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<publisher-name><![CDATA[Carrera de Ciencias de la Comunicación Social - Universidada Católica Boliviana San Pablo Cochabamba]]></publisher-name>
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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[JUVENTUD: UNA "JODITA* AH…POLÍTICA, ENTRE LA EFICIENCIA PRODUCTIVA Y EL RACIONALISMO “CRÍTICO”]]></article-title>
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</front><body><![CDATA[ <p><font size="2" face="Verdana">ARTICULO</font></p>     <p align="center"><font size="4" face="Verdana"><b>JUVENTUD: UNA &quot;JODITA*</b></font></p>     <p align="center"><font size="4" face="Verdana"><b>AH…POLÍTICA, ENTRE LA EFICIENCIA PRODUCTIVA Y EL RACIONALISMO   “CRÍTICO”</b></font></p>     <p align="center"><b><font size="3" face="Verdana">Marcelo Guardia Creso </font></b></p>     <p align="center"><b><font size="2" face="Verdana">Comunicador Social   Magister en Comunicación y Cultura Doctorante Complutense de Madrid / Diego   Portales Docente TC Comunicación Social UCB-Cbba.</font></b></p>     <p align="center"><b><font size="2" face="Verdana">guardia@ucbcba.e u.bo</font></b></p>     <p align="center"><font size="2" face="Verdana"><b>Dentro de una caj&oacute;n viv&iacute;a cuando opositor se inventaba un no   distinto a cada afirmaci&oacute;n Hay m&aacute;s calles que bloquear hay m&aacute;s huelgas por   hacer, hay m&aacute;s hay mucho m&aacute;s por qu&eacute; pelear hay m&aacute;s... hay m&aacute;s RHO + (Octavia)</b></font></p> <hr>     <p><font size="2" face="Verdana">En los últimos años, los jóvenes han estado en el discurso   hegemónico de las instituciones del Estado y la sociedad civil como parte de la   esperanza y el futuro, por un lado, pero también como las víctimas de un   sistema mecanizador que los estaría convirtiendo en seres manejables,   apolíticos y masificados en beneficio de una sociedad industrial globalizada.   Sin embargo, la dimensión política de la vida juvenil se está manifestando a   través de una serie de comportamientos, incomprensibles para la racionalidad   hegemónica de las antiguas derechas e izquierdas de la sociedad. La juventud   ahora se mueve entre la urgencia de vivir creativamente lo poco de libertad que   le ofrece la vida o de inventarla de acuerdo a sus condiciones de vida que, en   términos generales, son adversas y totalitarias.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">I. La exigencia productiva.­</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">Tal como lo describe el pensamiento frankfurtiano de la primera   época, los jóvenes son un estamento que transita de una niñez con compromiso   con la capacitación, a través de la escuela, hacia la productividad y la   eficiencia del momento &quot;terrible&quot; del trabajo y la sumisión.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><font size="2" face="Verdana">Así, los jóvenes han sido colocados en la escuela para ser   &quot;alguien&quot; en la sociedad, porque quien no &quot;tiene&quot; o   &quot;produce&quot; no es reconocido, por tanto no existe.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">La escuela es la mejor fábrica de seres productivos de la   sociedad. Recordemos &quot;El Muro&quot; de Pink Floyd. Pero para ser   productivo hay que ser obediente y ordenado. Recordemos que el inventor del   slogan &quot;Orden, Paz y Trabajo&quot; fue el ex dictador, General Hugo   Banzer.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">El joven termina el colegio y tiene un mantel puesto para   seleccionar cual es el área donde será explotado, donde será sometido a las   reglas del mercado y parece no haber ninguna salida. Pero la juventud también   supone descontento, supone crítica y en los mejores momentos supone   irreverencia y acción contestataria.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">La juventud es una etapa en la que las personas piensan diferente.   Por ello la juventud es una fuente permanente de crítica. Pues es en esa etapa   en donde se puede resistir, gritar y golpear para demostrar que el tren al que   se los está subiendo no es de su agrado y sobre todo porque no es algo escogido   por los pasajeros.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">Esta es la etapa en la que el Estado y las grandes instituciones   se ocupan de presionar a los jóvenes a tomar decisiones: &quot;tienes que   escoger una profesión&quot;, &quot;tienes que ser alguien de bien&quot;,   &quot;tienes que cuidarte de las malas compañías, de las drogas y el </font><font size="2" face="Verdana">alcohol&quot;, &quot;no tienes que ser vago&quot;. Hasta la   sexualidad está controlada: &quot;¿Sexo?, cuando seas profesional y te cases, mientras tanto, paciencia&quot;.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">Para los jóvenes cualquier oportunidad, por más mínima que sea, es   aprovechada para dar rienda suelta a sus impulsos más básicos y naturales,   frecuentemente reñidos con la administración de tiempo de la producción. A esos   actos, los eficientes productivos llaman desvíos.