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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[La olvidada agenda de la transformación productiva]]></article-title>
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<abstract abstract-type="short" xml:lang="en"><p><![CDATA[Bolivia could have recorded higher growth rates in the last 20 years due to the significant increase in national savings in comparison to investment. Why did this growth not take place? The reasons are low investment, stagnant productivity, diversification in retreat and the preponderance of the extractive industries. What is needed is an agenda to intensify clustering, remove barriers, reduce transaction costs, promote learning and innovation, respond to market opportunities and develop a favourable environment for enterprise.]]></p></abstract>
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</front><body><![CDATA[ <p align=center><font face="Helvetica" size="2"><b><font size="4">La    olvidada agenda de la </font></b></font><font size="4"><b><font face="Helvetica">transformación    productiva</font></b></font></p>     <p align=center><font face="Helvetica" size="2"><b><font size="3"><i>The    forgotten agenda of productive transformation </i></font></b></font></p>     <p align=center><font face="Helvetica" size="3"><b>Alfredo Seoane    Flores</b></font><font face="Helvetica" size="2"><a href="#_ftn1" name="_ftnref1" title="">[1]</a></font></p>     <p align=center>&nbsp;</p>     <p align=right><font face="Helvetica" size="2">Fecha de recepción:    octubre de 2011</font></p>     <p align=right><font face="Helvetica" size="2">Fecha de aprobación:    octubre de 2011</font></p>     <p align=right><font face="Helvetica" size="2">Versión final:    noviembre de 2011</font></p>     <p align=right><font face="Helvetica" size="2"><i>T’inkazos</i>,    número 30, 2011,  pp. 51-75, ISSN 1990-7451</font></p>  <hr size="4" noshade align="center">     <p><font face="Helvetica" size="2"><i>Bolivia pudo registrar un    crecimiento mayor en los últimos 20 años debido al importante ahorro nacional    respecto a la inversión. ¿Por qué no se dio este crecimiento? Por baja inversión,    productividad estancada, diversificación en retroceso e inserción extractivista.    Se requiere una agenda que densifique eslabonamientos, desmonte barreras, disminuya    costos de transacción, promueva aprendizaje e innovación, atienda oportunidades    del mercado y desarrolle entornos favorables al emprendimiento.</i></font></p>     <p><font face="Helvetica" size="2">Palabras clave: <b>transformación    productiva / ahorro /  inversión / industrialización / competitividad / equidad    / política económica</b></font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><font face="Helvetica" size="2"><i>Bolivia could have recorded    higher growth rates in the last 20 years due to the significant increase in    national savings in comparison to investment. Why did this growth not take place?    The reasons are low investment, stagnant productivity, diversification in retreat    and the preponderance of the extractive industries. What is needed is an agenda    to intensify clustering, remove barriers, reduce transaction costs, promote    learning and innovation, respond to market opportunities and develop a favourable    environment for enterprise. </i></font></p>     <p><font face="Helvetica" size="2">Key words: <b>productive transformation    / savings / investment / industrialization / competitiveness / equity / economic    policy</b></font></p> <hr size="4" noshade align="center">     <p align="center"><font face="Helvetica" size="2"><b>Introducción    </b></font></p>     <p><font face="Helvetica" size="2">Hasta unos años atrás, el caso    de la política económica aplicada en Bolivia era motivo de estudio y presentada    como ejemplo por la manera cómo se logró superar la hiperinflación e implementar    un Programa de Ajuste Estructural (PAE) consistente con los lineamientos ortodoxos.    Pero los resultados no fueron los esperados. A fines de los años 1990, varios    de los indicadores de estabilidad se deterioraron -como el déficit fiscal que    llegó a 9% del Producto Interno Bruto (PIB)-, shocks externos afectaron a las    exportaciones y la economía disminuyó su crecimiento, amplificándose el desempleo    y la precarización del trabajo. </font></p>     <p><font face="Helvetica" size="2">En este contexto económico,    el descontento social con el modelo neoliberal cobró fuerza y se produjo una    incontenible pérdida de legitimidad del PAE y del sistema político tradicional,    clamando las masas por cambios sociales, políticos y económicos. </font></p>     <p><font face="Helvetica" size="2">El advenimiento de una era    postneoliberal tuvo respaldo popular y expectativa e interés externo. Una situación    propicia de la economía boliviana la sostuvo: exportaciones que crecen, holgura    fiscal concomitante, incremento del consumo y ahorro expandido, además de condonación    sustancial de la deuda externa, entre otros. Sin embargo, sin restricción externa,    sin restricción fiscal y con ingresos y ahorro incrementados, los resultados    son mediocres: crecimiento similar al promedio del periodo neoliberal cercano    a 4%, tasa de inversión de 17% inferior al mejor momento del neoliberalismo,    crecimiento real del ingreso per cápita insuficiente para imaginar su duplicación    en menos de 40 años. Tampoco hay cambios significativos en la formalización    del empleo y la expansión de la cobertura de la seguridad social.</font></p>     <p><font face="Helvetica" size="2">La pregunta que surge es: ¿Por    qué no se pudo aprovechar la situación de bonanza para inducir crecimiento real    y transformación productiva en Bolivia? Este artículo<a href="#_ftn2" name="_ftnref2" title="">[2]</a>    pretende dar una explicación/respuesta a partir de la siguiente hipótesis: En    Bolivia se observa la ausencia de una agenda de política pública coherente para    impulsar la transformación productiva y la generación de empleos de calidad    en los dos modelos de desarrollo que sucesivamente han predominado en el país    -aunque por diferentes razones-, lo que explica el lento crecimiento y la persistencia    de atraso, pobreza y fragilidad económica, política y social, tanto en el periodo    neoliberal como en el nacionalista-estatista.</font></p>     <p><font face="Helvetica" size="2">El despegue posible de la economía    boliviana pasa por articular y aplicar una agenda de transformación productiva    (TP) adecuada a nuestra realidad ya que estamos en un momento de oportunidades    que no ha sido aprovechado porque tanto desde el PAE neoliberal como el modelo    nacionalista-estatista actual, no se cuenta con una estrategia y agenda de transformación    productiva con equidad.</font></p>     <p><font face="Helvetica" size="2">El artículo se organiza de    la siguiente manera: una primera parte presenta el marco teórico y conceptual    de la TP, recogiendo el debate sobre desarrollo con industrialización tardía    y la propuesta neo-estructuralista de la TP con equidad. La siguiente parte    revisa los resultados reales de 20 años de desempeño económico en Bolivia, priorizando    el análisis de la brecha ahorro-inversión y los desempeños en términos de productividad    y competitividad. Una tercera complementa la anterior al analizar las orientaciones    y aplicación de los cursos de política económica que se adoptaron en el periodo,    contrastando las que siguen un esquema neoliberal y las de orientación estatista    y nacionalista. El artículo concluye con algunas propuestas de política económica    para adoptar una agenda de transformación productiva con equidad.</font></p>     <p align=center><b><font face="Helvetica" size="3">1. Planteamiento    teórico-conceptual de la transformación productiva</font></b></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align=left><font face="Helvetica" size="2">Las teorías del    crecimiento han privilegiado el criterio de que las dotaciones y acumulación    de factores de la producción, capital y trabajo, son los elementos principales    que explican el crecimiento económico y permiten incrementar la producción,    bajo la hipótesis usual de tecnología dada.</font></p>     <p><font face="Helvetica" size="2">El concepto de frontera de    posibilidades de producción alude al nivel potencial máximo de producción que    se puede alcanzar si se utilizan plena y eficientemente el capital y el trabajo    disponibles. Ampliar esta frontera requiere una cantidad adicional de factores    o avances tecnológicos que los hagan más productivos. Si la producción se encuentra    por debajo de dicha frontera, implica que los factores productivos no se usan    óptimamente, que algunos están desocupados o subocupados y que, por tanto, es    posible incrementar la producción usando mejor los recursos existentes.</font></p>     <p><font face="Helvetica" size="2">Con factores dados, el crecimiento    es resultado de los incrementos de la productividad, que se asocian a capacidades    proveídas por el capital fijo o “tecnología dura” (maquinaria, equipos, herramientas    e infraestructura), y elementos de “tecnología blanda” (mejores métodos de organización,    aplicación del conocimiento científico y tecnológico al quehacer laboral), logrando    mayores rendimientos del trabajo y capital.</font></p>     <p><font face="Helvetica" size="2">Es fundamental la consideración    del crecimiento del PIB real per cápita como el indicador de crecimiento más    idóneo. El concepto de “crecimiento estacionario” se define como el que se alcanza    con un crecimiento del PIB igual al crecimiento de la población, produciéndose    también un incremento simétrico del capital y el trabajo, de modo que el ingreso    per cápita real no se incrementa. </font></p>     <p><font face="Helvetica" size="2">Pero no solo se trata de capital    físico, sino que el concepto debe incorporar el trabajo que adquiere conocimiento    y habilidad tecnológica como un capital, que también se plasma en mayor productividad:    el capital humano.</font></p>     <p align=center><font face="Helvetica" size="2"><b>Formalización    de la teoría del crecimiento</b></font></p>     <p><font face="Helvetica" size="2">Se parte de la siguiente función    de producción:</font></p>     <p align=center><font face="Helvetica" size="2"><i>&#8710;Y/Y    = (1-&#945;) &#8710;L/L + &#945;&#8710;K/K</i>, </font></p>     <p><font face="Helvetica" size="2">donde el crecimiento del producto    (<i>&#8710;</i>Y/Y) es una función del crecimiento del empleo (<i>&#8710;</i>L/L)    y/o del crecimiento del acervo de capital (<i>&#8710;</i>K/K), suponiendo tecnología    dada.