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<publisher-name><![CDATA[Instituto de Investigaciones Sociológicas Mauricio Lefebvre (IDIS) de la Carrera de Sociología]]></publisher-name>
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</front><body><![CDATA[ <p align="right"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"><b>ART&Iacute;CULO ORIGINAL</b></font></p>     <p align="center">&nbsp;</p>     <p align="center"><b><font size="4" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Tarija en los Imaginarios Urbanos</font></b></p>     <p align="center">&nbsp;</p>     <p align="center">&nbsp;</p>     <p align="center"><b><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Sergio Lea Plaza</font></b></p>     <p align="center">&nbsp;</p>     <p align="center">&nbsp;</p> <hr size="1" noshade>     <p>&nbsp;</p>     <p>&nbsp;</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"><b>El contexto global</b></font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">La urbanización ha sido uno de los fenómenos centrales de la vida   latinoamericana durante el siglo XX, llegando a constituir -en los países de la   región- un conjunto de núcleos y redes urbanas en el que no sólo se aglutina   rápidamente la población y se erigen grandes ejes de poder económico y   político, sino también se reconstruyen las culturas y las identidades al influjo del proceso globalizador.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">La urbanización va más allá de la concentración espacial de la   población pues, como señala Manuel Castells (1999), también puede entenderse   como la irradiación de un sistema de valores, actitudes y comportamientos que   configuran lo que algunos autores denominan « cnlt ura urbana». A criterio del   propio Castells, ésta no es otra cosa que un sistema característico de la sociedad industrial capitalista, ahora globalizada.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Pero, si desde una perspectiva evolucionista seguimos el proceso   europeo, en el que la última oleada urbanizadora se produjo a partir de la   revolución industrial, concluiríamos que las ciudades latinoamerica­nas   insertas en países que no han logrado un nivel óptimo de industrialización o no   han construido una sólida base económica, empiezan a recibir a ingentes   cantidades de personas sin tener las condiciones propicias para absorberlas. No ofrecen las oportunidades necesarias de trabajo y de prestación de servicios.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Entonces se producen los desequilibrios, la entropía, la incapacidad de   satisfacer las necesidades básicas y otros problemas que derivan en conflictos   sociales, culturales, políticos, etc., que tienen por detrás a la pobreza. Se   producen así brechas que generan la exclusión y marginalidad de amplios sectores poblacionales.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">En Bolivia, el proceso urbanizador, un tanto tardío y lento, se ha   concentrado en el último cuarto de siglo, consolidándose ciudades grandes, pero   apareciendo ciudades intermedias debido a la creciente descomposición de la sociedad rural.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">En ese contexto, la   ciudad de Tarija, junto a Santa Cruz, se ha convertido en un polo receptor de   migrantes, alcanzando un elevado crecimiento demográfico que llega al 5% en el   último período intercensal, que comprende diez años en los que la población ha aumentado de noventa mil a ciento treinta y cinco mil habitantes.<sup>1</sup></font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"><b>La problemática en Tarija</b></font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">En las últimas dos décadas, la ciudad de   Tarija ha vivido profundos cambios que han alterado los rasgos centrales de la tranquila y pequeña Tarija de antes.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Estos cambios se han materializado en   fenómenos nuevos para la ciudad: el elevado y caótico creci­miento demográfico,   el emplazamiento de múltiples áreas periféricas junto a un creciente   descentramiento de la ciudad, la consolidación del comercio informal, la   ruptura de los estilos arquitectónicos preeminen­tes, la aparición de la   delincuencia, la introducción de diversas prácticas culturales y nuevos cultos reli­giosos, etc.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">La transformación responde probablemente   a la cada vez mayor inserción de Tarija en el esquema del libre mercado,   adquiriendo ciertos rasgos de una sociedad moderna, capitalista y de masas, al   igual que muchas otras sociedades latinoamericanas al influjo de la globalización. Es el intenso proceso urba- nizador que también llega a Tarija.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">En ese contexto, los movimientos   migratorios se han constituido en uno de los fenómenos funda­mentales del   proceso en Tarija. A partir de permanentes corrientes inmigratorias   -intensificadas en las dos últimas décadas- provenientes de la zona andina del   país (desde la relocalización de los '80) así como de las provincias del   departamento, han entrado enjuego nuevos actores, introduciendo nuevos cruces en el tejido socio-cultural de la ciudad de Tarija.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">La presencia de migrantes del norte en la   ciudad, a diferencia de los migrantes de las provincias del departamento, es   percibida generalmente por los tarijeños como una invasión masiva que está   avasallando la cultura e identidad local, implantando prácticas exógenas y modificando las características de la ciudad.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Bajo esa óptica, ya se observaron   claramente conflictos de baja intensidad en el orden cultural -entre ambos   grupos- vinculados a fiestas, bailes, ritmos y formas de vida distintas, y se   vislumbran en el futuro cercano choques socio-culturales de mayor magnitud   entre tarijeños y migrantes, muchas veces alimen­tados por el discurso de un grupo marcadamente regionalista amplificado por los medios masivos.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">En consecuencia, se constata inicialmente   que no existe un nivel favorable de integración, la ciudad no absorbe   óptimamente al migrante y muchas veces no lo acepta. Estos hechos contribuyen a   que cada grupo se atrinchere en su espacio, bajo el paraguas de su supuesta identidad monolítica.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Por ello, cada grupo asentado en un   espacio urbano, el centro y la periferie, claramente diferenciado en lo   topográfico y en cuanto a la presencia y calidad de servicios básicos, a pesar de coexistir pacífica­mente mantiene un explícito rechazo respecto al otro.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Se   perfilan entonces algunos conflictos sustentados en visiones y formas de vida   distintas, expresan­do una fuerte tensión entre lo propio y lo ajeno, lo   tradicional y 1o moderno, encubriendo un gran desco­nocimiento de la nueva realidad de una ciudad en transición.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"><b>La estrategia de investigación</b></font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">A partir de la preocupación de la Casa de   la Cultura de Tarija por conocer la nueva configuración socio-cultural y ante   la iniciativa de su directora para investigar el problema, surgió la investigación   que, con el decisivo apoyo del PIEB, se ha propuesto conocer la dimensión   simbólica de la ciudad, como la otra cara de la dimensión física, palpable y   tangible, pero no circunscrita a fantasías o símbolos, signifi­cados o   significantes profundos y abstractos. Esta se entiende, más bien, como la   imagen o representa­ción mental de la ciudad que construyen las personas a   partir de sus percepciones y en ftinción de sus vivencias, experiencias, añoranzas y otras que son tamizadas por rasgos sociales y culturales.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Favio Avendaño Triviño<sup>2</sup> define el imaginario urbano como el resultado de un proceso mediante el cual el   hombre, a partir de lo vivido y conocido, de lo elaborado y no elaborado,   «re-crea» una imagen propia de su muy particular mundo de dominio, acude a su   imaginación, articula lo vivido en nuevas combinaciones mentales que se   traducen en representaciones imaginarias que le ayudan a «sintonizarse con el   mundo en que debe actuar» y en las que dominan las nostalgias y anhelos del   ser; la representación imaginaria es selectiva pues la realidad es observada a   través de filtros de abstracción orientados por las vivencias, intereses, deseos y carencias.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">El imaginario urbano viene a ser como un conjunto de representaciones   mentales, que parten de la realidad, son tamizadas por intereses, anhelos,   rasgos culturales y sociales, etc., y nuevamente vuelven a la realidad   orientando los comportamientos respecto a la forma de usar los espacios urbanos y de relacio­narse con los demás actores, como afirma Armando Silva.