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</front><body><![CDATA[ <p align="right"><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2"><b>RESE&Ntilde;AS</b></font></p>     <p align="center">&nbsp;</p>     <p align="center"><b><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="4">Field Jr., Thomas (2016). <i>    <br>   Minas, balas y gringos, Bolivia y la Alianza para el Progreso en la era de Kennedy. </i>    <br> La Paz: Centro de Investigaciones Sociales.</font></b></p>     <p align="center">&nbsp;</p>     <p align="center">&nbsp;</p>     <p align="center"><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2"><b>Estanislao Cuentas Quispe</b>     <br> E-mail: <a href="mailto:stanni_777@hotmail.com">stanni_777@hotmail.com</a></font></p>     <p align="center">&nbsp;</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="center">&nbsp;</p> <hr>     <p align="justify">&nbsp;</p>     <p align="justify">&nbsp;</p>     <p align="center"><img src="/img/revistas/rts/n44/a09_figura01.gif" width="227" height="292"></p>     <p align="justify"><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">El libro, escrito por Thomas Field Jr., publicado originalmente en 2014, por la Cornell University Press, constituye un importante aporte a la historiograf&iacute;a nacional, cuyo punto de referencia se circunscribe al segundo gobierno de V&iacute;ctor Paz Estensoro (1960-1964) y su relaci&oacute;n con los EEUU. Recordemos que en esa etapa la presi&oacute;n norteamericana sobre Am&eacute;rica Latina se acrecent&oacute; en gran medida para evitar que el influjo de la revoluci&oacute;n cubana asuma mayor preponderancia en este hemisferio. La estrategia digitada desde la Casa Blanca y</font> <font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">sus servicios de inteligencia se tradujo en la <sup>“</sup>Alianza para el Progreso&quot;, un plan ideado por John E Kennedy y su cuerpo de asesores y diplomáticos que consist&iacute;a en programas de ayuda econ&oacute;mica destinados a pa&iacute;ses latinoamericanos. El foco de atenci&oacute;n del autor está inmerso en dicho contexto, donde los centros mineros jugaron un rol determinante, no obstante ser el sector que más sufri&oacute; las consecuencias directas de la injerencia extranjera.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">El planteamiento central que el autor describe en su análisis es la &quot;ideolog&iacute;a del desarrollo&quot; como &quot;estrategia pol&iacute;tica&quot; para justificar el autoritarismo que los gobiernos latinoamericanos impusieron en sus pa&iacute;ses y con mayor primac&iacute;a los reg&iacute;menes militares emergidos entre los años sesenta y setenta. En cuanto a las fuentes consultadas para la elaboraci&oacute;n del libro, el autor consider&oacute; y concentr&oacute; su atenci&oacute;n en una vast&iacute;sima revisi&oacute;n documental, de archivo y hemerográfi-ca; a ello se suma la realizaci&oacute;n de entrevistas a diversos actores. La novedad de todo este entramado bibliográfico reviste en la utilizaci&oacute;n de documentos desclasificados de archivos estadounidenses, una buena parte de las bibliotecas particulares de los ex presidentes John E Kennedy y Lyndon Jonhson.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">La obra está organizada en seis cap&iacute;tulos. En el primero, Field realiza un análisis sobre c&oacute;mo el gobierno de los EEUU, coludido con el r&eacute;gimen de Paz Estensoro, inicia acuerdos para la aplicaci&oacute;n de los programas de la Alianza para el Progreso a trav&eacute;s de USAID, cuya importancia no solo consist&iacute;a en una ayuda a la frágil econom&iacute;a boliviana, sino en neutralizar al movimiento sindical en las minas, considerado por los norteamericanos como el principal obstáculo para el desarrollo. &quot;Basándose en el viejo paradigma de desarrollo autoritario del presidente Paz Estensoro, los desarrollistas estadounidenses tomaron las minas nacionalizadas como l&oacute;gico punto de partida y adoptaron un autoritario plan de rehabilitaci&oacute;n de la miner&iacute;a, redactado en gran parte por los propios bolivianos&quot; (p. 74).</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">En el cap&iacute;tulo siguiente, Field abarca las divergentes posturas generadas en Washington por el apoyo y las concesiones que Kennedy brindaba al gobierno boliviano y sus consecuencias ulteriores en la pol&iacute;tica interna del pa&iacute;s: &quot;algunos bur&oacute;cratas de la pol&iacute;tica exterior y medios de prensa conservadores censuraron la rápida incorporaci&oacute;n de este pa&iacute;s, por parte de la Casa Blanca, en la naciente Alianza para el Progreso&quot; (p. 75). A esto agrega la resistencia de los mineros al afianzamiento del Plan Triangular, cuya expresi&oacute;n más l&uacute;cida fue establecida en los campamentos mineros de Siglo XX<sup>1</sup>, teniendo como figuras notables de esta insubordinaci&oacute;n a los dirigentes Irineo Pimentel y Federico Escobar.