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<publisher-name><![CDATA[Carrera de Ciencias de la Comunicación Social - Universidada Católica Boliviana San Pablo Cochabamba]]></publisher-name>
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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[No sé, mi obsesión por lo popular no sé, pero quizás es un secreto homenaje que yo le hago a mi madre]]></article-title>
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</front><body><![CDATA[ <p align="left"><font size="2" face="Verdana"><b>Entrevista</b></font></p>     <p align="center"><b><font size="4" face="Verdana">“No sé, mi obsesión por lo popular no sé, pero quizás es   un secreto homenaje que yo le hago a mi madre”</font></b></p>     <p align="center">&nbsp;</p>     <p align="center"><b><font size="3" face="Verdana">Jesus Martín Barbero</font></b></p>     <p align="center"><b><font size="2" face="Verdana">Punto Cero.- ¿Qué formación tiene   usted?</font></b><font size="2" face="Verdana"></font></p>     <p align="center">&nbsp;</p> <hr>     <p><font size="2" face="Verdana"><b>Jesús Martín Barbero.- </b>Mi formación es de filósofo, filosofía. Primero en Madrid, después de pasar   5 años, mi primera estadía en Colombia fue del año 63 a diciembre del 68,   regresé a Europa y trabajaba en una organización de latinoamericanos asilados   que tenía su sede en Bruselas. Yo dirigía un Boletín, entonces convalidé mi   licenciatura española e hice el doctorado cuatro años. Residíamos en Bruselas.   Yo estudiaba en Lovaina y cuando terminé mis cursos de doctorado me fui a   París, estuve dos años escribiendo mi tesis en París y tomando clases con Paul Ricour, Alan Tourein</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana"><b>P.C.-¿</b>Qué tesis escribió?</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana"><b>J.M.B. </b>-Mi tesis de doctorado   es una historia bastante divertida, tituló “La palabra y la acción”, era de   esos años (60) por una dialéctica de la liberación. Por un lado, fue la crítica   de la lingüística a la sociología y de la sociología a la lingüística. Pero en   realidad esa tesis no está publicada porque yo hice todo lo contrario de lo que   era una tesis de filosofía en Lovaina, que era estudiar un autor y por tanto   era estudiar una obra, o un tema de un autor o un capítulo de algún autor. Yo   hice una tesis en la que habían tantos autores,   digamos filósofos importantes contemporáneos, como escritores y poetas   latinoamericanos y mezclé todo en un mapa que me costó siete veces romperlo,   porque mi lector de tesis era uno de los más valiosos que había en Lovaina,   pero más exigentes. La rompí siete veces.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana"><b>P.C.- </b>¿Cómo se llamaba él?</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><font size="2" face="Verdana"><b>J.M.B. </b>- Jean Ladriere, que era el amigo de Paul Ricour.   Me fui a París, yo estaba inscrito en Lovaina en sus seminarios e iba a los   cursos con Paul Ricour y él me ponía la nota en   Lovaina.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">Y lo de la tesis fue un lío porque primero me tocó   finalmente prescindir de dos capítulos para que Ladriere   me la aceptara, después fue una de las primeras tesis que se defendió en   castellano, creo que en Filosofía la primera.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana"><b>P.C.-</b>!En Castellano ¿En Lovaina?</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana"><b>J.M.B. </b>-Ya   había una tesis para homologar&nbsp;&nbsp;&nbsp; mi licenciatura española. Me   pidieron hacer una tesis, yo hice una tesis y la hice en Francés   y demostré que no tenía ningún problema. Entonces un grupo de Latinoamericanos   comenzamos a hacer campaña, porque en esos años admitían tesis en inglés, en   alemán, en italiano y había un momento en que en Lovaina habían más de 500   latinoamericanos, entonces comenzamos una batalla para legitimar y para que   empezaran a surgir las revistas en castellano. Hicimos todo un movimiento y   como había un centro de estudios latinoamericanos entonces nos apoyó un famoso   sociólogo con el que trabajó Camilo Torrez, el cura   guerrillero.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">Entonces, en el esquema de mi tesis, la primera parte era   objetivación, eran las formas de objetivación de la acción humana en el   lenguaje, el sentido de lo que hacemos en el lenguaje, pero al revés también,   de cómo el lenguaje no vive de sí mismo sino que realmente está articulado a la   acción. Es decir, si hay una pobreza de acción, el lenguaje es muy pobre, dicho   de una manera muy rápida.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">La segunda parte era comunicación y la tercera parte era autoimplicación o sea la emergencia del sujeto tanto en el   lenguaje como en la acción</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana"><b>P.C.-¿</b>Se podría decir que allí se aproximó a la comunicación por primera vez?</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana"><b>J.M.B. </b>-Si,   y allí mezcle ya lingüística con Chomski y semiótica,   especialmente con Roland Bartes   y Eliseo Verón. Cuando yo estaba en París, estaba el profesor Eliseo Verón y yo   no lo conocía. Pero un amigo argentino, amigo suyo, me pasó sus libros;   entonces yo me leí los primeros libros de Verón en París. Pero digamos que en   ese momento me interesaron unas cosas muy concretas.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">Comunicación era para mí en ese tiempo la imposibilidad   del sentido por fuera de la relación, básicamente yo estaba trabajando con este   famoso filósofo judío Revinas, no sé si has oído hablar de él, es un judío   francés, murió el año pasado, yo lo vi en conferencias. Cuando lo presentó Ladriere en una conferencia dijo Revinas, es el primer   judío que no se quita el sombrero delante de Aristóteles, que no le pide   permiso para hacer filosofía a Aristóteles. Fue uno de los principales   formadores de Derridá quien ha escrito ahora un libro   a su muerte, una despedida a Revinas, preciosa.