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<publisher-name><![CDATA[Carrera de Ciencias de la Comunicación Social - Universidada Católica Boliviana San Pablo Cochabamba]]></publisher-name>
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</front><body><![CDATA[ <p align="center"><font size="2" face="Verdana"><b><font size="4">TELENOVELA Y SOCIEDAD:</font></b></font></p>     <p align="center"><font size="4"><font face="Verdana"><b>ANÁLISIS   DE    MORELLA</b></font></font></p>     <p align="center">&nbsp;</p>     <p align="center">&nbsp;</p>     <p align="center"><b><font size="3" face="Verdana">Leticia   Cardona, Guillermo Orozco</font></b></p>     <p align="center">&nbsp;</p>     <p align="center"><b><font size="2" face="Verdana"><i>&quot;Si del dicho al hecho   hay mucho trecho, del hecho al dicho, hay mucha televisión&quot;</i></font></b></p>     <p align="center">&nbsp;</p> <hr>     <p align="center"><b><font size="2" face="Verdana">Recepción televisiva:   líneas teóricas de investigación</font></b></p>     <p><font size="2" face="Verdana">El impacto de la   televisión sigue ocupando uno de los principales ámbitos de investigación no   solamente entre comunicadores; actualmente seincluyen al debate educadores y padres de familia. Una de las razones para ello   es que la televisión ha invadido los espacios tradicionales de socialización del individuo, está entre la familia. dentro   la escuela y so­bre todo es uno   de los referen­tes principales   de la realidad.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><font size="2" face="Verdana">Los estudios   sobre televisión comienzan a comprender que la recepción es un proceso complejo   y múltiple que antecede y prosigue al mero momento de estar frente a la   pantalla, concepción que implica que la relación entre emisor y receptor es un &quot;proceso mediado&quot; por distintos      elementos:  situacionales, culturales, económicos,   políticos, etc. Ambos (emisor y receptor) son sujetos ubicados  socioculturalmente, lo que determina tanto el   tipo de mensaje como su apropiación o uso.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">No sólo se considera al receptor como parte de un   contexto social específico, sino que se tornan en cuenta también sus   necesidades subjetivas. Sobre esta visión, es importante- consideras la   concepción psicológica' que efectúa Enrique Ginsberg   respecto al proceso comunicacional. Se trata de características psíquicas,   propias del ser humano, que &quot;determinan, en función de deseos, carencias,   necesidades, etc., la elección de programas, la lectura de estos y la   significación que se les da&quot;.La recepción   televisiva implica, entonces, un proceso mucho más complejo de lo que a primera   vista parece. La inicracción que se efectúa entre   televisor y televidente es conflictiva y contradictoria en tanto que se trata   de una cuestión cultural. Por esta razón, es importante tomar en cuenta que para realizar un estudio comunicacional, no se   deben perder de vista las prácticas cotidianas a través de las cuales los   sujetos receptores le dan uso y sentido al mensaje propuesto.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana"><b>¿A qué </b>se <b>denomina   melodrama?</b></font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">Lo que hace verdaderamente apasionante el estudio de la   televisión y su relación con la sociedad es que, a pesar de que es uno de los medios masivos más sofisticados,   en estos tiempos, paradójicamente es un medio que da paso a una suerte de   modelos narrativos arcaicos (en sentido temporal), conjuncionando   moder­nidad tecnológica con anacronía narrativa. Es   el caso de la presencia del melodrama, como género, a través de la telenovela.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">Para Jesús Martín Barbero, la televisión está aprendiendo   a &quot;practicar&quot; la posmodernidad   &quot;recuperando las anacronías al interior de un   discurso que revuelve las más nuevas tecnologías audiovisuales con los   dispositivos de narración y reconocimiento más tradicionales e incluso   arcaicos.&quot; El melodrama es uno de los géneros más antiguos. Desde los   viejos formatos del folletín hasta la telenovela latinoamericana, el pueblo se   encuentra en él de cuerpo entero,   toca la vida cotidiana, pues es algo de lo que está hecho, además de ser el   espacio de &quot;reconocimiento&quot; de las identidades culturales, morales y   universales.