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<publisher-name><![CDATA[Instituto de Investigaciones Sociológicas Mauricio Lefebvre (IDIS) de la Carrera de Sociología]]></publisher-name>
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</front><body><![CDATA[ <p align="right"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"><b>ART&Iacute;CULO ORIGINAL</b></font></p>     <p align="right">&nbsp;</p>     <p align="center"><b><font size="4" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">El Drama de la Nacionalización de   las Minas y sus efectos perniciosos. Caso Potosí</font></b></p>     <p align="center">&nbsp;</p>     <p align="center">&nbsp;</p>     <p align="center"><b><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Gualberto Lizárraga Ferrel</font></b><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"></font></p>     <p align="center">&nbsp;</p>     <p align="center">&nbsp;</p> <hr size="1" noshade>     <p>&nbsp;</p>     <p>&nbsp;</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"><b>Presentación</b></font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">La ponencia a este importante III evento de la   sociología en nuestro país, versa sobre la problemática de la nacionalización   de la minería en 1952 y sus resultados después de la quiebra del principal   factor de acumulación de la economía boliviana. El trabajo está fundado en un   trabajo de campo realizado para el proyecto de «Clasificación de aguas   subterráneas», a cargo del SERGEOMIN<sup>1</sup>,   de cuyo componente socioeconómico fui parte para el diagnóstico socioeconómico   de las áreas de estudio: Tupiza, Atocha y Cotagaita. La oportunidad alimentó la   convicción de la importancia que tiene el mostrar a un departa­mento conocido   como región minera, sin considerar que esta es apenas una pequeña parte de su realidad potencial.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">La realización de un estudio de clasificación de las   aguas subterráneas en las cuencas que correspon­den a los municipios de Tupiza,   Cotagaita y Atocha, contribuirá de sobremanera a la definición de polí­ticas de   desarrollo regional para el departamento más pobre del país. Allí, el 80% de   sus habitantes vive en la pobreza pese a contar con un emporio que, por sí   mismo, bastaría para seguir generando riqueza y realización humana. Ello tiene   sin duda que ver con el modo y las formas en las que se involucren los   bolivianos para servir al país, en un espacio tan explotado y abandonado a la   mayor contaminación de sus aguas, tierras y ambiente, como resultado de la   acción depredadora de aquellos que sólo vieron en Potosí una fuente de   minerales con alta demanda en el mercado internacional. Cuenta también, por   ejemplo, el chantaje de gobernantes que condenaron a la población a seguir   viviendo como mendiga si no accedía a la explotación el litio, siendo y cuando   Potosí posee recursos y factores para resolver sus problemas sin seguir   empobreciéndose por ambiciones externas y actitudes discriminatorias de grupos   de poder loca­les. Precisamente estos últimos, que vivieron y viven al estilo e   imitación de una forma de vida ajena a su realidad económica, social y   cultural, son los que con el gran esfuerzo de su servilismo alimentan la   acumulación de riqueza de sus expoliadores, impidiendo que sus verdaderos dueños ejerzan ese derecho.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">El empobrecimiento de la población potosina y su   consiguiente éxodo, solamente pueden ser expli­cados por el sistema de   explotación capitalista y la escasa visión de los que ejercen el poder respecto   al desarrollo futuro del departamento y el país. Estas clases dominantes y los   partidos políticos tradiciona­les se han empeñado en volcar sus esfuerzos y   administración del estado para seguir viviendo de una economía mono productora   y con una mentalidad ajena a su pobreza cultural y de formación, reproduci­da   para servir a intereses externos y alejados de las necesidades de las mayorías   empobrecidas, a las que acuden o prometen todo en épocas electorales o cuando quieren sustituir los mecanismos de elegibilidad y cambio de régimen.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Así   se presenta el tema de referencia, para su difusión y aporte en este escabroso   camino de libera­ción nacional y social, que busca definir políticas para   guardar sus minerales, proteger sus minas, tratar sus aguas y restituir sus   tierras y recursos forestales nativos, a fin de crear una reserva estratégica   que contribuya a que sus habitantes vivan digna, limpia y holgadamente, merced   a los usos planificados de dichos recursos naturales y acorde a la ocupación de   sus espacios, para tener calidad de vida y la realiza­ción de sus necesidades y   capacidades, únicamente transformando el sistema actual y la forma de vida mistificada.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"><b>1. El drama de la nacionalización de las minas en Bolivia</b></font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">El 31 de octubre de 1952, en el campo de María   Barzola de Catavi, se firmó y declaró el acta de la independencia económica de   Bolivia<sup>2</sup>.   Los que la suscriben, se comprometen y juran sostener y defender, si es preciso   con sus vidas,<sup>3</sup> la conquista de la nacionalización de las antiguas empresas de Patiño,   Hochschild y Aramayo. En su mensaje, el entonces presidente de la república,   Víctor Paz Estensoro, decía: «durante medio siglo, Bolivia fue víctima de la   explotación más despiadada por parte de aquellos empresarios. Las riquezas de   esta nación fueron exportadas al extranjero en forma de caudal continuo de   estaño amasado con sangre». La política interna envilecida, la democracia   convertida en artículo de exportación para engaño de la opinión publica extranjera.<sup>4</sup></font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Con criterio acertado, Sergio Almaraz Paz<sup>5</sup> decía a su vez que todavía no se había intentado un estudio sociológico de la   minería, con el que se conociera mejor la realidad boliviana del último siglo,   así como la del pasado colonial. Para este intelectual patriota, en la   evolución del poder minero existían por lo menos 2 fases características: 1)   con Arce y Pacheco, y 2) los mineros de 1870, en que la explotación es casi feudal.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Los primeros pasan de la minería directamente al gobierno, ambos son caudillos paternalistas.