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</front><body><![CDATA[ <p align="center"><font size="2" face="Verdana"><b>ARTICULO</b></font></p>     <p align="center"><font size="4" face="Verdana"><b>LINGÜÍSTICA: SÍMBOLOS Y ARQUETIPOS EN AUDIOVISUALES</b></font></p>     <p align="center"><font size="3" face="Verdana"><b>Ernesto Guevara Quiroz</b></font></p>     <p align="center"><font size="2" face="Verdana"><a href="mailto:guevara@ucbcba.edu.bo"><b>guevara@ucbcba.edu.bo</b></a></font></p>     <p align="center"><font size="2" face="Verdana">Docente U.C.B. - Cbba.   Comunicación Social </font></p> <HR> </font> </p>     <p><font size="2" face="Verdana">Estudiar el lenguaje   audiovisual es una invitación a recomponer   la historia del hombre en sus diferentes   facetas, en suma su cultura. En nuestro tiempo,   comprender la naturaleza del ser humano es tan complejo como seguramente   lo fue   en el   pasado, sin embargo siempre es   posible indagar un poco más,   tanto que el descubrir y describir nuestros actos, como   los comunicacionales, es tan emocionante como una aventura.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">La   lectura que a continuación se presenta   no es   una propuesta   teórica ni un aporte novedoso   al estudio   del lenguaje   audiovisual, se trata más bien   de la   suma de varias reflexiones acerca   del   tema, desde la perspectiva de un productor de   video independiente. Estas reflexiones son producto del encuentro de dos lecturas, distantes en el tiempo una de otra, consideradas   de   gran valor, una de ellas lleva la firma del sacerdote boliviano Luis Espinal   y la otra firman Casseti y Di Chio.</font></p>     <p><font size="3" face="Verdana"><b>1. Lingüística audiovisual</b></font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">El   lenguaje otorga significados a objetos, sujetos y/o textos, permite   expresar sentimientos e ideas, comunica informaciones.   Por ello   cuestionar que el audiovisual como   medio carece de lenguaje propio   es   no comprender que un mensaje   que expresa,   significa y comunica, lo hace porque   se sustenta   en un   lenguaje, con características específicas, asimilable de manera efectiva   por un   receptor que necesariamente comparte un   repertorio sígnico con el emisor.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">La   gran interrogante quizás se   origine cuando se medita la   posibilidad de la efectividad en la comunicación audiovisual, considerando   que el   emisor tiene ciertos conocimientos que le permiten elaborar un mensaje que será dirijido   a un receptor que no cuenta   con los mismos conocimentos de   lenguaje audiovisual. Aquí sucede   algo que demuestra   la sensibilidad comunicacional del ser humano,   si   bien el receptor no   tiene conciencia de las estrategias que emplea el   emisor para elaborar su mensaje,   sí tiene   una experiencia   audiovisual previa que le permite   participar de forma efectiva en   el proceso   comunicacional. Esto es decodificar, asimilar y apropiar   el mensaje.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><font size="2" face="Verdana">El cine, la televisión y el video operan con una serie de significantes sonoros y visuales, muchos de   ellos pertenecientes a formas expresivas   como el habla, oral o escrita, la iconografía de la   pintura y la fotografía y otros significantes propios que en un   trabajo armónico hacen un lenguaje   relativamente nuevo y auténtico,   el audiovisual.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">Este   lenguaje no nace el 28   de diciembre   de 1895   en el   sótano del café parisino en   el que   se proyectaron   los primeros   cortos cinematográficos de los hermanos Lumiere,   ni en las pinturas de   Lascaux, Altamira o Cala Cala, es el resultado   de un   proceso de construcción en el   que participaron   tanto emisores como receptores. Los aportes cinematográficos de Pathé, Meliés, Einsenstein o Buñuel fueron tan importantes como lo son en la actualidad los   de Jorge   Sanjinés, Woody Allen y muchos productores de televisión que desde   el anonimato   aportan en materia de estética   y narrativa, por lo que se   puede decir que el audiovisual   es un   lenguaje auténtico que, de alguna   forma, sigue naciendo.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">Prueba   de ello es que, así como se impresionaron, atemorizaron o simplemente dudaron de lo que   estaban viendo los primeros cinéfilos   de la   historia cinematográfica universal,   en la   actualidad no es extraño escuchar   comentarios y críticas que recomiendan varias lecturas de ciertas   películas o spots comerciales que aparentemente   comunican poco, nada o quizás mucho   en estructuras   narrativas con aportes estéticos y lingüísticos cada día más novedosos.