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Revista Aportes de la Comunicación y la Cultura

versión impresa ISSN 2306-8671

Rev. aportes de la comunicación  no.26 Santa Cruz de la Sierra jun. 2019

 

ENSAYOS

 

Educar ¿para qué?

 

Educate what for?

 

 

Delmar Apaza López*
* Boliviano. Doctorante en Derecho Constitucional y Administrativo, Politólogo y Abogado. Universidad Mayor de San Andrés
(UMSA) La Paz. Docente de la Universidad Privada de Santa Cruz de la Sierra,
UPSA. delmarxyz@gmail.com

Fecha de recepción: 30 de abril 2019 Fecha de aceptación: 23 de junio 2019

 

El autor declara no tener conflictos de interés con la Revista APORTES.

 

 


Resumen

Reflexionar sobre la educación y sus razones no es desperdicio sino un compromiso continuo por mejorar nuestras condiciones educativas, donde el adecuado trabajo y la innovación deben acompañar el periplo de responder ante una pregunta aparentemente sencilla pero que conlleva un repaso por la función de la educación, la forma en la que se ejerce el fenómeno educativo en colegios y universidades y sobre todo cómo debemos afrontar el factor smart en el contexto educativo.

En Bolivia, la educación responde a causas políticas antes que razones de Estado o de vocación, lo preocupante es cuando el norte se pierde desde el individuo, siendo la singularidad la esperanza para observar mejores días dentro del proceso educativo. De este modo, ante la pregunta de para qué educar, se deberá responder desde el punto de vista helénico: para sorprender al educando, para re-descubrir la sorpresa en las personas. Todo lo contrario significará aquello que la educación no persigue, la monotonía de la reproducción sin sentido.

Palabras Clave. Educación, sociedad, universidad, tecnología, flexibilidad educativa.


Abstract

Reflecting on education and its reasons is not waste, but a continuous commitment to improve our educational conditions, where adequate work and innovation should accompany the journey of responding to a seemingly simple question that ¡nvolves a review of the function of education, the way in which the educational phenomenon is exercised in schools and universities and, above all, how we should deal with the smart factor in the educational context.

In Bolivia, education responds to political causes rather than reasons of state or vocation, the concern ¡s when the north is lost from the individual, the singularity being the hope to observe better days within the educational process. In this way, before the question of what to educate, one must respond from the Hellenic point of view: to surprise the student, to re-discover the surprise in people. Quite the opposite will mean what education does not pursue, the monotony of meaningless reproduction.

Keyswords. Education, society, university, technology, educational flexibility.


 

 

Introducción

El ser humano es una entidad que conlleva una infinidad de posibilidades, de las cuales casi ninguna se manifiesta si no es a partir del conocimiento. De esta forma, la posibilidad de ser otra cosa, de llegar a ser una auto-poiesis en el mundo, se concreta solamente a partir de la educación como vehículo y fin del misterio a ser revelado por un mañana mejor y más grato de la vida que es distintiva sobre cualquier otra actividad.

No es la educación una mera representación de asignaturas y materias que son requisitos para insertarnos en nuestra sociedad, es en sí una rebeldía contra el tiempo que aplasta toda posibilidad que no es tomada. Y posibilidades hay muchas cada día, en todo lugar y momento, lo que hace falta son actores que reclamen como suyo el protagonismo de crecer en conocimiento, en verdad y re-descubrimiento. Al afirmar que no existe mayor indocilidad que el conocimiento, no se busca una revolución con sangre sino más bien una del conocimiento; y ésta insubordinación es vital, especialmente, si se manifiesta contra el poder en todas sus expresiones. Sin embargo, ese conocimiento no viene por obra del espíritu santo o una revelación metafísica, la inserción de sapiencias en la estructura cerebral de cada sujeto dispuesto a ir más allá de su propia entidad comporta un proceso continuo.