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Nadie podía competir con ellos, eran materialmente   muy poderosos y objetivamente representaban el progreso de Bolivia. El país no   veía inconveniente en que el dueño de Huanchaca fuera el presidente de la   república, ni Arce se sentía incómodo al ejercer esta doble función. Era minero   y caudillo al mismo tiempo. En 1870, no se podía hablar de una oligarquía   minera en el sentido de una clase social aglutinan­te, como lo eran entonces   las oligarquías de Lima, Buenos Aires, Santiago, verdaderos motores de la formación del estado nacional.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">En Bolivia, lo que faltó a su tiempo fue una   oligarquía capaz de construir una estructura nacional subordinada a sus   intereses. Precisamente lo que, desde 1952 al presente, han venido conformando   los militantes del MNR quienes, a diferencia de aquella época de   nacionalización de las empresas mineras de los 3 barones del estaño, desde 1985   están dando pasos para fortalecer la transferencia de las empresas estatales a   la administración privada internacional, bajo la figura empresarial del riesgo   compartido. No se trata de una clase con intereses propios sino con una actitud   servil al imperio capitalista. Almaraz Paz no estaba equivocado al afirmar que   el antiguo poder minero apareció prácticamente sin oposición -y más   nacionalista, diríamos nosotros, que los del MNR actual. Le sirvieron los   conservadores y liberales, le fueron útiles por igual los indios y los   terratenientes, así como hoy y en todas las épocas posteriores a la llamada   revolución nacional, el MNR ha sido útil al imperialismo norteamericano. El   atraso del país y la debilidad del estado nacional no encontraron obstáculos en   las leyes, ya que se aprobaban leyes previa­mente a las políticas requeridas,   como sucede en la actualidad con el neoliberalismo. Las dificultades materiales   (falta de caminos y ferrocarriles, aislamiento del mercado mundial y poco   dinero) fueron desapareciendo con el fortalecimiento del capitalismo minero,   merced a los bajos salarios e impuestos bajos o evadidos, lo que al presente   tampoco ha cambiado. Los terratenientes, que eran los únicos que podían haber   opuesto resistencia al suponer una amenaza a su status económico o contra sus   privilegios políticos, convinieron en que era más practico trocar su orgullosa   condición de señores de la tierra por la de proveedores de las minas. Esta fue   la alianza más importante en la vida de la minería y el punto de encuentro de   las dos fuerzas que dominaron el país hasta 1952. Al presente, la alianza entre   la agroindustria cruceña y la oligarquía minera empresarial de occidente se mantiene.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">En   este cuadro desgarrador de la acción de los grupos de poder dominantes   anteriores de la revolu­ción nacional y aquellos vigentes desde 1985 al   presente, el drama de la nacionalización de las minas y el proceso de privatización actual, vemos los signos característicos de nuestra realidad.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"><b>a) La explotación de las minas en la época de los barones del estaño</b></font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Para   Patiño, fueron más importantes las necesidades de estaño del mercado mundial a   principios de siglo que su tenacidad y capacidad de trabajo; para Aramayo,   contó más en la formación de su fortuna un sistema legal que le permitió el   acaparamiento de concesiones mineras; a Hochschild le sirvió más apro­vecharse   de los pequeños mineros comprándoles su producción al amparo de una legislación   inadecuada, convirtiéndolos en sus asalariados por el sistema de anticipos y   venta en consignación, que su formación universitaria y su talento para   manipular los precios de los minerales. A esto habría que añadir la visión   empresarial de utilizar alta tecnología, contratación de recursos humanos   especializados del exterior y un manejo técnico adecuado de la explotación   minera. Lo dicho se funda en lo que, en 1952, se informó a través de la   comisión encargada del estudio de la nacionalización de las minas al Banco   Minero de Bolivia, en sentido de que, en los puertos del Pacífico, los antiguos   barones del estaño habían instruido la cancelación de los pedidos de   maquinaria, repuestos, herramientas, implementos, pulperías, etc., etc., y la detención de los pedidos de la explotación minera.<sup>6</sup></font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"><b>b)&nbsp;La explotación de las minas en la minería nacionalizada</b></font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Según explicación de los diputados   interpelados por la Brigada de FSB en 1952 en el parlamento<sup>7</sup>, la   oposición hace denuncias de negociados, malversaciones e irregularidades en la   difícil tarea de capitali­zar la principal industria del país. Esta forma de   administración denunciada contra el gobierno del MNR, que aceptamos por su   confirmación en la práctica de la manera de gobernar movimientista, era poco   diferente del modo cómo administraban los barones del estaño. Estas siguen   siendo experiencias reitera­das en el proceso de acumulación de riqueza de los   militantes, amigos, parientes y entidades o fuerzas sociales del y a los que el   MNR involucró en el ejercicio del poder constitucional o de facto. Ellos,   aunque nacionalizaron las minas, terminaron indemnizando a los que combatían su   lucha política por acceder al poder y, en vez de cambiar, copiaron esquemas   dominantes de explotación, saqueo e institucionalización de la dependencia del   país, así como la conservación de la monoproducción minera con otros regímenes   bajo su dirección política, la misma clase y los mismos intereses externos.   Bastará decir, con Guillermo Bedregal, que para comprender la situación de la   empresa minera Catavi y de la minería nacionalizada en general<sup>8</sup>, había que tener en cuenta las siguientes premisas:</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">* La COMIBOL tiene 16 empresas, 3 agencias de   compras, varias empresas hidroeléctricas, etc., constituye un núcleo sumamente   complejo y grande. Se necesita elemento humano, gente con capacidad en su trabajo.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">* La COMIBOL aporta el 80% de las divisas, del dinero duro que Bolivia necesita para subsistir.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">* La COMIBOL es la única industria montada en   términos tecnológicos, de tipo capitalista, que existe en Bolivia. Cualquier   otra industria (manufactura, industria de la construcción) es un sim­ple taller artesanal.