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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Algunos aportes de la psicología y el paradigma socio crítico a una educación comunitaria crítica y reflexiva]]></article-title>
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<abstract abstract-type="short" xml:lang="en"><p><![CDATA[ABSTRACT The present article is a contribution to the socio-comunitarian psychology, social representations and the socio-critical paradigm of a critical and reflexive community education. There are certain elements to be considered and materialized that are required to draft and develop a community education in the Plurinational State of Bolivia and elsewhere in Latin America and the Caribbean. The first part develops the key dimensions, interventions and factors of the socio-critical theory with regard to the reflexive and emancipatory education processes; furthermore, it deals with some central concepts of the socio-critical theory that support a critical reflexive community education, based on internalization/externalization, cooperation and collaboration, language and communication, action and interaction, cognition and meta-cognition, awareness and understanding, educative communities and generative themes in learning and teaching; and includes a synthesis of six important theories: socio-cultural, activity, situated and distributed cognition, critical cognition and the so-called shared construction of socio-individual sense and signification in relation to their natural essence and characteristics. The second part of the article deals with community psychology in relation to community agents or social mediators, the community diagnosis, socio-communitarian education as intervention method emphasized in the community diagnosis, and with the social representations in community education, insisting on social objects for a critical-reflexive study, on trialectic and social reality.]]></p></abstract>
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<kwd lng="es"><![CDATA[Educación comunitaria crítica y reflexiva]]></kwd>
<kwd lng="en"><![CDATA[Critical and reflexive community education]]></kwd>
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</front><body><![CDATA[ <p align="right"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"><b>ART&Iacute;CULO ORIGINAL</b></font></p>     <p align="right">&nbsp;</p>     <p align="center"><b><font size="4" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Algunos aportes de la psicología y   el paradigma socio crítico a una educación comunitaria crítica y reflexiva</font></b></p>     <p align="center">&nbsp;</p>     <p align="center">&nbsp;</p>     <p align="center"><b><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Sandra Unzueta Morales</font></b></p>     <p align="center"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Investigadora del Instituto Internacional de Integración </font></p>     <p align="center"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Convenio   Andrés Bello</font></p>     <p align="center">&nbsp;</p>     <p align="center">&nbsp;</p> <hr size="1" noshade>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align=center><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"><b>Resumen</b></font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Este artículo pretende   contribuir con algunos aportes de la psicología social comunitaria, las   representaciones sociales y el paradigma socio crítico a lo que se ha designado   como educación comunitaria crítica y reflexiva. El entrecruzamiento y trenzado   articulatorio de los elementos presentados y discutidos permiten visualizar un   perfil preliminar de los factores a considerar y materializar para concebir y   desarrollar una educación comunitaria de esta naturaleza en el Estado   Plurinacional de Bolivia, pero también en América Latina y el Caribe.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Básicamente esta   constituido por dos partes, la primera titulada ciertos criterios relevantes del paradigma   socio-crítico para la educación comunitaria crítico reflexiva que   desarrolla las dimensiones, mediaciones y factores clave de la teoría social crítica   respecto a procesos educativos reflexivos y emancipadores; algunos conceptos   centrales de la teoría socio crítica que aportan a una educación comunitaria   crítico reflexiva constituidos por la internalización/externalización o   interiorización/exteriorización, cooperación y colaboración, lenguaje y   comunicación, acción e interacción, cognición y metacognición, concienciación,   comprensión, comunidades educativas y temas generadores de aprendizaje   enseñanza; y seis grandes propuestas teórico prácticas sociocríticas para una   educación comunitaria crítico reflexiva compuesta por la teoría sociocultural,   de la actividad, cognición situada, cognición distribuida, cognición crítica y   la que se ha nombrado dentro del presente artículo como construcción compartida   de sentidos y significados socioindividuales por su esencia, naturaleza y   características.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">La segunda nombrada   como algunos criterios relevantes de la   psicología para la educación comunitaria crítico reflexiva trata la   psicología comunitaria a través de los agentes comunitarios o mediadores   sociales, el diagnóstico comunitario, la educación sociocomunitaria como   metodología de intervención enfatizando en la animación sociocultural; y las   representaciones sociales en la educación comunitaria haciendo hincapié en los   objetos sociales para el estudio crítico reflexivo, la trialéctica y la   realidad social.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"><b>Palabras clave:</b> Educación comunitaria   crítica y reflexiva.</font></p> <hr size="1" noshade>     <p align="center"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"><b>ABSTRACT</b></font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">The   present article is a contribution to the socio-comunitarian psychology, social representations   and the socio-critical paradigm of a critical and reflexive community   education. There are certain elements to be considered and materialized that   are required to draft and develop a community education in the Plurinational   State of Bolivia and elsewhere in Latin America and the Caribbean.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">The first part   develops the key dimensions, interventions and factors of the socio-critical   theory with regard to the reflexive and emancipatory education processes;   furthermore, it deals with some central concepts of the socio-critical theory   that support a critical reflexive community education, based on   internalization/externalization, cooperation and collaboration, language and   communication, action and interaction, cognition and meta-cognition, awareness   and understanding, educative communities and generative themes in learning and   teaching; and includes a synthesis of six important theories: socio-cultural,   activity, situated and distributed cognition, critical cognition and the   so-called shared construction of socio-individual sense and signification in   relation to their natural essence and characteristics.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">The second part of   the article deals with community psychology in relation to community agents or   social mediators, the community diagnosis, socio-communitarian education as   intervention method emphasized in the community diagnosis, and with the social   representations in community education, insisting on social objects for a   critical-reflexive study, on trialectic and social reality.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"><b>Keywords:</b> Critical and reflexive community education.</font></p> <hr size="1" noshade>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>&nbsp;</p>     <p>&nbsp;</p>     <p align=right><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"><i>El   hecho de que cada ser humano sea diferente de los demás, no significa   automáticamente que la educación debe ser estrictamente individualizada (Mora,2006: 68)</i></font><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"></font></p>     <p align=right>&nbsp;</p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"><b>Introducción</b></font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Una   educación comunitaria demanda pensar en Procesos de Aprendizaje Enseñanza (PAE)   centrados en grupos de sujetos que comparten elementos comunes relacionados con   valores, usos y costumbres generando una identidad y proyecto de vida propios.   Es decir que la visión formativa tiene que trascender lo individual para llegar   a lo social, sin que ello implique en absoluto negar la importancia o un   desconocimiento de la constitución de cada persona como ser único; muy por el   contrario, rescatar su intrasubjetividad e internalización particular del mundo   como actor o actora social que se identifica con las necesidades e intereses de   su comunidad, se organiza y actúa tanto en la búsqueda de alternativas o   soluciones como en la implementación o ejecución de las mismas, con base en un   conjunto de significados socialmente construidos y compartidos, en los cuales   es protagonista principal.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Desde esa óptica, indudablemente, la comunidad se desarrolla en torno a   objetivos comunes que permiten definir y planificar la organización estructural   y funcional de la misma. Aunque podemos identificar una serie de matices y   variaciones de unos grupos sociales a otros, en términos generales existen   aquellas comunidades constituidas con base en intereses individuales que   viabilizan la concentración de la producción y consumo de riquezas en pocas   manos, mediante el trabajo y la explotación de las mayorías; y las que se   forman en torno a necesidades e intereses comunes que fomentan una producción   compartida y un consumo equitativo, equilibrado y justo. Contradictoriamente   las primeras tratan de homogenizar las formas de pensamiento impulsando el   espíritu consumista a través de la colonización cultural de los otros pueblos;   y las segundas procuran emanciparlas mediante la descolonización de sus propias   realidades, el rescate y la formación de valores, usos y costumbres   alternativos al consumismo y a las formas de vida de los países altamente   industrializados.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">En ese camino se encuentran muchos países de América Latina y el   Caribe, entre los que destaca Bolivia, que actualmente desarrolla importantes   discusiones y debates, muchos de ellos materializados en distintos proyectos y   programas sociales, políticos y económicos destinados a viabilizar formas de   vida más equitativas, justas e igualitarias que tengan que ver con las propias   visiones de mundo y expectativas de vida de las distintas naciones. Obviamente,   este esfuerzo precisa de procesos educativos renovados, distintos a los   tradicionales, reproductores de otras realidades; es así que la educación   comunitaria se erige como una importante posibilidad en ese sentido, pero para   ello, es importante que sea crítica y reflexiva.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Para viabilizar una educación comunitaria crítica y reflexiva   consideramos que los procesos de aprendizaje enseñanza cuentan con el paradigma   sociocrítico como paraguas teórico práctico, el cual precisamente nace de   investigaciones comunitarias participantes, y también con la psicología   comunitaria como disciplina científica que dentro del campo de estudio del   comportamiento humano ha hecho posible tanto la transvesalización de temas de   interés social en las comunidades como la organización de colectividades para   responder a distintas necesidades.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">La perspectiva sociocrítica reúne la ideología y la autorreflexión para   la construcción compartida de los conocimientos en un proyecto político cuyo   propósito central es la transformación de las relaciones sociales por medio de   la búsqueda y ejecución de soluciones a problemas significativos de las   comunidades, a partir de su propia actividad. Para estudiar e interpretar su   mundo, la comunidad aprehende a la realidad como praxis, interrelacionando e   interconectando saberes, actividades y normas - tanto explícitas como   implícitas - socialmente aceptadas.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Esa comprensión debe estar encaminada a la emancipación de la humanidad   fundada en la crítica social frente a necesidades comunes no resueltas,   autonomía racional, formación para la participación y cambio; es decir, como   Popkewitz (1988) expresa en Paradigma e ideología en la investigación   educativa, se trata de conocer e interpretar la   realidad como praxis; integrar los saberes a los valores, normas y acciones   sociales; reconocer e impulsar el carácter liberador de la educación; fomentar   en todos los participantes procesos de autorreflexión y de toma de decisiones   consensuadas para la acción transformadora</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Por su parte, el estudio del comportamiento humano en el ámbito social   de interrelaciones e interacciones intersubjetivas cuenta con significativas   contribuciones de la psicología comunitaria, la cual presenta contundentes y   solventes factores y elementos que establecen, potencian y fortalecen la   importancia y riqueza del desarrollo de distintas capacidades, habilidades y   destrezas en el seno de las comunidades. En este sentido, podemos considerar a   éstas un significativo espacio didáctico de aprendizaje alternativo a las   formas acríticas e irreflexivas de la educación tradicional; además, implica un   trabajo con cada sujeto por la necesidad de auto reflexión, conocimiento   interno lo mismo que externo, para la toma de conciencia del papel protagónico   que tiene que asumir dentro de su comunidad.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Consideramos que una educación comunitaria para   desarrollarse de la manera que nuestros pueblos lo precisan en la conquista de   la utopía de la transformación social, política, económica y cultural, tiene   que ser crítica y reflexiva, para ello, tanto el paradigma sociocrítico como la   psicología comunitaria cuentan con aportes esenciales y fundamentales que   deberían ser considerados y viabilizados en esta nueva manera de concebir y   llevar a cabo los procesos educativos en nuestro contexto. A continuación,   presentamos estos elementos.</font></p>     <p align=justify><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"><b>1.   Algunos criterios relevantes del paradigma socio-crítico para la educación   comunitaria crítico reflexiva</b></font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Este enfoque presenta una visión global y dialéctica de la realidad   educativa, una perspectiva democrático participativa del proceso compartido de   elaboración de conocimientos, una posición revolucionaria y transformadora de   la epistemología y su interrelación e interacción con la realidad comunitaria,   espacio fundamental para activar y dinamizar la participación a través de las   formas de trabajo social que la caracterizan y que se asumen como medio   didáctico por excelencia: una educación comunitaria crítico reflexiva.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Este tipo de educación concibe el desarrollo de conocimientos en   estrecha relación con la búsqueda de soluciones a las dificultades de la   sociedad constituyendo a los partícipes del proceso en investigadores de las   necesidades más importantes y apremiantes de sus propias comunidades. David   Mora, quien viene impulsando hace más de una década estudios crítico sociales   de la educación en la región, enfatiza la importancia del componente   investigativo en los PAE; analiza el cuarto componente del &quot;aprendizaje   enseñanza basado en la investigación&quot; (AEBI) relacionado con la   &quot;reflexión sobre normas y valores&quot;, expresa:</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">... las reflexión sobre lo que se aprende y enseña, así como sobre los   métodos, nos permite superar o eliminar normas y valores contrarios a los   intereses comunitarios y colectivos, dando paso con ello a la construcción de   un nuevo concepto de normas y valores que beneficien a las mayorías,   especialmente a quienes han estado sometidos/as, explotados/as y   discriminados/as por el dominio del capital, el cual encuentra su principal   aliado en la ciencia y la tecnología, es decir, en el conocimiento científico.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Como todo   proceso investigativo, el desarrollo del proceso de aprendizaje y la enseñanza   orientado en la investigación nos permite discriminar y discernir entre   prácticas científicas beneficiosas y dañinas tanto para la sociedad y el ser   humano, como para la naturaleza; esta facultad será lograda única y   exclusivamente mediante la reflexión sobre la ciencia, la construcción del   conocimiento y los métodos o estrategias para lograrlo. Ésta constituye una de   las características más importantes y relevantes de tal tendencia pedagógica y   didáctica. (2010: 318-319)</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Posteriormente, el autor aportará más elementos a favor de un   aprendizaje investigativo al interior de las comunidades, como trabajo   educativo principal para el cambio y liberación de las mayorías, pronunciándose   en contra de la pedagogía conservadora y bancaria transmisionista de saberes   irreflexivos, relación que establece entre el AEBI y la &quot;reflexión   colectiva-comunitaria&quot;.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">La reflexión   individual o colectiva no es bien vista, no es aceptada por el conservadurismo   pedagógico, puesto que atenta contra la existencia y permanencia de las   estructuras de poder establecidas, cuyo objetivo fundamental es mantener el   dominio de unos pocos dueños del poder sobre muchos, que son los desposeídos de   ese poder. Por esta razón, las prácticas educativas orientadas en la   investigación, tal como lo hemos resaltado en el presente trabajo, permiten que   el colectivo reflexione sobre sus acciones, procedimientos y conocimientos. Los   procesos investigativos aquí asumidos son acciones y reflexiones colectivas.   