INTRODUCCIÓN
En un mundo con desafíos ambientales apremiantes, es esencial fomentar la conciencia ambiental en las nuevas generaciones. La educación ambiental en contextos universitarios es fundamental para formar ciudadanos comprometidos y preparados para enfrentar los desafíos del cambio climático, la pérdida de la biodiversidad y la degradación de los ecosistemas (1). De ahí, la necesidad de promover una actitud ambiental, definida como los sentimientos, creencias y disposiciones que las personas tienen hacia el medio ambiente y que influyen en sus comportamientos y decisiones relacionadas con la conservación y el cuidado del entorno natural (2).
En los estudiantes universitarios, la actitud ambiental es fundamental para el desarrollo de una sociedad sostenible y responsable. Estos jóvenes, en proceso de formación académica y personal, tienen la capacidad de asimilar y aplicar conocimientos sobre la gestión de recursos, la eficiencia energética y las prácticas ecológicas, lo que les permite adoptar comportamientos proambientales que trascienden su entorno inmediato. Una actitud ambiental positiva no solo fomenta la conservación del medio ambiente, sino que también promueve un bienestar emocional y físico, ya que la conexión con la naturaleza y la participación en acciones de conservación ambiental han demostrado mejorar la salud mental y el sentido de comunidad (3).
Además, al integrar la educación ambiental en sus currículos, los estudiantes universitarios se convierten en agentes de cambio, capaces de influir en sus pares y en la sociedad en general, contribuyendo así a la creación de una cultura proambiental que asegure un futuro más sostenible para las generaciones venideras. Por lo tanto, cultivar una actitud ambiental consciente y comprometida en este segmento de la población, es esencial para abordar los desafíos ambientales actuales y garantizar un desarrollo sostenible a largo plazo. En esta línea de ideas, las actitudes ambientales han influenciado directamente en el uso responsable de los ecosistemas, lo que simboliza vivir en acuerdo con la naturaleza (4).
Por su parte, Álvarez y Vega (5), indican modelos teóricos que muestran tres dimensiones determinantes de la conducta ambiental: cognitiva, emocional y social. Asimismo, destacan que la actitud ambiental abarca diversos factores, incluyendo el metodológico, contextual, psicosocial, sociodemográfico y cognitivo. Estos elementos influyen en las actitudes y comportamientos ambientales, siendo clave comprender su impacto para promover conductas más sostenibles y conscientes con el entorno.
Uno de los problemas significativos relacionados con las actitudes ambientales es la discrepancia entre estas y las conductas ecológicamente responsables. La concienciación ambiental, por sí sola, no garantiza que se realicen acciones concretas para proteger el medio ambiente. Los individuos necesitan estar suficientemente informados, motivados y convencidos de la efectividad de sus acciones para que estas se traduzcan en comportamientos sostenibles. La intención de actuar de manera proambiental puede ser impedida por la falta de información, la ausencia de motivación o la percepción de que las acciones individuales no generarán cambios significativos (5).
La crisis ambiental actual exige un cambio en las relaciones entre las personas y la naturaleza, reconociendo el valor intrínseco del entorno natural más allá de su utilidad. La educación debe articularse con la realidad ambiental, utilizando estrategias pedagógicas y didácticas que fomenten el análisis y la resolución de problemas ambientales cotidianos.
En este contexto, se requiere una mayor comprensión y abordaje de los factores que influyen en este proceso, de ahí que se planteen las siguientes interrogantes: ¿cuáles son los factores que inciden en la actitud ambiental de los estudiantes universitarios?, ¿cómo se evidencian las dimensiones de la actitud ambiental en estos estudiantes? Teniendo en cuenta lo antes expuesto, el propósito del presente artículo de revisión sistémica es describir el estado de las investigaciones sobre los factores que influyen en la actitud ambiental de los estudiantes universitarios y su impacto en las dimisiones cognitiva, emocional y social.
