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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Algunos elementos para una educación matemática crítica en Venezuela: conocer y conocimiento]]></article-title>
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<abstract abstract-type="short" xml:lang="en"><p><![CDATA[ABSTRACT The conceptions, explicit or not, that exist of mathematical education, as well as of its links with humanity and with reality itself, include particular believes about knowledge within the framework of the teaching/learning of mathematics. In this theoretical/reflexive work, we discuss part of the nature of the knowledge at the core some of the theoretical-methodological currents of Mathematical Education, and particularly, at the core of a critical mathematical education for the context of Venezuelan society, and possibly for Latin America. The descriptions of the functions of mercantilist, hegemonic-technocratic and humanistic knowledge in mathematical education do not permit, from our perspective, to contribute elements for a liberating education.]]></p></abstract>
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</front><body><![CDATA[ <p align="right"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"><b>ART&Iacute;CULO ORIGINAL</b></font></p>     <p align="justify">&nbsp;</p>     <p align="center"><b><font size="4" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Algunos elementos para una educación matemática   crítica en Venezuela: conocer y conocimiento</font></b></p>     <p align="justify">&nbsp;</p>     <p align="justify">&nbsp;</p>     <p align="center"><b><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Wladimir Serrano Gómez</font></b><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"></font></p>     <p align="center"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Universidad Pedagógica Experimental Libertador</font></p>     <p align=center><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Instituto Pedagógico de Miranda - Grupo de Investigación y Difusión en Educación Matemática <a href="mailto:wserranog@gmail.com">wserranog@gmail.com</a></font></p>     <p align=justify>&nbsp;</p>     <p align=justify>&nbsp;</p> <hr size="1" noshade>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align=center><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"><b>RESUMEN</b></font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Las concepciones,   explícitas o no, que se tengan sobre la educación matemática, así como de sus   vínculos con el hombre y con la realidad en sí misma, soportan una manera   particular de asumir el conocer y el conocimiento en el marco de la   enseñanza/aprendizaje de la matemática. En este trabajo, de naturaleza   teórico/reflexiva, discutimos parte de la naturaleza del saber en el seno de   algunas de las corrientes teórico-metodológicas de la Educación Matemática, y   en particular, en el seno de una educación matemática crítica para el contexto   de la sociedad venezolana, y posiblemente para la latinoamericana. La   descripción de las funciones mercantilista, hegemónica- tecnócrata y humanista   del conocimiento en la educación matemática, no permiten, desde nuestra perspectiva, aportar elementos para el desarrollo de una educación liberadora.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"><b>Palabras clave:</b> educación matemática crítica, conocer, funciones del conocimiento.</font></p> <hr size="1" noshade>     <p align="center"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"><b>ABSTRACT</b></font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">The conceptions, explicit   or not, that exist of mathematical education, as well as of its links with   humanity and with reality itself, include particular believes about knowledge   within the framework of the teaching/learning of mathematics. In this   theoretical/reflexive work, we discuss part of the nature of the knowledge at   the core some of the theoretical-methodological currents of Mathematical   Education, and particularly, at the core of a critical mathematical education   for the context of Venezuelan society, and possibly for Latin America. The   descriptions of the functions of mercantilist, hegemonic-technocratic and   humanistic knowledge in mathematical education do not permit, from our perspective, to contribute elements for a liberating education.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"><b>Keywords:</b> critical mathematical education, to know, functions of knowledge.</font></p> <hr size="1" noshade>     <p align="justify">&nbsp;</p>     <p align="justify">&nbsp;</p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"><b>1. EL CONOCER El Saber Sabio</b></font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Una   de las nociones centrales en toda teoría de   la Educación Matemática, es precisamente &quot;saber&quot; o   &quot;conocer&quot;; en ella descansa buena parte de la idea que se asuma sobre   la educación. Aquí no distinguiremos entre estos términos, aunque ello sí se   hace, por ejemplo, en la Didáctica Fundamental.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Para   algunos, el saber es algo que ha sido elaborado en el seno de una disciplina   por parte de los científicos; los no-científicos o el común de las personas,   sólo pueden aproximarse a ese saber, mas no crearlo. Para Brousseau (1990)   &quot;el saber nunca es exactamente el mismo para sus creadores, para sus   usuarios, para los alumnos, etc., cambia&quot; (p. 261). Esta tesis formula, en   otras palabras, la &quot;relatividad&quot; del conocer, idea que compartimos,   pero incluye además, la suposición de que el saber es creado por algunos (los   matemáticos de profesión) y usado por otros, otras disciplinas científicas e   incluso por los estudiantes; quizá para hacer aplicaciones de la matemática. Es este último supuesto, el que no seguimos.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">El   matemático no comunica sus resultados tal como los ha hallado; los reorganiza,   les da la forma más general posible; realiza una &quot;didáctica práctica&quot;   que consiste en dar al saber una forma comunicable, descontextualizada, despersonalizada, atemporal.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">El docente realiza primero el trabajo inverso al del científico, una re   contextualización y re personalización del saber: busca situaciones que den sentido a los conocimientos por enseñar (Brousseau, 1994, p. 65).</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">La   tarea del docente bajo esta perspectiva, es proponer al estudiante situaciones   de aprendizaje con base en la re contextualización y re personalización que ha   hecho del saber del matemático. Consiste en hacer la transposición didáctica<a href="#_ftn1" name="_ftnref1" title=""><sup><b><sup>11</sup></b></sup></a>del   saber sabio (o saber del sabio) al saber enseñado; planteamiento que es central   en la Didáctica Fundamental.   Entonces, adapta, modifica y reorganiza el saber del sabio, obteniendo así un   saber a enseñar y, posteriormente, un saber enseñado. Los estudiantes deben   apropiarse de este saber &quot;adaptado&quot; a través de las situaciones que   proponga el profesor. &quot;Para que la enseñanza de un determinado elemento   del saber sea meramente posible, ese   elemento deberá haber sufrido ciertas deformaciones, que lo harán apto para ser enseñado&quot; (Chevallard, 2000, p. 16).</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Ciertamente   la Didáctica Fundamental, ha hecho   aportes importantes a la reflexión sobre el proceso de aprendizaje/enseñanza de   la matemática, entre ellos podemos citar: (a) la idea de vigilancia epistemológica,   según éste, el didacta se pregunta por las evidencias, cuestiona las ideas que   parecen simples y se desprende de la engañosa familiaridad de su objeto de   estudio (Chevallard, 2000), (b) la caracterización de los efectos Jourdain, Topaze y el deslizamiento metacognitivo, (c) la idea   de contrato didáctico, así como, (d) sus planteamientos sobre las relaciones   entre el docente, los estudiantes y el conocimiento matemático<a href="#_ftn2" name="_ftnref2" title=""><sup><sup>12</sup></sup></a>.   En este marco teórico, el matemático tiene una fuerte influencia en el que enseñar, y no así el profesor junto   con los estudiantes, restringiendo la actividad docente al cómo enseñar. Tesis que se contrapone a una Educación Matemática de naturaleza multi e interdisciplinaria.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">En   la Didáctica Fundamental, la   matemática escolar tiene como único referente a la matemática que se ha   desarrollado y organizado a través de los siglos, a la matemática del   matemático de profesión. Es claro que teorías como la Geometría Lineal, en la   que se fundan los conceptos y proposiciones euclidianas, las ecuaciones   diferenciales, el cálculo integral o la teoría de números, por sólo mencionar   algunas, se han desarrollado, fundamentalmente, en el seno de comunidades   científicas; pero muchas de estas ideas y actividades matemáticas, están   también presentes fuera del &quot;núcleo científico&quot; al que hicimos   referencia. La matemática es una actividad propia de la cultura y de los   pueblos. Actividades como contar, medir, calcular, representar, estimar y   modelar han sido naturales a la cultura de los pueblos<a href="#_ftn3" name="_ftnref3" title=""><sup><sup>13</sup></sup></a>.   