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">En la tesis Ladriere me rechazó   tres veces el esquema, porque él me decía “Jesús tú no puedes hacer que el   mismo texto sea para un jurado de filosofía en Lovaina y para tus amigos en   América Latina. Era absurdo, o lo uno o lo otro, escoge!”.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><font size="2" face="Verdana">Entonces yo jodí y jodí, y me costó siete veces que me   rompiera el esquema. Llegamos a negociar un esquema que tenía un mínimo de   contextura filosófica, pero a la vez era lo que yo quería. Además era en   castellano y yo metía economía, sociología, lingüística, semiótica. Se   necesitaba un jurado de cinco miembros que tenía que ser gente que leyera (el   castellano). Ladriere no hablaba pero leía   castellano.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">Encontré al jurado que necesitaba, en eso él me respaldó, dijo   “¡Hagámoslo!”, “¡Por qué no se va a poder hacer tesis en castellano si tenemos   tanta cantidad de latinoamericanos!”.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">El me apoyó, lo que veía es que no era posible hacer las dos cosas. Entonces   fuimos al jurado, me pasó la tesis, y me dice. “Oiga, le cuento que el jurado   ya decidió sobre su tesis y me mandan decir que esto no es una tesis de   filosofía, que es un panfleto político, por tanto, venga a sabiendas de que le   van a dar la nota mínima, le van a aprobar pero le van a dar la nota mínima. No   me dirás que yo no te lo advertí”. Era un problema, porque yo sentía que no   tenía el derecho de recibir el diploma.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">Yo tenía un grupo de gente en París que quería ir conmigo   a la mesa de tesis, un grupo de latinoamericanos con los que convivimos   exiliados, querían ir a la tesis porque ellos me ayudaron a hacerla, estaban   orgullosísimos, sabían que era una bomba para un instituto como el de Lovaina,   que era muy bueno en filosofía tradicional, se llama Husserl, donde están los   famosos archivos de Husserl, de este famoso creador de la filosofía   contemporánea. Estos amigos míos querían ir, pero eran como veinte que querían   ir a mi defensa de tesis a acompañarme a Lovaina.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">Yo le dije a Ladriere que no se   preocupe, que estaba bien, porque el quería que me   pongan mejor nota. Llego y se anuncia la defensa de tesis, porque son públicas,   y se llenó de latinoamericanos. Primero porque era en Castellano, porque   evidentemente las tesis eran en francés, pero eso ya me hizo famoso y además   porque la gente se interesó, porque mi título era llamativo “La palabra y la   acción”, subtítulo “Por una dialéctica de la liberación”, se llenó. Entonces yo   comencé diciéndole al jurado, la verdad que yo no sabía el chiste que le iba a   hacer al jurado. Yo les dije “Hay tesis que son el punto de llegada de veinte   años de trabajo, pero también pueden haber tesis que pueden ser el punto de   partida para veinte años de trabajo, la mía es de las segundas”. El jurado fue   tan torpe, que en lugar de atacarme por la endeblez filosófica de la tesis, se   ponían a discutirme la imagen demagógica que yo hacía de América Latina. Se   contaba que había millones de latinoamericanos que tenían que renunciar a su   lengua materna para ser ciudadanos de primera. El lingüista que había me dijo   que yo era un populista, que era un demagogo. Yo le dije, ¿Usted sabe cuántos   habitantes tiene Guatemala?, ¿Cuántos habitantes tiene Bolivia?, ¿Cuántos   indígenas tiene Ecuador?, ¿Cuántos indígenas tiene Colombia?, ¿Cuántos   indígenas tiene Brasil?; entonces se han metido a discutirme de América Latina   los torpones, ¡Los volví mierda!, me aplaudieron, pero fue así mirá, se reunieron me dieron Gran distinción.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana"><b>P.C.- </b>O sea que ocurrió o contrario de lo se esperaba.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana"><b>J.M.B. </b>-Claro que salió Ladriere me abrazó y me dijo “Bueno, Jesús, lo que sí no me   podrás negar, es que has hecho tu tesis en un país democrático, porque que este   Jurado te diera gran distinción, con lo que tú has hecho, además con el   revolcón que has armado...”. Bueno él me dijo que ellos fueron los más torpes   del mundo, ¡Cómo se ponían a discutirme a mí!, yo ya llevaba cinco años en   América Latina.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana"><b>P.C.- </b>Y luego, ¿cuál fue el   siguiente paso importante hacia la comunicación?</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana"><b>J.M.B.</b>-Presenté la tesis en   diciembre del setenta y dos, en marzo del setenta y tres estaba de vuelta en   Colombia.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">Foto Barbero</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><font size="2" face="Verdana">Cuando regresé, la filosofía estaba en un momento muy malo como tal. El   marxismo se llamó Martha Harnecker, escolástica. Y en   las Universidades Católicas lo contrario,&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; antimarxistas.    <br>   Entonces yo no cabía allá porque yo venía muy preparado en autores mucho más&nbsp;contemporáneos (Foucault, Merleu Ponty) </font><font size="2" face="Verdana">Yo fui en barco y me llevé tres libros que los leí   durante 14 días del viaje desde Cartagena hasta Barcelona. “La dialéctica de lo   concreto”&nbsp;&nbsp;de   Carlos&nbsp;Cosin,   filósofo Checo muy   importante,&nbsp;los rusos lo   sacaron de la academia de ciencias de Praga, tuvo que ganarse la vida durante   años como taxista.