</font><font size="2" face="Verdana"></font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">Se llama melodrama a un espectáculo popular que funciona,   antes que como modelo narrativo, como espejo de la conciencia colectiva. Con   él, el pueblo se ha dado la posibilidad (a sí mismo) de poner en escena sus   emociones a través de un lenguaje absolutamente cotidiano en busca, no de   palabras, sino de acciones y grandes pasiones. Por ejemplo, el teatro popular   ha sido una manifestación satírica frente a las estructuras de dominación. Con   el tipo de espacio necesario para hacerse visible: calles, plazas, ferias,   etc., se convierte en un espectáculo sentencioso, ingenuo y cómico,   con un fuerte sabor emocional que lo coloca, definitivamente, del lado populan Desde el teatro callejero hasta la telenovela, el   melodrama ha persistido por su capacidad de adaptación a los diferentes   formatos, expresivos y tecnológicos, que aparecen merced al desarrollo de las   sociedades. Así, del teatro se pasa al folletín inaugurando una nueva relación   del lector con la escritura. Se trata de narraciones, de aventuras y leyendas   extractadas de la tradición oral que impulsan al público a dar un uso distinto   a su lectura sobre la base de dispositivos narrativos nunca antes usados en la   literatura clásica: los episodios y las series. Dando paso a la lectura por   capítulos, el folletín aportará temas y modos a la radionovela y encontrará en   ésta su máximo desarrollo. Nadie puede negar que las radionovelas cautivaron a   la audiencia día tras día: &quot;La pasión de Silvia Eugenia&quot;,   &quot;Verónica Angustias&quot;, &quot;Papá Corazón&quot; son narraciones en las   que el público pudo encontrar una realidad que no le era desconocida: amores,   pasiones, luchas de género, confrontaciones con la injusticia social, búsqueda   de identidades, etc., lo cuál representa el drama   latinoamericano.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana"><img border=0 width=209 height=288 src="/img/revistas/rpc/v06n02/v06n02a11image002.jpg" v:shapes="_x0000_i1029"></font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">La pasión que el pueblo sintió por el cine, en sus   inicios, tuvo su anclaje más profundo en la secreta irrigación de identidad que   se producía entre la historia de los héroes, villanos y doncellas. El cine   hereda el melodrama, a su público y la propia pasión. Aún quedan vivos los   recuerdos de aquellos años 60 cuando muchas personas llegaban de las provincias   hasta la ciudad de Cochabamba a presenciar las funciones dobles. Entre silbidos   y aplausos el público compartía las pasiones de los personajes que veía en la   pantalla.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">Claramente se percibe que el género &quot;melodrama&quot;   encuentra en el &quot;formato&quot; un medio narrativo que contempla, en todas   sus manifestaciones, el encuentro de la sociedad consigo misma. Como   actualmente la televisión ha penetrado profundamente dentro la cotidianidad   cultural, el melodrama aparece por televisión a través de la telenovela.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">El melodrama media entre la realidad y el deseo, entre lo   que se vive y lo que se sueña y el receptor se apropia de aquello que reconoce   corno significativo en su vida (he aquí la conexión con aquello que explica Guinsberg sobre la subjetividad). El televidente rescata lo   que le sirve, lo que le conviene a su vida particular y de relación; es así que   en el drama se exhiben modelos de conflictos afectivos y situaciones vitales   que el receptor siente o presiente que vivirá. La telenovela combina los temas   de valor emotivo, de problemas cotidianos, de desarrollo personal y   profesional, la declaración amorosa, la ruptura del compromiso, las conductas   en la relación, lo permitido, lo prohibido en referencia a las reglas morales   que rigen la vida de las personas en sociedad, no como recetas de cocina, sino   como elementos que ayudan a descubrirse, de acuerdo, siempre, con las   necesidades personales.