INTRODUCCIÓN
En todo sistema educativo, la educación de calidad es un componente elemental, por ello el propósito de la educación, desde la pedagogía crítica, es la transformación de la sociedad hacia una sociedad plenamente democrática, donde se actué en cuanto a la disminución de las injusticias sociales, cada voz sea igualmente compartida, escuchada, donde uno se examine críticamente a sí mismo y a su entorno (Achamyeleh, 2019). Por tanto, la pedagogía crítica es una corriente pedagógica, pluralista que promueve la disciplina de aprender y enseñar junto a conceptos como transformación y liberación, de tal modo favorece el potencial creativo útil e impactante de una persona, destacando el dialogo, el pensamiento crítico y la conciencia de los estudiantes (Magendzo, 2017).
La actual crisis educativa demanda, a los países, el desarrollo de nuevas formas de cumplir con el derecho a la educación; los diferentes contextos requieren repensar la educación, pensar críticamente, buscando nuevas oportunidades de aprendizaje (Unesco, 2023). Puesto que, en un sistema neoliberal, la mercantilización y la globalización intensifica la educación universitaria esto por la competencia en el mercado dentro del sector, por otro lado, las universidades centran las preocupaciones de justicia social orientadas por valores igualitarios (Carrasco, 2020).
Por consiguiente, los docentes enfrentan desafíos para formar a los estudiantes hacia un desempeño académico para asumir los retos activos de las injusticias sociales de la realidad; ante ello el ODS-4 propone el desarrollo de las capacidades de los estudiantes hacia la toma de decisiones informadas que contribuyan a construir una sociedad justa (Naciones Unidas, 2020), además el Consejo de Europa, señaló que Europa, Estados Unidos y América Latina sostienen que la democracia, la sostenibilidad y la justicia social están inextricablemente vinculadas indispensables para construir y mantener la sociedad deseada, no obstante estas no se logran por sí mismas (Bergan, 2023).
Al respecto, es fundamental considerar los factores que contribuyan lograr una justicia social, desde la igualdad, el altruismo, los valores sociales y una perspectiva holística, de tal manera la educación para la ciudadanía global, la conciencia y el respeto como elementos esenciales puedan generar espacios de trabajo por el desarrollo sostenible (Akçay et al., 2024).
En América, los representantes de la pedagogía crítica como, Macedo, Apple, Aronowitz y Giroux teóricos que analizaron la relación de la opresión y el poder en educación, plantean enfoques pedagógicos alternos que promuevan en los estudiantes conectar el conocimiento y la verdad con el poder, la conciencia crítica, potenciar la imaginación, participar activamente; inspirados en figuras trascendentales, entre ellas John Dewey, Paulo Freire, Lev Vygotsky entre otros (Mayo, 2020). En Latinoamérica, al contrario de los países desarrollados, implementar propuestas educativas solo conducen al memorismo de contenidos temáticos, dejando de lado la perspectiva global, aspectos procedimentales y actitudinales o valorativos. En México, Leyva et al. (2021) subrayan que las modernas sociedades democráticas urgen elevar la educación política que contribuya en reforzar del capital cívico y democrático, que accione el progreso de los países.
A nivel universitario es imprescindible valorar positivamente las diferentes iniciativas encaminadas a lograr una justicia social, sin embargo, debe subrayarse la importancia de los cambios drásticos en los últimos años, cambios caracterizados por diversas influencias sobre la práctica pedagógica; como la presencia de la constante competencia resultado de una conducción neoliberal, donde la ausencia de una pedagogía critica puede encaminar a efectos como la desigualdad, injusticia y discriminación, violencia e incrementando la pobreza, por ello la necesidad de contar con estrategias para generar un camino de mejora social desde la realidad de los estudiantes.
Ante lo descrito, y para conocer de experiencias internacionales y el nivel de pedagogía critica en estudiantes de posgrado se propuso la pregunta: ¿Qué investigaciones a nivel universitario, respecto a la enseñanza desde la pedagogía crítica, se encuentran disponibles en los 7 últimos años? Y ¿Cuál es el nivel de pedagogía critica que reciben los estudiantes de posgrado de una universidad privada?
