INTRODUCCIÓN
En 2022, el hambre, definida como prevalencia de la subalimentación en el mundo, se mantuvo en niveles más altos que los registrados en años anteriores a la pandemia. En efecto, la prevalencia mundial del hambre estuvo entre el 8,7 % y el 9,8 % en 2022. Tomando el punto medio de este rango, el 9,2 % de la población mundial padeció de subalimentación en 2022, lo que equivale a un aumento de 1,3 puntos porcentuales con respecto a 2019. En contraste, en América Latina y el Caribe, la prevalencia del hambre fue significativamente menor a la estimación mundial, afectando al 6,5 % de su población en 2022. Aunque se observó una disminución de 0,5 puntos porcentuales en comparación con 2021, todavía está 0,9 puntos porcentuales por encima del nivel de 2019 (1).
América Latina y el Caribe se enfrentan a un complejo problema de malnutrición que abarca tanto la desnutrición, retraso del crecimiento, emaciación infantil, carencias de vitaminas y minerales; como el sobrepeso y obesidad. La región experimentó un aumento en la prevalencia del sobrepeso en niños y niñas menores de 5 años entre 2000 y 2022, y en la prevalencia de la obesidad en adultos entre 2000 y 2016. Además, ambas prevalencias superan las tasas mundiales estimadas, al mismo tiempo que, algunos países de la región todavía presentan una alta prevalencia del retraso del crecimiento en niños y niñas menores de 5 años. En 2022, la prevalencia del este fenómeno en la región fue del 11,5 %. Si bien se ha logrado una reducción significativa desde el año 2000, la disminución se ha desacelerado en los últimos años. En efecto, entre 2000 y 2012, la prevalencia disminuyó en cerca de 5 puntos porcentuales, mientras que entre 2012 y 2022 la reducción fue de solo 1,2 puntos porcentuales. Por otro lado, entre 2020 y 2022 la prevalencia de este tipo de malnutrición se redujo muy levemente, del 11, 7 % al 11,5 %, respectivamente (1).
Según datos del instituto Nacional de Estadística INEI (2) en el Perú hay 9 millones 820 mil pobres de esto se sitúa en la zona rural 45.7% y en la zona urbana 20.0, que ha aumentado en casi 10 años en 9.9 de 20.1 a 30.1, este índice se vio directamente afectado por la pandemia de Covid-19, hecho que obligó a las madres de familia con niños menores de 5 años a impactar en los hogares en la alimentación de los niños y sus capacidades y adecuar el desarrollo cognitivo.
Las consecuencias de la crisis política, sanitaria y económica han sido perjudiciales para el estado alimentario de algunas poblaciones del territorio nacional. El índice global de hambre (IGH) nacional para Perú del 2021 se situó en los 17.7 puntos. Ica, Lambayeque, Madre de Dios, San Martín, Tacna y Moquegua aparecen como los departamentos con menor incidencia de hambre en el país, por diversas razones: incremento de la agroexportación, fortalecimiento de la producción agroindustrial, desarrollo económico o el potencial minero. Las regiones más alejadas del litoral, por el contrario, están caracterizadas por un menor desarrollo económico, con una serie de brechas en la esfera económica, social, institucional y alimentaria.
En los últimos tres años, ha habido un retroceso en los resultados del hambre tanto a nivel nacional como subnacional producto de esta coyuntura adversa. Siete departamentos (Apurímac, Huancavelica, Ayacucho, Loreto, Huánuco, Puno y Ucayali) presentan situación de extremadamente alarmante- alarmante. En el 2021, la actividad económica inició su recuperación regularizando los niveles de ingresos y empleo perdidos; sin embargo, la inestabilidad política y la volatilidad de los mercados mundiales terminaron frenando la velocidad de dicha recuperación. Los impactos más notables en el hambre a raíz de la pérdida de capacidad adquisitiva se localizaron en los territorios de la sierra y la selva del país (3)
Por otro lado, en el caso de Perú, el gasto destinado al ámbito social es significativamente inferior en comparación con la media de América Latina, colocándolo entre los países que menos invierten en esta región. Mientras que, en América Latina, en algún momento durante el período de 2003 a 2008, el gasto promedio en los sectores sociales representó un 8,2% de su Producto Bruto Interno, en Perú, en el año 2008, dicho gasto equivalió al 5,5% del Producto Bruto Interno, lo que lo situó por encima de Ecuador y Guatemala en este aspecto.
