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<publisher-name><![CDATA[Carrera de Ciencias de la Comunicación Social - Universidada Católica Boliviana San Pablo Cochabamba]]></publisher-name>
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</front><body><![CDATA[ <p><font size="2" face="Verdana">ENTREVISTA</font></p>     <p align="center"><font size="4" face="Verdana"><b>&quot;No basta interpretar el mundo….hay que intervenir sobre él&quot;</b></font></p>     <p align="center"><b><font size="3" face="Verdana">Jorge González</font></b></p> <hr>     <p><font size="2" face="Verdana">El mexicano Jorge González es considerado uno de los   investigadores más originales del continente en el campo de la comunicación y   cultura. Sus trabajos han recuperado la riqueza de la culturas populares de su   país y la han conducido a la comprensión de las conexiones entre la vida   cotidiana y los imaginarios populares. En ocasión del IV Folkcom realizado en   Campo Grande - Brasil en junio del 2001, pudimos conversar sobre sus   contribuciones más sobresalientes: Frentes Culturales y más recientemente la   noción de Cibercultura, en un diálogo que demuestra coherencia y compromiso con   la generación de conocimiento científico y no así con el intelectualismo, tan   común en nuestras universidades.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">Marcelo Guardia.- Ya son varios años que la idea de los   &quot;Frentes Culturales&quot;, como propuesta teórica metodológica, nos puede   ayudar a comprender mejor ciertos procesos culturales y comunicacionales. ¿Cuál   es la pertinencia de esta propuesta actualmente?</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">Jorge González.- Sí, mira Frentes Culturales surge originalmente   el año 82 a raíz de un desencanto personal con mi propio trabajo de   investigación sobre culturas populares y culturas campesinas en México porque,   como decía una vez por ahí, noté que en mi propio trabajo, a pesar de que era   bien recibido y bien aplaudido por algunas personas del medio, solamente me   dediqué a declarar que había una serie de oposiciones entre las culturas   diferentes. Entonces hasta ahora después de esos años, que son montón, 18 años,   Frentes culturales me ha servido particularmente para organizar mucho mejor dos   cosas:</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">Uno, la pertinencia de entender la composición de las culturas   contemporáneas mexicanas. Creo que también se puede aplicar muy bien a América   Latina en muchas cosas, de verlas de manera tensional, de manera conflictiva   pero no siempre abierta, en procesos que han conformado o conforman lo que   parece ser nuestra más querida y amada cotidianeidad y nuestra más querida y   amada identidad.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">Entonces los trabajos básicos empíricos que hice sobre religión   popular, exvotos, ferias y fiestas incluidas, carnavales y también sobre   telenovelas, fueron años dedicados específicamente a eso. Por ejemplo, para   religión popular, dedicamos dos a tres años completos a estudiar la religión   popular. Para las ferias fueron cuatro años y medio y para las telenovelas   fueron siete años. Me dedique prácticamente a estudiar todo esto.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">Entonces esa es la primera. Te decía yo que había dos cosas. La   primera yo creo que me ha funcionado muy bien, han funcionado otras fuentes   también en la medida en que permiten pensar de manera dinámica y de manera   tensional, la forma cómo se han construido las identidades y sobre todo que nos   permiten entender cómo se han ido construyendo, nada más cómo son sino cómo se   han ido construyendo.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">El segundo hallazgo, que es más importante todavía que el primero   o igualmente, no sé; es que la complejidad del tipo de informaciones y niveles   que se requiere para trabajar los Frentes Culturales, obliga a desenmascarar,   según mi punto de vista, una actitud que hemos adoptado y copiado de otras partes   del mundo, una actitud que corresponde a una forma de organización para   producir conocimientos.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><font size="2" face="Verdana">Si bien la primera afecta lo que yo apuntaba que era tratar de   trabajar una categoría teórica y metodológica que nos permitiera entender   nuestra composición cultural, la segunda afecta la forma de producir ese   conocimiento y también puede que sea más importante que la primera o igual,   porque hemos adoptado en nuestros países, hablo de América Latina, hablo de   México particularmente, una forma de producir conocimiento que es profundamente   vertical y autoritario, donde la información que se genera se acumula, se   regatea, se carroñea y donde, de vez en cuando, siempre hay en nuestros países,   decimos en México, hay garbanzos de a libra, hay maicitos de kilo, cada   semilla, donde hay grandes teóricos y grandes filósofos; Pero, nada más ellos.