INTRODUCCIÓN
Toda institución de nivel superior tiene un plan de estudios para la formación profesional del estudiantado. Autores como Rojo et al., (2018) señalan que el plan de estudios es como un mapa en el cual se detallan los caminos que deben seguir los alumnos, planta docente y autoridades educativas de una institución. Con este mapa los estudiantes conocen la ruta que tienen que recorrer para el logro de su formación académica; a la planta docente le indica los pasos a seguir para conseguir la formación profesional del estudiantado, y a las autoridades educativas les muestra las acciones pertinentes que deberán realizar para que el plan de estudios se cumpla.
Es necesario puntualizar que el plan de estudios es la directriz que toda institución educativa necesita para guiar el camino que logrará formar profesionistas de calidad, con las herramientas necesarias para llevar a cabo su profesión, con toda la eficacia, conocimiento, experiencia y actualidad que se requiere en una sociedad y contexto determinado. Por lo cual es pertinente, como lo señala Roldán (2005), se incluyan los objetivos, las conductas, habilidades y actitudes que el estudiantado requiere para su ingreso y egreso, los contenidos educativos, créditos, métodos de enseñanza, horas asignadas, bibliografía, sistema de evaluación y seriación. Una característica de este plan de estudios es que se inserta en un contexto histórico, social y cultural particular, por lo cual es conveniente que sea susceptible de ser medido, evaluado y modificado periódicamente. Además, Roldan ob cit., menciona que, con el avance científico y tecnológico, los planes de estudio se desactualizan, por lo que ya no responden a las necesidades del contexto en el cual se insertan. Es entonces cuando se necesita llevar a cabo una evaluación.
Al respecto, Pérez (2000) y Rojo et al., (2018) señalan que para evaluar un plan de estudios se requiere de un proceso sistemático, riguroso, crítico y reflexivo, que reúna evidencias de diferentes fuentes para evaluar y orientar en la toma de decisiones para perfeccionarlo. De tal forma que primero se tiene que determinar el objetivo de la evaluación, conocer si se requiere actualizar los contenidos, innovar recursos educativos, identificar áreas de oportunidad, detectar problemáticas, introducir nuevos métodos de enseñanza, evaluar su pertinencia y vinculación con el contexto en el cual el estudiantado desarrollará su profesión, etc., para que se puedan establecer los elementos que se deben valorar y las personas que intervendrán en la evaluación.
Las principales fuentes de información para la evaluación son los alumnos, los profesores y las autoridades educativas, aunque también es conveniente que participen los egresados, empleadores y expertos en el tema. Los alumnos, como usuarios de servicios educativos, se convierten en una fuente significativa de evaluación y retroalimentación, debido a que uno de los principales objetivos del plan de estudios es brindar educación de calidad y utilidad para el estudiantado (Gordillo et al., 2020; Roldán, 2005); puesto que, en numerosas ocasiones, si el programa de estudios no satisface los intereses y/o motivaciones de los estudiantes, estos se desaniman y desertan (González y Arismendi, 2018; Rodríguez, 2019; Tuero et al., 2018), incluso los estudiantes de posgrado (Escalante, 2009).
Es por ello, que el Plan de estudios de la FES Iztacala para la carrera de Psicología se implementó en el semestre 2017-1 (agosto de 2016) y está organizado en dos fases: la primera corresponde a la formación básica en Psicología durante los cuatro semestres iniciales, después la formación profesional supervisada en los últimos cuatro semestres. En la primera fase el objetivo es que el estudiantado desarrolle conocimientos teóricos y habilidades metodológicas y aplicadas en el campo de la Psicología, desde diferentes perspectivas teóricas. En la siguiente fase el alumno(a) elige inscribirse a dos asignaturas prácticas en 5to y en 7mo semestre (una de 8 horas y otra de 15 horas a la semana), a escoger entre siete ámbitos (clínica; organizacional; educación, desarrollo y docencia; educación especial; salud; social e investigación) y entre seis perspectivas teóricas (humanismo; psicoanálisis; sociocultural; complejidad; cognoscitivismo; conductual, cognitivo-conductual e interconductual).
