INTRODUCCIÓN
La Organización de las Naciones Unidas (ONU, 2015) estableció los nuevos objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS). El ODS número cuatro, destaca por su ambicioso propósito: garantizar una educación inclusiva, equitativa y de calidad y oportunidades de aprendizaje permanente para todos (ONU, 2017a). Es claro que todavía no se han alcanzado las metas para casi ninguno de los indicadores del ODS 4 (ONU, 2017b), lo que implica que aún falta producir datos o no se ha definido un estándar internacional para medir los diversos constructos de la educación de calidad. Parte de los desafíos por delante incluye la implementación de estructuras de gobernanza en el sistema educativo (Soares et al., 2023). Como consecuencia surge la necesidad de diseñar estrategias de gobernabilidad y gobernanza educativa territorial.
En Centroamérica, se ha encontrado que la sociedad presenta dificultades en la integración de los procesos para usar de forma racional de los recursos que impactan en las personas y en las sociedades; así mismo presentan dificultades en la eficiencia del manejo de los recursos económicos, sociales, tecnológicos y de servicios, además de considerar una cultura emprendedora que posibiliten la institucionalización del conocimiento (Carro et al., 2017).
Por otro lado, en Latinoamérica, la política pública de recursos educativos establece un ámbito de acción gubernamental que se enfoca en promover la inclusión y la equidad en el sistema educativo, al mismo tiempo que contribuye al pleno ejercicio del derecho a la educación. Esto se logra mediante la implementación de estándares que aseguran la calidad y pertinencia de los recursos educativos, así como a través de un proceso de gestión que coordina y enlaza los diferentes niveles territoriales del sistema educativo, con el fin de garantizar que los recursos educativos estén disponibles, sean accesibles y se brinden de manera oportuna en las instituciones educativas de todo el territorio colombiano (GOV.CO, 2023). En ese sentido, la gobernanza se define como una estrategia de aproximación que involucra a múltiples actores sociales e instituciones, tanto gubernamentales como no gubernamentales, en la creación de modelos autóctonos que permiten comprender y abordar las necesidades locales desde una perspectiva basada en el consenso y el acuerdo (Vegas, 2015).
En el sistema educativo peruano no puede ser ajeno a las transformaciones que se enfrentan todos los días para lograr estándares de calidad, además de garantizar la precisión en los procedimientos, lograr ser eficaces y cuidadosos en el uso de recursos, es esencial debido a la actual crisis ambiental a nivel mundial y a la desigualdad social. En este contexto, se requieren líderes hábiles en la dirección del cambio y en la implementación del progreso. Estos líderes deben ser gerentes capacitados para abordar la crisis, sacando partido de las circunstancias favorables y planteando soluciones que fomenten el bienestar económico en conjunto con la equidad social, la sostenibilidad y la perdurabilidad; considerando los resultados de las insuficiencias de ejecución del Estado en la vida de los individuos y administración del sistema educativo de la nación, se requiere críticamente de un enfoque integrador, de modernización en la administración pública, para garantizar que los elementos que componen los tres grados de gobierno (Bao y Delgado, 2020). Los órganos intermedios locales de educación deben mejorar tanto su eficacia como su calidad; es decir, en términos de gobernanza, se requiere que establezcan un nuevo acuerdo social, coordinando con los actores locales y la problemática es más álgida en los niveles de conocimiento que tienen los servidores públicos de las Unidades de Gestiones Educativas Locales sobre sus funciones, y se propone una aproximación para que puedan adoptar un enfoque de gobernanza con el objetivo de mejorar su eficacia y calidad (Ríos, 2020).
En las teorías relacionadas a la gobernabilidad, se definen en su esencia, como la capacidad inicial de los sistemas políticos para abordar y satisfacer las demandas sociales, las cuales son cada vez más variadas y complejas, estableciendo que este sistema político tiene la responsabilidad de establecer un conjunto de reglas que permitan resolver los conflictos sociales y establecer los principios fundamentales que guíen el desarrollo humano (Brower, 2016).
El enfoque teórico de la gobernabilidad es la teoría del desarrollo humano que ha sido abordado desde las perspectivas económicas, políticas y sociales. Considera la gobernabilidad con los aspectos de gestión y administración; el autogobierno con los aspectos de autogestión y autoadministración y Gobernanza con los aspectos de cogestión y coadministración (García, 2019). Las prácticas de gobernabilidad en las instituciones de educación básica y media se refieren a las prácticas educativas que ocurren a diario. Se han identificado importantes esfuerzos en la formación de los estudiantes a través de relaciones adecuadas entre los actores de las instituciones educativas. Sin embargo, se han encontrado deficiencias en la conexión entre la institución educativa y el estado en términos de vinculación y coordinación (Yépez, 2020).
