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<abstract abstract-type="short" xml:lang="en"><p><![CDATA[This review aims to review the historical considerations have been taken along the story about suicide also critically reviewed the Christian roots of his penalty and outline the first concepts that may have existed in the Inca Empire. For this we have followed a process of narrative review based on historical and empirical studies.]]></p></abstract>
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</front><body><![CDATA[ <p align="right"><font face="Verdana" size="2"><b>MISCELANEA</b></font></p>     <p align="right">&nbsp;</p>     <p align="center"><font face="Verdana" size="4"><b>SUICIDIO: CONSIDERACIONES HISTÓRICAS</b></font></p>     <p align="center">&nbsp;</p>     <p align="center"><font face="Verdana" size="3"><b>SUICIDE: HISTORICAL CONSIDERATIONS</b></font></p>     <p align="center">&nbsp;</p>     <p align="center">&nbsp;</p>     <p align="center"><font face="Verdana" size="2"><b>Dr. Gonzalo H. Amador Rivera*</b></font></p>     <p align="center"><font face="Verdana" size="2">*      M&eacute;dico Psiquiatra- Caja Nacional de Salud. E-mail: <a href="mailto:gamriv@gmail.com">gamriv@gmail.com</a></font></p>     <p align="center"><font face="Verdana" size="2"><b>RECIBIDO:</b> 22/09/15     ]]></body>
<body><![CDATA[<br>   <b>ACEPTADO:</b> 07/10/15</font></p>     <p align="center">&nbsp;</p>     <p align="center">&nbsp;</p> <hr noshade>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2"><b>RESUMEN</b></font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Esta revisión tiene como objetivo repasar las consideraciones históricas que se han tenido a lo largo de la historia sobre el suicido, además revisamos críticamente la raíz cristiana de su penalización y esbozamos los primeros conceptos que puedan haber existido en el Imperio Incaico y LA COLONIA sobre el acto de matarse. Para esto hemos seguido un proceso de revisión narrativa basado en estudios históricos y empíricos.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2"><b>Palabras Clave: </b>Suicidio, Historia, Penalización, Estigma. </font></p> <hr noshade>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2"><b><i>SUMMARY</i></b></font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2"><i>This review aims to review the historical considerations have been taken along the story about suicide also critically reviewed the Christian roots of his penalty and outline the first concepts that may have existed in the Inca Empire. For this we have followed a process of narrative review based on historical and empirical studies.</i></font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2"><b><i>Keywords: </i></b><i>Suicide, History, Penalty, Stigma.</i></font></p> <hr noshade>     <p align="justify">&nbsp;</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify">&nbsp;</p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="3"><b>INTRODUCCIÓN</b></font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Una pregunta de carácter filosófico en el debate de la Historia de la Medicina y más propiamente en el campo de la Biografía de las Enfermedades es si ¿Existen tales cosas como las enfermedades mismas?, la pregunta que parece absurda y a priori nos lleva a responder que sí, involucra otra pregunta aún más compleja. Esta es, ¿Las enfermedades son entidades ontológicas por sí mismas en ausencia de una entidad diferente, es decir un cuerpo? Si la respuesta es sí, estas presentaran características propias de su disfunción que trascienden la historia, la cultura y al sujeto; por el contrario, si la respuesta es no, estás se hallaran determinadas por el contexto histórico-biológico y cultural, siendo, sus características entonces siempre mutables. En Psiquiatría, este </font><font face="Verdana" size="2">debate resulta más espinoso, pues las enfermedades que se llaman Trastornos se encuentran todavía en una etapa de descripción sindromática más cercanas al fenómeno cultural e histórico que al biológico.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">El Suicidio, es quizás la máxima representación en este problema, tan estudiado por muchos, nació con la consciencia misma y acompaña desde entonces a la humanidad, no como entelequia metafísica desde luego. Representó para Schopenhauer la expresión máxima de la vitalidad y Camus la sugirió como el tema principal de la filosofía, desdeñada por el catolicismo y la Sociedad misma llego a manos de la Psiquiatría que esgrime una suerte de psicopatología detrás del acto de matarse<sup>(1,2,3,4,5)</sup>. El presente trabajo pretende guiarse por la siguiente pregunta ¿Han existido consideraciones </font><font face="Verdana" size="2">históricas diferentes sobre el suicidio a lo largo de la historia? Para esto, una primera parte evaluara el suicidio a lo largo de la historia y en la segunda parte reflexionaremos el concepto de suicidio desde el cristianismo y ahondaremos en lo poco que sabemos del suicidio en el Imperio Inca y la colonia.