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">* La COMIBOL es la empresa más grande de América   Latina, la más complicada tecnológica y administrativamente, produce una gama de minerales que obliga a una serie de medidas técnicas.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Entonces, nos preguntamos, ¿es que el MNR no estudió o no calculó la   magnitud de las medidas asumidas, que fueron trascendentales, de modo de poder   administrar las minas en mejores condiciones que los barones del estaño,   utilizar este factor de acumulación para crear ahorro, inversión, reinversión y   mejoramiento de las condiciones de vida de la población boliviana desde el   estado, explotar menos a los trabajadores, pagar salarios acordes el nivel de vida y evitar que esta riqueza vaya a parar a manos extranjeras?</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">En la época de la que hacemos rememoración, para comprender los   defectos de la minería naciona­lizada, ya se habían identificado los siguientes   problemas que sirvieron en 1985 para hacer cambios radicales en las políticas   económicas, cuyas consecuencias derivan en similares resultados antinacionales y antipatrióticos:</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">1.  Disminución de la ley de cabeza de mineral</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">2. Bajos índices de recuperación de la planta de concentración existente</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">3. Necesidades insatisfechas en la instalación de nuevas plantas y la renovación de equipos y mate­riales</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">4. Baja productividad por hombre/hora</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">5. Frecuentes brotes de indisciplina</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">6. Absurdas interferencias en centros administrativos de la entidad</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">7.    Desajustes derivados de diferentes sistemas de administración aplicados por los ex empresarios</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">8.  Insolvencia comercial</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">9. Déficit de caja</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">10 Pérdidas de COMIBOL en el orden de $us. 8.000.000</font></p>     <p align=justify><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">11. Exceso de trabajadores con irracional distribución   de la mano de obra; solamente el 40% de trabajadores realiza operaciones en interior mina, el 60% está ubicado en la superficie.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"><b>c) El derroche del proyecto proletario por influencia de la economía exportadora</b></font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">En la obra de Manuel Frontaura Argandoña<sup>9</sup>,   se evalúa que la nacionalización de las minas económi­camente fue un fracaso a   causa de mala administración, burocracia feudal y secante e indisciplina total en COMIBOL. Las causas fundamentales para esta situación, tenían que ver con:</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">1.    La caducidad geológica, el agotamiento de los   veneros; a esto complementa el informe Keenleyside de 1951, que señalaba que,   en los últimos 12 años, no se habían hecho inversiones en bienes de capital en   las minas y, en los últimos 20 años, no se había abierto a la explotación ninguna nueva mina de importancia, por lo que su declinación parecía inminente.</font></p>     <p align=justify><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">2.    El desorden técnico y administrativo de la COMIBOL   en que hubo incrementos en los que se . ignoraba la cantidad de material embarcado y lo que podía producirse mensualmente para res­ponder a los pedidos.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">3. La desorganización laboral, vinculada a los lazos   que tenían los trabajadores con fuertes intere­ses políticos nacionales e   internacionales para hacer fracasar la nacionalización de las minas. El control   obrero con derecho a veto, creado para estimular la producción, se convirtió en   un feudo y su poder se extendió más allá del poder legislativo, ejecutivo y judicial.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">En 1955, el Dr. Víctor Paz Estensoro denuncia que el   factor negativo en la producción lo constituyen los mecanismos administrativos   de la COMIBOL, que no han alcanzado un nivel eficiente y cuya causa es el   aflojamiento interno de la disciplina, desorden de trabajo de obreros y falta   de responsabilidad de algunos dirigentes sindicales. Al margen del fenómeno   señalado, destacaba que a pesar de la pérdida en la industria de la minería,   entre 1952 y 1961, el Estado gastó la suma de Sus. 6.374.151.78 en construc­ciones   y obras de bienestar social para los obreros de la COMIBOL: Casas para obreros   y empleados, edificios para clubes deportivos y cines, hoteles, ranchos y   comedores, escuelas, hospitales y farmacias y policlínicas, maternidades y casa   cuna, lavanderías y servicios higiénicos y baños, locales para zapate­rías y   sastrerías, peluquerías, sedes sindicales, iglesias, adquisición de ambulancias   y góndolas para trabajadores, muebles y enseres exigidos. La COMIBOL adquirió   1.626.004 metros cuadrados de terre­nos urbanos o suburbanos en Cochabamba,   Oruro, La Paz, para construcciones de viviendas para los obreros, hoy vacíos y abandonados e incluso desmantelados por la misma COMIBOL.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Los establecimientos escolares dependientes del   Ministerio de educación en los primeros centros mineros recibían ayuda de la   COMIBOL, se financiaron becas para los hijos de los trabajadores. En   edificación sanitaria, se gastó 331.609.43 dólares y un presupuesto   considerable de sanidad, con hospita­les, clínicas, servicios sanitarios, hoy sumamente deteriorados y en muchos casos desmantelados en equipamiento.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Al nacionalizarse las minas, los obreros   mejoraron en masa, haciendo uso del poder sindical minero que se esmeraba por   tener contentos a los trabajadores, los mimados de la revolución nacional,   aunque esto contribuyó a permitirles demandas excesivas, reducir la   productividad y no cumplir con sus respon­sabilidades de compromiso político sindical revolucionario.