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<publisher-name><![CDATA[Carrera de Ciencias de la Comunicación Social - Universidada Católica Boliviana San Pablo Cochabamba]]></publisher-name>
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<article-title xml:lang="es"><![CDATA["Un pueblo derrotado polí ticamente tiene en la cultura su ú ltimo bastió n para su liberación" (Amilcar Cabral, Líder africano) Las políticas neoliberales y su influencia en la cultura de las comunidades andinas]]></article-title>
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</front><body><![CDATA[ <p><font size="2" face="Verdana">ARTICULO</font></p>     <p align="center"><font size="4" face="Verdana"><b>&quot;Un pueblo derrotado polí ticamente tiene en la cultura su ú   ltimo bastió n para su liberación&quot; (Amilcar Cabral, Lí der africano)</b></font></p>     <p align="center"><font size="4" face="Verdana"><b>Las políticas neoliberales y su influencia en la cultura de las comunidades   andinas *</b></font></p>     <p align="center"><b><font size="3" face="Verdana">José Antonio Rocha</font></b></p>     <p align="center"><b><font size="2" face="Verdana"> Doctor en Antropologí a Director Departamento de Ciencias   Sociales Universidad Católica Boliviana</font></b></p>     <p align="center"><b><font size="2" face="Verdana"><a href="mailto:rocha@ucbcba.edu.bo">rocha@ucbcba.edu.bo</a>&nbsp;</font></b></p> <hr>     <p><font size="2" face="Verdana">Introducción</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">El neoliberalismo es una forma de capitalismo que propone la libre   competencia como norma que rige las economías nacionales y la economía mundial.   La libre competencia debe eliminar los subsidios, los aranceles y las fronteras   nacionales para el caso de las actividades económicas. La eliminación es   necesaria, porque en caso contrario se tropezaría con barreras que   dificultarían el desarrollo de la libre competencia.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">El neoliberalismo minimiza la intervención del Estado, privatiza   las empresas paraestatales y servicios públicos como la salud, la educación, el   agua, la energía y limita el gasto social.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">El neoliberalismo encuentra su fundamentación en el &quot;Consenso   de Washington&quot;, que se remite a una serie de acuerdos. Estos pueden darse   en tres ámbitos, como expresa Fiori (1999). El primer ámbito es el   macro-económico en todas las agencias económicas, por lo que es necesario   aplicar un programa rígido de equilibrio fiscal, esto es, la austeridad fiscal   que sólo se puede lograr mediante las reformas administrativas, reformas en la   seguridad y mediante un corte violento en el gasto público. La austeridad   fiscal se logra a través de los recortes en los salarios de los funcionarios   públicos, la flexibilización del mercado del funcionario público, el recorte en   las contribuciones sociales y las reformas de la previsión social.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><font size="2" face="Verdana">El segundo ámbito es de orden micro-económico. Las empresas en   cada uno de los países deben tender a la competitividad, lo cual supone la   flexibilización de los mercados de trabajo, la disminución de la carga social   con los trabajadores y la carga fiscal.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">El tercer ámbito es el de las reformas estructurales (llamadas   también reformas institucionales o reformas condicionales). ¿Cuáles son esas   reformas estructurales? Primero, la desregulación de los mercados, sobre todo   el financiero y el de trabajo. Después, la privatización y luego la apertura   comercial y cuarto, garantizar el derecho de propiedad en los servicios, en la   propiedad intelectual.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">Uno de los caminos para poner en marcha los acuerdos es la   renegociación de la deuda externa o siguiendo el camino impuesto por el sistema   financiero internacional para conseguir un préstamo. Aquí no se opera una   &quot;imposición imperial&quot;, simplemente es un condicionamiento comercial.   Ello quiere decir que no se puede prestar dinero a quien no tenga el   presupuesto fiscal equilibrado, no tenga una moneda estable, no tenga una </font><font size="2" face="Verdana">* Conferencia pronunciada en el Seminario-Taller de la Región   Andina Análisis de las polí ticas neoliberales y sus implicancias en la   agricultura campesina, organizado por la Coordinación de la Región Andina del   Movimiento Agroecológico de Amé rica Latina y el Caribe, MAELA, representada   por el Programa Agroecologí a Universidad Cochabamba (AGRUCO), Universidad   Mayor de San Simón. El Seminario fue realizado del 19 al 23 de marzo de 2002,   en Cochabamba. economía abierta. Se presta también dinero a los que tengan los   mercados financieros desregulados y el comercio desprotegido y el Estado   disminuido al mínimo.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">Aunque es urgente exponer un historia del neoliberalismo para   poder entender, por ejemplo, los anteriores acuerdos y éstos como una forma de   superación de otros, en esta oportunidad no podemos hacerlo. Confío en que las   distintas exposiciones en este Seminario-Taller incidirán sobre ello y, por   otro lado, por ser una discusión especializada el espacio no es precisamente éste.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">El neoliberalismo trae consigo procesos de globalización y a ello   quiero dedicar algunas líneas. Es una contextualización necesaria para lo que   analizaremos después.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">La globalización es un proceso que se caracteriza por la   internacionalización del capital financiero, industrial y comercial. El proceso   desencadena nuevas relaciones políticas internacionales. Sostiene el   surgimiento de nuevos procesos de producción, de distribución y de consumo. Los   cambios en el consumo modifican la identidad de la sociedad. El proceso de   internacionalización no es posible ubicarlo en un espacio geográfico   determinado, su característica es, entonces, el ser ubicuo. La globalización se   expande por el uso intensivo de la tecnología que hoy alcanza características   nunca antes sospechadas.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">Aquella internacionalización suscita el surgimiento de nuevos   patrones culturales, nuevas tradiciones y costumbres con la consiguiente, sino   pérdida, por lo menos, disminución en el vigor de los antiguos patrones, por su   carácter de modelos de acción. Por otro lado, es evidente la incidencia de la   globalización en las políticas sociales, las cuales se expresan a través de   reformas en los Estados nacionales. La internacionalización se expresa también   en el ámbito político, ya que se genera en los Estados nacionales una creciente   pérdida de autonomía, puesto que se anteponen los intereses de las   corporaciones multinacionales a las de las sociedades nacionales.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">En el presente trabajo vamos a reflexionar sobre las políticas   neoliberales y su influencia en el campo de la cultura, en la cultura de las   comunidades indígenas y campesinas andinas. Entonces, cultura es el ámbito que   privilegiamos hoy en la reflexión y en la discusión.