INTRODUCCIÓN
A lo largo de los años, la psicología ha sido una ciencia que ha destruido facetas críticas de la integridad humana en nombre del diagnóstico de psicopatologías o problemas sociales. Sin embargo, a finales del siglo XX surgió una nueva línea de investigación que tenía como objetivo aumentar la comprensión del bienestar psicológico (1). Debido a sus numerosos efectos perjudiciales sobre la salud mental de las personas, el Sars-Cov2 virus ha ganado más importancia en el contexto de una pandemia global (2-4). Se observó específicamente que las estudiantes universitarias y la preocupación por el desarrollo profesional eran factores de riesgo para un cambio en el bienestar psicológico durante la pandemia, pero el cumplimiento de las restricciones de COVID-19 y el apoyo de los padres fueron factores protectores (5).
Es común que surjan pensamientos como una sensación de paz, tranquilidad y armonía cuando se habla de bienestar psicológico. Sin embargo, la definición es más amplia, clasificándolo como el desarrollo de las capacidades de crecimiento personal y la percepción positiva-favorable que una persona tiene de su vida, teniendo en cuenta sus aspectos sociales, psicológicos y subjetivos (6).
La Organización Mundial de la Salud (OMS) expresó su preocupación por estimaciones alarmantes en materia de salud mental, lo que llevó al desarrollo de actividades de promoción y detección para detectar cambios en el bienestar de las personas (7). En función de esta declaración, se llevó a cabo una evaluación del bienestar psicológico de estudiantes universitarios en Nigeria y se reveló que la mayoría presenta un nivel moderado de bienestar psicológico. Sin embargo, este panorama podría variar en otros contextos internacionales donde se ha demostrado que los jóvenes experimentan un bajo nivel de bienestar psicológico caracterizado por la desmotivación, dificultades en la formación de relaciones sociales, baja autoestima, limitación en el establecimiento de metas y rechazo personal. En consecuencia, es fundamental evaluar el bienestar psicológico de los estudiantes universitarios para desarrollar acciones que mejoren su situación actual (8-10).
De manera similar, en varios países latinoamericanos se encontró que el 25,3% de los estudiantes universitarios mostraban un bajo crecimiento personal, el 26,6% reportaba niveles bajos de autonomía y el 41,7% presentaban escasas conexiones con su comunidad. En una universidad de La Habana, se observó un predominio de niveles de bienestar psicológico que oscilaban entre bajos y moderados, destacándose como las dimensiones más afectadas la autonomía, la aceptación de uno mismo y el control situacional (11,12).
Se ha demostrado que el bienestar psicológico de los estudiantes universitarios es esencial para su salud mental, así como para una adaptación exitosa a la vida universitaria (13,14). En respuesta a esta situación, varios investigadores comenzaron a examinar variables relacionadas con el bienestar psicológico, demostrando que la inteligencia emocional, la empatía, las habilidades sociales y el autoconcepto están relacionados con esta variable.
El campo profesional de la enfermería suele tener una de las mayores cargas de trabajo y demandas de horas académicas debido a los numerosos factores estresantes que los estudiantes deben afrontar (15-17). Además, podrían estar expuestos a situaciones emocionalmente desafiantes y difíciles en entornos clínicos, lo que podría conducir a un episodio depresivo y tener efectos en cadena que requieren apoyo y atención. Por ello, el objetivo del estudio es determinar si existe una correlación entre la espiritualidad y el bienestar psicológico en estudiantes de pregrado en enfermería.
MATERIALES Y MÉTODOS
Se realizó un estudio transversal en enero y febrero de 2023 durante el retorno a las actividades presenciales en las universidades del Perú. El estudio se realizó en la Escuela Profesional de una universidad pública de Perú, en el programa de formación profesional de enfermería que tiene una duración de cinco años, siendo el último año una pasantía o práctica de enfermería. Se incluyeron en el estudio a estudiantes de enfermería de 16 años y más que hubieran otorgado previamente su consentimiento informado y que no estuvieran desempeñando una segunda profesión. Se excluyeron los individuos diagnosticados con alguna patología mental, así como aquellos que no estuviesen matriculados en el segundo semestre.
