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<publisher-name><![CDATA[Carrera de Ciencias de la Comunicación Social - Universidada Católica Boliviana San Pablo Cochabamba]]></publisher-name>
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</front><body><![CDATA[ <p align="center"><font size="4" face="Verdana"><b>COMUNICACIÓN Y   DEMOCRACIA</b></font></p>     <p align="center">&nbsp;</p>     <p align="center">&nbsp;</p>     <p align="center"><font size="3" face="Verdana"><b>Fernando And Rad e Ruiz</b></font></p>     <p align="center">&nbsp;</p>     <p align="center"><font size="2" face="Verdana"><b>Docente de Procesos   Comunicacionales Director de Carrera</b></font></p>     <p align="center">&nbsp;</p> <hr>     <p><font size="2" face="Verdana"><b>INTRODUCCION</b></font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">A fines de siglo, la   democracia se muestra hoy corno la opción política menos vilipendiada, la   &quot;tuerta&quot; entre los ciegos, la sobreviviente menos débil de una   centuria no pobre de proyectos políticos, búsquedas, frustraciones.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">Son   pocos los que hoy se animan a subestimar el proyecto democrático, a   descartarlo. Hay discrepancias, claro, en el contenido que se habrá de dar al   concepto y en las formas mediante las cuales se propone que éste se manifieste.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><font size="2" face="Verdana">Por eso, insistir en el   tema democrático no deja de ser un asunto actual y necesario.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">En ese contexto, no es posible evadir la reflexión   acerca de la importancia que tiene la comunicación para una vida política en   democracia.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">Por mayor (1) influencia de escuelas estructuralistas,   funcionalistas y sistémicas (ubicadas todas en una Edad Moderna, que fue el   escenario del surgimiento y contundente expansión de los llamados &quot;medios   de comunicación de masas&quot;), el abordaje al terna de la comunicación fue   realizado desde la perspectiva y con los propósitos de entender la naturaleza,   configuración, actividad y efectos de la &quot;comunicación masiva<sup>.</sup>&quot;   en las sociedades contemporáneas.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">Hubo que esperar al último tercio de lo que va de este   siglo (en un aporte que en buena medida hay que reconocérselo a pensadores   latinoamericanos) para que el concepto de comunicación deje de circunscribirse   al fenómeno &quot;medios masivos&quot; y que se extienda a todos los procesos   sociales mediante los cuales se produce la interacción humana.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">El contacto social es posible gracias a la capacidad de   comunicación, es decir, a la facultad de uso de recursos innatos (los sentidos)   y técnicos que tiene el ser humano para establecer relación de entendimiento   con sus congéneres.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">Desde que nace, el hombre inicia su conducta   comunicacional expresando necesidades, sensaciones, satisfacciones. La sociedad   es el producto de la capacidad de comunicación de los seres humanos. La comunicación,   entonces, constituye elemento germinal para la vida socio política y, sin duda,   es la que marca la principal diferencia con otras especies animales (se   desconoce el nivel de inteligencia que algunas de éstas alcanzan, pero se sabe   que ninguna logró la habilidad de comunicación desplegada por los hombres, en   cantidad, variedad y potencial de registro).</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">Si la comunicación está en toda conducta social, entonces   algo o mucho tiene que ver con los modos en que la interacción se manifiesta:   ningún estudio sobre las relaciones sociales debería excluirla, tampoco, obvio,   en lo que concierne al fenómeno político de la saciedad.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">La importancia se hace mayor al   hablar de democracia. Si la comunicación es la que permite el encuentro social   entre los individuos, es también la que facilita el acuerdo, la convivencia   organizada, el respeto, la tolerancia, elementos que, entre otros, son   centrales para la definición democrática. Resulta muy difícil forzar aun sea   conceptualmente, una separación entre la capacidad de encuentro de los seres   humanos (la comunicación) con la organización de ellos en un marco de   reconocimiento y respeto recíproco (la democracia). Existe entre ambas un   enlace sustancial.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">El presente trabajo constituye una reflexión teórica   sobre ello. En su primera parte, se refiere a algunos elementos conceptuales de   la temática y, a partir de la segunda, se intenta un muy inicial discernimiento   acerca de las características de la relación entre &quot;comunicación y democracia&quot;   en la organización política   boliviana actual.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">COMUNICACION, SOCIEDAD, POLITICA</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><font size="2" face="Verdana">&quot;Es una lástima, porque   la incomu­nicación con los caballos   ha retrasado a la humanidad&quot;   (2)</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana"><b>1.1   Comunicación y sociedad.