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Revista Aportes de la Comunicación y la Cultura

versión impresa ISSN 2306-8671

Rev. aportes de la comunicación  no.26 Santa Cruz de la Sierra jun. 2019

 

ARTÍCULOS CIENTÍFICOS

 

Percepciones de los padres de familia
acerca de los comportamientos
sexuales de sus hijos/as de 3 a 5 años de edad
de Santa Cruz de la Sierra

 

Parental perception of the sexual behavior of their 3 to 5
years old children in Santa Cruz de la Sierra

 

 

Daniela Andrea Uribe Jordán1 María Fabiana Chirino Ortiz2
1 Boliviana. Licenciada en Psicolgía. Universidad Privada de Santa Cruz de la Sierra.
Coordinadora
Académica y psicológica del Jardín infantil Kinderland.
danielauribe@gmail.com
2 Boliviana, Magister en Investigación Social,
Psicoanalista Asociada de la Asociación Psicoanalítica de Estudios Lacanianos (APEL),
Docente e Investigadora de la Universidad Privada de Santa Cruz de la Sierra.
Coautora de estudios cualitativos sobre violencia de género, infancia y migración.
fabianachirinoo@gmail.com
Fecha de recepción: 20 de abril 2019 Fecha de aceptación: 22 de junio 2019

 

Las autoras declaran no tener conflictos de interés con la Revista APORTES.

 

 


Resumen

La sesgada información sobre la sexualidad infantil, los conflictos que la sexualidad en los hijos genera en los padres de familia y el modo en que éstos responden a los comportamientos sexuales en los hijos/as de3a5añosde edad, motivaron el presente estudio. El objetivo central de la investigación fue analizar las percepciones de los padres de familia acerca de los comportamientos sexuales de sus hijos/as de 3 a 5 años de edad, identificando los modos en que se manifiesta la sexualidad en los niños, así como las respuestas de los padres a nivel del pensamiento, de las reacciones emocionales y reacciones comportamentales.

El estudio se realizó sobre una muestra de 22 participantes, 17 madres, 2 padres (fuentes primarias) y 3 maestras (fuentes secundarias), que se definió por el criterio de saturación de datos. El diseño de investigación cualitativo de tipo descriptivo, se basó en el paradigma interpretativo, para lo cual se recurrió a entrevistas semiestructuradas dirigidas a padres y madres y a maestras de jardín infantil. Las categorías construidas en el estudio fueron: Los niños y niñas ante la sexualidad, los padres de familia ante la sexualidad de sus hijos e hijas, los saberes y las experiencias de los padres, los pensamientos, las emociones y los afectos y lo que hacen los padres ante los comportamientos sexuales de sus hijos e hijas.

Palabras clave. Sexualidad Infantil, Comportamientos sexuales en la infancia.


Abstract

This study was motivated by the disinformation foound on chil sexuality, the conlficts in generatesin parentsandthe waythey respondto their child sexual behaviors-The main objective of the reserarch was to analize the perceptions that parents have of the sexual behavoir of their 3 to 5 years old children. Identifying the ways in wich sexuality manifests itself inthem, as well as the thoughts, emotions and behavioral reactions of their parents.

The study was conducted on a sample of 22 participants, 17 mothers, 2 fathers (primary sources) and 3 teachers (secondary sources), which was defined by the criterion of data saturation. The design of qualitative research of descriptive type, was based on the interpretive paradigm, for what refers to semi-structured interviews directed to parents and mothers and kindergarten teachers. The categories built in the study were: boys, girls and their sexuality, parents before their children's sexuality, parental expiriences, thoghts, emotions, and parental response to sexual behavoir in their children.

Keywords. Child sexuality, Sexual behaviors in childhood.


 

 

Introducción

A pesar de diversos esfuerzos sociales por la apertura científica hacia la sexualidad infantil como objeto de estudio, por mucho tiempo se ha afirmado la asexualidad en niños y niñas, aseverando de tal modo, la inexistencia de una expresión sexual desde el nacimiento hasta la infancia.

En la actualidad, según Fernández, Martínez, Higuita, Palacios, Pérez y Vásquez (2017) el estudio de la sexualidad infantil es un tema relevante e importante, debido a que desde el área científica se ha reconocido su existencia y expresión. Sin embargo, desde el ámbito social y educativo el abordaje es limitado.

