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<publisher-name><![CDATA[Carrera de Ciencias de la Comunicación Social - Universidada Católica Boliviana San Pablo Cochabamba]]></publisher-name>
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</front><body><![CDATA[ <p align="center"><font size="4" face="Verdana"><b>NUEVOS FANTASMAS CIUDADANOS PARA EL PERIODISMO</b></font></p>     <p align="center">&nbsp;</p>     <p align="center"><b><font size="3" face="Verdana">Rocio Zabaleta M.</font></b><font size="3" face="Verdana"></font></p>     <p align="center">&nbsp;</p> <hr>     <p><font size="2" face="Verdana">En tus ojos, en medio de dos faros hay un siglo que pasa   a cada instante como una espiga oscura en la memoria.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">El estado actual de la problemática de los media aconseja   indagar sobre las nuevas formas y nuevas funciones de la comunicación en   sociedades tan diversas y complejas como la boliviana.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">Estas funciones deben dirigirse a plantear prioridades   para los medios de comunicación, pero en base a un continuo y vigoroso proceso   de crítica y autocrítica sobre su real papel en la sociedad boliviana de fin de   siglo.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">Hoy es necesario preguntarse qué trascendencia tienen los   mensajes, qué lugar ocupa el periodismo en el tejido social, qué relación   existe con el poder político y otras formas de poder, pero sobre todo cuál es   su trascendencia en la inserción social de los ciudadanos.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana"><b>LA PRENSA DE FIN DE SIGLO ¿CUARTO PODER DEL ESTADO?</b></font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">El siglo XX es el periódo histórico donde la   creación de mitos se convirtió en una exigencia de la industria cultural, de   ahí proviene</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><font size="2" face="Verdana">esa falsa creencia de que la prensa y los medios podían convertirse en una   instancia de poder comparable con los tres poderes reconocidos al Estado; se   llegó más lejos incluso, al plantear a la prensa como un primer poder por su   capacidad de aglutinar las demandas sociales en base a la información. La   pregunta que surge entonces es ¿Primer o cuarto poder?, la respuesta es ni lo   uno ni lo otro.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">&quot;El poder se puede ejercer y de hecho se ejerce, a   través de ellos (los medios), pero éstos, por sí solos, no poseen tal poder,   distinto es postular que comportan &quot;poderes&quot; (persuasivo,&nbsp;formativo, educativo, etc.) o mejor que implican posibilidades de   acción.&quot;(Orive, 1994:118)</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">Lo planteado anteriomente nos   sitúa en un marco referencial que puede ser útil a la hora de rebatir un   argumento manejado hasta la saciedad sin un verdadero raciocinio&nbsp;ni&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; análisis, recordemos que el fenómeno del periodismo no puede alejarse del uso de los mass media como instrumento, pero de ninguna manera podemos   exacerbar el poder del periodismo&nbsp;atribuyéndole capacidades modificatorias radicales al interior de la sociedad; el poder de la   prensa unido al de los medios masivos es un poder completamente diferente al planteado anteriormente; podemos atribuirle dos capacidades concretas que emanan de las funciones   sociales que le toca desempeñar:&nbsp;Poder globalizador y Poder   mediador.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">Un poder globalizador nos comporta aquella capacidad de   reunir fragmentos de la compleja realidad social y plasmarla en diferentes ámbitos , éstos se asemejan a poder&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; representar&nbsp;los acontecimientos   mostrándonos&nbsp;cuadros parciales   de los mismos, nunca la totalidad en su compleja magnitud, esa complejidad está   ajena al periodismo precisamente por los límites de espacio, medios, formatos y   géneros de información. Pero, en qué sentido es un poder globalizador?, en el   sentido de plantearnos una mirada general al espacio social y a los hechos que   se suceden en él.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">Un poder mediador nos sitúa más en un espectro de ejercicio de diálogo   ciudadano, donde a través del fenómeno social que llamamos periodismo   ejercitamos una suerte de diálogo ficticio entre sectores de una misma   sociedad; qué hace el periodismo acá, no es ejercer la labor de mediador, en el   término exacto, sino de árbitro que intenta canalizar y guiar ese   &quot;diálogo&quot; a través de la información. Este poder está estrechamente   ligado a lo que vendríamos a denominar las corrientes diversas de opinión   pública que surcan un sistema social y que son quienes vendrán a definir parte   de la agenda informativa.