Es así que la presente elucidación pretende mirar, escudriñar y reclamar la educación como reto de vida, manifestación de amor por la vida humanista, búsqueda del ser y no meramente parecer, porque nuestro tiempo lo requiere y la vida no es sino un soplo de continuo devenir.

 

Utilidad de la Educación

Cuando Deng Xiaoping decidió establecer la educación como prioridad de su gobierno en 1977, determinó sin saberlo, lograr una generación distinta en la China de entonces, consiguiendo establecer una élite educada encargada de sacar a su país de un periodo de oscuridad. A primera vista podríamos decir que la educación es una responsabilidad prioritaria de todo gobierno en busca de dirigir a su pueblo, a sus ciudadanos a un mejor mañana y sobre todo determinar que el éxito de los individuos particulares representa el éxito del país en general. Sin embargo, este es un ejemplo propio de una realidad concreta en una búsqueda de corregir los fallos de la Revolución Cultural China y no así una regla aplicable a todo análisis que se haga de un país u otro.

Para valorar el aporte o utilidad de la educación en una realidad-país, podemos tomar la perspectiva de los últimos resultados completos del Programa para la Evaluación Internacional de los Alumnos PISA(2016), donde participaron 540 mil estudiantes de 15 años de 72 países, evaluándose tres disciplinas: ciencia, matemáticas y lectura. Uno podría creer que es EE.UU. o un Estado europeo el que lidera esta lista, siendo Singapur la que se encuentra a la cabeza en las tres áreas. En ciencia encontramos a Singapur, Japón, Estonia, Taiwán y Finlandia. En matemáticas le siguen Hong Kong, Macao1, Taiwán y Japón. Como podemos inferir, el resultado de que la población adolescente de cada uno de esos países llegue a niveles de excelencia se refleja en el empuje y desarrollo socioeconómico de cada uno de sus Estados. Al respecto, y desde nuestro continente ¿cómo vamos? Cabe aclarar que no todos los países latinoamericanos se someten a estas pruebas, empero podemos establecer el siguiente ranking regional: Chile es el primer país en la región (puesto 44), Uruguay (47), Costa Rica (55), Colombia (57), México (58), Brasil (63), Perú (64) y República Dominicana (70).

No hace falta ser un analista de la OCDE2 para comprender que el mundo desde finales del siglo XX se sumergió en la valorización del conocimiento como ente transformador de sociedades a nivel real y efectivo, llegando a denominarse sociedad del conocimiento o economía del conocimiento este movimiento y transformación global de la realidad. Sin embargo, el pensar científicamente, priorizando una educación de alto nivel, calidad competitiva e inserción laboral de alcance planetario no está al alcance de todas las naciones y Estados. Es entre esos países, donde debe incluirse la realidad boliviana, donde la utilidad de la educación no es tal, más al contrario, la educación en Bolivia se convierte en cómplice de la reproducción del sistema de mediocridad con la esperanza de mejores días afincados en discursos acalorados sobre el devenir de las generaciones venideras; al menos desde los podios gubernamentales.

Baste un ejemplo por demás esclarecedor: Mientras ciertos sectores de la población piensan que a mayor costo mejor educación, otros creen que la ley N° 070 representa una revolución educativa porque ahora la evaluación es tetra-dimensional (saber, hacer, decidir y ser) y por ende son mejor evaluadas nuestras futuras generaciones, la realidad que se vive en las Casas Superiores de Estudios (Universidades), deja mucho al lamento y poco a la esperanza. Y esto porque no existen pruebas o controles sobre la implementación de la nueva ley, sobre la calidad educativa y porque la educación en nuestro país es un negocio del sector privado, además de un instrumento de ideologización del sector público, donde el Estado pretende introducir una nueva ética ciudadana apegada a sus intereses.

Ante este panorama y sin intención de profundizar en lamentaciones discursivas, considero que es importante dejar de lado algunos mitos3 que se configuran alrededor de los anhelados mejores sistemas educativos. Un sistema educativo exitoso es lo que busca toda sociedad y Estado esperando incidir en la transformación y diseño de un mundo cada vez más complejo y competitivo.

