 </sup>que ha soportado el TGN (82.8%), mientras que menos del 6% y el 3.5% es financiado directamente por prefecturas y municipalidades (<a href="#c2">Cuadro 2</a>). En este sentido, se han señalado también dudas sobre la eficiencia en la ejecución y la calidad del gasto público subnacional, </font><font face="Verdana" size="2">además de las demandas del gobierno central por una redistribución de las responsabilidades del gasto más equiparable al financiamiento que ha ido cediendo a la administración descentralizada, sin dejar de hacer notar significativos rezagos en la ejecución de las transferencias subnacionales.</font></p>     <p align="justify"><a name="c2"></a></p>     <p align="center"><img src="/img/revistas/rlde/n10/a05_cuadro_02.gif" width="650" height="241"></p>     <p align="justify">&nbsp;</p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">El resultado fiscal global del TGN ha mostrado durante el periodo de análisis un perfil deficitario, que se financió en su mayor parte con nuevas emisiones de deuda interna (bonos, letras y notas de crédito fiscal). Los alcaldes, por su parte, entre los años 1994 y 1999, acudieron constantemente al endeudamiento para financiar crecientes déficit, que acumularon luego de ser elegidos directamente. Esto terminó en una crisis el año 2000, justo después de las elecciones de 1999, gestión que mostró un típico ciclo político en el comportamiento del gasto público, además de sufrir un año antes un cambio en la asignación de responsabilidades relacionadas con la infraestructura y mantenimiento en los sectores de salud y educación. Es así que el año 2000, el déficit global municipal registrado alcanzó 5.8 puntos porcentuales respecto a los ingresos totales, aunque, como lo confirmó posteriormente el PRF implementado en municipalidades en crisis, estas cuentas no registraban gran parte de las obligaciones con proveedores, beneficios, salarios, y otras que simplemente quedaron sin registrar o conciliar.</font></p>     <p align="justify"><a name="g1"></a></p>     <p align="center"><img src="/img/revistas/rlde/n10/a05_grafico_01.gif" width="601" height="323"></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">A partir de entonces, las medidas adoptadas por el órgano regulador contribuyeron a imponer disciplina en estas entidades, lo cual debe ser parte de la explicación de los subsecuentes superávit que se pueden observar en el gráfico anterior, previos a la promulgación de la Ley de Hidrocarburos, que estableció un panorama fiscal muy distinto. Ésta por lo menos es una de las hipótesis que se quiere reconsiderar, en relación a los análisis realizados anteriormente.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Por su parte, las prefecturas han mostrado un desempeño fiscal más acorde con la situación nacional, aunque mucho más holgada en recursos. Sin embargo, es difícil deducir de la información retrospectiva cuál ha sido el resultado de la gestión directa de estas prefecturas, ya que, al ser una especie de &quot;agencias&quot; desconcentradas de gobierno, gran parte de las decisiones y las gestiones de financiamiento fueron tomadas en concurrencia o inclusive directamente por instancias del nivel central. De todas maneras, como veremos más adelante y muy especialmente en vista de una reorganización del Estado y de las capacidades fiscales de estos y otros niveles de gobierno, preocupa sobremanera la alta dependencia de las transferencias intergubernamentales, que en el caso del financiamiento prefectural alcanzó el 90% de su presupuesto, y a nivel municipal superó el 60%, para el año 2006.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">En este documento en particular se consideran los incentivos que esta dependencia podría estar generando en las prácticas de financiamiento subnacional, especialmente en</font> <font face="Verdana" size="2">el acceso a m&aacute;s deuda, quiz&aacute; apalancada cada vez m&aacute;s con transferencias que en principio no deber&iacute;an solventar gasto corriente como el servicio de &eacute;sta. Claro que al no contar con ingresos tributarios propios, las prefecturas son un pobre modelo de lo que podr&iacute;a suceder con entidades territoriales con competencias fiscales m&aacute;s plenas, por lo que se ha preferido analizar el desempe&ntilde;o municipal para analizar estas relaciones.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="Verdana" size="2">A futuro, con una fuerte pugna centrada sobre el uso y la distribuci&oacute;n de estas transferencias (y no tanto en la cesi&oacute;n de capacidades tributarias o de endeudamiento), es probable que surja la inclinaci&oacute;n por parte de las entidades subnacionales, quiz&aacute; incluso las m&aacute;s eficientes, para aprovechar cierta flexibilidad que brindan los recursos del endeudamiento, tal como ocurri&oacute; en los comienzos de la participaci&oacute;n popular. Otra alternativa es que se est&eacute;n considerando estas crecientes transferencias como recursos &quot;flexibles&quot; o adecuados para las prioridades de los tomadores de decisi&oacute;n subnacionales, y &eacute;stos no recurran intensivamente a otras fuentes, como el endeudamiento, considerando que al menos en el corto plazo estas transferencias satisfar&aacute;n sus necesidades. Esto, sin embargo, ser&iacute;a muy sugestivo, ya que de hecho las transferencias en su integridad son o condicionadas al tipo de gasto o con destino espec&iacute;fico en los sectores de salud, educaci&oacute;n, saneamiento b&aacute;sico e iniciativas productivas generadoras de empleo (en un sentido restringido), lo cual, por ejemplo, no contempla la infraestructura caminera y urbana, fundamental en cualquier programa de inversiones departamental y municipal, sectores muy asociados a los cr&eacute;ditos de los financiadores m&aacute;s tradicionales.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Es as&iacute; que se pretende tambi&eacute;n indagar sobre la relaci&oacute;n existente entre los cr&eacute;ditos que se han estado ejecutando y las prioridades del gasto municipal, lo cual nos puede estar sugiriendo pr&aacute;cticas que utilizan la fungibilidad del dinero, para &quot;adecuar&quot; la restricci&oacute;n presupuestaria y las disponibilidades de financiamiento a las preferencias locales. Lo cual, aunque fuere un comportamiento obligado por las limitaciones del sistema, no es una pr&aacute;ctica deseable, ya que nubla el impacto de cualquier pol&iacute;tica que se pretenda implementar a trav&eacute;s del esquema de financiamiento, sin mencionar que hace evidente la debilidad de las restricciones presupuestarias que se quieren imponer a nivel subnacional.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Sobre estas tres hip&oacute;tesis, el estudio a continuaci&oacute;n buscar&aacute; sacar algunas conclusiones, analizando la informaci&oacute;n de las ejecuciones presupuestarias de todos los gobiernos mu</font><font face="Verdana" size="2">nicipales y las prefecturas que hayan sido reportadas en el periodo 2000-2006<sup>5</sup>. Despu&eacute;s de esta Introducci&oacute;n, en la parte 2 se describen, a grandes rasgos, las pol&iacute;ticas nacionales m&aacute;s recientes para el acceso y el control del cr&eacute;dito subnacional, mientras que en la parte 3 se resumen brevemente algunas consideraciones te&oacute;ricas y de la pr&aacute;ctica internacional asociadas a la descentralizaci&oacute;n y el endeudamiento subnacional, pertinentes al caso boliviano. Para complementar la descripci&oacute;n, en la parte 4 se utiliza la informaci&oacute;n fiscal para caracterizar el endeudamiento municipal y prefectural, ejecutado en Bolivia entre los a&ntilde;os 2000 y 2006.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">A continuaci&oacute;n, la parte 5 indaga a trav&eacute;s de un modelo simplificado en las condiciones que determinaron que las municipalidades en Bolivia puedan acceder a cr&eacute;ditos para su financiamiento. En esta parte se reflexiona sobre el impacto que pudieron tener las medidas de control implementadas por el Gobierno, que a estas alturas cuentan ya con una trayectoria muy respetable. Sin embargo, en este ejercicio resulta dif&iacute;cil plantear un modelo razonable que considere las transferencias en su esquema actual, pues &eacute;ste apenas cuenta con un a&ntilde;o de historia, por lo que se plantean m&aacute;s bien hip&oacute;tesis para an&aacute;lisis futuros. M&aacute;s adelante, en la parte 6, se analiza la tercera hip&oacute;tesis explicada anteriormente sobre la relaci&oacute;n entre el destino de los cr&eacute;ditos contratados y las prioridades reales del gasto municipal.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Finalmente, la parte 7 presenta las conclusiones y plantea un resumen de los resultados, se&ntilde;alando sus implicaciones para el control fiscal y una pol&iacute;tica de cr&eacute;dito subnacional en el contexto actual en Bolivia.</font></p>     <p align="justify">&nbsp;</p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="3"><b>2. Evoluci&oacute;n reciente del marco institucional-normativo del sistema de cr&eacute;dito subnacional</b></font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">En el estudio anterior (2006) se consideraron ciertas condiciones del sistema fiscal que entonces eran relevantes para analizar la evoluci&oacute;n de las pr&aacute;cticas de cr&eacute;dito subnacional. Entonces se estaba a la expectativa de los resultados de mediano plazo de la implementaci&oacute;n del Plan de Readecuaci&oacute;n Financiera (PRF), cuyo &eacute;xito a corto plazo era ya reconocido. Adem&aacute;s, las normas presupuestarias y los controles sobre el endeudamiento, como el Regis</font><font face="Verdana" size="2">tro de Inicio de Operaciones de Cr&eacute;dito P&uacute;blico (RIOCP)<sup>6</sup> y la regla 20/200<sup>7</sup> llevaban ya unos cuantos a&ntilde;os en funcionamiento, mientras que los mecanismos de provisi&oacute;n de cr&eacute;dito llevaban ya algunos a&ntilde;os detr&aacute;s del objetivo de fortalecer la oferta subnacional.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Es as&iacute; que en esa oportunidad se indag&oacute; sobre algunos elementos institucionales que podr&iacute;an exacerbar los problemas de riesgo moral y de selecci&oacute;n adversa en el sistema de cr&eacute;dito subnacional y se habl&oacute;, por ejemplo, sobre la necesidad de reducir las oportunidades de negociaci&oacute;n y clientelismo provenientes del sistema pol&iacute;tico partidario y regional, la conveniencia de crear incentivos horizontales que complementen el control fiscal vertical, las ventajas y riesgos en el uso generalizado de fondos de garant&iacute;a y la necesidad de fortalecer y transparentar la informaci&oacute;n fiscal y de endeudamiento subnacionales<sup>8</sup>.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Recientemente, las pol&iacute;ticas han evolucionado en todos los &aacute;mbitos. En lo que se refiere a fortalecer la disciplina fiscal a nivel subnacional en base a la experiencia del PRF, el a&ntilde;o 2007 el Ministerio de Hacienda aprueba el Reglamento del Programa de Desempe&ntilde;o Institucional y Financiero<sup>9</sup>. Este instrumento cambia la orientaci&oacute;n del control fiscal subnacional en varios &aacute;mbitos, al requerir la elaboraci&oacute;n de un An&aacute;lisis de Sostenibilidad de Deuda como instrumento de gesti&oacute;n fiscal-financiera<sup>10</sup>. Asimismo, se establece la exigibilidad de un Convenio de Desempe&ntilde;o Institucional y Financiero, entendido como un documento de </font><font face="Verdana" size="2">formalizaci&oacute;n interinstitucional de compromisos en torno a pol&iacute;ticas y mejoras fiscales, a ser asumidos por la entidad subnacional, con evaluaciones anuales para la medici&oacute;n del cumplimiento de pol&iacute;ticas y metas establecidas. Asimismo, se abre y formaliza la posibilidad a todas las entidades subnacionales para la creaci&oacute;n de Cuentas de Previsi&oacute;n<sup>11</sup>, entendidas como una cuenta bancaria abierta de acumulaci&oacute;n de recursos en el BCB, administrada por el Ministerio de Hacienda con el &uacute;nico y exclusivo prop&oacute;sito de hacer efectivo el servicio de la deuda registrada.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Respecto a las garant&iacute;as sobre la deuda subnacional para limitar los riesgos implicados para el gobierno nacional en el sistema actual<sup>12</sup>, el a&ntilde;o 2007 se emite un Decreto Supremo que procura excluir al Gobierno central de la responsabilidad de pago de la deuda subnacional, especificando que &eacute;sta deber&aacute; ser exclusivamente reembolsada con los recursos que respaldan el respectivo cr&eacute;dito de la entidad subnacional. Sin embargo, esta norma no pod&iacute;a competir con el mandato constitucional ni el de los contratos, que en el caso de organismos multilaterales indefectiblemente prev&eacute;n la garant&iacute;a soberana, aunque desde entonces no hubo ninguna situaci&oacute;n en la que hubiera necesidad de resolver esta controversia.