Según Ballester y Gil (2006), las investigaciones referidas a la sexualidad infantil se centran en la educación sexual y las consecuencias del abuso sexual, describiendo al niño o niña como ser pasivo en la sexualidad. Sin embargo, es importante reconocer al niño y niña como un ser que va conformando su sexualidad de forma activa en relación a su desarrollo vital. Según García (2011), los padres de familia desempeñan un papel fundamental y central en la construcción de la sexualidad infantil de sus hijos e hijas. De acuerdo a Stonea, Ingham y Gibbins (2013) los padres, al desempeñar sus roles parentales tratan de cumplir con las exigencias de brindar protección y cuidado a sus hijos e hijas, para lo cual evitan exceder la información o afectar su desarrollo infantil con aprendizajes inadecuados en cuanto a la sexualidad. Esto se evidencia en la incomodidad que les produce a los adultos responder y actuar con naturalidad ante las cuestiones o comportamientos sobre asuntos sexuales en los niños y niñas.

La construcción de la sexualidad, se ha basado en creencias que se transmiten en el sistema familiar y en la cultura de una sociedad (Karin y Torres, 2008). Es posible que algunos padres se resistan a la idea de que todos los seres humanos son seres sexuales, niños incluidos. En otros casos, los padres pueden tener conocimientos sexuales limitados y tienen dudas acerca de su capacidad para transmitir información precisa a sus hijos e hijas acerca del tema (Angera, Fisher, e Inungu, 2008). Es así que, en algunos sistemas familiares, cualquier comunicación que se produzca entre padres e hijos, es un proceso abordado por el cuestionamiento de los hijos, ya que persiste el pensamiento en los adultos, de que si niños y niñas no preguntan sobre el tema es porque no quieren saber, no están listos para recibir la información al respecto (Stonea, Ingham y Gibbins, 2013).

La forma limitada de comunicar y transmitir información sobre la sexualidad en algunos padres de familia hacia sus hijos o hijas, según Quezada (2014), puede referirse al temor de los padres hacia la erotización infantil, refiriéndose a la apertura sexual a edad temprana, que se origina, debido a la excesiva y masiva información que puedan brindar los distintos medios de comunicación en la sociedad. En relación a esto, niños y niñas tienen acceso a información de forma fácil y rápida, a través de programas de televisión infantil, dibujos animados y publicidades en las redes (Stonea, Ingham y Gibbins, 2013). Padres y madres manifiestan que les preocupan las expectativas, los ideales y los valores sociales, a los que niños y niñas se encuentran expuestos y que puedan motivarlos a desarrollar comportamientos y actitudes sexuales consideradas riesgosas y peligrosas durante su infancia, que pueden resultar en una experimentación sexual temprana a través del contacto sexual. En resumen, se cree que mucha información puede exceder los límites de madurez afectiva y de la inmadurez sexual de la etapa de desarrollo del infante (Quezada, 2014).

En cuanto a los estudios a los que se pudo acceder relacionado con las percepciones de los padres ante la sexualidad y los comportamientos sexuales de sus hijos no son muchos. Entre ellos se encuentra Friedrich, Sandfort, Ostveen, y Cohen (2000), Volbert (2000), Larsson y Goransvedin (2002), Karin y Torres (2008), Martin y Luke (2010), Stonea, Ingham y Gibbins (2013) Cevallos y Jerves (2014).

El estudio realizado por Friedrich, Sandfort, Ostveen, y Cohen (2000), examina las diferencias culturales en el comportamiento sexual en niños pequeños de 2 a 6 años, en los Estados Unidos y los Países Bajos. Utiliza tres muestras de niños con ausencia de abuso sexual, en base de una serie de comportamientos. Ellos encontraron diferencias considerables entre los tres grupos, mostrando una tendencia persistente para los padres de los niños de los Países Bajos a informar mayores tasas de comportamiento sexual en sus hijos. En este caso la desnudez de la familia estaba relacionada con el comportamiento sexual. Los resultados también indicaron que los padres que reportan que la sexualidad infantil no es normal, concluyen que observan menos conductas sexuales en sus hijos. En tanto consideran que los comportamientos sexuales son inexistentes o pocos expresivos entre los 2 a 6 años de edad.