Pensemos en el empleo de distintas bases,   desarrollo de sistemas de números como el indio-arábigo, el propio a culturas   indígenas como la Maya, o los Yanomami en Venezuela, los diversos patrones de   medida que construyeron y aún tienen lugar en comunidades y pueblos, como las   antropométricas y las que tienen como referente a objetos, los métodos de   cálculo y registro como el ábaco, el marcador con esferas, el Quipu Incaico, entre otros.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Una   cuestión central en este punto, es si la matemática que es propia a un grupo   cultural aporta las herramientas necesarias para estudiar, comprender y   transformar situaciones socioeconómicas y tecnológicas que le afectan. Es claro   que la matemática no es la única fuente para alcanzar estos objetivos, o   incluso, para plantearlos, pero representa una base importante para tomar   decisiones en el amplio rango de la actividad social, económica, educativa y   cultural. Éste es un problema complejo. Podemos pensar en los grupos étnicos de   nuestro país, y en la matemática para comprender el lado matemático de la   opresión y desigualdades que viven los pueblos Latinoamericanos, en lo que es   propio a otros grupos que integran la población de nuestro país y que tiene   raíces en su seno. Los estudiantes de la Educación Básica, Media Diversificada<a href="#_ftn4" name="_ftnref4" title=""><sup><sup>14</sup></sup></a> y Profesional, son formados en la matemática occidental bajo una concepción   estructuralista de las matemáticas. La educación aquí consiste en apropiarse de   la matemática desde una visión interna: se define, enuncia propiedades y aporta   ejemplos, se explica y usa algoritmos, resuelven problemas y, en algunos casos,   se demuestran propiedades. Es la matemática a imagen del matemático. En este   caso, tampoco hay condiciones para comprender el lado matemático de la opresión   y las desigualdades, y adicionalmente, el de la liberación de los pueblos a   través de su concienciación y de la transformación. No las hay, pues esta   educación no tiene tal contenido político. Es una educación que se orienta sólo   a la matemática como ciencia; se enmarca en la disciplina. Esta última visión   está ligada a la idea de que las nociones y actividades matemáticas, son   inherentes a los científicos, a los sabios. No obstante, ¿filosofar es algo   exclusivo de los filósofos? Y filosofar es algo tan antiguo como el pensar   matemáticamente. Así, podemos plantear preguntas similares para otras actividades.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">La   expresión &quot;Nadie entre sin saber   geometría&quot;<a href="#_ftn5" name="_ftnref5" title=""><sup><b><sup>15</sup></b></sup></a> no   se circunscribe a la época griega. Hoy día, las estructuras tecnócratas y de   opresión, tienen su sustento en este viejo precepto de La Academia, en el conocimiento que poseen   y en el que no poseen los pueblos; mencionemos, por ejemplo, el caso PDVSA<a href="#_ftn6" name="_ftnref6" title=""><sup><sup>16</sup></sup></a>,   los créditos denominados indexados, las &quot;cuotas balón&quot;, los impuestos   en general, las &quot;regalías&quot; por concepto de explotación de recursos   naturales (gas, petróleo, etc.), la deuda externa, problemas relacionados con   los niveles de producción y de calidad agrícola en rubros de consumo básico, e   incluso, en problemas como la drogadicción, el alcoholismo, hábito de fumar,   embarazo precoz, etc. Así, entender a la educación matemática con la idea del   saber sabio, del saber a enseñar y del saber enseñado, se puede relacionar con   una concepción ingenua de la educación. Esta última sería una educación en   desconexión con el hombre en el mundo; es como la filosofía que se da sin conexión con la realidad.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Actualmente,   algunos adelantos teóricos en el seno de la matemática como disciplina   científica, inciden notablemente en las estructuras económicas y sociales de nuestros pueblos.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Nociones como la optimación, encriptación de datos, métodos   estadísticos cuali- cuantitativos, cálculo diferencial e integral y sistemas de   ecuaciones, teoría de matrices, interpretación y análisis gráfico, ecuaciones   diferenciales, la idea del caos, entre muchas otras, soportan en parte a las   decisiones políticas, económicas y sociales, y, al mismo tiempo, no son manejadas por el ciudadano en general.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Esta situación la podemos denominar paradoja de la &quot;sociedad de la   información&quot; (Serrano W., 2005b).</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Aludimos   con ella el supuesto que siguen algunos autores (como Naisbitt, 1994) en el que   identifican la &quot;sociedad de la información&quot; con un conjunto de   estructuras más democráticas e igualitarias que las correspondientes a la   Sociedad Industrial y, en general, a las sociedades anteriores, arguyendo que   en la sociedad contemporánea predomina lo mental y que todos podemos procesar   información. Sin embargo, no todos tenemos acceso a la información a través de   medios como la televisión, radio, Internet, etc. Tal como se ha estudiado en   trabajos como Flecha (1994) y Macedo (1994). De hecho, aún no está superado el   problema del acceso a la información y mucho menos, a la información confiable;   no parece ser adecuado describir a la sociedad actual como &quot;de la   información&quot;. La paradoja de la   &quot;sociedad de la información&quot; hace referencia, como vimos,   solamente a las nociones e ideas matemáticas que sustentan buena parte de las   decisiones políticas, económicas y sociales, y contrariamente, no son manejadas   por el común de las personas; aunque puede aplicarse a muchos otros aspectos de   la historia, la ciencia, la tecnología y la cultura -esto es, podemos hablar de   paradojas de la sociedad moderna. La   paradoja de la &quot;sociedad de la información&quot; tiene raíces en la paradoja de Vico, planteada por Skovsmose (1999).</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">La paradoja de Vico<a href="#_ftn7" name="_ftnref7" title=""><sup><sup>17</sup></sup></a> tiene   que ver con el hecho de que en la sociedad danesa el común de las personas no   comprenda la tecnología que soporta su aparato industrial y las decisiones del gobierno que se basan en ésta<a href="#_ftn8" name="_ftnref8" title=""><sup><sup>18</sup></sup></a>.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Skovsmose   se refiere a su sociedad, propia de un alto desarrollo tecnológico e   industrial; sin embargo, esta paradoja también se presenta en muchos otros   países, y en particular en el nuestro, y no sólo en el plano tecnológico. Un   ejemplo de ello es la incomprensión y confusión en torno a las &quot;encuestas   a salida de urna&quot; llevadas a cabo durante el Referendo Presidencial de 2004 en nuestro   país; aquí, parte de la población no reflexionaba<a href="#_ftn9" name="_ftnref9" title=""><sup><sup>19</sup></sup></a> sobre algunas de las características de este método: la muestra seleccionada,   su nivel socioeconómico, lugares en los que se recogió información, errores de   inferencia, la idea de aleatoriedad, entre otras, que fue aprovechado   mediáticamente por grupos con intereses partidistas. Otro ejemplo es el cálculo   que realizaron recientemente las instituciones financieras para el cobro de   intereses sobre intereses en el caso de préstamos personales y la adquisición   de vivienda y vehículos (el caso de los créditos indexados). La matemática   juega un rol importante en las decisiones que afectan a la población en general,   tal es el caso de los que tienen que ver con la seguridad alimentaria,   asistencial y médica, con los niveles de producción y exportación de energía   (petróleo, gas, entre otros) y rubros agrícolas y pecuarios, tasas de interés e   impuestos, etc. Por ejemplo, se puede modelar matemáticamente el crecimiento de   una población de insectos, que afectan negativamente un cultivo y tomar   decisiones sobre el control de ésta: ¿Cuáles son los efectos del uso de   plaguicidas en esta población y en el medio ambiente? ¿El uso de plaguicidas   perjudica a otros insectos que no deterioran el cultivo? ¿Qué ventajas tienen   los cultivos orgánicos?, entre otras preguntas importantes. Nos referimos a una   modelación, no por un matemático de profesión, sino por el ciudadano común (en este caso, los agricultores).</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">La paradoja de Vico y la o las paradojas de la   &quot;sociedad de la información&quot;, llevan a preguntarse ¿qué puede   hacer la educación para transformar esta situación? La Educación Matemática Crítica (ver   Mellin-Olsen, 1987; Skovsmose, 1999; Valero, 1999; Mora, 2002, 2004, 2005;   Mosquera, 1998; Serrano W., 2004, 2005a; 2005b; Serres y Serrano W., 2004),   haciendo explícito el rol sociopolítico que tiene la educación, busca impulsar   desde la práctica educativa la necesaria transformación de las estructuras   políticas, sociales, económicas y culturales que soportan las desigualdades y   las crisis. Transformación que pasa por revertir la situación que describen estas paradojas.