</b></font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">Se define comunicación como &quot;la   relación comunitaria humana consistente en la emisión recepción de mensajes   entre interlocutores en estado de total reciprocidad, siendo por ello un factor   esencial de convivencia y un elemento determinante de las formas que asume la   sociabilidad del hombre&quot; (3)</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">La historia de la comunicación se remonta al origen del   hombre. Si no se concibe al humano aislado, de hecho se está reconociendo la   presencia de comunicación como facultad que permite salir de sí mismo y   establecer relación con los demás.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">El   hombre nace con aptitudes para establecer comunicación (inteligencia, emisión   de sonidos, vista, sensibilidad, oídos, gesticulación). Sin ellas sumadas a la   capacidad de registro no hubiese habido distinción con otras especies animales.(4)</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">Con   diversa intensidad, la comunicación (denominada de varias maneras) no ha dejado   de estar presente en las reflexiones acerca de la sociabilidad humana.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">Sócrates decía que el &quot;lenguaje&quot; (léase   &quot;comunicación&quot;) es la fuente de toda relación. Platón veía a los   individuos en &quot;reciprocidad&quot; (posible gracias a la comunicación) y Aristóteles   asignaba al lenguaje una función esencial en aquello que él interpretaba como   la tendencia natural del ser humano a vivir en sociedad. El   &quot;estagirita&quot; afirmaba que &quot;si se encontrase a un individuo al   que no le fuese posible vivir en sociedad o que pretendiese no precisar cuidado   alguno, no forma parte del estado: es un bruto o un dios. La naturaleza impele,   pues, a todos los hombres hacia tal asociación&quot; (5)</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">Aristóteles   fue el primero que dejó una descripción del &quot;hecho comunicacional&quot;   cuando en su 'Retórica&quot; se refería al &quot;hablante, lo que dice y a   quién lo dice&quot; (6)</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">John Lecke sostenía que entre   los derechos naturales del ser humano están los destinados a &quot;utilizar su   entendimiento y su lenguaje para continuar y disfrutar la vida&quot; (7)</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">Estudios específicos y especializados sobre comunicación   son del presente siglo, primero, ligados a la llamada &quot;comunicación de   masas&quot; y, después, concentrados en toda forma de relacionamiento humano'.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><font size="2" face="Verdana">Uno de los aportes de esos estudios permite distinguir   entre modelos propiamente de &quot;comunicación&quot; y aquellos   &quot;derivados&quot; de ésta, pero que no alcanzan plenamente tal categoría.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">Los   primeros se acoplan integramente al concepto, es   decir, se fundamentan en un intercambio igualitario y recíproco de. mensajes entre dos o más actores sociales   (&quot;actores&quot; entendidos a nivel individual, grupal o institucional) .</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">En los segundos, no se presenta situación similar: los   actores no disponen de iguales capaci­dades y oportunidades para la emisión de   mensajes, con lo que la relación entre ellos' se torna en mero intercambio   formal y administrativo de mensajes, desprovisto de reciprocidad y, por ello,   potencialmente tendiente a consolidar modos de contacto unilaterales   (verticales) en los que prevalece la decisión del emisor para elegir mensajes,   medios y condiciones de retroalimentación.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">Para estos últimos, hasta ahora no se ha encontrado   denominación mejor que la de calificarlos como &quot;modelos verticales de   transmisión de mensajes&quot; o &quot;modelos de información&quot;   (&quot;información&quot; entendida como mensaje de comunicación que no precisa   de flujos retroalimentación. Podrían también ser llamados &quot;instancias   comunicativas intermedias&quot; o &quot;incompletas&quot;, dada la ausencia o   limitación de la reciprocidad).</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana"><b>1./ Comunicación y política.</b></font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">Ya se dijo que la capacidad innata de comunicación de los   seres humanos hizo posible la sociabilidad (8) y, por tanto, también la   organización política entre ellos.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">De ahí que es válido afirmar que el humano es un ser   comunicador, social y político por naturaleza (en ese orden (9), aunque. en la   práctica, son calidades que se expresan en forma simultánea con la única   diferencia de que las acciones comunicacionales y sociales son inevitables,   mientras que la política como actividad puede permanecer en latencia).</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">La relación entre los tres conceptos configura un solo   producto ontológico, cuya separación sólo es posible con fines analíticos.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">El hombre nace comunicador; su precaria condición lo hace   social, pero ¿por qué existe la política?.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">El individuo, como su nombre lo indica, es una <b>unidad </b>'indivisible' que concentra en sí necesidades de   subsistencia, historia, afectos, valores, razón, instintos, intereses   específicos: un complejo microcosmos.