En una investigación realizada por Volbert (2000) se entrevistó a 147 niños entre 2 y 6 años, con el objetivo de obtener información sobre el conocimiento sexual que ellos tienen a su edad. Los niños fueron entrevistados individualmente en relación a las siguientes áreas de conocimiento acerca de la sexualidad: diferencias genitales, identidad de género y partes sexuales del cuerpo. En los resultados se muestra que entre los 2 y 3 años los niños ya logran identificar correctamente el sexo de los demás, aunque todavía no son capaces de explicar las diferencias, también entre los 3 y 4 años reconocen las partes sexuales de su propio cuerpo. Lo que permite concluir que, en las distintas edades, los niños tenían conocimiento acerca de las diferencias genitales y las partes sexuales del cuerpo, sin embargo, demostraron poca comprensión sobre el embarazo, el nacimiento y la procreación, así como revelaron casi ninguna información sobre el comportamiento sexual.

En un estudio realizado en Suecia, por Larsson y Goransvedin (2002) con el objetivo de comparar el rango observado y la frecuencia de comportamientos sexuales en niños de 3 a 6 años, en dos ambientes diferentes: el hogar y la guardería, investigó las opiniones de los padres y del personal educativo sobre el comportamiento sexual infantil. Padres y educadores respondieron a cuestionarios extensos sobre cada niño y su comportamiento sexual. En los resultados obtenidos se encontró que los padres observan más comportamientos sexuales en sus hijos que los maestros que observan a los mismos niños y niñas en las guarderías. También se presenta una mayor expresión de conductas sexuales en el hogar de los infantes, debido a que hay menores restricciones y reglas, en comparación de las guarderías en cuanto a los comportamientos sexuales. Aunque los padres no tienden a dialogar sobre el tema de sexualidad, afirman observar comportamientos sexuales como el frotamiento a través de objetos o la curiosidad de las niñas y los niños por el aspecto corporal de los padres y hermanos al estar desnudos, generando de esta manera la oportunidad de conversaciones íntimas sobre el tema.

Al indagar sobre las percepciones de los padres sobre el comportamiento sexual de sus hijos o hijas, se puede localizar que los padres expresan un alto nivel de incomodidad y falta de confianza para abordar los asuntos sexuales. Según Stonea, Ingham y Gibbins (2013) se debe a un deseo persistente parental por proteger a los niños y niñas de lo que consideran como aprendizajes inadecuados y de la expresión ilimitada de su propia sexualidad. Las percepciones de las familias varían ampliamente en relación a las expresiones de la sexualidad infantil, y estas diferencias afectan el comportamiento de los niños y las niñas. Así mismo Larssony otros (2000) consideran que lasconcepciones emitidas por los padres ante el comportamiento sexual de niños y niñas están determinadas por el contexto cultural en el que se desenvuelve el sistema familiar y los valores familiares transmitidos.

En este contexto, la presente investigación indagó las percepciones de los padres y madres en torno al tema de la sexualidad en la etapa preescolar de sus hijos de 3 a 5 años, escuchando las ideas, las reacciones emocionales y las reacciones comportamentales de los padres y madres ante los comportamientos de sus hijos o hijas respecto a la sexualidad, los cuales van desde las inquietudes, curiosidades, preguntas hasta comportamientos de autoexploración sexual.

 

Método

El presente trabajo es una investigación cualitativa de tipo descriptivo, porque de acuerdo a Hernández, Fernández, y Baptista (2014) se realiza con el objetivo de evaluar distintos aspectos de un fenómeno, en este caso las percepciones, que incluyen los pensamientos, respuestas afectivas y respuestas comportamentales de los padres de familia frente a los comportamientos sexuales de sus hijos e hijas.

En cuanto al diseño, se caracteriza por ser constructivista - interpretativo, ya que busca comprender e interpretar la realidad, los significados, percepciones, intenciones y acciones de los participantes, lo cual dará lugar a la interpretación teórica de los resultados (Denzin y Lincoln, 2012).

