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</front><body><![CDATA[ <p align="right"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"><b>ART&Iacute;CULO ORIGINAL</b></font></p>     <p align="right">&nbsp;</p>     <p align="center"><font size="4" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"><b>Quemar el Archivo:  Un Ensayo en Contra de la Historia</b></font></p>     <p align="center">&nbsp;</p>     <p align="center">&nbsp;</p>     <p align="center"><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"><b><font size="2">Alisan Spedding</font></b></font></p>     <p align="center">&nbsp;</p>     <p align="center">&nbsp;</p> <hr size="1">     <p>&nbsp;</p>     <p>&nbsp;</p> <table border="0" cellspacing="0" cellpadding="0">   <tr>     <td width="206"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Meet the new boss    ]]></body>
<body><![CDATA[<br>       Same as the old boss    <br>       Get down on your knees and pray    <br>     Won't get fooled again</font></td>     <td width="93">&nbsp;</td>     <td width="263"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Conozca al nuevo jefe    <br>       Lo mismo que el viejo jefe    <br>       Arrodillate y reza    <br>     No me han de enga&ntilde;ar otra vez</font></td>   </tr> </table>     <p align="right"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"><i>The Who 'Won't getfooled again'</i></font></p>     <p align="right"><i><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">It seems ... that actually the 'myths' that may take usfrom the present into the future might best be of    the present and of the future.</font></i></p>     <p align="right"><i><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">  Parece que ... actualmente los 'mitos' que podrian llevarnos del presente al futuro serian preferiblemente    del presente y del futuro.</font></i></p>     <p align="right"><i><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"> Jenkins (1999:4; tradl/cci&oacute;n mio, &eacute;nfasis en original)</font></i></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="right"><i><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"> Todos los papeles en blanco cayeron del cielo y el libro donde todas las p&aacute;ginas est&aacute;n en blanco    tambi&eacute;n cay&oacute; del cielo.</font></i></p>     <p align="right"><i><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"> Declaraci&oacute;n de Kanoo Sonthal, rebelde indio, 1855, citado en Guha (1983/1997)</font></i><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"></font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"><b>Introducción</b></font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Dentro la tradición intelectual   europea, se ha escrito sobre lo que se llama 'filosofía de la historia'. Sin   embargo, todos parten de la idea de que la historia (en el sentido de una larga   cadena de acontecimientos pasados que eventualmente desembocan en el presente)   existe y lo que se debate es cómo se debe interpretar esta cadena, qué   conclusiones (o lecciones, o consejos) podemos sacar de ella y si se dirige o   no hacia algún fin (sea esto en el sentido apócalíptico o teleológico). Se   debate el significado de, o el curso exacto de los eventos, o quienes eran los   verdaderos protagonistas, por ejemplo, en la Revolución Francesa, pero no se   cuestiona si hubo o no tal Revolución; y sobre todo, se supone que el conocimiento   del pasado es esencial para ser un actor eficiente en el presente. «Los que   olvidan la historia están condenados a repetirla»; o, según Raymond Aron,   «Vivir históricamente es preservar, re-vivir y juzgar la existencia de los   propios antepasados (y de sus sociedades)».<sup>1</sup> La misma tradición establece en base a esto una distinción entre sociedades   'históricas' y 'ahistóricas', gente 'con' o 'sin' historia, o sociedades</font> <font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">'calientes' y 'frías' (entre   otras denominaciones) que, en el fondo, resulta equivalente a la distinción   entre sociedades 'modernas' y   'tradicionales', o como se las llamaba con mayor franqueza hasta bastante avanzado el siglo XX, 'civilizadas'   y 'primitivas'. Está claro que toda sociedad posee una historia en el sentido de haber transitado por el   tiempo, pero sólo algunos desarrollan registros duraderos de la misma y la incorporan de manera auto   reflexiva en sus planes para el presente y el futuro; esto les permite alcanzar el progreso y ser actores   dentro de la cadena temporal en vez de meros eslabones de la misma, como los árboles o los animales. Los   registros mencionados, además, deben ser básicamente escritos. Las sociedades ágrafas evidentemente   dejan restos arqueológicos y pueden manejar diversos relatos orales que tratan del pasado, pero   estos son 'mitos', 'leyendas', 'tradiciones' o (en el mejor de los casos) 'historia oral'; no llegan a ser   'historia' (lo que en adelante voy a denominar Historia). Mucha investigación   histórica en la segunda mitad del siglo XX se dedica al rescate de materiales   anteriormente ignorados para establecer la historia de lugares o grupos   sociales (África al sur del Sahara, mujeres, la clase obrera...) e incorporarla al coipus de la Historia. También se   busca 'devolver' esta Historia a los grupos en cuestión, visto esto como un   trabajo político que ayude a estos grupos a superar las trabas que les ha consignado una posición dominada en   la sociedad que conducía a la exclusión de estos relatos establecidos sobre el   pasado.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Algunos historiadores, como   Florescano,<sup>2</sup> notan la existencia de períodos cuando había debates feroces sobre el pasado -por   ejemplo, en los siglos inmediatamente después de la conversión del Imperio Romano al cristianismo, cuando el   concepto cristiano de una historia organizada alrededor de la salvación tenía   que luchar con los anteriores conceptos paganos del pasado- hasta el punto de   presentar 'varias historias'; pero toman esta   situación como señal de un período excepcional de turbulencia o cambio social intenso, en vez de   considerarla como la condición normal (lo que en informática se llamaría el default condition) y preguntar más   bien cómo se llega a imponer una sola versión del pasado, dado que cada grupo social tiende a   seleccionar y representar el pasado según sus propios intereses. Al parecer, se suele asumir de manera no-reflexiva   un concepto realista del pasado y los únicos problemas son cómo llegar a conocer este pasado real y único, o cómo se debe interpretarlo.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Aunque se comenta que la   versión dominante de la historia evidentemente coincide con la versión de los dominadores de la época cuando   se produjo el relato en cuestión y tiene fines de afirmar su propio dominio político, la única respuesta   es buscar la producción de más relatos del mismo tipo, sólo con los dominados reemplazando a los   dominadores en los roles protagónicos o centrales. Se cuestiona el contenido   pero no la forma del relato. Un ejemplo paradigmático son las opiniones de   Bonfil Batalla sobre la 'historia india': los indios lo   necesitan «no...sólo...para explicar el presente sino para fundamentar el futuro»,<sup>3</sup> dado que en la actualidad sus «historias...no son todavía historia», es decir,   lo que saben o dicen sobre el pasado no ha sido procesado   según las formas de la historia historiográfica. Su única concesión es que esta historia no debería   obedecer a todos los cánones del rigor académico, lo que aparentemente quiere decir que se permitirá que   personas que no han sido consagradas por las carreras universitarias la escriban y no se exigirá que todas las referencias vengar) con las notas de pie de página y referencias bibliográficas correspondientes.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">El fin de este ensayo es considerar   la forma misma de la Historia y preguntar si algo que ha servido tan bien a la   dominación podrá realmente convertirse en un instrumento de liberación, o si   nosotros (entendiendo 'nosotros' como 'los que quieren ser libres' que en   realidad somos menos que los que hablan de la libertad, o imaginan que quieren   ser libres) necesitamos otro tipo de historia totalmente diferente y, en   consecuencia, abolir la historia como tal. Como ejemplos concretos de los usos   y abusos de la Historia, tomaré dos ejemplos: diferentes versiones sobre el   Incario y el concepto de 'momentos constitutivos' (René Zavaleta) con   referencia a la Revolución Nacional de 1952 y la introducción de las políticas neoliberales a partir de 1985.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"><b>¿Existe el pasado?</b></font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Una aclaración preliminar:   el 'pasado'aquí tratado se refiere al pasado social y no tiene que ver con el   concepto del tiempo según la física moderna, es decir, la'cuarta dimensión'.   Aparte del hecho de que la física existe en un estado de efervescencia   constante (por ejemplo, se dijo que el descubrimiento en 1998 de que los   neutrinos tienen masa iba a poner todas las teorías aceptadas de cabeza) y que   cada vez propone teorías más estrafalarias y alejadas de la experiencia   (supercuerdas, diez dimensiones la mayoría de las cuales quedan enrolladas de   manera que son inaccesibles...) no hay razones para creer que la experiencia   subjetiva del tiempo, que es la base del pasado y la historia como entidades   sociales, ha cambiado para la humanidad desde que ésta llegó al uso del idioma   hablado, aunque las teorías físicas de moda hayan cambiado enormemente en el   curso de esos milenios. Por lo tanto, cuando hablo de la realidad del pasado,   estoy hablando del pasado que conoce y entiende la gente, no del curso del   mundo en el espacio-tiempo; se trata de las realidades subjetivas y no las objetivas estudiadas por la ciencia natural.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">La experiencia primitiva y   universal del pasado es la memoria. Se dice que recordamos todo y que incluso   es posible recuperar estos recuerdos, por ejemplo bajo hipnosis pero, por lo   general, la memoria es bastante selectiva, al menos en términos de lo que puede   recuperar concientemente. Hay diversas formas de represión, intencional y   no-intencional, de recuerdos que resultan dolorosos o incómodos, y la memoria concierne   suele estar sujeta a la re-elaboración y re-interpretación conforme avanza el   tiempo. La recuperación de recuerdos resulta afectada por las circunstancias;   cierto acontecimiento provoca recuerdos en los cuales no se había pensado durante mucho tiempo, o causa que el recuerdo sea visto bajo una luz diferente.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Hay entonces una estructuración   situacional de los recuerdos, a veces regular (por ejemplo, en el campo   boliviano, en Todos Santos se suele recordar a los 'angelitos', los hijos   muertos en la infancia, mientras la misma persona que en otros momentos puede   aseverar 'ninguno de mis hijos ha muerto') y otras veces aleatoria, provocada   por acontecimientos casuales o inesperados. La estructuración regular   corresponde a formas culturalmente definidas de lo que se debe recordar sobre   la vida personal y cómo se debe recordarlo. Todas las mujeres casadas   encontraron a sus futuros maridos en algún momento dado, pero las mujeres   europeas (o de cultura europea) suelen manejar un género específico de relato sobre   'cómo conocí a mi marido' mientras las campesinas andinas casi nunca relatan   este evento, a la vez que suelen manejar relatos sobre la relación con sus   suegros en los primeros años de matrimonio, algo que rara vez es mencionado por   las europeas. Esto se debe en parte a los contextos sociales diferentes. La   mujer europea suele casarse con alguien que conoce cuando ella ya está saliendo   de la adolescencia, si no más tarde, mientras la campesina andina muchas veces   se casa con alguien que ha conocido desde su infancia, por lo tanto no hubo un   encuentro definitivo que iniciara la relación de pareja como algo diferente   del contacto social casual.Pero también corresponde a visiones diferentes de la   relación matrimonial. De una parte, está la visión que se centra en la   relación de pareja bajo la ideología del amor romántico,<sup>4</sup> de otra, aquella donde la relación de pareja es sólo una entre el conjunto de   relaciones dentro de la familia extensa a la cual uno se incorpora a través del   matrimonio y el amor romántico es tenido en poca estimación como justificación   de la elección de pareja. A la vez, no obstante la idea del 'amor a primera   vista', por lo general una no sabe en el momento del primer encuentro que   Fulano eventualmente será su marido; más bien, después de casarse, se revisa   los recuerdos y lo que en ese momento era un cruzamiento casual de palabras es redefinido como algo definitivo para el curso posterior de la vida.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">La memoria, entonces, no es un   simple asunto de grabar lo ocurrido en el cerebro sino un proceso moldeado por   la cultura del sujeto. Lo mismo pasa con el olvido, aunque hay muy pocos   estudios de cómo y qué se olvida. Se ha constatado la 'amnesia estructural'   respecto a la genealogías; la zona borrosa empieza cerca de la quinta   generación ascendiente de EGO (es decir, los tatarabuelos de los abuelos de la   persona cuyo punto de vista se toma la genealogía), que corresponde a   individuos a quien EGO nunca conoció personalmente en vida y por lo tanto   pueden ser más fácilmente olvidados o manipulados (hermanos tiocados en padre   e hijo...) para mantener una distancia más o menos fija entre EGO y el ancestro   fundador. Pero no conozco estudios sobre el olvido de otros temas, en especial   temas asociados con el conflicto político y relaciones entre grupos sociales   más allá de la vida personal de uno. Ese será uno de los intereses principales   de este ensayo. Las sociedades ágrafas suelen tener sistemas más o menos formales   de memorización (los más estudiados han sido los relacionados con la poesía   oral) y es notable que personas analfabetas suelen tener mejor memoria que los   que saben escribir, pero la memoria, y el olvido, de los alfabetos también se estructura.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">La memoria personal es   inevitablemente subjetiva. Uno recuerda imágenes, sonidos y hasta olores, pero   sólo existen las palabras para comunicar estos contenidos a otras personas. Las   posibilidades de socializar los recuerdos vienen sesgadas no sólo por los   niveles de arte verbal de los individuos sino, evidentemente, por las   convenciones sociales sobre lo que se debe o no se debe admitir o comunicar.   Algunos recuerdos nunca serán comunicados; otros, sólo en contextos clínicos, o   momentos de emoción intensa, o con amistades muy íntimas, o bajo la influencia   de intoxicantes... Otra vez, hay una combinación de factores personales,   aleatorios y filtros culturales que afecta lo que llega a formar parte de la   'memoria colectiva', es decir, cosas recordadas por diversos miembros de un   grupo social, recuerdos que no son exclusivos de individuos. La Historia es una   versión codificada y formalizada de esta memoria colectiva y, por lo tanto,   hasta su materia cruda, para no hablar de todos los procesos posteriores de selección, que ya vienen filtrados y moldeados por todos estos factores.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">La 'historia oral' generalmente   consiste en la recopilación de recuerdos personales, de la vida de uno o de lo   que se ha escuchado de otros. Esto no es muy problemático cuando se limita al   'testimonio', el relato de una sola persona. Sin embargo, surgen varias   dificultades cuando se intenta utilizar material procedente de varias personas   para componer un relato histórico de cierto acontecimiento o serie de   acontecimientos. Dejando de lado la cuestión de qué se debe hacer con elementos   que no corresponden a los conceptos occidentales de la realidad (es decir, lo   que un occidental considera inverosimil, imposible o inexistente y, por lo   tanto, clasifica como 'mítico', 'mágico', etc.), diferentes informantes pueden   dar versiones muy diferentes de lo que es supuestamente el mismo acontecimiento.   Se considera que el relato Histórico debe ser verdadero y que esa verdad es   única, es decir, hay una sola serie 'real' de acontecimientos para ser   identificados y registrados. Por ejemplo, una persona no puede estar en dos   lugares a la vez, entonces si los relatos de los informantes indican que este   fue el caso, hay que averiguar cuál de ellos está equivocado (o mintiendo) y   descartar esa parte de su relato. No todos piensan de esta forma; si los   devotos de un gurú hindú escuchan que él estaba en Allahabad en el mismo   momento que él estaba con ellos en Bañaras, en vez de descartar lo que dicen   los de Allahabad lo toman como prueba de los poderes milagrosos de su gurú que   sí puede estar en dos lugares a la vez (Parry 1994:258). Un historiador que   aceptara esto sería visto como un crédulo indigno del oficio. La aplicación de   estas técnicas de investigación tipo policíaca es razonable cuando se trata de   cuestiones como dónde estaban las personas, o el orden cronológico de los   hechos, pero resulta más problemático cuando los asuntos en debate tratan de   cuestiones que exigen cierto grado de interpretación, por ejemplo, quienes   fueron los protagonistas y/o instigadores u organizadores de un motín. Aquí   entran las presuposiciones del historiador sobre la acción social y mientras   casi todos estamos de acuerdo en que una persona no puede estar en dos lugares   a la vez, no hay acuerdos tan unitarios sobre un tema como cuáles son las   causas que inducen a las personas a rebelarse contra las autoridades. Es más   probable que escogamos el relato que esté más de acuerdo con nuestras propias   ideas y posiciones políticas (algunos prefieren identificar a extraños o   provocadores intrusos, otros a los pobres oprimidos y a los individuos o grupos   de mayor 'conciencia' dentro de ellos...). Esto supone a la vez la aplicación   de una teoría de coherencia de la verdad, que va más allá de la teoría de la correspondencia que es el concepto que se suele manejar de manera implícita.