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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Mejoras en el monitoreo de NO2 y O3 atmosférico con tubos pasivos en la ciudad de Cochabamba]]></article-title>
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</front><body><![CDATA[ <p align="right"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"><b>Art&iacute;culo Cient&iacute;fico</b></font></p>     <p align="right">&nbsp;</p>     <p align="center"><b><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="4">Mejoras en el monitoreo de NO<sub>2</sub> y O<sub>3</sub> atmosférico con tubos pasivos en la ciudad</font> <font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="4">de Cochabamba</font></b></p>     <p align="center">&nbsp;</p>     <p align="center">&nbsp;</p>     <p align="center"><b><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">Mónica K&ouml;ller, Marcos Luján, Dennis Bascopé</font></b><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2"></font></p>     <p align="center"><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">Departamento de Ciencias Exactas e Ingeniería     <br>   Universidad Católica Boliviana </font>    <br> <b><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">e-mail:</font></b><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2"> <a href="mailto:lujan@ucbcba.edu.bo">lujan@ucbcba.edu.bo</a></font></p>     <p align="center">&nbsp;</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="center">&nbsp;</p> <hr align="JUSTIFY" noshade>     <p align="justify"><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2"><b>Resumen</b></font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">El monitoreo de contaminantes criterio en el aire por medio de muestreadores pasivos es un método que presenta varias ventajas en los países que tienen pocos recursos ya que este método requiere de poca inversión y tiene bajos costos de mantenimiento. Sin embargo, los primeros resultados obtenidos por al red MoniCA, que viene monitoreando la calidad del aire de la ciudad de Cochabamba desde hace 3 años, muestran que esta metodología genera resultados no muy confiables. Esto se debe esencialmente a factores ambientales como la temperatura y presión ambiente, la turbulencia generada por el viento y la presencia de interferentes para los medios absorbentes utilizados en los tubos de muestreo. En este estudio se ha logrado demostrar que se puede mejorar sensiblemente la confiabilidad de este método de monitoreo, implementado cambios que permiten reducir el efecto de los factores ambientales. En concreto se ha podido demostrar que si se exponen los tubos en contenedores abiertos y/o de color blanco se reduce la temperatura al interior de los mismos, reduciendo de esta manera el efecto de los interferentes y la degradación del medio absorbente. También se demostró que si se coloca una rejilla metálica en el extremo abierto del tubo, se logra reducir significativamente el efecto de la turbulencia provocada por el viento. De esta manera se logró mejorar la correlación entre los datos de concentración obtenidos mediante el monitoreo pasivo con los datos obtenidos con equipos automáticos, tanto para el monitoreo de O<sub>3</sub> como para el NO<sub>2</sub>.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2"><b>Palabras Clave:   </b>tubos pasivos, monitoreo de O<sub>3</sub> y NO<sub>2</sub> atmosférico.</font></p> <hr align="JUSTIFY" noshade>     <p align="justify">&nbsp;</p>     <p align="justify">&nbsp;</p>     <p align="justify"><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="3"><b>1.    Introducción</b></font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">La contaminación del aire se está convirtiendo rápidamente en uno de los mayores problemas ambientales en los centros urbanos. Esto debido a que las fuentes emisoras</font> <font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">de contaminantes atmosféricos, aumentan constantemente; sobre todo la flota vehicular y las industrias. Por otra parte, varios estudios sobre el impacto de la contaminación atmosférica sobre la salud muestran que el efecto nocivo de los contaminantes atmosféricos se produce incluso para bajas concentraciones, muy por debajo del valor límite admitido por las normativas para los diferentes contaminantes; este aspecto ha sido revelado, en particular, por una serie de estudios recopilados por la OMS [12].</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">Algunas grandes urbes sudamericanas como Santiago de Chile, Rio de Janeiro, México, etc. tienen niveles de contaminación tales, que se han visto obligadas a desarrollar sistemas de alerta rápida, para poder prevenir a la población sobre riesgos de serios efectos a la salud. Estos sistemas de alerta requieren de sistemas de monitoreo de la calidad del aire que en general están basados en equipos de muestreo automático. Estos equipos son capaces de medir la concentración de una serie de contaminantes atmosféricos a intervalos de unos cuantos minutos (5 a 15 min), lo que permite hacer proyecciones a corto plazo sobre los niveles de contaminación y prevenir a la población, con unas horas de antelación, sobre la ocurrencia de episodios de contaminación serios. Sin embargo, es poco lo que la población puede hacer para reducir el impacto de un episodio de contaminación atmosférica, si no es quedarse en casa y reducir la actividad física para evitar daños mayores.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">Afortunadamente, la gran mayoría de los centros urbanos en sudamérica y en particular en Bolivia, todavía no tienen niveles de contaminación atmosférica tan elevados que exijan el contar con este tipo de sistemas de alerta. Sin embargo, el rápido aumento de la contaminación atmosférica ha obligado a muchas ciudades a desarrollar sistemas de monitoreo de la calidad del aire, que permitan conocer los niveles de contaminación y la tendencia que sigue la misma. Este es el caso de la ciudad de Cochabamba que en el año 2000, a iniciativa de Swisscontact, la Honorable Alcaldía Municipal del Cercado y la Universidad Católica Boliviana San Pablo, crearon una red de monitoreo de la calidad del aire en el municipio del Cercado (Red MoniCA).</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">La Red MoniCA cuenta con 7 puntos de monitoreo distribuidos en toda la ciudad . En tres puntos cuenta con equipos de monitoreo automático que miden la concentración de algunos contaminantes criterio como: óxidos de nitrógeno (NO y NO<sub>2</sub>), ozono (O<sub>3</sub>), monóxido de carbono (CO) y dióxido de azufre (SO<sub>2</sub>), con una buena precisión. Las partículas menores a 10 &mu;m (PM<sub>10</sub>) se miden en otros tres puntos, con métodos activos (impactador tipo Harvard). En los siete puntos de la red, se cuenta también con muestreadores pasivos que miden la concentración promedio de dos semanas de NO<sub>2</sub> y O<sub>3</sub>.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">Los equipos automáticos permiten tener medidas de concentración de los contaminantes cada 15 minutos; esto permite analizar el comportamiento de los niveles de contaminación con una buena resolución temporal a lo largo de todo el día, los 365 días del año. Esta información es muy útil para prevenir a la población sobre episodios de contaminación atmosférica que podrían causar efectos de intoxicación aguda en la población, sin embargo, al no tener niveles de contaminación muy elevados en Cochabamba, la utilidad de esta información no es muy relevante, salvo en episodios de contaminación provocados por alguna actividad especial como la fiesta de San Juan,</font> <font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">el 23 de junio, cuando la población tiene la costumbre de encender fogatas y utilizar gran cantidad de fuegos de artificio. Las mayores desventajas del monitoreo con analizadores automáticos son el costo elevado de los equipos, y los costos de operación y mantenimiento. Pocos municipios en Bolivia tienen los medios para utilizar este método de monitoreo.