<?xml version="1.0" encoding="ISO-8859-1"?><article xmlns:mml="http://www.w3.org/1998/Math/MathML" xmlns:xlink="http://www.w3.org/1999/xlink" xmlns:xsi="http://www.w3.org/2001/XMLSchema-instance">
<front>
<journal-meta>
<journal-id>1990-7451</journal-id>
<journal-title><![CDATA[Tinkazos]]></journal-title>
<abbrev-journal-title><![CDATA[Tinkazos]]></abbrev-journal-title>
<issn>1990-7451</issn>
<publisher>
<publisher-name><![CDATA[Fundación PIEB]]></publisher-name>
</publisher>
</journal-meta>
<article-meta>
<article-id>S1990-74512010000100009</article-id>
<title-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Hablar de migración y cuidado es hablar de la vida misma]]></article-title>
</title-group>
<contrib-group>
<contrib contrib-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Copa Escalante]]></surname>
<given-names><![CDATA[Emilia]]></given-names>
</name>
</contrib>
</contrib-group>
<aff id="A">
<institution><![CDATA[,  ]]></institution>
<addr-line><![CDATA[ ]]></addr-line>
</aff>
<pub-date pub-type="pub">
<day>00</day>
<month>06</month>
<year>2010</year>
</pub-date>
<pub-date pub-type="epub">
<day>00</day>
<month>06</month>
<year>2010</year>
</pub-date>
<volume>13</volume>
<numero>28</numero>
<fpage>145</fpage>
<lpage>150</lpage>
<copyright-statement/>
<copyright-year/>
<self-uri xlink:href="http://www.scielo.org.bo/scielo.php?script=sci_arttext&amp;pid=S1990-74512010000100009&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><self-uri xlink:href="http://www.scielo.org.bo/scielo.php?script=sci_abstract&amp;pid=S1990-74512010000100009&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><self-uri xlink:href="http://www.scielo.org.bo/scielo.php?script=sci_pdf&amp;pid=S1990-74512010000100009&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri></article-meta>
</front><body><![CDATA[ <p align=center><font face="Helvetica" size="2">&nbsp;</font></p>        <p align=right><font face="Helvetica" size="2">SECCIÓN V</font></p>     <p align=right><font face="Helvetica" size="2">RESEÑAS Y COMENTARIOS</font></p>       <p><font face="Helvetica" size="2">&nbsp;</font></p>        <p align="center"><font face="Helvetica" size="2">&nbsp;&nbsp;</font><font face="Helvetica" size="4"><b>Hablar    de migración y cuidado es hablar de la vida misma</b></font></p>       <p align="center"><b><font face="Helvetica" size="4">Representation and democracy:    current debates in and about Bolivia</font></b></p>     <p align="center"><b><font face="Helvetica" size="4">Emilia Copa Escalante<sup>1</sup></font></b></p> <hr size="4" noshade align="center">         <p><font face="Helvetica" size="2">La migración es un fenómeno que a lo largo    del tiempo ha puesto en evidencia diferentes factores colaterales que perturban    la vida de las/os migrantes y de los miembros de sus familias; estos factores    han sido visibilizados por investigadores/as en diferentes contextos y coyunturas,    empero, los procesos migratorios, sean de alcance nacional (urbano o rural)    o internacional, mantienen algunos patrones comunes los cuales, haciendo analogía,    se puede mencionar:</font></p>        <blockquote>       <p><font face="Helvetica" size="2">a) Motivaciones para migrar. Sea cual fuere      el estrato social del o la migrante, las motivaciones son de tipo económico      laboral.</font></p>       ]]></body>
<body><![CDATA[<p><font face="Helvetica" size="2">b) La nueva residencia. La mayoría de los/as      migrantes recurren a una red de parientes, amigos, vecinos o conocidos para      instalarse en el nuevo lugar de residencia.</font></p>       <p><font face="Helvetica" size="2">c) La odisea: buscar trabajo. Sea migración      nacional (urbano o rural) o internacional, conseguir trabajo, para los/as      migrantes, casi siempre resulta una odisea.</font></p>       <p><font face="Helvetica" size="2">d) Vulnerabilidad de los/as migrantes. Los/as      migrantes, en su nuevo lugar de residencia están desprotegidos y recurrentemente      están sujetos a situaciones de violencia, precariedad y desprotección.