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</front><body><![CDATA[ <p align="right"><strong><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">DIÁLOGOS</font></strong></p>     <p align=center><font size="4"><strong><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">COPENHAGUEN</font></strong></font></p>     <p align=center class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Una obra de teatro   en dos actos (Michael Frayn, 1998)</font></p>   <hr size="1">        <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"><strong>PRESENTACIÓN</strong></font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">En esta ocasión presentamos   a los lectores de  la <i>Revista Boliviana de Física, </i>a manera   de una oportunidad de expansión cultural, el libreto de la exitosa obra de   teatro &quot;Copen­haguen&quot; (Michael Frayn, 1998) que reproduce el   drama sobre el conflicto moral vivido por dos de los   principales protagonis­tas de la historia de la era   nuclear: Niels Bohr (Premio   Nóbel en 1922) <i>y </i>Werner Heisenberg (Premio Nóbel   en 1933). La incorporación de Margrethe (esposa de Niels Bohr) a la   obra es esencial, pues ella -a manera de una figura   maternal- en varias ocasiones escuchó y aconsejó pacientemente   al joven Werner Heisenberg cuando éste, varios años antes de  la   Se­gunda Guerra Mundial, era huésped habitual del Instituto   de Física Teórica que dirigía Bohr en Copenhaguen, en donde se formaron   varios de los físicos más importantes del siglo XX. Ya entonces las discusiones en el Instituto eran   muy polémi­cas, pues ciertamente ser   estaba creando una nueva física, la mecánica   cuántica, cuyas implicaciones habrían de revolucio­nar el pensamiento científico ortodoxo vigente   desde hacía más de 20 siglos. Ello   cobró el precio de un gran desgaste emocional   durante las discusiones en el Instituto, principal­mente debido a que Bohr   acostumbraba exigir (a la manera de una tortura mental) a sus jóvenes huéspedes   la máxima claridad y precisión en los   argumentos que constituirían la ba­se   epistemológica de la nueva mecánica cuántica. Y no sólo eso, sino también estaba presente ya el germen del   conflic­to moral, pues la mecánica cuántica permitía por primera vez entender los mecanismos para la liberación de   la enorme energía contenida en los átomos.</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Durante  la Segunda Guerra   Mundial Dinamarca fue ocupada por las tropas nazis. Ya entonces Niels Bohr y su instituto eran muy conocidos. Aunque los nazis   fingieron respetar al notable científico, era claro que tenían la decidida intención de enviar a cuanto judío encontraran a   los campos de concentración, situación que comprometía seriamente el funcionamiento del instituto pues varios   colaboradores de Bohr eran judíos. Por otra parte, la alernania Nazi   ya había emprendido investigaciones en torno a la energía nuclear, cuya dirección indiscutible recaía sobre Werner Heisenberg. En 1941, Heisenberg, en   compañía de su discípulo y amigo personal, el físico Carl   Friedrich von Weizsácker, visitaron la ocupada Dinamarca como parte de una representación   oficial alemana. Y aquí es donde comienza el misterio. Ciertamente Heisenberg quería encontrarse con su antiguo profesor y mentor, tal vez a fin de recordar las gratas   nostalgias de los tiempos en que   ambos diseñaron los cimientos de la mecánica cuántica.   Pero asimismo eran tiempos de guerra y casual­mente Bohr conocía a la mayoría de los físicos   emigrados (en los EUA y en Inglaterra)   que estaban trabajando activamen­te   en la energía nuclear. Si acaso la visita de Heisenberg   a su  venerable profesor tenía otra oculta intención -como averi­guar el estado de avance de las investigaciones nucleares   de los aliados- es algo que nunca se   sabrá, pues la conversación que   sostuvieron discípulo y profesor se realizó durante una caminata de ambos a lo largo de un parque al lado   del ins­tituto de Bohr.   No quedan registros de aquella conversación más que las versiones de segunda mano de la gente allega­da a Bohr y Heisenberg. Lo cierto es que después de aquella visita las relaciones entre discípulo y profesor quedaron muy deterioradas, y ninguno de los dos quiso hablar más del tema, salvo por comentarios vagos y difusos.</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">En el recuento   autobiográfico de Heisenberg <i>Diálogos so­bre Física Atómica </i>(BAC, Ed. Católica, Madrid 1972), de donde se reproduce un fragmento al final de este libreto, él se refiere brevemente a aquel encuentro de una manera más bien escueta y general. David C. Cassidy, en su   monumental obra biográfica <i>Uncertainty, the Lije and Science of </i>Werner <i>Heisenberg</i> (Freeman, New York 1992), es más específico y ofrece más detalles importantes sobre el encuentro, pero es asimismo más   especulativo.</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">De manera interesante vemos cómo esta historia, que   pro­bablemente sólo sería del interés de un   pequeño grupo de académicos, se convierte súbitamente en todo un evento re­ferido ampliamente por los medios. Después del   estreno de la obra en 1998 en   Londres, ésta se llevó -con todo éxito- a varios países, por ejemplo: EUA, Francia, Alemania, Ca­nadá, y en Iberoamérica: Argentina, México, Chile, Venezue­la, Colombia. En varios de estos últimos, fueron   las sociedades de física las   encargadas de organizar el evento. <i>Copenhaguen</i> no pasó desapercibida por la crítica y recibió varios premios. Inclusive ya existe la versión para la televisión. Aunque la obra sólo tiene tres personajes, y seguramente una esceno­grafía austera, se nota que el argumento es tan profundo y relevante, que logra transmitir la esencia del problema: el científico frente a su obra y a su conciencia, particularmente cuando la   bomba atómica devino en una especie de &quot;experi­mento exitoso&quot; desde el punto de vista meramente técnico.</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">El libreto que transcribimos   aquí fue tomado del si­tio de Internet <i>http: //<u><a href="http://temakel.com/teatroCopenhaguen.htm,">temakel. com/teatroCopenhaguen.htm,</a></u></i> y corresponde a la puesta en escena de <i>Copenhaguen</i> en Ar­gentina (2002). En esta versión adaptada para  la <i>Revista Bo</i>­<i>liviana de Física, </i>se   ha incorporado al final un pequeño glo­sario de algunos términos técnicos identificados por el signo (*) a lo largo del libreto. Asimismo, y como se dijo arriba, se incluyó un epílogo tomado de <i>Diálogos de Física Atómi­ca </i>a fin de reproducir, con la mayor fidelidad posible, lo que pasó durante aquella célebre y polémica conversación, según las propias palabras de Heisenberg.</font></p>     <p align="center" class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"><img border=0 width=567 height=253 src="/img/revistas/rbf/v13n13/a13g002.gif"></font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">PRIMER ACTO</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">MARGRE'THE ¿Pero, por qué vino a Copenhaguen?</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">BOHR Mi   amor, ¿acaso importa? ¿Cuántos arios hace que hemos   muerto los tres?</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">MARGRETHE Algunas preguntas perduran mucho tiempo después de muertos sus dueños. Como fan­tasmas buscan las respuestas que nunca encontraron en vida.</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">BOHR Algunas   preguntas no encuentran sus respues­tas.</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">MARGRETHE ¿Por   qué vino? ¿Qué es lo que trataba de decirte?</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">BOHR En el   fondo creo que era muy sencillo: quería charlar.</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">MARGRETHE   ¿Charlar? ¿Con el enemigo? ¿En medio de la guerra?</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">BOHR Margrethe, mi amor, no éramos enemigos.</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"> MARGRETHE   ¡Estamos hablando de 1941! </font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">BOHR Heisenberg era   nuestro amigo.</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">MARGRETHE Heisenberg era alemán. Nosotros éra­mos daneses. Los alemanes habían   ocupado nuestro país. Nunca te vi tan enojado con alguien como esa noche con Heisenberg.</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">BOHR No te quiero contradecir, pero creo que me man­tuve increíblemente tranquilo. Para él era tan   difícil como para nosotros.</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">MARGRETHE   Por eso mismo, ¿Por qué lo hizo? Aho­ra no le   hacemos daño a nadie, no traicionamos a nadie.</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">HEISENBERG Ya estamos todos muertos, es cierto. Y el mundo se acuerda de mí sólo por dos cosas: por el principio de incertidumbre (*)   y por mi miste­riosa visita a Niels Bohr en Copenhaguen en 1941. Todos entienden de qué se trata la   incertidumbre. O eso creen. Nadie entiende por   qué fui a Copenha­guen. Lo he explicado una y otra vez. A Bohr mismo, y a Margrethe. A los interrogadores, a los oficiales de inteligencia, a periodistas, historiadores.   Cuanto más lo explicaba más incierto   resultaba. Bueno, con mucho gusto haré un nuevo intento. Ahora que ya estamos muertos y no le hacemos daño a nadie, y no   traicionamos a nadie.</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">MARGRETHE Ahora te lo puedo decir. Nunca me gustó.</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">BOHR No es cierto. Te caía muy bien cuando vino por primera vez en los años veinte. ¿Y cuando vino a la playa, con nosotros y   los chicos? Era uno más de la familia.</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">MARGRETHE Tenía algo &quot;raro&quot;, ya desde esa   época.</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">BOHR Pero era un físico excepcional. Y cuanto más lo pienso más me convenzo de que Heisenberg fue el   mejor.</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">HEISENBERG ¿Quién fue Bohr? Fue el primero, el padre de todos nosotros. Todo lo   que hicimos se fundó sobre su gran intuición.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">BOHR Pensar que vino a trabajar conmigo en 1924...</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">HEISENBERG Acababa de terminar mi   doctorado, y Bohr era el   físico atómico más famoso del mundo.</font></p>     <p align=left class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">BOHR... y en   menos de un ario la mecánica cuántica le era deudora de unas cuantas cosas.</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">MARGRETHE Surgió del trabajo que hicieron juntos.</font></p>     <p align=left class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">BOHR Y un ario después obtuvo el   principio de incer­tidumbre.</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">MARGRETHE Y fue tuya la complementariedad (*). </font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">BOHR Las discutimos juntos.</font></p>     <p align=left class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">HEISENBERG Juntos hicimos   nuestros mejores traba­jos.</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">BOHR Funcionábamos como una empresa. </font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">HEISENBERG Presidente y gerente general.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"> MARGRETHE   Padre e hijo.</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">HEISENBERG Una empresa familiar.</font></p>     <p align=left class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">MARGRETHE   Aunque teníamos nuestros propios hi­jos.</font></p>     <p align=left class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">BOHR Y   seguimos trabajando juntos mucho tiempo después cuando ya había dejado de ser mi asistente.</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">HEISENBERG Después de haber regresado a Alema­nia en 1927, para hacerme cargo   de mi cátedra en Leipzig, y mucho después de tener mi propia familia.</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">MARGRETHE Entonces llegaron los nazis al poder.</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">BOHR Y se   volvió cada vez más difícil. Cuando es&#8209;    <br>   talló la guerra, imposible. Hasta ese día en 1941.</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">MARGRETHE Cuando se terminó para siempre.</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"> BOHR Si, ¿Por qué lo hizo?</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align=left class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">HEISENBERG Septiembre de 1941.   Durante arios lo tuve   registrado en la memoria como octubre.</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">MARGRETHE Septiembre. Fines de septiembre.</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">HEISENBERG   La memoria es tan curiosa, en la ca­beza el pasado se vuelve presente.   Septiembre de 1941, Copenhaguen. E inmediatamente acá estoy, bajándome del tren nocturno que viene de Berlín, con mi colega Weizsácker.   Dos trajes civiles entre todos los uniformes grises del ejercito alemán y los elegantes   uniformes negros de las SS que llegaban con nosotros. En mi portafolio están los papeles de la conferencia que voy a dar. En mi cabeza hay   otro mensaje que debo comunicar. La conferencia es de astrofísica. El asunto dentro de mi cabeza es más difícil. Mi colega Weizsácker ha sido mi Juan Bau­tista, le ha   escrito a Bohr para advertirle de mi lle­gada.</font></p>     <p align=left class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">MARGRETHE Debe ser muy importante lo que quiere   decirte.</font></p>     <p align=left class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">HEISENBERG El encuentro tiene que   parecer natural. Tiene que ser en privado.</font></p>     <p align=left class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">MARGRETHE   Espero que no estés pensando en invi­tarlo a nuestra casa.</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">BOHR Obviamente es lo que esta esperando. MARGRETHE   ¡Niels! ¡Ellos han ocupado nuestro país! </font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">BOHR El no es ellos.</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">MARGRETHE Es uno de ellos.</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">HEISENBERG Lo primero que hacernos es visitar ofi­cialmente el   Instituto de Bohr de Física Teórica, y almorzamos en   el viejo comedor familiar del institu­to. Por   supuesto que no tengo oportunidad de ha­blarle a Bohr. ¿Dónde está? Es como en un sueño. No puedo poner en foco los   detalles precisos de la escena que me rodea.   A la cabecera de la mesa ¿Es Bohr? Es Rozental, es Moller, es quien   decido que sea... Lo que sí me   acuerdo es que fue una ocasión muy incomoda.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">BOHR Fue un desastre. Causó una muy mala impre­sión. Dijo que era lamentable la   ocupación de Di­namarca. Pero que sin   embargo era perfectamente aceptable la ocupación de Polonia. Y que ahora era seguro   que Alemania ganaría la guerra.</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">HEISENBERG   Nuestros tanques están a las puertas de Moscú. ¿Qué nos puede detener? Hay una   sola cosa quizás. Una sola.</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">BOHR Es cierto que él sabe que lo están vigilando. Se tiene que cuidar con lo que   dice. Pero bueno se podría cuidar con lo que dice.</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">MARGRETHE Se tiene que cuidar o no lo van a dejar salir del país de nuevo.</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">HEISENBERG   Me pregunto si se imaginan lo doloroso que fue conseguir el permiso para venir.   Los humi­llantes pedidos al partido, los   esfuerzos degradantes para que   nuestros amigos en la cancillería usaran sus influencias.</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">MARGRETHE   ¿Cómo lo viste? ¿Está muy cambiado? </font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">BOHR Un poco más viejo.</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">MARGRETHE Todavía lo recuerdo como un chico. </font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">BOHR Tiene casi cuarenta. Un profesor maduro.</font></p>     <p align=left class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">MARGRETHE ¿Estás seguro de que quieres invitarlo acá?</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">MARGRETHE Primero, Heisenberg es alemán.</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">BOHR Un judío blanco. Así lo llamaban los nazis. Enseñaba relatividad, y   decían que era física judía. No podía mencionar a Einstein, pero siguió con la   relatividad a pesar de que lo atacaban terriblemente.</font></p>     <p align=left class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">MARGRETHE Todos los judíos de verdad perdieron sus trabajos. El todavía   enseña.</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">BOHR Todavía enseña relatividad.</font></p>     <p align=left class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">MARGRETHE Todavía es profesor en Leipzig. No quería dejar Alemania.</font></p>     <p align=left class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">BOHR Quiere estar   ahí para reconstruir la ciencia ale­mana   cuando Hitler no este más.</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">MARGRETHE Y si lo están custodiando van a infor­mar todo. A quién ve. Qué les dice. Qué le dicen a él.</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">HEISENBERG Llevo mi vigilancia a cuestas como una enfermedad infecciosa. Sé que a Bohr también lo vigilan.</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">MARGRETHE Y sabes que también te vigilan.</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"> BOHR ¿Quién?¿  La Gestapo?</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">HEISENBERG ¿Se dará c:ienta?</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">BOHR, No tengo nada que esconder.</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">MARGRETHE Nuestros compatriotas. Sería terrible para ellos si tan solo pensaran que estás colaboran­do.</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">BOHR Invitar a un viejo amigo a cenar no es colaborar.</font></p>     <p align=left class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">MARGRETHE Podría parecerlo. ¿No van a hablar de política?</font></p>     <p align=left class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">1-30HR Sólo de física. Supongo que quiere hablar de física.</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">MARGRETHE Creo que también tienes que suponer que nosotros no   somos los únicos que escucharnos lo que se dice en esta casa. Si quieren   privacidad sería mejor que hablaran al aire libre.</font></p>     <p align=left class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">HEISENBERG ¿Podré sugerirle que vayamos a cami­nar?</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">BOHR Me parece que nada de paseos. Lo que me quiera    <br>   decir me lo puede decir donde lo escuchen todos.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align=left class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">MARGRETHE Quizás quiera compartir una idea nue­va.</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">HEISENBERG Así que ahora me encuentro, caminan­do en el crepúsculo otoñal hacia la casa de los Bohr. Seguido, supongo, por mi sombra invisible. ¿Qué siento? Miedo,   seguro; el miedo que a uno siempre le produce, un maestro, el jefe, un padre. Mucho más miedo por lo que tengo que decir. Y más   miedo aún por lo que puede pasar si fracaso.</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">MARGRETHE ¿Tendrá algo que ver   con la guerra?</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">BOHR Heisenberg es un   físico teórico. No creo que na­die haya descubierto una   manera de usar la física teórica para matar gente.</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">MARGRETHE ¿Tendrá   que ver con la fisión? (*)</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"> BOFIR ¿Por   qué querría hablarme a mí de fisión?</font></p>     <p align=left class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">MARGRETHE Porque estás   trabajando en eso. Y eres la máxima autoridad en el tema.</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">BOHFt No ha publicado nada sobre fisión.</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">MARGRETHE Pero si los alemanes estuvieran desa­rrollando algún tipo de arma que se basara en la fisión nuclear.</font></p>     <p align=left class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">BOHR Mi amor, nadie   va a desarrollar un arma basada en la fisión nuclear.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align=left class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">MARGRETHE Pero si   los alemanes lo intentaran, Hei­senberg estaría   involucrado.</font></p>     <p align=left class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">BOIIR ¿Por qué? En Alemania siempre hubo muchos físicos buenos.</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">MARGRETHE Ya no. Casi todos judíos, Y todos tu&#8209;    <br>   vieron que huir a Estados Unidos <i>y </i>a   Inglaterra.</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">HE1SENBERG Einstein, Pauli, Born... y tantos   otros.</font></p>     <p align=left class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">MARGRETHE ¿Y si Heisenberg fuera el responsable del trabajo?</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">BOHR ¡Margrethe, no existe   tal trabajo! John Wheeler y yo lo hicimos todo en 1939 (*). Una de las cosas que se desprende de nuestro trabajo es que no hay manera de poder usar la fisión para producir armas, por lo menos en un   futuro cercano.