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">El monitoreo con tubos pasivos tiene un costo mucho más bajo en comparación con el monitoreo con equipos automáticos y, para ciudades con bajos niveles de contaminación atmosférica, puede ser una medida de alerta suficiente. Los costos relativamente bajos de este método permiten la instalación de varios puntos de muestreo y cubrir una mayor superficie de la ciudad, de manera que es posible conocer la variación espacial de la concentración de NO<sub>2</sub> y O<sub>3</sub>. Además, brinda información que permite evaluar las tendencias en la evolución de la concentración de los contaminantes monitoreados. Sin embargo la precisión de este método es mucho menor que en el caso de los equipos automáticos, ya que existen muchos factores del entorno que afectan su buen desempeño. La influencia de estos factores puede ser tal, que éste método de monitoreo deja de ser confiable. Esta es justamente la situación que se presentó en la Red MoniCA, durante los primeros años de monitoreo con muestreadores pasivos y equipos automáticos. En las <a href="#f1">figuras 1</a> y <a href="#f2">2</a> se observan gráficas de la concentración promedio de dos semanas, en &#956;g m<sup>-3</sup>, de NO<sub>2</sub> y O<sub>3</sub> en la atmósfera, obtenidas con analizadores automáticos, versus los valores obtenidos con muestreadotes pasivos. Estos valores fueron medidos a principios de año 2001. También se muestra una recta de regresión y el coeficiente de correlación de la misma. De acuerdo a estudios realizados por el fabricante de los tubos pasivos, estas gráficas deberían mostrar una buena correlación (r<sup>2</sup> &gt;0,9) y una pendiente cercana a 1, de la recta de regresión que pasa por el origen (<i>y = </i></font><font size="2"><i>a</i></font><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2"><i>x</i>) [6]. Obviamente, los valores obtenidos en el monitoreo efectuado por la Red MóniCA en dos sitios de muestreo diferentes, no muestran este nivel de correlación. Este problema nos llevó a plantearnos la necesidad de analizar los factores que afectan al desempeño de los muestreadores pasivos y determinar condiciones de exposición que nos permitan reducir estos efectos.</font></p>     <p align="center"><a name="f1"></a><img src="/img/revistas/ran/v2n3/a03_figura_01.png" width="600" height="421"></p>     <p align="center">&nbsp;</p>     <p align="center"><a name="f2"></a><img src="/img/revistas/ran/v2n3/a03_figura_02.gif" width="598" height="449"></p>     <p align="justify">&nbsp;</p>     <p align="justify"><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="3"><b>2.    Principio de funcionamiento de los tubos de muestreo pasivo</b></font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">Los métodos de muestreo pasivos permiten determinar la concentración de contaminantes gaseosos, gracias a un medio absorbente que reacciona de manera selectiva con un determinado gas contaminante. La cantidad de contaminante que se acumula en el medio absorbente, puede ser analizada posteriormente por métodos químicos específicos. El contaminante llega hasta el medio por un proceso de difusión en estado estacionario, esto permite transformar la cantidad acumulada en el mismo en un valor de concentración promedio del contaminante en el aire. En la <a href="#f3">Figura 3</a> se muestra un esquema de los tubos utilizados; un extremo está abierto al aire ambiente y el otro está cerrado y contiene una sustancia reactiva, específica para el contaminante que se desea monitorear [5][6].</font></p>     <p align="center"><a name="f3"></a><img src="/img/revistas/ran/v2n3/a03_figura_03_.gif" width="569" height="393"></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">El contaminante gaseoso migra por difusión desde el extremo abierto hasta el extremo cerrado del tubo, donde es transformado por un reactivo espec&iacute;fico. Lo importante de este proceso es que el proceso de difusi&oacute;n se realice en condiciones de flujo estacionario; en estas condiciones el flujo estar&aacute; determinado por la ley de Fick que se puede expresar por la siguiente ecuaci&oacute;n [2]:</font></p>     <p align="center"><img src="/img/revistas/ran/v2n3/a03_ecuacion_01.gif" width="576" height="51"></p>     <p align="justify"><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">donde, <i>J</i> es el flujo de contaminante por unidad de &aacute;rea, D<sub>12</sub> es el coeficiente de difusi&oacute;n del contaminante, <i>C</i> la concentraci&oacute;n del contaminante y <i>x</i> la direcci&oacute;n en la que se produce el flujo.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">  La cantidad de contaminante acumulado (<i>Q</i>) en el medio absorbente, en un tiempo determinado (<i>t</i>), a trav&eacute;s de la secci&oacute;n (<i>A</i>) del tubo pasivo, se puede calcular con la siguiente ecuaci&oacute;n:</font></p>     <p align="center"><img src="/img/revistas/ran/v2n3/a03_ecuacion_02.gif" width="574" height="30"></p>     <p align="justify"><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2"> Si asumimos que las condiciones de difusi&oacute;n se mantienen en estado estacionario durante todo el periodo de acumulaci&oacute;n del contaminante y que la concentraci&oacute;n del contaminante sobre la superficie del medio reactivo es pr&aacute;cticamente cero (C<sub>ad</sub> = 0), la cantidad de contaminante acumulado estar&aacute; dada por la siguiente ecuaci&oacute;n:</font></p>     <p align="center"><img src="/img/revistas/ran/v2n3/a03_ecuacion_03.gif" width="578" height="53"></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"> Partiendo de esta expresi&oacute;n podemos derivar una ecuaci&oacute;n para calcular la concentraci&oacute;n del contaminante en el aire ambiente (<i>C</i><sub>0</sub>) que ser&iacute;a la siguiente [5]:</font></p>     <p align="center"><img src="/img/revistas/ran/v2n3/a03_ecuacion_04.gif" width="570" height="48"></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Para fines de comparaci&oacute;n con m&eacute;todos activos o autom&aacute;ticos de monitoreo es tambi&eacute;n importante conocer lo que se denomina la velocidad de muestreo (sampling rate, <i>SR</i>). Esta cantidad expresa el flujo de aire que se capta, en unidades de volumen por unidad de tiempo, con el fin de analizar los contaminantes. En el caso de los muestreadores pasivos se puede estimar esta cantidad con la siguiente expresi&oacute;n:</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="center"><img src="/img/revistas/ran/v2n3/a03_ecuacion_05.gif" width="574" height="49"></p>     <p align="justify"><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">En la práctica, el valor de SR es determinado de manera experimental por el fabricante de los tubos pasivos ya que no todas las suposiciones que se hacen se cumplen estrictamente. Sobre todo la geometría de los tubos y el entorno en que se encuentran tienen una influencia sobre el camino de difusión. También es posible que la concentración del contaminante sobre la superficie del medio reactivo no sea totalmente nula, por lo que el gradiente de concentración sobre el recorrido sería menor al asumido en el desarrollo de la ecuación 3. Además de estos factores que se refieren exclusivamente al entorno geométrico del tubo y las condiciones de difusión, el muestreo pasivo se ve también afectado por factores ambientales que influyen sobre los resultados obtenidos. Estos factores son analizados en el siguiente punto para el caso específico del monitoreo de NO<sub>2</sub> y O<sub>3</sub>.</font></p>     <p align="justify">&nbsp;</p>     <p align="justify"><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="3"><b>3.    