 

Muestra

La muestra de estudio estuvo conformada por 22 participantes; 17 madres y 2 padres de niños y niñas de 3 a 5 años y tres maestras de un jardín infantil de Santa Cruz de la Sierra. La muestra se determinó durante el proceso de recolección de datos y fue ajustándose al estudio de manera no probabilística. El tamaño de muestra fue considerada partir de la saturación de categorías y la naturaleza del fenómeno, para lo cual se partió de un muestreo teórico (Hernández y otros, 2014).

 

Instrumentos

Se realizaron dos entrevistas semiestructuradas de elaboración propia, una primera dirigida a padres de familia y una segunda dirigida a maestras del nivel inicial, en las que se plantearon preguntas abiertas sobre los objetivos inicialmente formulados, tomando en cuenta el cambio y curso del tema de acuerdo al entrevistado, aportando la flexibilidad necesaria a la investigación (Hernández y otros, 2014).

 

Procedimiento

De acuerdo a Pitman y Maxwell (1992) este tipo de investigación requiere que se vayan tomando decisiones y elecciones durante un proceso continuo de investigación. En este caso, el estudio se desarrolló en las siguientes fases: a) Revisión bibliográfica, diseño de instrumentos de generación de datos, b) Trabajo de Campo, que incluyó la aplicación de las entrevistas a padres de familia y maestras, momento en que surgió la posibilidad de una muestra por oportunidad, un grupo de madres que se juntaban con sus hijos e hijas de 3 a 4 años compañeros de un jardín infantil de Santa Cruz y en un parque infantil y didáctico c) Sistematización y categorización de datos generados, momento en que, habiendo obtenido los datos suficientes y adecuados a partir de la saturación de datos, se realizó el proceso de ordenar y agrupar los códigos en vivo (citas de los dichos de los participantes del estudio), en categorías de análisis que van surgiendo en el transcurso de la categorización. d) Análisis e interpretación de los datos, desde distintas perspectivas y finalmente e) Redacción del documento final de investigación.

 

Resultados

Los saberes y experiencias de los padres sobre la sexualidad de sus hijos

Los padres desempeñan un papel fundamental y central en la construcción de la sexualidad de los niños y las niñas, es así que la comunicación y el contacto corporal con las figuras de apego contribuyen al desarrollo de las diferentes dimensiones de la sexualidad: corporal, afectiva y vincular. Durante esta etapa, los padres deben reconocer la sexualidad de su hijo o hija y aceptar de tal modo las conductas e inquietudes sexuales que le permitan un equilibrio sexual oportuno conforme a su edad (García, 2011). Si bien no existe un modo único ni adecuado de vivir la sexualidad, las experiencias con las primeras figuras de afecto y apego son fundamentales para que los sujetos construyan una relación con su cuerpo, con su afectividad y con sus vínculos.

De acuerdo a García (2011), la familia es donde se forman y construyen el afecto y los valores en cuanto a los asuntos sexuales, de tal modo que es importante conocer sobre la existencia de la sexualidad en los hijos o hijas, así como lo que ellos saben sobre sexualidad. Si bien en esta época de la vida, no hay un saber racional o cognitivo sobre la sexualidad, hay experiencias sexuales que se viven en el propio cuerpo, tal como afirma la mamá de un niño: "sé que en esta edad es de descubrirse a ellos mismos, mi hijo que se toca abajo todo el tiempo, aprenden a ir al baño y constantemente se está tocando" (Mamá de 25 años de niño de 3 años).

Muchos padres reconocen la presencia de una sexualidad en la primera infancia, "pienso que a esta edad ya están conociendo su cuerpo - refería una mamá- solo hay que tener precauciones y explicarles que no deben estar tocándose" (Mamá de 32 años de niño de 3 años); concibiendo la sexualidad en estas edades, como algo netamente fisiológico y cognitivo, que no está aún articulado con lo afectivo emocional o la dimensión de la satisfacción, "son niños, tienen curiosidad, pero no le veo nada malo, les parece chistoso cómo se siente" (Mamá de 24 años de niña de 3 años).