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">Cuando&nbsp;   yo regresé, mi esposa estaba en una carrera técnica era   traductora&nbsp;y secretaria, porque el   gobierno había cerrado&nbsp;   las carreras&nbsp;de sociología y abrió una facultad de comunicación en una universidad privada   de Bogotá, de la que era Rector un amigo de mi esposa. El   me&nbsp;dijo, “sociología ahora no hay en ningún   lado,&nbsp;&nbsp;&nbsp; pero Comunicación es lo más parecido a Ciencias   Sociales. E n t o n c e s , después de dar clases de   Filosofía moderna durante algunos meses, marzo a julio, me ofrecieron&nbsp;que abra un área de investigación en esa facultad de Comunicación. Había una cosa rarísima, ahí se juntó un grupo de gente que   no tenía nada que ver con la facultad de periodismo.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana"><b>P.C.-¿</b>Cómo se llamaba la Universidad?</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana"><b>J.M.B.</b>- Tadeo Lozano</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana"><b>P.C.-¿</b> Quien era Tadeo Lozano?</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana"><b>J.M.B.</b>- Es un personaje del partido liberal.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">Bueno, entonces me llaman, me ofrecen tiempo completo de&nbsp;profesor,&nbsp; entre paréntesis,   mi esposa trabajaba de medio tiempo y ganaba mucho más de lo que yo trabajando   tiempo completo en la universidad-. Entonces entro y allí comienza mi historia,   armé un área con linguística semiótica y estéticas.   La experiencia fue preciosa, armé un seminario con profesores, pero duró un año   y medio, al año y medio nos echaron a todos, porque junto con comunicación se   abrió economía y estas carreras juntas teníamos la mitad de todos los   profesores de tiempo completo de toda la universidad que tenía como 22 carreras   y eso no era rentable para los dueños de la Universidad, que era para clase   media, mediana y mediocre. Nos echaron pero nos tuvieron que pagar   indemnización.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">Entonces cuando nos echan yo me quedé cuatro meses sin trabajo. El primer   trabajo que me ofrecieron, fue en la Universidad de Cali, era armar una Carrera   de Comunicación. Lo que yo hice fue una facultad de Ciencias Sociales sobre   Comunicación; con dos agravantes terribles, uno era como en Cali la pasión era   el cine y la música, una ciudad con una vitalidad de cineclubes, gente joven   haciendo cine; en ciencias sociales, cultura audiovisual</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">Entonces la aprobación de</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><font size="2" face="Verdana">esto fue terrible porque,   por un lado, llegó al consejo superior para aprobarla, cuatro decanos se   opusieron, porque había un experto derechista en Marx, y decía que el plan de   estudios que presenté era muy marxista, leninista, y por eso cuatro decanos se   opusieron a la aprobación de la carrera.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">Y algo que nunca había pasado y creo que tampoco va a volver a pasar en la   Universidad de Cali sucedió. Yo tenía un documento de la CIESPAL al cuál hice   una crítica y plantee una alternativa, porque de los 20 libros que editó   CIESPAL de Latinoamérica en esos días, no había uno solo medianamente crítico.   Lo que hacían era coger y armar con cosas de otros. Yo tengo todos porque fui   profesor de CIESPAL y cuando me regalaron el paquete de lo que habían publicado   en CIESPAL, casi los mato. Era atroz, la única disciplina crítica de la   comunicación era la psicología. Con un grupo de personas hicimos un plan en   torno a la concepción semiótica antropológica de comunicación. Luego hubo dos   días en que toda la facultad de Ciencias Humanas debatió el plan.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">Yo volví a Bogotá. El rector, un hombre joven, me llamó por teléfono y me   dijo “Jesús tienes que venir a cambiar tu plan”, hubo un profesor que hizo la   acusación de que no aparecía Willbur Schraam. El rector hizo un cabildo abierto en el Consejo   Directivo de latinoamericanos, con todos los profesores que quisieran, en la   sala magna del consejo. Asistieron en promedio 30 profesores por día y decían   cosas como, “...yo no soy marxista pero tengo un amigo marxista que dice que..” ó “Tengo un amigo que sabe de semiótica que dice   que...”. El decano era un viejo Marxista, dijo que todos los que tengan   críticas, lo hicieran por escrito y les daban ocho días. Cuando las entregaron,   el equipo que hizo el plan de estudios, nos sentamos realmente a discutir dos   días. Sabes cuántas llegaron, dos. Una de un profesor de matemáticas que hizo   su doctorado en matemáticas en la universidad del Valle, que echaba de menos un   curso de teoría de información contemporánea, eso fue todo. Guillermo, el   profesor de matemáticas, quería un curso de información matemática. Preguntaron   quién podría dar ese curso y él dijo, yo. La otra fue de un tipo de Educación   que hizo una carta sobre la ausencia de importantes estudiosos de la   comunicación, como Willbur Schraam;   fue tan ridícula su carta que le dije: ¿Usted ha leído la bibliografía?. ¿Usted puede comparar Willbur Schraam con Merton, con Parson, con Lazarsfeld, ¿los puede comparar?, ¿usted los ha leído?­   No-, entonces cómo me va a venir a decir que falta, la gente soltó una   carcajada. Habían programado dos días, en media hora se acabó el problema y   aprobaron.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana"><b>P.C.- </b>Qué pasó después?</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana"><b>J.M.B.</b>-Aprobaron y se me vinieron los periodistas encima.   Resultó que había un grupo de derecha que estaba preparando una revista   periodística. Había un grupo de periodistas que quería sacarme del país, porque   resulta que había en la constitución una ley que prohibía que un extranjero   pueda ser director de una radio o de un periódico. Armaron cosas que no tenían   nada que ver conmigo. El rector de la universidad tuvo que aclarar por carta,   porque se volvió una cosa de toda la universidad, que mi ideología y mi moral   no tenía n nada que ver con mi nacionalidad, hubo gente que me relacionó con la   guerrilla.