</font></p>     <p align="justify">&nbsp;</p>     <p align="justify"><b><font size="3" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">EDAD ANTIGUA</font></b></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2"><b>LA GRECIA ANTIGUA</b></font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Es la Grecia antigua una de las primeras culturas que aborda seriamente el problema del suicidio, más allá de un análisis puramente sociológico-filosófico y hasta político planteado por Aristóteles y Platón quienes terminan condenándolo, existe una visión menos castigadora del acto de matarse en las culturas más antiguas, pues se conoce que esta conducta implicaba una forma de supervivencia de la aldea, en la cual el anciano, el deforme o el enfermo debían abandonar la aldea hacia la intemperie, sin comida, ni agua para garantizar mayores cantidades de alimento que serían utilizadas por los otros miembros de la comunidad<sup>(6,7)</sup>.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">En la antigua Grecia, el suicidio era un delito contra el Estado y los castigos para los suicidas era la mutilación del cadáver, los entierros aislados e incluso la deshonra familiar del suicida<sup>(6)</sup>.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Con Platón, Aristóteles y un poder más fuerte del Estado el suicidio llego a ser categorizado como delito salvo ciertas condiciones. Para Platón (427-347 AC) el suicidio era un delito contra la sociedad, pero podían reconocerse excepciones posibles en función de la ley civil o la respuesta a eventos adversos graves. Dos lecturas nos dan cuenta de una idea del pensamiento Platónico, la más importante se encuentra en el Libro Las Leyes que dice:</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="right"><font face="Verdana" size="2"><i>&quot;El que mate al más próximo y del</i></font>    <br> <font face="Verdana" size="2"><i>que se dice que es el más querido</i></font>    <br> <font face="Verdana" size="2"><i>de todos, ¿qué pena debe sufrir?.</i></font>    <br> <font face="Verdana" size="2"><i>Me refiero al que se mate a sí    <br> </i></font><font face="Verdana" size="2"><i>mismo, impidiendo con violencia el</i></font>    <br>   <font face="Verdana" size="2"><i>cumplimiento de su destino, sin que</i></font>    <br>   <font face="Verdana" size="2"><i>se lo ordene judicialmente la ciudad,</i></font>    <br>   <font face="Verdana" size="2"><i>ni forzado por una mala suerte que lo</i></font>    <br>   <font face="Verdana" size="2"><i>hubiera tocado con un dolor excesivo</i></font>    <br>   <font face="Verdana" size="2"><i>e inevitable, ni porque lo aqueje una</i></font>    ]]></body>
<body><![CDATA[<br>   <font face="Verdana" size="2"><i>vergüenza que ponga a su vida en un</i></font>    <br>   <font face="Verdana" size="2"><i>callejón sin salida y la haga imposible</i></font>    <br>   <font face="Verdana" size="2"><i>de ser vivida, sino que se aplica</i></font>    <br>   <font face="Verdana" size="2"><i>eventualmente un castigo injusto a sí</i></font>    <br>   <font face="Verdana" size="2"><i>mismo por pereza y por una cobardía</i></font>    <br>   <font face="Verdana" size="2"><i>propia de la falta de hombría...Pero</i></font>    <br>   <font face="Verdana" size="2"><i>las tumbas para los muertos de esta</i></font>    <br>   <font face="Verdana" size="2"><i>manera deben ser, en primer lugar,</i></font>    <br>   <font face="Verdana" size="2"><i>particulares y no compartidas con otro.</i></font>    <br>   <font face="Verdana" size="2"><i>Además, deben enterrarlos sin fama</i></font>    ]]></body>
<body><![CDATA[<br>   <font face="Verdana" size="2"><i>en los confines de los doce distritos en</i></font>    <br>   <font face="Verdana" size="2"><i>aquellos lugares que sean baldíos y sin</i></font>    <br>   <font face="Verdana" size="2"><i>nombre, sin señalar sus tumbas con</i></font>    <br>   <font face="Verdana" size="2"><i>estelas o nombres&quot; </i><sup>(7)</sup></font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Es interesante la lectura de Platón, puesto que aunque condena el suicidio, lo acepta socialmente en caso de amor, enfermedad, o como una forma de autocastigo frente a una injuria grave cometida ante el estado (el suicidio de Sócrates por ejemplo).</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Aristóteles (384-322 AC) condena tácitamente el suicidio como un acto de cobardía y atentado contra el Estado, así pues refiere:</font></p>     <blockquote>       <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">&quot; (...) y el que, en un acceso de ira, se degüella voluntariamente, lo hace contra la recta razón, cosa que la ley no permite, luego obra injustamente. Pero ¿contra quién? ¿No es verdad que contra la ciudad, y no contra sí mismo?. Sufre , en efecto, voluntariamente, pero nadie es objeto de trato injusto voluntariamente. Por eso también la ciudad lo castiga, y se impone cierta pérdida de derechos civiles al que intenta destruirse a sí mismo, por considerarse que comete una injusticia contra la ciudad&quot;.<sup>(8)</sup></font></p> </blockquote>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Está claro que en Grecia, cuna del pensamiento moderno, el suicidio ya representaba un problema, si uno revisa las figuras importantes que se suicidaron en esta época esta sobradamente respaldada dicha preocupación, y esto llevó a dos de sus más grandes pensadores a cavilar sobre el acto de matarse.