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">En el cap&iacute;tulo tres, el autor aborda algunos de los primeros s&iacute;ntomas de la escisi&oacute;n entre el sector de izquierda del MNR, encabezado por Juan Lech&iacute;n, y la fracci&oacute;n de Paz Estensoro. Además, añade que una de las prioridades de los norteamericanos era la proscripci&oacute;n de dicho sector y todos sus adherentes, revelando a la vez que esta medida asumir&iacute;a un carácter más violento tras un plan que el Gobierno lleg&oacute; a urdir con milicias campesinas de Irupata (equipadas con armamento estadounidense) con el objetivo de asesinar a l&iacute;deres sindicales de los distritos mineros de Siglo XX y Catavi. Portugal<sup>2</sup> relata &quot;que lleg&oacute; un cami&oacute;n lleno de armas y despu&eacute;s otro lleno de</font> <font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">municiones&quot;, y entonces los comunarios fueron llevados en masa a Llallagua y se les orden&oacute; que acopien v&iacute;veres, alcohol, coca, comida. Una vez all&iacute;, el grupo caus&oacute; gran conmoci&oacute;n&quot; (p. 144). En el &iacute;nterin de estos hechos, el programa de acci&oacute;n c&iacute;vica regentado por militares bolivianos en el área rural cobraba fuerza y hac&iacute;a crecer la popularidad del que ser&iacute;a el pr&oacute;ximo vicepresidente, el General Ren&eacute; Barrientos Ortuño.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">En lo que concierne al cap&iacute;tulo cuarto, el autor describe las circunstancias de una visita oficial de V&iacute;ctor Paz a los EEUU, donde se concreta un encuentro con el presidente Kennedy. Entre varios de los acuerdos de dicha reuni&oacute;n, Paz Estensoro, enfatiz&oacute; su compromiso de imponerse sobre los sindicatos mineros. Field tambi&eacute;n hace hincapi&eacute; en el creciente clima de agitaci&oacute;n entre los trabajadores mineros y el gobierno de Paz Estensoro, reflejado en la detenci&oacute;n de los l&iacute;deres obreros Escobar y Pimentel. &quot;Mientras tanto cuando Escobar y Pimentel se alejaban de Colquiri, agentes del control pol&iacute;tico de Paz Estensoro abrieron fuego sobre su cami&oacute;n. El conductor fue herido y los dos l&iacute;deres sindicales hechos prisioneros por segunda vez desde 1961&quot; (p. 164). A contrapelo de esta afrenta, los mineros de Siglo XX respondieron con el secuestro de varios rehenes, entre ellos, cuatro estadounidenses quienes, tras infructuosas negociaciones y una inminente intervenci&oacute;n militar en la zona, fueron liberados a petici&oacute;n de los mismos dirigentes que estaban apresados.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">En el pen&uacute;ltimo cap&iacute;tulo, Field detalla el inexorable deterioro del MNR reflejado en la equivocada decisi&oacute;n de Paz Estensoro de presentarse a una reelecci&oacute;n teniendo como acompañante al general Ren&eacute; Barrientos Ortuño, que tras una tragic&oacute;mica an&eacute;cdota logr&oacute; imponerse como candidato a la Vicepresidencia. &quot;Como recuerda un joven oficial opuesto al r&eacute;gimen del MNR despu&eacute;s de que la llamada 'bala mágica' catapultara a Barrientos a la nominaci&oacute;n para la Vicepresidencia, Paz Estensoro se vio obligado a apoyarse cada vez más en las Fuerzas Armadas para garantizar la estabilidad del gobierno y la estructura de su propio partido&quot; (p. 198). Esta situaci&oacute;n allan&oacute; el camino para que tanto fuerzas de izquierda como de derecha comulgaran en una alianza con la finalidad de derrocar al gobierno movimientista; a esto se suman las guerrillas de Alto Paragua en el departamento de Santa Cruz, dirigidas por militantes de Falange Socialista Boliviana, asiduos opositores al MNR.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">El cap&iacute;tulo final del libro describe los momentos previos que originaron el levantamiento civil-militar que derroc&oacute; al gobierno del MNR, hecho</font> <font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">que, seg&uacute;n el autor, gener&oacute; un clima de desesperaci&oacute;n e incertidumbre en la embajada americana, que estuvo hasta el &uacute;ltimo instante apoyando a Paz Estensoro. &quot;La asistencia de Washington estuvo presente hasta el calamitoso</font> <font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">final, apoyando obstinadamente a su asediado aliado. (...) La administraci&oacute;n</font> <font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">Johnson nunca vacil&oacute; en su apoyo al presidente Paz Estensoro, economista y abogado orientado al desarrollo, por sobre el atolondrado joven Barrientos&quot; (p. 258). Empero, el golpe de Estado del 4 de noviembre de 1964 se consum&oacute; y termin&oacute; por imponerse una junta militar que profundiz&oacute; y robusteci&oacute; el nivel de obsecuencia a los EEUU heredado del gobierno derrocado. &quot;Tratando de convencer a Washington de abandonar su apoyo a Paz Estensoro, el vicepresidente Barrientos envi&oacute; un mensaje al embajador Henderson a la 1:00 con la promesa de que &quot;la eliminaci&oacute;n de los comunistas ser&iacute;a la primera palabra de orden de su gobierno&quot; (p. 257).