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">La teoría de la correspondencia   asume que la 'verdad' es una aseveración que corresponde con los hechos, vistos   como algo que existe objetivamente, independiente de lo que se dice sobre   ellos. La teoría de la coherencia asume que la 'verdad' es la que resulta más   coherente con el conjunto de aseveraciones ya aceptadas, que no contradice   ninguna de ellas, o sólo contradice aseveraciones que uno está dispuesto a   descartar. Esta teoría considera que este conjunto de aseveraciones está   jerarquizado; hay aseveraciones centrales que uno no está dispuesto a descartar   (por lo tanto, estaría dispuesto a descartar de antemano cualquier otra   aseveración, hasta una procedente de la propia experiencia, si entra en contradicción   con ellas) y otras que son de menor importancia y pueden ser revisadas o   descartadas con mayor facilidad. Sólo en circunstancias extremas se descarta   las aseveraciones centrales, lo que conduce a una reconstitución central de   todo el sistema de conceptos (esto es lo que Kuhn denomina un 'cambio de   paradigmas' en su estudio sobre las revoluciones científicas). Una gran parte   del pensamiento occidental formal y la lógica aristotélica de dos valores   (todo lo que no es verdadero, es falso) se basa en la teoría de la   correspondencia, pero la práctica académica (y cotidiana) funciona más según la   teoría de la coherencia, que puede permitir otros tipos de lógica -de más de dos valores, modal, o 'borrosa' (fuzzy logic).</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">La visión realista de la Historia   también aplica la teoría de la correspondencia -el relato Histórico es mejor en   tanto corresponde más de cerca con la serie objetiva de acontecimientos del   pasado. Mientras no se hagan realidad las fantasías de máquinas del tiempo,   cámaras de televisión que permitan filmar la Crucifixión y similares, la   investigación del pasado estará limitada pragmáticamente a los vestigios (los   recuerdos de personas vivas, archivos, restos arqueológicos, etc.) que existen   de él en el presente, pero se asume que el pasado sigue existiendo en algún   sentido detrás (o adelante, según el sentido en que se piensa que uno mira) de nosotros mientras viajamos por el 'línea-mundo' (worldline).<sup>5</sup></font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Un concepto alternativo de pasado es   el concepto anti-realista. Este concepto toma en serio esta restricción que   para los realistas es sólo pragmática. Para los anti-realistas, el pasado sólo   existe en la forma de los vestigios que hay en el presente. En tanto esos   vestigios admiten interpretaciones divergentes, puede haber más de un pasado;   se puede admitir todos los pasados consistentes con lo que actualmente existe.   En todo caso, sea que uno acepte un pasado o varios, este(os) pasado(s)   cambia(n) cada vez que alguien muere, que el río destruye un sitio   arqueológico, que se quema todos los ejemplares de un manuscrito o un libro...   Para el realista, esto no causa problemas, lo que pasó sigue existiendo allí en   el pasado, aunque será más difícil llegar a saber sobre ello, pero, para el   anti-realista, el pasado mismo ya no es lo que era -aunque esto está mal   expresado porque para un anti-realista el pasado no existe, sólo existe el presente;   lo que llamamos 'pasado' consiste en construcciones mentales (en fin,   imaginarias) sobre cómo se puede explicar la existencia de lo que se encuentra   en el presente. Entonces, resulta ser una cuestión pragmática, en el fondo   política, si este tipo de explicación, en un caso dado, resulta preferible a   otra de tipo sincrónico,-es decir, basada solamente en factores considerados presentes que no toman en cuenta el pasado (o lo que se atribuye al pasado).</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">El pasado anti-realista cambia y por   lo tanto puede ser cambiado. Es interesante, sin embargo, que cuando el   filósofo analítico Michael Dummett se puso a considerar si uno puede afectar al   pasado, en vez de los ejemplos tomados de la vida moderna burguesa («Estoy en   mi cuarto en la universidad», «Jones tiene un auto de marca Ford», etc.)   preferidos por los filósofos de esta tradición anglosajona, su ejemplo trata   del jefe de un tribu que trata de conseguir que los jóvenes de su tribu sean   exitosos en una caza ritual ejecutando cierto baile. ¿Por qué escoge un   contexto tan exótico? Quizá porque la mera idea de antirealismo respecto al   pasado resulta tan ajena al pensamiento occidental que no se podría inventar un   ejemplo convincente en el contexto social acostumbrado del filósofo y sus   lectores. El otro ejemplo que cita refiere a un creyente religioso que, después   de escuchar que se ha accidentado el barco donde viajaba su hijo, reza para que   no le hubiese pasado nada -otro contexto que refiere a lo que se puede   considerar una mentalidad 'pre-moderna', de todos modos no una mentalidad   'científica'. Sea que hubiesen sido escogidos con esa intención o no, estos   ejemplos sugieren que hay vínculos entre el concepto'filosófico del pasado que se maneja y la estructura social de la sociedad donde es manejado.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">En las sociedades ágrafas no hay una   distinción clara entre 'historia' y 'mito' (siendo esta distinción misma una   invención occidental y mayormente moderna). Ambos géneros tratan de relatos   sobre el pasado. Las teorías occidentales del mito suelen tratarlo como 'historia   oral bastarda' -por ejemplo, Therese Bouysse-Cassagne acerca del mito de Tunupa   (donde la deidad es arrojada al lago Titicaca amarrada a una balsa, que choca   contra una peña y abre el río Desaguadero) como recuerdo de la apertura   histórica del Desaguadero, que ocurrió unos 250 años antes del inicio de la era   cristiana (Bouysse-Cassagne 1988:82). Esto no explica, empero, por qué hay que   recordar el acontecimiento, y mucho menos por qué es atribuido a tal deidad o   tal choque. Otra teoría es la funcionalista: el mito como 'carta social', es   decir, algo que explica o justifica lo que ocurre en el presente (por qué hay   noche y día, por qué la gente envejece y muere, por qué los jefes proceden de   cierto clan y no de otro...). Típicamente, esto ocurre a través de un quiebre:   antes no hay muerte, trabajo o lo que sea, pero luego alguien comete un error   (desobedece un mandato u olvida cumplir con un deber) y entonces hay una   transición catastrófica y se pasa al estado de cosas actual que tiene que ser   aceptado sin remedio. Cuando la gente cuenta un mito lo hace con referencia a   una situación actual y suele sacar moralejas diversas (muchas veces tratando su   situación personal; un mito puede dar para varias moralejas<sup>6</sup>,   pero esto tampoco basta para explicar por qué se suele incluir tantos   acontecimientos contra-naturaleza y fuera de la experiencia normal en los   mitos.<sup>7</sup> La Historia, entonces, viene a ser un avance frente al mito desde ambas   perspectivas; en vez de versiones distorsionadas llenas de elementos 'sobrenaturales'   (el purgar éstos es otra obsesión occidental) hay versiones fidedignas y   científicas y en vez de justificaciones ficticias de las instituciones sociales   hay explicaciones igualmente científicas y analíticas del surgimiento de las   mismas. El fin de justificar las instituciones y así conseguir que la gente se   someta a ellas suele estar disfrazado en esta empresa; incluso puede ser que el   fin explícito sea inducir a la gente a dejarse someter. De todos modos, es   evidente que hay coincidencias en los espacios sociales ocupados por el 'mito' y la Historia y ciertos fines comunes, aunque las formas sean diferentes.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">El mito es propio de sociedades   ágrafas y de espacios orales dentro de sociedades con escritura<sup>8</sup>,   mientras la Historia corresponde a la escritura. Es evidente que donde los   únicos registros del pasado son orales, el pasado (en el sentido del registro   que se posee del pasado) va a cambiar cada vez que muera un viejo y se   transformará por las habilidades verbales y narrativas de cada generación,   situación que se acerca a la posición anti-realista, mientras que cada vez que   aparezcan registros escritos y estos sean conservados, el pasado tenderá a   reificarse y se acercará a la posición realista. Pero, ¿la escritura es   realmente más confiable que la memoria viva? O, para expresarlo de otra manera,   cuando Kanoo Sonthal, el rebelde analfabeto capturado por los británicos en   1855, dijo que recibió órdenes en un libro cuyas páginas estaban en blanco y   que cayó del cielo, ¿esas páginas estaban todavía por escribir (con la versión   de los mismos rebeldes sobre su rebelión)? ¿O es que eran páginas que portaban   la versión gubernamental de los hechos y que por acción divina habían sido   borradas? ¿O representaban una versión totalmente abierta, para ser llenadas por cada uno según lo que le pareciese?</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"><b>Lo escrito y lo no-escrito</b></font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Los historiadores llaman 'fuentes   primarias' a los documentos (y ocasionalmente otros tipos de registros)   producidos inicialmente con algún fin puntual, que después pueden servir como   material para construir una 'fuente secundaria', es decir, un relato   explícitamente Histórico. Pueden ser suplementadas con otros tipos de fuentes,   iconográficos, materiales, orales... pero donde los documentos escritos están   totalmente ausentes, se entra al terreno de la 'prehistoria', que corresponde a   la arqueología, apenas complementado por algunas fuentes orales. La Historia entonces es escritura.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Hasta en las sociedades con los   niveles más elevados de alfabetismo, no todo el mundo escribe y tampoco se   escribe todo. Los primeros registros escritos que se encontraron en el Viejo   Mundo tratan de registros administrativos (el contenido de depósitos...),   pronunciamientos oficiales (proclamaciones de reyes, tablas de leyes...) y   enunciados religiosos (plegarias o dedicaciones, consultas a oráculos en la   cultura Shan en la China). Hay una relación entre el nivel de oficialismo y la   durabilidad del material ocupado -sólo los pronunciamientos de gobernantes   poderosos llegan a ser grabados en piedra, por lo general- y son raros los   contextos arqueológicos donde se llega a conservar documentos evanescentes como   las cartas y los contratos de gente ordinaria de las épocas helenísticas y romanas que han sido encontrados entre las arenas del desierto en Egipto.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">La restricción del conocimiento de   la escritura a unos pocos podía ser combatida en parte con la existencia de   escribidores de cartas y escribanos públicos, pero hay una correlación   constante entre posición social y producir y dejar documentación: mientras más   baja es la posición en la jerarquía social, es menos probable que se produzcan   muchos documentos y que éstos, una vez producidos, sean conservados. Se guarda   las cartas de un René Zavaleta, pero no de un Gregorio Condori Mamani (en caso   de que Gregorio hubiese conseguido que alguien se las escriba siquiera). Por lo   demás, a partir del siglo XX, el teléfono ha tomado en gran medida el lugar de   las cartas y casi nadie, aparte de algunos investigadores policiales, se   interesa por grabar llamadas telefónicas. Así, una gran cantidad de información   sobre la vida cotidiana, que en siglos anteriores hubiese sido escrita al menos   en parte, se borra de inmediato. La costumbre de llevar un diario íntimo es   casi exclusivamente burguesa y bastante restringida dentro de ese sector; es   más común entre individuos muy obsesionados consigo mismos, como adolescentes o   políticos. De hecho, se puede decir que la propensión de documentar la vida de   uno en cualquier forma (ser fotografiado o retratado...) se relaciona con el   nivel de importancia que la sociedad le otorga a uno y que uno otorga a sí mismo, dos cosas que, aunque no idénticas, están lejos de ser independientes.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">La producción y conservación de   documentos oficiales tiene una correlación directa con el grado de centralismo   y continuidad del gobierno. Por este motivo, los archivos coloniales sobre los   Andes son más amplios que los archivos republicanos, porque había continuidad   en el gobierno español y los expedientes eran mandados a Sevilla o a las   capitales de los virreinatos. Por el contrario, cuando llegó la Independencia,   los funcionarios cambiaban con frecuencia y no tenían interés en conservar lo   que había hecho el gobierno anterior. Cuando no se destruía los documentos   intencionalmente para encubrir fechorías (como pasó últimamente con los papeles   sobre el caso Huanchaca), se los usaba para limpiar fusiles en algún conflicto   o hasta se los vendía para ser utilizados como envoltorios de mercancías.   Cuanto menor es el grado de fiscalización, menos se registra los ingresos o los   gastos, o sólo se los registra para fines de un cálculo puntual (como solemos   anotar los precios del aceite, papas y carne en la lista de compras para sumar   lo gastado y averiguar que el cambio es correcto, pero luego se bota el   papelucho). Es frustrante para los que quieren estudiar las haciendas andinas   comprobar que, al parecer, su contabilidad se llevaba de manera parecida, es   decir, apenas se anotaba y, cuando se lo hacía, era sólo para ver cuánto había   disponible en ese momento y no se guardaba el registro. Incluso cuando se   produce documentación de contabilidad, muchas veces esta es intencionalmente   falsificada con fines de reducir los impuestos a pagar (o evitar que el dueño se dé cuenta de la peculación del dependiente).</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">La existencia y el contenido de   archivos jurídicos o policíacos, que pueden proporcionar información   interesante sobre la delincuencia y los conflictos, varían mucho según el   sistema jurídico en cuestión (Rude comenta que, pafa el siglo XVIII, los   archivos franceses son mucho más interesantes que los ingleses porque los   primeros llevaban a cabo largos interrogatorios mientras los segundos se   preocupaban por mantener la inocencia del acusado hasta que se comprobase su   culpa y evitaban tácticas que podían conducir a la autoinculpación) y el grado   de 'litigiosidad' (propensión de proceder según juicios formales versus   arreglos 'fuera del juzgado' de todo tipo) de la sociedad o el grupo social   bajo estudio. Además, se debe tomar en cuenta que nadie (ni los acusadores ni   los acusados) declara la verdad en un juicio -no sólo obvian la verdad objetiva   (si es que existe tal cosa) sino que hasta en términos de su propio concepto de verdad presentan una versión sesgada.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Hay muchos campos de la vida   cotidiana que quedan fuera del interés oficial que podría conducir a   documentarlos. Cuando hay interés oficial por imponer la ortodoxia religiosa,   se puede encontrar datos sobre las prácticas heterodoxas que eran perseguidas,   mientras que, cuando hay libertad del culto, ya no interesan mucho para las   formas de adoración popular.<sup>9</sup> En la Bolivia de hoy, casi todos registran el nacimiento de sus hijos, porque   cada vez hay que presentar el certificado de nacimiento, pero sólo los que se   casan por la ley apareceran después en la Historia (aparte del hecho de que el   matrimonio legal tiene lugar después de iniciada la unión, a veces mucho tiempo   después). En el caso del campo, la gente sólo se molesta en registrar una   defunción cuando se espera alguna querella sobre la herencia. Peor todavía,   dado que el divorcio cuesta plata, la mayoría de los separados que contraen una   segunda unión (o una tercera...) quedan dispensados del divorcio con nupcias   formalizadas; por lo tanto, los registros oficiales mostrarán un país mucho más   fiel a la monogamia vitalicia católica que lo que es realmente el caso. En   suma, los registros escritos tienen un sesgo hacia los grupos de estatus más   elevado, hacia las formas ideales u oficiales de la organización social, y   pueden incluir formas de desviación social consideradas dignas de represión o crítica pero no las que son toleradas, ignoradas u ocultas.</font></p>     <p align=justify><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"><b>La Historia como ciencia ficción</b></font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">La ciencia ficción es un género literario   popular que ha cobrado vida en el curso del siglo XX (aunque algunos identifican proceres   anteriores, por ejemplo Cyrano de Bérgerac, que cuenta sobre un viaje a la luna con la ayuda de botellas de rocío   que, siguiendo la naturaleza del mismo, se elevan hacia el sol junto con la persona que las porta). La mayoría   de los escritores en este género son anglosajones, aunque hay CF rusa, pero (a diferencia de las novelas   rosas o policíacas) ha tenido poco desarrollo en los países latinos. El marco narrativo de una novela de CF suele   ser un relato sobre 'el futuro', a veces ubicado dentro de unas décadas a partir de la fecha de escritura,   otras veces en un 'futuro' lejano sin fecha específica. Sobre todo en el primer caso, los autores pueden   hacer un intento de predecir con algún grado de seriedad las consecuencias de cierto desarrollo, a veces con   fines de mostrar resultados positivos y otras de advertir sobre consecuencias   maléficas.&quot;' Los aficionados suelen dividirla en CF 'dura', que enfoca la   tecnología, y CF 'suave' que enfoca cuestiones sociales e   incluso, como en una novela convencional, los personajes y sus relaciones, mientras en la CF dura las máquinas tienden a ser las protagonistas principales.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">En los años 1930s y 1940s la CF dura   dominaba y era frecuente que el protagonista sea un científico innovador. Durante la Guerra Fría,   no era raro el tema del conflicto con 'aliens' que por definición eran malévolos y buscaban el exterminio   de la raza humana que tenía que responder con la misma moneda. Resulta notable que aunque esto ya   no es aceptable en la CF escrita, sigue siendo el tema más común en las películas Hollywood de CF, sea   en su forma más simplista ('Día de la Independencia', cualquier número de versiones de 'Alien'...) o   ligeramente más sutil en la forma de un conflicto entre grupos humanos y sus aliados 'buenos' y   'malos' (Guerra de las Galaxias). En la CF escrita, este tema fue aniquilado por 'The forever war' (La   guerra de siempre) de Joe Haldeman, una novela anti-guerra publicada en 1978   que presenta un conflicto irracional e inhumano contra unos 'aliens'   estereotipados que son presentados en la propaganda oficial   como muy feos, brutales, dispuestos a violar a las mujeres, etc. aunque de hecho nunca se llega a   tener contacto real con ellos sino que se les destruye desde enormes distancias. No es casual que este   libro saliera después de una amplia agitación en los Estados Jodidos en contra de la guerra de Vietnam y cuando la Guerra Fría estaba entrando en su última época activa.