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2"><b>EL IMPERIO ROMANO</b></font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="Verdana" size="2">El Imperio Romano continuó los conceptos anti-suicidas de Aristóteles y Platón, sin embargo mediados por este último, dieron pie a algunas variaciones sobre el concepto y su penalización.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Para Tondo (2000): &quot;el suicidio no era extraño, y a veces se consideraba honorable entre los líderes cívicos e intelectuales&quot;.<sup>(9)</sup></font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Dos etapas de reflexión acerca el suicidio vivió el Imperio Romano. Una, la primera, con Cicerón (106-43), que si bien condenaba el suicidio, avalaba el mismo si era una forma de heroísmo, amor, abnegación o la defensa del honor. La segunda, Constantino (290-337), penalizo el suicidio y como medida preventiva se tomaron medidas estrictas, tales como la confiscación de los bienes de la familia después del suicidio para compensar al Estado por la pérdida de un ciudadano.<sup>(6,9)</sup></font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">El Non Compos Mentis es la figura romana legal por excelencia y ya aparece citada en los textos de la época, esta frase que deriva del latín y significa &quot;sin control de su mente&quot; se utilizaba para aquellos estados suicidas bajo influjo de enfermedades y representa la primera interpretación legal de una conducta derivada de un estado mental alterado.<sup>(10)</sup></font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Roma da grandes pasos en torno a la legalidad y castigo del suicidio:</font></p>     <blockquote>       <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">1.</font>  <font face="Verdana" size="2">Primero,    no    fue    regulado    ni penalizado en casos de enfermedad, filosofía, amor,   honor o condena, los casos más emblemáticos el de Lucrecia, Catón y Nerón.<sup>(11,12)</sup></font></p>       <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">2.</font> <font face="Verdana" size="2">Segundo,     el     suicidio     estaba regulado y penalizado en tanto este comprometiera los bienes, en este caso económicos del estado o de un miembro de la comunidad. Por ejemplo   suicidios   de   guerreros, esclavos y estafadores.<sup>(9)</sup></font></p> </blockquote>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2"><b>LA EDAD MEDIA</b></font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Los reportes sobre el suicidio dentro la  edad  media  no son  amplios,   la religión influencio mucho en la visión de las personas sobre el mismo, pero también se siguieron los conceptos grecorromanos que bien sabemos castigaban al suicida, por esto ahondar en este capítulo de la historia no resulta relevante. Más adelante revisaremos la visión del cristianismo que marco fundamentalmente este periodo.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="Verdana" size="2">La literatura que arriba con el renacimiento revela el marco sobre el cuál discurría la comprensión del suicidio. Para Dante Allighieri (1265-1321) el suicidio podía verse de dos formas: el suicidio de las &quot;almas nobles&quot; irán al Limbo, pero los otros serán condenados a lo más profundo del infierno(<sup>13)</sup>. Erasmo (1466-1536) considero al suicidio como la forma de librarse a uno mismo del &quot;agobio de la vida&quot;<sup>(14)</sup>.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Evidentemente, la última parte de la edad media representa una re-evaluación del suicidio con base a su finalidad, aun así todavía queda claro que la penalidad del suicidio estaba vigente.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2"><b>LA EDAD MODERNA Y CONTEMPORANEA</b></font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Posterior a esta etapa, llegamos al Renacimiento donde aparecen observaciones que pretenden despenalizar el suicido, estas observaciones devinieron de una reafirmación de conceptos grecorromanos más racionales e influenciadas por una intelectualidad francesa, está claro en este punto, que esta intelectualidad será responsable de la despenalización completa del acto suicida posterior a la Revolución Francesa, prueba de esto es que no existen penalización en los Códigos Napoleónicos respecto al suicidio<sup>(9,15,16)</sup>.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Si uno lee la literatura y textos del renacimiento, entiende que el suicidio para nada era condenado, más al contrario en algún caso exaltado y en otros fue visto como necesario.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Hasta ahora en el decurso histórico del suicidio no vimos que la depresión sea asociada al acto de matarse, el concepto romano &quot;no compos mentis&quot;, que hacía </font><font face="Verdana" size="2">referencia a una mente alterada, no tomaba en cuenta a la depresión, por el contrario se la comprendía en términos de locura, insanidad e ira<sup>(9)</sup>.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">El siglo XVII y XVIII marcaron nuevamente una estigmatización del suicidio, se recuperaron los conceptos de non compos mentis y felo de sé, el último es una mente sana, el primero no. Ante esta nueva estigmatización, la aristocracia que llego a considerar el suicidio vergonzoso y propio de las clases más pobres recurrió, como una forma no directa de matarse, al duelo. Así lo refleja Tondo(2000):</font></p>     <blockquote>       <p align="right"><font face="Verdana" size="2"><i>&quot;El duelo se convirtio en sustituto del</i></font> <font face="Verdana" size="2"><i>suicidio, una muerte heroica era lo que</i></font> <font face="Verdana" size="2"><i>ellos buscaban&quot;</i><sup>(9)</sup><i>.