INTRODUCCIÓN
La dinámica educativa moderna se encuentra impulsada por las diversas tendencias en el campo de la enseñanza y el aprendizaje. Este último factor se sustenta hoy en día en todo aquello que los estudiantes llevan a cabo con una mayor independencia, en función a lo que administra el docente (Bernate y Vargas, 2020). De aquí se desprende el enfoque conocido como la "clase al revés" o "aula invertida", la cual representa una transición radical para alumnos y profesores, quienes inevitablemente se ven obligados a dejar el esquema tradicional o, en un contexto real, dejar la zona de confort para lograr cambios en la manera de aprender y enseñar (Alarcón y Alarcón, 2021).
En este orden de ideas, la influencia del aula invertida en el autoaprendizaje de estudiantes universitarios en el contexto de la educación virtual, ha sido un tema de investigación relevante en los últimos años (Hinojo et al., 2019). El enfoque del aula invertida es un modelo pedagógico que transforma el tiempo de instrucción en el aula, así como el tiempo utilizado en los estudios individuales dentro del hogar, empleando recursos en línea y tecnología para entregar el contenido del curso antes de las clases presenciales (Ruiz et al., 2017; Fernández et al., 2022).
Es importante señalar que los estudios previos han explorado los efectos del aula invertida en diferentes contextos educativos, como la educación primaria y secundaria. Estos hallazgos han aportado evidencia de que el aula invertida puede mejorar el compromiso de los estudiantes, así como la comprensión de los conceptos y su rendimiento académico (Araya et al., 2021). Sin embargo, en el entretejido de la educación virtual universitaria, es necesario investigar más a fondo los aportes específicos del aula invertida en el autoaprendizaje, pues en la dinámica actual, esta implica desafíos adicionales, como la falta de interacción presencial y la necesidad de motivación y disciplina personal para seguir el ritmo académico (Mota et al., 2020).
Dentro del recorrido holístico asociado con el aula invertida, tanto en el autoaprendizaje como en el ambiente virtual, se rescata la percepción de diversos grupos de estudiantes que se han acogido a esta experiencia. Estos mostraron una mejora en el nivel de aprendizaje y su efectividad, principalmente, los participantes de mayor edad. Desde esta perspectiva, este modelo no solo puede aumentar la motivación del alumno, sino que también genera mayores horizontes de corresponsabilidad y compromiso entre este y los profesores (Del Arco et al., 2019).
A medida que más instituciones educativas adoptan la educación virtual, los estudiantes universitarios se enfrentan a dificultades específicas para asumir un papel activo en su propio proceso de aprendizaje (Correa, 2020). La falta de interacción presencial con el docente y los compañeros puede limitar las oportunidades de discusión y colaboración, lo que dificulta el intercambio de ideas y la retroalimentación inmediata (Pérez y Tramallino, 2020; Sánchez et al., 2020).
Por otro lado, la gestión autónoma del tiempo puede resultar desafiante para los estudiantes, ya que deben organizar las actividades de manera independiente, lo que requiere disciplina y autodirección (García et al., 2022). En términos específicos, los alumnos en entornos virtuales pueden llegar a experimentar una disminución de la motivación por la falta de estructura escolar, aislamiento y distanciamiento físico, lo que posiblemente afecte su compromiso con el aprendizaje (Casasola, 2022; González et al., 2021).
En ese sentido, el aula invertida ha surgido como un enfoque pedagógico prometedor para abordar estos desafíos y promover el autoaprendizaje en estudiantes universitarios en entornos virtuales (Cedeño y Vigueras, 2020). Sin embargo, aún no se ha evidenciado de manera concluyente su influencia y efectividad en el desarrollo de habilidades de autoaprendizaje en este contexto. Es fundamental, por lo tanto, investigar y comprender de qué manera la implementación del aula invertida puede superar las limitaciones inherentes a la educación virtual y mejorar la capacidad de los estudiantes para adquirir conocimientos de manera autónoma, interactuar de manera significativa con sus compañeros y docentes, y mantener un alto nivel de motivación en su proceso de aprendizaje (García et al., 2022).