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">A partir de los años 1970, la CF   suave ha predominado y el género ha adquirido mayor calidad literaria. Aparecieron más libros   que trataron de describir las culturas de 'aliens' de forma simpática y mostrarlos en una interacción más o   menos fructífera con los humanos, o representar (por ejemplo) una confederación de planetas o sistemas   solares habitados por varias especies inteligentes, siendo los humanos sólo   una de ellas y por lo general no la más avanzada ni bienintencionada (aunque a   la vez suele persistir alguna otra especie   totalmente malvada). Se describe especies donde las hembras salen al espacio   en vez de los machos (por ser éstos demasiado agresivos), donde hay tres sexos   en vez de dos, donde los arreglos familiares no son nada   parecidos a la familia nuclear parsoniana... En la vertiente tecnológica,   destaca el subgénero cyberpunk, cuyo fundador y todavía uno de sus mejores exponentes es William</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Gibson, ubicado unas décadas en el   futuro cuando todo el mundo estará en el Internet mientras la violencia social,   la drogadicción, la pobreza y el dominio japonés se hayan ampliado igual que la   autopista informática. Hasta los años 70, se solía contrastar las utopías   -futuros ideales, aunque la Utopía original de Tomás Moro no estaba ubicada en   el futuro sino en un lugar contemporáneo pero lejano- con las distopías,   futuros horrendos (por ejemplo, Un mundo feliz de Aldous Huxley, o 1984 de   George Orwell), pero en la actualidad se ha abandonado esta división entre lo   blanco y lo negro. Se debe notar que las utopías y distopías solían ser obras   escritas con intenciones explícitas de crítica política y social, y sus autores   eran literatos conocidos por su ejercicio en géneros convencionales que echaron   mano de la ciencia ficción para expresar opiniones ideológicas que no hubieran cabido en una novela o ensayo convencional.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Lo mismo se puede decir de la CF que   no presenta una intención explícita de crítica social: estas expresiones   literarias son proyecciones, más o menos inconscientes, del contexto social   contemporáneo de sus escritores -y de sus lectores, siendo un género popular   con muchos lectores aunque casi nunca gana premios literarios. En principio, se   observa el etnocentrismo y superioridad de raza que casi no se cuestionaba   entre los anglosajones, mientras en las últimas décadas los escritores y   lectores están enfrentando un mundo pluricultural donde los blancos europeos   ya no pueden presumir de un dominio automático o de tener la cultura más   civilizada, aunque siguen existiendo los enemigos no-europeos como Saddam   Hussein. Antes, el científico era un héroe indudable; ahora se considera que la   invención de una nueva tecnología puede proporcionar nuevas oportunidades pero   también se enfatiza los peligros de trastornos ecológicos y conflicto social   que no pueden ser solucionados fácilmente a través de las máquinas. La figura   del inventor ha desaparecido para ser reemplazada por la de los usuarios; el   nuevo héroe tecnológico es el hacker, el empírico marginal que viaja por los intersticios de la Web.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Otros cambios se comparten con otros   géneros populares como las novelas policíacas, por ejemplo mayor número de   protagonistas femeninas y personajes con esquemas familiares no-convencionales.   Tampoco es casual que los mismos cambios hayan aparecido en la Historia -más   estudios sobre grupos no-europeos, enfoques 'desde abajo' en vez de 'desde   arriba', mujeres y obreros en vez de políticos y descubridores, e intentos de   complejizar los esquemas analíticos. Estos impactos han sido mucho menores en   el cine comercial de CF, donde Hollywood domina el mercado global y la   incidencia de otros productores es mínima, mientras el público de estas   películas parece asistir para ver los efectos especiales y descuida el aspecto   ideológico.&quot; El etnocentrismo y xenofobia abiertos ya son poco comunes en la</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">CF escrita, pero el dominio   anglosajón persiste en la forma de ser fuente mayoritaria de producción y, por   lo tanto, fuente de definiciones de las convenciones del género. Una cultura   'buena' ya no es necesariamente una de blancos europeos, pero sí una que   presenta los rasgos que los blancos europeos de hoy aprueban, como el   individualismo liberal y la tecnofilia responsable. La teocracia, por ejemplo,   sigue siendo un típico rasgo de malvados, como también sociedades   anti-individualistas, al estilo de lo que ya no está de moda llamar las 'totalitarias'.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">La Historia es, y ha sido, algo que   se produce en muchas partes, y no es tan obvio de dónde proceden sus   convenciones dominantes en la actualidad. La tendencia a utilizar el   Estado-nación como unidad de análisis (no obstante las consecuencias muchas   veces anacrónicas) la divide en una multitud de subdisciplinas y estas   Historias nacionales, producidas en cada país sobre ese país, son más   consumidas por el público en general, a través del sistema escolar y por   lectores no-académicos en su tiempo libre. Subdisciplinas como historia   económica que no suelen limitarse a una sola nación, ni siquiera a un grupo de   naciones, generalmente son consumidas por otros especialistas. Algunos   historiadores académicos producen libros, no siempre escritos con fines de   popularización, que alcanzan un lectorado amplio y, por lo tanto, influyen en   varios países, pero ellos suelen proceder de los centros de la academia europea   o estados jodidense: por ejemplo, Bárbara Tuchman (EE.JJ.), Eric Hobsbawm (Gran Bretaña) o Emmanuel Leroy Ladurie (Francia).</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Los nuevos movimientos en la   Historia también suelen originarse en estos centros y aunque pueden incluir a   académicos de origen no-europeo, por lo general ellos residen en el Norte o han   estudiado allí. En los años 1980, se comentaba en Inglaterra que la reacción de   la academia Histórica allí frente a los estudios subalternos, escuela Histórica   oriunda de la India (y por lo tanto fuera de este círculo mágico) era   básicamente de ignorarlos (al polemizar con alguien se admite su derecho a   entrar en el debate). Creo que la posterior aceptación de esta corriente en la   academia no es independiente de la contratación de algunos de sus exponentes en   universidades metropolitanas (Gyan Prakash es catedrático en Princeton, EE.JJ.).</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Al igual que el mismo concepto de   Estado-nación, entonces, se puede sospechar que las convenciones fundamentales   e implícitas que gobiernan la producción de lo que puede ser admitido como   Historia provienen de la cultura occidental. Me parece muy significativo al   respecto el ensayo de Ranajit Gupta, fundador de la mencionada escuela de   estudios subalternos, sobre 'La prosa de la contrainsurgencia'. Comenta   diversos grupos de estudios sobre rebeliones campesinas en la India: los   relatos de testigos presenciales (funcionarios administrativos o militares   coloniales, casi siempre; los mismos rebeldes no llegaban a escribir sus   memorias); los relatos de historiadores profesionales coloniales; y relatos de   historiadores modernos supuestamente poscoloniales, sobre todo marxistas. Es   evidente que ninguno llega a representar el punto de vista de los mismos   rebeldes, pero se nota que para Gupta el que sale mejor parado, menos   distorsionado, frente a la ideología rebelde (que se destaca por su contenido   religioso que, como ya dije, es una forma de pensar el mundo opuesto a la   intelección occidental) es el viejo historiador colonialista; para el   administrador colonial esta ideología es también real, pero tiene que ser   rechazada como 'fanatismo', mientras para el marxista es 100% falsa conciencia   e incluso algo inventado por la vanguardia revolucionaria (los líderes de la   rebelión) para animar a sus seguidores, cuyo estado atrasado requería de tales   artilugios porque todavía no habían llegado al nivel en que podrían entender directamente un discurso sobre la lucha de clases.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Es decir, incluso para un   historiador que se interesa por los puntos de vista de los oprimidos como   Gupta, es el intelectual del establishment decimonónico, sin duda un abanderado   de la racionalidad y los ideales de la Ilustración, que mejor cumple con las   convenciones de un relato Histórico válido. Estas convenciones refieren a temas   como qué tipo de 'fuentes' son admisibles, cómo se debe cotejar o interpretarlas,   el peso relativo que se debe dar a diferentes tipos de datos y las deducciones   o relaciones permisibles y no permisibles que se puede proponer en base a   ellos. Intervienen en esto diversos factores como las ideas que el/la   investigador/a tiene sobre las motivaciones humanas y sus causas básicas, o qué   grupos sociales existen en la sociedad y cómo se relacionan entre ellos, que no   se agotan con el marco teórico declarado (si lo hay) del estudio en cuestión.   Una gran parte procede del ambiente social más amplio donde él o ella vive y   trabaja; en otros casos, se debe a un impulso político o propagandístico ajeno   al contexto histórico tratado. Es en este sentido que en el mismo estilo en que   el/la escritor/a de ciencia ficción proyecta su ambiente contemporáneo hacia un   'futuro', el/la historiador/a proyecta el suyo hacia un 'pasado'. Es por este   motivo que cada generación siente la necesidad de escribir nuevas Historias de   la antigüedad clásica o del Incario, incluso cuando no han aparecido nuevas   fuentes significativas, porque las proyecciones de una generación atrás ya no responden a las preocupaciones de hoy.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Parte de la construcción de la   Historia es el nombramiento de fechas claves o, en palabras de René Zavaleta,   'momentos constitutivos'. Esto también forma parte del nacionalismo, ya que   éste suele establecer ciertas fechas (la declaración de independencia   política, sobre todo) junto con ciertos protagonistas como emblemáticos y   dignos de celebración. Es cierto que hay escuelas historiográfícas, como la de   la revista Anales asociada con Braudel y la teoría de la longue durée (plazo   largo) que se alejan de esta construcción, pero sigue dominante en muchas   presentaciones dirigidas al consumo extra-académico y en Bolivia, incluso en   textos académicos. Tales momentos, al igual que los momentos de quiebre en los   mitos, establecen una línea definitiva entre un 'antes' y un 'despúes', mientras que en la vida real, no hay más que una maldita cosa tras otra.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Claro que se establecen momentos, en   la vida individual o comunal, que la dividen en períodos con características   distintas, pero es de notar que (al menos al nivel de la vida individual) esto   se logra netamente a través de operaciones rituales, principalmente los conocidos   'ritos de paso' que señalan el paso de niño a adulto, de soltero a casado, y   así sucesivamente. Los que actualmente viven los acontecimientos históricos no   los viven como un quiebre entre mundos diferentes. De un lado, suelen   interpretarlos en términos de lo ya conocido (es evidente que los andinos no   se daban cuenta de lo que representaba la aparición de Pizarro y compañía, sino   que los veían inicialmente como otra facción más en las luchas existentes,   mientras los conquistadores entendían la Conquista del Nuevo Mundo como una   continuación de la Reconquista de España, como se demuestra en las   calificaciones iniciales de los templos andinos como 'mezquitas', o sea, lo que   resumía el concepto 'sitio de culto no-cristiano' para ellos). De otro, incluso   cuando algunos actores sí creen que están imponiendo un quiebre, los cambios   revolucionarios tardan en llegar a toda la sociedad y, en varios casos, las   elites establecidas eventualmente logran mantener su posición bajo otros   nombres u otros puestos. El proceso de cambio que permite que ocurra el   acontecimiento luego entendido como 'momento constitutivo' empieza antes y   termina después. Una ley es promulgada en una fecha dada, pero tarda en ser   implementada y producir cambios permanentes que luego la consagran como un   decreto fundacional. Con referencia a los procesos de cambio económico y   tecnológico, resulta casi imposible inventar un momento constitutivo   convincente: no hay una fecha precisa que represente el inicio de la Revolución   Industrial, no obstante la posibilidad de ubicar la primera vez que se instaló   un telar mecánico o se viajó en ferrocarril. Las fechas que se suele elevar   como representantes de momentos constitutivos corresponden a cambios de dominio   político titular o la proclamación de cambios institucionales significativos,   o sea, elementos netamente ideológicos o superestructurales. De allí se deduce   que, si se mantiene la creencia en el significado de un momento específico es   porque se acepta la perspectiva ideológica que lo ha establecido; y si se   rechaza tal momento para reemplazarlo por otro, es porque se propone o apoya   otro proyecto político-ideológico opositor. El rechazo general de tales   momentos, evidentemente, representaría también un proyecto ideológico; la   cuestión es, <sub>6</sub>seria   simplemente otro más de los mismos? ¿O sería un proyecto totalmente distinto, quizás ni siquiera un 'provecto' como tal?</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"><b>Usos y abusos de la historia</b></font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Respecto a la historia andina   (específicamente, la incaica), Tom Zuidema y sus seguidores son los que han   argumentado con más fuerza que los Inca tenían un concepto de la historia   diferente a la de los españoles (y, por extensión, a la de los europeos en   general). Se argumenta, por ejemplo, que la supuesta dinastía incaica no   refiere a una sucesión de reyes históricos sino a los ancestros que   representaban los grupos de parentesco existentes. La personalidad y hazañas   atribuidas a cada uno de estos reyes tienen que ver con la posición del grupo   en cuestión en la división del trabajo social y el poder político, dentro del   Tawantinsuyu, inmediatamente antes de la Conquista. Se argumenta, en contra de   autores como Conrad y Demarest (1984/1988), que las panacas reales no aparecían   una tras otra conforme sucedía cada Inca sino que siempre existían en número de   doce. Considera que este número cargado de valor simbólico (como múltiplo de   dos, tres y cuatro, otros números que figuran cada vez en distintos contextos   andinos) y su relación con la distribución territorial de los grupos en   cuestión y sus deberes rituales y sociales, está demasiado bien integrado en la   organización social en general como para ser una mera casualidad del momento en   que llegaron los españoles, habiendo sido antes siete o diez según los soberanos   reinantes hasta la fecha. De la misma manera, considera que la batalla donde   Pachacuti venció a los chancas, que los autores historicistas asumen como el   momento constitutivo que inició la expansión incaica y hasta le otorgan la   fecha de 1438, es un evento mítico que representa la fundación del orden en   términos de un 'pasado social' y no tiene que ver con los chancas históricos,   que habitaban en Andahuailas, aunque puede representar algunor elementos de   organización social que los incas heredaron del imperio de Huari (Zuidema   1989:204-8) En suma, la 'historia' incaica, aunque pudiese incluir personas que   tenían una existencia histórica real, era más bien un conjunto de relatos para   comentar, explicar y justificar la estructura social y las jerarquías   existentes. A mi parecer, esta posición ha sido exagerada por autores como   Ziolkowski (1996), que la representan alegando que los Incas realmente   desconocían hasta el pasado reciente y que todo lo que contaban sobre el   Tawantinsuyu era una invención, en vez de percibir que no quiere decir que los   Incas no hubiesen existido como personajes históricos sino que lo que ellos   relataban sobre el pasado no se basaba en el mismo concepto del pasado que tenían los europeos.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Se comenta también que, aparte de   los registros puramente verbales (cantares, recitaciones...) del pasado, los   Incas habrían poseído kipus que servían para relatar el pasado y también alguna   clase de tablas pintadas (de las cuales no ha sobrevivido ejemplar ni   representación alguna, así que no se sabe cómo eran); pero los kipus y tablas   al parecer no eran representaciones directas, sino ayudas de memoria para las   personas que los 'leían' (recitaban).<sup>10</sup> Todos estos registros parecen haber estado sujetos a los requerimientos de las   personas vigentes en el poder, de ajustar sus cantares y recitaciones a   ensalzarse a ellos mismos y denigrar o eliminar a sus rivales. Aparte de quemar   o destruir los kipus y tablas, también se habría presionado a los guardianes   para ajustar lo que expresaban de memoria, cuando no matarlos y así eliminar de   modo tajante el recuerdo inaceptable. Este uso del pasado no es nada diferente   en el fondo de lo que hacen los gobiernos modernos, por ejemplo el gobierno   japonés que insiste que los textos escolares no deben mencionar acontecimientos   como la masacre efectuada por los japoneses en la ciudad china de Nanjing y   persigue a docentes que tratan de reemplazar esta historia oficialmente purgada con versiones que ellos consideran más justas.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Esta selección y control, por   supuesto, son siempre más obvios en textos Históricos financiados por  el   Estado, entre los cuales figuran los textos escolares para la educación fiscal.   