</font></p>       <p><font face="Helvetica" size="2">e) Entre dos mundos. Con la migración se      ha visibilizado la conformación de familias transnacionales, es decir familias      extendidas. Las remesas constituyen el nexo material entre los dos mundos      donde habita el o la migrante.</font></p> </blockquote>     <p><font face="Helvetica" size="2">Y recientemente, la migración internacional    de mujeres ha puesto en evidencia otro factor más:</font></p>     <blockquote>       <p><font face="Helvetica" size="2">&nbsp;</font><font face="Helvetica" size="2">f)       El cuidado.La familia de la migrante, en Bolivia, se queda desprovista del      cuidado que proporciona la madre/hija/esposa, y las familias de países receptores      de migrantes cuentan con mano de obra para el cuidado.</font></p> </blockquote>     <p><font face="Helvetica" size="2">Con todo, estos patrones no hacen otra cosa    sino dar cuenta de las condiciones y situación en la que viven los/as migrantes,    no sólo en el aspecto material y económico sino también humano, subjetivo, afectivo    y emotivo de la migración. El trabajo <i>Migración, cuidado ysostenibilidad    de la vida<sup>2</sup>,</i> de Cecilia Salazar, Elizabeth Jiménez y Fernanda    Wanderley, es un valioso aporte en este sentido; ellas nos hacen ver que hablar    de migración, cuidado y sostenibilidad de la vida es hablar de la vida misma.</font></p>     <p><b><font face="Helvetica" size="2">Migración, cuidado y sostenibilidad de la    vida</font></b></p>     <p><font face="Helvetica" size="2">Las autoras insertan el tema migración y cuidado    en la discusión feminista de lo público y lo privado porque a partir de esto    se marca el orden de género en sociedades como la  boliviana. En el debate se    destaca la reivindicación de la mujer de salir al mundo público y cooptar espacios    considerados tradicionalmente masculinos (el laboral, el político partidario    y el de poder); sin embargo, esta reivindicación trae consigo otras dificultades    para las mujeres, por ejemplo, el cuidado de la familia (de los hijos especialmente)    y las tareas domésticas. La migración femenina transnacional, en este caso Bolivia-España,    resulta ser el detonante que evidencia la discusión del cuidado.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><font face="Helvetica" size="2">Es entonces que se hace innegable la necesidad    de entender a las familias y mirar su dinámica interna, siendo inherente al    cuidado la tensión entre solidaridad y conflicto, en la medida en que al interior    de la familia, sus diferentes miembros participan en condiciones heterogéneas    en la provisión de recursos económicos y acceso a bienes y servicios, lo que    depende de la disposición personal de cada persona (incluyendo afectos). En    ese marco, el cuidado, siendo una actividad básica para la reproducción de la    vida, es un elemento importante para la organización social de la familia, pues    define las funciones de cada uno de sus miembros para el mantenimiento del grupo    familiar  donde se invisibiliza y desvaloriza el cuidado.</font></p>     <p><font face="Helvetica" size="2">Por otro lado, el cuidado lleva implícito otros    factores como los costos y los recursos con que se cuenta, y depende de la orientación    de cada Estado para ver si puede o no hacerse cargo de él o dejarlo  bajo las    reglas del mercado. Cuando esto sucede, el cuidado se visibiliza como un bien    de mercado y en esa condición se hace accesible sólo a ciertos estratos de la    sociedad.</font></p>     <p><b><font face="Helvetica" size="2">Demanda y oferta de cuidado</font></b></p>     <p><font face="Helvetica" size="2">En el tema del cuidado, la mayor demanda proviene    de familias de países del norte, en este caso España, donde la composición demográfica    muestra a una población que se corresponde con una sociedad moderna y de alto    desarrollo tecnológico, por tanto en la que están acentuados los valores individualistas,    familias reducidas y alta longevidad. En España se dan nuevas pautas de convivencia    y consumo donde la organización social del cuidado se caracteriza por su mercantilización.    </font></p>     <p><font face="Helvetica" size="2">España tiene una población cuya pirámide poblacional    se ensancha en los grupos etáreos correspondientes a jóvenes y adultos tanto    en hombres como en mujeres<sup>3</sup>, esto  indica población en edad de trabajar,    pero también presenta una alta longevidad. Aunque las tareas de cuidado, en    sociedades desarrolladas, son realizadas mayoritariamente por mujeres, queda    clara la necesidad de cubrir los servicios de cuidado con la mano de obra de    mujeres migrantes en un contexto precario, vulnerable y donde el cuidado no    está legalmente normado.</font></p>     <p><font face="Helvetica" size="2">Por otra parte la población boliviana presenta    una pirámide poblacional considerada normal con base ancha, esto indica alta    población infantil y bajo nivel de longevidad, en consecuencia las necesidades    de cuidado de estos segmentos de la población son altas. El segmento joven adulto    de la población presenta altos niveles de migración, de hecho los últimos reportes    indican que para el año 2007 existía 242.496 ciudadanos bolivianos residiendo    en Europa, de los cuales 135.654 son mujeres y 106.832 son varones<sup>4</sup>    y del total el 71,5% se encontraba en situación irregular. Las ocupaciones de    los y las migrantes se concentran más en el servicio doméstico(64,91%), construcción    (22,24%), agricultura (7,15%) e industria (5,70%).</font></p>     <p><font face="Helvetica" size="2">Con todo, las mujeres que se incorporan a un    trabajo lo hacen en condiciones de desventaja, pues la mayoría de ellas está    en situación irregular. Insertas en actividades de servicio, no cuentan con    prestaciones sociales, viven en condiciones de hacinamiento y muchas están ocupadas    en 2 y hasta 3 empleos diferentes. Pese a ello, indican las autoras de la investigación,    la migración es una experiencia que conlleva también ciertos activos valorados    por las sociedades que demandan servicios de cuidado, lo cual las pone en situación    de ventaja respecto a otras de otros países; estos activos son:</font></p>     <blockquote>        <p><font face="Helvetica" size="2">•  Su tradicional disponibilidad para una      rígida división sexual del trabajo.</font></p>       <p><font face="Helvetica" size="2">•  Cualidades subjetivas propias (una especie      de idiosincrasia cultural): sencillez, humildad, timidez y baja autoestima.</font></p>       ]]></body>
<body><![CDATA[<p><font face="Helvetica" size="2">•  Poca disposición a la movilidad laboral.</font></p> </blockquote>     <p><font face="Helvetica" size="2">Todas estas “cualidades” permiten una integración    subordinada de las mujeres bolivianas en España.</font></p>     <p><b><font face="Helvetica" size="2">El cuidado en Bolivia en el contexto de    la migración</font></b></p>     <p><font face="Helvetica" size="2">La composición y características de las familias    en Bolivia presentan diferencias importantes. Por una parte, la mayoría de las    familias (estratos pobres), según las autoras, todavía mantiene algunas características    propias: a) familia extendida, b) en la familia el sistema de género presenta    una división sexual del trabajo rígida entre todos sus miembros, c) la creciente    tendencia hacia la jefatura familiar femenina, d) la participación precoz de    los niños en el mercado de trabajo y e) la redistribución constante de roles    entre todos los miembros de la familia. Dadas las condiciones de pobreza de    Bolivia, bien podría considerarse que estas características han ido acentuándose    con la crisis del neoliberalismo, y por consiguiente la pérdida de valores como    la solidaridad entre los miembros de la familia. Entonces, las características    anteriormente señaladas serían el resultado de la precariedad de la familia    de estratos pobres, más que expresiones culturales.