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">Es la etapa de mayor presión y angustia para quienes no acaban de   entender la lógica productiva de la sociedad.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">II.&nbsp;&nbsp;&nbsp;   Exigencia   &quot;crítica&quot;.­</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">Pero la presión no sólo viene de los sectores oficiales de la   sociedad. También hay una exigencia de comportamientos por parte de otros más   intelectualizados, supuestamente más críticos y hasta revolucionarios surgidos   de las academias del saber ilustrado. Para estos sectores, las capacidades   crítica y de rebeldía, propias de la edad, están adormecidas. Los jóvenes han   entrado en un estado de conformismo que lo único que hace es fortalecer el   status quo de la sociedad y los jóvenes son el blanco perfecto de un sistema   que produce e impone bienes y servicios -a medida-para la juventud.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">Todos los productos que consume el joven responderían a una lógica   mercantil que forja la &quot;alienación&quot; de los jóvenes.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><font size="2" face="Verdana">Para estos intelectuales, el joven no sabe que lo manipulan, no se   da cuenta que lo que consume está pensado por intereses comerciales, no tiene   pensamiento propio, no puede sino asumir lo que se le impone. Sus gustos están   condicionados, es más, no los tiene de manera auténtica y propia. Sus vidas   están programadas de antemano. Por tanto, sólo le queda vivir identificado con   una sociedad determinada por intereses hegemónicos y en calidad de   productor/consumidor de la misma sociedad en beneficio de las élites de poder.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">Y es eso exactamente lo que no quieren los militantes de este polo   de presión. Al contrario, lo que esperan y reclaman del joven es el ejercicio   de la conciencia crítica en función de la transformación revolucionaria de la   sociedad. Y como el joven no está en sus proyectos organizativos militantes, al   contrario, sólo busca la diversión y el distanciamiento del compromiso político   tradicional, no dudan en acusarlo de reaccionario, alienado y hasta peligroso   para la historia de la sociedad.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">&quot;Los jóvenes no saben ni les interesa la política&quot;,   &quot;tienen un proyecto individual y no social&quot; &quot;carecen de   conciencia de la realidad&quot;, &quot;no les interesa nada&quot;, &quot;viven   el momento&quot;. Son acusaciones cargadas de un sentimiento de impotencia y   decepción ante comportamientos que escapan de la lógica eficientista de la   ilustración. Mientras tanto, los jóvenes navegan velozmente por la ciudad en patines   de colores, como autómatas, con ropas extrañas y con sus walkman a máximo   volumen, tocando el último rap o lo mejor del rock.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">III.   Las víctimas de los   Medios y la Globalización.­</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">En el afán por comprender ese desvío de los planes de la   productividad, para el discurso productivo, y esa apatía de masas, para el   eficientismo &quot;crítico&quot; militante, se ha desarrollado una vasta   argumentación que procura explicar racionalmente ambas frustraciones y una de   las causas de los desvíos y la apatía está en la relación de la juventud con   los medios de comunicación.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">Para ambos discursos, los medios de comunicación son responsables   -en gran medida- del comportamiento de los jóvenes. El poder de los medios   penetra en la mente de los jóvenes deslumbrándolos con símbolos, contrarios a   ambos proyectos.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">En la niñez, la televisión disputa con la escuela y distrae de las   labores programadas institucionalmente para la formación y capacitación de   seres productivos. La televisión transmite valores a veces contrarios o   distintos a los de la familia tradicional, la escuela </font><font size="2" face="Verdana">y la cultura nacional. Los jóvenes aprenden más de los medios   masivos que de la Escuela y no por alienados, sino porque la educación formal   se torna aburrida y continúa autoritaria. Para ambas posturas, la   &quot;tele&quot; genera violencia en el comportamiento humano.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">En las dos visiones, los medios son acusados porque transmiten   -supuestamente-valores culturales ajenos a los de las sociedades locales,   destruyendo la identidad y la cultura de los países, haciéndolos más uniformes,   de acuerdo a tendencias de la globalización. Las modificaciones culturales,   rechazadas por sectores conservadores, son atribuidas a la supuesta   despersonalización de los jóvenes.