Es notable que los textos escolares bolivianos no hayan asimilado nada de los   estudios recientes de etnohistoria sobre los Incas y que sigan reproduciendo una   versión 'mitológica' donde, aparte de Atahuallpa, los únicos reyes Incas   mencionados son Manco Capac y Mama Ocllo, figuras que hasta los más empecinados   en defender la historicidad de la dinastía incaica tienden a considerar como   míticas; por lo demás, la descripción de la sociedad incaica es tan esquemática   e idealizada que avergonzaría a Garcilazo de la Vega. No queda claro hasta qué   punto las tradicionales orales actuales que se puede recoger en el área rural   sobre los Incas están influenciadas por la re-oralización de estas versiones   diseminadas en el ciclo básico de la educación formal o si realmente tienen   una existencia independiente de la escuela. Es cierto que antropólogos y   historiadores prefieren la segunda alternativa, que parece más 'auténtica', y   prefieren descartar la primera posibilidad. Un colega peruano causó mucha   ofensa en la conferencia de una antropóloga norteamericana, conocida por sus   investigaciones en el Cusco, cuando dijo que si los habitantes de la comunidad   estudiada decían ser descendientes de los Incas, era porque eso es lo que se   enseña a todos los peruanos en el ciclo básico. A él también le habían enseñado   lo mismo, sólo que por ser hijo de judíos europeos inmigrados al Perú en su   caso no hizo mella. La idealización de la sociedad prehispánica, y de los   considerados como sus herederos, persiste entre muchas capas de la sociedad, sobre todo en aquellas</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">con inclinaciones indigenistas.   Igualmente, he encontrado oposición entre algunos universitarios por haber   dicho que el Incario era una sociedad de clases (no puede ser, era una sociedad   libre e igualitaria...) o por haber mencionado las 'bajadas' de la Ceja a la   ciudad de La Paz que Tupaj Katari realizaba en notorio estado de ebriedad durante el cerco de 1781 (un héroe de la liberación indígena no podía andar</font> <font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">borracho).</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">En la práctica, hay una   representación generalizada de la historia andina que es notablemente   'mitológica' en el segundo de los sentidos mencionados arriba (la   interpretación funcionalista: el mito como constitución social). El Mito de la   Conquista presenta una estructura mítica clásica, la de la Edad de Oro (en este   caso, el Incario) seguida por el quiebre mítico donde los seres humanos cometen   algún acto imperdonable, y la llegada del mundo de hoy con todas sus taras. El   mito sirve para explicar por qué existen estas taras y también nos enseña que   el pecado humano las ha creado y, por lo tanto, no vamos a poder salvarnos de   ellas. Las taras específicas en este caso son la estratificación social, la   desigualdad y la discriminación; por tanto, es una deducción correcta que no   debieron existir clases sociales antes de la Conquista porque el encuentro de   Pizarro y Atahuallpa fue lo que les trajo de golpe a los Andes. Ese encuentro fatídico introdujo la división en   Mistis e Indios en el mundo andino, división que desde entonces ha permanecido inalterable y es la fuente de la   pobreza, la corrupción política, la exclusión social... Mientras hasta mediados del siglo era más común   describir esta fractura insuperable en términos raciales, hoy en día se habla del 'colonialismo interno' y   similares, pero el fondo es el mismo.<sup>11</sup> Como dice Gose:</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">...sugiere que un encuentro   primordial entre el Español y el Indio sigue hasta hoy, y utiliza esta imagen   de la conquista como vehículo mítico para ayudar en la conformación de las   relaciones sociales modernas...evocando la conquista española como un acto primordial de violencia creativa y clarificadora.'<sup>12</sup></font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Esta visión mítica se encuentra   tanto en la base implícita de la mayor parte de la ciencia social sobre los   Andes como expresada en las interacciones diarias y las opiniones no-reflexivas   de la gente común. En adición, la estructura mítica de la 'Edad de Oro' es   bastante adaptable, como se ve actualmente con el auge de la 'perspectiva de   género' donde se atribuye una perfecta igualdad de los géneros (la famosa   'complementariedad') al mundo prehispánico. Las desigualdades de género que se   puede observar en las comunidades rurales de hoy se deben, otra vez, a la   intervención pecaminosa de los españoles (y sus sucesores como El Capitalismo   -versión que nunca pierde contundencia-, El Imperialismo -versión corriente   hasta los años 1980- y La Globalización -versión actual). Es dudoso si una   versión que intenta ser más fiel a los 'hechos' del pasado precolombino sea   igualmente útil dentro de la estructura social y, por lo tanto, se puede dudar   si lograría desplazar a este mito tan enraizado. El hecho de que el mismo mito   satura tanto las concepciones no-reflexivas de la vida común como comentarios   intelectuales refinados sobre lo mismo, y de que pueda ser manejado por los que   se consideran políticamente de derecha y también por los de izquierda, señala   que el uso (o abuso) de la Historia y los modos de ajustaría a la realidad   política, pueden ser mucho más amplios y sutiles que la simple incineración de los kipus o la censura de textos escolares.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">El hecho de ubicar este origen de la   actualidad social en el pasado, que por definición no puede ser cambiado, lo   presenta efectivamente como algo insuperable, a diferencia de una explicación   sincrónica en términos de aspectos contingentes que podrían ser susceptibles a   la acción social en el presente. Es habitual criticar a la escuela   funcionalista de la antropología social británica por descartar la historia,   pero si uno lee sus textos fundadores resulta que no estaban rechazando la   historia como tal sino las explicaciones históricas que eran casi universales   en el siglo XIX y consistían en dar por supuesto que el por qué de un hecho   social tenía que encontrarse en el pasado; si se desconocía el pasado concreto   del grupo social en cuestión, entonces se lo inventaba.<sup>13</sup> Radcliffe-Brown, Evans-Pritchard y compañía no rechazaban la historia como tal   sino las proposiciones históricas en ausencia de datos que las comprueben y   argumentaban además que aunque se compruebe que los orígenes del elemento   cultural X pueden ser ubicados en los acontecimientos históricos del siglo Y, esto en sí no basta para explicar por qué el elemento cultural sigue vivo hoy.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Después de la Conquista, el otro   hecho histórico que se asume como fundamental en Bolivia es la Revolución   Nacional de 1952. Un campesino yungueño me resumió la historia del país en los   siguientes términos: primero llegaron los españoles e impusieron los patrones y   el cristianismo (antes la gente sólo adoraba a los achachilas y la Pachamama),   después hubo la Reforma Agraria y desaparecieron los patrones. Al parecer no   había otros acontecimientos significativos entre 1532 y 1952. Los historiadores   estarían de acuerdo con mi informante en que 1952 marcó una transformación   fundamental del país, a la vez que suelen considerar que la época iniciada en   esa fecha llegó a su fin en 1985. En particular, para los izquierdistas, la   derrota de la marcha minera en Calamarca en 1986 vino a ser la Cajamarca del   movimiento proletario en Bolivia. Y esta derrota se debe netamente a la falta de una perspectiva histórica adecuada:</font></p>     <p align=justify><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">De hecho, nunca hay porvenir sin una   lectura propositiva en el presente de los signos del pasado... El pasado   siempre ha sido una fuerza productiva de la práctica y con mucha más razón para   las clases subalternas cuya consistencia histórica de su autonomía se funda en   su capacidad de producir una narración historizada de sus acciones. Pero la   lectura que del pasado harán los mineros en 1986, será una lectura agotada,   urdida en los vericuetos del acatamiento de la dominación.<sup>14</sup>Luis   Tapia considera que 'el núcleo político del MNR' comparte este 'relato del   agotamiento del modelo y proyecto del 52' a la vez que «e.n la versión   neoliberal dura...no hay historia...el neoliberalismo quiere que el tiempo de   la sociedad se concentre en el presente y los horizontes del futuro, que son   los de inversión de capitales...el discurso neoliberal no tiene historia, a no   ser para negarla, porque se constituye en torno a un esquema doctrinal   ahistórico o atemporal, válido para todos».<sup>15</sup> También sostiene que hay «otras cosas que el neoliberalismo y la oligarquía necesitan que no se olvide: la tradición de servidumbre,</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">subordinación y   sometimiento. Un modo de darle continuidad es, precisamente, desorganizando la   historia y la memoria...las imágenes de libertad, autonomía y dignidad son   posibles a partir de un tiempo vivido como historia...desorganizar   y destruir el pasado de los demás es reeducarlos en la servidumbre».<sup>16</sup> Es decir, los dominantes suelen construir un pasado que apoya sus intereses e   ideologías en el presente y esto siempre incluye una   censura selectiva (cuando no la invención definitiva) de los contenidos de ese   pasado. Se supone que los elementos censurados serían los que podrían apoyar a   la 'libertad, autonomía y dignidad' de los   subalternos, a la vez que, si se quiere que se recuerde la tradición de servidumbre, habrá que preservar los elementos que la apoyan.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Entonces, no se trata de   destruir la historia sino de darle un trato selectivo. Además, no se explica cómo se desorganiza o destruye el   pasado de los demás, si es a través de la censura de textos de difusión masiva como los escolares (¿se   observa cambios y borrones masivos en los textos escolares después de 1985?), la destrucción de archivos   como en el caso Huanchaca -pero esos documentaban las fechorías de la elite, no las hazañas colectivas   de las masas- o la diseminación activa de las nuevas versiones 'desorganizadas'   del pasado (¿dónde, en qué forma o medios?). En tanto que el pasado de las   masas es la memoria colectiva y no los registros   formales, no se lo puede destruir por simple decreto o deseo político. Es   igualmente posible argumentar que la derrota minera se debió más bien a una   fijación en el pasado, en vez de fijarse en el presente y dirigirse hacia el   futuro: los que recuerdan el pasado serán condenados a repetirlo y, para los oprimidos, esto significa repetir las derrotas y la represión.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">En ausencia de ejemplos   concretos de Historias que sirvan a cierto grupo social (sea el de los que ejercen la dominación, o de los que   quieren liberarse de ese ejercicio) es difícil saber qué elementos, según los autores citados,   corresponderían a cada objetivo político; por ejemplo, qué narración historiada hubiera conducido a la victoria   minera en Calamarca en vez de su derrota. Me pregunto si fomentar el recuerdo de la servidumbre hace que   sea vista como algo inevitable, natural, dando la impresión de que es vano intentar resistir -entonces,   los dominantes van a propagar esos recuerdos- o si Tapia considera que e! neoliberalismo intenta borrar   tales recuerdos porque más bien fomentan la rebelión. De hecho, hay discursos neoliberales que buscan   presentar varios aspectos del pasado, que otros ven como garantías sociales o señales de seguridad en   la vida, como algo que en realidad era servidumbre, y así justificar la derogación de estas garantías como   una liberación. Este argumento no es exclusivo de los neoliberales de ahora, ha sido usado para justificar   la derogación de varios sistemas sociales en el pasado. Hay que recordar que, en los tiempos de la   hacienda, el castigo más temido por los colonos -peor que los azotes o el encierro- era la expulsión.   Aunque opresiva y dura, la vida en la hacienda era segura y muchos la preferían a la libertad de ser   puesto en el camino y tener que buscarse la vida por su cuenta. Sin embargo, si hoy en día alguien intentara   presentar la hacienda como un sistema paternalista, bueno y seguro, que al final ofrecía mejores condiciones de   vida para los campesinos, sería denunciado como un fascista atávico. La   derecha moderna aboga por una modernización de la agricultura que no permita el   retorno a tales sistemas poco responsivos al mercado,   mientras la izquierda considera que la opresión ejercida por los terratenientes jamás puede ser justificada por la seguridad social recibida a cambio de la sumisión.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Tapia menciona que, aparte   de lo que él denomina la síntesis neoliberal -que ignora el pasado, o sólo lo ve como un obstáculo a superar,   un ejemplo de lo que no se debe hacer- han aparecido otros intentos de síntesis,   siendo uno de los más notables el katarista. Estoy de acuerdo con la   importancia de la corriente katarista y su impacto político en el curso de los   últimos treinta años, pero no considero que «esta síntesis condensa casi toda   la historia de Bolivia».<sup>17</sup> Representa otra selección, para no decir censura, de acontecimientos y   personajes. Comparte con la Historia criolla la Conquista como hecho fundador,   pero luego escoge otros 'momentos constitutivos': la Gran Rebelión de 1780-82   en vez de las guerras de la Independencia y los movimientos de los caciques   apoderados y otros en las primeras décadas del siglo XX en vez de 1952. Es   interesante que, a partir de la década de los 1980, un ala importante del   katarismo (entendido en el sentido amplio) haya seguido el mismo camino que los   políticos oficialistas y sus voceros; es decir, declara que 'el modelo del 52'   ha claudicado, que era equivocado e inválido, y que tiene que ser desmoronado   y reemplazado con algo distinto. En su caso, el blanco específico no ha sido la   industria nacionalizada o el capitalismo de Estado sino el sindicalismo   agrario, presentado como una imposición foránea y mecanismo de manipuleo   político del campesinado. Es cierto que en algunas regiones y algunas coyunturas   ha sido así, pero en otras éste ha sido una expresión orgánica de autonomía   campesina y un instrumento poderoso de movilización. La propuesta de reforma,   en este caso, tiene un cariz arcaizante en vez de modernizante: la   'reconstrucción de autoridades originarias', en torno a argumentos de tipo   culturalista (son 'nuestras', expresan la 'reciprocidad' y otras tradiciones   andinas, no son presas de los partidos políticos como lo son los dirigentes sindicales...).</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Se olvidan otros aspectos de la   historia de estas autoridades, como su subordinación a las autoridades 'mistis'   del pueblo y hasta del departamento (hasta hoy, las autoridades originarias de   Potosí se presentan en la Prefectura para ser posesionadas).<sup>18</sup> El sindicalismo fue utilizado como canal de ascenso social o de acceso al poder   por varios extraños o semi-extraños (residentes urbanos, ex-campesinos, etc.) y   lo mismo pasa con algunos dirigentes de las flamantes Federaciones de Ayllus,   que crean cargos de jerarquía en niveles que no existían antes para ser   ocupados por dirigentes que llegan al puesto debido a sus buenas relaciones con   ONGs o instancias gubernamentales (como la SS. de Asuntos Étnicos) y no porque   gocen de la confianza de las bases. Hay provincias donde la reconstrucción ha   conducido a la desmovilización campesina porque el movimiento se empantana en   peleas faccionales entre los que favorecen 'lo originario' y los que mantienen el sindicalismo.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Con frecuencia, el sindicalismo   representó un cambio de nombre para una organización comunal que seguía   funcionando de la misma manera y no es raro que hoy en día pase lo mismo con la   reconstrucción: otro cambio de nombres por simple pragmatismo, buscando la   fachada que parece más apropiada para relacionarse con el Estado en la   coyuntura. Los sistemas de autoridad tradicional tendían a ser elitistas (sólo   los que tenían recursos por encima del promedio podían asumir los cargos   mayores) y gerontocráticos, dando lugar a un pequeño grupo de ex-autoridades   mayores que mantenían el control político y nombraban a sus sucesores a dedo.   En algunos casos, su renovación (más que reconstrucción) ha pasado por la   adopción de la elección en asamblea, es decir, un mecanismo netamente sindical   y 'foráneo' porque el nombramiento tradicional ya no era aceptable para las   bases<sup>19</sup>.   Claro que también hay casos donde autoridades originarias (las que persisten o   han sido reinstituidas recientemente) representan movimientos orgánicos de base   y participan activamente en movilizaciones, pero insistir en su universal   bondad y superioridad   sobre otras formas de organización comunal es una posición tan ideologizada   como el insistir en la universal bondad del libre mercado o la democracia partidaria.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">No quiero argumentar con esto que   los 'originarios' han sido comprados por el malvado neoliberalismo, o que   representan otra manera en que la infinita astucia burguesa ha logrado absorber   y tergiversar las propuestas populares. En primer lugar, lo que se puede decir   de la similitud entre las actitudes de los del Taller de Historia Oral Andina y   los de Acción Democrática Nacionalista frente al modelo del 52 es que cada   época tiene su Historia, y puede ser que la coyuntura general tenga una   influencia más fundamental en esto que la posición discursiva o política de   cada uno. En segundo lugar, el hecho de que la reconstrucción de autoridades   originarias haya tenido resultados netamente reaccionarios en algunos casos demuestra   que el proporcionar una 'narración historiada de sus acciones' de ninguna   manera garantiza un verdadero progreso o una creciente liberación para las   clases oprimidas. Por supuesto, tampoco demuestra que tal narración historiada   nunca podrá ser fuente de liberación, pero se deduce asimismo que sólo algunas   narraciones serían realmente liberadoras. Notablemente, los nuevos relatos   ofrecidos por los abanderados del indianismo contemporáneo son muy parecidos a   los ofrecidos por la Historia dominante, sólo que en vez de Sucre y Bolivia   tenemos a Tupaj Katari, Bartolina Sisa o Santos Marka T'ula. La principal   diferencia es que Sucre y compañía eventualmente triunfaron, mientras Julián   Apaza y demás terminaron encarcelados y castigados cuando no muertos. Me   pregunto si las alabanzas dirigidas a tales proceres no encierran un doble   mensaje. Superficialmente, se ensalza la rebelión, pero el mensaje 'de fondo   sería que al intentar rebelarse uno termina más jodido que antes, al menos en   forma individual. Bueno, entonces, lo que se necesita es fomentar la mentalidad   del mártir, que no se preocupa de los costos personales si su sacrificio puede   beneficiar a otros. Esta mentalidad ha servido muy bien a la Iglesia Católica   en el pasado y a ciertos grupos musulmanes en la actualidad -y claro, el   catolicismo y el Islam son modelos de liberación y el rechazo a la sumisión   jerárquica...entonces, la imitación de estos modelos de narraciones historiadas   es muy útil si lo que uno busca es sustituir una jerarquía existente con otra. Yo   considero que en el fondo (y a veces también en la superficie) esto es lo que   buscan muchos movimientos que se dicen de 'liberación'. Entonces, ¿cuáles son   los modelos Históricos que podrían servir a fines realmente liberadores? ¿O se necesita algo totalmente diferente que no tenga nada que ver con el pasado?