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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Datos de una encuesta: El perfil de los constituyentes]]></article-title>
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</front><body><![CDATA[ <p align="center"><font size="4" face="Helvetica">Datos de una encuesta</font></p>      <p align="center"><font size="4" face="Helvetica">El perfil de los constituyentes</font></p>      <p align="justify"><font size="2" face="Helvetica">&nbsp;</font></p>      <p align="center"><strong><font size="3" face="Helvetica">Xavier Albó1</font></strong></p>      <p align="justify"><font size="2" face="Helvetica">&nbsp;</font></p>      <p align="justify"><font size="2" face="Helvetica">De los 255 constituyentes, 88 son mujeres, más jóvenes y con mayor proporción de dirigentes de base que entre los varones. Cerca de la mitad de los constituyentes tiene menos de 40 años. 119 constituyentes hablan, además del castellano, una lengua nativa. Estos son algunos de los datos menos difundidos sobre el perfil de los constituyentes, y que Xavier Albó utiliza como pistas para un análisis mayor.</font></p><hr size="5" noshade>      <p align="justify"><font size="2" face="Helvetica">Los datos que más conoce la población, con relación a la composición de los constituyentes, son los resultados difundidos por la Corte Nacional Electoral, que se refieren al número de constituyentes por departamento, partido o asociación ciudadana. No es preciso detallarlos de nuevo aquí. Recordaré sólo los datos más básicos dando de paso algunos detalles menos difundidos sobre la “aritmética electoral” con la que se llegó a esos resultados. A continuación añadiré datos y análisis complementarios recogidos en una breve encuesta que aplicamos en 2007 a todos los constituyentes a través del consorcio interinstitucional Apostamos por Bolivia. </font></p>      <p align="justify"><font size="2" face="Helvetica"><strong>1. La aritmética de la Ley de Convocatoria </strong></font></p>      <p align="justify"><font size="2" face="Helvetica">Cuando, después de varias discusiones y empantanamientos, finalmente se definió la Ley de Convocatoria para elegir a los constituyentes, su aritmética era tal que permitía:</font></p>      <blockquote>       ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font size="2" face="Helvetica"><b>a)&nbsp;     </b>Una alta participación de toda la variedad     geografía, social y política de la población boliviana: tres por cada una de     las 70 circunscripciones &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;“uninominales” que así pasaban a ser <i>tri</i>nominales; total: 210. La fuerza política más votada conseguía dos     (necesariamente mujer/hombre o &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;viceversa) y la siguiente otro/a. </font></p>       <p align="justify"><font size="2" face="Helvetica"><b>b)&nbsp;     </b>Compensaciones     para los departamentos más chicos. La primera ya la tenían aquellas     circunscripciones de los departamentos menos poblados, &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;que necesitaban muchos     menos votos para elegir a sus tres constituyentes. Pero, además, se añadieron     otros 45 constituyentes, 5 por &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;departamento, y así la fuerza más votada     alcanzaba dos (hombre /mujer o viceversa); y los tres siguientes, uno cada uno,     a menos que el último &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;no alcanzara ni el 5%, en ese caso el primero conseguía     un tercer constituyente. Por ambas previsiones, quien tuviera más fuerza en los     &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;departamentos más chicos podía conseguir más constituyentes con menos votos. A     modo de ejemplo, para lograr un constituyente por cualquiera &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;de las dos vías,     en Santa Cruz se precisa más de diez veces la población que hace falta en     Pando. </font></p>       <p align="justify"><font size="2" face="Helvetica"><b>c)&nbsp;</b> Aunque el mismo partido ganara en todas las circunscripciones, no     alcanzaba los dos tercios, por esa previsión de los elegidos a nivel     &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;departamental (en que sólo podía lograr el 40% o, en casos excepcionales, el     60%).  </font></p>       <p align="justify"><font size="2" face="Helvetica"><b>d)&nbsp;     </b>Llegada la     elección, el MAS consiguió el 51% de los votos     directos pero, por esa aritmética, logró 137 de los 255 constituyentes o 53,7%,     &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;prácticamente igual que en la elección presidencial de 2005. La primera fuerza     de oposición, PODEMOS, bajó del 28% en las elecciones     generales &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;a apenas 15%, pero, por esa aritmética, aplicable a varios     departamentos de la “media luna”, remontó al 23,5% de los escaños. Surgieron,     &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;además, fuerzas menores, elegidas sobre todo en esas circunscripciones     trinominales. Algunas eran muy afines al MAS y otras a PODEMOS; &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;pero con ellas ni el MAS llegaba a los dos tercios ni PODEMOS a un tercio. El Cuadro 1 resume esa composición de fuerzas, por orden     &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;decreciente de escaños.</font></p>       <p align="justify"><font size="2" face="Helvetica"><b>e)&nbsp;     </b>Finalmente, fue también la aritmética de     la convocatoria la que aseguró al menos 80 mujeres, provenientes de los     partidos que salieran primeros en cada circunscripción trinominal y     departamental. De hecho, las constituyentes mujeres llegaron a 88 (34,5%).</font></p>    </blockquote>     <p align="justify"><font size="2" face="Helvetica"><strong>2. Otros datos básicos</strong> </font></p>      <p align="justify"><font size="2" face="Helvetica">A todo lo señalado añadiré  algunos otros datos de la encuesta arriba mencionada, que no fue una encuesta de opinión sino una indagación para recabar datos complementarios más objetivos, aunque algunos –como la autoidentificación étnica– pasan inevitablemente por cierta subjetividad. Los resultados más elementales se han publicado en el <i>Cuaderno 10</i> de Apostamos por Bolivia2, y algunos aparecen para cada constituyente, junto con su foto, en el álbum de constituyentes (<i>Construyendo </i> 28, agosto 2006)3 y, con mayores detalles, en el álbum de comisiones (<i>Construyendo </i>40, agosto 2007)4. En esta parte reiteraré algunos datos para contextualizar, y en las dos siguientes profundizaré en dos temas centrales: los vericuetos de la identidad étnica y los rasgos de las principales alianzas políticas5.</font></p>      <p align="justify"><strong><font size="2" face="Helvetica">2.1. Edad</font></strong></p>      <p align=justify><font size="2" face="Helvetica">Los constituyentes son, por lo general, muy jóvenes. Casi la mitad (46%) tiene 40 años o menos. Ver Cuadro 2.</font></p>      <p align="center"><font size="2" face="Helvetica">&nbsp;</font><font size="2" face="Helvetica"><b><img width=531 height=450 src="/img/revistas/rbcst/v11n23-24/v11n23-24a04_001.jpg"></b></font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="center">&nbsp;</p>     <p align="center"><font size="2" face="Helvetica"><b><img width=378 height=204 src="/img/revistas/rbcst/v11n23-24/v11n23-24a04_002.jpg"></b></font></p>     <p align="justify">&nbsp;</p>     <p align="justify"><strong><font size="2" face="Helvetica">2.2. Lugares de infancia y de   residencia al ser elegidos </font></strong></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Helvetica">El lugar donde fueron elegidos venía automáticamente definido por la Ley de Convocatoria, por lo que poco nos dice. Pero lo nuevo es combinar este dato con el del departamento donde vivieron en su infancia. Lo sintetiza el Cuadro 3.</font></p>      <p align="justify"><font size="2" face="Helvetica">&nbsp;</font></p>      <p align="center"><font size="2" face="Helvetica"><b><img width=437 height=318  src="/img/revistas/rbcst/v11n23-24/v11n23-24a04_003.jpg"></b></font></p>      <p align="center"><font size="2" face="Helvetica"><b><img width=556 height=304 src="/img/revistas/rbcst/v11n23-24/v11n23-24a04_004.jpg"></b> </font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Helvetica">Como se puede ver, lo que sobresale son los muchos   de origen andino o <i>collas </i>que se presentaron sobre todo por el departamento de Santa Cruz, donde   llegan a ser un tercio del total. Hay también, de todos modos, otro grupo   significativo de migrantes andinos que acaban elegidos por Cochabamba (que   incluye el Chapare) y por La Paz.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Helvetica">La encuesta incorporó otro dato pertinente, a saber, el tipo de población donde vivieron de niños y donde vivían en el momento de ser elegidos. Está en el Cuadro 4:</font></p>      ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="center"><font size="2" face="Helvetica"><b><img width=575 height=244 src="/img/revistas/rbcst/v11n23-24/v11n23-24a04_005.jpg"></b></font></p>      <p align="justify"><font size="2" face="Helvetica">Es notable el número de constituyentes que había nacido en el área rural, y que al ser elegidos ya vivían en ciudades grandes, sea en la capital departamental o en otras mayores como El Alto, Montero o Quillacollo. De todos modos continúa habiendo un 33% que vive en el área rural, casi la misma proporción del Censo 2001, pero dentro de ellos la mitad ya vivía allí, en el pueblo central.