1.    No todo estudiante proveniente de un hogar económicamente pobre, tiene necesariamente un rendimiento negativo.

2.    No se trata de invertir o gastar ligeramente recursos para mejorar la educación, sino se tiene bien claras las prioridades para mejorar la calidad educativa. Por ejemplo no es derroche emplear recursos en la formación de profesores, y seleccionar los más aptos para la transmisión de conocimientos a futuras generaciones.

3.    Las clases con menos estudiantes son mejores. No necesariamente, puesto que la clave siguen siendo los profesores y su formación, ya que no basta con reducir los grupos para garantizar éxito en el proceso educativo.

4.    Muchos creen que un sistema no selectivo promueve la equidad, mientras que un sistema basado en la selección según el rendimiento académico promueve la excelencia, sin embargo las comparaciones internacionales muestran que la equidad no es incompatible con la mejor calidad. Los sistemas educativos con mejores resultados combinan ambos factores.

5.    El mundo contemporáneo no nos premia por lo que sabemos, sino por lo que podemos hacer con lo que sabemos, por ello debemos insertar el pensamiento complejo y crítico en toda etapa educativa, convirtiéndose de este modo en lifelong learners, individuos que tienen el hábito del aprendizaje de por vida.

6.    ¿Para tener éxito hay que nacer con talento? Algunos psicólogos4 clásicos, sostenían que el rendimiento académico depende más de la inteligencia heredada, que del esfuerzo. No es posible concebir hoy esto donde ya se dan por sentadas las inteligencias múltiples, gracias al trabajo de investigadores como Howard Gardner.

7.    La migración o integración de estudiantes con diversa realidad cultural osocioeconómica perjudicaría el desarrollo educativo. En un mundo competitivo y globalizado como el nuestro se convierte más bien en una ventaja cualitativa que depende una vez más del profesor o instructor a cargo.

Como se puede observar, existen mitos o creencias respecto a la educación y la forma de llevarla a la práctica. Producto de lo cual, cuando nos preguntamos ¿para qué educar? Una de las respuestas será: para romper las cadenas de la creencia, de la simple opinión y sobre todo pasar del mito a la ciencia y más allá, sin perder el ánimo crítico, estableciendo que si alguna utilidad representa la educación es precisamente acceder a la mejor versión de nosotros, si sabemos recorrer el sendero del autodescubrimiento y proyectarnos a través del conocimiento.

No obstante, la epítome del mito en torno a la educación radica en el hecho de creer que obtener un título universitario -a como dé lugar -garantiza una adecuada inserción laboral, éxito profesional o de por sí una mejor vida. En sociedades pre-modernas como la boliviana este hecho es por demás demostrable respectoalstatusysimbolismodelasformaseducativas en Bolivia, pero no así de su contenido, reflejo de las particularidades de la clase política boliviana, es decir, ..."estos atributos de la clase política prosperaron (y prosperan) porque ciertos rasgos de los demás grupos sociales actúan como suelo abonado para su florecimiento: el bajo nivel educativo, el desinterés por los asuntos del Estado, la informalidad en cuanto norma, la inconstancia y la desidia permanentes y una especie de estulticia generalizada, todos ellos fomentados por los muy modernos medios masivos de comunicación" (Mansilla, 2010, p. 21).

La remembranza que hace H.C.F. Mansilla respecto a la comprensión de la sociedad boliviana hace alusión, necesariamente, al controversial Alcides Arguedas, considerado uno de los primeros intelectuales de Bolivia en analizar las mentalidades colectivas, logrando definir a la sociedad boliviana como una sociedad - masa, conforme a la categoría acuñada por el sociólogo francés Gustave Le Bon. La utilidad educativa, entonces, vendría a significar en Bolivia nada más y nada menos que un mero requisito social para activarse como hábil, dentro de ella, para ejercer cargos o marcar una diferencia con los que no lo lograron. El individuo estaría subyugado en torno a la instrumentalización de la educación como medio y no como un fin.