</font></p>     <p><font face="Helvetica" size="2">Trabajando estas relaciones    con econometría, surge la situación de que una parte del resultado no se explica    solamente por el comportamiento de las dos variables y aparece un residuo no    explicado. A ese residuo se le llama “residuo Solow”. Solow (1957) sostiene    que la innovación tecnológica contrarresta los rendimientos decrecientes de    los factores de la producción y permite obtener más producción, aún con la misma    cantidad de <i>capital</i> y <i>trabajo</i>. Por ello propuso añadir a la función    de producción los efectos del aumento de la productividad que emergen del perfeccionamiento    del conocimiento tecnológico, de la siguiente manera:</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align=center><font face="Helvetica" size="2"><i>&#8710;Y/Y    = (1-&#945;) &#8710;L/L + &#945;&#8710;K/K + &#8710;A/A, </i></font></p>     <p><font face="Helvetica" size="2">donde <i>&#8710;A/A </i>representa    los cambios en la productividad total de los factores y, en especial, en la    habilidad del trabajo por asimilación del progreso tecnológico en la producción.    En las mediciones del aporte de estos elementos a la producción (contabilidad    del crecimiento), que se realizan para diferentes casos y países, se comprueba    que el elemento fundamental para la explicación del crecimiento es el aporte    que hace la productividad de los factores (<i>&#8710;A/A)</i>, que se nombra    como Productividad Total de los Factores (PTF).</font></p>     <p align="center"><font face="Helvetica" size="2"><img  src="/img/revistas/rbcst/v14n30/v14n30a03_01.jpg" width="262" height="343"></font></p>     <p align="left"><font face="Helvetica" size="2">En el modelo Solow,    suponiendo inicialmente una economía sin sector público y sin progreso técnico,    se tiene que el aumento en el stock de capital, o la inversión neta, es el necesario    para generar la inversión que reponga el capital consumido y provea el equipamiento    a las nuevas generaciones que engrosan la PEA. </font></p>     <p><font face="Helvetica" size="2">Superar el estado estacionario    y lograr crecimiento real tiene relación con el progreso técnico y el aumento    de la productividad de los factores. De esa manera se puede decir que en el    modelo de Solow el elemento fundamental para el crecimiento es el progreso técnico,    que implica un crecimiento de la productividad.</font></p>     <p align=center><font face="Helvetica" size="2"><b>Críticas a    la teoría del crecimiento</b></font></p>     <p><font face="Helvetica" size="2">Autores como Hirschman (1961),    North (1993), Pipitone (1996) y Furtado (2007) critican el enfoque tradicional    del crecimiento y su aplicación a la realidad del subdesarrollo, refiriendo    que esas acumulaciones o precondiciones que explican el crecimiento, como una    importante acumulación de capital físico y humano, una infraestructura adecuada,    una buena oferta de trabajo calificado, etc., son un resultado del desarrollo    y no es lógico ponerles como factores desencadenantes o prerrequisitos que,    de cumplirlos, un país subdesarrollo no sería tal.</font></p>     <p><font face="Helvetica" size="2">Albert Hirschman explica que    las condiciones son diferentes en las regiones subdesarrolladas, pues las relaciones    funcionales supuestas no son aplicables en una economía en la que</font></p>     <blockquote>       <p><font face="Helvetica" size="2">… las decisiones de ahorro son en gran parte      interdependientes (pues) el ahorro adicional depende más de la apertura de      oportunidades de inversión y de la eliminación de cierto número de obstáculos      a la actividad inversionista que de un aumento del ingreso (Hirschman, 1961:      42). </font></p> </blockquote>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><font face="Helvetica" size="2">Sostiene que, eliminando puntos    de estrangulamiento a la actividad económica, es posible provocar un aumento    de la productividad del capital ya invertido y, con este estímulo, alentar la    aparición de ahorro latente. </font></p>     <p><font face="Helvetica" size="2">Para Hirschman, se necesita    de un factor desencadenante más importante que el gasto público u otros remedios    keynesianos, que movilice y atraiga los recursos subocupados y potencialmente    movilizables. Así, las carencias relativas de ahorro o capital tienden a superarse    porque “la oferta de capital es notablemente elástica en relación con el mejoramiento    de las expectativas de ganancias” (<i>Ibíd</i>.:15). </font></p>     <p><font face="Helvetica" size="2">Dirá que el <i>primum mobile</i>    del desarrollo se encuentra en el proceso político y social y tiene que ver    con la capacidad de movilizar a la sociedad y sostener un esfuerzo que permita    desplegar las energías latentes, superar las restricciones y dinamizar los factores    de la producción que se encuentran subocupados, dando lugar a un proceso que    se retroalimenta.</font></p>     <p><font face="Helvetica" size="2">Ugo Pipitone se refiere también    al <i>primum mobile</i> del desarrollo identificándole con las energías sociales    que en un momento histórico determinado surgen, expresando una voluntad para    el objetivo del desarrollo. La pregunta de Pipitone es: </font></p>     <blockquote>       <p><font face="Helvetica" size="2">¿De dónde surgen las energías sociales que      de pronto se desatan en la vida colectiva de un pueblo y generan riquezas      (…) modificando pautas de comportamiento y valores asentados? (Pipitone, 1997:      8).</font></p> </blockquote>     <p><font face="Helvetica" size="2">Cada experiencia tendrá variantes    en cuanto a la forma en que se articulan diversos campos, diferentes aspectos,    particularidades institucionales, maneras de encarar políticas específicas,    pero en esa disponibilidad social se puede encontrar la explicación de esa energía    desplegada.</font></p>     <p><font face="Helvetica" size="2">La explicación de North sobre    el atraso persistente se deduce de su afirmación de que el atraso es causado    por “instituciones ineficientes”. La persistencia de las mismas se explica por    la reproducción o institucionalización de situaciones de exclusión, reflejadas    en derechos de propiedad y privilegios económicos retrógrados. Estas situaciones    surgidas en momentos fundacionales tienden a reproducirse y transmitirse intergeneracionalmente    hasta que se produce un cambio que lleva al cambio institucional. Aquí el cambio    es resultado de una acción colectiva (política) y el acento debe ponerse en    la propuesta que capte las necesidades y dinámicas que afectan al desempeño    de las instituciones y organizaciones para lograr una economía capaz de crear    riqueza y favorecer a los grupos sociales (North, 1993: 69). </font></p>     <p><font face="Helvetica" size="2">Al recibir el Premio Nobel    de Economía, en 1993, North aclara que “las instituciones forman la estructura    de incentivos de una sociedad y, por tanto, las instituciones políticas y económicas    son las determinantes fundamentales del desempeño económico” (North, 1993),    pero es la interacción entre instituciones (reglas del juego) y organizaciones    (jugadores) la que da forma a la evolución institucional de una economía: </font></p>     <blockquote>       ]]></body>
<body><![CDATA[<p><font face="Helvetica" size="2">Si el marco institucional premia a la piratería,      surgirán entonces organizaciones pirata; y si el marco institucional premia      a las actividades productivas, surgirán organizaciones que se dediquen a actividades      productivas (<i>Ibíd.</i>). </font></p> </blockquote>     <p><font face="Helvetica" size="2">En el mismo sentido Celso Furtado    decía: </font></p>     <blockquote>       <p><font face="Helvetica" size="2">El desarrollo se caracteriza por su proyecto      social subyacente. El disponer de recursos para invertir está lejos de ser      condición suficiente para preparar un futuro mejor para la mayoría de la población.      Pero cuando el proyecto social da prioridad a la efectiva mejoría de las condiciones      de vida de esa población, el crecimiento sufre una metamorfosis y se convierte      en desarrollo (…). Esta metamorfosis no se da espontáneamente. Ella es fruto      de la realización de un proyecto, expresión de una voluntad política (Furtado,      2007: 24).</font></p> </blockquote>     <p><font face="Helvetica" size="2">De lo anterior extraemos la    conclusión de que el desarrollo requiere de una energía desen-    <br>   cadenante o <i>primum mobile </i>que se presenta como voluntad social compartida    con capacidad de concretar el despliegue de energías sociales que requieren    para plasmarse de una visión y un liderazgo. Sin un planteamiento de futuro    que movilice a la sociedad y tenga la capacidad de aplicarse como política pública    y desatar un proceso institucional consistente, la energía social corre el peligro    de disiparse y desperdiciarse.</font></p>     <p align=center><font face="Helvetica" size="2"><b>El problema    del crecimiento en los países subdesarrollados</b></font></p>     <p align=left><font face="Helvetica" size="2">En países subdesarrollados    como Bolivia, existe desempleo disfrazado que se manifiesta como subempleo o    empleo de baja productividad, producto de insuficiencia de capital más que de    demanda efectiva. Esto no se supera con políticas fiscales o monetarias expansivas    de la demanda, como en el caso keynesiano, aunque el caso clásico que supone    el pleno empleo, tampoco refleja la realidad de subempleo y escasez de capital<a href="#_ftn3" name="_ftnref3" title="">[3]</a>.</font></p>     <p><font face="Helvetica" size="2">Aquí es característica estructural    la presencia de fallas de mercado y deficiencias de asignación de recursos así    como restricciones para el emprendimiento de proyectos que se manifiestan como    “cuellos de botella” que dificultan la asignación eficiente de los recursos.    Las fallas de información y coordinación limitan la inversión e innovación.    Por ello es que se requiere solucionar los problemas de asignación de recursos    y potenciar las capacidades productivas y de emprendimiento y comportamientos    sinérgicos de los espacios macro, meso y microeconómicos.</font><font face="Helvetica" size="2">           </font></p>     <p align=center><font face="Helvetica" size="2"><b>Sinergias de    la macroeconomía </b></font><b><font face="Helvetica" size="2">con la meso y    microeconomía</font></b></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><font face="Helvetica" size="2">Para la transformación productiva    se requiere un enfoque de macroeconomía para el desarrollo que consiste en el    manejo coordinado de las políticas fiscal, monetaria, cambiaria y de mercado    de capitales, persiguiendo el propósito de promover e impulsar la inversión,    la innovación y la creación de empleo de calidad. En ese sentido, se define    a la macroeconomía bien comportada como aquella que junto con la estabilidad    macroeconómica, soporta e impulsa una productividad media en alza y soluciones    a los problemas de oferta.