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><font size="2" face="Verdana">Como afirma Valerio Fuenzalida,   la relación entre televisor y televidente se da porque existe   &quot;reconocimiento de algo&quot;; precisamente es lo que ocurre cuando en la   telenovela una persona identifica un drama como propio y significativo. Esto   permite al receptor encontrar alternativas que le ayuden a encarar sus   problemas con un repertorio de posibilidades, pues la telenovela tiene la   capacidad (como lo ha hecho siempre el melodrama) de hablar <i>de </i>la vida cotidiana al interior de la   ficción. De esa relación íntima entre emisor y receptor, se puede volver al   origen del melodrama como referencia social; es decir, se podría jugar con la   hipótesis de que desde el enorme enredo del drama, se busca la forma de   comprender las complejas relaciones sociales.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">¿Vio   alguna vez &quot;Morelia&quot;? Para realizar una investigación sobre la   telenovela como fenómeno social, es importante leer el intertexto del drama, conocer cuál   es el tratamiento de la realidad y específicamente a qué realidad se refiere,   considerando siempre que la telenovela acude al encuentro del género con la   sociedad.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana"><img border=0 width=258 height=293 src="/img/revistas/rpc/v06n02/v06n02a11image004.jpg" v:shapes="_x0000_i1028"></font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">Jesús   Martín Barbero plantea una metodología interesante de lectura del formato   telenovela que implica, sobre todo, la concepción del género  corno un mecanismo de comunicación,   planteando un reto primordial: primero, el <i>de </i>pensar el espacio de la producción (los emisores) desde el tiempo de la   cotidia­nidad; segundo, de ir a los textos corno prácticas de enunciación de   unos sujetos (los productores) y tercero, de reconocer en los formatos   (géneros) instrumentos de sedimentación de los saberes narrativos. Se hace   preciso, entonces, un análisis de la cotidianidad en términos de consumo,   lecturas y usos que realiza el receptor, un análisis de la televisión en   términos de repetición, fragmento y serie, y un análisis del melodrama en términos   de reconocimiento y anacrónica. El trabajo que contemple estos aspectos podrá   lograr estudiar el proceso comunicacional sin perder de vista al receptor,   aunque no se trate concretamente de un análisis de recepción como en este caso.   Al inmiscuirse dentro la cotidianidad comprendida como consumo,   lecturas y usos, inme­diatamente el estudio se remitirá a los contextos, a la   expresión de los deseos del receptor, a la negociación del mensaje y a la   apropiación de éste en relación con los demás sujetos.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">Para aplicar la metodología de análisis de contenido, se   utilizará corno modelo la telenovela &quot;Morelia&quot;, que estuvo en   pantallas de la Red ATB, en Cochabamba, por más de un año en horario estelar   después de las noticias de la noche. &quot;Morelia&quot; es la típica historia   de la niña pobre que emigra del campo a la ciudad; se emplea de sirvienta con   una familia millonaria; se enamora del hijo mayor con quien tiene un hijo, El   hombre la abandona: por tanto, debe criar a su hijo sola. Finalmente, y después   de mucho sufrir, contraen matrimonio. Como se irá viendo más adelante, ese   argumento tan común, tiene algo más que decir ya que encierra una serie de   símbolos, de mitos que van desnudando a la sociedad contemporánea.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">La metodología que propone Martín Barbero se estructura   en dos planos: un &quot;Plano del contenido&quot; y un &quot;Plano de la   expresión&quot;. En ambos se consideran dos niveles. En el primero se   encuentra: la &quot;Materia de la representación&quot;, es decir ¿qué es lo   dramatizado en la obra?y segundo la &quot;Estructura   del imaginario&quot; ¿qué es lo dado a ver en el sistema de imágenes?. En el &quot;plano de la expresión&quot;, se analizan:   &quot;La forma del relato&quot; y el &quot;Lenguaje del medio&quot;.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">El análisis sobre &quot;Morelia&quot; se basa en el   &quot;Plano de contenido&quot; y abarca la &quot;Materia de la   representación&quot;.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">Los <b>actores sociales como protagonistas</b></font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">Existen dos tipos de actores: los arquetipos (sin   contextura, sin cotidianidad) o tipos sociales: (individuos que representan rasgos  reconocibles en la cotidianidad real). Los   actores &quot;tipos sociales&quot; representan saberes y gestos, modos de ver   el mundo y cotidianidades diferentes donde los personajes se anteponen, como lo   hacen las clases sociales, a manera de algo que ya se habló líneas arriba: el   reconocimiento de las complejas relaciones en sociedad.