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><font size="2" face="Verdana">Tal como lo admitían Hobbes y Locke (aunque con distinto   énfasis), la posibilidad de que surjan conflictos interindivi­duales es   constante (carac­terística principal del &quot;estado natural&quot;, prepolítico, por ellos imaginado (10)</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">Si el individuo asume poder en sí mismo para defender sus   intereses, los desacuerdos podrían derivar en ruptura de la convivencia,   extremo que el ser humano por tendencia natural y por necesidad tiende a   evitar. Dice Kant: &quot;los hombres se dan pronto cuenta de que deben   restringirse dentro de ciertos límites, y que han de regularse por leyes, costumbres   y reglas&quot; (11).</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">De ahí surge la necesidad de concentrar los &quot;poderes   múltiples&quot; en un solo ente (llámese &quot;Estado&quot;) que sea capaz de   erigirse como &quot;poder común&quot;, &quot;monopolizando legítimamente el uso   de la fuerza física&quot;, en el propósito de dirimir conflictos v velar por la   seguridad y continuidad de la convivencia pacífica de los individuos (12)</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">Así entendido, el Estado (algunos lo llaman &quot;Estado   de Derecho&quot; para recalcar el flujo de legalidad que debe emerger de 1a   sociedad civil) es una pertenencia colectiva que concentra un 'poder   público&quot; para ponerlo al servicio de los miembros de la colectividad. Se   convierte así, en la manifestación más evidente de aquel natural componente   'político&quot; que, según Montenegro (13) y retornando la vieja concepción   aristotélica, acompaña al ser humano en todo modo <i>de </i>relación social que   establece.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">En ese proceso está presente la comunicación y, si se   retorna la metodología jusnaturalista, habrá que   decir que gracias a que los hombres establecen entre sí relaciones de entendi­miento   producto de sus faculta­des de comunicaciónse hace   posible la configuración del Estado.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana"><b>1.3. Corrí nicación, democracia, participación.</b></font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">&quot;Vivir es en gran medida cuestión de   comunicación&quot;' (Alfred Smith)</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">Edgar Camacho °miste subraya   que &quot;la democracia es el resultado de un nivel de desarrollo de las   relaciones sociales, lo cual presupone, a la vez. la   superior vinculación del hombre con sus semejantes y consigo mismo. Implica   también un grado de comunicación entre esos hombres y de maduración de su conciencia   social&quot; (14)</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">El hecho comunicacional supone encuentro,   entendimiento,  consenso, igualdad, no   dominio inconsulto.¿Puede   encontrarse mayor acercamiento al concepto de democracia? Ningún principio   democrático podría darse sin el reconocimiento de similares posibilidades de   comunicación entre los actores. Comunicación y democracia se encuentran   íntimamente ligadas. ¿Es posible pensar en una democracia que no se apoye en   formas de comunicación democráticas?; ¿es configurable el concepto de comunicación   (como &quot;lo común&quot;, &quot;lo nuestro,&quot;, &quot;lo igual&quot;) sin   que simultáneamente se esté hablando de democracia ?;   ¿no es la democracia la extensión ineludible de formas de comunicación   esencialmente recíprocas? En democracia habrá que entender a la comunicación   como el conjunto de procesos de intercambio igualitario de mensajes de los   individuos con sus instancias de organización política.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">El elemento sustancial (por tanto, inexcluyente)   en la definición de democracia es el derecho de participación del ciudadano en el   sistema político. Más allá de la discusión acerca de la conveniencia del   término &quot;participación&quot; (15), el concepto tiene ese sentido: la   presencia directa o indirecta de los ciudadanos en el ámbito de las decisiones   políticas.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><font size="2" face="Verdana">Casi es indiscutida hoy, dada entre otras cosas, la   magnitud de las sociedades contemporáneas, la inevitabilidad de una  &quot;participación indirecta&quot; a través   de mecanismos de representación ciudadana (sindicatos, partidos, Parlamento, etc). Aparece así un fuerte nexo entre el concepto de&quot;participación&quot; con el de   &quot;representación&quot;, pues, sin tal lazo, se produce una separación entre   ambos, que daña más a la ciudadanía y al principio democrático, que a los   detentadores del poder de representación.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">&quot;Participación&quot;   y &quot;representación&quot; pueden fácilmente entrar en conflictos y   distanciamientos contradictorios con el principio democrático.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">El recurso más apropiado para evitar tal riesgo es el de   establecer canales de comunicación. ¿Cómo participar si no se cuenta con los   medios de comunicación para hacerlo? Participar &quot;más&quot; es igual a   comunicarse &quot;más&quot; y también a la inversa, es decir, el comunicarse   más y mejor traerá consigo inevitablemente mayor participación, en el sentido   político atribuido a este término.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">En sistemas políticos no democráticos,   las formas en que los gobernantes entran en relación con los gobernados pueden   asumir configuraciones derivadas del concepto de comunicación (flujos   unidireccionales de. información o propaganda, por ejemplo) pero incompletas en   cuanto a una manifestación genuina de ella.