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">En   este contexto surge la pregunta ¿es el saber del sabio el único referente para   la educación matemática? Si solamente nos preguntamos qué matemáticas enseñar,   podríamos suponer a priori, que las   matemáticas a estudiar son sólo las que han organizado los matemáticos en el   transcurso de la historia, y no la matemática que está presente en nuestra   sociedad; se omitiría así la visión de la matemática en relación con la   realidad y sus fenómenos, con sus problemas. Tal visión se ubica en el mundo de   las ideas que describió Platón, y no en las ideas en conexión con la acción   sobre el mundo y sus problemas. Suponer que el conocimiento matemático es   producido exclusivamente por los sabios, deriva a la pregunta: ¿qué resta   entonces a la actividad de aula en la Educación Básica, Media Diversificada y   Profesional, e incluso, en el Universitario? Fijar el saber del matemático, o   el saber del sabio, como único referente para la educación matemática, conlleva   una actividad encerrada en la matemática<a href="#_ftn10" name="_ftnref10" title=""><sup><sup>20</sup></sup></a> que se ha estructurado lógicamente a   través de los siglos y, desde nuestra perspectiva, es un supuesto que no   impulsa la necesaria transformación del sistema educativo venezolano en función de la formación del ser crítico y del ser social<a href="#_ftn11" name="_ftnref11" title=""><sup><sup>21</sup></sup></a>.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">La   idea del saber sabio como única referencia para el aprendizaje/enseñanza de la   matemática, no es exclusiva a la Didáctica   Fundamental. Aun cuando no es un término usado en otros desarrollos,   constituye un soporte no explícito para sus planteamientos. Por ejemplo, en el Pensamiento Matemático Avanzado es central   la visión que los matemáticos de profesión tienen de la misma matemática, de la   educación, de los procesos que envuelve su pensamiento, así como de las ideas matemáticas a las que han llegado (conocimiento matemático).</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Uno   de sus intereses, es buscar elementos en la actividad y en el pensamiento de   los matemáticos, cuando éstos resuelven problemas e investigan, con la   intención de compararlos con el tipo de pensamiento en estudiantes de la   Educación Básica, Media Diversificada y Profesional, y Universidad. Tall (1991)   lo expresa así al comienzo de su trabajo: &quot;Aunque consideraremos la   naturaleza del pensamiento matemático avanzado desde un punto de vista   psicológico, nuestro principal objetivo será buscar penetraciones de valor en   el trabajo profesional del matemático como investigador y como profesor&quot;   (p. 3). Si bien consideramos que ésta es una fuente importante de análisis de   la actividad y pensamiento matemáticos, hemos ya señalado que no es la única referencia para ello.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Otros   trabajos dentro del enfoque psicológico y el   Acercamiento Socioepistemológico, entre otros, también asumen   implícitamente la idea del saber sabio. Tal visión puede llevar a una educación   cuyo eje es el estudio de aspectos de la estructura formal de la matemática, de   una matemática separada del potencial papel que puede jugar en la sociedad. Es   una educación disciplinar, desvinculada de la realidad social, cultural e histórica.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Una   educación así, tiene como objetivo que los estudiantes se apropien de parcelas   modificadas del saber sabio, mas no la apropiación de saberes y construir otros   en función de la comprensión y/o transformación de problemas y crisis, esto es,   tal como explicará Freire (1990, p. 32): estudiar, si se busca la formación del   ser crítico, &quot;no es consumir ideas, sino crearlas y recrearlas&quot;.   Naturalmente, el estudio disciplinar de las matemáticas obedece a otros   intereses; el problema surge cuando los profesores confunden éstos con los de   la Educación Básica, Media Diversificada y Profesional, e incluso, generalmente, con el de los estudios universitarios.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">La verdad en el contexto de la idea del saber sabio, es la de la   ciencia matemática, fundamentalmente la del formalismo en la matemática. El   conocimiento aquí se relaciona con la deducción y lo universal. Podemos   plantear entonces la pregunta: ¿cómo es la verdad en la Didáctica Fundamental, en el Acercamiento Socioepistemológico o en el Pensamiento Matemático Avanzado? La verdad   es la característica de todo conocimiento matemático, bien porque ciertas   proposiciones se las asume como tales (axiomas), porque ya se las ha probado   (teoremas, lemas, corolarios) o porque se cree que así lo sean (conjeturas).   Esta relación estrecha entre conocimiento y verdad en la ciencia matemática, ha   opacado la manera de ver, desde la educación, el conocimiento escolar. Es por   ello que las tendencias multi e interdisciplinarias de la Educación Matemática,   han calado poco en la práctica; aunque tampoco constituyen una tesis   generalizada en los estudios teóricos. Desde esta última perspectiva, la definición   del conocimiento a partir de la verdad, no explica completamente su naturaleza;   ésta descansa más bien en el significado. Visión que se da en el Interaccionismo Simbólico, en el Enfoque Sociocultural, en la Etnomatemática y en la Educación Matemática Crítica, perspectivas   que aun cuando poseen bases filosóficas y pedagógicas distintas, comparten la   idea de que el significado se construye socialmente, y no la de un significado   identificado únicamente con la estructura lógica de la matemática (propia de una actividad escolar intramatemática).</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Este   problema (el asociado al &quot;saber sabio&quot; como única referencia para la   educación) supone que se &quot;adiciona&quot; a la naturaleza del conocer, el   ámbito de la actividad intelectual de los matemáticos de profesión, lo cual   puede relacionarse con el supuesto que describió a La Academia como única fuente [legítima]   de producción del saber; los sabios como fuente de producción del saber. Sin   embargo, también podemos pensar en las estructuras tecnócratas de la   actualidad, en las tecnocracias, como los &quot;ambientes&quot; en los que se   &quot;concentra&quot; el conocimiento; y en las estructuras opresoras que   utilizan la &quot;tenencia&quot; del conocimiento o del saber cómo medio de poder.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">En   cambio, la construcción social del significado como una base de los   planteamientos pedagógicos que aquí se sigue, es común a todo grupo, tal es el   caso del aula de matemáticas y de otros lugares de aprendizaje. La posibilidad,   origen, esencia, formas de conocimiento y su relación con el significado, no   son conceptos exclusivos al conocimiento &quot;del sabio&quot;, lo son también   en el conocimiento que tiene lugar fuera del núcleo científico de esta ciencia:   en la vida cotidiana, en el trabajo o en ambientes de estudio como la escuela. He allí uno de los potenciales roles de la educación.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Ciertamente estas ideas responden desde otra óptica a preguntas como:   ¿se logra conocer el objeto? y ¿obedece el conocimiento sólo a la razón o a la   experiencia? Considérese la proposición &quot;Por un punto exterior a una recta   L pasa una única recta L' paralela a L&quot;. En la Geometría Euclídea es algo   que no se puede probar a partir de los demás postulados; es en sí otro   postulado (el quinto). Consiste en un hecho cuya verdad es considerada evidente   en el marco de la estructura en que Euclides, organizó las ideas geométricas.   Aunque a través de cierta experimentación puede llegarse al mismo planteamiento   (no el que represente un postulado, sino el que por ese punto pase una única   recta paralela a L). Pero el álgebra lineal aporta herramientas para demostrar   lo que en los Elementos es un   postulado; actividad que está contemplada en los estudios universitarios (por ejemplo, en los del profesorado en matemáticas de nuestro país<a href="#_ftn12" name="_ftnref12" title=""><sup><sup>22</sup></sup></a>).</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">En   otras geometrías tal proposición debe replantearse. Esto es, los objetos   matemáticos (punto, recta, triángulo, función, grupo, espacio vectorial,   límite, etc.), así como muchas propiedades pueden, en efecto, conocerse. La   misma matemática aporta las reglas y medios para ello. Postura que goza de   crédito en gran parte de los matemáticos de profesión. No obstante, si miramos   &quot;fuera&quot; de la ciencia matemática, por ejemplo, a la actividad   matemática en la Educación Básica, Media Diversificada y Profesional, desde un   enfoque multi e interdisciplinar, entonces podemos preguntarnos ¿es posible   conocer?, lo cual lleva a la pregunta ¿es posible conocer algo fuera de la   ciencia? El idealismo no es una postura filosófica que sea común entre los   profesores de matemática; se asume a priori que podamos conocer objetos y   hechos. Pero sí es común el &quot;cientifismo&quot;: no se ve a la ciencia   matemática como una forma de conocimiento posible, sino que se identifica el conocimiento con la ciencia (Habermas, 1982: p. 13).