</font></p>     <p align=left class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">MARGRETHE ¿Entonces   por qué todos siguen traba­jando en el terna?</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">BOHR Porque tiene algo de mágico. Se dispara un neutrón al núcleo de un átomo de uranio y se di­vide en dos elementos distintos. Era lo que   trataban de hacer los alquimistas, que un elemento se convir­tiera en   otro.</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">MARGRETHE ¿Entonces a qué viene?</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">HEISENBERG Aplasto las piedritas del camino tan fa­miliar hacia la puerta de entrada de la casa de los Bola, y hago sonar la campana. Siento miedo, sí. Es una mezcla disparatada de vanidad y de algo que me hace sentir totalmente indefenso -porque de los 2.000 mil millones de habitantes de esta tierra me ha tocado a mí esta responsabilidad imposible... ( Se abre la pesada puerta.)</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">BOHR ¡Mi querido Heisenberg!</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"> HEISENBERG ¡Mi   querido Bohr!</font></p>     <p align=left class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">BOHR Pasa, pasa...</font></p>     <p align=left class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">MARGRETHE Y por supuesto, apenas   se ven, se avi­van las viejas llamas.</font></p>     <p align=left class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">HEISENBERG Me   siento tan conmovido de que me hayas   podido recibir.</font></p>     <p align=left class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">BOHR Debemos intentar seguir   comportándonos como seres humanos.</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">HEISENBERG Me doy cuenta de lo difícil que resulta.</font></p>     <p align=left class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">BOHR Sólo   pudimos darnos la mano el otro día en el almuerzo.</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">HEISENBERG Y a Margrethe no la veo desde...</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"> BOHR Desde hace cuatro años.</font></p>     <p align=left class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">MARGRETHE Niels tiene   razón. Se te ve mayor.</font></p>     <p align=left class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">HEISENBERG Nos tendríamos que   haber visto en Zu­rich...</font></p>     <p align=left class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">BOHR En septiembre de 1939.</font></p>     <p align=left class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">HEISENBERG Y lamentablemente...</font></p>     <p align=left class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">BOHR Lamentablemente para nosotros también.</font></p>     <p align=left class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">MARGRETHE Y   mucho más lamentablemente para tanta otra gente.</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">HEISENBERG Sí. Por supuesto. </font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">BOHR Así están las cosas.</font></p>     <p align=left class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">HEISENBERG ¿Qué puedo decirles?</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align=left class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">MARGRETHE ¿Es que se puede decir   algo en estas circunstancias?</font></p>     <p align=left class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">HEISENBERG No. ¿Y sus hijos?</font></p>     <p align=left class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">MARGRETHE   Están bien, gracias. ¿Isabel? ¿Los chi­cos?</font></p>     <p align=left class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">HEISENBERG Muy bien. Mandan cariños.</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">MARGRETHE A pesar de todo ¡tenían tantas ganas de verse!   Pero ahora que llegó el momento están tan ocupados en evitar mirarse a los   ojos que apenas se ven.</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">HEISENBERG No sé si se dan cuenta cuanto significa para mí   estar acá de vuelta, en esta casa. Estuve muy solo en estos últimos años.</font></p>     <p align=left class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">BOHR Me lo puedo imaginar.</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">MARGRETHE A mí casi no me ve. Lo observo discre­tamente   detrás de mi cortesía mientras sigue inten­tando.</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">HEISENBERG ¿La situación acá ha sido difícil?</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"> BOHR ¿Difícil?</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align=left class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">MARGRETHE Por supuesto. Tiene que   preguntar. Tiene que   liberarse de eso.</font></p>     <p align=left class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">BOHR   Difícil... ¿Qué puedo decir? Por el momento no se impusieron las leyes   raciales.</font></p>     <p align=left class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">MARGRETHE Todavía.</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">BOHR Hace   unos meses empezaron a deportar a los    <br>   comunistas y a otros elementos anti- alemanes.</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">HEISENBERG ¿Pero a ustedes...? </font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">BOHR No nos han molestado.</font></p>     <p align=left class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">HEISENBERG Estuve muy preocupado.</font></p>     <p align=left class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">BOHR Muy   amable. Por ahora nada que deba quitarte el   sueño.</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">MARGRETHE   Silencio. Cumplió con su deber. Ahora puede   llevar la conversación a temas más placente­ros.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">HEISENBERG ¿Todavía navegas? </font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">BOHR ¿Navegar?</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">MARGRETHE Mal comienzo. </font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">BOHR No, no navego.</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">HEISENBERG ¿El mar está...?</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"> BOHR Minado.</font></p>     <p align=left class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">HEISENBERG Por supuesto.</font></p>     <p align=left class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">MARGRETHE   Supongo que no le preguntará si con­tinúa   esquiando.</font></p>     <p align=left class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">HEISENBERG ¿Y esquiar?</font></p>     <p align=left class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">BOHR ¿Esquiar? ¿En Dinamarca?</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">HEISENBERG En Noruega. Solía ir a Noruega. </font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">BOHR Solía, sí.</font></p>     <p align=left class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">HEISENBER.G Digo como Noruega también   está....</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">BOHR ¿Ocupada? Si. De hecho supongo que podríamos tomarnos   vacaciones en casi cualquier lugar de Eu­ropa.</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">HEISENBERG Perdón no lo quise decir de esa manera.</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"> BOHR   Quizás estoy un poco susceptible.</font></p>     <p align=left class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">HEISENBERG A lo mejor podrías   considerar la posi­bilidad de venir alguna vez a Alemania...</font></p>     <p align=left class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">MARGR.ETHE Este chico es un idiota.</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">BOHR Mi querido Heisenberg,   sería fácil equivocarse y pensar que los ciudadanos de una pequeña nación, de una pequeña nación   invadida, invadida capricho­sa y cruelmente, por su vecino más poderoso, no tienen exactamente los   mismos sentimientos de or­gullo nacional, y el mismo amor por su país que sus conquistadores.</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">MARGRETHE Niels, qué   dijimos. </font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">BOHR Sólo hablar de física, sí. </font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">MARGRETHE Nada de política. </font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">BOIIR Lo siento.</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">HEISENBER,G No, no, yo sólo quería   decir que todavía tengo mi   cabaña de esquiar. Así que si por casuali­dad.., alguna   vez.., por cualquier motivo.</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">BOHR Quizás Margrethe fuera tan gentil de coserme  una estrella amarilla en mi   chaqueta de esquiar.</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">HEISENBERG Sí. Sí. Qué estúpido.</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">MARGRETHE Silencio nuevamente. Ahora me empie­za a dar pena. Sentado acá, completamente solo, frente a nosotros   dos, en un país donde se lo odia. Ahora lo   veo mas joven, como el chico que vino acá por primera vez en 1924. Tímido y   arrogante y con necesidad de que lo quieran. Y, sí, es triste porque Niels lo amaba.   Fue un padre para él.</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">HEISENBERG ¿En qué estás   trabajando?</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"> BOHR En la fisión,   casi exclusivamente ¿Y tu?</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"> HEISENBERG   Varias cosas.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">MARGRETHE ¿Fisión?</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">HEISENBERG A veces   siento mucha envidia de tu ci­clotrón (*).</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">MARGRETHE ¿Por qué? ¿También estás trabajando sobre la fisión?</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">HEISENBERG Hay más de treinta en los Estados Uni­dos. Mientras que en Alemania... Bueno... ¿Por lo   menos todavía pueden ir a su casa de la playa?</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">BOHR Todavía vamos, sí.</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">MARGRETHE Perdón estabas por decir que en Ale­mania...</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">BOHR... no hay ni un solo   ciclotrón.</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">HEISENBERG Es tan linda la playa en esta época del ario.</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">BOHR ¿No será que   viniste a llevarte el ciclotrón? ¿No es por   eso que viniste a Copenhaguen?</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">HEISENBER,G No vine a Copenhaguen por eso.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">BOHR Lo siento. No debo adelantar   conclusiones</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">HEISENBERG No, ninguno de nosotros debería ade­lantar conclusiones de   ningún tipo.</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">BOHR Pero la falta   de ciclotrones en Alemania no es seguramente   un secreto militar.</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">HEISENBERG No tengo idea de qué es secreto y que no lo es.</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">BOHR Tampoco es un secreto porque no los tienen. Tú no lo podes decir pero   yo sí puedo. Es porque los alemanes sistemáticamente se opusieron a la física   teórica. ¿Por qué? Porque la mayoría de los que tra­bajaban en ese campo eran   judíos. ¿Y por qué tan­tos eran judíos? Porque la física teórica, la física que le interesaba a Einstein, a Schródinger, a Pauli y a nosotros dos, siempre fue considerada en Alema­nia inferior a la física experimental, y las cátedras teóricas   eran las únicas a las que podían acceder los judíos.</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">MARGRETHE ¿Física,   sí?</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">BOHR Esto es   física.</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">MARGRETHE También   es política.</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">HEISENBERG A veces es muy difícil separarlas.   ¿Estás en contacto con nuestros amigos en Inglaterra? ¿Con Born? ¿Con Chadwick?</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">BOHR Heisenberg, estamos   bajo ocupación alemana. Alemania esta en guerra con Inglaterra.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">HEISENBERG Pensé que quizás mantuvieras algún contacto. ¿Y con la gente   en Estados Unidos? Con ellos no   estamos en guerra</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">BOHR ¿Qué quieres   saber?</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"> HEISENBERG Curiosidad...</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">MARCRETHE La única visita de afuera vino de Ale­mania. Tu amigo Weizsácker nos visitó en marzo. No se por qué lo trajo al director del Instituto   Alemán.</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">HEISENBERG Lo hizo con las mejores intenciones. Quizás no les explicó que el Instituto está bajo el control de  la Cancillería. Tenemos buenos amigos en la embajada acá.</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">BOHR Es un departamento   del gobierno nazi</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">HEISENBERG Seguramente estarán intentando que los ciudadanos distinguidos   de este país puedan tra­bajar tranquilos.</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">BOHR ¿Me estás diciendo que tus amigos en la emba­jada me están   protegiendo?</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">HEISENBERG Lo que digo, por si Weizsácker no lo aclaró, es que se sentirían muy honrados si   pudieras aceptar una invitación de vez en cuando.</font></p>     <p align=left class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">BOHR ¿Ir a cócteles a   la embajada alemana? ¿A tomar café con   tortas con el embajador nazi?</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">HEISENBERG A alguna conferencia quizás. A gru­pos de discusión.   Cualquier tipo de contacto social podría ser de ayuda.</font></p>     <p align=left class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">BOHR Seguro que sí.</font></p>     <p align=left class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">HEISENBERG   En algunas circunstancias podría ser esencial.</font></p>     <p align=left class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">BOHR ¿En qué circunstancias?</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">HEISENBERG Creo que los dos lo sabemos. </font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">BOHR ¿Porque soy medio judío?</font></p>     <p align=left class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">HEISENBERG Todos en algún   momento podemos ne­cesitar ayuda de nuestros   amigos.</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">BOHR ¿Por esto vino a Copenhagen?   ¿Para invitarme a mirar la deportación de mis   compatriotas desde las ventanas de la embajada   alemana?</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">HEISENBERG ¡Bohr, por favor! ¡Por favor! ¿Qué   otra cosa puedo hacer? ¿Cómo puedo ayudar? Yo   se que es una situación increíblemente difícil para tu. Lo entiendo. Pero también es una situación increíble­mente   difícil para mí.</font></p>     <p align=left class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">BOHR   Sí. Discúlpeme. Estoy seguro de que también tienes las mejores intenciones.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align=left class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">HEISENBERG De todos modos no vine   por eso.</font></p>     <p align=left class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">MARGRETHE   Quizás deberías decir simplemente lo que quieres decir.</font></p>     <p align=left class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">HEISENBERG   ¿No tendrías ganas de salir a caminar como en los viejos tiempos?</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">BOHR Hace frío esta noche, me   parece, para caminar.</font></p>     <p align=left class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">HEISENBERG   Esto es tan difícil. ¿Te acuerdas dónde nos conocimos?</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">BOHR Por supuesto, en Güttingen en 1922. </font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">HEISENBERG En un congreso en tu   honor.</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">BOHR Era un gran honor. Estaba   consciente de eso.</font></p>     <p align=left class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">HEISENBERG Se te honraba por dos razones. Primero, por ser un gran físico...</font></p>     <p align=left class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">BOHR Sí, sí.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">HEISENBERG... y en segundo lugar porque eras una de las pocas personas de Europa que estaba dispues­ta a tratar con   Alemania. La primera guerra había terminado   hacía cuatro arios, y todavía se nos trata­ba como a leprosos. Pero nos diste la mano. Siempre inspiraste   amor, sabes eso. Donde sea que hayas es­tado, que hayas trabajado. Acá, en   Dinamarca. En Inglaterra, en Estados Unidos. Pero en Alemania te adorábamos.   Porque nos diste la mano.</font></p>     <p align=left class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">BOHR Alemania cambió.</font></p>     <p align=left class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">HEISENBERG   Sí. Entonces estábamos derrotados y podías ser generoso.</font></p>     <p align=left class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">MARGRETHE Y ahora ustedes   dominan.</font></p>     <p align=left class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">HEISENBERG Y es más   difícil ser generoso. Pero nos diste la mano   y la estrechamos.</font></p>     <p align=left class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">BOHR Sí... ¡No! tu no. En realidad me la mordiste. </font></p>     <p align=left class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">HEISENBERG ¿La mordí?</font></p>     <p align=left class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">BOHR ¡Me mordiste la   mano! ¡Sí! Yo te la di ceremo­niosa y   amistosamente y tu me la mordiste.</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">HEISENBERG ¿De qué estás hablando? </font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">BOHR Te paraste y me atacaste.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align=left class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">HEISENBERG Ah... Hice algunos   comentarios.</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">BOHR Era un hermoso día de verano. Hileras de físicos y matemáticos eminentes, todos dando su aproba­ción a mi sabiduría. De repente salta un cachorro atrevido y me dice que mis cálculos matemáticos están   equivocados.</font></p>     <p align=left class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">HEISENBERG Estaban equivocados.</font></p>     <p align=left class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">BOHR ¿Qué edad tenías?</font></p>     <p align=left class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">HEISENBERG Veinte.</font></p>     <p align=left class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">BOHR Dos arios menos que el   siglo.</font></p>     <p align=left class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">HEISENBERG No exactamente.</font></p>     <p align=left class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">BOHR El cinco de diciembre, ¿sí?</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">HEISENBERG 1, 93 años menos que el siglo.</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"> BOHR Para ser exactos.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">HEISENBERG No, para ser exactos 1,928... 7... 6...   7...</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">MARGRETHE Y Niels decide, de   repente, amarlo nue­vamente, a pesar de todo. ¿Por   qué? ¿Qué pasó? ¿Fue el recuerdo de ese día de verano en Góttingen? Como sea, para cuando nos sentamos a cenar, las   cenizas se encendieron nuevamente.</font></p>     <p align=left class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">BOHR ¡Siempre tan   combativo! Hasta cuando jugába­mos tenis de   mesa. Parecía que me querías matar.</font></p>     <p align=left class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">HEISENBERG Quería ganar. Tu también quería ganar. </font></p>     <p align=left class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">BOHR Yo quería un agradable   partido de ping-pong.</font></p>     <p align=left class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">HEISENBERG Dices eso porque   no podías ver la ex­presión de tu cara.</font></p>     <p align=left class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">BOHR Podía ver la suya.</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">HEISENBERG   ¿Y cuando jugábamos al póker en mi cabaña de esquiar? Una vez nos limpió a todos. ¿Te acuerdas de eso? ¡Con una escalera que   no tenía! Todos matemáticos, todos   contando las cartas, es­tamos 90 %   seguros de que no tiene nada. Pero él sigue   haciéndonos subir y subir la apuesta. Esa con­fianza demente. Hasta que nuestra fe en la probabi­lidad matemática comienza a debilitarse y uno por uno   nos vamos al mazo.</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">BOHR Es que   estaba seguro de que tenía una escalera.    <br>   No vi bien las cartas. Me engañé a mí mismo.