</font></p>      <p align="justify"><strong><font size="2" face="Helvetica">2.3. Ocupación </font></strong></p>      <p align="justify"><font size="2" face="Helvetica">Resulta muy difícil clasificar los datos de la ocupación, porque entre los 255 constituyentes aparecen más de 50 ocupaciones que se detallan en el <i>Cuaderno</i> 10 y los álbumes arriba citados. La más reiterada es la de abogados u otros especializados en leyes, que alcanzan al 29,9%, si incluimos a los aún no titulados. La segunda es la de quienes señalan como su principal ocupación ser dirigentes de base, que llegan al 16,9% ampliable el 20% e incluso más si añadimos otros que obviamente lo son, aunque mencionen su oficio (agricultor, minero, etc.). Es decir, estos grupos copan ya la mitad o más de los constituyentes. Siguen los profesionales en alguna rama económica (9,4%) y los del sector educativo (7,1%).</font></p>      <p align="justify"><font size="2" face="Helvetica">Para facilitar ulteriores cruces y análisis, hemos hecho un intento, no totalmente exitoso, de clasificar estas ocupaciones según el nivel de calificación profesional, con el siguiente resultado:</font></p>      <p align=center><font size="2" face="Helvetica"><b><img width=385 height=241 src="/img/revistas/rbcst/v11n23-24/v11n23-24a04_006.jpg"></b></font></p>      <p align="justify"><font size="2" face="Helvetica"><strong>2.4. Rasgos de las mujeres y varones constituyentes </strong></font></p>      <p align="justify"><font size="2" face="Helvetica">Vale la pena subrayar algunos aspectos en los que las 88 constituyentes mujeres muestran diferencias significativas con relación a los 167 varones:</font></p>      <p align="center"><font size="2" face="Helvetica"><b><img width=329 height=289  src="/img/revistas/rbcst/v11n23-24/v11n23-24a04_007.jpg"></b></font></p>      <p align="justify"><font size="2" face="Helvetica">Resaltemos, sobre todo, esa mayor juventud de las mujeres lanzadas a definir el futuro del país y el mayor peso que en ello tienen las que logran este rol por ser dirigentes de base. Este aspecto tiene que ver, también, con su menor acceso a la educación formal superior. Coherente con todo ello es la notoria mayor cercanía de las mujeres al proyecto de cambio del MAS. En la actividad cotidiana de la Asamblea se percibe, efectivamente, la inquietud y el rol militante de esas mujeres jóvenes, incluidas muchas de origen popular.</font></p>      ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font size="2" face="Helvetica"><strong>3. Dimensiones de la identidad étnica</strong></font></p>      <p align="justify"><font size="2" face="Helvetica">Este era un tema central de la encuesta, por lo que le dedicamos un mayor análisis. El Cuadro 7 muestra el resultado de haber aplicado a los constituyentes las tres preguntas del Censo 2001. El criterio al que hay que dar más importancia, según el Convenio 169 de la OIT (art. 2), es el de la autoidentificación expresada por los propios interesados. Según este criterio, los que se autoidentifican como quechuas o de otros pueblos nativos son casi los mismos que en el censo (31% y 6%); pero los aymaras son bastantes menos (25%, en el censo y 17% aquí).</font></p>      <p align="center"><font size="2" face="Helvetica">&nbsp;</font><font size="2" face="Helvetica"><b><img width=580 height=323  src="/img/revistas/rbcst/v11n23-24/v11n23-24a04_008.jpg"></b></font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Helvetica">En el 7,1% que dice pertenecer a   otros pueblos, hay 6 chiquitanos, 4 mojeños, 4 tacanas y 1 guaraní, guarayo,   itonama y joaquiniano. Los que hablan la lengua (6,3%) son muchos más que en el   Censo 2001 (1,4%). Aunque era imposible que en la Constituyente entraran todos   los pueblos minoritarios (algunos con una población mínima), tienen una significativa representación.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Helvetica">Para ser más precisos, al cruzar la pertenencia a un pueblo con la capacidad de hablar su lengua, en forma descendente, el 95,1% de todos los constituyentes que se autoidentifican como quechuas habla esta lengua; de los aymaras, hablan su lengua el 81,4%, y otro 18,6% es además trilingüe en quechua. En los pocos constituyentes (12) de otros pueblos orientales, sólo el 66,7% sabe la lengua, proporción que es con todo muy superior a la que se da en el conjunto de la población de estos pueblos. En la otra vertiente, del total que afirma no pertenecer a ninguno de estos pueblos, el 16,2% sabe quechua, el 6,3% aymara y el 1,8% otra lengua nativa. </font></p>      <p align="justify"><font size="2" face="Helvetica">Otra vía más