</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Ésta es, quizás, la razón de fondo que sustenta la común actividad   escolar intramatemática. ¿Qué lugar ocupan entonces otras formas de   conocimiento en el aula de matemáticas? ¿Qué papel juega en ello la   experiencia, la relación con la realidad y el contexto social? ¿Es el   conocimiento matemático un producto de la razón, y sólo de ésta? Dentro de la   ciencia matemática podemos pensar en el papel de la representación y la   experiencia en la geometría Euclídea, en los numerosos cálculos de Gauss que le   permitieron conjeturar cuál es la densidad de primos en un entorno de n o en la modelación de la realidad (a   través de la definición de recta<a href="#_ftn13" name="_ftnref13" title=""><sup><sup>23</sup></sup></a>, fractales, caos, correlaciones,   etc.), por citar algunos ejemplos; de hecho, en toda área de la matemática está presente la experiencia.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">En contraste con el cientifismo en la educación matemática, existen   otras formas de conocimiento posible, vinculadas con la experiencia, los   sentidos y la actividad. Aquí podría alegarse que, como en el caso de la   asunción a priori del común de los profesores, es un supuesto que de hecho   podamos conocer. No obstante, en muchos casos puede recurrirse al sentido común   como medio para convencernos de la existencia de las cosas. Skovsmose (1999) en Hacia una filosofía de la educación matemática   crítica, se vale de la Prueba de la   existencia del mundo exterior de Moore (1983) para garantizar que las   crisis son tales y caracterizan a la sociedad<a href="#_ftn14" name="_ftnref14" title=""><sup><sup>24</sup></sup></a>. La prueba de Moore es un recurso   filosófico importante que plantea lo que la educación matemática puede hacer en   nuestra sociedad. Por otra parte, la educación matemática tiene un importante   papel en la comprensión de las cosas y los hechos del mundo, del hombre en   relación con el mundo real ¿Cómo comprender, o incluso, pensar en una educación   con tal sentido político si se observan los hechos sociales y sus relaciones   con una lente idealista? Esta lente o la indiferencia ante el rol político de   la educación, es una manera de consolidar el   statu quo, y con ello, sus desigualdades e injusticias. El saber sabio y   el saber a enseñar, en tanto construcciones que comúnmente se presenta a los   estudiantes sin los vínculos con la historia de la sociedad y su naturaleza,   con el hombre y su humanización, con sus valores y antivalores, adquiere una   dimensión política o bien limitada o engranada con una educación a-crítica,   alienante. Es una educación para la especialidad, no para la humanización del   hombre; y, como hemos señalado, puede asociarse, en la Educación Básica, Media   Diversificada y Profesional con la concepción bancaria que describió Freire (1970).</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">El   saber sabio como única referencia para la educación matemática en la Educación   Básica, Media Diversificada y Profesional, e incluso, en la Educación   Universitaria, tal como hemos sostenido, no permite abordar desde el contexto   del aula el conocimiento y el conocer que es propio a los diversos grupos   culturales que conforman la sociedad venezolana; ello tiene que ver con el   grado de especialización, atomización y compartimento del diseño curricular   -tesis que puede explicar situaciones similares en otras sociedades más allá de   la Latinoamericana. El conocimiento y el conocer matemático que han   desarrollado históricamente los pueblos en el marco de la agricultura, la   pesca, la caza, en otras áreas de la producción de alimentos, en la atención a   las enfermedades y afecciones, así como en el uso y conservación del agua, de   las tierras productivas, de la fauna y la flora, y de los minerales, las   tecnologías empleadas en ello, y su interpretación del hombre, el tiempo y del   espacio, constituyen aquello que algunos autores denominan &quot;saber no-científico&quot;,   &quot;pre-científico&quot;, &quot;vulgar&quot; o &quot;ingenuo&quot;; siguiendo   precisamente el cientifismo al que aludió Habermas (1982). Así, de acuerdo con   esta visión cientifista, la   matemática (o la ciencia en general) no es una más de las formas, sino la única   forma de construir conocimiento. Ello, de acuerdo con nuestra posición, ha   permitido que desde algunas corrientes de la educación matemática, y de la   educación formal en general, se haya pretendido distanciar el ámbito de la   construcción de conocimientos y el proceso de conocer en sí de la realidad   histórica, social y cultural de los pueblos -del saber popular. Pensamos que una educación   matemática no debe separarse del saber popular. Esta idea resume nuestras   críticas al concepto de saber sabio en la   Didáctica Fundamental, y al saber en la Socioepistemología, en el Pensamiento Matemático Avanzado, así como   en otras corrientes de la Educación Matemática; además, permite delinear la   concepción de esta noción en una Educación Matemática Crítica para la sociedad venezolana.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"><b>2. Algunas funciones del conocimiento desde la educación</b></font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Ahora bien, partiendo de las ideas que hemos discutido sobre el saber   sabio y el saber popular, podemos preguntarnos por la o las funciones del   conocimiento, considerando el potencial rol sociopolítico de la educación   matemática (y de la educación) en la sociedad. ¿Cuál o cuáles son las funciones   del conocimiento desde la educación matemática? Ésta, tal como se refiere al   saber, es una discusión compleja. Incluso, podemos preguntarnos ¿tiene sentido discutir   sobre la o las funciones del conocimiento en educación matemática? ¿Acaso no es   el aprendizaje y manejo de los conceptos y técnicas de la matemática escolar?   El saber sabio como noción relevante para algunas corrientes, ha permitido   observar que tal educación posee una orientación hacia la actividad   intramatemática, donde el contexto que envuelve a las situaciones didácticas,   se limita al aula<a href="#_ftn15" name="_ftnref15" title=""><sup><sup>25</sup></sup></a> y no al que hemos delineado párrafos   atrás. En este sentido, preguntarnos por las funciones del conocimiento en   educación matemática, puede aportar elementos importantes para la comprensión   de la naturaleza en sí de tal educación -estudio que resulta medular en esta   investigación. Explicitar la dimensión sociopolítica de la educación, y de la   educación matemática en particular, pasa por valorar algunas de las   concepciones que sobre el saber o el conocimiento se ha fijado en parte la comunidad de investigadores, pedagogos y estudiantes.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Es difícil   caracterizar estas funciones, tanto como estudiar la naturaleza del   conocimiento. De hecho, la realidad histórica de nuestras sociedades y   culturas, así como las diversas actividades que ha llevado a cabo el hombre, ha   configurado una diversidad de ellas. Nos interesa en particular considerar el   conocimiento y su papel (o posible papel) en la sociedad y en el desarrollo del   hombre. Otros intereses llevarían a otras categorizaciones distintas a la que expondremos aquí, aun cuando ésta no es completa ni disjunta.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">(1) Función Mercantilista. Esta función es el   núcleo de los modelos pedagógicos basado a partir de la entrega de información   (fundamentalmente) por el profesor y la recepción de ella por parte de los   estudiantes. Es la educación bancaria   que describió Freire (1970) y la base de la fantasía teórica a la que alude Eisenberg (1991).</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">La   metáfora de Freire identifica a la educación con una lógica mercantilista en la   que el conocimiento (o el saber) es la mercancía o el objeto que tiene el   profesor y la entrega a los estudiantes. Este modelo aún se encuentra presente   en todos los niveles y modalidades de la educación en los ámbitos nacional e   internacional. En la educación matemática esta lógica encuentra ejemplo en las   experiencias caracterizadas por la exposición por parte del profesor de   definiciones, conceptos, aplicación de algoritmos, demostración de teoremas y   resolución de problemas o ejercicios; y en la interpretación de los estudiantes   de esta información, así como en el trabajo en ciertos ejercicios o problemas<a href="#_ftn16" name="_ftnref16" title=""><sup><sup>26</sup></sup></a>.   Las experiencias centradas en los algoritmos son también un ejemplo de la   función mercantilista del conocimiento al interior de la educación matemática.   