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">MARGRETHE Pobre Niels.</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">HEISENBERG   ¿Pobre Niels? ¡Ganó! Nos dejó en la    <br>   bancarrota. ¡Era demencialmente competitivo!</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">BOHR ni eras el competitivo. Una vez bajábamos esquiando desde la cabaña para buscar provisio­nes y hasta a eso lo convertía en   una carrera. ¿Te acuerdas?   Estábamos con Weizsá,cker y   alguien más. Sacó un cronómetro.</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">HEISENBERG El   pobre Weizsácker tardó dieciocho minutos.</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">BOHR Tu bajaste en diez.</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">HEISENBERG Ocho.</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">BOHR No me acuerdo cuánto tardé yo. </font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">HEISENBERG Cuarenta y cinco minutos.</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"> BOHR Gracias.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">HEISENBERG Esquiabas como hacías ciencia. ¿Qué estabas esperando? Probablemente estabas realizando los cálculos de los diecisiete posibles   recorridos diferentes.</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">MARGRETHE Y   sin que yo estuviera ahí para poder­las transcribir.</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">BOHR Por lo   menos yo sabía dónde estaba. A la velo­cidad   que iban ustedes se estaban enfrentando a la relación de incertidumbre. Si sabían dónde   estaban, no sabían a qué velocidad   habían bajado. Si sabían a qué   velocidad habían bajado, no sabían donde es­taban.</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">HEISENBERG Yo no necesito detenerme para pensar.</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">BOHR   Justamente eso es lo que podría ser criticable en parte de su trabajo.</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">HEISENBERG De todos modos, generalmente llegaba.</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">BOHR Sí, pero no te importaba qué se destruía en el camino. Mientras funcionaba la matemática estabas satisfecho.</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">BOHR Pero la pregunta siempre es: ¿Qué significa la matemática?, en un lenguaje sencillo. ¿Cuáles son las implicancias filosóficas?</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">HEISENBERG Cuando se baja a setenta kilómetros por hora las decisiones se toman solas. De repente, enfrente hay un abismo.   ¿Doblo a la izquierda o la derecha? Si lo   pienso me mato. En la cabeza uno dobla para los dos lados.</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">BOHR Porque tu insistís en que siempre es mas fácil actuar que reaccionar. Tomar una decisión de   hacer algo que responder a la acción del otro.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">HEISENBERG Si claro. Como la música, esa es otra cosa que nos hace decidir.   Yo toco el piano y es como   si el camino se abriera delante de mí, sólo ten­go que seguir. Así tuve mi único éxito con las mu­jeres. Una velada musical en casa de unos amigos en Leipzig, un trío de   piano. 1937. Estamos tocan­do Beethoven en Sol mayor. Terminamos el scherzo, y levanto la vista para ver si los otros dos están listos para comenzar el finale presto. Y en ese ins­tante veo a una   joven sentada a un costado de la sala.   Sólo un instante, pero por supuesto ya me la había llevado a mi cabaña, nos habíamos comprome­tido, nos   habíamos casado, etc. —fantasías románti­cas   inútiles—. Y arrancamos con el finale presto, que es extremadamente rápido y no tengo tiempo de   asustarme. Y todo me resulta fácil. Terminamos y como si hubiera seguido   esquiando. Hago que me presenten a la joven,   la acompaño a su casa y, sí, una   semana más tarde me la llevo a la cabaña, otra semana nos comprometemos, y tres meses más tarde nos casamos. ¡Y   todo por la velocidad de ese finale presto!</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">BOHR Decías que te sentía solo.   Pero tienes compañía.</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"> HEISENBERG ¿La música?</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">BOHR ¡Isabel!</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">HEISENBERG   Ah, sí. Aunque con los chicos y esas cosas... siempre envidié cómo ustedes dos   hablan de todo. De su trabajo. Sus problemas. De mí, seguro.</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">BOHR La naturaleza me formó como una entidad ma­temática curiosa: no una unidad sino la mitad de dos.</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">HEISENBERG La matemática es muy extraña cuando se la aplica a la gente. Uno más uno puede ser   tantas cosas...</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">MARGRETHE Silencio. ¿En qué pensará? ¿En su vi­da? ¿En la nuestra?</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">HEISENBERG Silencio. Y por supuesto están pensan­do nuevamente en sus hijos.</font></p>     <p align=left class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">HEISENBERG Sus cuatro hijos vivos y los dos muertos.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align=left class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">MARGRETHE Harald. Solo en ese hospital.</font></p>     <p align=left class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">BOHR Está   pensando en Cristian y en Harald.</font></p>     <p align=left class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"> HEISENBERG   Los dos chicos perdidos. Harald...</font></p>     <p align=left class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"> BOHR Todos esos años solo, en ese hospital   espantoso.</font></p>     <p align=left class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">HEISENBERG Y Cristian. El   primogénito. El hijo ma­yor.</font></p>     <p align=left class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">BOHR Una vez   más esos segundos que veo todos los días.</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">HEISENBERG Esos breves segundos en el barco, cuan­do el timón   se traba en el mar embravecido y Cris­tian se está cayendo.</font></p>     <p align=left class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">BOHR Si no lo hubiera dejado estar al timón... </font></p>     <p align=left class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">HEISENBERG Esos segundos tan largos en el mar.</font></p>     <p align=left class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"> BOHR Esos segundos interminables   en el mar.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align=left class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"> HEISENBERG Cuando intenta alcanzar   el salvavidas. BOHR Casi lo alcanza.</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">MARGRETHE Yo estoy en nuestra casa de la playa. Levanto la   vista de mi trabajo. Niels está en la puer­ta mirándome   silenciosamente. De pronto desvía la mirada y sé que ha pasado.</font></p>     <p align=left class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">BOHR Tan   cerca, ¡Tan cerca! ¡Una distancia tan pe­queña!</font></p>     <p align=left class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">HEISENBERG El   timón se traba una y otra vez.., una y otra vez...</font></p>     <p align=left class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">MARGRETHE Niels desvía la   mirada.</font></p>     <p align=left class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">BOHR Cristian estira el brazo   para alcanzar el salvavi­das...</font></p>     <p align=left class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">HEISENBERG   Pero hay cosas de las que ni ellos ha­blan.</font></p>     <p align=left class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">BOHR Algunas cosas sólo las pensamos. </font></p>     <p align=left class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">MARGRETHE Porque no hay nada que decir.</font></p>     <p align=left class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">BOHR Bueno... quizás no tengamos tanto frío. Me pro­pusiste una caminata.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align=left class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">HEISENBERG En realidad hace bastante calor.</font></p>     <p align=left class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"> BOHR   No vamos a tardar.</font></p>     <p align=left class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">HEISENBERG Una semana como máximo.</font></p>     <p align=left class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">BOHR ¿Qué? ¿Cómo nuestra famosa primera camina­: ta?</font></p>     <p align=left class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">HEISENBERG Fuimos a Elsinore.   Me acuerdo muchas veces de lo que me dijiste   estando ahí.</font></p>     <p align=left class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">BOHR ¿Te molesta mi amor? ¿Media hora?</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">HEISENBERG Quizás una hora. Dijiste que no podíamos   tener una impresión virgen de Elsinore, que se veía   afectada por saber que Hamlet había vivido ahí.   Cada rincón oscuro nos recordaba la os­curidad   dentro del alma humana...</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">MARGRETHE Así que están caminando de nuevo. Lo logró. Y si   están caminando están hablando. ha­blando de de otra manera, sin duda.   Tantas veces he transcrito sobre lo   diferente que es el comporta­miento de las partículas cuando   no son observadas... Ahora que empezaron, una hora se convertirá en dos o en tres...   Lo primero que alguna vez hicieron jun­tos fue irse   a caminar. Después de esa conferencia en Gatingen. Niels inmediatamente fue a buscar a ese joven   atrevido que había cuestionado sus matemáti­cas, y se lo llevó a caminar por   el campo. Caminar, hablar, conocerlo. Y   cuando Heisenberg llegó aquí a trabajar para él, de nuevo salieron a dar su vuelta histórica por el campo. Mucha de la   física del si­glo veinte la hicieron   al aire libre. Caminando por los   bosques en nuestra casa de campo. Bajando a la playa con los chicos.   Cristian de la mano de Heisen­berg. Y cada noche,   después de cenar en Copenha­gen, caminaban   por el parque detrás del Instituto, o   hasta el puerto. Caminar y hablar. Mucho, mucho antes de que las paredes tuvieran oídos... Pero esta vez, en 1941, la caminata toma un curso distinto. Diez minutos después de salir... vuelven. Apenas   he levantado la mesa, lo veo a Niels en la puerta. Me doy cuenta inmediatamente de lo enojado que está. No puede mirarme   a los ojos.</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">BOHR Heisenberg se quiere despedir. Se va. </font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">MARGRETHE El tampoco me mira.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align=left class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">HEISENBERG   Gracias. Una hermosa velada. Casi como en los viejos tiempos. Muy amable.</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">MARGRETHE ¿quieres tomar algo? ¿Café? </font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">HEISENBERG Tengo que preparar mi conferencia. </font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">MARGRETHE ¿Pero nos va a venir a ver antes de irte? </font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">BOHR Tiene mucho que hacer.</font></p>     <p align=left class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">HEISENBERG Perdóname si dije o hice algo que... </font></p>     <p align=left class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">BOHR Sí, sí.</font></p>     <p align=left class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">HEISENBERG Significó mucho para   mí estar con los dos de nuevo. Más de lo que se imaginan.</font></p>     <p align=left class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">MARGRETHE Fue un placer para   nosotros. Cariños a Isabel y a los chicos.</font></p>     <p align=left class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">BOHR Claro.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align=left class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">HEISENBERG Tal vez cuando esta guerra haya termi­nado... si estamos vivos... adiós.</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">MARGRETHE ¿Política?</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">BOHR Física.   No tiene razón. ¿Cómo puede tener razón? Si John Wheeler y yo...</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">MARGRETHE Un poco de aire fresco   mientras habla­mos, ¿no?</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">BOHR ¿Aire fresco?</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">MARGRETHE Una vuelta por el   jardín. Más saludable que quedarse adentro,   creo.</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">BOHR Ah, sí.</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"> MARGRETHE Para todos.</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">BOHR Sí. Gracias... ¿Cómo podría tener razón? Whee­ler y yo analizamos el asunto exhaustivamente en 1939.</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">MARGRETHE ¿Qué te dijo?</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">BOHR Nada. No   sé. Estaba demasiado enojado para entender.</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">MARGRETHE ¿Tenía que ver con la fisión?</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">BOHR ¿Qué   pasa durante la fisión? Se dispara un neutrón   al núcleo de un átomo de uranio, se divide y libera energía.</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">MARGRETHE Una gran cantidad de energía, ¿Sí?</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">BOHR Suficiente para mover una mota de polvo. Pero también libera dos o tres neutrones más cada uno de los cuales puede llegar a dividir otro núcleo.</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">MARGRETHE ¿Y   esos núcleos divididos liberan energía a su vez?</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">BOHR Y dos o tres neutrones más.</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">HEISENBERG Mientras uno esquía se desplaza un po­co de nieve. Ese poco de nieve desplaza más nieve y se forma una bola de nieve...</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">BOHR Una   cadena de núcleos divididos, que se mul­tiplica,   atraviesa el uranio, duplicándose y cuadri­plicándose en una millonésima de   segundo de una generación a la otra.   Dos divisiones para empezar, luego dos al cuadrado, dos al cubo, a la   cuarta, a la quinta, a la sexta...</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">HEISENBERG El   tronar de la avalancha retumba en todas las montañas alrededor...</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">BOHR Hasta que mas tarde o mas temprano, digamos después de ocho generaciones, 280 motas de polvo han sido desplazadas. 280 es un número con 24 ci&#8209;</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">fras. Suficientes motas de polvo para crear una ciu­dad, y   todos los que viven en ella.</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">HEISENBERG Pero hay una dificultad.</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">BOHR Gracias a Dios, hay una dificultad. El uranio natural está constituido por dos isótopos   diferentes, el U-238 y el   U-235. Menos del uno por ciento es U-235 y ésta pequeña fracción es la única parte que es fisionada por neutrones rápidos.</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">HEISENBERG Esta fue la gran intuición de Bohr. Le   sucedió cuando estaba en Princeton en 1939, cami­nando por el campus universitario con Wheeler.</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">BOHR Aquí hay una doble dificultad. El 238 no sólo no puede ser dividido de ninguna manera por los neutrones rápidos, sino que los   absorbe. Así que al poco   tiempo que comienza la reacción en cadena, no quedan suficientes neutrones rápidos para fisionar   al 235.</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">HEISENBERG Y la cadena se   detiene.</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">BOHR También se puede fisionar al 235 con neutrones lentos. Pero entonces la reacción en cadena ocurre mucho más lentamente de lo que el uranio necesita para   explotar.</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">HEISENBERG Y una vez más la   cadena se detiene.</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">BOHR Lo que todo esto significa es que una reacción en cadena explosiva no ocurrirá jamás en el uranio natural. Para producir una explosión se tendrá que separar 235 puro. Y para que la cadena sea lo sufi­cientemente larga para producir una explosión im­portante   se necesitarían muchas toneladas. Y es ex­tremadamente   difícil poder separarlo.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">HEISENBERG Tentadoramente   difícil.</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">BOHR   Afortunadamente difícil. Los cálculos más op­timistas   cuando estuve en Estados Unidos en 1939, eran que para producir unos gramos de U-235 se tardarían 26.000 arios. Y creo que para entonces se habrá terminado la guerra. Así que se equivoca,   ¡Se equivoca! ¿O yo me equivoco? ¿Habré calcula­do mal? A ver... ¿Cuál   es el ritmo de absorción de neutrones rápidos del 238? ¿Cuál es el camino libre   medio de los neutrones lentos en el 235...?</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">MARGRETHE   Pero, ¿Qué había dicho Heisenberg exactamente? Eso es lo que todos querían saber, en­tonces   y después.</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">BOHR Es lo que quisieron saber los ingleses en cuanto Chadwick se pudo comunicar conmigo. ¿Qué dijo exactamente Heisenberg?</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">HEISENBERG ¿Y qué, exactamente, contestó Bohr? Eso fue lo primero que me preguntaron mis colegas   cuando regresé a Alemania.</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">MARGRETHE ¿Qué le contó Heisenberg a Niels? ¿Qué le respondió Niels? La persona que más lo quería saber era Heisenberg mismo.</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">BOHR Por eso volvió a Copenhagen dos años después de terminada la guerra en   1947.</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">MARGRETHE Esta vez escoltado por un visible acom­pañante de  la Inteligencia   británica y no por agentes invisibles de  la Gestapo.</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">BOHR Creo que quería varias cosas. </font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">MARGRETHE Dos cosas. Paquetes de comida...</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">BOHR Para su   familia en Alemania. No tenían nada para comer.</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">MARGRETHE Y para ponerse de   acuerdo sobre qué se habían dicho en 1941.</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">BOHR La conversación se   descompuso casi tan rápido como la vez anterior.</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">MARGRETHE Ni   siquiera pudieron ponerse de acuer&#8209;    <br>   do sobre por dónde habían caminado esa noche.</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">HEISENBERG ¿Por dónde caminamos?</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"> BOHR No caminamos.</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">HEISENBERG Yo veo las hojas   otoñales amontonadas debajo de los faroles   de la calle.</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">BOHR ¡Porque tu piensas que fue en octubre! </font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">MARGRETHE Y fue en septiembre.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">BOHR No había hojas caídas.</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">MARGRETHE Y   era 1941... ¡No se podían encender los faroles en la calle!   Estábamos en guerra.</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">BOHR No nos habíamos alejado de   mi estudio. Yo veo los papeles bajo la luz de   mi escritorio.</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">HEISENBERG ¡Estábamos afuera! Lo   que yo iba a de&#8209;    <br>   cir era traición. Si me escuchaban me ejecutaban.</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">MARGRETHE ¿Y qué fue esa cosa   misteriosa que di­jiste?</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">HEISENBERG No tiene misterio. Nunca hubo miste­rio. Lo recuerdo perfectamente porque mi vida esta­ba en juego, y elegí mis palabras   con mucho cuidado. Simplemente   te pregunté si, como físico, uno tenía el derecho moral de trabajar en la explotación de la energía atómica. ¿Sí?</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">BOHR No me acuerdo.</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">HEISENBERG   No te acuerdas, no, porque casi inme&#8209;    <br>   diatamente te alarmaste.   Te detuviste en seco.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">BOHR Porque yo estaba horrorizado.</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">HEISENBERG   Horrorizado. Bien, te acuerdas de eso.    <br>   Te quedaste ahí parado, mirándome, horrorizado.</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">BOHR Porque la deducción era   obvia. Tú estabas tra­bajando en eso.</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">HEISENBERG Y tu te apresuraste a concluir que yo   estaba tratando de proveer a Hitler con armas nu­cleares.</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">BOHR ¡Y era lo que estabas   haciendo!</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">HEISENBERG   ¡No! ¡Un reactor! ¡Eso era lo que in­tentábamos construir! ¡Una máquina para   producir energía! ¡Para generar electricidad,   para impulsar barcos!