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</front><body><![CDATA[ <p align="center"><font size="2" face="Verdana"><b><font size="4">POR UNA EDUCACIÓN SOCIAL</font></b></font></p>     <p align="center">&nbsp;</p>     <p align="center">&nbsp;</p>     <p align="center"><font size="4" face="Verdana"><b><font size="3">Virginia G. Moyano DOCENTE</font></b></font><font size="3" face="Verdana"></font></p>     <p align="center"><font size="2" face="Verdana"><b>Universidad Católica Boliviana-Cochabamba</b></font></p>     <p align="center">&nbsp;</p> <hr>     <p><font size="2" face="Verdana">Los sucesos acaecidos en nuestra ciudad de Cochabamba, la semana del cuatro   al seis de Abril del presente año, quedaran grabados en la memoria de todos y   habrán escrito una página más de la historia.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">La «tensa calma», como nombrara acertadamente un periodista de la Red ATB (cuyo   nombre lamentablemente no puedo acordarme ) reflejaba   muy acertadamente el surtido emociones que envolvían el caos citadino.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana"><b>Esto aún permanece en el ambiente.</b></font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">Se dice por lo general, que todo se confabula para que las cosas sucedan.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><font size="2" face="Verdana">Como espada de Damócles, el pueblo cansado, dio   su voz de protesta a la manera que saben. Gritó y desbordó una violencia   acumulada por los años de fustración y la gran   necesidad de ser escuchados.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">Por otra parte, los jóvenes dieron rienda suelta a su rebeldía, y por   instantes cambiaron el mundo y encontraron una causa. Las clases más acomodadas   pasaron de la indiferencia al miedo con una velocidad asombrosa y el Gobierno   mostró una ineptitud difícil de creer.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">Las coyunturas políticas pocas veces se dan en la magnitud en que se dieron   en Cochabamba esos días.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">Confluyeron diversos   hechos que fueron bien aprovechados, en función al legítimo reclamo de la   ciudadanía. Primaron voces viejas queriendo retornar a la palestra, sembrando la división, el desorden y la locura.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">A raíz de esa nefasta semana, la gente quedó golpeada. Una atmósfera de   incertidumbre mezclada con la necesidad de un profundo análisis, invade los corazones de todos. Las escuelas&nbsp;&nbsp; y&nbsp;&nbsp; las universidades han dado cobertura a   las razones que faltaron durante esos días y al punto de vista fresco de nuestros&nbsp; niños.&nbsp;&nbsp; Sin embargo, la   pregunta está ahí, latente É ¿qué nos pasó?</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana"><b>Un corto análisis.</b></font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">Pasan ya tres décadas desde aquel célebre discurso del no menos célebre&nbsp;&nbsp;presidente norteamericano Jhon F. Kennedy. Quien dejara al mundo su famosa frase «No   preguntes qué puedes hacer tu nación por ti; pregunta qué puedes hacer tu por   tu nación », sentando muy claro con esto, la necesidad de una acción individual   en el desarrollo del país.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">Durante&nbsp;el&nbsp;&nbsp;&nbsp;anterior Encuentro&nbsp;&nbsp;de C o m u n i c a d o r e s Latinoamericano, llevado   a cabo aquí en nuestra ciudad, pudimos notar los presentes, el pensamiento   unísono acerca de la urgente necesidad de transformar&nbsp;&nbsp;&nbsp;nuestros conceptos de forma tal que los   nuevos, den una mayor impulso al desarrollo.   Latinoamérica ha decaído notablemente, esto no es nuevo.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">Igualmente, se recalcó la importancia de repensar las políticas de   desarrollo, drigiendolas hacia la educación y la   participación ciudadana. Particularmente, le agregaría algo más, la   transformación de los medios de comunicación en promotores&nbsp;de&nbsp; la educación.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">Las diferentes ponencias que tuve el agrado de escuchar, me han llevado a&nbsp;creer    en una Latinoamérica que está   lista para dar sus siguientes pasos hacia una mejora social. Al menos ya se   están sentado las bases.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><font size="2" face="Verdana">El horizonte de la comunicación, se nos abre cual abanico de múltiples utilidades. Las teorías   emergen, no desde un plano académico, sino desde las experiencias. Los   diagnósticos están dados y muchas de estas teorías, ampliamente comprobadas.   Pero, ¿ qué hacemos individualmente por nuestras   naciones?</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">El pensamiento del ciudadano latino está envuelto en el sentimiento y los   afectos humanos, «Ése vive todavía en colectivo.» (Martín Barbero, 1999).</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">Se apasiona, movido por un fuego interno que es difícil de imitar. Creo que   es por esta razón que muchas campañas publicitarias extranjeras no han dado   resultado, al igual que muchas series televisivas que no han llegado a calar en   nosotros. Sin embargo, no podemos negar que vivimos en sociedades   paternalistas. No hemos cortado el cordón umblical.   Siempre existe una «entidad superior», a quién echarle la culpa de los males y   de quién depender. El gobierno; Dios; la Pachamama;   la naturaleza. La dependencia social, ha creado cadenas que atan a los   ciudadanos a burocracias inútiles. La corrupción y los malos políticos han   desfigurado la cara de la democracia. La gente ya no cree en ella, aún cuando el poder está en manos de todos nosotros, porque   el ejercicio ciudadano de elegir, de pagar nuestros impuestos, nos da el   derecho de escoger lo que consideremos adecuado a nuestros intereses y pedir   por ello.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">Por eso, es necesario educarnos y educar a nuestro pueblo.