Además, muchos de los libros de texto para la Educación Básica, Media Diversificada   y Profesional, así como para la educación universitaria se escriben siguiendo implícitamente la función mercantilista del conocimiento.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">La función mercantilista del conocimiento conlleva una concepción minimalista de la educación; un vaciamiento   de su naturaleza -es la educación del   dar/recibir. Asumir esta función del conocimiento ha afectado no   solamente la práctica educativa en el contexto del aula sino que ha servido de   base para el diseño curricular en la Educación Básica, Media Diversificada y Profesional   venezolana, así como en la Universidad -situación que también se ha dado en el ámbito internacional.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">El   currículo sumativo, con el consecuente compartimento que genera, es un   ejemplo de ello. Además, podemos citar un supuesto que subyace a muchos de   estos diseños curriculares: el de dotar de   herramientas y de técnicas a los estudiantes desde las distintas especialidades   con la intención de que ellos las apliquen (posteriormente) en sus campos   laborales, en la cotidianidad o en el medio académico. Tesis que es   contraria a la necesaria vinculación de la educación matemática con la realidad -que aquí sostenemos.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">En   Venezuela, esta vinculación educación-realidad ha adquirido nuevos espacios   (teóricos y prácticos) desde la Escuela   Bolivariana y desde el Liceo   Bolivariano. Sin embargo, buena parte de las Universidades han dado   tímidos y escasos pasos en esa dirección, en especial en la Universidad Pedagógica Experimental Libertador<a href="#_ftn17" name="_ftnref17" title=""><sup><sup>27</sup></sup></a>.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">(2) Función Hegemónica-Tecnócrata. Los modelos   pedagógicos orientados a la reproducción de las estructuras sociales   existentes, tienen relación con la función hegemónica y tecnócrata del   conocimiento en tanto que no se propone transformarlas. Así, el statu quo es la referencia y el fin último   al cual debe atender la educación formal (en las instituciones educativas) y   no- formal (la que se da a través de los medios de comunicación e información, de las producciones cinematográficas, juegos de video, etc.).</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">La función hegemónica y tecnócrata del conocimiento, tiene que ver con la   posesión de éste por ciertos grupos como medio para apropiarse y consolidar su   poder socioeconómico sobre las mayorías de la población. Aunque también la   relación se da a la inversa: el poder socioeconómico también es usado como   herramienta para apropiarse de conocimientos que sirvan a sus intereses hegemónicos.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Aquí   son muchos los ejemplos; sólo citaremos algunos: (a) las patentes nacionales e   internacionales sobre medicinas como medio para monopolizar su distribución y   mercado, (b) la apropiación de tecnologías computacionales para detentar el   poder (tal es el caso del manejo del cerebro tecnológico de PDVSA luego del   golpe de Estado de 2002 en Venezuela como medio de desestabilización y   consolidación de sus intereses partidistas), (c) el desarrollo de la tecnología nuclear como fuente para el   posicionamiento y ocupación militar, económica y geopolítica desde la Segunda   Guerra Mundial -un comentario similar puede hacerse con respecto a la tecnología satelital, (d) la manipulación   genética de productos agrícolas para satisfacer patrones de consumo de la   sociedad moderna con el consecuente daño a los pequeños productores y   campesinos de los países del sur, (e) el uso de la psicología y de la lógica   del mercado como medio para promover el consumo de cigarrillos (alcohol, etc.)<a href="#_ftn18" name="_ftnref18" title=""><sup><sup>28</sup></sup></a>,   en los jóvenes, entre otros. En el otro &quot;sentido&quot;, puede citarse la   dificultad que históricamente se dio para que la mayoría de la población   accediera a los programas de formación en las universidades públicas y privadas   del país, y en los demás niveles y modalidades de la educación, así como en   otras áreas vinculadas al desarrollo cultural (como el arte: la música, la danza, el ballet, la pintura, el teatro, etc.<a href="#_ftn19" name="_ftnref19" title=""><sup><sup>29</sup></sup></a>).</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">En   ello se apoya el concepto de tecnocracia que describe Skovsmose (1999), e incluso, el sistema capitalista en su conjunto.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Las relaciones de poder y opresión en el   contexto del aula (Bernstein, 1997; Chomsky y Foucault, 2006; entre otros)   constituyen ejemplos de la reproducción de uno de los aspectos del statu quo, de la realidad; en ese sentido   se orienta la hegemonía de grupos sobre la sociedad en su totalidad. La   educación matemática no escapa de estas prácticas. En Beyer (2002), por   ejemplo, se discute la naturaleza de la   equidad<a href="#_ftn20" name="_ftnref20" title=""><sup><b><sup>30</sup></b></sup></a> en   el aula de matemáticas; concepto que puede ayudar a comprender las relaciones   de poder y opresión que se consolidan desde el aula. La inequidad en el aula   es, entonces, una manera de favorecer la hegemonía y la tecnocracia en la sociedad.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">He   allí la importancia que vemos en la caracterización de las funciones del conocimiento.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Poseer el saber matemático, es la forma que tiene la educación, de   ubicar a sus poseedores en ciertas estructuras de la sociedad -y entre ellas las estructuras tecnócratas.</font></p>     <p align=justify><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Esta   función del conocimiento caracteriza una educación   por el statu quo.<a href="#_ftn21" name="_ftnref21" title=""><sup><b><sup>31</sup></b></sup></a>La educación del dar/recibir sirve a una educación por el statu quo.</font></p>     <p align=justify><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">(3) Función Humanística. Las funciones   mercantilistas y hegemónica-tecnócrata del conocimiento desde la educación, y desde la educación matemática en</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Particular,   guardan relación con la sociedad que ha construido el hombre, fundamentalmente   en la modernidad [en especial con las estructuras que soportan sus modelos   económicos y de desarrollo]<a href="#_ftn22" name="_ftnref22" title=""><sup><sup>32</sup></sup></a> y con el concepto del hombre sobre sí mismo.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">La educación del dar/recibir y la educación por el statu quo ofrecen una   visión limitada del concepto de hombre, así como de su papel en su realidad   social y cultural en tanto que amputan la posibilidad de construir   colectivamente ideas teóricas y de emprender acciones prácticas transformadoras   en y de su entorno. En ellas, la formación del hombre tiene que ver con la   adaptación de éste al contexto, al mundo; no con su transformación. Estas ideas no pueden separarse de una educación matemática crítica.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">&quot;El   conocimiento no modifica por sí mismo el mundo; es como si abriese el camino   para la modificación sensorial de los objetos. Como esto va dirigido a la   subordinación de la realidad al hombre, a la sociedad, a su humanización, el   conocimiento que estimula tal cambio cumple la función humanística de asimilación ideal a la   realidad&quot; (Bichko, 1973, p. 39). Bichko (1973) describe solamente   la función humanística del conocimiento, no habla de las dos primeras que se ha   expuesto párrafos atrás. Este autor sostiene que el conocimiento puede y debe   servir a la humanización del hombre -premisa que siguieron el Marxismo, la Teoría Crítica, la filosofía de la ciencia y el Realismo Crítico de Bhaskar (1975, 2005);   la Pedagogía Crítica, el pensamiento de Freire (1969, 1970, 1974,   1975, 1978, 1990) y la Educación Matemática Crítica.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">La humanización del hombre tiene que ver con las transformaciones   cognitivas de las formas cómo se percibe el mundo, la sociedad, el papel del   hombre en ella, así como la transformación de la sociedad en sí misma, de sus crisis y estructuras opresoras.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Las   matemáticas escolares y la educación matemática, esto es, el conocimiento   matemático, tienen un rol potencial en ambos aspectos de la humanización; en   ese sentido hablamos de una función humanística del conocimiento. Desde la Pedagogía Crítica y la Educación Matemática Crítica se ha hecho importantes aportes teóricos y prácticos para la humanización del hombre.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Las ideas matemáticas, sus representaciones, los   modelos y los algoritmos, tanto de las matemáticas que se han organizado   lógicamente a través de los siglos (la ciencia matemática) como de las   matemáticas propias de los grupos culturales (las matemáticas culturales), así   como los paquetes de cálculo, las bases de datos y otras tecnologías,   constituyen elementos que tienen un potencial papel (desde la educación   matemática) en las transformaciones cognitivas que implica la humanización del   hombre; y consecuentemente en su actividad individual y colectiva ante su sociedad y la realidad.