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">Para el propósito del trabajo, entendemos por cultura como la   producción humana, en este caso de las comunidades indígenas y campesinas   andinas. Pero la producción entendida como elaboración, como establecimiento,   como definición de reglas sociales, de visiones de mundo, de propuestas de   sociedad, de reglas de trabajo, de organización de la vida cotidiana, de   gustos, de técnicas, modos de celebración y expresión estética; en definitiva,   la cultura en sus niveles material, social y simbólica. Cultura con todas estas   características es la que orienta la vida de las sociedades.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">¿Y cuál es la influencia del neo-liberalismo y de la globalización   en la cultura de los indígenas y comunidades campesinas andinas? Es lo que   pretendemos rastrear en este trabajo. Pero consideraremos cultura en aspectos   bien definidos: visión del mundo y del cosmos, la religiosidad y la propuesta   de sociedad (en el ámbito de lo político).</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><font size="2" face="Verdana">La literatura sobre los indígenas frente al neoliberalismo y la   globalización, no sólo en América, sino en Asia y Africa, ha hecho algunos   avances y establece que si la globalización ha removido los cimientos de las   comunidades indígenas en cuanto a la tecnología, el mercado, consumo y   distribución, no ha podido todavía con el mundo simbólico, el mundo de las   percepciones y de las concepciones (Cfr. Stewart Morales 1997; Esteva Fabregat   1997; Nolasco 1997; también tómese en cuenta el libro de Compas Comida para el   pensamiento, editado el año 2000).</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">Con estos antecedentes, como en otros órdenes de la vida como la   tecnológica y en la construcción de pensamiento aquí sostengo la hipótesis de   que si bien hay influencias del neoliberalismo que producen cambios en la vida   económica, incluso traumáticos, estos cambios no son decisivos en la esfera de   la cosmovisión, de la religión y de la política. Pues son ellas las que sostienen   con vida a las comunidades indígenas y campesinas y desde donde pueden plantear   procesos de resistencia y propuestas de cambio al mismo neoliberalismo.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">Para la discusión de esta hipótesis, deseamos rastrear esa   situación en el caso de las comunidades indígenas campesinas andinas: en el   contexto boliviano los aymaras, los quechuas y los uru; en el Perú, Ecuador,   Norte Argentino y Norte de Chile. Estas comunidades que comprenden poblaciones   de distinto origen territorial, tienen en común, por los menos sus concepciones   de hombre- hombre (relaciones sociales, reglas sociales, normas),   hombre-naturaleza (las relaciones con el entorno animal, vegetal y todo el   cosmos) y hombre-sagrado (las relaciones con la divinidad), en una concepción   global, holística y cosmocéntrica.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">Remito a los presentes a las síntesis de la cultura aymara de Hans   van den Berg (1989) desde la religiosidad, a la obra de Pratec (1991) y la obra   de Rasnake sobre el poder y lo político (1989).</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">El trabajo está dividido en las siguientes partes: En un primer   punto se describe la Ley del Instituto Nacional de la Reforma Agraria (INRA),   como un ejemplo de las reformas estructurales en Bolivia y que tiene relación   directa con las comunidades indígenas y campesinas. En este mismo punto se   expone cómo perciben los indígenas las intencionalidades de esta ley y cuál es   su respuesta. Como otro caso de análisis en este contexto de neoliberalismo y   globalización es el ámbito religioso de estas comunidades. El segundo apartado   de nuestra exposición contempla la propuesta de sociedad indígena, esto es lo   político andino. Por último, el tercer apartado, está dedicado a reflexionar   sobre cuál es el fundamento cultural del indígena frente al neoliberalismo y la   globalización.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">Se notará que el título y el contenido de este artículo difieren   de lo que se había anunciado. Esta diferencia no es casual, sino que tienen que   ver con una precisión que es necesaria: tierra-territorio, la religiosidad y la   propuesta de sociedad están comprendidas bajo una misma categoría: la cultura,   como todas las acciones con significación en las comunidades andinas. Por otro   lado, otra precisión es que este tratamiento global desea reflejar el   pensamiento andino que es holístico.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">I. Neoliberalismo y globalización en Bolivia.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">1.   Reformas   estructurales</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">En Bolivia, 1985 fue el año de consolidación de un pensamiento y   de una praxis política de modernización y la implantación de un nuevo modelo de   desarrollo. El nuevo modelo se puso en marcha implantando un programa de   estabilización económica con la promulgación del Decreto Supremo 21060, en   agosto de 1985 y la ejecución paulatina de reformas estructurales, en el marco   de los lineamientos del &quot;Consenso de Washington&quot; (Fiori 1996;   Williamson 1996), reformas definidas a partir de los años 90 del siglo XX.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">Las reformas estructurales operadas en Bolivia se efectúan a   través de la promulgación de leyes como:</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><font size="2" face="Verdana">Ley 1551 de Participación Popular (20 de abril de 1994).</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">Ley 1654 de Descentralización Administrativa (28 de julio de   1995).</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">Ley 1565 de Reforma Educativa (7 de julio de 1994)</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">Ley 1715 del Instituto Nacional de Reforma Agraria, Ley INRA (18   de octubre de 1996).</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">Ley 1544 de Capitalización (21 de marzo de 1994).</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">Estas reformas estructurales, además de su carácter económico,   profundizan un proceso social, político y cultural. Ellos afectan a todos los   órdenes de la vida nacional. La globalización está presente en Bolivia a través   de esas leyes.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">2.   Consecuencias de los   procesos de mundialización de la economía</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">A la entrega del Informe de Desarrollo Humano en Bolivia - 2002 se   ha establecido con claridad que después de 15 años de reformas económicas no se   ha logrado disminuir &quot;los niveles de pobreza y de desigualdad&quot; en el   país (Opinión 15.03.2002: 15a). Este Informe sostiene que desde la puesta en   vigencia de la Nueva Política Económica (1985) los sectores tradicionales de la   economía como la agricultura, la industria, el transporte y el comercio han   disminuido ostensiblemente en cuanto a la productividad.