INTRODUCCIÓN
Las empresas familiares constituyen el pilar fundamental del desarrollo económico ecuatoriano, representando aproximadamente el 90.5% del tejido empresarial nacional y generando más de 2.5 millones de empleos directos e indirectos (Ministerio de la Producción, 2024). Durante el período 2018-2023, Ecuador experimentó múltiples crisis que impactaron significativamente la estabilidad de estas unidades económicas, incluyendo la pandemia de COVID-19, desaceleración del crecimiento económico, reformas fiscales e inseguridad jurídica.
Según datos de la Superintendencia de Compañías, Valores y Seguros (SCVS) y el Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (INEC), entre 2022 y 2023 se registraron incrementos en los niveles de inactividad, incumplimiento y disolución de empresas familiares. Esta situación evidencia un problema estructural que trasciende lo coyuntural, afectando no solo la viabilidad económica de estas organizaciones, sino también generando impactos sociales, emocionales y jurídicos profundos en las familias propietarias y sus entornos.
La literatura previa ha abordado el fenómeno de la quiebra empresarial principalmente desde perspectivas contables o financieras (Chrisman et al., 2003; García, 2015), identificando factores como el apalancamiento excesivo, la falta de liquidez o la mala gestión. Sin embargo, la intersección entre lo económico, lo jurídico y lo familiar en el análisis del cierre de empresas en el contexto ecuatoriano ha sido escasamente explorada, limitando la capacidad para diseñar estrategias de prevención e intervención oportuna.
El Análisis Económico del Derecho (AED) ofrece una perspectiva valiosa para comprender cómo los marcos regulatorios y las estructuras legales influyen en el desempeño empresarial (Mery Nieto, 2004). Esta aproximación permite evaluar la eficiencia de las normas jurídicas existentes e identificar reformas legales que optimicen el bienestar social, siendo especialmente útil para estudiar el impacto normativo sobre contratos, regulación y derecho societario.
El objetivo de esta investigación es analizar las causas económico-jurídicas del cierre de empresas familiares en Ecuador durante el período 2018-2023, identificando los principales factores institucionales y normativos que han afectado su desempeño y continuidad. La hipótesis central sostiene que la inseguridad jurídica, entendida como la falta de previsibilidad, coherencia y estabilidad en las normas y su aplicación, ha constituido un factor determinante en el proceso de cierre de empresas familiares.
Este estudio contribuye al debate académico y al diseño de políticas públicas orientadas a fortalecer la seguridad jurídica y la resiliencia del sector empresarial familiar en contextos de alta volatilidad económica y social.
MÉTODO
Se empleó un diseño cuantitativo-descriptivo, complementado con análisis jurídico-documental. El enfoque cuantitativo permitió evaluar la situación financiera de las empresas familiares mediante modelos predictivos, mientras que el análisis documental facilitó la identificación de fallas normativas desde la perspectiva del Análisis Económico del Derecho.
La población objetivo estuvo constituida por empresas familiares registradas en la SCVS durante el período 2018-2023. Se seleccionó una muestra no probabilística de 319 empresas familiares que cumplieron los siguientes criterios de inclusión: (a) registro activo en la SCVS durante el período de estudio, (b) presentación de estados financieros completos, (c) identificación como empresa familiar según criterios de propiedad y gestión, y (d) disponibilidad de información financiera para el cálculo de indicadores.
Se utilizaron tres modelos reconocidos de predicción de quiebra:
Modelo Altman Z-Score: Z = 1.2X₁ + 1.4X₂ + 3.3X₃ + 0.6X₄ + 0.999X₅, donde X₁ = Capital de trabajo/Total activos, X₂ = Utilidades retenidas/Total activos, X₃ = Utilidad antes de impuestos/Total activos, X₄ = Valor contable del patrimonio/Total pasivos, X₅ = Ventas/Total activos.
Modelo Zmijewski X-Score: X = -4.3 - 4.5X₁ + 5.7X₂ - 0.004X₃, donde X₁ = Rentabilidad neta/Total activos, X₂ = Deuda total/Total activos, X₃ = Activos corrientes/Deuda corriente.