METODOLOGÍA
La metodología utilizada fue una revisión sistemática cualitativa de la literatura con el objetivo de describir los hallazgos de investigaciones cuantitativas que abordaron, de manera detallada y crítica, los factores que inciden en la actitud ambiental de los estudiantes universitarios, metodológicos, contextuales, psicosociales, sociodemográficos y cognitivos y su relación con las dimensiones cognitiva, emocional y social de la actitud ambiental. Mediante un análisis de contenido, se logró esquematizar la información encontrada en los artículos científicos, lo que permitió una evaluación reflexiva de los resultados.
Criterios de selección y bases de datos utilizadas
Para sistematizar la información, se seleccionaron artículos publicados entre 2013 y 2023, en español e inglés. Se empleó la guía actualizada para la publicación de revisiones sistemáticas PRISMA para estructurar el proceso, lo que implicó las etapas de identificación, cribado, elegibilidad, inclusión y exclusión. Inicialmente, se ejecutó una indagación en las bases de datos Scopus y Scielo, resultando en la identificación de 3590 y 38 estudios, respectivamente. La elección de estas bases de datos se justifica por su amplia cobertura de investigaciones centradas en diversas áreas del conocimiento y regiones geográficas, abarcan una variedad de revistas científicas y académicas internacionales, lo que garantiza el acceso a fuentes de alta calidad y relevancia, gracias a la diversidad de enfoques y perspectivas sobre las variables objeto de estudio.
En la fase de identificación, se recopilaron en total 3628 estudios mediante ecuaciones de búsqueda para asegurar una inclusión exhaustiva:
Scopus:
(TITLE-ABS-KEY ("environmental attitudes") AND TITLE-ABS-KEY("Factors") AND TITLE-ABS-KEY ("university students")) AND (LIMIT-TO (SUBJAREA, "SOCI") OR LIMIT-TO (SUBJAREA, "ENVI")) AND (LIMIT-TO (DOCTYPE, "ar")) AND (LIMIT-TO (LANGUAGE, "English") OR LIMIT-TO (LANGUAGE, "Serbian") OR LIMIT-TO (LANGUAGE, "Spanish")) AND (LIMIT-TO (EXACTKEYWORD, "University Students")) AND (LIMIT-TO (OA, "all"))
Scielo:
("environmental attitudes") AND ("university students")
Criterios de inclusión y exclusión
Los criterios de inclusión estuvieron relacionados con el contenido, artículos científicos publicados en revistas arbitradas, publicados entre 2013 y 2023, escritos en español o inglés, de acceso abierto, correspondiente al área de las ciencias sociales y medio ambientales, relacionados con actitudes medio ambientales de estudiantes universitarios. Por otro lado, se excluyeron aquellos que no cumplían con los criterios de inclusión establecidos, así como los de revisión sistemática y los duplicados.
En la fase de cribado, se revisaron títulos y resúmenes, excluyendo aquellos que no cumplían con los criterios básicos, resultando en 1039 estudios pertinentes. De estos, se eliminaron dos por duplicación, dejando 1037 estudios para una revisión más detallada. Durante la fase de elegibilidad, se evaluaron los textos completos, excluyendo 987 estudios que no cumplían con los criterios específicos. Finalmente, de los 50 artículos evaluados a texto completo, se excluyeron 36 por no cumplir con los criterios de tiempo, área temática o acceso completo. Así, se seleccionaron 14 estudios que cumplieron con todos los criterios establecidos Figura 1.
RESULTADOS
A continuación, se detallan los estudios que se efectuaron en el campo de los factores que intervienen en la actitud ambiental en estudiantes universitarios en el período 2013-2023 como producto de la revisión sistemática de literatura científica a través de las bases de datos Scopus y Scielo.