De tal manera que, en la etapa de formación profesional supervisada, el estudiante cursa el primer nivel de la práctica seleccionada en los semestres nones (5to y 7mo), y en los semestres pares (6to y 8vo) continúa con el segundo nivel. Además de la práctica, cursa las materias de investigación teórica, metodología en investigación y tutoría investigación (Facultad de Estudios Superiores Iztacala, 2015a). Algo novedoso que se incorpora en este plan de estudios es la inserción de asignaturas en el ámbito de investigación para ser cursadas como prácticas; lo que implica la asesoría constante de un profesor que le muestra al estudiante cómo investigar (Carvajal y Carvajal, 2019), siendo uno de los objetivos principales la enseñanza de conocimientos, actitudes y habilidades para llevar a cabo la investigación psicológica con un sentido social y ético.
Para su logro, el alumno cursa las cuatro materias ya mencionadas (Investigación teórica, Metodología en Investigación, Tutoría Investigación y Práctica en Investigación Psicológica), las cuales están relacionadas entre ellas, para obtener una mejor enseñanza y aprendizaje sobre la planeación y ejecución de un trabajo de investigación, y para la presentación oral y/o escrita de un trabajo científico (Facultad de Estudios Superiores Iztacala, 2015b). Investigaciones previas (Barahona-Migueles y Medina, 2015; Gordillo et al., 2020; Landa-Blanco y Cortés-Ramos, 2021; Martínez y Del Bosque, 2018), demostraron que para los alumnos el involucrarse en proyectos de investigación, así como participar en congresos y simposios es muy satisfactorio y más cuando estas actividades se relacionan con la calidad de la enseñanza, pues consideran la investigación como una de las actividades que más ha contribuido a su formación profesional. En el plan de estudios anterior y desde el punto de vista de docentes y estudiantes, se reportó que la investigación que se realizaba en la FES Iztacala dentro de las distintas asignaturas era “buena”, tanto en escenarios de laboratorio como de campo (Flores et al., 1997); sin embargo, es hasta el nuevo plan de estudios en el que se incorpora como un ámbito profesional, desde diferentes tradiciones.
Así mismo, diversos autores (Carvajal y Carvajal, 2019; Dáher, et al., 2018; Espinoza, 2020; López et al., 2018; Ortega et al., 2018; Valero, 2021) enfatizan la importancia de la docencia, la extensión universitaria y la investigación, tres acciones fundamentales que se llevan a cabo en una institución de estudios superiores para la formación del estudiantado. Mencionan que la enseñanza de la investigación es relevante porque permite la formación de recursos humanos creativos, transformadores, entusiastas por el conocimiento, por buscar soluciones a las problemáticas de su entorno y ser capaces de originar cambios con un enfoque social y ético. Para lograr lo anterior, es necesario capacitar al estudiante para generar conocimientos, realizar diagnósticos de la realidad, resolver problemas, analizar e interpretar datos, escribir informes técnicos y científicos de sus hallazgos y contribuir así al desarrollo de una sociedad (Barahona-Migueles y Medina, 2015; Reynosa, et al., 2019).
Por lo cual consideran necesario reformular aquellos programas de estudio que no incorporan la enseñanza de la investigación, en donde los académicos incorporan a los estudiantes en su campo de investigación y los entrenan. Esta modificación, si bien ya se encuentra en el actual plan de estudios de la carrera de Psicología de la FES Iztacala, es tiempo de evaluar para identificar si este Plan de estudios está formando profesionistas de calidad, con las herramientas necesarias para llevar a cabo su profesión, o de lo contrario, hacer los ajustes pertinentes. Uno de los momentos pertinentes para realizar la evaluación del plan de estudios es cuando egresa la primera generación (Roldán, 2005), de manera que, una vez que han pasado cinco años de la implementación del nuevo plan de estudios de la Carrera de Psicología, profesores del ámbito de investigación desde la perspectiva teórica conductual, cognitivo-conductual e interconductual, realizaron la evaluación de los programas de las asignaturas para identificar áreas de oportunidad, detectar problemáticas y evaluar su pertinencia en la formación profesional del alumnado.