</font></p>     <p><font size="3" face="Verdana"><b>2. Significantes y áreas expresivas</b></font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">Como   ya se   mencionó, el audiovisual presenta una   serie de significantes visualesy sonoros. Los visuales son   aquellos referidos a la   vista, son todos aquellos que   se pueden   observar como un juego de   luces y sombras, por ejemplo,ó las imágenes   en movimiento y los caracteres o signos escritos. Los   significantes sonoros son aquellos relativos al   oído, todo lo que se   escucha a través de un juego de ondas acústicas,   por ejemplo, voces, ruidos   y música.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">El   producto audiovisual necesita una base   o área de expresión con la   que se   construyen sus mensajes, por eso   cada significante posee un área   de expresión   distinta, por ejemplo, las lenguas   naturales corresponden a los signos escritos,   el habla   corresponde a las voces, los artificios   icónicos correspondes a las imágenes y   los instrumentos, tonos y timbres correpsonden a la música.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">Esta   identificación de significantes   y áreas aparentemente presenta una división   inquebrantable entre lo   que se   ve y lo que se escucha,   pues técnicamente es así, como   en las   artes visuales como la pintura   que sólo   se mira   o la música que solamente se   escucha. Sin embargo cuando se   compone el mensaje audiovisual es necesario   que cada   área extienda su territorio, invada lo ajeno, en   pocas palabras el audiovisual &quot;roba&quot; lenguajes   para mezclarlos, superponerlos   y articularlos con una   identidad propia que demanda   que el receptor mire y escuche   al mismo tiempo.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">Una   vez comprendido   este fenómeno lingüístico nace otra   interrogante mayor: ¿cuál de los   significantes es de mayor importancia   para el lenguaje audiovisual? Pues ninguno es más   importante que otro, porque al   mezclar, superponer y articular lenguajes, lo único que se está haciendo es armonizar   el   aporte lingüístico de uno y de otro para construir   un producto nuevo que,   a pesar de que se presente como vídeo clip o nota periodística, demandará un trato profesional de los recursos sonoros y visuales.   Esta es la razón del   por qué   en las   universidades los docentes insisten en   que &quot;no   basta querer poner la musiquita   que más   me gusta   o encapricharse con una   tomita hermosa que ha costado   amanecidas&quot; si realmente   no tienen   sentido en la construcción armónica del mensaje.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">Lo   que sí   importa, y muchísimo, es conocer las   herramientas que se emplean en el lenguaje audiovisual para comunicar lo que se quiere comunicar y no otra   cosa, que por falta de   planificación o cuidado confundan   al   receptor o simplemente no comuniquen lo esperado.</font></p>     <p><font size="3" face="Verdana"><b>3. Sígnos: índice, ícono y símbolo</b></font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><font size="2" face="Verdana">Los   signos se pueden considerar como los soportes físicos de la significación. Un análisis del audiovisual nos permitiría descubrir los modos   en que   se organizan,   para ello se debe prestar   mucho atención a las relaciones entre significados, significantes y referentes. En el lenguaje   audiovisual el signo va más   allá del material del que   está hecho, por ejemplo una palabra será abstracta o concreta   según se escriba o se pronuncie   de indistintamente,   normalmente depende del contexto narrativo de   la naturaleza del mensaje que se compone.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">Las   palabras en una nota periodística   para la televisión normalmente demandan un significado concreto y objetivo,   mientras que una palabra en   una   producción de ficción puede significar la muerte de un personaje, el final   de la   historia o un cambio de giro   en la   estructura narrativa, por eso es   abstracta.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">En   el caso   de querer   lograr un retrato fiel de   un personaje   o un lugar tenemos dos opciones   claras, la primera emplear significantes   visuales como una toma fotográfica   o una toma en movimiento que sería una descripción   puntual, objetiva y porque no documental,   la segunda   opción es emplear significantes sonoros, para ello   se puede   realizar una descripción verbal con ayuda   de un   personaje o un narrador en off.   