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">En lo que se refiere a los mecanismos de provisi&oacute;n de cr&eacute;dito, hasta hace algunos a&ntilde;os el Fondo Nacional de Desarrollo Regional (FNDR) era el mecanismo principal<sup>13</sup>, aunque sus limitaciones, no s&oacute;lo al proveer una oferta m&aacute;s diversificada de financiamiento sino tambi&eacute;n en promover mejores sistemas de control fiscal, indicaban la necesidad de avanzar en esquemas con participaci&oacute;n del mercado. Con esta direcci&oacute;n, el Gobierno central plante&oacute; hace algunos a&ntilde;os algunas regulaciones relacionadas con calificaciones de riesgo crediticio y l&iacute;mites a los fideicomisos de las transferencias de coparticipaci&oacute;n municipal.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Sin embargo, desde el a&ntilde;o 2006 el Plan Nacional de Desarrollo (PND) de la gesti&oacute;n actual de gobierno se concentr&oacute; en otro retos del financiamiento p&uacute;blico, concretamente, la desarticulaci&oacute;n de la inversi&oacute;n publica subnacional y la necesidad de mecanismos que la orienten m&aacute;s efectivamente hacia objetivos y estrategias prioritarias y en favor de las regiones m&aacute;s deprimidas. El cr&eacute;dito tendr&iacute;a que canalizarse hacia nuevos sujetos econ&oacute;micos en sus formas econ&oacute;micas comunitarias y vinculadas a sectores o rubros productivos priorizados, privilegiando a los peque&ntilde;os productores del &aacute;rea rural y urbana. En este entendido, el PND propone la estructuraci&oacute;n de un Sistema Nacional de Financiamiento para el Desarrollo Productivo (SINAFID). Como principal medida de implementaci&oacute;n de esta pol&iacute;tica se ha creado el Banco de Desarrollo Productivo (BDP)<sup>14</sup>, que inicialmente sugiri&oacute; tambi&eacute;n la fusi&oacute;n del FNDR. Sin embargo, este Fondo se ha mantenido implementando especialmente el programa de protecci&oacute;n social del Gobierno y ejecutando los fondos y la cartera actual con municipalidades y prefecturas. Todav&iacute;a queda por aclarar el alcance del rol que se piensa otorgar a municipios, prefecturas y otras entidades aut&oacute;nomas, as&iacute; como el futuro del FNDR y otros mecanismos que actualmente canalizan cr&eacute;ditos a entidades subnacionales.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Las disposiciones m&aacute;s recientes facultan a las prefecturas y las municipalidades con potestades para gestionar y utilizar cr&eacute;ditos para cubrir sus necesidades de financiamiento. Pero lo cierto es que, as&iacute; como las municipalidades, que han adquirido nuevas competencias desde la Ley de Participaci&oacute;n Popular, han demandado un nuevo perfil de financiamiento no s&oacute;lo en la pol&iacute;tica y la norma sino sobre todo en la pr&aacute;ctica, los prefectos elegidos directamente desde diciembre de 2005 necesariamente van a cambiar las pr&aacute;cticas de financiamiento en el nivel intermedio, m&aacute;s aun cuando cuatro de estas instituciones han decidido, mediante consultas populares, la conformaci&oacute;n de gobiernos auton&oacute;micos con capacidades fiscales m&aacute;s plenas, las mismas que se est&aacute;n debatiendo actualmente.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Estas nuevas direcciones en las pol&iacute;ticas nacionales, sumadas a un escenario fiscal muy favorable, radicalmente diferente al escenario anterior al 2004, han exigido un cambio de direcci&oacute;n en la actualizaci&oacute;n del estudio de base. En este caso, parece conveniente ampliar la perspectiva desde las consideraciones sobre el riesgo moral y la selecci&oacute;n adversa en el mercado de cr&eacute;dito subnacional, enfatizadas en el estudio original, hacia un marco que nos permita ordenar mentalmente los elementos m&aacute;s importantes del dise&ntilde;o fiscal interguber</font><font face="Verdana" size="2">namental relacionados con el control de la restricci&oacute;n presupuestaria y el endeudamiento subnacional. En esta perspectiva se ha planteado de forma breve el marco emp&iacute;rico que se describe a continuaci&oacute;n.</font></p>     <p align="justify">&nbsp;</p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="3"><b>3. Descentralizaci&oacute;n y endeudamiento</b></font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">El endeudamiento contribuye de diferentes maneras a una mejor gesti&oacute;n econ&oacute;mica. En principio, la generaci&oacute;n de deuda: i) incrementa la capacidad de generaci&oacute;n de ingresos de la sociedad y, si &eacute;sta efectivamente redunda en mayores recursos en el futuro, el endeudamiento trae al presente una parte de esos recursos para que puedan ser disfrutados por la presente generaci&oacute;n, contribuyendo as&iacute; a la equidad intergeneracional, ii) puede ayudar a alisar el consumo intertemporal. Si en el futuro se prev&eacute; un incremento en los ingresos por razones ex&oacute;genas al esfuerzo econ&oacute;mico futuro, este incremento puede traerse al presente para que beneficie tambi&eacute;n a esta generaci&oacute;n. Sin embargo, para que se realicen estos beneficios se necesitan ciertas condiciones en relaci&oacute;n al tipo de proyectos que se financian a trav&eacute;s de deuda.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Por otro lado, son conocidos y cada vez m&aacute;s discutidos los costos macroecon&oacute;micos y fiscales que han acompa&ntilde;ado los procesos de descentralizaci&oacute;n, que en algunos casos han puesto en tela de juicio las ganancias de eficiencia asociadas a estos procesos. Con el traslado de la autoridad pol&iacute;tica y fiscal hacia niveles de gobierno subnacionales, &eacute;stos por su naturaleza se ven motivados a actuar en pro de beneficios locales m&aacute;s que velar por los intereses de todo el pa&iacute;s (Rodden <i>et al. </i>2003). En un marco en el que los incentivos no son apropiados, este desempe&ntilde;o puede deteriorar la disciplina fiscal general, a trav&eacute;s de gastos p&uacute;blicos excesivos, pobres desempe&ntilde;os tributarios y sobreendeudamiento. Si, adem&aacute;s, no existen condiciones para la transparencia y la rendici&oacute;n de cuentas, estas ambiciones incluso pueden llegar a coartar las oportunidades futuras de la propia regi&oacute;n o localidad.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Este tipo de externalidades perjudiciales que han acompa&ntilde;ado los procesos de descentralizaci&oacute;n frecuentemente est&aacute;n asociadas a la debilidad de las restricciones presupuestarias subnacionales, que no han sido capaces de encuadrar las pr&aacute;cticas financieras de los gobiernos subnacionales en un patr&oacute;n de disciplina fiscal. En este caso, el marco fiscal impuesto por el Gobierno (el conjunto de pol&iacute;ticas, controles y mecanismos, expl&iacute;citos e impl&iacute;citos) ha generado expectativas en las autoridades locales, sobrefinanciamientos adicio</font><font face="Verdana" size="2">nales que podr&iacute;an obtener para sus gastos (a veces lujos), m&aacute;s all&aacute; de lo que su presupuesto formal les pudiera permitir. Cuando las autoridades locales tienen la convicci&oacute;n de que el Gobierno nacional no es capaz de hacer cumplir sus pol&iacute;ticas de financiamiento y control, su patr&oacute;n de gasto cambia, tendiendo a la ineficiencia desde el punto de vista de la sociedad en su conjunto. La forma de gastar &quot;en exceso&quot; no siempre es a trav&eacute;s del endeudamiento, si las normas permiten acumular d&eacute;ficit a&ntilde;o tras a&ntilde;o, existen otras formas imaginativas de financiarlos. Todo depende de la efectividad y fortaleza del marco regulatorio en el que est&aacute;n inscritas las autoridades locales, donde participan reguladores p&uacute;blicos, la sociedad civil, los electores o las exigencias del mercado y sus acreedores.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Las expectativas que generan &quot;excesos intencionales&quot; pueden surgir por cualquiera de los canales que hacen a la actividad p&uacute;blica particular de una instituci&oacute;n. Sin embargo, desde su mandato constitucional el Estado se compromete a cumplir ciertas responsabilidades con la ciudadan&iacute;a, m&aacute;s all&aacute; de los objetivos fiscales que puedan establecerse. En un proceso de descentralizaci&oacute;n gradual, como sucede en el caso boliviano, la cabeza del Estado tradicionalmente ha sido el Gobierno nacional. As&iacute; que la descentralizaci&oacute;n implica responsabilidades que poco a poco son delegadas a un tercero: un gobierno subnacional. Entonces existe la posibilidad de que este &quot;agente&quot; no cumpla con las buenas pr&aacute;cticas establecidas por el Gobierno nacional, confiando en que al final del camino existir&aacute; un rescate o al menos un apoyo adicional para que los servicios p&uacute;blicos contin&uacute;en ejecut&aacute;ndose, en cumplimiento de los compromisos legales, pol&iacute;ticos o sociales.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Estos problemas se exacerban cuando no hay informaci&oacute;n disponible y oportuna sobre el desempe&ntilde;o de la entidad subnacional, o cuando &eacute;sta dispone de poder pol&iacute;tico para presionar al Gobierno central para que lo rescate, pero tambi&eacute;n cuando los mecanismos o instituciones a trav&eacute;s de los cuales los subnacionales obtienen su financiamiento no est&aacute;n claros y cre&iacute;blemente establecidos y pueden dar lugar a una interpretaci&oacute;n discrecional sobre estas restricciones de cualquiera de las partes.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">La literatura ha intentado analizar y sistematizar las condiciones en que estos mecanismos derivaron en problemas fiscales significativos, m&aacute;s all&aacute; de lo que los mismos gobiernos subnacionales pudieron resolver Un esquema muy simplificado se presenta en el siguiente cuadro, sin &aacute;nimo de cubrir todos los problemas pero m&aacute;s bien para ordenar visualmente el lugar de algunos problemas que se consideran posteriormente.</font></p>     <p align="justify"><a name="c3"></a></p>     <p align="center"><img src="/img/revistas/rlde/n10/a05_cuadro_03.gif" width="650" height="481"></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">En el extremo derecho del Cuadro se ha incorporado un indicativo sobre el tipo de sistemas, m&aacute;s o menos descentralizados<sup>15</sup>, en los que se han observado m&aacute;s com&uacute;nmente estas limitaciones. L&oacute;gicamente, mientras m&aacute;s acceso tengan los gobiernos subnacionales al sistema financiero y al mercado de capitales, m&aacute;s &eacute;nfasis tendr&aacute; que ponerse a su regulaci&oacute;n, a fin de limitar los problemas caracter&iacute;sticos de selecci&oacute;n adversa y riesgo moral. Por el contrario, en un sistema donde el Gobierno nacional se encarga de la oferta de recursos reembolsables, &eacute;ste ser&aacute; m&aacute;s vulnerable a trav&eacute;s del poder pol&iacute;tico, y su control sobre las relaciones fiscales intergubernamentales ser&aacute; el n&uacute;cleo de presi&oacute;n.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Las pol&iacute;ticas que los pa&iacute;ses han aplicado han sido tan diversas como las propias caracter&iacute;sticas de sus econom&iacute;as e instituciones. Quienes est&eacute;n familiarizados con los casos m&aacute;s estudiados en relaci&oacute;n a sus procesos de descentralizaci&oacute;n encontrar&aacute;n ilustrativa la representaci&oacute;n de los mecanismos usados para promover disciplina fiscal elaborada por la edici&oacute;n de Rodden, Eskeland y Litvack<sup>16</sup>, que nos permitimos reproducir a continuaci&oacute;n, en el siguiente Cuadro. &Eacute;sta permite comparar los casos estudiados, de acuerdo a la importancia asignada al mercado o a los controles a trav&eacute;s de reglas, para incentivar la disciplina fiscal subnacional.</font></p>     <p align="justify"><a name="c4"></a></p>     <p align="center"><img src="/img/revistas/rlde/n10/a05_cuadro_04.gif" width="505" height="389"></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Resulta interesante, por ejemplo, la situaci&oacute;n de algunos pa&iacute;ses que avanzaron notablemente en la descentralizaci&oacute;n y el control fiscal y que m&aacute;s recientemente se han inclinado por el uso de reglas y controles fiscales en lugar de confiar primordialmente en la disciplina del mercado. Como ejemplos en la regi&oacute;n podr&iacute;an citarse Argentina y Brasil, que despu&eacute;s de sufrir la acumulaci&oacute;n de d&eacute;ficit y sobreendeudamiento en los niveles intermedios de gobierno han aplicado fuertes controles fiscales, llegando a reducir la independencia que antes cedieron en estos &aacute;mbitos (Webb, 2003). Un segundo rasgo interesante es la diferencia de los reg&iacute;menes implementados dentro un mismo pa&iacute;s, para el control entre la naci&oacute;n y nivel intermedio, y la regulaci&oacute;n del nivel intermedio sobre el local. En un extremo se observa </font><font face="Verdana" size="2">el caso de Canad&aacute;, con un esquema de mercado para las provincias, quienes a su vez han maximizado las reglas de control sobre las finanzas municipales<sup>17</sup>.