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">La función humanística del conocimiento caracteriza una educación que, denominamos crítica.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Esta   educación se caracteriza por la búsqueda de equidad en el contexto del aula de   matemática; además, los algoritmos no son concebidos como contenido (como en el   paradigma del ejercicio), más bien busca complementar, por ejemplo, la   resolución de problemas, los proyectos y la modelación -entre otras metodologías y actividades matemáticas.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">La   tabla que sigue sintetiza algunos aspectos (criterios para una definición,   papel del saber, concepción de la educación asociada) de las tres funciones del conocimiento que hemos caracterizado.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">La tesis del saber sabio en educación se relaciona con las funciones mercantilista y hegemónica/tecnócrata del saber.</font></p>     <p align="center"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"><b>Cuadro 1. Tabla comparativa entre algunas funciones del conocimiento en la educación matemática.</b></font></p>     <p align="center"><img src="/img/revistas/rieiii/v2n1/a08t01.jpg"></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"><b>3. A manera de conclusión</b></font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Habermas   (1982) sostuvo que &quot;después de Kant la ciencia ya no ha sido seriamente   pensada desde una perspectiva filosófica&quot; (p. 12). Él sostuvo que la   teoría del conocimiento se ha sustituido por una metodología vaciada de todo   pensamiento filosófico (Ibíd.). Este no es el caso de algunos desarrollos en   educación como la Pedagogía Crítica y la   Educación Matemática Crítica. Con esto expresamos también que otros   desarrollos, tal es el caso de la Didáctica   Fundamental, de las perspectivas centradas en el método didáctico cuya   reflexión filosófica no se corresponde con el contexto socioeconómico, cultural   e histórico, o de las que se da en el marco de una no-realidad o de una   realidad atomizada (semi-realidad), no han sido pensadas &quot;seriamente&quot;   hasta ahora. Es decir, si nos circunscribimos a la estructura metodológica de   la ciencia difícilmente podríamos objetar algo al proceder científico, salvo si   pensamos, como hizo Feyerabend (1989), en lo que denomina &quot;simplificación   racionalista del proceso ciencia&quot; (Feyerabend, 1989: pp. 11-12); proceso   que consiste en separar cierto dominio de investigación del resto de la   historia. Ello conlleva a que, quien se entrena en ese dominio científico, se   condiciona a tal lógica. En cambio, si vemos más allá de la metodología de la   ciencia (de la educación o de la pedagogía, en nuestro caso), no escaparían   preguntas básicas como ¿qué hombre se busca formar?, ¿para qué educar?, ¿es la   educación simplemente la entrega/recepción de información?, ¿es acercarse únicamente   al saber sabio?, ¿es su función la especialización del hombre?, ¿o la educación   tiene un potencial rol en la transformación del mismo hombre de la sociedad y del mundo?</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Por otra parte, la función humanística del conocimiento, se vincula con   una educación crítica de la matemática. Este planteamiento puede orientar   desarrollos similares en otros países de América Latina, atendiendo   naturalmente a la realidad que envuelve a su sociedad, así como a su historia,   economía, cultura, necesidades y problemas característicos; constituyéndose al   mismo tiempo en elemento para una educación matemática crítica en nuestra región.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify">&nbsp;</p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"><b>Notas</b></font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"><a href="#_ftnref1" name="_ftn1" title="">11.</a> Chevallard (2000, p. 45)   define la transposici&oacute;n did&aacute;ctica de la siguiente manera: Un contenido de saber   que ha sido designado como saber a ense&ntilde;ar, sufre a partir de entonces un   conjunto de transformaciones adaptativas que van a hacerlo apto para ocupar un   lugar entre los objetos de ense&ntilde;anza. El   &quot;trabajo&quot; que transforma un objeto de saber a ense&ntilde;ar en un objeto de   ense&ntilde;anza, es denominado transposici&oacute;n did&aacute;ctica.</font></p>     <p align=justify><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"><a href="#_ftnref2" name="_ftn2" title="">12.</a>&nbsp; Aun cuando desde esta   perspectiva no se considera, desde una dimensi&oacute;n amplia, al contexto que   envuelve las situaciones de aprendizaje/ense&ntilde;anza.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"><a href="#_ftnref3" name="_ftn3" title="">13.</a>&nbsp; Bishop (1999) describe seis   actividades: contar, localizar, medir, dise&ntilde;ar, jugar y explicar que han estado   presentes en la matem&aacute;tica de los pueblos; &eacute;stas son ampliadas por Mora (2005,   p. 138) a nueve, incluyendo, adem&aacute;s de las descritas por Bishop (1999), a:   desplazar-movilizar, imaginar- observar y estimar-aproximar.</font></p>     <p align=justify><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"><a href="#_ftnref4" name="_ftn4" title="">14.</a> En nuestra investigaci&oacute;n   usaremos indistintamente los t&eacute;rminos Educaci&oacute;n,   Media Diversificada, y Escuela y Liceo.</font></p>     <p align=justify><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"><a href="#_ftnref5" name="_ftn5" title="">15.</a> Plat&oacute;n, abandonando la   modestia socr&aacute;tica, estaba seguro de conocer las exigencias del saber y el</font></p>     <p align=justify><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">camino hacia el saber m&aacute;s   estricto. El camino a la verdad lo relaciona con la geometr&iacute;a; considera a la   geometr&iacute;a el fundamento de todo saber.</font></p>     <p align=justify><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"><a href="#_ftnref6" name="_ftn6" title="">16.</a> Petr&oacute;leos de   Venezuela Sociedad An&oacute;nima.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"><a href="#_ftnref7" name="_ftn7" title="">17.</a>&nbsp; Giambattista [Giovanni   Battista] Vico (1688-1744). Este fil&oacute;sofo italiano sostuvo la idea de que s&oacute;lo pod&iacute;amos conocer las cosas que el mismo hombre   hab&iacute;a creado. La tecnolog&iacute;a es una de &eacute;stas; sin embargo, en la sociedad   moderna el com&uacute;n de las personas no la comprende. Es por ello que Skovsmose   utiliza la expresi&oacute;n &quot;Paradoja de Vico&quot;. Adem&aacute;s, Vico planteaba, en   clara oposici&oacute;n al racionalismo de su &eacute;poca, que la sociedad humana necesitaba   m&aacute;s que la raz&oacute;n para funcionar bien. Necesitaba creencias y tradiciones.   Criticaba tambi&eacute;n que no se formara a los j&oacute;venes con inter&eacute;s por los asuntos   de la sociedad en que viven. Vico, por otra parte, es considerado por algunos   como uno de los primeros anti modernos;   refiri&eacute;ndose con ello a sus cr&iacute;ticas al empirismo y racionalismo de su &eacute;poca y   a la manera en que entendi&oacute; la filosof&iacute;a.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align=justify><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"><a href="#_ftnref8" name="_ftn8" title="">18.</a> En Hacia una filosof&iacute;a de la educaci&oacute;n matem&aacute;tica cr&iacute;tica   (Skovsmose, 1999) describe algunos proyectos llevados a cabo por estudiantes   (daneses) relacionados con &quot;construcciones&quot; y con la   &quot;energ&iacute;a&quot;.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"><a href="#_ftnref9" name="_ftn9" title="">19.</a>&nbsp; Esto se puede asociar a   muchos factores, entre ellos podemos mencionar (a) la incidencia medi&aacute;tica de   los medios de informaci&oacute;n y de algunas fuentes partidistas y (b) la creencia   generalizada de que estudiar la matem&aacute;tica escolar ausente de sus naturales   v&iacute;nculos con el contexto y la realidad llevar&aacute; a los estudiantes a aplicar   eficazmente las ideas y t&eacute;cnicas matem&aacute;ticas en las situaciones que se le   presenten fuera de la instituci&oacute;n escolar.</font></p>     <p align=justify><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"><a href="#_ftnref10" name="_ftn10" title="">20.</a> Que aqu&iacute; llamamos actividad intramatem&aacute;tica. Ejemplos de &eacute;sta son los   siguientes: probar un teorema, aplicar   un algoritmo, estudiar las propiedades de una ley o las de una relaci&oacute;n, entre otras.</font></p>     <p align=justify><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"><a href="#_ftnref11" name="_ftn11" title="">21.</a> El ser cr&iacute;tico y el ser   social se relaciona con la aut&eacute;ntica libertad. En lo que respecta al ser   social, se encuentra ra&iacute;ces de esta relaci&oacute;n en los trabajos de Marx (1986)   [ver tambi&eacute;n Bichko, 1973].