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana"><b>P.C.-¿</b>Usted se consideraba marxista en esa época?</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana"><b>J.M.B.</b>-Nunca me he considerado. Mirá, siempre me hacen   ese tipo de pregunta; como yo sufrí el franquismo en mi</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">juventud y sufrí el   dogmatismo de la iglesia, cuando salí de Colombia yo ya no quise ser más nada.   Los cinco años que estuve en Bogotá yo dirigí un centro de estudios de cristianos   y marxistas, con biblioteca, con revista, yo traduje todo el texto de Althusser en Bogotá. Yo estava   muy metido, pero realmente nunca me consideré, te digo. Después de mi ruptura   con el catolicismo nunca más, ni me afilié ni nada. Tuve una formación fuerte   marxista, mi tesis que hice en España, fue con cuestionamientos a Althusser, a partir de teóricos del socialismo oriental, es   decir de Carlos Cosin de Petrovic,   filósofo yugoslavo y de otros. Entonces mi tesis fue sobre el marxismo.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana"><b>P.C.- </b>¿Cómo y cuando aborda la   cuestión de lo popular?</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana"><b>J.M.B.</b>-El primer seminario que hice en Lima fue acerca de la   cultura y lo masivo. Desde entonces me llamaron de Chile, de Argentina, de   México. Entonces yo comienzo a trabajar en lo popular y lo masivo, ellos graban   todo lo que dije en este seminario. Lo sacan al mimeógrafo y a partir de ese   texto yo comienzo a elaborar un proyecto de investigación. Lo paso al comité de investigación de la universidad; entonces   cuando yo cumplo mis primeros cinco años de todo, padre, abuelo, madre, estaba   a mitad de los cursos. Buscaba la plata para comprar los equipos de fotografía   le dedicaba 24 horas a la universidad, porque quería un año libre. El 80 me fui   a Madrid, y en ese año yo trabajé como nunca en mi vida, leí montones de   libros, de la manera más sistemática. Nunca lo volví a hacer. De cada libro   tengo un taco de fichas. Tenía amigos en Francia, hacíamos historia de los   espectáculos populares, historia del melodrama.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><font size="2" face="Verdana"><b>P.C.- </b>Hay un anécdota que usted cuenta en la introducción de su   libro “Matrices de cultura”, donde dice sentir un escalofrío epistemológico, al   ver un dramallón mexicano. ¿Ese es un momento   importante?. ¿Esa es la época?</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana"><b>J.M.B.</b>-Cuando yo iba al primer curso de estética Cali, llega la   película “Lágrimas del Monte”. Había un cine en el centro popular, que se llama   Cine México, en el que pasaban películas mexicanas y alguno de los alumnos me   dice, “Profe, aquí hay un fenómeno”, yo pregunté ¿Qué fenómeno?, “Pues una   película en el Cine México que lleva dos meses”, y llegó a tres meses, cuatro,   cinco, hasta seis meses. Cuando ya llevaba cinco meses yo ya me admiré, porque   en Cali las películas duraban ocho días, rarísimas duraban dos semanas, pero   ¿seis meses?. Yo dije este es un fenómeno   antropológico, entonces con un par de amigos profesores y algún alumno nos   fuimos a verla. Era un jueves en la tarde, lleno a las seis de la tarde, lleno   de hombres, habían poquísimas mujeres y la película es, no se   si usted la ha visto. Es de un famoso cantante, después supe que en Medellín   estuvo un año. Tu puedes preguntar a cualquiera del   sector popular, que le cante la canción de Lágrimas del Monte, se la sabe todo   el mundo, y después estuvo haciendo propaganda de la película.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">El hecho real es éste.   La película era un desastre, un desastre. Ideológicamente es la historia de un   tipo que se bate en la revolución porque le deja la novia. No era ni   revolucionario, por puro despecho. Pero el agravante era que el director era un   loco, el tipo montaba la cámara en cualquier cosa, e intentaba que hubieran   temporalidades como para alegrarse, pero se le perdían los hilos y no se   entendía nada. Entonces nosotros decidimos tomarnos la película como una   comedia y empezamos a reírnos a carcajadas. Eramos   como cuatro y de golpe se acercan dos hombres hechos y</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">derechos y nos dicen: “o   se callan o los sacamos”. Entonces yo me escurrí en el asiento y me puse a   mirar a todos lados menos a la pantalla y veo a estos hombres llorando de la   emoción, ¡llorando de emoción! Y allí fue mi escalofrío epistemológico, una   revelación. Yo dije, la película que esta viendo esta   gente, no tiene nada que ver con la película que estoy viendo yo, entonces yo   hice esta reflexión, “A ver... supongamos que yo fuera capaz de hacer mi   lectura de esta película y yo fuera capaz -imposible- pero supongamos- de   verterla a un lenguaje que pudiera leer esta gente en mi crítica”, ellos   debieron ver la misma película que yo vi, pero ellos vieron otra, ese fue mi   escalofrío.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">Entonces yo dije: “una de dos”, o yo me declaro Dios y toda esta gente son   retrasados mentales o yo tengo que aceptar que en medio de Cali hay indígenas   de culturas muy diferentes, pero no me refiero a los indígenas&nbsp;Bambianos, Paeses y Los negros   del Choco, no, no. En la mitad de Cali montones de gente no tienen nada que ver   con mi cultura. Son indígenas de otras culturas, ven otras cosas, disfrutan de   otra manera, lo que les toca es otra cosa. Entonces, yo mandé, les puse de tarea   a mis alumnos de Estética que fueran a ver la película, y que al salir, de la   manera menos artificial posible, invitaran a alguna gente: viejos, jóvenes,   mujeres, hombres a tomarse una Cerveza. Que les contaran si les había gustado   la película y porqué les había gustado y yo recogí todo aquello y hubo un   ejemplo, pero el ejemplo más brutal. Hubo un alumno que vino y me dijo, “Jesus, salí con un viejito, le invité cerveza, y le   pregunté ¿Qué fue lo que más le gustó?, y se le empieza a caer una lágrima y me dice el perrito”. Mi alumno   le dijo ¿el perrito?, ¿Cuál perrito?, “¡Cómo pues!, ¡el perrito!, ¡es igualito   a uno que yo tuve cuando era chiquito!”