INTRODUCCIÓN
El Sistema de Comunicación por Intercambio de Imágenes (PECS, por sus siglas en inglés) ha sido ampliamente investigado como una herramienta para el desarrollo de habilidades comunicativas en niños con discapacidad o multidiscapacidad. El PECS es reconocido mundialmente como una estrategia eficaz para iniciar la comunicación en personas que presentan dificultades en este proceso. Desarrollado inicialmente para niños con autismo, PECS utiliza imágenes y tarjetas para facilitar la comunicación espontánea, permitiendo a los niños seleccionar, ordenar y entregar imágenes a un interlocutor con el fin de expresar necesidades o deseos (Charlop et al., 2008). Este sistema se basa en un enfoque conductual, siguiendo los principios de Skinner, y utiliza intercambios de imágenes para reforzar la comunicación verbal y no verbal entre el niño y su entorno (Peirats y Vidal, 2016).
La implementación del PECS debe ajustarse a las fases del sistema y adaptarse a las necesidades particulares de cada niño, dependiendo de su tipo de discapacidad. Un estudio realizado en niños con autismo sobre la selección de palabras para el PECS concluyó que la identificación de categorías de vocabulario más utilizadas en los hogares facilita la adaptación del sistema, sin interferir en la preparación del material de trabajo (Ferreira et al., 2017).
En cuanto a los beneficios del PECS, se ha observado que este sistema también resulta eficaz en niños con parálisis cerebral. Un estudio reveló que la implementación del PECS mejoró las habilidades comunicativas del niño, destacando la relevancia de este sistema alternativo de comunicación para el proceso de enseñanza-aprendizaje (Evaristo y Almeida, 2016).
El PECS ha demostrado ser efectivo no solo en el desarrollo de habilidades comunicativas, sino también en la reducción de conductas problemáticas, como la agresividad. En un estudio se observó que los intercambios pictóricos espontáneos incrementaron y las conductas agresivas disminuyeron, hasta ser eliminadas, lo que sugiere que el PECS puede funcionar como una herramienta para modificar comportamientos disruptivos (Hu y Lee, 2019).
El sistema ha sido implementado en diversos entornos, como en la educación especial, donde se ha demostrado que incluso los niños con habilidades cognitivas básicas pueden beneficiarse del PECS para desarrollar una comunicación más espontánea y expresiva (Chua y Poon, 2018). La adaptación del PECS a las necesidades de cada niño, incluidas aquellas con discapacidad visual, ha mostrado resultados positivos, mejorando la capacidad de comunicación de los niños con discapacidades visuales y ayudando a reemplazar sistemas como el Braille en algunos casos (Charlop et al., 2008).
En este contexto, conocer la importancia del PECS para el desarrollo de habilidades comunicativas en niños con necesidades educativas especiales resulta fundamental. Este sistema motiva a los niños a participar activamente en las interacciones comunicativas, favoreciendo tanto la adquisición de habilidades verbales como gestuales (Jurgens et al., 2019).
Dada la versatilidad y efectividad del PECS en el apoyo a niños con diversas discapacidades, esta investigación se enfoca en analizar diversos estudios científicos y que abordan el impacto y la efectividad del PECS, con la finalidad de determinar los beneficios de este sistema en el desarrollo de las habilidades comunicativas en niños con discapacidad y multidiscapacidad.
METODOLOGÍA
Para alcanzar el objetivo planteado, se desarrolló una revisión sistemática longitudinal bajo la modalidad de síntesis narrativa, enfocada en el sistema de comunicación por intercambio de imágenes (PECS) y su impacto en el desarrollo de habilidades comunicativas en niños con multidiscapacidad. La revisión se llevó a cabo siguiendo los lineamientos establecidos en la declaración PRISMA (Preferred Reporting Items for Systematic Reviews and Meta-Analyses), como una actualización de QUOROM publicada en 2009. PRISMA ofrece una lista estructurada de 27 ítems que guían el proceso de revisión y propone un diagrama de flujo para visualizar de manera clara el procedimiento de la misma (Urrutia y Bonfill, 2013). El protocolo de este artículo no fue previamente publicado en ningún repositorio.