</font></p>     <p><font face="Helvetica" size="2">Los determinantes de la macroeconomía    hacen relación con los precios líderes (tipo de cambio, tasa de interés, aranceles)    y el clima de incertidumbre imperante. Estos alientan o desalientan la formación    de capital, el empleo y la productividad. Asimismo, el nivel de la demanda agregada,    el comportamiento del ahorro y la evolución de los precios fundamentales de    la economía son elementos que definen comportamientos de los inversionistas,    los innovadores y los productores, con consecuencias microeconómicas.</font></p>     <p><font face="Helvetica" size="2">El nivel mesoeconómico incorpora    los eslabonamientos entre empresas que cooperan e intercambian productos. Unidades    productivas aisladas no pueden ser la fuente de innovación y cambio tecnológico.    Estos son generados desde una compleja estructura institucional, con interacciones    y vinculaciones de diverso tipo, entre organizaciones que conforman un complejo    industrial.</font></p>     <p><font face="Helvetica" size="2">De esa manera, se conecta estrechamente    la macroeconomía con la microeconomía. Las situaciones más específicas referidas    a la normativa sectorial, las características de los factores productivos, los    costos de transacción y las instituciones que gestionan y orientan la asignación    de recursos, son elementos del espacio mesoeconómico que tienen un rol destacado    en esa interdependencia.</font></p>     <p align=center><font face="Helvetica" size="2"><b>Políticas neutrales    y políticas selectivas</b></font></p>     <p><font face="Helvetica" size="2">Las políticas neutrales se    aplican con una visión general para afectar (beneficiar) a todos los sectores    de la economía, sin selectividad ni discriminación. Tienen por objetivo mejorar    el ambiente de funcionamiento de la economía en general. La idea es la provisión    de bienes públicos, dejando que el mercado apuntale los sectores con fortalezas    y potencialidades.</font></p>     <p><font face="Helvetica" size="2">Las políticas sectoriales o    selectivas están orientadas a resolver fallas de mercado y también a promover    la innovación y el incremento de productividad de sectores o subsectores específicos.    Como resulta difícil focalizar sectores amplios y estos presentan una heterogeneidad    significativa, los complejos productivos se convierten en objetivos más precisos    y específicos de estas políticas. El punto de partida de las políticas verticales    o sectoriales es la selección de cadenas/<i>clusters</i> con potencialidad.    </font></p>     <p><font face="Helvetica" size="2">Se señala al neoliberalismo    como el enfoque que plantea políticas neutrales y al estructuralismo como el    que plantea políticas selectivas. El neoestructuralismo plantea la necesaria    complementariedad de los dos tipos de políticas, ya que en determinadas circunstancias    las políticas neutrales pueden ser muy efectivas para desarrollar competitividad    sistémica, aunque tiende a fortalecerse un patrón de especialización basado    en ventajas comparativas estáticas. El proceso más dinámico de creación de nuevas    ventajas competitivas requiere de estímulos e intervenciones propiciantes específicas,    es decir políticas sectoriales. </font></p>     <p><font face="Helvetica" size="2">La competitividad sustentada    en el conocimiento y creciente productividad definirá una nueva agenda de actuación    complementaria entre empresa, instituciones públicas y sistema educativo. Incorporará    la orientación estratégica de que mucho de lo que hay que hacer para desarrollar    competitividad requiere de intervenciones para superar las barreras estructurales    de la economía como un todo (neutralidad) y además intervenciones que permitan    obtener avances específicos en cadenas o <i>clusters</i>, de intervenciones    sectoriales (selectividad). </font></p>     <p align=center><font face="Helvetica" size="2"><b>Productividad    y competitividad</b></font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><font face="Helvetica" size="2">Se considera que promover procesos    de innovación y aprendizaje tecnológico en todos los sectores económicos da    lugar a elevar la productividad. Los incrementos de la productividad constituyen    la base principal para el crecimiento económico sostenido. William Lewis (2004)    apoya esta percepción desde sus investigaciones que muestran que las diferencias    de PIB per cápita entre países están estrechamente relacionadas con las diferencias    de productividad.</font></p>     <p><font face="Helvetica" size="2">La realidad latinoamericana    muestra dos rasgos en cuanto a la productividad: a) atraso respecto a los niveles    que han alcanzado las economías industrializadas con velocidad de avance más    lenta, de manera que la brecha de productividad tiende a expandirse, y b) heterogeneidad    al interior de cada país entre sectores, e incluso dentro de los mismos sectores,    con muy diferente productividad (CEPAL, 2010).</font></p>     <p><font face="Helvetica" size="2">La creciente informalidad y    el estancamiento de la evolución de la productividad por los efectos de la crisis    de los años 1980 y las políticas que desatendieron el desarrollo productivo    caracterizan a la región. Asimismo, el atraso del área rural constituye un lastre    que impide el avance de la productividad promedio.</font></p>     <p><font face="Helvetica" size="2">Para elevar la productividad    en Latinoamérica, se buscó fomentar el desarrollo industrial que empieza a manifestarse    desde inicios del siglo XX como un hecho espontáneo. Las prescripciones acerca    de una política industrial vendrán más tarde con la propuesta de Raúl Prebisch    en 1949, desde la CEPAL, del proceso de industrialización mediante la sustitución    de importaciones (ISI). Después Prebisch (1964) reconoció que la ISI se estancaba    debido a la tendencia al desequilibrio externo y que era necesario superarla    mediante la industrialización que se dirige a la exportación de manufacturas.</font></p>     <p><font face="Helvetica" size="2">El agotamiento de la ISI sin    la reorientación recomendada por Prebisch se manifestó en los años 1980 con    una grave estanflación. Sin crédito internacional y elevadas tasas de interés,    además de la caída de los términos de intercambio, se agudizó el desequilibrio    externo de la ISI y produjo su agotamiento. Así, se hizo ineludible un ajuste    que conllevó el cambio de modelo de desarrollo. </font></p>     <p align=center><font face="Helvetica" size="2"><b>Neoliberalismo    y neutralidad</b></font></p>     <p><font face="Helvetica" size="2">Con orientaciones predominantemente    monetaristas, el programa de ajuste adoptado en los países de América Latina    asumió características recesivas y no contó con un planteamiento de transformación    productiva o política industrial. Aunque inscribía el objetivo de incrementar    exportaciones, privilegió la macroeconomía equilibrada y el libre juego de las    fuerzas de mercado, dejando de lado los instrumentos arancelarios, crediticios,    cambiarios e impositivos -además de las intervenciones directamente productivas    del Estado para la industrialización.</font></p>     <p><font face="Helvetica" size="2">Se buscaba particularmente    eliminar el sesgo antiexportador que habían producido las políticas de la ISI    y, en su lugar, se propondrá que las políticas vengan definidas con el criterio    de la neutralidad y no perjudiquen la posibilidad de que se realicen posicionamientos    en mercados externos, de acuerdo con la ventaja comparativa.</font></p>     <p><font face="Helvetica" size="2">Los efectos iniciales sobre    la industria fueron devastadores toda vez que se vieron sin la protección arancelaria,    con restricciones desde el gasto público, recortada la demanda, con apertura    comercial, tasas de interés elevadas y restricción crediticia, y tendencia a    la sobrevaluación cambiaria.</font></p>     <p><font face="Helvetica" size="2">Los PAE aplicados en América    Latina fueron exitosos en lo referido al incremento de las exportaciones reforzando    en muchos casos el perfil de inserción basado en ventajas comparativas tradicionales.    Sin embargo, algunos países lograron aplicar instrumentos de política pública    para apuntalar la reconversión de la industria y fomentar el desarrollo de nuevos    sectores exportadores de bienes industriales. Al efecto, instrumentos e instituciones    de fomento y de crédito para el desarrollo productivo se preservaron, reorientadas    por un nuevo modelo de apertura y desarrollo de la competitividad. En cambio    en otros países esa institucionalidad fue desechada, perdiendo experiencia acumulada    e instrumentos “desarrollistas”. </font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align=center><font face="Helvetica" size="2"><b>La propuesta    neoestructuralista</b></font></p>     <p><font face="Helvetica" size="2">El neoestructuralismo ha estado    presente en el debate sobre el desarrollo en América Latina con recomendaciones    y alternativas respecto a la preservación institucional “desarrollista” y políticas    para el fortalecimiento de un sector industrial. Ofrece una alternativa al ajuste    neoliberal a partir de una lectura renovada del contexto mundial marcado por    la revolución tecnológica y la globalización, considerando oportunidades y amenazas    para el desarrollo e industrialización.</font></p>     <p><font face="Helvetica" size="2">Fernando Fajnzylber -considerado    el principal exponente del neoestructuralismo- a través del estudio sistemático    de la evolución del proceso de industrialización latinoamericano y de las transformaciones    que empiezan a marcar una nueva época en el mundo, propone un nuevo esquema    de políticas de transformación productiva dirigidas a posibilitar una inserción    ventajosa en la nueva economía mundial (1988, 1989).</font></p>     <p><font face="Helvetica" size="2">El neoestructuralismo plantea    que los tejidos económicos -es decir las dinámicas interempresas- son el espacio    principal donde se define y concentra el tema de la competitividad. Esto significará    desplazar relativamente a la política pública del Estado como el principal elemento,    para incorporar la complementariedad entre las políticas nacionales y subnacionales    orientadas a apoyar a los actores vinculados en cadenas de agregación de valor.    </font></p>     <p><font face="Helvetica" size="2">En este marco, el objetivo    de las políticas de transformación productiva es inducir cambios tecnológicos    y del entorno económico e institucional en su conjunto para la transformación    de las estructuras de los mercados, sectores o <i>clusters</i> y de la organización    institucional en la configuración de competitividad sistémica de los mismos    y, consecuentemente, del desarrollo económico.