<sup>3</sup></font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Asi, junto a Adriana Paz y Ximena Vargas, con el apoyo permanente de la   directora de la Casa de la Cultura, nos planteamos -hace más de un año- conocer   el imaginario, como método o instrumento para encontrar diferencias y   similitudes entre tarijeños y migrantes respecto a la ciudad, a partir de   identificar algunas claves que nos ayuden a entender los procesos que se dan en   el nuevo tejido socio-cultural formado en Tarija. Así se inició el estudio comparativo de los imaginarios de ambos grupos.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Para ello buscamos explorar el imaginario en tres dimensiones   cronológicas, profundamente interrelacionadas: las evocaciones   (correspondientes al pasado), las representaciones actuales (presente) y las   idealizaciones (futuro). En cada una de esas dimensiones imaginarias se   abordaron categorías (de alguna manera transversales) que iban mucho más allá   de los aspectos físicos de la ciudad, para llegar a rescatar los valores, las   concepciones, las formas de vida y el carácter y forma de ser de sus habitantes. Todo ello a partir de la ciudad.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Los datos imaginarios encontrados en la exploración de esas dimensiones   aportan elementos impor­tantes para reconstruir la ciudad que tanto tarijeños   como migrantes no sólo tienen en mente, sino reco­rren, respiran, ven, usan y   viven, en tres dimensiones: la ciudad de antes (ubicada en el tiempo entre los   años 1930 y 1970), la ciudad de la actualidad y la ciudad idealizada (al futuro).</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Tomando en cuenta   los conflictos socio-culturales ya desatados (que proyectan un potencial muy   grande) y las formas claramente diferenciadas de uso de la ciudad entre   migrantes y tarijeños, partimos de la hipótesis de que en un mismo espacio   físico de convivencia coexisten dos visiones de la ciudad, que en aspectos fundamentales entran en contradicción.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"><b>Los sujetos de estudio</b></font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Como se plantea un estudio comparativo   entre tarijeños y migrantes, se escogieron a mujeres y hombres que habitan   barrios tradicionales (calificados así por su antigüedad) establecidos en el   área central de la ciudad y mujeres y hombres que habitan barrios de migrantes, establecidos en zonas periféricas.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Se abordó a los sujetos de estudio a   través de tres instrumentos aplicados en los meses de agosto, septiembre y octubre de 2001: entrevistas en profundidad, una encuesta y grupos focales.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"><b>Los resultados</b></font></p>     <p align="justify"><b><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">La idealizada Tarija de antes</font></b><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"></font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Fuertemente marcadas por la nostalgia,   las evocaciones que los tarijeños hacen de su ciudad de antaño la pintan como   una ciudad ideal: tranquila, segura, limpia, ordenada, de perfecta armonía entre   el hombre que la habitaba y la naturaleza que la rodeaba, con un paisaje urbano   en el que, plácidamente, se fundía el verde de las huertas con las plateadas   aguas del río Guadalquivir, los rojos techos de tejas y los blancos muros de   las casas y donde las calles eran espacios seguros de juegos infantiles y   largas tertulias entre los vecinos. Según las evocaciones, en la Tarija de   antes, el hombre vivía sin premura, como en una gran familia y en el seno de   una sociedad solidaria. En suma y como lo expresó uno de los entrevistados: «Tarija era una ciudad donde el tiempo transcurría feliz».</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Idealizada de este modo, en la memoria de   los tarijeños parecen haber sido borradas las carencias, deficiencias y   problemas que entonces acusaba la ciudad (carencia de servicios básicos,   deficiencia de luz eléctrica, contaminación de las aguas y el aire, etc.). Muy   eventualmente se habló de ellas y fue más con ribetes anecdóticos que con carácter de «problema».</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Resultó de mucho interés observar y   verificar que, por el contrario, en el imaginario aflora la ciudad de antes   hasta en detalles mínimos. Entrevistados y participantes de los grupos focales   fueron capaces de pintar cuadros verdaderamente completos de las fiestas   sociales y populares, de las grandes casonas de entonces, del orden en que se   ejecutaban las piezas musicales durante las retretas, del orden que se seguía   en los bailes durante las fiestas, etc., etc. De una intensa vida social que   giraba en torno al único centro histórico y simbólico, la plaza principal (Luis   de Fuentes y Vargas), espacio que cumplía las más impor­tantes funciones sociales, económicas y políticas.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">En   suma, encontramos en la mente de los tarijeños un lugar diseñado para la   interacción de sus habitantes, que vivían como en una gran familia formando   parte inherente del paisaje natural. Es la clara imagen de un pueblo que ha   transitado de lo rural a lo urbano, de las relaciones primarias a las secunda­rias, de la homogeneidad a la heterogeneidad.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"><b>El imaginario antes de migrar</b></font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Antes de migrar hacia Tarija y sin   conocer aún esta ciudad, cientos de bolivianos especialmente procedentes de las   zonas andinas del país construyeron en su mente un imaginario de la capital   chapaca. La construcción de ese imaginario tuvo como sustento los relatos y   narraciones orales o escritas que les hicieron familiares y amigos ya   establecidos en Tarija, la literatura, las fotografías, las informaciones a través de medios de comunicación, etc.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Alimentado ese imaginario por sus propias   fantasías y reforzado por razones afectivas (el deseo de reunirse con   familiares y amigos que ya radicaban en la ciudad sureña), visualizaban a   Tarija como un vergel de clima ideal, una ciudad rodeada de naturaleza generosa   y abundantes frutos qUe caían de los árboles, donde la vida era barata y tranquila, con gente buena y hospitalaria.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Esta imagen se convirtió, en la mayoría   de los casos, en el factor desencadenante de la decisión de migrar, cobrando   mayor importancia que las razones económicas puesto que la decisión de la   mayoría de los migrantes de trasladarse a Tarija no obedeció a la expectativa de encontrar un gran mercado laboral.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Obviamente,   las razones económicas siempre tienen su peso a la hora de decidir el destino del traslado, pero en este caso también existieron otras razones preponderantes.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"><b>La ciudad encontrada</b></font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">La Tarija que los migrantes encontraron a su llegada respondió, casi   siempre, al imaginario que pesó en la decisión de ir en busca de la tierra   prometida. La Tarija encontrada era verde, llena de flores y frutos, con un cantarino   río que la bordeaba, una ciudad tranquila, bonita, una ciudad para caminar, con   gente muy buena, según las evocaciones que de esos primeros tiempos hacen los propios migrantes.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Pero, pasado un tiempo, la ciudad les mostró también la otra cara. Para   los migrantes con dinero, relocalizados de las minas de COMIBOL, esa otra cara   empezó a ser visible cuando los tarijeños encon­traron en la migración un buen   negocio: el loteamiento de tierras para venderlas a los migrantes cada vez a mayor precio.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Para los migrantes   con menores o de escasos recursos, la ciudad prometida se fue convirtiendo en   una tierra hostil. Su lucha por un espacio en la ciudad los llevó a los   asentamientos ilegales. Acusados de usurpar las tierras de los tarijeños,   rechazados por un pueblo que empezaba a sentirse invadido, la Tarija que   finalmente habitaron estaba en la erosión, en las zonas sin verde, sin agua. En su imaginario, Tarija y los tarijeños iban tomando otros matices.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"><b>La Tarija de hoy</b></font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"><b>Dimensiones</b></font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">La apacible y tranquila Tarija está   dejando de ser, para sus habitantes, la pequeña ciudad evocada con nostalgia,   pues se la empieza a concebir como una ciudad mediana en referencia a las   ciudades más importantes del país. Aquí encontramos una importante diferencia   en la forma de dimensionarla según cada grupo, puesto que los migrantes   consideran en mayor proporción que es una ciudad mediana, en vías de   convertirse en ciudad grande, a diferencia de los tarijeños. No obstante, ambos grupos coinciden en que ha crecido demasiado pero todavía no es grande.