En este contexto, el objetivo de esta investigación es analizar la consistencia entre las asignaturas del ámbito de investigación de las tradiciones Conductual, Cognitivo-conductual e Interconductual (CCCI), y su consistencia en relación con las asignaturas de la formación básica del currículo de la licenciatura en Psicología de la FES Iztacala, desde el punto de vista del alumnado.
MÉTODO
La presente investigación fue un estudio no experimental, transversal y descriptivo, porque no se manipularon variables, la medición se hizo en un momento determinado y la recolección de información demostró las relaciones que hay entre las variables (Hernández et al., 2014).
La consistencia fue la variable evaluada, y se definió como la relación de estabilidad, complementariedad y repetición de los elementos en los programas de estudio que conforman la estructura curricular del ámbito-tradición (adaptación de la definición de Inciarte y Canquiz, 2001). Esta se evaluó tomando en cuenta la valoración, mediante el instrumento de medición, de la articulación lógica de los elementos de los programas de estudio considerando las relaciones, repeticiones, secuencias y grado de complejidad de los contenidos temáticos y conceptos de las asignaturas del mismo semestre y de semestres consecutivos.
La muestra fue no probabilística de tipo intencional y estuvo compuesta por 41 estudiantes que aceptaron participar de forma voluntaria y firmaron una carta de consentimiento informado. Esta muestra correspondió al 42.7% de la población. Los estudiantes que participaron en este estudio cursaban la práctica de investigación básica o avanzada durante el ciclo escolar 2022-2 (enero a junio de 2022), como parte del currículo de la carrera de Psicología de la FES Iztacala.
Con el fin de evaluar los diferentes aspectos del programa de estudios, se diseñó un cuestionario con los siguientes apartados: 1) Elección de ámbito-tradición, constó de cinco preguntas basadas en las opciones que escogieron los estudiantes al inscribirse a 5to o 7mo semestre. 2) Consistencia de las materias del ámbito-tradición, formado por 12 reactivos sobre la consistencia entre los contenidos y conceptos del plan de estudios de las materias: Investigación teórica, Metodología en Investigación y Práctica en investigación psicológica; y 3) Consistencia entre las materias precurrentes y las del ámbito de investigación, formado por 9 reactivos sobre la relación, repetición, secuencia y grado de dificultad de las materias de formación básica y del ámbito de investigación. El instrumento contaba con cinco opciones de respuesta: no hay relación, poca relación, algo de relación, sí hay relación y muy relacionadas.
Una vez diseñado, el cuestionario se aplicó a los alumnos a través de la herramienta GoogleForms; se invitó a todo el alumnado del ámbito para que lo respondieran. En el momento en que ellos contestaron, estaban cursando sus materias en línea por las condiciones de restricción por la pandemia de COVID-19. La invitación se realizó a través de la planta docente que impartía clases en cada uno de los grupos del ámbito-tradición; a los estudiantes que accedieron a participar se les solicitó su autorización mediante un consentimiento informado. Una vez recabada la información de todos los alumnos participantes, se procedió al análisis de los datos.
Para efectuar el análisis de datos se utilizó estadística descriptiva, la cual permitió realizar tablas de frecuencias de las categorías consideradas en cada uno de los apartados del instrumento. Se obtuvieron las frecuencias y porcentajes para cada una de las respuestas del cuestionario emitidas por el estudiantado. Se optó por utilizar estadística descriptiva porque se buscó caracterizar la valoración que hizo el alumnado sobre la consistencia de las materias del plan de estudios.
