INTRODUCCIÓN
El enfoque por competencias se viene implementando muchos años atrás, pero; en algunos contextos educativos en la actualidad, solo se viene teorizando y dejando de lado el verdadero valor de este enfoque en la construcción de los aprendizajes del estudiantado. Además, lo tradicional y subjetivo no conlleva a aprendizajes duraderos ni profundos, por lo que hay la necesidad de que los docentes desde su formación profesional, conozcan y hagan uso de recursos pedagógicos que promuevan y consoliden el aprendizaje. Porque, aparentemente todavía algunos docentes desarrollan saberes de manera aislada, por el poco valor que le dan a los recursos y componentes de las estrategias didácticas y su relación de estos recursos pedagógicos para desarrollar las habilidades comunicativas.
La acción educativa necesita fomentar nuevos espacios para el proceso de resolver problemas. La constante preocupación de buscar respuestas debe ser creativas y generadas por los propios alumnos ante situaciones diversas a las que se enfrentan cotidianamente. Si los centros de enseñanza, no son los sitios correctos para el desarrollo del aprendizaje, habilidades y destreza; nos preguntamos ¿Cuál sería el sitio idóneo para la formación de los alumnos?
Durante largo tiempo nos encontramos en una especie de simulacro de la acción educativa que propicia el conocimiento mecánico y frío que no producen aprendizajes significativos, sino todo lo contrario la esterilidad educativa impera. Solo lo cognoscitivo no ayuda a la educación. En la Grecia antigua se procuraba educar a los jóvenes en el aspecto militar ya que sus objetivos eran claros y precisos, buscaban su defensa y permanencia en el mundo, así debe ser la educación actual con objetivos claros y precisos aspirando siempre al verdadero aprendizaje de manera significativa de los jóvenes.
La estrategia didáctica es la secuencia que realiza el docente y estudiante al estructurar acciones de forma intencionada en la construcción del aprendizaje (Feo, 2015). Asimismo, orienta la labor pedagógica a los objetivos de aprendizajes, mediante la aplicación de métodos que posibilitan concretizar la formación del educando (Lugo, 2020). Estas estrategias son los procedimientos que realiza el docente en la construcción de los aprendizajes del estudiante; según el contexto, necesidades e intereses educacionales, para lo cual; se requiere desarrollar habilidades necesarias que permita responder con éxito ante diversas situaciones.
Además, estas estrategias didácticas pueden ser las de enseñanza y aprendizaje. La estrategia de enseñanza, orienta al docente en su intervención en el aula, que abarca la mediación, organización y la utilización de recursos, con la propuesta de tareas, actividades y técnicas dentro de un tiempo determinado que conduzcan a resultados precisos (Fortea, 2019); mientras tanto, la estrategia de aprendizaje son empleadas por el educando para poner en práctica los contenidos de forma intencional hacia el logro significativo del aprendizaje (Lugo, 2020). De ahí que, estas estrategias de enseñanza permiten al docente guiar la construcción de los aprendizajes en sus estudiantes, como parte de un procedimiento intencionado para lograr un resultado de aprendizaje satisfactorio. Por la otra parte, la estrategia de aprendizaje son recursos previstas de manera intencionada por los estudiantes que tiene por finalidad desarrollar sus propios aprendizajes.
Para hacer uso de las estrategias didácticas se debe tener en cuenta sus respectivos elementos o componentes, según Ortiz et al., (2020) consiste en la combinación de métodos, técnicas y recursos para alcanzar el objetivo de manera eficaz y de modo sencillo. Teniendo como referencia lo mencionado por el autor, entre los elementos de la estrategia didáctica se considera a las tareas, actividades, técnicas y métodos.
El método, según Álvarez de Zayas (1997, citado en Gómez-Ávila, 2018) menciona que “el método es el componente didáctico que con sentido lógico y unitario estructura el aprendizaje y la enseñanza desde la presentación y construcción del conocimiento hasta la comprobación, evaluación y rectificación de los resultados” (p. 171). Por lo tanto, un método permite llegar a una meta siguiendo pasos o momentos que se organizan y sistematizan lógicamente desde lo simple hasta lo complejo. De igual forma, en una intervención didáctica, es el procedimiento deliberado que debe seguirse de manera dinámica, creativa e innovadora, que responda a las metas de aprendizaje establecida por el docente.