En el país, son pocas las investigaciones que tratan el estudio de la pedagogía critica a nivel universitario; debido a que muchos maestros aún enfocan preparar a los estudiantes con exámenes de alto nivel, con menores experiencias para mejorar sus habilidades de aprender a aprender y de reflexión crítica (Sharif Uddin, 2019). Un principio fundamental de la pedagogía crítica es que profesores y estudiantes combinen teoría y práctica, análisis crítico y sentido común, donde se cuestione la relación entre aprendizaje y transformación social, con el objetivo de crear un ambiente donde se puedan debatir, y para ello, las escuelas desarrollen una comunidad democrática (Giroux, 1999).
La praxis es una característica esencial de la pedagogía crítica, es decir es la dinámica integrada de la teoría y práctica, para Freire la educación debería trascender la adquisición pasiva de la información, exhortando a los estudiantes a aplicar de manera activa los aprendizajes a contextos reales, de tal modo que la praxis permita a los estudiantes convertirse en agentes de transformación abordando las injusticias sociales y modificando las estructuras opresivas; ya que subraya la importancia del diálogo, la reflexión y la praxis, elementos esenciales para fomentar un entorno de aprendizaje en el que se anime a los estudiantes a cuestionar y desafiar las ideologías dominantes (Alvidrez et al., 2024).
El presente estudio tiene como objetivo recoger investigaciones, respecto a la enseñanza universitaria desde la pedagogía crítica, mediante una revisión de la literatura de los 7 últimos años y describir el nivel de pedagogía critica que reciben los estudiantes de posgrado de una universidad privada. Existen estudios que han buscado profundizar la pedagogía critica a nivel universitario, revelaron que incluso la evaluación positiva de los profesores sobre distintos aspectos del sistema educativo afirmó que más que liberar a los individuos, el sistema educativo es un obstáculo para su liberación (Özaydinlik y Saglik, 2021); los aportes de Freire a la pedagogía crítica implican práctica de la libertad, pedagogía dialéctica, crítica, interrogativa (Gadotti, 2020).
Paulo Freire brinda un enfoque pedagógico de transformación social como lucha ante las estructuras opresivas, busca liberar a los individuos, basado en la esperanza, el amor, la escucha atenta, fomenta el habla y gestiona el silencio (Guzmán et al., 2023). Para la pedagogía crítica la educación superior no debe someterse a un entendimiento económico, no obstante que la universidad se mercantilice y se vea como una inversión, equivale que la mentalidad del consumidor es ahora completamente integrada en la educación superior (Helmes, 2022). Los estudios coinciden con quienes sostuvieron que Ofrece diversas prácticas educativas para democratizar la educación y brindar igualdad de oportunidades de desarrollo (Kayan y Kozikoğlu, 2023).
Los teóricos de la pedagogía libertaria consideran a la educación como un medio de humanización y liberación, una de las práxicas de la pedagogía libertaria es la pedagogía crítica; además el mediante el diálogo se concretizan los principios de la pedagogía libertaria de tal modo las subjetividades encontradas en aula se puedan cimentar de manera colectiva (Barroso y Trujillo, 2022). Ante la preocupación y el compromiso de Freire ante la labor educativa y movimientos en la sociedad (Kennedy,1984), la pedagogía crítica no sólo dice cómo enseñar y aprender, además solicita emplear la enseñanza y aprendizaje hacia el logro de un cambio social positivo (Kayan y Kozikoğlu, 2023). Por ello, los aportes teóricos, a través de la historia, son proporcionados por diferentes autores y filósofos de la teoría crítica., por ejemplo, Platón, Dewey, William Godwin, Rousseau, Eric Fromm, Sigmund Freud, entre otros, que forman parte de discusiones teóricas en el campo de la pedagogía crítica.
Al incorporar la conciencia crítica en las prácticas educativas, los educadores no solo forman individuos informados y reflexivos, sino que también contribuyen a la lucha más amplia por el cambio social y progresista (Alvidrez et al., 2024). Desde, los conceptos de praxis, dialogismo y conciencia como algo que sucede con reflexión crítica (Freire, 2001), así como la pertinencia educativa de Giroux (2016), cuyos conceptos críticos de democracia, subraya la importancia de la pedagogía crítica para crear espacios donde los estudiantes puedan cuestionar y rechazar ideologías dominantes, ayudar a los estudiantes a desarrollar una conciencia de libertad, reconocer el autoritarismo, empoderándolos para potenciar la imaginación, planear y trabajar por futuros más justos y equitativos.