</font></p>     <p><font face="Helvetica" size="2">Asimismo, las propuestas neoestructuralistas    incorporan centralmente el tema de la acumulación tecnológica-cognoscitiva como    el factor más importante para la transformación productiva antes que la tradicional    acumulación física de capital. La línea principal de la reflexión es la del    aprendizaje tecnológico y los procesos de innovación que deben convertirse en    los elementos fundamentales para definir la reconversión e industrialización    (Katz, 2000; CEPAL, 2008 y otros).</font></p>     <p align=center><font face="Helvetica" size="2"><b>Enseñanzas    de Asia Oriental</b></font></p>     <p align=left><font face="Helvetica" size="2">Simultáneamente    con la propuesta de transformación productiva con equidad, uno de los temas    más estudiados por el neoestructuralismo ha sido la transformación estructural    que logra un conjunto de países al transitar en corto tiempo de economías con    base agrícola a economías de base industrial en el Este de Asia. Varios trabajos    dan luces sobre una consistente intervención del Estado que promovió el desarrollo    de sectores específicos y generó políticas tendientes a lograr una mayor competitividad.    Constatan también que se dio un alto nivel de concertación estratégica entre    sector público y privado (Banco Mundial, 1993; Amsden, 1989; Rivera, 2009).    </font></p>     <p><font face="Helvetica" size="2">El concepto de intervención    selectiva será el apropiado para caracterizar el tipo de intervención del gobierno    en la promoción del sector industrial exportador en países de Asia Oriental,    con una clara definición respecto al actor dinámico y fundamental que es la    empresa privada. Como señala Rivera: “la intervención selectiva es la expresión    funcional de una compleja dicotomía: el gobierno dirige el desarrollo (…) pero    el principal agente es la empresa privada” (2009: 23).</font></p>     <p><font face="Helvetica" size="2">Un entorno que estimule a las    empresas, a los agentes de la producción y a agentes especializados (universidades,    institutos de investigación, ingenieros, etc.) a desarrollar las capacidades    tecnológicas para elevar la productividad y mejorar el desempeño competitivo    de las empresas, será clave.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align=center><font face="Helvetica" size="2"><b>Competitividad    y desarrollo</b></font></p>     <p><font face="Helvetica" size="2">Con los trabajos de Fajnzylber    (1988b y 1989) y Porter (1991), la noción de competitividad pasó de estar centrada    en la empresa a ser comprendida como un factor que depende del medio en el que    actúa la empresa que es el que dota las “externalidades”.</font></p>     <p><font face="Helvetica" size="2">El concepto surge de la teoría    del comercio internacional que comprende a la ventaja comparativa como emergente    de una situación natural o geográfica, por tanto estática y a la ventaja competitiva,    como la creación de situaciones favorables a partir del desarrollo productivo,    creando nuevas ventajas de carácter dinámico y evolutivo.</font></p>     <p><font face="Helvetica" size="2">Una definición actual de competitividad    es la siguiente:</font></p>     <blockquote>       <p><font face="Helvetica" size="2">La capacidad de un país de enfrentar la competencia      a nivel mundial. Incluye tanto la capacidad de un país de exportar y vender      en los mercados externos como su capacidad de defender su propio mercado doméstico      (Castañon, 2005: 53).</font></p> </blockquote>     <p><font face="Helvetica" size="2">Pero surge la pregunta: ¿son    los países y sus estados los que tienen en esencia la habilidad y capacidad    de producir bienes y servicios para enfrentar la competencia o son las empresas?    La respuesta es que los estados no lo hacen sino a través de asumir como propio    el logro de las empresas. Según Porter, la competitividad de una economía se    construye sobre la competitividad de las empresas que operan en su interior.    En esta visión, “la solidez de la participación en el mercado internacional    se vincula estrechamente con la capacidad de los países de agregar valor intelectual    a su dotación natural de recursos” (Fajnzylber, 1990: 165), planteando la necesidad    de fortalecer la formación de recursos humanos mediante la incorporación de    los sistemas educacionales dentro de las claves de competitividad. </font></p>     <p align=center><font face="Helvetica" size="2"><b>Eslabonamientos    productivos, </b></font><b><font face="Helvetica" size="2"><i>clusters</i> y    cadenas</font></b></p>     <p><font face="Helvetica" size="2">El cambio tecnológico y la    innovación que mejoran la competitividad se benefician de la conformación de    redes y entramados bajo el concepto de “tejido industrial”, que implica eslabonamientos    o encadenamientos entre empresas que cooperan e intercambian productos. La cooperación    y el trabajo coordinado potencia la capacidad de innovar, aprender y competir    en los mercados globales.</font></p>     <p><font face="Helvetica" size="2">Se recurre cada vez más a estrategias    y procesos de innovación más allá de la unidad productiva. Por eso, en el ámbito    de política industrial ha despertado un creciente interés el tema de las redes,    <i>clusters</i> y complejos productivos. </font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><font face="Helvetica" size="2">Se entiende por <i>cluster</i>    una concentración geográfica de empresas en actividades similares o complementarias,    estrechamente relacionadas, que producen las llamadas economías externas de    aglomeración y especialización, conllevando la posibilidad de una acción conjunta    en búsqueda de eficiencia colectiva. </font></p>     <p align=center><font face="Helvetica" size="3"><b>2. Evolución    de la economía boliviana de 1990-2009 </b></font></p>     <p><font face="Helvetica" size="2">Sucediéndose periodos de grave    contracción económica, la recuperación del crecimiento se logró lentamente y    con gran dificultad. El nivel de producción de 1980 fue nuevamente alcanzado    diez años después, en 1990, y el ingreso per cápita de 1980, recién en 2004.</font></p>     <p><font face="Helvetica" size="2">En los 20 años de análisis    (1990-2009), la tasa de crecimiento poblacional fue de 2,1% promedio mientras    que el PIB (a precios de 1990) creció en promedio en 3,8%. Entonces, el ingreso    per cápita sólo alcanzó en promedio un crecimiento anual de 1,7%, el más bajo    de Sudamérica.</font></p>     <p><font face="Helvetica" size="2">La tendencia es que la brecha    en términos de ingreso per cápita de Bolivia con los países vecinos se amplía    cada vez, puesto que en 1990 el promedio sudamericano era superior en 2,4 veces    al de Bolivia y en 2009, lo es en 2,7 veces.</font></p>     <p align=center><font face="Helvetica" size="2"><img  src="/img/revistas/rbcst/v14n30/v14n30a03_02.jpg"  width=459 height=337 ></font>      <p></p>     <p align=center>&nbsp;</p>     <p align="center"> <font face="Helvetica" size="2"><img  src="/img/revistas/rbcst/v14n30/v14n30a03_03.jpg"  width=292 height=389 ><br clear=all>   &nbsp;</font>      <p></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align=center><b><font face="Helvetica" size="2">La productividad</font></b></p>     <p><font face="Helvetica" size="2">El deterioro relativo del ingreso    per cápita boliviano tiene estrecha relación con la evolución de la productividad,    expresada como PIB por trabajador. En el gráfico 2, vemos que el PIB por trabajador    boliviano actual es menor que en 1950 y aunque tuvo un crecimiento durante los    años 1960 y 1970, después se deterioró por una fuerte caída en la década de    1980. El resto de países sudamericanos vio crecer su productividad<a href="#_ftn4" name="_ftnref4" title="">[4]</a>. </font></p>     <p><font face="Helvetica" size="2">En el año 1950, países como    Brasil, Colombia, Ecuador, Paraguay y Perú tenían un menor PIB por trabajador    que en Bolivia. En las siguientes décadas, todos superaron a Bolivia, un país    que se constituye en el caso de mayor retroceso en el PIB por trabajador en    la región.</font></p>     <p><font face="Helvetica" size="2">En cuanto a la participación    relativa de cada sector en el PIB de Bolivia, el sector de industria y manufacturas    es el que aporta en mayor proporción al PIB con un 17,1% en 2009, proporción    que se ha mantenido con pocas variaciones durante el periodo 1990-2009. En cambio    el sector de la agricultura, ganadería, silvicultura y pesca disminuye su importancia    relativa, pasando de 15,4% en 1990 a 13,3% en el año 2009.</font></p>     <p><font face="Helvetica" size="2">Al considerar el empleo como    variable explicativa de la trascendencia relativa de los diferentes sectores,    se tiene otra jerarquía. El cuadro 1 contiene datos hasta el 2007 -al no proveer    el INE información más actualizada- en los principales sectores de la economía,    donde se aprecia que la distancia del PIB por trabajador en el sector menos    productivo por persona ocupada, la agricultura, es más de 50 veces inferior    al del sector con mayor productividad: la intermediación financiera.</font></p>     <p align=center><font face="Helvetica" size="2"><img  src="/img/revistas/rbcst/v14n30/v14n30a03_04.jpg"   width=496  height=308></font></p>     <p align=center><font face="Helvetica" size="2"><b>Desempeño del    sector externo: exportaciones</b></font></p>     <p><font face="Helvetica" size="2">    <br>   En 1987, las exportaciones totales de 560 millones de dólares representaban    la mitad de las exportaciones de 1980. Desde 1988, comenzó un crecimiento paulatino    y fueron ganando importancia los productos de exportación no tradicionales (XNT),    como derivados de soya y otros del sector agroindustrial, manufacturas de madera,    prendas de vestir y otras manufacturas, que impulsaban la recuperación de los    niveles de exportación y dieron lugar a un nuevo perfil de especialización del    país ya que las exportaciones tradicionales de minerales e hidrocarburos se    estancaron hasta fines de la década de 1990. </font></p>     <p><font face="Helvetica" size="2">En el año 1990, las exportaciones    totales de $us 956 millones todavía no habían alcanzado el nivel de 1980, lo    que se logró recién en el año 1994, cuando las XNT representaban 50% del total.    Desde ese año hasta el presente las exportaciones se han multiplicado en alrededor    de siete, alcanzando $us 6.871 millones en 2010.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><font face="Helvetica" size="2">El crecimiento reciente es    producido por un fenómeno combinado de precios altos y volúmenes incrementados    de los productos tradicionales (gas y minerales), aunque las XNT persistentemente    han seguido aumentando en volúmenes más que en precios.</font></p>     <p><font face="Helvetica" size="2">La mayor parte de las XNT han    provenido del sector industria y manufactura; en 2009, el valor de las exportaciones    de dicho sector alcanzó $us 1.570 millones.