</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">Field retrata los momentos más significativos que representaron la descomposici&oacute;n y el declive del MNR, producto de sus contradicciones internas y su dependencia y sometimiento al enfoque desarrollista propugnado por los EEUU, factores que minaron las bases pol&iacute;ticas del r&eacute;gimen, demostrando a la vez el verdadero rostro de este partido en su doble condici&oacute;n de conductor de la revoluci&oacute;n de abril de 1952 y traidor a las conquistas obtenidas de dicho proceso.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">Entre los aportes más ponderables del libro, y de acuerdo a las indagaciones del propio autor, Bolivia fue el segundo pa&iacute;s per cápita en el mundo en recibir más ayuda econ&oacute;mica por parte de los estadounidenses, lo que demuestra la importancia estrat&eacute;gica del pa&iacute;s en el Continente. Ir&oacute;nicamente dicha colaboraci&oacute;n, más que representar una pol&iacute;tica para la mejora social de los bolivianos, result&oacute; ser un mero instrumento pol&iacute;tico para frenar la agitaci&oacute;n que estaba generando la revoluci&oacute;n cubana a nivel continental, y si hablamos de &quot;ayuda&quot; la misma se limit&oacute; a simples dádivas a ejecutarse en el área rural entre las cuales se encuentra: construcci&oacute;n y refacci&oacute;n de escuelas, perforaci&oacute;n de pozos de agua, etc., siendo estos parte del programa de acci&oacute;n c&iacute;vica que estaba dirigida por militares.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">Los programas a llevarse a cabo en el pa&iacute;s, como parte de la cooperaci&oacute;n norteamericana —en esa relaci&oacute;n: cooperaci&oacute;n, injerencia e imperialismo— ten&iacute;an un trasfondo pol&iacute;tico, el cual se tradujo en desmovilizar y dejar inermes a los sindicatos mineros. Para la materializaci&oacute;n de este fin, el autor resalta, mediante pruebas documentales de la CIA, la embajada americana y la USAID, en coordinaci&oacute;n con el Gobierno nacional, que llegaron a organizar</font> <font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">un conjunto de acciones hostiles en contra del movimiento sindical en las minas, varias de las cuales terminar&iacute;an en hechos violentos. Justamente esta violencia formaba parte de la naturaleza estrat&eacute;gica de estos programas de cooperaci&oacute;n como uno de sus objetivos a cumplir.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">El documento es lo suficientemente esclarecedor en los distintos aspectos que conciernen a las relaciones entre Bolivia y los EEUU en la etapa 1960-1964. La calidad narrativa que el autor le imprime a su investigaci&oacute;n es bastante asequible para cualquier lector. No obstante, en lo referente a las entrevistas que se hicieron a los actores, estas tienen un carácter un tanto elitista, hubiese sido tambi&eacute;n importante que el autor incluya dentro de las mismas a mineros de base y a la organizaci&oacute;n de amas de casa en una mayor dimensi&oacute;n, puesto que ellos son los directos involucrados en la investigaci&oacute;n y cuyos relatos hubiesen enriquecido más a&uacute;n el documento.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">Es menester tambi&eacute;n mencionar que hay un manejo impreciso, por parte del autor, del t&eacute;rmino &quot;comunista&quot;, dado que dentro del documento —y esto puede ser comprobado en varios pasajes del mismo— dicho apelativo es asociado a los mineros (sindicatos, dirigentes, organizaci&oacute;n de amas de casa), de manera casi general, siendo necesario esclarecer que tanto el Partido Comunista (PC), como el Partido Obrero Revolucionario (POR), entre otros, ten&iacute;an una influencia limitada en las masas obreras (salvo algunos dirigentes) no existiendo la necesidad de calificar a gran parte del movimiento minero como &quot;comunista&quot;.