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">Los principales personajes de la telenovela   &quot;Morelia&quot; son&quot;tipos sociales&quot;.   Morelia y Luis Enrique Campos Miranda, en torno a quienes se encuentran otras   personas que también son &quot;tipos sociales&quot;: familiares, amigos,   amantes, etc., todos en busca de sus propios objetivos. Es importante conocer a   cada personaje, para lo cual se describen las características físicas,   psicológicas y sociales (clase social a la <b>que </b>pertenecen, profesión, su relación con los demás personajes, etc.). Morelia   es una campesina mexicana que llega a Miami en busca de trabajo con su hermano   y su madre. Es la sirvienta en la casa de los Campos Miranda, donde conoce al   hijo mayor (Luis Enrique), de quien se enamora. Es joven, hermosa e ingenua.   Morelia, en el transcurso del drama, pasa diversas situaciones: De sirvienta a   heredera de un padre mi­llonario, cumple el rol de madre, se convierte en   actriz famosa, es condenada a la cárcel por asesinato; luego, el círculo se. cierra y vuelve a ser sirvienta de Luis Enrique, para   finalmente llegar a ser su esposa. Este personaje descubre a la población   migrante que no encuentra espacio de representatividad entre las cerradas   esferas sociales de las grandes urbes.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><font size="2" face="Verdana">La descripción de los personajes ayuda a confrontarlos   con la tradición del melodrama al cual se inscriben; por tanto, <b>es </b>importante analizar las situaciones   morales y sociales que ellos construyen desde los conflictos que ponen en   escena. No se trata de una descripción absolutamente psicológica, sino   enmarcada hacia los roles sociales que cumple cada uno. Luis Enrique Campos   Miranda es el prototipo del hombre moderno: soltero, profesional, inteligente y   sobretodo sensible. La verdadera causa por la que desprecia a Morelia, pese a   estar enamorado de ella, es que descubre que antes de emplearse en su casa como   sirvienta,ella trabajó en un   cabaret. De esa forma, la imagen &quot;virginal&quot; de Morelia se &quot;cae   por los suelos&quot;. Luis Enrique se decepciona y no quiere saber más de ella,   pues se siente engañado.A medida que se va   descubriendo a los personajes, el receptor puede re-conocer situaciones reales   que constituyen experiencias concretas, por ejemplo, en este caso específico,   los conflictos de género, al observar claramente el tratamiento sobre   la imagen de la mujer dentro los esque­mas morales de la   sociedad. De esta forma, se comienza a ubicar a los &quot;actores&quot; dentro las   complejas redes sociales para lograr una comprensión global de la historia.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana"><img border=0 width=364 height=323 src="/img/revistas/rpc/v06n02/v06n02a11image006.jpg" v:shapes="_x0000_i1027"></font></p>     <p><font size="2" face="Verdana"><b>Tipos   de conflictos que se manejan en la representación</b></font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">Los conflictos crean las situaciones que construyen el   drama social de los protagonistas; representan el juego de la vida y hay que   descubrirlos como aquellos elementos que recrean el reconocimiento cultural.   Pueden ser familiares, laborales, por ascenso social, amorosos, etc.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">En &quot;Morelia&quot;, se reconocen tres principales   conflictos: amoroso, por ascenso social y familiar. Permanecen latentes hasta   el último capítulo, y se mantienen paralelos en el transcurso del drama. El   principal conflicto es amoroso, ocasionado, en primer lugar, por el rechazo   absoluto que sufre Morelia de la familia de Luis Enrique debido a su condición   social; segundo, porque Luis Enrique se decepciona de Morelia y cae, ante sus   ojos, la imagen de muchacha inocente (diferente a las demás) que lo conquistó.   Se rescatan aspectos muy marcados: las estructuras sociales, con la   segmentación social y los mitos acerca de la moralidad y la virtud femenina.   