Además el valor social democrático de McLaren (2001) quien sostuvo que los roles y tareas de la pedagogía crítica están cambiando la estructura social, las necesidades sociales cambian en el tiempo como resultado de procesos conflictivos de transformación, cuyo supuesto es que las personas que actúan en el mundo exterior y lo transforman también cambian su propia naturaleza, finalmente la conceptualización de trabajo y organización intelectual de Aronowitz (2012) quien subraya trabajar no en la connotación de una pedagogía para la vida, sino como una serie de herramientas de enseñanza efectiva, desataca lo dicho por Freire, la reflexión, en la que el estudiante asimila conocimiento de acuerdo con sus propias necesidades, en lugar de aprendizaje de memoria, además la ayuda al alumno para convertirse en sujeto de su propia educación y no en objeto de los sistemas o agendas educativas.
Al respecto Freire et al. (1997) sostuvo que la comprensión de cada ser humano, independientemente de la profesión o sexo, es exactamente el esfuerzo por reconocernos como cuerpos conscientes, preocupación fundamental principalmente de educadores encargados de descifrar el mundo. La pedagogía crítica es la forma enseñar para la justicia social en el crecimiento de ciudadanos responsables y activos, donde la educación es política y los educadores críticos educan sobre la política y desigualdades sociales, trata fundamentalmente qué es la educación; la pedagogía critica se estudia a través de sus componentes: orientación filosófica, estructura del programa, plan de estudios y materiales, desarrollo docente, evaluación y relación profesor estudiante (Roohani et al., 2016).
METODOLOGÍA
Desde una metodología descriptiva, tipo básica, se empelaron como técnicas de estudio la revisión documental y una encuesta. La revisión documental facilitó la obtención de información actual sobre la pedagogía crítica. Además, la encuesta permitió clarificar el nivel de pedagogía critica que reciben los estudiantes de posgrado recogido mediante un cuestionario. El presente estudio se organiza en dos fases principales: la primera fase de revisión de literatura: que incluye la identificación la elección de las bases de datos a investigar (Scopus, Eric, ScienceDirect, Scielo, etc.); luego la selección mediante los criterios de inclusión/exclusión, finalmente el análisis de contenido, donde los artículos se revisan y estudian en profundidad para su respectivo análisis. En cuanto a la segunda fase de análisis descriptivo a partir de los datos recogidos de una muestra de estudiantes de posgrado, que mide el nivel de pedagogía crítica.
Por ello, en la fase de estudio documental se revisaron cada artículo para determinar si se encuentra un enfoque centrado en los desafíos de la enseñanza de la pedagogía crítica, asimismo se extrajeron datos sobre tendencias. Basado en modelo PRISMA, la revisión bibliográfica empleó una ficha de registro documental como instrumento.
Se revisaron publicaciones de revistas indexadas en Scopus, ScienceDirect, Eric y Scielo, incluyéndose artículos publicados entre los años 2018 al 2024 cuya información relevante fue estrictamente encontradas en investigaciones de los repositorios digitales científicos. Los estudios fueron compilados en concordancia con al objetivo y palabras clave ubicados en el Tesauro de Unesco. Para identificar estudios apropiados se aplicaron los criterios de inclusión, tomándose en cuenta los estudios científicos en inglés y español, de experiencias del nivel universitario indistintamente del enfoque de investigación. Se excluyeron experiencias de educación básica regular, otros idiomas, tesis y libros.
Los términos de búsqueda avanzada emplearon funciones básicas, como el operador booleano (Y, O) (critical AND pedagogy) con 2543 artículos encontrados de la búsqueda. Para limitar la búsqueda, acotando los artículos identificados inicialmente se buscó por palabras clave además de añadió la palabra ‘universitaria’ asignando la fórmula (critical AND university AND pedagogy). Fueron recopilados 86 casos de estudios relevantes cuyo interés se dirige a la educación universitaria. Además de esta técnica, se adoptaron otras búsquedas utilizando métodos de selección manual en Science Direct, Scielo. Se obtuvieron 522 artículos de Scopus y todos estos artículos tuvieron la segunda etapa de la estrategia de búsqueda, que fue la selección.