Modelo Springate S-Score: S = 1.03A + 3.07B + 0.66C + 0.4D, donde A = Capital de trabajo/Total activos, B = Utilidad antes de intereses e impuestos/Total activos, C = Utilidad antes de impuestos/Pasivo corriente, D = Ventas/Total activos.
Los datos financieros fueron extraídos de los estados financieros reportados a la SCVS. Se calcularon los indicadores de liquidez, solvencia y rentabilidad para cada empresa de la muestra durante el período 2018-2023. Posteriormente, se aplicaron los tres modelos predictivos para clasificar las empresas según su nivel de riesgo de quiebra. El análisis jurídico-documental se realizó mediante revisión de normativas societarias, laborales, tributarias y concursales vigentes durante el período de estudio.
Se empleó estadística descriptiva para caracterizar la muestra y los resultados de los modelos predictivos. Se utilizaron diagramas de bucles causales (CLD) para visualizar las interrelaciones sistémicas entre variables económicas, jurídicas y familiares que conducen al cierre empresarial. El análisis desde la perspectiva del AED se realizó mediante identificación de fallas normativas y evaluación de costos de transacción.
La muestra de 319 empresas familiares se distribuyó de la siguiente manera: 68% microempresas, 23% pequeñas empresas, 7% medianas empresas y 2% grandes empresas. El 49% correspondió a sociedades anónimas, 31% a sociedades de responsabilidad limitada y 20% a otras figuras jurídicas. Los sectores más representados fueron comercio (35%), servicios (28%), manufactura (22%) y otros (15%).
La aplicación de los modelos de predicción de quiebra reveló niveles preocupantes de riesgo financiero en la muestra analizada. El modelo Altman Z-Score clasificó el 42% de las empresas en zona de alto riesgo (Z < 1.88), 31% en zona gris (1.88 ≤ Z ≤ 2.99) y solo 27% en zona segura (Z > 2.99). El modelo Zmijewski identificó el 38% de empresas con alta probabilidad de dificultades financieras (X ≥ 0), mientras que el modelo Springate clasificó el 45% de empresas en riesgo de quiebra inminente (S < 0.862).
RESULTADOS Y DISCUSIÓN
El análisis del contexto macroeconómico reveló patrones significativos durante el período de estudio. Las ventas totales del sector empresarial mostraron una tendencia ascendente hasta 2019, seguida de una contracción del 14.54% en 2020 asociada a la crisis sanitaria por COVID-19. A partir de 2021, se observó un repunte sostenido, alcanzando en 2023 un máximo histórico de USD 124,495 millones.

Figura 1 Evolución de Ventas Empresariales 2012-2023.Gráfico de líneas mostrando la evolución de ventas con caída en 2020 y recuperación posterior
La masa salarial experimentó un crecimiento sostenido durante el período, salvo la leve contracción de 2020. El repunte posterior indica no solo recuperación del empleo, sino también ajustes nominales del Salario Básico Unificado y reactivación de aportes al Instituto Ecuatoriano de Seguridad Social.
El análisis cualitativo identificó múltiples factores que contribuyen al cierre de empresas familiares, clasificados en causas internas y externas. Entre las causas internas destacan: falta de innovación (reducción de competitividad), problemas sucesorios (conflictos intergeneracionales), liderazgo débil (paralización de decisiones), confusión de roles (uso inadecuado de recursos), conflictos familiares (tensiones operacionales), falta de financiamiento (limitaciones de crecimiento), altos costos operativos (ineficiencia administrativa) y deficiente gestión de calidad (pérdida de mercado).
Las causas externas incluyen: crisis económicas (pandemias, inflación, recesiones), cambios en el mercado (nuevos competidores, pérdida de clientes), y factores normativos y legales (rigidez de leyes laborales, fiscales y societarias).
Modelo de Bucles Causales: El diagrama de bucles causales desarrollado ilustra las interrelaciones sistémicas entre variables que conducen al cierre de empresas familiares. El modelo identifica bucles de retroalimentación negativa donde el deterioro de la viabilidad empresarial genera conflictos familiares, aumenta los litigios, reduce el cumplimiento de obligaciones y acelera la pérdida patrimonial, creando un círculo vicioso que culmina en el cierre empresarial.