. Todo lo que sacó de la película era   acerca del perrito, y empezó a contar de su vida, o sea la película era el   perrito, preguntamos a todos los que habíamos visto la película, ninguno había   visto al perrito, ninguno de nosotros lo vio. Es decir, la mirada es selectiva,   y para este viejo, este perrito era su vida, era la época más feliz de su vida,   entonces lo que le llenaba de emoción no era la película, era su vida, era   verla condensada allá.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">Qué hago yo aquí haciendo análisis marxistas, de clases, de alienaciones,   de ideología? Esto es lo peculiar, nosotros no   entendemos nada, eran las dos cosas, lo que yo no vi que ellos ven y cómo yo   separo totalmente lo que veo de mi vida, es un objeto de análisis. No digo que   no disfruto, lo que disfruto es una cosa, otra lo que veo.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">Cuando este viejo me cuenta la vida a partir del perrito, yo he dicho   muchas veces, después de tanta investigación en telenovela, hay una sola cosa   qué descubrir, realmente, y es que la gente disfruta mucho más una novela   contándola que viéndola. En los centros populares la telenovela es un modo de   convertir en narrativa su experiencia.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">Esto&nbsp;me iluminó enormemente,   en palabras muy tontas, yo estoy en posesión de un secreto, yo tengo que   trabajar este secreto.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana"><b>P.C.-</b>Si ese fue un punto de partida,&nbsp;¿cómo&nbsp;se profundiza ese su   interés por conocer los procesos de producción de sentido y de las mediaciones?</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">Foto 2</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><font size="2" face="Verdana"><b>J.M.B.</b>-Yo regreso a mediados del 81, y en octubre del 82 era el   gran congreso de comunicación, era sobre comunicación y poder que organiza la   recién fundada FELAFACS, además por primera vez estuvieron los tres grandes   españoles: Moragas, Martín Serrano y Román Gubert.   Estuvo Mattelart y todo el mundo habló de   tecnologías. Yo hice una conferencia, que fue una cosa muy linda. En medio de   toda esta cosa de tecnología yo hice una ponencia sobre las brujas del siglo   XVII, los anarquistas españoles del siglo XVIII, o sea, mi descubrimiento de   que realmente existía una veta histórica de estética popular, de prácticas de   comunicación populares, ahí terminó la ponencia. Fue de los congresos más   grandes que hubo, en el auditorio más grande de Lima que es el del Pacto   Andino. Un muchacho levanta la mano y me dice “Oiga, ¿cuál es esta obsesión   suya con lo popular?. Todo el mundo ha estado hablando   aquí de tecnología, de hoy, de lo contemporáneo y usted me viene aquí a hablar   de brujas”, como diciéndome usted está loquito. Así fue la pregunta. ¿Sabes la   respuesta que yo di, que me salió absolutamente espontánea y que después tardé   años en descifrarla? Yo respondí a este muchacho: “No sé, mi obsesión por lo   popular no sé, pero quizás es unsecreto homenaje que   yo le hago a mi madre”..... y después yo me pregunté ¿Qué fue lo que quise decir?, además en una cosa completamente   académica.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana"><b>P.C.- </b>Cómo fue esa interpretación?</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana"><b>J.M.B.</b>-La Universidad Nacional de Bogotá tuvo un programa en el   Canal Cultural Nacional que se llamaba “Historia de bida”   -con b larga-. Y era la historia de los creadores de la Universidad y a la   primera persona, un profesor que entrevistaron, que no era de la Universidad   Nacional, fue a mí. Dieron unos programas muy lindos, fueron a Cali, a mi casa.   Yo coloqué una foto muy linda de mi madre, que murió cuando yo tenía diez años.   Es una foto que yo saqué de un medallón que tenía mi padre, cuando mi padre murió yo cogí esa foto y la   hice agrandar. Entonces yo puse la foto de mi madre e hice una elaboración de   lo que quise decir en aquella conferencia. Luego de la guerra, mi madre, cuando   no quedaba nada de nada, ayudaba a todo lo que era solidaridad, ella manejaba   el dinero. Yo me había dado cuenta que mi madre era como la síntesis, lo mejor   de la cultura popular. En mi pueblo en invierno la temperatura bajaba veinte   grados bajo cero, había nevadas que dejaban las puertas de las casas tapadas y   se tardaba semanas en sacar la nieve. Sólo salían los hombres a la calle. Yo   tengo imágenes de niño, de los hombres que llegaban con pasamontañas, sólo se   les veían los ojos, los mocos se les salían y se les congelaban. Y en medio de   la guerra mi madre, se iba a la iglesia tarde, que era una nevera. Mi padre le   decía que se iba a agarrar una pulmonía. Entonces cuando yo leí a Marx que   decía que la religión era una alienación; yo dije, lo que yo vivía en mi casa   no era alienación, era otra cosa, porque yo oí decir tantas veces a mi madre   que ¿de donde ella sacaba las fuerzas para irse media   hora a incarse de rodillas a la iglesia?, Sacaba   fuerzas para querer a la gente, organizarla. Y realmente fue así que me salió   aquella vez esa respuesta del inconsciente, en el lugar menos apropiado y eso   me marcó mucho más, porque empecé a recuperar, ahora de manera consciente, que   yo venía del pueblo.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">Cuando ya había atravesado todas las barreras para estar en la cultura más   elaborada, intelectual, pero percibí que las bases de mis gustos eran vulgares.   Entonces, me ayudó una frase que leí y es que “nadie puede investigar realmente   algo, con lo que no tenga una secreta complicidad”.