INTRODUCCIÓN
En la última década, el uso de redes sociales ha crecido de manera exponencial, especialmente entre los jóvenes. Este fenómeno ha transformado radicalmente la forma en que las personas se comunican, interactúan y acceden a la información. Estas plataformas se han convertido en un medio esencial de conexión social, al punto de que resulta difícil imaginar la vida cotidiana sin ellas. Este cambio se debe a que las redes sociales permiten a los usuarios mantenerse en contacto con amigos y familiares, sin importar la distancia geográfica. Además, han democratizado el acceso a la información, al brindar a cualquier persona con conexión a internet la oportunidad de compartir y consumir contenido (1).
Sin embargo, a pesar de que las redes sociales ofrecen beneficios significativos para la comunicación instantánea, la constante necesidad de estar conectado puede llevar a su uso excesivo, lo que a su vez puede afectar la salud mental y el bienestar emocional de los usuarios (2). Desde la perspectiva de O’Reilly et al. (3) esta situación presenta importantes desafíos para los sistemas educativos y de atención médica a nivel mundial. Se demanda de una colaboración efectiva entre educadores, profesionales de la salud y responsables políticos para crear entornos que promuevan su uso saludable y fortalezcan el bienestar integral de la población.
En el contexto de los estudiantes universitarios, Sen et al. (4) encontraron una fuerte correlación negativa entre el tiempo dedicado a las redes sociales y el bienestar mental. Los autores argumentan que el uso prolongado de estas plataformas puede generar un estrés acumulativo, por lo que recomiendan utilizarlas con moderación y buscar alternativas recreativas que contribuyan al bienestar psicológico. Esta perspectiva también es respaldada por Seo et al. (5), quienes encontraron que su uso moderado mejoró la salud mental de un grupo de alumnos internacionales al fomentar un sentido de pertenencia y apoyo social.
Además, el uso de redes sociales puede generar otros efectos psicológicos. Durante la pandemia de COVID-19, varios autores encontraron que su uso contribuyó a un aumento de la ansiedad (6,7), la difusión del miedo (8) y la adicción a estas plataformas (9). Asimismo, se ha asociado con problemas de salud mental como depresión, estrés, trastornos del sueño (10), dificultades en el aprendizaje (11,12), sensación de soledad y malestar psicológico (13). Estos hallazgos evidencian el impacto que las redes sociales pueden tener en el bienestar emocional de los estudiantes universitarios.
Debido a esto, al aumento en el uso de redes sociales, junto con la vulnerabilidad de la población universitaria a problemas de salud mental como el estrés académico, la transición a la vida adulta y las presiones sociales (14), hace que sea crucial identificar tendencias y patrones sobre la influencia de estas plataformas en su bienestar psicológico. Además, es importante investigar áreas que requieren mayor atención. En este contexto, se plantean las siguientes interrogantes: ¿Cuál es la tendencia temporal en la publicación de investigaciones sobre redes sociales y su impacto en la salud mental en estudiantes universitarios? ¿Cuáles son las revistas más influyentes y relevantes en este ámbito? ¿Cuáles son los países que más han contribuido a la literatura sobre el tema? ¿Qué recomendaciones para futuras investigaciones han surgido en la literatura existente?
Para abordar estas preguntas, es necesario revisar las experiencias documentadas por la comunidad científica sobre el tema. Esto permitirá entender cómo ha evolucionado el interés académico a lo largo del tiempo, identificar dónde se concentra la investigación y qué fuentes son más relevantes. Esta información servirá como base para desarrollar intervenciones adecuadas que promuevan el bienestar psicológico en esta población. En consecuencia, el objetivo del presente estudio bibliométrico descriptivo es analizar las principales producciones científicas relacionadas con las redes sociales y su impacto en la salud mental de los estudiantes universitarios.