Figura 2 Diagrama de Bucles Causales del Cierre de Empresas Familiares. Diagrama mostrando las interrelaciones entre viabilidad empresarial, conflictos familiares, litigios, cumplimiento de obligaciones, pérdida patrimonial y cierre empresarial
Fallas Normativas Identificadas: El análisis desde la perspectiva del Análisis Económico del Derecho identificó múltiples fallas normativas que contribuyen al cierre de empresas familiares:
Discusión
Los resultados obtenidos confirman la hipótesis central de que la inseguridad jurídica constituye un factor determinante en el cierre de empresas familiares ecuatorianas. La aplicación de los modelos predictivos reveló que entre el 38% y 45% de las empresas analizadas presentan alto riesgo de quiebra, cifras que superan los estándares internacionales y evidencian la fragilidad del sector.
La evolución temporal de los indicadores muestra que la crisis de 2020 amplificó vulnerabilidades preexistentes, pero la recuperación posterior ha sido desigual. Las empresas familiares, por su menor acceso a financiamiento y mayor dependencia de recursos propios, han experimentado una recuperación más lenta comparada con empresas no familiares.
El modelo de bucles causales desarrollado confirma la naturaleza sistémica del problema, donde factores económicos, jurídicos y familiares se retroalimentan negativamente. Esta perspectiva sistémica es consistente con la literatura sobre empresas familiares que destaca la complejidad de las interacciones entre familia, propiedad y empresa (Tagiuri y Davis, 1996).
Las fallas normativas identificadas desde el AED revelan que el marco legal ecuatoriano no está adaptado a las características específicas de las empresas familiares. La rigidez del derecho societario, la ineficiencia de los procesos concursales y la falta de mecanismos alternativos de resolución de conflictos generan costos de transacción elevados que afectan desproporcionadamente a estas organizaciones.
Los hallazgos son consistentes con estudios internacionales que identifican la importancia de marcos regulatorios flexibles para la supervivencia de empresas familiares (Chrisman et al., 2003). Sin embargo, el contexto ecuatoriano presenta particularidades que requieren soluciones específicas, especialmente en términos de acceso a financiamiento y protección del patrimonio familiar.
La alta frecuencia de conflictos familiares como causa de cierre (65% de los casos) destaca la necesidad de desarrollar mecanismos de gobernanza corporativa adaptados a la realidad familiar. Esto incluye protocolos familiares, consejos de familia y sistemas de mediación especializados.
CONCLUSIONES
Este estudio confirma que el cierre de empresas familiares en Ecuador durante 2018-2023 responde a una combinación compleja de factores económicos, jurídicos y familiares que se retroalimentan sistémicamente. Los modelos predictivos aplicados revelan niveles preocupantes de riesgo financiero, con entre 38% y 45% de empresas en situación de alto riesgo de quiebra.
La inseguridad jurídica, manifestada en la rigidez normativa, procesos ineficientes y falta de mecanismos alternativos de resolución de conflictos, constituye un factor determinante que amplifica las vulnerabilidades económicas y familiares. Las fallas normativas identificadas generan costos de transacción elevados que afectan desproporcionadamente a las empresas familiares.
El impacto del cierre empresarial trasciende lo económico, generando efectos sociales, emocionales y jurídicos profundos en las familias propietarias, empleados y comunidades locales. La pérdida de 2.5 millones de empleos potenciales representa no solo un costo económico, sino también un deterioro del tejido social nacional.
Se recomienda implementar reformas normativas que incluyan: marcos flexibles de gobernanza corporativa para empresas familiares, procedimientos concursales expeditos y accesibles, mecanismos alternativos de resolución de conflictos, incentivos fiscales temporales en contextos de crisis, y programas de acompañamiento técnico y jurídico especializado.
Futuras investigaciones deberían profundizar en el análisis comparativo internacional, el impacto psicológico del fracaso empresarial, y el desarrollo de modelos predictivos específicos para empresas familiares que incorporen variables jurídicas y sociales además de las financieras.
La sostenibilidad del sector empresarial familiar requiere un enfoque integral que combine fortalecimiento de capacidades internas, reformas normativas y políticas públicas diferenciadas que reconozcan las particularidades de este tipo de organizaciones fundamentales para el desarrollo económico nacional.

