Consideramos que la investigación y sus consecuencias inmediatas y mediatas   serán más efectivas si tienen lugar en espacios abiertos, con altos niveles de   participación colectiva.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">... nuestra inquietud pedagógica y didáctica está orientada hacia la   participación de los/as integrantes de la comunidad en un sentido amplio. En   este caso hablamos de la comunidad educadora, en cuyo seno estarían claramente   representados los/as docentes, estudiantes, padres y madres de familia,   representantes de empresas y fábricas colectivas, así como la población en   general, organizada mediante procesos altamente participativos. La comunidad   tiene mucho que aprender y que enseñar, dentro y fuera de las aulas. Por ello,   la comunidad también debe participar en los procesos educativos, especialmente   cuando se trata de procedimientos didácticos y pedagógicos colectivos como   ocurre con el aprendizaje y la enseñanza orientados en la investigación. De   esta manera se estaría garantizando, además, altos grados de aprendizaje en   cada participante en la estructura formal e informal de la escuela, como en   los/as integrantes de la comunidad en sentido general; así estaríamos   permitiendo también la reflexión del colectivo y, esencialmente, de la mayor   parte de integrantes comunitarios, lo cual está altamente determinado por las   prácticas y los procesos comunicativos. No hay lugar más apropiado para   conversar libremente, discutir posiciones y puntos de vista sociopolíticos,   analizar ideas, intercambiar opiniones, escuchar atentamente a los/as otros/as,   dialogar sin oposiciones, buscar consensos, etc., que en las comunidades de   práctica y a través de procesos comunicativos participativos, democráticos y   sinceros. (Mora, 2010: 319-320)</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Desde luego, en esa dinámica de análisis y   formulación de alternativas; con base en la reivindicación de los marginados y   excluidos por estructuras desiguales, inequitativas, injustas y colonizadoras;   se van generando otros saberes cotidianos, sentidos comunes que se materializan   en las representaciones sociales desde las cuales las personas actúan y deciden   su diario vivir y se entrecruzan, se trenzan tanto con sus proyectos de vida   como de sociedad. Es así que, desde la perspectiva sociocrítica la educación es   fundamentalmente comunitaria, se desarrolla en ella, por ella y a través de   ella, y para cumplir el objetivo transformador y emancipador a través del trabajo,   la participación y la acción activa de todas y todos los actores y actores   sociales, se tiene que bregar porque sea altamente crítica y reflexiva. En este   sentido, a continuación trabajamos los elementos que el paradigma proporciona   para desarrollar procesos de aprendizaje enseñanza de esta naturaleza en las   comunidades.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"><b>1.1. Dimensiones,   mediaciones y factores clave de la teoría social crítica   respecto a procesos educativos reflexivos y emancipadores</b></font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Una educación comunitaria tendrá como punto fundamental de análisis y   reflexión a la sociedad, ella debería ser estudiada, comprendida y aprehendida   desde los principales aspectos que la componen. Si realizamos consideraciones   específicas seguramente podríamos pensar y sistematizar un conjunto enorme de elementos,   si nos planteamos criterios más holísticos que posibiliten tomar en cuenta   constituyentes genéricos fundamentales, tomando en cuenta el importante aporte   de Habermas (1981), que establece tres dimensiones básicas: la técnica, la   social y la emancipatoria.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">La dimensión técnica hace referencia a las relaciones entre personas y   naturaleza concentradas en un trabajo productivo y reproductivo, la social   comprende las interacciones entre sujetos centradas tanto en la cultura como en   las normas sociales, y la emancipación que se constituye en un interés natural   primario del ser humano que lo impulsa a liberarse de condiciones opresoras   provenientes de su realidad externa y de su propia interioridad intra e inter   subjetiva.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Desde esta perspectiva, la educación comunitaria en un intento crítico   y reflexivo trata de encontrar una relación equilibrada entre todas ellas a   través de lo que Habermas conceptualizó como intereses de conocimiento, es   decir, orientaciones básicas de las comunidades respecto a su autoconstitución   y reproducción que rigen su desarrollo histórico entrecruzando técnica y   sociedad con un proyecto liberador.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Después, en 1984, este pensador crítico habla del desarrollo de los   objetivos del conocimiento a partir del interés práctico, técnico o   emancipatorio que establece la investigación y que, el saber es el producto de   la acción de las personas motivadas tanto por aquellos como por sus   &quot;necesidades básicas&quot;. La manera en la que se organiza la sociedad   con su contexto viabiliza ciencias diferentes, dentro de ellas, la socio   crítica sirve al interés libertario y a la autonomía racional. Es un medio   teórico practico para concienciarse de cómo los propósitos sociales han   resultado distorsionados y/o reprimidos especificando cómo eliminar éstos en la   búsqueda de los verdaderos objetivos de las comunidades.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Es decir que el enfoque socio crítico viabiliza la forma de   interpretación autorreflexiva analizando y explicando a los seres humanos por   qué les frustran las condiciones con base en las cuales se desarrollan y actúan   sugiriendo las alternativas para erradicar las fuentes de descontento, e   impulsando a la adopción de las mismas.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">La crítica trasciende el desacuerdo con las disposiciones sociales   tradicionales y funcionales a sistemas dominantes hacia el desenmascaramiento y   desciframiento de los procesos que encierran para constatar la distorsión   sistemática de los significados intra e intersubjetivos, lo que requiere de una   auténtica comunicación; es decir, de una comunicación horizontal en la que el   papel protagónico lo asuman el diálogo y la deliberación denunciando las   contradicciones de la racionalidad liberal y conquistando la justicia social a   través de los propios actores en la búsqueda del bien común de las comunidades.   La racionalidad para Habermas se manifiesta como una trama discursiva que   trenza las acciones de los sujetos que se entienden y unen porque comparten un   mismo cuerpo simbólico que legitima los procesos deliberantes.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Sobre esa perspectiva, para este autor, el paradigma socio crítico   consigue la mediación entre teoría y práctica por medio de dos dimensiones, una   instrumental, estrategia que fomenta interacciones sociales cimentadas en   intereses comunes y probabilidades de éxito aunque existan pocos puntos en   común entre los participantes; y una comunicativa, estrategia que impulsa   procesos cooperativos de interpretación para que las víctimas de una adversidad   o situación desfavorable con la cual se encuentran insatisfechas lleven a cabo   un análisis y comprensión consensuada para encontrar soluciones o alternativas   transformadoras. En este caso se comparten significados y valoraciones para que   el entendimiento pueda desarrollarse, lo que necesariamente alude a comunidad,   tener algo en común.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Sin embargo, para llegar a un nivel más elevado en lo que se refiere a   la construcción compartida de conocimientos para el cambio, como veremos a   continuación al desarrollar algunos conceptos de la teoría sociocrítica que   aportan a una educación comunitaria crítico reflexiva, tomando como principal   referente los trabajos de Mora, principalmente el 2004 y 2006, hablaremos de   colaboración más que de cooperación que aún involucra factores individuales y   fragmentados en la conquista de ciertos productos y resultados socioeducativos,   mientras que el primer término hace referencia a una acción conjunta, en   igualdad de condiciones respecto a todos los miembros del grupo, desde el   inicio hasta el final de un trabajo rompiendo con una educación tradicional   basada en el sometimiento, la repetición acrítica de contenidos sin   significados, creencias, valores, usos y costumbres acordes a los intereses de   unos cuantos en detrimento de la mayoría marginal y excluida de los grandes   diálogos, debates y toma de decisiones en sus comunidades.</font></p>     <p align=justify><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"><b>1.2.   Algunos conceptos centrales de la teoría socio crítica que aportan a una   educación comunitaria crítico reflexiva</b></font></p>     <p align=justify><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"><b>1.2.1.   Internalización/externalización o interiorización/ exteriorización</b></font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">La internalización o interiorización y la externalización o   exteriorización son conceptos centrales de y para una cognición crítica que   hace hincapié en la construcción social del conocimiento y la preeminencia de   la comunidad sobre el individuo. La internalización ha sido objeto de interés   de muchos teóricos de la psicología del aprendizaje, otorgándole mínimamente   cuatro acepciones diferentes: interiorización de los sentidos de las acciones   y/o actividades de los individuos sobre los objetos de su interés (Piaget,   1983), introducción de experiencias cotidianas en la subjetividad (Dewey, 1995),   asimilación humana de la actividad cotidiana (Leontiev, 1979, 1986),   incorporación subjetiva del aprendizaje socioculturalmente desarrollado   (Vygotsky, 2001). Estas trascienden en muchos conceptos como adquisición,   acumulación, retención y/o construcción superficial de conocimientos; de   ninguna manera se constituyen como simple transferencia de las experiencias   sociocontextuales al sujeto.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Se trata de un proceso natural y complejamente continuo, de   interrelación e interacción entre realidad y experiencias subjetivas de manera   activa, crítica, reflexiva, significativa y propositiva, posibilitan la   apropiación de vivencias fuertemente enriquecidas por el colectivo. En este   sentido, el sujeto aprehende su propia realidad y la de sus grupos de pertenencia   a partir, por lo menos, de cuatro actividades complejas esenciales; percibe   información mediante diferentes niveles de atención, selecciona lo más   relevante, lo acopla a las huellas cognitivas existentes a través de procesos   de memoria, lo evoca y emplea por medio de la viabilización de actividades   altamente creativas que dan lugar a la externalización - en estrecha relación   también con el ambiente sociocultural circundante -.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">La exteriorización es producto entonces de las acciones creativas sobre   y en la realidad, puede ocurrir tanto separada como simultáneamente a la   internalización; sin embargo ambas son actividades metacognitivas intrínseca e   inseparablemente unidas en los procesos cognitivos de todo ser humano. El   ámbito donde se encuentran y se caracterizan son los tiempos discursivos   activos; discusión, debate y concertación; altos niveles de concentración y   comprensión a través del empleo de signos y símbolos psicosociolingüísticos;   dominio y control de significados, con base en el intercambio de experiencias   concretas y abstractas; interacciones comunicativas que facilitan la búsqueda,   percepción, almacenamiento y evocación de conocimientos; apropiación de   valores, creencias, usos y costumbres culturales de los grupos de pertenencia;   apropiación de los sentidos y significados de los otros mediante la   observación, imitación, ejemplificación y reelaboración; desarrollo creativo de   los propios significados y sentidos a través de la comprensión, explicación,   valoración y transformación; espacios de interacción discursiva crítico   reflexiva (Damasio, 2004; Pizarro, 2003; Mora, 2006; Lave; 1991; Leontiev,   Luria y Vygotsky, 1973).</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Estos dos conceptos son esenciales para una nueva forma de educación,   la comunitaria, pues permiten la superación de la idea de construcción del   conocimiento, con base en las acciones puras y exclusivamente individuales, sin   la necesaria interacción comunicativa, fundamento de un auténtico proceso   didáctico significativo. Ambas, interiorización y exteriorización, son las que   destacan la importancia de espacios de discusión como parte imprescindible del   aprendizaje, ya que la internalización del espacio sociocultural es producto de   un contacto interactivo previo con otros sujetos y, también, con el ambiente   físico natural circundante; por otra parte, la externalización de ideas,   pensamientos y reflexiones se la realiza en colectivo, pues la idea fundamental   es la puesta en común de la subjetividad humana. Por esto, se torna importante   la preocupación por el análisis del discurso al interior de las comunidades de   aprendizaje; las posibles desigualdades interactivas que generan grupos de   poder que imponen patrones y funciones discursivas que pueden alejarse del   propósito de construcción compartida de sentidos y hay que direccionarlos hacia   el bien colectivo.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Internalización y externalización tienen que ver también con la   apropiación del andamiaje psíquico del grupo al que hace referencia Jerome   Bruner, a través de explicaciones directas y un aprendizaje propio pero guiado,   asistido, pertinente y oportunamente. Todo discurso y/o texto educativo que   viabilice la interiorización y exteriorización adecuada de conocimientos y   saberes potencia las posibilidades de aprendizaje, ya que explota - en el buen   sentido del término - la naturaleza y esencia social y comunicativa que el   saber cimienta (para profundizar este aspecto se puede consultar a Edwards,   (1992).</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Andrés Santamaría relaciona la interiorización y   exteriorización esencialmente con la apropiación participativa (2003: 13);   Rogoff considera que para viabilizarlas se precisa de una participación guiada   dirigida por los actores más expertos y el rol activo de los menos expertos,   mediante el establecimiento de puentes de entendimiento, como los procesos   pertinentes y oportunos de comunicación y una negociación eficaz y eficiente   entre todos los participantes. Para este teórico, sólo a través de la   colaboración se llega a la comprensión común como resultado de la   efectivización de ambas (1990). Edwards y Mercer las desarrollan como la   construcción de conocimientos compartidos (1987); Rornmetveitt establece que la   exteriorización es un estado de intersubjetividad y que la internalización del   conocimiento se lleva a cabo de dos maneras: por medio de las experiencias   vividas con otros y la producción de las propias acciones (1979). Renombrados   por la importancia de sus aportes a éste particular, tenemos a Pizarro y Mora,   quienes trabajan también el concepto de internalización tanto individual como   colectiva (2003 y 2006 respectivamente).</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"><b>1.2.2. Cooperación y   colaboración</b></font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Constructos que permiten el establecimiento y desarrollo de   interacciones crítico reflexivas en procesos de aprendizaje enseñanza   inclusivos, significativos y emancipadores que se cimientan en el conocimiento   compartido llevado a cabo mediante relaciones que generan fuerzas de poder para   la comprensión y transformación a través de un trabajo compartido que forja   capacidades, habilidades, destrezas, actitudes y aptitudes críticas en los   participantes. Este tipo de trabajos se llevan a cabo como una posibilidad para   la comprensión de alto nivel, aquella en la que los aprendices son los   constructores reflexivos de sus propios conocimientos significativo colectivos.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">La cooperación, sin embargo, es   únicamente un paso anterior a la colaboración en la búsqueda de los mayores y   mejores niveles de comprensión pues implica una división del trabajo, donde hay   responsables directos de porciones del hecho o fenómeno problemático a   resolver; la orientación es hacia el producto cercenado en partes, de las   cuales tiene que dar cuenta cada responsable, se unen los trabajos individuales   y se consigue el resultado final; indudablemente, este tipo de actividad supera   en mucho la imposición y también una labor individualista, pero es la   colaboración la que realmente conquista una construcción compartida de   significados. En ella, el grupo de participantes coadyuva simultánea y   coordinadamente al análisis, tratamiento y resolución de una situación   problemática, a través de criterios compartidos sobre el problema y las   alternativas frente a él; está orientada al proceso total, no sólo al producto   (Mora, 2006).</font></p> <table width="650" border=1 align="center" cellpadding=5 cellspacing=0 bordercolor="#000000">   <tr>     <td valign=top bgcolor="#CCCCCC">    <p align="center"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Colaboraci&oacute;n</font></p></td>     <td valign=top bgcolor="#CCCCCC">    <p align="center"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Cooperaci&oacute;n</font></p></td>   </tr>   <tr>     <td valign=top>    <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">-Orientada desde un inicio en el trabajo compartido.</font> </p>           <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">-Las actividades         son llevadas a cabo en conjunto, en comunidad, hasta su conclusi&oacute;n.</font></p>           <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">-Elimina la         parcelaci&oacute;n de acciones y/o tareas au&shy;mentando significativamente los planos         y niveles de comprensi&oacute;n (trabajo interdisciplinario).</font></p>           <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">-Hincapi&eacute; en las capacidades         integradoras, partici- pativas y comunicativas de los y las participantes.</font></p>           <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">-Responsabilidad de         coordinaci&oacute;n de tareas, ideal&shy;mente rotativa y asumida alternativamente.</font></p>           <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">-Incremento de         pr&aacute;cticas protag&oacute;nicas, democr&aacute;&shy;ticas, participativas, deliberativas,         comunicativas y de construcci&oacute;n de acuerdos y/o consensos de to&shy;dos y cada         uno de los y las involucrados e involu&shy;cradas en los procesos de aprendizaje.</font></p>         ]]></body>