</font></p>     <p>&nbsp;</p>     <p align=center><font face="Helvetica" size="2"> <img  src="/img/revistas/rbcst/v14n30/v14n30a03_04.jpg"  width=490 height=383 ></font></p>     <p align="center"><font face="Helvetica" size="2"><b>Desempeño    del sector externo: exportaciones</b></font></p>     <p><font face="Helvetica" size="2">En 1987, las exportaciones    totales de 560 millones de dólares representaban la mitad de las exportaciones    de 1980. Desde 1988, comenzó un crecimiento paulatino y fueron ganando importancia    los productos de exportación no tradicionales (XNT), como derivados de soya    y otros del sector agroindustrial, manufacturas de madera, prendas de vestir    y otras manufacturas, que impulsaban la recuperación de los niveles de exportación    y dieron lugar a un nuevo perfil de especialización del país ya que las exportaciones    tradicionales de minerales e hidrocarburos se estancaron hasta fines de la década    de 1990. </font></p>     <p><font face="Helvetica" size="2">En el año 1990, las exportaciones    totales de $us 956 millones todavía no habían alcanzado el nivel de 1980, lo    que se logró recién en el año 1994, cuando las XNT representaban 50% del total.    Desde ese año hasta el presente las exportaciones se han multiplicado en alrededor    de siete, alcanzando $us 6.871 millones en 2010.</font></p>     <p><font face="Helvetica" size="2">El crecimiento reciente es    producido por un fenómeno combinado de precios altos y volúmenes incrementados    de los productos tradicionales (gas y minerales), aunque las XNT persistentemente    han seguido aumentando en volúmenes más que en precios.</font></p>     <p><font face="Helvetica" size="2">La mayor parte de las XNT han    provenido del sector industria y manufactura; en 2009, el valor de las exportaciones    de dicho sector alcanzó $us 1.570 millones.</font></p>     <p>&nbsp;</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align=center><font face="Helvetica" size="2"><img  src="/img/revistas/rbcst/v14n30/v14n30a03_05.jpg"  width=478 height=264 ></font></p>     <p align="center"><font face="Helvetica" size="2"><b>Las importaciones</b></font></p>     <p>&nbsp;</p>     <p><font face="Helvetica" size="2">Durante la crisis de los años    1980, debido a la debacle del sector exportador tradicional, hubo una enorme    restricción para importar. Esta se fue aliviando con el paulatino crecimiento    de las XNT, la cooperación internacional, los créditos externos y un gran flujo    de inversiones directas.</font></p>     <p><font face="Helvetica" size="2">El principal componente de    importaciones han sido los insumos intermedios que en promedio de todo el periodo    representaron 45% de las mismas.</font></p>     <p align="center"><font face="Helvetica" size="2"><img  src="/img/revistas/rbcst/v14n30/v14n30a03_06.jpg"  width=469 height=282></font></p>     <p>&nbsp;</p>     <p><font face="Helvetica" size="2">Analizando la composición de    las importaciones para usos productivos, se observa que el rubro más importante    en cuanto a insumos intermedios importados fueron los productos químicos, seguidos    por los combustibles y lubricantes. En el primer caso, se debe a una debilidad    estructural de la economía boliviana que no cuenta con el desarrollo de industrias    de la petroquímica y la química básica y, en el segundo caso, se trata de una    des-sustitución de importaciones.</font></p>     <p><font face="Helvetica" size="2">La expansión de las importaciones    en un periodo de expansión de la demanda agregada, como la que ocurre hoy, muestra    que los eslabones existentes en el tejido productivo nacional son poco densos    y con encadenamientos frágiles, de manera que efectos multiplicadores del gasto    se pierden hacia importaciones de bienes de consumo y de insumos.</font></p>     <p align=center><font face="Helvetica" size="2"><b>La balanza    de pagos </b></font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align=left><font face="Helvetica" size="2">Hasta 2003, la cuenta    corriente de la balanza de pagos tuvo un comportamiento deficitario. Para el    financiamiento de ese déficit, inicialmente los movimientos de capital fueron    del tipo compensatorio, es decir, financiamiento por organismos internacionales    y cooperación oficial para hacer sostenible la balanza de pagos. Durante la    segunda mitad de los años 1990, una importante afluencia de Inversión Extranjera    Directa (IED) tuvo la virtud de permitir importaciones de bienes de capital    que ampliaron el stock de capital y después ampliaron la capacidad de exportación    (por ejemplo, el gasoducto a Brasil). </font></p>     <p><font face="Helvetica" size="2">Luego de esa coyuntura de afluencia    de IED, los saldos disminuyeron y las exportaciones se incrementaron, de manera    que la cuenta corriente de la balanza de pagos pasó del déficit a una situación    de superávit. El saldo positivo de la cuenta corriente fue cada vez más grande    por las exportaciones crecientes, pero también por las remesas recibidas y la    disminución de los intereses de la deuda externa con la condonación de los organismos    y países acreedores en 2006 y 2007.</font></p>     <p><font face="Helvetica" size="2">La economía boliviana supera    una secular restricción externa al crecimiento y ya no necesita del ahorro externo    para importaciones e inversión. El ahorro doméstico alcanza niveles superiores    y supera a la inversión. Esta situación se reflejará en las cuentas fiscales,    porque las mayores exportaciones se transformarán en mayores ingresos bajo la    forma de regalías y otros impuestos a las importaciones expandidas. Así, entonces,    el país ingresará en un periodo de superación de la restricción externa, con    reservas internacionales de 60% del PIB, ahorro privado y situación fiscal holgada,    es decir, un periodo de bonanza económica.</font></p>     <p align=center><font face="Helvetica" size="2"><b>La brecha ahorro    - inversión y el PIB potencial </b></font></p>     <p><font face="Helvetica" size="2">La brecha ahorro - inversión    en Bolivia tuvo fases marcadas. La evolución del ahorro nacional bruto que muestra    el gráfico 5 señala que desde menos de 10% en 1990 llega hasta casi 30% en 2008    y disminuye en 2009 a 23%, recuperándose en 2010 a 25%. La Formación Bruta de    Capital Fijo (FBKF) o inversión efectiva, en cambio, tiene una primera fase    ascendente hasta 1998, cuando alcanza su nivel más alto de 24%, y después decrece    hasta el año 2004, recuperándose a partir de 2005 en relación al PIB hasta el    17% en 2009.</font></p>     <p><font face="Helvetica" size="2">Tenemos entonces dos situaciones    claramente diferenciadas: una, de brecha ahorro - inversión favorable a la FBKF    y déficit de cuenta corriente que va de 1990 a 2002 y otra, de ahorro bruto    superior a la FBKF, con superávit de cuenta corriente y ahorro nacional que    no se invierte en el país y se exporta adquiriendo activos financieros internacionales.</font></p>     <p align=center>&nbsp;</p>     <p align=center><font face="Helvetica" size="2"><img  src="/img/revistas/rbcst/v14n30/v14n30a03_07.jpg"  width=477 height=286></font></p>     <p align=center><font face="Helvetica" size="2"><b>La brecha ahorro    </b></font><b><font face="Helvetica" size="2">inversión y el crecimiento</font></b></p>     <p><font face="Helvetica" size="2">La inversión impacta en el    crecimiento dependiendo de su eficacia con una Productividad Total de Factores    (PTF) dada. Mejorar la eficacia de la inversión requiere expandir la PTF, con    mejoras productivas, institucionales y/u organizacionales.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><font face="Helvetica" size="2">Considerando que en los años    1990 a 2010, con una tasa de ahorro doméstico promedio de 15% se tuvo una FBKF    promedio de 16% y un crecimiento promedio anual de 3,8%, la unidad de producto    incrementado ha requerido en promedio una inversión de alrededor de 4% del PIB.    En tanto que la PTF tuvo un comportamiento fluctuante como lo demuestran varios    estudios de contabilidad de crecimiento (Banco Mundial 2005; FMI, 2006 y Jemio,    2008).</font></p>     <p><font face="Helvetica" size="2">Tomando en cuenta el creciente    nivel de ahorro doméstico que no se tradujo en tasas mayores de inversión o    FBKF, sostenemos que la economía boliviana no pudo alcanzar un PIB potencial    mayor, debido a que no hubo la capacidad para convertir ahorro en inversión.</font></p>     <p><font face="Helvetica" size="2">Entre 1990-2003, suponemos    que la inversión realizada estuvo cerca de la inversión potencial, puesto que    superó al ahorro nacional -que fue complementado por el ahorro externo-, de    donde el PIB real estuvo cerca del PIB potencial. En cambio, en el periodo 2004-2010,    se podía esperar una mayor inversión ya que el ahorro nacional fue superior    en cada uno de esos años a la FBKF, contando además con afluencias positivas    de Inversión Extranjera Directa (IED), de manera que pudo haber sido posible    que la inversión alcance 24% o más del PIB y genere un mayor crecimiento. Realizamos    el ejercicio siguiente para calcular el PIB potencial<a href="#_ftn5" name="_ftnref5" title="">[5]</a>.</font></p>     <p align=center>&nbsp;</p>     <p align=center><font face="Helvetica" size="2"><img  src="/img/revistas/rbcst/v14n30/v14n30a03_09.jpg"  width=472 height=378></font></p>     <p><font face="Helvetica" size="2">Los datos muestran que entre    2004-2010, la tasa de ahorro nacional promedio fue de 24% del PIB y pudo financiar    una inversión potencial mayor al promedio observado de 15%, considerando también    que hubo afluencia positiva de IED. Para cada uno de esos años calculamos una    nueva tasa de crecimiento aplicando como FBKF el ahorro nacional, de manera    que el crecimiento realmente logrado (4,4%) pudo potencialmente ser de 7,1%    del PIB promedio anual. Los resultados ratifican nuestra conclusión de que no    hubo capacidad de movilizar el ahorro disponible hacia la inversión productiva,    de manera que el PIB alcanzado estuvo por debajo del PIB potencial.</font></p>     <p align=center><font face="Helvetica" size="2"><b>Transformación    productiva y competitividad de la economía boliviana</b></font></p>     <p align=left><font face="Helvetica" size="2">Son varios los trabajos    de diagnóstico de la competitividad boliviana<a href="#_ftn6" name="_ftnref6" title="">[6]</a>que    identifican al deteriorado ambiente de inversión, el retroceso en avances institucionales,    la escaza y deficiente infraestructura, la situación de las cuentas fiscales    o el irrespeto de los derechos de propiedad y la seguridad jurídica, entre otros,    como elementos que explican el lento crecimiento y escasos avances en productividad,    que sensibilizan a los inversionistas y emprendedores a retraer su actividad.