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">Este encuentro de Lima me marcó enormemente, para la mayoría fue   desconcertante, pero hubo unas cuatro, cinco personas que me dijeron, “seguí   por allí, mandá al carajo todo el resto”, me   alentaron, me empezaron a invitar</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana"><b>P.C.- </b>¿Y cómo surgió la idea de mediaciones?</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana"><b>J.M.B.</b>- La primera idea surgió de un libro de Martín Serrano   que se llama “La mediación social”, pero no tiene nada que ver, porque la   mediación social son los medios, son los medios como mediación, o sea lo que la   frase de Mc Luhan dice los medios nos son el mensaje   pero si la mediación. Cuando yo leo este libro de Martín Serrano, lo conocí a   él personalmente. Fue en Madrid donde lo conozco, yo me di cuenta que mediación   es justo la categoría con la que estoy trabajando, pero no tiene nada que ver   con la de Martín Serrano, porque yo no estoy mirando los medios como mediación,   sino al revés. Las mediaciones que posibilitan a las tecnologías convertirse en   medios de comunicación. Es otra cosa, me ayudó el libro en la medida en que me   puso a hablar de mediación, pero no como él las indentifica   y dice que la mediación es el medio, en lugar de el medio es el mensaje, el medio es la mediación.   Pero lo que yo quería decir es todo lo contrario, que para que una tecnología   se convierta en medio es porque hay unas mediaciones históricas. Esto es lo que   yo empiezo a elaborar en Madrid a partir de este libro, pero contra este libro,   yo estaba pensando en las mediaciones de mi formación.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">Yo me doy cuenta en mi libro que tengo un secreto y que no puedo romperlo,   cuando intento escribir la mediación doy mil vueltas, yo lo que muestro son   mediaciones históricas, cuando yo inicio el planteamiento de la cultura obrera   como cultura popular, estoy hablando de mediaciones. Después cuando ya me meto con prácticas concretas como el   melodrama, la gráfica popular.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">Yo descubrí que los dueños de los periódicos no entendían,&nbsp;&nbsp;deberían aprender cómo podía leer la gente que no   sabía leer.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana"><b>P.C.</b>- Lo mismo que los periódicos sensacionalistas.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><font size="2" face="Verdana"><b>JMB.- </b>Exacto. Es allí donde yo empiezo a trabajar. Entonces,   hay unas mediaciones culturales. Una de las cosas que me parece un hallazgo, es   el folletín, un cuento que quiere ser novela pero no quiere hacer novela,   porque en realidad el melodrama acaba con el fin de hadas, cuando la novela acaba&nbsp;&nbsp;siempre trágicamente, cualquiera de las   grandes novelas tienen un final trágico. Pero trágico a lo griego, mientras el   melodrama es un cuento de hadas. Entonces porqué acaba así, es porque la   estructura narrativa y la estructura cultural es la del cuento y es como los   dueños de&nbsp;&nbsp;los&nbsp;&nbsp;&nbsp;periódicos   entendieron que la matriz narrativa popular, era el cuento popular y era el   cuento de miedo y de misterio. Entonces mezcla un montón de géneros, lo cuál no hubiera hecho nunca la burguesía, porque la   burguesía separa cada cosa en su lugar, mientras que los sectores populares   siempre han revuelto todo. Si tú miras una vitrina popular es igual que el   melodrama, lo junta todo:&nbsp; zapatos,&nbsp; con alimentos, con calendarios de   mujeres desnudas, todo está mezclado.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">Me di cuenta que yo   había descubierto una matriz, es cuando me agarro de la palabra matriz, porque   esto me da claves para entender una vitrina, me da claves para ver como camina   la gente. Empiezo a ponerles a los estudiantes a estudiar esto: ¿Cómo camina la</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana"><i>“Acabo de   descubrir que los europeos confunden la vista con el tacto”</i></font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">gente en Bogotá, en la plaza Bolívar y en la calle 15? que parecía que   había un ángel exterminador que ya no dejaba pasar a los sectores populares; y   ¿Cómo camina la burguesía en la 85, de la 85 a la 100 por la carretera 15?,   ¿Qué hace el domingo el sector popular, se viste de fiesta, se pone zapatos   nuevos, se pone corbata; mientras que la burguesía se pone jean, se informaliza totalmente, entonces veo que hay dos estéticas   completamente distintas; el domingo para la clase media para arriba es la   camisa de sport, los jeans, los tenis y además es el día de la máxima&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;   privatización,    <br>   mientras para los sectores populares es el día de la celebración colectiva. Me   di cuenta que esto vale para todo, aquí hay una cosa histórica&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;   muy&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; fuerte, además me voy dando cuenta que   esa matriz se va expresando a lo largo de la historia en mediaciones, que van a   permitir que exista un cine popular, que exista una música popular, etc.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana"><b>P.C.- </b>Considera usted que la noción de mediaciones que usted   trabaja o publica el 87, se ha convertido en una ruptura en las corrientes   teóricas latinoamericanas y también, me imagino, que tienen un impacto   relevante en&nbsp;Europa. ¿Usted considera que ha   sido bien captada su idea? ¿Cómo se considera usted frente a este hecho:   ruptura?</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana"><b>J.M.B.- </b>La ruptura se produce, desgraciadamente en algunos casos   fue una mala ruptura, porque yo no estaba&nbsp;negando la necesidad de seguir haciendo otro tipo de análisis. Había que seguir estudiando   la estructura de propiedad. Ahora, una de las partes que doy a las mediaciones, es que coloco en el centro al receptor, la   gente, la vida cotidiana de la gente, no el emisor ni el mensaje. Entonces aquí   es que hay una explotación, mucha gente va a decir, usted abandona el terreno   de la producción, que es donde está la estructura de producción capitalista.   