</font></p>     <p align=justify><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"><a href="#_ftnref12" name="_ftn12" title="">22.</a>&nbsp; En la Universidad Pedag&oacute;gica   Experimental Libertador - Instituto Pedag&oacute;gico de Miranda.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"><a href="#_ftnref13" name="_ftn13" title="">23.</a>&nbsp; Recordemos la idea de recta como &quot;mitad de una hip&eacute;rbola&quot;,   contrario a como se entiende en los Elementos:   &quot;longitud sin anchura&quot;. Einstein us&oacute; esta nueva geometr&iacute;a (la   hiperb&oacute;lica) en sus c&aacute;lculos astron&oacute;micos: en un espacio vac&iacute;o los rayos de luz   describen una trayectoria recta (como en Euclides); sin embargo, en nuestro   espacio, los rayos de luz, en su trayectoria, describen mitades de hip&eacute;rbolas   ante la presencia de una gran masa.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"><a href="#_ftnref14" name="_ftn14" title="">24.</a> Moore sostiene que puede hacer una gran cantidad de demostraciones   distintas de que existen cosas fuera de nosotros. Su trabajo es una respuesta a   las corrientes filos&oacute;ficas que no aceptaban la existencia de cosas fuera de   nosotros, que &eacute;stas eran s&oacute;lo estados mentales o que exist&iacute;an en nuestra mente   y nada m&aacute;s, y a las que se consideraba importante suministrar una prueba de   ello. Entre estos &uacute;ltimos se encontraba Kant: &quot;somos incapaces de atacar   sus dudas [las de alguien que no acepte la existencia de cosas fuera de   nosotros como una cuesti&oacute;n de fe] con una prueba satisfactoria&quot;. Moore   (1983) expone una de estas pruebas: &quot;Puedo probar ahora, por ejemplo, que   existen dos manos humanas. &iquest;C&oacute;mo? Levantando mis dos manos y diciendo, a la vez   que hago un gesto con mi mano derecha, &laquo;Aqu&iacute; hay una mano&raquo;, y a&ntilde;adiendo,   mientras hago un gesto con la izquierda, &laquo;y aqu&iacute; hay otra&raquo;. Si al hacer esto,   he probado ipso facto la existencia de   cosas externas, todos ver&aacute;n que puedo hacerlo tambi&eacute;n de much&iacute;simos modos   diferentes: no hace falta multiplicar los ejemplos&quot; (pp. 155-156). La   prueba de Moore y su sentido invitan a pensar en la existencia de crisis en   nuestra sociedad como la pobreza o la opresi&oacute;n. La educaci&oacute;n no puede   permanecer ciega a la existencia de estas crisis, al menos las que no escapan al   sentido com&uacute;n.</font></p>     <p align=justify><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"><a href="#_ftnref15" name="_ftn15" title="">25.</a> Ver, por ejemplo, la idea de   &quot;noosfera&quot; en la Did&aacute;ctica Fundamental,   o la noci&oacute;n de &quot;situaci&oacute;n&quot; en el   Pensamiento Matem&aacute;tico Avanzado (aun cuando no la definen   expl&iacute;citamente).</font></p>     <p align=justify><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"><a href="#_ftnref16" name="_ftn16" title="">26.</a> Skovsmose (2000) las relaciona con lo que denomina &quot;paradigma del   ejercicio&quot;.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"><a href="#_ftnref17" name="_ftn17" title="">27.</a> Precisamente la principal Universidad de formaci&oacute;n de docentes en el   pa&iacute;s. En ella no ha sido central la discusi&oacute;n sobre los fundamentos filos&oacute;ficos   y pedag&oacute;gicos de la Educaci&oacute;n Bolivariana ni   sobre la metodolog&iacute;a de trabajo por proyectos   en la que &eacute;sta se apoya para sus fines pr&aacute;cticos. Sus programas de estudio no   han sido estudiados estructuralmente en funci&oacute;n de estos fundamentos. Por otra   parte, muchos de los cambios que se han dado en la UPEL tienen que ver   solamente con los aspectos t&eacute;cnicos de implementaci&oacute;n de la metodolog&iacute;a de   trabajo por proyectos y no con un estudio amplio al respecto. Quiz&aacute;s ello puede   explicarse por medio de la descripci&oacute;n que hizo Feyerabend (1989) de una de las   formas de hacer ciencia en la modernidad: (a) separando su objeto de estudio   del contexto, de la filosof&iacute;a y de la historia, (b) ci&ntilde;&eacute;ndose a unas reglas del   tipo axiom&aacute;ticas [tal como en las matem&aacute;ticas desde el formalismo y desde el logicismo] y (c) considerando al error un hecho   lejano a la ciencia o al que hay que alejar de ella. O bien, recordando las   preguntas que plante&oacute; Bhaskar (1975): &iquest;c&oacute;mo debe ser la ciencia para estudiar   el mundo? y &iquest;c&oacute;mo debe ser el mundo para que sea estudiado por la ciencia?</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align=justify><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"><a href="#_ftnref18" name="_ftn18" title="">28.</a>&nbsp; Apoyados en los llamados   &quot;estudios de mercado&quot;.</font></p>     <p align=justify><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"><a href="#_ftnref19" name="_ftn19" title="">29.</a>&nbsp; Ahora incorporadas a la   formaci&oacute;n del estudiante en muchas de las   Escuelas Bolivarianas y en muchos de los   Liceos Bolivarianos.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"><a href="#_ftnref20" name="_ftn20" title="">30.</a>&nbsp; Concepto que se   interrelaciona con la cosmovisi&oacute;n   [weltanschauung] (visiones de la matem&aacute;tica, de la educaci&oacute;n matem&aacute;tica y de la   sociedad) del profesor y de los estudiantes. &quot;La equidad se refiere a   tratar a los estudiantes de manera justa y equitativa&quot; (Beyer, 2002, p.   17); tiene que ver con: (a) Maneras diferentes de demostrar competencias, (b)   Instrucci&oacute;n diferenciada a los estudiantes acorde con los diferentes estilos de   aprendizaje, (c) Tiempo variable dedicado por el docente a cada estudiante y   ayuda por parte de &eacute;ste de acuerdo con las necesidades del educando, (d)   Provisi&oacute;n de materiales curriculares biling&uuml;es a aquellos estudiantes cuyo   idioma materno no sea el castellano (por ejemplo a las comunidades ind&iacute;genas),   etc. Este autor deja claro que la equidad y la igualdad no son sin&oacute;nimos; esta   &uacute;ltima consiste en tratar a todos los estudiantes de la misma manera.</font></p>     <p align=justify><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"><a href="#_ftnref21" name="_ftn21" title="">31.</a>&nbsp; Ver tambi&eacute;n Medina (2005).</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"><a href="#_ftnref22" name="_ftn22" title="">32.</a> Aunque esta funci&oacute;n del   conocimiento tambi&eacute;n apoy&oacute; modelos pedag&oacute;gicos en otros momentos hist&oacute;ricos.</font></p>     <p align="justify">&nbsp;</p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"><b>Bibliografía</b></font></p>     <!-- ref --><p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"> <b>Bernstein, B.</b>  (1997). La estructura del discurso pedagógico. Clases, códigos y control (IV). Madrid: Morata.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=441504&pid=S1997-4043200900010000800001&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>     <!-- ref --><p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"> <b>Beyer,   W.</b> (2002).   Equidad y educación matemática. Universidad Central de Venezuela. Trabajo no publicado.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=441506&pid=S1997-4043200900010000800002&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>     <!-- ref --><p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"> <b>Bhaskar,   R.</b> (1975). A realist theory of science [Documento en línea].Disponible: <a href="http://www.raggedclaws.com/criticalrealism/archive/rts/rts.html">http://www.raggedclaws.com/criticalrealism/archive/rts/rts.html</a> [Consulta: 2005, Junio 16]</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=441508&pid=S1997-4043200900010000800003&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"> <b>Bhaskar, R.</b> (2005). Realismo crítico, relaciones sociales y defensa del socialismo</font> <font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">[Documento en línea].</font> <font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Disponible: <a href="http://www.vientosur.info/articulosweb/noticia/index.php?x=37">http://www.vientosur.info/articulosweb/noticia/index.php?x=37</a> [Consulta: 2005, Junio 16]</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=441509&pid=S1997-4043200900010000800004&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"> <b>Bichko, I.</b> (1973). Conocimiento y libertad. Montevideo: Ediciones Pueblos Unidos.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=441510&pid=S1997-4043200900010000800005&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"> <b>Bishop,   A.</b> (1999).   Enculturación matemática. La educación matemática desde una perspectiva   cultural. Barcelona: Paidós. [Traducido por Genís Sánchez del original   en inglés Mathematical enculturation, 1991, Kluwer Academic Publishers].</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"> <b>Brousseau,   G. </b>(1990). Qué pueden aportar a los enseñantes los diferentes enfoques de la didáctica de las matemáticas? (I). Enseñanza de las Ciencias, 8(3), 259-267.