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Cuando algunos mineros quisieron convertirse en agricultores, se expropió   para ellos las más ricas y productivas propiedades de Cochabamba: Chávez   Rancho, Samanpaya, Chajracollo, San José de Colcapampa, Caramarca, Vinto,   Viloma, Parotani, Montecillo, Cliza, El Convento, propiedades que poco a poco   fueron abandonadas, en algunos casos ahora propiedad de ex autoridades y algún ex funcionario de la empresa.</font></p>     <p align=justify><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"><b>2. Los efectos perniciosos en la minería nacionalizada</b></font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Han transcurrido 33 años de la nacionalización de la minería, han   corrido 17 años de la aplicación del modelo neoliberal con el D. S. 21060, se   ha señalado los problemas y las causas de la decadencia en la minería   nacionalizada, visto y constatado la situación actual en los centros mineros   del departamento de Potosí, sobre todo en los Municipios de Tupiza, Atocha y   Cotagaita en los que se encuentra las instalacio­nes más representativas de la   minería de los ex barones y de la ex COMIBOL, al presente a cargo de' algunas   cooperativas mineras. Hemos podido constatar que COMIBOL deterioró diques, no   realizó in­versiones para su mantenimiento, se ocupó de explotar   indiscriminadamente sin las premisas técnicas de mantenimiento y sin evitar o   tratar de minimizar las fuentes de contaminación de aguas subterráneas, los suelos y el ambiente, en otras palabras, de la biodiversidad.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Hasta antes de 1985, no se conocía los graves problemas que la   explotación minera produjo en la época de su mayor auge, mucho menos aún en la   época de los barones del estaño. En 1985, se atribuyó la relocalización en las   minas a la baja cotización de nuestros minerales en el mercado internacional,   lo que redujo los ingresos de divisas para el país. Bajo este último criterio,   se despidió a más de 500.000 trabajadores mineros directos e indirectos en   COMIBOL que fueron a parar a las áreas pro­ductoras de coca y a los centros   poblados del eje central del país, donde viven muchos de ellos mendi­gando   ayuda como la vergüenza del país. Fueron las clases dominantes las que lanzaron   a la calle a los principales generadores de divisas del país, vulneraron sus   derechos humanos y los discriminaron sin misericordia hasta sustraerles incluso sus aportes que tenían el fin de asegurar sus últimos días de existencia.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Desde la imposición del neoliberalismo, en que la COMIBOL ya no explota   ni administra las minas cooperativizadas y adjudicadas a la minería mediana y   compañías transnacionales, hubieron denuncias de problemas de contaminación   acumulada en aguas de ríos y quebradas, y suelos productivos, que quedarán   confirmadas con el proyecto de clasificación de aguas subterráneas y   superficiales que está realizando SERGEOMIN, en convenio con la Prefectura de   Potosí. Cien muestras de aguas superficiales, 40 muestras de aguas   subterráneas, 40 muestras biológicas, 100 muestras de sedimentos y 50 muestras   de calidad de suelos, serán sometida a análisis físicos, químicos, biológicos y   de suelos, para confirmar el grado de contaminación, erosión y depredación de   la biodiversidad en las aguas y sedimentos de los ríos Blanco de Tasna, San   Vicente, Ventillas, Quechisla, Chockaya, Ánimas, Telamayu, Atocha, Caiti,   Chorolque, Chilcobija, Cotagaita, Tumusla, Vitichi y otros importantes que desembocan sus aguas en el río Pilcomayo, que confluye en el río de La Plata.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Las principales fuentes de contaminación de las aguas, los suelos y el   ambiente, son el drenaje ácido de minas, las bocaminas, ingenios, el lavado de minerales, las aguas servidas, los desechos sólidos, agroquímicos, otros.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Los receptores de las fuentes de contaminación son dos: las aguas   subterráneas por infiltración de aguas y los suelos por riego así como por los   desechos sólidos debido al arrastre del viento. Hay dos tipos de fuentes de   contaminación, la natural, por tipos de roca y la artificial, por el mal uso   que hace el ser humano. El mencionado estudio es de alta ponderación ya que   clasificaría 4 tipos de agua: la clase A, apta para el uso doméstico y el   riego, no necesitaría ningún tratamiento. La clase B apta para el riego y   consumo humano. Las clases C y D solamente podrían servir para la industria   generadora de energía eléctrica que podría ser utilizada en la misma región para la agroindustria y el tratamiento de las aguas.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">De establecerse que las aguas sean del tipo C y D, se causará en mayor   proporción el abandono de la población de los centros y campamentos mineros,   pues hace poco productivos los suelos para la agricul­tura y casi imposible la vida humana, animal y vegetal.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Existen afirmaciones de geólogos, hidrólogos y biólogos de SERGEOMIN,   en sentido de que, en la época de la minería «de los barones», se tenía un   mejor manejo en la explotación minera, atribuible sobre todo a la contratación   de expertos profesionales del exterior y el uso de alta tecnología que,   paradójica­mente, en la época de la COMIBOL, habiendo recursos humanos de   bolivianos especializados en la prospección, exploración y explotación minera   no se preocuparon, alertaron o denunciaron los efectos perniciosos que   acrecentaban los peligros de la explotación minera sin la aplicación previa de medidas de seguridad industrial.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">En orden de causalidad en la explotación minera de la época de la COMIBOL, los efectos pernicio­sos serían:</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">* La contaminación de las aguas de los ríos y quebradas</font></p>     <p align=justify><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">* El proceso acelerado de contaminación y erosión de   suelos en las riberas de los ríos y quebradas por efectos del mal manejo de los mismos y la precipitación pluvial.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">* Deterioro de la calidad de los suelos agrícolas</font></p>     <p align=justify><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">* Abandono de los centros mineros y campamentos de   más del 50% de la población hacia otras áreas creando grupos humanos abocados a la mendicidad y sobreoferta de mano de obra no calificada.</font></p>     <p align=justify><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">* El no aprovechamiento de las capacidades urbanas instaladas para vivir, crear fuentes de trabajo en el turismo, dar usos con servicios sociales, etc.