METODOLOGÍA
La presente investigación se enmarca dentro de un enfoque bibliométrico descriptivo, donde se estudia el desarrollo de la literatura científica sobre las redes sociales y su impacto en la salud mental de los estudiantes universitarios. Persigue identificar tendencias, patrones y áreas de investigación relevantes relacionadas con el tema. Para lograr una comprensión profunda, la bibliometría utilizada presenta hallazgos cualitativos y cuantitativos.
Para llevar a cabo el análisis, se partió de las publicaciones científicas contenidas en la base de datos de Scopus, que proporciona acceso a una amplia gama de revistas científicas y artículos revisados por pares de diversas disciplinas académicas. Reconocida como una de las principales bases de datos bibliográficas del mundo para obtener información relevante y actualizada. Además, ofrece herramientas analíticas que facilitan el seguimiento y la evaluación del impacto de las publicaciones mediante métricas como el índice h, CiteScore y Scimago Journal Rank. Estas métricas permiten medir la calidad y relevancia de los artículos seleccionados, así como identificar tendencias en la producción científica relacionada con el tema.
Se diseñó una estrategia de búsqueda avanzada en el que se utilizaron términos específicos como "redes sociales", "salud mental" y "estudiantes universitarios", junto con sus equivalentes en inglés. Esta búsqueda se realizó en los campos de título, resumen y palabras clave de los artículos. Para optimizar los resultados, se aplicaron combinaciones booleanas (AND, OR) que permitieron refinar la búsqueda y asegurar la relevancia de los documentos recuperados.
Se establecieron los siguientes criterios para incluir los estudios en el análisis: se consideraron investigaciones que abordaran explícitamente la relación entre redes sociales y salud mental en estudiantes universitarios, así como publicaciones revisadas por pares en revistas científicas, disponibles en español o inglés, y publicadas entre el 2014 y 2024. En contraste, se excluyeron aquellos estudios que no cumplían con estos criterios. Después de eliminar duplicados y normalizar los datos, se estableció un subconjunto final de 277 documentos que fueron objeto de análisis.
Una vez recopilados los artículos relevantes, se realizó un análisis descriptivo basado en el conteo del número total de publicaciones por año y país, con el fin de identificar tendencias temporales. También se determinaron las revistas más influyentes en el campo mediante el análisis del número total de publicaciones, el CiteScore (una métrica que mide la relación de citas por artículo publicado), el cuartil y el índice h. Además, se identificaron las instituciones y áreas de la ciencia más productivas en relación con el tema, así como los artículos más citados.
Se llevó a cabo un análisis de co-ocurrencia para examinar las relaciones entre palabras clave y otras categorías relevantes en la producción científica. Para ello, se utilizó el software VOSviewer (versión 1.6.20), una herramienta ampliamente reconocida en el ámbito de la bibliometría. Este análisis permitió identificar patrones y conexiones entre los conceptos clave que emergen de la literatura, lo cual es esencial para comprender la relación entre la salud mental y el uso de redes sociales en el contexto universitario.
RESULTADOS Y DISCUSIÓN
El análisis bibliométrico se llevó a cabo en función de 277 documentos extraídos de la base de datos Scopus, que abordan las redes sociales y su impacto en la salud mental de los estudiantes universitarios, publicados entre 2014 y 2024. Como se muestra en la Figura 1, el número de trabajos científicos publicados ha aumentado exponencialmente en los últimos diez años. Entre 2014 y 2019, se publicaron menos de 20 artículos por año, siendo 2019 el año con la mayor cantidad de publicaciones (15,16) y 2015 el que registró la menor (8). A partir de 2020, se observa un notable incremento en las publicaciones: en 2020 se registraron 33 artículos, en 2021 un total de 38, y en 2022 se alcanzó el máximo con 52 artículos. En 2023, se publicaron 49 trabajos, y hasta octubre de 2024 se contabilizaron 34 publicaciones.