Estas vivencias interrogan a algunos padres, quienes recurren a saberes de expertos o a teorías para orientar su intervención o actuación, como lo hizo una mamá participante del estudio: "me puse a averiguar en internet porqué mi hijo anda tocándose bastante y leí que ellos están descubriendo su sexualidad, es por ello que se hurgan, se tocan" (Mamá de 30 años de niño de 3 años).

Aunque algunas madres reconocen la existencia de la sexualidad en los niños, muestran cierto conflicto frente a ello, pues se interrogan, si impedir que los niños toquen o exploren sus genitales o permitir que ocurra como parte de la expresión sexualidad de sus hijos. Así, muchos de los padres entrevistados manifestaron que los niños se tocan como parte de conocerse a sí mismos, pero que ellos como padres deben intervenir limitando. Por ejemplo, una mamá refería que su manera de limitar es buscar una distracción para su niño "...se empiezan a conocer, se tocan sus partecitas y bueno que a uno no le queda más que distraerlos para que no se toquen tanto" (Mamá de 33 años de niño de 3 años). Otra mamá refería: "yo busco distraerlo o evitar yo cambiarme adelante de él, si tiene inquietudes pero es mejor no darle mucha información" (Mamá de 33 años de niño de 3 años). Así, distraer al niño o niña para que no se toque, está asociado a la creencia que el infante puede lastimarse, "evitamos que esté todo el tiempo jalando su partecita, ya está dejando de hacerlo, él debe entender que puede hacerse daño" (Mamá de 36 años de niño de 3 años).

En la mayoría de las respuestas, acerca lo que los padres de familia saben sobre sexualidad, afirman saber poco. Una madre entrevistada asegura tener información mediante el seguimiento de portales web sobre desarrollo infantil "creo que no se nada la verdad, bueno he leído en baby center sobre seguimiento y el progreso del niño, ahora siempre me llegan correos entonces a veces los miro, justamente recién me llamó la atención que me llegó un correo sobre la curiosidad que sienten los niños al tocarse en esta etapa, eso es lo máximo que he visto" (Mamá de 24 años de niña de 3 años). Del mismo modo, otra mamá refirió que el saber sobre la sexualidad de los niños es limitado, no sólo en cuanto a lo que ellos como padres conocen, sino lo que los niños pueden saber sobre el tema, "la verdad es una edad muy corta, nos limitamos a hablar del tema de sexualidad, lo más diferenciado es que niño y niña no son iguales, de ahí ya no vamos más a fondo" (Mamá de 28 años de niña de 3 años).

Las referencias de los padres ubican que el saber sobre la sexualidad de los niños se reduce a la diferenciación entre niños y niñas. Diferenciación que se circunscribe al cuerpo, más no aborda las cuestiones de la feminidad o masculinidad y el lazo con el otro sexo. Estos otros temas son considerados por los padres como algo más complejo que podrá abordarse en otros momentos. Al respecto otra mamá comenta "debe aprender a diferenciar entre un varón y una mujer, lo principal sería conocer eso" (Mamá de 29 años de niña de 3 años), mientras que papá revela no saber sobre el tema de sexualidad en su hija, pero enfatiza que es necesario un límite en el saber de los niños, "no sé nada, solo sé que están empezando a diferenciar niño y niña y no creo que deban saber más" (Papá de 27 años de niña de 3 años).

En otros casos, algunos padres dicen no haber pensado en algún momento sobre la existencia de una sexualidad en sus hijos e hijas "de sexualidad la verdad nunca he tocado esa parte, no sabría que decirle, no he visto sobre esto" (Mamá de 24 años de niño de 3 años). Ya sea porque se desconoce, minimiza o incomoda, el tema de la sexualidad en muchos casos es dejado como un tema a ser tratado por la institución educativa, como señalaba una mamá "es un tema muy incómodo, no sabría cómo hablarlo con mi hijo, tendría que averiguar primero, pero igual en el colegio le van enseñando de a poco" (Mamá de 25 años de niño de 3 años).