</font></p>     <p align=justify><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"><b>3. Los fenómenos demográficos en los centros poblados de las áreas de COMIBOL</b></font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Para nadie es desconocido escuchar hablar de que los centros poblados   mineros se convirtieron en campamentos fantasmas. Esto es tan evidente que la   infraestructura habitacional y de servicios básicos instalada desde la época de   los barones del estaño, y que luego COMIBOL amplió y mantuvo como hemos podido   ver desde 1960, ha quedado en el abandono. Ciertamente, la relocalización de   más de 100.000 trabajadores y empleados se realizó sin que ni ellos ni las   políticas del estado proyectaran un asentamiento y poblamiento definitivo y   vislumbraran otros factores de producción y vida. Es algo inex­plicable que la   población esté abandonando toda la capacidad instalada en estas áreas y   poblados, para dirigirse hacia lugares donde su existencia es más precaria y de alta concentración, sin medios adecuados de sobrevivencia.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">La principal explicación que se hace desde el lado de los mineros y el   estado, es que ello se debe a la falta de fuentes de trabajo, antes creadas por   COMIBOL. Sin embargo, para nosotros, los factores de mayor incidencia en este   hecho son la contaminación ambiental, de las aguas y del suelo, conjuntamente   la intencionalidad de privatizar la minería, adjudicar la administración de los   servicios y prestación de los mismos a intereses de grupos dominantes, apropiarse   de tierras aptas y por habilitarse para la agricul­tura, etc. Ello requiere el   previo desalojo de gente politizada que, en la historia de la minería tanto de   los barones como de la COMIBOL, constituyeron el factor de la quiebra de la   minería, antes que la baja cotización de los minerales y la pérdida del valor   de uso de los mismos. Incluso presumimos que es para adjudicar dichos servicios   y la infraestructura a quienes deseen llevar adelante actividades etnoecoturísticas y de explotación del litio u otros minerales aún existentes.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Desde la década del 60 se venía señalando que, desde el punto de vista   económico, el impacto de la revolución del 52 sobre la otrora industria minera,   había sido desastroso. También se decía que la decli­nación en la producción de minerales, fue la causa de la baja en el ingreso per rápita en los 50 años.<sup>10</sup></font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Desde la revolución de 1952, las minas trabajaron bajo alguna forma de   control oficial. En COMIBOL, era el gobierno el que operaba directamente las   minas. Las minas privadas pequeñas estaban obligadas a pasar por control. La   minería mediana, en cambio, no estaba sujeta a dicho control y esto permitió   que ese sector pudiera ser el que explotara más intensivamente las minas y a   los mineros trabajadores, pues su proyecto era extraer cantidades grandes de   mineral para exportar y pagar los salarios que convinieran a sus intereses. La   COMIBOL controlaba más de 100 propiedades, desde grandes minas que empleaban a   miles de trabajadores hasta solicitudes para prospección. En 1961, más de   27.000 mineros y sus depen­dientes, un total de 100.000, cerca al 3% de la   población total de Bolivia, eran mantenidos en trabajo merced a un subsidio del   30% concedido por el gobierno. La época de la minería, tanto con los grandes   mineros como con la COMIBOL, se caracterizó porque sus trabajadores eran en   gran porcentaje de la población india o chola. Además, los problemas de   silicosis hacían que el trabajador minero tuviera una esperanza de vida muy   breve, ya que no superaba los 35 años. Esta situación junto a los bajos   salarios, hizo crecer la conciencia política y orgánica revolucionaria de los   trabajadores, que se expresaba en su capacidad de paralizar la economía   boliviana a través de huelgas mineras que acababan en masacres. También se   intentó corromper a los dirigentes mineros. Sin embargo, a pesar de tantas   concesiones logradas, no se conoce uno de ellos que haya llegado a ser un gran   empresario minero ni capitalista, aunque sí se conoce a muchos tránsfugas y traidores a la clase de la que provienen.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">El flujo migratorio hacia y de los centros mineros fue grande cuando   los ferrocarriles constituían el único medio de transporte que integraba y   vinculaba gente y comunidades y hacia fluido el intercambio entre centros   poblados. Desde la capitalización de ENFE, paradójicamente este medio es menos   accesi­ble y de menor vinculación y flujo turístico, el servicio es caro y su   utilidad es antes comercial que de servicio a la población y municipios necesitados.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">A este conjunto de fenómenos señalados, hay que añadir el de la   contamina. ion de aguas, suelos y el ambiente, como las causas principales del   no aprovechamiento de la infraestructura urbana, el despoblamiento de los   centros mineros, el desmantelamiento de alcantarillas y cañerías de agua y   siste­mas de agua potable por la misma COMIBOL al inicio de las políticas de   privatización de las empresas estratégicas y la minería en el país desde 1985,   acelerados desde 1994 y al presente con más del 20% de desempleo nacional en la   población económicamente activa. Por falta de estímulo, fomento e iniciativa   propia no se aprovecha toda esa infraestructura para crear fuentes de trabajo e   ingresos, sobre todo por descuido del estado. De otra parte, no obstante la   asignación de recursos de coparticipación tributaria a los municipios, estos   priorizan sus obras según cantidad de habitantes, luego por necesidades de   pobreza, pero en ningún caso contribuyen a evitar que estos centros urbanos y   mineros se vacíen, quedando así pueblos y ciudades fantasmas con todo instalado.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">La   desarticulación del sindicalismo minero, la creación de una mentalidad   conformista desde las sectas religiosas y la debilidad institucional de los   municipios ante la presencia creciente de ONGs, están institucionalizando el   éxodo minero hacia centros urbanos grandes donde no encuentran tampoco res­puestas   a sus demandas de empleo, ingresos y servicios. Por el contrario, en estos   lugares cada vez se hace más difícil la resolución de estos problemas, ya que   los protagonistas del cambio y asentamiento (población, factores de producción,   capital, obras e inversiones) están seriamente afectados, heridos en su esencia natural y social.