</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">BOHR ¡No dijiste nada sobre un   reactor!</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">HEISENBERG   ¡No dije nada sobre nada! No con cla­ridad.   No podía. No sabía cuánto podían oírnos, ni qué le repetirías a otros.</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">BOHR Pero te pregunté si realmente pensabas que la fisión de uranio se podría usar para construir armas.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">HEISENBERG ¡Ah! ¡Ahora te   acuerdas!</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">BOHR Si. Y claramente recuerdo lo que me contestaste. </font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">HEISENBERG Te dije que ahora sabía que sí. </font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">BOHR Y eso es lo que realmente me horrorizó.</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">HEISENBERG Porque tu confiabas que para producir armas se necesitaría 235 y que nunca íbamos a poder producir suficiente.</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">BOHR Un reactor. Sí, quizás porque ahí no ocurriría la explosión. Se puede mantener en   funcionamiento la reacción   en cadena con neutrones lentos en el uranio natural.</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">HEISENBERG De lo que nos habíamos dado cuenta, sin embargo, era que si   alguna vez podíamos poner en   funcionamiento el reactor, el 238 absorbería los neutrones rápidos. Como tú intuiste genialmente en 1939. Y a su   vez sería transformado por ellos y se convertiría en un elemento totalmente   nuevo.</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">BOHR   Neptunio. Que a su vez se transformaría en otro elemento...</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">HEISENBERG Por lo menos tan posible de ser fisiona­do como el 235.</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">MARGRETHE Plutonio. </font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">HEISENBERG Plutonio. </font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">BOHR Como no me di cuenta.</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">HEISENBERG Si lográbamos construir un reactor íba­mos a poder construir bombas. Eso es lo que me llevó a Copenhagen.   Pero no podía decirlo. Y en es­te punto dejaste de escucharme. La bomba ya había explotado dentro de tu cabeza. La conversación es­taba terminada. Nuestra única oportunidad   de ha­blar se había ido para siempre.</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">BOHR Porque ya había comprendido el punto central. Que por un camino u otro veías la posibilidad de   proveerle a Hitler armas nucleares.</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">HEISENBERG Comprendiste por lo menos cuatro pun­tos centrales, todos equivocados.   Le dijiste a Rozen­tal que yo había intentado   sonsacarte lo que sabías de la fisión. Le dijiste a Weisskopf que yo te   había preguntado qué sabías del programa   nuclear aliado. Chadwick entendió que yo   intentaba persuadirte de que no existía un   programa alemán. ¡Pero también parece que le contaste a alguna gente que yo   quería reclutarte para trabajar para   nosotros!</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">BOHR Muy bien. Empecemos todo desde el principio. No hay hombres de  la Gestapo   en las sombras. No hay un oficial de inteligencia británica. Nadie nos observa.</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">MARGRETHE Sólo yo.</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">BOHR Sólo Margrethe. Vamos a dejarle todo claro a Margrethe. lb sabes que yo creo   fervientemente que no hacemos ciencia   para nosotros, que la hacemos para poder explicársela a otros...</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">HEISENBERG En un   lenguaje sencillo.</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">BOHR En un lenguaje sencillo. No es tu posición, lo   sé; tu podría tranquilamente describir lo que estás in­vestigando en ecuaciones diferenciales si es   posible, pero por Margrethe...</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">HEISENBERG Un   lenguaje sencillo</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">BOHR Un lenguaje sencillo. Está bien, así que aquí es­tamos, caminando por la calle una vez más. Y esta vez estoy totalmente tranquilo. Te escucho con   aten­ción. ¿Qué quieres decirme?</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">HEISENBERG ¡No es sólo lo que yo quiero decirte!   ¡Es todo el equipo nuclear alemán en Berlín! No Dieb­ner, por supuesto, no los   nazis; Weizsácker, Hahn,   todos ellos querían que viniera y que lo discutiera con tu. Todos te vemos como una especie de padre   espiritual.</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">MARGRETHE El Papa. Así lo llamaban a sus espal­das. Y ahora quiere que les dé la absolución.</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">HEISENBERG   ¿Absolución? ¡No!</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">MARGRETHE Es lo que   dicen tus colegas alemanes. </font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">HEISENBERG La absolución es lo último que quiero.</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">MARGRETHE Le dijiste a un historiador que lo habían expresado   perfectamente.</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">HEISENBERG ¿Sí? Absolución... ¿Es por eso que vine? Es como tratar de acordarme de   todas las distintas explicaciones que di de   todo lo que hice... Pero si ahora la palabra absolución aparece entre   ellas...</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">MARGRETHE Yo pensaba que la absolución se otor­gaba por los pecados ya   cometidos y por su arrepen­timiento, no por los pecados que se querían cometer y todavía no se habían realizado.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">HEISENBERG ¡Exactamente! ¡Por eso yo quedé estu­pefacto!</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">BOHR ¿Tu quedaste estupefacto?</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">HEISENBERG ¡Porque me diste la absolución! ¡Eso es   exactamente lo que hiciste! Mientras regresábamos rápidamente a la casa.   Dijiste algo en voz baja acer­ca de que todos durante una guerra estaban obliga­dos a hacer lo mejor posible por su país. ¿Sí'?</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">BOHR Dios sabe qué dije. Pero ahora estoy acá, muy tranquilo y consciente, midiendo mis palabras. No quieres absolución. Entiendo. ¿Quieres que te di­ga que no lo hagas? Está bien. Pongo mi mano sobre tu brazo. Te miro a los ojos en mi modo más   papal. Y <b>te </b>digo. Regresa a Alemania, Heisen­berg.   Reúne a tus colegas en el laboratorio. Súbe­te a una mesa y diles: &quot;Dice Niels Bohr que desde su   estudiado punto de vista, proveerle a un homi­cida maníaco un instrumento sofisticado de asesi­nato masivo es...&quot; ¿Qué puedo decir? &quot;...una idea interesante.&quot;   No, ni siquiera una idea interesante. &quot;...en   realidad, más bien, una idea seriamente poco interesante&quot;. ¿Qué   sucede? ¿Todos abandonan ins­tantáneamente   sus contadores Geiger, cierran todo con llave   y se van a la casa?</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">HEISENBERG No, obviamente. </font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">BOHR Porque los arrestarían.</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">HEISENBERG Si nos arrestan o no, no cambia nada. Al contrario, empeorarían   las cosas. Yo dirijo el pro­grama de investigación nuclear para el Instituto de Ciencias.   Pero hay otro programa del ejército, diri­gido por Kurt Diebner y él es del partido nazi. Si yo no estoy, simplemente harán que Diebner se haga cargo del mío también. Mi única esperanza   es seguir yo a cargo del programa.</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">BOHR Así que no quieres que te diga que sí y no   quieres que te diga no.</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">HEISENBERG Lo que quiero es que escuches atenta­mente lo que voy a decirte   ahora y que no salgas disparado como un loco por la calle.</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">BOHR Muy bien. Acá estoy caminando muy lenta y pa­palmente. Y escucho   atentamente mientras me dices que...</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">HEISENBERG Que las armas nucleares requerirán un enorme esfuerzo técnico.</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">BOHR Cierto.</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">HEISENBERG Que demandarán enormes   recursos.</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">BOHR Recursos enormes. Cierto.</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">HEISENBERG   Que antes o después, los gobiernos tendrán   que preguntarles a los científicos si vale la pena comprometer esos   recursos; si existe la espe­ranza de producir   esas armas a tiempo para que ellos las usen.</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">BOHR Por supuesto, pero...</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">HEISENBERG Espera. Tendrán que venir a tu y a mi. Nosotros somos los que tendremos que aconsejarles si vale la pena seguir adelante o   no. Al final de cuen­tas   la decisión estará en nuestras manos, nos guste o no.</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">BOHR ¿Y eso es lo que quieres decirme?</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"> HEISENBERG   Eso es lo que quiero decirte.</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">BOHR ¿Es por eso que te ha costado tanto llegar hasta aquí? ¿Por eso tiraste por la borda casi veinte   arios de amistad? ¿Simplemente para   decirme eso?</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">HEISENBERG Simplemente para   decirte eso.</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">BOHR ¡Pero, Heisenberg, esto es más misterioso to­davía! ¿Para qué me lo cuentas?   ¿Qué quieres que haga? ¡El   gobierno de ocupación de Dinamarca va a venir a preguntarme a mí si deberíamos producir armas nucleares!</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">HEISENBERG ¡No, pero tarde o temprano, si lo­gro permanecer a cargo del programa, el gobierno alemán me lo va a preguntar a mí!   ¡Me preguntarán a mí si   continuamos o no! ¡Y yo tendré que decidir qué responderles!</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">BOHR   Entonces tienes una salida fácil a tus problemas. Sencillamente diles la verdad   que me acabas de con­tar a mí. Que es muy difícil. Y quizás se desanimen.   Quizás pierdan interés.</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">HEISENBERG Pero, Bohr, ¿A dónde lleva eso? ¿Cuáles serán las consecuencias si logramos hacer   fracasar el programa Alemán?</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">BOHR ¿Qué puedo decirte que no puedas decirte tu mismo?</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">HEISENBERG Leí en un diario de Estocolmo que los americanos están trabajando sobre una bomba atómica.</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">BOHR Ah, era eso. Era eso. Ahora entiendo todo. ¿Tú crees que estoy en contacto con los america­nos?</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">HEISENBERG Puede ser. Es posible. Si hay alguien en  la Europa ocupada que está en contacto, tienes que ser tu.</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">BOHR Así que, si quieres saber sobre el programa nu­clear   de los aliados.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">HEISENBERG Simplemente quiero saber si existe uno. Una pista. ¡Un indicio! Acabo de traicionar a mi   país y arriesgar   mi vida para advertirte de la existencia de   un programa alemán.</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">BOHR ¿Y ahora yo tengo que devolverte el cumplido?</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">HEISENBERG ¡Bohr, tengo que saberlo! ¡Yo soy el   que tiene que decidir! Si los aliados están fabricando una bomba, ¿qué estoy   eligiendo para mi país? Sería fácil equivocarse   y pensar que porque el país de uno es culpable, uno lo ama menos. Nací en   Alemania. Es donde me convertí en quien soy.   Alemania es to­das las caras de mi infancia, todas las manos que me levantaron cuando me caí, todas las voces que me dieron aliento y me señalaron el camino, todos los corazones que le hablan a mi corazón. Alemania es mi madre viuda y mi hermano imposible. Es mi mujer. Alemania es   nuestros hijos. ¡Tengo que saber qué estoy decidiendo para ellos! ¿Es otra   derrota? ¿Otra pesadilla como la pesadilla   en la que me crié? Bohr, mi infancia en Munich terminó en medio de la anarquía y la guerra civil. ¿Van a pasar hambre más   niños corno nosotros lo pasarnos? ¿Van a tener que pasarse las noches de invierno, como yo cuando iba a la escuela, arrastrándose a través de las   líneas enemigas, en la oscuridad,   para buscar entre la nie­ve comida   para mi familia? ¿Van a pasarse toda una noche, como lo hice yo a los diecisiete, con un fusil en la mano, hablando y hablando con un prisionero aterrorizado   que iban a ejecutar en la mañana?</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">BOHR Pero,   mi querido Heisenberg, no tengo nada pa­ra decirte. No tengo idea de si hay un programa nuclear   aliado.</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">HEISENBERG Se está poniendo en marcha mientras tú y yo estamos hablando en esa noche de 1941. Y puede ser que esté eligiendo algo peor que la de­rrota. Porque la bomba que están construyendo es para ser usada contra nosotros. La noche de Hiros­hima   el 6-8-1945 Oppenheimer dijo que era lo único que lamentaba. Que no habían fabricado la bomba a   tiempo para ser usada sobre Alemania.</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">BOHR Se atormentó mucho después.</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">HEISENBERG   Después, sí. Por lo menos nosotros nos atormentarnos antes. ¿Acaso uno solo de   ellos se de­tuvo a pensar por un instante qué   estaban hacien­do? ¿Lo hizo Oppenheimer o alguno de   sus cole­gas? ¿Lo hizo Einstein cuando le escribió a Roose­velt en 1939 urgiéndolo a financiar una investigación sobre la   bomba? ¿Lo hiciste tu cuando escapaste de Copenhagen dos años más tarde y te uniste al equi­po de Los Álamos?</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">BOHR ¡Mi querido Heisenberg, no le estábamos sumi­nistrando la bomba a Hitler!</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">HEISENBERG Tampoco la estaban   dejando caer so­bre la cabeza de Hitler. La estaban   arrojando sobre</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">viejos en la calle, sobre madres con sus hijos. Y si la hubieran fabricado a tiempo   hubiera sido sobre mis compatriotas. Mi   mujer. Mis hijos. Esa era la intención, ¿sí?</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">BOHR Esa era la intención.</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">HEISENBERG No tenían la menor idea de qué es lo que pasa cuando se tira una bomba sobre una ciudad. Ni siquiera una bomba convencional. Ninguno de ustedes lo había padecido. Ni uno solo. Una noche me   fui caminando desde el centro de Berlín a los suburbios,   después de uno de los grandes bombar­deos.   Toda la ciudad en llamas. Hasta los charcos en las calles están   ardiendo. Son charcos de fósforo derretido.   Se pega a los zapatos como una caca de perro   incandescente. Me lo tengo que sacar constan­temente, como si las calles hubiesen sido ensuciadas por una   jauría del infierno. Te hubieses reído, mis zapatos   estallaban en llamas todo el tiempo. A mi alrededor, supongo, hay miles de personas muriendo quemada. Y lo único que puedo pensar es: &quot;¿cómo voy a   conseguir otro par de zapatos en tiempos como éstos¿`</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">BOHR Tu   sabes por qué los científicos aliados trabaja­ron en la bomba.</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">HEISENBERG Por supuesto. Por miedo.</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">BOHR El   mismo miedo que los consumía a ustedes. Porque   ellos tenían miedo de que ustedes estuvieran trabajando en ella.</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">HEISENBERG ¡Pero, Bohr, tu podrías haberles   dicho! </font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">BOHR ¿Decirles qué?</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">HEISENBERG ¡Lo que yo te dije en 1941! ¡Que la elec­ción estaba en nuestras manos! ¡En las mías, en las de Oppenheimer!   ¡Que si yo puedo decirles a las au­toridades   alemanas la desalentadora verdad, cuando me lo pregunten, él también puede!</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">BOHR ¿Esto es lo que quieres de mí? ¿No que te cuen­te qué están haciendo los americanos sino que los detenga?</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">HEISENBERG Que les digas que   podemos detenerlos juntos.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">BOHR Yo no   tenía ninguna comunicación con los ame­ricanos.</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">HEISENBERG Pero, sí con los británicos. </font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">BOHR Sólo más tarde.</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">HEISENBERG  La Gestapo interceptó el mensaje que les mandaste acerca de nuestro encuentro.</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">MARGRETHE ¿Y lo pusieron en tus manos?</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">HEISENBERG   ¿Y por que no? Habían empezado a confiar en mí. Es lo que me dio la posibilidad   de mantener la situación bajo control.</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">BOHR No es   por criticar, Heisenberg, pero si este es el plan por   el que viniste a Copenhagen, es... ¿cómo decirlo?..,   sumamente interesante.</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">HEISENBERG   No es un plan. Es una esperanza. Ni siquiera eso. Un delgado, microscópico hilo   de po­sibilidad. Totalmente improbable. ¡Pero que vale la pena intentar, Bohr!   ¡Vale la pena intentarlo! Pero ya estás muy enojado para entender lo que   digo.</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">MARGRETHE No. ¡Está enojado porque está empe­zando a entender! Los alemanes se deshacen de la mayoría de sus mejores físicos porque son judíos. Los Estados Unidos y Gran Bretaña les dan asilo. Y   eso es para los aliados una esperanza de salvación. Y tú venís aullándole a Niels, rogándole que los con­venza de que se detengan.   Pero, ¡Como te atreves! ¡Como te atreves!</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">BOHR Margrethe, mi amor, tratemos de   expresarnos un poco más civilizadamente.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">HEISENBERG Civilizadamente. Eso tendríamos que haber hecho, discutir civilizadamente. Cuando es­cuché lo de Hiroshima por primera vez me negué a   creerlo. Desde los últimos meses de la guerra estába­mos viviendo en una mansión en medio de la cam­piña inglesa. Nos   secuestraron los ingleses, a todo el equipo   alemán que trabajábamos en la investigación atómica. En Alemania, nuestras   familias se están muriendo de hambre,   sin saber nada de nosotros. Y ahí   estamos, sentándonos a la mesa cada noche para participar de una excelente cena formal, con nues­tro encantador anfitrión, el oficial inglés   encargado de nosotros. Pero la guerra   ya terminó y seguimos allí <i>y </i>todo   es encantadoramente civilizado. Yo to­co   sonatas de piano de Beethoven. El mayor Ritt­ner nos lee a Dickens.   ¿Realmente me han pasado a mí estas   cosas?... Esperamos a que nos revelen cuál es el sentido de todo eso. Y   una noche sucede. Lo escuchamos por la   radio: ustedes acaban de come­ter el   hecho por el que nos atormentábamos. Por eso estábamos ahí. Nos encerraron para que no hablára­mos con nadie del   tema hasta que fuera demasiado tarde. Cuando el mayor Rittner nos lo contó, yo me rehusé a creerlo, hasta que lo escuché con mis pro­pios oídos en el noticiero. No teníamos ni idea de lo avanzado que estaban.   Nos quedamos despiertos esa noche, hablando, tratando de entender.   Estamos todos literalmente estupefactos.</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">MARGRETHE ¿Por qué lo hicieron ellos? .. . ¿O por qué no lo habían hecho ustedes?</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">HEISENBERG Las dos cosas. Las   dos. Otto Hahn quie­re quitarse la vida porque él   descubrió la fisión, y ve sangre en sus   manos. Gerlach, nuestro viejo coordi­nador nazi,   también quiere morir, porque sus manos están tan vergonzosamente limpias. Pero   ustedes lo hicieron. Construyeron la bomba.</font></p>     <p align=left class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">BOHR Sí.</font></p>     <p align=left class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">HEISENBERG Y la usaron sobre un blanco humano. </font></p>     <p align=left class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">BOHR Sobre un blanco humano.</font></p>     <p align=left class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">MARGRETHE ¿No querrás sugerir que Niels hizo algo malo   por haber trabajado en Los Álamos?</font></p>     <p align=left class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">HEISENBERG   Por supuesto que no. Bohr nunca hizo nada malo en su vida.</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">MARGRETHE La decisión la habían tomado mucho antes de que   llegara Niels. La bomba la iban a cons truir estuviera o no estuviera él.</font></p>     <p align=left class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">BOHR De todos   modos mi contribución fue muy pe­queña.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align=left class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">HEISENBERG Oppenheimer contó que tú eras el padre confesor del equipo.