La Tabla 1, ofrece una visión de la producción académica en diversas áreas geográficas, mostrando la distribución de autores por región y país. De los 14 artículos revisados, América, Europa y Asia contribuyen, como regiones, con 8, 4 y 2 respectivamente, destacando la relevancia en las investigaciones sobre la relación entre los factores metodológicos, contextuales, psicosociales, sociodemográficos y cognitivos y su incidencia en la actitud ambiental de estudiantes universitarios.
La producción académica en relación con la actitud ambiental de estudiantes universitarios revela importantes implicaciones. América, con 8 de 14 artículos, con Chile, Brasil, Colombia y México como países con mayor contribución, destaca como líder en investigación, sugiriendo un enfoque más robusto en la formación ambiental. La menor contribución de Asia y Europa indica la necesidad de diversificar el estudio en estas regiones, fomentando una comprensión global de los factores metodológicos, psicosociales y cognitivos que influyen en la sostenibilidad. Esto podría facilitar la implementación de políticas educativas más efectivas y adaptadas a contextos específicos, promoviendo así actitudes proambientales en un ámbito más amplio.
Tabla 2. Síntesis de los principales resultados sobre los factores que inciden en la actitud ambiental de estudiantes universitarios






Estos resultados en la tabla 2 resaltan la importancia de los diversos factores que influyen en la actitud ambiental de los estudiantes universitarios, como aspectos fundamentales para entender y promover comportamientos proambientales. La relación entre los factores y las dimensiones de la actitud ambiental es compleja y multifacética. Los factores psicosociales, cognitivos y contextuales interactúan para influir en las actitudes y comportamientos proambientales. La educación ambiental, el conocimiento sobre problemas ambientales, la conexión emocional con la naturaleza y el compromiso social son elementos clave para fomentar actitudes y prácticas proambientales. Además, se destaca la importancia de considerar el bienestar emocional y el contexto social en el desarrollo de estrategias para promover la sostenibilidad ambiental.
El factor metodológico está presente en las investigaciones que resaltan la necesidad de aplicar enfoques y técnicas de enseñanza que influyan en la forma en que los estudiantes perciben y se relacionan con el medio ambiente. Estrategias educativas efectivas, como el aprendizaje basado en proyectos y la educación ambiental activa, pueden fomentar una comprensión más profunda y un compromiso real con la sostenibilidad. La metodología utilizada en la enseñanza ambiental puede determinar el nivel de conocimiento y las actitudes que los estudiantes desarrollan hacia el medio ambiente. La relevancia de la educación ambiental en el currículo universitario también es un aspecto clave que puede influir en la actitud de los estudiantes.
Se resalta que el entorno en el que se encuentran los estudiantes, incluyendo la cultura, la infraestructura y las políticas educativas, juegan un papel crucial en la formación de sus actitudes ambientales. Un contexto que promueva la sostenibilidad y ofrezca recursos adecuados puede facilitar la internalización de actitudes proambientales.
Las interacciones sociales y las normas culturales afectan la percepción y el comportamiento ambiental de los estudiantes, lo que se aprecia en el 85,71% de los estudios. La presión de grupo, las expectativas sociales y el apoyo de la comunidad pueden motivar a los estudiantes a adoptar comportamientos más sostenibles. Las actitudes positivas hacia el medio ambiente a menudo se ven reforzadas por la participación en actividades grupales y proyectos comunitarios. Se observan diferencias significativas en actitudes y comportamientos ambientales entre estudiantes de diversas carreras y contextos, lo que resalta la influencia de factores sociales y contextuales en sus actitudes hacia el medio ambiente.
En todos los estudios se tuvieron en cuenta las características demográficas, como la edad, el género, en algunos se incluye el factor socioeconómico por su influencia en las actitudes ambientales de los estudiantes. Comprender estos factores es crucial para diseñar intervenciones educativas que sean inclusivas y efectivas.
