INTRODUCCIÓN
Gran parte de lo que sucede en la dinámica entre docentes y estudiantes se origina con el uso de los recursos lingüísticos orales, por consiguiente, desarrollar la capacidad de los estudiantes para comunicarse, oral o verbalmente es de suma importancia dentro de los objetivos a lograr con la enseñanza de la lengua como medio de expresión de sentimientos e ideas, es decir, con la comunicación. Además, el estudiante debe tener en cuenta que en todas las áreas del saber es imperativo la comprensión lectora, ya que a cada disciplina o asignatura se accede a través del manejo óptimo de la lengua (Roldán, 2003). Frente a esto, se requiere que los docentes desarrollen competencias pedagógicas, las cuales estén orientadas a mejorar la comprensión de textos, a fin que el escolar pueda comunicarse con un vocabulario claro y acorde con las exigencias del nivel académico en el que se encuentre (Ochoa, 2022).
En este sentido, la competencia comunicativa permite que los escolares utilicen la primera lengua aprendida en diferentes contextos culturales, siendo necesario que se establezcan y desarrollen una serie de estrategias y metodologías, las cuales les permita fortalecer dicha competencia. No obstante, la realidad en varios países de Latinoamérica es otra, los estudiantes presentan un nivel bajo en lo referente a las competencias comunicativas, por lo que es necesario la implementación de lineamientos orientados a fortalecer cada una de las competencias referidas a la expresión oral (García et al. 2020).
En efecto, según Sánchez y Brito (2015) una de las dificultades para el desarrollo de metodologías pedagógicas a nivel de educación superior radica en que no todos los estudiantes que ingresan a la universidad, expresan un grado de comprensión oral óptimo, siendo más evidente cuando estos avanzan a niveles superiores donde se les exige la producción de textos desde la inferencia, además de expresarse con un metalenguaje que evidencie el grado de conocimiento que poseen. Por lo anterior, el nivel de logro de la competencia comunicación oral en lengua materna se refiere a la habilidad de los estudiantes para comunicarse de manera adecuada. Esto incluye la capacidad de hablar y escuchar de manera efectiva, usar el lenguaje correcta y coherentemente, así como, comprender y producir textos orales y escritos.
Asimismo, es importante señalar que la adquisición de niveles óptimos de competencia en comunicación oral permite el logro de los objetivos propuestos de aprendizaje, lo que deriva en una preparación relevante para el mundo laboral y social, predisponiendo a los alumnos al éxito académico y al mejoramiento de sus aptitudes para el aprendizaje en etapas posteriores. Con referencia a lo anterior, Vygotsky (1999) sostiene que la comunicación oral es una herramienta fundamental para el desarrollo cognitivo y el aprendizaje. Según este teórico, el lenguaje es el medio a través del cual los niños adquieren conocimientos y construyen su pensamiento, siendo el aprendizaje un proceso social y la comunicación oral una parte fundamental de este proceso, permitiendo a los niños interactuar y aprender unos de otros. Por lo tanto, es importante que los estudiantes tengan la oportunidad de practicar y desarrollar sus habilidades de comunicación oral en su lengua materna de manera temprana (García, 2018).
Del mismo modo, estudios recientes respecto a la oralidad concuerdan en afirmar que en el ámbito educativo todavía existe una concepción errada que considera al lenguaje oral como algo connatural del educando, y en efecto no susceptible a desarrollarse y mejorar en el aula de clases, sin requerir de intervenciones didácticas planificadas por parte de los docentes, a diferencia de las otras destrezas lingüísticas. Por ello, la problemática recae en que se considera que las competencias comunicativas no requieren de metodologías, lo cual conlleva a que los escolares presenten problemas para expresarse, comunicarse y hablar, incluso, en más de un solo idioma (Fallarino et al., 2019).
