INTRODUCCIÓN
Los factores de riesgo psicosocial laboral representan un problema emergente en la salud ocupacional y el bienestar de los trabajadores a nivel mundial. Estos factores se refieren a las condiciones laborales que pueden afectar negativamente tanto el entorno psicológico como social del empleado, generando estrés, ansiedad, o agotamiento. En la actualidad, se estima que el impacto de los riesgos psicosociales en el trabajo afecta a más del 30% de los trabajadores globales, y las condiciones laborales están entre los principales factores que influyen en la salud mental (1). Esta problemática resalta la urgencia de implementar estrategias efectivas para prevenir y mitigar sus efectos.
En este sentido, los riesgos psicosociales laborales abarcan diferentes aspectos del ambiente de trabajo, tales como la carga de trabajo, las demandas emocionales, la falta de apoyo social, y el equilibrio entre la vida laboral y personal. La exposición prolongada a estos factores puede desencadenar consecuencias negativas tanto para el trabajador como para la organización, como ausentismo, baja productividad y aumento de problemas de salud física y mental (2). Por ello, es fundamental contar con instrumentos de evaluación que permitan identificar y gestionar estos riesgos de manera efectiva (3).
En América Latina, la problemática de los riesgos psicosociales se encuentra ligada a desigualdades laborales y situaciones de precariedad que agravan sus efectos sobre la salud de los trabajadores (4). La región enfrenta retos significativos en la promoción de ambientes laborales saludables, debido a factores como la informalidad laboral y la falta de políticas efectivas de protección social (5). Según datos recientes, se estima que cerca del 40% de los trabajadores latinoamericanos experimentan condiciones laborales estresantes, lo cual repercute en su productividad y bienestar (5). Estas situaciones han motivado la creación de herramientas de evaluación específicas, para medir y prevenir el impacto de estos riesgos en el ámbito laboral. Instrumentos como el Cuestionario de Evaluación de Factores Psicosociales (CEFPSI) y el ISTAS-21 han sido adaptados y validados en diversos países de la región, con el objetivo de medir los factores de riesgo psicosocial de forma estandarizada (6).
En el contexto peruano, la problemática de los riesgos psicosociales laborales también es preocupante. Investigaciones nacionales indican que el 35% de los trabajadores en el Perú presentan síntomas de estrés ocupacional, particularmente en sectores como la educación, salud y administración pública (3). Asimismo, Lima Metropolitana, como centro económico del país, concentra la mayoría de los casos de estrés y desgaste profesional debido a factores como largas jornadas laborales y alta demanda psicológica (4). La normativa peruana, mediante la Ley de Seguridad y Salud en el Trabajo (Ley N° 29783), establece la obligación de los empleadores de evaluar los riesgos psicosociales y tomar medidas preventivas, aunque su implementación aún enfrenta limitaciones debido a la falta de recursos y concienciación (7).
Los instrumentos de evaluación de los factores de riesgo psicosocial en el Perú incluyen el Cuestionario SUSESO-ISTAS 21 y el Cuestionario de Factores de Riesgo Psicosocial de la Superintendencia Nacional de Fiscalización Laboral (SUNAFIL), los cuales han sido utilizados para evaluar la presencia de riesgos en distintos sectores económicos (8). Sin embargo, la falta de adaptaciones específicas para ciertas industrias y la escasa difusión de los resultados han limitado su eficacia (8). Además, en Lima Metropolitana, se ha observado una prevalencia significativa de factores como el estrés laboral, que afecta a más del 40% de los trabajadores, especialmente en sectores de servicios y comercio (4).
A nivel mundial, la preocupación por los factores de riesgo psicosocial ha motivado a diversas organizaciones a desarrollar metodologías e instrumentos para su evaluación (9). Entre los más reconocidos se encuentran el Cuestionario General de Salud de Goldberg (GHQ-12), el Copenhagen Psychosocial Questionnaire (COPSOQ), y el Cuestionario de Evaluación del Estrés (Job Content Questionnaire, JCQ). Estos instrumentos han sido validados en diferentes contextos y han permitido identificar la relación entre los factores psicosociales y la salud de los trabajadores en diversas regiones del mundo (9). La implementación de estos instrumentos ha ayudado a crear conciencia sobre la necesidad de prevenir los riesgos psicosociales en el entorno laboral, favoreciendo políticas de prevención y promoción de la salud mental (9).