En ambos   casos es posible retratar   el objetivo e incluso se puede combinar   significantes, de forma que   la relación   que se   establezca con los referentes y significados permitan la comunicación deseada.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">La   tipología de los signos que   presenta S. Pierce prueba que   el audiovisual   trabaja con un lenguaje de valencias icónicas, indexicales y simbólicas   que se mezclan en distintas   combinaciones. El mejor   camino para estudiarlas es conocerlas de forma individual.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">Un   signo índice es un recurso   que testimonia   la existencia   de un   objeto o sujeto, pero no lo   describe, por ejemplo, un sonido   de bala   disparada será el indicio de   la existencia   de una   crimen. Un signo ícono reproduce   los contornos   del objeto,   informa sobre sus cualidades, por ejemplo, la imagen   de   la pistola que   emana humo del cañón nos   dice de qué clase de   arma se trata, su calibre,   su tecnología,   etc. Y claro, el humo es   indicio de que fue disparada recientemente. El signo símbolo   en realidad es un signo convencional que se   basa en una correspondencia codificada que se designa   sobre la base de una   norma convenida entre emisores y receptores, por ejemplo,   cuando en la película &quot;The Kid&quot; Chaplin incluyó una toma fotográfica de Cristo cargando una cruz, quiso decir que para el personaje   de la historia que representaba   a una madre soltera su calvario   comenzaba. Esto es comprensible   sólo porque el espectador   tiene conocimiento de la pasión   de Cristo   y por ello no le resulta   difícil decodificar el mensaje según   la   intención del director.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">Como   hemos observado, con ayuda de   la imaginación,   el audiovisual posee   la totalidad de los tres signos que identifica Pierce. A continuación estudiaremos los códigos audiovisuales.</font></p>     <p><font size="3" face="Verdana"><b>4. Los códigos audiovisuales</b></font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">Una   primera debilidad que se puede   observar en los códigos audiovisuales   es que   las imágenes   y los sonidos aparentan comunicar   más de   lo que   el emisor   espera o planifica, sin embargo existen   posibilidades de estructurar conjuntos en   los que   los elementos   tienen valores recurrentes que permiten   construir códigos efectivos y funcionales. Normalmente la decodificación de cualquier audiovisual se media por las   diferentes condiciones en que se   recibe el mensaje sean   de orden   cognoscitivo, técnico o cultural.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">La   combinación de significantes y signos en   la producción   de mensajes   audiovisuales no permite unificar un   código específico, por lo que   es necesario   ver a qué serie pertenecen los distintos componentes y cómo cada uno de los audiovisuales, asimilándolos, los articula. Se debe recordar que   el mensaje   audiovisual hace interactuar a los componentes   según una estrategia planificada para la comprensión. Lo que quiere decir   que son   diferentes códigos que intervienen simultáneamente para lograr el   resultado esperado, pueden ser: lingüísticos,   de montaje,   narrativos, simbólicos, etc. Algunos de estos códigos son originales   del lenguaje audiovisual y otros no. De   todas formas cuando se compone   el mensaje   se entrecruzan   según necesidades y objetivos   comunicacionales. La gran   discusión que abre este comportamiento   del lenguaje   audiovisual es acerca del modo   de mezclar   todos sus componentes. De todas   formas cualquiera que sea &quot;el   modo&quot; deberá permitir la codificación   efectiva del mensaje y su correspondiente   decodificación.</font></p>     <p><font size="3" face="Verdana"><b>5. Símbolos y arquetipos: del símbolo al sentido</b></font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><font size="2" face="Verdana">El símbolo es un signo de referencia dual por que presenta un significado   realy otro añadido referencial, quiere decir una mirada directa y objetivaa su origen y otra hacia   una intencionalidad   determinada. El símbolo en   audiovisuales puede ser entendido como   un representación   o copia de la realidad, sin   embargo no es solamente eso,   tiene algo de irrealismo, una inadecuación frente a la   realidad porque tiene mayores pretensiones   que lo   concreto.