intercultural para ver la relevancia de la lengua es analizar los niveles y tipos de plurilingüismo, que a su vez reflejan la capacidad de comunicación sea con el resto del país o con el exterior. Los constituyentes tienen las siguientes capacidades:</font></p>      <p align="center"><font size="2" face="Helvetica"><b><img width=406 height=261  src="/img/revistas/rbcst/v11n23-24/v11n23-24a04_009.jpg"></b></font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Helvetica">Como punto de partida, todos los   constituyentes hablan castellano, aunque esta lengua no es la principal de un   grupo significativo de constituyentes. Sabido es el altercado que ocurrió entre   dos mujeres constituyentes porque una de ellas discurseaba en quechua, su   lengua más fluida, y la otra le reclamaba que antes de hablar aprendiera castellano.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Helvetica">Con esta premisa, el primer grupo, el único monolingüe, aunque hable castellano, que es la lengua predominante en el país y con una amplia difusión internacional, es el que más dificultad tiene para percibir a los distintos y comunicarse con ellos. Por suerte, no llegan ni a una cuarta parte. El segundo está más abierto al extranjero que al propio país. El tercero es lo contrario: más abierto al país que al resto del mundo y es el predominante en esta Asamblea, con casi la mitad (46,7%) de los constituyentes, lo que es un buen augurio de comprensión de Bolivia, como seguramente nunca la hubo en anteriores constituyentes. Pero sólo el último, que es el más reducido (12,5%), está abierto a unos y a otros.</font></p>      <p align="justify"><strong><font size="2" face="Helvetica">3.1. La condición étnico lingüística (cel)</font></strong></p>      ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font size="2" face="Helvetica">Combinando estos varios elementos de identidad étnica incluidos en el Censo 2001, hemos reconstruido el índice o escala combinada de la <i>condición étnico lingüística</i> (o CEL) de los constituyentes. Ésta va desde un nivel máximo, si cumple las tres condiciones, hasta un nivel mínimo, si no cumple ninguna. En concreto quedan las siguientes situaciones (en el caso de los constituyentes todos hablan castellano, por lo que algunas categorías posibles quedan fuera): </font></p>      <p align="justify"><font size="2" face="Helvetica">SSS =  Sí pertenece a un pueblo; Sí habla su lengua; Sí, la aprendió de niño </font></p>      <p align="justify"> <font size="2" face="Helvetica">SSN =  Sí pertenece a un pueblo; Sí habla su lengua; No la aprendió de niño</font></p>      <p align="justify"><font size="2" face="Helvetica"> SNN =  Sí pertenece a un pueblo; No habla                                            </font></p>      <p align="justify"><font size="2" face="Helvetica"> NSN =  No pertenece a un pueblo; Sí habla su lengua; No la aprendió de niño </font></p>      <p align="justify"><font size="2" face="Helvetica">NNN =   No pertenece a un pueblo; No habla su lengua; No la aprendió de niño<sup>6</sup></font></p>      <p align="justify"><font size="2" face="Helvetica">El Cuadro 9 compara la distribución de la escala combinada entre los constituyentes y el Censo 2001:</font></p>      <p align="center"><font size="2" face="Helvetica"><b><img width=356 height=264  src="/img/revistas/rbcst/v11n23-24/v11n23-24a04_010.jpg"></b></font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Helvetica">Esta distribución se acerca bastante a la del país según el Censo   2001, salvo en la categoría SNN, pues entre los constituyentes son más los que   dicen saber la lengua, sobre todo quechua, se sientan o no miembros del correspondiente pueblo originario. </font></p>     <p align="justify"><strong><font size="2" face="Helvetica">3.2. ¿Y los mestizos? </font></strong></p>      ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font size="2" face="Helvetica">Desde que se conocieron los resultados del Censo 2001 sobre los pueblos originarios, varios no originarios se quejan por no haber introducido allí la alternativa “mestizo” (que se usó por última vez en el Censo de 1900, hace 108 años). Aunque personalmente dudo de la utilidad actual de esta categoría, en esta encuesta la hemos introducido, junto con blanco e indígena, como una pregunta separada para poder comparar ambas perspectivas. Este es el resultado global:</font></p>      <p align="justify"><font size="2" face="Helvetica"><b>&nbsp;</b></font></p>      <p align="center"><font size="2" face="Helvetica"><b><img width=353 height=243  src="/img/revistas/rbcst/v11n23-24/v11n23-24a04_011.jpg"></b></font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Helvetica">Como suele suceder cuando se pregunta sobre la pertenencia a   categorías más genéricas que no hacen referencia a pueblos originarios   concretos, disminuyen los que se consideran “indígenas”, término que llegó   desde afuera y que genera todavía resonancias negativas; y aumentan   notablemente los que se autodenominan “mestizos”, término comodín. Nótese de   paso que casi ningún constituyente se ha autodefinido como “blanco” y que otros   tres rechazaron utilizar las categorías propuestas y prefirieron decir simplemente que son “bolivianos”.