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">En nuestros países no hemos sido capaces de generar una masa   crítica de personas que estemos entrenadas para generar los conocimientos que   necesitamos. Como países hemos sido siempre, lo he dicho muchas veces, dichos   desde afuera, contados desde afuera, leídos desde afuera, narrados desde afuera   y nos han dicho cómo debemos ser y cómo hemos sido y cómo queremos ser. Mi   propuesta es que mientras sigamos adaptando y adoptando de manera totalmente   acrítica esa forma de relacionarnos, con el conocimiento, nunca vamos a dejar   de estar atrás, atrás de la tecnología del conocimiento.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">Entonces yo creo que no se puede separar, como ya te lo decía, la   forma en que nos organizamos para producir conocimiento, del conocimiento mismo   y en los casos la estructura mexicana o latinoamericana me parece patética.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">Tampoco me he dedicado, por supuesto, a difundir mundialmente   &quot;urbi et orbi&quot;, las bondades del concepto o la categoría de Frentes   Culturales, sino mas bien los últimos 18 años me he dedicado junto a Jesús   Galindo, a promover culturas de investigación. Entonces yo creo que para mí, a   pesar de que al principio no lo entendía tan claramente así, a partir del 85   empecé a verlo mejor ya que me mudé para Colima. Digamos, la forma de hacer   investigación utilizando frentes culturales implica una organización horizontal   en red para asumir un proceso de distribución de inteligencia, inteligencia   distribuida donde los resultados son de todos, donde en esa red opera cada   quien según lo que pueda dar y a cada quien según lo que requiera, pero con un   objetivo. Nada más tendría que agregar a esta propuesta así ya elaborada, un   poquito con más tiempo, los movimientos culturales.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">La dinámica de las estructuras simbólicas de nuestros países es   tan compleja, desde el punto de vista de los Frentes Culturales, que implican   necesariamente una estructura organizacional de red donde los beneficios y   digamos toda la red, las herramientas, los soportes materiales, los conceptos,   puedan ser distribuidos entre un montón de gente. Y nada más hago la referencia   de lo que allá se llama cultura de referencia. En México es diferente pero no   mucho más que en otras partes de América Latina. Menos del tres por ciento de   la población nacional llega a la universidad. De esos, muy poquitos terminan la   carrera y de esos muy, muy poquitos terminan una tesis donde hagan   investigación. Entonces son países que no están apostando, no han apostado   directamente por la investigación. El producto interno bruto que se dedica a la   investigación necesariamente da risa. La cantidad de doctores o doctoras   especialistas en producir investigación de esa especie es precisamente   irrisoria respecto a las necesidades que tendríamos y también, al mismo tiempo,   no hemos generado una actitud asertiva, riqueza de la cual es digna la   sociedad, quiero decir los grupos sociales, las organizaciones sociales, las   empresas, los propios gobiernos, de lo importante que puede ser y que es de   hecho la labor que podemos hacer las universidades.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">Entonces, fue muy largo pero me refiero a que eso es para mí el   mayor aprendizaje. En mis 18 años han sido básicamente esos dos hallazgos.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">M.G.- La noción de frentes culturales supone el abandono de la   idea de que la sociedad está formada -digamos- por clases sociales, definidas   por su posición en relación a los medios de producción. Una suerte de   dogmatismos tanto de la derecha como de la izquierda. ¿Estarías de acuerdo,   bueno no sé si es que has visto, pero a mí me da la impresión de que en algún   momento ciertos espacios de investigadores, tal vez sin mucha experiencia, han   empezado a utilizar este tipo de teorías para apologizar las culturas populares   desvinculándolas de su dimensión política?</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">J.G.