</font></p>     <p align=left class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">BOHR Parece ser mi rol en la vida.</font></p>     <p align=left class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">HEISENBERG Dijo que la tuya fue   una contribución importante.</font></p>     <p align=left class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">BOHR En lo espiritual quizás, no en lo práctico.</font></p>     <p align=left class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">HEISENBERG   Fermi dice que fuiste tu quien resol­vió como detonar la bomba de Nagasaki.</font></p>     <p align=left class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">BOHR Propuse una idea.</font></p>     <p align=left class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">MARGRETHE ¿No querrás insinuar   que hay algo que Niels deba explicar o defender?</font></p>     <p align=left class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">HEISENBERG Nunca nadie le pidió   que explicara o de­fendiera nada. Es un   hombre profundamente bueno.</font></p>     <p align=left class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">BOHR No se   trata. de mi bondad. Me ahorraron tener que tomar la decisión.</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">HEISENBERG   Sí, y a mi no. Con lo cual me pasé los últimos   treinta arios de mi vida dando explicaciones y defendiéndome. Cuando fui a Estados Unidos, en 1949, muchos   físicos ni siquiera me querían dar la mano.   Las mismas manos que habían construido la bomba no querían tocar la mía.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align=left class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">MARGRETHE Si   crees que me estás aclarando la si­tuación ahora, te equivocas.</font></p>     <p align=left class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">BOHR Margrethe, yo   entiendo sus sentimientos...</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">MARGRETHE Yo no. ¡Ahora la que esta enojada soy yo! Es muy   fácil para él hacerte sentir culpable. ¿Qué hace   él, después de consultarte? ¡Vuelve a Berlín y les dice a los nazis que   él puede producir bombas atómicas!</font></p>     <p align=left class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">HEISENBERG   Si. Pero les recalco es la dificultad de separar   235.</font></p>     <p align=left class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">MARGRETHE Les cuentas lo del plutonio.</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">HEISENBERG Se los cuento a algunos oficiales de me­nor rango.   ¡Tengo que mantenerles viva la esperan­za!</font></p>     <p align=left class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">MARGRETHE Porque si no mandarán a buscar al otro. </font></p>     <p align=left class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">HEISENBERG A Diebner. Muy   posiblemente.</font></p>     <p align=left class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">MARGRETHE Siempre hay un Diebner dispuesto a hacerse cargo de nuestros crímenes.</font></p>     <p align=left class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">HEISENBERG Es   posible que Diebner logre avanzar más que yo.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align=left class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">BOHR ¿Diebner?</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">HEISENBERG Es posible. Sólo posible. </font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">BOHR ¡No tiene ni un cuarto de tu habilidad!</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">HEISENBERG Ni un décimo. Pero tiene diez veces más ganas. Daría   una versión muy distinta si fuera él y no yo el que   se reúne con Albert Speer,   el ministro de armamento de Hitler.</font></p>     <p align=left class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">MARGRETHE La famosa reunión con Speer.</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">HEISENBERG Este es el momento importante. El de­cisivo junio   de 1942. Nueve meses después de mi viaje a Copenhagen. Hitler cancela todas las inves­tigaciones   que no produzcan resultados inmediatos, y Speer es el único arbitro que decide cuáles pro­gramas califican. Y justo acabamos de obtener la primera serial de que nuestro reactor va a funcio­nar.   Nuestro primer incremento de neutrones. No mucho, 13 %, pero es un   comienzo.</font></p>     <p align=left class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">BOHR ¿Junio de 1942? Están un   poco más adelantados que Fermi en Chicago.</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">HEISENBERG Pero no lo sabemos. Además la fuerza aérea   inglesa comenzó con sus bombardeos a blancos civiles. Han   arrasado con la mitad de Lübeck y todo el centro de Rostock y Colonia. Alemania necesita desesperadamente   nuevas armas para contraatacar. Es el momento para presentar nuestro caso.</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">MARGRETHE ¿No le piden los fondos para continuar?</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">HEISENBERG ¿Para continuar con el reactor? Por su­puesto que   sí. Pero le pido tan poco que no se toma el programa en serio.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align=left class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">MARGRETHE ¿Le cuentas que el   reactor va a producir plutonio?</font></p>     <p align=left class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">HEISENBERG Por supuesto que no.   No a Speer. No le cuento   que el reactor va a producir plutonio.</font></p>     <p align=left class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">BOHR Una omisión llamativa. Es cierto.</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">HEISENBERG ¿Y qué sucede? Nos da lo justo para que el programa sobreviva. Y ese es el fin de la bomba atómica alemana. Es el   fin.</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">MARGRETHE Sin embargo siguen con   el reactor.</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">HEISENBERG Seguimos con el reactor. Porque ahora no corremos el riesgo de producir a tiempo el plu­tonio suficiente para hacer una   bomba. Trabajamos como   locos. Lo tenemos que arrastrar de una punta a la otra de Alemania para alejarlo del bombardeo y para que no caiga en manos   rusas. Y lo instalamos en un pueblito del   oeste.</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">BOHR ¿En Haigerloch?</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">HEISENBERG Si. La posada del pueblo tiene una bo­dega en el sótano. Le hacemos un pozo en el piso al reactor y me aseguro   que ese programa siga funcio­nando, bajo mi control hasta el amargo final.</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">BOHR Pero Heisenberg, con respeto. con el   mayor res­peto, ustedes no podían controlar   al reactor. El re­actor lo iba a matar.</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">HEISENBERG Nunca llegó a una   etapa crítica.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">BOHR   Gracias a Dios. Cuando los aliados se hicieron cargo descubrieron que no tenía barras de control de cadmio. No estaba   previsto ningún mecanismo para absorber el exceso de neutrones, en caso   de que la reacción se sobrecalentara.¡Si hubieran llegado a una etapa critica, se hubiera   derretido y desaparecido al centro de la tierra!</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">HEISENBERG No, para nada. Teníamos un cascote de cadmio.</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">BOHR ¿Un cascote de cadmio? ¿Qué pensaban hacer con un cascote de cadmio?</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">HEISENBERG Tirarlo al agua pesada. El moderador en el que estaba inmerso el uranio.</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">BOHR ¡Mi   querido Heisenberg, no es por criticar, pero habían   enloquecido!</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">HEISENBERG ¡Casi llegamos! ¡Teníamos un creci­miento de neutrones espectacular! Llegamos a un crecimiento del 670%. Una semana   más. Quince días más. ¡Es todo lo que   necesitábamos!</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">BOHR ¡Sólo los salvó la llegada   de los aliados!</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">HEISENBERG   ¡Casi llegamos a la etapa crítica! Un poquito   más y la reacción en cadena se hubiera sos­tenido indefinidamente. Sólo necesitamos un poco más de uranio.</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">BOHR ¿Y tenían todo bajo control?</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">HEISENBERG ¡Bajo mi control! ¡Sí!   ¡Eso es lo que im­porta! ¡Bajo mi control!</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">BOHR. Tu ya no controlabas ese programa, Heisenberg,   el programa te controlaba a tí.</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">HEISENBERG Dos semanas más, dos barras más de uranio y hubieran sido los físicos alemanes los que lograban la primera reacción en cadena auto susten­tada.</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">BOHR Excepto que Fermi ya lo había logrado en Chica­go dos arios antes.</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">HEISENBERG No lo sabíamos.</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">BOHR No estaban enterados de nada en esa cueva. Los expertos aliados dijeron que ni siquiera tenían algo para protegerse de la   radiación.</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">HEISENBERG No teníamos tiempo para pensar en eso. Sólo podíamos pensar en hacer que funcionara el reactor.</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">BOHR Yo tendría que haber estado ahí para cuidarte. Siempre me necesitaste   a tu lado para sosegarte. Tu propio   cascote de cadmio.</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">HEISENBERG Si hubiera muerto entonces por la ra­diación, ¿qué me hubiera perdido? Treinta arios de explicaciones. Treinta años de   reproches y hostili­dad.   Hasta tú me diste la espalda. A veces pien­so que esas semanas en Haigerloch fueron la   última época feliz de mi vida. Estábamos libres de la poli­tiquería de Berlín. Fuera del alcance de las bombas. La guerra finalizaba. No teníamos   nada en qué pen­sar, salvo el reactor.</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">NIARGRETHE   Mírenlo. Está perdido como un chico. Estuvo   jugando en el bosque todo el día, corriendo de un lado para el otro.   Tuvo coraje tuvo miedo. Y ahora llegó la   noche y lo único que quiere es irse a la casa.</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">HEISENBERG Silencio. </font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">BOHR Silencio.</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">MARGRETIIE Silencio.</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">HEISENBERG Y una vez más el timón   se trabó y Cris­tian se está cayendo.</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">BOHR Una vez más intenta alcanzar   el salvavidas.</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">MARGRETHE Una vez más levanto la vista de mi tra­bajo y Niels está en la puerta, mirándome silencio­samente...</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">BOHR   Entonces, Heisenberg, ¿A qué viniste a Copen­hagen en 1941? Estuvo bien que nos contaras todos los miedos que tenías. Pero no creíste realmente   que yo te iba a contar si los   americanos estaban traba­jando en una bomba.</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">HEISENBERG No.</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">BOIIR No esperabas en serio que yo los detuviera..</font></p>     <p align=left class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">HEISENBERG   No.</font></p>     <p align=left class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">BOHR Ibas a   volver a trabajar en el reactor más allá de lo que yo te dijera.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align=left class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">HEISENBERG Sí.</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">BOHR Entonces, ¿a qué viniste?</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">HEISENBERG ¿A qué vine?</font></p>     <p align=left class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">BOHR Cuéntanos nuevamente. Otro   borrador. Y esta vez nos   saldrá bien. Esta vez entenderemos.</font></p>     <p align=left class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">MARGRETHE   Hasta puede ser que tu mismo entien­das.</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">BOHR Después de todo, el funcionamiento del átomo era difícil de explicar. Hicimos   muchos intentos. Con cada intento se volvía más oscuro. Pero al final lle­gamos.   Vamos, otro borrador, otro borrador.</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">HEISENBERG ¿A qué vine? Y una vez más reco­rreré esa noche de 1941. Aplasto   las piedritas del camino tan familiar hacia   la puerta de entrada de la casa de los Bohr, y hago sonar la campana. ¿Qué siento? Miedo, seguro, y la importancia ab­surda y horrible de alguien que trae malas   noticias. Pero... sí... hay algo más.   Aquí viene de nuevo. Ca­si puedo ver su cara. Algo bueno. Algo luminoso   y esperanzador.</font></p>     <p align=left class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">BOHR Abro la puerta...</font></p>     <p align=left class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">HEISENBERG Y ahí está él. Veo sus   ojos que se ilu­minan al verme.</font></p>     <p align=left class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">BOHR Sonríe con su sonrisa cautelosa de estudiante.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align=left class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">HEISENBERG Y siento un momento de mucho con­suelo.</font></p>     <p align=left class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">BOHR Un segundo de alegría tan dulce.</font></p>     <p align=left class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">HEISENBERG Como si regresara a   casa después de un largo viaje.</font></p>     <p align=left class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">BOHR Como si   un hijo perdido hubiera aparecido en la   puerta.</font></p>     <p align=left class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">HEISENBERG   Repentinamente me he liberado de to­dos los temores, de toda la oscuridad.</font></p>     <p align=left class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">BOHR Cristian está vivo. Harald todavía no nació.</font></p>     <p align=left class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"> HEISENBERG   El mundo está en paz de nuevo.</font></p>     <p align=left class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">MARGRETHE Mírenlos. Todavía padre e hijo. Por un   momento. Incluso ahora que estamos todos muertos.</font></p>     <p align=left class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">BOHR Por un segundo volvemos a los arios veinte.</font></p>     <p align=left class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">HEISENBERG Y   nos hablaremos y entenderemos como entonces.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">MARGRETHE Y de esas dos cabezas surgirá el futuro. Qué ciudades serán   destruidas y cuáles sobrevivirán. Quién morirá y quién vivirá. Qué mundo desapare­cerá y   cuál triunfará.</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">BOHR ¡Mi querido Heisenberg! </font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">HEISENBERG ¡Mi querido Bohr! </font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">BOHR Pasa,   pasa...</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">HEISENBERG La primera vez que   vine a Copenha­gen fue muy al comienzo de la primavera en 1924. Marzo.</font></p>     <p align=left class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">BOHR Tu tenías veintidós. Así que yo debía tener...</font></p>     <p align=left class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">HEISENBERG Treinta y ocho.</font></p>     <p align=left class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">BOHR Casi la misma edad que tenías cuando viniste</font></p>     <p align=left class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">en 1941.</font></p>     <p align=left class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">HEISENBERG ¿Y qué hacemos?</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align=left class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">BOHR Nos ponemos las botas y la   mochila.</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">HEISENBERG Nos tomamos el tranvía hasta el final del recorrido...</font></p>     <p align=left class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">BOHR ¡Y caminamos!</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">HEISENBERG Hacia el norte, a Elsinore. </font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">BOHR Si uno camina habla.</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">HEISENBERG Caminamos y hablamos, durante casi doscientos   kilómetros.</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">BOHR Y después no paramos de   hablar en tres años.</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">HEISENBERG Compartíamos una botella de vino en tu departamento del instituto.</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">BOHR Pero tenemos que seguir los hilos hasta el comienzo del laberinto. ¿A tu no te importaba? Es­pero que no.</font></p>     <p align=left class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">MARGRETHE ¿Qué?</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align=left class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">BOHR Que te dejáramos en casa.</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">MARGRETHE ¿Mientras ustedes se iban a caminar? Por supuesto que no. ¿Por qué me iba a importar? Tenías que salir de casa. Dos hijos nuevos al mis­mo tiempo era mucho para que lo tolerara cualquier hombre.</font></p>     <p align=left class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">BOHR ¿Dos hijos nuevos?</font></p>     <p align=left class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">MARGRETHE Heisenberg.</font></p>     <p align=left class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">BOHR Sí, sí.</font></p>     <p align=left class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">MARGRETHE Y nuestro propio hijo.</font></p>     <p align=left class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">BOHR ¿Aage?</font></p>     <p align=left class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">MARGRETHE ¡Ernesto!</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">BOHR 1924, por supuesto, Ernesto.</font></p>     <p align=left class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">MARGRETHE El quinto. ¿Sí?</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align=left class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">BOHR Sí. Y era marzo, tienes razón. No tenía más de...</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">BOHR. ¿Una semana? Una semana, sí. ¿Y de verdad no te importaba?</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">MARGRETHE Para nada. Me ponía contenta que tu­vieras una excusa para irte. Siempre te ibas a cami­nar con tus   asistentes nuevos.</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">HEISENBERG ¡Ah,   aquellos años! ¡Esos años asombro­sos! ¡Esos tres cortos arios!</font></p>     <p align=left class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">BOHR De  1924 a 1927.</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">HEISENBERG Desde   que llegué a Copenhagen a tra­bajar con tu...</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">BOHR Hasta que te marchaste, a hacerse cargo de tu cátedra en Leipzig.</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">HEISENBERG Tres   arios de una primavera áspera, vi­gorizante   típica del norte de Europa.</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">BOHR Al final de la cual teníamos la   mecánica cuánti­ca, teníamos el principio de   incertidumbre...</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">HE1SENBERG Teníamos   la teoría de la complementa­riedad.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">BOHR Teníamos la totalidad de las interpretaciones del grupo de Copenhagen.</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">HEISENBERG Nuevamente Europa en toda su gloria. Un nuevo renacimiento, con Alemania otra vez en su merecido lugar,   en el centro de todo. ¿Y quiénes abrieron el camino para todos los demás?</font></p>     <p align=left class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">MARGRETHE Ustedes dos.</font></p>     <p align=left class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">HEISENBERG Lo hicimos si.</font></p>     <p align=left class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">BOHR Lo hicimos.</font></p>     <p align=left class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">MARGRETHE ¿Y a eso intentabas   volver en 1941?</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">HEISENBERG A algo que hicimos en aquellos tres años... Algo que dijimos, algo que pensamos... Al­go referido al modo   en que trabajarnos.</font></p>     <p align=left class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">BOHR Juntos.</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">HEISENBERG Juntos. Sí. juntos.</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"> MARGRETHE No.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align=left class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">BOHR ¿No? ¿Qué quieres decir, no?</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">MARGRETHE Juntos   no. No hicieron ninguna de esas cosas juntos.