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Helvetica">Para profundizar este asunto fundamentalmente semántico, cuando no psicológico, hemos cruzado las respuestas con las que se dieron a la pertenencia a pueblos originarios concretos y también con la escala CEL arriba explicada (ver Cuadro 7). Los resultados, en los cuadros 11 y 12, son reveladores:</font></p>      <p align="center"><font size="2" face="Helvetica">&nbsp;</font><font size="2" face="Helvetica"><b><img width=544 height=229 src="/img/revistas/rbcst/v11n23-24/v11n23-24a04_012.jpg"></b></font></p>     <p align="center"><font size="2" face="Helvetica"><b><img width=547 height=251 src="/img/revistas/rbcst/v11n23-24/v11n23-24a04_013.jpg"></b></font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Helvetica">Prácticamente todos los que dicen no   pertenecer a ningún pueblo originario se consideran mestizos. En cambio, dentro   de los que afirman pertenecer a algún pueblo originario hay una parte, que   varía mucho de pueblo a pueblo, que se considera <i>además</i> indígena o mestizo. Casi dos de cada   tres constituyentes aymaras siguen afirmándose como “indígenas”, pero en los   del pueblo quechua y de los demás minoritarios, sólo lo afirma un tercio. Los   demás se sienten “mestizos”, sin que ello implique que renuncian a su identidad como miembros de tal o cual pueblo.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Helvetica">Queda claro, en primer lugar, que no se puede meter en un mismo y único costal a la identificación como miembro de un determinado pueblo originario y la genérica sin referencia a esos pueblos. En segundo lugar, al diferenciar las respuestas de acuerdo a la escala CEL, se hace patente que los miembros de algún pueblo originario que más fácilmente se identifican como “indígenas” son los que hablaron su lengua ya desde la infancia (SSS). Pero, a medida que se castellanizan (SSN y SNN) se sienten más “mestizos” y se refuerza la idea de que esta categoría sigue siendo “civilizadora” más que la forma alternativa de identificarse con un determinado pueblo. En todo caso, la gradación dentro de la escala CEL resulta mucho más rica que hablar sólo del contraste mestizo/indígena.</font></p>      <p align="justify"><font size="2" face="Helvetica">Los dos cuadros muestran, de paso, que no se puede mezclar todas las categorías dentro de una única pregunta cuyas respuestas fueran, por ejemplo: quechua, aymara, otro pueblo originario, afro descendiente, mestizo, blanco, negro, mulato. Las cuatro primeras (más  “no pertenece a ninguno”) son posibles respuestas a una misma pregunta: “¿pertenece a algún pueblo originario o afro descendiente?”, mientras que las demás responden a otra pregunta sobre categorías mucho más genéricas. </font></p>      ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font size="2" face="Helvetica"><strong>3.3. Distribución diferenciada de las identidades étnicas </strong></font></p>      <p align="justify"><font size="2" face="Helvetica">En términos de <i>género</i>, el único pueblo que muestra contraste significativo en la composición de sus constituyentes es el quechua: del total de mujeres, el 39,8% son quechuas mientras que, entre los varones, sólo lo son un 27,9%. Este dato es el  que hace bajar el porcentaje de mujeres que no se sienten miembros de ningún pueblo originario (35,2% frente al 48,5% entre los varones).</font></p>      <p align="justify"><font size="2" face="Helvetica">En cambio, en términos de <i>edad</i>, el pueblo que tiene constituyentes más jóvenes (con 40 años o menos) es el aymara (el 65,2%). Sigue el quechua (51,8%); muy a la distancia, los que no pertenecen a ningún pueblo originario (38,7%), y, sobre todo, los otros pueblos originarios minoritarios (22,3%) que son, por tanto, los más viejos.