Efecto de factores ambientales sobre el funcionamiento de tubos de muestreo pasivo</b></font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">Además de los factores de geometría del entorno y las condiciones de difusión, el desempeño de los tubos de monitoreo pasivo se ve afectado por factores ambientales y el modo de operación de los mismos. Los factores ambientales dependen del lugar en que se exponen los tubos pasivos. Estos factores tienen que ser considerados con cuidado, sobre todo en caso de utilizar los tubos pasivos en condiciones muy diferentes de las condiciones en las que se determinó la constante SR, por el fabricante de los tubos. Los factores ambientales que tienen mayor influencia sobre el funcionamiento de los tubos son: temperatura, humedad y presión ambiente, radiación solar, velocidad del viento. El tiempo de exposición y otros factores relacionados con la presencia de gases, que pueden interferir con el proceso de acumulación del contaminante, con el método de análisis químico y con el deterioro del medio reactivo que absorbe el gas monitoreado, también pueden afectar significativamente los resultados obtenidos. Estos factores han sido objeto de varios estudios y a continuación presentamos algunos de los resultados más importantes [5],[6] y [7].</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2"><b>3.1.    Efecto de la temperatura y la presión</b></font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">El efecto de la temperatura y la presión está relacionado, sobre todo, con la dependencia que tiene la constante de difusión de los gases con estos dos factores. De acuerdo a la teoría cinética de los gases, la constante de difusión (<i>D</i>) de una molécula gaseosa está dada por la siguiente relación [2]:</font></p>     <p align="center"><img src="/img/revistas/ran/v2n3/a03_ecuacion_06.gif" width="564" height="52"></p>     <p align="justify"><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">En esta ecuación, <i>k </i>es la constante de Boltzman, <i>&#963; </i>es el área de la sección transversal de colisión de la molécula, <i>m </i>es la masa de la molécula, <i>T </i>la temperatura y <i>P </i>la presión.</font> <font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">Por esta relación vemos que la constante de difusión aumenta con la temperatura y disminuye al aumentar la presión.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">La temperatura de exposición de los tubos pasivos está determinada por la temperatura ambiente. En la región de Cochabamba se registran cambios de temperatura de entre 15 y 20&deg; C a lo largo del día; las temperaturas mínimas se registran al amanecer y las máximas en horas de la tarde [11]. Estos cambios en la temperatura provocan cambios en la constante de difusión, sin embargo la influencia es pequeña. Partiendo de la ecuación 6 podemos estimar que oscilaciones de &plusmn;10&deg;C a 25&deg;C (298 K) provocarían cambios de un 2,5% en la constante de difusión. Sin embargo, estos cambios oscilan alrededor de un valor promedio que es el que corresponde a la temperatura promedio, de modo que finalmente el efecto acumulado viene a ser mucho menor. Algunos estudios muestran que oscilaciones de 5&deg;C a 25&deg;C modifican en un 0.8% la cantidad de contaminante acumulada [5].</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">Además de actuar sobre la constante de difusión, la temperatura influye sobre la cinética de las reacciones químicas, aumentando la velocidad de reacción. Esto no tiene un efecto directo sobre el principio de funcionamiento de los tubos de muestreo pasivo, pero sí influye en la velocidad de degradación del medio absorbente, acentuando la deriva provocada por la presencia de interferentes que pueden también reaccionar con el reactivo colector del contaminante. En general, mientras mayor sea la temperatura ambiental y mayor sea el tiempo de exposición, mayor será la deriva producida por la degradación del medio absorbente y por la presencia de sustancias gaseosas que provocan interferencias.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">La presión de exposición depende esencialmente de la altura sobre el nivel del mar a la que se encuentra la zona de estudio. Cochabamba tiene una presión atmosférica de 0,75 atmósferas [11], esto implica que la constante de difusión de los gases sería un 33% mayor que a nivel del mar. Por ello, es necesario evaluar sus efectos sobre la velocidad de muestreo de los tubos pasivos.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">Por lo mencionado anteriormente, vemos que las constantes de difusión de los gases monitoreados serán afectadas, tanto por la presión como por la temperatura ambiente. En caso del monitoreo en las condiciones ambientales y a la altura de la ciudad de Cochabamba, la presión tendrá el mayor efecto sobre la constante de difusión, por lo tanto será necesario evaluar este efecto para realizar las correcciones pertinentes de la velocidad de muestreo en la ecuación 4. La temperatura tiene un efecto menor sobre la constante de difusión; las variaciones diarias de la temperatura nos permiten estimar que el efecto de ésta sobre la constante de difusión de los gases implica una variación de un 2,5%, mucho menor que el efecto de la presión.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2"><b>3.2.    Efecto de la velocidad del viento</b></font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">El viento puede provocar variaciones importantes sobre las condiciones de monitoreo pasivo, sobre todo tendrá una influencia sobre las condiciones de difusión, perturbando el estado estacionario. La turbulencia provocada por el viento en el extremo abierto del tubo de muestreo provocará una mezcla de los gases al interior del mismo, lo que redu</font><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">cirá el recorrido de transporte por difusión. Esto tiene como consecuencia el aumento del gradiente de difusión y por lo tanto de la velocidad de muestreo o <i>sampling rate</i> (SR). Este cambio puede conducir a una sobrestimación de los valores de concentración del contaminante. La velocidad de muestreo puede verse reducida si, por una elevada concentración del contaminante en el aire, la concentración del mismo a la altura del medio absorbente (<i>C<sub>ad</sub> </i>en la ec. 3) ya no es cero; lo que tendrá como consecuencia una reducción del gradiente de concentración y por ende de la velocidad de muestreo. Esta situación conduciría a una subestimación de la concentración del contaminante. </font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">Para evitar los efectos de la turbulencia que provoca el viento, los tubos de muestreo pasivo son protegidos en contendores que en alguna medida reducen este efecto. Sin embargo, a pesar de esta protección se ha encontrado que velocidades promedio de unos 5 m s<sup>-1</sup>, provocan un aumento de hasta un 20% en los resultados obtenidos [5][7]. Otra opción para reducir el efecto del viento es colocar filtros en el extremo del tubo de muestreo; algunos estudios muestran que esto permite también reducir los efectos de la turbulencia del viento, pero también provocan una reducción de la cantidad de contaminante acumulado hasta un 10% [7].</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2"><b>3.3.    Humedad relativa y radiación solar</b></font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">La humedad ambiente puede provocar variaciones en los resultados obtenidos debido a que el agua presente en el ambiente puede acelerar algunas reacciones de degradación de los reactivos o también, en caso de ambientes muy secos, reducir la velocidad de las reacciones de adsorción de los contaminantes gaseosos. Sin embargo estudios realizados muestran que entre 20 % y 80 % de humedad relativa, estos efectos no son significativos [7].