</font></p>     <p><font face="Helvetica" size="2">Mediante avances institucionales    en cuanto a derechos de propiedad, disminución de costos de transacciones y    reformas en los sectores sensibles como la justicia, las instituciones del gobierno,    el desarrollo del servicio civil, entre otros, se buscaron fórmulas para superar    el anterior escenario, aunque sin continuidad al presente. </font></p>     <p><font face="Helvetica" size="2">Un resultado positivo ha sido    la diversificación de productos y mercados de exportación ya mencionada y sería    pertinente que esos avances continúen, se consoliden y expandan, para lo que    es necesario frenar el deterioro institucional reciente y acompañar con políticas    industriales, para superar las fallas de mercado y estrangulamientos en los    sectores no tradicionales (industria, agroindustria, servicios, etc.).</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align=center><font face="Helvetica" size="2"><b>Desarrollo    de los encadenamientos productivos y <i>clusters</i></b></font></p>     <p align="left"><font face="Helvetica" size="2">Entre los años    1990-2009, se ha plasmado un interesante proceso de identificación y desarrollo    de cadenas productivas o <i>clusters</i>, que se relacionan con aquellos productos    de exportación no tradicionales que han descollado. </font></p>     <p><font face="Helvetica" size="2">El éxito del <i>cluster</i>    de las oleaginosas es el más evidente y existen algunos otros de gran potencialidad    aunque menos impactantes a nivel nacional pero con efectos e importancia para    determinadas regiones, como es el caso de la uva, vinos y singanis en el valle    central de Tarija o el de la quinua y los camélidos en el altiplano. </font></p>     <p><font face="Helvetica" size="2">Con mayor dispersión geográfica    pero apuntando a la posibilidad de desarrollar ventajas competitivas están las    cadenas de la madera y las manufacturas de madera, las manufacturas de cuero,    la industria textil y de confecciones, que han sido identificadas como de gran    potencialidad para generar valor agregado y empleo de mayor productividad, además    de tener cualidades de exportación.</font></p>     <p><font face="Helvetica" size="2">Analizar los eslabonamientos    existentes de las cadenas de producción no extractivistas en el país -como las    señaladas anteriormente- conduce a una visualización de los desequilibrios y    las potencialidades de cada una de estas cadenas, buscando apuntalar sus fortalezas    mediante políticas selectivas, en la perspectiva de ampliar su presencia en    el mercado interno y de exportación.</font></p>     <p align=center><font face="Helvetica" size="2"><b>Políticas económicas    del periodo </b></font><b><font face="Helvetica" size="2">Neoliberalismo, 1985-2005</font></b></p>     <p align="left"><font face="Helvetica" size="2">El análisis del    periodo neoliberal muestra que no se adoptó una agenda para la transformación    productiva y se acentuó la tendencia a desarrollar solamente políticas neutrales,    suponiendo que era suficiente ofrecer estabilidad macroeconómica, buen ambiente    para los negocios y evitar rezagos cambiarios.</font></p>     <p><font face="Helvetica" size="2">Este periodo empezó en un contexto    restrictivo con un grave shock externo y un inevitable “apretón monetario”,    con valores de las exportaciones derrumbados y dificultades para atender las    necesidades de gasto público. La situación restrictiva se fue superando paulatinamente    en el marco de la aplicación del Programa de Estabilización y Ajuste Estructural    (PAE), que buscó equilibrar las cuentas fiscales, mediante una reforma tributaria    y “racionalización” del aparato burocrático con la privatización de las empresas    públicas, programa que fue apoyado por la cooperación y el financiamiento internacional,    y continuado por una exitosa atracción de la Inversión Extranjera Directa, principalmente    al sector hidrocarburos.</font></p>     <p><font face="Helvetica" size="2">El incremento en el valor de    las exportaciones -inicialmente las no tradicionales y después las tradicionales-    modificó la situación deficitaria permitiendo un alivio a las restricciones    para importar e invertir, así como una holgura fiscal. No menos importancia    tuvo el crecimiento del ahorro financiero y la disponibilidad de crédito, que    fue plasmándose paulatinamente en disminución de las tasas de interés.</font></p>     <p><font face="Helvetica" size="2">Todas estas bases macroeconómicas    supuestamente sólidas, en un ambiente de mayor certidumbre no se reflejaron    en una tasa de inversión mayor. Consecuentemente, las tasas de crecimiento del    PIB per cápita fueron insuficientes para un crecimiento significativo.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><font face="Helvetica" size="2">Existieron definiciones de    política pública que conspiraron en contra de su eficacia. Las políticas de    transformación productiva por razones de aplicación de principios de neutralidad    y horizontalidad subordinadas al mercado no formaron parte de las prioridades    y sólo se dieron esfuerzos aislados y tardíos.</font></p>     <p><font face="Helvetica" size="2">La “Nueva Política Económica”    se orientó hacia una dinámica donde el mercado determine la rentabilidad y,    a través de la apertura, se supere situaciones de ineficiencia y dispendio de    recursos. Se esperaba que las fuerzas del mercado potencien las relaciones entre    los sectores, buscando una especialización eficiente para ampliar presencia    en mercados externos, entendiendo que la apertura de mercado haría que la producción    para el mercado interno y externo se haga en condiciones de precio y calidad    con estándares internacionales, de manera neutral.</font></p>     <p><font face="Helvetica" size="2">Pese al intenso debate sobre    los problemas concretos que enfrentaba la industria boliviana y las recomendaciones    puntuales para una agenda concreta de políticas de fortalecimiento de las estructuras    económicas, no se implementaron políticas selectivas de impulso a la transformación    productiva que fortalecieran los sectores no tradicionales. </font></p>     <p><font face="Helvetica" size="2">Se truncó la incorporación    de alternativas al planteamiento neoliberal, como la recuperación, reorientación    y fortalecimiento de las instituciones responsables por las políticas de promoción    productiva. </font></p>     <p><font face="Helvetica" size="2">Las intervenciones de tipo    neutral reforzaron la especialización tradicional, basada en ventajas comparativas    estáticas, es decir exportación de recursos naturales. Las iniciativas de política    orientadas a la promoción de los sectores no tradicionales fueron tardías y    no estuvieron lo suficientemente articuladas a una orientación de transformación    productiva.</font></p>     <p><font face="Helvetica" size="2">El esfuerzo se circunscribió    a tener una tasa de cambio adecuada e impulsar una transformación en el sector    financiero que no se pudo lograr. Las prácticas dominantes en el sector bancario    continuaron sin darle al sector productivo las facilidades del crédito. Así,    el neoliberalismo no pudo dar estabilidad y crédito oportuno al sector productivo    ni buscó superar las barreras para la inversión privada nacional e internacional    en los sectores no tradicionales, por lo que se reprodujo la inserción basada    en la ventaja comparativa tradicional. </font></p>     <p><font face="Helvetica" size="2">El modelo neoliberal apostó    a un shock de inversiones que tenga como destino los sectores tradicionales,    lo que implicó que desatendiera la reactivación y reestructuración de los sectores    no tradicionales que sustituyen importaciones y exportan. La tendencia creciente    de dichos sectores, observada y aun persistente, se resintió porque no se indujo    en ellos un verdadero shock de inversiones y de innovación.</font></p>     <p><font face="Helvetica" size="2">Se observa por lo tanto la    ausencia de una agenda de política pública asentada en la coordinación entre    políticas neutrales y selectivas para impulsar la transformación productiva    y generar empleos de calidad. Las políticas económica y social estuvieron desarticuladas,    sin poder ofrecer empleos más productivos y lograr avances eficaces sobre la    pobreza. </font></p>     <p><font face="Helvetica" size="2">El resultado de la insuficiencia    de políticas dirigidas a los sectores no tradicionales donde se concentra el    empleo fueron nuevas fuentes de trabajo generadas en actividades de autoempleo    de baja productividad en el sector informal. Aumentaron los obreros a domicilio,    la subcontratación sin beneficios sociales y la diferenciación entre los trabajadores    asalariados con y sin seguridad social.</font></p>     <p align=center><font face="Helvetica" size="2"><b>Nacionalismo    estatista</b></font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align=left><font face="Helvetica" size="2">Desde 2006, el nacionalismo    estatista inscribe la transformación industrial como propósito de su plan de    desarrollo y cuenta con excedentes externos y fiscales, pero direcciona su propuesta    de cambio hacia una preponderancia del Estado como actor central y casi exclusivo,    desde donde pretende impulsar el surgimiento de otros sectores de la llamada    economía plural, desconociendo el rol que juega y puede jugar la base industrial    y empresarial existente en el país. </font></p>     <p><font face="Helvetica" size="2">La revisión de las políticas    económicas implementadas entre 2006-2009 indica la ausencia de un planteamiento    estratégico para el fortalecimiento de las cadenas productivas (agricultura,    industria, turismo, servicios y comercio). Las políticas se concentraron en    el fortalecimiento de la “economía estatal” a través de la creación de empresas    públicas en un amplio espectro de sectores, subordinando y manteniendo en <i>statu    quo</i> la “economía socio-comunitaria”, “privada” y “cooperativa”.</font></p>     <p><font face="Helvetica" size="2">Las empresas públicas fueron    el instrumento de política de promoción productiva. Los otros instrumentos de    intervención del Estado, como los servicios y agencias de desarrollo, el sistema    de innovación, entre otros, fueron relegados. Al limitar la acumulación de ingresos    de las empresas privadas y, a través del control estatal, buscar objetivos redistributivos,    no se pudo tener instrumentos que permitan una relación de sinergia con el tejido    económico privado. </font></p>     <p><font face="Helvetica" size="2">En una situación de crecimiento    de la demanda, fue notoria la ausencia de políticas que apuntalen la oferta    y generen capacidades incrementadas para incentivar producción de bienes y densificar    los tejidos productivos nacionales. Se actuó como si el país se encontrara en    situación de capacidades ociosas que requieren solamente estímulo de demanda.    Lo evidente es que ese estímulo de gasto tendía a fluir hacia importaciones    crecientes y menos a fortalecer el tejido productivo.