</font></p>      <p align="justify"><font size="2" face="Helvetica">Los datos del <i>departamento</i> donde fueron elegidos los constituyentes presentan una notable diferencia entre la región andina y la “media luna”, pero con algún matiz que vale la pena resaltar. Lo muestra de manera resumida el Cuadro 13:</font></p>      <p align="justify"><font size="2" face="Helvetica"><b>&nbsp;</b></font></p>      <p align="center"><font size="2" face="Helvetica"><b><img width=312 height=354  src="/img/revistas/rbcst/v11n23-24/v11n23-24a04_014.jpg"></b></font></p>      <p align="justify"><font size="2" face="Helvetica">La proporción más alta de no originarios destaca en Chuquisaca, dentro de la región andina; y, en contrapunto, dentro de la “media luna”, la proporción más baja de no originarios en Santa Cruz, debido a que una cuarta parte de sus constituyentes ya son <i>collas</i> andinos. </font></p>      <p align="justify"><font size="2" face="Helvetica">Influye también el <i>tipo de población</i> en la que residían los constituyentes al ser electos, dato presentado en el Cuadro 10, diferenciando tres pares de indicadores étnicos (salvo lo pocos “blancos” del último grupo, todos ellos en ciudades grandes):</font></p>      <p align="justify"><font size="2" face="Helvetica">&nbsp;</font></p>      <p align="center"><font size="2" face="Helvetica"><b><img width=545 height=283  src="/img/revistas/rbcst/v11n23-24/v11n23-24a04_015.jpg"></b></font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font size="2" face="Helvetica">Desde dondequiera que se mire, los   porcentajes de quienes de alguna forma se asocian más al polo indígena   originario (fila superior de cada par) van disminuyendo a medida que avanzamos   de comunidades rurales hasta grandes ciudades, con sólo una excepción menor (en   pertenencia); y viceversa, los que menos se asocian van aumentando. Pero las   proporciones varían según el indicador utilizado. Los indicadores de   pertenencia o no a un pueblo originario son los más sensibles a este mismo polo, mientras que los de indígena/mestizo/blanco son los menos sensibles.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Helvetica">Finalmente, el Cuadro 15 nos muestra la incidencia del nivel ocupacional al que ha llegado cada constituyente, según la escala indicada más arriba (ver 2.3).</font></p>      <p align="justify"><font size="2" face="Helvetica">En este cuadro se presenta la misma tendencia del cuadro anterior, de mayor a menor porcentaje en el polo indígena, a medida que aumenta el nivel ocupacional, salvo para el grupo residual “otros” que, de todos modos, se comporta de manera bastante semejante al profesional. </font></p>      <p align="justify"><font size="2" face="Helvetica"><strong>4. Rasgos por alianzas políticas</strong> </font></p>      <p align="justify"><font size="2" face="Helvetica">Hemos intentado rastrear el perfil diferenciado de los constituyentes que se han inclinado a una u otra alianza política. Para ello, agrupamos a los partidos menores de acuerdo a la manera en que habían manifestado ya sus afinidades hasta los primeros meses de trabajo en las comisiones, surgiendo tres grupos (ver Cuadro16).</font></p>      <p align="justify"><font size="2" face="Helvetica"><b>&nbsp;</b></font></p>      <p align="center"><font size="2" face="Helvetica"><b><img width=526 height=241 src="/img/revistas/rbcst/v11n23-24/v11n23-24a04_016.jpg"></b></font></p>     <p align="center">&nbsp;</p>     <p align="center"><font size="2" face="Helvetica"><b><img width=526 height=177 src="/img/revistas/rbcst/v11n23-24/v11n23-24a04_017.jpg"></b></font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Helvetica">Ni el primer grupo llega a los dos tercios ni el segundo a un   tercio, por lo que ambos necesitan del pequeño grupo restante al que, por eso,   hemos llamado “bisagra”. De hecho, en las reuniones y acuerdos del Comité   Político Suprapartidario de octubre de 2007, participaron todos los del primer   grupo (aunque AYRA sólo firmó uno de los acuerdos), y también los tres primeros del   grupo “bisagra”. Hay que tomar esta lista de alianzas con cierta cautela,   puesto que no son siempre firmes y pueden variar según la coyuntura<sup>7</sup>. Sin embargo, brinda una aproximación razonable para el siguiente análisis. </font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font size="2" face="Helvetica">El Cuadro 17 presenta siete variables en las que, aparte de la polarización política ya muy conocida entre la región andina y la “media luna”,  aparece un perfil diferenciado entre las dos primeras alianzas –proMAS y proPODEMOS– que son las más alineadas. Dentro de cada una de ellas, la primera columna, de diversas opciones, está ordenada, en lo posible<sup>8</sup>, en dos polos: desde el más “originario” hacia el que lo es menos.