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">Se construye, de ese modo, una suerte de &quot;alerta   paternalista&quot; frente a los medios y las nuevas tecnologías. Se ve con   desconfianza a las nuevas tecnologías y medios de comunicación electrónica. Se   presagian, con pesimismo, efectos devastadores psíquica y físicamente, a causa   del surgimiento de la red internet, los juegos electrónicos, tecnología   digital, etc.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">Se critica con náuseas los símbolos de identidad y el consumo   cultural de grandes grupos de adolescentes, desde la ropa, los peinados, hasta   la música que los conmueve, interpela y congrega. Y en todas las arremetidas de   los mayores, en contra del consumo cultural de los jóvenes, sólo se ejerce   autoritariamente un poder que intenta imponer la domesticación de la   indisciplina. En los hechos, sólo se profundiza el divorcio generacional y la   desconfianza en las instituciones oficiales como el Estado, que sólo piensa en   los jóvenes dentro de tres pobres conceptos: capacitación, salud y deportes .   Conceptos éstos que, si bien tienen su importancia desde el punto de vista   productivo y funcional, no representan en absoluto la cultura, la identidad y   las aspiraciones juveniles de nuestras épocas.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><font size="2" face="Verdana">IV.   Seguridad   ciudadana y miedos.­</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">Además de esas presiones sobre el joven, se acrecienta todavía un   otra re-presión. La Ley de seguridad ciudadana propone: &quot;Mas prevención,   ante el delito y el daño social, menos delitos, más auxilio y más   seguridad&quot;. Una de las acciones más importantes de esta estrategia es la   denominada &quot;Prevención del Consumo de Drogas&quot;, mediante la cual se   pretende evitar el consumo de alcohol y drogas, bajo el supuesto de que   &quot;... bajo el efecto de ellas se comenten la mayoría de los delitos&quot;.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">Pese a la buena intención de esta disposición, el Estado hace un   diagnóstico parcial, incompleto, y no apunta a la verdadera causa de los   problemas de la violencia: el desempleo, la crisis y la exclusión social. Pero   lo peor de todo es que los afectados no son los delincuentes verdaderos, los   asesinos y ladrones de las calles y corruptos del propio gobierno, sino los   jóvenes.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">En Cochabamba, jóvenes de clase media han inventado un lugar de   interacción al que le llaman &quot;Las Islas&quot;, donde se reúnen las noches   de los fines de semana para escuchar música en sus autos, beber, compartir,   chequear, etc. Pero la policía hace batidas para expulsarlos del lugar porque   es zona residencial &quot;perturbada&quot; por los excesos de la juventud. Se   cometen atropellos a nombre del cumplimiento de la Ley que prohíbe el consumo   de bebidas alcohólicas en vía pública. Lo único que reina es el   desentendimiento y el autoritarismo porque, por un lado, los jóvenes no saben   de sus derechos y obligaciones, la ley también reconoce el libre tránsito como   un derecho, y por otro, la policía no sabe por qué razones, causas y   motivaciones están ahí, y aunque se los bote a palos, los jóvenes esperan el   paso de los patrulleros para reinstalarse de nuevo .</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">Como refuerzo a todo ello, la prensa, las instituciones del Estado   etc, están forjando una imagen temeraria acerca de la violencia y se están   inventando unos miedos ambiguos que tienen más de falsos estereotipos que de   verdades y -claro- los principales actores de la violencia son los jóvenes .   Los maleantes, los que se acercan al peligro, los que se exceden en todos los   ámbitos, los que no saben ser responsables, los que no se cuidan, los que no   usan preservativos, los que no obedecen, los desempleados, los que fuman, se   drogan y beben y ven televisión, son jóvenes. Tal vez por eso en Cochabamba los   que son linchados o quemados vivos, equívocamente, son también simplemente   jóvenes.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">V.&nbsp;&nbsp;&nbsp;   Las astutas y ambiguas   navegaciones juveniles.­</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">Si hay alguien en estos tiempos que sabe resistir y ser creativo   es el joven. Resiste a las presiones eficientistas y la exigencia de convertirse en   perceptor crítico de los medios masivos, así como a la Seguridad Ciudadana.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">Su creatividad se mantiene dinámica y es el principal actor de los   cambios y la renovación de la cultura contemporánea. El mercado gira en torno   de él para ofrecerle bienes de acuerdo a sus necesidades y no al revés. Nada se   produce en la industria cultural sin antes determinar las tendencias juveniles.