Esto dio lugar a muchos malentendidos.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">Enrique Sánchez, a los dos o tres años que salió el libro, hizo acusaciones   muy graves, no a mí, pero si a las lecturas que se estaban haciendo en México,   donde ya no se podía hablar sino de mediaciones. Hacer sociología del medio,   hacer economía del medio, ya no. Entonces yo creo que hay algo que se produce   continuamente en la vida académica, y es que el pensamiento se convierte en   slogan, se convierte en fórmula. Entonces ya no piensas, no es algo que te   cuestiona, no es algo que te complejiza, sino que te facilita las cosas, es una   receta, coges esta receta.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana"><b>P.C.- </b>Se me ocurre un ejemplo, en la teoría de la dependencia   aparece un slogan que es “hagamos la comunicación horizontal”, y la gente   empieza a utilizarla como cliché. No se da cuenta de la complejidad que existe   dentro de una relación.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana"><b>J.M.B.- </b>Exacto, esto es lo que pasó. El libro yo lo controlé,   pero aún controlándolo tiene una carga filosófica muy   fuerte. Es decir, para la mayoría de los profesores, que lo único que habían   hecho era estudiar comunicación, era un libro que los desafiaba demasiado.   Entonces cogían frases sueltas, a mi me llegaba gente   desde las universidades de Bogotá, me mandaban los alumnos, para hacerme   entrevistas y lo que yo veía a través de los alumnos, era la deformación   absoluta. O sea, toda mi teoría de lo popular desde la edad media, no habían   entendido nada. Era un cliché, una receta más. Era folklórico. Ellos iban a   captar lo popular con una cámara fotográfica, como decir “mirá   allí lo popular estaba caminando por la calle”. Yo diría que, desgraciadamente,   el campo de comunicación ha tardado mucho en poder asumir lo que realmente   había de desafío real, de pistas para una complejidad nueva.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><font size="2" face="Verdana">Quienes trataban de entender mucho más fueron gente que no tenía nada que   ver con comunicación. Por ejemplo, un grupo de historiadores de Buenos Aires,   comandados por el hijo de José Luis Romero, el autor del libro del libro que   recomiendo “América, las ciudades y las ideas”, el hijo con un grupo que estaba   estudiando historia de los sectores populares en los barrios de Buenos Aires.   Toda la emigración europea, cómo se configura una clase obrera, una cultura   obrera, los años 15, 40 más o menos, con sus bibliotecas obreras, con sus   clubes obreros, con sus pequeñas clínicas obreras, con su construcción obrera   de la sexualidad, de la salud, del cuerpo, que rompe con la iglesia católica.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">Me buscan, yo voy al primer encuentro ya no con gente de comunicación, más   bien gente de estudios culturales, de ciencia política. Me dí   cuenta que estos tipos estaban leyendo mis libros, y que además estábamos los   mismos códigos. Tuve encuentros preciosos con estos señores en Buenos Aires,   con antropólogos en México, Brasil. Lo que te quiero decir es que, la gente que   entendió el libro, la gente que le sacó el jugo, no fue la gente de   comunicación.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana"><b>P.C.- </b>Usted cree que la causa de esa lectura equivocada se deba a una suerte de   pensamiento maniqueísta que vio que lo que usted   proponía debía ser exactamente lo contrario de lo anterior</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana"><b>J.M.B. </b>-Claro, exactamente, una de las leyes, de las lógicas, de   la vida académica son las modas y las recetas y las recetas operan   maniqueamente. Salimos de esto para entrar en este otro, de una fe a otra fe.   Lo que pasa es que también el nivel general de las escuelas de comunicación,   desde el punto de vista del pensamiento es muy bajo.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">Yo llegué a tener esquemas de otros tres capítulos, porque armé todo un   capítulo sobre el género por antonomasia, históricamente popular que es la   comedia y odiaba la historia del género comedia. A la historia de este otro   fenómeno moderno que es el humor. Entonces, escribí un capítulo sobre eso que   quedó pendiente y tenía otro capítulo mucho más filosófico. O sea, yo traté de   que el libro fuera legible para la gente de comunicación, a sabiendas de que yo   les estaba sacando por completo de su campo. Pero para mi, por ejemplo, una partecita, que es el final de la   segunda parte que es dónde me meto en otras cosas. Es el empalme del melodrama   con todo este mundo del music hall, el cabarete, que es otro gran espacio de la música popular.   Ahí tenía bibliografía y todo para trabajar esta línea. Digamos es por donde yo   esperaba se fueran metiendo a estas cosas, la gente se metiera a hacer   investigaciones sobre esto.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana"><b>P.C.- </b>Un poco cambiando de tema. No sabía yo su gusto y su   nivel disfute de la música. ¿Usted   está de acuerdo que la música puede servir como una especie de espejo en el   cuál se pueden analizar los conflictos culturales</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana"><b>J.M.B.- </b>Yo hice una vez una conferencia sobre el Rock, y yo   comencé diciendo que los griegos ya nos dieron la clave. Para los griegos, la   música son dos cosas muy fuertemente contradictorias pero enlazadas. Por un   lado los griegos ven ya en la música la manifestación más expresiva del   carácter de un pueblo, ese conjunto de rasgos. Pero por otro lado, los griegos   ya tienen una visión de que la música es un vehículo de educación, porque es   medio cuerpo medio alma. Es espiritual, es el arte más espiritual, lo más   inmaterial del mundo. Para los griegos era como transformar al animal humano en   ser racional. Pero a la vez los griegos vieron que este factor de la música   posibilitaba y que a lo largo de la historia ha sido educación nacional, que   también ha sido usada por los alemanes, por ejemplo ,   para convertir a la gente a su pensamiento.