Igualmente, un estudio desarrollado en México reveló que existe un déficit en lo referente a la expresión oral de los escolares menores de 12 años, lo cual fue sustentado por la última evaluación desarrollada en el 2016, donde se evidenció que solamente llegan a alcanzar el nivel básico de expresión oral. Además, sólo el 50% puede comprender y expresar un texto sencillo, evidenciando el déficit en el lenguaje, comunicación y comprensión. Asimismo, según la Secretaría de Educación Pública (SEP) en el 2018 reportó que, de los más de dos millones de escolares de primaria, el 51% reflejó un déficit en el área de comunicación y comprensión lectora (Gómez et al., 2021).
Perú no es ajeno a la problemática, a pesar de las metodologías y diversas acciones desarrolladas por los educadores en los ambientes académicos, no se han logrado cumplir con las metas establecidas por el Ministerio de Educación (MINEDU) en cuanto al logro de las competencias comunicativas de los escolares, que según las evaluaciones aplicadas demuestran que estos no logran alcanzar el nivel adecuado de expresión oral (Valles y Arriaga, 2022). Asimismo, se ha indicado a nivel ministerial que la competencia lectora en los escolares peruanos es baja, siendo una de las causas principales que las instituciones estatales y los docentes tiene dificultades al momento de trabajar con estrategias pedagógicas durante las horas estipuladas en el currículo nacional. De la misma forma, en los últimos años, son escasas las metodologías implementadas para ayudar a los alumnos a fortalecer su competencia en comunicación, lo cual es importante para el desenvolvimiento oral y para el mejoramiento del vocabulario (Zaldívar et al., 2021).
El perfil de EBR los estudiantes una vez que culminan sus estudios deberán comunicarse de forma asertiva con otras personas, sin embargo, la realidad en estos últimos años no resulta ser así, siendo uno de los problemas principales que en los centros educativos hacen uso inadecuado de los recursos, materiales y técnicas, además, hay debilidad por parte del docente para analizar y trabajar metodologías orales en relación con las necesidades y competencias comunicativas que los escolares requieren para fortalecer su expresión oral en lengua materna (Cruz, 2020).
Por todo lo expuesto, se plantean como preguntas de investigación ¿Cómo influye el desarrollo de competencias en la comunicación oral en el aprendizaje? Para dar respuesta a las interrogantes se trazó el objetivo analizar la influencia de la competencia comunicativa oral en la lengua materna en el aprendizaje. Frente a lo planteado, la importancia del estudio está implícita en la posibilidad de comprender de qué forma la capacidad de comunicación interviene en el desarrollo de las aptitudes del individuo para el perfeccionamiento integral de su oralidad, desde la posibilidad de comunicar una determinada idea hasta su significación en el desarrollo de aprendizajes.
METODOLOGÍA
Se realizó una revisión sistemática de investigaciones indexadas en bases de datos científicas que son reconocidas por poseer un rigor académico verificable en ciencias de la educación; las bases fueron: Scielo, Scopus, Web of science y Science Direct, aplicando el método PRISMA para la búsqueda, evaluación y selección de artículos de investigación para garantizar la confiabilidad y la objetividad en la presentación de los resultados. Adicionalmente, se utilizaron las variables “competencia comunicativa”, “competencia oral”, “capacidades de la competencia se comunica oralmente”; tanto en español como inglés. Además, se emplearon los boléanos AND Y OR, permitiendo conectar de manera lógica los conceptos y con ello ampliar las búsquedas (Figura 1 y Figura 2).
Seguidamente, para seleccionar los estudios se establecieron como criterios de inclusión los que hicieran referencia a las variables y objetivo planteado, publicados entre los años 2018 y 2023, en idioma inglés y español, estructurados con resumen, introducción, metodología, resultados y conclusiones y que provengan de base de datos de revistas indexadas. Además, en cuanto a los criterios de exclusión, se descartaron los duplicados, con características no correspondientes al método científico y que tuvieran poca relevancia del tema (Tabla 1).