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Que sean las reglas o el mercado m&aacute;s eficientes para incentivar disciplina fiscal depender&aacute; de las caracter&iacute;sticas de cada pa&iacute;s, de la descentralizaci&oacute;n y especialmente del sistema pol&iacute;tico. Una conclusi&oacute;n enfatizada en los estudios de Rodden y Eskeland (2003) es que el mercado podr&aacute; contribuir a generar disciplina s&oacute;lo bajo ciertas precondiciones, varias de las cuales tienen mucho que ver con la credibilidad del compromiso del Gobierno nacional de que no va a rescatar a los indisciplinados y hacerse responsable por las decisiones de los pol&iacute;ticos y los votantes locales.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Donde las condiciones para un mercado competitivo no est&aacute;n dadas, la pr&aacute;ctica se ha inclinado hacia diferentes combinaciones de mecanismos de mercado y reglas fiscales y administrativas. Una de estas limitaciones para el accionar m&aacute;s pleno del mercado es la elevada dependencia de los subnacionales de las transferencias del nivel central, que, entre otros efectos, nubla las responsabilidades que cada nivel debe asumir, no s&oacute;lo en cuanto a competencias fiscales sino incluso en lo referido a la provisi&oacute;n de los servicios p&uacute;blicos. As&iacute;, si la gesti&oacute;n de un sector clave depende del financiamiento nacional, siempre habr&aacute; una autoridad local que, ante una falla de los servicios de su instituci&oacute;n, invoque a la burocracia o el prebendalismo central. O en el otro lado, esta autoridad encontrar&aacute; un financiador local que asocie su riesgo a la certidumbre de las transferencias operadas por el Gobierno central y no a la gesti&oacute;n subnacional, y que llegado el momento le reclame su dinero al Gobierno central. En este contexto, las reglas fiscales parecen haber logrado limitar efectivamente la responsabilidad nacional asociada a esta alta dependencia, permiti&eacute;ndole al mismo tiempo al Gobierno central mantener un grado de influencia aceptable sobre los niveles subnacionales (Rattso 2003).</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">No obstante, el establecimiento de estas reglas no ha sido simple, debido a las limitaciones en la informaci&oacute;n y la rendici&oacute;n de cuentas subnacional, la limitada credibilidad del Gobierno central o la presencia de otros mecanismos que influyen en el financiamiento subnacional (como los mecanismos nacionales de provisi&oacute;n de cr&eacute;dito u otras restricciones </font><font face="Verdana" size="2">al acceso), todos estos rasgos frecuentes en las econom&iacute;as en desarrollo. Con todo, la evidencia de los casos con relativo &eacute;xito se&ntilde;ala que estas reglas pueden promover eficazmente la disciplina fiscal s&oacute;lo hasta que logre articularse un sistema donde alguna participaci&oacute;n del mercado pueda complementar la oferta y los incentivos (Rodden y Eskeland, 2003). De lo contrario, donde las restricciones al acceso del financiamiento han sido excesivas, los subnacionales han demostrado su tenacidad, encontrando formas para burlar los controles y financiar sus compromisos con su electorado, m&aacute;s aun si cuentan con un alto grado de legitimidad local que les permita movilizar la sociedad civil a favor de sus demandas.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Estas consideraciones breves sirven de marco para el an&aacute;lisis de la evidencia emp&iacute;rica que se desarrolla a continuaci&oacute;n y que se concentra en las problem&aacute;ticas planteadas al inicio, a saber, las condiciones que determinaron el acceso al cr&eacute;dito de las municipalidades en Bolivia, con especial consideraci&oacute;n de las medidas de control y las transferencias recibidas, y la relaci&oacute;n entre el destino de los cr&eacute;ditos contratados y las prioridades reales del gasto municipal.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Sin embargo, la informaci&oacute;n hist&oacute;rica poco tiene que ver con los cambios que se avecinan a futuro, particularmente relacionados con el debate constitucional. Sobre las implicaciones de la experiencia internacional en el debate nacional, nos permitiremos algunas reflexiones s&oacute;lo como parte de las conclusiones.</font></p>     <p align="justify">&nbsp;</p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="3"><b>4. Caracter&iacute;sticas del endeudamiento subnacional<sup>18</sup></b></font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">El prop&oacute;sito del siguiente an&aacute;lisis es obtener &oacute;rdenes de magnitud sobre las principales </font><font face="Verdana" size="2">fuentes de financiamiento p&uacute;blico subnacional, y la trayectoria del endeudamiento en relaci&oacute;n a otras fuentes. En particular las cifras permitir&aacute;n reconocer los efectos de las pol&iacute;ticas del Gobierno y los condicionantes externos en el comportamiento de municipios y prefecturas en relaci&oacute;n al cr&eacute;dito, el impacto de las diferentes pol&iacute;ticas fiscales a nivel subnacional, no solamente aquellas relacionadas directamente con el cr&eacute;dito, sino tambi&eacute;n otras que afectan la asignaci&oacute;n de estos recursos, sea a trav&eacute;s de transferencias, tributos o condicionamiento sobre el gasto.</font></p>     <p align="justify"><b><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">4.1 Financiamiento del gasto municipal y cr&eacute;dito</font></b></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">El gasto de las alcald&iacute;as entre los a&ntilde;os 2000 y 2006 super&oacute; los US$ 4,833 millones. La principal fuente de financiamiento fueron las transferencias del TGN, que financiaron m&aacute;s del 37% del gasto total. La segunda fuente en importancia son los recursos espec&iacute;ficos, que incluyen recaudaciones tributarias, tasas, patentes y explotaci&oacute;n de bienes y servicios, y que financiaron m&aacute;s del 32% del gasto de las alcald&iacute;as. El gasto financiado por alg&uacute;n tipo de endeudamiento (transferencia de cr&eacute;dito interno y externo, cr&eacute;dito interno y externo, y los pr&eacute;stamos del TGN, de recursos espec&iacute;ficos, de cr&eacute;dito externo e interno, de donaci&oacute;n externa)<sup>19</sup> ascendi&oacute; al 8.6%, sumando m&aacute;s de US$ 417 millones. Hay que<b> </b>destacar la creciente contribuci&oacute;n de otras fuentes<b> </b>de financiamiento (8.9%) que estar&iacute;an reflejando otro tipo de transferencias que recibieron las alcald&iacute;as, fuera de la clasificaci&oacute;n usual, pero importantes s&oacute;lo durante el 2005 y 2006. Despu&eacute;s de la implementaci&oacute;n del PRF el a&ntilde;o 2001, la contribuci&oacute;n de la deuda se mantuvo constante para todo el periodo, salvo el 2006, que registra una ca&iacute;da significativa. (<a href="#g2">Gr&aacute;fico 2</a>). Debe notarse que el a&ntilde;o 2004 se tuvieron elecciones municipales, que fueron acompa&ntilde;adas de incrementos en recursos propios, transferencias y donaciones, pero no de m&aacute;s cr&eacute;ditos.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><a name="c5"></a></p>     <p align="center"><img src="/img/revistas/rlde/n10/a05_cuadro_05.gif" width="568" height="332"></p>     <p align="justify"><a name="g2"></a></p>     <p align="center"><img src="/img/revistas/rlde/n10/a05_grafico_02.gif" width="650" height="349"></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">En el per&iacute;odo comprendido entre el 2000 y el 2006, las alcald&iacute;as ejecutaron cr&eacute;ditos por un valor superior a los US$ 277 millones<sup>20</sup>. Seg&uacute;n los reportes de ejecuci&oacute;n presupuestaria, el monto promedio anual de los desembolsos de cr&eacute;dito no super&oacute; los US$ 50 millones, salvo el a&ntilde;o 2001, que casi alcanzaron los US$ 100 millones, principalmente por la imple</font><font face="Verdana" size="2">mentaci&oacute;n del PRF, que implic&oacute; diferentes tipos de operaciones para regularizar moratorias, conciliar cr&eacute;ditos y financiar las brechas de financiamiento, bajo la supervisi&oacute;n de Hacienda. Es sobresaliente que, a diferencia de lo que sucedi&oacute; en gestiones anteriores, el a&ntilde;o 2004 no refleja notoriamente el ciclo electoral de gastos y d&eacute;ficit posteriores que se pudo observar entre 1999 y el 2000, y que antecedi&oacute; al establecimiento del PRF. Inmediatamente despu&eacute;s, el a&ntilde;o 2005, los desembolsos se intensificaron, aunque no lo hizo el d&eacute;ficit global, quiz&aacute; auxiliado por los nuevos recursos del IDH. El a&ntilde;o 2006 presenta una notoria ca&iacute;da de los desembolsos de pr&eacute;stamos, que coincide con una mayor disponibilidad de recursos de transferencias del nivel central, las que pudieron permitir financiar importantes proyectos y gastos municipales sin necesidad de recurrir al cr&eacute;dito. Otra posibilidad es que, efectivamente, el a&ntilde;o de transici&oacute;n a la nueva gesti&oacute;n present&oacute; menos oportunidades para gestionar pr&eacute;stamos o m&aacute;s controles al respecto.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Los principales acreedores fueron la Corporaci&oacute;n Andina de Fomento, (CAF) 15 <i>% </i>(US$ 42 millones), el Banco Interamericano de Desarrollo, (BID) 10% (US$ 28 millones) y la agencia internacional de fomento del BM, 7 <i>% </i>(US$ 21 millones), mientras que el TGN financi&oacute; m&aacute;s del 12%. Salvo lo correspondiente a la CAF (cuyas tasas de inter&eacute;s oscilan entre 7 y 9 %), el resto de los financiamientos m&aacute;s importantes tienen un perfil mas bien concesional, particularmente los otorgados por el BM y el BID (con tasas entre 1 y 2% y plazos de m&aacute;s de 20 a&ntilde;os, aunque en algunos casos espec&iacute;ficos, el TGN no transfiri&oacute; estos cr&eacute;ditos a los municipios en las condiciones originales).</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Los desembolsos de cr&eacute;dito se ha concentrado en los tres municipios capital del pa&iacute;s. La Paz ha inscrito en su presupuesto ejecutado m&aacute;s de US$ 79 millones para el per&iacute;odo, y le sigue Cochabamba con un monto ejecutado de US$ 67 millones. Muy por detr&aacute;s se encuentran Santa Cruz, que declara haber recibido m&aacute;s de US$ 42 millones y El Alto con m&aacute;s de US$ 20 millones.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Por otra parte, el <a href="#g3">Gr&aacute;fico 3</a> muestra para el a&ntilde;o 2006 el porcentaje de la poblaci&oacute;n no pobre de los 327 municipios y el monto total de los cr&eacute;ditos que estos municipios declaran haber obtenido en su ejecuci&oacute;n presupuestaria. La alta concentraci&oacute;n de estos recursos es evidente cuando se observa que las 250 municipalidades m&aacute;s pobres del pa&iacute;s s&oacute;lo accedieron al 3.4% del cr&eacute;dito total desembolsado durante el a&ntilde;o 2006. En cambio, los 27 municipios m&aacute;s ricos del pa&iacute;s concentraron m&aacute;s del 80.4% de este cr&eacute;dito.</font></p>     <p align="justify"><a name="g3"></a></p>     <p align="center"><img src="/img/revistas/rlde/n10/a05_grafico_03.gif" width="615" height="377"></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Respecto al n&uacute;mero de operaciones de cr&eacute;dito que han recibido las municipalidades el a&ntilde;o 2006, de los 50 municipios m&aacute;s pobres s&oacute;lo dos recibieron cr&eacute;ditos, y si consideramos 250 municipios pobres, fueron 13 los que accedieron. En cambio, en este mismo a&ntilde;o, 21 de los 27 municipios m&aacute;s ricos del pa&iacute;s (con mayor proporci&oacute;n de poblaci&oacute;n no pobre) accedieron a estos recursos.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Si se considera una relaci&oacute;n <i>per c&aacute;pita </i>para todo el periodo 2000-2006, tambi&eacute;n es significativa la concentraci&oacute;n del 88% del monto total de cr&eacute;ditos desembolsados en municipios con m&aacute;s de cien mil habitantes. S&oacute;lo el 5.9% de estos recursos fueron a los gobiernos de municipios con poblaci&oacute;n entre cuarenta mil y cien mil habitantes.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">El servicio de la deuda municipal ascendi&oacute; a m&aacute;s de US$ 270 millones en todo el periodo, de los cuales aproximadamente 93 fueron pagados por intereses y comisiones. Como es razonable, estos pagos estuvieron concentrados en la deuda de corto plazo, que absorbi&oacute; m&aacute;s del 62% del total del servicio. El 88% del servicio de la deuda p&uacute;blica pagado por los municipios correspondi&oacute; a deuda p&uacute;blica interna, se&ntilde;alando as&iacute; su peso en las finanzas municipales.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">El peso del servicio fue significativo a lo largo del periodo, ya que consumi&oacute; el 10 % de los ingresos totales de las alcald&iacute;as, aunque s&oacute;lo 3 % signific&oacute; un costo por intereses. Si bien</font> <font face="Verdana" size="2">estos pagos crecieron constantemente hasta superar los US$ 60 millones el a&ntilde;o 2006, su peso en los ingresos fue disminuyendo a partir del a&ntilde;o 2003. Sin embargo, hay que notar que los municipios pagaron en todo el periodo por la amortizaci&oacute;n y el costo de sus cr&eacute;ditos un monto 19 % superior a todo el financiamiento recibido a trav&eacute;s de desembolsos.