- Mmmmm pues sí, la verdad es que conozco poco, en sí no te   digo básicamente a promover culturas de investigación, entonces de repente me   sorprende que haya gente que trabaja con Frentes Culturales o le han servido.   Me ha pasado en algunas partes, una vez en Brasil También. Yo creo que sí,   Frentes Culturales es un concepto abierto, yo lo considero como un concepto   abierto, eso quiere decir que solamente se puede ver de manera sistémica, es   decir con relación a otros conceptos específicos </font><font size="2" face="Verdana">dentro de los cuales tiene utilidad y puede ser usado.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">De ninguna forma es un concepto como para cambiar otros, como   &quot;ahora suena mejor éste de moda&quot;, &quot;ahora son las   mediaciones&quot;. ¿No?, &quot;ahora son las culturas híbridas&quot;. Yo sí   creo frente a culturas híbridas, por ejemplo, cuando me preguntaban, que es un   concepto que tiende a trabajar un poquito más densamente la información, más   que de calar o describir una situación mixta, que de seguro siempre ha sido   mixta y compleja, yo creo que si el propio uso de Frentes Culturales o de   cualquier otro concepto, que de repente entran de moda tan fácilmente en   nuestros países, toca la segunda parte de mi descubrimiento esa estructura   vertical y muy débil, muy muy débil, frágil y autoritaria -por muchos lados- de   generar conocimientos.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">De repente ayuda a algún iniciado a algún &quot;Dios Local&quot;   que dice &quot;Yo soy Bourdieu aquí&quot;. Entonces revelan el conocimiento a   todo el mundo y la gente &quot;buena&quot;. Entonces como hay poco trabajo, hay   poca reflexión, hay poca discusión, yo sé también que mis textos en los últimos   tres o cuatro años que he publicado, a la gente no le acaba de gustar, sobre   todo a los iniciados, no les gustan.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><font size="2" face="Verdana">M.G.-¿ A los iniciados dices?</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">J.G. A los sacerdotes de la investigación no les gusta. En parte   porque pueden ser flojos, pero no, no. Recibo críticas, más bien nos han dado   una crítica directa, es como... yo trato, no de denunciar sino, de mostrar una   situación en la cual es muy fácil, muy muy fácil volverte privilegiado y   volverte el que flota encima de todo el mundo. Publico una obra con un nuevo   título y la gente ¡uaauuu!. La gente dice: &quot;¿no has leído el último libro   de fulano?&quot; ¡éste!. &quot;¿No?, pues entonces estás muy mal&quot;.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">Entonces eso hace que tengamos un crecimiento académico   profundamente acrítico. Entre los propios investigadores no hay crítica, hay   glosa y yo lo he dicho así, tú me invitas, yo te invito, tú me citas yo te cito   y ahí nos vemos, pero crítica no hay. Tenemos poquísima crítica o nula. Tenemos   muy poco oficio de investigar, somos rolleros pero hasta el moño. Pero la   construcción densa, rica documentada multidimensional del tamaño de la   información y el tipo que requerimos para poder reconstruir nuestras   psicologías simbólicas hacia actos menos posibles no hay.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">Yo creo que sí, me ha tocado dos veces por ejemplo que sí,   comentaba con alguien que está usando Frentes Culturales como para pegarle a   algún otro concepto, pero no es el chiste ¿no?. No se puede usar Frentes   Culturales sino como un concepto ¿qué sé yo?, abierto. Solamente funciona de   manera adecuada, potencialmente rica cuando está conectado con otros conceptos   básicos.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">M.G.- ¿Cuál sería entonces la dimensión política de la propuesta?</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">J.G.- La dimensión política no es inmediatamente política, es una   dimensión que apunta a lo total, total organización de la vida académica y de   la vida intelectual. Desde hace 18 años lo que empezamos en México y ahora se   sigue andando por otras partes, es trabajar en redes, descubrir un país, salir   de México que es como el ombligo del país ¿no?. Me fui a Colima que es un lugar   muy pequeñito, sin ninguna tradición académica de nada. ¿Te das cuenta que hay   una como actitud, como una pesadez que está ahí, de usufructuar el lugar   académico que la gente tiene no?.