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">Estos sectores contribuyen con el 50% del valor agregado nacional   y son la fuente de ingreso del 90% de los ingresos rurales. La pérdida de   productividad trae consecuencias &quot;nefastas para los hogares menos   favorecidos&quot; (Idem). En los últimos años el crecimiento de la agricultura,   la industria, el transporte y el comercio ha sido dos veces inferior al aumento   del Producto Interno Bruto (PIB) nacional. Sólo en 1999 estos sectores   crecieron a un ritmo superior (0,8%) que el PIB (0,4%) y ello se explica por la   grave crisis económica.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">Con motivo de la inclusión de Bolivia al Acuerdo de Libre Comercio   de las Américas (ALCA), el editorialista del diario OPINION comentaba que este   Acuerdo ha sido formulado sin un contenido ético. El propósito de ALCA es sólo   vender. &quot;En procesos de esa dimensión ideológica, continúa el   editorialista, los que tienen poco o nada para vender inevitablemente resultan   perjudicados, invadidos por los más ricos y poderosos&quot; (Opinión   16.03.2002: 7a).</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><font size="2" face="Verdana">La apertura de fronteras tal como se ha recomendado desde el   &quot;Consenso de Washington&quot; no ha posibilitado el crecimiento de la   economía boliviana, al contrario, como se desprende del Informe de las Naciones   Unidas, la pobreza y la desigualdad persisten con la tendencia de agravarse.   Las voces de disconformes frente a esta situación van en aumento. A ello se   suma el editorialista de quien comentamos en este contexto. El expresa: &quot;a   fin de que no persista esta pobreza y esta desigualdad y para evitar semejante   destino en el ALCA, Bolivia debe lograr tratamiento preferente en materia de   capitales y tecnología, así como en plazos respecto de las desgravaciones   arancelarias. En las actuales condiciones, tiene muy poco que vender en   mercados industrializados&quot; (Idem).</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">La prensa nacional ha informado sobre las voces de protesta de   campesinos respecto a la mundialización de un modelo económico y la supresión   de barreras geográficas a través de la puesta en vigencia del ALCA. Este   acuerdo como se pudo demostrar en las manifestaciones campesinas de los Valles   cochabambinos es la estrategia de los Estados Unidos para mantener un control   hegemónico en los mercados latinoamericanos y el mundo.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">II. Neoliberalismo y globalización en Bolivia. La Ley del   Instituto Nacional de Reforma Agraria (INRA)</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">1.   Objetivos   de la Ley INRA</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">Como lo reconoce Miguel de Urioste, uno de los propulsores de la   ley INRA, la ley fue promulgada en el marco de los dictámenes del Banco Mundial   en 1995 para estimular el libre mercado de tierras (La Razón 14.01.2002), que   no fue sólo en Bolivia, si no en el Perú y otros países como lo pudimos   constatar en la conferencia de ayer.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">La ley fija la estructura y atribuciones del Servicio Nacional de   Reforma Agraria. Comprende seis (6) títulos: El Servicio Nacional de Reforma   Agraria, Marco institucional del Servicio Nacional de Reforma Agraria,   Propiedad agraria y distribución de tierras, Reversión y expropiación de   tierras, Saneamiento de la propiedad agraria, Procedimientos agrarios. Consta   de 87 artículos y Disposiciones generales.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">En el texto de esta ley se expone sobre el reconocimiento de las   comunidades originarias, las organizaciones indígenas tradicionales y los   territorios indígenas en el oriente. Exime del pago de impuestos al solar   campesino, la pequeña propiedad y las tierras de comunidad. Establece un nivel   de impuestos racional para la mediana y la gran propiedad y determina la   reversión de tierras abandonadas que no pagan impuestos. Establece la   titularización de las tierras de comunidad, la dotación de tierras a las   comunidades indígenas organizadas colectivamente y adjudica tierras fiscales por   concurso público y con objeto de su uso productivo. La ley determina que las   tierras sin uso retornen al Estado, quien puede ponerlas a la venta al mejor   postor.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">2.   Crítica a   la Ley INRA</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">La crítica de fondo que se hace a la ley es que desde su   promulgación la tierra es una mercancía de &quot;libre&quot; compra y venta.   Según el Art. 42, inc. III las tierras que todavía no están pobladas o que no   son productivas serán vendidas y entregadas al mejor postor. Esta dotación, en   contraposición al espíritu de la Reforma Agraria de 1953, ya no será para el   que trabaja como en el caso de los colonos, sino para quien pueda pagar más.   Los críticos de la ley INRA expresan que esta medida está en contra de los   principios de equidad y justicia.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">Por eso, el Congreso Tierra y Territorio, efectuado en la ciudad   de Sucre en febrero de 2002, determina presentar una nueva disposición que   &quot;garantice de modo efectivo la distribución equitativa de la tierra a los   pueblos originarios y comunidades indígenas&quot; (Rebelión Movimientos sociales   2002:3).</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><font size="2" face="Verdana">Por otro lado, la Confederación Sindical Unica de Trabajadores   Campesinos de Bolivia (CSUTCB) propone el Anteproyecto de Ley INDIO (Instituto   Nacional de Desarrollo Indio Originario). Además de los cambios en la   estructura del Servicio Nacional de Reforma Agraria, en sus atribuciones y en   las disposiciones que emanarían de la ley,es necesario introducir con toda   claridad la concepción de suelo, subsuelo, espacio áereo y las aguas como   propiedad del territorio indígena y originario (El Diario 27.02. 2002),   contrariamente a lo que determina la Constitución Política del Estado en sus   Arts. 136-139 y a la que tiene que adecuarse la Ley INRA.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">¿Cómo se entiende ello? El dirigente máximo de la CSUTCB, Felipe   Quispe Huanca, plantea críticas desde los aspectos más formales hasta de la   concepción de la ley. Es necesario, expresa él, la elaboración de una norma   sustitutiva. Según el acuerdo de los campesinos la estructura institucional y   jurídica del INRA, debe ser reemplazado por el Consejo Nacional de Organización   y Restitución Territorial (CONDOR-T). Este organismo estaría integrado por   delegados de las confederaciones de campesinos, pueblos indígenas,   colonizadores y mujeres campesinas y no como ahora dispone el Servicio Nacional   de Reforma Agraria (Art. 6), conformado por el Presidente de la República, el   Ministerio de Desarrollo Sostenible y Medio Ambiente, la Comisión Agraria   Nacional y el Instituto Nacional de Reforma Agraria.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">Esta institución tendría entre sus principales atribuciones   &quot;otorgar títulos de propiedad sobre las tierras y territorios indígenas y   originarios&quot;. Después de otorgar títulos de propiedad, el CONDOR-T se   encargaría de la distribución y redistribución de tierra y territorio,   &quot;nombraría autoridades de instancias técnicas y judiciales, revertirá   tierras y sería la instancia de apelación en caso de demandas por la   propiedad&quot; (La Razón 14.01.02).