RESULTADOS Y DISCUSIÓN
Con las respuestas del cuestionario, se procedió a realizar una base de datos en el programa SPSS versión 26 y hacer los análisis descriptivos pertinentes de las preguntas formuladas, dividiendo los resultados en tres partes: elección de la perspectiva teórica y del ámbito; consistencia entre las materias del ámbito; y consistencia entre las materias del ámbito y del currículo, específicamente las de formación básica.
Elección de la perspectiva teórica y del ámbito
Los resultados muestran que de los 41 estudiantes que contestaron el cuestionario 24 seleccionaron primero la perspectiva teórica o tradición, y 17 escogieron primero el ámbito, esto indica que para los estudiantes encuestados contó más la tradición que los ámbitos ofertados a la hora de escoger sus prácticas. No obstante, un porcentaje significativo (42%) de los alumnos eligieron primero el ámbito, es decir una práctica en investigación.
Consistencia entre las materias del ámbito
En este apartado se presentan las respuestas de los alumnos a las preguntas sobre la relación que hay entre los contenidos y los conceptos de las materias que forman el ámbito de investigación en relación con los contenidos y conceptos de las prácticas, al ser esta asignatura el núcleo del conocimiento del ámbito. En las respuestas del estudiantado sobre la pregunta de la relación entre los contenidos de la asignatura de Investigación Teórica (teoría) y de la Práctica en Investigación Psicológica (práctica), todos los estudiantes percibieron que sí hay relación: 11 (27%) consideran que están muy relacionadas, 12 (29%) señalan que hay relación, 11 (27%) mencionan que están algo relacionados y siete (17%) que hay poca relación, ningún estudiante contestó que no había relación. En cuanto a la relación entre los contenidos de Metodología en Investigación (metodología) y los de la práctica, la planta estudiantil considera que están muy relacionadas (30 estudiantes, lo que equivale al 73% de la muestra) y cuatro con relación, el resto se dividió entre las categorías de respuesta que evidencian algo, poca o sin relación.
Los resultados indican que los contenidos de la asignatura de metodología es la que más se relaciona con los contenidos de la práctica, según la valoración de los estudiantes y, aunque el grado de relación entre los contenidos de teoría y la práctica fueron más variados, los estudiantes también encuentran relación entre los conceptos de estas materias. Estos resultados se enlazan con la pregunta: ¿Qué contenidos de la asignatura de teoría se vinculan con la práctica? En donde se encontró una diversidad de respuestas, lo que parece indicar que para los estudiantes que contestaron el instrumento no es clara la asociación entre los contenidos de teoría y los de la práctica. Esto se puede observar en la Tabla 1, donde los contenidos de la teoría que según el 90% de los estudiantes se vinculan con la práctica, son aspectos relacionados con la teoría (antecedentes, aspectos teóricos de la tradición, etc.) o aspectos relacionados con la investigación (temas de investigación teórica y aplicada).
En la Tabla 2 se muestran los resultados a la pregunta concreta: ¿Qué contenidos de las asignaturas de metodología y práctica se vinculan? Se observa que los contenidos están más acotados que en teoría, pues todas las respuestas obtenidas se vinculan, algunas son parte de otras; quizá por la naturaleza de la materia de metodología, la planta estudiantil puede percibir más relación, pues generalmente son los mismos contenidos que utilizan los estudiantes en la planeación, el proceso y el reporte de su investigación, a diferencia de teoría en dónde no necesariamente se utilizan todas las teorías vistas en clase. Así es que en la Tabla 2 están los contenidos que se revisan para la planeación, proceso y reporte de la práctica en investigación.
En cuanto a la pregunta de si se repiten los contenidos en las tres materias -teoría, metodología y práctica-, 66% de los estudiantes opinan que no, y 34% opinan que sí. Estos datos se deben considerar para evaluar los contenidos que se repiten y analizar si el nivel de complejidad es el mismo o varía, con el fin de adecuar los temarios de los programas de estas materias. Otra pregunta que se formuló al alumnado es si hay acuerdo entre los profesores sobre los contenidos de las materias evaluadas, a lo que el 59% manifestó que sí, y el 41% opinó que no había acuerdo, este aspecto también es trascendente para profundizar y conocer la percepción de los profesores del ámbito-tradición.