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Es así que, en el imaginario, la ciudad   de Tarija está perdiendo uno de sus rasgos característicos, ser percibida como pequeña.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Antes eran unos pocos barrios; ahora cuando tengo oportunidad de salir   por ahí y dar una vuelta me asombro de que en tan poco tiempo Tarija haya   podido crecer tanto; creo que hay construc­ciones incluso en las partes   erosionadas, hay unos barrios que yo ni me imaginaba que existían. Es   impresionante la cantidad de gente que ha venido a vivir a Tarija. Es realmente   para asustar­se... Yo todavía tengo en la cabeza que si llego a la calle   Cochabamba se va a acabar Tarija y que más allá no hay nada, nada... Pero   cuando salgo un poco hacia un lado y al otro es impresionante, hay casas hasta en la punta del cerro.</font></p>     <p align=justify><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">(Carmén Verdún, tarijeña, entrevista en profundidad).</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Coincidentemente, ambos grupos creen que   la ciudad tiene una población de más de cien mil habi­tantes, dato que se   acerca a la realidad pues, según el último Censo, Tarija tiene ciento treinta y   cinco mil habitantes. Una cuarta parte de los tarijeños encuestados considera   que se cuenta con más de ciento cincuenta mil habitantes,<sup>4</sup> reflejando quizás la percepción generalizada -fundamentalmente en círculos tarijeños- de que cada día llega más y más gente a la ciudad.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Los migrantes llegarían a representar del 30 al 50% del total de la   población en Tarija, según la percepción preponderante de ambos grupos. Sin   embargo, casi la mitad de encuestados del grupo migrante afirma que los   migrantes ya constituyen una amplia mayoría en términos demográficos, pues   entre el 50 y el 70% de la población tarijeña estaría conformada por migrantes.   Esta percepción podría tener implicaciones políticas importantes en la   correlación de fuerzas y en la conducción de los órganos de gobierno e   instituciones municipales. Como señala Jacqueline Estrada, «Los norteños hemos   acaparado Tarija, nosotros ahora somos más del 50%» (potosina, con más de 30 años de residencia en Tarija, entre­vista en profundidad).</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Es indudable que Tarija ha crecido a un ritmo elevado pero, en el   croquis mental general de la ciudad, cada grupo visualiza una mancha urbana   demarcada por límites distintos. Para los migrantes, la ciudad tiene límites   que en algunos casos van más allá de los hitos urbanos que para los tarijeños marcan las fronteras de la misma.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">En el croquis mental de los tarijeños, se excluye toda la zona   periférica (de reciente creación) en la que se asientan los migrantes,   especialmente de origen andino, emplazada de norte a este a partir de la Av.   Circunvalación, vía que atraviesa la ciudad para conectarse en sus dos extremos   con la Av. Las Américas (otra vía que atraviesa la ciudad) haciendo de primer anillo.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Para los tarijeños, la Av. Circunvalación constituye una especie de   línea imaginaria que bordea la ciudad marcando el límite, mientras que para los   migrantes la ciudad se extiende mucho más allá de esta avenida, llegando por el   norte inclusive a la localidad de Tomatitas (unos dos kilómetros más allá). Por   otra parte, para los migrantes es desconocida la extensa zona de San Luis, en el otro extremo de la ciudad, hacia el sur.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">A pesar de encontrar esas divergencias importantes, también encontramos   plenas coincidencias res­pecto a los límites en función de las otras   coordenadas. No obstante, se muestran claramente grandes desconocimientos de   zonas importantes del área urbana, perfilándose, paralelamente, algunos trazos   del marco espacial de referencia de cada grupo, que en el caso de los tarijeños pareciese no reconocer la presencia de migrantes.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"><b>Escenarios urbanos</b></font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">En coherencia con los marcos espaciales de referencia de cada grupo, se   posicionan en el imaginario dos centros urbanos, desplazando así al casco viejo   (en torno a la plaza principal) como único centro simbólico en la historia de la ciudad.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Tanto para tarijeños como para migrantes indiscutiblemente el Mercado   Campesino (situado en un extremo, colindante con la zona periférica) es el   principal centro de abasto de la ciudad, desplazando en el imaginario al   Mercado Central, ubicado en el centro histórico y lugar tradicionalmente más importante para esas actividades.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Además de ser el principal centro de abasto, el Mercado Campesino es   también para los migrantes el principal lugar de comercio junto a la zona del   mercado La Loma, ambos asentados en espacios conti­guos por lo que se articulan   plenamente y conforman el eje Mercado Campesino-La Loma. Estos espa­cios   constituyen el principal escenario para la intensa actividad comercial de los migrantes.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Por su parte, los tarijeños identifican a Tiendas en el Centro y al   Mercado Negro como los principales lugares de comercio. Ambos lugares se asientan en el centro histórico y se articulan plenamente.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Así, en el imaginario se han conformado dos centros de comercio   claramente diferenciados: el centro histórico y el eje del Mercado Campesino-La Loma.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Ambos centros de comercio son los sitios en los que se genera mayor   movimiento durante el día en la ciudad, según la percepción de los sujetos de   estudio. Se advierte claramente que el centro histórico sigue siendo   considerado como el escenario de mayor actividad, aunque para los migrantes el eje del Mercado Campesino-La Loma tiene una relevancia casi similar.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">De la misma manera, en la imagen mental de la ciudad, los dos centros   comerciales se constituyen contundentemente en los puntos más transitados de la   ciudad: el Mercado Campesino es, para los migrantes, el punto más transitado,   en tanto que para los tarijeños lo es el Palacio de Justicia (sitio fundamental del centro histórico).</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Pero Tarija está dejando de ser una ciudad para caminar, según la   óptica tanto de tarijeños como de migrantes, que afirman coincidentemente que   la principal forma de movilización se da a través del micro o del sistema   público de transporte. Sin embargo, todavía para una gran proporción de   tarijeños el cami­nar sigue siendo el medio más importante para recorrer las calles de la ciudad.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">En los recorridos cotidianos inscritos en el mapa mental de la ciudad   -explorados en grupos focales- se encuentran claramente diferenciadas dos tendencias inversas, en función del grupo socio-cultural de origen.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Los tarijeños recorren diariamente las principales calles del centro   histórico de la ciudad, sin salir de la esfera de influencia del casco viejo y   utilizando plazas y templos como referentes básicos de orienta­ción. En sus   recorridos no existen vías que vinculen a los barrios periféricos, lo que nos   muestra clara­mente que para los tarijeños estos barrios realmente son desconocidos y marginales.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">En el imaginario migrante, al igual que en el caso de los tarijeños,   las plazas son los referentes de orientación más importantes, pero también lo son en gran medida los mercados.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">En sus recorridos diarios no ingresan al centro histórico, solamente lo   hacen por el área de tránsito que conecta muchos barrios marginales con el   mercado central y el Mercado Campesino, que coincide con las rutas del transporte público.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Esto no significa que los migrantes no entren al centro histórico,   significa que en el imaginario sus rutas prioritarias no pasan por ese centro y   que la visita a ese sitio es una actividad extraordinaria, casi turística podríamos decir.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">No obstante, existe cierto sector del centro histórico que es   fundamental para los migrantes, ubicado en torno al Mercado Central que, además   de abarcar el área de comercio de la Av. Domingo Paz, se conecta con el área   del Mercado Campesino y otros lugares, haciendo de nudo. Este sitio es más   impor­tante para los migrantes que para los tarijeños como lugar de mayor movimiento y mayor tránsito en la ciudad.