Este crecimiento significativo refleja un creciente interés académico por explorar la influencia de las redes sociales en la salud mental de los estudiantes universitarios. Este fenómeno se debe a varias razones. En primer lugar, la omnipresencia de estas plataformas ha condicionado el estudio de cómo las dinámicas sociales en línea pueden afectar el bienestar de los alumnos. Además, la pandemia de COVID-19 aceleró el uso de estas plataformas como medio principal de comunicación y conexión social, lo que ha impulsado un aumento en la investigación sobre cómo su uso intensificado durante este periodo ha impactado la salud mental.

Figura 1. Artículos publicados en Scopus por año sobre las redes sociales y su impacto en la salud mental de los estudiantes universitarios.
El análisis también incluyó un interés por identificar los países con la mayor cantidad de publicaciones en la temática estudiada. Como se muestra en la figura 2, destacan Estados Unidos con 67 publicaciones, seguido por el Reino Unido con 34, y China con 31. Otros países relevantes son Australia (19), Irán (14), Canadá (11), y Perú (9). Alemania, Hong Kong, Corea del Sur y España registran 8 publicaciones cada uno. Asimismo, Brasil, India y Malasia cuentan con 7 publicaciones cada uno, mientras que Bangladesh, Francia y Japón tienen 6. Por último, Chile, Colombia, Rusia, Arabia Saudita y Taiwán presentan 5 publicaciones cada uno.
Estos resultados evidencian que la investigación sobre esta temática se lleva a cabo en todos los continentes, lo que indica que el interés académico por la relación entre las redes sociales y la salud mental de los estudiantes universitarios trasciende fronteras geográficas y culturales. La influencia de estas plataformas en la salud mental se presenta, por tanto, como un fenómeno global que afecta a estudiantes en diversos contextos socioculturales. Este panorama abre la puerta a comparaciones internacionales que pueden revelar diferencias significativas en los patrones de uso y sus efectos en la salud mental. Tal información es crucial para informar políticas y prácticas específicas adaptadas a cada región, lo que permite abordar de manera más efectiva los desafíos que enfrentan los estudiantes universitarios en relación con su bienestar emocional.

Figura 2. Países más productivos en la temática sobre las redes sociales y su impacto en la salud mental de los estudiantes universitarios
En cuanto a las diez revistas con mayor cantidad de publicaciones en la temática de estudio, como se indica en la Tabla 1, la mayoría son de Estados Unidos, Reino Unido y Suiza, y predominan en los cuartiles Q1 y Q2. De ellas, se publicaron 26 artículos en el International Journal of Environmental Research and Public Health, 9 en PLOS ONE, y 8 en BMJ Open. Además, se registraron 7 publicaciones en BMC Psychiatry, 5 en Frontiers in Psychiatry y 4 en Journal of American College Health. También se incluyen revistas como ACM International Conference Proceeding Series, Applied Mathematics and Nonlinear Sciences y JMIR Formative Research, cada una con 3 artículos publicados.
Estos datos reflejan la actividad investigativa en este campo y resaltan la importancia de las revistas de alto impacto en la difusión del conocimiento sobre las redes sociales y su impacto en la salud mental de los estudiantes universitarios. La concentración de publicaciones en estas revistas indica que los investigadores buscan plataformas reconocidas para compartir sus hallazgos, lo que puede contribuir a un mayor reconocimiento y discusión sobre el tema a nivel global.
Tabla 1. Las diez revistas científicas con mayor impacto sobre las redes sociales y su impacto en la salud mental de los estudiantes universitarios.

TP: número total de documentos; CS: Cite Score 2023; Q: Quartil, H: H-Index
En cuanto a las diez instituciones más productivas en el ámbito de estudio sobre las redes sociales y su impacto en la salud mental de los estudiantes universitarios, la figura 3 muestra que destaca el National Institutes of Health con 14 artículos. Le siguen UK Research and Innovation con 6 publicaciones. Además, National Center for Advancing Translational Sciences, National Institute for Health Research, National Natural Science Foundation of China y U.S. Department of Health and Human Services con 5 publicaciones. Otras instituciones notables incluyen el National Health and Medical Research Council y el National Institute of Mental Health, con 4 artículos cada una. Finalmente, National Institute on Aging y National Institute on Drug Abuse registraron 3 publicaciones cada una. Estos datos resaltan la importancia de estas instituciones en el tema, lo que refleja su compromiso con la generación de conocimiento en este campo crítico.