DESARROLLO Y DISCUSIÓN
Durante la primera fase se identificaron 86 artículos vinculados a la pedagogía crítica, seguidamente se revisó la información, de tal modo los resultados de la presente revisión se fundamentaron en 26 investigaciones recopiladas en concordancia con los objetivos del estudio, analizados de acuerdo a los criterios de inclusión. El 58% de estudios se centraron en tendencias y el 42 % en desafíos. El análisis temático de los hallazgos de los artículos revisados proporciona dos planos de estudio (a) Tendencias de la pedagogía critica en la docencia (b) Desafíos pedagógicos para el cambio social, como se muestran en las siguientes tablas:
Tabla 1 Resultados centrados en tendencias de la pedagogía critica en la docencia


Nota: Resultados de acuerdo a los criterios de inclusión.
La Tabla 1, muestra la recopilación de 15 artículos que analiza los cambios que se vienen realizando la docencia en la pedagogía crítica, es decir el creciente énfasis del estudio sobre la educación para la justicia social, con una pedagogía humanizadora que permita a los estudiantes aprender y comprender de los desafíos globales para brindar alternativas, así como para interpretar el mundo mediante el pensamiento crítico, relaciones de dialogo y conciencia social crítica. Asimismo, la investigación se centra principalmente en el desarrollo de diferentes áreas curriculares
Nota: Resultados de acuerdo a los criterios de inclusión
La Tabla 2, presenta la recopilación de 11 artículos revisados que destacan por la información en cuanto a los desafíos que enfrenta la pedagogía en el cambio social, importante para desafiar diferentes formas de injustica y marginación. Los estudios coinciden en que los docentes deben comprender y apoyar el propósito transformador hacia la justicia social y el empoderamiento estudiantil.
Nota: Resultados de la encuesta
La Tabla 3 al igual de la figura 1, se presentan resultados realizados durante la segunda fase se obtuvieron resultados descriptivos, los que demuestran que la mayoría de los estudiantes se concentra y opina en un nivel poco favorable respecto a la pedagogía crítica y sus dimensiones, lo que quiere decir que existe la implementación; no obstante la demisión correspondiente al plan de estudios y materiales estima un 43% desfavorable, esto puede deberse a un plan de estudios que deba dar cuenta de la multiplicidad de identidades, géneros, hambre, miedos, historia y sentidos comunes, encaminado hacia la trasformación social donde tenga lugar la formación futura por hacer y el presente por cambiar (Rébola y Elías, 2022).
Discusión
Del presente estudio surgieron dos temas principales: tendencias de la pedagogía critica en la docencia y desafíos pedagógicos en el cambio social; de la revisión los artículos se infieren y se pone de manifiesto que la pedagogía crítica sigue vigente y permanece promoviendo una enseñanza continuamente reflexiva y creativa; sumado a esto, los aportes refieren una pedagogía libertaria que ve a la educación como un camino de humanización, a tal efecto el sistema educativo actual necesita acercarse hacia los roles, justos, pluralistas, liberadores, democráticos y transformadores que propone la pedagogía crítica (Holmos-Flores et al., 2023). Estas contribuciones conceptuales de pedagogía crítica provienen del marxismo, puesto que las realizan ideólogos desde la teoría crítica (Colás et al., 2021).
Enmarcados en una pedagogía crítica, se analiza la actual producción científica y cómo es la postura de los educadores como agentes de transformación social en la educación superior. Se hallaron diferentes estudios tanto de pregrado y posgrado que abordan y desarrollan la pedagogía crítica desde la importancia de generar conciencia.
Respecto al análisis de artículos publicados sobre las tendencias de la pedagogía critica en la docencia, Nicoson et al. (2024) enfatiza el empleo de la pedagogía crítica en la visión activa de la paz, dirigido hacia la descolonización y desmitificación del trabajo por la paz, mediante el fomento del pensamiento crítico enrumbado hacia una pedagogía de la praxis de la paz. Así también. En este contexto, se encontraron estudios que empelan términos de pedagogía de la justicia y pedagogía de la complejidad, términos que brindan estrategias de enseñanza y aprendizaje contextualizadas para estudiantes de hoy que crecen en un mundo globalizado (Heggart et al., 2018). Donde se sugiere resistir la agenda neoliberal con el empleo de métodos didácticos radicales que tomen en cuenta la diversidad como activos sociales y políticos que den pase al diálogo significativo entre grupos diferentes y a la vez promover la igualdad y la justicia social (Hager et al.,2018).
