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</front><body><![CDATA[ <p align="right"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"><strong>EDITORIAL</strong></font></p>     <p align="justify"><strong><font size="4" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"> Los seguros p&uacute;blicos de salud y la pediatr&iacute;a Boliviana</font></strong></p>     <p align="justify"><strong><font size="3" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">  The public health insurance and the Bolivian pediatrics</font></strong></p>     <p align="justify"><strong><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"> Ac. Dr.: Oscar Sandoval Mor&oacute;n*</font></strong></p>     <p align="justify"><font size="1" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">* Docente Em&eacute;rito de la Universidad Mayor de San Andr&eacute;s (UMSA). Ex presidente de la Sociedad Boliviana de Pediatr&iacute;a. Miembro de n&uacute;mero de la Academia Boliviana de Medicina. </font></p> <hr>     <div align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Hace diez a&ntilde;os empezaron a instituirse en  Bolivia, los llamados &ldquo;seguros p&uacute;blicos de salud&rdquo; cuya inspiraci&oacute;n y objetivos fueron inocultable y prioritariamente pedi&aacute;tricos, en reconocimiento a la situaci&oacute;n francamente desventajosa que presentaba y a&uacute;n presenta la ni&ntilde;ez boliviana, traducida en elevadas tasas de mortalidad infantil (TMI) y del menor de cinco a&ntilde;os (TMM5) am&eacute;n de la vulnerabilidad de las madres gestantes tambi&eacute;n traducida en la segunda Tasa de Mortalidad Materna m&aacute;s alta de Am&eacute;rica. </font> </div>     <P align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"> En 1996 se establece el &ldquo;Seguro Nacional de Maternidad y Ni&ntilde;ez&rdquo; determinando la gratuidad en la atenci&oacute;n en m&aacute;s de 2000 establecimientos del sector p&uacute;blico y de la Seguridad Social, a favor de las mujeres gestantes y los ni&ntilde;os menores de cinco a&ntilde;os, afectados por infecci&oacute;n respiratoria o diarrea. El punto de partida fue la Tasa de Mortalidad Materna de 380 por 100,000 nacidos vivos y la TMM5 de 116 por 1000 nacidos vivos, registradas en la Encuesta Nacional en Demograf&iacute;a y Salud (ENDSA) 1994. La gratuidad para el paciente y su familia, requiri&oacute; que la fuente de financiamiento se estableciera en el descuento autom&aacute;tico del 3% de la coparticipaci&oacute;n tributaria establecida en la Ley de Participaci&oacute;n Popular promulgada dos a&ntilde;os antes, garantizando con &eacute;stos recursos el pago a los hospitales por los medicamentos e insumos utilizados en la atenci&oacute;n m&eacute;dica de casi 3 millones de usuarios potenciales -42% de la poblaci&oacute;n boliviana de entonces- proyectados a partir del censo de 1992 y distribuidos en 1.7 millones de mujeres en edad f&eacute;rtil y 1.25 millones de ni&ntilde;os entre cero y cinco a&ntilde;os de edad. </font></P>     <P align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"> El efecto inmediato de la puesta en vigencia del Seguro Nacional de Maternidad y Ni&ntilde;ez, fue el incremento del 47% en el parto institucional y de un promedio mensual de 5,500 nacimientos y 35,000 ni&ntilde;os atendidos por diarrea y/o infecci&oacute;n respiratoria. El objetivo buscado se cuanti&#64257;ca y se hace evidente, cuando la ENDSA 2003 informa que la Tasa de Mortalidad Materna se redujo de 380 a 230 x 100,000 nacidos vivos y la TMM5 descendi&oacute; de 116 a 75 x 1000 nacidos vivos. En t&eacute;rminos absolutos, esto significa que las 1000 muertes maternas anuales se redujeron