 

Educación en el Siglo XXI

Después de establecer que la educación por objetivos no funcionaba más que para establecer parámetros deterministas de lo que significa educar a un ser humano, se abrió la comprensión del mundo hacía la posibilidad de ver al individuo como un sujeto multifactorial, en tal sentido la temprana propuesta de Howard Gardner (1983) sobre las inteligencias múltiples, planteó el reto de comprender al sujeto protagonista del proceso educativo como un ente más allá de la planificación de cualquier método o formulación venida de un sector gubernamental. De este modo, la revolución educativa llevada adelante en el aula por algunos docentes pioneros y por alguno que otro gobierno lúcido en sus ideas de desarrollo humano, presentó al mundo una forma alternativa de desarrollar capacidades y competencias necesarias en nuestra humanidad. Aun así y en consecuencia con lo descrito hasta aquí, se debe reconocer que no existen recetas o fórmulas secretas que deban seguirse para establecer un estándar de excelencia en educación.

Nuestro mundo complejo precisa ideas innovadoras y asumir el reto de la educación con estrategias e iniciativas que vayan más allá de las formas ortodoxas que vinieron dándose hasta el momento.

En la Escuela Evangélica Berlín Centro (EBSZ, por sus siglas en alemán), por ejemplo, se establece voluntariamente qué se quiere estudiar y cuándo rendir exámenes, todo en búsqueda de la autoconfianza a la hora de establecer una educación diferenciadora. Cuando se fundó en 2007, la ESBZ tenía apenas 16 alumnos y pocos creían en el experimento. Sin embargo, su enfoque pionero ha tenido tanto éxito que hoy, tan sólo una década después, cuenta con 645 estudiantes y con una larga lista de espera para ingresar a ella (hasta ocho interesados por cada cupo).

Además, cerca de 50 colegios de Berlín y del resto de Alemania están tratando de imitar la idea. Hay un número reducido de materias fijas: matemáticas, alemán, inglés, ciencias naturales y sociales, historia y geografía, proyectos de investigación. En cada una de ellas los maestros proponen temas amplios que consideran importantes o actuales (por ejemplo: el cambio climático en ciencias; en historia, el rol de la mujer, o los Objetivos del Milenio en proyectos) y luego cada estudiante decide cada día qué quiere estudiar específicamente dentro de ese marco. En la ESBZ, los exámenes son "a demanda" (salvo los que exige el Estado al final de cada ciclo lectivo). A los estudiantes se les pide que se hagan la siguiente pregunta antes de dar ese paso: ¿tengo ya los conocimientos y las destrezas necesarias para ponerme a prueba? Esto motiva mucho a los estudiantes a mejorar y a demostrar sus competencias, y sobre todo les quita el terror a las evaluaciones.

Respecto a otro de los terrores en los estudiantes, la calificación no es con las tradicionales notas; a cada estudiante se le da un certificado o se le hace un comentario verbal. El maestro le dice cuáles son sus fortalezas, qué debe mejorar y le da algunos consejos. El feedback hacia los estudiantes es cualitativo, no cuantitativo, se busca no dar todo por sentado y se insta a los estudiantes a descubrir el mundo principalmente a través de una navegación responsable y con objetivos claros. El principal reto en este tipo de iniciativas corresponde a los ejecutores de este novedoso sistema educativo, los profesores, quienes si bien se vieron con dificultades al encarar este reto, sin embargo, fue la adaptabilidad y el uso de tecnología en aula lo que permitió llevar adelante exitosamente el modelo educativo innovador.