</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">Los efectos de la radiación solar están relacionados directamente con la temperatura que alcanzan los tubos de muestreo a interior de los contenedores que se utilizan para protegerlos. En general, la temperatura al interior de los contenedores es mayor a la del ambiente, debido a que los contenedores están expuestos directamente a la radiación solar y no permiten una libre circulación del aire ambiente al interior de los mismos. Esto acentúa los efectos de la temperatura sobre la constante de difusión de los gases y, sobre todo, sobre la degradación de los reactivos específicos que permiten absorber los gases monitoreados. En zonas donde la radiación solar es intensa, será necesario controlar la temperatura al interior de los contenedores de manera a mantenerla lo más próxima posible a la temperatura del ambiente; sobre todo cuando los periodos de exposición son prolongados.</font></p>     <p align="justify">&nbsp;</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="Verdana" size="3"><b>4.    Monitoreo de NO<sub>2</sub> y O<sub>3</sub> por medio de muestreadores pasivos</b></font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">La red MoniCA utiliza el m&eacute;todo desarrollado por PASSAM para el monitoreo del di&oacute;xido de nitr&oacute;geno (NO<sub>2</sub>) y el ozono (O<sub>3</sub>). En esta secci&oacute;n se explican los aspectos centrales de &eacute;stos m&eacute;todos de monitoreo pasivo.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2"><b>4.1.    Muestreadores pasivos para NO<sub>2</sub></b></font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">En el monitoreo pasivo de di&oacute;xido de nitr&oacute;geno se utiliza como medio absorbente una soluci&oacute;n de trietanol amina en acetona. Rejillas de acero son empapadas en esta soluci&oacute;n y luego de secarlas, se colocan tres de estas rejillas en cada tubo de muestreo para luego ser expuesto. El di&oacute;xido de nitr&oacute;geno atmosf&eacute;rico es absorbido en la superficie de las rejillas por medio de la siguiente reacci&oacute;n [8]:</font></p>     <p align="center"><a name="f4"></a><img src="/img/revistas/ran/v2n3/a03_figura_04.gif" width="516" height="159"></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Para el an&aacute;lisis del NO<sub>2</sub> acumulado en el medio absorbente, se utiliza una reacci&oacute;n espec&iacute;fica que transforma el nitrito acumulado en un compuesto org&aacute;nico <i>azo </i>de coloraci&oacute;n rosa intenso. Inicialmente, se hace reaccionar el nitrito con sulfanilamida en un medio &aacute;cido acuoso para formar el compuesto (1) de la <a href="#f5">Figura 5</a>, luego se hace reaccionar este compuesto con N1, naftilendiamina (NEDA) para formar un compuesto org&aacute;nico <i>azo </i>de color rosa intenso. La concentraci&oacute;n de este compuesto puede ser determinada por espectrofotometr&iacute;a a 540 nm. La <a href="#f6">Figura 5</a> muestra la serie de reacciones que llevan a la formaci&oacute;n del compuesto <i>azo.</i></font></p>     <p align="center"><a name="f5"></a><img src="/img/revistas/ran/v2n3/a03_figura_05.gif" width="517" height="383"></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">La intensidad de color que se desarrolla de esta manera es proporcional a la cantidad de nitrito acumulada sobre las rejillas. La cantidad absoluta se determina a trav&eacute;s de una recta de calibraci&oacute;n para la que se hacen reaccionar cantidades crecientes de una soluci&oacute;n est&aacute;ndar de nitrito de sodio o potasio. De esta manera se obtiene la cantidad de NO<sub>2</sub> acumulado en nanomoles que puede ser transformada en una concentraci&oacute;n promedio en &mu;g m<sup>-3</sup> de di&oacute;xido de nitr&oacute;geno sobre el periodo de exposici&oacute;n del tubo, mediante la siguiente ecuaci&oacute;n:</font></p>     <p align="center"><img src="/img/revistas/ran/v2n3/a03_ecuacion_07.gif" width="575" height="46"></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">La constante: 0,9047 ml min<sup>-1</sup>, representa la velocidad de muestreo que depende de la constante de difusi&oacute;n del NO<sub>2</sub>, la secci&oacute;n del tubo y el recorrido de difusi&oacute;n del gas. Esta constante est&aacute; dada por la ecuaci&oacute;n 5 y es determinada experimentalmente por el fabricante de los tubos de muestreo.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="Verdana" size="2"><b>4.2.    Muestreadores pasivos para ozono</b></font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Para el monitoreo del ozono con muestreadores pasivos, se utiliza como medio absorbente 1,2-dipiridil etileno (DPE) disuelto en una mezcla de &aacute;cido ac&eacute;tico, etileno glicol y agua destilada. Filtros de papel son empapados con esta mezcla, colocados en los tubos colectores y expuestos al aire ambiente. El ozono del aire reacciona con el DPE para formar un oz&oacute;nido que se acumula en los filtros. Al final del penodo de exposici&oacute;n, se recogen los filtros y se los analiza utilizando una soluci&oacute;n reactiva que contiene hidrocloruro de 3, metil-2-benzotiazolina hidrazona (MBTH) disuelto en &aacute;cido ac&eacute;tico glacial y agua destilada. En este medio, el oz&oacute;nido se disocia en dos mol&eacute;culas de piridil aldehido que luego reaccionan con el MBTH para formar un compuesto de color amarillo que puede ser cuantificado por espectro fotometr&iacute;a a 442 nm [10]. La serie de reacciones que se producen se muestran en la <a href="#f6">Figura 6</a>:</font></p>     <p align="center"><a name="f6"></a><img src="/img/revistas/ran/v2n3/a03_figura_06.gif" width="507" height="257"></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">  Los filtros son analizados seg&uacute;n un procedimiento espec&iacute;fico, de manera que la absorbancia medida a 442 nm en una cubeta de 1 cm de espesor puede ser utilizada directamente para calcular la concentraci&oacute;n promedio de ozono en el aire sobre el per&iacute;odo de exposici&oacute;n, utilizando la siguiente ecuaci&oacute;n:</font></p>     <p align="center"><font size="2" face="Verdana"><img src="/img/revistas/ran/v2n3/a03_ecuacion_08.gif" width="571" height="49"></font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">En esta ecuaci&oacute;n, las absorbancias se refieren a la muestra y al blanco de campo. El blanco de campo se obtiene con tubos que se colocan en los contenedores pero que no se exponen al aire ambiente. La constante 0,025 es un valor determinado por el fabricante que permite obtener directamente la concentraci&oacute;n de ozono en &mu;g m<sup>-3</sup>. Esta constante depende tanto de la velocidad de muestreo (sampling rate) como del coeficiente de extinci&oacute;n molar del compuesto de color amarillo que se forma durante el </font><font face="Verdana" size="2">proceso de an&aacute;lisis. Por ello, en el an&aacute;lisis del ozono, es importante verificar la precisi&oacute;n fotom&eacute;trica del espectrofot&oacute;metro utilizado.</font></p>     <p align="justify">&nbsp;</p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="3"><b>5.    Materiales y m&eacute;todos</b></font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Para la determinaci&oacute;n de las condiciones &oacute;ptimas de exposici&oacute;n de los tubos pasivos, se analizaron diferentes opciones para reducir los efectos de los factores ambientales que m&aacute;s influyen sobre los resultados. La calidad de los datos obtenidos se la evalu&oacute; compar&aacute;ndolos con los valores obtenidos con los equipos autom&aacute;ticos, en tres estaciones de monitoreo diferentes. El NO<sub>2</sub> se monitoreo en las estaciones de SEMAPA y la Plaza Col&oacute;n y el O<sub>3</sub> en las estaciones de SEMAPA y PROMIC. Los datos de monitoreo autom&aacute;tico y pasivo obtenidos en estas estaciones fueron utilizados para evaluar el efecto de los cambios aplicados a las condiciones de exposici&oacute;n de los tubos. La comparaci&oacute;n se la realiz&oacute; mediante el an&aacute;lisis de la correlaci&oacute;n lineal entre los datos obtenidos con los equipos autom&aacute;ticos y los datos obtenidos con los tubos de monitoreo pasivo.