</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"><b>El olvido creativo</b></font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Otro de los hechos sociales que dio   origen a este ensayo fue la contradicción que he   encontrado en los relatos que circulan en   Chulumani sobre la fundación de los sindicatos   agrarios. Las versiones más Históricas -procedentes, como es de   esperar, de académicos nacionales y extranjeros, y   de los vecinos del pueblo, los representantes locales   de la civilización occidental- destacan la   participación de vecinos que se hicieron militantes del MNR,   llegando a ser caudillos locales y, en casos,   diputados supuestamente 'campesinos'. Incluso se menciona   algún patrón, en particular Álvarez Plata de Sahún, que implemento directamente   la formación de un sindicato en su propiedad. Aqui se encuentra el mismo relato   de los actuales 'originarios', donde el sindicalismo aparece como otro   mecanismo para incorporar al campesinado a los diseños de la clase dominante.   Entre los campesinos, el relato es otro. En las comunidades originarias de la   zona, dicen que ellos mismos decidieron deshacerse de sus alcaldes y jilaqatas   y formar sindicatos, primero porque el sindicato era el canal para presentarse   ante el Estado central para solicitar escuelas, caminos y otros beneficios, y   segundo porque las autoridades sindicales no tendrían que someterse ante el   Subprefecto y otras autoridades estatales locales, quienes eran siempre los   mismos vecinos del pueblo. Se menciona unos tres individuos como principales   activistas fundadores del sindicalismo, pero todos son campesinos (dos de   ex-haciendas y uno, el más joven y considerado ayudante más que líder, de una   comunidad originaria). Un año, en la fiesta patronal de Chulumani, encontré   llorando borracho en un bar al más mentado de los antiguos caudillos emenerristas,   recordando que el había hecho tanto para los campesinos y ahora no le   reconocían en absoluto. Es cierto que en las ex haciendas a veces se recuerda   que se les impuso el rechazo al patrón a quien 'seguían sirviendo', pero   atribuyen la imposición no a militantes vecinos sino a los campesinos de   comunidades o sectores más militantes, que amenazaron con invadir a la ex-hacienda recalcitrante si no dejaran de obedecer al patrón.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">A la vez, Sud Yungas es actualmente   una región de sindicalismo activo y una fuerte militancia campesina de base,   capaz de organizarse y actuar sin necesidad de la conducción de sus dirigentes   (ver Huanca 2001), mientras el interés en la reconstrucción de autoridades   originarias es nulo. Me pregunto si la militancia contemporánea no tiene que   ver con el olvido de las condiciones históricas de la constitución de los   sindicatos y su reemplazo con un relato que lo presenta como una serie de actos   autónomos por parte de los mismos campesinos. Incluso este relato no es muy   difundido: lo he escuchado de algunos ex-dirigentes de las comunidades   originarias quienes estaban activas en esa época, y de algún dirigente actual en una   ex-hacienda, pero no forma parte del discurso cotidiano de la actividad   política y sindical. Ni siquiera la narración historiada de las protestas   realizadas en las últimas décadas, como bloqueos y marchas, recibe mucho   énfasis, sino la tendencia es dirigirse hacia el futuro, tratando de adivinar cuáles serán las próximas movidas por parte del Estado y adelantarse a ellas.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">También se puede argumentar que el   sindicalismo yungueño es un movimiento reformista pero no revolucionario.   Negocian sobre el reglamento del comercio de la coca pero no cuestionan el   marco global del comercio mercantil, ni siquiera la fiscalización del mismo; se   limitan a combatir sobre sus cuestiones sectoriales y locales, sin proponer   cambios en el sistema de gobierno nacional, y el discurso étnico-nacionalista   esta notablemente ausente en los pronunciamientos del movimiento (aparte de los   obligatorios saludos a la bandera de 'nuestra hoja milenaria'). En suma, no son   nada utópicos. La defensa de la hoja de coca se basa en argumentos económicos,   y no hay mucho espacio para una utopía frente a lo accidentado del terreno y la   naturaleza de los suelos y el clima, que han impedido la sustitución de la coca   con cualquier otro cultivo igualmente rentable. La ausencia del discurso étnico   tendrá que ver con la cooptación de los no-campesinos de la región en el apoyo   al movimiento, otra vez en base al argumento económico de que toda la población   vive eventualmente de los ingresos de la coca aunque no sean cocaleros ellos   mismos. Esto puede ser relacionado con otro olvido histórico que se observa en   la región, referente al fin del dominio hacendal. La salida de los patrones   (que además no han salido en su totalidad, varios miembros de familias   ex-patronales siguen allí y tienen roles activos en la sociedad local) es   recordado como algo pacífico y más o menos de mutuo acuerdo. En realidad, en   una hacienda se asesinó a la patrona, pero no he escuchado referencias a esto   entre los pobladores actuales, ni siquiera por parte de un miembro de la familia de patrones en cuestión.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">En el discurso cotidiano, los   campesinos pueden hablar despectivamente de los q'aras, y los vecinos pueden   quejarse de la ignorancia campesina (en ambos casos, cuando no están en   presencia de miembros del grupo criticado), pero la visión política es de una   convivencia tranquila expresada en una división del trabajo social en forma de   colaboración más de explotación u opresión. Quizás esto representa el tipo de   despojo o pérdida de memoria histórica lamentado por los izquierdistas, pero no   ha sido un obstáculo para la movilización masiva en momentos de crisis señalada   por la intervención del gobierno central o conductas demasiado 'abusivas' de   sus representantes. La protesta que sí se recuerda con bastante frecuencia es   cuando los policías de narcóticos fueron masacrados en el pueblo de Chulumani   en octubre 1982, con la implicación de que, si el gobierno vuelve a   'propasarse' como en ese entonces, se haría lo mismo otra vez. El enemigo en   este caso es el gobierno, sus leyes y sus instituciones, no concebidos en   términos étnicos pero sí en términos regionalistas (los yungueños frente a los   demás). Hay un recuerdo de los abusos -los castigos con azotes, los matrimonios   forzados, el peonaje por deuda- del tiempo de la hacienda; de un lado, es   presentado como una época claudicada (se utiliza estas referencias para   criticar a personas que 'todavía creen que estamos en tiempos de la hacienda')   y de otro lado, como una proyección de amenazas futuras. A fines de la década   de los 80, cuando el gobierno de Jaime Paz intentó imponer un nuevo sistema de   impuestos rurales, se comentaba que la idea era hacer volver a los patrones;   todos los que tenían pequeñas extensiones de tierra iban a ser obligados a   registrarse con el patrón más cercano y volver a incorporarse a la hacienda.   Aquí la referencia histórica -que además es una mera referencia estereotipada,   no llega a ser narrativizada- sirve para calificar al gobierno contemporáneo   como instrumento de una clase social específica, representada por los grandes   terratenientes, en oposición a los minifundistas campesinos. El pasado sirve   como ejemplo negativo, contra el cual hay que resguardarse, no como un modelo   positivo para la acción. Las tácticas a emplearse en contra de la amenaza   tienen que ser ideadas en el presente. Por 2002, entre campesinos jóvenes,   encontré que al expresar miedos parecidos (referente a posibles amenazas   relacionadas con la Ley INRA y otras) los patrones habían desparecido, y la   figura amenazante asumió la forma de 'la empresa privada' que pudiera intentar comprar los terrenos de los campesinos.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Es notable que, en las breves   sublevaciones modernas, la quema de los archivos -el cimiento del trabajo de la   Historia- es un acto frecuente. Se quemó toda la documentación de la oficina de   narcóticos en Chulumani el rato de linchar a sus efectivos; se ha hecho lo   mismo al saquear comisarías de policía en la ciudad de La Paz y cuando se   saqueó la alcaldía de Caranavi en 1996; durante la Guerra del Agua en   Cochabamba en 2001 se intentó, esa vez infructuosamente, quemar el archivo   departamental. Los medios de comunicación celebraron que los importante documentos   históricos se salvaron de la turba en esa ocasión. Los archivos locales   quemados suelen contener documentos que se relacionan directamente con el   control gubernamental de la población, como registros de impuestos o   prontuarios delictivos, pero la mayor parte de los archivos históricos tienen   documentos que comparten ese origen. Hoy en día los padrones de indios son de   mucha utilidad para los historiadores hasta yo les he utilizado para   investigar sobre Yungas en el siglo XIX- pero no fueron levantados para   facilitar el estudio de la demografía, la migración o la organización de los ayllus, sino para cobrar la tasa y mandar trabajadores a la mita minera.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">El acto popular de quemar el archivo   representa una clara percepción de la Historia oficial como herramienta de la   dominación. Desde este punto de vista, la incapacidad de organizaciones campesinas   como la Federación de Chulumani en archivar un registro documental de sus   actividades no es otro indicio de la ignorancia campesina o el descuido dirigencial,   sino es una forma de autolimitar las posibilidades de dominio de la misma   organización. Se recordará lo necesario -o lo conveniente- y de lo demás, ¿qué   importa? El prestigio (o desprestigio) de un dirigente dependerá del recuerdo   colectivo de sus actos, no de su foja de servicios debidamente documentada, y al fin no se puede quemar la memoria colectiva.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"><b>Final: la ciencia ficción como ausencia de la historia</b></font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Un lector de un borrador de este   ensayo, con referencia ,a la no-conservación de las cartas de un Gregorio   Condori Mamani, preguntó: «¿Y si se los conservaría al igual de las de Rene   Zavaleta?» Yo respondí: «¿Y si no se conserva las de ninguno de los dos?». Lo   siguiente (incluyendo el Apéndice) procede de una novela de ciencia ficción   inédita, sobre el futuro de lo que en ese entonces será la ex- Bolivia (como la   llamarán en el exterior), o la Zona Liberada Qullasuyu Marka, como la llamarán sus propios habitantes.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Video exhibido en el aniversario   número 50 de la declaración de la Zona Liberada como Qullasuyu Marka, 12 de   octubre, 2050; tomado del capítulo S7 de 'De cuando en cuando Saturnina/Saturnina from time to time. Una historia oral del futuro'.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Empezaba como siempre, la wiphala en   primera plana, los pututus, pero en vez de pasar a Tiwanaku, la Akapana, la   salida del sol por el Inti Punku, pasaba a unas tomas en blanco y negro:   camiones, tipos armados con fusiles antiquísimos, un blancón con traje hablando   en lo que era la Plaza Murillo... 'Revolución Nacional, 1952.' Luego escenas   del campo, tipos con ponchos y abarcas, otros firmando papeles: 'Reforma   Agraria 1953'. Caras de políticos de antes - 'Víctor Paz Estenssoro, El Mono',   'Hernán Siles Zuazo, El Conejo'. El comentario decía<sup>4</sup> Aka q'aranak   traysiyun luristux. 'Pachakut purxiw' sasax q'alpin k'arintistux...'<sup>20</sup> Cambió a colores, una pampa bajo el sol, gente avanzando, a la cabeza una vieja   con sombrero grande y la bandera de tres colores que quemamos cada primero de   agosto. «¡Ah!» dijo la Satuka. «Esto es un largometraje de antes... 'El coraje del pueblo', creo - pero ¿donde está Domitila de Chungara?»</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">«¿Quién es Domitila de Chungara?» He dicho.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Soldados dispararon sobre la gente,   la vieja se cayó. Después había escenas de interior mina, más caras de   políticos, manifestaciones, otros uniformados disparando gases...luego filas de   guaguas en guardapolvos blancos. 'P'iqimppach jiwayapxistux iskuylana.'<sup>21</sup> Otras guaguas apretadas en pupitres destartaladas en cuartos oscuros con   ventanas rotas, escribiendo en cuadernos mientras un tipo les señalaba palabras   en castellano en la pared, en un patio saludando a la bandera ese. «Y ¿qué hay   de nuevo?», dijo Satuka. «Excepto que se saluda a la wiphala los viernes en vez de saludar la bandera boliviana los lunes.»</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Pancartas, banderas rosadas, anaranjadas,   de blanco, rojo y negro, un kayvito, 'Hugo Banzer Suárez, dictador,   narcotraficante y asesino', 'Jaime Paz Zamora, el Rostro Asado, otro   narcotraficante', gente metiendo papeletas en unos cajones. 'Voto universalampi   juk'amp ingañapxistuwa.'<sup>22</sup> «Eso sí es cierto,» dijo ella. «Abajo el cretinismo parlamentario. Pero vas a   ver, no van a mencionar que hasta el Felipe Quispe cayó en eso.» Más propaganda   electoral, un blancón al lado de un morenito, 'Gonzalo Sánchez de Lozada y   Víctor Hugo Cárdenas. Jiwasan taypit mistsux, traysiyun lurarakitaynawa.'<sup>23</sup> La gente empezaba a batir palmas y silbar. El mismo moreno, con bufanda de   vicuña, aparecía dando la mano a un tipo con aspecto chino. «¡El fucking   Fujimori!» dijo Satuka. «Hasta en el Bajo Perú ya no quieren recordar a ese   desgraciado». El comentario no nombraba al chino sino denunciaba al Víctor Hugo   por haber dado la mano a los opresores de todos lados, luego a otros políticos   por habernos robado la cultura en favor a sus propios fines deshonestos -   'isis, kirkis, thuqus, arumppach lunthasistuw'<sup>24</sup> mientras un barbudo y una señora de pollera aparecían haciendo hablar por   micrófono a unas señoras de pollera que lloraban y luego bailando en medio de   una muchedumbre alegrísima, llenos de mistura. El público yastaba a tono de la   película y la próxima toma, de cocales yungueños, recibía grandes aplausos,   seguido por silbidos igual de grandes cuando aparecían tipos en ropa camuflada   arrancando plantas de coca. Encima de los imágenes pasaban una lista de fechas   de enfrentamientos y nombres de muertos. 'Sólo unos cuantos valientes nos   defendían.' Los aplausos aumentaban cuando aparecían los retratos de Evo   Morales y Felipe Quispe. «Ahora viene el triunfalismo,» dijo Satuka. Los tomas   de archivo terminaron para dar lugar a una drama- tización, con un actor   haciendo de Andrés Chuquimamani de guagua, viendo los tres gallos colgados en   El Alto que anunciaron el inicio de la lucha del Ejército Guerrillero Tupaj   Katari, luego observando la detención de Felipe Quispe en la televisión y   jurando seguir sus pasos - «¿Qué pasos?» dijo Satura, prendiendo otro cigarrito   desos, «&quot;¿robar los aguinaldos de la universidad de Khuchipampa y matar a   nadie más que dos de sus propios militantes con una bomba mal hecha?» Otro   actor, el Chuquimamani ya hombre, caminaba en virtual por tomas de archivo de   El Alto cuando era ciudad: lustrabotas, borrachos y borrachas, salones de   juegos electrónicos, prostíbulos, changos oliendo clefa en las plazas o fumando   base de cocaína en unas pipitas improvisadas, entrecortado con los gobiernos de   la época, la vuelta del MNR, represión de marchas de desempleados y cocaleros.   «Esos no son desempleados, son maestros fiscales,» observó Satura. «Piru 'P'iqi   jiwayirinak juk'amp waririx'jan saskaspat ina.»<sup>25</sup> Y luego, campamentos de entrenamiento en el monte, todos bien uniformados,   practicando tiro al blanco, arrastrándose por el suelo, fingiendo asaltar   centinelas. La Satura se mataba de risa. Y luego, pututazos y el encuentro   histórico de Andrés Chuquimamani, Roberto Mamani y Laureano Choque, el líder de la Brigada Felipe Quispe. Aplauso general y silbidos de la Satura.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">«¡Cállate! Nos van a botar»</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">«No, pero mira ese efecto de luz   alrededor de la cabeza del Chuquimamani, que el mismo Tata Inti le reconocía   como Willkaqamani yaa. Mira, ahora viene el estallido del Chapare. Todos   saliendo en buen orden, ningún saqueo en Khuchipampa...» Había una   dramatización del pánico de los gobernantes q'aras y el lanzamiento del misil   nuclear a El Alto, un enorme nube luminosa en forma de hongo - «Eso han   pirateado de las películas de las viejas pruebas jodidenses, nadie estaba   filmando en ese rato». Después, el Willkaqamani investido de todas sus galas,   junto con el Choque y demás dirigentes con varas y chicotes y todo, dirigiendo   la wilancha de los diputados, y una dramatización de una familia q'ara - el   hombre encorbatado, la mujer con maquillaje de un centímetro de grueso, los   hijos hablando en un inglés burlesco -huyendo en su vagoneta mientras su   ex-empleada doméstica y su familia tomaban su mansión en Calacoto y se metían   directo al Internet - «Eso será el reconocimiento de que si la Zona al fin se   recuperó era gracias a las remesas del Sindicato». Y al fin, la salida del sol   en Tiwanaku con trasfondo de la Akapana reconstruida, y el baile de ch'aman   awki y las recomendaciones de nunca olvidar lo que nos hicieron en el q'ara timpu y seguir adelante con la lucha...