</font></p>     <p><font face="Helvetica" size="2">La bonanza actual de la economía    boliviana se ha manejado de manera poco previsora respecto de la eventual reversión    de los precios, dejando que aparezcan claros síntomas de la llamada “enfermedad    holandesa”. La enfermedad holandesa se manifiesta como la situación que se da    en el mercado de moneda extranjera, cuando la oferta de divisas es grande y    surge un precio de equilibrio que desestimula o inviabiliza la actividad productora    de bienes transables con mayor valor agregado; es decir genera un sesgo anti-industrial    y anti-exportador.</font></p>     <p><font face="Helvetica" size="2">Las importaciones que crecen    a ritmo mayor que las exportaciones denotan una tendencia a la desustitución    de importaciones relacionada a los síntomas de enfermedad holandesa y la apertura    comercial estimulada por el bajo control del contrabando y la desinstitucionalización    de las aduanas. Esto ha tenido efectos muy negativos sobre la base industrial    y de producción de alimentos en el país y los encadenamientos de la producción    industrial.</font></p>     <p><font face="Helvetica" size="2">La orientación política del    modelo actual va en contra ruta de la construcción de una institucionalidad    que propicie la complementariedad entre el Estado y el sector privado. Esto    implica que no se ha comprendido el carácter procesual de las políticas de desarrollo    productivo y su función de engendrar un adecuado proceso de formulación e implementación    que “descubra” cuáles son los principales obstáculos para la transformación    productiva y las intervenciones más apropiadas para removerlos.</font></p>     <p><font face="Helvetica" size="2">La ampliación de las funciones    del Estado como un fin en sí mismo evidencia la tendencia a presumir que las    capacidades del Estado se generan al mismo ritmo de la ampliación de sus tareas,    desestimando la importancia de los mercados para la asignación de recursos.    La baja ejecución presupuestaria, los resultados puntuales de los instrumentos    de las políticas de promoción productiva y los resultados contraproducentes    de fortalecimiento de los tejidos productivos reflejan la brecha entre la ampliación    de las funciones del Estado y sus limitaciones institucionales. En este sentido,    no se ha avanzado en una estrategia para enfrentar las fallas del mercado y    las fallas de Estado a través de políticas horizontales y verticales para la    transformación productiva.  </font></p>     <p><font face="Helvetica" size="2">Situaciones de enfermedad holandesa    y ausencia de políticas para promover al sector productivo nacional son una    combinación explosiva que da cuenta de un deterioro productivo de los sectores    transables y la tendencia a reforzar el extractivismo y el rentismo.</font></p>     <p align=center><font face="Helvetica" size="2"><b><font size="3">4.    Propuestas y recomendaciones</font></b></font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><font face="Helvetica" size="2">El desafío está en contrarrestar    la tendencia en los últimos años de estancamiento y pérdida de mercado de las    exportaciones no tradicionales con mayor grado de transformación y del incremento    de las importaciones que sustituyen producción nacional que abastecía el mercado    interno (por ejemplo, combustibles, alimentos).</font></p>     <p><font face="Helvetica" size="2">Esto pasa por crear las condiciones    macro, meso y microeconómicas para elevar los niveles de inversión y de productividad.    La estrategia debería comprender procesos de mejora continua de la organización    de los complejos productivos en los sectores económicos -agropecuaria, industria,    servicios y comercio- con incremento de productividad, innovación y agregación    de valor.</font></p>     <p><font face="Helvetica" size="2">Para realizar este avance,    es necesario afrontarlo bajo el esquema de transformación productiva que necesariamente    acarrea el fortalecimiento de los encadenamientos productivos y genera incorporación    laboral masiva en actividades de mayor productividad. Dicho proceso debe sostenerse    sobre las potencialidades de las exportaciones no tradicionales como también    de la producción para el mercado interno de las cadenas productivas existentes.    </font></p>     <p><font face="Helvetica" size="2">El enfoque de cadenas es muy    apropiado para consolidar complejos productivos que representan avances concretos    en términos de mayor productividad, modernización productiva, capacidades competitivas    y por supuesto mejores empleos e ingresos. </font></p>     <p><font face="Helvetica" size="2">La focalización y localización    de esfuerzos debe atender problemas y situaciones desequilibradas para enriquecer    los eslabonamientos, produciendo efectos sinérgicos conocidos por la teoría    como externalidades. En ese sentido, una descentralización de roles hacia los    gobiernos locales y regionales con los emprendedores realmente existentes en    cada lugar, potencia aun más está estrategia de intervención. </font></p>     <p align=center><font face="Helvetica" size="2"><b>¿Qué es lo    que está faltando? </b></font></p>     <p align=left><font face="Helvetica" size="2">El punto de partida    de esa dinámica es el <i>primum mobile</i> del que hemos hablado en la primera    parte. La clave es que exista una energía social capaz de impulsar una estrategia    de desarrollo; es decir que esa energía social tenga su basamento en un proyecto    colectivo. Por ello, consideramos que el andamiaje político debe ser puesto    adecuadamente para que la transformación productiva con equidad se convierta    en una prioridad, lo que le dará posibilidades ciertas de implementarse, articulada    a una visión de política pública basada en un acuerdo social-estatal, en un    pacto de convergencias regionales y bajo la premisa de la preservación de la    democracia.</font></p>     <p><font face="Helvetica" size="2">Contar con una estrategia de    desarrollo que busque el despliegue de las capacidades latentes y potenciales    y los recursos necesarios, y que puntualmente atienda los requerimientos del    propio proceso productivo es un paso inicial importante. Asimismo, lo es el    desarrollo de las capacidades institucionales y de instituciones más eficientes    para su implementación. </font></p>     <p><font face="Helvetica" size="2">Los enfoques para la intervención    en búsqueda de un balance sinérgico entre los actores privados y públicos, entre    mercado y Estado, entre intervenciones neutrales y selectivas, entre los ámbitos    macro, meso y microeconómicos, la promoción e incentivo a los procesos de innovación    y aprendizaje tecnológico que involucren al sector académico y se concreten    y apliquen en la unidad productiva, y la densificación de los tejidos productivos    son los eslabones del proceso encadenado de transformación productiva.</font></p>     <p><font face="Helvetica" size="2">La teoría y el análisis de    las experiencias exitosas de desarrollo tardío demuestran que la mejor política    social tiene relación con empleo bien remunerado y esto viene asociado con el    incremento de la productividad. </font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><font face="Helvetica" size="2">Alinear las acciones del Estado,    el sistema educativo, las empresas, los trabajadores y la sociedad en su conjunto    en una dinámica de incorporación sistémica del conocimiento en la producción,    ha de ser la fórmula capaz de “endogenizar” la innovación y el aprendizaje tecnológico    para que los incrementos de productividad tengan realmente una base extendida.    Cuando la energía social se manifiesta así, asumiendo el proceso de transformación    productiva como tarea colectiva, es cuando podemos decir que el proceso de desarrollo    se autoimpulsa, se retroalimenta y entra en un círculo virtuoso acumulativo.    </font></p>     <p><font face="Helvetica" size="2">Para realizar este avance,    es necesario afrontarlo bajo el esquema de un proceso de transformación productiva    que con el fortalecimiento de los encadenamientos productivos genera incorporación    laboral masiva en actividades de mayor productividad. </font></p>     <blockquote>       <p><font face="Helvetica" size="2">Propuesta 1: Inscribir como objetivo o proyecto      socio-estatal la transformación productiva con equidad, incorporando a los      diferentes sectores y generando oportunidades laborales y de ingreso a las      nuevas generaciones y a todos los bolivianos.</font></p>       <p><font face="Helvetica" size="2">Propuesta 2:Se requiere una visión estratégica      compartida y que tenga por objetivos desarrollar marcos sinérgicos de encuentro      entre mercado y Estado, entre sector público y privado, entre ámbito macro,      meso y microeconómicos y que se concrete a través de una densificación de      los eslabonamientos productivos en torno al aprendizaje tecnológico, innovación      y acrecentamiento de la productividad.</font></p>       <p><font face="Helvetica" size="2">Propuesta 3: Mejorar continuamente la organización      de los complejos productivos en los sectores económicos con incrementos de      productividad, innovación y agregación de valor.</font></p>       <p><font face="Helvetica" size="2">Propuesta 4: Superar las posiciones duras      sobre el Estado y el mercado, porque se requiere la combinación de ambas fuerzas.      Discutir sobre sus falencias y adoptar fórmulas para fortalecer su aporte.      Recuperar el rol protagónico del sector privado y del Estado como articuladores      de la transformación productiva.</font></p>       <p><font face="Helvetica" size="2">Propuesta 5: Enfocar intervenciones en la      estructura de los mercados de producción, promoviendo los vínculos interempresariales      y los procesos de innovación y aprendizaje. Recrear instituciones que los      promuevan e incentiven.</font></p>       <p><font face="Helvetica" size="2">Propuesta 6: Macroeconomía enfocada al crecimiento      de la producción y la productividad, aportando horizonte de estabilidad y      certidumbre a la inversión. Especial atención al tipo de cambio, precautelando      la competitividad del sector exportador, especialmente el no tradicional.      </font></p>       <p><font face="Helvetica" size="2">Propuesta 7: Complementariedad entre políticas      neutrales y selectivas, con intervenciones que complementen al mercado o dirijan      incentivos específicos. Desarrollo de una arquitectura institucional para      la adecuada implementación y toma de decisiones, evitando la apropiación indebida      de rentas. En las políticas selectivas, el enfoque de <i>clusters</i>, redes      y cadenas o complejos productivos es el más adecuado, pues minimiza los riesgos      anotados.</font></p>       ]]></body>