</i></font></p> </blockquote>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">&quot;Anatomía de la Melancolía&quot;, el libro escrito por Burton fue uno de los primeros ensayos que claramente asocio el suicidio a la depresión, un texto complejo, con una clara intención clínica pero que abandonó luego sus pretensiones, apunta fundamentalmente al vacío, al aburrimiento, a la falta de risa y al tedio el ser melancólico, mismo que será luego el ser suicida. Una apología del suicidio para algunos, una crítica para otros, lo cierto es que luego de Burton, el suicidio y la depresión irán de la mano, complejizando mucho más el análisis del acto de matarse<sup>(17)</sup>.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Burton, en tono socarrón, pero que finalmente servía a sus propósitos, que era curarse, decía:</font></p>     <p align="right"><font face="Verdana" size="2"><i>&quot;¿Las causas? Puede ser una falla en</i></font>    <br> <font face="Verdana" size="2"><i>el cerebro, una descomposición en</i></font>    <br> <font face="Verdana" size="2"><i>la temperatura del cuerpo, una feroz</i></font>    <br> <font face="Verdana" size="2"><i>hipocondría. Puede ser provocada</i></font>    <br> <font face="Verdana" size="2"><i>por los ángeles, las musas, el diablo,</i></font>    <br> <font face="Verdana" size="2"><i>las brujas, las estrellas. Feliz de aquel</i></font>    <br> <font face="Verdana" size="2"><i>-dice Burton- que encuentre la causa</i></font>    <br> <font face="Verdana" size="2"><i>iniciadora entre todas las causas&quot;</i><sup>(17)</sup><i>.</i></font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">El suicidio, siguiendo fundamentalmente los cambios de la Revolución Francesa, para algunos ya la edad contemporanea, se va despenalizando por toda Europa, pero a su vez entra en conflicto con diversas instituciones, lo cual obliga a grandes revisiones sobre el acto</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="Verdana" size="2">matarse; nacen estudios estadísticos y revisiones de lo que implica esta conducta, siendo los más importantes los sociológicos y médicos, este cambio de paradigma, más iluminista, adquiere más adelante en Emili Durkheim y su libro &quot;Le Suicide&quot; su máxima expresión.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">&quot;Le Suicide&quot; el libro escrito por Durkheim, luego padre de la Sociología, es un libro de culto para el estudio, sin embargo, el afán es completamente sociológico liberando el acto individual y asociándolo a una respuesta social; la revisión realizada por Durkheim es muy amplia y existen apartados que a la fecha son anacrónicos y hasta absurdos (ej. el suicidio de la mujer)<sup>(18)</sup>. Sin embargo, nos acerca ya a un análisis científico del acto mismo, reflejando que ya se observaba un problema en lo que representaba matarse, Durkheim dividió tantas veces y en diferentes formas al suicidio que luego obvio lo más importante, esto es el nexo común que hace que todas esas personas estudiadas se maten, aun así una gran deuda se tiene con este libro y su autor.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">La Época contemporánea va abrazando con éxito para algunos u oprobio para otros el suicidio como una enfermedad y sobre todo de índole mental. La Psiquiatría que ya años atrás se apropiado de este fenómeno acuña probablemente desde el citado artículo de Brian Barraclough que la enfermedad mental se acompaña en un porcentaje elevado con el suicidio y tal aseveración basado en un estudio epidemiológico serio refuerza el concepto en desmedro de las múltiples teorías acá analizadas. Este abordaje médico-biológico, indican algunos, olvida al ser humano y su elección, Shneidman, padre de la suicidiología moderna, indicaba que &quot;someter el suicidio a la depresión era el peor juego de manos al cual podía reducirse el acto suicida&quot;, por otra parte otros autores fácilmente aceptan que un cerebro suicida es un cerebro dañado y por tanto un cerebro enfermo<sup>(19,20,21,22)</sup>.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">En este tenor, el interés sobre el suicidio se hace mayor y con esta nace la idea de su identificación, diagnostico y tratamiento, sin embargo, las dificultades que todavía representa comprenderlo implica esfuerzo denodados en áreas aún más complejas como la Neurociencia.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">La Organización Mundial de la Salud indica que por lo menos 800.000 personas se suicidan al año, haciendo alrededor de 1 persona muerta cada 40 segundos, las estadísticas señalan que por los menos un 80% de los suicidios ocurren en un estado depresivo, sobre todo depresivos mixtos, bipolares, y este último aspecto, es tal vez uno de los grandes avances en la comprensión del suicidio junto con la teoría planteada por Joiner quien brillantemente responde la pregunta que encabeza su libro: ¿Por qué la gente se mata?<sup>(21,23,24)</sup>.