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Un par&aacute;metro interesante para se&ntilde;alar la relevancia del financiamiento a trav&eacute;s de deuda es la comparaci&oacute;n de los montos desembolsados con otros ingresos municipales. Durante el periodo 2000-2006, los desembolsos de cr&eacute;dito no han aportado m&aacute;s del 8% de los ingresos totales municipales, ni han significado m&aacute;s de un 11 % de lo financiado con sus ingresos corrientes (excepto el a&ntilde;o 2001, para ambos casos). &Eacute;stos en principio parecen contribuciones modestas para el presupuesto municipal, pero resulta m&aacute;s significativa la comparaci&oacute;n con los aportes de los impuestos municipales.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Durante el periodo 2000-2006, los pr&eacute;stamos han sumado montos equivalentes al 33 % y el 55% de los montos recaudados por impuestos municipales. Incluso alcanzaron sumas iguales al 91 % de las recaudaciones en el peor a&ntilde;o (2001). Esta situaci&oacute;n resalta la pobre contribuci&oacute;n de la econom&iacute;a municipal y sus recursos propios al financiamiento de sus gastos que dependen fuertemente de las transferencias intergubernamentales. En conjunto, el aporte de los recursos propios al presupuesto municipal apenas alcanz&oacute; un promedio de 37% entre los a&ntilde;os 2000 y 2004 y se redujo alarmantemente hasta un 20% para el a&ntilde;o 2006. Por otra parte, el repentino deterioro de la ratio desembolsos versus recaudaciones en el a&ntilde;o 2005 hasta un 55 <i>%</i>, se&ntilde;ala la vulnerabilidad de las finanzas municipales frente a las crisis, en este caso generadas por los problemas econ&oacute;micos y pol&iacute;ticos que redundaron en menores recaudaciones municipales y nacionales, cuya coparticipaci&oacute;n de todas maneras logr&oacute; contribuir con el financiamiento del 38% de los gastos municipales. Estas ca&iacute;das parecen haberse financiado con mayores desembolsos.</font></p>     <p align="justify"><a name="g4"></a></p>     <p align="center"><img src="/img/revistas/rlde/n10/a05_grafico_04.gif" width="534" height="347"></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Estas relaciones vuelven a se&ntilde;alar la alta y creciente dependencia de las transferencias del Gobierno central que se pudo observar en otros gr&aacute;ficos. Cabe pensar que esta dependencia estar&iacute;a desincentivando en alguna medida la gesti&oacute;n local y su capacidad e iniciativa para movilizar m&aacute;s proyectos a trav&eacute;s de mayores esfuerzos tributario-fiscales, o incluso gestionando nuevas oportunidades de endeudamiento, al menos en cierto tipo o tama&ntilde;o de municipios. Esta dependencia tambi&eacute;n podr&iacute;a explicar en parte la alta concentraci&oacute;n del cr&eacute;dito en las ciudades o municipios m&aacute;s grandes, donde las necesidades de inversi&oacute;n, particularmente en infraestructura, sobrepasan las posibilidades ofrecidas por las transferencias gubernamentales, tanto en montos como tambi&eacute;n en flexibilidad.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Para el a&ntilde;o 2006, una vez superada la crisis de la gesti&oacute;n anterior, la relaci&oacute;n deuda-impuestos cae tambi&eacute;n hasta el 22%. Pero es dif&iacute;cil pensar que esta recuperaci&oacute;n haya sido impulsada por un mejor desempe&ntilde;o de la gesti&oacute;n tributaria municipal, ya que no se conoce alg&uacute;n cambio o incentivo al respecto. De continuar las cosas sin estos cambios, a futuro podr&iacute;amos esperar una evoluci&oacute;n de la relaci&oacute;n endeudamiento y recaudaciones locales con las mismas condicionantes, es decir m&aacute;s ligada a la coyuntura que al desempe&ntilde;o de la gesti&oacute;n local. Sin embargo, esta relaci&oacute;n amerita un an&aacute;lisis m&aacute;s profundo.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="Verdana" size="2">El endeudamiento neto gestionado por las municipalidades durante el per&iacute;odo 2000-2006 ha sido marcado por una redenci&oacute;n de deuda municipal a partir del a&ntilde;o 2003. En este periodo, los desembolsos percibidos ascienden a US$ 277 millones, mientras que por amor</font><font face="Verdana" size="2">tizaciones se pagaron US$ 270 millones, sumando un endeudamiento neto de US$ 7 millones en todo el periodo. Con estas cifras, al menos en principio, no habr&iacute;a evidencia de que los gobiernos municipales est&eacute;n usando particularmente el endeudamiento para ampliar sus gastos m&aacute;s all&aacute; de lo que puede permitirles sus recursos regularmente presupuestados. Esto es consistente con la trayectoria del resultado global de este nivel, con super&aacute;vit que han crecido constantemente hasta rondar el 20% de los ingresos totales (a&ntilde;o 2006).</font></p>     <p align="justify"><a name="g5"></a></p>     <p align="center"><img src="/img/revistas/rlde/n10/a05_grafico_05.gif" width="537" height="357"></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Aun as&iacute;, esto no necesariamente significa que las finanzas municipales est&eacute;n totalmente controladas y que el endeudamiento haya dejado de ser un problema. Como se observ&oacute;, el servicio de estas obligaciones es significativo y la alta concentraci&oacute;n en pocos municipios puede estar generando una situaci&oacute;n muy ajustada para las pocas municipalidades que se han beneficiado de estos cr&eacute;ditos. Al mismo tiempo, hay que reparar tambi&eacute;n en el creciente financiamiento observado bajo la clasificaci&oacute;n de otras fuentes<sup>22</sup>. Queda la posibilidad de que esta cuenta incluya obligaciones postergadas, como pagos a proveedores, que estar&iacute;an incrementando significativamente las obligaciones municipales que no son posibles de absorber con el presupuesto anual de recursos efectivizados. En todo caso, esta evidencia est&aacute; mostrando la necesidad de profundizar el an&aacute;lisis por tipo de municipios, lo cual sin embargo no podr&aacute; ser abordado en este trabajo.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2"><b>4.2 Financiamiento del gasto prefectural y cr&eacute;dito</b></font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">A lo largo del periodo 2000-2006, las prefecturas registraron un gasto total de US$ 4,705 millones, muy cerca de lo registrado por los municipios durante el mismo periodo. La principal fuente de financiamiento fueron las transferencias del TGN, que financiaron al menos el 70% de los gastos prefecturales, mientras que las transferencias de recursos espec&iacute;ficos, generalmente asociadas a proyectos concurrentes con las municipalidades y otras entidades, sumaron s&oacute;lo el 3 % de los ingresos. Siguen en importancia los recursos espec&iacute;ficos, que financiaron el 17% de estos gastos y que, adem&aacute;s de regal&iacute;as, consideran los servicios departamentales. Es notable que estos &uacute;ltimos pudieran incrementarse en un a&ntilde;o como el 2005, a diferencia de los recursos propios de los gobiernos municipales ligados a impuestos. Por su parte, las donaciones externas pudieron financiar s&oacute;lo el 5% de los gastos. Se puede observar que apenas el 4.3 % del gasto total de las prefecturas tuvo como fuente de financiamiento alg&uacute;n tipo de endeudamiento, desembolsos que tuvieron un comportamiento muy regular en todo el periodo de an&aacute;lisis (<a href="#c6">Cuadro 6</a>).</font></p>     <p align="justify"><a name="c6" id="c6"></a></p>     <p align="center"><img src="/img/revistas/rlde/n10/a05_cuadro_06.gif" width="565" height="283"></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Durante el per&iacute;odo de estudio, las prefecturas han registrado en su ejecuci&oacute;n presupuestaria la obtenci&oacute;n de cr&eacute;ditos por algo m&aacute;s de US$ 174 millones<sup>22</sup>, mientras los municipios accedieron a US$ 277 millones. Entre los a&ntilde;os 2000 y 2005, el monto anual de desembolsos obtenido por las prefecturas fue creciente, pero no alcanz&oacute; los 30 millones de d&oacute;lares en promedio. El a&ntilde;o 2005 las prefecturas registran una cifra r&eacute;cord, por m&aacute;s de US$ 42 millones (<a href="#g6">Gr&aacute;fico 6</a>).</font></p>     <p align="justify"><a name="g6"></a></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="center"><img src="/img/revistas/rlde/n10/a05_grafico_06.gif" width="650" height="336"></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">El organismo financiador m&aacute;s importante ha sido la CAF, tal como sucedi&oacute; a nivel municipal, contribuyendo con m&aacute;s del 43 <i>% </i>de los pr&eacute;stamos (US$ 76 millones). Otro financiador importante fue el Fondo de la Cuenca del Plata, con el 8.82% (US$ 15 millones). Por otra parte, del total de los desembolsos por pr&eacute;stamos, 53 % corresponden a acreedores multilaterales, mientras que el 26% proviene de financiamiento externo bilateral. Los estados financieros registran como endeudamiento interno el 21 % de los desembolsos durante el periodo<sup>23</sup>, pero hay que notar que &eacute;stos se concentran en los a&ntilde;os 2000 y 2001 casi en su integridad. El 99% fueron pr&eacute;stamos de largo plazo.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Estas caracter&iacute;sticas se&ntilde;alan un comportamiento muy diferente respecto al de los gobiernos municipales, primero en los montos y despu&eacute;s en la variabilidad de los desembolsos gestionados, pero tambi&eacute;n en el uso de los cr&eacute;ditos de corto plazo y la deuda adquirida con instituciones locales, denominada deuda interna.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Como porcentaje de los ingresos totales, los desembolsos de cr&eacute;dito no han superado en general montos equivalentes al 6%. M&aacute;s espec&iacute;ficamente, este financiamiento apenas super&oacute; el 20% de los recursos departamentales recibidos por regal&iacute;as, que fueron increment&aacute;ndose hasta limitar los cr&eacute;ditos a montos equivalentes a menos del 10%.</font></p>     <p align="justify"><a name="g7"></a></p>     <p align="center"><img src="/img/revistas/rlde/n10/a05_grafico_07.gif" width="525" height="348"></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">En cuanto a la concentraci&oacute;n de los pr&eacute;stamos, las prefecturas de Santa Cruz y La Paz concentran m&aacute;s del 49% de todos los pr&eacute;stamos desembolsados durante el periodo. Le siguen las prefecturas de Cochabamba, Potos&iacute; y Chuquisaca, que en conjunto concentran casi el 42% del cr&eacute;dito. Finalmente se encuentran Oruro, Beni, Pando y Tarija, que reciben menos del 9% de estos recursos (<a href="#c7">Cuadro 7</a>).</font></p>     <p align="justify"><a name="c7"></a></p>     <p align="center"><img src="/img/revistas/rlde/n10/a05_cuadro_07.gif" width="650" height="163"></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Respecto a la concentraci&oacute;n y el acceso al cr&eacute;dito por parte de las prefecturas, al relacionarlas con el porcentaje de la poblaci&oacute;n no pobre por cada departamento, no se puede distinguir un patr&oacute;n claro, como en el caso de los municipios. Aun as&iacute;, la prefectura con un mayor porcentaje de poblaci&oacute;n no pobre (poblaci&oacute;n m&aacute;s rica), que es Santa Cruz, recibi&oacute; muchos m&aacute;s cr&eacute;ditos, seguida de La Paz, que, sin embargo, compite con Oruro en cuanto a la pobreza de su poblaci&oacute;n. La poblaci&oacute;n de Tarija es la segunda con menor incidencia de pobreza, pero su prefectura fue la que menos desembolsos recibi&oacute;. Por otra parte, el departamento con m&aacute;s pobres ha gestionado desembolsos por m&aacute;s de 20 millones de d&oacute;lares, m&aacute;s que otras cinco prefecturas m&aacute;s ricas (<a href="#g8">Gr&aacute;fico 8</a>).</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><a name="g8"></a></p>     <p align="center"><img src="/img/revistas/rlde/n10/a05_grafico_08.gif" width="593" height="315"></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Respecto al servicio de su deuda, entre los a&ntilde;os 2000 y 2006, las prefecturas amortizaron un total de US$ 184 millones. El a&ntilde;o 2001 se registr&oacute; el mayor pago del periodo por este concepto, superando los US$ 88 millones, mientras que los dem&aacute;s a&ntilde;os s&oacute;lo se pagaron deudas por alrededor de US$ 18 millones, en promedio. En el mismo periodo, las amortizaciones de las prefecturas se dirigieron sobre todo a cumplir con obligaciones emergentes</font> <font face="Verdana" size="2">de la deuda p&uacute;blica interna, lo cual represent&oacute; un 86% de las amortizaciones realizadas. Las obligaciones de deuda de corto plazo concentraron el 55% de las amortizaciones totales, mientras que el 45 % restante cumplieron con deudas a largo plazo. Pese a ser la que menos desembolsos recibi&oacute;, la prefectura de Tarija amortiz&oacute; deuda por m&aacute;s de US$ 106 millones, mostrando una pol&iacute;tica de redenci&oacute;n de endeudamiento, en consistencia con una mayor disponibilidad de recursos por transferencias. Le sigue la prefectura de Santa Cruz, que cancel&oacute; m&aacute;s de US$ 29 millones.</font></p>     <p align="justify"><a name="c8"></a></p>     <p align="center"><img src="/img/revistas/rlde/n10/a05_cuadro_08.gif" width="650" height="159"></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">El costo de los cr&eacute;ditos prefecturales ascendi&oacute; a 60 millones de d&oacute;lares en todo el periodo, que sumados a las amortizaciones representaron un promedio de 4% de los ingresos totales de cada a&ntilde;o. De &eacute;stos, el pago por intereses y comisiones en promedio fue poco m&aacute;s del 1 <i>%.