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">La   democracia concibe a los individuos en situaciones símiles como para que puedan   desplegar, sin restricción alguna, sus acciones y necesidades comunicativas, en   cualquier momento y a través de cualquier medio. Sólo desde aquí es posible   pensar en una democracia que involucre un pluralismo real, no sólo   político, sino también económico y social, cimentado en consensos libres,   construidos y no impuestos. Sin que la comunicación sea propiedad compartida:   ¿cómo lograr esto? Dicho en otros términos, la democracia no puede subsistir,   no puede ni siquiera ser imaginada, si no reconoce formas de comunicación que   sean de patrimonio y uso igualitario de todos los individuos.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana"><img width=312 height=323 src="/img/revistas/rpc/v06n02/v06n02a07image002.jpg" v:shapes="_x0000_i1028"></font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">Significa   ello que debe darse compatibilidad entre modos de organización política   democrática y modos de comunicación. Una democracia no puede sustentarse en   formas de comunicación unilaterales ni autoritarias;   de igual modo, un autoritarismo no telera formas de comunicación horizontal.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">1.4.   El derecho ciudadano para establecer comunicación con cl Estado.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">Uno de   los elementos indiscutibles de la concepción democrática es que el origen del   Estado está en los individuos y, por tanto, son éstos los que tienen potestad   sobre él. La ya célebre definición que Lincoln hizo de la democracia corno   &quot;el gobierno del pueblo, por el pueblo, para el pueblo&quot; constituye   una buena síntesis al respecto.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">Locke, jusnaturalista y liberal, construyó el concepto de   &quot;ley de opinión&quot; que es un derecho que guardan los individuos para supervisar   la acción del ente que ellos, mediante pacto, decidieron constituir (el   Estado).</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><font size="2" face="Verdana">Dice Sobbio que &quot;aquellos que ejercen poderes a todos los   niveles deben ser controlados, en última instancia, por los po­seedores   originarios del poder último, o sea, cada uno de los individuos&quot; (16)</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">En un régimen democrático, el poder que el Estado recibe   de parte de los ciudadanos debe estar abierto al conocimiento de ellos, aspecto   que será posible con la confluencia de dos factores fundamentales: la voluntad   de gobernantes y gobernados para alcanzar ese objetivo y la existencia de   verdaderas posibilidades de comunicación que permitan tal propósito.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">Es importante insistir en &quot;la actitud positiva para   realizar la acción&quot;, pues. sin ella, el objetivo   de alcanzar cualquier metas e complica y retrasa. Un gobierno que no tenga una   actitud favorable hacia la comunicación, que no esté llano a que cualquier   ámbito de su actividad pueda ser objeto de investigación, sin duda, dificultará   una práctica democrática.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">Kant afirmaba que las acciones justas no deben temer ser   hechas públicas: &quot;obra de tal modo que la máxima de tu voluntad pueda   valer siempre como principio de legislación universal&quot; o &quot;todas las   acciones relativas al derecho de otros hombres, cuya máxima no es susceptible   de publicidad, son injustas&quot; (17)</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">Complementa Bobbio: &quot;...la obligación de hacer públicos los hechos   de gobierno es im­portante no sólo, como se suele decir, para permitir que el   ciudadano conozca las acciones de quien ostenta el poder y, por tanto,   controlarlas, sino también porque la publicidad (lo público) constituye ya de   por si una forma de control; es un expediente que permite distinguir lo que es   lícito de lo que no lo es&quot; (18)</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">Es decir, en el marco teórico de la democracia, no queda   roto el vínculo entre individuos y Estado.AI contrario, ello expresa la   necesidad de comunicación entre los individuos que quedan fuera del aparato   estatal (los denominaremos como &quot;socie­dad civil'') con el conjunto de   instituciones y órganos que llegan a conformar éste (19)</font></p>     <p><font size="4" face="Verdana">II</font></p>     <p><font size="4" face="Verdana">BOLIVIA: UN ESCENARIO     <br>   DIFICIL PARA LA     <br>   COMUNICACION Y LA     ]]></body>