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Thomas Joiner es tal vez uno de los más resonantes teóricos en el campo de la suicidiología actual, su teoría nueva en el campo, la escribimos porque consideramos relevante en la historia del suicidio, sostiene que no es suficiente con que la persona desee matarse, lo más importante es hacerlo y esto implica ir en contra de uno de los instintos más fuertes y antiguos en el ser humano, como es el instinto de autopreservación y para esto dos son los caminos tomados, el ensayo error que se justifica en los múltiples intentos o vivir en un estado de sufrimiento continuo (ej. dolor crónico, anorexia,etc) ambos aspectos desensibilizaran nuestro miedo a morir y luego abolirá la auto-preservación<sup>(21)</sup>.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">La época contemporánea tampoco abandona los presupuestos punitivos que representa suicidarse, sin embargo, el hecho de considerar al suicidio como una enfermedad cambia el panorama para el sujeto suicida y el suicidio, pues suponíamos que el estigma aparentemente debiese amainar. Sin embargo, no es así y consideramos que posiblemente la persistencia del castigo y el estigma devienen todavía </font><font face="Verdana" size="2">de la concepción religiosa fuertemente enraizada en nuestra cultura.</font></p>     <p align="justify">&nbsp;</p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="3"><b>EL CRISTIANISMO</b></font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">El Cristianismo al tiempo de Constantino comenzó a castigar el suicidio, pero este castigo no devino de una ley bíblica propiamente. Los Diez mandamientos de Moisés hacían referencia en su sexta regla al &quot;acto de matar&quot; no al &quot;acto de matarse&quot;, y estas son dos cosas muy diferentes. Aunque esta argumentación aparenta ser un sofisma, queda claro que para los mismos intelectuales cristianos el fenómeno suicida fue tan complejo que necesito una regulación posterior nacida de una reinterpretación de este mandamiento.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Técnicamente son 4 personajes en la Biblia, los más despreciables puede decirse, quienes cometieron suicidio: Saúl (1ª Samuel 31:4), Ahitofel (2ª Samuel 17:23), Zimri (1ª Reyes 16:18), y Judas (Mateo 27:5), no existe en la Biblia una referencia directa sobre la cuestión del suicidio , esto es si está bien o está mal; sí existen, por otra parte, formas diferentes de evaluar los actos autodestructivos a la luz de sus personajes (p. ej. Judas se suicidó pero Sanson se sacrificó<sup>(25,26)</sup>.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">La preocupación de la Iglesia respecto al suicidio vino después. Con el &quot;martirio voluntario&quot;, que fue una especie de filosofía, muchos fieles cayeron a manos de los soldados romanos y fueron expuestos a muertes publicas algunas terribles. ¿Hubo asesinato?, sí; pero también hubo, por parte de estos fieles, provocación y búsqueda de la muerte con un solo fin: el de obtener, a través del sacrificio por la fe, los beneficios divinos, el paraíso, etc<sup>(9)</sup>. A propósito de esto último, es interesante la Historia de los Circunceliones y los Donatistas en esta época.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Si bien el &quot;Martirio Voluntario&quot; era una forma altruista de obtener la gracia divina, al mismo tiempo la Iglesia perdía también seguidores, es decir amainaba el número de personas que apoyaba la causa cristiana, de esta preocupación fue participe, y un importante personaje en </font><font face="Verdana" size="2">la Historia del suicidio, San Agustin(354 DC-430 DC) quien debió buscar una razón para considerar al suicidio como un pecado, y entonces hallo en el sexto mandamiento su justificación<sup>(9,27)</sup>:</font></p>     <p align="right"><font face="Verdana" size="2"><i>&quot;Aplicaremos al hombre las palabras    <br> </i></font><font face="Verdana" size="2"><i>no matarás, entendiendo: ni a otro</i></font>    <br>   <font face="Verdana" size="2"><i>ni a ti, puesto que quien se mata a si</i></font>    <br>   <font face="Verdana" size="2"><i>mismo mata a un hombre&quot;</i><sup>(27)</sup><i>.</i></font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">También dice:</font></p>     <p align="right"><font face="Verdana" size="2">&quot; <i>Sabemos que no existe ley alguna</i></font>    <br> <font face="Verdana" size="2"><i>que permita quitar la vida, incluso al</i></font>    ]]></body>
<body><![CDATA[<br> <font face="Verdana" size="2"><i>culpable, por iniciativa privada, y,</i></font>    <br> <font face="Verdana" size="2"><i>por tanto, quien se mata a sí mismo</i></font>    <br> <font face="Verdana" size="2"><i>es homicida. Y tanto más culpable</i></font>    <br> <font face="Verdana" size="2"><i>se hace al suicidarse cuanto más</i></font>    <br> <font face="Verdana" size="2"><i>inocente era en la causa que le llevó a</i></font>    <br> <font face="Verdana" size="2"><i>la muerte&quot;</i><sup>(27)</sup></font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Siguiendo la línea Agustiniana, los Concilios Católicos expresaron su desaprobación del suicidio, prohibieron el mismo e indicaron que representaba no solo un atentado contra uno mismo, sino un atentado contra Dios. Tomas de Aquino (1225-1274) considero el suicidio como un pecado, una afrenta a Dios<sup>(28)</sup>. La interpretación del sexto mandamiento redefinió al suicidio a partir de la edad media, al convertirse en un afrenta a Dios, se convirtió en un pecado, uno de los más graves tal vez.