Selección de fuentes y estrategia de búsqueda
La información utilizada en este estudio fue obtenida mediante búsquedas electrónicas en diversas bases de datos académicas, tales como SCOPUS, SCIELO, Google Académico, DIALNET, Web of Science y ProQuest. Se diseñó una estrategia de búsqueda estructurada en español e inglés para garantizar la recuperación de artículos relevantes. La ecuación de búsqueda se construyó utilizando operadores booleanos (AND, OR) y términos clave relacionados con el PECS y la multidiscapacidad:
Ecuación de búsqueda en español
("Sistema de comunicación por intercambio de imágenes" OR "desarrollo del lenguaje" OR "PECS" OR "multidiscapacidad") AND ("habilidades comunicativas" OR "desarrollo del lenguaje" OR "intervención educativa").
Ecuación de búsqueda en inglés
("Picture Exchange Communication System" OR "PECS") AND ("language development" OR "communication skills" OR "educational intervention") AND ("multi-disability" OR "children with disabilities").
Dado que el objetivo de esta revisión no es abordar la creación o desarrollo del PECS, sino explorar los resultados de su implementación en el desarrollo de habilidades comunicativas en niños con multidiscapacidad, la búsqueda se centró en artículos publicados en los últimos cinco años como se evidencia en la Figura 1.
Los artículos seleccionados para la revisión se ajustaron a los siguientes criterios de inclusión: Artículos publicados entre 2000 y 2023, con un rango de cinco años; artículos publicados en revistas científicas indexadas que hayan pasado por un proceso de revisión por pares; artículos de acceso libre o restringido; artículos en los idiomas español, inglés o portugués; artículos cuyo tema principal fuera la presentación teórica del PECS y su relación con el desarrollo de habilidades comunicativas en niños con multidiscapacidad.
Se excluyeron los siguientes tipos de artículos aquellos relacionados con áreas fuera de la educación, como medicina e ingeniería; estudio de casos que involucraran a adultos o personas con discapacidades distintas a la multidiscapacidad infantil.
Análisis de los datos
Se identificaron conceptos y constructos recurrentes en las definiciones de los temas y subtemas desarrollados. Estos elementos fueron agrupados en categorías temáticas, lo que permitió calcular las frecuencias relativas de inclusión de cada concepto. Este análisis facilitó una mejor redacción y análisis de los resultados y contribuyó a la construcción de una definición adecuada del PECS y su aplicación en niños con multidiscapacidad.
Consideraciones éticas
Dado que este estudio es una revisión sistemática de artículos científicos publicados, no representa un riesgo ético para los seres humanos. Además, los resultados de esta investigación son de gran utilidad para la intervención en el desarrollo de las habilidades comunicativas de los niños con multidiscapacidad mediante el uso del PECS.
DESARROLLO Y DISCUSIÓN
En la Tabla 1 se presenta el proceso de sistematización donde se incluyeron los siguientes aspectos: autores, año de publicación, país de estudio, características principales del estudio, definiciones del PECS, estrategias utilizadas, instrumentos, resultados y conclusiones sobre el impacto del PECS en el desarrollo de habilidades comunicativas en niños con multidiscapacidad.
Los estudios analizados en la Tabla 1 reflejan una diversidad de enfoques sobre la aplicación del Sistema de Comunicación por Intercambio de Imágenes (PECS) en niños con diversas condiciones, destacando su efectividad en la comunicación, su implementación en diferentes contextos y sus adaptaciones tecnológicas y metodológicas.
Conceptualización y fundamentos teóricos del PECS
El PECS es definido como un sistema basado en principios conductuales, particularmente en la teoría de B.F. Skinner, que facilita la comunicación en niños con dificultades en el desarrollo del lenguaje. Su implementación se ha asociado con mejoras significativas en la autonomía comunicativa, permitiendo a los niños establecer interacciones funcionales con su entorno. Estudios como los de Peirats y Vidal (2016) han estructurado sus fases de aplicación, enfatizando la importancia de una enseñanza progresiva.
Estrategias de implementación y capacitación
La efectividad del PECS está estrechamente vinculada con la formación de docentes y cuidadores. Diversos estudios evidencian que la capacitación en el uso de PECS no solo favorece la aplicación del método, sino que también mejora la interacción entre los niños y sus familias. Alsayedhassan et al., (2020) y Devender y Griffin (2020) destacan la relevancia de la preparación de los padres para optimizar los resultados del sistema, mientras que De Jesus et al., (2017) resalta la necesidad de formación específica para maestros.