</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">El Anteproyecto INDIO introduce la concepción que el subsuelo, el   suelo, el espacio aéreo y las aguas son propiedad del territorio indígena y originario.   La CSUTCB demanda el derecho de administración de la tierra y el territorio.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">Para los propulsores de este Anteproyecto existe una   caracterización amplia sobre los conceptos de territorio y tierra. El primero   es entendido como &quot;la porción natural o base física de sustentación de la   población constituida por una determinada extensión y profundidad   geográfica&quot;. Esta porción es la unidad material del territorio de los   pueblos indígenas y originarios y comprende el subsuelo, el suelo, el espacio aéreo   y las aguas. Por su parte, tierra comprende la totalidad del habitat &quot;de   las regiones que las comunidades o pueblos indígenas y originarios ocupan o   utilizan desde tiempos ancestrales&quot;.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">La propuesta de la CSUTCB a través del Anteproyecto INDIO recupera   el espíritu de la Declaración del Primer Encuentro de los Pueblos Quechuas de   América (1999). Los quechua reunidos en Qosqo (Perú) expresan que están   firmemente convencidos de que la tierra y el territorio es la base de la   existencia de los pueblos indígenas y campesinos. Ellos expresaban en aquel   entonces que no habrían quechuas sin la tierra y el territorio. Sin estas bases   &quot;no tendríamos nuestra lengua y cultura quechuas&quot;, sentenciaban los   indígenas. Por ello mismo, tierra y territorio es uno de los puntos centrales   de su proyecto político. &quot;Lo que hemos ganado en cada uno de nuestros   países para recuperar parte de nuestro territorio perdido, con mucho   sacrificio, con muertos, heridos y desaparecidos, nos enseña que ese es el   camino. Para nosotros, la tierra, la Pachamama, es una, entera, indivisible.   Separarla del agua, del subsuelo, de los árboles, de los animales y de los   aires, como hacen los legisladores que están al servicio de las empresas   capitalistas no tiene sentido&quot;, expresan la Conferencia Permanente de los   Pueblos Indígenas del Perú (COPPIP), Federación Oriana de Argentina, Ecuarunari   de Ecuador y la Confederación Sindical Unica de Trabajadores Campesinos de   Bolivia (CSUTCB).</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">El Anteproyecto INDIO se pronuncia por la no tributación de   impuestos y patentes de las tierras comunitarias de origen. Según esta   propuesta la titulación de tierras no está en manos del Presidente de la   República como estaba previsto en la Ley INRA. Esta tarea le correspondería al   CONDOR-T.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">¿Cómo entender la insistencia de los propulsores de la Ley INDIO   sobre tierra y territorio? La respuesta se esboza en el punto siguiente.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">3. La visión cultural de tierra y territorio</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">La constitución de la familia en las comunidades indígenas y   campesinas andinas requiere que los futuros esposos (yanantin) dispongan de   buenas posibilidades económicas. En los valles de Bolivia, por ejemplo, la   posesión de la tierra está comprendida en este rubro. La pauta social que norma   el ejercicio de status de individuo con significación para la comunidad aymara   (Cfr. Carter-Mamani 1982) es la posesión de tierra. Sólo poseer tierras y no   estar casado dificultará en buena medida su participación plena en la esfera de   las relaciones sociales (emitir opiniones sobre las relaciones entre padres e   hijos o asumir roles de dirigencia o representatividad...). Al contrario, estar   casado y no poseer tierras significa ausencia de relaciones de pertenencia a un   territorio o a un grupo. Poseer tierras es, entonces, más allá de asegurar los   alimentos y recursos económicos por la producción, un medio de identidad   individual y colectiva. La distribución de tierras por herencia asegura la   continuidad de las relaciones de parentesco y la continuidad de referencias a   historias familiares y colectivas. Sin tierras se resquebraja el espacio de las   ritualidades, sin ellas no existe el fundamento para elaborar historia ni   memoria.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><font size="2" face="Verdana">Sigue vigente hoy la percepción de Arguedas y Ortiz Rescaniere   (1965). Al describir la vida de los indios sin tierras en el sur y centro del   Perú estos autores hacen caer en cuenta que esta situación se puede explicar   con el término quechua wakcha (waqcha). La significación más común del vocablo   es huérfano, pero waqcha en realidad no es aquella persona que ha perdido a su   madre o su padre, sino quien no tiene tierras o se ha quedado sin ellas.   &quot;La seguridad social no está basada en los vínculos del parentesco sino   que tales vínculos se establecen en función de la propiedad de la tierra&quot;.   Para lo indígenas y campesinos andinos la tierra es también &quot;como un seno   materno&quot;, por ser mediación de Pachamama, la madre. A ella se ofrece en   los momentos de siembra y cosecha. El bienestar de las sociedades indígenas   depende de la benevolencia de la Madre Tierra.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">Redondeando digamos, entonces, el proceso de formación de pareja   como cumplimiento de roles que le asigna una sociedad agraria a un individuo   requiere de recursos y de bienes. Los bienes y recursos, desde el momento de   disponerlos, contribuyen al desarrollo de la identidad individual, de la   familia y de la sociedad. Por otro lado, la tenencia de la tierra es un medio   de referencia a un grupo, a un territorio y a una sociedad global. Por último,   la tenencia de la tierra es una posibilidad para expresar un mundo de   significaciones a través de las ritualidades. El concepto tierra comprende así   varios ámbitos: físico (suelo/territorio), social (identidad   individual/colectiva) y ámbito sagrado (rito y celebración). Así Pacha (de ahí   Pachamama) dennota desde historia, tradición, memoria, hasta suelo (jallp'a) y   territorio, en su acepción de tiempo y espacio. Poseer el territorio y   usufructuar de lo que él ofrece es construir autonomía.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">La relación entre territorio-tierra y religión entre los indígenas   es indisoluble, pues decíamos que el concepto tierra comprende también el   ámbito sagrado (a través de los rituales), por eso para entender todo el   proceso que estamos analizando es conveniente que nos refiramos a la dimensión   religiosa.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">III. Neoliberalismo y globalización en el campo de la religión</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">En el marco de los propósitos del trabajo, determinar las   influencias del neoliberalismo y la globalización en la cultura y la religión,   es necesario iniciar desde lo que estipula el Estado boliviano al respecto.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">La Constitución Política del Estado (CPE), reformada en 1994,   mantiene el texto constitucional del CPE de 1967. En su Art. Tercero expresa   que &quot;El Estado reconoce y sostiene la religión católica, apostólica y   romana&quot;, aunque &quot;garantiza el ejercicio público de todo otro   culto&quot;.