<body><![CDATA[<p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">-Se le asigna mayor valor a los procesos que a los productos.</font></p></td>     <td valign=top>    <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">-Los y las participantes se responsabilizan y realizan tareas       parciales.</font></p>             <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">-Los actores y las           actoras aportan, con sus resul&shy;tados, a la constituci&oacute;n de un producto global           co&shy;m&uacute;n.</font></p>           <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">-El logro de metas         depende del rendimiento in&shy;dividual; por esto, en un gran n&uacute;mero de casos,         tanto las actividades como el &eacute;xito del proceso de aprendizaje, recae en uno         o alguno de los o las par&shy;ticipantes.</font></p>           <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">-Frecuentemente la         coordinaci&oacute;n es asumida por una o la misma persona.</font></p>           <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">-Desvalorizacion del         concepto y pr&aacute;ctica de trabajo grupal.</font></p>           <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">-Disminuci&oacute;n de         pr&aacute;cticas protag&oacute;nicas, democr&aacute;&shy;ticas, participativas, deliberativas,         comunicativas y de construcci&oacute;n de acuerdos y/o consensos de to&shy;dos y cada         uno de los/as involucrados/as en los pro&shy;cesos de aprendizaje, en relaci&oacute;n a         los aprendizajes colaborativas.</font></p>         <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">-Se valora mas los resultados que los procesos.</font></p></td>   </tr> </table>     <p align=center><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">* Elaboración propia, sobre la base de Mora   (2006).</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"><b>1.2.3. Lenguaje y   comunicación</b></font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">El lenguaje es considerado medio de la comunicación en su sentido más   abarcador y profundo, en todos sus niveles, posibilidades y potencialidades   intermediacionales humanas, su interioridad, contexto sociocultutal y natural.   El diálogo, la argumentación, atención recíproca, debate y construcción de   consensos son herramientas e instrumentos por excelencia. En términos educativo   comunitarios habría que establecer los elementos básicos del lenguaje y la   comunicación que influyen positiva y satisfactoriamente en prácticas pedagógico   didácticas críticas y reflexivas; es decir, significativas.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Hay que reconocer el rol   trascendental que desarrollan los procesos discursivos en la comprensión   cognitiva y sociocrítica de la realidad estableciendo tipos de lenguaje que   facilitan procesos de interacción y comunicación crítico reflexiva. Sobre la   relevancia y fuerza del lenguaje en general y en los procesos de aprendizaje   enseñanza específicamente es pertinente y oportuno consultar las obras de Noam</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Chomsky, Lenguaje, sociedad y cognición (1991) y La educación (2001),   permiten apreciar claramente el poder esencial de este medio de comunicación   fundamentalmente humano, sobre todo, en sus niveles y formas más complejas; lo   que nos lleva a tomar muy en cuenta la estrecha e inseparable relación entre   pensamiento y lenguaje.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">El pensamiento influye significativamente en la constitución y   construcción del lenguaje y éste, a través de todos sus niveles de complejidad   y formas de manifestación, lo hace en la estructuración y expresión del   pensamiento en una interrelación e interacción donde ninguno es motivo ni   consecuencia del otro, sino se originan, se necesitan y trabajan   colaborativamente de manera inseparable y equivalente. Ni el lenguaje refleja   el pensamiento como su forma natural de expresión, ni el pensamiento es   producto de la internalización del lenguaje en el sujeto. No ocurre primero el   pensamiento y después el lenguaje ni viceversa, tampoco éste último es la   herramienta del pensamiento u ocurre independientemente de él a través de un   proceso de adquisición, repetición, reelaboración o reinvención individual.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Los procesos de adquisición, incorporación, reproducción y reinvención   de todo tipo de lenguaje, sea oral, escrito, iconográfico entre otros, son   indisolubles de las actividades de memoria y pensamiento; además de la   participación del sujeto en las interacciones sociales, pues los procesos de   comprensión implican vínculos de carácter amplio y estrictamente comunitarios   en el caso de las personas. En este sentido, el lenguaje cumple, mínimamente,   dos funciones a saber: medio de coordinación social de las experiencias   intersubjetivas e importante mecanismo de contacto entre nuestro pensamiento y   el contexto sociocultural. No obstante, el papel más significativo en términos   de aprendizaje es sin duda la internalización externalización del pensamiento   que se materializa como dos formas de lenguaje. El interno, que posibilita la   transformación del habla en pensamiento; el externo, que permite la conversión   del pensamiento en habla; como ya se dijo, ambos son procesos cognitivos   expresivos superiores influyentes entre sí, inseparables, mutuamente dinámicos   y subordinados a las interacciones e interrelaciones socioculturales. No son   dos manifestaciones separadas, ni una va primero que la otra.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">En consecuencia, el lenguaje está   estrechamente unido al desarrollo intelectual, contribuye con la conformación   de las estructuras mentales y coadyuva en la mejora de las relaciones entre   aspectos y factores concretos de los procesos de abstracción de la realidad.   Posibilita y facilita la construcción del pensamiento colectivo mediante la   producción compartida de conocimientos y su socialización a través de la   diseminación, divulgación y difusión. Es la base de la generalización del   pensamiento, manifestación incuestionable de la herencia cultural; además del   pensamiento, también controla y autorregula la conducta, actitudes e   intenciones. Por todo esto, es el medio indispensable para un aprendizaje   crítico, reflexivo, significativo y emancipador (Vygotsky, 2001, 1988, 1986,   1982).</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">La educación comunitaria se encuentra relacionada con la riqueza   cultural, lo mismo que el lenguaje. El entrecruzamiento entre éste y la cultura   es tal que justamente esta última determina la enorme complejidad que hace al   mismo, pues se trata del desarrollo de formas de cognición y expresión sociales   - por esencia complejas - mediante las diferentes materializaciones   comportamentales que viabiliza y que, a la vez, lo determinan. Precisamente uno   de los mecanismos más complejos de expresión humana, fruto del intenso   desarrollo cultural de los pueblos, es la escritura (Luria, 1979, 1987, 2000 y   Leóntiev, 1987).</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Debido a la importancia de la escritura como de la   oralidad en el desarrollo de los procesos de aprendizaje enseñanza   sociocomunitaria crítico, reflexivo, también es conveniente estudiar el rol que   juega el discurso y el diálogo en estas interrelaciones y actividades;   mediaciones que son empleadas por los sujetos en su conformación a nivel   intramental, pues muchas maneras de resolución de dificultades en el plano   individual son de naturaleza discursiva dialógicas, ya que se generan como   producto de anteriores encuentros participativos de carácter interpersonal. Es   decir, la mente se encuentra mediada por la cultura (Vygotsky, 2001) y se   desarrolla a través de conductas y comportamientos, por lo que también se halla   inmiscuida con las acciones y/o actividad (Leontiev, 1978 y 1979). Siguiendo   estos criterios, para considerar el desarrollo de las capacidades superiores en   el espectro más abarcador y profundo posible dentro de la educación   sociocomunitaria, se tiene que aceptar que la mediación es de la cultura como   de la actividad y el lenguaje. El ser humano interactúa y se interrelaciona en   la sociedad mediante el lenguaje, por esto, para Vygotsky es el medio más   importante en los procesos de autorregulación y transformación de las   asociaciones conceptuales y la conciencia (1986). Otros teóricos del lenguaje,   Moll (1993 y 1995) que también enfatizan la importancia de este medio de   comunicación en la construcción del sujeto y la comunidad son, un colectivo de   autores cubanos que el año 1995 y el 2000 publicaron   Psicología para educadores, Wertsch (1988) y Bruner   (1987, 1997).</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"><b>1.2.4. Acción e   interacción</b></font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">La acción subjetiva es ya una interacción mutua, recíproca y   bidireccional viabilizada a través de la relación entre las estructuras   mentales del sujeto y su medio socio cultural que tiene como producto el   aprendizaje, amplio, profundo y significativo cuando se desarrolla   cuestionando, construyendo, modificando de una forma crítica, reflexiva,   productiva, creativa, socialmente significativa, realmente cognitiva y   compleja. Se trata de una manera de comportamiento específico que también da   lugar a los procesos de interacciones socioculturales cuya intermediación se   lleva a cabo a través de las dinámicas comunicacionales como maneras y medios   de interacción mediante los que participan activamente todos los interactuantes   de aprendizaje enseñanza comunitaria crítica reflexiva en realidades   situacionales y contextuales donde entran en juego necesidades, limitaciones   particulares, intereses, potencialidades y formas de poder individuales y   colectivos (Mora, 2006).</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"><b>1.2.5. Cognición y metacognición</b></font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Siguiendo fundamentalmente a Pizarro (2003) decimos que la cognición es   un proceso de construcción de conocimientos propio del ser humano y la   metacognición está relacionada con la posibilidad de internalización de un modo   de aprender (también se puede consultar a Luria, 1977) que implica tomar en   cuenta y estar conscientes del propio pensamiento cuando se efectúan tareas   específicas, para desarrollar la capacidad de control sobre la propia actividad   (Leóntiev, 1987).</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"><b>1.2.6. Concienciación</b></font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Considerando principalmente a Freire (1973 y 1997), pero también a   Rodríguez Rojo (1997) y Mora (2005), la concienciación implica procesos de   formación crítica en procura de que las personas se desenvuelvan humana,   cooperativa y colaborativamente en medio de la alta complejidad del mundo socio   cultural actual.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Freire despliega un conjunto de criterios esenciales sobre la   concientización como califica él, y muchos de sus seguidores entre los que se   encuentra Mora; le atribuyen mayor importancia respecto a las posibilidades y   potencialidades transformadoras de los seres humanos; únicamente son portadoras   y ejecutoras de cambios significativos a nivel social, aquellas personas que   toman conciencia de ellas mismas, los otros y las realidades inadecuadas e   inoportunas que requieren de su acción directa. El legado de este pensador y   pedagogo latinoamericano es basto, abarcador y significativo en términos   crítico reflexivos propositivos y dentro de todo ese océano de ideas con mucha   profundidad cada una de ellas, se encuentra como punto neurálgico el tema de la   concienciación, desde que hace el llamado a todos los oprimidos del mundo a   darse cuenta de su situación y la necesidad de transformarla, hasta cuando   propone una alfabetización crítica que abra las puertas a todos y todas en   procesos participativos, activos que trasciendan la simple adquisición del   lenguaje básico y el cálculo elemental como simples instrumentos funcionales a   sistemas injustamente preestablecidos (al respecto, consultar principalmente   sus obras de 1973 y 1997).</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Quienes lo han estudiado en profundidad, no dejan de destacar la   importancia que representa para este autor el tema de la concienciación como   generadora de los más altos niveles de comprensión posibles en las personas,   incluso independientemente de su grado de formación académico. Según estos,   establece que todo aquel que precise de cambios o transformaciones en su   entorno inmediato y hasta mediato, requiere de acciones concretas, y para poder   desarrollarlas con la fuerza y firmeza requerida, tiene que construir una   conciencia individual y colectiva sólida y solidaria de la propia condición   compartida. Desde luego, una conciencia crítica será altamente comprensiva pues   se sustenta en la exploración de significados comunes, un gran esfuerzo   creativo para combinar objetivos colectivos con profundos sentidos sociales, la   tenacidad y el valor de buscar, producir y apropiarse de conocimientos   contextualmente significativos, dejando de lado individualismos y egoísmos   enceguecedores (McLaren, 2004).</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"><b>1.2.7. Comprensión</b></font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Mediante auténticos procesos de aprendizaje enseñanza crítico,   reflexivos y significativos se debe llegar a altos niveles de comprensión.   Siguiendo a Perkins (1995), podemos establecer, básicamente, cuatro niveles de   la misma: reproducción, resolución de problemas, argumentación e investigación   - construcción de conocimiento independiente - (también consultar sobre estos   conceptos en Mora, 2006: 29).</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">La comprensión se desarrolla a través del apoyo mutuo entre aprendices   y facilitadores. Vygotsky crea el constructo teórico explicativo de la zona de   desarrollo próximo (ZDP) para que se comprenda la diferencia entre un   aprendizaje individual, escasamente compartido y otro colaborativo con elevados   niveles de interacción y comunicación. Aunque esta ZDP no tiene ubicación   física en ninguna área del encéfalo, se puede decir que está conformada por   redes neuronales interconectadas, altamente especializadas que elaboran   asociaciones extremadamente complejas y son activadas por el mundo externo a   través; principalmente, del lenguaje y sus procesos discursivos. Los diálogos   entre pares, es una actividad constante en los grupos de pertenencia que se   condicen con procesos retroalimentativos en el interior de cada sujeto,   generando también de forma permanente, los metadiscursos que viabilizan el   conocimiento y la creatividad en cada individuo y su comunidad de aprendizaje.   Una educación comunitaria para ser socio crítica debe prestar observancia a   esto, vehiculizar el diálogo de saberes formales y sociales, construyendo   conocimiento a través de ambos.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Mayores niveles de comprensión   implican necesariamente un salto cualitativo, más allá de las acciones   meramente espontáneas e intuitivas, hacia verdaderos procesos de socialización   en dinámicas interactivas colectivas, pues tanto el conocimiento individual   como el colectivo es desarrollado mediante la coparticipación intersubjetiva en   los contextos socioculturales y ambientales generados o no para tal efecto.   Sólo los procesos de externalización en las comunidades de pertenencia,   estudio, trabajo y producción posibilitan también la internalización que, desde   ya, genera cambios configuracionales, fisiológicos, emocionales, actitudinales,   aptitudinales por aquellos conocimientos originados en común, ya que cada   participante al ser un aprendiz también enseña y esa actividad biunívoca es la   que permite la aprehensión de la vida y los mundos en los que se desarrolla.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Para que la educación sociocomunitaria conquiste elevados niveles de   comprensión es esencial que genere y desarrolle la función creativa en el   proceso de aprendizaje enseñanza por medio de experiencias positivas que pueden   partir de las mismas condiciones básicas de vida de los participantes,   generando la necesaria empatía comunicacional con los otros; transformando el   ambiente de aprendizaje en auténtico contexto de apoyo, que da lugar a una gran   gama de procesos interactivos que construyen conocimientos y saberes. Este   conocimiento compartido es distribuido en todos los grupos de pertenencia en   los que estos participantes también se encuentran involucrados, sus   comunidades, al mismo tiempo que son interiorizados por ellos y se vuelven   parte de la estructura y funciones de su cerebro (Vygotsky, 1986, 2001;   Colectivo de autores, 2000; Tudge, 1993; Freire, 1973, 1993, 1997; Perkins,   1995, 1997, 2003).