Del mismo modo, y en otro contexto, en una realidad hiper-conectada hace falta ayunar de redes sociales o acudir a una desintoxicación digital del teléfono móvil como sucede en Stroud High School, una escuela femenina en Gloucester, al oeste de Inglaterra, donde a partir del 2017 se establecieron reglas claras y concretas sobre el uso del móvil en las instalaciones escolares muy a pesar de que el Colegio en sí valoriza el uso de la tecnología en el proceso educativo. Pero ¿Cuál es la diferencia? La cultura de responsabilidad en el uso del móvil, logrando así una vida digital más productiva y sobre todo de calidad en un entorno educativo que propicia el orden y la transformación del ser humano desde dentro: a través de la auto-reflexión.

Inmediatamente surgen dudas sobre una modalidad u otra, o tal vez el lector crea que es arar en el desierto mirar experiencias ajenas difíciles de imitar, e incluso otros más sencillos en sus apreciaciones querrán mirar el paradigma Finlandia como el pináculo de formación y prototipo de educación en el mundo, ya que no solamente representa una propuesta equilibrada y óptima en cuanto a excelencia educativa, no obstante, vayamos más allá y busquemos respuestas en torno a la educación en sí misma en tiempos líquidos de acuerdo a Bauman5 y su aporte a la comprensión del mundo postmoderno.

 

Rediseñar la Educación

Mientras Latinoamérica se encuentra enamorada de su pasado, recordando lo maravilloso que fue tal o cual héroe6, reviviendo una batalla como trascendental o legitimando el poder político desde otro ámbito que no sea el clásico liberalismo blancoide, existe allende Latinoamérica un mundo que se concentra en la ruptura de esquemas y vive un economía del conocimiento aplicativo, mirando hacia adelante, creciendo en ideas-realidades del mañana, pero aquí y ahora; no solamente en un discurso, en un panfleto, sino en una verdad objetiva. Y aunque suene redundante, es Finlandia nuevamente quien guía esos derroteros por visiones más allá de la mera curricula educativa: el diseño arquitectónico de sus escuelas.

En el año 2016 el país nórdico introdujo el método conocido como phenomenon learning7, y parte de las reformas en este sentido, vienen impuestas por la adaptación a la era digital, en la que los niños ya no dependen de los libros para aprender. Pero tampoco de las aulas, al menos no como las conocemos ahora. Siguiendo los principios del open-plan o espacio abierto. Los tradicionales salones cerrados se transforman en espacios multimodales, que se enlazan unos con otros mediante paredes de cristal y divisiones movibles. El mobiliario es ajustable e incluye sofás y pufs. Nada parecido a las escuelas de pupitres que la mayoría de nosotros conocemos.

No hay una clara división o distinción entre los espacios de pasillo y las clases, de este modo, los profesores y los estudiantes pueden elegir el espacio más adecuado para llevar a cabo un trabajo o un proyecto en función de si es individual, en equipo o en grupos más grandes. Este open-plan se basa en crear áreas de estudio flexibles y modificables, donde los niños tienen diferentes formas de aprender, por lo que los espacios versátiles hacen posible formar distintos equipos, basándose en la forma en que los niños aprenden, prefieren trabajar y pasan su tiempo de estudio.

El concepto del open-plan debe ser entendido de forma amplia, no sólo arquitectónicamente, sino también pedagógicamente. Cuando se habla del open-plan no se trata tanto de un espacio abierto en sentido estricto, sino de algo como un estado mental. Tradicionalmente, los salones de clases fueron diseñados para satisfacer las necesidades de los profesores; la apertura apunta a que la escuela responda a las necesidades individuales de los estudiantes, dejándoles tomar la responsabilidad de su aprendizaje e impulsándolos a aumentar su autorregulación.

Ese es precisamente uno de los objetivos del nuevo plan de estudios finlandés: aumentar la participación de los estudiantes. Y considérese que la participación ya de por sí es alta. De esta forma, los propios estudiantes establecen metas, resuelven problemas y completan su aprendizaje en base a objetivos. Este rediseño educativo llega incluso a eliminar la presencia de zapatos en el aula y espacios abiertos para evitar ruidos molestos.