<body><![CDATA[<br>   DEMOCRACIA</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">(Bolivia presenta   una)... &quot;situación   de segregación e incomunicación   colectiva que expresa la virtual disolución de   la nación al mismo tiempo `que la imposibilidad de la resolución de   los problemas bolivianos&quot; (20)</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana"><b>2.1.   &quot;Comunicación&quot; en la sociedad civil boliviana.</b></font></p>     <p><font size="2" face="Verdana"><b>E.Bloch</b> desarrolló el concepto de   &quot;contradicciones diacró­nicas&quot; o contradicciones   &quot;no-coetáneas&quot; para referirse a la convivencia (simultaneidad) entre problemas   irresueltos heredados del pasado, con aquellos que genera el presente.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">Barrington Moore, por su parte, hizo mención al &quot;precio que una sociedad debe   pagar&quot; por no haber superado a tiempo sus problemas centrales (21)</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">Una de las vetas explicativas de la actual &quot;coetaneidad&quot; boliviana (y, por tanto, de la carga   conflictiva que conlleva) puede partir de la hipótesis de que en Bolivia   subsiste un problema comunicacional no superado, tanto al interior de la   sociedad civil como en la relación de ésta con su sistema político: una falta   de comunicación   (bajo el marco conceptual aquí expuesto) entre los diferentes sectores   sociales, culturales, económicos y políticos que conforman el país.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">El modo comunicacional prevaleciente no es patrimonio   común de toda la sociedad civil boliviana y tampoco producto creado por ella,   pues, en su configuración, han primado formas comunicativas impuestas de índole vertical y propiciadoras de relaciones de dominio de   unos sectores frente a otros.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">La Colonia fue el primer escenario ¿Podría haberse dado   ella de la manera como se presentó sin el control que ejercieron los españoles   sobre las formas de comunicación que establecieron para mantener contacto con   los aborígenes? ¿No fue ello especialmente notorio en la intención de imponer   el idioma castellano? Los colonizadores tenían también que ejercer poder   administrativo sobre la comunicación (22).</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">Es sabido que el proceso de dominación colonial no fue   completo y se podría decir que, entre otras cosas, ello se debió a que no se   pudo lograr un total control sobre las formas de comunicación y la prueba más   clara es que hoy su mantiene el uso de idiomas prehispanos   en buena parte de la población boliviana. <b>Pero </b>la confrontación generó separaciones comunicacionales aú   n no superadas.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">Dice Silvia Rivera: &quot;(en Bolivia) no sólo están   presentes ingredientes de multiculturalidad provenientes de la difícil   articulación entre horizontes diversos del pasado prehispánico y colonial;   asimismo, el conflictivo y polifacético fenómeno del mestizaje, la dimensión   étnica y la dimensión clasista o ciudadana en el comportamiento de los diversos   sectores de la población, así como el papel de las formaciones sociales   regionales en el interior del espacio territorial del estado nación, conforman   un panorama extremadamente abigarrado&quot;. Y sigue: &quot;en la   contemporaneidad boliviana opera en forma subyacente un modo de dominación   sustentado en un horizonte cultural de larga duración, al cual se han   articulado, pero sin superarlo ni modificarlo completamente los ci­clos más   recientes del liberalismo y el populismo.Estos   horizontes recientes han conseguido tan sólo refuncionalizar   las estructuras sociales de larga duración, convirtiéndolas en modalidades de   colonialismo interno que continúan siendo cruciales a la hora de explicar la   estratificación interna de la sociedad boliviana&quot; (23).</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><font size="2" face="Verdana">Hoy, Bolivia es   un complejo conglomerado que sigue caracterizándose   por su heterogeneidad   social, económica, cultural; por   un alto flujo de demandas insatisfechas; por centros de poder   &quot;invisibles&quot;(narcotráfico, logias y similares), gobiernos corruptos, estrechos, arcas empobrecidas, grandes sectores sociales</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">postergados, culturas ignoradas.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">2.2. &quot;Comunicación<b>&quot; de la sociedad civil boliviana con su sistema político.</b></font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">&quot;El   hombre ha nacido libre y, sin embargo, por todas partes se encuentra   encadenado&quot; escribió Rousseau hace dos siglos refiriéndose implícitamente   a la ineficacia que él veía en un aparato estatal que acabó con la felicidad de   la que gozaban los individuos antes que éste apareciera (24).</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">Bolivia adopta en su   Constitución el régimen democrático, pero en la práctica, aquel vínculo   &quot;de comunicación&quot; entre sociedad civil y Estado (vínculo que</font> <font size="2" face="Verdana">act&uacute;a como condici&oacute;n para la   democracia y que , en su concepci&oacute;n m&aacute;s purista y aut&eacute;ntica, es dise&ntilde;ado y   controlado por la sociedad civil), no ha tenido real vigencia.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana"><img width=207 height=498 src="/img/revistas/rpc/v06n02/v06n02a07image004.jpg" v:shapes="_x0000_i1027"></font></p>     <p>&nbsp;</p>     <p><font size="2" face="Verdana">Bobbio reproduce una frase   incluida en el &quot;Dr. Zivago&quot;: &quot;Ha   ocurrido muchas veces en la Historia. Lo que había sido concebido corno noble y   alto se ha convertido en tosca materia. Así, Grecia derivó en Roma y el   iluminismo ruso se convirtió en la Revolución rusa&quot;. Añade el autor   italiano: &quot;el pensa­miento liberal y democrático de un Lecke,   de un Rousseau, de un Tocqueville, de un Bentham y de un John Stuart Mill, se ha convertido en la acción de...(póngale   el lector el nombre que le parezca que no tendrá inconveniente en encontrar más   de uno)&quot; (25).