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"><b>4. El reto del desarrollo multinacional en Bolivia</b></font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Siendo como es reconocido el carácter dependiente y   atrasado del país, cada sector social pretende constituirse en el abanderado   del desarrollo, con capacidad de contribuir a Bolivia con la generación de   ingresos por exportación. Esta fue y aún es la minería en manos privadas y   cooperativizadas; el gas y petróleo en manos transnacionales y también se   pretende esto con la agropecuaria que, como sabemos, son un proceso puesto en   práctica acorde a la visión del desarrollo diferenciando entre área urbana y   rural y no holista, dos maneras contradictorias y antagónicas en sí mismas,   inviables hasta esta época, no obstante las grandes transformación en las   formas de propiedad, sean las de 1952 o 1985. Desde entonces hasta hoy, vista   en perspectiva, ha habido un predominio de la propiedad privada antes que la de tipo colectivista.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Veamos, el monopolio del sector del autotransporte   fue en desmedro de los ferrocarriles, la era de las telecomunicaciones en   contra del sistema de correos, el crecimiento urbano como atracción para los   problemas rurales y el abandono rural como espacio creado para la compra y   venta de tierras por quienes tienen capital para desarrollar el crecimiento y   concentración de tierras, capital y fuerza de trabajo bara­tos, hechos que   constituyen una gran ventaja para los inversionistas, sean nacionales o extranjeros.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Después del fracaso del modelo estatista de economía   y sociedad y del doble fracaso de la economía privatizadora (esto desde antes   de la Revolución nacional de 1952), emergieron movimientos sociales y   económicos desde las opciones de las diferentes nacionalidades reconocidas en   el país, que llegan a una cantidad de 36 naciones. Con las contradicciones por   intereses de clases dominante y dominadas que estas nacionalidades afrontan,   nuevamente el tema del desarrollo se pone en el centro del drama social. En   Bolivia, el estado, carente de una oferta real para lograr un desarrollo multinacional, sólo mantiene vigente la del desarrollo sostenible.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Las propuestas de especialidad de desarrollo rural,   urbano, humano, sostenible, ambiental y compe­titivo están yendo seriamente en   contra de toda la perspectiva de cambios estructurales requeridos. Aun­que   incorporan referencias de género, generacionales y de multinacionalidad, no   están enfocadas en la visión multinacional y de dirección planificada que evite   gastos insulsos, frene gastos en la búsqueda de mercados y evite quedar   subordinados a este factor empresarial privado internacional. Hay que pensar   que no se debe exceder en la producción, la dotación de servicios, el   crecimiento demográfico y el estímulo al consumismo, sin antes tomar la opción del modelo de desarrollo multinacional y socialista de Bolivia.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Este modelo de desarrollo del Socialismo multinacional en Bolivia debe   sentar y orientar los movi­mientos sociales emergentes a la construcción del   instrumento político alternativo, frente a los represen­tados por los partidos   tradicionales del sistema actual de economía y sociedad de mercado. Este modelo   de desarrollo, alternativo multinacional socialista debe estar basado en   lineamientos científicos, para cuyo objetivo debe comenzar a difundirse en los   municipios para que prioricen sus inversiones y las luchas sociales se funden en esos criterios.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">El   mundo capitalista tiene una deuda económica y social con Bolivia, acumulada   históricamente. Del mismo modo, Bolivia debe a Potosí, Oruro y La Paz toda su   existencia republicana y es hora de estable­cer preferencias en las inversiones   para su reactivación, es momento de que las regalías petroleras y gasíferas   lleguen como compensación al empobrecimiento de sus habitantes, hay que pagar   lo que por historia se debe. Eso también deben hacer las potencias europeas y   norteamericanas: pagar a Bolivia los 5.000 millones de dólares de deuda, los   3.600 millones de dólares de la capitalización y las utilidades que este monto redituaría en el sistema financiero mundial.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"><b>5. El departamento de Potosí y sus proyecciones</b></font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Observando el cerro rico de Potosí, en el que el indio Huallpa   encontrara las vetas sea por encender fuego debido al frío o por extracción de   pastos por los animales que pastoreaban, es inevitable pensar que han pasado   más de 500 años desde que comenzó la explotación de la plata. Desde entonces,   él colmó de fortuna al viejo mundo. Al presente, aún está en adjudicación a una   compañía transnacional que, por unos 25 años, puede sacar con tecnología de   punta y poca fuerza de trabajo minera, lo que hace más de 5 siglos los   colonizadores europeos explotaron de forma infrahumana y con tecnología rudimentaria.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Esta y muchas otras minas, por fuera, no se ven deterioradas, pero sus   entrañas están perforadas y desgarradas, invadidas de túneles, galerías y   huecos... ¡tanta sangre derramada que no paga la deuda que tienen con el país   sus verdugos y expoliadores! Al presente, nos mantienen en la encrucijada de   envene­narnos con sus tóxicos minerales, si no cedemos a las presiones de   continuar el saqueo inmisericorde y sin Jas normas de seguridad industrial que la ley del medio ambiente ahora exige.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">A los pies de estos cerros de minerales están las viviendas de gente   humilde que soporta los rigores naturales y los propios cerros soportan la   brutalidad de la extracción. Ambos alimentan el acrecentamien­to de la riqueza   de pocos grupos ante millones que mueren sin poder recuperar para sí el valor   de utilidad y uso que le permita mejores días. La contradicción de sacar más y   con menos esfuerzo y además lograr un beneficio para vivir en equilibrio   natural, es la decisión política a ser tomada por los habitantes de esta   región, en defensa de lo que les queda para el futuro de sus habitantes y la economía boliviana.