Las teorías vinculadas a la gobernanza de los sistemas públicos, esta se refiere a la manera en que se ejerce el poder en la administración de los recursos económicos y sociales de una institución en crecimiento. Además, implica la habilidad para diseñar, formular e implementar políticas públicas y aplicarlas en el contexto de la educación, apoyándose en un marco conceptual y operativo, teniendo en cuenta un esquema establecido (López et al., 2017). Del mismo modo, la gobernanza territorial es un proceso de coordinación entre diferentes tipos de actores (ya sean productivos, asociativos o individuales, o autoridades públicas y locales), con recursos asimétricos, reunidos en torno a temas territorializados y que contribuyen a la elaboración de proyectos conjuntos para el desarrollo de territorios con la ayuda de herramientas y estructuras apropiadas (Torre y Traversac, 2011). La gobernanza está directamente conectada con la transferencia de políticas e introduce específicamente categorías derivadas de la ciencia del comportamiento y verificar que se debe prestar atención a la categoría esencial del factor humano o social (Barabasch, 2010).
Más allá de las numerosas leyes, reglamentos, políticas públicas o instrumentos financieros, la gobernanza territorial también se basa en instrumentos de planificación, que determinan la ocupación del espacio, como los planes locales, las consultas permiten construir objetos comunes que pueden facilitar la toma de decisiones conjunta, presente o futura (Stead, 2014). La creación de las condiciones para la cooperación, en torno al diseño colectivo de un proyecto o la planificación de un uso de un recurso o de un área, contribuye al desarrollo de proyectos compartidos, sobre la base de relaciones de coordinación más o menos equilibradas y jerárquicas.
Con base a lo expresado, la formulación de la pregunta de investigación es ¿Cuáles son las estrategias de una adecuada gobernanza educativa territorial? Las interrogantes que guían los procesos de revisión son: ¿Cuáles son los factores determinantes de las estrategias relacionadas a una adecuada gobernanza educativa? ¿Cuáles son las estrategias relacionadas a una adecuada gobernanza educativa digital? Por lo que el estudio describe las estrategias relacionadas a una adecuada gobernanza educativa territorial a través de una revisión sistemática.
METODOLOGÍA
Se realizó una revisión sistemática de artículos y documentos relacionados con la gobernanza educativa territorial. La búsqueda se llevó a cabo en las bases de datos Scopus, Web of Science y Scielo, utilizando palabras clave como gobernanza educativa territorial, gobernabilidad territorial, gobernanza territorial, gobernanza educativa digital y prácticas de gobernabilidad. La revisión siguió la metodología PRISMA, compuesta por 27 elementos distribuidos en siete dominios, y su proceso se presenta mediante un diagrama de flujo basado en la declaración QUORUM.
La búsqueda de información empleó operadores booleanos, utilizando las combinaciones (gobernanza educativa territorial AND gobernabilidad territorial) OR WITH. Los criterios de inclusión consideraron artículos de acceso abierto, publicados entre 2017 y 2023, en inglés y español. Se excluyeron resúmenes, estudios experimentales y aquellos no relacionados con la temática.
El análisis incluyó 15 artículos: 7 de Scopus, 3 de Taylor y Francis, 2 de Springer, 1 de Scielo, 1 de Sage Journals y 1 de ResearchGate. La distribución de los documentos analizados se presenta en el Figura 1.
DESARROLLO Y DISCUSIÓN
La Tabla 1 presenta un listado de estudios relevantes sobre gobernanza educativa territorial, abarcando distintos enfoques y perspectivas. Se incluyen investigaciones sobre gobernanza territorial en educación, descentralización, digitalización, desarrollo sostenible y gestión de datos en los sistemas educativos. Los estudios seleccionados analizan factores determinantes para una gobernanza efectiva, como la participación de actores locales, la transferencia de recursos, la implementación de políticas digitales y el alineamiento estratégico de la tecnología. Asimismo, se exploran los desafíos y oportunidades que surgen en la gestión educativa bajo enfoques territoriales y multinivel. Esta recopilación permite comprender la evolución del concepto y sus implicaciones en la educación.
Estrategias de una adecuada gobernanza educativa territorial
La implementación de estrategias de gobernanza educativa territorial se basa en la interacción entre distintos actores y la optimización de recursos en el ámbito local, regional y nacional. Este proceso implica mecanismos que fomentan la colaboración y el compromiso, promoviendo la innovación territorial a través de enfoques de lealtad, cooperación y reubicación. Dichas estrategias buscan mejorar la eficiencia, equidad y sostenibilidad en la gestión educativa dentro de un territorio determinado (Torre, 2021). En este contexto, la educación y la escolarización han sido reconfiguradas por actores y fuerzas que trascienden el control de los Estados nacionales, lo que ha generado nuevas dinámicas en la gestión educativa (Carney y Klerides, 2020).
Entre los factores clave para una gobernanza educativa territorial efectiva se identifican los siguientes:
Garantizar la provisión y participación en la educación pública formal mediante un modelo de escolarización que fortalezca la descentralización y el acceso equitativo.
Aplicar políticas de descentralización, transfiriendo recursos y responsabilidades al nivel comunitario para fomentar una mayor autonomía en la gestión educativa (Cadenillas et al., 2022).