</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">Salvo coyunturales momentos, en ninguna etapa de la   historia nacional, los distintos sectores que conforman la sociedad civil han   tenido iguales posibilidades <i>de </i>acceso   al ámbito de las decisiones políticas ni, claro, opciones ciertas para   establecer lazos de real comunicación con él (26)</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">Como   resultado, el sistema político, en su configuración formal, no representa ni refleja el tipo de sociedad civil boliviana.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><font size="2" face="Verdana">&quot;¿Qué representa en este panorama el individuo   'libre e igual' del liberalismo sobre cuyo fundamento, al menos en teoría,   reposa el actual sistema político boliviano y todo el andamiaje de nuestra   joven 'democracia representativa'?; ¿no es acaso éste, tan sólo uno más entre   los diversos horizontes culturalcivilizatorios que   pugnan por expresarse y que de hecho se expresan en la esfera pública y   política, aunque no siempre estas expresiones logren ser canalizadas por los   mecanismos formales de la representatividad democrática?' (27).</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">Bobbio señala seis aspectos   centrales sobre asuntos prometidos pero no resueltos por la manifestación   práctica (la &quot;tosca materia&quot;) del ideal democrático, a saber: no   logró asimilar la esencia de una sociedad pluralista; no resolvió el problema   de una óptima &quot;representación&quot; ciudadana ante el Estado; no pudo ante   la persistencia de las oligarquías; no consiguió ocupar &quot;todos los   espacios en que se ejerce un poder que torna decisiones vinculantes en nombre   de todo un grupo social&quot;; no pudo eliminar el &quot;poder invisible&quot;   (conformado por &quot;mafia, camorra, logias masónicas anómalas, servicios   secretos incontrolados y protectores de los subversivos a los que deberían   controlar&quot;); no logró educar al ciudadano para una vida en democracia . (28)</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">La democracia boliviana no escapa de   ese diagnóstico.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">Pasadas las últimas elecciones nacionales y   municipales en Bolivia (agosto 93 y diciembre 1995) parece ser opinión común   que el sistema democrático ha quedado   consolidado. Sin embargo, queda mucho por recorrer.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">Después de la caída del Muro de Berlín, el vendaval neo   libe­ral se extiende triunfante en buena parte de los países del mundo. Con   ello, cobra revita­lizada energía la teoría liberal democrática y, en conse­cuencia,   se debilitan aquellas referidas a modos democráticos &quot;no liberales&quot;   corno la democracia &quot;social&quot;(al interior de un sistema socialista),   &quot;participativa&quot; (amplios y continuos canales para la participación   ciudadana),</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">&quot;plebliscitaria, popu­lista,   totalitaria&quot; (29), y otros calificativos que tenían en común su   discrepancia con un ejercicio democrático restrin­gido y excluyente.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">En la vida política boliviana actual rige un modelo   liberal democrático, en cuya práctica los grupos dominantes creen encontrar la   panacea para todo problema nacional. Interpretan ellos que la culminación de   actos comiciales constituye un respaldo de la ciudadanía a la vigencia de este   tipo de régimen político. ¿La sola realización de elecciones otorga legitimidad   y represen­tatividad al sistema? (30)</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">Basta observar la vida cotidia­na en Bolivia para darse   cuenta de que, entre las numerosas demandas por reivindicaciones económicas,   están también presentes exigencias por un reconocimiento cultural y por una   participación democrática más amplia.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">Las irresueltas necesidades sociales   y económicas de la población, la diversidad étnica (31), los viejos y nuevos   movimientos sociales (genera­cionales, desocupados, regio­nales, de género)   conforman un país &quot;plural y complejo&quot; (32) que hasta ahora no ha   encontrado una organización política democrática que lo represente   auténticamente.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">Al sistema político boliviano podría atribuírsele dos características que, contraria­mente   a una primera interpretación, no son excluyentes entre sí: refleja y   no refleja a la sociedad civil.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><font size="2" face="Verdana">Refleja las diferentes cuotas de poder económico y social   presentes en la desigual composición de la sociedad boliviana, pero no asume la   mayoría de las necesidades y demandas presentes en la sociedad civil. Esta fue   una característica constante en la historia de un país que, de una u otra   manera, siempre estuvo sujeto a un poder superior, lo que, quedó expresado,   claro, en una falla de acceso y dominio soberano sobre su vida política.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">Desde la Colonia, en que la sociedad política era de   directa propiedad imperial, pasando por la Independencia y la República (etapas   ambas en que se mantuvo la subor­dinación nacional respecto a intereses   foráneos), llegando hasta las actuales formas de &quot;condicionamiento&quot;,   que ejer­cen potencias extranjeras y organismos internacionales, lo cierto es   que el país no tuvo mucho menos sus clases subalterna un ti protagonismo pleno   en la configuración de su organización política.