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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[¿Es posible conocer? ¿Es posible conocer correcta y verdaderamente? Un comentario crítico sobre el saber y el conocer]]></article-title>
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<institution><![CDATA[,UMSS Facultad de Medicina . Docente de la Carrera de Fisioterapia y Kinesiología]]></institution>
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</front><body><![CDATA[  <h1 align="right"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Cartas al editor</font></h1>     <p align="right">&nbsp;</p> <h1 align="center"><font size="4" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">&iquest;Es posible conocer? &iquest;Es posible conocer correcta y verdaderamente?    <br> Un comentario cr&iacute;tico sobre el saber y el conocer</font></h1>     <p align="center">&nbsp;</p> <h2 align="center"><font size="3" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Is it possible to know?Is it possible to know correctly and truly? A critic commentary on to know and wisdom</font></h2>     <p align="center">&nbsp;</p>     <p align="center">&nbsp;</p>     <p align="center"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"><strong>Jos&eacute; Luis Claure Fuentes<sup>1</sup></strong></font></p>     <p align="center"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"><sup>1</sup>Licenciado en Ciencias de la Educaci&oacute;n, con Especialidad en Desarrollo Curricular en la Ense&ntilde;anza Superior y en Investigaci&oacute;n Social.  Docente de la Carrera de Fisioterapia y Kinesiolog&iacute;a de la Facultad de Medicina, UMSS. Correspodencia a: Jos&eacute; Luis Claure Fuentes. Correo electrónico: <a href="mailto: josecla@hotmail.com "> josecla@hotmail.com</a></font></p>     <p align="center">&nbsp;</p>     <p align="center">&nbsp;</p> <hr align="JUSTIFY">     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Las dos preguntas que encabezan estas l&iacute;neas son las que han hecho a la Epistemolog&iacute;a y con ello han contribuido a formular las reglas que establecen la cientificidad del conocimiento especializado o &ldquo;cient&iacute;fico&rdquo;.  Esto ha permitido diferenciarlo del conocimiento no especializado o &ldquo;com&uacute;n&rdquo;.  Este desarrollo ha partido del supuesto de que es posible conocer correcta y verdaderamente, lo que bien podr&iacute;a equivaler a decir que es posible conocer con validez y fiabilidad o con pertinencia y &ldquo;calidad&rdquo;.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Esta manera de plantearse el conocer y el hacerlo adecuadamente, ha dado lugar a marcar una l&iacute;nea divisoria entre el conocimiento &ldquo;cient&iacute;fico&rdquo; y el &ldquo;com&uacute;n&rdquo;.  Al hacer esta demarcaci&oacute;n se han privilegiado aquellos conocimientos producidos en el &aacute;mbito acad&eacute;mico y se han subalternizado aquellos conocimientos producidos en el &aacute;mbito cotidiano. </font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Pero m&aacute;s que ello, esta demarcaci&oacute;n ha implicado &ldquo;sobrevalorar&rdquo; el mundo occidental, que ha venido en ser el primer mundo, no s&oacute;lo en t&eacute;rminos temporales, sino tambi&eacute;n en t&eacute;rminos econ&oacute;micos, pol&iacute;ticos y, por supuesto, culturales.  El otro mundo, no occidental, en consecuencia, ha venido a ser &ldquo;infravalorado&rdquo; y, en consecuencia, considerado de segundo y tercer nivel, dependiendo del acercamiento a aquel primer mundo occidental.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">En el &aacute;mbito acad&eacute;mico se ha venido a hablar de instituciones de educaci&oacute;n superior de primer, segundo y tercer nivel (ver Ibarra colado)<sup>3</sup>.  Las primeras son aquellas que producen conocimiento especializado, las de segundo nivel las que lo reproducen y transfieren, siendo las de tercer nivel aquellas que simplemente lo consumen.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Los efectos de esta realidad tambi&eacute;n se han podido notar en las personas que ejercen la docencia, como aquellas que se forman en estas instituciones. Se los ha caracterizado como de primera, segunda y tercera &ldquo;categor&iacute;a&rdquo; en raz&oacute;n del conocimiento que producen, reproducen o consumen.  Por supuesto, en un mundo global, donde las fronteras pasan a ser &ldquo;virtuales&rdquo; los recursos humanos formados en las instituciones de educaci&oacute;n superior del primer nivel, tienen la posibilidad de transitar sin dificultades por todo el mundo y las del tercer nivel pr&aacute;cticamente no pueden traspasar ni siquiera sus propias fronteras.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">En ese contexto, programas de formaci&oacute;n de grado dedicados a la formaci&oacute;n profesional que busque incorporar la investigaci&oacute;n en sus planes curriculares, como programas de formaci&oacute;n post gradual dedicados a la especializaci&oacute;n de recursos humanos que produzcan o apliquen conocimiento especializado, alcanzaran o no un estatus acad&eacute;mico de notoriedad.  Lo cual tiene su efecto tambi&eacute;n cuando los graduantes y los posgraduantes no solo tienen dificultades para utilizar el lenguaje t&eacute;cnico, propio de las disciplinas en las que se forman, sino que tampoco han desarrollado habilidades para producir conocimiento especializado.