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">Entonces La gente no tiene ni idea para lo que sirve, de lo que tú   haces, te dice: &quot;Oi que interesante usted es investigador, hombre de la   universidad, ¡qué bien! Bienvenido, venga usted&quot;. Pero no tenemos tampoco   qué decir en muchas ocasiones, es decir, en otras palabras, hay poca autoestima   intelectual por parte de nuestros colegas, no personal sino intelectual.   Entonces la dimensión política es inmediatamente política porque lo que toca es   la forma de organizarnos, la manera de organizarnos para generar conocimientos   que no la vemos porque con ella vemos y no nos damos cuenta, gracias a ella, de   que no nos damos cuenta, pero así opera.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">Cuando uno interviene en esto hay menos tiempo para publicar y   para volverte muy famoso y hay mucho más tiempo para trabajar con mucha gente   donde de suyo nadie trabajaría, porque no es importante. Termino esta parte. Te   digo, me encontré en el país desde Colima, bueno, si no todo México pero   muchísimas, decenas y decenas de universidades de México y otras partes de   América latina y por ahí. Me encontré con cientos de profesores y profesoras   brillantes, cientos de estudiantes y estudiantas brillantísimas condenados a la   más gris de las grisuras. Nunca va a ir ningún santón, ninguna vaca sagrada a   esa universidad porque ¿quién les va a dar?. Ni siquiera se pueden pagar, nunca   va haber bibliotecas fundamentales, ni útiles para esa gente. Nunca habrá quien   pase por ahí.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">Entonces una solución política para mí, directamente es trabajar   en redes horizontales donde cada quien pueda obtener lo que requiere y donde   mucha gente. Cada quien pueda dar lo que tenga nada más a lo loco, eso requiere   una forma de auto </font><font size="2" face="Verdana">organización o sea, en otras palabras, si me preguntas por la   apuesta política, apuesto por la auto organización y por la regeneración del   mundo académico que yo sé que sociológicamente es una utopía. Pero utopía es   una potencia. Es trabajar de abajo para arriba o sea, no nos interesa generar   garbanzos de a libra, yo sé a que a mí me ven y me tratan -tal vez- como a vaca   sagrada o como igual que otros grandes. Yo no me siento así, pero sí sé mas   bien que lo que sí hemos generado en 18 años, y cada vez más, es el principio   de una masa crítica o sea un número mínimo estimulado de personas que están   trabajando constantemente en contacto con su realidad en sus lugares y   utilizando las tecnologías de mayor alcance que tenemos ahora, desde un punto   de vista distinto.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">Esa es la propuesta, para mí política, de trabajar de abajo para   arriba y trabajar en redes. Por tanto, te digo, no aceptamos ni Galindo ni yo   que empezamos eso y ahora somos muchos más; no aceptamos ningún puesto   académico importante ni participamos en ningún tipo de esas cosas. No nos   interesa. Estamos trabajando hacia los lados. Entonces se vuelve, por una   parte, como de momento, como una posición complementaria... &quot;qué bueno que   están los santones&quot;. Te pongo el ejemplo de Octavio Paz. Ganó el Premio   Nóbel de Literatura, un gran escritor, un gran poeta amado, lector arduamente   leído por mucha gente. Otros ni lo leen pero igualmente lo citan. Es un   símbolo. Pero...¿cuántos más?, ¿dónde están los demás?, ¿dónde está el semillero?,   ¿dónde está la masa crítica de otros que pueden hacer como Paz y mucho más?.   Entonces me dicen &quot;¡no!, es que la cultura es elitista, el conocimiento es   solamente de los iniciados&quot;. Y yo digo: &quot;pues, ¡sí es posible!&quot;.   Pero yo prefiero mejor trabajar hacia los lados donde la masa crítica, digamos   el número mínimo estimulado de gente que pueda saltar, no sea uno sólo tan   alto, sino muchos más para arriba, ¿no?.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><font size="2" face="Verdana">M.G.- En tu exposición, el primer día, hablaste del concepto de   cibercultura ¿Podrías explicarnos rápidamente en qué consiste?.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">J.G.- Si, otras de las cosas por las cuales Frentes Culturales   nació hace muchos años es por la satisfacción específica de la actualización   sobre la cultura. Había un preconcepto de cultura, que es un concepto   decimonónico de hace dos siglos, que se refiere a ayudar a vernos, nos deforma,   es un tipo de realidad que es mucho más rígida, mucho mas textual, mucho más   predefinida. Prefiero hablar cada vez más de ecologías simbólicas. Prefiero,   nada más por cambiar de palabras, sino porque creo que estamos enfrentándonos a   realidades cuánticas, según a realidades unidecimales, y tenemos conceptos   newtonianos muy rígidos, muy lentos, lerdos, Entonces, cibercultura, por   supuesto no es original, es un intento de nombrar provisoriamente un tipo de   realidad de conocimiento, un tipo de realidad política, un tipo de realidad   organizativa, un tipo de realidad cognitiva que necesitamos -como sociedades-   desarrollar.