Abordar esta problemática permitirá a los educadores y diseñadores de programas formativos, identificar estrategias efectivas para implementar el aula invertida y maximizar su impacto en el autoaprendizaje de los estudiantes universitarios en entornos virtuales (Gonzales et al., 2023). Además, se podrán desarrollar pautas y recomendaciones prácticas para ayudar a los estudiantes a superar los desafíos específicos de la educación virtual y potenciar su compromiso y rendimiento académico.
La educación virtual ha experimentado un crecimiento significativo en las dos primeras décadas del siglo XXI, especialmente con el avance de la tecnología y la expansión de plataformas educativas en línea (Fajardo y Cervantes, 2020). Este contexto ha generado la necesidad de explorar enfoques pedagógicos efectivos que fomenten el aprendizaje autónomo y promuevan la participación activa de los estudiantes (Gómez et al., 2019). En el ambiente virtual para el aprendizaje, se afrontan desafíos particulares, como la falta de interacción presencial con el docente y los compañeros, la gestión autónoma del tiempo y la motivación para mantenerse comprometidos con el aprendizaje (Meléndez et al., 2021).
Por ello, es oportuno reivindicar que el autoaprendizaje es una habilidad crucial que debe ser cultivado especialmente en la educación superior, debido a que les permite a los estudiantes asumir la responsabilidad de su propia preparación formal y les proporciona las herramientas necesarias para continuar adquiriendo conocimientos a lo largo de su vida (Martínez et al., 2016). Por lo tanto, investigar la influencia del aula invertida en el desarrollo del autoaprendizaje en entornos virtuales puede tener implicaciones significativas en el diseño de estrategias de enseñanza y aprendizaje más efectivas (Lucena et al., 2019). El desarrollo de procesos educativos a distancia en ambientes virtuales es cada vez más frecuente, lo que conlleva a indagar de qué manera el aula invertida puede influir en el autoaprendizaje de los estudiantes universitarios (Ventosilla, 2021).
En el contexto investigativo, existen diversas metodologías específicas para abordar y dar respuestas a inquietudes o necesidades para reforzar o adquirir un nuevo conocimiento (Ávila et al., 2019). En este orden de ideas, la revisión sistemática (RS) provee al investigador información relevante sobre un tema o situación problemática de interés, a través de una búsqueda sistematizada de fuentes documentales. Esta revisión tiene como punto de partida una pregunta que implica una intencionalidad, bajo criterios de inclusión y exclusión, de acceder a aportes formales de investigaciones previas (Pardal y Pardal, 2020).
El presente estudio se fundamenta en una revisión sistemática de la documentación científica que evidencie resultados asociados con el aula invertida y el autoaprendizaje de estudiantes universitarios en entornos virtuales, con el propósito de develar de qué manera esta metodología educativa innovadora permite a los estudiantes alcanzar un aprendizaje autónomo que favorezca la adquisición de conocimientos y la aplicación de un pensamiento crítico-reflexivo. Por todo lo antes expuesto, se establece como pregunta de investigación la siguiente: ¿cuáles son los aportes del aula invertida en el autoaprendizaje de los estudiantes universitarios en entornos virtuales?
El objetivo general de la revisión es analizar los aportes del aula invertida en el autoaprendizaje de los estudiantes universitarios en entornos virtuales. Se pretende, de manera complementaria, describir los aspectos resaltantes del aula invertida que favorecen la capacidad de los estudiantes para asumir un papel más activo en su proceso de aprendizaje y desarrollar habilidades de autoaprendizaje.
METODOLOGÍA
Se llevó a cabo un estudio, de enfoque cualitativo y alcance descriptivo, bajo la metodología de una revisión sistemática de artículos científicos publicados en revistas indexadas. Asimismo, se aplicaron los aspectos el método PRISMA. Se tuvo como punto de partida la pregunta base: ¿cuáles son los aportes del aula invertida en el autoaprendizaje de los estudiantes universitarios en entornos virtuales? Se utilizaron como motores y ecuaciones de búsqueda las bases de datos Scopus (“Flipped classroom” AND “Self-learning” AND “Virtual environment”), Scielo y Google Académico (“Aula invertida” AND “Autoaprendizaje” AND “Entorno virtual”). Los criterios de inclusión y exclusión se encuentran establecidos en la Tabla 1.
El proceso de búsqueda permitió llevar a cabo los pasos de forma ordenada, según la Figura 1, en la que se detalla el flujograma del método PRISMA.