En este contexto y en concordancia con las medidas destinadas a garantizar la seguridad alimentaria en el Estado peruano, se observa que los programas a cargo de la alimentación y también de nutrición plantearon como objetivo la entrega de alimentos esenciales a una población en situación de vulnerabilidad. Estas personas han sido identificadas en función de su nivel de carencia económica o de su riesgo alimentario. Por lo tanto, en un momento determinado, estos programas fueron establecidos por el ejecutivo central, pero en el momento actual, de acuerdo con la Ley de Municipalidades, la responsabilidad recae en los gobiernos municipales, que gozan de independencia política, administrativa y económica. Sin embargo, no se ha logrado alcanzar los resultados previstos ni se ha producido un cambio significativo que contribuya al desarrollo de la población, y esto se debe a una serie de factores Quispe (4).
Es importante tener en consideración la asociación entre la variable seguridad alimentaria y salud de la ciudadanía puesto que es innegable. Los alimentos que consumimos tienen un impacto directo en nuestra salud física y mental. Una alimentación inadecuada puede dar lugar a una serie de problemas de salud, desde la malnutrición y las enfermedades transmitidas por alimentos hasta enfermedades crónicas como la obesidad, la diabetes y las enfermedades cardiovasculares (5). En este sentido, Bautista (6) creo el programa "Familias Fuertes Salario Rosa", destinado a mujeres de entre 18 y 59 años en situaciones de escasos recursos económicos.
En el mismo sentido, la justificación teórica de este estudio radica en su enfoque en la mejora de las condiciones de los hogares más vulnerables, a través de la provisión de productos ricos en proteínas (7), de ahí que, al mitigar y superar la inseguridad alimentaria que enfrentan las madres embarazadas y lactantes, entre las cuales un considerable porcentaje desconoce la existencia de programas con estos objetivos; así como, la importancia de su contenido proteico en la dieta diaria. Por lo tanto, las madres beneficiarias están satisfechas con el respaldo y calidad proporcionados por este recurso, con el fin de desarrollar directrices y procedimientos que sean beneficiosos para ellas (8). Por lo anteriormente descrito, se plantea como objetivo evaluar seguridad alimentaria y calidad de vida de la población vulnerable en la provincia Cusco, Perú.
MATERIALES Y MÉTODOS
El Perú se distingue tres regiones geográficas, La costa, Sierra y Selva. La región de Cusco, se encuentra ubicada en la sierra sur oriental y posee diferentes regiones naturales (desde altas cumbres de la cordillera de los andes hasta el inicio de la selva amazónica) que se reparten entre seis pisos ecológicos, que se ubican entre 2500-4800 msnm y con clima contrastante durante el día y la noche Figura 1.
Las condiciones de vida y habitabilidad de la población componen un panorama amplio en cuanto al debate sobre la alimentación y que debe ser tenido en cuenta en los mecanismos de atención a las poblaciones más vulnerables. En lo que refiere a las comunidades su situación de los servicios básicos de vivienda es deficiente (saneamiento, servicio eléctrico e infraestructura); así como, estilo de vida que generan problemáticas. Por lo que existe precariedad en sus condiciones de vida en cuanto a habitabilidad.
Instrumentos para medir la seguridad alimentaria y calidad de vida según la vulnerabilidad de la población
Para analizar estos indicadores se hace vital volver la mirada a una serie de factores relacionados con el panorama socio-económico-ambiental de la población a estudiar, donde se determina la afectación de las mismas en cuanto a derecho y necesidades. Enfocados los ejes, la seguridad alimentaria y vulnerabilidad, está dada por la fragilidad social (accesibilidad y utilidad), productividad (disponibilidad), económica (accesibilidad y utilidad), imprevisto (estabilidad) y apoyo gubernamental (institucionalidad). Según CENEPRED (9), MISDIS (10), MIMDES (11)
Descripción metodológica
Consistió en aplicar una serie de herramientas de diagnóstico participativo, diagrama de Venn, Calendario Agrícola, Distribución de tareas entre hombre y mujer, Identificación y priorización de problemas, Observación participante, revisión bibliográfica, entrevistas y dialogo, por medio de los cuales se marcó la ruta a analizar las condiciones en las que se encuentran actualmente las comunidades.