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">¿Cómo va a estar contento en la escuela si ésta se tornó aburrida,   lenta y obsoleta para sus intereses más inmediatos?, ¿Cómo le va a interesar la   política si está llena de corrupción y cinismo?. ¿Cómo no va a resistir las   iniciativas de capacitación si sabe que todo acabará en explotación o peor,   desempleo?. ¿Cómo no aprovechar su tiempo para divertirse, si la sociedad le   prepara un callejón oscuro de productividad, disciplina, restricción, represión   y poca libertad?</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">Mientras los adultos le presionan y reprimen para domesticarlo, el   joven navega, se conecta con más facilidad a las nuevas tecnologías de la   información y la comunicación, se apropia de la tecnología inventada por la   hegemonía y la adapta a sus intereses, chatea y crea comunidades virtuales,   produce mensajes que dan vueltas al mundo y retornan enriquecidos de las   ambiciones de otros jóvenes del resto del planeta. Maneja las nuevas   tecnologías mientras el adulto -asustado- no las entiende.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><font size="2" face="Verdana">Inventa comunidades reales de semejantes para construir mitos y   rituales contemporáneos en medio de las reglas del mercado. Asimila los códigos   de los espacios culturales que le interesan sin ningún problema. No está   preocupado con las esencias o fronteras culturales porque no las ve. No está   preocupado con la racionalidad porque no le sirve. Prefiere escuchar música a   todo volumen aunque no entienda la letra de las canciones, porque eso le   provoca verdaderas y mejores gratificaciones y además le conecta con el mundo   mágico de sus mitos y pensamiento trascendente . Disfruta &quot;chocho&quot; de   los videoclips más extraños, mientras los viejos semiólogos se rompen la cabeza   tratando de demostrar que eso le hará daño en algún momento.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">El joven se apropia de las ciudades y les cambia de sentido,   transformándolas en escenario para la representación y celebración de su   identidad, que no es tradicional ni moderna, propia ni ajena.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">&quot;...Los jóvenes, (...) son los que están reinventando más   radical y vitalmente los modos de relación con la ciudad, como territorio   marcable, reconocible...&quot;</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">Más allá de ser objeto del discurso filantrópico y preventivo, de   ninguna manera está desadaptado. Mira el presente desconcertado, pero avisora   el futuro con astucia. Su capacidad de vivir el presente es una respuesta   profundamente política ante una sociedad que, además de no comprenderlo y   exigirle permanentemente, lo reprime. La dimensión política de la cultura joven   no está en su discurso, que ni se preocupa en tenerlo. No está en su capacidad   de analizar y criticar la realidad, menos de enrolarse en la militancia   partidaria para transformarla. Al contrario, esas son cosas que desprecia y   rechaza inteligentemente porque sabe que no funcionan. Entonces, su accionar   político es el comportamiento. Vive intensamente y a la mayor velocidad posible   su gran capacidad de reinventar la cultura, de prepararse para sacar ventaja de   la oferta que le hace la sociedad, donde la única lucha que lo convoca es la   lucha por la identidad.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">&quot;... Ni el Estado ni los partidos políticos, han sido (...)   capaces de generar matrices discursivas que puedan interpelar a los jóvenes. La   construcción de lo político pasa por otros ejes: el deseo, la emotividad, la   experiencia de un tiempo circular, el privilegio de los significantes por sobre   los significados, las prácticas arraigadas en el ámbito local que se alimentan   incesantemente de elementos de la cultura globalizada.&quot;</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">Ante un mundo individualista y egocéntrico, el joven es el que   mejor sabe inventar, recrear y disfrutar del sentido colectivo que la   modernidad viene destruyendo desde el renacimiento. Por eso se asocia en   pandillas, asociaciones, grupos de esquina, clubes de fans, etc. Donde los   temas e imágenes que lo conmueven se convierten en mitos y generan rituales   espectaculares, ininteligibles para los extraños (adultos).</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">Así, también sorprende y cuando tiene que intervenir lo hace con   convicción.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">&quot;La Guerra del Agua en Cochabamba ha sido liderizada y   gestada por jóvenes vestidos</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">de blue jean, que usan melenas y escuchan rock, desde el más   &quot;trash&quot;, hasta el más &quot;fashion&quot;. Mientras la ilustración   tacha a los jóvenes de clases subalternas de ser los más alienados e   inconscientes, fueron éstos los que tomaron la Plaza 14 de Septiembre armando   barricadas, vestidos con poleras negras de Metallica o Guns and Roses. Fueron las   pandillas de jóvenes de los barrios periféricos que junto a amas de casa   salieron para morir y resistir una arremetida violenta y autoritaria del   sistema neoliberal que en la versión criolla se tiñe de vergonzosa   corrupción.