</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Teóricos e investigadores educativos preocupados con la organización y   desarrollo de dinámicas educativas que posibilitan una mayor y mejor   comprensión, han pensado muchas estrategias pedagógico didácticas al respecto,   Fariñas (2004) hace hincapié en la necesidad de aprender a aprender, considera   que existen planos de ejecución de la actividad en los que hay que considerar las   particularidades de los participantes. Si el aprendizaje comunitario cuenta con   participantes de pocos años de edad, por ejemplo, tendría que desarrollar   conductas más concretas y apegadas a los objetos de su realidad; pero si se   tratara de adultas y adultos que tienen la mente estratificada y pueden llevar   a cabo tareas en planos concretos como en aquellos abstractos - que se   originaron sobre la base de los primeros -las actividades de aprendizaje   deberían ser concebidas y desarrolladas de manera distinta. Galperin y   Zinchenko elaboraron teorías respecto a la formación por etapas de las   distintas acciones mentales y las calificaron como niveles - en el caso del   primero - y planos - en el del segundo - de ejecución. Para Galperin, se da un   nivel material, donde el participante opera en el plano de los objetos   concretos y otro materializado, en el que se ejecutan acciones en el plano de   las representaciones (como los esquemas y maquetas por ejemplo). Zinchenko   considera el plano perceptual que despliega el pensamiento por imágenes y el   verbal caracterizado por el diálogo con los otros y con uno mismo; es decir,   existe un plano externo del lenguaje como uno mental sobreentendido.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Labarrere (1988) y Valdivia (2002)   también se preocupan y ocupan de mayores niveles de comprensión cognitiva,   crítica y reflexiva y establecen que la forma de conquistarlos es a través de   la generación de actividades que asemejen situaciones problemáticas complejas a   resolver mediante interacciones cooperativas y, mejor aún, colaborativas. Las   estrategias de aprendizaje productivas, comunicativas, emancipadoras, crítico   reflexivas y significativas que desechan las imposiciones y el individualismo   son las más adecuadas, pertinentes y oportunas para propiciar, fomentar y,   sobre todo, motivar elevados planos de comprensión entre las y los   participantes.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">David Mora (2006) realiza un interesante cruce de   relaciones entre las formas de alcanzar el conocimiento y el papel de los   participantes involucrados en el proceso que debería ser tomado en cuenta para   una educación comunitaria critico reflexiva. Existe un nivel básico que tiene   que ser superado, cuyo centro de acción está en quienes enseñan. Se caracteriza   por la transmisión, transferencia y transposición; la imposición es su estilo   didáctico. En un plano más avanzado sería el de la adquisición individual del   conocimiento, en el que el centro protagónico lo ostenta el que aprende; el   individualismo la forma en que se llega a este nivel de comprensión. Otro plano   de comprensión más complejo es el de la elaboración interactiva del   conocimiento, cuyo papel protagónico es dado por la interacción entre   enseñantes y aprendices; la cooperación es el tipo de actividad que lo   caracteriza y el nivel más alto y complejo de comprensión se logra a través de   un trabajo compartido, analítico, crítico y colectivamente construido, el rol   principal lo ostentan las distintas maneras socioculturales de participación;   la colaboración es el camino a seguir para acceder a este nivel de comprensión.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"><b>1.2.8.&nbsp; Comunidades   educativas</b></font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Comunidades de aprendizaje y enseñanza, siguiendo a Wenger (2001), son   agrupaciones humanas que pudiendo estar concentradas o no en centros de   práctica crítica, reflexiva, activa y transformadora, se apropian del andamiaje   psíquico de su colectivo (ver Bruner) en su relación sociocrítica con los   otros. Todo sujeto participante activo en estas comunidades proporciona   posibilidades de aprendizaje a los demás, sin importar necesariamente cual sea   su nivel de conocimientos, lo que permite aseverar la naturaleza social y   comunicativa del saber y la pertinencia de un enfoque comunitario de la   educación, siempre y cuando sea crítico y reflexivo (Edwards, 1992; Álvarez y   Del Río, 1990; y Vigotsky, 1986 y 2001).</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"><b>1.2.9.&nbsp; Temas   generadores de aprendizaje enseñanza</b></font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Mora (2004, 2005 y 2006) inspirado   principalmente en Freire, desarrolla significativos criterios respecto a la   importancia de los temas generadores de aprendizaje enseñanza para una   educación crítica y reflexiva. Estos son tópicos motivadores y significativos que   se encuentran estrechamente relacionados con los contextos específicos y   múltiples de los participantes, su propósito central es el de propiciar   entendimiento y aprehensión de la realidad a través de dinámicas activas,   participativas y colaborativas, mediante ellos, se logran excelentes niveles de   comprensión, pues son el punto de partida ideal para procesos investigativos,   actividad ampliamente crítica y reflexiva porque propicia una actitud   propositiva que genera cambios positivos en el comportamiento individual y   colectivo y acciones concretas en la realidad inmediata de los participantes.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Además de ellos, existen algunos otros conceptos   centrales del paradigma sociocrítico para una educación comunitaria crítico   reflexiva como la participación; mediación e intermediación; reflexión crítica;   aprendizaje significativo; trabajo activo, participativo, cooperativo,   colaborativo, discursivo y reflexivo; contextos abiertos, múltiples y reales;   construcción conjunta del conocimiento; comprensión crítica compartida;   procesos emancipadores y liberadores para el bienestar individual y colectivo;   inter, multi y transdisciplinario, transformador, entre los más importantes.   Indudablemente, tampoco son constructor separados e independientes unos de   otros y cobran sentido, significado, importancia y utilidad en su interrelación   e interacción; es decir, que de una u otra manera, al desarrollar los nueve   anteriores, estos otros también han sido considerados porque se dan y existen   en y para ellos, de la misma manera que el trabajo de los aquí expuesto, haría   mención e incluiría los anteriores. Por otro lado, todos en conjunto, son   componentes de las seis grandes propuestas teórico prácticas sociocríticas   desarrolladas a continuación porque se consideran imprescindibles para una   educación comunitaria de carácter crítico y reflexivo.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"><b>1.3. Seis   grandes propuestas teórico prácticas sociocríticas para una educación   comunitaria crítico reflexiva</b></font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><b><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">1.3.1. Teoría   sociocultural</font></b><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"></font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Para la teoría sociocultural, los intereses individuales se relacionan   necesaria y fundamentalmente con los colectivos. El conocimiento es resultado   de procesos activo críticos, donde el aporte de las estructuras tanto sociales   como culturales es imprescindible en el desarrollo de las mentales. La base del   aprendizaje es que los sujetos sean reflexivos, argumentativos, motivados y   determinados a realizar, de las mejores maneras, las tareas formativas para la   transformación de la realidad.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">El fundador de esta teoría y de la Escuela Soviética de la Pedagogía y Psicología,   Lev Semionovich Vygotsky, que vivió sólo 38 años -1896 - 1934-, realiza   importantísimos, amplios y profundos aportes al entendimiento crítico reflexivo   de los procesos de aprendizaje. Entre éstos el establecer que la cultura es la   que determina la complejidad fisiológica, mental e intelectual de las personas;   la importancia de los procesos comunicativos en el aprendizaje, mediatizados a   partir de las diversas maneras de lenguaje, en una primera instancia, a nivel   de la actividad externa -interpersonal- y, en un segundo momento, en los   diversos planos de conciencia -intrapersonal-. En este sentido, la constitución   o conformación de las funciones mentales superiores depende de las acciones o   actividades sociales, históricas y contextuales.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Una educación comunitaria crítica y reflexiva tendría que considerar   que el conocimiento es producido por las mediaciones culturales que promueven   centros de atención sobre y en la realidad mediante procesos comunicativos que   generan saberes colectivos resultado de una carrera cíclica que vehicula dos   facetas contradictorias y complementarias a la vez, el poder de reproducción y   el potencial para su modificación; obviamente viabilizadas a través de acciones   que son transmitidas y, fundamentalmente, socializados por procesos   comunicativos que propician distintas formas de control social. En el plano   pedagógico implicaría establecer la dinámica de las prácticas, analizar el   lenguaje a nivel de macrorrelaciones y microinteracciones, definir los   discursos didácticos, agentes y contextos principales.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Para una educación comunitaria, como la que se   propone en esta artículo, además de considerar la significativa y extensa obra   de Vygotsky (1972, 1986, 1992, 2001), también sería pertinente y oportuno   relacionarla con el aporte de investigadores como Damasio (2004), Bernstein   (1998) y Bruner (1987, 1988, 1997) entre otros; buscando desarrollar los   procesos pedagógico didácticos mas críticos, reflexivos y significativos para   los participantes. Comprendiendo que se tiene que motivar a los sujetos del   proceso para que estén situados, sean activos y se encuentren contextualizados.   Que los procesos de aprendizaje enseñanza tienen que darse de forma   sistemática, colectiva, interactiva y productiva vinculando el conocimiento   formal con los saberes comunales; al respecto, se desarrollan a continuación   las otras cinco propuestas sociocríticas.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"><b>1.3.2. Teoría de la   actividad</b></font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Esta teoría concibe el aprendizaje como un intercambio entre los   procesos de internalización y externalización que las personas llevan a cabo   continuamente, tanto para aprender de forma premeditada y voluntaria como en   todas y cada una de las actividades que realizan a lo largo de sus vidas;   también lo explica como acciones metacognitivas, es decir procesos de conocimiento   sobre el propio saber. La existencia de los seres humanos se expresa a través   de un conjunto de acciones donde el lenguaje juega un papel fundamental en   aquellas de naturaleza mental o física significativas y en su sentido más   amplio - el de comunicación - representa el componente básico de vínculo entre   interiorización y exteriorización.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Las actividades son   manifestaciones comunes y compartidas que mediante procesos de aprendizaje   enseñanza formalizados y no formalizados diseñados para una auténtica aprehensión   de la realidad, viabilizan acciones participativo colaborativas que posibilitan   un mayor desarrollo de los procesos mentales superiores indispensables tanto   para la realización científica como para la vida cotidiana. Si desarrollamos   una especificación de estas a partir del creador de la teoría, Alexei Leontiev,   diríamos que son las acciones que llevan a cabo todos los seres humanos de   manera consciente o inconsciente sobre y en relación con otros sujetos, objetos   y fenómenos socioculturales y/o naturales (1986).</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Ellas permiten la creación de sentido sobre conceptos concretos como en   relación a aquellos de tipo abstracto, y el aprendizaje significativo resulta   de la integración de los elementos prácticos y aspectos emocionales manifiestos   en la conducta en general y en las relaciones cognitivas particularmente.   Leontiev trabajó esta propuesta con base a los aportes de Vygotsky y Luria,   fundamentalmente respecto a los sistemas funcionales del cerebro, último que   permite establecer relación constante entre el sujeto, su mente, las acciones,   la realidad y los contextos. El ser humano -portador de conocimiento   individual- entra en contacto con la realidad - aglutinadora de saber   compartido - a través de la actividad que lo pone en contacto con otras   personas en contextos sociales y/o naturales inmediatos; de lo cual se   desprende que la comunicación es la actividad de interrelación por excelencia   ya que posibilita aprehender los diferentes niveles de abstracción de la   realidad poniendo en contacto el mundo de las acciones individuales o   colectivas con los contextos sociales y naturales complejos.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">El pensamiento, desde la perspectiva de la teoría de la actividad, está   mediatizado por las acciones comunicativas que pasan por la inteligencia,   comprensión, creatividad y concienciación; la idea compleja de la actividad   llega hasta la acción mental de cada persona, trascendiendo el contexto   específicamente físico objetivo (Mora, 2004) y, de esta manera, el interés en   las acciones se complejiza dirigiéndose a la influencia que ejerce el contexto   sociocultural en la conformación de aquel, a través de la actividad de la   comunidad.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">La pregunta que habría que hacerse   para materializar el propósito de una educación comunitaria crítico reflexiva   sería: ¿cómo se produce la interacción entre la realidad y los procesos   neuronales en la mente de cada sujeto que devienen en acciones concretas?, la   respuesta a ella inicia por el reconocimiento de que la actividad más compleja   está mediatizada por el lenguaje, puesto que es la manera en la que interactúan   permanentemente las personas entre sí, por ello, en términos de aprendizaje, se   hace necesario crear las condiciones necesarias para poder desarrollar   prácticas reales de comunicación, desplegando e interrelacionando asociaciones   mentales, conocimientos, creatividad y producción intelectual. Es decir, lo que   se hace es resultado de la mente y la creatividad es consecuencia de la acción   sobre el ambiente sociocultural o natural en el que el pensamiento mediatizado   por el lenguaje desarrolla procesos interactivos permanentes y continuos. En   este sentido, se pueden especificar tres grandes componentes de la actividad   humana a considerar en una educación comunitaria de esta naturaleza: Sujetos y   objetos, herramientas o instrumentos intermediadores, comunidades específicas   -contextos como sistemas de actividad relacional-. En ellas habrá que tomar en   cuenta sus reglas, normas o convenciones y el trabajo como actividad   fundamental (Leontiev, 1978, 1979, 1986; Leontiev, Luria y Vygotsky, 1973;   Cole, 1999; Cole y Jeans, 1986; Cole y Scribner, 1977; Cole y Engestrom, 1997;   Engestrom, 1987; Moll, 1993; Rubinstein, 1976, 1987; Chaiklin y Lave, 2001;   Daniels, 2003; Vygotsky, 1986).</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"><b>1.3.3.&nbsp; Cognición   situada</b></font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Plantea que, para que un aprendizaje sea significativo debe estar   situado en contextos sociales y culturales auténticos, a través del apoyo de   interacciones comunicativas. Es decir, generar procesos de verdadero diálogo,   debate y concertación entre los participantes planteando y resolviendo   problemas sociales que les pertenecen, con los que se sienten identificados y   que realmente les importan. La cognición situada impulsada por Bereiter (1997)   considera que los conceptos no son ciertos o falsos per se, pues se encuentran   funcional y operativamente ensamblados a las situaciones y circunstancias del   medio cultural y del tiempo específico de los participantes de las comunidades   educativas (Leontiev, 1978, 1979, 1986; Mora, 2005).</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">La cognición situada se trenza con la teoría de la actividad en lo que   podemos conceptualizar como los momentos más significativos de transformación   intelectual que caracterizan a la teoría crítica de la pedagogía: El   deslizamiento de una zona de desarrollo próximo a otra de carácter potencial,   mediante un importante desarrollo de una alta destreza de movilidad; la   imbricación, interrelación e interacción mutua entre transformaciones en los   esquemas mentales individuales y hechos socioculturales o medioambientales;   profundos cambios contextuales a raíz de elevados niveles de creatividad en   seres humanos críticos y reflexivos; procesos comunicativos con altos grados de   negociación y acuerdos, como mediadores entre la subjetividad y la sociedad,   naturaleza y el mundo.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Lo que la cognición situada explica y tendría que   tomar en cuenta para una educación comunitaria crítico reflexiva es, que en los   procesos de aprendizaje enseñanza pueden llegar a máximos niveles de   comprensión, a través del diseño y ejecución de investigaciones en situaciones,   circunstancias contextuales específicas, múltiples y significativas para los   participantes. La conquista de grandes capacidades aptitudinales,   actitudinales, habilidades y destrezas es posible cuando se plantean, discuten   y resuelven dificultades, adversidades o conflictos social y culturalmente   situados en espacios de interés para los seres humanos porque estos no aprenden   por simple transferencia de conocimientos. Los procesos cognitivos deben ser   comprensivos para que también sean significativos, por lo que todas las   personas involucradas en procesos de aprendizaje enseñanza deben participar   activamente y en contacto directo con los &quot;objetos&quot; de estudio (Mora,   2004 y 2006).</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"><b>1.3.4.