Al respecto, una de las maestras entrevistadas, enfatiza que los padres no realizan preguntas ni se involucran en un trabajo cooperativo con las maestras en el abordaje del tema de la sexualidad de los niños "no se involucran los padres, por el momento son pocas, raras veces que hayan comentado sobre este tema, ningún padre me ha preguntado ni se ha tocado por ellos" (Maestra de 28 años, de infantes de 3 años), dejando así el trabajo a las maestras "cuando nosotros hablamos con los papás, en ese aspecto los papás son un poco cerrados" (Maestra de 31 años de niños de 4 años). Sobre este aspecto, Martín y Madrid (2005) plantean que tanto la familia como la escuela deben cumplir con ciertas funciones, de manera colaborativa, conformar "una cooperación o trabajo en equipo" (Maestra de 31 años de niños de 4 años), como lo señaló una de las maestras entrevistadas.

Emociones y afectos que la sexualidad provoca en los padres

De acuerdo a Urteaga (2001), en la construcción de la sexualidad de sus hijos e hijas, los padres deben desempeñar las funciones de transmitir afecto y confianza, después procurar un equilibrado diálogo y comunicación entre padre e hijo en el hogar. Se sugiere, para que los lazos afectivos naturales que unen a los padres con los hijos sean positivos en el máximo grado, debe haber un sereno equilibrio sexual en los hijos (Cevallos y Jerves, 2014).

Por su parte, algunas madres expresan que es importante abordar el tema de forma natural, sin sobresaltos o expresiones que ponga al hijo en una situación incómoda, "la verdad no me incómodo, sé que en esta edad se descubren y tocan para conocerse, sobretodo que es la etapa para ir al baño" (Mamá de 25 años de niño de 3 años). Respecto a las emociones que el tema le provoca un papá dice "tranquilo, no siempre me doy cuenta" (Papá de 25 años de niña de 3 años), otra mamá menciona que no hay motivo para enojarse "no debo enojarme, ella se descubre a sí misma pero evitamos que se toque" (Mamá de 28 años de niña de 3 años).

Si bien es cierto que los padres reconocen la sexualidad de sus hijos, en su mayoría ellos no tienen una comunicación sobre estos asuntos con los niños. Una mamá reconoció la importancia del diálogo, pero más adelante, aludiendo a que la edad de 3 a 5 años es una temprana edad para abordar el tema dice: "no me asombro o demuestro incomodidad, aunque así sea, porque después no me contará, sé que hablar será más adelante, cuando sea más grandecita" (Mamá de 34 años de niña de 4 años).

Por otro lado, algunos padres manifiestan una dificultad para abordar el tema sexual "es un poco incómodo porque uno no sabe qué hacer y tampoco se puede decir mucho porque son niños pequeños" (Mamá de 30 años de niño 4 años), otra madre decía al respecto: "siento que en un principio es difícil, somos los adultos quienes manejamos las situaciones" (Mamá de 35 años de niña de 3 años). Mientras que otra mamá manifiesta su susto y desesperación ante los comportamientos exploratorios de su hijo "al principio me asusté mucho, él tan niño y tocándose cada rato, jalándose su pililin, me sentía desesperada y no sabía qué hacer" (Mamá de 30 años de niño de 3 años), de igual manera un papá expresa, que "la primera vez me asusté e incomodé, ahora no me sorprendo, sólo espero que pase" (Papá de 27 años de niña de 3 años). Estas referencias, evidencian que las manifestaciones comportamentales de la sexualidad, no dejan de causar sorpresa, angustia y preocupación en los padres, quienes, a pesar de saber de la existencia de estas expresiones, experimentan emociones intensas cuando se encuentran en la realidad con algo de la sexualidad en sus hijos.

La evidente preocupación de los padres ante los comportamientos sexuales de sus hijos gira en torno al daño a la salud "primero me preocupaba que tuviera algo o le lastimara cuando se jalaba, ahora me fatiga verlo, es sucio, después toca la comida o su misma boca, es cuestión de enseñarles a no tocar" (Mamá de 32 años de niño de 3 años), pero también una molestia respecto a alguna satisfacción en juego "ahora lo tomo con naturalidad, pero al inicio sí me incomodaba sobretodo porque no sabía qué era lo que pasaba" (Mamá de 25 años de niña de 4 años). En concordancia, una maestra señala que el tema sexual es un tema complejo para los padres que a veces resulta difícil de aceptar "hemos tratado de hablar con los papás de una forma sutil, que no se escuche como algo malo, sino que es normal que ellos necesitan su privacidad y su espacio, pero al papá le cuesta aceptar eso" (Maestra de 31 años de niños de 4 años).