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">De esa manera, se perfila una zona intermedia, de interacción entre el   centro histórico y el eje comer­cial la Loma-Mercado Campesino, ubicada en las   calles adyacentes al Mercado Central, que conecta ambos mercados, entendidos por los migrantes como grandes centros comerciales.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Así, los migrantes conciben al Mercado Central como   centro secundario o complementario del cen­tro mayor, pero no como lugar de   abasto, sino entendido en términos de comercio, pues se evidenció que en las   calles adyacentes al Mercado Central (Sucre, Bolívar y Domingo Paz) los   migrantes desarrollan una intensa actividad de comercio (generalmente informal), sin haber ingresado al propio mercado como vendedores de alimentos.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">De esa forma, vemos cómo en el imaginario de cada   grupo se ha construido un centro asentado dentro del marco espacial de referencia.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Pero, para los habitantes de la ciudad, cada centro   no es el escenario más efectivo para expresar reclamos y propuestas que busquen   mejorar la situación de la ciudad o del barrio. En el imaginario, esos centros   no cumplen una función política, pues los mejores escenarios para dirigirse a   los que gobiernan la ciudad y canalizar demandas, además de presionar para   mejorar la situación, son los medios de comu­nicación. Para los migrantes,   igual de importantes que los medios como mecanismos de participación social son   las sedes de los barrios, que en la práctica han asumido un rol político   fundamental como instrumentos para lograr la consecución de demandas vecinales de barrios periféricos.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">En el caso de los tarijeños, se observa que los   barrios y sus dirigencias tienen un sentido festivo y no político, pues sirven   principalmente para la organización de fiestas y eventos en ciertas fechas del año, que permiten reunir a los vecinos.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Es interesante constatar que la plaza principal,   escenario central de manifestaciones políticas y rei­vindicaciones de la   sociedad en el pasado, ha perdido ese rol ante los ojos de los habitantes de la ciudad.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Por otra parte, se observa claramente que el   complejo García Agreda es para ambos grupos el lugar de la ciudad en el que los   encuestados creen que la gente practica más deporte, siendo en realidad el   único en la ciudad que reúne ciertas condiciones favorables para la práctica   masiva de una serie de deportes. A pesar de ello, una gran proporción de   migrantes no cree que sea el centro deportivo más importante, identificando, en contraposición, al centro de deportes del barrio.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Los sitios deportivos, además de espacios centrales   para la práctica del deporte, son los mejores lugares de diversión en la   ciudad, junto a áreas ubicadas en la campiña. Mientras, para los tarijeños, las   casas particulares son mayoritariamente los mejores lugares de diversión, junto a discotecas y karaokes.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Entonces, para los migrantes, el barrio se va   consolidando como célula de intermediación política e interacción social,   funciones que han ido perdiéndose en el imaginario del tarijeño, consecuentes con la organización impersonal de una sociedad capitalista.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">No existe un lugar de paseo compartido en el   imaginario de migrantes y tarijeños, pues los tarijeños creen que los mejores   lugares para pasear en Tarija se encuentran en los alrededores de la ciudad y   en la campiña; por su parte, los migrantes consideran que los parques y los alrededores de la ciudad son los mejores lugares para pasear.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Desde la perspectiva de los tarijeños, probablemente   los alrededores de la ciudad están fuertemente vinculados a la campiña y al   río, puesto que aquellos se encuentran alejados del radio urbano, como   Tolomosa, Tomatas Grande y otros lugares más alejados aún, situados en el área   plenamente rural. En cambio, la concepción de alrededores de la ciudad para el   migrante abarca lugares más cercanos a la ciudad como Tomatitas, que años atrás   era para el tarijeño un gran paseo y que en la actualidad se ha convertido en   un lugar concurrido masivamente sólo por los migrantes. Resalta el hecho de que   ambos grupos no comparten lugares de paseo y que los tarijeños hayan abandonado   los balnearios tradicionales y buscado otros más alejados, como huyendo de la presencia de los migrantes y la contaminación.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Los   parques y, en especial, el Parque de las Flores son en el imaginario migrante   los principales sitios de paseo que, junto a la zona de Tomatitas, están articulados físicamente al eje comercial Mercado Campe­sino-La Loma.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"><b>Visiones del desarrollo</b></font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">En la Tarija de antes, evocada con mucha   nostalgia casi como un paraíso -gracias a la generosidad del ambiente-,   pervivía con mucha fuerza una noción de calidad de vida basada en la intensa   interacción social en un entorno natural, vinculada a un concepto distinto de   desarrollo, más espiritual y humano, que en muchos casos era indiferente a los   avances de la civilización occidental. En palabras de Carlos Torri (tarijeño,   entrevista en profundidad), la llegada con demasiada prisa del progreso al que   no estaban acostumbrados los habitantes del valle hizo que de manera muy rápida   -casi sin darse cuenta- la ciudad crezca y empiece a cambiar, por lo que «hay progreso pero no sé si hay felicidad».</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Si bien en la práctica se observa que la   Tarija moderna, de fines del anterior milenio y principios del actual, ha   mejorado mucho su prestación de servicios y superado los indicadores de   desarrollo, posicionándose (a nivel departamental) según el último «Informe de   Desarrollo Humano en Bolivia» como una de las regiones de más alto desarrollo   humano, existen dos visiones marcadas en torno al progreso de la ciudad, que entran en contradicción.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Los   tarijeños piensan que el gran crecimiento registrado por la ciudad en los   últimos años, a partir de las fuertes corrientes migratorias de bolivianos de   la zona andina está produciendo cambios que transfor­man radicalmente a la   ciudad, destruyendo la esencia de la Tarija linda, tranquila, limpia y   vinculada con la naturaleza, retrocediendo de alguna manera en el desarrollo.   Atribuyen a los migrantes la culpa de una diversidad de males que aquejan a la   ciudad: caos y desorden, mayor pobreza y delincuencia, suciedad y ruptura con   el panorama arquitectónico tradicional y, especialmente, avasallamiento cultural.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Lamentablemente ni siquiera mano de obra barata aportan. Están atropellando.... Están afeando la ciudad, la han llenado de mugre.</font></p>     <p align=right><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">(Ramiro Ruiz, tarijeño, entrevista en profundidad)</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">El desorden público, la contaminación visual y la suciedad, la mugre es   obra de los norteños; razón por la que existe temor de que los kollas se adueñen de los espacios verdes que se pretendan construir en el futuro...</font></p>     <p align=right><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">(Oscar Villena, tarijeño, 39 años, entrevista en profundidad)</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Los migrantes no pagan impuestos, contrabandean y   más bien sabotean el progreso de los empresa­rios tarijeños y de la ciudad, la   ciudad va creciendo pero no tiene la capacidad para acogerlos, por eso se va empobreciendo cada vez mas».</font></p>     <p align=right><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">(Mauricio Chávez, tarijeño, 28 años, grupo focal)</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">...es gente que no disfruta que avasalla... molesta su forma de vivir, de hablar... no es que esté mal, pero es otra cultura.</font></p>     <p align=right><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">(Cecilia Vargas, 37 años, grupo focal)</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Por su parte, los migrantes coinciden con los tarijeños respecto a los   inminentes cambios que en los últimos años la ciudad ha vivido como   consecuencia de las olas migratorias. Sin embargo, consideran que estos cambios   de alguna manera han significado el avance y el desarrollo de una ciudad que si   bien era bonita y tranquila, también era atrasada. Aseguran, contundentemente, que ellos han traído el desa­rrollo a la ciudad.