&nbsp; Cognición   distribuida</b></font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Para esta teoría el aprendizaje se distribuye, está repartido entre las   personas, los artefactos de conocimiento, los diferentes medios y distintos   recursos para tal efecto. Lave refiere concretamente a cómo se distribuyen los   procesos cognitivos en la mente, el cuerpo, la actividad y los ambientes en los   que los sujetos se desarrollan (1993). Se trata de un constructo explicativo   del pensamiento humano y la actividad que considera y expone claramente que las   posibilidades de conocimientos no se encuentran en un lugar específico, o en un   sólo lugar; más bien es una búsqueda y recolección en varias esferas, espacios   e incluso tiempos, donde se encuentran diversas piezas de distinta naturaleza,   niveles, ángulos, planos y perspectivas que se tienen que ir relacionando,   organizando, sistematizando y sintetizando para aprehender la realidad y poder   transformarla (Hutchins, 1995; Norman, 1991; Lave, 1993).</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">En este caso, también podemos encontrar una importante y estrecha   relación con el lenguaje, no se encuentra localizado en zonas específicas del   sujeto, sino que está distribuido tanto en el contexto sociocultural como   físico de las comunidades de aprendizaje enseñanza; con esto se quiere decir   que, el saber no es propiedad única de la mente de un individuo sino que   también forma parte de la mente colectiva, aquella social, cultural y   naturalmente distribuida. El aprendizaje viene a ser la internalización de   estos metadiscursos a través de procesos interactivos de comunicación en   determinadas regiones, circunstancias y tiempos específicos.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Las características distributivas del lenguaje están representadas o se   manifiestan además de los espacios y planos ya especificados, en la ejecución o   niveles de realización en los que se lleva a cabo: material u objetos   concretos, plasmado o mediante representaciones, perceptual o pensamiento por   imágenes, verbal o a través de diálogos externos; y mental o lenguaje interno -   interiorización propiamente dicha (Fariñas, 2004; Zinchenko; Galperin).</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"><b>1.3.5. Cognición   crítica</b></font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Constructo teórico complejo y amplio que   abarca, por lo menos, seis aspectos o componentes centrales: las acciones   conscientes e inconscientes consideradas por la teoría de la actividad y la   cognición situada; el ámbito sociocultural donde se desarrollan los procesos de   aprendizaje enseñanza; el funcionamiento cerebral que posibilita una selección   significativa de la realidad circundante; la reflexión crítica viabilizada a   través de procesos interactivos, cuyo medio por excelencia es la comunicación;   los distintos elementos, factores y relaciones donde se encuentran distribuidos   conocimientos y saberes y que son aprehendidos por las relaciones que se   generan entre los sujetos cognoscentes y los artefactos de conocimiento -   medios y recursos para tal fin-; la construcción social del conocimiento donde   los participantes aventajados colaboran con los que requieren mayor apoyo,   mediante procesos comunicativos óptimos para tal efecto. Dos investigadores que   vienen del mundo de las matemáticas y que han trabajado intensamente en lo que   respecta a procesos de aprendizaje enseñanza basados en la cognición crítica   son Mora (2006) y Reverand (2003, 2005).</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"><b>1.3.6.   Construcción compartida de sentidos y significados socioindividuales</b></font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Este es un concepto desarrollado a partir de lo que se considera es la   esencia del constructivismo social que   planteamos porque permite no confundirnos con la teoría constructivista en el   campo educativo; al que por supuesto no se refiere, y aprehende con mayor   exactitud el hecho de que el aprendizaje es resultado de la interacción entre   sujetos que no siendo iguales, sino diversos, se ayudan para la construcción de   significados. Los más avanzados a los menos mediante procesos comunicativos   acordes al entendimiento entre unos y otros, que es precisamente lo que se   quiere significar. Además, trata de eliminar el individualismo radical, extremo   y egoísta de otras posiciones de carácter constructivista que consideran que   los sujetos deben edificar sus conocimientos sobre la base de sus propias   características, capacidades, actitudes y aptitudes, de manera totalmente   aislada e independiente de su medio sociocultural.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Desde luego, son las personas las que construyen sus propios   conocimientos pero en una relación biunívoca con su contexto social e incluso   natural. La interiorización y exteriorización que son actividades   metacognitivas fundamentales en la aprehensión de saberes, son producto de la   interacción e interrelación constante e indisoluble entre sujeto y sociedad;   entonces, la construcción de conocimientos jamás puede ser un hecho individual,   sino más bien una realidad grupal, de conjunto, de equipo, de comunidades de aprendizaje   enseñanza.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Desde luego, el carácter comunitario hasta aquí   expuesto sobre las teorías de aprendizaje crítico reflexivas, no desdice,   contradice, ni desmerece el hecho de que cada sujeto sea único y presente   características y cualidades propias que tengan y deban ser consideradas en su   trabajo conjunto y recíproco con sus pares y guías educativas. Precisamente, a   continuación desarrollamos algunos importantes aportes de la psicología para lo   que hemos propuesto como educación comunitaria crítico reflexiva, en ellos,   indiscutiblemente se cruzan y trenzan los planos subjetivos y sociales de la   humanidad.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"><b>2. Algunos criterios relevantes de la psicología para la educación   comunitaria crítico reflexiva</b></font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">En términos amplios y generales, el   estudio del comportamiento humano in extenso puede aportar elementos de enorme   valía a una educación comunitaria crítico reflexiva; sin embargo, en el   presente estudio se plantean algunos elementos significativos tanto   desarrollados por una disciplina en construcción dentro de esta ciencia, la   psicología comunitaria como otro paradigma teórico que se ha venido realizando   también en el campo de la psicología social, concretamente el de las   representaciones sociales.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"><b>2.1. La psicología   comunitaria</b></font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Muchas veces, esta disciplina es designada con otros nombres como   &quot;psicología social comunitaria&quot;, por su origen o nacimiento,   &quot;educación social comunitaria&quot;, &quot;trabajo social   comunitario&quot;, &quot;desarrollo de la comunidad&quot; e &quot;intervención   comunitaria&quot;, entre los más importantes (Landaeta, 2011). Aporta a la   educación comunitaria crítico reflexiva con el propósito de viabilizar y   fortalecer la organización de la comunidad ubicando a ésta como el eje   vertebrador de su enfoque teórico práctico.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Se entiende por comunitario al conjunto de seres humanos que se   desarrollan en un mismo espacio geográfico unidos por intereses e identidades   comunes, por lo que los elementos constitutivos de la comunidad serían   precisamente territorio, población, necesidades, sentido de pertenencia;   además, recursos (Marchiani en Landaeta, 2011). Desde esta perspectiva, existe   la posibilidad de visualizar comunidades muy abarcadoras como todas las   personas de un país, una región, un continente o incluso el planeta, hasta muy   específicas como los habitantes de una zona, un barrio o también un manzano en   determinada ciudad. Con fines operativos, la psicología comunitaria prefiere   llevar a cabo delimitaciones más precisas ubicando contextos en lo que se   materializan interrelaciones e interacciones directas entre sujetos y recursos.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">En este sentido, la psicología comunitaria &quot;es una disciplina   científica de las ciencias psicológicas que nos dan la oportunidad de realizar   estudios sobre las comunidades&quot; (Illescas, 2006: 3) a través de tres   criterios que la orientan</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">... el primero,   la relatividad cultural; el segundo, la diversidad humana y el derecho de la   gente a acceder a los recursos de la sociedad y elegir sus metas y estilo de   vida; el tercer postulado se refiere a la ecología o ajuste de personas y   ambiente en el que se destaca el social como determinante del bienestar humano.   (Rappaport en Illescas, 2006: 3)</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Entre los conceptos centrales de la disciplina encontramos los de   &quot;internalización cultural, globalización, poder y empoderación compartido,   liderazgo comprometido, construcción de identidades culturales y saberes,   valores compartidos, subcultura, practica sistematizada, memorias históricas,   subjetividad objetivada&quot; (Illescas, 2006: 2), todos estos coincidentes con   los del paradigma socio crítico de los procesos de aprendizaje enseñanza,   necesarios para una educación comunitaria crítico reflexiva. También, entre sus   características se apunta que &quot;se acoge principalmente, al paradigma   sociocrítico&quot;; además de su interdisciplinaridad, carácter aplicado y   social, búsqueda de alternativas para transformar la realidad de las   comunidades y adscrita a la praxis social (Illescas, 2006: 4).</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">El representante colombiano de la psicología comunitaria, Carlos   Arango, percibe que esta disciplina psicológica esta influida por la   Investigación Acción Participativa (IAP), la teología de la liberación y la   educación popular (en Illescas, 2006: 6); y para el Mexicano, Eduardo Almeida,   este campo de estudio representa la contribución de &quot;un nuevo paradigma,   para comprender el mundo actual a partir de los aportes de las Ciencias   Sociales y consecuentemente reestructurar el concepto de 'comunidad' a partir   de tres temáticas que se han investigado en forma aislada, sin integrarse en un   corpus teórico: interacción, conflicto y utopía&quot; (en Illescas, 2006: 7).</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Indudablemente, la educación comunitaria crítico   reflexiva puede; muy bien, nutrirse de la experiencia práctica que en su corta   existencia ha venido madurando la psicología comunitaria, la manera concreta en   la que ha podido viabilizar procesos educativos significativos al interior de   las comunidades, algunos de los criterios operativos de su actividad son los   que desarrollaremos a continuación.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"><b>2.1.1. Agentes   comunitarios o mediadores sociales</b></font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Son agentes de cambio o transformación al interior de las comunidades,   desde los psicólogos sociales que trabajan activamente en ellas, hasta personas   que forman parte de alguna institución comunal y mantienen una relación   cotidiana con algún sector de su población. Son voluntarios, practicantes o   trabajadores que conocen de manera cercana y profunda la realidad del sector   con el que interactúan y de la comunidad en general, lo que permite formarlos   de manera especializada para que trabajen en equipos y viabilicen la   coordinación interinstitucional respondiendo con alternativas y soluciones a   las problemáticas psico-socio-educativas que se consideren necesarias y de   interés al interior de los grupos de participantes (Landaeta, 2011).</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"><b>2.1.2. Diagnóstico   comunitario</b></font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">El conocimiento de una comunidad tiene que tener como fundamento la   actuación por lo que no se trataría de saber únicamente que es lo que pasa sino   también como se lo puede remediar, que hacer al respecto. Para Landaeta,   psicólogo social comunitario boliviano es</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">una descripción   de forma sistematizada y elaborada para la comprensión y entendimiento profundo   de la realidad de una comunidad, esto con el fin de que pueda servir de base,   de fundamento o matriz para la elaboración y estructuración de planes,   programas o proyectos de intervención, además para que pueda ser utilizada para   la selección pertinente de estrategias de acción. En este sentido, todo   diagnostico socio comunitario debe expresar una situación inicial existente que   se pretende cambiar, modificar, mediante la implementación de un proyecto, el   cual debe estar dirigido al logro de un determinado objetivo. (2011)</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">El diagnóstico comunitario se constituye como un instrumento tanto de   análisis como de síntesis que necesariamente debe viabilizar una adecuada,   pertinente y oportuna contextualización de la problemática a intervenir en un   futuro, para ello tiene que cumplir con ciertos requisitos como el de incluir   toda la información relevante al respecto; emplear un lenguaje claro, objetivo,   sencillo y comprensible mediante esquemas y/o gráficos; ubicar y describir con   precisión todas y cada una de las dimensiones que la constituyen; y llevarlo a   cabo en el momento preciso y oportuno para poder tomar decisiones de actuación   al respecto.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Dentro de las metodologías más empleadas tenemos las   de la IAP, cuyo basamento es el de aprender haciendo; la observación   participante, para conocer y profundizar sobre valores, costumbres y   comportamientos; procedimientos rápidos de apropiación, a partir de encuestas;   diagnóstico rápido participativo que motiva a los participantes para explorar,   analizar y evaluar debilidades y fortalezas comunitarias; y los grupos de   discusión, a través de la reunión de un grupo pequeño de representantes de la   comunidad para que dialoguen sobre el tema de interés investigativo, el   problema que hace relevante un diagnostico. El resultado tiene que permitir   comprender el por qué de este, las causas y sus efectos, cuáles son posibles   recursos y medios para contrarestarlo, jerarquización de las prioridades,   estrategias de intervención y factores favorables para la misma (Landaeta,   2011).</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"><b>2.1.3. Educación   sociocomunitaria como metodología de intervención</b></font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">La psicología comunitaria hace verbo de la educación comunitaria porque   es su metodología por excelencia. Ubica factores de protección como comunidades   integradoras, pertenencia a grupos variados, capacidades individuales para la   interacción social, autoestima, valores sociales, participación, entre otros,   para trabajarlos socialmente, fuera de los espacios tradicionales como el de la   familia o la escuela considerando los procesos de aprendizaje enseñanza de   manera integral y facilitando un papel activo de los educandos (Landaeta,   2011).</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Entre las principales variables que desde este tipo de educación puede   trabajarse; los psicólogos comunitarios ubican dentro del eje de formación   individual; las de desarrollo personal como la autoestima, habilidades para   tomar decisiones y resolver problemas; y las de desarrollo interpersonal como   asertividad, empatía, autonomía personal frente al grupo -distinguir las   presiones positivas de las negativas- y la resolución de los conflictos   interpersonales; también los valores prosociales como el de la participación,   coeducación, interculturalidad y el tiempo libre bien empleado (Landaeta,   2011).</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">En el eje de desarrollo comunitario, la capacidad de   las organizaciones para el análisis de la realidad -diagnóstico-, programación   de sus actuaciones -objetivos y metodologías-, evaluación de sus procesos y   resultados, tipo de comunicación externa e interna -coordinación-, tipo de   coordinación interna y de trabajo en equipo -articular la participación-, tipo   de coordinación externa -conexión entre los diferentes recursos de una   comunidad, generando relaciones cooperativas que favorecen el desarrollo   comunitario- (Landaeta, 2011).</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"><b>2.1.3.1 La animación   sociocultural</b></font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Ventosa (2010) la define como:</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Metodología de   intervención socio-comunitaria con la que se busca capacitar a los individuos y   grupos para que se conviertan en agentes activos de su propia formación y,   gracias a esa formación, aumentar su autonomía e incidir en el desarrollo de la   comunidad. Se trata de capacitar a los grupos para que sean conscientes de su   propia situación y para que tomen sus propias decisiones para tratar de   cambiarla.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">La animación sociocultural (ASC) es una pauta metodológica estratégica   para la movilización de las comunidades esperando que se involucren activamente   en proyectos de desarrollo y transformación de las realidades adversas o que   generan inconformidad en las mismas. Sus espacios por excelencia son la cultura   como medio de intervención a través de actividades artísticas que desarrollan   la expresión, creatividad y formación cultural; sociedad como ámbito de   intervención para la promoción asociativa y el desarrollo comunitario; y   educación como finalidad generadora de ideas y motivadora del aprendizaje del y   en el tiempo libre de los participantes (Ventosa, 2010).