DESARROLLO Y DISCUSIÓN
Para el proceso de sistematización se consideraron autores y año de publicación, título, base de datos (BD) y conclusiones; siguiendo los criterios para la selección de las fuentes se analizaron 20 publicaciones. En la Tabla 2 se identifican las investigaciones seleccionadas en el estudio.
Con respecto al nivel de logro de la competencia comunicación oral, Sharata et al., (2022) han señalado que la transición a la modalidad a distancia a causa de la pandemia de COVID-19 ha llevado a los profesores a adaptar métodos de enseñanza eficaces a la educación a distancia (Maldonado et al., 2022). La investigación permitió determinar que los debates estudiantiles tienen un potencial significativo para el desarrollo del pensamiento crítico, las habilidades comunicativas; así como, la capacidad comunicativa en su lengua materna. Así mismo, Del Moral et al., (2022), han expuesto que la capacidad de comunicación que un estudiante puede llegar a desarrollar en su lengua materna tiene que ver con la capacidad de interacción que el estudiante llegue a tener en referencia con su docente, contando con la necesidad no solo de valorar sus conocimientos individuales, sino que se espera organizar sus ideas para poder exponer ello hacia otros individuos (Corino y Onesti, 2019). Ante lo manifestado, Gulubba et al., (2019) han señalado que los estudios sobre las interacciones profesor-alumno en las aulas continúan siendo relevantes, identificando el objetivo pedagógico más frecuente el desarrollo de las destrezas orales, y que dichas interacciones se mantienen como un medio potencial para ayudar a los estudiantes a desarrollar su competencia comunicativa en lengua inglesa (Liu, 2021).
Así mismo, Fernandes (2020) ha expuesto que la literatura que ha valorado se centra en el efecto de las intervenciones pedagógicas con niños de 11 a 14 años, con el objetivo de mejorar la competencia comunicativa oral en su lengua materna (CCO). Ambos estudios pretendían mejorar los resultados en la expresión oral de los alumnos, pero también en las habilidades de lectura y escritura de los alumnos, a partir de la práctica de estrategias de metacognición y metacomunicación en el aula. Los estudios centrados en la ejercitación y evaluación de las OCC son residuales, siendo urgente la realización de investigaciones en este campo.
En ese mismo sentido, Jiménez y Manzanal (2018) señalan en cuanto a la capacidad de obtener información de textos orales, se puede indicar que las estrategias de aprendizaje y el control de la comprensión lectora en textos científicos manipulados de las once escalas valoradas, sólo tres: control emocional, recuperación y organización, resultaron significativas en el modelo explicativo construido por regresión logística, quedando fuera las estrategias metacognitivas (Cabrera et al., 2021). De igual forma, Bauer et al., (2022) han presentado pruebas de comprensión de textos literarios para estudiantes universitarios de inglés como segunda lengua. La poesía es especialmente adecuada para este propósito, ya que con frecuencia muestra características que ofrecen desafíos a la comprensión en un espacio limitado. Un ejemplo es el Soneto 43 de Shakespeare, en el que se basa el test: es adecuado para evaluar no sólo si se ha comprendido un texto, sino también la capacidad de los encuestados para reflexionar sobre sus propias habilidades de comprensión (Mikhaleva, 2019). El estudio señala que existe una relación directa entre la experiencia lectora general y la comprensión de textos evaluada: cuanto más leen los alumnos, mejor es su rendimiento.
En este sentido, la capacidad de usar los recursos no verbales y paraverbales de forma estratégica, García (2018), ha expuesto que la cohesión sustantiva en narraciones escritas en euskera, tras un análisis detallado de los procedimientos anafóricos utilizados y su relación con el nivel no verbal de las narraciones, se constata que aparecen y se consolidan procedimientos variados a partir de los 11 años. Además, las regularidades observadas en la cohesión nominal parecen ser indicativas de las características del propio género textual. Así mismo, en cuanto a la capacidad de interacción estratégica con distintos interlocutores, Gracia et al., (2020) han manifestado que el contexto de las estrategias de comunicación no solo toma como punto de partida a la consideración de adecuar la información de acuerdo con los interlocutores, sino que se amerita la valoración de una problemática de oralidad que debe ser compensada de acuerdo con la capacidad de interpretación del receptor de la información.