Con respecto a la relación entre los conceptos de teoría y metodología con la práctica, se encontró que 63% opinan que sí hay relación entre teoría y práctica, incluso algunos contestaron que están muy relacionadas; en cuanto a los conceptos entre metodología y la práctica, 66% señalan que están muy relacionadas y 17% que sí hay relación. Se puede notar que los resultados son similares a los encontrados con los contenidos, lo que muestra solidez entre las respuestas del alumnado y arrojan resultados similares entre los conceptos de teoría y de metodología que consideran que se vinculan con conceptos de la práctica, como se observa en la Tabla 3.
Los resultados muestran diversidad en los conceptos de teoría que en los de metodología, sin embargo, los estudiantes consideran que los más relacionados son los referentes a la Investigación y su vinculación con la teoría, así como los conceptos de la teoría conductual. Cabe mencionar que en el programa de Investigación Teórica 2 se estudian dichos contenidos. En cuanto a la relación entre los conceptos de metodología y de la práctica, el 83% del estudiantado contesta que los conceptos que más se relacionan son: metodología, estadística y ética en la investigación, información semejante a la reportada sobre los contenidos que más se relacionan entre las asignaturas de metodología y de la práctica, consideramos que es porque estos conceptos son los que frecuentemente se utilizan en la elaboración del protocolo, en la ejecución y presentación de la investigación que se realiza en la práctica. Por otro lado, el 59% del alumnado que participó en esta investigación considera que los conceptos de las materias del ámbito de investigación no se repiten, y este mismo porcentaje opina que entre la planta docente hay acuerdo en los conceptos revisados en dichas materias. Esto concuerda con lo encontrado respecto a los contenidos.
Consistencia entre las materias del ámbito y las de la etapa de formación básica del currículo
Con referencia a la relación, repetición, secuencia y complejidad de contenidos entre los programas de estudio del ámbito de investigación y de la etapa de formación básica del currículo de la Carrera de Psicología, la Tabla 4 concentra las respuestas relativas a este tipo de consistencia. Para este aspecto, se realizaron preguntas al estudiantado sobre cada una de las materias que se imparten en el ámbito de investigación. El 90% señala que existe orden secuencial en los contenidos de la materia de teoría, 100% para los contenidos de metodología y 93% para los de la práctica. Es decir, existe una relación interna en los contenidos de cada programa, lo que permite al estudiante desarrollar un aprendizaje significativo, lo cual es relevante porque el plan de estudios cumple con la función de promover una sólida formación profesional en el estudiante.
En cuanto a la vinculación con los contenidos de las materias de los primeros semestres de formación básica, 51% de los estudiantes mencionan que los contenidos de teoría son iguales, sin embargo, el 88% señala que, si bien los contenidos son muy similares, la complejidad es mayor en los semestres de formación profesional. Lo mismo ocurre en el caso de metodología, donde el 56% del alumnado opina que los contenidos son iguales a los vistos previamente, sin embargo, el 93% señala que los contenidos que son similares ahora son más complejos.
Tabla 4. Consistencia entre los programas de estudio del ámbito de investigación y de la formación básica del currículo.
En el caso de la práctica el 73% de los estudiantes mencionan que los contenidos sí son diferentes a lo estudiado en los semestres anteriores, y el 88% opina que ahora los contenidos son más complejos, en aquellos casos en que los contenidos son iguales. Entonces, si bien hay algunos contenidos iguales en las materias del ámbito de investigación, el nivel de profundidad y complejidad que se enseña en los últimos semestres es mayor que en los primeros semestres, lo que remite a un orden interno, que va acorde con la formación profesional del estudiante.