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">El   símbolo está condenado a la   muerte y a la degradación en estricta   relación a llo que comparten emisores y receptores de este signo. Recordemos que el signo símbolo   no presenta   las cosas   concretas sino sugiere significaciones adicionales a lo que objetivamente   presenta, en pocas palabras, el   constructor de mensajes audiovisuales debe tomar en cuenta la capacidad imaginativa de su receptor.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">Por ejemplo, representar a la muerte nos obligaríaa componer en imágenes y   sonidos una escena lo más fiel posible a lo que queremos   comunicar, pero   se   presenta un gravísimo problema: ¿cómo es la muerte?, la verdad es que   no existe   una referencia   puntual que nos indique como   representarla, no obstante   a ello, sabemos &quot;por sentido común&quot;   que un   ser encapuchado   que sostiene   a una hoz podría resolvernos el problema, es más   el problema   se resolverá   de mejor   manera si este personaje se   presentan entre tinieblas, imágenes apenas   perceptibles, composiciones tenebrosas   que acompañadas   de   efectos de sonido como vientos y música de violines estridentes terminan   de   salvar la dificultad. Lo cierto   es que   nunca nadie vio a la muerte,   pero existe una representación antropomorfa del concepto que   fácilmente puede ser empleada   en una   narración, esta versión &quot;clásica de la muerte&quot; no es más que el empleo de arquetipos en la composición audiovisual y quizás en la actualidad   no sea tan efectiva como en el pasado precisamente porque es   un recurso   empleado en exceso, es una   saturación del recurso y toda saturación sonora o visual es una   ruido molesto al momento de la decodificación de los mensajes.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">La   representación de la   muerte en una historia en   la que   un niño   muere podría estar cargada de   excesiva agresividad psicológica,   por lo   que la   solución que el productor audiovisual   emplearía, definitivamente, no sería la   anterior. Por la naturaleza de la historia, el contexto   que presenta   y por   variables éticas resultaría mejor una   solución creativa que no emplee   los arquetipos del terror   y que   pese a ello comunique lo que   la historia   demanda. Desde ya se considera   que la   solución más fácil es aquella   demostrativa que muchas veces &quot;mancha   con sangre   las pantallas&quot;   y la sensibilidad del espectador. Entonces ¿qué hacer?, por   ejemplo, se podría narrar la   historia hasta el momento previo   a la muerte y obviar cualquier imagen   para después dar por entendido   el hecho   con ayuda   de diálogos   de otros   personajes, pero como se imagina   el lector   esta es una salida limpia   pero que no enfrenta el   problema directamente.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">Resultaría mejor presentar imágenes   explícitas pero no al estilo   de un   noticiero morboso de esos que no son la mayoría pero sí   muchos en América Latina;   por ejemplo,   procure atenuar la agresividad del acontecimiento recurriendo a símbolos, recuerde que el   subestimar al espectador es dejar   una innumerable   cantidad de recursos, el espectador   no es   tonto tiene amplia experiencia en la decodificación de mensajes, desde los más simples   hasta los más complejos.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">En el caso concreto que tratamos se podría componer una secuencia en la   que se   muestran los juguetes del pequeño   al pie   de su   cama, luego un paneo nos   permite ver la cama y en   ella se encuentra una máscara   del súper   héroe favorito del pequeño, por   supuesto inmóvil y mientras esto sucede   una composición   musical triste envía a la   atmósfera melodías que penetran   en el   cuerpo del espectador en forma   de energía   acústica que reproduce las melodías más profundas en el momento exacto que en la pantalla se observa   al   niño que como un angelito recostado en su lecho duerme. Inmediatamente   la   madre intenta despertarlo y entre llantos y gritos descubre que el pequeño   ha   muerto.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">Un   símbolo no debe jamás estar   suelto pues crea ambigüedad, por eso es que   un diccionario   de símbolos   es un   absurdo. La carga de intuición   y la propia complejidad del símbolo   permite una respuesta emotiva, desde   ya la   analogía deberá estar patente. En   el ejemplo   anterior se trata de una   máscara que cuando el niño   está en vida cobra vida   pues el infante le otorga   voz, pensamientos y sentimientos   gracias a su imaginación, pero cuando   está   en el suelo o en la   cama, inmóvil, la ausencia de vida es evidente por   tanto en el ambiente &quot;ronda   la muerte&quot;.   