El resultado de búsqueda quedó establecido en diecisiete (17) artículos de un total de ochocientos setenta y nueve (879), obtenidos mediante la aplicación de los criterios indicados, de los cuales setenta y seis (76) corresponden a Scopus; cincuenta y tres (53), a Scielo; y setecientos cincuenta (750), a Google Académico. De esos artículos, al revisar su título se descartaron 43 debido a que estaban duplicados. Luego, se verificó la fecha de la publicación y se cotejó con el criterio del rango de fechas, por lo que se eliminaron 520 investigaciones que no cumplían con el período establecido. Por último, se rechazaron 299 trabajos académicos porque no cumplían con los criterios de artículo científico en revistas indexadas y la temática no era pertinente. Como resultado, una vez finalizado el proceso de selección, se obtuvieron 17 artículos para realizar el análisis correspondiente.
DESARROLLO Y DISCUSIÓN
En la recolección de la información se estructuró un cuadro de doble entrada en el que se distinguen los artículos que se ajustan a los criterios indicados. Este contiene el año de la publicación, los autores, los rasgos metodológicos aplicados y los resultados obtenidos, como se aprecia en la Tabla 2.
Aula invertida
Con la intención final de dar respuesta a la pregunta de investigación y al logro de los objetivos, es importante exponer los aportes que genera el aula invertida en el autoaprendizaje en entornos virtuales. En tal sentido, Nahuelcura (2023) y Pertuz (2021) señalan que el uso del aula invertida ha demostrado fomentar una progresión más eficiente en el proceso de educación y aprendizaje en entornos virtuales. A su vez, Roggiero et al., (2022) observaron que la preparación autodidacta de los trabajos prácticos brinda a los alumnos de la clase 2020 herramientas beneficiosas, lo cual eleva la eficiencia para el cumplimiento de las actividades y tareas designadas. Esto se encuentra en concordancia con lo señalado por Bernate y Vargas (2020), quienes aseguran que existe una mejora en la autonomía del estudiante para gestionar su aprendizaje significativo.
La implementación del aula invertida influye favorablemente en el desarrollo de las capacidades profesionales en los estudiantes de carreras universitarias de enfoque cuantitativo, como Ingeniería Mecánica, cuando aquellos interactúan dentro de los espacios virtuales para el aprendizaje, favoreciendo además las condiciones de trabajo para los docentes en sus prácticas para la enseñanza (Alonso et al., 2022).
Otro aspecto significativo es la mejora en la comprensión del conocimiento, el manejo del tiempo y la motivación de los estudiantes para cumplir con las actividades programadas en asignaturas como Gestión de Proyectos, lo que implica el uso de una herramienta de gran valor (Salas et al., 2022; Arribalzaga y Jacovella, 2022). Estos hallazgos se alinean con lo señalado por Ruiz et al., (2017), Fernández et al., (2022) y García et al., (2022), quienes resaltaron la transformación del tiempo de instrucción en el aula, así como el utilizado en los estudios individuales en casa como una práctica favorable.
Por otro lado, se observó que las percepciones en cuanto a la comprensión de los contenidos se volvieron más satisfactorias a medida que avanzaban las clases, sobre todo en cuanto a la mejora del rendimiento estudiantil, primero con actividades de forma semipresencial, y luego totalmente a distancia (Bandeira y Campos, 2022).
Por otro lado, la aplicación de las aulas invertidas, en conjunto con las redes neuronales y el big data, han demostrado una mejora del 5 % respecto a la enseñanza tradicional, lo que permite inferir que esta metodología en ambientes virtuales genera mayores beneficios que en los procesos de aula tradicional, tanto en estudiantes como en docentes (Zeng, 2021). Todo esto es una corroboración de los hallazgos de Del Arco et al., (2019) acerca del incremento en la motivación del participante y la elevación en el nivel de corresponsabilidad y compromiso entre estos y los profesores.
Autoaprendizaje
El modelo de aula invertida se mostró efectivo para promover el aprendizaje autónomo o autoaprendizaje, empleando las bondades de las TIC como herramientas innovadoras y responsables en la adquisición de nuevos conocimientos autogestionados por el estudiante, siempre con el apoyo del docente (Ventosilla et al., 2021). De la misma manera, se pudo observar un impacto estadísticamente significativo en el desarrollo de las habilidades de pensamiento crítico de los estudiantes, producto de la aplicación del aula invertida en entornos virtuales (Youssef y Youssef, 2020).