El que sigue estas líneas se preguntará ¿De qué se trata esto? Hay una palaba que lo podría resumir: flexibilidad. Y es que en pleno siglo XXI, no basta con decir que se cambiará la educación; no basta con pretender hacerlo a través de una ley con nombre vistoso e histórico; no basta con modificar el nombre de algunas categorías propias del ámbito educativo. Hoy en día se debe revolucionar la educación en la sintonía líquida de la que nos hablaba Bauman, comprendiendo que el tiempo donde la educación y el estudio ortodoxo, memorístico y acrítico te proporcionaba un acomodo social, ya se extinguió, al menos en el plano global que importa: el vivir en el mañana hoy.

Los sistemas educativos, los gobernantes, educadores y las personas en general que no comprendan que la sociedad de hoy contempla cambios vertiginosos que requieren flexibilidad y reinvención laboral continua cada corto tiempo, perecerán en el olvido del tiempo producto de la cerrazón hacia el cambio.

El rediseño debe contemplar una mirada firme hacia el futuro y esto implica una apertura al lenguaje como vehículo de transmisión de conocimientos, por ello mismo, y a pesar de ser la tercera lengua más hablada en el mundo, el inglés es la herramienta de conquista educativa en este siglo XXI, aunque criterios fundamentalistas crean que no es así y autoritariamente decidan relegar su enseñanza, como en el caso iraní donde la enseñanza de inglés en las escuelas primarias públicas y privadas dentro del currículo oficial se considera va en contra de las leyes y de las regulaciones. Según la línea gubernamental esto no significa oponerse al aprendizaje de idiomas foráneos, sino a la promoción de una cultura extranjera en el país y entre los niños, los adolescentes y los adultos más jóvenes.

Este tipo de disposiciones por parte de un gobierno reflejan la cerrazón mental y cultural respecto al mundo global de hoy en día, pues por otro lado tenemos el ejemplo de la India donde gracias a la suficiencia en inglés, el subcontinente indio, con una población de millones de personas parece estar siendo muy exitoso en el campo de la tecnología de la información. Los funcionarios educativos indios están conscientes de aprender un idioma que creará más empleos para las generaciones futuras y que fortalecerá sus relaciones económicas.

 

La educación desde los datos

Detrás de todo miramiento e intento por crear condiciones educativas de excelencia, existe una verdad ineludible, la cual tiene como epicentro al dataísmo8.

Esta forma de transmisión de conocimientos, de acceso a lo desconocido, podrá parecer excéntrica, sin embargo es más real que el papel impreso que usted utiliza para leer un periódico o libro. Existe una confluencia de necesidad y acceso continuo a datos de todo tipo, en todo momento y lugar. Todo se ciñe ahora por el manejo de datos y el poder que representa usar esos datos en pro de una causa u otra. Ahora bien, todo esto en función de un primer mundo con acceso prácticamente irrestricto a la red global. Pero el destino digital de países atrasados con personas de criterios subdesarrollados hacia la nueva oferta de información virtual que es la vitrina del internet, radica en el hecho de que la respuesta fácil o inmediata es la cuenta, es decir, la primera entrada en una búsqueda de google es la contestación a cualquiera de nuestra dudas, desde existenciales hasta triviales. Siendo así, ya no se accede a un procesamiento racional de datos o información sustancial que debería ser útil a nuestro interés educativo, sino que se concreta a dar por sentado verdades reproducidas o tendenciosamente posteadas en la red global que todo lo sabe y todo lo registra.

La idea de insertar tecnología en las aulas no es mala ni dañina, lo que sí lo es radica en el tipo de persona que accede a la tecnología sin saber las bondades racionales de la misma; por ello los datos serían la nueva religión mundial como lo afirma el historiador hebreo Harari (2015), dejando de lado cualquier ficción hollywoodense y la nueva escuela/ universidad se concentraría en una experiencia de datos acumulables y superpuestos, no digeridos por la razón sino utilizados en un propósito produciendo en muchos casos confusión y atontamiento ante la vorágine no procesada.