Esta creciente preocupación por el bienestar de los trabajadores a nivel mundial ha impulsado un interés cada vez mayor en la identificación y evaluación de los factores de riesgo psicosocial en el ámbito laboral. En este sentido, a pesar de la difusión de instrumentos de evaluación, surge una necesidad de sintetizar la evidencia existente sobre la calidad metodológica y la eficiencia de estas herramientas, especialmente en el contexto peruano. La finalidad de esta revisión sistemática busca llenar este vacío de conocimiento al analizar la calidad metodológica y la consistencia de los instrumentos utilizados para medir los factores de riesgo psicosocial. Se espera que los resultados de esta revisión servirán como base para futuras investigaciones y para el desarrollo de guías y protocolos para la evaluación y gestión de este riesgo.
En este contexto, esta investigación tiene como objetivo analizar los instrumentos de evaluación de factores de riesgo psicosocial laboral, se llevó a cabo una revisión sistemática analizando los avances, diferencias y similitudes en los contextos global, latinoamericano, peruano y, de manera más específica, en Lima Metropolitana (10). Se busca, además establecer metodologías estandarizadas y eficaces que permitan la identificación de estos factores de riesgo para mejorar las políticas de prevención y promoción de la salud mental laboral (10). Asimismo, se pretende identificar los vacíos existentes en la implementación de estos instrumentos y proponer recomendaciones que contribuyan a fortalecer la gestión de los riesgos psicosociales en el trabajo, con el fin de mejorar la calidad de vida de los trabajadores y la productividad de las organizaciones (10).
METODOLOGÍA
La metodología utilizada en este estudio se desarrolló siguiendo la metodología PRISMA (Preferred Reporting Items for Systematic Reviews and Meta-Analyses), el cual permite estructurar de manera rigurosa el proceso de revisión sistemática de la literatura científica. El proceso comenzó con una búsqueda exhaustiva de artículos en bases de datos Las bases de datos utilizadas fueron SciELO, Redalyc, los términos de búsqueda fueron una combinación de términos MeSH y palabras clave relacionadas con los factores de riesgo psicosocial que inciden en el desempeño laboral. En cuanto a los criterios de elegibilidad se consideraron los siguientes:
Los criterios de inclusión: Investigaciones que sean de tipo cuantitativo publicados entre 2010 y 2023. Detallen con precisión sus metodologías. Tengan más de 2 dimensiones en los factores de riesgo psicosocial.
Los criterios de exclusión: Estudios cualitativos. Estudios que no reporten de manera clara los instrumentos utilizados y su metodología. Estudios que evalúen únicamente un factor de riesgo psicosocial.
La evaluación de los estudios seleccionados se llevó a cabo mediante la recopilación y análisis de datos clave sobre las herramientas utilizadas, los resultados obtenidos y las conclusiones derivadas de las investigaciones. La calidad metodológica de los estudios incluidos se evaluó mediante la escala de calidad de Cochrane. Se realizó un análisis descriptivo y cualitativo de los datos extraídos.
DESARROLLO Y DISCUSIÓN
A continuación, se presenta la tabla que resume los resultados de una revisión sistemática de 15 estudios. Los resultados indican una amplia variedad de instrumentos utilizados para evaluar los factores de riesgo psicosocial:
En la revisión sistemática realizada, se identificaron 15 estudios seleccionados por evaluación con los criterios de inclusión y exclusión, que emplearon diferentes instrumentos para la evaluación de los factores de riesgo psicosocial laboral en los contextos global, latinoamericano, peruano y en Lima Metropolitana. Los instrumentos más utilizados fueron el SUSESO-ISTAS 21, el Copenhagen Psychosocial Questionnaire (COPSOQ) y el Cuestionario de Evaluación del Estrés (Job Content Questionnaire, JCQ). Los resultados muestran que más del 50% de los estudios evaluaron al menos cinco dimensiones de los riesgos psicosociales, incluyendo exigencias psicológicas, apoyo social, compensaciones, desarrollo de habilidades y doble presencia.
A nivel global, los instrumentos han mostrado una validación y fiabilidad adecuadas, utilizando el juicio de expertos y el coeficiente Alfa de Cronbach como medidas para garantizar su consistencia interna. En América Latina, los estudios destacan el uso del SUSESO-ISTAS 21 y COPSOQ adaptados a las características propias de la región, mostrando una alta confiabilidad en contextos laborales con desigualdades estructurales. En el Perú, los instrumentos han sido adaptados y validados en sectores específicos como educación, salud y administración pública, destacando el uso del SUSESO-ISTAS 21, aunque su implementación enfrenta desafíos relacionados con la falta de recursos y concienciación en algunas áreas.
