<?xml version="1.0" encoding="ISO-8859-1"?><article xmlns:mml="http://www.w3.org/1998/Math/MathML" xmlns:xlink="http://www.w3.org/1999/xlink" xmlns:xsi="http://www.w3.org/2001/XMLSchema-instance">
<front>
<journal-meta>
<journal-id>1815-0276</journal-id>
<journal-title><![CDATA[Punto Cero]]></journal-title>
<abbrev-journal-title><![CDATA[Revista Punto Cero]]></abbrev-journal-title>
<issn>1815-0276</issn>
<publisher>
<publisher-name><![CDATA[Carrera de Ciencias de la Comunicación Social - Universidada Católica Boliviana San Pablo Cochabamba]]></publisher-name>
</publisher>
</journal-meta>
<article-meta>
<article-id>S1815-02762003000200012</article-id>
<title-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[LOS MEDIOS EN TIEMPOS DE INGOBERNABILIDAD]]></article-title>
</title-group>
<contrib-group>
<contrib contrib-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Tórrez]]></surname>
<given-names><![CDATA[Yuri]]></given-names>
</name>
</contrib>
</contrib-group>
<aff id="A01">
<institution><![CDATA[,UCB  ]]></institution>
<addr-line><![CDATA[ ]]></addr-line>
</aff>
<pub-date pub-type="pub">
<day>00</day>
<month>07</month>
<year>2003</year>
</pub-date>
<pub-date pub-type="epub">
<day>00</day>
<month>07</month>
<year>2003</year>
</pub-date>
<volume>08</volume>
<numero>07</numero>
<fpage>76</fpage>
<lpage>78</lpage>
<copyright-statement/>
<copyright-year/>
<self-uri xlink:href="http://www.scielo.org.bo/scielo.php?script=sci_arttext&amp;pid=S1815-02762003000200012&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><self-uri xlink:href="http://www.scielo.org.bo/scielo.php?script=sci_abstract&amp;pid=S1815-02762003000200012&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><self-uri xlink:href="http://www.scielo.org.bo/scielo.php?script=sci_pdf&amp;pid=S1815-02762003000200012&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri></article-meta>
</front><body><![CDATA[ <p><font size="2" face="Verdana"><b>Artículo</b></font></p>     <p align="center"><font size="4" face="Verdana"><b>LOS MEDIOS EN TIEMPOS DE INGOBERNABILIDAD</b></font></p>     <p>&nbsp;</p>     <p>&nbsp;</p>     <p align="center"><b><font size="3" face="Verdana">Yuri Tórrez</font></b></p>     <p align="center"><b><font size="2" face="Verdana">- Comunicación Social - Sociólogo.</font></b></p>     <p align="center"><b><font size="2" face="Verdana">- Maestría en Ciencias Políticas</font></b></p>     <p align="center"><b><font size="2" face="Verdana">- Docente UCB</font></b></p>     <p align="center">&nbsp;</p> <hr>     <p><font size="2" face="Verdana">Uno de los aspectos que pasó inadvertido en el balance de   la crisis de gobernabilidad producida en Bolivia en los meses de abril y   septiembre respectivamente fue el desempeño de los medios informativos para   abordar estos momentos conflictivos. El papel informativo de los medios en   democracia es relevante a raíz de que éstos y sus operadores (los periodistas),   se constituyen en la garantía de la libertad de expresión y además, junto a la   Iglesia Católica, son las instituciones de mayor credibilidad a pesar que los   partidos -institucionalmente y teóricamente- deberían articular las demandas   sociales hacia los espacios de decisión política; Sin embargo, ante el déficit   de legitimidad de las instituciones partidarias, los medios se transforman en   los portadores de las reivindicaciones sociales hacia las esferas de poder.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><font size="2" face="Verdana">Un conflicto social posibilita la manifestación de los   marginados del sistema político que tradicionalmente son excluidos no sólo por   las esferas del poder, sino de los propios sistemas informativos; pero cuando   éstos conflictos alcanzan niveles de rebelión social –como ocurrió en abril y   septiembre—y los cuales desencadenan en actos violentos que convierten a los   protagonistas de esos hechos sociales en actores noticiosos y, por lo tanto,   aparecen en los primeros espacios periodísticos, recién en ese momento   conflictivo los medios de información masiva les prestan la atención pertinente   por su alto nivel de &quot;importancia&quot; política y de &quot;interés&quot;   periodístico.