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2"><b>5.1.    Modificaciones en la condiciones de exposici&oacute;n de los tubos</b></font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Para reducir en lo posible la temperatura al interior de los contenedores se evalu&oacute; el efecto de cambiar los contenedores de color gris por contenedores de color blanco ya que estos reflejar&aacute;n mejor la radiaci&oacute;n solar. Tambi&eacute;n se evalu&oacute; el efecto de quitar la tapa inferior de los contenedores para facilitar la ventilaci&oacute;n y reducir la temperatura al interior. En la <a href="#f8">figura 8</a> se muestran los contenedores utilizados y la forma en que fueron expuestos para reducir la temperatura al interior de los mismos. La temperatura al interior de los contenedores expuestos fue monitoreada a lo largo de todo un d&iacute;a mediante sensores de temperatura que registraban un dato cada 7 minutos.</font></p>     <p align="center"><a name="f8"></a><img src="/img/revistas/ran/v2n3/a03_figura_09.jpg" width="519" height="306"></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Para reducir el efecto de la turbulencia provocada por el viento, que perturba las condiciones de difusi&oacute;n estacionaria y reduce la ruta de transporte por difusi&oacute;n al interior </font><font face="Verdana" size="2">de los tubos, se emplearon dos opciones. Una consisti&oacute; en instalar rejillas met&aacute;licas en el extremo abierto del tubo expuesto, estas rejillas son de acero inoxidable con un espaciamiento de 1 mm. La aplicaci&oacute;n de las rejillas se ilustra en la <a href="#f9">Figura 9</a>. Otra opci&oacute;n fue cubrir el extremo expuesto con un filtro de fibra de vidrio. En este caso tambi&eacute;n se analiz&oacute; el efecto de quitar la tapa inferior del contenedor.</font></p>     <p align="center"><a name="f9"></a><img src="/img/revistas/ran/v2n3/a03_figura_08.jpg" width="510" height="330"></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">El efecto del tiempo se exposici&oacute;n se analiz&oacute; comparando los resultados de tubos expuestos durante una y dos semanas. Se establecieron estos periodos de exposici&oacute;n considerando las recomendaciones del fabricante de los tubos y tambi&eacute;n los requerimientos de informaci&oacute;n de la Red MoniCA.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Para garantizar la calidad del an&aacute;lisis de laboratorio se siguieron estrictamente los procedimientos de an&aacute;lisis establecidos en el sistema de calidad de la Red MoniCA. Estos procedimientos han sido estandarizados siguiendo las recomendaciones del fabricante de los tubos y medidas correctivas que se han introducido a lo largo de m&aacute;s de dos a&ntilde;os de trabajo de la red MoniCA.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Las medidas se realizaron durante un periodo de 14 semanas entre el mes de junio y octubre de 2003. Los contenedores fueron expuestos a una altura de entre 2 y 3 m sobre el suelo, sujetos a soporte met&aacute;licos.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2"><b>5.2.    Equipos utilizados</b></font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Los equipos empleados para el monitoreo autom&aacute;tico del NO<sub>2</sub> y O<sub>3</sub> son analizadores API, modelo 200 A y 400 A, respectivamente. El analizador de NO<sub>2</sub> es capaz tambi&eacute;n de medir las concentraciones de NO. Su funcionamiento se basa en la medici&oacute;n de la intensidad de luz producida por quimio-luminesencia cuando el NO reacciona con ozono producido por el analizador. El analizador de ozono mide la concentraci&oacute;n de este gas por</font> <font face="Verdana" size="2">espectrofotometr&iacute;a, midiendo la intensidad de luz ultravioleta absorbida a una longitud de onda espec&iacute;fica (254 nm). Estos equipos registran datos de la concentraci&oacute;n promedio de NO<sub>2</sub> y O<sub>3</sub> cada 15 minutos.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Los valores generados por los analizadores autom&aacute;ticos est&aacute;n en ppb's (partes por bill&oacute;n en volumen), para transformar estos valores a unidades de &mu;g m<sup>-3</sup>en las condiciones de presi&oacute;n y temperatura de Cochabamba se aplic&oacute; la siguiente ecuaci&oacute;n:</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="center"><img src="/img/revistas/ran/v2n3/a03_ecuacion_09.gif" width="577" height="50"></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">donde, <i>M </i>es la masa molar del contaminante, <i>P </i>la presi&oacute;n ambiente, <i>T </i>la temperatura ambiente al momento de la medida y R la constante de los gases.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Para el an&aacute;lisis de laboratorio de las muestras se emple&oacute; un espectrofotometro marca QUIMIS, modelo Q 108D. Permite lecturas entre 340 y 950 nm una precisi&oacute;n de longitud de onda de &plusmn; 2,5 nm y una reproducci&oacute;n de la longitud de onda de 2 nm. La precisi&oacute;n fotom&eacute;trica de es de 1 % T (con cubeta de 1 cm) y ruido fotom&eacute;trico de &plusmn; 0,5 % T.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Las medidas de temperatura al interior de los contenedores ser realizaron con un sensor de termocupla marca VERNIER. Los datos de temperatura fueron calculados y registrados mediante una calculadora de Texas Instruments. La calculadora cumple tambi&eacute;n la funci&oacute;n de data-logger; estos datos fueron transferidos luego a un computador.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Los tubos pasivos utilizados en el monitoreo de los contaminantes son los fabricados por la empresa PASSAM AG. Los tubos pasivos para el monitoreo de NO<sub>2</sub> son de polipropileno de 7,4 cm de largo y de 9,5 mm de di&aacute;metro interno [9]. Para el muestreo de O<sub>3</sub> se emplean tubos de polipropileno de 4,9 cm de largo y 0,9 cm de di&aacute;metro [10].</font></p>     <p align="center"><a name="f10"></a><img src="/img/revistas/ran/v2n3/a03_figura_10.gif" width="561" height="243"></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Los contenedores para la protecci&oacute;n de tubos pasivos, son de PVC (policloruro de vinilo) de forma cilindrica (ver <a href="#f10">Figura 10</a>), cuentan con dos tapas, una en el extremo inferior y otra en el superior. El di&aacute;metro interno del contenedor es de 10,2 cm y el di&aacute;metro externo es de 11,4 cm, el alto de los contendores es de 9,8 cm y las tapas dejan una apertura de alrededor de 1 cm para que el aire ambiente ingrese al contenedor. El interior de los contenedores presenta seis orificios de soporte en los cuales son colocados tres tubos de NO<sub>2</sub> y tres tubos de O<sub>3</sub>. Este dispositivo permite reducir la turbulencia provocada por la velocidad del viento y protege los tubos pasivos de las condiciones ambientales.</font></p>     <p align="justify">&nbsp;</p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="3"><b>6.     Resultados y discusi&oacute;n</b></font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2"><b>6.1.     Efecto del contenedor sobre la temperatura de exposici&oacute;n</b></font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Las medidas de la temperatura al interior de los contenedores a lo largo de un d&iacute;a de exposici&oacute;n se muestran en las gr&aacute;ficas de las figuras siguientes. Los contendores grises y blancos fueron expuestos con y sin la tapa inferior. La <a href="#f11">Figura 11:</a> muestra claramente que la temperatura en el contenedor gris es m&aacute;s elevada que la temperatura en el contenedor blanco a lo largo de todo el d&iacute;a, en promedio se registr&oacute; que la temperatura al interior del contenedor gris es unos 3<sup>o</sup>C mayor que al interior del contenedor blanco, la m&aacute;xima diferencia de temperatura se registra en la ma&ntilde;ana con valores que superan los 5<sup>o</sup> C.