</font></p>     <!-- ref --><p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"> <b>Brousseau,   G. </b>(1994). Los diferentes roles del maestro. En: C.   Parra (comp.) et al., Didáctica de la matemática (pp. 65-94). Buenos Aires: Paidós.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=441514&pid=S1997-4043200900010000800006&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>     <!-- ref --><p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"> <b>Chevallard, Y. </b>(2000). La transposición didáctica. Del saber sabio al saber enseñado (3<sup>a</sup> ed.). Buenos Aires: Aique.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=441516&pid=S1997-4043200900010000800007&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>     <!-- ref --><p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"> <b>Chomsky N. y Foucault M. </b>(2006).   La naturaleza humana: justicia versus poder. Buenos Aires: Katz Editores.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=441518&pid=S1997-4043200900010000800008&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">  <b>Eisenberg,   T. (1991). </b>Functions and associated learning   difficulties. En: D. Tall (Ed.), Advanced mathematical thinking (pp. 140-152). Holland: Kluwer Academic Publishers.</font></p>     <!-- ref --><p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"> <b>Feyerabend, P. </b>(1989). Contra el método. Barcelona: Ariel.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=441521&pid=S1997-4043200900010000800009&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"> <b>Flecha,   R. </b>(1994). Las nuevas desigualdades   educativas. En: M. Castells, R. Flecha, P. Freire, H. Giroux, D. Macedo y P.   Willis, Nuevas perspectivas críticas en educación, (pp. 55-82), Barcelona: Paidós.</font></p>     <!-- ref --><p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"> <b>Freire, P.</b> (1969).   La educación como práctica de la libertad. México: Siglo Veintiuno Editores.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=441524&pid=S1997-4043200900010000800010&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>     <!-- ref --><p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"> <b>Freire, P. </b>(1970). Pedagogía del oprimido. México: Siglo Veintiuno Editores.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=441526&pid=S1997-4043200900010000800011&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>     <!-- ref --><p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"> <b>Freire, P. </b>(1974). Educación para el cambio social. Buenos Aires: Tierra Nueva.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=441528&pid=S1997-4043200900010000800012&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>     <!-- ref --><p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"> <b>Freire, P. </b>(1975).   La desmitificación de la concientización. Bogotá: América Latina.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=441530&pid=S1997-4043200900010000800013&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>     <!-- ref --><p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"> <b>Freire, P. </b>(1978). Educación liberadora (4<sup>a</sup> ed.). Madrid: Zero.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=441532&pid=S1997-4043200900010000800014&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>     <!-- ref --><p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"> <b>Freire, P. </b>(1990).   La naturaleza política de la educación: Cultura, poder y liberación. Madrid: Paidós.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=441534&pid=S1997-4043200900010000800015&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>     <!-- ref --><p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"> <b>Habermas, J. </b>(1982). Conocimiento e interés. Madrid: Taurus.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=441536&pid=S1997-4043200900010000800016&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"> <b>Macedo,   D. </b>(1994). Nuestra cultura   común: una pedagogía engañosa. En: M. Castells, R. Flecha, P. Freire, H.   Giroux, D. Macedo y P. Willis, Nuevas perspectivas críticas en educación, Barcelona: Paidós.</font></p>     <!-- ref --><p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"> <b>Marx,   C. </b>(1986). El capital (I, IIy III). México: Siglo XXI.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=441539&pid=S1997-4043200900010000800017&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>     <!-- ref --><p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"> <b>Medina, R.</b> (2005).   La pedagogía tecnocrática a la luz del pensamiento pedagógico universal. Caracas: Fondo Editorial del IPASME.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=441541&pid=S1997-4043200900010000800018&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"> <b>Mellin-Olsen,   S. </b>(1987).   The politics of mathematics education. Dordrecht: Kluwer Academic Publishers.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"> <b>Moore,   G. </b>(1983). Defensa del sentido común y otros ensayos. Barcelona: Orbis. [Traducido por C. Solís del original en inglés Philosophical papers, 1959, George Allen &amp; Unwin].</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"> <b>Mora, C. D.</b>  (2002). Didáctica de las matemáticas en la   educación venezolana. Caracas: Ediciones de la Biblioteca de la Universidad Central de Venezuela.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"> <b>Mora, C. D.</b> (2004).   Aprendizaje y enseñanza. Proyectos y estrategias para una educación matemática del futuro. La Paz: Campo Iris.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"> <b>Mora, C. D.</b>(Coord.).   Becerra, R., Rossetti, C., Serrano, W., Beyer, W., Millán, L.,</font></p>     <p align="justify"><b><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"> Vernaez,   G., Serres, Y. Reverand, E. y Rojas, A.</font></b><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"> (2005).   Didáctica crítica, educación crítica de las matemáticas y   etnomatemática. Perspectivas para la transformación de la educación matemática   en América Latina. Bolivia-Venezuela: GIDEM-Campo Iris.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"> <b>Mosquera,   J.</b> (1998). Una didáctica de   las matemáticas para Iberoamérica. Ponencia presentada en el III Congreso Iberoamericano de Educación Matemática, Caracas, Venezuela.</font></p>     <!-- ref --><p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"> <b>Naisbitt,   A.</b> (1994). Global paradox. Londres: Nicolas Brealey publishing.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=441550&pid=S1997-4043200900010000800019&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>     <!-- ref --><p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"> <b>Serrano, W.</b> (2004).   El poder matemático de los estudiantes. Trabajo no publicado.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=441552&pid=S1997-4043200900010000800020&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"> <b>Serrano,   W. </b>(2005a). La alfabetización matemática. En: D. Mora   (Coord.), R. Becerra, C. Rossetti, W. Serrano, W. Beyer, L.   Millán, G. Vernaez, Y. Serres, E. Reverand y A. Rojas, Didáctica crítica, educación crítica de las   matemáticas y etnomatemática. Perspectivas para la transformación de la   educación matemática en América Latina (pp. 243-276). Bolivia-Venezuela: GIDEM-Campo Iris.</font></p>     <!-- ref --><p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"> <b>Serrano,   W.</b> (2005b). La paradoja de la &quot;sociedad de la información&quot; y la educación matemática crítica. Trabajo no publicado.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=441555&pid=S1997-4043200900010000800021&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"> <b>Serres,   Y. y Serrano, W.</b> (2004). Una   propuesta de educación matemática crítica para Venezuela. Ponencia presentada   en el V Congreso Venezolano de Educación Matemática y VII Jornada Centro-Occidental de Educación Matemática, Barquisimeto, Venezuela.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"> <b>Skovsmose,   O.</b> (1999). Hacia una filosofía de la educación matemática crítica. Bogotá: Una empresa docente. [Traducción al español por Paola Valero   del original en inglés Towards a philosophy   of critical mathematics education, 1994, Kluwer Academic Publishers B.V.]</font></p>     <!-- ref --><p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"> <b>Tall,   D. (Ed.) </b>(1991). Advanced mathematical thinking. Holland: Kluwer Academic Publishers.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=441559&pid=S1997-4043200900010000800022&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>     <!-- ref --><p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"> <b>Valero,   P. </b>(1999). Deliberative mathematics education   for social democratisation in Latin America. Zentralblatt fur Didaktik der Mathematik, 1, 20-26.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=441561&pid=S1997-4043200900010000800023&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>      ]]></body><back>
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