 

¿Qué hacen los padres ante los comportamientos sexuales?

Según Cardinal (2005) las posturas y las conductas de los padres frente al comportamiento sexual de sus hijos desempeñan un papel fundamental en la formación sexual de los mismos. Al respecto se escucharon distintas respuestas, desde la búsqueda de referencia teóricas para comprender mejor, hasta la interdicción o prohibición en caso de que los padres perciban cierto riesgo en los comportamientos sexuales de los niños.

Una mamá relata haber buscado información sobre el tema de la sexualidad de los niños y niñas "la primera vez me acordé del artículo que había leído no fue muy impactante, traté de tomarlo como el artículo me aconsejaba, solo la miré y no sabía si reírme o salir, entonces como me acordé que es normal no supe qué decirle y sólo la dejé, pero mi esposo le dijo no hagas eso y ya yo le dije que la deje porque leí que están descubriendo y más o menos le expliqué. Cuando veo que se toca con algún objeto ya le hablo para que entienda que se puede lastimar o producir heridas por decir infección" (Mamá de 24 años de niña de 3 años).

Otra mamá señala que ha observado que su hija en ocasiones se frota sus genitales con otros objetos y que no lo prohíbe a no ser que la niña se exponga a un riesgo: "no soy de decirle no lo hagas, pero si veo que agarra un lápiz y se toca le digo no lo hagas porque puede lastimarse" (Mamá de 24 años de niña de 3 años). En otro caso, un papá actúa prohibiendo que su hija de 3 años se toque "le digo que no se hurgue y cuando esté tocando con algo que no debe, recién ahí, le digo que no lo haga" (Papá de 25 años de niña de 3 años).

Efectivamente, la respuesta más frecuente señalada por los padres entrevistados es la prohibición, "se le dice que no debe tocarse porque se puede lastimar" (Mamá de 28 años de niña de 3 años), infiriendo que el tocamiento puede causar daño o lesión. La interdicción o regulación está acompañada de una advertencia de riesgo o daño, "le digo que no se toque se hará heridita" (Mamá de 35 años de niña de 3 años), prohibiciones y amenaza de daño que sin embargo no siempre impiden el tocamiento, que se encuentra del lado de una satisfacción que los niños empiezan a experimentar en su cuerpo.

En algunos casos, las reacciones de los padres, ha pasado de la palabra al acto "lo trataba y le daba en la mano, me sentía desesperada y no sabía qué hacer" (Mamá de 30 años de niño de 3 años), dirá una mamá. Para otras mamás, las reacciones comportamentales fueron llamar la atención, usar fuerza verbal o física, más cuando estos actos no funcionaron, optaron por distraer al niño con otra actividad "le decía que no debía tocar, después noté que seguía haciéndolo a escondidas, jalándose el pene, entonces ya opté por distraerlo cuando veo que haga eso, darle alguna actividad o juego" (Mamá de 33 años de niño de 3 años).

Sin embargo, al impacto inicial frente a la emergente sexualidad de sus hijos, los padres y madres se sobreponen y logran actuar con más calma, "primero le decía que saque la mano, sobre todo si está en la calle, me estorbaba verla caminando y jalando me imaginaba que ella estaba peor de incómoda, ya de a poco me he ido relajando y leí que el niño se está descubriendo, así que por el momento no estoy encima de ella" (Mamá de 25 años de niña de 4 años). Otra mamá señalaba al respecto: "cuando la veo le digo que saque la mano y como veo que anda incómoda, yo le acomodo y pasa" (Mamá de 35 años de niña de 4 años).