</font></p>     <p align=left class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">BOHR Si, las hicimos. Claro que   las hicimos.</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">MARGRETHE Cada uno hizo su trabajo cuando estu­vieron separados. Primero   terminaste de resolver la mecánica cuántica en Heligoland.</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">HEISENBERG Bueno había llegado el verano y yo tenía mi alergia.</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">MARGRETHE No. Te fuiste solo a esa isla diciendo que ahí no había nada que te distrajese.</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">HEISENBERG Si. Mi cabeza empezó a despejarse, <i>y </i>tuve una imagen muy definida de cómo de­bería ser la física atómica.   De pronto me di cuen­ta que teníamos que limitarla a las mediciones que podíamos hacer, a lo que podíamos observar. No   podemos ver los electrones dentro del átomo...</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">MARGRETHE Como tampoco Niels puede ver los pen­samientos en tu cabeza o tu los pensamientos en la de Niels.</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">HEISENBERG Lo único que podemos ver son los efec­tos que producen los electrones en la luz que ellos   reflejan...</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">BOHR Pero las dificultades que tu intentabas resol­ver eran aquellas que   habíamos explorado juntos, comiendo en el departamento del instituto o en la casa de la playa.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">HEISENBERG Por supuesto. Pero recuerdo la noche cuando las matemáticas   empezaron por primera vez a armonizar con el principio de incertidumbre.</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">MARGRETHE En Heligoland. </font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">HEISENBERG <b>En </b>Hcligoland. </font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">MARGRETHE Solo.</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">HEISENBERG Si. Fue terriblemente agotador. Pero a eso de las tres de la mañana logro resolverlo.   Parece como si mirara a través de la   superficie del fenómeno atómico y veo   un extraño y bello mundo interior. Un mundo   de estructuras puramente matemáticas. Si, estaba feliz.</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">MARGRETHE Más feliz de lo que estuviste con noso­tros el invierno siguiente.</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">HEISENBERG Por supuesto ¿Con todas esas tonterías de Schródinger?</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">BOHR ¿Tonterías? Vamos. ¿La formulación de la mecánica ondulatoria de Schródinger? (*)</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">MARGRETHE... ¡Dijo   que era repulsiva!</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">HEISENBERG Dije que las consecuencias para la   física eran repulsivas. Schrádinger dijo que mis matemáti­cas eran repulsivas.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">BOHR A mí me parece recordar que usaste otra pala­bra.</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">HE1SENBERG Tu lo   invitaste aquí a Schriidinger...</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">BOHR Para mantener un debate   apacible sobre nues­tras diferencias.</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">HEISENBERG Y tú caíste sobre él como un loco. Lo vas a buscar a la estación   y arremetes contra él antes de que pudiera bajar sus valijas del tren. Y luego la sigues contra él desde   las primeras horas de la mañana hasta la medianoche.</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">BOHR ¿Yo la sigo?   ¡Él la seguía!</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">HEISENBERG ¡Por que no querías hacer la menor con­cesión!</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">BOHR ¡Y él tampoco!</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">HEISENBERG ¡Lo hiciste enfermar! ¡Tuvo que meterse en la cama para poder alejarse de tu!</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">BOHR Tuvo un leve resfrío con algo de fiebre. </font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">HEISENBERG ¡Margrethe lo tuvo que cuidar!</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">MARGRETHE Le di cantidades de té y torta para que no se debilitara.</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">HEISENBERG ¡Sí, mientras que tu no lo dejaste en paz ni en la cama! ¡Te   sentaste ahí y lo martillaste a palabras!</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">BOHR Muy   cortésmente.</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">HEISENBERG ¡Tú eras el Papa y el Santa Oficio y  la Inquisición   en una sola persona! Y entonces, después de que Schródinger   se fue huyendo de tu casa -y esto no me lo voy a olvidar, Bohr,   no voy a dejar que lo olvides nunca - te pusiste de su lado. ¡Me atacaste a mí!</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">BOHR Porque a esa altura habías enloquecido. Te habías vuelto un fanático.   De ninguna manera querías permitirle un lugar en la mecánica cuántica a la teoría ondulatoria.</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">HEISENBERG ¡Me   traicionaste!</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">BOHR Dije que la mecánica ondulatoria de Schródinger y tu mecánica de las matrices (*) eran   simplemente herramientas alternativas.</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">HEISENBERG Estabas aceptando algo de lo que siem­pre me acusa a mí: &quot;Si funciona,   funciona&quot;. No im­porta el significado.</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">BOHR Por supuesto que me importa el significado. Te­nemos que explicárselo a Margrethe.</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">MARGRETHE ¿A mí? ¡Si no se lo podían explicar en­tre ustedes! ¡Seguían discutiendo hasta la madruga­da todas las   noches! ¡Los dos se enojaban tanto!</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">BOHR Quedábamos exhaustos.</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">MARGRETHE El experimento de la cámara de niebla (*) terminó con esas discusiones.</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">BOHR Sí, porque si se desprende un electrón de su átomo, y pasa a través de una cámara de niebla, se puede ver la   huella que deja.</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">HEISENBERG Y es un   escándalo. ¡Porque no debería haber una huella!</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">MARGRETHE De acuerdo a tu manera de ver la mecánica cuántica.</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">HEISENBERG ¡No hay una huella! ¡No hay órbitas! ¡Ni huellas ni   trayectorias! ¡Sólo efectos externos!</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">IvIARGRETHE Pero ahí está la huella. La vi yo misma, tan clara como la estela que deja un barco al pasar.</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">BOHR Era una paradoja fascinante.</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">HEISENBERG Y a tu te encantaban las paradojas, ese es tu problema. Te   regodeabas en las contradiccio­nes.</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">BOHR Sí, y tú nunca pudiste entender el encanto que hay en la   paradoja y la contradicción. Ese es tu pro­blema. Vives y respiras paradojas y   contradicciones, pero no eres capaz de ver la belleza de ellas, corno el pez no puede ver la belleza del agua.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">HEISENBERG A veces me sentía atrapado en una es­pecie de infierno sin   ventanas. Tú no te das cuenta de lo agresivo que eres. Dando vueltas por la habi­tación corno si estuvieras por comerte a alguien -y yo puedo   adivinar quién va a ser.</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">BOHR Pero así hacíamos la física.</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">MARGRETHE ¡No! ¡Al   final lo hiciste por tu cuenta, solo! Te   fuiste a esquiar a Noruega.</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">BOHR ¡Tenía que alejarme de todo   eso!</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">MARGRETHE ¡Y resolviste la complementariedad, en Noruega, por tu cuenta! Ustedes dos funcionan mu­cho   mejor por separado.</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">HEISENBERG Tenerlo a él lejos, fue un gran alivio, como poder escaparle a mi alergia en Heligoland.</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">MARGRETIIE Si yo fuera el maestro no los dejaría sentarse juntos.</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">HEISENBERG Y ahí fue cuando desarrollé el principio de incertidumbre. Caminando solo en la oscuridad. Empiezo a pensar qué verías tu,   si pudieses enfo­car un telescopio sobre mí, desde las montañas de Noruega. Me verías junto a los faroles de la   calle, lue­go nada mientras yo me desvanecía en la oscuridad, luego otro vistazo mientras paso por la luz de otro farol. Y eso es lo   que vemos en la cámara de niebla. No   una huella continua sino una serie de visiones breves - una serie de   colisiones entre el electrón que pasa y   varias moléculas de vapor de agua. O pienso en tu viaje a Leiden en 1925. ¿Qué veía Margrethe de ese viaje, estando en su hogar,   aquí en Copenha­gen? Una postal de Hamburgo, quizás. Luego una de Leiden. Una de Góttingen.   Una de Berlín. Por que lo que vemos en la cámara de niebla ni siquiera   son</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">las colisiones en si mismas,   sino las gotas de agua que se condensan alrededor de ellas. No hay huella, no hay direcciones   precisas; solo una lista borrosa de las ciudades que visitaste. No sé por qué no se nos ocurrió antes,   estábamos demasiado ocupados discutiendo para siquiera pensar.</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">BOHR En cambio parecía que tú habías abandonado todo tipo de discusión.   ¡Cuándo regresé de Noruega me encontré con que habías hecho un borrador de tu trabajo sobre el   principio de incertidumbre y que ya lo había mandado a publicar!</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">MARGRETHE Y   entonces empieza el combate.</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">BOHR ¡Mi muy querido Heisenberg,   no es un compor­tamiento muy franco apurarse a imprimir un primer borrador antes de haberlo   discutido juntos! ¡Esa no es nuestra manera de trabajar!</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">HEISENBERG ¡No! ¡La manera en que trabajamos es que me acosas desde la   primera hora en la mañana hasta la última hora de la noche! ¡La manera en que trabajamos es que me vuelves   loco!</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">BOHR Sí, por que tu informe   tiene un error fundamen­tal.</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">MARGRETHE Ahí están   en pleno combate.</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">HEISENBERG Yo le muestro la verdad más extraña acerca del universo con la que jamás nos hayamos topado desde la teoría de la relatividad: que nun­ca se puede saber todo sobre el paradero de una partícula, o de cualquier otra cosa - ni siquiera   de Bohr ahora, mientras da vueltas de un lado al otro de la habitación de ese modo suyo tan irritante -. Yo hago añicos el universo objetivo que lo rodea,   ¡y lo único que puedes decirme es que   tengo un error en la formulación!</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">BOHR ¡Y lo tienes!</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">MARGRETHE ¿Quieren   té? ¿Torta?</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">HEISENBERG Escúchame, en mi trabajo lo que inten­tamos localizar no es un   electrón libre, de viaje a través de una cámara de niebla, sino a un electrón cuando está en su lugar,   dando vueltas adentro de un átomo...</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">BOHR Y la incertidumbre no surge, como tú sostie­nes - a través de su   impreciso retroceso cuando es golpeado por un fotón que avanza...</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">HEISENBERG ¡Lenguaje sencillo,   lenguaje sencillo! BOHR Estoy hablando en un   lenguaje sencillo. HEISENBERG Escúchame...</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">BOHR El lenguaje de la mecánica   clásica.</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">HEISENBERG ¡Escúchame! Copenhaguen es un áto­mo. Margrethe es su núcleo. ¿Está bien la escala? ¿Diez mil a   uno?</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">BOHR Sí, sí.</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">HEISENBERG Y Bohr es un electrón. Está paseando por alguna parte de la ciudad en la oscuridad, nadie sabe dónde. Está aquí, está allá, está en todas   partes <i>y </i>en ninguna. Yo soy un fotón. Un quantum de luz. Soy enviado dentro de la oscuridad para encontrar a Bohr. Y tengo éxito,   porque logro chocar con él... ¿Pero, qué sucedió? ¡Mira, te desaceleraste! ¡Te   des­viaste! ¡Ya no estás haciendo   exactamente lo mismo que tan   irritantemente estabas haciendo cuando te choqué!</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">BOHR ¡Pero Heisenberg, Heisenberg! ¡También   has si­do desviado! ¡Si se puede ver qué ha   sucedido con tu y con tu partícula de   luz entonces pueden calcu­lar qué me   ha pasado a mí! ¡El problema es saber qué   te ha sucedido a tu! Porque para comprender cómo se te ve, nosotros tenemos que tratarte no solo como a una   partícula, sino como a una onda. Tengo que usar   no sólo tu mecánica sobre las partículas, también tengo qde usar la mecánica ondulatoria de Schrbdinger.</font></p>     <p align=left class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">HEISENBERG Ya lo sé, lo añadí en   una posdata a mi artículo.</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">BOHR Todos recuerdan tu informe, pero nadie recuer­da tu posdata. Pero el asunto es fundamental. Las partículas son cosas, completas   en sí mismas. Las ondas   son alteraciones que se producen en otras co­sas.</font></p>     <p align=left class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">HEISENBERG Ya   lo sé. La complementariedad. Está en la posdata.</font></p>     <p align=left class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">BOHR Tu nunca   aceptaste absoluta y totalmente la teoría de la complementariedad, ¿verdad?</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">HEISENBERG ¡Sí! ¡Absoluta y totalmente! ¡La de­fendí en  la Conferencia de Como de 1927! Soy un fiel partidario desde entonces. Me convenciste. Acepté tus críticas humildemente.</font></p>     <p align=left class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">BOHR No antes   de decirme algunas cosas profunda­mente   hirientes.</font></p>     <p align=left class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">HEISENBERG   ¡En un momento literalmente me hicis­te   llorar!</font></p>     <p align=left class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">BOHR Yo las   diagnostiqué como lágrimas de frustra­ción   y de rabia.</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">HEISENBERG ¿Un berrinche infantil? BOHR Yo crié a mis hijos.</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">HEISENBERG ¿Y qué pasó con Margrethe? ¿Ella tam­bién tuvo una rabieta? Me enteré   que la hiciste llo­rar   después que me fui, haciéndola transcribir tus interminables correcciones de tu tesis sobre la com­plementariedad.</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">BOHR De eso no me acuerdo. </font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">MARGRETHE Yo sí.</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">HEISENBERG Tuvimos que arrancar de su cama a Pauli en Hamburgo para que viniera una vez más a Copenhagen a negociar la   paz.</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">BOHR Lo logró. Terminamos con un tratado. La incer­tidumbre y la complementariedad se irguieron como los dos pilares centrales de las Interpretaciones de  la Mecánica Cuántica de Copenhagen.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">HEISENBERG   Un compromiso político, desde luego, como la mayoría de los tratados.</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">BOHR ¿Ves? En algún lugar dentro de ti todavía hay reparos secretos.</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">HEISENBERG Para nada, funciona. Eso es lo que im­porta. ¡Funciona, funciona!</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">BOHR Sí, funciona. Pero es más importante que eso. Porque, ¿se das cuenta de qué hicimos en esos tres arios, Heisenberg?   ¡No quiero exagerar pero noso­tros dimos   vuelta el mundo como una media! Sí, escuchen,   presten todos atención: Volvimos a poner al   hombre en el centro del universo. A través de la historia somos desplazados   continuamente. Primero nos convertimos en meros accesorios de los inson­dables propósitos de Dios, diminutas figuras arro­dilladas en la gran catedral de la creación. ¡Y ni bien nos recuperamos en el   Renacimiento, apenas el hombre se ha   restablecido cnmo la medida de todas las cosas - como proclamaba Protágoras - enton­ces somos desplazados otra vez por los productos de nuestro propio razonamiento! Somos empequeñeci­dos   otra vez mientras los físicos construyen las nue­vas catedrales grandiosas de la mecánica clásica pa­ra que nosotros las admiremos. Hasta que llegamos a   principios del siglo veinte, y de repente nos ve­mos forzados a levantarnos nuevamente de nuestra postración.</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">HEISENBERG Empieza con Einstein.</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">BOHR Empit a con Einstein.   El muestra que la medida -o sea la medida de la cual depende toda la posibi­lidad de la existencia de la ciencia- la medida, no es un evento impersonal que   ocurre con la impar­cialidad del universo.   Es un acto humano, llevado a cabo desde un   punto de vista específico en el tiempo y   en el espacio, desde el punto de vista particular de un posible observador. Y aquí, en Copenhagen, en   aquellos tres años a mediados de los años veinte, nosotros descubrimos que no hay un   universo ob­jetivo determinable con   precisión. Que el universo existe sólo como una serie de aproximaciones. Sólo dentro de los límites determinados por nuestra   rela­ción con él. Sólo a través del   entendimiento alojado en la cabeza del ser humano.</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">MARGRETHE ¿Entonces este hombre que pusiste en    <br>   el centro del universo es Bohr   o es Heisenberg?</font></p>     <p align=left class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">BOHR Bueno, mi amor, vamos.</font></p>     <p align=left class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">MARGRETHE Es que no es lo mismo.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align=left class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">BOHR Cualquiera de los dos.   Cualquiera de nosotros.    <br>   MARGRETHE Si Heisenberg es el que está en el   centro del universo, entonces esa partícula del universo   que él no puede ver es el mismo. Así que no tiene sentido preguntarle   por qué vino a Copenhagen en 1941. ¡El no lo sabe! No   consiste en eso la teoría de la com­plementariedad.   He transcrito tanto sobre el tema. Si alguien está haciendo algo en lo cuál tiene que concentrarse no puede al mismo tiempo estar pen­sando en hacerlo, y si piensa en hacerlo entonces   en realidad no puede estar   haciéndolo. Ahora perdóna­me pero tú   ni siquiera sabes por qué desarrollaste el principio de incertidumbre.</font></p>     <p align=left class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">BOHR Mientras que   si eres la que está en el centro del universo...</font></p>     <p align=left class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">MARGRETHE Entonces   puedo decirle que fue porque quería   destruirlo a Schrbdinger.</font></p>     <p align=left class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">IIEISENBERG Yo quería demostrar que él estaba equi­vocado, por supuesto.</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">MARGRETHE El estaba ganando. Cuando la cátedra de Leipzig quedó vacante,   él era uno de los candi­datos y no tú.   Entonces ahí usted publica su mara­villoso principio.</font></p>     <p align=left class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">BOHR No es por criticar, Margrethe, pero tienes   una tendencia a reducir todo al plano personal.</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">MARGRETHE ¡Por que todo es personal! ¡Acabas de darnos una conferencia al respecto! Cuando cuentas la historia todo está en orden, todo tiene un prin­cipio,   un medio y un final. ¡Pero yo estaba ahí! ¡Y cuando recuerdo cómo era todo y   miro a mi alrede­dor, lo que veo no es un cuento! Es   confusión y rabia y celos y lágrimas y que   nadie sabe lo que significan las cosas ni qué camino van a seguir.</font></p>     <p align=left class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">HEISENBERG De todos modos,   funciona, funciona.</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">MARGRETHE Sí, funciona maravillosamente bien. Después de tres meses de   haber publicado tu tra­bajo sobre el principio de incertidumbre te ofrecen la cátedra de Leipzig.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align=left class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">HEISENBERG No me refería a eso.</font></p>     <p align=left class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">MARGRETHE Sin mencionar   las otras que te ofrecie­ron.</font></p>     <p align=left class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">HE1SENBERG Si muchas.</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">BOHR Y varias universidades norteamericanas. </font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">HEISENBERG Pero no me refería a   eso.