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">Tal elemento constituye un factor estructural altamente   condicionante de los modos en que se expresa la vida política en el país y   obviamente influye también en la inexistencia de formas de comunicación que   permitan una vinculación efectiva entre la sociedad civil con el aparato   político, dando lugar a que éste quede desvinculado de aquélla.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">Sostiene René Mayorga que&quot;... el sistema político se   debate en una suerte de pluralismo per­vertido de actores políticos y sociales   que se bloquean y neu­tralizan mutuamente...&quot; (33)</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana"><b>2.3. Una administración   estatal poco proclive a la comunicación.</b></font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">Las formas de comunicación que permitan el contacto entre   sociedad civil y sistema político tendrían que estar reconocidas legalmente,   pues, </font><font size="2" face="Verdana">aunque existe una comunicación que puede ser llamada   &quot;informal&quot; (&quot;lobbies'', negociaciones de pasillo etc.), ésta es   esporádica y muchas veces privada, mientras que el sistema político requiere de   contactos comunicacimales permanentes e institucionalizados.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">El   Estado boliviano no parece otorgar mayor importancia a la necesidad de   comunicación y al objetivo de establecer canales comunicativos formales que   permitan un mayor y mejor contacto con la población.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">El sistema jurídico boliviano está   sustentado en el idioma castellano, que no es patrimonio de toda la población.   Este hecho constituye desde ya un serio problema comunicacional (34)</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">Otro aspecto es que, en Bolivia, el   Estado es principalmente de índole presidencialista.Contrariamente   a lo que sostiene la teoría de la división de poderes, en la práctica política   boliviana, no se da un equilibrio entre los tres principales órganos del   Estado. Esto hace que la comunicación (más bien, &quot;trámites&quot;) con el   Estado se canalice principalmente a través del Ejecutivo (Ministerios,   Prefecturas, Secretarías, Direcciones, etc.), lo <b>que </b>fácilmente puede derivar en procesos de verticalidad, donde el   que más pierde, claro, es el ciudadano común.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">La   mayor parte de las entidades estatales bolivianas no tiene establecido ningún   mecanismo a través del cual pueda promoverse una comunicación más o menos   frecuente con los ciudadanos.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><font size="2" face="Verdana">Cada   Ministerio cuenta <b>con un </b>Departamento   de Relaciones Públicas (que en algunos casos se denomina &quot;Departamento de   Prensa'' o &quot;de Comunicación&quot;) más dedicado a organizar contactos con   la prensa, publicar algún medio informativo interno, pero descuidado en cuanto   a la promoción de acciones comunicativas de más alta relevancia para el   encuentro con la ciudadanía.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">La   actual gestión gubernamental ha rebautizado al Ministerio de Informaciones con   el nombre de &quot;Ministerio de Comunicación Social&quot;, <b>que aparentemente </b>tiene como principal   misión la de mejorar la comunicación desde el Estado.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">Por lo   que se ha visto hasta ahora, <b>este órgano   estatal </b>destina la mayor parte de su actividad a la relación con los mass media y a dotar de información actualizada a la   Presidencia de la <b>República.</b></font></p>     <p><font size="2" face="Verdana"><b>Hay, entonces, obstáculos comunicacionales incluso </b>de índole administrativa,   que no deben <b>ser subestimados, </b>pues,   indudablemente, afectan a la consolidación de más amplios procesos de   comunicación.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">El   Estado boliviano cuenta con dos medios de difusión masiva: Radio Illimani y Canal 7 de Televisión. Ambos son utilizados   principalmente con</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">Fines de propaganda  gubernamental, la mayor parte de ella   encubierta en supuestos formatos informativos, por lo que no son alternativas   coadyuvantes a la finalidad de mejorar los niveles de comunicación entre   sociedad civil y Estado.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana"><img width=240 height=501 src="/img/revistas/rpc/v06n02/v06n02a07image006.jpg" v:shapes="_x0000_i1026"></font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">Se trata de un rasgo generalizado y   perjudicial en la práctica política de los gobiernos de turno: sustituir   propaganda por comunicación. Tal parece que. el   objetivo principal que ellos persiguen es el de convencer a la ciudadanía de   que la acción gubernamental siempre es óptima, productiva, eficaz, renovadora y   única. Quizá resulte difícil o irreal pensar en actitudes diferentes &quot;a   aquéllas en medio de un sistema político tenso, de acceso muy apetecido y que   cobija un espectro de conductas movidas en gran parte por afán de figuración,   continuidad y beneficio económico personal. Rara vez se detecta una actitud de   real servicio.