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">De esta manera, los indicadores de desarrollo para el sector migrante   sustentan esa visión expresán­dose en el crecimiento de la ciudad, el   incremento de barrios, la creación de calles y servicios básicos en los mismos   y la dinámica económica mayor que produce el comercio informal y la mano de   obra del migrante; así como la fluidez del transporte urbano que conecta a aquellos barrios alejados con el centro de la ciudad.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Tarija era chiquitito, con la migración ha crecido,   nosotros hemos mejorado las calles, ha avanzado la ciudad, hemos creado nuevos   barrios y los estamos mejorando poco a poco. Los barrios eran erosionados, con quebradas y ahora están mejorando gracias a la gente del norte...</font></p>     <p align=right><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">(Juan Carlos Quispe, potosino, con 10 años de residencia en Tarija)</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Antes en Tarija no habían calles, era como un área rural, había mucha erosión, churquiales, no había mucho que hacer, todo era silencio y calma...</font></p>     <p align=right><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">(Gloria Pérez, potosina, con 28 de años de residencia en Tarija)</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">...es mucho más fácil, ahora nosotros hemos sido los protagonistas del   desarrollo de Tarija, hacemos trabajos que los tarijeños no hacían ni harían nunca, somos buenos con las manos.</font></p>     <p align=right><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">(Pedro Vera, 48 años, orureño, con 15 años de residencia en Tarija, grupo focal)</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Los testimonios recogidos en el trabajo de campo permiten vislumbrar   que entre ambos grupos existe una diferencia neurálgica respecto al concepto de   bienestar y desarrollo, pero especialmente en cuanto al rol de los migrantes en   el desarrollo, constituyéndose en un punto de divergencia fundamental. Esta   diferencia posiblemente surge debido a que el imaginario asienta sus bases en   la realidad que circunda al individuo, en ese sentido, es comprensible que   ambos grupos tengan un imaginario diferenciado, pues habitan, recorren,   respiran y viven la ciudad desde espacios diferentes. Esta disparidad de   visiones tras­ciende a elementos y detalles que van desde la convivencia diaria   entre vecinos, hasta las proyecciones de la ciudad deseada o temida, como se verá posteriormente.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">En coherencia con su visión en torno al desarrollo, los migrantes   califican con un puntaje más alto a la prestación de servicios básicos, salud y   limpieza, a pesar de que en los barrios periféricos existe una marcada   deficiencia en la prestación de esos servicios. Una explicación de la   divergencia pasa por una cuestión imaginaria: para los tarijeños, que en los   barrios centrales gozan de todos los servicios, la ciudad está siendo invadida   por migrantes que vienen a quitar esos servicios; los migrantes, que provienen   de zonas inhóspitas totalmente desatendidas, tienen expectativas distintas,   esperan menos que los tarijeños porque tienen menos. Por ejemplo, el hecho de   contar con agua potable -algo superado en el centro de la ciudad- es un gran logro para los migrantes.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">De la misma manera, existe una distinta valoración respecto a los problemas medulares de la ciudad.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Para el tarijeño, la pérdida de tranquilidad, la pérdida de los lazos   con la naturaleza, el caos, desor­den, suciedad, ruptura con los estilos   arquitectónicos y avasallamiento cultural son los problemas centra­les. Es la   pérdida de los rasgos de la ciudad añorada en las evocaciones, gracias a la cual los tarijeños cada vez se siente menos a gusto con su ciudad.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Para el migrante también la pérdida de tranquilidad, vinculada a la   delincuencia, aparece como un problema central, junto a la falta de servicios y recursos para los barrios, además de la pobreza y el creciente regionalismo.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Resalta fuertemente   que no aparezca como un factor negativo la percepción de que los migrantes han   venido a quitar trabajo, supuesta causa generadora de rechazo hacia el migrante en muchos países.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"><b>Identidad</b></font></p>     <p align="justify"><b><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">¿Avasallados?</font></b></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Casi todos los   tarijeños entrevistados o participantes de los grupos focales coincidieron en   senti­mientos y apreciaciones acerca de que existe un avasallamiento de la cultura tarijeña por parte de la cultura del migrante andino.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">La ciudad está poblada por nuevos habitantes del norte que han cambiado   las costumbres y han introducido a la fuerza otras. Traen su manera de vivir y   de ganarse la vida... Las alteraciones son provocadas por los norteños, los   ciudadanos también tiene la culpa porque somos pasivos y permiti­mos que   continúe el avasallamiento a las costumbres. Vienen ellos pero no vienen solos,   viene todo el paquete completo: su mugre, su música, su ropa, su modus vivendi...</font></p>     <p align=right><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">(Oscar Villena, 39 años, tarijeño, grupo focal)</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Sí (me molesta) porque quieren imponer sus costumbres. Me molesta   porque no reconocen nuestra identidad, Nosotros somos otra raza, nuestra raza   es totalmente diferente, no somos quechuas ni aymaras ni cambas. Nosotros   tenemos otra forma de ser y hasta nuestra manera de hablar es distin­ta... Yo   siento que estamos llegando al colmo de la paciencia. Ya no respetan ni   nuestras fiestas. Mira lo que pasa con la Fiesta de Santa Anita. A este paso,   en lugar de celebrar a la abuela del Niño Dios, dentro de poco nosotros vamos a estar haciendo sahumerios al eckeko.</font></p>     <p align=right><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">(Luis Villena, tarijeño, entrevista en profundidad)</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">En cuanto a sus costumbres y tradiciones han venido, quien sabe, a   suplantar valores en las costum­bres de los tarijeños... Por ejemplo, el   problema del carnaval; nosotros no nos convencemos de que entre un grupo a   bailar saya al corso del carnaval, protestamos a gil y mil: «estos kollas que vienen, que quieren implantar su cultura aquí...»</font></p>     <p align=right><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">(Carmen Verdún, tarijeña, entrevista en profundidad)</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"><b>¿Avasallamos?</b></font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Frente   a los sentimientos de avasallamiento cultural que los tarijeños manifiestan,   los migrantes tienen diversas posiciones. Para unos, como Jacqueline Estrada que vive en Tarija hace 21 años, ese avasallamiento no es real:</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Las culturas se   van a unir. Los migrantes tenemos hijos tarijeños, tenemos gente que hemos   vivido hace añadas en Tarija, que ya nos creemos tarijeños, que ya no llevamos   tanto la cultura del Norte, inculcamos a nuestros hijos poco ya de la cultura   del Norte y más la cultura de Tarija. Ustedes tiene la fiesta de San Roque, el   Carnaval, La Pascua; ahí los llevamos a nuestros hijos, les hacemos ver, les   decimos qué tan lindo es eso y ellos ya están viendo que esa es la cultura que van llevando para más allá; ya no va a ser tanto la cultura del Norte.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Con ella coincide don Pablo Ocampo, migrante potosino que radica en Tarija desde 1987:</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Nos hemos adecuado a la cultura de Tarija, a las costumbres de Tarija;   más bien nuestras costumbres de allá, rara vez festejamos. Festejamos el 10 de Noviembre, día de Potosí, pero ya no en la dimen­sión de allá.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Opiniones   contrarias dieron migrantes, también antiguos, que participaron en grupos   focales. Para ellos, la cultura del migrante está influenciando a los tarijeños que terminarán perdiendo sus tradiciones.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">En el futuro el regionalismo va a ser aún menos porque van a ser muchos   más los migrantes, la gente ya se va a acostumbrar y van a perder sus tradiciones.</font></p>     <p align=justify><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">La propia gente chapaca no conoce su cultura y nos echan la culpa a   nosotros de que se pierda. Ahora los rasgos de la identidad de los tarijeños   han cambiado o desaparecido, por ejemplo su tono de hablar... Tal vez el hecho   de que los habitantes comunes y corrientes de la ciudad hayan aceptado -o   dejado de renegar como antes- a los kollas hace que las autoridades estén   alertas y traten de dar un sacudón, tratando de forzar una reacción de regionalismo para recuperar la identidad.