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">La cantidad de iglesias y capillas construidas en su entorno son el   símbolo mágico religioso del conquistador que acaba dominando y controlando al   pueblo en su cambio de creencias por las de un todopoderoso imaginario, que se   manifiesta con toda su crudeza imaginada contra la naturaleza y su entorno   social y natural, no obstante la aparente conciencia ambientalista globalizada.   En este caso no se piensa en saquear minerales, gas, litio, monumentos   arquitectónicos y naturales, defendidos más bien por los dominados, que hoy   cuidan de ello como algo suyo cuando hay robo de cuadros, joyas, antigüe­dades   o reliquias. Qué decir de nuestra gente que ataca y es atacada así por actuar   en defensa de sus recursos naturales, que es lo único que va quedando para   proyectar una sociedad y economía de convi­vencia igualitaria y satisfacción de   necesidades esenciales. Estas actitudes contradictorias deben ser ob­jeto de   polémicas sabias y de defensa del patrimonio cultural, artístico y portador de   recursos naturales que todavía puede dar trabajo, ingresos y medios para vivir   mejor, según cómo se aprovechen y utilicen las inversiones para favorecer a todos.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Queda la esperanza de que la población pobre y empobrecida, recapacite   y asuma con devoción bíblica la esperanza de ser la autora de poner freno al   saqueo, la dependencia y la pobreza, organizándose y fortaleciéndose para   aniquilar la corrupción y salir del contrabando. Está dicho que solamente el   pue­blo organizado, consciente y firme contra sus enemigos, puede controlar,   parar y hacer de sus recursos naturales su existencia, y lograr que la historia   vaya por mejores derroteros para su propia realización, sin extender, como   hasta ahora, la mano mendigando lo que fue y es suyo como la verdad a ser restituida por la fuerza de su historia.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Frente a las prácticas nocivas contra la existencia humana y natural,   desde que la sociedad se hizo desigual, tienen que seguirse buscando formas y   modos de vida social en la diversidad de seres sociales y no de bestias   naturalistas, individuales y egoístas, debe valorarse en la historia de algún   periodo futuro, andando su rumbo de vida desde la prohibición terrenal que   atenta contra la libertad y el conocimiento social y el afán de descubrir, por   desobediencia o curiosidad, las necesidades de la naturaleza humana y no   responder, como en esta época, a la publicidad comercial neoliberal de la   globalización capitalista que deshumaniza a la humanidad, para hacernos consumistas de lo que la gran industria procesa.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">El   departamento de Potosí, generador de la mayor riqueza del mundo, tiene la   población más empo­brecida de América, a pesar de esta realidad sigue siendo el   futuro de la humanidad por los recursos naturales y humanos que tiene. Por   ello, éstos deben ser tratados y organizados, para que continúe man­teniendo   alimentado al mundo. Para esa fase también habremos acabado con la explotación   del hombre por el hombre, con el saqueo y la dependencia del país y eliminado   la lucha de potencias que disputan espacios, recursos y concentración del   poder. Potosí generó riqueza para los poderosos del iijiperio colo­nial, hoy   tiene su población en proceso de éxodo bíblico, pero seguirá siendo el futuro   del mundo y del país si habilitamos, restituimos y estructuramos un proceso y   modelo económico planificado, con carác­ter comunitario y colectivista en la   propiedad, realizando un trabajo productivo y distribuyendo la rique­za entre   sus habitantes, sin entregarse al imperio moderno del capitalismo, en este   momento critico que atraviesa. Potosí debe hacer de su situación actual la   fuerza de su lucha reivindicativa regional frente al imperio colonial y al   imperio neocolonial y el país entero debe apoyar esta causa mediante foros   interna­cionales y enjuiciando a los responsables de la destrucción de su hábitat,   sus recursos humanos y natu­rales, contaminado sus aguas y suelos que sirvieron   para potenciar a los conquistadores y comerciantes de vidas y regulando o controlando los grados de desarrollo de los pueblos, naciones y estados.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"><b>6. Propuesta para el futuro de las áreas mineras de la región y otras similares del país</b></font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Según el nivel de conciencia y conocimiento de la problemática regional   y los efectos perniciosos generados por la explotación de recursos naturales no   renovables y renovables, así como de los recursos humanos, que afectan y son   afectados en su potencialidad y necesidad, mediante políticas estatales de   prioridad estratégica, con gestión del estado por las clases afectadas por el   sistema vigente y como for­mas de superar las políticas contemporáneas en   proceso de institucionalización contrarias a las aspiracio­nes de los pueblos,   naciones y habitantes empobrecidos; tanto las prefecturas como los municipios y   organizaciones sociales y políticas, identificados con la necesidad de   construir una Bolivia socialista multinacional, tendrán que volcar sus recursos   de coparticipación, sus regalías y aquellos generados en la ayuda internacional prioritariamente hacia:</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">1. Descansar suelos que desde 1825 han estado siendo   sobre explotados y contaminados con aguas de la explotación minera y agroquímicos en contra del ambiente.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">2. Agrupar tierras minifundiarias afectadas por la   sequía y contaminación, dándoles tratamiento y dotándolas de sistemas de riego   adecuados al aprovechamiento óptimo del liquido elemento y suelos tratados previamente.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">3. Construir represas de aguas contaminadas en los   centros mineros aprovechando las aguas de los ríos circundantes para generar   energía hidroeléctrica que sea la base de la agroindustria y el tratamiento de aguas contaminadas.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">4. Repoblar los centros urbanos mineros abandonados   por COMIBOL con recursos humanos que estén dispuestos a ser parte del proceso   de tratamiento, manejo y uso racional de las tierras habilitadas para la agricultura y ganadería, así como el desarrollo turístico etnogeológico y am­biental.