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">La música es una las dimensiones de lo humano, de lo más complejas, más   ricas, no se puede agarrar, se te escapa. Para mi eso   desde mi formación de filosofía, yo viví en mi experiencia de meterme en el   mundo latinoamericano, en el mundo colombiano, la música ha sido clave. Yo he   vivido el encuentro con la zamba argentina, yo tenía discos   por cantidades y además tuve la suerte de pasar una noche casi entera en el   lago de Ipacaraí. Lo que me volvió latinoamericano   fue el conocimiento, la fascinación por la música, no sé si conoces este grupo   venezolano, llamado Contrapunto, fabuloso. Lastimosamente una vez me robaron   todos mis discos, antes de que me casara, tenía cuatro discos de contrapunto.   Tuve olfato para encontar estas expresiones, este   grupo era una cosa hermosísima, tenía un bajo, esa voz de ese bajo es tierra   pura. Yo me hice de música porque viajé por muchos países, los conflictos, las conplejidades raciales están allí. Han dejado marcas tan   fuertes que uno se mete en la música y toca, no toca palpa.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">Acabo de descubrir que   los europeos confunden la vista con el tacto, pos claro, cómo vas a disfrutar   la escultura si tú no tocas. La escultura es volúmen,   es frío o es caliente, es liso o es rugoso. No vas a apreciar una escultura como si fuera una pintura, que   sólo la puedes ver, atrofiando el sentido del tacto. En África dicen que tienen   miles de maderas, distintísimas, unas son masculinas otras son femeninas. No   tiene nada que ver, si tu no   puedes tocarlo. Eso no pasa por la cabeza o por los ojos, pasa por la piel. Y   la música está más cerca del tacto que de la vista. Es lo más corporal del   mundo, te da escalofríos. Eso me ha pasado muchas veces, eso sí, Colombia en su   música me ha marcado. Cuando yo estaba Europa, estudiando y ponía un Bambuco, a   mí se me ponía la carne de gallina. Realmente el cuerpo reacciona, allí mismo,   me dan ganas de llorar, es totalmente físico, no puede haber música sin que el   cuerpo reaccione. Te das cuenta que cantar Rock es poner el cuerpo a   expresarse, entonces, la música pone el ritmo pero no pone más, claro que hay   cosas con la letra sí, pero como la voz es tan rota, tan desgarrada,&nbsp; tan desagradable, realmente lo que yo siento es que nos   habla en un prelenguaje. O sea, el Rock está   devolviendo a la canción, a la dimensión de canción, a una especie de pre   lenguaje, que se parece más a los gritos de los bebes, o de pueblos&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;   salvajes,&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; esprelingístico;   y es algo que tiene que ver con que la juventud es presa de lo que va a venir a   través de su rabia, de su desasón, de su confusión,   por lo tanto la música lo que hace es cantar esa desasón,   ese malestar y eso más allá de que la letra diga piropos a las mujeres.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana"><b>P.C.</b>- Considera que el rock es la forma de expresión de   identidad más fuerte para los jóvenes del mundo a fines del sigl   XX? Hay un trabajo de una</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><font size="2" face="Verdana">española y una francesa   donde se llega a la conclusión de que la música es el idioma de la gente joven.   Y dice también que el ser joven hoy en Europa es hacer fila para encontrar   trabajo, o sea, la juventud dura lo que tú duras haciendo fila para encontrar   un trabajo. Y segundo, la información que realmente interesa para la   construcción cotidiana del sentido de la vida le llega a la gente joven a   través de la música. Es por allí que les llega el sentido de la vida, a través   de la música.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana"><b>P.C.- </b>Le voy a hacer escuchar música de un grupo cochabambino   de un sector underground. Es música hardcore. El grupo se llama Llajaty   Kjaparin.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana"><b>J.M.B.- </b>Grábame esto por favor. Estos son grupos minoristas y en   los que realmente la letra sigue siendo importante.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">Tuvo que llegar el Rock en castellano para que en cada país, se viera que   se estaba dando otro mundo, como diría Benjamin,&nbsp; otro sensorium,   que va de punta a punta en el planeta. Como dice ahora Mattelart,   que esta dimensión de la globalización&nbsp;&nbsp;está estructuralmente   atrapada en el desarrollo de capitalismo.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana"><b>P.C.- </b>Es un proceso histórico que comienza en el renacimiento o   antes, no?</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana"><b>J.M.B.</b>-Un momentito, claro que tiene dimensiones estructurales,   en términos de que el mundo funciona así. Pero eso no le quita nada para   hablarme de que estamos entrando en otra época, otros modos de ver, otros modos   de oír.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">Hay un muchacho que en su tesis dice que la clave es lo que llama la   “cultura acústica” y él dice que para analizar clip, el vídeo clip hay que   analizar la clave, y la clave es el ritmo y el ritmo lo pone la música. La   gramática del vídeo clip no está en la imagen, está en el ritmo. Entonces él   elabora una pequeña teoría antropológica de que la cultura del vídeo clip no es   la cultura oral, sino la cultura acústica que es otra cosa Yo creo que es una   pista fabulosa para estudiar: la sonoridad y allí está la mediación entre lo   oral y lo visual.</font></p>      ]]></body>
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