</font></p>     <p align="center"><a name="f11"></a><img src="/img/revistas/ran/v2n3/a03_figura_11.gif" width="559" height="338"></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Cuando los contenedores son expuestos sin la tapa inferior, la temperatura al interior es muy pr&oacute;xima a la temperatura ambiente, tanto en el contenedor gris como en el contenedor blanco. La <a href="#F12">Figura 12:</a> muestra los resultados obtenidos en este caso. Se observa tambi&eacute;n en este caso que la temperatura del contenedor gris es algo superior en relaci&oacute;n a la temperatura en el contenedor blanco, pero la diferencia se reduce a alrededor de </font><font face="Verdana" size="2">1&deg;C en promedio, al final del d&iacute;a la temperatura es pr&aacute;cticamente la misma en ambos contenedores.</font></p>     <p align="center"><a name="F12"></a><img src="/img/revistas/ran/v2n3/a03_figura_12.gif" width="557" height="404"></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Estos resultados muestran claramente que el color del contenedor y la presencia de la tapa inferior influyen significativamente sobre la temperatura al interior del contenedor. Los contenedores blancos reflejan una mayor proporci&oacute;n de la radiaci&oacute;n solar recibida, lo que permite reducir la temperatura al interior de los mismos. Para reducir al m&iacute;nimo el efecto del contenedor sobre la temperatura de exposici&oacute;n lo m&aacute;s conveniente es que &eacute;stos sean blanco y se los exponga sin la tapa inferior.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2"><b>6.2.     Efecto del per&iacute;odo de exposici&oacute;n</b></font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Para evaluar el efecto del tiempo de exposici&oacute;n, se expusieron tubos durante una y dos semanas en las estaciones de SEMAPA, PROMIC y Plaza Col&oacute;n, por un periodo total de 12 semanas. Los datos obtenidos con tubos expuestos por dos semanas fueron comparados con el promedio de los datos de tubos expuestos por una semana en el mismo lapso de tiempo; esto tanto para los tubos de monitoreo de NO<sub>2</sub> como para tubos de monitoreo de O3. Esta comparaci&oacute;n se la muestra gr&aacute;ficamente en las <a href="#f12">figuras 12</a> y <a href="#f13">13</a>, donde adem&aacute;s se muestra una l&iacute;nea de tendencia que pasa por el origen y el coeficiente de correlaci&oacute;n obtenido.</font></p>     <p align="center"><a name="f12" id="f12"></a><img src="/img/revistas/ran/v2n3/a03_figura_12.gif" width="557" height="404"></p>     <p align="center">&nbsp;</p>     <p align="center"><a name="f13" id="f13"></a><img src="/img/revistas/ran/v2n3/a03_figura_13.gif" width="532" height="451"></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="Verdana" size="2">En el caso de los tubos de NO<sub>2</sub> (ver la <a href="#f13">Figura 13:</a>) existe una buena correlaci&oacute;n entre los datos obtenidos con tubos expuestos por 1 semana y los datos de tubos expuestos por 2 semanas. La pendiente de la recta es ligeramente mayor que 1 (a = 1,093) lo que indica que cuando los tubos se exponen por dos semanas habr&aacute; una tendencia a subestimar los valores de la concentraci&oacute;n de NO<sub>2</sub> en el aire, pero esta subestimaci&oacute;n ser&iacute;a menor</font> <font face="Verdana" size="2">al 10%.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Para los tubos de ozono, los resultados son diferentes. La <a href="#f14">Figura 14:</a> muestra claramente que no existe una buena correlaci&oacute;n entre los valores obtenidos con tubos expuestos una semana y los tubos expuestos por 2 semanas. Se evidencia tambi&eacute;n que en algunos casos los tubos expuestos por dos semanas indican valores mucho m&aacute;s elevados que los tubos expuestos por dos semanas indican valores mucho m&aacute;s elevados que los tubos expuestos por una semana. Esto muestra que el tiempo de exposici&oacute;n influye significativamente en el caso de los tubos para el monitoreo de ozono.</font></p>     <p align="center"><font size="2" face="Verdana"><a name="f14"></a><img src="/img/revistas/ran/v2n3/a03_figura_14.gif" width="564" height="381"></font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">La desviaci&oacute;n que presentan algunos datos de tubos expuestos por dos semanas puede ser causada por la presencia de otras sustancias oxidantes en el aire que act&uacute;an como interferentes ya que reaccionan tambi&eacute;n con el DPE para formar las mol&eacute;culas de piridil aldehido. Por lo tanto en el caso de los tubos de monitoreo de ozono, no es recomendable exponerlos por periodos largos, es decir, m&aacute;s de una semana. Sin embargo, cabe hacer notar que resultados obtenidos en la Red MoniCA con tubos expuestos por dos semanas muestran, en algunos casos, valores de concentraci&oacute;n de ozono que est&aacute;n muy por debajo de los valores medidos con los analizadores autom&aacute;ticos [3]. Esto ocurre sobre todo en las &eacute;pocas de verano, cuando las temperaturas son m&aacute;s altas y la humedad es elevada. Estos valores podr&iacute;an ser la consecuencia de una sobre-oxidaci&oacute;n piridil aldehido que se oxida en parte para formar un piridil &aacute;cido. El piridil &aacute;cido ya no puede reaccionar con el MBTH, ya que la funci&oacute;n &aacute;cido no reacciona con la funci&oacute;n amina del MBTH , de manera no se llega a formar el compuesto de color amarillo y se mide una concentraci&oacute;n de ozono menor a la real. Esta secuencia de reacciones se muestra en la <a href="#f15">Figura 15:</a></font></p>     <p align="center"><a name="f15"></a><img src="/img/revistas/ran/v2n3/a03_figura_15.gif" width="585" height="237"></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2"><b>6.3.    Efecto del control de las condiciones de difusi&oacute;n</b></font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Para que la cantidad de contaminante acumulada por quimio-sorbci&oacute;n en los tubos de muestreo pasivo, sea proporcional a la concentraci&oacute;n de los contaminantes en al aire, es absolutamente necesario que el transporte de gas contaminante a trav&eacute;s del tubo se haga por difusi&oacute;n en estado estacionario.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Los fen&oacute;menos que pueden perturbar este tipo de transporte son esencialmente dos: la turbulencia provocada por el viento y la velocidad de reacci&oacute;n entre el contaminante y el medio reactivo que lo absorbe. Como ya se mencion&oacute; en la metodolog&iacute;a, para controlar estas condiciones se estudi&oacute; el efecto de la aplicaci&oacute;n de una rejilla met&aacute;lica y de un filtro de fibra de vidrio en el extremo abierto del tubo pasivo y se compararon los datos obtenidos en estas condiciones con datos obtenidos con analizadores autom&aacute;ticos. Tambi&eacute;n se hicieron medidas con tubos expuestos en condiciones normales, de manera a evaluar si se logran mejoras significativas con la aplicaci&oacute;n de las rejillas met&aacute;licas y los filtros de fibra de vidrio.