</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"><b>Apéndice: Sobre la 'Historia' de la Zona Liberada</b></font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">La lectora se habrá dado cuenta que   lo que se presenta como un video 'histórico' en el aniversario de cincuenta   años de la liberación de la Zona (S7; 2075 en el calendario q'ara) no es   historia propiamente dicho, no obstante su incorporación de tomas de archivo,   sino representa un mito de origen: explica cómo es que las cosas han llegado a   ser como son, quienes eran los malvados y los héroes, los pecados y la   salvación, y al fin termina con la proclamación de Qullasuyu Marka. No se ocupa de lo que pasa después de este acontecimiento   trascendente. Como todo mito, no se ocupa en otorgar una fecha específica al   evento fundador del orden cósmico, pero se sabe que Operación Luz Verde empezó   el primero de agosto 2022, mientras la invasión de Puno se inició el 30 de   noviembre 2025, siendo ese año la que se escogió eventualmente como señalando   la fundación de Qullasuyu Marka como nación independiente en todo su territorio   histórico. Era a partir de la toma de Puno y el establecimiento de la frontera   en Vilcanota que la misma Qullasuyu empezaba a impedir el cruce de sus   fronteras por parte de personas de afuera, sean éstas extranjeros de origen o   ex-bolivianos deseosos de regresar a lo que era su patria. A la vez, los medios   de comunicación mayormente fueron cerrados o destrozados en el curso de las   luchas de la Liberación, y el nivel económico de la Zona en los primeros años   era tal que no se llegó a habilitar más que unas emisoras de radio enteramente   locales. Cuando, después de la reincorporación a la economía financiera   internacional a partir de 2030 y la formalización del Sindicato en 2038, otra   vez había los recursos económicos y tecnológicos como para volver a montar   emisoras con alcance nacional y hasta cadenas de tri-di, el nacionalismo andino   ya se había adueñado del país hasta tal punto de que buena parte de la   población rehusara por principio tener receptoras televisivas en sus casas y en   no pocos casos, hasta se negaron a tener radios. Hasta la fecha, se considera   que los medios de comunicación modernos son innecesarios para el país mismo y   sólo sirven para pasar información a los de afuera. Tampoco circulan periódicos   y en tanto a materiales impresos, su producción es dejada a los y las   individuos/as que se interesan en escribirlos y hacerlos circular; es decir, no   existen editoriales como tales. Ni siquiera hay textos escolares oficiales   producidos a nivel nacional, sino dependen de los afanes de profesores individuales:   preparan lo que ellos quisieran para sus clases, incluso pueden intercambiar   estos textos con otros maestros, pero no son sistematizados o centralizados. Algunos   de estos textos tratan de asuntos del pasado, mayormente locales, pero en   ningún caso circulan al nivel de toda la Zona y menos salen afuera. La escasez   de información ha significado que el número de académicos que se especializan en temas de</font> <font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Qullasuyu después de la Liberación   es mínimo. Evidentemente, la CIA y otras agencias de seguridad se ocupan de   recoger los datos que puedan obtener, pero no los hacen circular públicamente.   En consecuencia, después de la Liberación el conocimiento de la Zona por parte   del resto del mundo ha sido cada vez más escueto, y mayormente reducido a unos   cuantos prejuicios y clisés, a los cuales el destino del BATALLON MELGAREJO contribuyó mucho.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">El episodio del Batallón Melgarejo   ocurrió cinco años después del inicio de la Liberación, y dos años después de   la toma de Puno, en junio 2027. Sus impulsadores eran empresarios bolivianos,   en su mayoría cochalos con algunos paceños y uno que otro nacionalista   chuquisaqueño. Todos fugaron del país en el rato de la Liberación, abandonando   sus bienes inmuebles y la mayor parte de sus capitales que, por ser   nacionalistas, no habían invertido en centros financieros extranjeros. Algunos   se establecieron alrededor de lo que quedaba del gobierno boliviano en exilio   en San Pablo en Brasil, mientras los demás iban donde los residentes bolivianos   en los EE.JJ. En ninguno de los dos países lograron obtener empleos rentables   (por lo general carecían de calificaciones profesionales) o reconstituir sus   inversiones y por 2027 se encontraron en la desesperación. Al lanzarse a la   aventura del Batallón Melgarejo, su consigna era 'Bolivia o Muerte'. Buscaron   adherentes entre la comunidad de residentes bolivianos en el Norte y lograron   reunir unos quinientos hombres, aunque como es   de esperar mayormente representando los que tampoco encontraban éxito en la   sociedad gringa, es decir, con un porcentaje bastante elevado de alcohólicos, ex-presidiarios, desempleados y matones, y también ex-militares.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">A la vez, no tenían dinero para   comprar material bélico ni para pagar a la tropa. Aquí tuvo un rol principal el   autodenominado Coronel Aurelio Veizaga (descendiente de los expatrones de   Saxrani en los valles de Inquisivi), que trabajaba como técnico de sonido en un   canal de televisión jodidense. Logró vender la opción exclusiva a nivel mundial   de transmitir toda la 'aventura' del Batallón por satélite y TV cable a una   empresa jodidense. Otros miembros de la cúpula tenían contactos con el gobierno   peruano. En ese momento, los peruchos no estaban dispuestos a colaborar de   manera regular con intentos de volver a imponer la civilización a los indígenas   racistas de Qullasuyu (como después iban a hacer con los CONTRAS ANDINOS) y se   limitaron a prestar de manera no-oficial dos aviones Hércules de la Fuerza   Aérea del Perú, para transportar a los efectivos militares y su parque bélico a   Cochabamba para iniciar la invasión - o la reconquista, como prefirieron   llamarla Veizaga y sus colaboradores. El reabastecimiento iba a realizarse a   través de empresas de aviación comercial basadas en Brasil, una decisión que   iba a tener consecuencias críticas para el éxito de la aventura. Entonces, con   los fondos del contrato de televisión compraron dos tanques, dos carros   blindados y unos camiones y jeeps militares (todos ellos usados, por supuesto),   todos los fusiles y municiones que podían, y raciones de campaña para una   semana, razonando de luego recibirían sus remesas desde Brasil. Partieron del   aeropuerto de Lima antes del amanecer, el 6 de junio 2027, y unas tres horas más tarde aterrizaron en el aeropuerto de Cochabamba.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">El asfalto de la pista seguía   intacto, pero todo su alrededor se había convertido en maizales. Los edificios   del terminal de pasajeros y demás dependencias habían sido saqueados y vaciados   de todo que podría ser útil, y no se veía a una sola persona. De hecho, al   sobrevolar la ciudad en el momento de llegada se había notado cierta   concentración de toldos y algunos motorizados cerca de la colina de la   Coronilla, pero tanto el centro como los barrios periféricos mostraban muy   pocos signos de vida. Empezaron a descargar los aviones, que tenían que volver   al Perú ese mismo día. El primero de ellos acabó de despegar cuando un hombre   salió de entre de los maizales maduros y se acercó a los oficiales con un aire   de preocupación. «Buenos días», les dijo. «Yo soy el cuidador del aeropuerto.   ¿De dónde -» Pero antes de que pudiera proseguir, un tal Zambrana, colaborador   cercano de Veizaga y un ex empresario agropecuario conocido durante las últimas   décadas de Bolivia por haber intentado organizar una banda de paramilitares con fines de suprimir al Ejército Evo Morales, le disparó.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">En ese momento parecía que no había   más gente en los alrededores. Por lo tanto, dejaron el cadáver del cuidador   donde se había caído sobre el asfalto, y montaron en los tanques y vehículos.   Los demás efectivos formaron detrás de los motorizados y emprendieron la marcha   hacia el centro de la ciudad, por la ruta principal que necesariamente les iba a   llevar por la Coronilla. Cuando las vendedoras de los primeros toldos les   vieron, empezaron a dar gritos de alarma. En realidad desde que se escuchó los   motores de los Hércules acercando (siendo los primeros aviones que habían   aparecido en el país durante tres años), los reconquistadores habían estando   bajo observación, pero eso era algo de que ellos sólo iban a enterarse varios   días después. El 6 de junio, les parecía que estaban frente a un país en   ruinas, habitado por unos cuantos campesinos reducidos a la miseria y   despavoridos ante las armas modernas de ellos. Cargaron a los toldos, un par de   flotas ínter departamentales cuyos pasajeros estaban almorzando y unos   minibuses que hacían el servicio local al Valle Alto, más los comercios y la   pequeña feria de lo que entonces se conocía como el Cruce de Cochabamba.   Alrededor de este núcleo comercial había talleres de mecánica, zapatería y   otros, conformando el único barrio de la ciudad que se mantenía permanentemente   habitado y con actividad de producción e intercambio en esa época. El Batallón   Melgarejo avanzó hacia la Avenida Aroma con sus banderas bolivianas flameando y   disparando a diestro y siniestro. La gente no sabía bien de qué se trataba.   Aunque algunos sacaron rifles y hasta una submetralladora de debajo de sus   puestos de venta (los recuerdos de la Liberación y los años cuando todos lo que   podían andaban armados todo el tiempo eran aún frescos) y devolvieron el fuego,   la mayoría huyeron en todas las direcciones. Sólo quedaron los cadáveres de los   que habían sido alcanzado por las balas, y unos cuantos malheridos incapaces de   huir junto con los demás. Estos últimos recibieron un tiro de gracia, la única   parte de la gloriosa 'Victoria de la Coronilla' no filmada por el camarógrafo   anglo mandado por la cadena contratante. Luego procedieron hacia la Plaza de   Armas, donde daban una vuelta de victoria, izaron la bandera boliviana,   cantaron el himno nacional y proclamaron la restauración de la República. El   sacerdote que les acompañaba celebró una misa de campaña en las gradas de las   ruinas negreadas por el fuego del Catedral. Luego tomaron la Prefectura, que   en realidad sólo quería decir entraron porque, como todos los demás edificios,   había sido forzado y vaciado por saqueadores después de la Liberación, y establecieron allí su cuartel general.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Sin embargo, al llegar hasta la   Plaza 14 de Septiembre habían notado los señales de abandono de la ciudad: las   puertas forzadas, colgadas rotas o abiertas, las ventanas rotas y los   escaparates vacíos de las tiendas, techos desatados para saquear materiales de   construcción, hierba creciendo en las cunetas y en las rajaduras y baches de   las calles, hasta en las canaletas de las casas. Aparte de los tres o cuatro   cuadras alrededor del Cruce, no había índice que alguno de los edificios   estuviera habitado. Esta impresión inicial se comprobó en el curso del 7 y 8   de junio, cuando el Batallón salió a realizar patrullajes por toda la ciudad:   aparte de Calacala, incendiado en los primeros días de la Liberación, las   únicas diferencias eran el grado de saqueo de materiales de construcción (los   bienes de consumo habían sido vaciados universal- mente dentro de tres meses a   partir del lero de agosto 2022) y la acumulación diferencial de malas yerbas,   barro y agua, según el relieve del terreno. El Cristo de la Concordia había   sido dinamitado, hecho que dio mucho trecho para discursos televisivos sobre el   odio y la discordia sembrados por los malvados agitadores de Qullasuyu. De vez   en cuando se divisaba alguien espiándoles detrás de una esquina o desde una   ventana rota en un piso alto, y siempre dispararon, pero sin alcanzarles. A   partir de la noche del 6, en tanto que oscureció observaron fogatas en los   cerros que rodean la ciudad, y escucharon el ruido de pututus y gritos a lo lejos, pero un ataque frontal no se materializó.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Los que sí se materializaron eran   los desafectos, como ellos mismos se denominaron en las entrevistas que se les   hizo para la televisión. Los primeros de ellos se acercaron en la mañana del 7   de junio, alzando una bandera blanca al lado de una bandera boliviana   improvisada de unas telas de colores parecidos al rojo, amarillo y verde de la   insignia nacional; en la primera entrevista explicaron que 'esos amawfas   emisarios de Satanás' habían quemado todas las banderas nacionales que   quedaron. El que encabezó la delegación que se ofreció como adherentes del   Batallón y verdaderos ciudadanos bolivianos era un ex pastor del grupo   evangélico Ekklesia. Sus acompañantes incluyeron a otros evangélicos y   católicos devotos, ex maestros fiscales y otros ex empleados públicos de nivel   inferior. No tenían suficientes recursos para huir del país durante la   Liberación y algunos incluso lo habían apoyado inicialmen- te; cuando se dieron   cuenta de lo que realmente significaba la economía autarquíca y empezaban a   pensar que los beneficios de la integración a la economía   internacional del mercado bajo el dominio q'ara eran preferibles a la penuria   en libertad, era después del cierre de las fronteras y ya no podían ir. Se   prestaron a dar entrevistas donde hablaron largamente sobre la falta de libertad   de culto, la represión del cristianismo, la pobreza generalizada (entendida   como no poder acceder a bienes industriales nuevos) y la ausencia total de   servicios estatales de cualquier tipo. Unos de ellos, entrevistados sobre los   recursos militares de los 'racistas rebeldes', respondieron a la pregunta sobre   las personas fugazmente vistas en la ciudad que no eran espías, sino almas de los   que habían muerto en la Liberación y cuyos cadáveres quedaron sin sepultura:   «Caminan, pues. Por eso ya no quieren vivir en la ciudad». Otros decían que por   supuesto eran espías y que se desplazaron de noche, pero cuando el Batallón   salió en la oscuridad el ruido de sus motores era tan notorio que todos   escaparon mil antes. En respuesta a preguntas sobre las armas de los rebeldes,   su información no era más útil que la versión de las almas en pena - «¿Armados?   ¡Claro! Todos están armados». Otros, o mejor dicho otras, se asomaron a ofrecer   sanduches, platos criollos y chicha, aunque algunas se retiraron al descubrir   que los soldados del Batallón no tenían muchos bienes manufacturados con que   trocar e intentaron pagar la comida con dólares norteamericanos y hasta con   tarjetas de crédito; no habían traído billetes de lo que era la moneda nacional   boliviana, que seguía circulando en ese entonces, aunque ya estaba en proceso   de ser reemplazado por diversas notas de crédito locales basadas en   equivalencias del trueque con los productos de circulación más amplia (chicha, alcohol de caña, cerveza y coca, principalmente).</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Por el 9 de junio, los desafectos   políticos, sin considerar las comerciantes, sumaban casi tantos como los   integrantes del Batallón mismo. El suministro de comida por parte de las manq'a   phayaras sólo cubría una parte de los requerimientos, mayormente por los problemas   de pago, aunque también porque al fin no había tanto excedente de comida   disponible para vender en cualquier caso, y la mayoría de la gente se había   alejado de la ciudad y no querían colaborar con los 'vendidos'. Ya deberían   haber llegado los primeros vuelos de abastecimiento desde Brasil, con   alimentos, combustible y municiones, pero no había noticias. Sólo el día 10 de   junio lograron comunicarse a través del vínculo de satélite con la empresa   comercial brasileiro contratada para ese fin, que anunció que el contrato   estaba anulado y habían devuelto el dinero, depositándolo en la cuenta de   Veizaga en los EE.JJ. El día 8 de junio, dos aviones habían salido de Sao Paulo   y llegaron hasta lo que era el departamento del Beni, cuando personas   desconocidas dispararon varios misiles tierra-aire, bajando a uno de las   aeronaves. La otra logró zafarse del ataque y volvió a su base, pero la empresa   consideró que no habían sido contratado para operar en una zona de guerra y   prefirieron cancelar el contrato antes de arriesgarse a más pérdidas. Los   ruegos de Veizaga y su gente, pidiendo que al menos se cumpliera con la entrega   del material almacenado en Brasil, eran vanos. Al fin encargaron a unos   allegados suyos, miembros de lo que era el gobierno boliviano en exilio en   Brasil, para que intentaran contratar a otra empresa menos cobarde, a la vez   que no podían ofrecer garantía alguna porque desconocían la posesión de   armamentos por parte de los de la Zona y qué otros ataques pudiesen darse en   contra de vuelos de reabastecimiento. Los desafectos por definición eran   alejados de lo que pasaba por organización militar en Qullasuyu (aunque el   Ejército Evo Morales y la Brigada Felipe Quispe existieron todavía en ese   entonces) y no les podía dar información útil. Pasaron el día 10 en debates   acalorados sobre la manera de enfrentar esta situación y finalmente decidieron   salir hacía La Paz con fines de tomar lo que todavía se consideraba como la capital.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Salieron al amanecer del 11, después   de una misa de campaña celebrada de nuevo en las gradas de la Catedral. Se   dividieron en tres grupos, dos piquetes de avanzada cada uno con un carro   blindado y algún vehículo ligero, y luego el cuerpo principal con los tanques y   demás motorizados, incluyendo a los desafectados. Los oficiales del Batallón se   habían opuesto a que los desafectados los acompañaran, argumentando que no   tenían armas y menos disciplina militar, y querían dejarles en Cochabamba junto   con la guarnición mínima que se quedó en la Prefectura. Algunos consintieron en   eso, pero la mayoría argumentaron que se habían unido a la causa del Batallón   y de Bolivia y que los amawt'as los harían linchar por traidores si los   encontrarían; por lo tanto, el Batallón tenía que llevarles consigo. Por   supuesto, tenían que ir a pie porque las movilidades no alcanzaron para ellos,   obligando a la columna a ajustarse a su velocidad. En consecuencia tardaron   unas dos horas en llegar hasta Quillacollo. Encontraron al pueblo desierto,   aunque había señales de que varias casas seguían habitadas y que los habitantes   se hubieran ocultado o escapado sólo en los últimos días o horas. Izaron la   bandera boliviana en la plaza vacía y cantaron el himno nacional para un   público consistiendo en un par de perros antes de seguir el viaje con dirección   a La Paz. Cada hora se comunicaron por radio con las dos avanzadas, quienes   informaron que no había nada que informar: la carretera estaba igualmente vacía, los ranchos que se veía a uno y otro lado no daban señales de vida.