</font></p>     <p><font face="Helvetica" size="2">Otras familias de estratos como la media, presentan    las siguientes características: a)ambos cónyuges salen al mercado laboral, b)    muchas familias contratan mujeres para realizar el trabajo doméstico y c) el    sistema de género también presenta una división sexual del trabajo entre todos    sus miembros. Ahora bien, se sabe que los/as migrantes internacionales provienen    de estos estratos (medios bajos, medios y medios altos) y las mujeres con familia    que deciden migrar son aquellas cuya situación económica es difícil o están    atravesando por crisis conyugal. Estas mujeres y su familia, para definir quién    se encarga del cuidado, adoptan decisiones siguiendo una secuencia “clasificatoria”    en torno a las aptitudes del o de la cuidadora, por eso, entre sus opciones    toman en cuenta a parientes consanguíneos como el esposo, la mamá, la hermana,    abuela o tía; sólo cuando todas estas alternativas no están disponibles o no    quieren hacerlo se recurre a otras personas no consanguíneas como la vecina,    la profesora u otra conocida. Finalmente, si estas alternativas no funcionan,    el o la hija asume la tarea del cuidado. Desde luego las condiciones en las    que se da o provee cuidado en el contexto de la migración, en Bolivia, son precarias,    sobre todo en lo relacionado al afecto.</font></p>     <p><font face="Helvetica" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align=center><font face="Helvetica" size="2"><img width=478 height=740 id="Picture 0" src="/img/revistas/rbcst/v13n28/a09_figura_01.jpg" alt=obra17.jpg></font></p>     <p><font face="Helvetica" size="2"><b>El régimen jurídico del cuidado en Bolivia</b></font></p>     <p><font face="Helvetica" size="2">Para las autoras, si bien la nueva Constitución    Política del Estado (CPE) tiene avances significativos con relación a los derechos    de las mujeres, esto no quiere decir que se haya incluido el concepto del cuidado    y menos el principio de corresponsabilidad en la sociedad entre el Estado, el    mercado y la familia/comunidad, de hecho estos avances no incluyen los cambios    en la relación vida familiar y vida laboral. De ahí que las autoras expresan    la necesidad de armonizar varias legislaciones (código de seguridad social,    la nueva ley de pensiones, código de familia, y otros más) con la CPE. Por ejemplo,    existe la necesidad de redefinir y redimensionar conceptos tales como parentalidad,    maternidad, paternidad y masculinidad en las políticas públicas, esta nueva    redefinición ayudará en la democratización de los roles al interior de la familia,    por tanto corresponde trabajar normas bajo este enfoque en las nuevas legislaciones.</font></p>     <p><font face="Helvetica" size="2">Además, queda claro que los grupos excluidos    de la cobertura legal y los beneficios sociales, son aquellos grupos cuya actividad    está dedicada al cuidado, como las trabajadoras del hogar y las amas de casa,    entre otros. </font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><font face="Helvetica" size="2">Para finalizar, en la misma reflexión de las    autoras, es importante plantear un nuevo sentido de desarrollo donde el cuidado    del ser humano y la sostenibilidad de la vida constituyan el centro. En ese    entendido corresponde a las diferentes instancias y a la sociedad en su conjunto    reflexionar y, de ser necesario, romper lógicas directrices que conducen a la    mercantilización del cuidado.</font></p>     <p><b><font face="Helvetica" size="2">Notas al Pie</font></b></p>     <p><font face="Helvetica" size="2"><b>1   </b>Emilia Copa es trabajadora social&nbsp;con    maestría en Desarrollo Social y Humano. Es investigadora asociada del CIDES-UMSA.    Correo electrónico: &nbsp;emycopae@hotmail.com. La Paz-Bolivia.</font></p>     <p><font face="Helvetica" size="2"><b>2   </b>Salazar, Cecilia;  Jiménez, Elizabeth    y  Wanderley, Fernanda (2010) <i>Migración, cuidado ysostenibilidad de la vida.    </i>La Paz:Plural.</font></p>     <p><font face="Helvetica" size="2"><b>3   Díaz Gorfinkiel reporta el año 2009    el mayor número de población española en los grupos etáreos entre 20 a 50 años    para hombres y mujeres.</b></font></p>     <p><font face="Helvetica" size="2"><b>&nbsp;</b></font></p>     <p align=center><font face="Helvetica" size="2"><b><img width=448 height=709 id="Picture 1" src="/img/revistas/rbcst/v13n28/a09_figura_02.jpg"></b></font></p>      ]]></body>
</article>