</font></p>      <p align="center"><font size="2" face="Helvetica"><b><img width=556 height=737  src="/img/revistas/rbcst/v11n23-24/v11n23-24a04_018.jpg"></b></font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Helvetica">En las tres columnas de resultados y en cada una de las variables   se observa que los porcentajes de adherentes al grupo proMAS (segunda columna) son muy altos en las primeras opciones, y en   las siguientes van disminuyendo, a veces de manera progresiva y otras con   saltos abruptos. Y viceversa, en la tercera columna con el grupo pro PODEMOS ocurre lo contrario: sus porcentajes van aumentando a medida que   transitamos hacia las opciones menos “originarias”. Los porcentajes del tercer   grupo “bisagra” tienden a la misma evolución que el segundo pero de forma menos pronunciada y con más excepciones. </font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Helvetica">Naturalmente, al tratarse de datos sobre el 100% de cada fila horizontal (para ponderar ante todo la incidencia de cada rasgo), en conjunto los porcentajes del grupo proMAS (con el 62,0% de los constituyentes) tienden a ser más elevados que los del grupo pro PODEMOS (con sólo el 28,6%), y éstos son, a su vez, superiores a los del grupo “bisagra” (con apenas el 9,4%). Por tanto, los casos más destacables son aquellos que en ese orden llegan a invertirse. </font></p>      <p align="justify"><font size="2" face="Helvetica">Hechas estas aclaraciones metodológicas, concluiré con breves comentarios de los resultados más sobresalientes:</font></p>      <p align="justify"><font size="2" face="Helvetica"><b>Variable B</b>. La influencia del tipo de lugar en que viven los constituyentes provoca un salto brusco, sobre todo entre los dos espacios rurales (comunidades más su pueblo central) y la ciudad, sea intermedia o grande. No habría sido tan así antes de la Revolución del 52; pero desde entonces, aun cuando sigue habiendo frecuentes conflictos entre comunidades y su pueblo central, éste se encuentra ocupado en gran parte por comunarios, incluidos varios de los constituyentes.</font></p>      <p align="justify"><font size="2" face="Helvetica"><b>Variable D</b>. En cuanto a la opción política de los diversos pueblos originarios,  sorprende la fuerza que en la alianza de PODEMOS tienen los muchos indígenas de grupos de tierras bajas que dicen ser de de este partido político o sus aliados. Algunos hicieron un manejo muy libre y hasta político del dato, como cuando Rubén Darío Cuéllar, portavoz de PODEMOS, se identificó como Itonama por el simple hecho de haber nacido en el pueblo de Magdalena; y Ana María Ruiz, del MNR “bisagra” y ex alcaldesa de San Ignacio, se identificó como indígena moxeña<sup>9</sup>. Parece que lo mismo puede decirse de algunos otros “indígenas” del norte del Beni y de Santa Cruz. Retirando estos casos, el contraste sería menor y el salto se daría, sobre todo, entre quienes pertenecen o no a un pueblo indígena, sin negar con todo que hay ciertamente algunos sectores indígenas orientales más cercanos a las propuestas de PODEMOS y en general a la  “media luna”<sup>10</sup>. </font></p>      <p align="justify"><font size="2" face="Helvetica"><b>Variable E</b>. Resulta muy significativa la gradualidad y hasta los saltos en la escala gradual de plurilingüismo por la diferencia que hace saber o no la lengua originaria para adherirse al MAS o a PODEMOS, como también el conocimiento o no de una lengua extranjera (no sabemos con qué nivel de eficiencia). Hay un primer salto notable del MAS hacia PODEMOS en los que siendo ya bilingües en castellano y lengua originaria saben además alguna lengua extranjera. Y un segundo salto del MAS hacia PODEMOS y al grupo “bisagra”, en los que sólo hablan castellano y lengua extranjera. </font></p>      <p align="justify"><font size="2" face="Helvetica"><b>Variable F</b>. La condición étnico lingüística (CEL) remacha este punto al mostrar dos grandes saltos en sus extremos. El primero es entre los que, siendo bilingües en castellano y lengua originaria, aprendieron o no esta última desde niños (SSS o SSN), lo cual muestra, en muchos casos, la mayor o menor lealtad originaria de sus padres al optar hablarles más en su lengua materna o en castellano. El segundo salto ocurre en el otro extremo, entre los no originarios que saben o no saben la lengua originaria (NSN y NNN), sobre todo en el grupo de PODEMOS, que apenas tiene constituyentes en el nivel NSN.</font></p>      <p align="justify"><font size="2" face="Helvetica"><b>Variable G</b>. En el caso de las controvertidas categorías genéricas, es clara la polarización entre indígenas y mestizos. La primera categoría prácticamente desaparece en los partidarios de PODEMOS, de modo que casi todos los que así se autoidentifican son afines al MAS. En cambio, no hay gran diferencia de afinidad política entre mestizos y los poquísimos que siguen considerándose blancos, repartidos por igual entre el MAS y PODEMOS<sup>11</sup>. </font></p>      ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font size="2" face="Helvetica">Aun sin haber entrado en una encuesta de opinión propiamente dicha, las evoluciones de opción política detectadas en estas pistas puede que algo nos insinúen acerca de dónde los partidarios de cada opción tienen puestas las raíces y la mirada.