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">Cuando la gente dice y creo que con razón, Castells es uno, pero   por un lado algunas gentes más lo han dicho; estamos aún en la sociedad de la   información y la sociedad del conocimiento y eso quiere decir -en pocas   palabras- no es que se haya obviado el acceso a los medios de producción del   capital, particularmente la tierra, fábricas, herramientas, sino que cada vez   más la economía mundial opera en función de dos categorías de manera igualmente   muy esquemáticas: los que producen conocimiento y los que usan conocimiento o,   en términos cibernéticos, las terminales inteligentes y las terminales tontas.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">Por la propia historia de nuestra colocación de países en la   economía del mundo, somos países periféricos o semiperiféricos junto con   África, partes de Asia y algunas partes de Europa del Este. Nos toca una   posición muy complicada. Esa posición que siempre hemos tenido, que nos narran   desde afuera, que nos digan desde afuera. Y a nivel de políticas estatales,   ¿para qué queremos hacer investigaciones si ya nos las hacen?. Si hay gringos   que hacen investigación, ¿quien quiere inventar, inventar un coche López o la   nave espacial Rodríguez?, no, no, no. ¿Para qué?, Eso ya está inventado. Hay   que adaptarnos ¿no? y eso creo que los gringos llaman una &quot;digital   bytes&quot;, una brecha digital impresionante.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">Entonces cibercultura es un concepto abierto, de categoría   abierta, que se compone de tres cosas, desarrollamos cibercultura cuando   logramos desarrollar tres, simultáneamente tres tipos de otras culturas. Una   cultura de información. En nuestro continente, nuestro submundo, como se quiera   llamar por nuestra historia colonial de jodidos colonizados, no tenemos cultura   de información. Si hay bajísima cultura de la información la gente no sabe qué   hacer con la información, no la acumula, no sabe cómo trabajar con ella. Yo no   me refiero a usar máquinas, debía haberlo dicho antes, cibercultura no tiene   nada que ver con trabajar con computadoras. Tiene que ver con desarrollar   culturas de información. Tiene que ver con desarrollar culturas de   investigación, ¿no?. Nada más ver un hallazgo, te puedo decir esto es un   hallazgo.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">Los profesionales de la investigación tienen una bajísima cultura   de la investigación. Saben usar una o dos técnicas cuando mucho y todo les   parece digno de un sondazo, de un martillazo, de un encuestazo, de un   cualitativazo. Y además se engarzan en debates absolutamente estúpidos y   estériles, absolutamente estériles. ¿Cuándo no? &quot;yo soy cualitativo, yo   soy cuantitativo&quot; y eso es lo que no toca el fondo. ¿Qué es que lo que una   investigación puede aportar si es cuantitativa o cualitativa?. No es tan   importante si uso técnicas habladas, sino si su sistema de información de   categorías empíricas y conceptuales es abierto o cerrado. Si el sistema parte   de sí mismo. Pero nadie discute eso, no se discute eso. Se discute si se usa   entrevista y si usa esto o lo otro. Cultura de información no tenemos y tampoco   cultura de investigación.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">Tenemos muy poco. La sociedad misma que nos rodea tampoco tiene   cultura de investigación, las empresas no recurren a las universidades   mexicanas y latinoamericanas para preguntar: &quot;¿Oye, qué puedo hacer   ?&quot; , &quot; ¿Cómo hago para este problema?&quot;. No recurren tampoco las   ONGs, si recurren, tampoco sabemos qué decirles. No recurren los partidos   políticos. No recurre nadie. Somos una telequia, como universidades podemos   desaparecer y no pasa nada, eso es horrible, no pasa nada. &quot;Muera, muera   así adiós...&quot; Se acabó, ¡ahora van a ser burócratas!, Como si no fuera   necesario generar, recuperar nuestra memoria, recuperar un montón de cosas,   reconstruir para adelante otras cosas y la peor de todas es que no tenemos   cultura de comunicación. Hemos aprendido a ver para arriba y para abajo y no   sabemos ver para los lados, no sabemos tejer para los lados.