En el estudio participaron un total de 113 estudiantes de enfermería, tanto jóvenes como adultos, de ambos sexos. La edad media (ME) de los participantes fue de 20.36 años con una variabilidad de 3.0 (SD). De los 113 estudiantes universitarios, 103 (91.2%) eran mujeres.
El cuestionario de espiritualidad desarrollado por Parsian y Dunning consta de 29 ítems que abordan cuatro dimensiones: autoconciencia, creencias espirituales, prácticas espirituales y necesidades espirituales. Se utiliza una escala Likert, con un valor máximo de 4 puntos por pregunta, donde 1 punto corresponde a "muy en desacuerdo" y 4 puntos corresponden a "muy de acuerdo". Se incluye una escala de interpretación de los resultados donde el puntaje más alto oscila entre 87-116 puntos, indicando un alto nivel de espiritualidad; un nivel moderado se sitúa entre 58 y 86 puntos, y un nivel bajo, entre 29 y 57 puntos, respectivamente. La puntuación de consistencia interna del instrumento total fue de 0,88. (18).
Por otro lado, el cuestionario de bienestar psicológico desarrollado por Riff también consta de 29 preguntas mediante una escala Likert, con un máximo de 4 puntos por pregunta. Aquí, 1 punto significa "totalmente en desacuerdo" y 4 puntos significa "totalmente de acuerdo". También cuenta con una escala de interpretación de puntuaciones que oscilan entre 87 y 116 puntos para el bienestar psicológico alto, un nivel moderado que oscila entre 58 y 86 puntos y un nivel bajo que oscila entre 29 y 57 puntos. Se evaluaron seis dimensiones del bienestar psicológico: crecimiento personal, relaciones positivas, propósito de vida, autoaceptación, planes futuros y control personal. El instrumento tiene puntuaciones de bondad de ajuste apropiadas (X2 = 1649,40, df = 362, p = 0,00, CFI = 0,95; AGFI = 0,95; RMSEA = 0,066, IC90%, 0,062 - 0,069; SRMR = 0,077 (19).
Análisis y tratamiento de los datos
Previo a la aplicación de las escalas, los datos fueron transferidos y codificados en el programa Microsoft Excel, donde posteriormente fueron exportados al software SPSS versión 23 donde se desarrolló el análisis estadístico. En el análisis descriptivo se utilizaron frecuencias, porcentajes y desviación estándar, pero en su lugar se utilizó la edad media y la desviación estándar. Se aplicó la prueba de normalidad de Shapiro-Wilk para establecer la relación entre espiritualidad y bienestar psicológico antes de utilizar la prueba de tau b kendall.
Las interpretaciones de los valores de corte para las magnitudes de correlación son las siguientes: de 0,00 a 0,30, no es evidente ninguna correlación; de 0,30 a 0,50, existe una correlación positiva o negativa baja; de 0,50 a 0,70, existe una correlación positiva o negativa moderada; de 0,70 a 0,90, existe una alta correlación positiva o negativa; y de 0,90 a 1,0, existe una correlación positiva o negativa muy alta.
Aspectos Éticos
Este estudio se llevó a cabo de acuerdo con los estándares éticos internacionales establecidos por la investigación de la Declaración de Helsinki. El Comité de Ética de la Universidad Nacional Jorge Basadre Grohmann de Tacna evaluó y aprobó el protocolo de investigación (código identificador: 2022-006-CEIUNJBG). Previo al evento se solicitó el consentimiento informado para la participación.