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">En el marco de este mandato constitucional en Bolivia, formalmente   la religión es vivida desde la adscripción a la Iglesia católica, aunque se   acepta el ejercicio de otras creencias, entre ellas la andina. Desde esta   liberalización, la presencia de otros cultos es cada vez más creciente. Aunque   existen procesos sincréticos, la tendencia en el ejercicio de la fe es   etnocéntrica, ya sea desde la posición de la Iglesia católica o desde las otras   creencias. A pesar de un margen de acción para las manifestaciones de la   experiencia de lo sagrado andino, ellas son consideradas sólo como expresión   tradicional, de otro rango que no es equiparable al de las otras creencias. Su   aparente debilidad residiría en la institucionalización. La religión andina no   está institucionalizada, aunque se conformen algunos grupos reducidos que   periódicamente se reúnen y expresan su fe.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">Sin embargo, para la argumentación de la hipótesis central en este   trabajo de que el mundo de las percepciones, de los símbolos muestra una   vitalidad en la resistencia a los procesos de globalización, detengámonos en la   consideración de la religión como construcción cultural en su dimensión   simbólica.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">1.La religión indígena y campesina andina</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">Como una tipología expongamos la experiencia de un amawt'a (sabio)   aymara que explica cómo vive su religión hoy.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><font size="2" face="Verdana">Tata Policarpio Flores se adscribió a la iglesia católica desde   1960. Fue catequista. Desde esta experiencia él afirma: &quot;Yo conozco las   diferentes iglesias, tanto la Iglesia Católica y la protestante, y en mi   opinión no son buenas, porque no practican lo que predican. Ellos dicen: 'amaos   los unos a los otros, no vas a odiar al prójimo, no vas a despreciar a tu   hermano. Al que no tiene vestimenta lo vas a ayudar'. Pero son sólo palabras   que no son cumplidas, tienen muchas leyes, muchos mandamientos, pero sus   espíritus están enfermos, y ellos no se dan cuenta. No van a mejorar el mundo   con tantas leyes, con tantas reglas, si no mejoran su corazón, su   espíritu&quot;. &quot;Los protestantes reúnen ofrendas, la Iglesia Católica   cobra dinero por todos sus servicios, pero ¿dónde va ese dinero?&quot; Ese   dinero enriquece sólo a ellos, ellos están bien y nosotros seguimos pobres, y   todavía nos piden más ofrendas.&quot; &quot;...Por qué no agrandan su corazón?   ¿Por qué no conversan con su Dios?&quot; (Flores y otros 1999:51)</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">La presencia de las denominaciones religiosas protestantes en el   altiplano aymara ha descompuesto las relaciones sociales comunitarias y   familiares, como podemos observarlo en el video &quot;Destinos de Tierra&quot;   (1988), cuya temática se remite precisamente a la situación de crisis de los   años 80 y época en la que se daban los primeros pasos firmes en la   globalización. Las organizaciones de desarrollo, cuyo número ha crecido también   con los nuevos tiempos de globalización, camina a la par de las denominaciones   religiosas, por compartir la visión de que las comunidades indígenas andinas   deberían entrar en el camino del progreso y ello significa abandonar las   creencias andinas. Mascar coca, realizar las ch'allas, regirse en las   actividades agrícolas por las señales de la naturaleza (observar la bosta de   los animales, el crecimiento de las plantas, el movimiento y la posición de los   astros...) es una rémora del pasado que no contribuirá a configurar el futuro,   expresan los corifeos de la globalización.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">En 1984, como expresa Tata Policarpio, &quot;volvió a su   cultura&quot;. Este retorno le valió apreciaciones como aquellos de los   religiosos: que Tata Policarpio &quot;se ha vuelto otra vez brujo&quot;, cuando   realizaba ofrendas, q'uwachadas (ritual de la q'oa en honor a la Pachamama,   Madre Tierra) (Flores y otros 1999:53). El retorno está caracterizado por un   trabajo que empieza en un hospital, al mismo tiempo en que le nombran Amawt'a   (sabio). Practica la medicina natural curando toda clase de enfermedades,   atendiendo partos, tomando el pulso </font><font size="2" face="Verdana">y leyendo la coca. En este mismo tiempo su trabajo consistía en   pronosticar el tiempo, a través de la observación en el cielo, en la tierra, de   las estrellas, la Cruz del Sur, la lluvia, la luna.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">Tata Policarpio reconoce, sin embargo, que a pesar de volver a la   cultura no se ha olvidado de que le han ungido, en el bautismo. Mi primer   nacimiento fue mi madre y el segundo el baustismo en la Iglesia católica,   expresa él. Cuando le han pedido que olvide, él responde: cómo será eso. Su   actuar fuera de la Iglesia es como olvidarse de su familia. Como puedo olvidar   eso siendo amawt'a? (Flores y otros 1999: 53). Todo aquello que no va contra mi   desarrollo, diría él, no lo puedo olvidar. Tata Policarpio alude a los procesos   sincréticos (creencias y religiosidad de distinto origen reelaborados en una   vivencia nueva), procesos comunes en las comunidades andinas, no sólo   bolivianas, sino peruanas, ecuatorianas, norte-argentinas y norte chilenas.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">Por otro lado, es importante la voz y la experiencia de otro sabio   quechua. Tata Fermín Vallejos, Yachaq (el que sabe) de Raqaypampa (Cochabamba),   líder de los levantamientos indígenas en los años 40 y fallecido en octubre de   1992, se refiere al hecho cómo él se tornó jampiri (médico).</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">En una entrevista de 1986, él expresó que fue el rayo quien le designó   jampiri. &quot;El rayo está en mí&quot;, decía el. &quot;Cómo no voy a creer.   Aquí tengo una señal del rayo, pero ahora no existe, se pasó, tenía una cruz.   Sólo aparece en cada cuarto menguante y en luna llena, después desaparece. Son   cruces bonitas, aparece a cada lado. Aquí en mi estómago queda una que es   pequeñita&quot; (CENDA 1995:58-59).</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">Por otro lado, Tata Fermín explica cómo aprendió a curar. El basa   su aprendizaje en Dios: &quot;Porque quien me ha enseñado no ha sido ninguna   persona, sino Dios me ha escuchado, no me ha enseñado el jampiri, ni el aysiri,   ni otro hombre, Dios Tata porque yo me he pedido de él (Idem:60).</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">La liberalización en cuanto a la religión y, sobre todo, con la   primacia de una religión sobre las otras, expresa el desconocimiento del   lenguaje de una religión: el simbólico-ritual, distinto del lenguaje religioso   de la palabra y de la razón. Sin embargo, existe otro desconocimiento y esta   vez es social, la liberalización de la religión al insistir en la Iglesia   Católica o las iglesias protestantes desconoce la construcción colectiva de la   religión y reducen las manifestaciones religiosas a lo individual o personal y   actitudes pietistas sin la relación del hombre con el entorno humano, animal y   cósmico. Algo más preocupante todavía es la clasificación como   &quot;pecado&quot; las acciones simbólico-rituales o las celebraciones   comunitarias que se expresan a través del compartir coca, comida, bebida y   música. Pero, a pesar de ello, a lo largo y ancho de las comunidades andinas,   existen cientos y miles de Tata Policarpio y Tata Fermín.