Figura 3. Las diez instituciones más productivas en la temática sobre las redes sociales y su impacto en la salud mental de los estudiantes universitarios.
También se analizó la cantidad de estudios publicados en Scopus según el área temática. Como se muestra en la figura 4, Medicina lidera con 174 publicaciones, seguida de Psicología con 48, y Ciencias Sociales con 46. En Ciencias de la Computación se registraron 31 publicaciones, mientras que en Ciencia Ambiental hubo 30. Además, se publicaron 16 artículos en Enfermería, 14 en Ingeniería y 13 en área Multidisciplinar. En Artes y Humanidades, y Profesiones de la Salud contaron con 11 publicaciones cada una. En las demás áreas temáticas, se observaron menos de diez publicaciones.
Estos resultados reflejan la predominancia de la Medicina en investigaciones sobre la temática estudiada, lo que indica un enfoque significativo en los aspectos clínicos y de bienestar. Al mismo tiempo, la representación de otras disciplinas evidencia un interés creciente por comprender este fenómeno desde diversas perspectivas académicas.

Figura 4. Estudios publicados por área temática sobre las redes sociales y su impacto en la salud mental de los estudiantes universitarios.
Como resultado del análisis de los 277 documentos, se contabilizó un total de 5 537 citas, con una media de 19,9 citas por artículo. El índice h de los artículos recuperados es de 35. Al examinar los diez artículos más citados, que se presentan en la Tabla 2, se observa que destaca el artículo “Students under lockdown: Comparisons of students' social networks and mental health before and during the COVID-19 crisis in Switzerland”, publicado en PLOS ONE de Estados Unidos, con 903 citas. A continuación, se encuentra el artículo “The impact of COVID-19 pandemic on mental health & wellbeing among home-quarantined Bangladeshi”, publicado en Journal of Affective Disorders de Países Bajos, con 304 citas. Estas dos investigaciones destacan notablemente respecto a los demás artículos por el elevado número de citaciones recibidas.
Tabla 2. Los diez artículos más citados en la temática sobre las redes sociales y su impacto en la salud mental de los estudiantes universitarios.
También se llevó a cabo un análisis de co-ocurrencia a partir de las palabras clave más relevantes asociadas a la investigación. La figura 5 presenta los resultados obtenidos mediante el software VOSviewer. En este análisis se pueden observar tres clústeres, diferenciados por colores, que agrupan las relaciones entre conceptos y muestran las redes de co-citación. El clúster azul, denominado "human" (190 ocurrencias), incluye palabras como "adolescente", "estudiante", "psicología" y "enfermedad mental". El clúster morado, correspondiente a "mental health" (185 ocurrencias), agrupa términos como "estudiantes", "redes sociales" y "trastornos mentales". Por último, el clúster rojo, titulado "social network" (153 ocurrencias), reúne términos como "ansiedad", "depresión" y "educación".
El tamaño de los nodos, así como su ubicación central o periférica en el gráfico, permite visualizar de manera efectiva los vínculos entre los diferentes conceptos. Este análisis proporciona una comprensión clara de cómo se interrelacionan las temáticas en el ámbito de estudio, en el que se destacan las áreas clave que requieren atención en futuras investigaciones.