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">Pruebas contundentes las damos: nuestra profunda incomunicación   entre países como Bolivia y México. No lo de las puntitas, no las cabezas que   se comunican de repente, ¡no!. Entre brasil y Guatemala, fíjate, en las   posiciones geográficas están más lejos que con Estados unidos y la gente   reconoce a la primera de cambio una película que es en New York o si es San   Francisco, Los Angeles. Pero no puede reconocer Cochabamba, no puede reconocer   Colima, no puede reconocer porque ... ¿Cómo va a ser una película rodada en   Colima?, ¿en Toluka?, ¿en otro lugar?, porque ¿para qué es eso?, ¿quién se va a   reconocer con esa mierda?. Pero no, es lo bonito, lo chingón ¿no?.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">Entonces resumo lo que es para mi la cibercultura. Es el cambio de   mentalidad de para representar, para generar, para cultivar, cultivar cultura   de información, cultura de investigación y cultura de comunicación. La síntesis   de las tres es generar cibercultura y entonces sí podemos someter las máquinas   a lo que nosotros queremos y no al revés. Yo creo que el desarrollo sobre   culturas es igualmente político en la medida en que no es de votación, ni no sé   cuántos. Lo que estamos tratando de hacer es cambiar, cambiar nuestro modo de   acercarnos a esas tecnologías que de por sí nos llegan de fuera, nos llegan de   fuera y nos llegan ya, la seguridad es un vector, es una fuerza con dirección.   No llegó así nada más.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">Un ejemplo que lo he puesto muchas veces para los años 30, cuando   empieza efectivamente a funcionar la televisión en el mundo, ya había la   tecnología suficiente para hacer algo mucho más horizontal y no, la televisión   es profundamente vertical, Lo mismo que la radio en su origen. Todo lo que ha   habido que hacer para rehorizontalizar un poquito eso, es mucho. Es un poco la   idea, desarrollar cibercultura es para mí una estrategia, es estratégico, es   como plantar maíz y generar con alimentos porque implica un cambio de   mentalidad, en la forma que nos organizamos para tratar con las tecnologías.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><font size="2" face="Verdana">M.G.- Una última pregunta. En los últimos años hemos visto digamos   -de cierta forma con optimismo- el avance de los sectores subalternos hacia   conquistas, hacia adaptaciones, usos y apropiaciones de diversos elementos que   nos ofrece este mundo moderno y globalizado. Pero también en los últimos años   -particularmente en mi país-y también en otros como el tuyo, hemos visto que la   cosa había estado peor; sobre todo cuando vemos en los campesinos una terrible   orfandad, una terrible marginación, sobre-explotación, un colonialismo con   otros nombres, con otros vestidos etcétera. Parece que la cosa fuese para peor   cuando desde la academia pensamos a veces de manera optimista. Pareciera que la   realidad es más dura. ¿Qué piensas tú que son los puntos centrales o cuáles son   los puntos urgentes ahora en los que la academia puede intervenir para tratar   de -no solamente- comprender estos problemas sino también tratar de afectarlos?.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">J.G.- Bueno esa es una pregunta complejísima, pero creo yo que   también puede ser respondida o sea, no puede, debe ser respondida de manera   aterrizada, en cada lugar, no aquí. Si que no puede haber recetas a   particulares, pero sí sé por lo menos te lo puedo decir de aventura, que ahora   nos embarcamos en la iberoamericana o en México yo me cambié. Ya no fundamos un   centro de investigación sino un laboratorio, se llama Laboratorio de   Comunicación Compleja, ¿Qué queremos hacer?. Investigar todo lo que podamos   sobre nuestras sociedades y nuestras ecologías simbólicas y </font><font size="2" face="Verdana">sobre nuestras ciberculturas. Pero también queremos desarrollar   cibercultura, es decir recuperar toda esa tradición a larga -a veces- dispersa   y difusa en América Latina de investigación y acción, de lo que llaman en   Estados Unidos la etnografía.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">La etnografía es donde, en un diálogo bastante complejo queremos   investigar comunicación compleja y queremos hacer comunicación compleja, yo   creo que en la medida en que las universidades y académicos hagamos de veras lo   que se supone que estamos entrenados para hacer.