</i></font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Respecto al endeudamiento neto de las prefecturas, en todo el periodo se registra una redenci&oacute;n neta de US$ 10 millones, que se concentra entre los a&ntilde;os 2000 y 2002 y se revierte a partir del 2003.</font></p>     <p align="justify"><a name="g9"></a></p>     <p align="center"><img src="/img/revistas/rlde/n10/a05_grafico_09.gif" width="548" height="319"></p>     <p align="justify">&nbsp;</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="Verdana" size="3"><b>5. Determinantes del acceso al cr&eacute;dito subnacional</b></font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Se han observado en el an&aacute;lisis anterior diferencias importantes en la gesti&oacute;n del cr&eacute;dito entre las prefecturas y los municipios. Podr&iacute;a argumentarse que en el caso de las prefecturas, hasta ahora, al ser instancias ejecutoras de buena parte de las pol&iacute;ticas nacionales, el Gobierno central ha asumido en cierta medida las funciones necesarias para la gesti&oacute;n de los cr&eacute;ditos. Los municipios en cambio han tenido que responder a una gama de responsabilidades mucho m&aacute;s diversa, cuyo resultado es un comportamiento m&aacute;s activo.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Por esto, para los objetivos del estudio se hace m&aacute;s relevante el an&aacute;lisis del comportamiento del cr&eacute;dito municipal, a fin de indagar sobre la forma en que el marco normativo vigente ha incentivado o no el uso m&aacute;s eficiente de los cr&eacute;ditos. Este an&aacute;lisis brindar&aacute; informaci&oacute;n pertinente sobre principios que gu&iacute;en un r&eacute;gimen adecuado de cr&eacute;dito p&uacute;blico, no s&oacute;lo para las municipalidades, sino tambi&eacute;n para futuras prefecturas con mayores competencias u otro tipo de autonom&iacute;as.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">En principio, la informaci&oacute;n anterior hace suponer que de una manera u otra se ha logrado establecer un marco de estabilidad y disciplina fiscal y que a corto plazo no se vislumbra un problema generalizado de sobreendeudamiento. Sin embargo, el uso de los cr&eacute;ditos se justifica por el logro de objetivos superiores, como la generaci&oacute;n de infraestructura y otro tipo de activos de capital que aumenten la capacidad de generar bienes y servicios para la sociedad, sea por medio de mayores ingresos o reduciendo las disparidades. Para esto, el endeudamiento permite a las municipalidades capitalizar los super&aacute;vit previstos en el futuro, llevando adelante proyectos que hoy son necesarios. Para que estos proyectos sean realmente beneficiosos, deben ser compatibles con las posibilidades de costear su financiamiento, junto con el resto de las responsabilidades de la instituci&oacute;n.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Si esta regla se cumpliese, los municipios que acceden al cr&eacute;dito deber&iacute;an demostrar un super&aacute;vit m&iacute;nimo como requisito para poder lograr este acceso<sup>24</sup>. De hecho, quien estuviese explorando la posibilidad de conceder un cr&eacute;dito a una municipalidad estar&iacute;a obligado a fijarse en el resultado corriente de &eacute;sta (o en el resultado total, si consideramos que las </font><font face="Verdana" size="2">inversiones que se realizan en un municipio se dirigen a mantener cierto nivel m&iacute;nimo de expansi&oacute;n de los servicios).</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Alternativamente, el cr&eacute;dito puede concederse por consideraciones ajenas a criterios econ&oacute;micos. A veces, como se ha considerado anteriormente, la concesi&oacute;n de cr&eacute;ditos ha respondido a la capacidad de presi&oacute;n que los municipios poseen, en cuyo caso los m&aacute;s grandes y m&aacute;s ricos son los que suelen tener ventajas. Por ello, una relaci&oacute;n significativa entre los municipios m&aacute;s poblados y ricos y el acceso al cr&eacute;dito puede se&ntilde;alarnos la presencia de este tipo de determinantes y por tanto de problemas de riesgo moral en medio de pr&aacute;cticas clientelistas.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Es tambi&eacute;n posible que los municipios que reciben cr&eacute;dito obtengan una mayor atenci&oacute;n de los organismos financiadores, ya sea por alg&uacute;n factor de inter&eacute;s particular o porque estos municipios tienen una mayor capacidad de gesti&oacute;n, al buscar m&aacute;s activamente cr&eacute;ditos, aumentando sus probabilidades de acceso.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Para testear este tipo de hip&oacute;tesis planteamos un modelo probit con datos de panel<sup>25</sup>, utilizando la base de datos descrita anteriormente. Para esto, se construy&oacute; una variable que toma el valor de 1 si el municipio ha recibido alguna vez cr&eacute;dito en el per&iacute;odo de an&aacute;lisis, y 0 si no lo ha recibido, como variable dependiente. Luego se ajust&oacute; un modelo probit al panel de datos, en el cual las variables introducidas fueron: i) el d&eacute;ficit corriente y el d&eacute;ficit global del municipio, introducidas en el modelo con un rezago, dado que el acceso al pr&eacute;stamo genera de hecho un mayor d&eacute;ficit, as&iacute; como la informaci&oacute;n disponible a los acreedores a la hora de analizar un posible deudor, ii) la proporci&oacute;n de la poblaci&oacute;n no pobre que vive en el municipio y la poblaci&oacute;n total censada, y iii) como proxy de la capacidad de gesti&oacute;n se incorporaron las transferencias de donaciones y donaciones de capital que el municipio recibe, considerando que en el pa&iacute;s &eacute;stas dependen fundamentalmente de las gestiones del gobierno respectivo. A continuaci&oacute;n se detallan los resultados del modelo.</font></p>     <p align="justify"><a name="c9"></a></p>     <p align="center"><img src="/img/revistas/rlde/n10/a05_cuadro_09.gif" width="551" height="225"></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="Verdana" size="2">El acceso al cr&eacute;dito por parte de los municipios estar&iacute;a relacionado de forma significativa con el tama&ntilde;o de la poblaci&oacute;n del municipio (poblaci&oacute;n total censada), a diferencia de lo encontrado en el ejercicio realizado para el periodo 2000-2004, donde result&oacute; relevante la relaci&oacute;n con la poblaci&oacute;n no pobre. El resultado actual puede estar vinculado con las potencialidades que encontramos en los municipios con mayor poblaci&oacute;n, tanto econ&oacute;micas como de gesti&oacute;n, que adem&aacute;s resultan atractivas para los organismos financiadores.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Asimismo, se ha encontrado que entre las municipalidades, a mayores d&eacute;ficit incurridos en anteriores gestiones, menores posibilidades de acceder al cr&eacute;dito, lo que es congruente con las reglas de prudencia. Es interesante que, en un ejercicio anterior, para el periodo 2000-2004 se encontr&oacute; que la relaci&oacute;n entre d&eacute;ficit corriente y acceso a cr&eacute;dito (aunque d&eacute;bilmente significativa) era positiva (es decir, con el signo inverso al que se esperaba). Esto fue asociado al hecho de que el d&eacute;ficit fuerza a los municipios a buscar fuentes de financiamiento, y que en buena medida lograban obtenerlo. Es probable que el cambio observado en el ejercicio m&aacute;s reciente se deba a que la regulaci&oacute;n se ha ido desarrollando efectivamente y cada vez con mayor alcance, exigiendo que los municipios demuestren cierta capacidad de pago para conseguir los cr&eacute;ditos que han conseguido m&aacute;s recientemente.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Un tercer resultado se&ntilde;ala una relaci&oacute;n entre los ingresos tributarios y mayores oportunidades de acceder al cr&eacute;dito. Hasta el 2004 no se pudo evidenciar que el desempe&ntilde;o tributario le brindara a las municipalidades mayores oportunidades de acceder al cr&eacute;dito. Sin embargo, una vez finalizado el PRF, parece ser que los acreedores han respondido mejor a esta garant&iacute;a, y que, a diferencia de otras opiniones, el sistema est&eacute; permitiendo cierta compensaci&oacute;n al esfuerzo fiscal de estas entidades. Alternativamente, podr&iacute;a entenderse</font> <font face="Verdana" size="2">que los gobiernos municipales que son buenos para gestionar impuestos lo son tambi&eacute;n para gestionar cr&eacute;ditos.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Contrariamente a lo se&ntilde;alado en el primer ejercicio, las donaciones no determinan de manera significativa el acceso al cr&eacute;dito de los municipios. Pareciera que &eacute;sta ya no es una buena variable proxy de la capacidad de gesti&oacute;n de los municipios, posiblemente debido a que los criterios de asignaci&oacute;n de las donaciones han cambiado en los &uacute;ltimos a&ntilde;os.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Por otra parte, el par&aacute;metro constante del modelo est&aacute; reuniendo informaci&oacute;n importante para determinar el acceso al cr&eacute;dito de los gobiernos municipales. Entre esta informaci&oacute;n seguramente se encuentra el impacto de las transferencias del nivel central. Sin embargo, los cambios estructurales que ha sufrido el comportamiento de esta variable ha impedido ajustar un modelo adecuado y al mismo tiempo &uacute;til para comparar estos resultados con los hallados en el estudio de 2005.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Sin embargo, para provocar iniciativas posteriores resultan ilustrativas las correlaciones encontradas entre las variables que reflejan las transferencias intergubernamentales y la obtenci&oacute;n de cr&eacute;ditos.</font></p>     <p align="justify"><a name="c10"></a></p>     <p align="center"><img src="/img/revistas/rlde/n10/a05_cuadro_10.gif" width="545" height="167"></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Para el grupo de municipalidades que recibieron desembolsos de cr&eacute;dito continuamente durante el periodo de estudio (ciudades capital y El Alto), se detect&oacute; una alta correlaci&oacute;n positiva entre recursos propios y los montos de desembolsos recibidos en el periodo, mientras que en relaci&oacute;n a las transferencias, el comportamiento es significativamente menos correlacionado. Se presentan tambi&eacute;n correlaciones entre el comportamiento de la variable que se asocia a la deuda flotante y los recursos propios, por una parte, y las transferencias, por otra. Para el grupo de las alcald&iacute;as m&aacute;s expertas en acceder al cr&eacute;dito, este tipo de</font> <font face="Verdana" size="2">deuda -menos formal, si se quiere- est&aacute; menos correlacionado con el comportamiento de los recursos propios y con las transferencias, incluso con una ligera ventaja de esta &uacute;ltima variable. Intentando un ejercicio con el resto de las municipalidades que aunque no tienen cr&eacute;ditos s&iacute; presentan observaciones para estas variables en el periodo de an&aacute;lisis (deuda flotante, transferencias y recursos propios), destacamos el alto coeficiente de correlaci&oacute;n encontrado entre el comportamiento del proxy de la deuda flotante con las transferencias intergubernamentales.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Si bien estas correlaciones son s&oacute;lo evidencia para continuar un an&aacute;lisis m&aacute;s profundo, podemos especular sobre alg&uacute;n elemento que pueda explicarlas, y tendr&iacute;a que citarse a las capacidades de gesti&oacute;n del grupo de siete alcald&iacute;as, que probablemente les han permitido mejores pol&iacute;ticas para el acceso a cr&eacute;ditos, recaudaci&oacute;n de recursos propios e incluso medidas que limitan la acumulaci&oacute;n de deuda flotante. Lamentablemente, s&oacute;lo lo contrario puede decirse del otro grupo de municipalidades, donde la acumulaci&oacute;n de deuda flotante est&aacute; relacionada m&aacute;s directamente con el financiamiento a trav&eacute;s de transferencias.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Aunque el ejercicio es bastante simplista, plantea la necesidad de que un nuevo dise&ntilde;o fiscal requiere analizar la manera en que las instituciones han reaccionado a las pol&iacute;ticas de financiamiento subnacional, particularmente en lo relacionado al esfuerzo fiscal, donde las usuales hip&oacute;tesis sobre una creciente pereza fiscal y las transferencias no est&aacute;n se&ntilde;aladas en la evidencia analizada en este documento. M&aacute;s aun, esta se&ntilde;al a las capacidades de gesti&oacute;n como la variable que podr&iacute;a asociarse m&aacute;s directamente a las contribuciones de los cr&eacute;ditos y los recursos propios. Un an&aacute;lisis por tipos de municipio es evidentemente necesario.</font></p>     <p align="justify">&nbsp;</p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="3"><b>6. El cr&eacute;dito y las prioridades del gasto municipal</b></font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">El siguiente Cuadro muestra el destino nominal de la deuda municipal, relacionando el gasto clasificado funcionalmente con la fuente de financiamiento.