</font></p>     <p align=left class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">MARGRETHE ¿Y qué edad   tienes cuando te haces car­go de la cátedra en Leipzig?</font></p>     <p align=left class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">HEISENBERG Veintiséis.</font></p>     <p align=left class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">BOHR El profesor titular más   joven de Alemania.</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">HEISENBERG Cuando digo que funciona me refiero a  la Interpretación   de Copenhagen.  La Interpretación   de Copenhagen funciona. Y continúa funcionando.</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">MARGRETHE Sí. ¿Y por qué al final los dos aceptaron  la Interpretación? ¿Crees de verdad que fue porque querían restablecer el humanismo?</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align=left class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">BOHR Por supuesto que no. Fue por que era el único modo de explicar los   experimentos.</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">MARGRETHE ¿,0 fue por que ahora que te habías con­vertido en profesor   necesitabas crear una doctrina sólidamente establecida para enseñar? ¿O porque querías que tus nuevas   ideas fueran públicamente respaldadas por el Papa de Copenhagen?   Y tal vez Niels decidió apoyarlas a cambio de que   aceptases las doctrinas que   él había creado y lo reconocieras como   cabeza de la iglesia. Y si quiere saber a qué vi­niste a Copenhagen en 1941, también te lo voy a decir. Tienes razón, no es tan misterioso: viniste a pavonearte con   nosotros.</font></p>     <p align=left class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">BOHR ¡Margrethe!</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">MARGRETHE ¡No! Cuando llegó acá en 1924 era un humilde asistente de una nación humillada, agrade­cido por tener trabajo. Y ahora regresa triunfante, el científico más importante de la   nación que ha con­quistado la mayor   parte de Europa. Vino a mostrar­nos lo bien que le va en la vida.</font></p>     <p align=left class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">BOHR ¡No puedes seguir diciendo eso!</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">MARGRETHE Lo siento, ¿pero no es por eso que está acá? Porque arde en   deseos de que sepamos que él está a cargo de alguna pieza vital de alguna   inves­tigación secreta. Y que no obstante él ha conservado una elevada   independencia moral. La preserva tan claramente que hasta debe ser vigilado por  la Gesta­po. La preserva con tanto éxito que ahora también sufre un importante y maravilloso dilema moral que debe afrontar.</font></p>     <p align=left class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">BOHR Sí, bueno, ahora sólo te estás dando cuerda   para seguir atacando.</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">MARGRETHE Una reacción en cadena. Uno cuenta una verdad dolorosa y eso   lleva a dos más. Y como francamente lo admitís, vas a regresar para conti­nuar haciendo precisamente   lo que hacía antes, diga lo que le diga Niels.</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">HEISENBERG Así es.</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">MARGRETHE Por, ni soñando renunciarías a una oportunidad tan magnífica   para investigar.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">HEISENBERG No, si   lo puedo evitar no.</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">MARGRETHE También quieres demostrarle a los na­zis lo útil que es la física teórica. Quieres   salvar el honor de la ciencia alemana. Quieres estar ahí para restablecerla con toda su gloria en cuanto termine la guerra.</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">HEISENBERG De cualquier modo no le cuento a Speer que el reactor va a producir plutonio.</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">MARGRETHE No, porque temes lo que pasaría si los nazis invierten grandes   recursos, y fracasas en tu intento de darles la bomba. Por favor, no intentes decirnos que eres un héroe de la resistencia.</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">HEISENBERG Nunca   pretendí ser un héroe.</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">MARGRETHE Tu talento reside en esquiar tan rápido que nadie puede ver en dónde estás. Siempre en más de una posición   a la vez, como una de sus partículas.</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">HEISENBERG Sólo puedo decir que funcionó. A dife­rencia de lo que le pasó a la mayoría de los héroes de la resistencia. ¡Funcionó! Sé lo que piensan.   Piensan que tendría que haberme unido   al complot contra Hitler, para que me   ahorcasen como al resto.</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">BOHR Desde luego   que no.</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">HEISENBERG No lo dicen, porque hay algunas cosas de las que mejor no hablar. Pero lo piensan.</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">BOHR No.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">HEISENBERG ¿Qué habría logrado? ¿Qué habrías   conseguido si te hubieras arrojado para salvar a Cristian y te hubieras ahogado   también? Pero eso tampoco   se puede decir.</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">BOHR Sólo pensarse.</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">HEISENBERG Sí. Lo   siento.</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">BOHR Y volver a   pensar y pensar. Cada día.</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">HEISENBERG A tu te tuvieron que sujetar para que no te tiraras, lo sé.</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">MARGRETHE Mientras que tú te sujetaste a tu mis­mo.</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">HEISENBERG Sin embargo es mejor quedarse en el barco. Es mejor mantenerse vivo, y arrojar el salva­vidas. ¡Sin   ninguna duda!</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">BOHR Tal vez sí. Tal vez no. </font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">HEISENBERG Es mejor. Es mejor.</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">MARGRETHE Realmente es increíble. Los dos razo­naron el camino hacia el minúsculo mundo del áto­mo con una precisión y una delicadeza asombrosa.   Ahora resulta que todo depende de estos objetos in­mensos que cargamos sobre los hombros. Y lo que está sucediendo ahí es...</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">HEISENBERG Elsinore. La   oscuridad dentro del alma humana.</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">MARGRETHE Elsinore, sí.</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">IIEISENBERG Si, quizás tengas razón Margrethe. Tenía miedo de las consecuencias. Yo era consciente de que estaba del lado de los ganadores... ¡Tantas explicaciones para todo lo que hice! No le conté a Speer simplemente por que no se me ocurrió. Y vine a Copenhagen simplemente por que sí se me ocurrió. Un   millón de cosas que podríamos hacer o no todos los días. Un millón de   decisiones que se toman solas. ¿Por qué no me mataste?</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">BOHR ¿Por qué no te   que...?</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">HEISENBERG Matarme. Asesinarme. Aquella noche de 1941. Ahí estamos,   caminando, regresando a la casa, y tú acabas de llegar a la conclusión de que   le voy a proveer a Hitler armas nucleares.   Seguramente vas a tomar los recaudos necesarios para que eso no suceda.</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">BOHR ¿Asesinándote?</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">HEISENBERG Estamos en medio de una guerra. Soy un enemigo. No hay nada   extraño o inmoral en ma­tar a un enemigo. Puedes hacerlo sin ruido, sin san­gre,   sin sufrimiento. Tan limpiamente como un pilo­to que aprieta un botón a   tres mil metros de altura dejando caer una bomba sobre la tierra. Simplemen­te esperas a que me haya   ido. Te sientas tranquila­mente en tu sillón favorito y le repite en voz alta a Margrethe, frente a nuestro público invisible, lo que acabo de contarte, y yo   estaré muerto en muy poco tiempo.</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">BOHR Mi querido Heisenberg, la idea es desde luego...</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">HEISENBERG De lo más interesante. Tan interesante que ni siquiera se te   ocurrió. Una vez más, la com­plementariedad.   Yo soy tu enemigo; también soy tu amigo.   Soy un peligro para la humanidad; también soy tu invitado. Soy una partícula; también soy una onda. Tenemos un conjunto de obligaciones para con el mundo en general, y otro conjunto de obligaciones irreconciliables con nuestros compatriotas, con   nues­tros vecinos, nuestros amigos, familia, hijos. Todo lo que podemos hacer es actuar y luego mirar atrás y ver   que pasó.</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">MARGRETHE Te voy a contar otro motivo por el que hiciste el principio de   incertidumbre; tienes una afi­nidad natural por el.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">HEISENBERG Entonces, te debe resultar gratificante verme volver derrotado en   1947. Arrastrándome por el piso nuevamente. Con mi nación en ruinas otra vez.</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">MARGRETHE En realidad no. Estás demostrando que    <br>   en lo personal has salido victorioso una vez más.</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">HEISENBERG   ¿Mendigando paquetes de comida?</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">MARGRETHE No. Cuando te quedas en Gdttingen ba­jo protección británica, a cargo de la ciencia alema­na de posguerra.</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">HEISENB ERG El primer ario en GiSttingen dormí sobre paja.</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">MARGRETHE Isabel me contó que después tuvieron una casa encantadora.</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">HEISENBERG Me la   dieron los británicos.</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">MARGRETHE Tus nuevos padres adoptivos. Que se la habían confiscado a otro.</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">BOHR Suficiente, mi   amor, basta.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">MARGRETHE No, me tragué mis pensamientos du­rante todos estos arios.   ¡Pero es enloquecedor que este hijo nuestro, tan inteligente, esté permanen­temente rogando que le digamos cuáles son los límites de su libertad, para después ir y trans­gredidos! ¿Arrastrándote por el piso? ¡El que está arrastrándose es mi querido y buen marido! Li­teralmente. Arrastrándose hacia la playa en la   oscu­ridad, en 1943, huyendo de su patria como un ladrón en la noche, para que no lo asesinen. La   protección de la embajada alemana de   la que tanto te jactabas no duró mucho. Nos incorporaron a los enemigos   del Reich.</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">HEISENBERG Yo se los advertí en 1941. No me escu­charon. Por lo menos Bohr escapó a Suecia.</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">MARGRETHE ¿Sí? ¿Y dónde estás mientras tanto? Encerrado en una cueva como   un salvaje, tratando de   conjurar a un espíritu diabólico. Al final, a eso se redujo toda esa primavera luminosa de los arios 20, eso fue lo que produjo: una máquina más eficiente para   matar gente.</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">BOHR Se me rompe el   corazón cada vez que lo pienso. </font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">HEISENBERG Nos   rompió el corazón a todos.</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">MARGRETHE Y esta máquina maravillosa todavía puede   llegar a matar a cada hombre, a cada mujer y a cada niño del planeta. ¿Y si nosotros somos real­mente   el centro del universo, si nosotros somos real­mente lo único que mantiene su   existencia, qué va a quedar?</font></p>     <p align=left class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">BOHR La oscuridad. Una oscuridad total y final.</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">MARGRETHE Hasta las preguntas que nos atormen­tan al final se   extinguirán. Hasta los fantasmas se morirán.</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">HEISENBERG Lo único que puedo decir es que yo no lo hice. Yo no fabriqué la bomba.</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">MARGRETHE ¿No, y por qué? También te lo voy a decir. Es la razón más sencilla de todas. Por que   no pudiste. No entendías nada de física.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align=left class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">HEISENBERG Eso dijo Goudsmit.</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">MARGRETHE Y Goudsmit sabía lo que decía. Era uno   de los miembros de tu círculo mágico.</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">HEISENBERG Si pero   él no tenía ni idea de lo que yo comprendía   o no respecto de la bomba.</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">MARGRETHE Te buscó por toda Europa para la inte­ligencia de los aliados. Él   te interrogó cuando fuiste capturado.</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">HEISENBERG Me culpó a mí, por supuesto. Sus pa­dres habían muerto en Auschwitz. Pensaba que yo debería haber hecho algo para salvarlos. No sé qué.</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">MARGRETHE Él dijo que no entendías la diferencia crucial entre un reactor y   una bomba.</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">HEISENBERG Yo la entendía muy claramente. Sim­plemente no se lo dije a los demás.</font></p>     <p align=left class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">MARGRETHE Ah.</font></p>     <p align=left class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">HEISENBERG Pero la entendía.</font></p>     <p align=left class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">MARGRETHE Secretamente.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">HEISENBERG Pueden chequearlo si no me creen. </font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">MARGRETHE ¿Hay evidencia?</font></p>     <p align=left class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">HEISENBERG Todo fue registrado con mucho cuidado. </font></p>     <p align=left class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">MARGRETHE ¿Hay testigos?</font></p>     <p align=left class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">HEISENBERG Testigos intachables.</font></p>     <p align=left class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">MARGRETHE ¿Qué lo escribieron?</font></p>     <p align=left class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">HEISENBERG Que lo grabaron y lo   transcribieron.</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">MARGR.ETHE ¿A pesar de que no se lo contaste a nadie?</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">HEISENBERG Se lo conté a una sola persona. Se lo conté a Otto Hahn. Esa noche terrible en Farm Hall, cuando quedamos solos después de que escuchamos</font></p>     <p align=left class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">el noticiero.. Le di una explicación más que razona­ble de cómo había funcionado   la bomba.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align=left class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">MARGRETHE ¿Después del hecho?</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">HEISENBERG   Después del hecho. Sí. Cuando ya no importaba.   Hablé de todas las cosas que Goudsmit decía   que yo no entendía.</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">BOHR La masa crítica. Eso era lo más importante. La cantidad de material que se necesitaba para estable­cer la reacción en cadena. ¿Le dijiste a él cuál era   la masa crítica? (*)</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">HEISENBERG   Le di una cifra, sí. ¡Averígualo si no me crees!   Tenían micrófonos por todas partes... estaban grabando todo lo que   dijimos. Todo lo que le conté a Hahn esa madrugada.</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">BOHR Pero la masa crítica. Le   diste una cifra. ¿Cuánto era?</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">HEISENBERG Me olvidé. </font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">BOHR Heisenberg...</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">HEISENBERG   Está en las grabaciones. Puedes escu­charlo.</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">BOHR La cifra para la bomba de Hiroshima... </font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">HEISENBERG Era de cincuenta kilos.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">BOIIR ¿Esa   fue la cifra que le diste a Hahn? ¿Cincuenta kilos?</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">HEISENBERG Le dije una tonelada aproximadamente.</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">BOHR ¿Una tonelada? ¿Mil kilos? Heisenberg, creo que por   fin estoy empezando a entender algo.</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">HEISENBERG Lo único en lo que estaba equivocado.</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"> BOHR   Estabas excedido veinte veces.</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">HEISENBERG Lo único.</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">BOHR Pero Heisenberg, ¡tus matemáticas, tus ma­temáticas!   ¿Cómo podía estar tan alejadas?</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">HEISENBERG No lo estaban. En   cuanto calculé la di­fusión obtuve el   resultado correcto.</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">BOHR ¿Apenas la calculaste?</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">HEISENBERG   Una semana después les di a todos una    ]]></body>
<body><![CDATA[<br>   conferencia   sobre eso. ¡Está grabado! ¡Búsquelo!</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">BOHR Quieres   decir... ¿que no lo habías calculado an­tes? ¿No   resolviste la ecuación de difusión?</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">HEISENBERG No había necesidad.</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">BOHR ¿No había necesidad?</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">HEISENBERG El cálculo ya estaba hecho. </font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">BOHR ¿Hecho por quién?</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">HEISENBERG Por Perrin y Flugge en 1939.</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">BOHR ¿Por Perrin <i>y </i>Flugge?   Pero mi querido Heisen­berg, eso era para el uranio   natural. Wheeler y yo demostramos que el único que se fisionaba era el 235.</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">HEISENBERG Tu gran tesis. La base de todo lo que hicimos.</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">BOHR Así   que necesitabas calcular la cifra para el 235 puro.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">HEISENBERG Obviamente </font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">BOHR ¿Y no lo hiciste? </font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">HEISENBERG No lo hice.</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">BOHR Y por eso estabas tan confiado en que no ibas a poder hacer la bomba hasta que no obtuvieras el plutonio. Porque te pasaste toda   la guerra creyendo que   se necesitaba una tonelada de 235 y no unos pocos kilos. Y para obtener una tonelada de 235 en un tiempo posible...</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">HEISENBERG Hubiera necesitado algo así como dos­cientos millones de separadores. Era claramente ini­maginable.</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">BOIIR Si te hubiera dado cuenta de que sólo tenía que producir unos pocos kilos...</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">HEISENBERG Hasta para hacer un kilo se hubieran necesitado aproximadamente   doscientos mil separa­dores.</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">BOHR Pero doscientos millones es una cosa; doscientos mil es otra, y su construcción es posible de   imaginar.</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">HEISENBERG Es posible.</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">BOHR Los americanos sí se lo   imaginaron.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">HEISENBERG   Por que Otto Frisch y Rudolf Peierls re­solvieron   la ecuación de difusión. Tendrían que ha­ber estado haciendo sus cálculos para nosotros, en Berlín. Pero en vez   de eso, lo hicieron en Inglaterra.</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">MARGRETHE   Porque eran judíos.</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">BOHR Y descubrieron lo rápido que iba a ir la reacción en cadena.</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">HEISENBERG Y por lo tanto el poco material que se iba a necesitar. Pero también se equivocaron. Un poco más de medio kilo.</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">BOHR Estaban equivocados por supuesto. Lo hacían parecer cien veces más imaginable de lo que en rea­lidad era.</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">HEISENBERG En cambio, yo hice que pareciera veinte veces menos imaginable.</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">BOHR Así que podrías haber fabricado la bomba sin construir un reactor. Lo podrías haber hecho con el 235 desde el principio.</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">HEISENBERG Casi seguro que no.</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"> BOHR   Sin embargo, era posible. </font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">HEISENBERG Podía ser posible.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">BOHR Y ese problema lo tenías resuelto mucho antes de llegar a Copenhagen.   Simplemente al no tratar de probar   la ecuación de difusión.