RESULTADOS
La espiritualidad de los estudiantes de enfermería fue evaluada mediante cuatro dimensiones: autoconciencia, importancia de las creencias espirituales en la vida, prácticas espirituales, necesidades espirituales. El 53.1% de los estudiantes de enfermería demuestran un alto nivel de espiritualidad. Además, el 89.4% ha avanzado en sus prácticas espirituales a un alto nivel. De igual forma, las dimensiones de autoconocimiento y necesidades espirituales exhiben un nivel alto con 77.0% y 75.2%, respectivamente. La información sobre la descripción de la espiritualidad y sus dimensiones según niveles alto, moderado y bajo se proporciona en la Tabla 2.
Se evaluó el bienestar psicológico de los estudiantes de enfermería mediante seis dimensiones: crecimiento personal, relaciones positivas con los demás, proyecto de vida, autoaceptación, planes de futuro, control personal. Los resultados señalan que el 68.1% de los estudiantes de enfermería muestran altos niveles de bienestar psicológico. No obstante, el 9.7% de los entrevistados mostró un menor desarrollo en el área de control personal, el 69.9% destacó por sus altos niveles de relaciones interpersonales positivas. En la Tabla 3, se puede encontrar más información sobre la descripción del bienestar psicológico y sus dimensiones según niveles alto, moderado y bajo.
La prueba de normalidad de Shapiro-Wilk indica que ni la espiritualidad ni sus dimensiones siguen una distribución normal. De la misma manera, el bienestar psicológico y sus dimensiones no presentan una distribución normal.
El tau b kendall se utiliza para determinar la correlación entre espiritualidad y bienestar psicológico, así como entre sus dimensiones. Se encuentra lo siguiente: Existe una correlación moderadamente positiva entre espiritualidad y bienestar psicológico (tau b = 0.42, p = 0.00). Existe una alta correlación positiva entre los siguientes factores: espiritualidad y planes futuros (tau b = 0.73, p = 0.00). No existe correlación entre prácticas espirituales y proyecto de vida (tau b =0.15, p=0.06), entre prácticas espirituales y autoaceptación (tau b =0.04, p=0.34), entre prácticas espirituales y control personal (tau b =0.12, p=0.10).
En la Tabla 5, se muestra más información sobre la correlación del bienestar psicológico y sus dimensiones según niveles alto, moderado y bajo.
Discusión
Se encontró en la Tabla 2, que los estudiantes de enfermería tienen un alto nivel de espiritualidad (53,1%), pero también fue posible identificar un bajo nivel de espiritualidad (3,5%) en un porcentaje menor. Además, la dimensión que destaca es la de prácticas espirituales que representa un alto porcentaje de los encuestados (89,4%), sin embargo, la dimensión importancia de las creencias espirituales en la vida es la menos desarrollada (6,2%).
Cambian los resultados de Maglione. y Neville (20), encontrando variaciones en la evaluación de las dimensiones, donde la dimensión que destacó fue las creencias espirituales, seguida de las necesidades espirituales. Este hallazgo sugiere que los estudiantes de enfermería encuestados para el estudio actual pueden estar más motivados por la acción y la práctica espiritual; tal vez no hayan explorado completamente sus creencias y valores espirituales. Es importante señalar que los variados antecedentes culturales, religiosos y espirituales de los estudiantes pueden tener un impacto en sus respuestas.
Lo mismo puede decirse del estudio de Cordero et al. (21), que encontró bajos niveles de espiritualidad en relación al alcance de las prácticas espirituales. Mostraron menos confianza al discutir estos temas en su mayoría (90,6%). Debido a que los conceptos de espiritualidad no son del todo claros y presentan una barrera a la hora de abordarlo, una de las causas es el limitado tiempo disponible para actividades relacionadas con la universidad (34,7%), lo que complica el proceso de recopilación de datos. Además, hubo una baja prevalencia de espiritualidad (53,3%) entre los estudiantes universitarios brasileños (22).
Da Silva et al. (23), destacan que la espiritualidad es un componente importante del ser humano. Sin embargo, en la educación superior, el fomento de prácticas espirituales recibe escasa atención debido a la falta de inclusión en los planes de estudio, la carencia de experiencia docente y la necesidad de que los estudiantes adquieran conocimientos fundamentales y prácticos de la espiritualidad dado su alto valor (24, 25).