Las técnicas, consisten en una serie de procesos que establece una estrategia y se utiliza en momentos concretos durante las clases (Saigua, 2022). Al respecto, (Campusano Cataldo y Díaz Olivos, 2017, p. 2, citado en Herrera, 2019), señalan que “son procedimientos de menor alcance que las estrategias didácticas” (p. 62). Así, las técnicas se refieren a las habilidades que tiene el estudiante y/o el docente y que demuestra cuando realiza actividades pedagógicas. Estas habilidades son inherentes de cada persona, lo que le permite realizar fácilmente una acción para lograr un resultado.
Las actividades y/o procedimientos, en la construcción de los aprendizajes, son el conjunto de acciones diseñadas específicamente para ser desarrolladas en el aula o fuera de ella, con la participación directa del estudiante y el monitoreo del docente, con el objetivo a atender a las necesidades de aprendizaje en diversos contextos. De igual forma, son las acciones que el estudiante realiza como parte de la construcción del aprendizaje en el aula, en el hogar, en el laboratorio, en el lugar de trabajo o en otros espacios.
Las tareas de aprendizaje, actúa como recurso mediador en los aprendizajes, con acciones que debe realizar el estudiante para adquirir conocimiento (Tamayo et al., 2017). Además, propicia de manera significativo el conocimiento para que los alumnos reflexionen sobre su propio aprendizaje (Jerez y Garófalo, 2012). Tal es así, que estas tareas deben responder a las estrategias para garantizar el desempeño del estudiante. Las tareas son aquellas que se desarrollan de manera específica adentro o afuera de un aula de clases, lo cual permite reforzar los aprendizajes de los estudiantes.
Por otro lado, las competencias comunicativas “permiten que un hablante y un oyente puedan interactuar para entender, interpretar y usar apropiadamente el lenguaje en situaciones significativas que son congruentes con un contexto” (Rodríguez Collar et al., 2009 citado en Chaparro, 2022, p. 502). Esta competencia nos permite interactuar en diversos contextos con saberes conceptuales, procedimentales y actitudinales, de manera oportuna ante situaciones comunicativas diversas, como parte de estas competencias se puede mencionar la de expresión oral, escritura y lectura.
La competencia de la expresión oral, es el resultado articulada y dinámica entre una estructura gramatical y la expresión oral (Rosas et al., 2021). La persona de manera individual demuestra con claridad y fluidez su expresión oral al momento de su intervención frente a los demás. Esto permite socializar información, de: textos orales, expresión lingüística, opinión y argumentación sobre un tema de interés.
La competencia de escritura, abarca un conjunto de habilidades que se adquiere con mayor o menor relevancia dependiendo del contexto comunicativo, entre el hablante y el texto (Valdés-León, 2020). Esta competencia busca la creación de textos con una secuencia lógica, en donde la persona planifica, textualiza de manera coherente y cohesionada, revisa y evalúa el texto para su versión final del escrito, en función a las reglas ortográficas y gramaticales del idioma que practica la persona.
La competencia lectora, significa “aprender a leer, leer para aprender en cualquier ámbito académico o vida cotidiana y aprender a disfrutar de la lectura” (Solé, 2004 citado en Díaz-Iso et al., 2022, p. 251). Permite desarrollar la capacidad de síntesis, a partir del lenguaje escrito, siguiendo una secuencia analítica, argumentativa, interpretativa y la valorativa del análisis textual de manera reflexiva.
Además, toda competencia se articula con: saber ser, que abarca las actitudes y valores, saber hacer, que involucra a la práctica de habilidades procedimentales en situaciones reales, y el saber conocer, que radica en la comprensión y argumentación de las acciones hechas y por hacer (Tobón, 2013). De ahí que, las estrategias didácticas en la competencia comunicativa ayuda para interactuar con los interlocutores frente a su contexto como resultado de su intervención comunicativa.
De ahí que, la investigación buscó determinar la correlación entre las estrategias didácticas y las competencias comunicativas de los estudiantes universitarios, que corresponde al nivel del conocimiento y uso de ambas variables involucradas. El presente estudio se justifica por su aporte teórico y práctico, no se puede desarrollar competencias si careces de recursos necesarios, de modo que; se requiere que el educador desde su formación adquiera conocimientos y habilidades para el uso de estrategias didácticas que favorezcan las competencias comunicativas, en espacios educativos.