Además, Campollo y Cremades (2022) han manifestado que las lenguas maternas no solo toman como referencia el análisis de la capacidad de expresar una idea, sino que se requiere de contar con la prevalencia del conocimiento en términos de gramática y oralidad, con la finalidad de poder reconocer ante ello la mejora de la expresión oral y la comprensión de la importancia del receptor de la información. Mientras que, Scavnicky et al., (2018) han señalado que futuras investigaciones que demuestren el efecto causal de la competencia comunicativa oral sobre el rechazo de los compañeros pueden proporcionar a los profesores de educación infantil que intentan prevenir o reducir el rechazo de los compañeros un argumento de peso para centrarse en la promoción de la competencia comunicativa oral de los niños.
En comparación con los estudios considerados dentro del ámbito estudiado,Wang (2022), ha expuesto que la gente se está dando cuenta que la competencia lingüística es un aspecto vital de la competencia comunicativa a medida que han progresado el estudio y la enseñanza de idiomas (Abramova y Sjerekhova, 2020). La enseñanza de la gramática no sólo es importante, sino que también es el principal medio para lograr la competencia comunicativa en las clases de lenguas extranjeras. Además, Neira (2018), señaló que la flexibilidad del m-learning y su idoneidad para la educación literaria derivó en que los alumnos aprendieron a seleccionar y evaluar libros infantiles y adquirieron algunos conocimientos sobre literatura infantil. La tarea implicaba búsqueda de información, pensamiento crítico, análisis y síntesis, toma de decisiones, autonomía, desarrollo de la competencia comunicativa, creatividad y capacidad de trabajo en equipo, y contribuyó a familiarizar a los alumnos con el m-learning (Tareva y Tarev, 2018). Además, Van Der Wilt et al., (2022) han expuesto que los análisis multinivel revelaron que la intervención tuvo un efecto significativo en la competencia comunicativa oral de los niños. Asimismo, no se encontraron efectos significativos en el conocimiento receptivo del vocabulario, la teoría de la mente y la aceptación social de los niños. Los resultados de este estudio indican que la conversación dialógica en el aula es beneficiosa para la competencia comunicativa oral de los niños. (Yin, 2022).
En complemento con lo expuesto, Fernandes (2020) indica que la competencia de comunicación oral en su lengua materna llega a destacar en importancia por ofrecer la capacidad a un individuo de poder expresar una idea determinada con base en el potencial del individuo. Así mismo, Whyte et al., (2022) han expuesto que las creencias de los profesores influyen en la elección de los métodos, las representaciones del aprendizaje y la práctica en el aula, y son importantes para comprender la enseñanza.
En efecto, Hackemann et al., (2022) han señalado que los alumnos con un alto dominio de la lectura suelen obtener mejores resultados en las evaluaciones científicas, lo que indica la importancia de dicho dominio. Dado que el proceso de lectura es una compleja interacción entre las propiedades de un texto y un lector, las exigencias lingüísticas de un texto pueden afectar a su comprensión (Motkur et al., 2022). Se ha comprobado que determinadas características lingüísticas, como las estructuras sintácticas complejas y la baja frecuencia de palabras, generan una mayor carga cognitiva (Holdhus, 2019). Sin embargo, los estudios que indagan la influencia de las características lingüísticas en la dificultad de los ítems de los test y en la comprensión de textos científicos por parte de los estudiantes no han arrojado resultados concluyentes hasta la fecha. Así mismo, la contribución de estas habilidades a la fluidez lectora y a la comprensión lectora de textos se examinó mediante análisis de regresión lineal multiplicativa por pasos (Dewar et al., 2022). En lo que respecta al modelo de regresión que incluye la lectura de palabras, la lectura de pseudopalabras y la ortografía es el que mejor se ajusta a los datos, mientras que un modelo de regresión que incluye la comprensión auditiva, los conocimientos generales y el vocabulario es el que mejor se ajusta a los datos obtenidos para la comprensión lectora de textos. En general, estos resultados se discuten a la luz de la literatura actual sobre adultos con dislexia y tanto la fluidez en la lectura de textos como la comprensión lectora de textos (Nguyen et al., 2020).