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">El camarógrafo, que estaba con el   segundo grupo de avanzada, se quejaba como había hecho durante los últimos dos   días de que no había nada que valiera la pena filmar y que sus jefes en Los   Ángeles estaban exigiendo algo de acción. En consecuencia, reaccionó con   alegría mal disimulada cuando, en el contacto radiofónico de las tres de la   tarde, la primera avanzada no respondió. La segunda siguió adelante,   constantemente examinando los cerros a su alrededor para indicios de   movimiento, hasta que dieron la vuelta a una curva y tropezaron con los cadáveres   de los integrantes del primer grupo, tendidos a lo ancho de la carretera. Todos   habían sido decapitados y castrados; los órganos genitales estaban derramados   sobre el asfalto al lado de los cuerpos sin vida, pero no había rastro de las   cabezas, ni del vehículo blindado. El camarógrafo estaba filmando el   espectáculo mientras el capitán a cargo del segundo piquete llamaba por radio   al Coronel Veizaga, preguntando si   debía quedarse y enterrar a los cadáveres o seguir avanzando,   cuando escucharon una ráfaga de   pututazos y gritos de «¡Jallalla Qullasuyu! ¡Sarxam anu q'aranak, sarxam!»<sup>26</sup> y una caravana de vehículos, encabezada por su propio carro blindado, surgió de   detrás de la próxima curva. Los demás eran vehículos civiles, camiones y   camionetas, pero todos estaban colmados de gente armada. Los que venían   adelante encima del carro blindado agitaban palos con las cabezas de los   difuntos ensartadas en ellos. Hay que reconocer la valentía del capitán;   mientras los demás quedaron paralizados de susto y horror, alzó un rifle y   disparó contra el carro blindado, dio en el pecho de uno de los que portaban   las cabezas. El cayó del vehículo cuyos ocupantes inmediatamente devolvieron el   fuego, a la vez que otros contingentes de gente de a pie aparecieron de golpe en   los cerros a ambos lados de la ruta. Anticipando los órdenes del oficial, el   chofer del segundo carro blindado, dio la vuelta y el piquete se retiró a   máxima velocidad, dirección a Cochabamba. El contingente de la Zona les   persiguió, disparando cuando podían, y con cada vuelta que daba la carretera aparecía más gente en los cerros alrededor.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Lo primero que encontraron eran los   desafectados a pie. En tanto que Veizaga se informó de que las avanzadas habían   encontrado resistencia y se estaban batiendo en retirada, hizo subir a todos   los efectivos del Batallón a los motorizados y se dirigió hacia la ciudad,   ignorando los ruegos de los desafectados. Algunos de éstos ya se habían   dispersado, esperando ocultarse en el campo, mientras otros quedaban parados en   la carretera o sino iban caminando también hacia Cochabamba. Gritaron cuando   vieron el piquete, pero éste no disminuyó su velocidad y atropello a   dos de ellos que no se retiraron a tiempo. Los demás entonces huyeron por todo   lado, aunque la columna de la Zona pasó sin prestarles atención ni gastar una   sola bala en ellos. Ya estaba por dar alcance al carro blindado, que no pudo   desplazarse con mucha rapidez. De hecho, los únicos integrantes de la avanzada   que lograron reunirse con el grupo principal del Batallón eran los que habían   subido al jeep de la empresa televisiva, junto con el camarógrafo; así que   nadie filmó el sangriento final de los demás miembros del piquete, aunque se   deducía que ha debió ser el mismo que el de la primera avanzada, porque al día   siguiente sus cabezas también aparecieron en palos en las calles alrededor de   la Plaza 14 de Septiembre, donde el resto del Batallón se atrincheró,   levantando barricadas en las cuatro esquinas. Montaron guardia durante toda la   noche, mientras los de la Zona los rodearon, gritando amenazas de muerte y sonando pututus.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Por el amanecer del 12, Veizaga se   dio cuenta de que estaban efectivamente sitiados y sin posibilidades de   salida; además, sus provisiones de agua no iban a durar más que dos días a lo   sumo. Entonces mandó una comisión bajo bandera blanca para ofrecer su rendición   sin condiciones más que conservar la vida, pero en tanto éste cruzó la   barricada defensiva fue abatida por un fuego nutrido. Un grupo de desafectados,   a la cabeza del mencionado ex pastor, intentó lo mismo y recibió igual trato.   Se comunicaron con sus asociados en Brasil y con la empresa televisiva en Los   Ángeles, pero la única forma de rescatarles de la plaza hubiera sido con   helicópteros, y estaban fuera del alcance de vuelo desde Brasil, además que no   había empresas civiles dispuestas a arriesgar sus aeronaves. La empresa se   comunicó con Perú, pero el gobierno de ese país respondió que no podía   intervenir en los asuntos internos de países extranjeros. Los familiares del   Batallón obtuvieron la misma respuesta del gobierno de los EE.JJ. Las cabezas   de la agrupación mantenían su ciudadanía boliviana, mientras varios miembros de   la tropa eran jodidenses naturalizados, el gobierno consideró que se habían   lanzando a una aventura mercenaria por cuenta propia y que no tenía obligación   de asistirles. Veizaga realizó un discurso dirigido a 'todos los verdaderos   patriotas bolivianos', pidiendo que organizaran su rescate, filmado en la sala   principal de la Prefectura con trasfondo de disparos intercambiados entre su   gente y los francotiradores de la Zona quienes habían trepado a varios   edificios alrededor de la plaza. Los tiroteos, intercalados con uno que otro   cachorro de dinamita por parte de la Zona y algunos descargos de mortero por   parte del Batallón, continuaron durante el día y la noche del 12 y todo el día   del 13. Por ese entonces el agua y los víveres del Batallón, que habían tenido   que compartir con esos desafectados cercados junto con ellos, ya estaban   prácticamente agotados. Aunque algunos patriotas habían respondido con mensajes   de solidaridad, era evidente que en caso de procurar transporte aéreo hasta   Cochabamba, no iban a llegar a tiempo. Veizaga, la mayor parte de sus oficiales   y los miembros más adictos de la tropa decidieron lanzar un intento desesperado   de escapar en los vehículos restantes al amanecer del 14, para tratar luego de   alcanzar la frontera con Santa Cruz. De todos modos no hubieran podido llevar a   toda la tropa y menos a los desafectados, y dado que en realidad todos sabían   que era un intento suicida con posibilidad ínfima de llegar hasta la frontera,   muchos, entre ellos el equipo televisivo y el cura, prefirieron quedarse en la Prefectura con la esperanza de poder rendirse pacíficamente.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">De allí es donde se filmó la última   carga del Batallón a través de su propia barricada y luego la irrupción por la   misma vía de las hordas enardecidas de la Zona. Ignorando las banderas blancas   y los ruegos de clemencia, procedieron a masacrar a todos y cada uno, sin   distinguir entre militares o civiles, invasores o desafectados, hombres o   mujeres. El camarógrafo seguía filmando hasta que fue abatido a tiros; luego   alguien de la Zona agarró la cámara y filmó la algarabía de los victoriosos, a   la vez que despedazaban los cadáveres y llegaron otros con cabezas y miembros   de los cuerpos de la banda de Veizaga, que ni siquiera habían logrado salir de   la ciudad antes de ser rodeados y destrozados. Varios de los victoriosos   hablaron directamente a la cámara, afirmando su rechazo total al dominio q'ara   y declarando que harían lo mismo a cualquier otro que intentara restaurar el   podrido Estado boliviano. Incluyeron a un amawt'a que trató de presentar un   discurso mesurado en aymará sobre la Liberación, pero no pudo imponerse a la   masa de hombres y mujeres, mayormente en estado de ebriedad evidente, quienes   se afanaron en proferir insultos y dar las muestras más espantosas de   salvajismo 'para que los q'aras se escarmienten y no vuelvan nunca más', hasta   que se acabó el videocasete. Volvieron a enseñar las cabezas ensartadas en   palos, varios de ellas ya en mal estado; cholas gordas aparecían chillando con   sus bocas ensangrentadas, agitando manos y pies cercenados y comiendo lo que   aseveraron era la carne del enemigo (alguna hasta presentó un anticucho   alegando que era hecho de corazón de invasor). El canal de televisión los   censuró para las emisiones todo público, pero surgió un activo mercado negro de   versiones no-censuradas enfatizando las escenas de descuartizamiento en vivo   del cura y otros, y estas imágenes en una u otra versión llegaron a dar la   vuelta al mundo y cimentaron para el futuro el status de Estado paria de   Qullasuyu, como un país habitado enteramente por racistas salvajes e intransigentes.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Los CONTRAS ANDINOS nacieron   inicialmente de esos grupos patriotas que empezaron a organizarse demasiado   tarde para salvar a Veizaga y sus compañeros. Consideraron que lo que le pasó   al Batallón Melgarejo mostraba la futilidad de tratar de invadir directamente   a Qullasuyu, a la vez que los desafectados habían demostrado que no toda la   población de la Zona Liberada estaba de acuerdo con su dictadura racista (como   ellos la llamaron). Las escenas sangrientas habían convencido a todos los   países limítrofes de la Zona de imponer el cierre de fronteras con mayor   rigidez, y se esperaba que la consecuente escasez de bienes industriales   obtenidos por contrabando iba a aumentar el número de personas disgustadas con   el régimen de los amawt'as. Lo que se necesitaba era una infiltración   encubierta para identificar y eventualmente organizar a esos desafectados, con   miras a un levantamiento popular exigiendo el regreso del gobierno   democrático. La directiva de los Contras era básicamente miembros del antiguo   partido político, el Movimiento Nacionalista Revolucionario, principalmente   burgueses de La Paz y algunos de Tarija, y su plan era infiltrarse desde esos   dos extremos del país. Pensaban que podían fomentar un resentimiento adicional   en Tarija en contra de la hegemonía aymará. Los gobiernos del Perú y los EE.JJ.   recibieron muchas críticas por haber rehusado intervenir para salvar al   Batallón, y en consecuencia estaban dispuestos a proporcionar algunos fondos,   material y facilidades de entrenamiento a los Contras. También recibían apoyo   de varias iglesias, tanto la católica como evangélicas, aunque faltaba una   década para que esto, después del ocaso definitivo de los Contras, se   formalizara como la Segunda Evangelización. Los primeros agentes entraron a Qullasuyu en enero 2029.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Habían aprendido bastante de la experiencia   del Batallón Melgarejo. En primer lugar, había que proceder con sigilo,   paciencia y discreción. Se daban un plazo de unos cinco años para ubicar y   organizar adherentes antes de iniciar el levantamiento planificado. La otra   lección era la importancia de evitar la publicidad. Muchos creyeron que, dado   que la Zona no poseía medios de comunicación propios (aparte de una que otra   emisora local de radio que no cubría más que una o dos provincias), sus   habitantes no miraban la televisión. Después de los eventos en Cochabamba, se   dieron cuenta que en muchos lugares se había armado un dish para recibir   transmisiones vía satélite y todo el mundo se reunía alrededor del aparato   comunal para mirar CNN en español o cualquier otro canal hispánico. Este había   sido uno de los medios para informarse inmediatamente de la llegada de Veizaga   y su ejército y organizarse para eliminarles y dar aviso a los demás q'aras   que no se iba a tolerar intentos de reconquista. Entonces, se iniciaba la   infiltración con agentes solos, o máximo entre dos, que tenían familiares de   clase popular con arraigo rural en la Zona. Se dedujo que hubiera sido inútil   buscar a miembros de la población urbana, que si no habían salido del país   podrían estar en cualquier lugar, mientras era casi cierto que los rurales   persistieran en sus pueblos o comunidades. La idea era buscar a esos familiares   y establecerse donde ellos. De hecho, no resultó difícil encontrarles, pero los   agentes encontraron que el cierre de las fronteras y unos seis años de economía   autárquica había creado resentimiento no tanto contra los gobernantes de la   Zona - porque en realidad no los había, y los amawt'a habían abandonado   políticas como esa del decomiso de televisores después del primer intento   debido al descontento que provocaba - sino contra los gobiernos circundantes y   todos los habitantes de la Zona que huyeron y ahora, se creía, estaban   fomentando las políticas vengativas de los extranjeros. Reconocieron a sus   parientes pero los miraron con mala cara: «¿A qué has venido? Aquí nadie vive   gratis. A ver, agarra esta chonta (o este arado, o esta lijwana...)». El ala   pachamámica de los Contras estaba más dispuesta a meterse a trabajar la tierra   o pastear animales, y esos agentes que tenían conocimientos de mecánica,   carpintería u otro arte manual eran bien recibidos, pero la mayoría eran de la   clase media y sin habilidad ni deseo para el trabajo duro. Resultó que la única   manera de conseguir que les aceptaran era proporcionar esos bienes   manufacturados que no se podía obtener dentro de la Zona, o sea, meterse de   contrabandistas de electrodomésticos, de informática, insumos médicos,   repuestos para automóviles y hasta vehículos enteros. Era posible justificar   los insumos médicos por motivos humanitarios, pero todo lo demás estaba sujeto   a las sanciones internacionales y por lo tanto tenía que ser contrabandeado en   estricta clandestinidad, incluso'frente a sus fmanciadores jodidenses y peruanos.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Y aunque sus antiguos compatriotas   estaban dispuestos a aceptarles si les suministraban los bienes deseados,   resultó difícil reunir y organizar a los desafectados. Los que se desbandaron   en la carretera Cochabamba-La Paz se dispersaron a sus comunidades. Algunos   lograron ocultar totalmente su participación en los hechos; otros eran   desenmascarados por sus conocidos, y si habían aparecido en la televisión, su   detención por parte de la población en general era segura. Los que dieron   entrevistas denunciando a la Zona eran sujetos a la pena de muerte   (generalmente se les emborrachaba hasta la inconciencia antes de enterrarles   vivos, excepto en casos cuando tenían muchas broncas en su pueblo y eran   linchados). Los demás, quienes expresaron su arrepentimiento, eran mandados a   la reeducación bajo la dirección de los amawt'as. Se dice que su mano de obra   fue la que inició la reconstrucción de Tiwanaku, de la Akapana y las kallankas.   Todo esto era de conocimiento generalizado en la Zona. Además, al fin, los que   no pudieron aguantar las condiciones pos-Liberación tenían plena libertad de   irse. Incluso después de la toma de Puno y el cierre interno de las fronteras,   sólo se las cerraba contra personas que querían entrar; jamás se obstaculizó la   salida, aunque a partir de 2025 era más difícil entrar a los países   colindantes. Entonces, aunque se encontraba un buen número de personas   dispuestas a quejarse de las dificultades cotidianas de la vida (como en   cualquier lugar del mundo), resultaron ser muy pocos los que realmente odiaban   la Zona y estaban dispuestos a obrar para conseguir un cambio (o reintroducción)   de gobierno. En adición, el cierre interno significaba que cualquier persona   que entrara a la Zona, aunque haya sido un ex ciudadano boliviano y tenga   muchos familiares en Qullasuyu, supuestamente tendría que ser expulsada. No   había mecanismos formales para vigilar las entradas o chequear la población en   general, y sólo en algunos casos un número suficiente de nacionalistas se   enteraron de la presencia de los agentes como para insistir en su deportación.   Aun así, durante los primeros años nadie en la Zona se dio cuenta de que los   'retornantes' eran más que individuos buscando réditos del contrabando o   satisfacción de alguna obsesión personal; eran conducidos cortésmente hasta el   sitio fronterizo más cercano y arreados al país vecino. Generalmente ese país   fue el Perú, donde no tuvieron problemas al entrar, pero en el curso de los   primeros tres años de la infiltración más de la mitad de los agentes terminaron   deportados de esta manera. En el tercer año, también, los deportados informaron   que ya se los sujetaba a interrogatorios bastante comprensivos antes de   expulsarles, y tenían la impresión de que 'esos malditos amawt'as' ya estaban   oliendo algo. Todavía, es posible que hubieran podido mantener el secreto   durante unos años más, si no hubiesen ocurrido los desastrosos acontecimientos de octubre 2031.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Por ese entonces la Unión Financiera   Universal ya estaba en pleno funcionamiento, y la Zona empezaba a ingresar   otra vez a los circuitos de comercio internacional. Antes, si es que pagaban   por los bienes de contrabando (y no los recibían simplemente como regalos de un   familiar, o recompensa por la mantención de alguien que 'no trabajaba') tenía   que ser en especie. Ahora algunos al menos podían pagar en Unidades Crediticias   Universales (mayormente obtenidas a través del contrabando de los propios habitantes   de la Zona en la frontera argentina, donde la coca jugó un rol importante), y   esto estimulaba a ciertos Contras que estaban en el movimiento más por   oportunismo que por convicción, a ampliar su contrabando. El 17 de octubre   2031, una caravana de tres camiones, cargados de harina chilena (para Todos   Santos), aparatos de tri-di, refrigeradoras, computadoras y repuestos para   autos, se equivocó de ruta al acercarse a la frontera chilena y entró en un   campo minado. Uno de los camiones tropezó con un conjunto de minas y se voló.   La explosión fue detectada por la guardia fronteriza de Chile, quienes se   desplazaron en helicópteros hasta el sitio. Encontraron los restos del vehículo   destrozado junto con los de su chofer y su ayudante, y pudieron perseguir a los otros dos camiones hasta atraparles en la bajada a Calama.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Si esto hubiera ocurrido en el Perú,   no hubiera causado problemas, porque los Contras tenían convenios con los   medios principales para suprimir cualquier noticia referente a sus actividades,   o sino presentarlas de tal forma que se encubriera su verdadera naturaleza.   Pero no tenían relación alguna con el gobierno chileno y menos con sus medios   de comunicación. Un periodista con afanes de investigador agarró el caso y   demostró que los muertos y los detenidos eran todos 'ex-bolivianos', algunos   con contactos políticos y otros con prontuarios delictivos. Sus contactos   comerciales en Chile resultaron ser también en su mayoría de origen boliviano,   mientras los camiones habían entrado desde el Perú aparentemente con la   colaboración de las autoridades de ese país. Se armó un revuelo nacionalista en   Chile, había cuestionamientos diplomáticos con el Perú, y se reveló el apoyo   peruano a lo que todavía no se conocía públicamente como los Contras Andinos.   