MÉTODO
La investigación fue de carácter básico, que tuvo como finalidad describir y determinar la correlación entre la variable de estrategia didáctica y competencia comunicativa, en cumplimiento al objetivo de la investigación. Al respecto, se utilizó el método científico como general, y el estadístico, descriptivo, analítico y la observación como métodos específicos, lo que permitió sistematizar el proceso investigativo, a partir del planteamiento del problema hasta la conclusión del estudio. Para lo cual se planteó un diseño transeccional - correlacional, que permitió obtener los datos en un determinado tiempo, sobre el nivel de relación entre las variables involucradas.
La población estuvo constituida por 108 estudiantes pertenecientes al programa de estudios de Comunicación y Literatura de la Universidad Nacional Daniel Alcides Carrión, correspondiente al semestre académico 2023 - A. De los cuales se determinó como muestra 20 estudiantes, pertenecientes al IX semestre, que representa el 18.5% de la población, dicha muestra fue de tipo no probabilístico, a decisión de los investigadores.
Para el recojo de la información se utilizaron las técnicas de la observación y encuesta, asimismo; el instrumento utilizado fue un cuestionario compuesto por 16 ítems con respecto a las variables de investigación, el mismo que fue validado mediante juicio de expertos y luego determinar su confiabilidad, a partir de una prueba piloto, con el Alfa de Cronbach, que arrojó como resultado 0.892 lo que indica una buena confiabilidad.
Posterior a ello, se procedió a aplicar el instrumento en la muestra determinada, que permitió procesar y analizar los datos obtenidos del instrumento, mediante la tabulación, determinación de frecuencias y porcentajes de acuerdo a las apreciaciones realizadas por los estudiantes, según los ítems, dimensiones y variables del estudio. Para validar el estudio se recurrió a los recursos estadísticos de nivel descriptivo e inferencial, con la aplicación del estadígrafo Rho de Spearman.
RESULTADOS Y DISCUSIÓN
Los datos responden a los objetivos establecidos en el estudio, según las dimensiones y variables.
En la Tabla 1, precedente los resultados muestran el nivel de conocimiento, de las estrategias didácticas y las competencias comunicativas; con respecto al primero se observa de 10% a 20% en A veces, 35% a 60% en Casi siempre y de 25% a 45% en Siempre, mientras en la segunda variable encontramos datos de 5% en Casi nunca, 30% a 65% en A veces, 35% a 65% en Casi siempre y el 30% en Siempre. De los cuales, los mayores porcentajes se encuentran en Casi siempre.
Tabla 2. Uso de estrategia didáctica y la competencia comunicativa en el desarrollo de los aprendizajes

Nota. Elaborado por los investigadores según la obtención de datos.
La Tabla 2, que antecede muestra los resultados sobre el uso de estrategias didácticas y las competencias comunicativas; con respecto a las estrategias de 5% a 20% en Casi nunca, 30% a 55% en A veces, 25% a 60% en Casi siempre y el 10% en Siempre; y con respecto a la competencia comunicativa se obtuvo el 5% en Casi nunca, 15% a 30% en A veces, 50% a 65% en Casi siempre y de 20% a 30% en Siempre. De los cuales, los mayores porcentajes se encuentran en Casi siempre.
La Tabla 3, según los datos coincidentes y con una diferencia mínima, demuestran una correlación estrecha entre las variables estudiadas. Además, estos resultados confirman los datos mostrados en las tablas anteriores, con lo que respecta al apartado de los resultados.
Para corroborar el propósito investigativo en función a los objetivos, se realizó los procedimientos siguientes:
a. Determinación de la hipótesis:
H1 = Las estrategias didácticas se relacionan con las competencias comunicativas de los estudiantes universitarios.
H0 = Las estrategias didácticas no se relacionan con las competencias comunicativas de los estudiantes universitarios.
b. Prueba estadística para la medición del nivel de relación:
Tabla 4. Correlación entre las variables del estudio

c. Descripción y conclusión estadística
Correlación de Rho de Spearman = 0,970
La Tabla 4, demuestra el coeficiente de correlación, según Rho de Spearman, que toma valores comprendidos entre -1 a +1, cuando está es 0 (cero), indica una asociación muy baja, entre las variables involucradas, y cuando está próximo a uno positivo, indica una relación muy buena.
Puesto que, el resultado significante según Rho de Spearman es igual a 0,970 y se aproxima a 1, esto demuestra una correlación muy buena. En consecuencia, se rechaza la hipótesis nula (H0) y se aprueba la hipótesis alterna (H1), lo que muestra la relación entre las estrategias didácticas y las competencias comunicativas de los estudiantes universitarios de la Universidad Nacional Daniel Alcides Carrión.