De igual forma, Bozic (2020) expuso que la posibilidad de comunicarse oralmente no solo toma como punto de referencia al enfoque práctico que se requiere tener acerca de una idea a expresarse, sino que señalan que conocer las ideas de los alumnos es el punto de partida de una enseñanza orientada a la comprensión (Larrain et al., 2021). Además, las investigaciones muestran que los estudiantes de secundaria y de licenciatura mantienen una comprensión limitada, manteniendo ideas erróneas incluso después de la instrucción. Sin embargo, es crucial discutir, desde un punto de vista curricular y pedagógico, las mejores formas de estimular su comprensión.
De acuerdo con lo expuesto, Estrada y Otto (2019) hacen hincapié en las principales circunstancias en cuanto al momento de la intervención pedagógica en contextos de inglés como Lengua Extranjera (EFL) y Aprendizaje Integrado de Contenidos Lingüísticos relacionados con la lengua materna (AICLE) dentro del mismo entorno escolar (Zhu et al., 2019). Además, Leslie (2021) han demostrado como los alumnos utilizaron diversas estrategias para apoyar la producción de su compañero. Incluso señalan cómo la mayoría de los estudiantes trabajaron entre sí. Sin embargo, otras díadas mostraban menos reciprocidad y se comprometían poco con las contribuciones de los demás, y el análisis cuantitativo muestra que estos alumnos se proporcionaban el menor apoyo mutuo para el aprendizaje de idiomas, ya que era poco probable que pidieran ayuda a su compañero, una de las estrategias más comunes utilizadas por otras díadas (Van der Wilt et al., 2018).
En cuanto a la capacidad de reflexionar y evaluar la forma de contenido del texto, Sánchez et al., (2018) han indicado que la diversidad en las aulas es un hecho indiscutible y los profesores se enfrentan al reto de abordarla. Los resultados de la investigación demuestran que las tecnologías poseen el potencial necesario para apoyar distintos procesos de aprendizaje y que determinadas funcionalidades técnicas tienen efectos positivos en la adquisición de capacidades de lectura y escritura.
CONCLUSIONES
El nivel de logro de la competencia de comunicación oral en lengua materna se toma como punto de referencia la exposición de diferentes idiomas al que se ve expuesto un estudiante, en donde es necesario comprender que éste no solo cuenta con el potencial para poder desarrollar la capacidad de expresión, sino que toma como punto de partida la posibilidad de incidir en habilidades comunicativas que buscan ser desarrolladas con constancia.
Asimismo, es importante que el estudiante alcance la autonomía en el habla y en la espontaneidad para la realización de tareas narrativas sobre las cuales se puede hacer uso de las experiencias para poder expresar una idea, en donde la capacidad individual tiene que ver en gran sentido con los esfuerzos colectivos de los docentes para formar a un individuo. De igual forma, según las capacidades de los estudiantes estos deben manejar textos orales, sobre los cuales logren realizar inferencia e interpretación de la información recopilada, con el fin de construir ideas con alta coherencia y cohesionadas respecto al uso de recursos tanto verbales como paraverbales, permitiendo promover la interacción estratégica que se tiene con los diferentes interlocutores; así como, reflexión y evaluación del texto oral.


