Este enfoque es afianzado por Gómez et al., (2019) quienes señalan que actualmente existen enfoques pedagógicos efectivos que fomentan el aprendizaje autónomo y promuevan la participación activa de los estudiantes. Finalmente, a través del aula invertida se impulsa la participación activa, el interés y la autonomía de los estudiantes, los cuales son indicadores del compromiso percibido hacia la nueva modalidad de enseñanza y aprendizaje (Rigo et al., 2019).
Entornos virtuales
En los entornos virtuales, el aula invertida mejora la conexión existente entre la interactividad, la motivación, el trabajo colaborativo y la evaluación formativa, así como el autoaprendizaje, lo que la convierte en muy atractiva frente al aula tradicional (Molina et al., 2021; Williner, 2021). En un ámbito profesional como la cirugía médica, el aula invertida se aprecia como una opción viable para sustituir el modelo tradicional del aula invertida, sin afectar la capacidad de los estudiantes para llevar a cabo un aprendizaje autodirigido (Domínguez et al., 2021). En este contexto se enmarcan los elementos aportados por Gonzales et al., (2023) quienes sostienen que los educadores y diseñadores de programas formativos han identificado al aula invertida como una estrategia efectiva para maximizar su impacto en el autoaprendizaje de los estudiantes universitarios en entornos virtuales.
CONCLUSIONES
Los diferentes estudios mencionados respaldan de manera sólida el aporte positivo del aula invertida en el autoaprendizaje de los estudiantes universitarios en el contexto de la educación virtual. Se evidencia la mejora del rendimiento académico, puesto que se observa consistentemente que la implementación del aula invertida está asociada a un aumento significativo en las calificaciones finales de los estudiantes, es decir, ayuda a que los alumnos adquieran y comprendan de manera adecuada los conocimientos, lo que se traduce en un mejor desempeño académico.
Asimismo, se revela el desarrollo de habilidades de pensamiento crítico y autónomo, puesto que la metodología del aula invertida promueve el desarrollo de estas destrezas en los estudiantes. Esto se refleja en el incremento de habilidades de autogestión, toma de decisiones, resolución de problemas y análisis de información. Los resultados demuestran que el enfoque del aula invertida genera un alto nivel de motivación y compromiso por parte de los estudiantes. Se ha observado entusiasmo frente al proceso de aprendizaje, así como una mayor participación en las actividades propuestas. La interacción entre profesores y estudiantes, así como entre los propios estudiantes, se ve favorecida, lo que crea un ambiente de aprendizaje enriquecedor y estimulante.
Los datos revelan que la mayoría de los estudiantes evalúan de manera positiva el uso del aula invertida como estrategia pedagógica. Los recursos proporcionados y la estructura basada en tareas implementada son valorados de forma favorable. Además, los alumnos perciben que la metodología del aula invertida les ayuda a fortalecer sus habilidades de autoaprendizaje, lo que contribuye a su satisfacción general con el proceso educativo.
En el contexto de la pandemia por la COVID-19, se destaca que el aula invertida ha sido ampliamente adoptada como respuesta a la necesidad de la enseñanza remota. Los resultados muestran que los estudiantes han respondido de manera positiva a esta modalidad, considerándola beneficiosa para su aprendizaje y para el desarrollo de habilidades.
En los datos y hallazgos recopilados de los diversos estudios, destacan la efectividad y los beneficios del aula invertida en el autoaprendizaje de los estudiantes universitarios en el ámbito de la educación virtual. Estos resultados respaldan la continuación y promoción de esta metodología como una estrategia pedagógica efectiva en el contexto actual. Sin embargo, es importante hacer un llamado a la comunidad académica, en cuanto a la necesidad de desarrollar más investigaciones al respecto, con el objetivo de sustentar de modo crítico el nivel de asociación entre el aula invertida y el autoaprendizaje universitario en entornos virtuales.
CONFLICTOS DE INTERÉS. No existe conflicto de intereses para la publicación del presente artículo científico.

