</font></p>     <p align="justify"><a name="c11"></a></p>     <p align="center"><img src="/img/revistas/rlde/n10/a05_cuadro_11.gif" width="522" height="330"></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Nominalmente, los gobiernos municipales recibieron en el periodo US$ 416 millones por desembolsos, que mayoritariamente se han dirigido a proyectos del sector econ&oacute;mico (31 %), principalmente en infraestructura de transportes. Tambi&eacute;n los proyectos de vivienda y medio ambiente se financiaron con cr&eacute;ditos en vigencia, pero entre ambos suman poco m&aacute;s del 13 <i>% </i>del total de desembolsos. De las funciones sociales, s&oacute;lo educaci&oacute;n ha logrado financiarse con un monto de US$ 31 millones (7.5%) mientras que salud ha recibido montos muy modestos que no suman ni US$ 5.5 millones (1.3% del total), menos que la funci&oacute;n de protecci&oacute;n social (1.5%). Sobresale una concentraci&oacute;n de desembolsos (US$ 176 millones, 42 % del total) dirigido a adquisiciones de activos financieros. Esto ha sido relacionado a las operaciones de canjes de deuda y otras que fueron facilitadas en el marco del PRF, que no pueden reflejarse &iacute;ntegramente en la informaci&oacute;n utilizada en este estudio.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Esta evidencia estar&iacute;a se&ntilde;alando que, sea por factores de oferta o demanda, los cr&eacute;ditos se estar&iacute;an dirigiendo fundamentalmente al sector de caminos y probablemente a operaciones de refinanciamiento. Sin embargo, tambi&eacute;n se debe considerar la informaci&oacute;n anterior, que muestra que los municipios han tenido que movilizar m&aacute;s recursos para el pago del servicio de la deuda que los desembolsos que han podido recibir de sus financiadores. Por otra parte, las caracter&iacute;sticas de la oferta de cr&eacute;dito actual estar&iacute;an se&ntilde;alando que el acceso a recursos de cr&eacute;dito en el pa&iacute;s no estar&iacute;a asociado necesariamente a las necesidades prioritarias de las entidades subnacionales. Cabe entonces la posibilidad de que las alcald&iacute;as recurran a estos cr&eacute;ditos para compensar y usar los recursos que quedan disponibles en</font> <font face="Verdana" size="2">sus verdaderas prioridades. Por tanto, mas all&aacute; de identificar el destino del cr&eacute;dito al que los municipios han tenido acceso, reconociendo tambi&eacute;n la caracter&iacute;stica de fungibilidad del dinero, por la que, aun cuando un cr&eacute;dito otorgado a un municipio estar&iacute;a destinado a un sector espec&iacute;fico (por ejemplo, salud, educaci&oacute;n, etc.), la inversi&oacute;n de este cr&eacute;dito puede estar compensando una disminuci&oacute;n intencional de la inversi&oacute;n en este sector, liberando as&iacute; recursos que la municipalidad decide emplear para otros fines. De la misma manera, una reducci&oacute;n de los desembolsos por pr&eacute;stamos puede no tener efecto sobre el nivel de gasto que la municipalidad destina a una actividad determinada, puesto que &eacute;sta puede remplazar este financiamiento reduciendo otros gastos (no los gastos a los que nominalmente estaba asignado el financiamiento perdido). Es decir, el impacto &uacute;ltimo del cr&eacute;dito no estar&iacute;a en el sector en el que nominalmente se inscriben estos recursos en el presupuesto, sino en el sector en que efectivamente se incrementa el gasto, cuando ingresa ese cr&eacute;dito.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">As&iacute;, podemos suponer que el gasto municipal est&aacute; financiado por los ingresos, m&aacute;s las fuentes de financiamiento a las que el municipio accede:</font></p>     <p align="center"><font face="Verdana" size="2"><i><b>G = Y + F</b></i></font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Si suponemos que una fracci&oacute;n de este financiamiento total ha sido empleado para financiar el sector i, obtenemos:</font></p>     <p align="center"><font face="Verdana" size="2"><i><b>G = &alpha;Y +&beta;F</b></i></font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">El coeficiente alfa nos muestra la proporci&oacute;n en que los ingresos han financiado el gasto en la funci&oacute;n i, mientras que beta nos muestra la proporci&oacute;n de estos gastos que ha financiado el endeudamiento. Utilizamos la ecuaci&oacute;n anterior para analizar el comportamiento de los gastos municipales en diferentes sectores, o m&aacute;s propiamente &iexcl;as funciones, y su relaci&oacute;n con el financiamiento a trav&eacute;s de pr&eacute;stamos y otras fuentes.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Para ello, realizamos regresiones de datos de panel para cada funci&oacute;n del gasto con la informaci&oacute;n disponible en el per&iacute;odo de estudio. Se incluyen para la ecuaci&oacute;n de cada funci&oacute;n de gastos las siguientes variables como representaci&oacute;n de las fuentes de financiamiento: i) los desembolsos de deuda (Deuda), ii) los ingresos tributarios (Tributarios), iii) otros ingresos no tributarios, iv) los recursos HIPC (HIPC), v) los recursos que provienen de la coparticipa</font><font face="Verdana" size="2">ci&oacute;n tributaria (Coparticipaci&oacute;n PP) y vi) como proxy de la deuda flotante, se us&oacute; la cuenta de incremento de pasivos de corto plazo (Deuda Flotante)<sup>26</sup>.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">En primer lugar, se observa evidencia de que los gastos en salud se financiaron principalmente con recursos HIPC, coparticipaci&oacute;n tributaria y otros ingresos municipales, como tasas. Hasta el 2004, los impuestos no eran significativos en el financiamiento de este sector, pero considerando el desempe&ntilde;o 2000-2006, &eacute;ste recibe financiamiento m&aacute;s importante de fuentes propias (ingresos tributarios y no tributarios), lo que puede reflejar mejoras en el desempe&ntilde;o de los municipios, tanto en la ejecuci&oacute;n de esta funci&oacute;n como en sus recaudaciones (<a href="#c12">Cuadro 12</a>).</font></p>     <p align="justify"><a name="c12"></a></p>     <p align="center"><img src="/img/revistas/rlde/n10/a05_cuadro_12.gif" width="554" height="271"></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Al mismo tiempo, se sabe que en los dos &uacute;ltimos a&ntilde;os se han concretado, por primera vez bajo la administraci&oacute;n directa de los municipios, cr&eacute;ditos importantes en los sectores de salud y educaci&oacute;n, otorgados por instituciones multilaterales, a ciertas ciudades del pa&iacute;s. Este tipo de iniciativas han podido dar lugar en sus fases iniciales a mayores requerimientos de recursos corrientes (como recursos propios) para llevar adelante la gesti&oacute;n de estos proyectos. A corto plazo, esperar&iacute;amos que estos cr&eacute;ditos se reflejen en m&aacute;s desembolsos para este sector y reviertan la relaci&oacute;n negativa observada, aunque con un coeficiente menor. Otro efecto de este eventual cambio en la forma de financiamiento del gasto podr&iacute;a ser la incidencia de la acumulaci&oacute;n de deuda flotante, que anteriormente no result&oacute; significativa,</font> <font face="Verdana" size="2">y que podr&iacute;a derivar de las reconocidas dificultades de coordinaci&oacute;n entre la ejecuci&oacute;n f&iacute;sica y la gesti&oacute;n de los desembolsos para los proyectos financiados con cr&eacute;ditos.</font></p>     <p align="justify"><a name="c13"></a></p>     <p align="center"><img src="/img/revistas/rlde/n10/a05_cuadro_13.gif" width="547" height="271"></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Para el caso del gasto funcional en educaci&oacute;n, los resultados se&ntilde;alan que el financiamiento proviene de los recursos HIPC, de las trasferencias de coparticipaci&oacute;n tributaria y de otros ingresos no tributarios, as&iacute; como de la generaci&oacute;n de deuda flotante. En este caso, el endeudamiento no parece significativo, y adem&aacute;s se sugiere una relaci&oacute;n negativa con los gastos en educaci&oacute;n. Estos resultados no se diferenciaron significativamente de los obtenidos al 2004, mostrando que no hubo cambios de pol&iacute;tica.</font></p>     <p align="justify"><a name="c14"></a></p>     <p align="center"><img src="/img/revistas/rlde/n10/a05_cuadro_14.gif" width="554" height="286"></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Entre los servicios p&uacute;blicos que proveen los municipios se encuentran la recolecci&oacute;n de basura, el alumbrado p&uacute;blico, etc., algunos de los cuales en principio deben financiarse con</font> <font face="Verdana" size="2">tasas municipales. Los resultados del ejercicio con esta funci&oacute;n presentan una situaci&oacute;n que sugiere algunos problemas. Con los datos al 2004, los gastos en servicios p&uacute;blicos estaban relacionados con el financiamiento de ingresos propios (tributarios y otros ingresos municipales) y en alguna medida con la coparticipaci&oacute;n tributaria. No obstante, en el ejercicio m&aacute;s reciente la coparticipaci&oacute;n tributaria es la fuente m&aacute;s relevante, pero no se puede encontrar evidencia de una importancia significativa de los ingresos propios, la fuente de financiamiento por excelencia para estos servicios. Tambi&eacute;n es sugestiva la relevancia del financiamiento a trav&eacute;s de deuda flotante.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Esta informaci&oacute;n podr&iacute;a estar apoyando opiniones en relaci&oacute;n a que los servicios municipales ser&iacute;an persistentemente deficitarios, debido, entre otras razones, al establecimiento de tasas que no cubren adecuadamente los costos del servicio, parte de los cuales estar&iacute;an siendo financiados por transferencias de otros recursos de las alcald&iacute;as. Aunque no se encuentra una relaci&oacute;n significativa entre estos servicios y el nivel de endeudamiento, la acumulaci&oacute;n de cuentas por cobrar en este sector a trav&eacute;s de deuda flotante estar&iacute;a generando pasivos contingentes importantes para las finanzas municipales. M&aacute;s aun si estos servicios son administrados por empresas cuyos balances no se consolidan; adem&aacute;s de d&eacute;ficit persistentes, podr&iacute;an acumularse cr&eacute;ditos, que en caso de quiebra, pueden terminar como una responsabilidad para la alcald&iacute;a. Por estas razones, este tipo de riesgo debe analizarse con m&aacute;s profundidad, no s&oacute;lo para efectos de control sino tambi&eacute;n de una mejor gesti&oacute;n.</font></p>     <p align="justify"><a name="c15"></a></p>     <p align="center"><img src="/img/revistas/rlde/n10/a05_cuadro_15.gif" width="604" height="308"></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Resulta interesante observar que si bien, en el periodo 2000-2004, los desembolsos de deuda constituyen una fuente de recursos importante para financiar los gastos en carreteras, entre los a&ntilde;os 2000 y 2006 &eacute;stos no parecen ser significativos. Esto resulta muy contradictorio con la asignaci&oacute;n de los desembolsos observada en los datos nominales, distribuidos ampliamente en favor de esta funci&oacute;n. Esto se ha intentado asociar a una insuficiente ejecuci&oacute;n f&iacute;sica de proyectos grandes, o a desfases en la ejecuci&oacute;n de los desembolsos de proyectos de este sector que pudieron haber sido cubiertas de alguna manera con transferencias.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Un elemento importante para el financiamiento de todas las funciones, tanto para municipios como para prefecturas han sido las transferencias del IDH. Sin embargo, el periodo de an&aacute;lisis seleccionado s&oacute;lo considera un a&ntilde;o regular de recaudaciones de estos impuestos (reci&eacute;n el 2005 se promulg&oacute; la reforma), por lo que no es posible realizar estimaciones con una sola observaci&oacute;n por municipio para esta variable. As&iacute;, se prefiri&oacute; realizar una actualizaci&oacute;n de los ejercicios, de forma que permitiera comparaciones con los resultados previos y con la informaci&oacute;n disponible. Sin embargo, la influencia de esta nueva fuente de financiamiento es patente y podr&iacute;amos esperar que se refleje, al menos en parte, en la constante incorporada en las ecuaciones para la estimaci&oacute;n. En todos los casos, los coeficientes para la constante han resultado significativos y podr&iacute;amos relacionar este hecho con la influencia del financiamiento obtenido para estos gastos a trav&eacute;s del IDH y otras fuentes que no fueron consideradas espec&iacute;ficamente, como las donaciones (que en el ejercicio inicial no fueron incluidas individualmente por los reducidos montos que presentaban). El signo negativo presentado en todos los casos junto con la significaci&oacute;n sugiere la necesidad de analizar m&aacute;s a fondo estos nuevos elementos en el sistema de financiamiento municipal, que hay que reconocer que ha sufrido un cambio importante desde el a&ntilde;o 2006.