En Lima Metropolitana, se observó una alta prevalencia de estrés laboral, afectando principalmente a sectores de servicios y comercio. Los estudios revisados indicaron que los instrumentos de evaluación empleados han permitido identificar los factores de riesgo predominantes, como las largas jornadas laborales, alta demanda psicológica y falta de apoyo social. Sin embargo, la falta de adaptaciones específicas para ciertas industrias y la escasa difusión de los resultados limitan la eficacia de estas herramientas en la implementación de políticas preventivas.
Los resultados obtenidos en la presente revisión sistemática indican que los factores de riesgo psicosocial laboral constituyen un problema relevante en todos los contextos analizados, y que su identificación y evaluación son fundamentales para implementar medidas preventivas efectivas. A nivel global, la validez de los instrumentos empleados se ha demostrado ampliamente, y su adaptación en América Latina ha sido exitosa en contextos específicos, aunque se requieren mayores esfuerzos para abarcar la diversidad de situaciones laborales existentes en la región.
En América Latina, la adaptación de los instrumentos de evaluación ha sido crucial para enfrentar las desigualdades laborales y las condiciones de precariedad que afectan la región. Sin embargo, la implementación de estos instrumentos sigue presentando desafíos debido a la informalidad laboral y a la falta de políticas efectivas de protección social. Los resultados muestran que, aunque las herramientas como SUSESO-ISTAS 21 y COPSOQ han sido validadas y son confiables, su uso efectivo está limitado por la falta de recursos y la necesidad de adaptación específica para diversos sectores económicos. Es necesario, además, mejorar el acceso a los datos obtenidos para informar políticas públicas más precisas y orientadas a la mejora del entorno laboral.
En el Perú, los estudios muestran que los instrumentos de evaluación como el SUSESO-ISTAS 21 y el COPSOQ han sido útiles para identificar los factores de riesgo psicosocial en sectores críticos como la educación, salud y administración pública. Sin embargo, persisten vacíos importantes en su aplicación, principalmente relacionados con la falta de recursos y adaptaciones sectoriales. Además, se observa una necesidad urgente de mejorar la concienciación tanto de los empleadores como de los trabajadores sobre la importancia de la prevención de riesgos psicosociales. Esta falta de concienciación impide que se tomen medidas proactivas que podrían reducir la prevalencia de los factores de riesgo y mejorar la calidad de vida de los trabajadores. El desarrollo de campañas educativas y programas de formación sobre la importancia de la salud mental y la prevención de riesgos psicosociales podría ayudar a mitigar estas deficiencias.
En Lima Metropolitana, la prevalencia de estrés laboral y otros riesgos psicosociales subraya la importancia de contar con instrumentos de evaluación adaptados a las características particulares de la región. La alta demanda psicológica, las largas jornadas laborales y la falta de apoyo social son factores comunes que requieren intervenciones específicas para reducir su impacto negativo. Estos factores parecen estar vinculados a las características urbanas de la región, donde la alta densidad poblacional y el dinamismo económico contribuyen a generar ambientes laborales altamente exigentes y competitivos. Los resultados sugieren que la implementación de políticas públicas y programas de capacitación podría contribuir a la mejora de las condiciones laborales y, por ende, del bienestar de los trabajadores. La coordinación entre el sector público y privado es clave para garantizar la efectividad de estas políticas, así como la adaptación y mejora continua de los instrumentos de evaluación según las necesidades emergentes del entorno laboral.
Además, la discusión resalta la importancia de la estandarización de metodologías de evaluación en diferentes contextos laborales. Aunque se han desarrollado herramientas validadas, como el GHQ-12 y el JCQ, su aplicación varía según las características socioeconómicas y culturales de cada región. En América Latina, y especialmente en el Perú, estas herramientas necesitan adaptarse para abordar las particularidades de la informalidad laboral y las desigualdades estructurales. La falta de adaptación específica y la escasez de recursos para implementar evaluaciones frecuentes y detalladas limitan la eficacia de las intervenciones y dificultan la elaboración de políticas preventivas efectivas.