Etapas de aplicación
Primera etapa: Para el trabajo se establecieron diferentes etapas en correspondencia con la metodología propuesta, en la fase inicial fueron realizadas trabajo de mesa que incluyó revisión de la literatura de trabajos previos, acerca de la seguridad alimentaria y vulnerabilidad, los cuales llevaron a profundizar en la investigación y comprender los fundamentos y medios de intervención social en términos de seguridad alimentaria.
Segunda etapa: La selección de variables e indicadores (frecuencia y dimensionalidad de la calidad de vida y seguridad alimentaria; bienestar físico, psicológico y relaciones interpersonales), a través de la lectura minuciosa de informes técnicos, medidas concertadas y políticas de Estado elaboradas, con que se fundamenta el contenido el desarrollo del contenido teórico de la propuesta metodológica.
Tercera etapa: La verificación por parte de los expertos, a través de la recopilación de la contribución ofrecida por los participantes en la investigación y la hoja de ruta para conducción de los talleres en el campo, la elaboración de los cuestionarios semi-estructurados utilizados en las entrevistas
Cuarta etapa: El diagnóstico participativo realizado por medio de la aplicación de herramientas de diagnóstico desde la perspectivas cualitativa, local y participativa, lo que permitió analizar el estado de vulnerabilidad en el que se encuentran las comunidades respecto a la seguridad alimentaria
Quinta etapa: Las entrevistas con representantes de instituciones gubernamentales y no gubernamentales de conocida relevancia en el trabajo de enfrentamiento de la seguridad alimentaria y vulnerabilidad a nivel regional y local (12).
Además de los procedimientos desarrollados en las cinco etapas anteriormente descritas, se analizó la información a través de la participación de los investigadores en actividades cotidianas en la comunidad, esenciales para reducir los sesgos de los datos obtenidos. De esta manera se hace referencia a la etapa trasversal, equivalente a la observación participante (12).
Tablas 1. Puntos de corte para clasificar el grado de seguridad alimentaria en el hogar

Fuente: Álvarez-Uribe et al. (13).
Una vez aplicados los instrumentos del estudio, se prepararon las bases de datos utilizando Microsoft Excel, posteriormente se determinaron las frecuencias y los porcentajes para las variables en estudio. La información se sometió a la prueba de confiabilidad, mediante la prueba de alfa de Cronbach, además se realizó un análisis de correlación entre hipótesis Spearman con intervalos de confianza al 95 %. Los análisis fueron llevados a cabo en el software SPSS versión 17.
RESULTADOS
Respecto a los resultados descriptivos obtenidos de la investigación vinculados con la percepción de la seguridad alimentaria Tabla 2, denota que en un porcentaje de 65,9% de encuestados consideran que existe una inadecuada seguridad alimentaria para la población vulnerable de la provincia de Cusco, asimismo se observó que un 31,7% considera que existe una regular seguridad alimentaria, finalmente en un 2,4% los encuestados perciben que existe una adecuada seguridad alimentaria.
En esa misma línea, se procedió a realizar el análisis respecto a las dimensiones que forman parte de la seguridad alimentaria, siendo estas los beneficiarios, los productos y la logística, sobre dichas dimensiones la Tabla 3 evidencia las frecuencias obtenidas producto de dicho análisis:
Respecto a la dimensión beneficiarios Tabla 3, muestra que 141 encuestados que representan al 56,62% consideran que la priorización de beneficiarios de la población vulnerable de la provincia de Cusco se realiza de forma regular, una cantidad de 100 encuestados que representan el 40,2% opinan que dicha priorización de beneficiarios se realiza de forma inadecuada, y 8 encuestados que representa el 3,2% percibe que dicha priorización se realiza de manera adecuada.
Por su parte, respecto a la dimensión productos, se tiene que 186 encuestados que representan el 74,7% opinan que los productos que se les entrega a la población vulnerable de la provincia de Cusco es inadecuada, asimismo, la cantidad de 55 encuestados que representa el 22,1% de los encuestados considera que dichos productos cubren de forma regular las necesidades de la citada población vulnerable, y finalmente, solo 6 encuestados que representa el 3,2% considera que dichos productos son adecuados.
Ahora bien, respecto a la dimensión logística, se tiene que la cantidad de 196 encuestados que representan el 78,7% tienen la percepción que la logística como se distribuye los productos a los beneficiarios consideras como población vulnerable en la provincia de Cusco, es inadecuado, asimismo la cantidad de 47 encuestados que representa el 18,9% de los encuestados percibe que dicha logística se desarrolla de forma regular, y únicamente 6 encuestados que representan al 2,4% percibe que es de manera adecuada.