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Para evaluar la correlaci&oacute;n entre los datos del monitoreo pasivo y los analizadores autom&aacute;ticos se calcularon rectas ajustadas por m&iacute;nimos cuadrados y se analiz&oacute; el coeficiente de correlaci&oacute;n de las mismas. Para determinar la tendencia de los tubos pasivos en cuanto a subestimar o sobre estimar la concentraci&oacute;n se calcul&oacute; una recta del tipo <i>y = </i></font><font size="2"><i>a</i></font><font face="Verdana" size="2"><i>x, </i>ajustada por m&iacute;nimos cuadrados. Si la pendiente </font><font size="2"><i>a</i></font><font face="Verdana" size="2"> &gt;1, entonces la tendencia es a subestimar la concentraci&oacute;n y si </font><font size="2"><i>a</i></font><font face="Verdana" size="2"> &lt;1 la tendencia es a sobrestimar la concentraci&oacute;n del contaminante. Un resumen de los valores obtenidos se encuentra en la <a href="#t1">Tabla 1:</a>, al final de esta secci&oacute;n.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">La <a href="#f16">Figura 16:</a> muestra la correlaci&oacute;n que existe entre los datos de monitoreo del NO<sub>2</sub> obtenidos por medio de analizadores autom&aacute;ticos y de los tubos pasivos, al exponer los tubos en condiciones normales, tal como lo recomienda el fabricante. Estos datos fueron obtenidos en la estaci&oacute;n de SEMAPA que se caracteriza por tener concentraciones de NO<sub>2</sub> relativamente bajas, y en la estaci&oacute;n de Plaza Col&oacute;n, donde las concentraciones de NO<sub>2</sub> son m&aacute;s elevadas.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="center"><a name="f16"></a><img src="/img/revistas/ran/v2n3/a03_figura_16.gif" width="567" height="468"></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">La correlaci&oacute;n entre los datos obtenidos mediante los tubos pasivos y los analizadores autom&aacute;ticos es relativamente buena en la Plaza Col&oacute;n (r<sup>2</sup> = 0,71) , donde las concentraciones de NO<sub>2</sub> est&aacute;n entre 60 y 80 &mu;gNO<sub>2</sub> m<sup>-3</sup>, pero es claro que los tubos pasivos tienen tendencia a subestimar la concentraci&oacute;n de NO<sub>2</sub>. Esta tendencia puede ser provocada por la elevada concentraci&oacute;n del contaminante; en estas condiciones es posible que la concentraci&oacute;n del mismo no sea nula a la altura del medio reactivo, en el interior del tubo, lo que disminuye el gradiente de difusi&oacute;n y por ende la cantidad de contaminante absorbido. A concentraciones m&aacute;s bajas, entre 20 y 30 &mu;gNO2 m<sup>-3</sup></font><font face="Verdana" size="2">, la correlaci&oacute;n es muy pobre (r<sup>2</sup> = 0,17) lo que muestra que, en estas condiciones, los tubos pasivos no servir&iacute;an para el monitoreo de la calidad del aire. La causa esta baja correlaci&oacute;n puede ser la turbulencia provocada por el viento que hace que la difusi&oacute;n no se realice en condiciones estacionarias.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Con tubos en los que se instal&oacute; un filtro de fibra de vidrio se observa que la correlaci&oacute;n entre los datos es muy pobre a bajas concentraciones y los valores medidos a concentraciones elevadas no muestran una mejor correlaci&oacute;n y tienen la misma tendencia a subestimar la concentraci&oacute;n de NO<sub>2</sub> en el aire (ver <a href="#f17">Figura 17:</a>). En este caso definitivamente no se tiene una mejor correlaci&oacute;n entre los datos obtenidos con los analizadores autom&aacute;ticos y los datos obtenidos con los muestreadotes pasivos.</font></p>     <p align="center"><a name="f17"></a><img src="/img/revistas/ran/v2n3/a03_figura_17.gif" width="560" height="489"></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Los valores obtenidos con los tubos cubiertos con una rejilla met&aacute;lica s&iacute; muestran una mejora sensible en cuanto a la correlaci&oacute;n a bajas concentraciones (ver <a href="#f18">Figura 18:</a>). A concentraciones elevadas, la correlaci&oacute;n es similar a la que se obtiene con tubos expuestos en condiciones normales; se detecta una peque&ntilde;a mejora en cuanto a la pendiente de la recta de correlaci&oacute;n ya que la pendiente est&aacute; m&aacute;s cerca de 1. Sin embargo en este caso tambi&eacute;n se tiene una tendencia a subestimar las concentraciones del NO<sub>2</sub>. A bajas concentraciones la mejora es m&aacute;s significativa, sobre todo en cuanto a la correlaci&oacute;n de los datos (r<sup>2</sup> = 0,87), aunque persiste una tendencia a sobrestimar las concentraciones.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Los mismos ensayos se realizaron con los tubos de monitoreo pasivo de ozono. En este caso se midi&oacute; la concentraci&oacute;n de ozono en las estaciones de SEMAPA y PROMIC. En general se observan menores concentraciones de ozono en la estaci&oacute;n de SEMAPA que en la estaci&oacute;n de PROMIC, pero las diferencias no son muy grandes.</font></p>     <p align="center"><a name="f18"></a><img src="/img/revistas/ran/v2n3/a03_figura_18.gif" width="563" height="418"></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">En la <a href="#f19">Figura 19:</a> se muestra la correlaci&oacute;n entre los datos obtenidos con tubos pasivos y analizadores autom&aacute;ticos, al exponer los tubos en condiciones normales. Se observa que la</font> <font face="Verdana" size="2">correlaci&oacute;n entre los datos es relativamente baja (r2 = 0,52), tambi&eacute;n se observa una tendencia a sobrestimar la concentraci&oacute;n de la concentraci&oacute;n de ozono en el aire. Esta tendencia puede ser debida a la presencia de otros oxidantes en el aire que interfieren con el monitoreo del ozono.</font></p>     <p align="center"><a name="f19"></a><img src="/img/revistas/ran/v2n3/a03_figura_19.gif" width="565" height="445"></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">En la <a href="#f20">Figura 20:</a> se muestra la correlaci&oacute;n obtenida en el caso de tubos con un filtro de fibra de vidrio en el extremo abierto. En este caso se observa una mejora de la correlaci&oacute;n entre los datos obtenidos con los muestreadotes pasivos y los analizadores autom&aacute;ticos; esto muestra que el filtro tiene un efecto significativo en la reducci&oacute;n de la turbulencia provocada por el viento. Tambi&eacute;n observamos una tendencia a subestimar la concentraci&oacute;n de ozono. Esto puede ser a causa del filtro, que representa un barrera adicional para la difusi&oacute;n del ozono al interior del tubo, este efecto parece ser mayor que el efecto de los interferentes en el monitoreo pasivo del ozono que provocan una tendencia a sobrestimar la concentraci&oacute;n de ozono en el aire.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="center"><a name="f20"></a><img src="/img/revistas/ran/v2n3/a03_figura_20.gif" width="562" height="426"></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Los resultados obtenidos con tubos pasivos a los que se les instal&oacute; una rejilla met&aacute;lica en el extremo abierto, se muestran en la <a href="#f21">Figura 21:</a>. En este caso observamos una correlaci&oacute;n mayor que en los dos casos anteriores (r<sup>2</sup> = 0,86), esto muestra un efecto muy favorable de las rejillas en la estabilizaci&oacute;n de las condiciones de difusi&oacute;n del ozono durante el periodo de muestreo. Sin embargo, en este caso tambi&eacute;n se observa una tendencia a sobrestimar la concentraci&oacute;n del ozono en el aire, pero esta tendencia es menor que en el caso de los tubos expuestos en condiciones normales.</font></p>     <p align="center"><a name="f21"></a><img src="/img/revistas/ran/v2n3/a03_figura_21.gif" width="558" height="423"></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Los valores de la <a href="#t1">tabla 1</a> muestran que los muestreadores pasivos de NO2 tienen tendencia a subestimar la concentraci&oacute;n del contaminante cuando este de encuentra a concentraciones elevadas (60-80 &mu;gNO<sub>2</sub> m<sup>-3</sup>); a bajas concentraciones (15-30 &mu;gNO<sub>2</sub> m<sup>-3</sup>), la tendencia es m&aacute;s bien a sobrestimar la concentraci&oacute;n del contaminante. Se observa que la correlaci&oacute;n entre los datos de muestreadores pasivos y analizadores autom&aacute;ticos mejora significativamente, cuando los tubos se exponen en contenedores abiertos y colocando rejillas met&aacute;licas en el extremo de los tubos.