Las tendencias como ideas, actividades, filosofías o acciones cambiantes en el tiempo, contribuyen en la enseñanza y el aprendizaje formando la base de las innovaciones, para identificar nuevas oportunidades o influir en las decisiones, por ello la praxis en los estudiantes de posgrado se vincula con los tres primeros componentes de la pedagogía crítica, propuestos por Roohani et al. (2016): orientación filosófica, estructura del programa y plan de estudios, al respecto Freire (2021) sostuvo que la realidad se reconfigura con la finalidad de vincularse críticamente a la con la realidad misma; por ello la necesidad de investigar sobre pedagogía crítica en cada contexto propias de la situación concreta.. Las tendencias de la pedagogía critica en la docencia se muestran en investigaciones publicadas desde diferentes disciplinas, entendiéndose que los estudios se estructuran desde distintas áreas curriculares.
Para abordar los estudios se necesita discutir temas complejos, incluso considerados de riesgo lo que brinda contribución a la literatura, en relación a ello, Escaño (2023) aborda las pedagogías postdigitales las que favorece la comprensión de la realidad y una propuesta crítica y transformadora de la misma; en la misma línea Higdon (2022) quien enfatiza la alfabetización mediática crítica surgida en la década de 1990; analiza el enfoque educativo de la pedagogía crítica de Freire y los cambios en las opiniones sobre las redes sociales, desde un enfoque crítico empodera a los usuarios de medios autónomos.
Walmsley y Wraae (2022) respalda las nociones del potencial emancipador y empoderador de la educación empresarial, siendo uno de los pocos estudios hasta la fecha que teorizan la relación entre la educación empresarial y la pedagogía crítica. Mendes (2024), subraya que el arte promueve una educación para la justicia social influye tanto el contenido (currículo) como los métodos (pedagogía), en términos de diseño curricular. Del mismo modo el estudio de Kozlina (2021) sostuvo que la fotografía agrega significado a un enfoque de pedagogía crítica para la educación jurídica; la fotografía, especialmente en un área como el derecho, puede ser un mecanismo eficaz para lograr algunos de los objetivos de la pedagogía crítica.
Asimismo, la alfabetización informacional promueve el trabajo con los estudiantes para abordar aspectos políticos y sociales, como lo planteo Rapchak (2021) quien abordó el estudio desde el curso de bibliotecología crítica, donde el desempeño fueron positivas. También la pedagogía antirracista en Geografía es un tema recurrente, el estudio de Bruckner, (2024), destaca las pedagogías críticas empleadas en relación a las identidades y los alimentos como fenómenos emergentes; aun cuando, la empatía y la conciencia actúan como cimientos para el trabajo antirracista, debe acompañarse de alianzas con los líderes de movimientos para un cambio social significativo.
Agregando a lo anterior, con la mirada en favorecer la equidad en la salud desde la educación en los profesionales de la salud en atención hacia las comunidades marginadas y vulnerables Cavanagh et al. (2019) abordó el estudio desde la formación de profesionales de la salud, con el objetivo de promover la equidad en la salud cuyos profesionales respondan a las comunidades marginadas y vulnerables, médicos que comprometidos en desmantelar las estructuras sociales opresivas que enfermar a sus pacientes. Finalmente, otro estudio desde las prácticas pedagógicas de los estudiantes de educación, el estudio de Souza y Cunha (2022), al capacitar a los estudiantes sobre la conciencia crítica, la educación podría contribuir en la comprensión de las demandas de la realidad y actuar sobre ella, una forma de fomentarlo es que los estudiantes dejen de atender a los criterios del sistema escolar neoliberal y empiecen a estudiar para sí mismos.
De igual forma los desafíos de la pedagogía crítica conllevan a cavar bajo la superficie e identificar implicaciones notables y útiles en la enseñanza sobre la base de la riqueza de ideas e influencias que dan lugar a la labor de la pedagogía crítica (Kozlina, 2021). Los aportes de Freire merecen ser retomados y recreados considerando los nuevos desafíos del mundo actual; desafíos que conlleva a leer y practicar a Freire, en diálogo intergeneracional en atención a preocupaciones, sentir y pensar de las/os jóvenes (Rébola y Elías, 2022).