Además, se destaca la necesidad de desarrollar una mayor integración de los resultados obtenidos mediante la evaluación de riesgos psicosociales en la elaboración de políticas públicas de salud laboral. La evidencia muestra que los países con políticas sólidas en salud laboral tienen menores tasas de estrés laboral y una mayor satisfacción en el trabajo. En el contexto peruano, es fundamental que los resultados de las evaluaciones realizadas se utilicen para diseñar estrategias concretas que permitan intervenir en los factores identificados. Esto podría incluir la implementación de programas de apoyo social en el trabajo, la promoción de una mejor conciliación entre la vida laboral y personal, y la reducción de las demandas psicológicas excesivas mediante una redistribución adecuada de las cargas de trabajo.
Finalmente se evidencia que, aunque existen avances significativos en la evaluación de los factores de riesgo psicosocial a nivel global y regional, la implementación efectiva de estos instrumentos enfrenta importantes desafíos. Es necesario un esfuerzo conjunto entre gobiernos, empresas y trabajadores para garantizar que las herramientas de evaluación disponibles se adapten a las características particulares de cada contexto laboral, y que los resultados obtenidos se utilicen de manera efectiva para mejorar las condiciones de trabajo y promover la salud mental de los empleados.
CONCLUSIONES
La revisión sistemática realizada evidencia que los factores de riesgo psicosocial laboral representan un desafío significativo a nivel mundial, especialmente en América Latina y el Perú. Los instrumentos de evaluación, como el SUSESO-ISTAS 21 y el COPSOQ, han demostrado ser útiles para identificar los riesgos psicosociales en diferentes contextos laborales, aunque su implementación efectiva enfrenta desafíos relacionados con la falta de recursos, adaptaciones específicas y difusión de resultados.
Los resultados identificaron diversos instrumentos de evaluación de factores de riesgo psicosocial, destacando el SUSESO-ISTAS 21, el COPSOQ y el JCQ como los más utilizados. Estos instrumentos han mostrado ser confiables y válidos en diferentes contextos, aunque se requiere una adaptación más específica para algunas industrias y regiones.
A nivel global, los instrumentos han tenido una amplia validación y se han demostrado efectivos en la medición de los riesgos psicosociales. En América Latina, la adaptación de estos instrumentos ha permitido abordar las desigualdades estructurales propias de la región, aunque persisten desafíos relacionados con la implementación en áreas informales o con escasos recursos. En el Perú y Lima Metropolitana, los avances son notables en sectores específicos, pero aún se requiere mayor difusión y adaptación sectorial.
De igual forma, se identificaron importantes vacíos en la implementación de los instrumentos, principalmente relacionados con la falta de recursos y capacitación. En el contexto peruano, las limitaciones en la difusión de resultados y la falta de adaptación sectorial limitan la efectividad de las herramientas de evaluación en la prevención de riesgos psicosociales.
Es importante resaltar la necesidad de fomentar la capacitación de empleadores y trabajadores sobre la importancia de la evaluación de los riesgos psicosociales, además de adaptar los instrumentos a las características específicas de cada sector económico. La implementación de políticas públicas orientadas a la mejora de la salud mental laboral y la promoción de ambientes de trabajo saludables resulta esencial para fortalecer la gestión de los riesgos psicosociales.
En definitiva, la adecuada identificación y gestión de los factores de riesgo psicosocial tiene un impacto directo en la calidad de vida de los trabajadores y en la productividad de las organizaciones. La implementación de medidas preventivas y la promoción de la salud mental laboral son fundamentales para garantizar entornos de trabajo seguros y saludables.
Es necesario seguir trabajando en la estandarización de las metodologías de evaluación y en la implementación de políticas efectivas que promuevan un entorno laboral saludable y seguro para todos los trabajadores. La mejora de la calidad de vida de los trabajadores y el aumento de la productividad de las organizaciones dependerán en gran medida de la capacidad de identificar, evaluar y gestionar adecuadamente los factores de riesgo psicosocial en el ámbito laboral.
CONFLICTO DE INTERESES.
Los autores declaran que no existe conflicto de intereses para la publicación del presente artículo científico.
FINANCIAMIENTO
El presente estudio es financiado por la autora
AGRADECIMIENTO
Un agradecimiento especial a las personas que me motivaron a realizar este artículo y a la revista de Investigación en Salud, “Vive”, por contribuir en la publicación del presente artículo.