Respecto a los resultados descriptivos obtenidos de la investigación vinculados con la variable calidad de vida Tabla 4 denota que en un porcentaje de 85,1% de encuestados consideran que existe una mala calidad de vida de la población vulnerable de la provincia de Cusco, asimismo se observó que un 10,8 % consideran que existe una regular calidad de vida, y finalmente en un 4,0% los encuestados perciben que existe una adecuada calidad de vida.
En esa misma línea, se procedió a realizar el análisis respecto a las dimensiones que forman parte de la calidad de vida, siendo estas el bienestar físico, bienestar psicológico y las relaciones interpersonales, sobre dichas dimensiones la Tabla 4 evidencia las frecuencias obtenidas producto de dicho análisis:
Respecto a la dimensión bienestar físico Tabla 5, muestra que 222 encuestados que representan al 89,2% consideran que la población de la provincia de Cusco tiene un inadecuado bienestar físico, una cantidad de 18 encuestados que representan el 7,2% perciben que el bienestar físico es regular, y 9 encuestados que representa el 3,6% percibe que dicho bienestar físico es adecuado.
Por su parte, respecto a la dimensión bienestar psicológico, se tiene que 217 encuestados que representan el 87,1% considera que el bienestar psicológico de la población de la provincia de Cusco es inadecuado, asimismo, la cantidad de 26 encuestados que representa el 10,41% de los encuestados considera que dicho bienestar es regular, y finalmente, solo 6 encuestados que representa el 2,4% considera que dicho bienestar es adecuado.
Ahora bien, respecto a la dimensión relaciones interpersonales, se tiene que la cantidad de 222 encuestados que representan el 89,2% percibe que las relaciones interpersonales de la población en la provincia de Cusco son inadecuadas, asimismo, la cantidad de 24 encuestados que representa el 9,6% de los encuestados percibe que las relaciones interpersonales son regulares, y únicamente 3 encuestados que representan al 1,2% percibe que es de manera adecuada.
Además, en cuanto a los resultados derivados del análisis inferencial de la investigación llevada a cabo, se ha procedido a verificar las hipótesis relacionadas con la variable calidad de vida y sus tres dimensiones: bienestar físico, bienestar psicológico y relaciones interpersonales en la que podemos considerar que más del 85% de la población puede considerarse vulnerable, en comparación con la variable seguridad alimentaria, tal como lo indicaron los autores Martínez y Campos (14). A continuación, se presentan los resultados obtenidos.
La seguridad alimentaria está positivamente asociada con la calidad de vida de la población en la provincia de Cusco, como se demuestra por el valor altamente significativo de 0.000 y un coeficiente de correlación de Spearman de 0.442. Esto indica una correlación moderada y positiva entre estas variables. Este hallazgo subraya la importancia crucial de abordar la seguridad alimentaria como un factor influyente en la mejora de la calidad de vida de las personas vulnerables.
La seguridad alimentaria guarda una relación positiva con el estado físico de la población en la provincia de Cusco, como se evidencia mediante el valor altamente significativo de 0.000 y un coeficiente de correlación de Spearman de 0.310. Esto indica una correlación moderada y positiva entre la seguridad alimentaria y el bienestar físico. Esta comprensión subraya la necesidad de políticas y programas que promuevan la seguridad alimentaria como un componente fundamental para mejorar la calidad de vida y el bienestar general de las poblaciones vulnerables, no solo en Cusco sino en otras regiones también.
La seguridad alimentaria muestra una correlación positiva significativa con el bienestar psicológico de la población en la provincia de Cusco, ya que el valor de significancia fue de 0.000 y el coeficiente de correlación de Spearman alcanzó 0.385. Estos resultados indican una correlación moderada y positiva entre la seguridad alimentaria y el bienestar psicológico. El acceso a una alimentación segura y suficiente puede contribuir significativamente a mejorar la salud y el equilibrio emocional de la población vulnerable, lo que es fundamental para su calidad de vida en general.
La seguridad alimentaria está positivamente asociada con las relaciones interpersonales de la población en la provincia de Cusco, como se demuestra por el valor altamente significativo de 0.000 y un coeficiente de correlación de Spearman de 0.393. Esto indica una correlación moderada y positiva entre la seguridad alimentaria y las relaciones interpersonales. Esta correlación sugiere que el acceso a una alimentación adecuada y segura no solo beneficia la salud física y mental de las personas, sino que también contribuye a fortalecer las relaciones entre individuos en la sociedad.