</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Dos elementos clave son la participación como didáctica y el   voluntariado como expresión de solidaridad, justicia y equidad social teniendo   que materializarse tres condiciones sine quanum, vocación de servicio,   formación permanente y mantención de la actitud, aptitud y trabajo (Landaeta,   2011).</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">La participación trasciende   distintos niveles de entrega y compromiso, según se va aprendiendo y   aprehendiendo con mayor solvencia y profundidad esta dinámica característica de   la naturaleza gregaria de la especie humana. Un cuadro descriptivo de las   características y dinámicas que son propias de esta cualidad comunitaria son   sintetizadas adecuadamente por Landaeta (2011) en el siguiente cuadro:</font></p>  <table width="650" border=1 align="center" cellpadding=5 cellspacing=0 bordercolor="#000000">   <tr>     <td valign=top bgcolor="#CCCCCC">    <p>&nbsp;</p></td>     <td colspan=2 valign=top bgcolor="#CCCCCC">    <p align=center><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">PARTICIPACIÓN</font></p></td>     <td valign=top bgcolor="#CCCCCC">    <p align=center><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">CARACTERÍSTICAS</font></p></td>     <td valign=top bgcolor="#CCCCCC">    <p align="center"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">ACTUACIONES</font></p></td>   </tr>   <tr>     <td align="center" valign=middle>    <p align="center"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">1</font></p></td>     <td colspan=2 align="center" valign=middle><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">INFORMACIÓN</font></td>     <td align="center" valign=middle>    <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Se informa del       proyecto a la comunidad</font></p></td>     <td align="center" valign=middle>    <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Campañas de       publicidad, sesiones informativas</font></p></td>   </tr>   <tr>     <td align="center" valign=middle>    <p align="center"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">2</font></p></td>     <td colspan=2 align="center" valign=middle>    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="center"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">ANÁLISIS</font></p></td>     <td align="center" valign=middle>    <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">La población       informada recibe y estudia el proyecto</font></p></td>     <td align="center" valign=middle>    <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Estimación de       barreras y resistencias, sondeos</font></p></td>   </tr>   <tr>     <td align="center" valign=middle>    <p align="center"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">3</font></p></td>     <td colspan=2 align="center" valign=middle>    <p align="center"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">VALORACIÓN</font></p></td>     <td align="center" valign=middle>    <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">La población acepta         y valora críticamente el proyecto, inicia la participación activa de la       población</font></p></td>     <td align="center" valign=middle>    <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Encuestas de opinión,       debates, asambleas</font></p></td>   </tr>   <tr>     <td align="center" valign=middle>    <p align="center"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">4</font></p></td>     <td colspan=2 align="center" valign=middle>    <p align="center"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">INICIATIVA</font></p></td>     <td align="center" valign=middle>    <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">La población propone         acciones y aporta ideas a través de sus grupos, inicio de la apropiación del       proyecto</font></p></td>     <td align="center" valign=middle>    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Encuentros,       reuniones, jornadas intergrupales</font></p></td>   </tr>   <tr>     <td rowspan="4" align="center" valign=middle>    <p align="center">&nbsp;</p>        <font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">5</font></td>     <td rowspan="4" align="center" valign=middle>    <p align="center">&nbsp;</p>        <font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">COMPROMISO</font></td>     <td valign=top>    <p align=center><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">5.1. APOYO Y COLABORACIÓN</font></p></td>     <td valign=top>    <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Los colectivos       locales colaboran coyunturalmente con el proyecto</font></p></td>     <td valign=top>    <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Asistencia puntual o       extraordinaria a reuniones y comisiones de trabajo</font></p></td>   </tr>   <tr>     <td align="center" valign=middle>    <p align=center><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">5.2. COOPERACIÓN</font></p></td>     <td align="center" valign=middle>    <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Los grupos cooperan       con la organización en el proyecto. Corresponsabilidad en las acciones</font></p></td>     <td align="center" valign=middle>    <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Establecimiento de       acuerdos, reparto de funciones y tareas</font></p></td>   </tr>   <tr>     <td align="center" valign=middle>    <p align=center><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">5.3. GESTIÓN DELEGADA</font></p></td>     <td align="center" valign=middle>    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Los grupos gestionan       el proyecto bajo tutela, y supervisión de la Organización promotora</font></p></td>     <td align="center" valign=middle>    <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Firma de convenio de       gestión entre la Organización y los grupos</font></p></td>   </tr>   <tr>     <td align="center" valign=middle>    <p align=center><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">5.4. AUTOGESTIÓN</font></p></td>     <td align="center" valign=middle>    <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Gestión autónoma del       proyecto por los grupos locales constituidos en sociedad</font></p></td>     <td align="center" valign=middle>    <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Constitución de       cooperativas, microempresas, asociaciones</font></p></td>   </tr> </table>       <p align="justify">&nbsp;</p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">El espíritu de trabajar por proyectos esta relacionado con la   naturaleza investigativa del ser humano, esencial en términos educativos y con   el método por proyectos que ha sido altamente convocado por educadores con   visión crítica, reflexiva y transformadora en la región y el mundo. Por su   puesto, es un aporte muy importante a lo que en el presente articulo llamamos   educación comunitaria crítico reflexiva.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"><b>2.2. Representaciones   sociales en la educación comunitaria</b></font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Desde la perspectiva de Jodelet, una de las primeras investigadoras que   introdujera este paradigma teórico en América Latina siguiendo a su creador   Serge Moscovici,</font></p>     <p align=justify><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">... las representaciones sociales   conciernen al conocimiento del sentido común, que se pone a disposición en la   experiencia cotidiana; son programas</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">de percepción,   construcciones con estatus de teoría ingenua, que sirven de guía para la acción   e instrumento de lectura de la realidad; sistemas de significaciones que   permiten interpretar el curso de los acontecimientos y las relaciones sociales;   que expresan la relación que los individuos y los grupos mantienen con el mundo   y los otros; que son forjadas en la interacción y el contacto con los discursos   que circulan en el espacio publico; que están inscritas en el lenguaje y las   practicas; y que funcionan como un lenguaje en razón de su función simbólica y   de los marcos que proporcionan para codificar y categorizar lo que compone el   universo de la vida. (2000: 10)</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Tratando de simplificar y sintetizar este instrumento de análisis   psicosocial de la ciencia del comportamiento humano diríamos que una   representación social es una construcción categorial cargada de pensamiento y   afectividad, su estudio permite comprender las estructuras de pensamiento de   una comunidad que definen su vida emocional y determinan su acción cotidiana.   Una educación comunitaria crítico reflexiva debe considerar las   representaciones sociales de los pueblos de dos maneras, entrelazando sus   procesos de aprendizaje enseñanza con ellas porque son los &quot;conocimientos   previos&quot; a través de los cuales las personas generan nuevos saberes y,   porque la transformación y el cambio social; propósito de este tipo de   educación comunitaria, solo se puede conseguir a partir de la deconstrucción   (no en sentido postmoderno sino critico) de las estructuras mentales de la   gente, constituidas a partir de sus representaciones sociales de mundo y   reconstruirlas (o reeducarlas), es decir, hay que apostar por la propuesta de   Baró &quot;desenmascarar el sentido común que justifica y viabiliza   subjetivamente la opresión de los pueblos&quot; (En Banchs y Lozada, 2000:   101).</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Banchs, percibe esta posibilidad cuando expresa que en su &quot;...   opinión, y volviendo a la relación entre teoría e identidad, indagar en lo que   concierne a la memoria social, los tipos de relaciones sociales dando pie a   diversos tipos de representaciones, los thematas, lo inconsciente&quot; le   parece &quot;. nociones interesantes para trabajar las resistencias al cambio y   para facilitar la inducción hacia la construcción de identidades menos   alienantes y más orientadas hacia el placer y el querer que hacia la acusación   y el deber ser&quot; (1999: 13). Desde un proyecto educativo comunitario crítico   reflexivo relacionamos este criterio con la necesidad de contextualizar, situar   el aprendizaje, por lo que concordamos con Moscovici cuando en 1993 afirma que:</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">es   imprescindible hacer surgir una psicología social que no estudie la cultura en   general, sino nuestra cultura en una situación histórica concreta y con una   finalidad histórica propia. En otras palabras, una psicología social que amplie   su horizonte de investigación para estar suficientemente cerca de la realidad   del momento y que, al igual que cualquier ciencia importante tenga el valor de   declarar sus fines y de tomar posición. (en Banchs y Lozada, 2000: 103)</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">No menos importante es el hecho de   que si bien la educación comunitaria tiene que responder a las necesidades,   intereses y expectativas de pueblos específicos, que presentan determinadas   características y visiones de mundo aquí y ahora;</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">estas perspectivas sociales están arraigadas en toda una tradición   histórica que los ha constituido en el presente, en lo que son y hacia dónde se   dirigen, por ello, también es muy importante entrecruzar y entrelazar la   contextualización de la enseñanza aprendizaje con lo ancestral. Este   instrumento teórico práctico, el de las representaciones sociales (RS), lo   permite en gran medida.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">El estudio   psicosociológico de la construcción del conocimiento, se situa en el presente   de los discursos, las prácticas y las representaciones, integrando la   consideración de sus génesis y su arraigo en el pasado. Esta articulación de lo   social, lo cultural y lo histórico en el enfoque del sentido común y de su   puesta en obra por los individuos o en la interacción, parece igualmente   necesario cuando se consideran los limites que el análisis de una situación   social concreta impone a la aplicación de un enfoque de la construcción de   mundos sociales fundada en la interacción (Jodelet, 2000: 22).</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Con fines descolonizadores es importante considerar desde una posición   crítica y reflexiva que la investigación de las representaciones sociales en   América Latina supuso una respuesta alternativa a la hegemonía de la visión   norteamericana en la psicología social, y en la actualidad también refuta la   nueva corriente socioconstruccionista, que elude la necesidad transformadora de   las estructuras sociales y la responsabilidad de tomar una posición científica   en nuestra región. Banchs y Lozada en su artículo   Representaciones sociales en Venezuela: la apuesta al cambio evidencian la primera aseveración de la siguiente manera</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">La introducción   de las representaciones sociales en Venezuela, como en buena parte de otros   países, vino entonces a romper la hegemonía que la psicología social   estadounidense venía ejerciendo en el ámbito de la disciplina. Desde 1981 la   teoría comienza a formar parte de los programas de estudio, primero de la   Maestría en Psicología Social de la UCV, luego de los programas del pregrado de   la Escuela de Psicología de esa misma universidad, y posteriormente de   programas de esa y otras asignaturas en otras Escuelas de Psicología,   Sociología, Trabajo Social de esa y otras Universidades del país...</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Sin embargo, es   desde 1984, y desde la Escuela de Psicología UCV, que comienzan a realizarse   una serie de estudios sistemáticos, a través de tesis de grado, bajo la   perspectiva de las representaciones sociales. (2000: 92 y 93)</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"><b>2.2.1. Objetos   sociales para el estudio comunitario crítico reflexivo</b></font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Desde la perspectiva de las RS cualquier construcción compartida de   sentidos y significados puede ser un objeto de estudio siempre que los procesos   subjetivos se piensen, sientan y vivan como realidades objetivas; es decir, que   el sentido común se haya impuesto sobre la conciencia colectiva y se presente   como realidad ordenada y objetivizada en términos espacio temporales y   sociales. Estos &quot;sistemas cognitivos&quot; priorizan y jerarquizan tópicos   importantes de la cotidianidad de los sujetos, posibilitan su interpretación y   toma de posición respecto a ellos; lo que podemos relacionar con los Temas   Generadores de Aprendizaje Enseñanza (TGAE) a través de cuya investigación   interdisciplinar se construyen nuevos conocimientos desde una perspectiva socio   crítica. La comunidad escoge y procesa los TGAE, no sólo desde la nueva   información con la que se pone en contacto, sino a partir sus RS de mundo, de   la vida cotidiana que es lo que se tiene establecido como realidad (que no es   lo mismo que real porque implica una aprehensión intersubjetiva inevitable y   característica de la naturaleza humana). Ella es la idea que se tiene de lo   real, la manera con la que se cuenta para representarlo -simbolizarlo- (Barrios,   2011); aquí se encuentra la importancia del trenzado entre TGAE y objeto social   (OS) desde las RS, son éstas las que en la comunidad establecen los tópicos   importantes a trabajar y una educación comunitaria crítico reflexiva, desde la   perspectiva que manejamos en el presente artículo, debe ubicar los TGAE en y   con la comunidad.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"><b>2.2.2. La trialéctica</b></font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Moscovici, padre y eje central de las representaciones sociales,   destaca la importancia de relacionar tres elementos para poder inferir efectos   o síntesis explicativas. En el caso de lo real cuya imagen es la realidad que   vivimos como verdad, existen tres componentes fundamentales, él ya mencionado,   lo simbolizado y el imaginario. Cuando lo real se simboliza deja de ser real y   llega a ser imaginario (Barrios, 2011).</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Banchs (1988) refiriéndose a Moscovici propone un salto cualitativo a   favor del estudio de las RS respecto a la cognición social cuando explica que   emprender el estudio de ellas es analizar a las personas en su contexto,   preocupándose por sus propias realidades; lo que implica investigativamente   pasar de un plano individual a otro colectivo, unir la separación entre   contenidos y procesos del pensamiento social, y pensar nuevos modelos de   construcción del conocimiento. Moscovici es quien aporta grandemente, desde su   perspectiva; sobre todo, en el último requerimiento, porque supera todos los   anteriores enfoques, el objetivista o mecanicista, el subjetivista o idealista,   incluso el interaccional dialéctico - en el que el conocimiento es producto de   una relación diádica entre sujeto y objeto-, con su modelo triádico que explica   y sistematiza los procesos de interacción social en un relación de tres   vértices que representan al sujeto, objeto y &quot;alter&quot; - comunidad -,   lo que implica ver hacia el grupo, cómo se estructura y funciona. Este   planteamiento se centra en la interrelación sujeto - otros sujetos porque las   otras y los otros son mediadoras y mediadores del proceso de construcción del   conocimiento, la relación de ellas y ellos con el objeto físico, real, imaginario   o social es lo que hace posible la edificación de significados (en Barrios,   2011).</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Relacionando el modelo tríadico con el aspecto   antecedente - OS - y el sucesivo - realidad social - en términos de   construcción de saberes podemos establecer que es muy sesgado que únicamente el   sujeto se relacione con el objeto porque se trata de una sola mirada aunque   mediada, por esto es mejor analizarlo y explicarlo desde &quot;el filtro&quot;   de lo social que implica reconocer y no crear la visión (Barrios, 2011). Es en   la comunidad y con la comunidad que se tiene que investigar cómo se representa   la realidad - el objeto de estudio -. Esta reflexión se relaciona   incuestionablemente con la propuesta de construcción compartida de   conocimientos de la investigación acción participativa - IAP - y de convertir a   todo educando y educador en un investigador (Mora, 2010).