También se debe destacar la división entre pobres y ricos, entre hombres y   mujeres, las jerarquías sociales que buscan la victoria del amor para, a través   de él, perder esa rigidez estática que recrea el enmarañamiento del drama.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">Se avecinan   los conflictos familiares como consecuencia de los primeros, y con ellos,   también se presentan los conflictos por ascenso social, donde se demuestra que   las luchas constantes no son sólo por vivir, sino por ser &quot;alguien&quot; para tener participación en las   rígidas estructuras de las que se  hablan. Morelia, desde donde   se encuentra, busca desarrollarse corno ser humano doblegando a las adversidades que le   juega su &quot;destino&quot;.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana"><b>Lugares   de encuentro donde se sitúa la acción</b></font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">La importancia de conocer el lugar donde se desarrolla la   teleno­vela viene de aquello que dice Barbero de acercar al receptor a la   realidad, mostrando un barrio, una ciudad, un pueblo o <b>un </b>lugar familiar. Es el hecho de llevar al televidente al espacio   de la acción. Porque la telenovela tiene que ver con la evocación del barrio,   de modos vitales y a la vez de la pérdida de. la   memoria campesina de quienes salen del campo rumbo a la ciudad. Fuenzalida ya dijo que la interrelación emisor - receptor   se produce cuando existe reconocimiento de algo vivido según la propia   experiencia. Es así que el espacio geográfico es para el receptor el lugar de   encuentro con su cotidianidad.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">En el   drama de &quot;Morelia&quot;, los conflictos se sitúan en la ciudad (Miami); se   nombra y se añora, reiteradas veces el pueblito de donde proviene Morelia en   México. Sólo en este aspecto se refleja un problema crucial: las migraciones   campo - ciudad. De esta forma, se puede jugar con la hipótesis de que Morelia   presenta la cara de la reivindicación de una esfera que <b>aún </b>no consigue su ubicación dentro las estructuras rígidas que   presentan la sociedades latinoamericanas.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana"><b>Como media la telenovela   entre la realidad y el deseo</b></font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><font size="2" face="Verdana">¿Por qué vemos   una telenovela? Seguramente porque encontramos en el drama de los personajes un   poco del nuestro, porque nos inspira a reflexionar acerca de lo que queremos,   lo que queríamos, lo que somos, lo que deseamos y lo que tenemos. Todo ello se   construye en el melodrama a manera tal vez de denuncia o tal vez sólo de   evocación. A partir de este momento, el análisis va estrechamente ligado al   consumo como expresión de los deseos del receptor. Éste puede reconocer en la ficción una cotidianidad construida dentro un espacio físico - temporal específico y, por supuesto, la articulación de dicha construcción con la cotidianidad real.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">En &quot;Morelia&quot;,   se construye una cotidianidad basada en la rigidez de las jerarquías sociales,   la renuncia  momentánea a los sueños, los   cuestionamientos en torno a la moralidad y la inmoralidad de las acciones, los   castigos a quienes   transgreden las normas establecidas, la mentira, el engaño, el perdón.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">E] melodrama   es un espejo de la conciencia colectiva; por tanto, es evidente que existe una   conexión entre lo que está dramatizado allí en la pantalla con lo <b>que </b>nos sucede a los que estamos del   otro lado. Comenzando por la estructura de una telenovela: fragmentada en   capítulos, siguiendo una continuidad que se desarrolla lenta a nuestro ritmo,   como cuando nos faltamos un día del trabajo y al volver todo sigue igual, las   personas no han cambiado, no ha ocurrido nada trascendental. La cotidianidad,   además, se representa en los problemas comunes de los cuales somos víctimas,   como los conflictos amorosos, profesionales, las añoranzas, las luchas, así   como la crítica a las estructuras rígidas y la exposición de los grandes   conflictos sociales. &quot;Morelia&quot; pone a luz nuevas formas de relación social enfrentando preconceptos establecidos sobre las estructuras   sociales: es la conflictiva relación entre   Morelia y Luis Enrique Campos Miranda. El drama recrea las contradicciones   entre las brechas culturales y morales en la aparente