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Lo   cierto parece ser que los tarijeños, en su generalidad, sienten que su   identidad «se está perdiendo» y los migrantes, por su parte, perciben la misma situación respecto a la identidad tarijeña.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"><b>Autopercepción y percepción del otro</b></font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Tarijeños   y migrantes convergen en el imaginario que define al habitante de Tarija como   un ser apegado a la naturaleza, con sentido del humor, muy sociable, tranquilo,   comunicativo y abierto, que privilegia los afectos sobre lo material, así como la estética y la naturaleza:</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Son gente que comparte, nos invita a participar, son fiesteros y de buen humor, les gusta hacer bro­mas, claro que a veces medias pesaditas...</font></p>     <p align=right><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">(Janeth Mamani, 32 años, potosina, grupos focales)</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Somos buenos, comprensibles y somos flojos...</font></p>     <p align=right><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">(Ramona Soruco, tarijeña, 50 años, entrevista en profundidad)</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Los migrantes,   además, perciben otro tipo de rasgos negativos en los tarijeños como el   regionalismo, la poca capacidad trabajo, de organización, la carencia de espíritu de lucha y sacrificio para conseguir sus objetivos.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">La gente de Tarija es dejada, floja, lo único que les importa es verse   bien, vestirse ir a las fiestas, hasta de sus hijos se olvidan, no hacen las   cosas con mirada al futuro. Los norteños somos trabajadores, no nos da vergüenza trabajamos de lo que sea...</font></p>     <p align=right><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">(Gloria Pérez, 28 años de residencia, potosina, 47 años de edad, grupo focal)</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Existe similitud   en el imaginario respecto al migrante caracterizado, por ambos grupos, como acti­vos, trabajadores, sacrificados, violentos, organizados y ahorrativos.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">los norteños somos trabajadores y no nos da vergüenza, trabajamos de lo   que sea... somos más revo­lucionarios, no somos conformistas, queremos tener siempre un poco más.</font></p>     <p align=right><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">(Guillermo Quispe, 29 años, paceño, con 11 años de residencia en Tarija, grupo focal)</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Ellos son corajudos, más abiertos y entradores, sus barrios son bien organizados... trabajan de lo que sea.</font></p>     <p align=right><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">(Litza Tambo, 19 años, tarijeña, grupo focal)</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">A estas   percepciones los tarijeños le añaden otro tipo de características negativas   respecto a su forma de ser y de vivir que privilegia el trabajo y lo material   por encima de los afectos; así como su sentido estético y su inexistente relación con la naturaleza:</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Los kollas son ahorrativos, invierten en comercio, pero viven mal.</font></p>     <p align=right><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">(Inga Olmos, 25 años, tarijeña, grupo focal)</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">No les gusta el verde, es gente deshonestos traicioneros y acomplejada... aunque tengan plata se compran flores de plástico.</font></p>     <p align=right><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">(Ramiro Ruiz, 65 años, tarijeño, entrevista en profundidad)</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">El trabajo de campo permite revelar que si bien coinciden las   tipificaciones, las valoraciones sobre ellas son absolutamente distintas porque   responden a dos cosmovisiones distintas. De esta forma encon­tramos que los   rasgos más valorados por unos, curiosamente, son los más rechazados por los otros.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Probablemente la utilización del tiempo sea el elemento fundamental que   establece la diferencia en ambos, pues el tarijeño tiene la concepción del   aprovechamiento del tiempo en disfrutar de la compañía de amigos y de la   naturaleza (disfrutar el presente), mientras que los migrantes consideran que   el aprove­chamiento del tiempo consiste en invertirlo en el trabajo porque ello representa una seguridad para el futuro (planificar el futuro).</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">El imaginario sobre la identidad de ambos se expresa en la manera en   que cada uno de ellos se define, al mismo tiempo que establece la diferencia con «el otro» con el que comparte la ciudad.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Nosotros somos extrovertidos y ellos son   introvertidos, ellos necesitan del alcohol y la fiesta para intentar ser   felices, sólo intentar; el tarijeño no, él trata de ser feliz cada día y puede   ser feliz comiendo, charlando, nadando, paseando por la plaza; el tarijeño así   sea pobre, cuando se emborracha se alegra, canta, bromea; el kolla se emborracha para llorar.</font></p>     <p align=right><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">(Ramiro Ruiz Avila, tarijeño, 65 años, entrevista en profundidad)</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Somos trabajadores, no importa la paga o el tipo de trabajo, siempre   estamos dispuestos a hacer lo que sea por trabajar. Somos entradores y más decididos...</font></p>     <p align=right><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">(Jertrudis Inda, 44 años de edad, tupiceña, con 30 años de residencia)</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">La imagen generalmente estereotipada que muestra al pueblo tarijeño   como «flojo» se puede expli­car de la siguiente manera, según las palabras de Jorge Ruiz Paz<sup>5</sup> en su libro Los chapacos:</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">La flojera congénita que les endilgan por   su modo cantado de hablar, no es mas que una manera de vivir acorde con el   juicio de la razón puesto que saben que el descanso y la costumbre de meditar   otorgan al individuo la distisión de maneras y de agudeza mental en el decir,   que raramente se alcanzan en las civilizaciones avanzadas. Que hablen los   ejemplos: Los griegos de la época dorada, creadores de los juegos olímpicos,   no conocían más ejercicios que los gimnásticos, ni más juegos que los de la   inteligencia; y sin embargo ¡cuánta sabiduría transmitieron al mundo entero!   Esos mismos filósofos cantaban así a la pereza: «Oh! Melibeo, esta ociosidad nos la ha dado Dios».</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">...Jesús dijo: ¡Mirad las aves del cielo;   no siembran ni siegan, ni recogen en graneros; y sin embargo el Padre Celestial las alimenta ...</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Y como conocen por las Escrituras que Dios, después de seis días de   intenso trabajo decidió descansar por toda la eternidad, no les parece muy   difícil ser fieles al mensaje divino, esencia de su religio­sidad. (pp. 8,9,10,)</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Probablemente estas distinciones encuentren sus   fundamentos en el entorno y la cultura, pues los andinos provienen de lugares   en los que las condiciones de vida son adversas, con una tierra hostil que los   obliga a trabajar arduamente para conseguir de ella algunos beneficios.   Mientras, en el valle la vida no exige tanto trabajo debido a la fertilidad de la tierra que brinda sus frutos sin mayores esfuerzos.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Por otro lado, como ya se indicó, la utilización del tiempo varía en   función de las cosmovisiones, pues en el mundo andino no se puede concebir el   futuro sin el pasado, sin la memoria; a diferencia de la cultura tarijeña que   proviene de su relación con los españoles quienes concebían el presente y el futuro de una forma distinta.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"><b>La idealización: un retorno al pasado</b></font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Los tarijeños de distintas edades y clases sociales parecen unificar   sus imaginarios a la hora de proyectar una ciudad ideal que, como es natural,   está fuertemente arraigada en la memoria y los recuer­dos que permanecen sobre la   Tarija de antaño en la que primaban los lazos de amistad, confraternidad y familiaridad entre sus habitantes.