</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"><b>2.2.3. Realidad social</b></font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Desde la perspectiva de las RS se trata de considerar los procesos   subjetivos como realidades objetivas, las cosas que afectan a las personas -   les producen un afecto - generan aquellas porque ordenan, sistematizan,   ontogenizan (atribuyen espacialidad, temporalidad, corporeidad y mundaneidad)   la información caótica que llega a las personas y que éstas la secuencian para   vivir sus existencias en comunidad. Precisamente, la asunción de lo subjetivo   como objetivo, &quot;como real&quot; es la realidad social. Adhesión de los   sujetos a categorías sociales y su adscripción a grupos es lo que la define,   son fuerza que impactan en la esquematización mental individual produciendo   visiones compartidas e interpretaciones similares. En este sentido, la realidad   social es una construcción intersubjetiva mediante procesos de interacción y   comunicación (lenguajes) que conforman un mundo compartido (Barrios, 2011). Esto   solventa y respalda grandemente el criterio de una educación comunitaria porque   es en la realidad social donde se producen pensamientos, creencias, valores,   normas, ideas, sentimientos humanos desde los cuales se toman posiciones y se   actúa, para que estas acciones sean transformadoras hay que develar la   naturaleza subjetiva de lo objetivo y cambiar aquellas estructuras mentales que   causan insatisfacción, marginalidad y exclusión para que el comportamiento de   las personas siga nuevos rumbos.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">En términos educativos   comunitarios también hay que tener presente que existe una verdad para cada   contexto, no una universal única. La realidad inicialmente es social, después   es transferida al grupo y luego pasa a ser subjetiva. Es decir que, primero se   cuenta con un modelo que es compartido - &quot;el gran otro social&quot; que se   interrelaciona con la persona -y luego se internaliza como individual; el ser   humano nos permite observar lo social y en él se encuentra el sujeto. La   realidad es el otro cultural que se refleja a través de muchas características   propias al grupo y la subjetividad es su expresión singular y particular, un   &quot;otro semejante&quot; pero en el que se pueden ubicar las divergencias   (Barrios, 2011). Esta compleja e inseparable relación entre lo social e   individual debería ser aprehendida y reflexionada en los procesos de   aprendizaje enseñanza comunitarios que buscan el cambio porque no sólo en el   conjunto sino también en cada persona está la esencia transformadora por su   especificidad divergente.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Aquello último no quiere decir obviamente reducir la   realidad social al pensamiento, afectividad y conducta individual porque   siguiendo a Banchs (1988) las cogniciones personales no son independientes de   las situaciones y circunstancias sociales, culturales e históricas en las que   los sujetos se desarrollan; por otra parte, el estudio de las RS trascendió los   cognitivos, con base en la misma psicóloga social (1994), cuando superó el mero   interés por identificar los mecanismos mentales individuales para procesar   información por comprender la medida en que ellos materializan los arraigos   culturales de una comunidad, la posición que se ocupa en ella y el momento   histórico en el que se vive (en Barrios, 2011).</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"><b>Conclusiones</b></font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Una educación comunitaria que realmente contribuya a la trasformación   de esquemas tradicionales colonizadores, inequitativos, injustos y marginadores   tiene que ser crítica y reflexiva. Tanto el paradigma socio crítico como la   psicología social comunitaria y las representaciones sociales presentan   importantes elementos para solventar, profundizar y reforzar esta alternativa   de aprendizaje enseñanza estrechamente relacionada con la realidad de nuestros   pueblos.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">El artículo ha pretendido contribuir en este sentido presentando y   reflexionando algunos de los aportes más significativos de las teorías   anteriormente señaladas, mismas que se nutren de importantes investigaciones y   prácticas que viabilizan el encuentro de la sistematización argumentativa con   la realidad. Principalmente ha trabajado con mayor extensión los de la teoría   socio crítica en relación a algunos elementos relevantes de la psicología   social que les son pertinentes, adecuados y oportunos en el armado preliminar   de un perfil de lo que se quiere impulsar a considerar y discutir, una   educación comunitaria pero crítica y reflexiva considerando la esencia y   naturaleza social e individual de los seres humanos con un proyecto   transformador hacia la descolonización, igualdad, equidad, justicia y vivir bien.   En futuros trabajos sobre este tema se ampliará y profundizará las importantes   y significativas contribuciones de la psicología a este proyecto educativo de   gran trascendencia para los países de la región y el mundo, siempre en relación   al paradigma que nos permite reflexionar y cambiar las realidades, el socio   crítico.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Los aportes desarrollados respecto a la perspectiva socio crítica de   los procesos de aprendizaje enseñanza (PAE) nos permiten señalar la necesidad   de que los participantes en procesos de educación comunitaria socio crítica se   vuelvan investigadores de temáticas significativas, pues, el comportamiento   activo, sobre todo, analítico, crítico y reflexivo y la conformación de grupos   de diálogo y colaboración en tales tareas es fundamental para un apredizaje   significativo que sólo se posibilita, en su máxima expresión, a través de la   auténtica investigación que no se limita a describir &quot;confiable&quot;,   &quot;certera&quot; y &quot;reproduciblemente&quot; los fenómenos; sino que   trata de comprenderlos e interpretarlos mediante la respuesta a interrogantes   del cómo, el por qué, el para qué, donde se precisa, necesariamente, de   apreciaciones no sólo cuantitativas, sino esencialmente cualitativas ( además   de lo desarrollado en este articulo, para profundizar sobre la importancia de   la investigación en la construcción de elevados grados de conocimientos   conjunto se pueden consultar autores como Mora, 2006 y 2010; Wagenschein, 1965;   Bowen y Hobson, 1999; Filho, 2002; Linke, 2002; Oberliesen, 2002. Acerca de la   constitución de equipos reflexivos a Obolenski y Meyer, 2003. Respecto a la   necesidad de un comportamiento activo para el aprendizaje, Mora, 2004 y 2005;   Obolenski, 1998; Lander, 2005).</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">La investigación de TGAE en comunidades contribuye a viabilizar una   parte importante de la esencia de la naturaleza vinculatoria entre saberes   ancestrales y populares y conocimientos formalizados científica y   académicamente de este proyecto educativo; además, los altos niveles de   comprensión y concienciación se logran cuando se consideran a los sujetos como   portadores de expectativas, inquietudes, temores, destrezas, capacidades y   habilidades y a las sociedades como los ambientes de aprendizaje con   características, condiciones y problemáticas a resolver de manera conjunta.   Todo docente, maestro, profesor, facilitador, guía, como se le quiera llamar,   puede posibilitar y potenciar aprendizajes significativos en los estudiantes o   participantes si trabaja sobre la base de fundamentos, principios, criterios,   medios, ambientes, espacios, recursos y materiales significativos, entre otros,   que sean útiles, presenten importancia y sean aptos para una formación crítico   reflexiva. Se requiere de prácticas educativas integradoras para la auténtica   internalización del mundo que nos rodea (Torres, 1998).</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Desde la psicología comunitaria son evidentes las coincidencias en   relación a los aportes presentados, esta también destaca la participación y el   rol protagonico que deben asumir los diferentes actores y la forma mas adecuada   de mediar socialmente, cómo los facilitadores de estos procesos tienen que   actuar para motivar la acción compartida en la construccion de conocimientos a   partir de un diagnostico certero de las verdaderas necesidades y expectativas   de los grupos humanos y a través de la educación comunitaria como la mejor   manera de viabilizar la reflexión critica para la concienciación de las   comunidades. En posteriores artículos se ampliaran estos aportes con la   inclusión de los &quot;centros comunales&quot; que en la actualidad se   desarrollan, por lo menos en cuatro zonas de la ciudad de La Paz con muy buenos   resultados en lo que respecta a la organización y gestión de las   potencialidades y recursos para el cambio de nuestros pueblos.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">En cuanto a ciertos aportes de las   representaciones sociales para una educación comunitaria critico reflexiva   tanto la breve discusión de los objetos sociales como de la realidad social   permiten visualizar significativos criterios para este proyecto educativo que   también tiene raíces altamente coincidentes con el paradigma socio critico,   pero haremos especial hincapié en los aportes del modelo triádico.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Podríamos concluir que una perspectiva psicopedagógica adecuada,   pertinente y oportuna para constituir la metodología de trabajo educativo   comunitario esperando sea crítica y reflexiva, tendría que articular los   vértices que hacen a los TGAE con los conocimientos provenientes de la   educación académico cientifica y los saberes de la comunidad mediados por   procesos investigativos de naturaleza IAP; desde la arista de la naturaleza   humana, se trataría de relacionar las cogniciones con las afectividades y las   tendencias comportamentales de las personas y sociedades; y a partir de un   enfoque didáctico procurando la interacción entre criterios, sus imágenes y los   ejemplos que les son apropiados. Todos estos planos y niveles de entrecruzados   educativos comunitarios crítico reflexivos son posibles de visualizar y   constituir a través de la interacción de los elementos desarrollados con   anterioridad.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Bolivia está apostando desde lo educativo por una educación comunitaria   productiva y este último concepto que no ha sido motivo del presente trabajo   también puede ser reflexionado con base en los puntos desarrollados a lo largo   del artículo porque la producción tiene que ser analizada y viabilizada desde una   vertiente crítica que además contemple la esencia biopsicosocial de las   personas. Para ser desarrollada desde un plano educativo tiene que trenzarla   con los conocimientos formales y educativos en un ángulo y las necesidades y   expectativas reales - contextuales - en el otro, por lo que tanto la   perspectiva triádica como todos los otros aspectos presentados, le son   igualmente pertinentes y oportunos.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Finalmente, las personas involucradas con la investigación educativa en   el país, tenemos que contribuir para aportar científica y positivamente a los   cambios que se están queriendo viabilizar, para que los mismos conquisten los   buenos propósitos que los motivan, entre ellos el de brindar a las nuevas   generaciones una educación revolucionaria que impulse comunidades donde el   vivir bien y la emancipación sean una realidad socialmente compartida; en este   sentido, el constituir una pequeña sistematización y reflexión de algunos de   los factores que la podrían dirigir por el ámbito de la crítica y la reflexión,   es una manera modesta pero concreta de coadyuvar en esta ardua tarea que recién   empieza pero que tiene enormes posibilidades si se vuelve parte de todas   nuestras voluntades.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify">&nbsp;</p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"><b>Bibliografía</b></font></p>     <!-- ref --><p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Álvarez y Del Río. (1990). Educación y desarrollo: la teoría de Vygotsky y la zona de   desarrollo próximo. En: C. Coll; A Marchesi; J. Palacios (coords.). Desarrollo   psicológico y educación. Vol. II. Madrid: Alianza, 93 - 119.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=459777&pid=S1997-4043201100020000600001&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>     <!-- ref --><p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Banchs, M. (1999). Representaciones sociales, memoria social e identidad de   genero. Simposium del Genero Renovado a la Psicologia. XVII Congreso   Iberoamericano de Psicologia. Escuela de Psicologia. UCV. Caracas.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=459779&pid=S1997-4043201100020000600002&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>     <!-- ref --><p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Banchs. (1994). La psicología social tiene que superar la identificación de   los mecanismos mentales individuales a través de los arraigos culturales. En   Barrios.</font> <font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">(2011).   Catedra Relaciones Intergrupales y Conductas Colectivas. Segundo Semestre   Gestion 2011. Universidad Mayor de San Andrés.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=459781&pid=S1997-4043201100020000600003&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>     <!-- ref --><p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Banchs. (1988). Salto cualitativo de los estudios de cognición social a los de   representaciones sociales. En Barrios. (2011). Cátedra Relaciones Intergrupales   y Conductas Colectivas. Segundo Semestre Gestion 2011. Universidad Mayor de San   Andres.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=459783&pid=S1997-4043201100020000600004&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<!-- ref --><p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Banchs. (1988). Las cogniciones sociales son producto de las situaciones y   circunstancias sociales, culturales e históricas en las que los sujetos se   desarrollan. En Barrios. (2011). Catedra Relaciones Intergrupales y Conductas   Colectivas. Segundo Semestre Gestión 2011. Universidad Mayor de San Andres.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=459785&pid=S1997-4043201100020000600005&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>     <!-- ref --><p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Banchs y Lozada. (2000). Representaciones sociales en Venezuela: la apuesta al   cambio. En Denise Jodelet y Alfredo Guerrero   (Coordinadores). Estudios en representaciones sociales. Universidad Autónoma de   México. Facultad de Psicología. México.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=459787&pid=S1997-4043201100020000600006&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>     <!-- ref --><p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Baro. (2000). Desenmascar el sentido común. En banchs y Lozada.   Representaciones sociales en Venezuela: la apuesta al cambio.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=459789&pid=S1997-4043201100020000600007&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --> En Denise Jodelet y Alfredo Guerrero (Coordinadores). Estudios en   representaciones sociales. Universidad Autónoma de México. Facultad de   Psicología. México.</font></p>     <!-- ref --><p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Barrios. (2011). Cátedra Relaciones Intergrupales y Conductas Colectivas.   Segundo Semestre Gestión 2011. Universidad Mayor de San Andrés.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=459791&pid=S1997-4043201100020000600008&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Bereiter, C. (1997). Educación situada y la forma de viabilizarla. En: D. Kirshner   y J. A. Whitson (Eds.), Cognición situada. Sociedad, semiótica y perspectivas   psicológicas (Pp. 281 - 300). Mahwah, NJ: Lawrence Erlbaum.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Bernstein, B. (1998). Pedagogía, control simbólico e identidad. Madrid. Editorial   Morata.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Bowen, J. y Hobson,   P. (1999). Teorías de la educación. Innovaciones en   el pensamiento educativo occidental. Ciudad de México: Editorial Limusa.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Bruner, J. (1997). La educación, puerta de la cultura. Barcelona: Visor.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Bruner, J. (1988). Desarrollo cognitivo y educación. Madrid: Morata.</font></p>     <!-- ref --><p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Bruner, J. (1987). La importancia de la educación. Buenos Aires: Paidós.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=459798&pid=S1997-4043201100020000600009&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>     <!-- ref --><p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Chaiklin, S. y   Lave, J. (2001). Estudiar las prácticas.   Perspectivas sobre actividad y contexto. Buenos Aires: Amorrortu Editores.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=459800&pid=S1997-4043201100020000600010&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>     <!-- ref --><p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Chomsky, N. (2001). La (des) educación. Barcelona: Síntesis.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=459802&pid=S1997-4043201100020000600011&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>     <!-- ref --><p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Chomsky, N. (1991). Lenguaje, sociedad y cognición. México: Trillas.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=459804&pid=S1997-4043201100020000600012&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>     <!-- ref --><p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Cole, M. (1999). Psicología cultural. Madrid: Ediciones Morata.