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">2. La visión cultural de la religión</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">La relación de la religión con el entorno humano, animal y cósmico   se explica por la visión holística de la religión y de la vida campesina   andina. Que los distintos órdenes de la existencia están compenetrados unos con   otros. Es esa interrelación que Juan San Martín, hace ya varios años (1998), ha   establecido como la comunión de la vida social, de la vida material y   espiritual.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><font size="2" face="Verdana">La religión de los sabios es agrocéntrica. La tierra y la chacra,   como diría Eduardo Grillo (1991) son la referencia de las actividades del   indígena andino. De ellas nacen y a ella vuelven las preocupaciones rituales.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">La religión de los indígenas andinos es la que orienta, dirige   sustenta y da sentido a la existencia. Las actividades de siembra y de cosecha   se entienden desde ella. Los cargos políticos se hallan legitimados desde la   ritualidad para los Apus, para los señores, para la Pachamama. La religión es   la que da sentido también a la existencia trascendental de los individuos, como   en el caso de Tata Policarpio y Tata Fermin.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">IV. Neoliberalismo y globalización en el campo político</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">El punto que describimos y analizamos más arriba, propuesta de   tierra y territorio, se entiende mejor en el marco de un proyecto mayor de las   comunidades indígenas campesinas andinas: la propuesta de sociedad o proyecto   político.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">La hipótesis inicial de nuestro trabajo, a pesar de los procesos   neoliberales de globalización y existencia de espacios para la presencia   indígena y campesina andina en el campo político, va ganando mayor sustento con   los acontecimientos en los últimos años. En otros términos, son estos mismos   procesos los que refuerzan esta presencia y protagonismo, no sólo en los Andes   bolivianos, sino fundamentalmente peruanos y ecuatorianos.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">En Bolivia, uno de los frentes de estos acontecimientos ha sido el   movimiento cocalero. En las partes más centrales de la descripción que sigue   recojo lo expuesto por Albó (1999). En los años 70 se inició el auge   internacional de la cocaína creando una zona productora de hojas de coca en la   región del Chapare-Chimoré (Cochabamba). Esto atrajo la atención de miles de   migrantes, de las regiones más pobres, llegando a la zona productora   aproximadamente 300.000 campesinos.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">Como podrá entenderse por lo indicado en los puntos anteriores,   desde 1985, año en que se incrementa más y más el número de migrantes, se   inicia también un modelo económico (el desarrollo alternativo) que no puede   suplir la economía de la coca. Junto a ello es cada vez más evidente la influencia   de Estados Unidos para la formulación de una política antidrogas. Esta misma   influencia condicionó a que el parlamento boliviano apruebe la Ley 1008, medida   para la cual ahora coca es lo mismo que cocaína y no acepta la presunción de   inocencia antes de probarla. En el marco de esta ley, crece la presencia del   ejército boliviano y la presencia de militares norteamericanos dentro de una   guerra antidrogas.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">Los migrantes que allá se encuentran en el propósito de mejorar   sus ingresos, que no son suficientes, en sus comunidades de origen se   convierten en el &quot;enemigo&quot; de esa guerra. Los cocaleros responden con   movilizaciones y marchas y muchas veces se ha llegado a confrontaciones con   víctimas. Para estos migrantes coca no es cocaínaü si siguen produciendo es   porque en la hoja encuentran la única posibilidad de mejorar sus ingresos y   poder subsistir en situaciones de extrema pobreza. En esta confrontación los   cocaleros esgrimen también y con fuerza el argumento de que la coca es parte de   la cultura andina, por eso es la hoja sagrada, es la hoja concedida por los   seres sobrenaturales. Es cultura porque está presente en los rituales, en la   medicina tradicional y en la dieta alimenticia.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">La experiencia de movilizacionesconvirtió a estos migrantes en una   fuerza con mucha decisión en la vida sindical y política del país. Su   influencia es determinante en la CSUTCB y en la Central Obrera Boliviana (COB).   Se conjuncionaron en un instrumento político, con el cual lograron concejalías   y alcaldías, no sólo en la región del Chapare, sino también en otras zonas   rurales del país. El dirigente sindical más importante, Evo Morales, ha logrado   un escaño en el parlamento, desde donde ha seguido impulsando acciones contra   la penalización de la hoja de coca a través de la Ley 1008, acciones en favor   de un desarrollo alternativo eficaz.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">Sin embargo, la guerra contra la coca ha adquirido contornos más   violentos por el cierre de mercados de venta de la hoja de coca. Los cocaleros   que impedían ese cierre tuvieron que enfrentarse a las fuerzas de la policía y   del ejército con bajas, tanto del lado de los cocaleros como de las fuerzas del   ejército y la policía. Como consecuencia de estos acontecimientos, los partidos   representados en el Parlamento en una acción por demás rápida lograron el   desafuero del diputado Morales bajo la acusación de convocar a la sedición y   ser el autor intelectual de muertes de policías y militares. Una vez separado,   los cocaleros convocaron por espacio de 15 días a marchas, bloqueos y su líder   sostuvo un huelga de hambre. El gobierno cedió posteriormente a las presiones   de los cocaleros, apoyados éstos por fabriles, comerciantes y otros sectores,   llegando a firmar un acuerdo.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><font size="2" face="Verdana">Evo Morales decide participar en las elecciones 2002 al frente del   partido Movimiento al Socialismo, agrupación política que tiene entre sus   miembros más importantes, precisamente los cocaleros.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">El candidato presidencial explica que la representatividad de los   dirigentes y de los líderes indígenas y campesinos se mide por la capacidad del   servicio, del ayni, de la reciprocidad con las bases. El ayni es uno de los   pilares básicos de las relaciones sociales entre los miembros de las   comunidades andinas.