<sup>3</sup> Revisando tambi&eacute;n las fuentes consultadas del libro, una buena parte proviene de los documentos desclasificados de la diplomacia norteamericana, cuya orientaci&oacute;n es radicalmente anticomunista. Asumimos que el autor, en el desarrollo de su investigaci&oacute;n, se vio envuelto por este tipo de lenguaje, dadas esas predeterminaciones que se manejan en alusi&oacute;n al movimiento minero. Volvemos a reiterar que si se hubiese tomado en cuenta en una mayor magnitud a la masa obrera en la tarea de las entrevistas, este tipo de lectura —un tanto direccionada— hubiera quedado en segundo plano.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">El libro constituye una invitaci&oacute;n para abrir nuevamente el debate sobre el modelo de desarrollo que pa&iacute;ses occidentales como los EEUU buscaban aplicar en Am&eacute;rica Latina, en este caso Bolivia, donde la orientaci&oacute;n desarrollista, modernizante y anticomunista de la controvertida Alianza para el Progreso estaba acompañada de una violencia que iba a ser propinada con dureza a los mineros, los cuales se convirtieron en un ostensible e inc&oacute;modo sector para el Leviatán del norte y sus intereses expansionistas.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">Ahora bien, es de prioridad dilucidar ciertas pretensiones desde la misma instituci&oacute;n (en este caso el CIS, dependiente de la Vicepresidencia del Estado Plurinacional) de haber concretado esta publicaci&oacute;n; dada la coyuntura pol&iacute;tica con el surgimiento de gobiernos &quot;progresistas&quot; y de &quot;izquierda&quot;; el lenguaje &quot;anti-imperialista&quot; nuevamente &quot;cobra relieve&quot;. Empero esta consigna, además de haberse convertido en un clish&eacute;, busca de alguna manera justificar el accionar del Gobierno aduciendo que ellos son todo lo contrario de lo que el Movimiento Nacionalista Revolucionario (MNR) represent&oacute;. No obstante, esta &uacute;ltima afirmaci&oacute;n es un tema de debate y de discusi&oacute;n, puesto que algunas de las caracter&iacute;sticas del actual r&eacute;gimen se asemejan a las formas envilecidas que los movimientistas utilizaban para mantenerse en el poder. No podemos asegurar que el autor del libro haya adscrito su investigaci&oacute;n al discurso &quot;anti-imperialista&quot; de los &quot;socialistas del siglo XXI&quot;, pero indirectamente contribuye a que este tipo de trabajos asuman un carácter de propaganda pol&iacute;tica que obviamente favorecen a la ret&oacute;rica populista de Evo Morales y sus adherentes, más a&uacute;n si es el mismo Gobierno el que difunde estas publicaciones.</font></p>     <p align="justify">&nbsp;</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><b><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="3">Notas</font></b></p>     <p align="justify"><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">1&nbsp; Ubicado en el departamento de Potos&iacute;, donde se encuentra la mayor mina de esta&ntilde;o. Es bastante conocido por albergar al n&uacute;cleo minero m&aacute;s combativo y politizado que protagoniz&oacute; las m&aacute;s importantes luchas sindicales y pol&iacute;ticas de Bolivia, gestando a la vez una encarnizada batalla contra gobiernos autoritarios y de car&aacute;cter dictatorial.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">2&nbsp; Fabi&aacute;n Portugal, dirigente campesino af&iacute;n al gobierno del MNR por la poblaci&oacute;n de Irupata, zona colindante al distrito de minero Siglo XX</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">3&nbsp; Jeroen Stregers en base a un estudio detallado y minucioso sobre la conformaci&oacute;n de la Asamblea Popular de 1971 se&ntilde;ala los siguientes planteamientos, para argumentar la escasa influencia de los partidos pol&iacute;ticos en los sindicatos obreros: &quot;Cabe destacar que ning&uacute;n partido pol&iacute;tico ha controlado la totalidad del movimiento sindical con excepci&oacute;n del MNR durante un breve tiempo despu&eacute;s de 1952 (...) Lo mismo val&iacute;a para la Asamblea Popular. Cuando algunos partidos quer&iacute;an imponer su punto de vista en contra de los delegados obreros (mineros, principalmente), incluso los dirigentes mineros que eran militantes de partidos se opusieron a la influencia partidista&quot;(1991: 231).</font></p>     <p align="justify">&nbsp;</p>     <p align="justify"><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="3"><b>Bibliograf&iacute;a</b></font></p>     <!-- ref --><p align="justify"><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">Strengers, Jeroen (1991). <i>La Asamblea Popular, Bolivia 1971. </i>La Paz: SIDIS.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=1092114&pid=S0040-2915201900010000900001&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><p align="justify">&nbsp;</p>     <p align="justify">&nbsp;</p>      ]]></body><back>
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