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">Normalmente se plantea una capacidad periodistica   (del fenómeno en su conjunto) de constituirse en una voz pública capaz de   configurar el pensamiento común, realidad imposible para una sociedad   latinoamericana como la nuestra, inmersa en una serien de variantes económicas,   sociales, culturales, políticas, lingüísticas y étnicas donde el pensar común   se convierte en una utopía desmenuzada por la multiplicidad de líneas de   pensamiento sobre hechos de interés ciudadano.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">Plantear esa unificación sólo es posible en el caso de circunstancias   extremadamente favorables que den lugar a un acuerdo simbólico entre estamentos   de la sociedad, en Bolivia un ejemplo claro fue el fenómeno del Fútbol que   permitió el planteamiento de una posición nacional unificada y sólida, la   información periodística en el caso que nos ocupa fue eje fundamental que   articuló las demandas de la sociedad y las &quot;unificó&quot; hacia la idea   del &quot;equipo de todos&quot;; sin embargo, ejemplos como ese son difíciles   de encontrar en un sistema social .</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">Puesto que consideramos al periodismo un fenómeno social de información   pública, no podemos abstraernos de su relación con los medios de comunicación   de masas, por ello, es que planteamos que el proceso comunicacional que se   desenvuelve en base al periodismo es un proceso sumamente complejo,   ¿horizontal-vertical?, quizá ninguno de los dos pues consideramos que ha   superado esas connotaciones, es así que podemos plantear un proceso polarizado   y complejo donde la diversidad no se reduce a la oferta informativa sino al   consumo social de información periodística, este consumo es una acción social   cuyos matices supera los postulados de lo pluri y lo multi, puesto que el receptor mantiene múltiples procesos   de enriquecimiento de su bagaje informativo a través de lo que vendríamos a   denominar Cadenas Sociales de Información.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">Las cadenas de información que planteamos en el párrafo precedente nos   hablan de procesos múltiples de contacto social que se basan, sobre todo, en la   utilidad conferida a la información periodística, un caso clásico es la frase   &quot;en el periódico dice&quot; el reconocimiento de la validez de la   información al interior del espacio del sujeto y sobre la atribución de una   credibilidad cuasi institucional hacia el medio como representador oficial de   lo real-sucedido.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">Pero la utilidad de la información periodística no radica en su   credibilidad al interior del espacio social, la utilidad surge a partir de   fomentar acciones individuales, grupales o institucionales en base a   información que puede considerarse estratégica en algún momento. Esa   información estratégica no necesariamente puede ser conocida sólo a través de   los medios de comunicación masivos sino a través de esas cadenas sociales de   información que se ocupan de enriquecer el proceso dotándolo de múltiples   acciones de re- significación.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><font size="2" face="Verdana"><b>EL PERIODISMO Y LA OMNIPRESENCIA OFICIAL</b></font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">Existe un impacto espiritual de los medios de comunicación, fenómeno que se   extiende al periodismo, esta &quot; espiritualidad&quot; se liga con una   omnipresencia en el espacio social (los medios y la información periodística   están ahí cumpliendo diversas funciones); es decir la omnipresencia se   conceptualizaría como aquella facultad de estar en muchas partes a la vez, el   periodismo como fenómeno puede hacerlo, se sitúa en diversos escenarios   sociales y puede mostrar a una diversidad de actores de la información.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">Sin embargo, en Bolivia esa Omnipresencia informativa ha dado lugar a una   omnipresencia gubernamental y política que parte de un casi monopolio de   declaraciones oficiales y del peligroso conformismo periodístico que acostumbra   hacer noticia sólo en base a información de fuentes oficiales, sin embargo, ese   no es un cuarto poder gubernamental.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">Al respecto, la mexicana Rossana Reguillo manifiesta que el peligro del   periodismo de fuentes oficiales es&quot;que se   arraiga facilmente en la mentalidad ciudadana, ya que   se asume como un hecho no problematizable que &quot;verdad&quot; e información son   una misma cosa especialmente cuando el medio goza de credibilidad&quot;.   (Chasqui 17)</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">Conviene preguntarnos con relación a la cita anterior cual es la   credibilidad del periodismo boliviano en Bolivia?...para   respondernos debemos plantear que existe una creciente distancia entre los   medios y sus públicos, en ese fenómeno también se incribe   el periodismo.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">La oferta informativa de la prensa boliviana presenta un espacio&nbsp;saturado&nbsp;de información   &quot;oficial&quot;, esa prensa de corte facilista que asigna credibilidad   informativa a fuentes consideradas legítimas o representativas (en la acepción   democrática del término) y que niega espacios al ciudadano normal que no es   actor informativo, salvo en casos ligados con la trilogía Muerte-Violencia-Marginalidad,   de esa oferta es de la que se cansa el receptor normal y la que lo motiva a   establecer una distancia soslayada con los medios.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">Hoy tenemos públicos que ya no sienten satisfechas sus demandas   informativas por la existencia de espacios saturados&nbsp;con&nbsp;las declaraciones   oficiales y con información repetitiva sobre asuntos que, en muchos casos, no   le son de utilidad.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">Creer en el valor social   del individuo normal como fuente informativa parece algo utópico de plantear,   qué puede decirnos el sujeto de a pie que pueda convertirse en noticia? , creo que puede decirnos mucho más que la verdad a medias   de una fuente oficial, sobre todo porque creo que puede hablarnos de vivencias ciudadanas de   marginación y represión, puede ofrecernos información con una riqueza   perceptiva inmensa.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">Sin&nbsp;&nbsp;embargo,&nbsp;&nbsp; debe considerarse que para representar en formato noticia lo que puede contarnos   el pueblo&nbsp;&nbsp;debemos reconceptualizar&nbsp;&nbsp; nuestro concepto de noticia, debemos cambiar nuestras prácticas periodísticas pero   sobre todo debemos cambiar nuestra mentalidad sobre nuestras prácticas   culturales (asumirlas como verdadera oferta cultural).</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana"><b>LÍDERES DE OPINIÓN Y REPRESENTACION MASS MEDIATICA</b></font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><font size="2" face="Verdana">Según Alicia Fernandez &quot;actualmente los   medios de comunicación&nbsp;&nbsp;están   reemplazando a los partidos como a otras instancias políticas, como verdaderos   intermediarios entre el pueblo y&nbsp;&nbsp;los&nbsp;resortes&nbsp;del poder&quot;(Chasqui   45)</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">Este es un fenómeno facilmente comprobable en el   espacio de los medios y el periodismo en Bolivia; el pueblo ha restado   credibilidad a instituciones representativas como eran: el Gobierno, partidos   políticos, sindicatos, universidades, etc, hoy   tristemente manchadas con señas preocupantes de corrupción o mediocridad y   desconocimiento social.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">A la menoscabada credibilidad de las instancias sociales tradicionalmente representativas&nbsp;podemos añadir un componente más.... el cuestionamiento de las formas adoptadas por la democracia (como sistema) y la necesidades de   espacios ciudadanos de participación social real; es en ese marco donde se   sitúan los medios como espacios de nuevas posibilidades de ejercicio de   ciudadanía.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">El ejercicio ciudadano adopta en el marco de los medios diversas formas:   cartas, denuncias personalizadas sobre abusos del poder establecido, denuncias   sobre olvido político, anónimos, participación en concursos diversos, consultas   populares, encuestas, etc.; parecerían formas excesivamente tradicionales de   ingresar en el espacio de los medios pero sin embargo son nuevas propuestas   para concitar la atención pública sobre fenómenos diversos y sobre todo,   proponer algún tipo de solución que eluda la burocracia institucionalizada en   nuestro país.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">Como parte de este fenómeno de demandas de participación ciudadana , surgen   los llamados líderes de opinión massmediáticos,   aquellos que se apropian de la noción de &quot;representatividad&quot; de   clase, sector o estamento de la sociedad para emitir conceptos, ideas y juicios   sobre aspectos de la realidad cercana, esos líderes por lo general son los   periodistas , aquelllos que se caracterizan por ser   intérpretes de las necesidades expresivas de sus públicos, ofrecen un   repertorio discursivo que se acerca o se asemeja a lo que quisiera expresar el   individuo común a la sociedad política; la representatividad de estos líderes   se sitúa ahí, están situados en el marco de la omnipresencia de los medios y   desde esa palestra pública pueden ser escuchados tanto por la sociedad civil   como por la sociedad política.