Desde ya, este proceso de   interpretación no se   da conscientemente   al momento   de decodificar   el mensaje, sin embargo la   experiencia y habilidad comunicacional del espectador   permite alcanzar el objetivo trazado,   sólo entonces el mensaje cobra sentido.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">En   líneas anteriores se hacía referencia   al empleo   de arquetipos   y aunque el ejemplo citado podría   presentar la diferencia que tiene   con los   símbolos es necesario conocerlo mejor   para emplearlo correctamente.   El arquetipo   es un   tipo de signo símbolo que   posee una relación subliminal   con la realidad que presenta.   Por ello   mismo muchas veces pasa desapercibido   y dirige sus armas lingüísticas al instinto y a la emotividad,   su destreza   se centra   en que   sirve para significar algo plenamente   concreto, pues es un signo   natural que cobra valor por sí mismo. Ya antes hablábamos   que el símbolo podía morir,   lo que   no sucede   con un   arquetipo, por ejemplo, la sombra   y la oscuridad siempre se relacionarán   con lo   horrendo, lo macabro, lo peligroso,   lo misterioso   y el mal. Para comprender esto no hace falta   introducirse en el mundo audiovisual,   basta experimentarlo en la vida   real, de otra forma se   explica usted el por qué no se atreve a caminar   por un callejón oscurecido   por la   noche y el porque lo haría   con el   apoyo de la luz del   día. Un arquetipo representa   la relación básica y natural   entre el mundo y lo absoluto,   toma sus elementos   comunicacionales de lo cotidiano e instintivo, de las relaciones fundamental es del hombre con la naturaleza.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">Arquetipos como: sexo, muerte,   vida, agua, fuego, viento, tierra   y sombra son ejemplos sencillos que   se   toman de lo cotidiano, en ellos se encaran   temas mucho más complejos y profundos   como la moral y el deber ser. A diferencia   del símbolo   el arquetipo   no apela   a fórmulas pactadas entre emisor y receptor,   emplea todo aquello que durante   la decodificación   del mensaje   no se   analiza con detenimiento, por su   misma naturaleza natural funciona   por sí solo.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">Finalmente el estudiante y productor de mensajes audiovisuales debe tomar   en cuenta   que tanto   símbolos como arquetipos, especialmente estos últimos, han sido   poco estudiados a fondo, tanto es   así que   su división   es lo   suficientemente sutil como para   no poder   separarlos cómodamente en la   realidad, son elementos que en   lo concreto   son difíciles   de distinguir.   Es por   ello que muchos estudios del   lenguaje audiovisual los presentan como   una unidad. De todas formas el conocerlos mejoraría la producción de mensajes   o simplemente invitaría a su estudio.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><font size="3" face="Verdana"><b>BIBLIOGRAFÍA</b></font></p>     <!-- ref --><p><font size="2" face="Verdana"><b>1.- CASSETTI</b>, F y DI CHIO, F. &quot;Cómo   analizar un film&quot;, Ed. Paidós, Barcelona,   1996.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=195868&pid=S1815-0276200400020001300001&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p><font size="2" face="Verdana"><b>2.- AMOUNT</b>, J y MARIE, M. &quot;Análisis del film&quot;, 2ª Ed. Paidós, Barcelona, 1993.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=195869&pid=S1815-0276200400020001300002&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p><font size="2" face="Verdana"><b>3.- POLIONIATO</b>, Alicia. &quot;Comunicación y Cine&quot;, Ed. Trillas,   México, 1992. </font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=195870&pid=S1815-0276200400020001300003&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p><font size="2" face="Verdana"><b>4.- ESPINAL</b>, Luis.   &quot;Lenguaje Cinematográfico&quot;, 3ª Ed.   Don Bosco,   La Paz,   1988.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=195871&pid=S1815-0276200400020001300004&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p><font size="2" face="Verdana"><b>5.- ESPINAL</b>, Luis.   &quot;Narrativa Cinematográfica&quot;, 2ª Ed.   Don Bosco,   La Paz,   1982.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=195872&pid=S1815-0276200400020001300005&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p><font size="2" face="Verdana"><b>6.- ESPINAL</b>, Luis. &quot;Simbología en el cine&quot;, 2ª Ed. Don Bosco, La Paz, 1982.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=195873&pid=S1815-0276200400020001300006&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --> ]]></body><back>
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