Discusión
La competencia comunicativa y las estrategias didácticas en el proceso de la enseñanza favorece al estudiante en los saberes previos, construcción de nuevos saberes, a la integración de habilidades, actitudes y valores necesarios para enfrentar situaciones complejas en diversos contextos de interacción (Bernal et al., 2022). Esta conclusión corrobora con el estudio, ya que los niveles de conocimiento y uso de las estrategias didácticas, así como; de la competencia comunicativa se encuentran relacionados estrechamente durante el desarrollo de los aprendizajes, tanto en la recuperación de los conocimientos previos como en la construcción de conocimientos nuevos, por intermedio de habilidades, actitudes y valores que demuestra el estudiante al desempeñarse en contextos diversos comunicativo.
Las estrategias didácticas desarrollan y fortalecen las competencias comunicativas de los estudiantes, ya que estimulan el aspecto cognitivo y permiten desarrollar diversas habilidades que forman parte de dicha competencia (Garay, 2018). Esto ratifica, la relación estrecha de las variables del estudio y la dependencia entre ellos, al ser seleccionada las estrategias didácticas adecuadas y aplicada por el estudiante fortalece la competencia en la comunicación, tanto en los contextos sociales y académicos.
Las estrategias didácticas favorecen al desarrollo significativo del aprendizaje, tanto en el nivel de educación básica como en la superior, ya que mejora los aprendizajes a partir de la experiencia del estudiante (Herrera y Villafuerte, 2023). Este resultado coincide con lo obtenido en la investigación, sobre la importancia teórico y práctico, de las estrategias didácticas en el desarrollo del aprendizaje y su relevancia para promover el dialogo de manera reflexivo, del estudiantado.
Por otra parte, en concordancia a los resultados obtenidos en lo que respecta al nivel de conocimientos y uso de las estrategias; los mayores porcentajes, según las apreciaciones de los estudiantes, se encuentran en Casi siempre y seguido de A veces, además; en relación a la competencia comunicativa, los mayores porcentajes se encuentran en las mismas opciones al de las estrategias. Del mismo modo, los resultados estadísticos con respecto a las estrategias didácticas: Media 30,5000, Mediana 31,5000, Moda 32,00, Desv. Desviación 4,04579, Varianza 16,368, Mínimo 22,00 y Máximo 37,00; mientras para competencia comunicativa se obtuvo como: Media 30,8500, Mediana 31,0000, Moda 30,00, Desv. Desviación 3,93734, Varianza 15,503, Mínimo 22,00 y Máximo 37,00. Estos resultados, muestran una correlación estrecha entre las variables establecidas, en la investigación.
Asimismo, con el estadígrafo Rho de Spearman se logró como resultado 0,970 demostrando una correlación muy buena. Por ende, en concordancia a la muestra establecida, las estrategias didácticas se correlacionan con las competencias comunicativas de los universitarios de la Universidad Nacional Daniel Alcides Carrión, aprobando de esta manera lo establecido en el estudio.
CONCLUSIONES
Los saberes y el nivel de conocimiento de las estrategias didácticas tienen relación estrecha con las competencias comunicativas, en el desarrollo de capacidades y habilidades de los estudiantes. Esta conexión se fundamenta en el conocimiento y selección de estrategias apropiadas que conllevan a la expresión oral y escrita de mensajes en diversos contextos, demostrando habilidades que les permiten interactuar de manera pertinente y eficaz, tal como se evidencia en la Tabla 3.
El uso de estrategias didácticas se encuentra de manera estrecha vinculada a la competencia comunicativa casi siempre desarrollan las habilidades de expresión oral, lectura y escritura en los estudiantes universitarios del programa de Comunicación y Literatura. En vista que, el eje fundamental de la formación profesional en este programa de estudios, recae en el dominio del lenguaje en sus diferentes expresiones, por ello resulta indispensable que las estrategias promuevan el discurso, la comprensión y elaboración textual.
Las estrategias didácticas con la competencia comunicativa, poseen una estrecha correlación 0.970, siendo este significativo de acuerdo a Rho de Spearman, el cual indica una correlación muy buena, entre ambas variables. Este resultado estadístico muestra que, a medida que se desarrolla el conocimiento y uso de estrategias didácticas, del mismo modo fortifica la mejora de las competencias comunicativas en los estudiantes universitarios.
