En adición, todos los detenidos y muertos resultaron tener residencia en los   EE.JJ. Al rastrear sus historias en ese país, salió a luz la colaboración   gubernamental que habían recibido, tanto para tramitar sus documentos allí   como para establecer las bases suyas descubiertas en el Perú. El caso fue   agarrado luego por el partido republicano, entonces en oposición, que exigió   audiencias congresales sobre el tema. Los Contras Andinos pronto se   convirtieron en el escándalo Irán-Contras de los años 2030 - y los de la Zona se enteraron también.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Aunque varios agentes lograron   permanecer en la Zona sin ser expulsados, eso significaba que su presencia era   tolerada, no que era desconocida. La directiva de los Contras se sorprendió de   la rapidez con que, en un país que carecía de policía y autoridades con   verdadero poder de mando, se logró 'detener' a todos los Contras. A veces eran   llevados donde los amawt'as, otras veces los jilaqatas o mallkus se encargaron   de ellos, o simplemente era la comunidad que les sujetaba a una especie de   arresto domiciliario. En todo caso eran interrogados (eso sí, siempre con la   participación de algún amawt'a) para que avisaran los verdaderos motivos de su   presencia en Qullasuyu. En un solo caso, netamente en Tarija, tres de ellos   intentaron desesperadamente iniciar el proyectado levantamiento y fueron   abatidos a tiros. Los demás se sometieron. Algunos eran buenos mentirosos y   lograron hacerse pasar por puros contrabandistas, motivados por el amor al   lucro; eran deportados como de costumbre. Otros, los más pachamámicos,   confesaron que inicialmente habían venido con fines de reinstituir el gobierno   democrático, pero que se habían dado cuenta de que la Zona era realmente mejor   y ahora se identificaban plenamente con la Liberación. Por lo general, éstos   habían comprobado su dedicación a través de los callos y el sudor y por lo   tanto eran perdonados e incorporados a Qullasuyu. Quedó un núcleo duro de   nacionalistas bolivianos, que según su comportamiento en el interrogatorio y   las inclinaciones más o menos radicales de la gente que los tenía detenidos, a   veces terminaron expulsados con ignominia - desnudados, azotados en público, y   arreados en burros hasta la frontera - y otras veces linchados. Con eso terminaron   los intentos por parte de los q'aras de poner fin a la Liberación, y también   las referencias a la 'historia' de la Zona en los registros de los países extranjeros. </font></p>     <p align="justify">&nbsp;</p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"><b>Notas</b></font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">1. Introduction a la philosophic de l'histoire (Par&iacute;s, 1938), p. 46 En : Anderson 1992.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">2.&nbsp;1980</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">3.&nbsp;Bonfil Batalla 1980:234</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">4. Este concepto subyace de manera impl&iacute;cita, por ejemplo, en Michcl   (1972/1974) quien, aunque propone una 'sociolog&iacute;a de la familia y del   matrimonio', se concentra exclusivamente en la relaci&oacute;n de pareja y, en un   lugar muy secundario, la relaci&oacute;n vertical entre padres c hijos; ni siquiera   menciona las relaciones entre hermanos c hermanas dentro de la familia y s&oacute;lo   hay una referencia pasajera a 'relaciones con la suegra' (&iquest;los suegros nunca se   relacionan con sus yernos o nueras?) como fuente de problemas para la pareja.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">5. Resulta interesante que mientras los occidentales suelen ser realistas   respecto al pasado, a la vez suelen ser anti-realistas en lo que hace al   futuro, debido a su afecto por el principio de libre voluntad humana y rechazo   al deterninismo: se acepta todos los futuros m&aacute;s o menos coherentes con lo que   existe en el presente y se piensa que aquel que se realice ser&aacute; consecuencia de   las decisiones de los actores en el presente. El argumento cient&iacute;fico para el   realismo del pasado (la cuarta dimensi&oacute;n, etc.) implica que la parte futura del   l&iacute;nea-mundo es igualmente real que la parte pasada y, por lo tanto, supone un   deterninismo que pocos estar&iacute;an dispuestos a aceptar.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">6.&nbsp;Vcasc Spedding (s.f. 1) para un comentario de las moralejas y los   significados impl&iacute;citos de versiones contempor&aacute;neas del mito de Chuqiqamiri   Wirnita.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">7.&nbsp;La escuela estructuralista es la que ha tomado m&aacute;s en serio los   elementos contra-naturaleza y fuera de la realidad social de los mitos; v&eacute;ase   los trabajos cl&aacute;sicos de Lcvi-Strauss en 'Mitol&oacute;gicas' para una demostraci&oacute;n,   aunque tampoco llega a abarcar la totalidad de lo que es el 'mito' por tomar el   material fuera del contexto en que fue contado y resumir los mitos de tal forma   que se pierde los aspectos narrativos, exagerando as&iacute; la aparente   irracionalidad de muchas de las secuencias.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">8.&nbsp;Por ejemplo, en Inglaterra (y probablemente en otras sociedades   europeas contempor&aacute;neas) circula una variedad de versiones del mitote 'la   viajera a dedo fantasma'. Una chica se hace alzar de paso en un auto cuyo   conductor la nota algo rara pero no tanto como para sospechar de ella. La deja   en alg&uacute;n sitio y despu&eacute;s descubre que su descripci&oacute;n corresponde exactamente   con la de una chica que muri&oacute; en un accidente en ese mismo lugar o en esa misma   fecha unos a&ntilde;os atr&aacute;s.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">9. Bajo esta &oacute;ptica, es evidente que tenemos que agradecer a los   extirpadores de idolatr&iacute;as por lo que sabemos sobre la religi&oacute;n andina en el   siglo XVII. Esta informaci&oacute;n escasea en el siglo XVIII y, en el siglo XIX, es   casi ausente (una situaci&oacute;n asistida por el anticlcricalismo de los nuevos   gobiernos republicanos, v&eacute;ase por ejemplo Gosc 2001 para Apurimac en el Per&uacute;).   Pero, &iquest;c&oacute;mo debemos entonces interpretar el renovado inter&eacute;s de estilo antropol&oacute;gico   que curas como Marzal o Alb&oacute; han mostrado en la religi&oacute;n popular del siglo XX?   En vez de la extirpaci&oacute;n, se busca la inculturaci&oacute;n', es decir, la   incorporaci&oacute;n de estas pr&aacute;cticas en vez de imponer una ortodoxia r&iacute;gida, pero   de todos modos con fines intervencionistas.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">10. Por ejemplo, 'Make room, makc room' (Hagan campo, hagan campo) de   Harry Harrison, sobre un mundo atestado y en crisis debido a la sobrcpoblaci&oacute;n,   o 'The sheep look up' (Las ovejas miran hacia arriba) de John Brunncr, sobre   los horrores de la contaminaci&oacute;n industrial. En los 1990s, han aparecido varias   novelas situadas en un mundo preso del calentamiento global, donde varios   pa&iacute;ses bajos como Bangladcsh se inundan y dejan de existir excepto como   ciudades de barcos, no se debe salir sin </font><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">sombrero y crema protectora debido al desvanecimiento de la capa de     ozono, etc.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">11. Que a veces es de un simplismo impactante, aunque es posible que   p&uacute;blicos no-europeos no lo perciban de la misma manera. En 'D&iacute;a de la   Independencia' hay una caricatura de la estratificaci&oacute;n &eacute;tnica en los EE.JJ.   que se justifica mostrando c&oacute;mo todos cumplen con sus roles tradicionales de   tal manera que salvan al planeta. El anglosaj&oacute;n de clase alta manda (el   Presidente), el jud&iacute;o es el cient&iacute;fico (el experto en computadoras), el negro   es una especie de jugador de b&aacute;squet a nivel intcrplanctario (el mejor piloto)   y, finalmente, hay un redneck (de origen anglosaj&oacute;n u otro europeo blanco pero   de clase baja y rural) que se ofrece para una misi&oacute;n suicida que logra la   destrucci&oacute;n final de los 'aliens' (as&iacute; que lo mejor que puede hacer la 'basura   blanca' -whitc trash- para el mundo es sacrificarse; de hecho, es la clase   social que siempre proporciona el 'forraje de ca&ntilde;ones' -cannon foddcr- de los   ej&eacute;rcitos). Los native Americans (ind&iacute;genas) brillan por su ausencia. Sin   embargo, amigos bolivianos que vieron la pel&iacute;cula conmigo pensaron que el   redneck y su familia eran latinos porque se les ve&iacute;a viviendo en condiciones   precarias, el padre era un borracho y ten&iacute;a una familia numerosa. Para un   observador europeo, &eacute;stas son se&ntilde;ales de pertenencia a una clase social inferior   mientras para los bolivianos significa ser miembro de una etnia inferior.   Adem&aacute;s, en Bolivia, se da por sentado que 'todo gringo tiene plata' y no se   concibe la posibilidad de que exista 'basura blanca'. He observado en otras   ocasiones que las representaciones de clase social en pel&iacute;culas norteamericanas   tienden a pasar desapercibidas para el p&uacute;blico boliviano debido a que las   'identidades emblem&aacute;ticas' de elase en aquel pa&iacute;s son muy diferentes y   posesiones como autos o refrigeradores que se&ntilde;alan clase alta en Bolivia all&aacute;   est&aacute;n disponibles para todos. Es notable tambi&eacute;n que los bolivianos tienden   autom&aacute;ticamente a interpretar la estratificaci&oacute;n de clase en t&eacute;rminos &eacute;tnicos.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">12. Laurcncich ct al.( 1995) presenta un kipu diferente a todos los dem&aacute;s   ejemplares conocidos y argumenta que es el registro de un texto verbal (y no de   datos de contabilidad), concretamente un himno religioso. Sin embargo, sus interpretaciones   han sido cuestionadas, aunque la pol&eacute;mica se centra en la aseveraci&oacute;n de que   Guarnan Poma no era el autor real de la 'Nueva Cr&oacute;nica y Buen Gobierno' y que   este texto fue producido por integrantes de un movimiento indigenista lidenzado   por el jesu&iacute;ta mestizo Blas Valera, una cuesti&oacute;n que no afecta la validez de su   interpretaci&oacute;n del kipu. Lo que me parece cuestionable en dicha interpretaci&oacute;n   es que el himno citado no es muy largo ni complicado y hubiera sido f&aacute;cil de   aprender por memoria, as&iacute; que no veo la necesidad de un registro del mismo. La   ausencia de otros kipus parecidos con datos sobre su interpretaci&oacute;n hace   dif&iacute;cil resolver las dudas. Ver Barrag&aacute;n (1999) para un comentario sobre el   debate alrededor de las propuestas de Laurcncich.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">13. Por ejemplo,   ver el comentario sobre Saravia (1998) en Spcdding (1999:160-1).</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">14. Gose   (1994/2001:18)</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">15. Entonces se mencionaba, por ejemplo, los sistemas   clasificatorios de parentesco donde se utiliza el mismo termino para el padre y   el hermano del padre, proponiendo que en el pasado lejano hab&iacute;a matrimonios en   grupo, entre un grupo de hermanos y otro de hermanas. La madre de uno ten&iacute;a   relaciones indiscriminadamente con todos los hermanos del grupo, entonces el   hijo no sab&iacute;a cual de ellos era su genitor y llamaba a todos 'padre'. Es   ir&oacute;nico que hoy en d&iacute;a esta Historia nos parezca tan m&iacute;tica como Thunupa y su   balsa.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">16. Alvaro   Garc&iacute;a Linera 2001, p. 118</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">17. Luis   Tapia 2000, pp. 58-59,69</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">18. Ib&iacute;dcm, p. 62</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">19. Luis   Tapia, op.cit., p. 76</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">20. Tapia (op.cit., p. 76) est&aacute; en lo cierto cuando comenta que 'muchas   autoridades ind&iacute;gcnas/campcsinas. y l&iacute;deres buscan el reconocimiento de la   autoridad espa&ntilde;ola colonial, de las republicanas y del Estado nacional', pero   se equivoca al atribuir este hecho a la 'premura y sagacidad de las clases   dominantes. en desmontar la s&iacute;ntesis katarista.'; m&aacute;s bien es una condici&oacute;n   estructural de su existencia como el eslab&oacute;n m&aacute;s bajo del Estado mismo.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">21. Ver Fr&iacute;as 2002 para una descripci&oacute;n de este proceso en Calcha, Potos&iacute;.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">22. Estos no-campesinos nos   traicionaron. Alegando que la Revoluci&oacute;n hab&iacute;a llegado, nos mintieron de   principio al fin.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">23. Tambi&eacute;n mataron la cabeza en   la escuela.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">24. Nos enga&ntilde;aron m&aacute;s con el voto   universal.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">25. Salido de en medio de   nosotros, tambi&eacute;n nos traicion&oacute;.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">26. Nos robaron nuestra ropa,   nuestros cantos, nuestros bailes, hasta nuestro idioma.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">27. Jam&aacute;s van a decir 'los   matacabczas eran los que m&aacute;s gritaban'.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">28. &laquo;&iexcl;Viva Qullasuyu! &iexcl;V&aacute;yansc   perros desnudos, v&aacute;yanse!&raquo;</font></p>     <p align="justify">&nbsp;</p>     <p align=justify><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"><b>Bibliografía</b></font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"> ANDERSON, Perry</font> <font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">1992 Los fines de la historia. Tercer Mundo S.A., Bogotá.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"> ANDERSON, Perry 1986 «Problemas teóricos y metodológicos de la historia oral» en: Temas Sociales, N° 11, UMSA, La Paz.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"> BARRAGÁN, Rossana</font> <font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">1999 «¿Fue Guamán Poma o un jesuíta?» en: Revista Tinkazos, N° 3, La Paz. </font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"> BARRAG&Aacute;N, Rossana 1980 Historias que no son todavía historia, en Varios autores: Historia ¿para qué? Siglo XXI, México. </font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"> BARRAG&Aacute;N, Rossana 1994/1997 Razones prácticas. Sobre la teoría de la acción. Anagrama, Barcelona.</font></p>     <p align=justify><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"> BARRAG&Aacute;N, Rossana 1988 Lluvias y   cenizas. Dos pachacuti en la historia. HISBOL, La Paz.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"> BARRAG&Aacute;N, Rossana 1961/1993 ¿Qué es la Historia? Planeta-Agostini, Barcelona.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"> BARRAG&Aacute;N, Rossana 1984/1988 Religión e imperio. Dinámica del expansionismo azteca e inca. Alianza Editorial Méxicana,</font> <font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">México. </font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"> COHEN, Sande</font> <font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">1986 Historical culture. On the recoding   of an academic discipline. University of California Press, Berkeley. </font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"> FLORESCANO, Enrique</font> <font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">1980 De la memoria del poder a la historia como explicación. En Varios autores: Historia ¿para qué? Siglo XXI, México. </font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"> MICHEL, Andrée</font> <font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">1972/1974 Sociología de la familia y del matrimonio. Ediciones Península, Barcelona. </font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"> PARRY, Jonathan</font> <font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">1994 Death in Bañaras. University Press Cambridge, Cambridge. </font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">RIVERA, Silvia</font> <font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">1986 El potencial   epistemológico y teórico de la historia oral: de la lógica instrumental a la descolonización de la historia. Temas Sociales 11, La Paz. </font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"> RUDE, Georges</font> <font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">1964/1971 La   muchedumbre en la historia. Los disturbios populares en Francia e Inglaterra, 17301848. Siglo XXI, Madrid. </font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"> SARAVIA, Joaquín</font> <font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">1998&nbsp;&nbsp; Comunidades   políticas y democracia del mercado (el caso CONDEPA). UMSA/IDIS: Cuadernos de investigación 2.</font> </p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">SPEDDING, Alison</font> <font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">1996&nbsp;&nbsp; «Espacio, tiempo y lenguaje en los   Yungas» en: García, Gutiérrez, Iturri, Prada et al.: Las armas de la utopía. Marxismo: provocaciones heréticas. CIDES, La Paz.</font> </p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">SPEDDING, Alison</font> <font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"></font><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">1999&nbsp;&nbsp; «Investigadores en apuros» en: T'inkazos   N° 3, La Paz.</font></p>     <p align=justify><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"> SPEDDING, Alison</font> <font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"></font><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">s.f. Chuqilqamiri   Birnita: estudio de un cuento popular. Manuscrito.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">SPEDDING, Alison</font> <font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"></font><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">2000&nbsp;&nbsp; «La densidad de las síntesis» en: García, Gutiérrez, Prada y Tapia: El retorno de la Bolivia plebeya. Comuna, La Paz.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"> ZIOLKOWSKJ, Marius</font> <font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">1996 La guerra de   los wawqi. Los objetivos y los mecanismos de la rivalidad dentro de la elite inca. Siglos XV-XVI. Abya-Yala, Quito. ZUIDEMA R.,Tom 1989 Reyes y guerreros. Fomciencias, Lima.</font></p>      ]]></body><back>
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