Se puede observar que los estudiantes de enfermería de diversas universidades exhiben un alto nivel de espiritualidad, en contraste con los jóvenes estudiantes universitarios que siguen otras carreras profesionales. Es fundamental que las enfermeras tengan un alto nivel de espiritualidad para crear conciencia pública y promoverla como una fuerza que salva vidas (26).
La mayoría de los estudiantes de enfermería presentan alto bienestar psicológico (68,1%), pero también se encontró que un estudiante refirió tener un bajo nivel de bienestar psicológico (0,9%). Se puede observar que la dimensión más desarrollada es “relaciones positivas con otras personas” (69,9%), mientras que la dimensión con mayor porcentaje de estudiantes de bajo nivel es “control personal” (9,7%).
En su estudio dirigido a estudiantes universitarios realizado en formato virtual, Mori y García (27), obtuvieron resultados variables en cuanto al bienestar psicológico, registrando un porcentaje mayor del promedio (51,4%). Es contradictorio con Pimentel M., Oseda D. porque en su investigación aplicada en un instituto tecnológico, encontró que el 56% de los encuestados tiene un nivel regular de bienestar psicológico (28).
Por otro lado, Lee y Sim (29) en su estudio ofrecen una discrepancia con los resultados obtenidos indicando una tendencia regular en cuanto al bienestar psicológico, pero una de las dimensiones que destacó fue la autoceptividad. De manera similar, Arhu-is-Inca y W. Ipanaque-Zapata M. encontraron que solo el 32,91% de los estudiantes peruanos exhiben altos niveles de bienestar psicológico. el proyecto de vida (32,59%) fue la dimensión que destacó (30).
Se destaca que Jerez-Mendoza y Oyarzo-Barra (31), alcanzan un alto nivel de bienestar psicológico no hace que el sufrimiento desaparezca; más bien, ayuda a afrontarlo y proporciona un sentido constructivo a la vida, transformando la naturaleza complicada de la existencia en algo hermoso y digno de vivir. Riff, por el contrario, afirma que es el resultado de una vida bien vivida (32). Hecho esto, es importante señalar que los resultados a nivel de dimensiones del bienestar psicológico, en comparación con los de otros estudios, son variables. Esto se debe a que el instrumento utilizado en este estudio incluyó más ítems que tuvieron impacto en los resultados finales, y también implica que el bienestar psicológico está influenciado por diferencias en los entornos físico y social.
Correlación entre Espiritualidad y Bienestar Psicológico
La siguiente Tabla 5, muestra una correlación moderadamente positiva entre espiritualidad y bienestar psicológico entre los estudiantes de enfermería. Existe una fuerte correlación positiva entre espiritualidad y planes futuros (tau b kendall: 0,73, p: 0,00) entre las correlaciones entre las dimensiones de las variables. En consecuencia, utilizando la información proporcionada, es posible concluir que un alto nivel de espiritualidad fomenta el aspecto de planificación futura de la variable bienestar psicológico. Además, existen correlaciones moderadamente positivas entre la espiritualidad y aspectos particulares del bienestar psicológico (crecimiento personal, relaciones positivas con los demás, proyecto de vida, aceptación de uno mismo y control personal).
Es comparable al estudio de Deb S y colegas que mostraron una correlación positiva y significativa entre la espiritualidad y el bienestar psicológico (p 0,05) (33). Teniendo en cuenta estos hallazgos, nos inclinamos a creer que los factores espirituales pueden afectar el bienestar psicológico (34,35). Además, el entorno familiar y las relaciones interpersonales tienen un impacto significativo en el bienestar psicológico de los estudiantes.