normalidad de la sociedad. Se ponen de manifiesto las turbias redes de complicidad que hacen   posible muchos de los triunfos sociales,. En este sentido,   se juega, por ejemplo, con el problema de la   &quot;identidad&quot; y el &quot;origen&quot;:   El hecho de que Morelia encuentre a su verdadero padre y con él un nombre y un lugar concreto dentro la sociedad; la ida desde el desconocimiento al recono­cimiento de la identidad como forma en que lo popular se comprende dentro la complejidad de las relaciones sociales; descubrir que el verdadero dueño de la fortuna de los Campos Miranda es   el padre de Morelia y con ello transformar   los roles sociales de los protagonistas; lo mismo que aclamar justicia   social y mejor situación económica para el pueblo. La anacronía es metáfora.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana"><img border=0 width=173 height=196 src="/img/revistas/rpc/v06n02/v06n02a11image008.jpg" v:shapes="_x0000_i1026"></font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">Finalmente, comprender que   en &quot;Morelia&quot; se manejan elementos   narrativos com­plejos, principalmente porque el contexto que recrea   pone de manifiesto las características sociales y los personajes se transforman en indicadores de &quot;clase&quot;.   Actualmente, se puede decir que la   telenovela es un vehículo para expresar el drama del nuevo anonimato y de la   proletarización dentro las    modernas   urbes  latinoamericanas, y se puede   encontrar, precisamente, esa conceptualización en el drama tan común de   &quot;Morelia&quot;.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">Pasar desde el teatro a la   telenovela latinoamericana significa conocer de qué forma el pueblo ha podido   construir una historia, enfrentándose a su propia realidad con la  valentía de mirarse desde dentro a   través de un género (el melodrama) y un formato (la telenovela). Miles de   personas, de edades y condiciones distintas, siguen capítulo a capítulo el   desarrollo de historias cuyo éxito no se puede medir desde una lógica puramente   ideológica o comercial, sino, corno podemos comprenderlo, desde las matrices   culturales, los usos y las lecturas de un receptor que se ubica frente al drama   del cual es creador y protagonista.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana"><img border=0 width=242 height=201 src="/img/revistas/rpc/v06n02/v06n02a11image010.jpg" v:shapes="pic"></font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">NOTAS:</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">Según la racionalidad de la   Educación para la Recepción (ER) es necesaria transformar el procese global de   comunicación a partir del polo de la recepción. OROZCO <i>&amp; </i>CHARLES. 1990.pp29</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">OROZCO G.. Guillermo. 1991. pp 23   GUINSBERG, Enrique. 1996. pp 70 BARBERO. Jesús   Martín. 1992. pp 13</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><font size="2" face="Verdana">&quot;la dimensión subjetiva   sostiene que el reconocimiento significa interpelar o ser interpelado. Así los   sujetos, grupos o clases sociales se hacen y rehacen   en la trama simbólica del reconocimiento y las interpelaciones (...) lo que   pone en juego el drama cs el drama del   reconocimiento...&quot; BARBERO. Jesús Martín. 1992. Op.cit,   pp 27.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">BARBERO, Jesús Martín. 1992. pp 51 BARBERO. Jesús Martín.   1992. pp 57 FUENZALIDA, Valeria. 19%. pp 102 FUENZALIDA, Valeria, 1992. pp   39</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">Importante revisar brevemente dichos   témanos: &quot;...el CONSUMO se asocia con hábitos de clase a través del cual   nos vemos y nos sentimos, usamos el cuerpo, el espacio y el tiempo. tenemos conciencia de lo alcanzable e inalcanzable, y si   bien este hábitus tiende a ser reproductivo, puede   también ser, en determinados contextos, transformador, impugnador. creativo, expresión de deseos: del deseo de una vida   mejor...&quot; La LECTURA es tina negociación, una construcción, una   trayectoria. Las USOS son &quot;... operadores de apropiación de los sujetos,   apropiación en la que <i>se </i>articulan un tiempo -la cotidianidad- y las relaciones con los demás   sujetos. REPETICION. FRAGMENTO Y SERIE, son &quot;... estrategias   discursivas...nos mantiene en suspenso: fragmento-serie...discontinua en el   tiempo, continua en la narración. <i>que</i> le permite hoy a   la televisión inscribirse con fuerza en nuestras rutinas, en nuestra   cotidianidad. RECONOCIMIENTO Y ANACRONIA es &quot;...la búsqueda de una   identidad perdida, incierta; de unos padres desconocidos; la lucha contra las   apariencias, los sufrimientos, los engaños, las falsas identidades; el   determinar al fin quien es quien en el campo de juego.