Impacto en la comunicación y comportamiento
El uso del PECS ha demostrado ser un medio efectivo para la reducción de comportamientos no adaptativos y agresivos en niños con TEA y otras discapacidades. Investigaciones como las de Hu y Lee (2019) han documentado la disminución de conductas disruptivas tras la implementación del sistema. Además, Silva et al., (2021) y Chua y Poon (2018) han identificado avances en la evolución lingüística y en la capacidad de estructurar mensajes mediante símbolos gráficos.
Adaptaciones tecnológicas y accesibilidad
El PECS ha sido adaptado a diferentes necesidades y contextos, incluyendo su aplicación en niños con discapacidad visual, como lo demuestran los estudios de Nunes y Walter (2013) y Charlop et al., (2008). En el ámbito tecnológico, investigaciones como las de Ariwijaya (2020) y Ripalda et al., (2016) han explorado la integración del PECS en dispositivos digitales, facilitando su accesibilidad mediante interfaces interactivas como el iPad y sistemas basados en la Natural User Interface (NUI).
Rol del PECS en la inclusión educativa y social
El PECS ha sido reconocido como una herramienta clave para la inclusión de niños con discapacidad en entornos educativos y comunitarios. Investigaciones como las de Garzón Sánchez et al., (2020) destacan su papel en la eliminación de barreras sociales, mientras que estudios como los de Evaristo y Almeida (2016) enfatizan la importancia del trabajo colaborativo entre familia, escuela y docentes para potenciar sus efectos en la integración escolar.
Los estudios sistematizados evidencian que el PECS es una herramienta efectiva para mejorar la comunicación en niños con multidiscapacidad, siendo fundamental la capacitación de padres y docentes para su correcta implementación. La reducción de conductas disruptivas, la mejora en la estructuración del lenguaje y su impacto en la inclusión social son algunos de los principales beneficios documentados. Además, las adaptaciones tecnológicas han ampliado su alcance, permitiendo su uso en niños con diversas condiciones y facilitando la interacción con entornos digitales.
Discusión
El análisis documental sobre la implementación del Picture Exchange Communication System (PECS) revela su importancia como una herramienta clave para la comunicación alternativa y aumentativa en niños con discapacidad. A pesar de que el sistema fue inicialmente diseñado para personas con Trastorno del Espectro Autista (TEA), los estudios revisados evidencian su aplicabilidad en una amplia variedad de condiciones, incluidas la parálisis cerebral, el trastorno del lenguaje, la discapacidad intelectual e incluso la discapacidad visual (Charlop et al., 2008; Nunes y Walter, 2013). Esta versatilidad posiciona al PECS como un recurso valioso dentro de los enfoques inclusivos, aunque su efectividad está condicionada por factores contextuales como el nivel de compromiso de la familia y la capacitación de los docentes (Alsayedhassan et al., 2020; Devender y Griffin, 2020).
Un aspecto central en la efectividad del PECS es su estructuración en fases, que permite la progresión gradual en la adquisición de habilidades comunicativas. Sin embargo, la eliminación temprana de indicaciones verbales podría representar una dificultad para algunos niños que requieren un andamiaje más prolongado en el proceso de aprendizaje (Chua y Poon, 2018). Si bien este modelo facilita la autonomía en la comunicación, es fundamental considerar que la efectividad del PECS no radica únicamente en su aplicación técnica, sino en la interacción social que promueve. En este sentido, los hallazgos sugieren que el PECS no solo mejora la capacidad de solicitar objetos o expresar necesidades, sino que también potencia la interacción con pares y adultos, favoreciendo la inclusión en entornos escolares y familiares (Garzón Sánchez et al., 2020; Walter, 2018).
La literatura revisada también destaca que el éxito del PECS depende en gran medida de la motivación del estudiante y del contexto en el que se implemente. Se ha observado que cuando los docentes y cuidadores son capacitados en su uso, los resultados son significativamente más positivos, dado que el niño puede generalizar el uso de los símbolos en diferentes entornos (Evaristo y Almeida, 2016). No obstante, estudios como el de Peirats Chacón et al., (2019) evidencian que la falta de colaboración familiar puede limitar el impacto del PECS, sugiriendo que su implementación debe ir acompañada de estrategias para involucrar activamente a los padres o cuidadores en el proceso.