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">El otro frente lo conforman los indígenas y campesinos del   altiplano, a través de las peticiones planteadas al gobierno Bánzer-Quiroga   desde el año 2000. En el altiplano se distingue con mucha claridad Felipe   Quispe Huanca, Secretario Ejecutivo de la CSUTCB. Para este dirigente, de   origen aymara existen dos Bolivias, en analogía a la República de los indios y   la República de los blancos, percepción formulada en el siglo XIX. Los que   están agrupados en la República de los blancos son los que pertenecen a las   élites económicas, sociales y políticas que gobernaron desde la fundación de la   República de Bolivia. Son las mismas élites que tiene la mirada hacia fuera del   país y desde donde llegan las innovaciones tecnológicas, los capitales y la   cultura. Para este sector de la población el otro lado de las fronteras es lo   deseable e imitable. La otra Bolivia la conforman los indios aymaras, quechuas   y guaraníes que no disponen de los recursos suficientes para sobrevivir. Esta   Bolivia es la que está sumergida en la pobreza y es la población que hace parte   de ese 70 % de la población boliviana que vive bajo índices alarmantes de   pobreza. Esta Bolivia de los indios no dispone de los servicios de salud, de   educación, de luz. Es considerado como el eterno peón de los que más tienen.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">Felipe Quispe Huanca, desde esta concepción, se ha enfrentado   abiertamente con el gobierno convocando en tres oportunidades a masivos bloqueo   de caminos. El pliego petitorio ha consistido, entre otros puntos, en la   tecnificación del campo, a través de la compra de tractores, la apertura de una   Universidad Indígena, la sustitución de la Ley INRA por la Ley INDIO. En estas   oportunidades, Quispe Huanca ha manifestado que estas peticiones no son   coyunturales, sino van a la misma raíz del problema.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">En las varias oportunidades, que Quispe Huanca ha convocado a las   movilizaciones y bloqueos, ha conseguido por medio de negociaciones dramáticas   que se firmen convenios con el gobierno para ser cumplidos. Estas   negociaciones, en los lugares simbólicos de los Aymaras, como Achacachi (centro   muy importante del sindicalismo campesino del Departamento de La Paz) y la Isla   del Sol (espacio simbólico para las ritualidades aymaras) han concluido con   sendas firmas de convenios. La petición trascendental es la dotación 1000   tractores para las comunidades campesinas, considerados no sólo como avance   tecnológico, sino sobre todo vistos como símbolo.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">A lo largo de los últimos años el liderazgo de Quispe Huanca fue   en ascenso muy notorio y es el dirigente que con mayor claridad plantea que la   pobreza se debe a la discriminación social, cultural y política. Ha logrado   formar una agrupación política, el Movimiento Indígena Pachakuti (MIP), con el   cual los aymaras están decididos a participar en las elecciones venideras del   30 de junio. Los manifiestos políticos de Quispe Huanca subrayan los aspectos   étnicos y culturales de los Aymaras y que desde la cultura se va a dar nuevos   rumbos al país. Entre estos aspectos están la tríada andina: ama llulla (no   seas mentiroso), ama khella (no seas flojo) y ama sua (no seas ladrón). En su   concepción estos principios deberían constituirse en la base, incluso, de un   programa político. Por eso, la convocatoria a los aymaras a participar   activamente en estas elecciones para iniciar un gobierno del Kollasuyo (uno de   los suyos del imperio incaico).</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">Estos dos frentes se constituyen en nuestros días, como una   continuidad de presencia indígena y campesina que desde los años 60 recupera el   protagonismo de las culturas y de las etnias. El movimiento indígena ha sido   más consistente precisamente frente a los procesos neoliberales y de   globalización. En la época de las reformas estructurales el indígena campesino   andino ha tenido una presencia más constante y decisiva. Desde la promulgación   de las leyes de la Reforma Educativa (1995) y de la Ley INRA (1996), los   andinos no han cejado en su propuesta de una mayor participación en cuestiones   que atingen a su historia y a su destino, pero más que ello quieren convertirse   en sujetos políticos y su propuesta de sociedad se basa en su historia, en su   memoria y en su ética secular y heredada de sus mayores. Sucesos, procesos,   acontecimientos que no son sólo de los Andes bolivianos.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">V. Bases culturales para la resistencia al neoliberalismo y los   procesos de globalización en la comunidades indígenas y campesinas andinas</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">La hipótesis de los procesos neoliberales y de globalización no   podrán con el mundo de las percepciones y de las visiones se puede sustentar   desde la continuidad de que el territorio y la tierra son parte indisoluble del   ser indígena y campesino andino. A pesar de las reformas estructurales, y en   este caso desde la promulgación de la Ley INRA y los procesos de   desconocimiento de la tierra y el territorio, subsiste una tradición secular de   relación con ellos. Esta tradición ha sido recuperada por la dirigencia   principal de la CSUTCB.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">Pero, no sólo las concepciones de tierra y territorio subsisten, a   pesar de los procesos neoliberales y de globalización, sino también emergen las   propuestas de sociedad, que establecen la solidaridad y la reciprocidad como   base de las relaciones sociales.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><font size="2" face="Verdana">Sin embargo, los resultados obtenidos exigen una teorización que   los explique adecuadamente. Para el inicio de las reflexiones en este apartado   tomamos como base el artículo del teólogo peruano Diego Irarrázaval El Saber   indígena sopesa la modernidad (1997). El autor plantea la pregunta de cómo las   sabidurías indígenas confrontan los tiempos de la modernidad, de neoliberalismo   y de globalización, diríamos nosotros.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">Para la sabiduría indígena es decisiva la comunidad enraizada en   la tierra y en el territorio. Desde esta tierra surgen y crecen sus ritos y sus   mitos. La tierra y el territorio se constituyen en sostén también de la vida de   las familias, de las personas y de los individuos.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">Las personas de las comunidades indígenas se relacionan como varón   y mujer en base a una identidad diversa, pero complementaria. Esta percepción   se traslada al mundo de lo sagrado: lo sagrado es distinto del hombre, pero   éste no subsiste sin lo sagrado. El hombre está en manos de la Pachamama, madre   y benefactora de todos los hombres.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">Los miembros de las comunidades indígenas priorizan en sus   acciones la práctica de la reciprocidad en varios niveles: en el económico, en   lo social y en lo político. La reciprocidad (el uno para el otro, en necesaria   interdependencia) les permite encontrar su destino.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">El sujeto de las comunidades indígenas no está aislado, se   entiende como un ser relacional. El varón y mujer viven y se piensan como parte   del cosmos, como varón y mujer en comunidad. Pero no sólo ellos; la comunidad   es con los animales, con las plantas, con los cerros y con todos los elementos   del cosmos.