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Los resultados presentados permiten inferir que hay una tendencia a usar m&aacute;s financiamiento con recursos propios, para la mayor&iacute;a de los sectores. A lo largo de este periodo, el endeudamiento no ha sido significativo para explicar la tendencia de los gastos de ning&uacute;n sector, lo que contradice el hecho de que la funci&oacute;n de asuntos econ&oacute;micos fue el destino de gran parte de los desembolsos (30%) de pr&eacute;stamos entre 2000 y 2006. Es tambi&eacute;n sobresaliente que se mantenga una relaci&oacute;n inversa y significativa entre los gastos en salud y el endeudamiento, lo que estar&iacute;a indicando que, hasta la fecha, la ejecuci&oacute;n de proyectos financiados con cr&eacute;dito demanda capacidades y otros recursos que se dejan de usar en sectores como el de salud. Otro elemento a tomar en cuenta es que la existencia de un contrato</font> <font face="Verdana" size="2">de pr&eacute;stamos tambi&eacute;n induce a no descuidar la ejecuci&oacute;n f&iacute;sica de las obras. Por otra parte, se estar&iacute;a evidenciando que la deuda flotante resulta ser una de las fuentes de financiamiento m&aacute;s significativo en todos los sectores, lo que evidencia un incremento importante del riesgo fiscal de las municipalidades, aunque no se presenten d&eacute;ficit nominales.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify">&nbsp;</p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="3"><b>7. Conclusiones</b></font></p>     <blockquote>       <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">&bull;&nbsp; &nbsp; Lo primero que podr&iacute;a destacarse de estos resultados es el entorno controlado (no se dice estable) que han logrado las finanzas subnacionales en los &uacute;ltimos a&ntilde;os en Bolivia, como resultado de un contexto econ&oacute;mico-fiscal mucho m&aacute;s favorable, la nueva distribuci&oacute;n de los beneficios de los hidrocarburos y las medidas de control fiscal que ha implementado el Gobierno nacional, cuyo impacto tiene evidencia en los ejercicios del presente estudio. El an&aacute;lisis cuantitativo sugiere que el endeudamiento subnacional se encuentra actualmente dentro de l&iacute;mites razonables, pero preocupa que su repago dependa de recursos relacionados con el sector hidrocarburos y est&eacute; muy pobremente respaldado por recursos generados en las econom&iacute;as locales y mucho menos departamentales. Adem&aacute;s de la elevada vulnerabilidad asociada, este patr&oacute;n de financiamiento tiene implicaciones econ&oacute;micas que limitar&aacute;n las ventajas del endeudamiento y de los proyectos que se decidan financiar en este contexto.</font></p>       <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">&bull;&nbsp; &nbsp; Los resultados del an&aacute;lisis del cr&eacute;dito y las prioridades del gasto municipal han sido sugestivos. No se pude identificar el gasto en un sector (o mas bien una funci&oacute;n) que est&eacute; siendo promovido por los cr&eacute;ditos adquiridos por los gobiernos municipales en el periodo 2000-2006. Ni siquiera para el sector relacionado con la infraestructura urbana y de transportes se ha encontrado una relaci&oacute;n significativa entre sus gastos y el endeudamiento. Esto es consistente con la decreciente contribuci&oacute;n de los cr&eacute;ditos al financiamiento subnacional, cuya ca&iacute;da para el a&ntilde;o 2006 no se pudo explicar claramente, pero que, en todo el periodo, los ejercicios han sugerido que est&aacute; relacionada con al menos tres aspectos: crecientes transferencias, recursos propios en los municipios m&aacute;s capacitados y una deuda flotante que puede estar creciendo de forma explosiva.</font></p>       <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">&bull;&nbsp; &nbsp; Hay se&ntilde;ales de una creciente importancia de los recursos tributarios propios para el financiamiento de sectores estrat&eacute;gicos como salud, asuntos econ&oacute;micos y servicios p&uacute;blicos (en este &uacute;ltimo sector se debe analizar la posibilidad de la acumulaci&oacute;n de peligrosos d&eacute;ficit). As&iacute;, para las siete municipalidades m&aacute;s activas en cuanto al endeudamiento, se ha encontrado una correlaci&oacute;n altamente positiva entre los desembolsos</font> <font face="Verdana" size="2">recibidos y las recaudaciones tributarias, frente a coeficientes mucho menores para la relaci&oacute;n entre la acumulaci&oacute;n de deuda flotante con los recursos propios e incluso con las transferencias. Estos resultados al menos estar&iacute;an se&ntilde;alando que estas alcald&iacute;as se sienten motivadas a usar sus capacidades institucionales para gestionar activamente tanto cr&eacute;ditos como recursos propios, adem&aacute;s de contener la deuda flotante. Esto estar&iacute;a en desacuerdo, al menos para este &quot;peque&ntilde;o grupo&quot;, con las hip&oacute;tesis manifestadas en relaci&oacute;n a la pereza fiscal que estar&iacute;a induciendo el sistema. Sin embargo, al otro lado est&aacute;n el resto de las municipalidades de la muestra (120) donde se ha mostrado tambi&eacute;n una elevada correlaci&oacute;n entre la acumulaci&oacute;n de deuda flotante (ya que no registran cr&eacute;ditos formales) y las transferencias que est&aacute;n recibiendo, as&iacute; como con sus recursos propios. Lo cual tambi&eacute;n apunta a las capacidades institucionales como el elemento que puede estar marcando la diferencia entre el desempe&ntilde;o de ambos grupos, quiz&aacute; incluso m&aacute;s que los incentivos del sistema que ser&iacute;an comunes para ambos casos (al menos en principio).</font></p>       <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">&bull;&nbsp; &nbsp; El crecimiento de la deuda flotante parece ser el asunto m&aacute;s significativo actualmente para el dise&ntilde;o de las reglas fiscales. Si bien el Gobierno central ha ajustado la definici&oacute;n y reglamentaci&oacute;n a efectos de control, el registro de las obligaciones es complejo y todav&iacute;a muy d&eacute;bil en estas instituciones. Actualmente, el control subnacional est&aacute; tendiendo a incentivar el desarrollo de una pol&iacute;tica de endeudamiento plurianual, con estrategias y metas anuales, que a mediano plazo se pretende sean consideradas en los presupuestos y programas operativos anuales. Este tipo de pol&iacute;ticas evitar&iacute;a la necesidad de registros muy precisos para controlar el riesgo fiscal proveniente de esta fuente. Sin embargo hay que reconocer que los retrasos en los pagos de las cuentas en las instituciones p&uacute;blicas tambi&eacute;n se deben a dificultades en la ejecuci&oacute;n financiera de los desembolsos, particularmente de cr&eacute;ditos externos. Tambi&eacute;n puede influir la poca previsibilidad que ha caracterizado a algunas fuentes de financiamiento, que, por ejemplo en el caso del IDH, ha significado el a&ntilde;o 2006 desembolsos inesperados en los dos &uacute;ltimos meses del a&ntilde;o. Sin embargo, las transferencias intergubernamentales distribuidas por regla han tenido tradicionalmente un buen desempe&ntilde;o en este aspecto, y son m&aacute;s bien las fuentes gestionadas por las entidades, como cr&eacute;ditos, donaciones, entre otros, las que m&aacute;s sufren de este problema.</font></p> </blockquote>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Finalmente y en otro &aacute;mbito de reflexi&oacute;n, actualmente se est&aacute; debatiendo la conformaci&oacute;n de autonom&iacute;as bajo reg&iacute;menes radicalmente opuestos<sup>27</sup>, Aunque no es el objetivo de este trabajo reflexionar sobre estas propuestas, se podr&iacute;an deducir algunas implicaciones de lo expuesto, en relaci&oacute;n al endeudamiento y el control fiscal subnacional en un nuevo dise&ntilde;o.</font></p>     <blockquote>       <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">&bull;&nbsp; &nbsp; Por una parte, el documento ha se&ntilde;alado repetidas veces que m&aacute;s autonom&iacute;a implica tambi&eacute;n una limitada dependencia de las transferencias &iexcl;ntergubernamentales, junto con importantes contribuciones locales al financiamiento, recursos sobre los que s&iacute; se pueden limitar las responsabilidades efectivamente y permitir un acceso m&aacute;s &quot;libre&quot; al mercado de cr&eacute;dito y otras alternativas de financiamiento. Lo opuesto, frente a elevadas transferencias y baja contribuci&oacute;n de los recursos propios, en pa&iacute;ses con &eacute;xito en el control de las finanzas subnacionales han estado asociados a estrictos controles y reglas fiscales, complementados con controles sobre el desempe&ntilde;o de los servicios subnacionales. Por otra parte, hay evidencia tambi&eacute;n de que restricciones excesivas (no s&oacute;lo controles) han derivado en el traspaso impl&iacute;cito o hasta expl&iacute;cito de las responsabilidades al Gobierno central, quien desde luego no puede asegurar la mejor provisi&oacute;n de todos los servicios y peor si asume estas obligaciones cuando ya se ha generado una crisis. Estas situaciones tan restrictivas son susceptibles de generar presiones pol&iacute;ticas y sociales que pueden acabar en negociaciones complejas y contraproducentes para la cesi&oacute;n de financiamientos.</font></p>       ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="Verdana" size="2">&bull;&nbsp; &nbsp; En esta disyuntiva, el Gobierno nacional tendr&aacute; que pensar con anticipaci&oacute;n en los incentivos y el grado de influencia que querr&aacute; mantener en cada uno de los tipos de autonom&iacute;as que se establezcan. Lo que es muy factible es que, como en otras ocasiones, sus interlocutores subnacionales perciban con claridad su predisposici&oacute;n a imponer disciplina y, de forma racional, act&uacute;en en consecuencia. Algunos riesgos para el control fiscal a considerar en este contexto pueden ser:</font></p>       <blockquote>         <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">i) Tal vez &eacute;ste no es el entorno ideal para determinar reglas y f&oacute;rmulas precisas para controlar las finanzas y las operaciones subnacionales, mientras que estos esfuerzos podr&iacute;an aspirar de forma m&aacute;s realista a reducir la incertidumbre y promover meca</font><font face="Verdana" size="2">nismos que conduzcan a la discusi&oacute;n y consenso sobre los procedimientos que a futuro puedan conducir a asumir los cambios que se decidan</font></p>         <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">ii) Las posiciones pol&iacute;ticas antag&oacute;nicas entre las autonom&iacute;as por establecerse est&aacute;n generando un espacio para la negociaci&oacute;n, la presi&oacute;n y, eventualmente, la discrecionalidad. Es posible que a Futuro el Gobierno no tenga reparos para evidenciar y sancionar un manejo fiscal imprudente en las regiones m&aacute;s auton&oacute;micas, obteniendo hasta r&eacute;ditos para el control de rescates que pudiera articular en caso de una crisis. Pero esto ser&aacute; m&aacute;s dif&iacute;cil con las entidades territoriales m&aacute;s dependientes del Gobierno nacional, aumentando su vulnerabilidad a recibir presiones sociales, aunque fuere frente a una probada indisciplina. Considerando la poca experiencia en la gesti&oacute;n de las nuevas instituciones, las crisis pueden surgir r&aacute;pidamente. En estas circunstancias, la experiencia internacional parece inclinarse por reglas fiscales claras y anticipadas como marco para las negociaciones que seguramente se tendr&aacute; que enfrentar, evitando as&iacute; generar la convicci&oacute;n entre cualquiera de los interlocutores subnacionales de que es &quot;demasiado grande para caer&quot;, como se expresa la literatura en la materia. Eso s&iacute;, las reglas tendr&aacute;n que ser posibles de cumplir sin esfuerzos extraordinarios.</font></p>   </blockquote> </blockquote>     <p align="justify">&nbsp;</p>     <p><font size="3"><b><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Notas</font></b></font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">* Este documento es una actualizaci&oacute;n del un estudio previo de la GTZ (2006), elaborado por Ximena Coronado y Jos&eacute; Luis Evia y actualizado por Ximena Coronado y Paola Mej&iacute;a.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">1&nbsp; &nbsp; En el documento, el t&eacute;rmino subnacional hace referencia a los gobiernos municipales y a las prefecturas, aunque estas &uacute;ltimas son consideradas hasta la fecha como instancias de administraci&oacute;n desconcentradas. Asimismo, se utilizan con el mismo significado general los t&eacute;rminos: cr&eacute;dito, financiamiento reembolsable, deuda y endeudamiento. A menos que se especifique otro significado, estos t&eacute;rminos hacen referencia al endeudamiento de largo plazo, que la legislaci&oacute;n boliviana establece que es el que tiene un plazo de repago mayor a un a&ntilde;o.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">2&nbsp; &nbsp;Mediante Ley N&deg; 3058, aprobada en fecha 17 de mayo de 2005, es creado el IDH, que grava el 32% del total de la producci&oacute;n de hidrocarburos (petr&oacute;leo, gas natural y GLP). Su distribuci&oacute;n est&aacute; reglamentada mediante los Decretos Supremos 28223, 28333 y 28421, complementados por la Ley 3322, de! 16 de enero de 2006, que establece el Fondo Compensatorio.