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">La iglesia del siglo 20 se torna menos punitiva en torno al suicidio y acepta la existencia de una alteración mental en el acto de matarse, sin embargo, ese discurso nunca se revisó y amplio más. Las últimas palabras en torno al suicidio fueron del Papa Juan Pablo II quién retomo la oposición frente al suicidio, el aborto y la eutanasia afirmando que estos eran delitos contra la vida semejantes a los homicidios<sup>(29)</sup>.</font></p>     <p align="justify">&nbsp;</p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="3"><b>EL IMPERIO INCAICO Y EL SUICIDIO EN BOLIVIA</b></font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="Verdana" size="2">No existen datos que soporten una visión respecto al suicidio en el imperio incaico u otras culturas anteriores, empero, consideramos que al no tener datos posiblemente no haya representado un problema en sus sociedades, al contrario parecía ser bien </font><font face="Verdana" size="2">aceptado. Y sobre esto último existen dos antecedentes que refuerzan esta hipótesis en virtud de ser estudiado posteriormente, la primera relacionada con los sacrificios, la segundo con los suicidios colectivos de ciertos grupos tras la conquista.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Los sacrificios de niños dentro los rituales en el Imperio Incaico era una práctica común, es sabido que la Capacocha (quapac&quot;, que significa realeza o poder y &quot;hucha&quot;, que significa pecado, culpa o desorden cósmico) era un ritual donde se sacrificaban niños que eran considerados los más puros y bellos, los niños que oscilaban entre los 6 y 15 años aceptaban su destino entendiéndolo como un deber, entonces eran llevados a una montaña sagrada, usando las mejores vestimentas y luego de una larga preparación, eran sacrificados, se los mataba por estrangulación o vía un golpe en el cráneo, previa anestesia con alcohol y hojas de coca. El sacrificio estaba dedicado al Dios inti y los significados fueron muchos: mantener contacto y respeto con el Dios, establecer a través del Inca y los niños sacrificados una mejor relación con los seres de arriba, mantener un sistema social y religioso estructurado</font><font face="Verdana" size="2"><sup>(30,31)</sup>.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Parece apresurado decir que estos eran suicidio y no asesinatos, sin embargo, testimonios de expertos en el campo de la antropología sostienen que estos sacrificios tenían mucho de voluntario en las victimas (que si bien eran niños o adolescentes, eran también conocedores de su destino el cual aceptaban de forma voluntaria<sup>(31)</sup>.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Los suicidios tras la conquista son un fenómeno poco estudiado, pero muy importante en nuestra historia, el mismo ameritaría hojas y hojas de estudio, el porqué de los mismos ocuparía tan solo cientos de páginas destinadas a renegar de la situación tan precaria a la cual fueron sometidos. Si bien no existe una cuantificación de las víctimas por suicidio, estas llegaron a ser tantas, que se sabe que la demografía india</font> <font face="Verdana" size="2">redujo considerablemente entre el 1530 y 1620, muchas autoridades de la época escribieron que el &quot;carácter melancólico&quot; dominaba esta intención, asi decía Juan Matienzo (1567)<sup>(32)</sup>:</font></p>     <p align="right"><font face="Verdana" size="2"><i>&quot;acaece cada hora a los indios, que</i></font>    <br> <font face="Verdana" size="2"><i>por cualquiera pequeña ocasión o</i></font>    <br> <font face="Verdana" size="2"><i>temor se ahorcan&quot;</i><sup>(32)</sup></font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Estos suicidios colectivos trajeron consigo una disminución en la mano de obra, lo que llevo a las autoridades, sobre todo eclesiásticas, a tomar medidas para prevenir o enfrentar esto actos, así se lee en un carta del provincial Jose Acosta al padre Everardo Mercuriano (1578):</font></p>     <p align="right"><font face="Verdana" size="2">&quot;... <i>y arto más desconsuela un maldito</i></font>    <br> <font face="Verdana" size="2"><i>uso que ay en aquellos indios de</i></font>    ]]></body>
<body><![CDATA[<br> <font face="Verdana" size="2"><i>ahorcarse por causas muy lebes, esto</i></font>    <br> <font face="Verdana" size="2"><i>en partes se a disminuido, aunque no</i></font>    <br> <font face="Verdana" size="2"><i>cesado del todo, con algún castigo</i></font>    <br> <font face="Verdana" size="2"><i>que se a hecho en el cuerpo de los</i></font>    <br> <font face="Verdana" size="2"><i>tales desesperados, haziendo que</i></font>    <br> <font face="Verdana" size="2"><i>los muchachos los traigan arastrando</i></font>    <br> <font face="Verdana" size="2"><i>desnudos por el pueblo, y despues</i></font>    <br> <font face="Verdana" size="2"><i>quemándolos en público delante</i></font>    <br> <font face="Verdana" size="2"><i>de su parentela, que se tiene por</i></font>    <br> <font face="Verdana" size="2"><i>gran desventura e infamia entre los</i></font>    ]]></body>