&quot;</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">No hay mapa de prioridades en la investigación social seria que   pueda ignorar el estudio de la cultura joven, pero no desde el adoctrinamiento   productivo o desde la compasiva mirada que proyecta en los jóvenes la imagen de   unos seres indefensos y vulnerables por la crisis y la globalización, en cuanto   éstos se rien de la ingenuidad paternal y sobre todo de la incapacidad de   conectar el terrible presente con un mejor futuro.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><font size="2" face="Verdana">&quot;...Hoy más que en el arte(...) es en los cuerpos y la   sensibilidad de los jóvenes, en su confusión y desazón, en sus rabias y su   gritería, donde están haciéndose visibles las transformaciones de los modos de   sentir y de crecer, de hablar y de oír, donde se experimentan más agudamente   los cambios de velocidades y de ritmos.&quot;</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">Pero, más allá de esa ambigüedad y astucia defensivas, lo más   gratificante de la cultura joven es su capacidad de estetizar el mundo, de   embellecer lo duro y adverso de las paredes y cuerpos objeto de la represión. Y   en ese paso despreocupado, el joven dibuja la ciudadanía que sueña, en medio de   desafíos y problemas como una verdadera &quot;jodita ah.. política y   estética&quot;, que los adultos no podrán entender si no desentierran la   juventud que late en ellos, reprimida. Como dice el escritor Alvaro Mutis   &quot;..el fracaso más grande del hombre es convertirse en adulto..&quot;</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">*El té rmino “jodita” es utilizado por los jóvenes para referirse   a momentos expansivos, de regocijo y celebración de sus complejas identidades.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana"><b>BIBLIOGRAFÍA</b></font></p>     <!-- ref --><p><font size="2" face="Verdana">1.-  COSTA Pere-Oriol, Pérez José Manuel, Tropea Fabio; Tribus   Urbanas. El ansia de identidad juvenil: entre el culto a la imagen la   autoafirmación a través de la violencia. Barcelona; Paidós; 1997.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=193876&pid=S1815-0276200400010000500001&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><p><font size="2" face="Verdana">2.- FREITAG Barbara; A Teoría Crítica Ontem e Hoje; S‹o Paulo;   Brasiliense; 1986. </font></p>     <!-- ref --><p><font size="2" face="Verdana">3.- GARCÍA Canclini; La Globalización Imaginada; Buenos Aires   Piadós; 2000. </font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=193878&pid=S1815-0276200400010000500003&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p><font size="2" face="Verdana">4.- GUARDIA C. Marcelo; Más Allá del Lamento Boliviano: Entendimiento   y Significación en la Interculturalidad; (Ponencia) II Encuentro Nacional de   Investigación de la Comunicación: &quot;Diagnóstico y Agenda de la Investigación   Comunicacional en Bolivia&quot;; 21 al 24 de noviembre del 2000; Universidad   Católica Boliviana -­ La Paz. Ley de Seguridad Ciudanada: p. 21.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=193879&pid=S1815-0276200400010000500004&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p><font size="2" face="Verdana">5.- MARTÍN Barbero Jesús; Memoria y trayectos de la investigación en   Comunicación, en; MemoriaI Encuentro Nacional, Seminario Internacional Investigación   de la Comunicación; La Paz; UCB, CIBEC, UASB, ALAIC, ABOIC; 2000. P. 29.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=193880&pid=S1815-0276200400010000500005&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p><font size="2" face="Verdana">6.- MARTÍN Barbero Jesús; El Futuro que Habita la Memoria; en: Revista   virtual PCLA - Volume 2 - número 3: abril/maio/junho 2001.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=193881&pid=S1815-0276200400010000500006&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p><font size="2" face="Verdana">7.- MONSIVÁIS Carlos; Los Rituales del Caos; México; ERA; s/a.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=193882&pid=S1815-0276200400010000500007&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p><font size="2" face="Verdana">8.- REGUILLO Rossana; Emergencia de Culturas Juveniles; Estrategias   del desencanto; Buenos Aires; Norma; 2000.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=193883&pid=S1815-0276200400010000500008&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p><font size="2" face="Verdana">9.- REGUILLO Rossana: Jóvenes: la Construcción del enemigo: en rev.   Protagonistas; No 14; Cochabamba; DNI; julio- 2001; p.4.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=193884&pid=S1815-0276200400010000500009&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --> ]]></body><back>
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