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">En sus   proyecciones, los tarijeños desean una Tarija que dé la sensación de estar en   una ciudad pequeña pero que crezca conservando el estilo tradicional de las   edificaciones antiguas y de las casas (estilo «chapaco», de una sola planta),   con calles con suficiente espacio para caminar, con muy pocos edificios   modernos. Que sea una ciudad tranquila apacible y agradable para vivir, en la   que predomine la naturaleza, el verde y el añorado río Guadalquivir (seco y   contaminado en la actualidad). Los habi­tantes proyectan en sus mentes una   ciudad que esté diseñada para la creación de áreas verdes, plazas y parques,   pues existe una relación indisoluble entre los árboles y las huertas en la vida cotidiana del tarijeño.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Me gustaría que Tarija vuelva a su estilo, a la ciudad tipo pueblo con   casas suntuosas pero con determinadas características: las puertas más anchas,   las construcciones de adobe, caña huequitas, todas esas cosas que duran buen tiempo si se las saben usar.</font></p>     <p align=right><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">(Carmen Verdún, 37 años, tarijeña, entrevista en profundidad)</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Que la ciudad se construya a partir de su identidad, mantener un nexo con lo rural, que no se coma a los pueblos rurales.</font></p>     <p align=right><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">(Miguel Castro, 36 años, tarijeño, grupo focal)</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Por su parte, el   sector migrante proyecta una imagen muy semejante a la ciudad anhelada por el   tarijeño, pues en su proyección la ciudad tendría dimensiones pequeñas,   privilegiaría el verde y el río, pero en función de una ciudad atractiva para   el turismo y no porque precisamente ello forme parte de su entorno histórico y   cultural. En cuanto a la arquitectura y las construcciones, hay una clara   preferencia por el estilo tradicional de las casas del centro, para que éste no pierda sus características y no se asemeje a otras ciudades del interior.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Que la ciudad se mantenga y el centro no cambie, que no se convierta   como La Paz o Santa Cruz con puro edificios. Que se construyan muchas plazas y parques porque son lugares para compartir.</font></p>     <p align=right><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">(Jackeline Estrada 31 años, potosina, 21 años de residencia, entrevista en profundidad)</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Sin embargo, el sector de los jóvenes migrantes proyecta una Tarija   moderna con edificios, ya que su construcción implica la creación de nuevas fuentes de trabajo y también por imprimirle un aspecto mo­derno a la ciudad.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">En la construcción y mantenimiento de los edificios se necesita trabajo de obreros y de gente pobre.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align=right><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">(Teodosia León, 17 años, chuquisaqueña, con 4 años de residencia, grupo focal)</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"><b>¿Cuál debería ser su vocación?</b></font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Para ambos sectores, la ciudad debería adoptar una vocación industrial,   turística y estudiantil ya que Tarija, debido a su clima y su naturaleza,   presenta potencial para dichas actividades. Parecería haber una contradicción en   cuanto a las dimensiones de la ciudad y su vocación, pues por un lado se desea   que Tarija mantenga la calidad de vida propia de una ciudad pequeña, con   suficiente tiempo y tranquilidad en el ritmo de vida, pero por otro lado se   escoge actividades que implican crecimiento, mayor cantidad de habitantes y por   ende alteración de su ritmo de vida (ciudad turística, ciudad estudiantil,   industrial). Esta aparente contradicción revela -a pesar de la añoranza por la   Tarija de antes- la influencia del concepto de modernidad vinculado a un deseo de integración nacional e internacional.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Que Tarija sea la puerta de Bolivia al mundo para mostrar las diferentes culturas que hay en el país,</font> <font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">pero eso sí resaltando la tarijeña, claro...</font></p>     <p align=right><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">(Mauricio Chávez, 28 años, tarijeño, grupos focales)</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Tarija debería dedicarse a la industria, Tarija tiene de todo, cultivo de frutas, vegetales y animales.</font></p>     <p align=right><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">(Paolo Abastoflor, 20 años, cochabambino, con un año de residencia, grupo focal)</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"><b>Primero lo primero</b></font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">A la hora de imaginar la ciudad del futuro, sin duda resulta casi un   acto reflejo asociar el futuro a las regalías provenientes de la explotación de   hidrocarburos, aunque esos recursos estén destinados para el desarrollo   regional y no urbano. Esta coyuntura especial que vive el departamento alimenta el imaginario de sus habitantes de manera diversa.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Por ejemplo, el   sector migrante considera que el ansiado dinero de las regalías debería ser   utilizado en el mejoramiento de los barrios, pues allí se encuentran las   células de la ciudad y se concentra la mayor parte de la población de la ciudad, guste o no a sus habitantes originarios.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Con barrios bien organizados y con gente bien organizada puede marchar el desarrollo de la</font> <font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">ciudad.</font></p>     <p align=right><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">(Nayda Fernández, 28 años, potosina, grupo focal)</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Este testimonio corrobora la percepción que tiene dicho sector sobre   rol protagónico que han adqui­rido durante el crecimiento de la ciudad en los   últimos años. Por otro lado, también refleja el deseo de integrarse plenamente a esta ciudad y formar parte de su desarrollo.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Por su parte, los tarijeños consideran que el dinero debería ser   invertido en la creación de accesos de entrada a la ciudad, la construcción de universidades y la conservación de su medio ambiente y recursos naturales.</font></p>     <p align="left"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Que hayan más universidades para que los jóvenes   podamos tener más opciones y podamos elegir nuestros horarios para así poder trabajar y estudiar.</font></p>     <p align=right><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">(Litza Tambo, 19 años, tarijeña, grupo focal)</font></p>     <p align="left"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Es importante tener buenos caminos de acceso a la ciudad para así estar bien comunicados y poder transmitir nuestra cultura.</font></p>     <p align=right><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">(Pablo Castellanos, 28 años, tarijeño, grupo focal)</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"><b>La ciudad temida</b></font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Al imaginar y proyectar una ciudad, es natural anteponer las cualidades   y los rasgos positivos por encima de los negativos, pero ello no significa que   el imaginario no se proyecte en función de aquello que «no queremos», que   tememos y no quisiéramos que llegue a suceder. Al explorar el imaginario de   aquella ciudad en la que no se desea vivir, en la que se teme caminar y con   quien se teme convivir, nuevamente encontramos diferencias sustanciales entre ambos sectores.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Uno de los principales temores que manifiestan los tarijeños respecto a   la ciudad del futuro es la disolución de la identidad y la cultura tarijeña en   medio de la gran cantidad de gente del norte que ya vive en la ciudad y que   seguirá llegando a partir de las expectativas desatadas en el resto del país   por el potencial gasífero. La pérdida de identidad traería -como una   consecuencia lógica- la pérdida de las costumbres, tradiciones, la seguridad,   la tranquilidad y la personalidad de la ciudad en cuanto a su arqui­tectura y sus espacios verdes.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">En ese sentido, a   la pregunta de que si querían una Tarija con migrantes, la mayor parte   respondió que no, algunos más enfáticamente que otros pero la negativa fue general.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">No, porque eso es despersonalizar mi ciudad. Migrantes kollas no. Los   migrantes judíos, alemanes, italianos y árabes que han venido a nuestra ciudad   se han tarijeñizado, han aportado a la industria, al desarrollo de Tarija, pero no han tratado de imponer su cultura, como lo intentan los kollas.