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">Sin embargo, resultaría ingenuo plantear que esa representatividad es   simple y que facilmente pueden canalizarse a través   de estos líderes las demandas sociales, existen mecanismos complejos de   selección simbólica de quién nos representa en el espacio de los medios masivos   y parte de esos mecanismos se sitúa en el espectro de las necesidades sociales   de los individuos con respecto a la información y con respecto a la   participación simbólica que puede ejercer al tener un representante mediatico.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">De lo anteriormente mencionado tenemos numerosos ejemplos ampliamente   conocidos como fenómenos de la comunicación boliviana, aún tenemos en el   sistema informativo nacional a Carlos D. Mesa, Cayetano Llobet,   Eduardo Perez Iribarne y otros de reciente aparición   pero que ingresan dentro de la categoría presentada.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">La característica general mostrada por los líderes massmediaticos   es su vinculación con las audiencias, un vínculo que se refuerza en el contacto   diario con ellas y en cuán representativos puedan presentarse y cómo canalicen   las demandas discursivas de ese público; por ello, desde los escenarios   simbólicos de los medios de comunicación ejercen un rol de enjuiciamiento,   arbitraje y mediación de ciertos fenómenos sociales de importancia.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">Sin embargo, el fenómeno de los líderes de opinión pública (analizado claramente por Cesar Rojas Ríos) nos muestra   una nueva realidad, el acercamiento a los espacios políticos pasando primero   por un espacio mediatico o   comunicacional-periodístico.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">Bolivia, en los últimos años, nos muestra el surgimiento de líderes   políticos que han nacido como un fenómeno comunicacional en primera instancia y   que a través de su paso por los medios han fortalecido su faceta de   representantes de grupos sociales diversos; claramente tenemos el ejemplo de   Carlos Palenque y todos los actores comunicacionales surgidos posteriormente   como: Mónica Medina de Palenque, Remedios Loza (hoy jefe de un partido   político), Cristina Corrales (candidata actual a la Alcaldía de La Paz) y   varios otros que han conformado un espacio político en base a su espacio   comunicacional en los medios.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><font size="2" face="Verdana">Quizá sea pertinente plantear que este aspecto de lo comunicacional en   nuestro país responde a lo que Alejandro Muñoz llama el régimen del estrellato que   es una especie de vedettariado donde el receptor   sobrevalora al medio gracias a &quot;comunicadores de excepción&quot; capaces   de captar audiencia con independencia de la calidad de mensajes. (Muñoz:1989, 70).</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">Lo mencionado anteriormente nos indica que varios medios acuden a líderes   mediáticos para competir en el ranking pero casi como efecto involuntario   comienzan a llenar un vacío político en la sociedad, en nuestro país sabemos   que ese vacío se produjo por las indecisiones, indefiniciones e idiosincracia de las fuerzas políticas tradicionales que no   supieron responder a las necesidades representativas de la población.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">Posteriormente a su ingreso en la palestra política y a su abandono del   espacio mediático estos líderes comienzan un nuevo proceso, conformarse como   actores políticos al margen de la omnipresencia tecnológica de los medios,   tenemos varios ejemplos que nos demuestran que progresivamente pierden ese   carácter de representatividad que los hizo nacer y permiten que la vorágine   política los devore hasta el triste extremo de ingresar en el manejo discursivo   tradicional de los políticos de &quot;vocación&quot;.