</font></p>     <p align="center"><a name="t1"></a><img src="/img/revistas/ran/v2n3/a03_tabla_01.gif" width="554" height="434"></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">  Los datos referidos al monitoreo del ozono muestran que en condiciones normales de exposici&oacute;n, los tubos tienen una tendencia a sobrestimar la concentraci&oacute;n de ozono, esto se debe eventualmente a que la temperatura al interior de los contenedores cerrados es mayor y esto aumenta el efecto de interferentes en el proceso. En el caso de los tubos expuestos con un filtro de fibra de vidrio, la tendencia es m&aacute;s bien a subestimar la concentraci&oacute;n, esto debido eventualmente a que el filtro impide significativamente la difusi&oacute;n del contaminante hacia el interior del tubo. Los tubos expuestos con una rejilla met&aacute;lica tienen una ligera tendencia a sobrestimar la concentraci&oacute;n, pero esta tendencia es mucho menor que con los tubos expuestos en condiciones normales. La mejor correlaci&oacute;n se observa con los tubos expuestos con rejillas met&aacute;licas en el extremo abierto.</font></p>     <p align="justify">&nbsp;</p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">  <font size="3"><b>7 Conclusiones</b></font></font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">  El presente trabajo permite mostrar que se puede mejorar la calidad de los datos de concentraci&oacute;n de contaminantes, obtenidas por monitoreo pasivo, si se modifican las    condiciones de exposici&oacute;n de los tubos de manera a controlar: la temperatura ambiente, la turbulencia provocada por el viento y el efecto de los gases interferentes. </font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">La temperatura de exposici&oacute;n puede ser reducida en unos 3 a 5&deg;C si se utilizan contenedores de color blanco, o abiertos en la parte inferior. Esto permite reducir el efecto de los interferentes, sobre todo en el caso del monitoreo de ozono que es m&aacute;s sensible a la presencia de otros oxidantes en el ambiente.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="Verdana" size="2">  El tiempo de exposici&oacute;n es crucial en el caso del monitoreo de ozono. No es conveniente exponer los tubos de ozono por m&aacute;s de una semana ya que el efecto de los interferentes se amplifica con el tiempo y los valores obtenidos ya no son confiables. En el monitoreo del NO<sub>2</sub>, no se detect&oacute; un efecto significativo del tiempo de exposici&oacute;n y se pudo mostrar que se pueden medir promedios de una semana.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">  El efecto de la turbulencia provocada por el viento puede ser controlado eficazmente con la instalaci&oacute;n de rejillas met&aacute;licas en el extremo del tubo, esto tanto para el monitoreo del NO<sub>2</sub> como para el monitoreo de O<sub>3</sub>; sobre todo a bajas concentraciones de estos contaminantes. Se observ&oacute; sin embargo que, a elevadas concentraciones de NO<sub>2</sub> (&gt;60 &mu;gNO<sub>2</sub> m<sup>-3</sup>), los tubos pasivos tienen una tendencia a subestimar la concentraci&oacute;n de este contaminante. Para resolver este problema se podr&iacute;a reducir la velocidad de muestreo alargando el tubo de manera que, al aumentar el recorrido por difusi&oacute;n, se reduzca el gradiente de concentraci&oacute;n y por ende se reduzca la    posibilidad de tener una concentraci&oacute;n no nula del contaminante a la altura del medio absorbente.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">  En resumen podr&iacute;amos decir que se pueden lograr mejoras significativas en la calidad de los datos de monitoreo pasivo de NO<sub>2</sub> y O<sub>3</sub>, si se exponen los tubos en contendores blancos, con la base abierta y con rejillas met&aacute;licas en el extremo abierto del tullo. El tiempo de exposici&oacute;n no deber&iacute;a ser mayor a una semana para el O<sub>3</sub>. Los tubos pasivos pueden ser utilizados para medir promedios de una semana de NO<sub>2</sub> sin ninguna dificultad.</font></p>     <p align="justify">&nbsp;</p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="3">  <b>Referencias</b></font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">  [1] Allinger N.; Cava M.; De Jongh D.; ]ohnson C.; Lebel N. ; Stevens C. <i>Organic Chemistry</i>, Second Edition Worth Publishers, Inc. New York 1980.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">  [2] Atkins, P.W. 1986. <i>Physical-chemistry</i>. 3a Edici&oacute;n. Oxford University Press.</font></p>     <!-- ref --><p align="justify"><font face="Verdana" size="2">  [3] Bascop&eacute; D. Red de monitoreo de la Calidad del Aire (Red M&oacute;nica): Informe septiembre 2002 a junio 2003.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=814157&pid=S1683-0789200300020000300003&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><p align="justify"><font face="Verdana" size="2">  [4] Bascop&eacute; D. Resultados del Monitoreo Atmosf&eacute;rico en la Ciudad de Cochabamba. Acta Nova, Vol. 2, N&deg;1, pp. 116-129 (2002).</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">  [5] GEMS/AIR. <i>Methodology Review: Handbook series</i>. Volume I &mdash; Volume II - Volume IV. Quality Assurance in Urban Air Monitoring. Editado por OMS,   (1994).</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<!-- ref --><p align="justify"><font face="Verdana" size="2">  [6] Hangartner M. El muestreo como una alternativa para los pa&iacute;ses en desarrollo. Costa Rica. (1996).</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=814160&pid=S1683-0789200300020000300006&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify"><font face="Verdana" size="2">  [7] Hangartner M. Influence of Meteorological Factors on the Performance of Diffusive Samplers. Zurich-Switzerland. (2001).</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=814161&pid=S1683-0789200300020000300007&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify"><font face="Verdana" size="2">  [8] Glasius M.; Punch M.; Stroyer T.; Loshe C. Measurement of Nitrogen Dioxide in Funen Using Diffusion Tubes    <a href="http://www.sdu.dk/Nat/Chem/research/environ/N02_FYN/atmenv99.pdf" target="_blank">http://www.sdu.dk/Nat/Chem/research/environ/N02_FYN/atmenv99.pdf</a>, acceso, enero 2004.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=814162&pid=S1683-0789200300020000300008&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><p align="justify"><font face="Verdana" size="2">  [9] PASSAM AG (Laboratorio de an&aacute;lisis del medio ambiente). 2001. Muestreadores Pasivos para Di&oacute;xido de Nitr&oacute;geno. Fecha de revisi&oacute;n Agosto 2002. <a href="http://www.passam.ch" target="_blank">http://www.passam.ch</a>.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">  [10] PASSAM AG (Laboratorio de An&aacute;lisis del Medio Ambiente). 2001. Muestreadores Pasivos para Ozono. Fecha de revisi&oacute;n Agosto 2002. <a href="http://www.passam.ch" target="_blank">http://www.passam.ch</a>.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">  [11] Vargas N.I., Tesis de Licenciatura, Dise&ntilde;o de una Red de Monitoreo de la Calidad del Aire con Tecnolog&iacute;a Pasiva en la Ciudad de Cochabamba, Universidad Cat&oacute;lica Boliviana San Pablo, Cochabamba, agosto 2003.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">  [12] WHO air qualitv guidelines  <a href="http://www.who.dk/air/Activities/20020620_1" target="_blank">http://www.who.dk/air/Activities/20020620_1</a>. acceso, noviembre 2003.</font></p>     <p align="justify">&nbsp;</p>      ]]></body><back>
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