<body><![CDATA[<br> <font face="Verdana" size="2"><i>indios&quot;</i><sup>(32)</sup></font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Habrá dado resultado esta forma de disuadir el suicidio en el indio, pues poco se sabe, sin embargo, estamos frente a una pregunta, el significado del suicidio ¿existe un bien mayor o representa un escape a las formas de vida tan inhumanas que represento ese colonialismo? Como siempre creemos alejados por completo de la sociología ortodoxa y de la psicología en un sentido estricto, que fueron ambas causas, amalgamadas de formas complejas las que conllevaron el suicidio dentro el imperio incaico.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">El suicidio en Bolivia aún carece de estudios concienzudos, estadísticamente no nos alejamos de los reportes mundiales, persiste el estigma frente al suicidio y su despenalización aunque ya es un hecho legal, culturalmente continua rodeada de las creencias religiosas y/personales que evitan un mayor estudio y una mejor comprensión de este fenómeno en nuestra cultura.</font></p>     <p align="justify">&nbsp;</p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="3"><b>CONCLUSIÓN</b></font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">A lo largo de la historia de la filosofía, política, literatura y medicina el suicidio ha sido un tópico tan dramático que ha conllevado múltiples interpretaciones. Desde un inicio hemos querido responder nuestra pregunta de estudio y esta es ¿han existido consideraciones históricas sobre el suicidio a lo largo de la historia?, y nuestra respuesta es sí, pero sería demasiado ingenuo considerar que la historia se hace sola, Marx ha enseñado que esta se halla enmarcada dentro todas las posibilidades que el hombre puede exponer, por tanto es el hombre quien hace historia y en este sentido el hombre definió, redefinió una y otra vez lo que el suicidio representaba en determinado contexto histórico y aunque los enfoques hayan sido en algunos casos dispares, queda claro una cosa: Nadie ha sido indiferente con este fenómeno.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Es prudente ahondar en el estudio del suicidio en el contexto nacional, su historia y epidemiología actual son grandes vacíos al momento de encarar un tema delicado como este; creemos estar seguros que somos uno de los primeros escritos en torno a la visión del suicidio en el Imperio Incaico y eso nos alegra, pero también la deuda es grande en el sentido que no podemos ofrecer de forma segura una percepción histórica, epidemiológica y conceptual debido a la falta de incentivo en el campo investigativo, pero sobre todo por el terrible estigma que todavía representa el matarse no solo en el país sino en el mundo</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Finalmente, estamos aún en deuda pues queda mucho trabajo en el campo de la Historia de la Medicina y Psiquiatría Boliviana por explorar e integrarlo a cada uno de nuestros currículos de aprendizaje puesto que el modelo biomédico pregonado actualmente en las universidades deja de lado lo histórico, psicológico y social que son dimensiones del aprendizaje que garantizaran nuevamente una mirada holística del paciente.</font></p>     <p align="justify">&nbsp;</p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="3"><b><i>REFERENCIAS</i></b></font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="Verdana" size="2"><i>1.   Schopenhauer, A. El mundo como voluntad y representación. Volumen I.   Madrid: Fondo de Cultura; 2003.</i></font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2"><i>2.   Camus A. El mito de Sísifo. Madrid: Alianza; 2010.</i></font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2"><i>3.   aciprensa.com [Internet]. Lima: Aciprensa [actualizada en Enero 2015; acceso 8 de Agosto de 2015]. </i></font><font face="Verdana" size="2"><i>Disponible en : <a href="https://www.aciprensa.com/recursos/el-suicidio-el-hermoso-don-de-la-vida-solo-esta-en-manos-de-dios-147/" target="_blank">https://www.aciprensa.com/recursos/el-suicidio-el-hermoso-don-de-la-vida-solo-esta-en-manos-de-dios-147/</a></i></font></p>     <!-- ref --><p align="justify"><font face="Verdana" size="2"><i>4.   Agerbo E, Qin P, Mortensen PB. Psychiatric illness, socioeconomic status, and marital status in people committing suicide: a matched case-sibling-control study. J Epidemiol Community Health. 2006 Sep. 60(9):776-81.</i></font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=568109&pid=S1726-8958201500020001200004&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><p align="justify"><font face="Verdana" size="2"><i>5.   Sadock B. Kaplan  &amp; Sadock. Sinopsis de Psiquiatría Clínica. Décima edición. Madrid: Lippincott Castellano; 2008.</i></font></p>     <!-- ref --><p align="justify"><font face="Verdana" size="2"><i>6.   Minois G. History of Suicide, Voluntary Death, in Western Culture. Baltimore, Md: Johns Hopkins University Press; 1999.</i></font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=568111&pid=S1726-8958201500020001200006&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify"><font face="Verdana" size="2"><i>7.   Platón. Leyes. Traducción, introducción y notas. Lisi, Francisco. Madrid: Gredos; 1999.</i></font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=568112&pid=S1726-8958201500020001200007&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify"><font face="Verdana" size="2"><i>8.   