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">Estamos haciendo visible lo que la gente puede pedir de nosotros,   qué es lo que podemos poner efectivamente en circulación. No basta interpretar   el mundo hay que intervenir sobre el mundo. La cosa es intervenir de parte de   quien se dice que es folklore, de parte de quien se dice que están subalternos,   de parte de quien se dicen subalternos. Entonces eso implica un desarrollo de   cultura de comunicación y los académicos, con todo respeto, no estamos   acostumbrados ni estamos entrenados a desarrollar, estamos entrenados a llegar   a la gente a decirle qué hay que hacer y esa fue la perdición brutal de la   izquierda durante un tiempo: &quot;ustedes están enajenados, nosotros sabemos   quienes son los malos...&quot; A un campesino no hay que demostrarle nada, no   tiene que leer ningún libro especial para saber quienes son los que lo joden,   lo tiene clarísimo por generaciones y en cambio no hemos tenido categorías para   volver visibles y entendibles otras formas de organización y de comunicabilidad   que las poblaciones campesinas o urbanas semiurbanas todas mezcladas, han   desarrollado y son útiles o son inútiles.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">Entonces no hemos sido capaces de estar a la altura de las formas   de la organización de lo que la gente organiza. No tenemos categorías para   entender eso. Eso ha sido, insisto yo, como una de las graves no sé si   condenas, pero graves errores de las izquierdas latinoamericanas puristas,   autoritarias hasta el moño, profundamente verticales, que son incapaces de   dialogar. No escuchan. Yo creo entonces que el reto está en saber, en aprender   de veras el oficio, de saber hacer honestamente lo que hacemos y aprender a   desarrollar, no hacia otros, sino hacia nosotros mismos cultura de   comunicación.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">No estamos acostumbrados a conversar, sólo a conversar. La semana   pasada antes de venir para acá tenía un curso con la universidad, estaban algo   así como 25 pro-rectores de América Latina y la Universidad de México. Están   con estas gestiones donde les meten un curso de un mes intensivo para   prepararlos sobre gestión universitaria, presupuesto además metodología, no sé   cuanta investigación. ¿Ya sabes no?.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">Entonces la universidad me pidió si podía hacer un taller, el   &quot;laboratorio de comunicación compleja&quot;. Uno de los productos que   estamos haciendo son talleres de intervención para desarrollar cibercultura,   les hacemos unos tres tipos de talleres. Entonces pidieron que si podía   hacerles conocer sus nombres, que es dificilísimo, porque una cosa es trabajar   con profesores y otra cosa es trabajar con funcionarios. Y es increíble el   efecto que esto genera en la gente. O sea, no están con la menor idea. Hablo de   muchas categorías universitarias, de qué es conversar, a ver... piensen un día   de su vida. ¿Cuánto tiempo de su vida dedican a relaciones de tipo vertical?,   ¿a dar órdenes? o recibir órdenes y ¿Cuánto tiempo de su día le dedican a   conversar, a encontrarse y a conversar, a contemplar. Como nuestras ecologías   simbólicas, a pesar de la fecha y a pesar de Europa, siguen haciendo   contemplar, ¡observa!. Eso es perder el tiempo y una locura, ¿no?. Y créeme que   el balance es brutal. Habrá que hacer un balance como ejercicio. Es   impresionante el tiempo nuestro biotiempo que dedicamos a pura relación   vertical. Entonces a nivel de políticas culturales, hay menos casas de la   cultura, menos teatros de estos que tenemos aquí y más cocheras de la cultura.   Que vengan de abajo para arriba no de arriba para abajo. Esa es un poco la   idea.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">M.G.- El otro día me hablaste de que te gustaba mucho la música el   rock, háblame un poco de tus gustos particulares de tus épocas de estudiante.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">J.G.- Desde los diez.... a los trece años comencé a tocar el piano   exactamente como Charly García, como un animal &quot;Cuando era niño yo era un   animal&quot;</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">Descubrí el piano dentro de mi casa. Nunca quise estudiar. tenía   una hermana que es música, que es fagotista. Toca en la sinfónica nacional.   Nunca quise estudiar y empecé también por muchas razones existenciales, .... lo   que sea..., Si yo no llego al piano, me hubiera muerto. Algo me hubiera pasado,   me hubiera muerto, me hubiera matado qué se yo. Salidas brutales son esas ¿no?.   