¿   Y no es este drama de identidad, de reconocimiento. uno   de los principales dramas latinoamericanos? ¿ No   radicará en esta asociación una de las causas fundamentales del insospechado   éxito <b><i>de </i></b>las telenovelas en nuestro continente? BARBERO, Jesús Martín. 1987. Op.cit., pp 63</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">La estructura del imaginario se   ocupa de los espacio, tiempos y objetos <b>a </b>ver por la   telenovela. En la forma <b>del </b>relato preocupa la manera cómo la telenovela articula aspectos corno: la   presentación de créditos. tenias   musicales, relación entre los títulos y los relatos, fragmentación (capítulos).   la cantidad de información nueva en cada capítulo, el   idioma que se habla. Finalmente en el lenguaje del medio, se analizan los   aspectos técnicos de filmación. BARBERO, Jesús Martín. 1987. Op.cit. pp 66</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">BARBERO, Jesús Martín. 1992. Op.cit pp 99. </font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">BIBLIOGRAFIA:</font></p>     <!-- ref --><p><font size="2" face="Verdana">1-&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;   BARBERO,   Jesús Martín.Televisión y melodrama. Colombia: Tercer Mundo   Ed., 1992.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=203022&pid=S1815-0276200100010001100001&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p><font size="2" face="Verdana">2-&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; -------&quot;Televisión, Melodrama y vida   cotidiana&quot;.  En Signo y Pensamiento   [Bogotá] (11): 60-67, Universidad Javerian a, 1987.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=203023&pid=S1815-0276200100010001100002&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p><font size="2" face="Verdana">3-&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;   FUENZALEDA , Valerio.&quot;La apropiación educativa de la   telenovela&quot;. En Diálogos   de la Comunicación. [Lima - Perú]   (44), 1996.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=203024&pid=S1815-0276200100010001100003&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p><font size="2" face="Verdana">4-&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;   -- &quot;Telenovelas   y desarrollo&quot;. En: Diálogos   de la Comunicación.( Lima - Perú]   (33): 35-40, 1992</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=203025&pid=S1815-0276200100010001100004&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p><font size="2" face="Verdana">5-&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;   GARCIA V..   Lola En defensa de las radionovelas&quot;. En: Chasqui -   Revista Latinoamericana de Comunicación. [Quito - Ecuador] (52): 40 - 43. 1995.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=203026&pid=S1815-0276200100010001100005&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p><font size="2" face="Verdana">6-&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; GUINSBERG, Enrique.&quot;Comunicación   y Subjetividad,&quot; En Chasqui [Quito ­Ecuador] (53):68-70, 1996.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=203027&pid=S1815-0276200100010001100006&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><p><font size="2" face="Verdana">7-&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; OROZCO. Guillermo</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">8-&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Televisión y producción de significados (tres   ensayos) México: DECS Universidad de Guadalajara Ed., I994.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">9-&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; -- Recepción televisiva: tres aproximaciones y   una razón para su estudie México: Universidad Iberoamericana Ed., 1991.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">10-&nbsp; OROZCO, Guillermo &amp; CHARLES. Mercedes.Educación para la Recepción. México: Trillas Ed.,   1990.</font></p>      ]]></body><back>
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