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana"><b>LEYES DEL MERCADO Y NUEVAS OFERTAS INFORMATIVAS - FORMAS DE PARTICIPACIÓN   CIUDADANA</b></font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">En el presente artículo hemos observado varios fenómenos ligados al periodismo   actual; primero que no existe el Cuarto Poder como tal, luego que el proceso   informativo es un proceso polarizado en el espacio de la recepción, después el   surgimiento de representantes sociales a través de los medios; pero debemos   plantear también aspectos tomados en cuenta en el marco de las leyes del   mercado, esas leyes de oferta y demanda que han exigido al periodismo un   adaptarse a condiciones extremas de competencia. La sobrevivencia de los medios   y por ende, del periodismo se halla determinada por su capacidad de copar   nuevos públicos y ofrecer una novedosa propuesta comunicacional tanto en forma   como en contenido.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">Es en ese contexto que   nos asombramos ante el surgimiento de propuestas informativas como la de los periódicos llamados sensacionalistas   (Gente y Extra), reacciones adormiladas al&nbsp; principio&nbsp; pero posteriormente se produjo un clamor colectivo   retomado por las instituciones religiosas y políticas que pretendían velar por   la pureza societal, los discursos sobre violencia y pornografía&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;   pretendieron exorcisar a una nueva forma de   pecado...la lectura de ese tipo de prensa.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">Indagando sobre los públicos que han hecho de estos periódicos los más   exitosos a nivel venta en Bolivia, debemos situarnos en los estratos medio y   popular de lectores, quienes son esos ciudadanos....pues son sujetos de un   nivel mediano o casi nulo de alfabetización y que además&nbsp;enfrentan cotidianamente&nbsp;diversos conflictos urbanos como   el sub-empleo, la falta de reconocimiento de sus derechos , altas tasas de   natalidad, bajos niveles de ingreso, marginación social, etc,   etc, etc, extrañamente no   hablamos de la caja de Pandora, hablamos de la realidad de fin de siglo de gran   parte de la sociedad boliviana.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">Sin embargo, es necesario ir más allá para hablar de los lectores de la   prensa &quot;sensacionalista&quot;,   desde 1985 Bolivia ha expectado una serie de   movimientos migratorios que han reconfigurado su rostro socio-cultural; flujos   migratorios que mostraban un progresivo abandono del campo y las actividades   agrícolas o movimientos poblacionales en busca de mejores oportunidades de vida   que normalmente recayeron en el eje troncal del país; cuál   el&nbsp;resultado&nbsp;a&nbsp;nivel demográfico,&nbsp;pues el surgimiento de nuevos ciudadanos urbanos con necesidades apremiantes y   el consiguiente crecimiento de las ciudades.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">A nivel comunicacional el resultado fue el aumento de las&nbsp;&nbsp; necesidades comunicativas, aparición de nuevos públicos   plurales, aumento de la oferta comunicacional, potenciamiento del valor económico de la actividades de los   medios, nuevas necesidades ciudadanas, etc.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">Pero al analizar la oferta periodística planteada desde 1985 hasta la fecha   encontramos un fenómeno interesante, los medios de comunicación ignoraron casi   por completo a estos grupos migrantes de clase media y baja que pretendían   introducirse en la estructura citadina, salvo pequeños ejemplos de shows   musicales o concursos, en el planteamiento de los medios no existía ninguna   oferta periodística para estos grupos.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><font size="2" face="Verdana">Preguntarnos sobre ese fenómeno nos lleva a pensar que una causa del olvido   mediático fue la falta de una valoración como mercado potencial de esas audiencias,   es decir , la informalidad como sistema de   sobrevivencia para estos sectores los definió como grupos poco influyentes en   el mercado comercial de los medios y como sujetos poco afectos al consumo de   información periodística tradicional.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">De alguna manera, sin ser el único aspecto, se encuentra ahí parte de la   explicación del triunfo de la oferta periodística de Gente y Extra; llegar a   públicos marginados de varios derechos ciudadanos y sobre todo privados de una   participación real en el espacio societal.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">Titulares como &quot;Recuperó su wawita&quot; o   &quot;Vivanderas del mercado quieren atención&quot; nos presentan varios   elementos de análisis, por un lado nos hablan de una faceta cultural tanto en   el manejo de un lenguaje accesible como un contenido nuevo además de motivar   una forma de identificación del lector con lo que lee pero, por el otro, nos   hablan del surgimiento de nuevos actores de la información que se traslucen en   formas de participación ciudadana; personas que nunca habían aparecido en el   espacio de los medios como sujetos hoy lo hacen a través, contradictoriamente,   de un formato periodístico llamado sensacionalista.