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">Ahora bien, si un conflicto social logra coyunturalmente   una &quot;democratización&quot; de la comunicación como sucedió en Cochabamba   en abril en la que los medios abrieron sus micrófonos a los excluidos; pero,   paradójicamente, tuvo su efecto permisivo, porque la gente tenía una rabia   contenida desde hace mucho tiempo atrás y por lo tanto, los medios alentaron   una catarsis colectiva con peligrosas consecuencias. Pero la &quot;Guerra del   Agua&quot; reveló, entre otras cosas, en una insuficiencia informativa no sólo   en los momentos de alta convulsión social sino en los momentos previos al conflicto,   es decir, en palabras de José Luis Exeni, los medios   no fueron &quot;instrumentos de alerta temprana de conflictos&quot;.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">En el caso de la rebelión campesina de septiembre, el   hecho novedoso fue la irrupción de Felipe Quispe &quot;El Malku&quot;   en el escenario mediático. Un ejemplo ilustrativo de esta cuestión fue la   reunión programada para el día lunes 2 de octubre en CARITAS entre las   autoridades gubernamentales y los dirigentes campesinos con la mediación de la   Iglesia Católica, la Defensoría del Pueblo y la Asamblea de Derechos Humanos   que fue suspendida por la ausencia de Quispe. Mientras todos esperaban al Mallku en el diálogo, el dirigente campesino estaba   visitando las diferentes teledifusoras del país realizando su show mediático.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">Al respecto, el ex-vicepresidente de la República, Víctor   Hugo Cárdenas, escribió: &quot;El conflicto de septiembre mostró la   desinformación de los informadores (....) sobre la naturaleza de los actores   sociales y étnicos, sus rasgos básicos, fundamentos ideológicos, procesos   organizativos y el sentido de sus planteamientos. Entrampados en una lectura   personalista y caudillista de los procesos sociales, fueron cautivados por   declaraciones agresivas, insultos provocadores y discursos histriónicos, sin   propuestas consistentes aunque llamativas para las primeras planas&quot;   (Tiempo Político-La Razón 02.10.2000). En suma, el Mallku   fue un producto mediático que si bien era refutado en los editoriales; sin   embargo ocupaba los principales espacios informativos, no por la pluralidad   ideológica de los medios sino por las ganancias (en rating o en tirada) que   proporcionaba el tratamiento periodístico en torno a la figura de Felipe   Quispe.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">Ahora bien, un conflicto es positivo porque es una muestra expresiva que   algo no anda bien, pero en el momento que ese conflicto se convierte en   incontrolable se transforma en algo peligroso para la democracia boliviana   incipiente. En este contexto, la responsabilidad democrática de los medios es   importante porque frente a la crisis de representatividad de los partidos   políticos, los medios se convierten en portadores de las demandas sociales   hacia el sistema de decisiones políticas, pero eso no quiere decir perder la   verdadera dimensión social del trabajo periodístico que no sólo debe radicar en   (des)informar, sino fundamentalmente en orientar a la población, sobre todo, en   aquellos temas que por las sensibilidades que ocasionan en la población   requieren de un tratamiento riguroso y responsable. Sólo así los mass medias se transformarán en medios   informativos/orientadores y, de esta manera, se convertirán en verdaderos   protagonistas para la democracia boliviana a través de un papel de   responsabilidad informativa, no sólo sobre el poder sino de la pro</font><font size="2" face="Verdana">pia sociedad   civil que posibilite a los medios, mediante una tarea analítica, vislumbrar horizontes   conflictivos.</font></p>      ]]></body>
</article>