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">En consecuencia, aprender a conocer es ya un gran desaf&iacute;o, m&aacute;s a&uacute;n hacerlo correcta y verdaderamente en pa&iacute;ses como el nuestro, Bolivia, donde la mayor&iacute;a de la poblaci&oacute;n es analfabeta funcional.  Esto se debe a que m&aacute;s all&aacute; de que esta poblaci&oacute;n logre ser alfabetizada, esto no garantiza que ha desarrollado habilidades para utilizar el lenguaje aprendido, el mismo que ya no es oral sino escrito e incluso simb&oacute;lico. Situaci&oacute;n que puede complejizarse si asumimos que esta poblaci&oacute;n tiene una estructura mental, resultado de la estructura de su lenguaje materno, que responde a cosmovisiones no racionales o l&oacute;gicas, sino m&aacute;gicas, incluso m&iacute;ticas.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Por lo tanto, familiarizarse con las &ldquo;leyes&rdquo; del conocimiento cient&iacute;fico es un imperativo ineludible, porque no hay duda que todos los seres humanos, independientemente de nuestras ra&iacute;ces socioculturales, podemos conocer.  Este imperativo es mayor para personas que han llegado al tercer nivel del sistema educativo escolar, cual es el denominado superior, o de aquellas que transitan por el ciclo de formaci&oacute;n superior de postgrado.    <br>   Ahora bien, si asumimos que es posible conocer y conocer correcta y verdaderamente, no podemos dejar de sostener que esta posibilidad radica en que podemos constituirnos y asumirnos como seres cognoscentes de un mundo cognoscible.  Esto quiere decir, que no es posible hablar del conocer sin un sujeto que conoce y un objeto que es conocido.  De donde un principio que sustenta todo que hacer cient&iacute;fico es el que hace de este que hacer una interacci&oacute;n de quien conoce con lo que se conoce.  Esto es, como dijera Carranza<sup>1</sup>, la esencia del conocimiento.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">A partir de este principio, reandando lo andado en los primeros p&aacute;rrafos, asumamos tambi&eacute;n que este constituirnos en sujetos cognoscentes de un objeto cognoscente, no supone ser de un primer, segundo o tercer mundo; o ser de un nivel escolar primario, secundario y terciario.  Esta asunci&oacute;n es reconocernos como entes naturalmente dotados para conocer, es decir, para interactuar con nosotros mismos, con nuestros semejantes y con el entorno que nos rodea. Este conocer podr&aacute; en un inicio ser un experimentar-nos, a nos-otros y al otro, para irse trans-formando en un explicar-nos, a nos-otros y al otro.  Lo primero podr&iacute;amos llamar saber y lo segundo conocer, pero ni lo uno ni lo otro ser&aacute; posible sin el ser.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Entonces, la posibilidad del conocer y hacerlo correcta y verdaderamente depende de ser sujetos o entes que conocemos, que diferenciamos de los seres objetos o entes que conoceremos.  Por lo que este ser sujeto no ser&aacute; posible sin el otro ser objeto, m&aacute;s all&aacute; de las condiciones naturales o culturales en las que nos desenvolvamos.  Esto implicar&aacute;, en primera instancia, superar una visi&oacute;n cientificista que afirma que el saber de los pueblos no occidentales es inferior al conocer de los occidentales, oblig&aacute;ndonos a identificar y establecer los criterios de correcci&oacute;n y veracidad de los saberes no occidentales, porque de seguro all&iacute; tambi&eacute;n podremos hablar de saber correcto y verdadero.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Concluyendo digamos entonces, que el saber/conocer es posible.  Posible porque existe un ser que sabe/conoce.  Posible porque existe algo que se sabe/conoce.  De donde el que este saber/conocer sea correcto y verdadero depender&aacute; de la relaci&oacute;n que se establezca entre el sujeto y el objeto.  Depender&aacute; del resultado de esa relaci&oacute;n cognitiva &ndash; cognoscente y, por ello, consciente.  Depender&aacute; del asumirnos seres nacidos - luego formados - para saber/conocer.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Este tendr&aacute; que ser el principio para que desde la Universidad se encaren lo que ahora se pretende hacer realidad, incorporar la investigaci&oacute;n en el proceso de formaci&oacute;n profesional, en el contexto de un modelo educativo que desde el nivel primario y secundario busca formar la capacidad de incidir en la realidad no solo para conocerla, sino transformarla.  Modelo que, para la curricula universitaria, busca que se complementen los conocimientos occidentales con los saberes ancestrales.</font></p> <h2 align="justify"><font size="3" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Referencias bibliográficas</font></h2>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">1. CARRANZA, Luis (1983): Teor&iacute;a Sociol&oacute;gica del Conocimiento. Edit. Juventud. La Paz. Cap. I: El conocimiento y sus problemas, pp. 11-25.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">2. HESSEN, Johan (2003): Teor&iacute;a del Conocimiento. El Tomo, M&eacute;xico, 2&ordf; ed. Ac&aacute;pite: La posici&oacute;n de la teor&iacute;a del conocimiento en el sistema de la filosof&iacute;a, pp. 20-23.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">3. IBARRA COLADO, Eduardo (2003) Efectos institucionales de las pol&iacute;ticas de modernizaci&oacute;n universitaria en M&eacute;xico en Pensar la Universidad.  Universidad Mayor de San Sim&oacute;n.</font></p>      ]]></body>
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