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">5. En los ríos y quebradas, recuperar tierras   anualmente entre 100 a 1000 hectáreas para la agricul­tura, mediante sistemas   de canalización, drenado, instalación de defensivos o gaviones que dis­minuyan erosiones de tierras y grados mayores de contaminación de las aguas.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">6. En áreas mineras, gasíferas y petrolíferas del   país, las regiones, municipios y comunidades deben asegurar para la población   boliviana, como prioridad nacional estatal, la instalación domiciliaria de gas,   electricidad, telecomunicaciones y agua potable en primer lugar, después vender   los ex­cedentes en precios convenientes al país y no según los intereses de las transnacionales, incorpo­rando el valor agregado necesariamente.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">7. En las áreas regionales, municipales y comunitarias   donde no existen vías de acceso, restituir líneas férreas, proveer a los   habitantes de muías y caballos para su traslado o desplazamiento a sus lugares   de trabajo productivo. Paralelamente, dotar de animales de carga (llamas,   burros, muías) para trasladar sus productos agrícolas a los caminos troncales o   principales, según sus usos y costumbres, la habilitación y mantenimiento de   caminos de herradura para trasladar sus productos en animales de carga propios en cada lugar apropiado.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">8. En determinados lugares de los caminos y estaciones   férreas, construir centros de acopio, alma­cenamiento y procesamiento   industrial a donde se transportarán productos agropecuarios, artesanales y mineros para los mercados nacionales y, en su caso, internacionales.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">9. Construir sistemas de tratamiento de aguas   servidas, contaminadas y de riego en proporción a la clasificación de las aguas en cada cuenca hidrográfica.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">10. Los centros urbanos mineros con capacidades   instaladas deben ser refaccionados, ampliados y restituidos para asentar población de áreas vulnerables y prestación de servicios turísticos.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">11. Identificar y habilitar lugares, centros, minas, rios, cuevas, monumentos naturales, etc., para fomentar el turismo como fuente de ingresos para los municipios y departamentos.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">12. Agrupar tierras de uso agrícola y ganadero en   extensiones considerables para aplicar tecnología tradicional y formas de   trabajo y producción colectivista, seleccionar cultivos y frutales con mayor   adaptabilidad y rendimiento para la seguridad alimentaria de los habitantes de   los munici­pios, la región y el país prioritariamente, evitando de este modo   gastar en compra de alimentos del exterior y así ahorrar divisas que podrán   invertirse, reinvirtiendo ganancias y utilidades en obras requeridas, sin esperar ayudas de la limosna extranjera.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">13. Ensanchar, mantener y en su totalidad pavimentar   caminos troncales y principales que vinculen y aseguren el cumplimiento de   compromisos de abastecimiento y entrega de alimentos oportuna­mente a sus demandantes.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">14. Orientar flujos migratorios y de retorno de sus   habitantes en condiciones de mayor actividad, empleo en la producción, construcción, turismo y otros servicios básicos.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">15. Acopiar el guano o estiércol de los animales, que   al presente se hace para venderlo a otros lugares y   países, deshaciéndose de ese abono orgánico, tan necesario para mejorar la   calidad de los suelos para la agricultura, cuya acumulación y uso en estas   áreas, evitaría el uso de agroquímicos, que son contaminantes nocivos a la salud y vida humana, animal y vegetal en el mediano plazo.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">16. Promover campañas masivas de reforestación y   forestación de áreas con especies nativas, para mejorar el hábitat y crear   microclimas requeridos para el tratamiento y manejo de aguas, el am­biente y   los recursos naturales, todos ellos para asegurar la vida de los habitantes,   controlar y conservar la biodiversidad que redunde en su beneficio. Lo que los   hombres destruyen también los seres humanos pueden restituirlo y darle mejor uso.</font></p>     <p align=right><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">La Paz, mayo del 2002</font></p>     <p align=justify><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"><b>Notas</b><br clear=all>      </font></p>      <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">1. Servicio Nacional de Geología   y Minería, dependiente del Viceministcrio de Minería, Ministerio de Desarrollo   Económico</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">2. Filosofía de la Revolución Nacional, Subsecretaría de Prensa, Información y Cultura, La Paz, 1952.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">3. Firman este acta juramentada Víctor Paz E., Wáltcr Guevara   Arzc, Cnl. César Aliaga, Federico Gutiérrez G., Juan Lechín O., Germán Butrón,   Gral. Froílán Calleja, Federico Álvarez Plata, Hugo Robcrts, Mario Diez de   Medina, Ñuflo Chavcz O., Juan Manuel Aramayo, Adrián Barrcncchea, Guillermo Alborta, todos ellos fallecidos sin cumplir su juramento.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">4. Víctor Paz Estensoro, Presidente constitucional de la república, «Mensaje a los pueblos de América», Catavi, 31 de octubre de 1952.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">5. Sergio Almaraz Paz, El poder y la caída. Los amigos del libro, La   Paz-Cochabamba, 1980,4 edición, pp. 83 y ss.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">6. D.S. del 7 de octubre de 1952, p. 22.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">7. Guillermo Bcdrcgal G. y Alfredo Franco Guachalla, COMIBOL, una verdad sin escándalo. Editorial Burillo, La Paz, 1963, pp. 41 y 42.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">8. COMIBOL: una verdad sin escándalo, p. 101.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">9. Frontaura Argandoña Manuel, La revolución boliviana. Los Amigos de Bolivia, 1974, pp. 282 - 286.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">10. Comclius H.   Zondag, La economía Boliviana 1952 - 1965, la revolución y sus consecuencias. Los amigos del Libro, 1968, pp. 109 al 120.</font></p>      ]]></body>
</article>