Discusión
El objetivo del presente estudio fue analizar la consistencia entre las asignaturas del ámbito de investigación de las tradiciones Conductual, Cognitivo-conductual e Interconductual (CCCI), y su consistencia en relación con las asignaturas de formación básica del currículo de la licenciatura en Psicología de la FES Iztacala, a partir de la valoración del estudiantado. Los datos obtenidos mostraron que, en general, para el 58% de los estudiantes fue más importante elegir la tradición que el ámbito; no obstante, un 41% eligió primero una práctica en investigación, concordando con diversos autores que reportan lo significativo y satisfactorio que es para la planta estudiantil aprender a hacer investigación (Gordillo et al., 2020; Landa-Blanco y Cortés-Ramos, 2021).
En cuanto a la consistencia entre los contenidos y conceptos de las materias del ámbito de investigación desde la perspectiva CCCI, se encontró que, en general, los alumnos sí encontraron relación entre los contenidos de la teoría y de la metodología con la práctica. Aunque las respuestas sobre la relación de la teoría y la práctica fueron más diversas, la mayoría respondió que sí había relación e incluso que estaban muy relacionadas. En cuanto a la relación de los contenidos de metodología con la práctica, también la mayoría mencionó que estaban muy relacionadas.
Autores como Crespí (2018) y Matzumura et al., (2018) señalaron la importancia de la enseñanza de la metodología y la estadística como herramientas útiles en el desarrollo de las habilidades de investigación. De acuerdo con las respuestas de los estudiantes, obtenidos en este estudio, las asignaturas de teoría y de metodología cumplieron con la función de apoyar la práctica de investigación, y los contenidos que se revisaron en esos programas de estudio fueron relevantes para que el estudiante reforzara los conocimientos que iba adquiriendo.
Es pertinente señalar que los contenidos de las tres asignaturas tuvieron una relación sólida entre ellos, lo cual benefició el aprendizaje de los estudiantes, porque les permitió consolidar su conocimiento y aplicarlo en la práctica de investigación. Se consideró que tener varios profesores que reforzaran los contenidos y el que éstos estuvieran relacionados, permitió al estudiantado contar con una formación profesional más firme. Los estudiantes opinaron en un 66% que los contenidos entre las tres materias estaban relacionados, pero no se repetían, puesto que el nivel de complejidad iba aumentando a medida que avanzaban en su formación profesional. Este resultado fue consistente con el señalamiento de Balloo et al., (2016) quienes indicaron que las habilidades metodológicas del estudiantado se desarrollaban con el tiempo.
Por otro lado, Cepeda et al., (2016) señalaron que las materias de metodología y estadística aplicadas a la investigación eran las que tenían mayores índices de reprobación. No obstante, los alumnos en este estudio mencionaron que estas materias estaban muy relacionadas con su práctica y quizá por eso bajaba el nivel de reprobación. En la actualidad, la materia de metodología en la investigación tenía un índice más bajo de reprobación que las materias de procesos estadísticos cursadas en los primeros cuatro semestres de la carrera.
Algo similar se encontró respecto a los conceptos utilizados en las tres materias, donde alrededor del 60% de los estudiantes percibieron que estaban muy relacionadas en cuanto a los conceptos. Esto fue muy importante al valorar que los conceptos no se repetían, sino que se relacionaban y que los profesores que impartían las asignaturas concordaban en dichos conceptos, lo que permitió una enseñanza más homogénea, certera y consistente, con la gran oportunidad para el estudiantado de contar con diferentes académicos y estrategias de enseñanza.