DISCUSIÓN
Los hallazgos de este análisis bibliométrico revelan un crecimiento exponencial en la producción científica relacionada con las redes sociales y su impacto en la salud mental de los estudiantes universitarios en la última década. Desde 2014 hasta 2019, el número de publicaciones anuales fue relativamente bajo, donde se alcanzó un máximo de 16 artículos en 2019. Sin embargo, a partir de 2020, se observó un notable aumento en la producción, con un pico de 52 artículos en 2022. Este resultado coincide con el análisis bibliométrico realizado por Aguirre et al. (25), quienes, al explorar de igual manera la base de datos Scopus en el periodo comprendido entre 2000 y 2022, también encontraron que en los últimos años se ha publicado la mayor cantidad de estudios sobre el impacto de las redes sociales en la salud de las personas. Este auge refleja un creciente interés dentro de la comunidad científica por comprender mejor las implicaciones de las redes sociales en el bienestar mental.
En este contexto, se coincide con las observaciones de Ghanayem et al. (26) y Prowse et al. (27), quienes señalaron que el aumento en la actualidad en la producción de estudios sobre las redes sociales y su impacto en la salud mental de los estudiantes universitarios se debe, en parte, a la pandemia de COVID-19. Esta crisis generó un renovado interés en la salud mental de los alumnos, impulsado por las restricciones sociales y el incremento del uso de estas plataformas como principal medio de interacción. También se respalda por Haddad et al. (28), quienes plantearon que esta crisis sanitaria alteró las dinámicas sociales y expuso a los alumnos a un entorno de incertidumbre y estrés sin precedentes. Según estudios recientes (29-31), una gran parte de los educandos reportó un deterioro en su estado emocional, con aumentos notables en síntomas de ansiedad y depresión durante este periodo crítico.
Por otro lado, a pesar de que Estados Unidos, Reino Unido y China se destacan como los países con la mayor cantidad de publicaciones en la temática estudiada, también se observa una representación significativa de otros países a nivel mundial. Este hallazgo coincide plenamente con los resultados obtenidos por Aguirre et al. (25), quienes también identificaron a estos tres países como los líderes en publicaciones en este ámbito de investigación. Además, los autores apreciaron que el esfuerzo por investigar y publicar se extiende a diversas regiones del mundo, lo que indica que la intersección entre redes sociales y salud mental ha propiciado un diálogo académico amplio y diverso.
En cuanto a la revista con mayor cantidad de publicaciones en la temática de estudio, se identificó la International Journal of Environmental Research and Public Health, con un total de 26 artículos. Esta información coincide con el análisis bibliométrico realizado por Aguirre et al. (25), que también encontró que esta revista lidera en número de publicaciones sobre el tema. Este hallazgo reafirma el interés de editores e investigadores por difundir sus hallazgos a través de esta prestigiosa plataforma, lo que demuestra su relevancia en el ámbito académico.
Otro hallazgo significativo del estudio reveló que el área temática con mayor cantidad de investigaciones es la Medicina, con un total de 174 trabajos, seguida por Psicología y Ciencias Sociales, que registraron 48 y 46 artículos, respectivamente. En el ámbito de la salud, se evidencia una creciente preocupación por el bienestar psicológico en un contexto digital. Al contrastar estos resultados con los estudios de Vera et al. (32) y Otero et al. (33), se puede afirmar que esta tendencia se debe a la relación significativa entre la ansiedad, el estrés, la depresión y la mala calidad del sueño, en conexión con la adicción a las redes sociales. Esta última tiene un impacto negativo en la salud mental de los estudiantes, lo que resalta la importancia de abordar estos problemas.
En el análisis de co-ocurrencia, se identificaron tres clústeres: uno denominado "human" con 190 ocurrencias, otro titulado "mental health" con 185 ocurrencias, y un tercero llamado "social network" con 153 ocurrencias. Entre las palabras clave incluidas en ellos se encuentran términos como "estudiante", "psicología", "enfermedad mental", "redes sociales", "trastornos mentales", "ansiedad" y "depresión". Al comparar estos resultados con la red de co-ocurrencia de palabras obtenida por Aguirre et al. (25), se pueden identificar puntos en común. En el estudio de estos autores, la red se dividió en dos clústeres: el primero abarcó temas relacionados con la salud, la mente y los seres humanos, mientras que el segundo incluyó términos como "adolescencia", "jóvenes", "masculino" y "femenino". Esta coincidencia indica que hay un enfoque compartido en la investigación sobre la intersección de la salud mental y las redes sociales, lo que resalta la importancia de estos temas en el contexto académico actual.