Por su parte la dimensión cognitiva, presente en los hallazgos de las investigaciones, muestra la relevancia de desarrollar una conciencia del entorno y la integración de la educación ambiental en todas las carreras universitarias, independientemente de la región o país. El desarrollo de competencias medioambientales y la comprensión informada sobre la importancia del cuidado del medio ambiente son clave y constituyen un compromiso a nivel global.
La dimensión emocional manifiesta que la preocupación por el cuidado del medio ambiente y la conexión emocional con la naturaleza influyen en las actitudes proambientales. Por su parte la tendencia hacia el consumo verde y la participación en acciones de conservación ambiental, en actividades comunitarias y en el compromiso con prácticas sostenibles reflejan un enfoque social hacia la conservación ambiental.
DISCUSIÓN
En la presente investigación se describen los factores que influyen en la actitud ambiental de los estudiantes universitarios y su impacto en las dimisiones cognitiva, emocional y social de cada uno de los estudios incluidos en la revisión. Se concuerda con Neaman et al. (20), cuando plantean que estos factores son esenciales para reconocer problemas ambientales, sentir una conexión emocional positiva con el medio ambiente y participar en iniciativas ecológicas. Asimismo, señalaron que la conducta proambiental se manifiesta en acciones concretas para proteger el medio ambiente, influenciadas por la toma de conciencia y el bienestar emocional. Además, subrayan que los comportamientos prosociales y proambientales están interrelacionados, y demuestran la necesidad de fomentar la educación prosocial para contribuir a mejorar los comportamientos ambientales.
La oposición a la visión antropocéntrica y al control del crecimiento económico se manifiesta en la creciente tendencia hacia el consumo verde y en un proceso gradual hacia prácticas más sostenibles. Esto coincide con los hallazgos del estudio de Anguelovski y Martínez (21), que sostienen que la justicia ambiental debe prevalecer sobre la economía convencional y la promoción del consumo. Este criterio, es respaldado por Taylor y Todd (22), quienes afirman que la actitud ambiental juega un papel fundamental como un factor determinante directo en la disposición hacia acciones en beneficio del medio ambiente. A través de la teoría del comportamiento planificado indican que las actitudes, las normas subjetivas y el control percibido sobre el comportamiento, influyen en la intención de realizar acciones proambientales, enfatizando que una actitud positiva hacia el medio ambiente aumenta significativamente la probabilidad de llevar a cabo comportamientos sostenibles.
Los estudios resaltan el factor educación para la sostenibilidad como componente ambiental clave, ejerciendo una influencia significativa en los conocimientos, actitudes y prácticas de los educandos. Desde una perspectiva cognitiva, este factor se refleja en los conocimientos adquiridos, mientras que emocionalmente se manifiesta a través de actitudes positivas hacia la sostenibilidad. Socialmente, su influencia se percibe en el entorno académico y en las políticas educativas que promueven activamente la sostenibilidad. Estos resultados encuentran respaldo teórico en Ariza et al. (23), quienes sostienen que la educación ambiental para la sustentabilidad involucra una innovación educativa integral, que va más allá de la modificación de los contenidos para incluir un cambio sistémico en la estructura, la gestión, los currículos y los espacios de formación y aprendizaje. Esto sugiere que las universidades deben convertirse en entornos de acceso democrático y generación de conocimiento, donde la sostenibilidad sea un principio fundamental en todas las áreas académicas.
Los hallazgos que muestran el vínculo con la naturaleza, el compromiso y el conocimiento ambiental como elementos cruciales para formar actitudes proambientales, los factores cognitivos frente a la importancia del medio ambiente y la necesidad de acciones responsables, la actitud emocional, el interés y la motivación por aprender y comprometerse con la educación ambiental, promoviendo comportamientos proambientales, son congruentes con la Teoría de acción ambiental positiva de Emmons (24), que sostiene que el comportamiento humano proviene del conocimiento ambiental, de los valores y la sensibilidad hacia el entorno, junto con actitudes positivas. La educación ambiental que provoca el conocimiento y la conexión emocional con la naturaleza es esencial para desarrollar conductas proambientales sostenibles, reflejando la convicción de que el ser humano es parte integral del ambiente natural.