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">Desde tal característica, la pregunta es: ¿podrá el   Estado generar verdaderos procesos de comunicación con la sociedad civil?. ¿Será que una apertura a la comunicación significaría el   inicio de una debacle para el tipo de control del poder que se ejerce en este   país?.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">El Poder Legislativo tampoco genera procesos de   comunicación que faciliten el encuentro con la ciudadanía. La forma de elegir a   los congresales (listas de candidatos elaboradas por los partidos y no por los   ciudadanos aunque con la última Reforma esto abarcará sólo un 50%) es desde ya   un llamado a la posterior &quot;incomunicación&quot; que se manifiesta en el   desconocimiento de los representantes e incluso en la falta de oportunidades   para encontrarlos (por ejemplo, ausencia de espacios y horarios para que   diputados reciban a los ciudadanos, falta de medios informativos propios del   Congreso, procedimientos altamente burocratizados para la recepción de demandas   e incluso de correspondencia: asuntos todos ellos de aparente detalle, pero que   operan como serios obstáculos para una comunicación de mayor alcance).</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><font size="2" face="Verdana">Esta falta de vínculos hace que el ejercicio democrático   dependa casi exclusivamente de la llamada &quot;clase política&quot;, que   deriva, como se ve cotidianamente, en desempeños irresponsables, corrupción y   hasta autocracia.(35)</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">El   &quot;desgaste&quot;, el &quot;desprestigio&quot; o la &quot;crisis de   representatividad&quot; de esa &quot;clase política&quot; hace que muchas veces   las demandas de la sociedad civil sean tramitadas directamente con el Ejecutivo   dejando al margen la participación congresal.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">Algunos teóricos de la política denominan a esta práctica   como expresiones neocorporativistas, que no tendrían   mucha concordancia con la organización jurídicodemocrática   que sustenta el país (36)</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">Más   allá de esa discusión teórica, lo cierto es que, en la práctica, los contactos   directos han resultado eficaces y una de Ias razones   puede ser en cuanto a lo que nos interesa que en ellos se presentan modos de   comunicación directa (generalmente orales) que facilitan la reciprocidad y que   se realizan en &quot;ambientes&quot; favorables como el hecho, por ejemplo, de   que los &quot;negociadores&quot; se sienten en una misma mesa de trabajo.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">Los &quot;contactos directos&quot; se han hecho   especialmente notorios durante las dos últimas gestiones gubernamentales tal   vez debido a que las personalidades de los dos presidentes, Jaime Paz Zamora   (1989-1993) y Gonzalo Sánchez de Lozada (1993-actual), dieron espacio para encuentros   &quot;cara a cara&quot; con sectores sociales demandantes.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">Esas acciones quizá puedan hacer sospechar que a los   gobiernos de este fin de siglo les comienza a preocupar el tema de la   comunicación. Puede conllevar también un convencimiento de que las instancias   tradicionales para la representación de demandas no están funcionando.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">2.4. Comunicación en &quot;la   descentralización&quot; .</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">Al   margen de sus conno­taciones políticopartidistas, sin   duda, los procesos de &quot;participación popular&quot; y   &quot;descentralización&quot; que lleva adelante el actual gobierno, pueden   tener potencialidades importantes para mejorar los niveles de, comunicación y,   con ello, coadyuvar con la resolución de uno de los problemas más asentados en   la vida nacional, cual es el distanciamiento ciudadano de, la esfera de   resolución política.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">Una   descentralización eficaz en Bolivia tendría que combinar las administraciones   locales, obedientes a una estructura juridicoadministrativa   de la Nación como tal, con la incorporación de modos organizativos y prácticas   de ejercicio político propios de los sectores sociales que los ejecutan (las   comunidades campesinas. por ejemplo, podrían tener mayores posibilidades de   combinar sus formas ancestrales de organización política con las nuevas   prácticas, que imponen la necesidad de mantener la unidad política como país).</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">Son ya antiguas las propuestas que   claman por una organización política secto­rizada que sea el resultado de las   fuerzas históricas, cultu­rales, étnicas, políticas y comunicacionales que   convergen en territorio nacional (37).</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><font size="2" face="Verdana"><img width=282 height=309 src="/img/revistas/rpc/v06n02/v06n02a07image008.jpg" v:shapes="pic"></font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">Las reflexiones postmodernas también aportan en ese   sentido: el respeto a las indivi­dualidades, a las culturas; la necesidad de   crear espacios de acción propios; el cuestio­namiento a una noción de estado   corno un solo corpus homogéneo y, en lo que compete a la comunicación, la </font><font size="2" face="Verdana">apertura hacia formas comunicativas auténticas; el respeto aI lenguaje como   medio de encuentro e identidad (38)</font></p>      ]]></body>
</article>