En el caso de niños con discapacidad intelectual y trastorno del lenguaje, el PECS ha demostrado ser un facilitador del desarrollo de la comunicación no verbal, permitiendo la construcción de un repertorio básico de vocabulario y la mejora en la imitación de gestos y sonidos (Buratto et al., 2012; Silva et al., 2021). Sin embargo, su efectividad en casos de alteraciones cognitivas severas aún requiere mayor investigación, dado que algunos estudios sugieren que el nivel de progresión puede ser más lento y menos generalizable en comparación con niños con TEA (Jurgens et al., 2019).
Otro punto relevante es la integración del PECS con la tecnología. La incorporación de dispositivos electrónicos, como tabletas y aplicaciones con interfaces interactivas, ha demostrado mejorar la accesibilidad y motivación de los niños para el uso del sistema (Ripalda et al., 2016; Ariwijaya, 2020). Estos avances tecnológicos no solo modernizan el PECS, sino que también amplían su alcance a contextos donde el uso de tarjetas físicas puede resultar poco práctico. No obstante, es importante analizar en qué medida la tecnología puede complementar el aprendizaje sin desplazar el proceso estructurado de comunicación basado en intercambios físicos, especialmente en niños con dificultades motoras o sensoriales.
En términos de inclusión educativa, el PECS ha mostrado ser un puente fundamental para la participación activa de los niños en el aula. Estudios como el de Walter (2018) refieren que su adaptación dentro del currículo funcional natural favorece la integración de estudiantes con autismo, permitiendo que desarrollen habilidades de interacción social dentro del contexto escolar. Sin embargo, aún persisten desafíos en la formación docente y en la adaptación de los recursos pedagógicos para garantizar que todos los niños puedan beneficiarse de este sistema de manera equitativa.
Es por ello que, el PECS se consolida como un recurso eficaz para el desarrollo de habilidades comunicativas en niños con diversas discapacidades, destacándose por su flexibilidad y adaptabilidad. No obstante, su éxito depende de múltiples factores, incluyendo la capacitación de docentes y familias, la motivación del niño y la adecuación del sistema a cada necesidad particular. La integración con herramientas tecnológicas abre nuevas posibilidades para potenciar su impacto, aunque es necesario un análisis más profundo sobre su implementación en diferentes contextos educativos y terapéuticos.
CONCLUSIÓN
El Sistema de Comunicación por Intercambio de Imágenes (PECS), desarrollado por Frost y Bondy (1985), ha sido ampliamente utilizado en niños con autismo y habla limitada, con el propósito de fomentar una comunicación espontánea y efectiva. Su implementación se desarrolla en seis fases, eliminando inicialmente las indicaciones verbales para facilitar el aprendizaje progresivo de habilidades comunicativas.
El proceso de aplicación del PECS inicia con la identificación de objetos, juguetes, alimentos o actividades de interés para el niño, lo que permite una mayor efectividad en su uso. Su empleo no solo fortalece la capacidad de asociación entre sonidos y significados, sino que también contribuye a la interpretación y comprensión del lenguaje.
Diversos estudios han demostrado que el PECS no se limita a niños con trastorno del espectro autista, sino que también ha sido efectivo en personas con parálisis cerebral, discapacidad intelectual, síndrome de West, trastornos de conducta, discapacidad visual y dificultades en el desarrollo del lenguaje. Asimismo, su implementación ha mostrado beneficios adicionales, como la reducción de comportamientos agresivos.
Desde una perspectiva teórica, práctica y metodológica, el PECS ha sido ampliamente validado en la literatura científica, destacando su efectividad en la mejora de habilidades comunicativas. Además, su integración con herramientas tecnológicas, como interfaces NUI (Natural User Interface) y dispositivos como el iPad, ha permitido adaptaciones innovadoras que amplían sus posibilidades de aplicación.
CONFLICTO DE INTERESES. Los autores declaran que no existe conflicto de intereses para la publicación del presente artículo científico.
