Las implicaciones para futuras investigaciones son significativas. En primer lugar, los problemas de salud mental y su relación con las redes sociales constituyen fenómenos relevantes que requieren un estudio continuo, dada su alta incidencia y el uso generalizado entre los estudiantes universitarios. Esta necesidad de investigación está en consonancia con el sentir de Pan et al. (34) y se alinea con los hallazgos de Anchundia et al. (10), quienes coinciden en que los altos niveles de uso de estas plataformas se correlacionan con la aparición de depresión, ansiedad, estrés y adicción a Internet.
Además, la creciente preocupación por el bienestar psicológico en un entorno digital requiere una respuesta proactiva por parte de las instituciones educativas. Es fundamental la implementación de programas de concienciación y recursos de apoyo que aborden estos problemas, así como desarrollar estrategias que promuevan un uso saludable y equilibrado. Estas iniciativas ayudarán a los estudiantes a gestionar su salud mental y contribuirán a crear un ambiente educativo más seguro y propicio para el aprendizaje.
Asimismo, es significativo la investigación continua en este ámbito para desarrollar intervenciones más efectivas que beneficien a los estudiantes universitarios, en el que se utilicen las redes sociales como herramientas para mejorar su salud mental. Estudios previos (35,36) han sugerido que un uso moderado y consciente de estas plataformas puede fomentar la conexión social, reducir la sensación de aislamiento y facilitar el acceso a información valiosa, lo que a su vez puede mejorar el proceso de formación profesional. También, Wright et al. (37), en su investigación sobre jóvenes fugitivos y sin hogar en EE.UU., encontraron que contar con una red de apoyo más amplia reduce el riesgo de experimentar síntomas significativos de enfermedades mentales graves. Por lo tanto, es relevante que futuras investigaciones exploren cómo estas plataformas digitales pueden ser utilizadas de manera efectiva para promover el bienestar mental, en lugar de ser consideradas únicamente como un factor de riesgo.
CONCLUSIÓN
A partir del estudio bibliométrico realizado se apreció un crecimiento exponencial en los últimos años en las investigaciones relacionadas con las redes sociales y su impacto en la salud mental de los estudiantes universitarios. Esto se asocia a la repercusión de la pandemia de COVID-19 que intensificó el uso de estas plataformas digitales como medio principal de interacción. Como resultado, surgió un renovado interés en la comunidad científica por comprender cómo estas dinámicas afectan el bienestar emocional de los estudiantes.
Además, se observó una diversidad geográfica en la investigación sobre esta temática, lo que indica que el interés trasciende fronteras. Estados Unidos, Reino Unido y China se destacan como los países con la mayor cantidad de publicaciones en este ámbito. Asimismo, se identificó a la revista International Journal of Environmental Research and Public Health como la que presenta el mayor número de publicaciones en este campo, lo que resalta su relevancia como plataforma para difundir investigaciones relacionadas. El análisis también reveló que Medicina es el área temática con más investigaciones, con 174 publicaciones, seguida por Psicología con 48 y Ciencias Sociales con 46. Esto refleja una creciente preocupación por los aspectos clínicos y psicológicos relacionados con el uso de redes sociales entre los estudiantes universitarios.
Para futuras investigaciones, es crucial continuar el estudio de este fenómeno con el fin de identificar cómo las redes sociales pueden ser utilizadas de manera positiva para promover el bienestar mental, en lugar de ser consideradas únicamente como un factor de riesgo. Esta perspectiva permitirá desarrollar estrategias más efectivas para abordar los desafíos que enfrentan los estudiantes universitarios en relación con su salud mental.
CONFLICTO DE INTERESES
Los autores declaran que no existe conflicto de intereses para la publicación del presente artículo científico.