</font></p>      <p align="justify"><font size="2" face="Helvetica">&nbsp;</font></p>      <p align="center"><font size="2" face="Helvetica"><img width=558 height=383  src="/img/revistas/rbcst/v11n23-24/image019.jpg"></font></p> <hr align="left" width="350" size="3" noshade>     <p align="justify"><font size="2" face="Helvetica">NOTAS</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Helvetica"><b>1&nbsp;</b>Doctor en Lingüística, Filosofía y  Antropología; licenciado en Teología. Autor de más de 30 libros y 300 artículos. Co-fundador e investigador del Centro de &nbsp;&nbsp;&nbsp;Investigación y Promoción del Campesinado (CIPCA) y miembro del Directorio del PIEB. Director invitado del número 23 de la revista <i>T’inkazos</i>.</font></p>      <!-- ref --><p align="justify"><font size="2" face="Helvetica"><b>2&nbsp;</b>“¿Quiénes son?, ¿dónde nacieron?, ¿a qué se dedican?, ¿dónde fueron elegidos?, ¿qué idioma hablan? Conozcamos más sobre los constituyentes”. En: &nbsp;&nbsp;&nbsp;<i>Cuaderno </i>10. La Paz: Apostamos por Bolivia, 2007.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=625189&pid=S1990-7451200800010000400001&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify"><font size="2" face="Helvetica"><b>3&nbsp;</b>“El álbum de los constituyentes”. En: Revista  <i>Construyendo 28</i>. La Paz: Apostamos por Bolivia, 2006.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=625190&pid=S1990-7451200800010000400002&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify"><font size="2" face="Helvetica"><b>4&nbsp;</b>“El álbum de las comisiones”.En: Revista <i> Construyendo 40. </i>La Paz: Apostamos por Bolivia, 2007.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=625191&pid=S1990-7451200800010000400003&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><p align="justify"><font size="2" face="Helvetica"><b>5&nbsp;</b>Agradecemos el apoyo técnico de Jesús Urioste para el procesamiento de la información con SPSS.</font></p>      <!-- ref --><p align="justify"><font size="2" face="Helvetica"><b><i>6&nbsp;</i></b>Esta metodología se explica en detalle en el capítulo 8 de <i>Gama étnica y lingüística de la población boliviana. </i>Ver:Ramiro Molina B. y Xavier Albó (coord.). La &nbsp;&nbsp;&nbsp;Paz: Sistema de Naciones Unidas, 2006. </font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=625193&pid=S1990-7451200800010000400004&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><p align="justify"><font size="2" face="Helvetica"><b>7&nbsp;</b>Para empezar, entre los 8 constituyentes del MBL, los 5 de Cochabamba son en realidad del MAS, pues el propio MBL se avino a prestarle su sigla para que el &nbsp;&nbsp;&nbsp;MAS pudiera tener un tercer constituyente en otras tantas circunscripciones de Cochabamba donde tenía mayoría abrumadora; y entre los 3 restantes MBL de &nbsp;&nbsp;&nbsp;Chuquisaca, el de la ciudad de Sucre se descolocó de esta alianza cuando allí surgió el conflicto por la “capitalía plena”.</font></p>      <p align="justify"><font size="2" face="Helvetica"><b>8&nbsp;</b>En los siguientes casos no tendría sentido: en género (A); en la categoría residual “otros” del nivel ocupacional (C); y entre los diversos pueblos originarios de (D).</font></p>      <p align="justify"><font size="2" face="Helvetica"><b>9 </b>Ver <i>Construyendo</i> 40, páginas 16 y 27. Es probable que también ocurra en otros partidos y regiones. </font></p>      <p align="justify"><font size="2" face="Helvetica"><b>10 </b>La ligera diferencia a favor del MAS en los quechuas sobre los aymaras, no es estadísticamente relevante.  Pero a nivel nacional habría cabido esperar mayor &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;militancia en los aymaras. Seguramente no es así por la mayor presencia de constituyentes chapareños, que lograron allí los tres escaños en varias &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;circunscripciones, por el convenio con el  Movimiento Bolivia Libre MBL), citado en la nota 4.</font></p>      <p align="justify"><font size="2" face="Helvetica"><b>11</b> De los 3 que prefieren autodefinirse como “bolivianos”, 2 son del MAS y 1 de PODEMOS.</font></p><hr align="center" width="500" size="3" noshade>      <p align="justify"><font size="2" face="Helvetica">&nbsp;</font></p>      <p align="justify"><font size="2" face="Helvetica">&nbsp;</font></p>      <p align="justify"><font size="2" face="Helvetica">&nbsp;</font></p>      ]]></body><back>
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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[¿Quiénes son?, ¿dónde nacieron?, ¿a qué se dedican?, ¿dónde fueron elegidos?, ¿qué idioma hablan?: Conozcamos más sobre los constituyentes]]></article-title>
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