a 600 y de 28,000 menores de 5 a&ntilde;os fallecidos, se pas&oacute; a una cifra de aproximadamente 18,000 ni&ntilde;os que fallecen anualmente antes de cumplir los cinco a&ntilde;os de edad. La co-responsabilidad entre gobiernos municipales y gobierno central, tuvo desde el principio plena consolidaci&oacute;n, como lo patentiza el hecho de la incorporaci&oacute;n voluntaria de 311 municipios desde el inicio del seguro materno-infantil, el 2 de julio de l996. </font></P>     <P align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"> La entusiasta receptividad social y la contundencia de los resultados favorables en la salud materno-infantil, permiti&oacute; la institucionalizaci&oacute;n del Seguro, cuando el siguiente gobierno (19972002) opt&oacute; por mantener su vigencia cambi&aacute;ndole el nombre a &ldquo;Seguro B&aacute;sico de Salud&rdquo;, incrementando las prestaciones y manteniendo el universo de poblaci&oacute;n favorecida. El a&ntilde;o 2002, la consolidaci&oacute;n fue m&aacute;s categ&oacute;rica al promulgarse el &ldquo;Seguro Universal Materno Infantil&rdquo; (SUMI) por Ley de la Rep&uacute;blica N&ordm;. 2426, imprimi&eacute;ndosele un signi&#64257;cativo incremento cuantitativo que ampl&iacute;a la cobertura a toda patolog&iacute;a en el ni&ntilde;o menor de cinco a&ntilde;os y en la mujer gestante, incluso hasta seis meses despu&eacute;s del parto. </font></P>     <P align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"> El c&iacute;rculo se cierra cuando el nuevo gobierno inaugurado en enero de 2006, anuncia la universalizaci&oacute;n del SUMI involucrando a la poblaci&oacute;n entre 5 y 59 a&ntilde;os, a&uacute;n cuando en una primera etapa lo har&aacute; con los de 5 a 21 a&ntilde;os. De &eacute;sta manera, la protecci&oacute;n por prestaciones se &ldquo;entronca&rdquo; con los 60 a&ntilde;os, edad a partir de la cual existe cobertura m&eacute;dica en base al Seguro del Adulto Mayor, que redujo la edad de 65 a&ntilde;os inicialmente establecida en el Seguro Nacional de Vejez -tambi&eacute;n instituido por Decreto Supremo en enero de 1997- dejando consolidada la atenci&oacute;n m&eacute;dica gratuita a los grupos de mayor vulnerabilidad m&eacute;dico-social: las mujeres, los ni&ntilde;os y los ancianos. </font></P>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"> En diez a&ntilde;os, han quedado sentadas irreversiblemente, las bases de los seguros p&uacute;blicos de salud, que nacieron con el prop&oacute;sito y &eacute;nfasis indisimuladamente pedi&aacute;trico de reducir aceleradamente la TMM5 &ndash;con su l&oacute;gica incidencia sobre la TMI- y de &eacute;sa manera evitar la muerte de ni&ntilde;os y mujeres que por lo dem&aacute;s, son j&oacute;venes y sanas. La clave del &eacute;xito irrefutable en &eacute;sta materia, fue encontrar una fuente sostenible de &#64257;nanciamiento y estructurarlo sobre otro proceso irreversible, que fue la descentralizaci&oacute;n hacia los municipios, a trav&eacute;s de la Ley de Participaci&oacute;n Popular. </font></P>     <P align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"> La senda est&aacute; se&ntilde;alada y s&oacute;lo queda seguirla con seriedad, responsabilidad y serenidad. Sin altisonancia ni protagonismo. El esp&iacute;ritu pedi&aacute;trico que llev&oacute; al dise&ntilde;o de la pol&iacute;tica de salud m&aacute;s s&oacute;lida e impactante de nuestra vida republicana, deber&iacute;a ser una raz&oacute;n adicional para que la Pediatr&iacute;a boliviana siga vanguardizando todo tipo de acciones a favor de la salud p&uacute;blica nacional. </font></P>       ]]></body>
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