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=459806&pid=S1997-4043201100020000600013&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>     <!-- ref --><p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Cole y Engestrom (1997). Investigación participativa y neurodidáctica.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=459808&pid=S1997-4043201100020000600014&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>     <!-- ref --><p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Cole y Jeans (1986). Investigación crítica y participación.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=459810&pid=S1997-4043201100020000600015&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>     <!-- ref --><p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Cole, M. y Scribner, S. (1977). Cultura y pensamiento. Relación de los procesos cognoscitivos   con la cultura. México: Editorial Limusa.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=459812&pid=S1997-4043201100020000600016&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>     <!-- ref --><p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Colectivo de autores cubanos. (2000). Psicología para educadores. Habana: Pueblo y Educación.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=459814&pid=S1997-4043201100020000600017&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Colectivo de autores cubanos. (1995). Psicología para educadores. Habana: Pueblo y Educación.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Damasio, A. (2004). El error de Descartes. München: List Verlag.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Daniels, H. (2003). Vygotsky y la pedagogía. Barcelona: Paidós.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Dewey, J. (1995). Democracia y educación. Una introducción a la filosofía de la   educación. Madrid: Ediciones Morata.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Edwards.   (1992). Procesos investigativos críticos para didácticas transformadoras.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Edwards y Mercer. (1987). La investigación didáctica para una propuesta pedagógica   alternativa.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Engestrom, E. (1987). Aprender para expandirse: una teoría de la actividad para un   desarrollo de la retención. Helsinki: Orienta - Konsultit.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Fariñas, G. (2004). Maestro. Para una didáctica del aprender a aprender. La   Habana: Editorial pueblo y educación.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Filho, L. (2002). Introducción al estudio de la Escuela Nueva. Río de Janeiro:   Editorial de la Universidad del Estado de Río de Janeiro.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Freire, P. (1997). Pedagogía de la autonomía.   México: Siglo XXI.</font></p>     <!-- ref --><p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Freire, P. (1993). Las invariantes pedagógicas. Barcelona: Laia.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=459826&pid=S1997-4043201100020000600018&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>     <!-- ref --><p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Freire, P. (1973). Pedagogía del oprimido. Madrid: Siglo XXI.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=459828&pid=S1997-4043201100020000600019&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>     <!-- ref --><p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Galperin, P. Y. (1977). El problema de la actividad en la psicología soviética. Moscú:   Editorial Pedagógica.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=459830&pid=S1997-4043201100020000600020&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>     <!-- ref --><p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Habermas, J. (1984). Ciencia y técnica como ideología. Madrid: Tecnos.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=459832&pid=S1997-4043201100020000600021&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>     <!-- ref --><p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Habermas, J. (1981). Conocimiento e interés. Madrid: Taurus.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=459834&pid=S1997-4043201100020000600022&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>     <!-- ref --><p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Hutchins. (1995). Método histórico y análisis lógico.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=459836&pid=S1997-4043201100020000600023&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Illescas (2006). Primer Congreso Internacional de Psicologia Comunitaria.   Mexico.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Jodelet, D. (2000). Develando la Cultura. En Denise Jodelet y Alfredo Guerrero   (Coordinadores). Estudios en representaciones sociales. Universidad Autonoma de   Mexico. Facultad de Psicologia. Mexico.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Labarrere, G. y Valdivia, G. (1988). Pedagogía. La Habana: Editorial Pueblo y Educación (impreso en   Madrid, España).</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Landaeta, J. (2011). Cátedra de Taller Social III. Segundo Semestre de la Gestión   2011. Universidad Mayor de San Andrés.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Lander, E. (2005). La colonialidad del saber: eurocentrismo y ciencias sociales.   Perspectivas latinoamericanas. Buenos Aires: CLACSO Libros.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Lave, J.   (1993). La cognición en la práctica. Introducción Psicología y Antropología.   Barcelona, España: Paidós.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Lave, J.   (1991). La cognición en la práctica. Madrid: Paidós.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Leóntiev (1987). El desarrollo   psicológico del niño en la edadpreescolar.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Leontiev   (1986). Sobre la formación de capacidades. En: Antología de la psicología pedagógica y de las edades. La Habana:   Ediciones Pueblo y Educación.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Leontiev, A. (1979). La actividad en la psicología. La Habana: La Habana Editorial.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Leontiev, A. (1978). Teoría psicológica de la actividad. Actividad, conciencia y   personalidad. Buenos Aires: Ciencias del Hombre.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Leontieve A. N., Luria A. R. y   Vygotsky L.S. (1973). Psicología y pedagogía. Madrid:   Akal.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Linke, J. (Editor) (2002). Aprendizaje en la práctica. Bremen: Eine   Ringvorlesung an der Universitat Bremen, febrero 12.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Luria, A. (2000). Conciencia y lenguaje. Madrid: Editorial Visor.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Luria, A. (1987). Desarrollo histórico de los procesos cognitivos. Madrid: Akal.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Luria, A. (1979). El cerebro en acción. Barcelona - España: Editorial   Fontanella.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Luria, A. (1977). Introducción evolucionista a la psicología. Barcelona:   Editorial Fontanella.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Marchiani (2011). Elementos constitutivos de la comunidad. En Landaeta, J. Cátedra de Taller Social III. Segundo Semestre de la   Gestión 2011. Universidad Mayor de San Andrés.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">McLaren, P. (2004). Una pedagogía de la posibilidad: reflexiones sobre la   política educativa de Paulo Freire. Homenaje postumo. En: Ana María, Araujo Freire (coord.). La Pedagogía de la liberación   de Paulo Freire. Barcelona, España: Editorial Graó.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Moll, L. C. (1995). Vygostky y la educación. Buenos Aires, Argentina: AIQUE.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Moll, L.C. (Comp.) (1993). Vygotsky y la educación. Buenos Aires, Argentina:   Aique.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Mora, D.   (2010). Hacia una educación revolucionaria. Propuestas sociocríticas a   problemas didácticos, pedagógicos y curriculares. La Paz: III - CAB y Fondo   Editorial Ipasme.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Mora, D.   (2006). Aprendizaje y enseñanza en tiempos de transformación educativa. Más   allá del constructivismo individualista y en búsqueda de una educación   liberadora, investigativa y emancipadora. La Paz, Bolivia: Editorial Campo   Iris.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Mora, D. (2005) (Coordinador). Didáctica crítica, educación crítica de las   matemáticas y etnomatemática. Perspectivas para la transformación de la   educación matemática en América Latina. La Paz, Bolivia: Editorial Campo Iris.</font></p>     <!-- ref --><p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Mora, D.   (2005). Didáctica crítica y educación crítica de las matemáticas. En: David   Mora (Coordinador). Didáctica crítica, educación crítica de las matemáticas y   etnomatemáticas. Perspectivas para la transformación de la educación matemática   en América Latina. La Paz, Bolivia: Editorial Capmpo Iris.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=459862&pid=S1997-4043201100020000600024&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>     <!-- ref --><p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Mora, D.   (2004). Transformación educativa desde la perspectiva: trabajo, estudio,   reflexión política e investigación. En David Mora y Rolf Oberliesen. Trabajo y   educación: Jóvenes con futuro. Ideas educativas y praxis sobre el currículo, la   escuela, la escuela, el aprendizaje, la enseñanza, la formación docente en un   contexto internacional. La Paz, Bolivia: Campo Iris, pp. 13 - 78.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=459864&pid=S1997-4043201100020000600025&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>     <!-- ref --><p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Mora, D.   (2004). Aprendizaje y enseñanza. Proyectos y estrategias para una educación   matemática del futuro. La Paz, Bolivia: Editorial Campo Iris.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=459866&pid=S1997-4043201100020000600026&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Moscovici. (2000). Una psicología social que estudie nuestra cultura. En: Banchs   y Lozada. Representaciones sociales en Venezuela: la apuesta al   cambio. En Denise Jodelet y Alfredo Guerrero   (Coordinadores). Estudios en representaciones sociales. Universidad Autonoma de   Mexico. Facultad de Psicologia. Mexico.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Norman.   (1991). Investigación Acción Participativa para la educación.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Oberliesen, R. (2002). Aprendizaje en los procesos de evaluación. Zielsetzungen,   Instrumentos. En: Linke.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Obolenski, A. y Meyer, H. (2003) (Eds.).   Teoría y práctica del aprendizaje profesional. Bad Heilbronn.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Obolenski. (1998). Método histórico en la investigación científica cualitativa.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">OCDE. (2003). La comprensión del cerebro. Hacia una nueva ciencia del   aprendizaje. México: Santillana. Aula XXI.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Perkins, D. (2003). La bañera de Arquímedes y otras historias del descubrimiento   científico. Buenos Aires: Editorial Paidós.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Perkins, D. (1997). Un aula para pensar. Buenos Aires: Aique.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Perkins, D. (1995). La escuela inteligente. Barcelona, España: Editorial Gedisa.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Petrovski, A. (1980). Psicología general. Manual didáctico para los   institutos de pedagogía. Moscu: Editorial Progreso.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Piaget, J. (1983). Psicología y pedagogía. Madrid: Sarpe.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Pinto, R. (2009). Teoría y práctica del aprendizaje basado en la   neurodidáctica. La Paz, Bolivia: III - CAB.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Pizarro, B. (2003). Neurociencia y educación. Madrid. Editorial La Muralla.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Popkewitz, T. (1988). Paradigma e ideología en la investigación educativa. Madrid:   Mondadori.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Rappaport. (2006). Tres criterios que deben orientar la psicología comunitaria.   En Illescas. Primer Congreso Internacional de Psicologia Comunitaria. Mexico.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Rodríguez Rojo, M. (1997). Hacia una didáctica crítica. Madrid: Editorial La Muralla.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Rogoff, B. (1990). Aprendices del pensamiento. El desarrollo cognitivo en el   contexto social. Barcelona: Paidós.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Rornmetveitt. (1979). Investigación psicosocial, método histórico crítico, análisis   lógico e investigación acción.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Rubinstein, S. L. (1987). Principios de psicología general. La Habana. Ediciones Pueblo   y Educación.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Rubinstein, S. L. (1976). El desarrollo de la psicología, principios y métodos. La   Habana: Ediciones Pueblo y Educación.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Reverand, E. (2005). Cognición, cultura y etnomatemática. En Mora, D. (Ed.); Becerra, R.; Rossetti, C.; Serrano, W.; Beber, W.;   Millán, L.; Vernaez, G.; Serres, Y.; Reverand, E. y Rojas, A. (2005). Didáctica   crítica, educación crítica de las matemáticas y etnomatemática. Perspectivas   para la transformación de la educación matemática en América Latina. La Paz -   Caracas: GIDEM - Campo Iris, pp. 353 369.</font></p>     <!-- ref --><p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Reverand, E. (2003). Niveles de comprensión matemática en educación   básica. Tesis doctoral. Caracas: Universidad   Central de Venezuela.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=459889&pid=S1997-4043201100020000600027&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>     <!-- ref --><p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Santamaría, A. (2003). La interiorización como punto de encuentro entre pensamiento y   lenguaje. Un debate conceptual.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=459891&pid=S1997-4043201100020000600028&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>     <!-- ref --><p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Tudge, J. (1993). Vygotsky, la zona de desarrollo próximo y la colaboración   entre pares: connotaciones para la práctica del aula. En: Luís, Moll (Comp.)   Vygotsky y la educación. Connotaciones y aplicaciones de la psicología   sociohistórica en la educación. Buenos Aires: Editorial Aique, pp. 187 - 208.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=459893&pid=S1997-4043201100020000600029&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<!-- ref --><p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Ventosa.   (2010). Definicion de Animacion Socio Cultural (ASC). Primer Congreso   Internacional de Animacion Socio Cultural. Argentina.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=459895&pid=S1997-4043201100020000600030&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>     <!-- ref --><p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Vygotsky, L. S. (2001). Psicología pedagógica. Buenos Aires: Editorial Aique.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=459897&pid=S1997-4043201100020000600031&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>     <!-- ref --><p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Vygotsky, L. S. (1992). Cuestiones psíquicas del aprendizaje. Münster, Hamburg.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=459899&pid=S1997-4043201100020000600032&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>     <!-- ref --><p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Vygotsky, L. S. (1988). El desarrollo de los procesos psicológicos superiores. México:   Grijalbo.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=459901&pid=S1997-4043201100020000600033&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>     <!-- ref --><p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Vygotsky, L. S. (1986). Pensamiento y lenguaje. Buenos Aires: La Pleyade.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=459903&pid=S1997-4043201100020000600034&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<!-- ref --><p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Vygotsky, L. S. (1982). La imaginación y el arte en la infancia. Ensayo psicológico.   Madrid: Akal.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=459905&pid=S1997-4043201100020000600035&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>     <!-- ref --><p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Vygotsky, L. S. (1972). El desarrollo de los procesos psicológicos superiores.   Barcelona: Crítica.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=459907&pid=S1997-4043201100020000600036&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>     <!-- ref --><p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Wagenschein, M. (1965). Aprendizajes significativos. Stuttgart: Klett Verlag.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=459909&pid=S1997-4043201100020000600037&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>     <!-- ref --><p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Wenger, E. (2001). Comunidades de práctica. Aprendizaje, significado e identidad.   Madrid: Editorial Paidós.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=459911&pid=S1997-4043201100020000600038&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>     <!-- ref --><p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Wertsch, J. (1988). Vygotsky y la formación social de la mente. Buenos Aires:   Ediciones Paidós.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=459913&pid=S1997-4043201100020000600039&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>     ]]></body>
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