Los resultados destacan factores clave que impulsan decisiones sostenibles y la participación en la conservación comunitaria, entre ellos se encuentran la preocupación por el medio ambiente a nivel global, la autoeficacia en el consumo sostenible, la intención de participar en ecoturismo, así como la conciencia ambiental y el disfrute de la naturaleza, lo que concuerda con las investigaciones de Olivos et al. (25), quienes señalan los beneficios restauradores de los entornos naturales, subrayando la relevancia de estudiar la conectividad y sus aplicaciones en salud y educación ambiental. Complementan estos hallazgos al destacar que la conectividad con la naturaleza y las creencias egobiocéntricas fomentan identidades ambientales positivas, especialmente cuando se desarrollan en la infancia y adolescencia. Esto sugiere que las experiencias tempranas con la naturaleza pueden ampliar la conciencia ambiental y el sentido de responsabilidad hacia el entorno, promoviendo actitudes proambientales que trascienden las obligaciones sociales y se centran en la satisfacción personal, derivada de los efectos restauradores de los ambientes naturales.
Finalmente, es importante destacar que algunos resultados subrayan el enfoque en el ecocentrismo y la responsabilidad colectiva, resaltando la interdependencia entre los seres humanos y el entorno natural. Sugiere la necesidad de promover una visión holística que fomente la colaboración y la responsabilidad compartida en proteger y preservar el medio ambiente, reconociendo que estas acciones no pueden lograrse únicamente a través de esfuerzos individuales, sino que requieren de una participación colectiva y una conciencia colectiva sobre la relevancia de cuidar el entorno natural, coincidiendo con la afirmación de Rendon (26), quien sostiene que la valoración ética de la naturaleza requiere una responsabilidad compartida, destacando la importancia de la acción colectiva para la sostenibilidad ambiental.
CONCLUSIONES
El estudio analizó los factores que influyen en la actitud ambiental de los estudiantes universitarios, destacando la conciencia y percepción ambiental, actitudes emocionales y participación en actividades ecológicas. Estos factores facilitan el reconocimiento de problemas ambientales, una conexión emocional con el entorno y la participación en iniciativas verdes. La conducta proambiental, influenciada por la conciencia y el bienestar emocional, se manifiesta en acciones como la gestión de residuos y el consumo ecológico.
La relación entre las dimensiones social, cognitiva y emocional de la actitud ambiental y los factores influyentes, metodológicos, contextuales, psicosociales, sociodemográficos y cognitivos, es fundamental para comprender y promover comportamientos proambientales entre los estudiantes universitarios. Los resultados destacan el carácter complejo y multifacético de esta relación, resaltando la interacción dinámica entre estos elementos.
Las investigaciones evidencian que los estudiantes muestran apoyo al control del crecimiento económico y una tendencia gradual hacia el consumo verde, donde la educación para la sostenibilidad es clave y debe promover el conocimiento y la conexión emocional con la naturaleza para desarrollar conductas sostenibles. Los factores psicosociales, cognitivos y contextuales interactúan para influir en las actitudes y comportamientos proambientales de los estudiantes universitarios, destacando la importancia de la educación ambiental, el conocimiento sobre problemas ambientales y la conexión emocional con la naturaleza.
La preocupación ambiental global, autoeficacia en el consumo sostenible y la intención de participar en el ecoturismo son también importantes. Los estudiantes tienen amplio conocimiento sobre problemas ambientales y preocupación emocional, fomentando decisiones sostenibles y conservación comunitaria. El entorno social, incluyendo la cultura, la infraestructura y las políticas educativas, junto con la conexión emocional con la naturaleza, juegan un papel crucial en la formación de actitudes proambientales y se observa una relación positiva entre estas actitudes y el bienestar individual.
