Es consistente con el estudio de Villani et al. (36), encontraron que la espiritualidad se correlaciona positivamente con el bienestar psicológico en las estudiantes, independientemente de las creencias religiosas individuales de cada estudiante. Como resultado, hubo un alto grado de espiritualidad y bienestar psicológico (p < 0,05) (36). Existe una mayor propensión entre las mujeres al bienestar psicológico en comparación con los hombres (37). Esto también está relacionado con el trabajo de Bozetk et al. (38), resaltan otras relaciones ajenas a la que existe entre espiritualidad y bienestar psicológico (p = 0,00) (38). Como resultado, se le asignan una serie de factores que pueden tener un impacto en su bienestar psicológico y, en última instancia, en su capacidad para ejercer la medicina. Al hacer esto, la percepción de la espiritualidad de los estudiantes cambiará y esta práctica se incorporará a su desarrollo profesional.
Por otro lado, la espiritualidad se compone de autoconocimiento, prácticas espirituales y necesidades espirituales que fortalecen y guían a las personas para lograr un mayor crecimiento personal, autoaceptación, proyección de vida y otros aspectos del bienestar psicológico porque los estudiantes con alta Los niveles de espiritualidad muestran un estado de armonía, paz interior y paz en su entorno, lo que les permite cambiar su perspectiva y percepción de la vida.
Uno de los puntos más fuertes del estudio es el vacío de conocimiento que existe sobre esta situación. Existen pocos estudios sobre bienestar psicológico y espiritual realizados en la región de Tacna, lo que ayudará a despertar el interés de otros investigadores para continuar con la línea de investigación. Además, la riqueza de datos ha arrojado una fuerte correlación y numerosas correlaciones moderadas entre los componentes de la espiritualidad y el bienestar psicológico.
Cabe señalar que el actual estudio piloto es transversal, lo que dificulta el análisis de la situación en un período de tiempo más largo porque solo se ha recogido información de la realidad en un momento concreto. Adicionalmente, la ejecución del estudio requiere el llenado de dos escalas tipo Likert donde se puede presentar la influencia de las respuestas basadas en la presión social.
Para seguir analizando el tema es necesario realizar investigaciones con un tamaño muestral mayor. Se podrían realizar estudios comparativos entre dos contextos para identificar diferencias. Además, es necesario ampliar el estudio para incluir a los profesionales de la salud con el fin de iluminarlos sobre la espiritualidad y su relación con el bienestar psicológico porque ambos aspectos son cruciales para el desempeño profesional.
CONCLUSIÓN
Existe una correlación entre la espiritualidad y el bienestar psicológico en estudiantes de enfermería (tau b kendall: 0,42; p = 0,00), con tres aspectos de la espiritualidad (autoaceptación, necesidades espirituales e importancia de las creencias espirituales) que se correlacionan con seis aspectos de bienestar psicológico (crecimiento personal, relaciones positivas con los demás, proyecto de vida, autoaceptación, planes de futuro y autocontrol) (p = 0,00). Y por otro lado, no existe correlación entre prácticas espirituales y proyecto de vida (tau b = 0,15; p = 0,06), prácticas espirituales y autoaceptación (tau b: 0,04; p = 0,34), ni prácticas espirituales y control personal (tau b = 0,12; p = 0,10).
Por lo anterior, se aconseja incorporar a la formación académica que brinda la Escuela Profesional de Enfermería cursos o talleres que permitan el fortalecimiento e interiorización de la espiritualidad poniendo énfasis en el autoconocimiento y el significado de las creencias y necesidades espirituales desde el primer momento. años de formación profesional en adelante porque exhiben fuertes correlaciones positivas con el bienestar psicológico, lo que promovería su crecimiento.
CONFLICTO DE INTERESES.
Los autores declaran que no existe conflicto de intereses para la publicación del presente artículo científico.
FINANCIAMIENTO
La investigación no tuvo financiamiento de alguna institución.
AGRADECIMIENTO
Los investigadores agradecen a las autoridades, docentes, personal administrativo y estudiantes de la Universidad Nacional Jorge Basadre Grohmann de Tacna, por brindarnos las facilidades en la difusión y participación en la investigación.



