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">El pensamiento indígena es pluricultural. El hombre andino   (varón-mujer) se entiende como apertura a los otros y al otro. El indígena   andino se percibe como un ser en permanente cambio; concibe su existencia como   una apertura, pero una apertura que le conceda vida y no la muerte.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">La población indígena y sus portavoces no son asimilados en una   parámetro uniforme (globalizador). Al contrario, van configurando su propia   manera de conducirse al interior de la civilización moderna, una civilización   sin esclavismos, sin discriminaciones. Una civilización que se basa en la   diversidad y no en la homogeneidad.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">Los indígenas andinos han dado su vida por defender esta diversidad.   Los procesos neoliberales y de globalización han sido y siguen siendo   resistidos desde los fundamentos de la cultura. Una cultura que es visión de   mundo, concepción de lo sagrado y propuesta de sociedad. Los procesos de   globalización que desconozcan estas otras maneras del ser del hombre conducirán   a mayores conflictos y a una mayor pérdida de niveles de humanidad.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">La dimensión social y simbólica de las sociedades indígenas y   campesinas es la fuerza con la que se contraresta todo proceso de homogeneización,   de totalitarismo, etnocentrismo y racismo. Este hecho constituiría una   esperanza para la inquietud de Emmanuel Wallerstein de que los luchadores de la   antiglobalización todavía no han podido digerir la diversidad y que no han   podido encontrar el espíritu, el vigor con el cual se van a organizar las   resistencias. Habrá que sugerirle a Wallerstein, intelectual que acompaña   positivamente los movimiento contra el neoliberalismo, que considere   precisamente el vigor y el aporte de la cultura andina para la organización de   las resistencias.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">BIBLIOGRAFÍA</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<!-- ref --><p><font size="2" face="Verdana">1.- ALBÓ, Xavier (1999). Diversidad étnica, cultural y   lingüística, en Harvard Club de Bolivia. Bolivia en el Siglo XX. La formación   de la Bolivia contemporánea, La Paz, pp. 451-482.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=194209&pid=S1815-0276200400010000900001&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p><font size="2" face="Verdana">2.- ANTELO, Eduardo (2000). Políticas de estabilización y de   reformas estructurales en Bolivia a partir de 1985. En Jemio-Antelo (Editores).   Quince años de reformas estructurales en Bolivia: sus impactos sobre inversión,   crecimiento y equidad. CEPAL-UCB, La Paz, pp. 15-98</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=194210&pid=S1815-0276200400010000900002&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p><font size="2" face="Verdana">3.- BALBOA Sánchez, Olga y otros (1992). La esperanza de la   Pachamama. 1992 y los próximos 500 años. Ulenspiegel Druck und Verlag GMBH,   Andechs.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=194211&pid=S1815-0276200400010000900003&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p><font size="2" face="Verdana">4.- CENDA (1995). Tata Fermín. Llama viva de un Yachaq,   Cochabamba. EL DIARIO 27 de febrero de 2002.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=194212&pid=S1815-0276200400010000900004&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p><font size="2" face="Verdana">5.- FLORES Apaza, Policarpio y otros (1999). El hombre que volvió   a nacer. Vida, saberes y reflexiones de un amawt'a de Tiwanaku.   Plural-Universidad de la Cordillera-Armonía. La Paz.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=194213&pid=S1815-0276200400010000900005&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p><font size="2" face="Verdana">6.- FIORI, José Luis (1996). Consenso de Washington, de onde veio   o neoliberalismo, Universidad Federal de Río de Janeiro <a href="http://personal.redestb.es/ais/cantera.html">http://personal.redestb.es/ais/cantera.html</a></font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=194214&pid=S1815-0276200400010000900006&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p><font size="2" face="Verdana">7.- GERRIT, Huizer (2000). El espíritu de resistencia de la gente   en Latinoamérica en Haverkort, Bertus-Wim, Hiemstra (editores) (2000). Comida   para el pensamiento. 8.Visiones antiguas y experiencias nuevas de la gente   rural. 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Diálogos </font><font size="2" face="Verdana">Amerindios. Casa de América. Madrid.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=194217&pid=S1815-0276200400010000900009&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p><font size="2" face="Verdana">11.- HAVERKORT, Bertus-Wim, Hiemstra   (editores) (2000). Comida   para el pensamiento. Visiones antiguas y experiencias nuevas de la gente rural.   AGRUCO­COMPAS, La Paz</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=194218&pid=S1815-0276200400010000900010&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p><font size="2" face="Verdana">12.- IANNI, Octavio (1994). Teorías de la globalización. Siglo XXI   Editores. México. Irarrázaval, Diego (1998). El saber indígena sopesa la   modernidad. En Yachay, año 15, n1/4. 27, Universidad Católica Boliviana, pp.   9-33.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=194219&pid=S1815-0276200400010000900011&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p><font size="2" face="Verdana">13.- LA RAZÓN (2001). Fundación Tierra, 14 de enero de 2001, La   Paz</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=194220&pid=S1815-0276200400010000900012&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p><font size="2" face="Verdana">14.- ORTIZ, Renato (1998). Otro territorio. Ensayos sobre el mundo   contemporáneo. Convenio Andrés Bello. Santa Fe de Bogotá.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=194221&pid=S1815-0276200400010000900013&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p><font size="2" face="Verdana">15.- PRIMER ENCUENTRO DE LOS PUEBLOS QUECHUAS DE AMÉRICA,   noviembre de 1999, Qosqo.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=194222&pid=S1815-0276200400010000900014&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p><font size="2" face="Verdana">16.- REBELIÓN MOVIMIENTOS SOCIALES 21 de enero de 2002.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=194223&pid=S1815-0276200400010000900015&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p><font size="2" face="Verdana">17.-ROCHA, José Antonio (1999). Con el ojo de adelante y con el ojo de   atrás. Ideología étnica, el poder y lo político entre los quechua (1935-1952). PLURAL-UCB­UMSS, La Paz.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=194224&pid=S1815-0276200400010000900016&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p><font size="2" face="Verdana">18.- WILLIAMSON, J. (1996). The Washington   Consensus Revisited. Development Thinking and Practice Conference. Washington,   D.C.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=194225&pid=S1815-0276200400010000900017&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --> ]]></body><back>
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