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">3&nbsp; &nbsp;Respecto a la inversi&oacute;n municipal en Bolivia, la normativa no permite hacer una diferenciaci&oacute;n precisa entre gasto corriente y de capital. Dentro del gasto denominado de inversi&oacute;n, se llegan a incluir gastos tales como servicios de endeudamiento, bienes y servicios e incluso personal, entre otros, incurridos en proyectos y programas de sectores sociales determinados.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="Verdana" size="2">4&nbsp; &nbsp;Cubre fundamentalmente el gasto corriente y el servicio de la deuda (amortizaci&oacute;n de capital m&aacute;s intereses)</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">5   Para los detalles sobre la Informaci&oacute;n utilizada, s&iacute;rvase consultar el documento original GTZ (2006).</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">6&nbsp; &nbsp;Donde se establece la obligaci&oacute;n de todas las Instituciones p&uacute;blicas de registrar de forma previa todas sus Iniciativas de endeudamiento interno y externo, directo o indirecto, contingente, de corto o mediano plazo, con agentes p&uacute;blicos o privados. Incluyendo gastos devengados no pagados, as&iacute; como la obligatoriedad de sujetarse a l&iacute;mites de endeudamiento, la regla del 20/200.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">7&nbsp; &nbsp; Esta regla establece que el peso del valor presente del stock de la deuda debe ser menor o igual al 200% de los ingresos corrientes, y que el servicio de la misma debe ser menor al 20% de &eacute;stos. El estudio anterior se&ntilde;al&oacute; la utilidad de esta regla y la legitimidad lograda para su utilizaci&oacute;n; gracias a su aplicaci&oacute;n seria, su control es sencillo y la experiencia lograda en su manejo tanto en las instancias subnacionales como en el gobierno central. Tambi&eacute;n se mencion&oacute; que genera incentivos para que los gobiernos subnacionales escojan un perfil de deuda con intereses bajos y plazos largos (10 a&ntilde;os de plazo y 6% de inter&eacute;s en promedio en una cartera), aunque este perfil no alcanzaba los est&aacute;ndares de concesionalidad com&uacute;nmente aceptados a nivel internacional. Se habl&oacute; de los riesgos que implicar&iacute;a el uso de tasas de descuento en lugar del pasivo total en el c&aacute;lculo del valor presente del saldo de la deuda, por introducir una puerta a la discrecionalidad que podr&iacute;a debilitar la reputaci&oacute;n de esta regla.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">8&nbsp; &nbsp;Para una consideraci&oacute;n de cada una de las conclusiones, ver GTZ (2005).</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">9&nbsp; &nbsp;Aprobado por Resoluci&oacute;n Ministerial 272, de junio de 2007. Tambi&eacute;n se identifican criterios m&aacute;s espec&iacute;ficos para la determinaci&oacute;n y l&iacute;mites de la deuda flotante.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">10&nbsp; &nbsp;La aplicaci&oacute;n de los citados criterios para la determinaci&oacute;n de la deuda flotante demanda la modificaci&oacute;n del c&aacute;lculo del indicador del servicio de la deuda establecido para el RIOCP, con el fin de obtener una evaluaci&oacute;n confiable de la capacidad de endeudamiento de las entidades p&uacute;blicas que pretendan contraer nuevos cr&eacute;ditos.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">11&nbsp; A trav&eacute;s del Decreto Supremo 29141.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">12&nbsp; La CPE determina que toda deuda p&uacute;blica est&aacute; garantizada y que todo compromiso contra&iacute;do de acuerdo a las leyes es inviolable. La Ley SAFCO, adem&aacute;s, aclara que para la deuda subnacional contra&iacute;da por el TGN, por cuenta de una entidad beneficiario, que asume la responsabilidad de su repago.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">13&nbsp; Hay que destacar a la Ley del Dialogo 2000 como un hito en el desarrollo del sistema de financiamiento subnacional. pues establece la implementaci&oacute;n de forma coordinada de varios instrumentos orientados a la reducci&oacute;n de la pobreza, en torno a la Pol&iacute;tica Nacional de Compensaci&oacute;n (PNC). Esta pol&iacute;tica reorienta la funci&oacute;n y los objetivos del FNDR, estableci&eacute;ndolo como el mecanismo oficial de canalizaci&oacute;n de recursos p&uacute;blicos de cr&eacute;dito para la inversi&oacute;n descentralizada, con los objetivos principales de: (i) contribuir al desarrollo local y regional, (ii) fomentar el desarrollo del mercado privado de financiamiento, y (iii) promover el endeudamiento prudente a trav&eacute;s de programas de desarrollo institucional.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="Verdana" size="2">14 Que ha absorbido la antigua Nacional Financiera Boliviana (NAFIBO) y el Fondo Financiero de Desarrollo del Sistema Financiero.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">15 Estrictamente hablando, la literatura ha analizado las implicaciones tanto de la descentralizaci&oacute;n pol&iacute;tica como la descentralizaci&oacute;n hacia el mercado, de las funciones y competencias del Estado. Sin embargo, las condiciones e implicaciones en ambos casos son totalmente diferentes. Este documento en particular centra su inter&eacute;s en los efectos de la descentralizaci&oacute;n fiscal.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">16 Editores del libro &quot;Fiscal Decentralization and the Challenge of Hard Budget Constraints&quot;. 2004, The MIT Press Cambridge Massachusetts.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">17 Hay que considerar, sin embargo, que lo demanda y mecanismos de oferta del cr&eacute;dito son considerablemente diferentes entre niveles y entre pa&iacute;ses.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">18 El an&aacute;lisis cuantitativo sobre el endeudamiento se basa en los datos provenientes de la ejecuci&oacute;n presupuestaria de los gobiernos subnacionales que se reporta a la Contadur&iacute;a General de la Rep&uacute;blica para las gestiones 2000-2006. Estos datos no cuentan con los reportes de ejecuci&oacute;n presupuestaria de todos los gobiernos municipales para todos los a&ntilde;os, debido a que algunos no las han presentado durante todo el per&iacute;odo. Adicionalmente, no todos los a&ntilde;os son los mismos municipios los que reportan su ejecuci&oacute;n presupuestaria. En la base de datos construida existen 127 municipios que reportan informaci&oacute;n sobre su ejecuci&oacute;n presupuestaria todos los a&ntilde;os considerados. Si bien esta base de informaci&oacute;n disponible no cubre a todos los municipios, podemos asumir con cierta certeza que todos los municipios que reciben cr&eacute;dito est&aacute;n incluidos entre los municipios que reportan sus ejecuciones presupuestarias como requisito para estas gestiones. Sin embargo, estos reportes presentan limitaciones en cuanto al registro tanto de las cuentas por cobrar con proveedores de bienes y servicios como de donaciones, registros que en ambos casos pueden ser incompletos. Asimismo, no se cuenta con informaci&oacute;n fidedigna acerca del saldo de la deuda vigente de las instituciones subnacionales, por cuanto no existe a la fecha una base de datos que consigne todas estas obligaciones, salvo la informaci&oacute;n que refleja la deuda garantizada por el Gobierno en su gran mayor&iacute;a externa, que ha sido depurada recientemente.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">19 Ni las municipalidades ni las prefecturas acceden directamente al cr&eacute;dito externo, y pr&aacute;cticamente el total de los cr&eacute;ditos est&aacute; denominado en d&oacute;lares americanos. La clasificaci&oacute;n presentada estar&iacute;a reflejando en muchos casos una gesti&oacute;n directa de la municipalidad ante el organismo internacional financiador (cr&eacute;dito externo, pr&eacute;stamo de cr&eacute;dito externo) o una cesi&oacute;n de recursos de un cr&eacute;dito externo gestionado por el Gobierno central (transferencia de cr&eacute;dito externo o tambi&eacute;n denominado cr&eacute;dito subsidiado) y lo mismo para el caso del cr&eacute;dito interno.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">20 Las fuentes de financiamiento corresponden a pr&eacute;stamos de cr&eacute;dito externo (US$ 77 millones), pr&eacute;stamos del TGN (US$ 67 millones), pr&eacute;stamos de recursos espec&iacute;ficos (US$ 61 millones), cr&eacute;dito externo (US$ 33 millones), cr&eacute;dito interno (US$ 23 millones) y otras fuentes (US$ 16 millones).</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">21 No se ha podido precisar el origen de esta cuenta, que varios gobiernos municipales reportan en sus estados financieros. Es posible que sea resultado de una mala apropiaci&oacute;n de algunos de los recursos del IDH, o que simplemente est&eacute;n concentrando las obligaciones pendientes que no tienen financiamiento determinado al final de cada gesti&oacute;n o re&uacute;nan transferencias extraordinarias que no se sujetan a la clasificaci&oacute;n habitual.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">22&nbsp; Las fuentes de financiamiento m&aacute;s importantes corresponden a pr&eacute;stamos de cr&eacute;dito externo (70%) y pr&eacute;stamos de recursos espec&iacute;ficos (19%).</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">23&nbsp; Lo que se&ntilde;ala que casi la totalidad de &eacute;stos se refieren a recursos gestionados con entidades nacionales, originalmente financiados por acreedores externos.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="Verdana" size="2">24 No se contempla aqu&iacute; la alternativa de un cr&eacute;dito que busque alisar el consumo intertemporal, frente a una ca&iacute;da de los ingresos de car&aacute;cter temporal. Se asumir&iacute;a que estos casos no podr&iacute;an ser la regla y que este tipo de cr&eacute;ditos probablemente tendr&iacute;a que ser de corto plazo.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">25 Los resultados de aplicar un modelo probit para los datos de panel se obtuvieron estimando la matriz de varianzas y covarianzas mediante el m&eacute;todo de <i>bootstraping.</i></font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">26 Se toma el logaritmo de las variables y se utilizan todas las observaciones disponibles, incluyendo las de aquellos municipios que no recibieron nuevo financiamiento.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">27 Si comparamos las propuestas autonomistas oficializadas con el proyecto de la Nueva Constituci&oacute;n Pol&iacute;tica del Estado, todos ellos puestos a consideraci&oacute;n p&uacute;blica en diciembre del 2007.</font></p>     <p align="justify">&nbsp;</p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="3"><b>REFERENCIAS</b></font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Aguilar Perales, Javier y Fernando Ruiz Mier. 2004. &quot;Lineamientos de la pol&iacute;tica de transferencias condicionadas (PTC) a gobiernos municipales&quot;. Directorio &Uacute;nico de Fondos. Noviembre</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Banco Mundial. 2006. <i>&quot;La segunda fase de la descentralizaci&oacute;n en Bolivia&quot;. </i>Institutional Government Review, Volumen 2. Washington D.C. Diciembre.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Cartera Responsable de Participaci&oacute;n Popular. 2005. &quot;Compendio normativo sobre descentralizaci&oacute;n&quot;. Federaci&oacute;n de Asociaciones Municipales de Bolivia (FAM - BOLIVIA) y Asociaciones de Concejales de Bolivia (ACB). 1era Edici&oacute;n, Imprenta Creativa. Febrero.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Gesellschaft f&uuml;r technische Zusammenarbeit (GTZ). 2006. &quot;Elementos para la formulaci&oacute;n de una pol&iacute;tica de cr&eacute;dito p&uacute;blico subnacional en Bolivia&quot;. Marzo. Mimeo.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Peterson, George. 2000. &quot;Building Local Credit Systems&quot;. The World Bank - Municipal Finance. Urban &amp;. Local Government. Background Series 3. April.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Rattso, Jorn. 2003. &quot;Vertical Inbalance and Fiscal Behavior&quot;. En: <i>Fiscal Decentralization and the Challenge of Hard Budget Constraints. </i>The MIT Press Cambridge Massachusetts.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Rodden, J. y G. Eskeland. 2003. <i>Lesson and Conclusions: Fiscal Decentralization and the Challenge of Hard Budget Constraints. </i>The MIT Press Cambridge Massachusetts.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Rodden Jonathan, Gunnar Eskeland y Jennie Litvack. 2003. <i>&quot;lntroduction an Overview: Fiscal Decentralization and the Challenge of Hard Budget Constraints&quot;. </i>The MIT Press Cambridge Massachusetts.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Webb B., Stephen.2003. &quot;Argentina: Hardening the Povincial Budget Constraint&quot;. En: <i>Fiscal Decentralization and the Challenge of Hard Budget Constraints. </i>The MIT Press Cambridge Massachusetts.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">2004. <i>Fiscal Responsability Laws and Subnational Discipline: The Latin American Experience. </i>World Bank Policy Research Working Paper 3309. Mayo.</font></p>     <p align="justify">&nbsp;</p>      ]]></body>
</article>