Fomentar la colaboración entre actores educativos, promoviendo estrategias regionales que permitan adaptar la gobernanza educativa a las necesidades y particularidades de cada territorio.
Implementar estrategias de descentralización con enfoque regional, con el fin de reducir brechas educativas y mejorar la calidad de la educación en cada distrito.
Definir responsabilidades y tareas en los distintos niveles de gobierno, asegurando claridad en los roles de los especialistas en gestión educativa y promoviendo una administración descentralizada eficiente (Flores et al., 2021).
Asimismo, la gobernanza educativa ofrece oportunidades para reflexionar sobre la formulación de estrategias y considerar múltiples perspectivas antes de que surjan problemas (Martínez-Córdova et al., 2021). Desde la planificación territorial, es fundamental desarrollar estrategias que equilibren los intereses locales con enfoques racionales y especializados, garantizando la inclusión de todas las partes interesadas en la toma de decisiones (Dalla, 2017).
Desde el punto de vista gubernamental, la eficacia de la gestión educativa local requiere la consolidación de acuerdos sociales con actores comunitarios y una mejora en la formación de los servidores públicos. Esto permitirá una transición más eficiente hacia modelos de gobernanza que optimicen la gestión educativa territorial (Ríos, 2020). En este sentido, es esencial que los líderes educativos reciban formación en desarrollo sostenible y responsabilidad social para fortalecer la gobernanza educativa en sus territorios (Cadenillas et al., 2023).
Estrategias relacionadas a una adecuada gobernanza educativa digital
El alineamiento estratégico de las tecnologías de la información en el ámbito educativo es un factor clave en la toma de decisiones de los directivos, quienes determinan la aplicación y distribución de los recursos tecnológicos (Nascimento et al., 2019). En este sentido, la gobernanza educativa digital se fortalece mediante el uso de tecnologías, la sistematización de datos y la formulación de políticas digitales efectivas que optimicen la gestión educativa de manera progresiva (Flyverborn et al., 2019). La incorporación de tecnología y datos en los procesos gubernamentales es fundamental, ya que no se concibe una función de gobernanza eficiente sin un uso amplio de la información digitalizada (Gil-García et al., 2017).
Los mecanismos de gobernanza digital, tanto a pequeña como a gran escala, han generado impactos significativos en la educación a nivel global. La implementación de políticas digitales ha permitido la consolidación de ecosistemas tecnológicos y modelos de gobernanza multinivel basados en infraestructuras digitales (Valenzuela et al., 2021). En este contexto, el enfoque neoliberal ha influido en la transformación de políticas públicas mediante el uso de instrumentos de evaluación digitalizados, fortaleciendo así la función proactiva del Estado en la gestión educativa (Giannone y Santaniello, 2018).
La gobernanza digital en la educación pública ha adquirido mayor relevancia al integrar modelos de toma de decisiones basados en algoritmos y datos predictivos. Este proceso ha propiciado un cambio de un sistema centralizado y burocrático hacia una gobernanza en red de múltiples niveles, donde las estrategias y mecanismos de gestión educativa se han redefinido para adaptarse a nuevas dinámicas tecnológicas (Soares et al., 2023).
Sin embargo, la gobernanza digital basada en datos enfrenta desafíos significativos, como restricciones en la circulación de información debido a agendas políticas contradictorias. En algunos países, especialmente en Asia, la disponibilidad de datos educativos sigue siendo limitada, lo que dificulta la evaluación integral de los sistemas educativos. En contraste, en países con mayor acceso a datos, la falta de regulación puede generar efectos no alineados con los objetivos nacionales. Para abordar estas problemáticas, es esencial desarrollar estrategias que equilibren el acceso a la información con la privacidad y la seguridad de los datos, permitiendo así una visión más precisa de los logros educativos a nivel de estudiante, docente y escuela, e involucrando a diversos actores en la gobernanza educativa digital (Piattoeva et al., 2018).
CONCLUSIÓN
El análisis permitió describir las estrategias clave asociadas a una gobernanza educativa territorial efectiva. Entre ellas, se identificó la importancia de garantizar la provisión y participación en la educación pública, implementar políticas de descentralización, transferir recursos y responsabilidades educativas al nivel comunitario, y fomentar la colaboración entre los actores comprometidos con la gestión educativa. Asimismo, se destacó la necesidad de definir con precisión las funciones en los distintos niveles de gobierno para fortalecer la gestión descentralizada y mejorar la eficacia de los órganos intermedios locales.
Además, se evidenció el papel de las tecnologías de la información y los sistemas de datos en la optimización de la gobernanza educativa. La creación de políticas digitales efectivas permite fortalecer la toma de decisiones y facilitar una gestión más ágil y equitativa. En este contexto, la digitalización emerge como una estrategia clave para mejorar la planificación, reducir brechas educativas y avanzar hacia un modelo de gobernanza basado en el análisis de datos, asegurando así una educación más inclusiva y contextualizada.
CONFLICTOS DE INTERESES. Los autores declaran que no existe conflicto de intereses para la publicación del presente artículo científico
