Creo firmemente que la educación absorbería provechosamente el mundo digital que está en nuestras narices día a día, si y sólo si, cuando el ser humano comprenda que toda la virtualidad, el desarrollo tecnológico, el mundo smart que nos rodea es producto de nuestra racionalización y contempla una forma de mejorarnos, no así de esclavizarnos en un entorno que genera brechas generacionales con cada década.

Todo este nuevo mundo que vamos abrazando debe ser acompañado con estrategias adecuadas posibles de ser re-orientadas y mejoradas continuamente, por ejemplo, siguiendo la táctica de Singapur en cuanto a educación, creo relevante introducir Diarios de Reflexión y Anotaciones acerca del carácter como recurso educativo en primaria, permitiéndole así a los padres entender el progreso personal y social que realizan los niños. En secundaria promover una cultura de solidaridad y confianza con un manejo responsable del medio virtual. Estimular el desarrollo de emociones positivas, la resiliencia, el estado de conciencia plena (mindfulness) y un estilo de vida saludable. En otras palabras, mejorar al ser humano en cuanto a empatia, responsabilidad social y capacidad de resolver problemas a partir del manejo de datos, no buscar llenarlos de datos o dar visto bueno a la presentación y reproducción de los mismos sin sentido aplicativo.

Es un reto de largo aliento si, y por ello la institucionalidad debe acompañar el proceso. Allí es donde nos encontramos con falencias muy enraizadas, particularmente en Latinoamérica, donde tenemos un antecedente nefasto a nivel dirigencial, este es el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación, cuya máxima autoridad "La Maestra" Elba Esther Gordillo, decidió el destino de las políticas educativas de México por 24 años. Y su trabajo, como bien es sabido, terminó conduciendo a un decadente sistema educativo y a su protagonista a la cárcel. La pregunta es ¿cómo escapar de la corrupción y el botín político en el que terminan convirtiéndose las instituciones que manejan la educación de un país en concreto? Aunque la respuesta no es necesariamente fácil, el principio de toda transformación siempre será el primer paso que se dé: esto es, el círculo inmediato donde uno influya en sentido educativo. Ya sea como educador, como estudiante de uno u otro programa que se digne a seguir por motivación o necesidad, nunca dejará de ser parte de nuestra identidad la búsqueda, el crecimiento personal, la conquista de nuevos conocimientos, con criticidad, necesaria, claro está.

Por último, y recuperando el fervor por la lectura que debe caracterizar a todo indagador de senderos nuevos, citaré la pasión de Franz Tamayo por Víctor Hugo, que a propósito de su influencia decía: "fue el amor de su gloria toda mi infancia", y es esa efervescencia propia de cada sujeto la que debe motivar todo acto educativo, toda situación y momento, alumbrados por los clásicos y las lecturas necesarias, toda infancia debería estar plagada de las provocaciones necesarias para formar un ser humano completo y educado.

 

Conclusiones

La educación no es una actividad cualquiera en la vida del ser humano, por ende, el debate acerca de lo que significa aprender no concluye en citas anecdóticas o sermones deontológicos sobre su futuro, no obstante, se debe considerar que si existe una fundamental razón por la que uno debe seguir la senda de la educación es para reafirmar su individualidad en torno a la curiosidad de conocer, de emprender el camino del descubrimiento, de este modo, nos acercaríamos a lo que realmente somos en la medida que procuramos educación, cumpliendo así un fin ontológico si hablamos en términos filosóficos. Por otro lado, debemos ser sinceros como sociedad y reconocer que la educación actual, incluso en el primer mundo, -económicamente hablando-obedece a criterios políticos antes que la trascendencia transformadora de liberarnos de yugos de ignorancia; por ende, el reto colectivo se asume en gestionar mejores decisiones electorales que construya un gobierno creyente en el factor educativo como eje articulador de sociedades justas y equitativas; proceso que se debe encarar con la responsabilidad y seriedad que este siglo nos exige, es decir, con el manejo adecuado de la tecnología sin apartar el norte de la estética de lo clásico, estableciendo un canon de juicios básicos por los cuales debiéramos juzgar a sociedades educadas de las que no lo son.