En resumen, los resultados denotan que la seguridad alimentaria y calidad de vida presentan una relación directamente proporcional y esta es de nivel moderado, asimismo, tanto el bienestar físico, el bienestar psicológico y las relaciones interpersonales se relacionan de forma moderada con la seguridad alimentaria.
DISCUSIÓN
La investigación evidenció que la seguridad alimentaria se correlaciona de forma moderada positiva con la calidad de vida de las personas vulnerables en la provincia de Cusco, denotando que dicho aspecto asociado a la salud pública debe desarrollarse de forma eficiente de tal forma la calidad de vida de las personas mejore y se tenga que dicha población goce de un óptimo bienestar físico como psicológico, así como relaciones interpersonales.
Sobre todo, considerando la necesidad latente por realizar mejoras que ha denotando la investigación y se sostiene en que el 65,9% de los encuestados percibe que se tiene una inadecuada seguridad alimentaria, así como l85,1% percibe que dicha población vulnerable de la provincia de Cusco cuenta con una mala calidad de vida.
Lo antes mencionado, es concordante con Bautista (6), quienes en su investigación denotan la importancia que tiene seguir profundizando investigaciones sobre como los programas asociados a la salud pública de los ciudadanos generan beneficios y factores asociados a mejorar la calidad de vida. Sumado a ello Mancilla et al. (15) denota que los programas de asistencia alimentaria deben gestionar de forma eficiente sus procesos, así como las reglas y procedimientos para tener un enfoque mercantil y de esta forma brindar un adecuado servicio público.
Aunado a ello, Gutiérrez (16) de forma concordante evidencio que el programa social pensión 65 se relaciona de forma directa con la calidad de vida, dentro de este contexto es importante destacar que en la medida que se gestione de forma oportuna dicho programa mejorará el estado de vulnerabilidad, de necesidad de seguridad y dar una vejez digna a los adultos mayores. Asimismo, Juárez (17) resalto que programa Vaso de Leche un programa cuya finalidad es buscar la seguridad alimentaria de un grupo de población vulnerable evidencio en el caso del Asentamiento Humano Hijos de Ventanilla que dicha variable impacta de forma positiva en la calidad de vida de los beneficiarios.
De igual manera, guarda concordancia con lo precisado por Mamani (18), quien evidenció que calidad de vida se relaciona con el programa social vaso de leche en la región Puno, puesto que ejerce impacto positivo en la nutrición de los beneficiarios, asimismo denota que existen aspectos por mejorar en relación a los métodos de intervención y focalización para establecer los grupos vulnerables.
Finalmente, precisar que los resultados de esta investigación generan la necesidad de seguir ampliando el conocimiento sobre las variables de estudio para incentivar estudios de casos sobre el estado de salud en el que se encuentra dicha población vulnerable para diagnosticar de qué manera se encuentra la calidad de vida en concordancia con la seguridad alimentaria que presentan.
CONCLUSIONES
La investigación evidenció que la seguridad alimentaria se relaciona de forma positiva moderada con la calidad de vida, denotando que en la medida que se tenga un nivel bajo de seguridad alimentaria, esto va mermar la adecuada calidad de vida de la población vulnerable de la provincia de Cusco.
Por otra parte, se observó que la seguridad alimentaria se relaciona de manera positiva moderada con el bienestar físico de la población vulnerable de la provincia de Cusco, lo que evidencia que en la medida que se refuerce los aspectos asociados a la seguridad alimentaria, el bienestar físico aspecto relacionado a la salud de dichas personas tendrá la oportunidad de mejorar.
De igual forma, se observó que la seguridad alimentaria se relaciona de manera positiva moderada con el bienestar psicológico de la población vulnerable de la provincia de Cusco, esto denota que el bienestar psicológico aumentará siempre en cuando las acciones asociadas a la seguridad alimentaria puedan mejorar o se mantengan en una regular condición.
Finalmente, precisar que la seguridad alimentaria se relaciona de forma positiva moderada con relación a las relaciones interpersonales de la población vulnerable de la provincia de Cusco, esto denota que en la medida la seguridad alimentaria se mejora las acciones asociadas con las relaciones interpersonales mejorará, ya que se observa un comportamiento directamente proporcional.




