</font></p>     <p align=right><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">(Ramiro Ruiz, 65 años, tarijeño, entrevista en profundidad)</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Estos temores de alguna manera corroboran   el imaginario que existe sobre la Tarija actual, pues se vislumbra una   sensación de vulnerabilidad por el temor a la pérdida de identidad que explican los com­portamientos regionalistas.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Por su parte, los   migrantes no expresan un temor al incremento del regionalismo. Por el   contrario, consideran que en el futuro éste va a desaparecer junto a muchos de   los rasgos culturales tarijeños, pues están seguros que en la actualidad ya son casi la mayoría de la población y cada vez tienden a aumentar.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">En el futuro el regionalismo irá desapareciendo porque cada vez somos   más migrantes y los chapacos se adecúan más a la cultura del norte. Los   chapacos no saben conservar su cultura y con el tiempo ya no va a haber chapacos, la gente se acostumbrará a vernos y aprenderán nuestras tradiciones.</font></p>     <p align=right><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">(Graciela Canaviri, 19 años, cochabambina, con residencia de un año, grupo focal)</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Para el sector migrante, las preocupaciones y los temores son muy   diferentes: la agudización de la crisis que desencadenará el desempleo, el   incremento de la delincuencia y la inseguridad ciudadana. De la misma manera,   existe una preocupación que es compartida por los tarijeños respecto al tema del deterioro de los recursos naturales, el río y la erosión.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Uno de los principales problemas que va a haber es la delincuencia a causa de la aguda crisis, la gente</font> <font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">se va a dedicar a robar para poder comer porque no va a haber trabajo.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align=right><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">(Beatriz Belén, 29 años, potosina, con 15 años de residencia, grupo focal)</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Como se refleja en los testimonios, las preocupaciones de los migrantes   son genéricas y vinculadas a la situación de pobreza generalizada en el país,   pero no así a problemas específicos de la ciudad, a excepción del deterioro de su medio ambiente y su tranquilidad.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"><b>Conclusiones</b></font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">El conjunto de percepciones en torno a la Tarija de hoy   (representaciones actuales) muestran nítida­mente que en el imaginario se va erigiendo   dos centros claramente diferenciados: el centro histórico y el eje del Mercado Campesino La Loma.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Así, el centro histórico aglutina a los barrios tradicionales y a un   conjunto de otros barrios, en tanto que el eje del Mercado Campesino-La Loma articula a los barrios periféricos, básicamente habitados por migrantes.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Entonces, queda claro que cada centro tiene su área de influencia, la   que incluye los espacios necesa­rios para el desarrollo de la vida de sus   habitantes. El centro cuenta con espacios de interacción, diver­sión, actividad   económica, religiosa y cultural claramente enmarcados, al igual que la zona del   Mercado Campesino, la que aparentaría ser sólo un centro comercial, pero que   cuenta también con espacios de esparcimiento y diversión plenamente articulados   a ella, como el Parque de las Flores (barrio de la Loma) y Tomatitas. Esa interpretación es coherente con los recorridos imaginarios.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">La articulación -en el imaginario- no se da sólo por razones físicas,   sino respondiendo a lógicas distintas de habitar la ciudad: la lógica comercial   del migrante que atribuye gran importancia a los mer­cados y a la actividad que   en torno a ellos se genera. La lógica del tarijeño que, correspondiendo a la   evocación idealizada de la Tarija de antes, se basa en un fuerte relacionamiento interpersonal en un entorno lleno de naturaleza.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Se construye en el imaginario una ciudad que aún se encuentra en   formación, pero que en la práctica puede desarrollarse con independencia del   centro de la ciudad. Aunque en las representaciones mentales la ciudad del   centro histórico todavía tiene supremacía, se vislumbra la consolidación de una   otra ciudad que tiene como centro al eje comercial del mercado Campesino-La Loma.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">A partir de ello podríamos concluir que los migrantes conciben y viven   la ciudad bajo una lógica comercial, en la que el centro de la ciudad migrante   -el eje del Mercado Campesino-La Loma- ejerce la función comercial y los barrios -como células- ejercen las funciones sociales y políticas.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Así, cada ciudad cuenta con límites imaginarios distintos, que nos   muestran, por una parte, el desco­nocimiento de la vasta zona de la periferia   habitada por migrantes y, por otra, el desconocimiento de parte de los   migrantes de otras zonas importantes. Pero, además, se encuentra que cada mapa   imaginario de la ciudad coincide con la zona de influencia de cada una de las ciudades imaginadas.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">A pesar   de ello, ambas ciudades se reconocen cuando tanto migrantes como tarijeños les   adjudican una gran dinámica, pero pareciera que no se tocan, que en la mente de   los sujetos de estudio fueran independientes, representando cada una no sólo a   un grupo socio-cultural (tarijeños o migrantes andinos) sino a una forma de vida que entraría en contradicción.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Se ha   evidenciado que para el tarijeño la periferie es un mundo desconocido, que   quizás, como dieron a entender nuestros informantes, no quiere explorar, pues no quiere descubrir la otra cara de Tarija.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Finalmente,   es interesante constatar que los migrantes tienen clara la relación centro-periferia,   pero pareciese que no se sienten marginados pues desarrollan sus actividades   centrales en espacios diferencia­dos, en los espacios que su ciudad les brinda.   A diferencia de los tarijeños, que consideran a la periferia altamente marginal.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">De alguna   manera estamos presenciando a nivel imaginario el emplazamiento de dos   ciudades, que tienen sus límites, su topografía, sus habitantes, sus lógicas, sus espacios, ritmos y probablemente se basan en visiones y valores distintos.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Justamente,   el punto de mayor divergencia entre tarijeños y migrantes se encuentra en la   percepción acerca del rol que estos últimos han asumido en el desarrollo de la   ciudad. Los tarijeños creen que los migrantes le han puesto un freno al desarrollo, mientras los migrantes piensan lo contrario.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Finalmente,   el habitante de Tarija, oriundo o migrante, percibe que su ciudad está   perdiendo vertigino­samente aquellos rasgos que le permitían vivir en armonía,   tranquilidad y paz, los cuales le daban, además, un toque de originalidad.   Apareciendo como una ciudad en transición a partir de tensiones entre lo   tradicio­nal y lo moderno, lo propio y lo ajeno. Tensiones que están dando paso   a conflictos de orden cultural, que si no son resueltos favorablemente pueden saltar al campo social y luego a la esfera de lo político.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Visualizando   un probable escenario de crisis, se fijaría su punto de partida justamente en   la construc­ción de estas dos ciudades tan diferentes en lo subjetivo como en   lo objetivo y que parecería que no han edificado puentes importantes de   articulación. Quizá el factor desencadenante es el hecho de que en la práctica   la prestación de servicios está empezando a ser rebasada, apuntando   peligrosamente a un no lejano colapso. Además de la constante posición de los órganos de conducción de la ciudad. </font></p>     <p align="justify">&nbsp;</p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"><b>Notas</b> </font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">1. Datos proporcionados por pcrsoneros del INE en Tarija.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">2. Favio Avendaño Triviño, El Barrio: de la unicidad   a la mulliplicidad. http://www.bamotallcr.org.co/cl 1 htm</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">3. Armando Silva, Imaginarios urbanos. Tcrccr Mundo s.a., Santa Fe de Bogotá, Colombia, 4' ed.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">4. Las percepciones reproducidas en el texto ftieron obtenidas antes del levantamiento de datos del último Censo.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">5. Jorge Ruiz Paz, Los Chapacos. Editorial Luis de Fuentes, Tarija-Bolivia, 2001.</font></p>      ]]></body>
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