Sin embargo, es importante señalar que hubo un porcentaje menor, no por eso menos relevante, de estudiantes que mencionaron que no había relación o era mínima entre los contenidos y los conceptos de las tres materias: teoría, metodología y práctica. Este dato reveló la necesidad de indagar sobre el tema, ya que esto podía repercutir en su aprendizaje y aprovechamiento escolar. Previamente, Ordóñez et al., (2019) analizaron la postura de los estudiantes hacia la estadística y señalaron que había estudiantes con actitudes desfavorables, con alta ansiedad, que consideraban que la estadística era poco útil para su profesión. Esto encendió un foco rojo que alertó sobre la necesidad de atender a los estudiantes que cursaban el ámbito de investigación, y más si desde el inicio de la carrera no habían logrado apreciar la relevancia de las asignaturas relacionadas con sus actividades de investigación, no se les había logrado motivar en su estudio, o no habían comprendido la lógica estadística y habían tenido dificultades para acreditar dichas materias (Carvajal y Carvajal, 2019; López de Parra et al., 2018; Ortega et al., 2018).
En cuanto a la consistencia entre los contenidos de las materias del ámbito de investigación desde la perspectiva CCCI y los contenidos de las materias de la formación básica del currículo de la Carrera de Psicología, más del 90% de los estudiantes percibieron un orden secuencial en los contenidos de la materia de teoría, metodología y práctica, lo que permitió considerar que había consistencia en estas asignaturas, posibilitando una sólida formación profesional en los estudiantes. Con respecto a la vinculación entre las materias de la formación básica y las materias de la formación profesional, tomando las materias del ámbito de investigación desde las tradiciones CCCI, mencionaron que los contenidos no eran diferentes, pero la complejidad era mayor en los últimos semestres; solo en el caso de la práctica de investigación, el 73% de los estudiantes mencionaron que los contenidos sí eran diferentes.
Entonces, se pudo mencionar que sí existía consistencia entre las materias del ámbito estudiado y el currículo de formación básica; aunque ahora había contenidos que parecían repetirse, el grado de complejidad y profundidad con el que se revisaban en la formación profesional era mayor. Esto fue consistente con la necesidad de ir incorporando conocimientos más complejos y con mayor profundidad al ir avanzando en la formación profesional del estudiante (Sullivan et al., 2022; Barahona-Migueles y Medina, 2015; Rodríguez, 2019). Se consideró que se obtuvo información sustancial para reforzar los contenidos y conceptos en los programas de estudio que favorecían la formación profesional de los estudiantes. Además, se detectaron los puntos que necesitaban mejorarse, como, por ejemplo, que algunos estudiantes no percibieran relación y secuencia de los contenidos y conceptos de las materias que tenían como objetivo la formación profesional en investigación.
Si bien el instrumento diseñado exprofeso para realizar este estudio arrojó información importante y mostró las diferentes respuestas de los estudiantes, fue conveniente realizar otro estudio utilizando un instrumento como la entrevista, que permitiera ahondar en las respuestas de los estudiantes y visualizar su perspectiva de los contenidos y conceptos que se habían establecido en el plan de estudios de su formación profesional.
CONCLUSIONES
El estudio confirmó la necesidad de involucrar a la planta estudiantil en la evaluación del plan de estudios, ya que los estudiantes, como principales usuarios de los servicios educativos, pueden señalar aspectos relevantes que requieren modificaciones. Estos aspectos incluyen la actualización de contenidos, conceptos y estrategias de aprendizaje, elementos cruciales para llevar a cabo una actividad de investigación que ha sido reportada como satisfactoria por la mayoría de los estudiantes de pregrado y posgrado.
Además, se observó que la inclusión de una práctica en investigación en el plan de estudios ha sido una gran oportunidad para los estudiantes. Esta práctica contribuyó significativamente a su formación profesional y al desarrollo de diversas habilidades, que les ayudarán a identificar, planear y resolver problemas en la sociedad y contexto en el que se inserten como profesionistas. Por ello, es esencial su participación en la evaluación periódica del plan de estudios para garantizar su actualización y pertinencia en la formación profesional.
La experiencia obtenida al realizar esta evaluación sugiere que este enfoque debe aplicarse también en otros ámbitos y tradiciones de la Carrera de Psicología. Esto permitirá hacer las adecuaciones necesarias en el plan de estudios para asegurar que continúe siendo relevante y efectivo en la formación de futuros profesionales.

