 

Conclusiones

Escuchar a los padres y madres de niños de 3 a 5 años sobre sus percepciones acerca de los comportamientos sexuales de sus hijos, permitió arribar a las siguientes conclusiones:

Los padres perciben que los niños y niñas algo saben acerca de la sexualidad, conocen su propio cuerpo, reconocen las partes sexuales de su cuerpo y las diferencias entre los sexos, así como consideran que se trata de conocimientos basados en la observación de su cuerpo y el de los demás. Estos resultados coinciden con una investigación realizada por Volbert (2000) sobre el conocimiento sexual de los niños, donde se muestra que, entre los dos y seis años, ya logran identificar el sexo y reconocer las partes sexuales de su propio cuerpo. Del mismo modo, concuerda con la teoría de Piaget, que señala que en la etapa de desarrollo pre operacional los niños y niñas tienen la comprensión de identidades en el que las cosas, aunque cambien de forma o apariencia, siguen siendo las mismas, a la vez que van adquiriendo la capacidad de construir categorías en función de semejanzas y diferencias (Papalia, 2012).

Por otro lado, se evidenció que los cuidados de los niños y la orientación sobre el tema de la sexualidad está más del lado de las madres que de los padres. Este aspecto coincide con el estudio de Martin y Luke (2010) donde se concluye que son mayormente las madres quienes exponen su cuerpo ante los hijos, generando la oportunidad de responder preguntas en cuanto a las partes del cuerpo, diferencias, cambios y desarrollo. En concordancia en la investigación de Cevallos y Jerves (2014), es la madre quien, generalmente se encarga de los cuidados y educación sexual de sus hijos e hijas.

Sobre los comportamientos sexuales que identifican los padres en sus hijos, el encuentro de los padres con las expresiones de la sexualidad en etapas tempranas, se producen, muchas veces, en el momento de los cuidados higiénicos del cuerpo. En esta etapa según algunos padres, los niños tienden a tocarse la zona genial ya sea con la mano o con objetos. Se pueden comparar estas afirmaciones con la investigación realizada por Larsson y Goransvedin (2002) en cuanto a la masturbación infantil, donde señalan que algunos padres y maestros describen haber observado en algún momento a los niños y niñas masturbarse con la mano o con un objeto.

Acerca de los pensamientos que los comportamientos sexuales en sus hijos producen en los padres, los resultados mostraron que, si bien es cierto que algunos padres afirman la existencia de sexualidad en sus hijos, es en un contexto que no contempla el placer sexual, pues la mayoría responden que los comportamientos sexuales se dan por curiosidad o por alguna molestia en la zona genital. Esto coincide con el estudio de Cevallos y Jerves (2014) que muestra que, para los padres, la forma de ver la sexualidad está centrada en la anatomía y el aspecto corporal, aludiendo al respecto que la sexualidad en niños y niñas no es asunto de placer.

En los resultados, se pudo evidenciar que los padres no sienten incomodidad con el tema de la sexualidad, pues la mayoría de los padres señaló que reaccionan de forma natural, sin sobresaltos o expresiones de rechazo, pero que es necesario regular esta exploración sexual en el niño. Así, las reacciones de los padres frente a la sexualidad van desde no permitir que el infante toque sus genitales, ya sea para evitar que se lastime o adquiera un mal hábito y posteriormente lo haga en lugares públicos, hasta llamadas de atención, donde se da el uso de la fuerza verbal o física, pasando por distraer al niño con otra actividad, cuando las prohibiciones no han funcionado.

Otro aspecto evidenciado en el estudio es que los padres no suelen participar en la comunicación sobre la sexualidad de sus hijos, es decir no hay un diálogo sobre ello. En concordancia, el estudio realizado por Angera, Fisher, y Inungu (2008) señala que los padres no participan en conversaciones acerca de la sexualidad, o tienden a demorar la iniciación de comunicación apropiadas al desarrollo. Estos autores indican que la educación sexual en épocas tempranas del desarrollo, podría influir significativamente en la disminución de comportamientos riesgosos. Este aspecto fue identificado por varias de las maestras entrevistadas quienes refieren que este tema sexual es complejo para los padres, quienes presentan resistencias para aceptar y hablar de la sexualidad de y con sus hijos.

Aunque muchos padres expresaron verbalmente no sentir incomodidad con el tema, afirman haber actuado para limitar y prohibir estos comportamientos. Mientras que se puede escuchar cierta preocupación y cuestionamiento sobre cuándo y cuánto decir sobre la sexualidad. De allí que tienden a recurrir a un saber técnico, de profesionales y medios de información científica, o a derivar esta responsabilidad al colegio.

 

Bibliografía

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