Estos desafíos requieren esfuerzo y determinación, puesto que pueden involucrar diferentes aspectos de la enseñanza y aprendizaje, así como las dificultades que enfrentan los docentes en el proceso de formación de los estudiantes, por ello la praxis en los estudiantes de posgrado se vincula con tres componentes de la pedagogía crítica, propuestos por Roohani et al. (2016): materiales, desarrollo docente, evaluación y relación profesor estudiante. Al respecto el análisis de artículos publicados sobre desafíos pedagógicos en el cambio social, se incluye la praxis, el diálogo, el trabajo intelectual y la organización. Clark (2018) sostuvo que al involucrar a los estudiantes en diálogo crítico sobre lo que están aprendiendo, cómo se conecta con su experiencia vivida y cómo pueden desafiar los supuestos que se dan por sentados sobre el conocimiento y la sociedad, se posiciona a los estudiantes como consumidores críticos en educación superior. Odysseos y Pal (2018) analizan la autoformación social de los estudiantes, lo que permite desarrollar una pedagogía crítica y orientada a los demás mediante los intentos estudiantiles de redirigir y resistir su conducta neoliberal; lo cual es favorable al reconocer los desafíos que enfrentan educadores y estudiantes en una universidad neoliberal.
Ahora bien, considerando el énfasis en el empoderamiento para ser críticos, reflexivos y socialmente responsables, Martín-Sánchez et al. (2021), sostuvieron que educar para el consumo responsable requiere del compromiso de toda la comunidad educativa para lograr un cambio social. Mahon et al. (2018) visualiza los desafíos desde la falta de tiempo como una de las principales limitaciones o discapacitantes de la praxis, explica que la falta de tiempo de contacto con los estudiantes y se espera que los académicos hagan más en menos tiempo y con menos recursos, lo que implica intensificación del trabajo académico y los ecosistemas universitarios afectan las posibilidades de una praxis educativa crítica, la universidad contemporánea no es exactamente un nicho para la praxis educativa crítica; Sinkinson (2020) destaca que los estudiantes son sujetos conocedores capaces de contribuir al conocimiento, dando forma al conocimiento común, por lo que se explora la naturaleza de la enseñanza como un acto continuamente reflexivo y creativo.
La práctica de la pedagogía crítica, en el Reino Unido, existe como entidad real, no obstante, McElearney (2020) señala que son construidos e interpretados por individuos de diversas maneras, pese a ello, la pasión por la justicia social y el empoderamiento estudiantil es palpable, y se pone en práctica ante las limitaciones, haciéndolos a veces vulnerable y aislado, restringido por recortes de financiación, planes de estudio instrumentales y medidas de rendición de cuentas, asimismo los profesores pueden sentir que tienen poco margen para la autonomía profesional.
Para Morgan y Parker (2023) existe una expresa necesidad de desarrollar y probar marcos teóricos imbuidos de los principios de la pedagogía crítica no obstante con mayor especificidad en el ámbito del desarrollo social y cultural. Del mismo modo, Shanks (2019) destaca la necesidad de comprender y apoyar el propósito transformador de los docentes en formación, encontrar contenidos de economía que se ajusten al contenido de enseñanza para modelar la implementación de la pedagogía crítica en los cursos de métodos.
De igual modo, para preparar a los estudiantes a que se conviertan en agentes de transformación Philpot et al. (2021) sostienen que enseñar para la justicia social demanda que los docentes tomen medidas sobre las inequidades sociales y también enseñen sobre la injusticia social. Raihani (2020) señaló que el enfoque tradicional de instrucción no parece capaz de proporcionar soluciones para la mayoría de los problemas sociales, a pesar de que las enseñanzas islámicas respaldan firmemente la igualdad, la justicia y el respeto por las diferencias; finalmente Armstrong (2024) considera en relación a la pedagogía crítica que, sin cocreación la educación puede convertirse en adoctrinamiento, no obstante, se cuestiona si la educación promueve la justicia social.
Se puede decir que es necesario publicar artículos en profundidad, además, a pesar de la falta de interés académico en el campo de la pedagogía crítica en educación universitaria en América latina, la mayoría de las publicaciones se publicaron en otros países, también se critica que el mayor número de publicaciones en cuanto a pedagogía son estudios cualitativos y revisión de literatura; vale mencionar que existe la necesidad de realizar estudios cuantitativos o mixtos, asimismo se considera importante presentar instrumentos de recolección de datos utilizadas como base para investigaciones posteriores como formularios de entrevista, escalas, encuestas y guías de observación.


