Aristóteles. Etica Nicomaquea. Madrid: Gredos; 1998.</i></font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=568113&pid=S1726-8958201500020001200008&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><p align="justify"><font face="Verdana" size="2"><i>9.   medscape.org[Base de datos Internet].California: Medscape[ actualizada en Marzo de 2015; acceso 10 de agosto 2015]. Disponible en: <A href=http://www.medscape.org/viewarticle/413194_5 target="_blank">http://www.medscape.org/viewarticle/413194_5</A></i></font></p>     <!-- ref --><p align="justify"><font face="Verdana" size="2"><i>10.  Neugebauer R. Medieval and early modern theories of mental illness. Arch. Gen. Psychiatry .1979: 477-483.</i></font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=568115&pid=S1726-8958201500020001200010&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><p align="justify"><font face="Verdana" size="2"><i>11.  Serra J. Terminología para la muerte y el suicidio (Lucrecio, Séneca, San Agustín, Sidonio). Cuadernos de filología clásica. Estudios latinos 4.1993.: 27-38.</i></font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2"><i>12.  Andrés G. Las designaciones de la muerte voluntaria en Roma. Hápax: Revista de la Sociedad de Estudios de Lengua y Literatura 3. 2010: 47-62.</i></font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2"><i>13.  Alighieri, Dante. Divina comedia (Resumen). Ediciones Rialp, 2015.</i></font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2"><i>14.  Erasmo de Rotterdam. Elogio de la locura. Buenos Aires: Colihue; 2007.</i></font></p>     <!-- ref --><p align="justify"><font face="Verdana" size="2"><i>15.  Martínez José. Suicidio, crisis política y medicina mental en la Francia del siglo XIX (1801-1885. Frenia: Revista de Historia de la Psiquiatría. 2001: 39-65.</i></font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=568120&pid=S1726-8958201500020001200015&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify"><font face="Verdana" size="2"><i>16.  Juanatey-Dorado C. Derecho, Suicidio y Eutanasia. Madrid. 1994.</i></font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=568121&pid=S1726-8958201500020001200016&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><p align="justify"><font face="Verdana" size="2"><i>17.  Burton R. Anatomía de la melancolía. Madrid: Revista de la Asociación Española de Psiquiatría; 1995.</i></font></p>     <!-- ref --><p align="justify"><font face="Verdana" size="2"><i>18.  Durkheim Emile. El suicidio. Mexico D.F. : Ediciones Akal; 1992.</i></font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=568123&pid=S1726-8958201500020001200018&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify"><font face="Verdana" size="2"><i>19.  Barraclough B, et al. Suicide as an outcome for mental disorders. A meta-analysis. Br. J. Psychiatry . 1997: 205-228.</i></font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=568124&pid=S1726-8958201500020001200019&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify"><font face="Verdana" size="2"><i>20.  Bondy B, Peter Z.  Neurobiology of suicide. En: Molecular biology of neuropsychiatric disorders. Berlin: Springer; 2009: 205-227.</i></font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=568125&pid=S1726-8958201500020001200020&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify"><font face="Verdana" size="2"><i>21.  Joiner, Thomas. Why people die by suicide. Boston: Harvard University Press; 2009.</i></font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=568126&pid=S1726-8958201500020001200021&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify"><font face="Verdana" size="2"><i>22.  Chávez-Hernández A, Antoon A. Edwin S Shneidman y la suicidología moderna. Salud mental. 2010: 355-360.</i></font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=568127&pid=S1726-8958201500020001200022&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify"><font face="Verdana" size="2"><i>23.  World Health Organization.    Preventing suicide: A global imperative. Geneva: World Health Organization;2014</i></font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=568128&pid=S1726-8958201500020001200023&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify"><font face="Verdana" size="2"><i>24.  28th European College of Neuropsychopharmacology (ECNP) Congress. Abstract P.2.d.003. Presented August 30, 2015.</i></font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=568129&pid=S1726-8958201500020001200024&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify"><font face="Verdana" size="2"><i>25.  Burckhardt J, Imaz E. Del paganismo al cristianismo: la época de Constantino el Grande. Mexico D.F.: Fondo de cultura económica; 1982.</i></font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=568130&pid=S1726-8958201500020001200025&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify"><font face="Verdana" size="2"><i>26.  Varios Autores. Biblia Latinoamericana. Navarra: Verbo.1995.</i></font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=568131&pid=S1726-8958201500020001200026&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify"><font face="Verdana" size="2"><i>27.  San Agustin. La ciudad de Dios. 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