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">Es muy lamentable saber que mucha de nuestra gente no tiene acceso a la   educación. Tampoco a la oportunidad de informarse acerca de la solución a los   problemas que aquejan su vida cotidiana, como el alcoholismo, la violencia, la   drogadicción, entre muchos otros. Que la cultura moderna sólo se ha quedado en   el mero avance tecnológico, por tanto, no sabe cómo hacer valer esos derechos.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">La ignorancia nos ha sumido hasta ahora, en el famoso «sueño americano» de   donde nacen los extremos sociales. La indiferencia y el conformismo de las   clases educadas, en una inercia colectiva «las cosas suceden porque así siempre   es, ¿por qué cambiarlas?»</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana"><b>Educar para transformar.</b></font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">Una de las principales falencias es la educación en todo ámbito.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">La formal, la cual si bien está encaminando sus primeros pasos hacia la   Reforma, todavía deja muchos cabos sueltos al no contar con una credibilidad   asociada a una motivación y preparación de los educadores; y el abandono por   parte del Estado de las infraestructuras escolares.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">La no formal, prácticamente se ha reducido a la influencia familiar y del   entorno social. Parientes, amigos, el dice, el rumor,   entre otras muchas caras de la información, dictan las reglas del juego.   Mientras tanto el colectivo y su identidad, se van diluyendo en la grave crisis   económica que fracciona la familia y hace a los pobres aún más pobres.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><font size="2" face="Verdana">Los medios de   comunicación, son simples repetidores de las hegemonías culturales de moda. Han   sido arrasados por</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">lo intereses empresariales   y mercantiles. La producción nacional que en un tiempo proliferó a través de   los canales universitarios, poco a poco ha ido desapareciendo quedando algunos   pocos que se han adecuado al «mercado de la audiencia» y sin mucho contenido   que ofrecer.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">Si bien el Estado no ha sabido cumplir a cabalidad con su parte en la   responsabilidad que tiene con la educación, ¿ por qué no comenzar desde los   ámbitos privados?. ¿Por qué   no transformar los medios de comunicación en propulsores de campañas   educativas. De programas que creen espacios de reflexión para el ciudadano   común y lo encaminen en el proceso socializador que reconozca su identidad y su   valor social, impulsándolo a mejorar su condición de vida?</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">La comunicación es el vehículo que vincula la tecnología con la educación,   al brindarnos la oportunidad de conocer de cerca sus alcances y sus formas. Al   enseñarnos a usarla como una herramienta de desarrollo y no de exclusión   social. Cuando el qué decir y cómo decirlo se convierten en formas de respeto a   las identidades culturales y a sus necesidades. Son innumerable   las opciones en este aspecto.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">La educación social incentiva el pensamiento colectivo hacia una mayor   responsabilidad individual con el entorno. Brinda la oportunidad de una educación   encaminada al bienestar social; a la creación de espacios donde la información   adecuada sea la fórmula para resolver los problemas sociales que nos han   llevado a una especie de oscurantismo. Al decir la fórmula, hago referencia a   que, es a través del conocimiento que el individuo puede racionalizar su   entorno, no dejarse manipular por utopías de vida tan ajenas a nuestras raíces.   Se nos divide cuando no hay información. Cuando el ciudadano no se siente en   parte responsable de su ambiente y cree que sólo es responsabilidad del «otro».</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">Creo importante también crear una conciencia nacional encaminada hacia un   pensamiento unificado de desarrollo. Dejar de lado la herencia colonialista que   tanto daño nos ha hecho, creando y fomentando nuevos entes de educación social   que permitan a nuestros pueblos emerger de la ignorancia.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">Entremos todos a formar parte de este proceso. Nuestros pueblos están   sedientos de voz, de guías, de pensamientos. Hacen falta líderes que nos   muestren el camino de la transformación social. Que den luz a los tantos   proyectos que tan sólo están sembrando polvo en las gavetas de las   universidades y las oficinas burocráticas de información. Que le devuelvan al   pueblo la fe en la democracia y veamos la otra cara de la política. Para   lograrlo, todos tenemos que participar. Empezar por el trabajo individual, ¿qué   puedo hacer por mi nación? ¿cómo puedo mejorar mi   condición de vida?. Somos los afortunados estudiantes y educadores los que   tenemos la tarea de sembrar estas inquietudes.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">Reflexionemos en la necesidad de tomar de una vez la responsabilidad que   nos corresponde. De plantearnos que el colectivo está conformado por todos   nosotros y que de nosotros dependen el exigir, el dar y el construir una   sociedad unida, valiosa y útil. Es muy fácil observar la vida desde el cómodo palco de nuestras casas, a través de   nuestros televisores u otros medios de comunicación. Lo importante aquí es   empezar a descubrir aquello que nos une, no lo que nos separa. Encontrar la   forma en cómo transformar mi propio entorno en favor de todos, a través de   muchas acciones comunitarias que incentiven el desarrollo colectivo. Estas   acciones pueden ser desde la creación de cursos participativos&nbsp;&nbsp;sobre aspectos que se detecten necesarios para   mejorar la calidad de vida, o campañas de incentivo y reflexión hacia ciertas   actitudes que no deben continuar. «Si yo mejoro es seguro que mi entorno ha   mejorado ya o ha de mejorar». Pensemos entonces en la manera de hacerlo y   contribuir desde nuestros espacios al desarrollo de nuestros pueblos.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">«Si quieres que el mundo cambie, comienza por ti mismo.» (Grafitti citadino)</font></p>      ]]></body>
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