</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">HEISENBERG Qué falla más insignificante. </font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">BOHR Pero las consecuencias fueron enormes.</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">HEISENBERG Tan grandes como para salvar a una ciudad. ¿Cuál ciudad? Cualquiera de las ciudades sobre las que nunca arrojamos nuestra bomba.</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">BOHR Londres, supongo, si la hubieran tenido a tiem­po. Pero si los americanos ya habían ingresado a la guerra, y los aliados habían   comenzado a liberar Europa, entonces...</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">HEISENBERG ¿Quién sabe? París también. Amster­dam. Tal vez, Copenhagen.</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">BOHR Entonces Heisenberg, cuéntanos algo muy sim­ple: ¿por qué no hiciste los cálculos?</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">HEISENBERG ¡No lo sé! ¡No sé por qué no lo hice! ¡Por­que no se me ocurrió! ¡Porque no lo pensé! ¡Porque supuse que no valía la   pena hacerlo!</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">BOHR ¿Supusiste? ¡Tú nunca suponías las cosas! ¡Así fue como llegaste al principio de incertidumbre, porque rechazaste   nuestras suposiciones! ¡Tú cal­culabas, Heisenberg! ¡Calculabas todo! ¡Lo primero que hacías con un problema era usar las matemáti­cas!</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">HEISENBERG Deberías haber estado ahí para frenar­me.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">BOHR Sí, no   te lo hubiera dejado pasar por alto si yo hubiera   estado ahí supervisándote.</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">HEISENBERG ¡A pesar de que tu hiciste exactamente la misma suposición! ¡Tú creías que no había peligro por exactamente las mismas razones que yo! ¿Por qué   no hiciste el cálculo?</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">BOHR ¿Por qué no hice el cálculo?</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">HEISENBERG   ¡cuéntanos por qué no lo calculaste y sabremos por qué no lo hice yo!</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">BOHR ¡Es obvio por qué yo no lo hice! </font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">HEISENBERG A ver... Continúa.</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">MARGRETHE ¡Porque él no intentaba fabricar una bomba!</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">HEISENBERG Muchas gracias. Por que él no intenta­ba fabricar una bomba. Me imagino que a mí me pasaba lo mismo. Porque yo no estaba tratando de construir una   bomba. Muchas gracias.</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">BOHR Entonces te engañaste a tu mismo, como me pasó a mí en el póker con la escalera real que   nunca tuve. Pero en ese caso...</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">HEISENBERG ¿Por qué vine a Copenhagen? Sí, ¿por qué vine...?</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">BOHR Analicemos un borrador más, ¿sí? ¡Un borrador final!</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">HEISENBERG   Y una vez más aplasto las piedritas tan familiares   hasta la puerta de la casa de los Bohr y hago   sonar la tan familiar campana. ¿Por qué he venido?   Lo sé perfectamente bien. Lo sé tan bien que no tengo necesidad de preguntármelo. Hasta que una vez más la   pesada puerta se abre.</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">BOHR Él está parado en el umbral de la puerta parpa­deando por la repentina inundación de luz que viene del interior de la   casa.</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">HEISENBERG Y, repentinamente, las razones que es­taban claras dentro de mi cabeza pierden   definición. La luz cae sobre ellas <i>y </i>se   desparraman.</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">BOHR ¡Mi querido Heisenberg! </font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">HEISENBERG ¡Mi querido Bohr! </font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">BOHR Pasa, pasa...</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">HEISENBERG Qué difícil es ver aún aquello que está frente a nuestros ojos. Lo único que poseemos es el presente, y el presente se disuelve   constantemente en el pasado. Bohr desaparece cuando me doy vuelta para mirarla a Margrethe.</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">MARGRETHE Niels tiene razón. Se te ve mayor.</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">BOHR Tengo entendido que tuviste algún problema personal.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">HEISENBERG Margrethe pasó a la historia mientras   me doy vuelta hacia Bohr. Y sin embargo, cuánto mas difícil es vislumbrar lo que hay detrás de nues­tros ojos. Aquí estoy, en el centro del universo,   y sin embargo, lo único que puedo ver son las dos sonrisas que no me   pertenecen.</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">MARGRETHE ¿Cómo está Isabel? ¿Cómo están los chicos?</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">HEISENBERG   Muy bien. Mandan cariños... Puedo presentir   una tercera sonrisa en la habitación, muy cerca de mí. ¿Podría ser la que, de pronto, veo por un instante en   aquel espejo?</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">MARGRETHE Observo las dos sonrisas en el cuarto, una incómoda y que intenta congraciarse, la otra que se está transformando de   cálida a meramente cortés.   Sé que hay también una tercera sonrisa en la habitación, inalterable, amable —espero-- y cautelo­sa.</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">HEISENBERG ¿Has podido practicar un poco de es­quí?</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">BOHR Yo miro de reojo a Margrethe, y por un   instante veo lo que   ella puede ver y yo no - a mí mismo, y a la sonrisa que se va desvaneciendo de mi cara mientras el pobre Heisenberg sigue   equivocándose.</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">HEISENBERG Yo los miro a los dos que me miran, y por un segundo veo a la tercera persona en la habitación tan claramente   como los veo a ellos. Su huésped inoportuno,   tropezando de una grosería a la otra.</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">BOHR Lo veo   mirándome, ansioso, suplicante, inten­tando   que volvamos a los viejos tiempos, y yo veo lo que él ve que falta alguien en   la habitación. Me ve a mí. La ve a Margrethe.   No se ve a sí mismo.</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">HEISENBERG Dos mil millones de persona en el mun­do, y el que tiene que decidir su destino es el   único que siempre se esconde de mí.</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">BOHR ni   sugeriste un paseo.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">HEISENBERG ¿Te acuerdas de Elsinore? ¿La oscuri­dad en el interior del alma humana...?</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">BOHR Y salimos. Hacia fuera, bajo los árboles otoñales. A través de las calles oscurecidas por los posibles bombardeos.</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">HEISENBERG Ahora no hay nadie más en el mundo excepto Bohr y ese otro   ser invisible. ¿Quién es esta presencia   que me envuelve en la oscuridad?</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">MARGRETHE La partícula que vuela vagando por la oscuridad, y nadie sabe adónde va. Está aquí, está allá, está en todo lugar y en ningún parte.</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">BOHR Con aparente indiferencia él empieza a hacerme la pregunta que estuvo   preparando.</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">HEISENBERG   ¿Tiene uno como físico moralmente el derecho   para trabajar en la explotación práctica de la energía atómica?</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">MARGRETHE El gran choque.</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">BOHR Yo me detengo. El se detiene... </font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">MARGRETHE Así es como trabajan. </font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">HEISENBERG Él me mira, horrorizado.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">MARGRETHE   Ahora, por fin, sabe dónde está y qué está haciendo.</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">HEISENBERG El se da vuelta.</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">MARGRETHE Y apenas comienza el   momento del cho­que, ya se terminó.</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">BOHR Ya estamos regresando apurados a la casa.</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">MARGRETHE Ya   están los dos escapándose uno del otro en la oscuridad.</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">HEISENBERG Nuestra conversación se terminó. </font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">BOHR Nuestra gran sociedad también. </font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">HEISENBERG Toda nuestra amistad.</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">MARGRETHE Y todo con respecto a él se vuelve tan incierto como antes.</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">BOHR A menos que... si... un experimento hipotéti­co... Supongamos por un momento que no me voy volando en la noche. Veamos   qué sucede si en cam­bio recuerdo la figura   paternal que se supone que interpreto. Si me detengo, controlo mi enojo   y me vuelvo hacia él. Y le pregunto por qué.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">HEISENBERG ¿Por qué?</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">BOHR ¿Por qué estás tan seguro de que va a ser tan tranquilizadoramente difícil construir una bomba con el 235? ¿Es por que hiciste el cálculo?</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">HEISENBERG ¿El cálculo?</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">BOHR De la difusión en el 235. No. Es por que no lo cal­culaste. No te habías dado cuenta   conscientemente de que había que hacer un   cálculo.</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">HEISENBERG Y por supuesto ahora sí me doy cuenta. En realidad, no sería tan difícil. Veamos... La sec­ción eficaz de dispersión es de   aproximadamente 6 x   10-<sup>24</sup> cm<sup>2</sup>, así que el camino libre medio sería... Espere...</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">BOHR Y de pronto un nuevo mundo muy distinto y muy terrible empieza a tomar forma...</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">MARGRETIIE Ese fue el mayor y último pedido que Heisenberg te hizo. El que lo comprendieras   cuando él no podía comprenderse a sí   mismo. Y ese fue el mayor y último acto de   amistad que tuviste con él: dejarlo en el error.</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">HEISENBERG Sí. Tal vez yo debería agradecértelo. </font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">BOHR Quizás deberías.</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">MARGRETHE Como sea, fue el fin de   la historia.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">BOHR Aunque tal vez también yo debería agradecer­te algo. Esa noche de verano en 1943, cuando me escapé en el bote pesquero, y los barcos de carga   llegaron desde Alemania...</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">MARGRETHE ¿Y eso qué tiene que ver con Heisen­berg?</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">BOHR Cuando los barcos llegaron ese miércoles había ocho mil judíos en Dinamarca que iban a ser arresta­dos y arrojados en sus bodegas.   Al día siguiente, en víspera-,   del año nuevo judío, cuando  la SS   empezó a acorrala-los, apenas si se encontraba un judío.</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">MARGRETHE Habían sido escondidos en las iglesias y los hospitales, y en las   casas de los vecinos y en casas de campo.</font></p>     <p align=left class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">BOHR ¿Y cómo fue posible eso? Porque alguien en  la Embajada Alemana nos había dado el dato.</font></p>     <p align=left class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">HEISENBERG Georg Duckwitz, su especialista   en na­vegación.</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">BOHR ¿Uno de tus hombres? </font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">HEISENBERG Uno de mis amigos.</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">BOHR Fue un informante increíble. Nos avisó el día anterior a que llegaran los cargueros -el mismo día que Hitler dio la   orden-. Él nos dio la hora exacta en la que las SS iban a actuar.</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">MARGRETHE Fue la   resistencia la que los sacó de sus    ]]></body>
<body><![CDATA[<br>   escondites y los pasó de contrabando a   Suecia.</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">BOHR Que un puñado de nosotros lograra escapar a los barcos de patrulla   alemanes en un barco pesque­ro ya era bastante increíble. Pero que una armada completa lograra pasar con   la mayor parte de ocho mil personas a bordo, era como si se abriese el Mar Rojo.</font></p>     <p align=left class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">MARGRETHE Yo creía que aquella noche no había barcos patrulleros   alemanes...</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">BOHR No. De pronto todo el escuadrón había sido de­clarado no apto para   salir al mar por razones de seguridad.</font></p>     <p align=left class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">HEISENBERG Cómo lo lograron, no inc lo puedo ima­ginar.</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">BOHR Así que quizás debería agradecerte. </font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">HEISENBERG ¿Por qué'?</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">BOHR Por mi vida. Por todas nuestras   vidas.</font></p>     <p align=left class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">HEISENBERG A esa altura, no tenía nada que ver con­migo. Lamento decirlo.</font></p>     <p align=left class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">BOHR Pero luego de que me fui, volviste a Copenha­gen.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align=left class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">HEISENBERG Para asegurarme que nuestra gente no se apoderase del Instituto   en tu ausencia.</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">BOHR Tampoco nunca te agradecí   por eso. </font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">HEISENBERG ¿Sabías que me ofrecieron tu ciclotrón?</font></p>     <p align=left class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">BOHR Lo podrías haber usado   para separar un poco del 235.</font></p>     <p align=left class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">HEISENBERG Mientras tanto, te ibas desde Suecia a Los Álamos.</font></p>     <p align=left class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">BOHR Para jugar mi pequeña   parte en la muerte de cien mil   personas.</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">MARGRETHE ¡Niels, no hiciste   nada malo! </font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">BOHR ¿No?</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">HEISENBERG Claro que no. Fuiste un buen hombre, del principio al fin, y   nadie podría decir lo contrario. Mientras que yo...</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">BOHR Mientras que tu, mi querido Heisenberg, nunca lograste contribuir a la muerte de una sola persona en toda tu vida.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">MARGRETHE Bueno, sí. </font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">HEISENBERG ¿Sí?</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">MARGRETHE Una. Esa historia que nos contaste. Ese pobre hombre que vigilaste   toda la noche, cuando eras un   chico en Munich, mientras él esperaba ser fusilado por la mañana.</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">HEISENBERG No, cuando llegó la mañana yo los con­vencí para que lo dejasen   ir.</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">BOHR Heisenberg, tengo que decir que si a la   gente se la va a medir estrictamente en términos de cantidades observables...</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">HEISENBERG Entonces nosotros necesitaríamos una nueva y extraña ética   cuántica. Habría un lugar en el cielo para mí. Y otro para ese hombre de las SS que me encontré camino a   casa desde Haigerloch. Ese fue el fin de mi guerra. Las tropas aliadas nos estaban cercando; no había nada más que   pudiéra­mos hacer. Isabel y los chicos se habían refugiado en un pueblito de Bavaria,   así que fui a verlos an­tes de que me   capturasen. Tuve que ir en bicicleta -a   esa altura ya no quedaban trenes ni otro trans­porte - y tenía que viajar de noche y dormir bajo los arbustos de   día, porque de día el cielo estaba plagado de aviones aliados, barriendo los   caminos buscando cualquier cosa que se   moviera. ¿Esto era lo que había elegido para mi país? ¿Escombros in­terminables? ¿Este humo perpetuo en el cielo? ¿Es­tas caras hambrientas? ¿Era responsabilidad mía? Y toda esa gente desesperada en los caminos. Los más   desesperados de todos eran los SS. Bandas de fanáticos   con nada que perder, vagando por ahí, fu­silando a los desertores, colgándolos de los árboles de los   costados del camino. A la segunda noche, de pronto, ¡allí   estaba. esa casaca negra terrible y fami­liar que surgió de la penumbra frente a mí! En sus labios, mientras me detengo, esa   palabra terrible y familiar.   &quot;Desertor&quot;, dice él. Se lo ve tan exhaus­to corno yo. Le entrego la   orden de viaje que yo mismo me   escribí. Pero apenas hay luz para leer y está demasiado cansado para molestarse en mirarla. En cambio, empieza a abrir la funda de su pistola. Me va a pegar un tiro porque es menos trabajo. Y   de repente estoy pensando con gran rapidez y con cla­ridad, que es como esquiar o como aquella noche en Heligoland o la otra del parque detrás del   Instituto.</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Viene a mi mente el atado de cigarrillos americanos que tengo en mi bolsillo. Y ya está en mi mano, se lo ofrezco. La solución más desesperada que haya intentado nunca. Yo espero. En el paquete hay solo dos palabras muy sencillas pero con grandes   letras: Lucky Strike, Golpe de Suerte.   Cierra la funda, y agarra los   cigarrillos... ¡Funcionó, funcionó! Como todas las otras soluciones a todos los otros proble­mas. Me dejó   vivir a cambio de veinte cigarrillos. Y seguí viaje. Des días y tres noches. A   través de los niños que lloraban, perdidos y   famélicos, reclutados para pelear, y   luego abandonados por sus coman­dantes.   A través de los hambrientos trabajadores esclavos caminando a sus casas en Rancia, en Po­lonia, en Estonia. A través de mi tierra querida.   Mi arruinada, deshonrada y querida   tierra.</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">BOHR ¡Mi querido Heisenberg, mi querido amigo!</font></p>     <p align=left class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">MARGRETHE Silencio. El silencio   al que siempre re­gresamos.</font></p>     <p align=left class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">HEISENBERG Y por supuesto sé en   qué están pensan­do.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align=left class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">MARGRETHE Todos aquellos chicos   perdidos en los caminos.</font></p>     <p align=left class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">BOIIR Heisenberg vagando por el mundo, él mismo como un chico perdido.</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">MARGRETHE Nuestros propios hijos perdidos.</font></p>     <p align=left class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">HEISENBERG Y en el barco, el   timón se traba una vez más.</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">BOHR ¡Tan cerca, tan cerca! ¡Por tan poco!...</font></p>     <p align=left class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">MARGRETHE Niels se para en la puerta, mirándome, entonces   desvía su mirada...</font></p>     <p align=left class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">HEISENBERG Y una vez más se hunde   dentro de las profundidades del mar.</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">BOHR Antes de que podamos aferrarnos a algo, nuestra vida se ha terminado.</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">HEISENBERG Antes de que podamos vislumbrar quién o qué somos, nos hemos ido para siempre y nos hemos convertido en polvo.</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">BOHR Instalados en todo ese polvo que nosotros levan­tamos.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">MARGRETHE Y tarde o temprano llegará el tiempo en que todos nuestros hijos serán polvo, y luego   los hijos de nuestros hijos.</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">BOHR Cuando las decisiones, grandes o pequeñas, no se vuelvan a tomar nunca más. Cuando no haya más incertidumbre, porque no   habrá más conocimiento.</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">MARGRETHE Y cuando todos nuestros ojos se hayan cerrado, cuando hasta los fantasmas se hayan ido... ¿qué quedará de nuestro adoradó mundo? ¿De nues­tro arruinado, deshonrado y adorado mundo?</font></p>     <p class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">HEISENBERG Pero mientras tanto, en éste muy pre­ciado mientras tanto ahí está. Los árboles del par­que. Los lugares amados. Nuestros   hijos y los hi­jos de   nuestros hijos. Preservados, posiblemente, por aquel momento tan breve en Copenhagen. Por algún   acontecimiento que nunca va a ser localizado o defi­nido del todo. Por ese último núcleo de incertidum­bre que subyace en el corazón de todo lo que   existe.</font></p>     <p align=center class="Estilo1"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">FIN</font></p>      ]]></body>
</article>