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">En este caso no hablamos de la faceta humana recuperada   en un género periodístico, hablamos del reconocimiento social como   nuevas fuentes informativas de ciudadanos comunes que no tienen esa aura institucional de   representatividad exigida por el periodismo tradicional; ahí están los vientos   frescos de cambio que traen Gente y Extra.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">El periodismo comercial nos plantea un régimen ontológico &quot; donde sólo   existe lo que aparece en los medios, una especie de medialidad&quot;   (Muñoz:1989,75), sin embargo, los periódicos que nos ocupan entran en una   aplicación diferente de esa medialidad....lo que   aparece como información en ellos son las temáticas jamás tomadas en cuenta por   el sistema informativo tradicional, es cierto existe crónica roja en exceso y   no siempre bien trabajada pero lo positivo radica en asumir como fuentes   directas de información a estos ciudadanos de origen diverso y de roles   importantes en la sociedad boliviana de fin de siglo</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">Un manejo perfecto del formato periodístico unido a la audacia de colores,   al impacto visual, asumir el valor informativo de la imagen, manejar titulares   directos; todo ello nos liga con la noción de eficacia informativa y eso es   algo que deben asumir también los medios tradicionales.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">La comunicación contemporánea presenta un desafío hacia el nuevo siglo....   la búsqueda del cambio, este cambio se determina por las aspiraciones   democráticas de diveros actores sociales y se sitúa   en estrecha relación con las transformaciones de los escenarios tecnológicos   que sitúan al periodismo en un escenario de fuertes transformaciones y   exigencias.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">Esas exigencias plantean novedosos sistemas de participación simbólica en   el espacio social y nos obligan a reformular el papel del periodismo con miras   al nuevo siglo que se avecina, plantear un periodismo que informe sobre los   procesos sociales que determinan a un sistema y no plantear una información   casual y poco profunda, requerimos profundizar en el porqué de los hechos   informativos antes que en el qué, las complejas necesidades de los públicos de   hoy nos exigen un cambio de mentalidades.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">B I B L   I O G R A F I A CONSULTADA</font></p>     <!-- ref --><p><font size="2" face="Verdana">1- Benito Angel &quot;Fundamentos de Teoría General de la   Información&quot; 1982&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Ed. Pirámide</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=198796&pid=S1815-0276200200020000600001&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p><font size="2" face="Verdana">2-&nbsp; Muñoz Alonso   &quot;Política y Nueva Comunicación&quot; 1989 Ed. Fundesco</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=198797&pid=S1815-0276200200020000600002&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p><font size="2" face="Verdana">3-&nbsp;Torrico Erick&nbsp;&nbsp; &quot;Periodismo: Apuntes teórico   técnicos&quot; 1989 Ed. Andina</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=198798&pid=S1815-0276200200020000600003&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><p><font size="2" face="Verdana">REVISTAS</font></p>     <!-- ref --><p><font size="2" face="Verdana">4- Gutierrez Carlos, &quot; Los medios como blancos de   guerra&quot;, en Chasqui 42 , 1992</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=198800&pid=S1815-0276200200020000600004&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p><font size="2" face="Verdana">5- Fernandez Carmen Alicia, &quot;Corrupci´¿n y denuncia Periodística&quot;, en Chasqui 45, 1993</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=198801&pid=S1815-0276200200020000600005&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p><font size="2" face="Verdana">6-&nbsp; Reguillo Roxana,   &quot; Jóvenes y medios: la construcción del enemigo&quot;, en Chasqui 60, 1995</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=198802&pid=S1815-0276200200020000600006&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p><font size="2" face="Verdana">7-&nbsp; Vasquez Fernando &quot; El ritual de los 30 minutos&quot;,   en Signo y Pensamiento 25, 1994</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=198803&pid=S1815-0276200200020000600007&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --> ]]></body><back>
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