Por último, acudiendo a la visión antropológicamente negativa del ser humano, plasmada tan gráficamente por Thomas Hobbes en su obra El Leviatán, la educación es una respuesta para precisamente superar una guerra con el alter, que en nuestro caso, Bolivia, caracterizase por ser un escenario conflictivo por naturaleza, por ello, educar es el camino para llegar a mejores días, para ser un país verdadero con un poco más de racionalidad. Educar es, entonces, la respuesta a la necesidad de ser más allá del papel normativo, es llegar a ser el Estado que debimos ser hace ya bastante tiempo.

 

Notas

1 China no participa con todas sus regiones sino solamente algunas localidades como Hong Kong y Macao.

2 Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico encarga de llevar adelante, cada tres años, los test y pruebas PISA.

3 Mitos establecidos no solamente por la OCDE sino que vivenciados principalmente en Latinoamérica desde diversos sectores sociales en distintas realidades educativas.

4 Tómese por ejemplo a Piaget, cuyos estudios sobre el nacimiento de la inteligencia y desarrollo cognitivo temprano y su propuesta de que el objeto es algo que se construye en los primeros meses ha dado lugar a una ingente antidad de investigación. Esta investigación aunque matiza las capacidades tempranas o pone en duda algunas de las explicaciones dadas por Piaget.

5 Véase Bauman, Zigmunt (2013) Sobre la educación en un mundo líquido. PAIDOS IBÉRICA. Libro en el cual se reflejan las conversaciones entre el educador Ricardo Mazzeo y Zigmunt Bauman, desarrolladas en el contexto de la crisis económica iniciada en 2008, que dio al traste con la asociación entre consumismo y felicidad.

6 Baste recordar el movimiento exagerado que se realizó por los Bicentenarios por la Independencia en Latinoamérica, llegando hasta España estar involucrada en la revisión histórica y conmemoración apoteósica de los mismos

7 El phenomenon learning no es otro método que la sustitución de las tradicionales asignaturas por proyectos y trabajos de investigación. Con el phenomenon learning las clases son desplazadas por proyectos temáticos en los que los estudiantes ya no tienen que ir a las clases a dar matemáticas o ciencias, sino que ahora, en lugar de adquirir conocimientos aislados sobre diferentes materias, lo harán de forma activa. Es decir, ellos participan en el proceso de planificación, se convierten en investigadores y también evalúan su propio proceso de forma integrada.

8 El dataísmo sostiene que el universo consiste en flujos de datos, y que el valor de cualquier fenómeno o entidad está determinado por su contribución al procesamiento de datos; conforme a la visión de Kevin Kelly, What Technology Wants, Nueva York Viking Press, 2010; César Hidalgo; Why Information Grows: The Evolution of Order, From Atoms to Economies, Nueva York, Basic Books 2015; Howard Bloom, Global Brain: The Evolution of Mass Mind from the Big Bang to the 21st Century, Hoboken, Wiley 2001; Shawn Dubravac, Digital Destiny: How the New Age of Data Will Transform the Way We Work, Live al Communicate, Washington DC, Regenery Publishing, 2015.

 

Referencias Bibliográficas

Bauman, Z. (2013). Sobre la educación en un mundo líquido. Barcelona: Espasa Libros.        [ Links ]

Harari, Y. (2015). Homo Deus. Breve Historia del Mañana. Madrid: Editorial Debate.        [ Links ]

Mansilla, H.C.F. (2010). El carácter conservador de la nación boliviana. Santa Cruz Bolivia: Editorial El País.        [ Links ]

 

 

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