A mí me importaba un rábano tocar bien el piano. Sonaba el piano como un animal   y un poquito después empecé a hacer unas baladas, unas cosas así. Y por   historia de familia tengo buena tradición de gente con buen oído musical, mi   abuelo, mis papás, mis hermanos.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><font size="2" face="Verdana">Yo tengo muchos años. De mis años todos creo que dos o tres, de   los 46 que tengo, </font><font size="2" face="Verdana">he escuchado las mañanitas a cuatro a cinco voces. Entonces empecé   a hacer música a los 16 años. Formé mi primer grupo y empecé por la forma. Como   me pasa es algo muy extraño, pero me pasa dentro de la cabeza. Puedo ver,   separar la música de muchas maneras. Dirigía voces de los grupos.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">Entonces hice me gustara muchísimo por supuesto los Beatles,   música un poco más compleja también de otras épocas. También música de bandas   tipo Chicago, todos los 60 Estoy cumpliendo 14 a 15 años de formas   fundamentales, después me solté más y me metí intensivamente a escuchar y hacer   un poquito de música más compleja. Ya en el grupo yo hacía muchos arreglos de   música más compleja, tipo barroca, clásica o romántica, aplicada a lo que   hacíamos. Hasta estudiante de doctorado seguía haciendo música, participaba en   los concursos de la universidad.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">M.G.- ¿Compusiste alguna vez canciones? J.G.- Si, si, si,   canciones y obras más larguitas. M.G.- ¿Grabaste?</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">J.G. - No, la historia es bien chistosa porque éramos un grupo.   Nos invitaban a tocar en la XW La Voz de América Latina, empezaban así.   Entonces tocamos una vez en XW dos canciones, una mía y otra del guitarrista   que teníamos. Y le encantó a la gente y llamaron por teléfono. En vivo tocamos.   Ay qué bien¡¡ qué bien¡¡¡.. &quot;La próxima semana entonces tocan&quot;.   Porque lo que hacíamos era en español, todas te dan para conectar con la gente,   que se nos iba la vida, por así decirte ¿no?. Y regresamos a la semana   siguiente, tocamos y les encantó, &quot;nos gustó muchísimo&quot; decían y no   sé cuanto.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">Bueno muchachos, en dos semanas tocan en &quot;Siempre en   Domingo&quot;, que allá en México es el programa para el lanzamiento todos los   grupos han salido en &quot;Siempre en Domingo&quot;. Rocío Durcal, Ricky   Martin, todo el mundo se lanzó por Siempre en Domingo y, bueno. Como nuestro   objetivo no era ganar dinero, sino era tocar para la gente, escuchar y   difundir.... ¡si muy bien, véngase!</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">Entonces, me dijeron: ¿Están ustedes en el Sindicato verdad?.   ¿Cuál Sindicato?. Pos... el de músicos. Para nada, no estamos locos. ¿Qué es   eso no?. No pues, es que tienen que estar el Sindicato para tocar, sino no   pueden tocar y no pueden cobrar. No, no importa, si no nos importa cobrar,   tocamos así nomás. No, no pueden tocar, si no están en el sindicato. Entonces   fuimos a sindicalizarnos. Llegué yo allá al Sindicato. Fue una experiencia   maravillosa. Llegué al Sindicato Único de Trabajadores de la Música de México,   dirigido por Ben Ray, que era un tipo de orquesta, ... de esas bandas para   bailar y llegué ahí. Al entrar solamente, fue brutal... porque me encontré con   un letrero enorme que decía: &quot;Compañero músico, te esperamos pasado mañana </font><font size="2" face="Verdana">en el teatro no sé qué   para dar nuestro apoyo irrestricto a   nuestro candidato a la</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">Presidencia de la República porque   &quot; Abajo.., &quot;se   pasará lista y si no vienen se </font><font size="2" face="Verdana">descontará cuatro días de salario&quot;. Al entrara al Sindicato   de Músicos digo, ¿Qué mierda es esto?. Seguí caminando y me toca un señor ahí   mayor, un poquito gris y me dice: &quot;a ver... toque Do en un piano&quot;, y   me dice: &quot;a ver qué toca usted?. Tocó el piano y me puso, ...no sé... como   50 notas cifradas. Yo...&quot;no, no voy a tocar&quot;. Y me dijo, a ver toque   algo, entonces toqué y canté una canción mía y le gustó mucho y me dio licencia   de cantante y pianista, y fue la última vez que tocamos juntos.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">Entonces me retiré y me vine a trabajar la profesión académica.   Así cuando me preguntan, yo soy músico. Esto de la investigación me encanta   mucho, me gusta hacerlo, lo hago con placer, cuando me deje de gustar, este...   me dedico a la música.</font></p>      ]]></body>
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