<body><![CDATA[<p><font face="Helvetica" size="2">Propuesta 8: Creación de marco institucional      que propicie relaciones contínuas entre los actores públicos y privados que      posibilite engendrar el adecuado proceso de formulación e implementación a      través de la construcción de espacios institucionales con la colaboración      de un cuerpo de tecnócratas, coordinación entre diferentes agencias y conexión      con los máximos centros de toma de decisiones.</font></p>       <p><font face="Helvetica" size="2">Propuesta 9: Estrecha coordinación entre      política económica y social para el logro del crecimiento con equidad social      que posibilite que las políticas económicas y sociales actúen conjuntamente      hacia: a) la transformación del patrón de crecimiento con el incremento de      la riqueza y la disminución de la heterogeneidad estructural y b) la universalización      de los bienes y servicios públicos que efectivice el ejercicio de derechos      sociales ciudadanos.</font></p>       <p><font face="Helvetica" size="2">Propuesta 10: Políticas de fomento a las      pequeñas, medianas y microempresas, identificando los problemas que enfrentan      y apuntalando su potencial para incrementar la competitividad y el emprendedurismo,      la innovación y crecimiento de la productividad agregada así como su importante      aporte al empleo. </font></p>       <p><font face="Helvetica" size="2">Propuesta 11: Creación de instituciones de      financiamiento y fomento del emprendimiento y la innovación, con orientaciones      claras a la obtención de ventajas competitivas en los mercados externos e      interno.</font></p> </blockquote> <hr size="3" width="450" noshade align="left">     <p><font face="Helvetica" size="2">BIBLIOGRAFÍA</font></p>     <p><font face="Helvetica" size="2">Amsden, Alice    <br>   1989 <i>Asia’s Next Giant: South Korea and Late Industrialisation</i>. New Yorf:    Oxford University Press.</font></p>     <p><font face="Helvetica" size="2">Banco Mundial    <br>   2005 <i>Redoblando el crecimiento para multiplicar el empleo. Memorandum económico    de Bolivia. </i>La Paz: Banco Mundial.    <br>   1993 <i>The Miracle of East Asia.</i> Washington: Oxford University Press -    World Bank. </font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><font face="Helvetica" size="2">Corporación Andina de Fomento    / Programa de Apoyo a la Competitividad    <br>   2007<i>Construcción de ventajas competitivas en Bolivia.</i> La Paz: CAF.</font></p>     <p><font face="Helvetica" size="2">Castañon, Rosario    <br>   2005 <i>La política industrial como eje conductor de la competitividad en las    PyME. </i>México D.F.: CIDE- Fondo de Cultura Económica. </font></p>     <p><font face="Helvetica" size="2">CEPAL    <br>   2010 <i>La hora de la </i>igualdad<i>.</i> Santiago de Chile: CEPAL.    <br>   </font></p>     <p><font face="Helvetica" size="2">CEPAL    <br>   </font><font face="Helvetica" size="2">2008 <i>La transformación productiva    con equidad. Veinte años después. </i>Santiago de Chile: CEPAL.<i>    <br>   </i></font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><font face="Helvetica" size="2">CEPAL<i> </i>    <br>   </font><font face="Helvetica" size="2">1990 <i>Transformación productiva con    equidad: la tarea prioritaria del desarrollo en América Latina y el Caribe</i>    (LC/G.1601-P). Santiago de Chile: CEPAL.</font></p>     <p><font face="Helvetica" size="2">Fajnzylber, Fernando    <br>   1990 <i>Industrialización en América Latina: de la “caja negra”al “casillero    vacio”.</i> Santiago de Chile: Cuadernos de la CEPAL.    <br>   </font></p>     <p><font face="Helvetica" size="2">Fajnzylber, Fernando    <br>   </font><font face="Helvetica" size="2">1988a <i>Industrialización y desarrollo.    Informe N°6</i>. Santiago de Chile: CEPAL-ONUDI.    <br>   </font></p>     <p><font face="Helvetica" size="2">Fajnzylber, Fernando    <br>   </font><font face="Helvetica" size="2">1988b <i>Reestructuración productiva,    competitividad e incorporación de progreso técnico en los Países Desarrollados</i>.    Santiago de Chile: CEPAL. </font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><font face="Helvetica" size="2">Fondo Monetario Internacional    <br>   2010 FMI World Economic Out Lock. En: http://www.imf.org/external/spanish/pubs/ft/weo/2010/02/pdf/texts.pdf    <br>   </font></p>     <p><font face="Helvetica" size="2">Fondo Monetario Internacional        <br>   </font><font face="Helvetica" size="2">2006 <i>“Bolivia: Select Issues”</i>.    IMF Country Report Nº06/273. Washington D.C.    <br>   </font></p>     <p><font face="Helvetica" size="2">Fondo Monetario Internacional    <br>   </font><font face="Helvetica" size="2">2005 “<i>Bolivia: Ex post Assessment    of longer-term Program Engagement Staff report and Public Information Notice    on the Executive board Discussion”</i> IMF Country Report Nº05/139. Washington    D.C.</font></p>     <p><font face="Helvetica" size="2">Furtado, Celso    <br>   2007 “Los desafíos de la nueva generación”. En: Vidal, Gregorio y Guillén R.,    Arturo (coords.). <i>Repensar la teoría del desarrollo en un contexto de globalización.    Homenaje a Celso Furtado</i>. Buenos Aires: CLACSO.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><font face="Helvetica" size="2">Hirschman, Albert    <br>   1961 <i>La estrategia del desarrollo económico</i>. México D.F.: Fondo de Cultura    Económica. </font></p>     <p><font face="Helvetica" size="2">Jemio, Luis Carlos    <br>   2008 <i>La inversión y el crecimiento en la economía boliviana. Documento de    trabajo </i>Nº01/08. La Paz: Instituto de Investigaciones Socioeconómicas, Universidad    Católica Boliviana. </font></p>     <p><font face="Helvetica" size="2">Kats, Jorge    <br>   2000 <i>Reformas estructurales, productividad y conducta tecnológica en América    Latina</i>. Santiago de Chile: FCE – CEPAL. </font></p>     <p><font face="Helvetica" size="2">Lewis, William    <br>   2004 <i>The Power of Productivity.</i> Chicago: The University of Chicago Press.</font></p>     <p><font face="Helvetica" size="2">North, Douglas    <br>   1993a <i>Instituciones, cambio institucional y desempeño economico</i>. México    D.F.: Fondo de Cultura Económica.     ]]></body>
<body><![CDATA[<br>   </font></p>     <p><font face="Helvetica" size="2">North, Douglas    <br>   </font><font face="Helvetica" size="2">1993b <i>Desempeño económico en el transcurso    de los años.</i> Discurso al recibir el Premio Nobel de Economía. www.eumed.net/cursecon/textos/north-nobel</font></p>     <p><font face="Helvetica" size="2">Penn World    <br>   2011 Centre for International Comparisons of Production, Income and Prices at    the University of Pennsylvania. March, 2011. http://pwt.econ.upenn.edu/php_site/pwt_index.php    </font></p>     <p><font face="Helvetica" size="2">Pipitone, Ugo    <br>   1997 <i>Tres ensayos sobre desarrollo y frustración. </i>México D.F.: CIDE-Porrúa.    </font></p>     <p><font face="Helvetica" size="2">Porter, Michael    <br>   1991 <i>La ventaja competitiva de las naciones</i>. Barcelona: Plaza y Janes.    </font></p>     <p><font face="Helvetica" size="2">Prebisch, Raúl    ]]></body>
<body><![CDATA[<br>   1987 <i>Nueva política comercial para el desarrollo</i>. México D.F.: Fondo    de Cultura Económica. </font></p>     <p><font face="Helvetica" size="2">Rivera, Miguel Ángel    <br>   2009<i> Nueva teoría del desarrollo. Aprendizaje tecnológico y globalización</i>.    Documento de trabajo, Facultad de Economía. México: UNAM. </font></p>     <!-- ref --><p><font face="Helvetica" size="2">Sistema Boliviano de Productividad    y Competitividad 2002 <i>Estado de situación de la competitividad en Bolivia</i>.    La Paz: SBPC. </font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=641143&pid=S1990-7451201100020000300027&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><p><font face="Helvetica" size="2">Solow, Robert    <br>   1957 “El cambio técnico y la función de producción agregada”. En: <i>Lecturas    31. Economía del cambio tecnológico</i>. México D.F.: Fondo de Cultura Económica.    </font></p>     <p><font face="Helvetica" size="2">Udape    <br>   2010 Dossier estadístico. La Paz: Udape (CD).</font></p>     <p>&nbsp;</p>     <p align="center"> <font face="Helvetica" size="2"><img  src="/img/revistas/rbcst/v14n30/v14n30a03_10.jpg"  width=455 height=372 ></font>  </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p></p> <font face="Helvetica" size="2"><br clear=all> </font>  <hr align=left size=1 width="33%">     <p><font face="Helvetica" size="2"><a href="#_ftnref1" name="_ftn1" title="">[1]</a>Economista de la Universidad Autónoma    de Puebla, México; master en Economía y Política Internacional del CIDE-México    D.F. y candidato a doctor en Ciencias del Desarrollo del CIDES-UMSA, La Paz-Bolivia.    Docente-investigador del CIDES-UMSA. Correo electrónico: aseoane_2000@yahoo.com</font></p>     <p><font face="Helvetica" size="2"><a href="#_ftnref2" name="_ftn2" title="">[2]</a>Este artículo difunde información    de la investigación “La brecha ahorro-inversión y la olvidada agenda de transformación    productiva con equidad” realizada por el autor y Fernanda Wanderley el año 2011,    en el marco de la convocatoria “Factores económicos e institucionales y su incidencia    en el escaso desarrollo nacional y regional: Bolivia 1989-2009 (Fuentes, distribución    y uso de ingresos)” promovida por el PIEB.</font></p>     <p><font face="Helvetica" size="2"><a href="#_ftnref3" name="_ftn3" title="">[3]</a>La tradición clásica supondrá que    la economía tiende a estar cerca del pleno empleo de los factores productivos,    situación que se caracterizará con una oferta agregada vertical, donde incrementos    exógenos de la demanda solo elevan los precios. En cambio, el caso de la curva    de oferta horizontal asociado a la propuesta keynesiana contempla (como una    de las situaciones probables) la existencia de desempleo de los factores y capacidad    instalada ociosa, producto de una insuficiencia de demanda, situación que requiere    estímulos exógenos para incrementar la ocupación de los factores, sin producir    inflación.</font></p>     <p><font face="Helvetica" size="2"><a href="#_ftnref4" name="_ftn4" title="">[4]</a>Ver: Penn World, 2011, en particular    la tabla PWT 7.0. Alan Heston, Robert Summers and Bettina Aten: http://pwt.econ.upenn.edu/php_site/pwt_index.php.</font></p>     <p><font face="Helvetica" size="2"><a href="#_ftnref5" name="_ftn5" title="">[5]</a>La columna crecimiento potencial    del cuadro 2 se obtiene aplicando como tasa de inversión el porcentaje de ahorro    nacional bruto y suponiendo que la eficiencia de la inversión (o ICOR) de la    nueva inversión es la misma que se observó con la inversión real, lo que se    calcula con una regla de tres simple y se aplica acumulativamente (tasa compuesta)    al dato del PIB.</font></p>     <p><font face="Helvetica" size="2"><a href="#_ftnref6" name="_ftn6" title="">[6]</a>Banco Mundial, 2005; SBCP, 2002;    CAF-PAC, 2007, entre otros.</font></p>       ]]></body><back>
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